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  • Me cogí a la chica nerd de la oficina y me vuela la cabeza

    Me cogí a la chica nerd de la oficina y me vuela la cabeza

    Trabajaba en una empresa de servicios en la parte administrativa y había muchas chicas de muy buen talante exhibiendo sus piernas descaradamente ya que tenían un uniforme de polleras cortas.

    Una especialmente llamo mi atención largas y torneadas piernas, no mucho busto, pero las piernas eran mortales. Charlaba con ella de libros, cine, arte, anteojos de caray, algo nerd, pelo con muchos rulos, una cara deliciosa, boca chica pero sus piernas encandilaban

    Un día cambio de aire, excusa para intercambiar celulares por el tema de los comentarios de libros. Llevaba un pequeño blog de cine y organice un concurso con un DVD de premio. Por azar gano y le hable por WhatsApp con la excusa de entregarle el premio. Quedamos en vernos por Palermo, hasta ahí llegué no esperando mucho realmente pero cuando la vi todo cambio: un vestido negro corto y muy ajustado, varios centímetros arriba de la rodilla que exhibía sus muslos al natural, una camperita suelta y tacos muy altos, un labial rojo fuego intenso, pelos sueltos, un poco mojados, esperándome en la puerta del bar. Obvio que al caminar rumbo a la mesa nadie podía evitar mirarla, encima la guacha movía el culo de un lado a otro como enrostrándomelo, me miro por sobre el hombro y me guiño un ojo cómplice.

    – Que te pasa

    – Nada nunca te había visto así

    – Así como

    – Así tan bomba, en el trabajo eras como muy modosita, muy perfil bajo

    – Hay muchas otras cosas que no conoces de mi – y me dio un beso en la comisura de los labios tomándome la cara con las dos manos.

    Bebimos unos tragos, charlamos de cine y libros y demás, le entregué su premio y cuando se iba al baño no pude evitar hipnotizarme con su culo, grande, redondo, rico. Estábamos sentados enfrentados. No sé si era yo, pero me pareció que se iba con un meneo más marcado que de costumbre, volvió a girar la cabeza a ver si la seguía con la mirada y sonrió.

    Mesa chica de bar de Palermo, nos habíamos sentado enfrentados, pero cuando volvió se sentó en la silla de al lado, rozando sus piernas con las mías.

    – Disculpa hay mucho ruido sabes y prefiero estar así más cerca – dijo mientras apoyaba su mano en mi pierna

    No pude evitar tener una erección, la tenía a centímetros de mí, sentía casi su respiración en mi cara, sus labios retocados eran de un rojo incendiario, moría por besarlos ya.

    – Te dije que había cosas de mi que no conocías bebe – Me dijo acercando su boca a mi oído y mientras su mano iba subiendo por mi pierna hacia mi entrepierna.

    Al mismo tiempo su pierna empezó a rozar la mía descaradamente. Ya estaba muy al palo

    – Que se siente que una chica cinéfila, culta y casi una nerd te haga explotar la cabeza bombón – me susurro mientras su mano ya apretaba mi bulto me tomo de la cabeza y me comió la boca.

    Su lengua jugaba en mi boca jugosa, lasciva.

    Acuse recibo y empecé a jugar yo también con mi mano sobre su pierna, se estremeció y fui directo hacia el interior de su muslo para ir directo a su sexo, con dos dedos descorrí su pequeño hilo y los hundí en su vagina empapada. Mordió un poco mi labio por la excitación y apretó fuerte mi pija.

    – Vamos bebe, no doy más – me dijo al tiempo que sacaba su mano y tomaba su cartera

    – Voy al baño paga y esperame afuera estoy que ardo

    Salió presurosa hacia el baño, me acomodé como pude y le hice señas al mozo para pagar. Como pude acomode mi paquete y fui directo a la puerta del bar.

    Eran alrededor de las 19 h, otoño así que la oscuridad empezaba a cubrir todo, llevaba un saco largo entreabierto, camisa y pantalón de vestir con zapatos. Se acercó a mi enfrentada y metiendo mi mano en el saco me tomo la pija que una vez más empezó a crecer.

    – Donde me vas a llevar príncipe.

    La tome de la mano, cruzamos y tomamos el primer taxi que vino.

    – Subí vos primero Gas – me dijo

    Pase y se ubicó estratégicamente detrás del asiento del taxista. Metió la mano en su bolso y saco algo que puso en su mano y lo puso sobre mi palma lo observe mientras se acomodaba apretada contra la ventanilla y abría sus piernas exhibiéndome su conchita absolutamente depilada, con una especie de aceite que la hacía brillosa y resplandeciente. Entreabrió sus labios con dos dedos y jugaba con un tercero introduciéndola. Abrí la palma y era su tanguita hilo dental empapada que se había quitado.

    – También me saque el corpiño sabes – dijo moviendo su otra mano y exhibiéndome su pezón rosadito y parado. – estaba incomoda.

    Me volvió a tomar de la cabeza y me atrajo hacia ella mientras chupaba mi cuello. Interminables diez cuadras al hotel más cercano. Pague y nos metimos en el ascensor pequeño que invitaba al franeleo nuevamente. Me envolvió con su pierna alrededor de la mía y metí mis dedos en su expuesta vagina, chorreando a esta altura.

    Salió corriendo del ascensor por el pasillo hasta la habitación levantándose la pollera y exhibiendo su culo hermoso. Entre a la habitación me esperaba atrás de la puerta desnudándose presurosa.

    – Dejate los zapatos me recalientan – camino en cuatro por la habitación moviendo su culo de lado a lado hacia la cama mientras la seguía sacándome yo mi ropa.

    Me costó el pantalón, el empalme no me dejaba bajar el cierre mientras ella se tiraba rodando en la cama metiéndose dos tres dedos en su concha.

    Logre desnudarme y cuando me dirigía hacia a ella salto como un resorte y me agarro de la pija y me llevo al baño. Saco una corbata y me ato a la ducha brazos arriba.

    – Ahora me vas a conocer guacho.

    Saco un aceite con un olor hipnótico y empezó a pasármelo por todo el cuerpo combinando con una serie de lengüetazos y mordiscos en los pezones. Me hundía su lengua, me chupaba el cuello, subía y bajaba por mi cuerpo pasando por mi boca, mis pezones, mi pija incluyendo mis nalgas. Me tapo la boca con la mano y me dio un fuerte mordisco en un pezón, repitió en el otro. La mezcla de dolor y placer me enloquecía. Se trepo a mí y enrosco las dos piernas alrededor de mi cintura mientras me desataba. Una vez suelto la acomode en mi pija y la lleve a la cama. La tiré y con el envión me metí bajo sus piernas y mientras chupaba los dedos de su pie comencé a cogerla mal. Conchita apretadita linda la embestía con fuerza, empezó a gritar entonces hundí mi lengua en su boca e intensifique las cogidas, gritaba y se retorcía, la tome de los pelos y le tire la cabeza para atrás mal.

    – Ahora me vas a conocer vos.

    La saque di la vuelta y con la misma corbata le até las manos. La lleve más al borde de la cama para que su cabeza quede colgando hacia atrás entonces me incline un poco y así empecé a cogerle la boca como si fuera una concha mientras metía dos dedos en la concha y uno empezaba a jugar en su culo. Tome el aceite que tenía y me embadurné pija y dedos, la espera tensa hacía que se retorciera como una perra en celo. Una vez listo empecé a bombearle la boca y dedos en su sexo. Daba algunas arcadas porque iba a fondo de su garganta, de momentos la dejaba adentro y la sentía ahogarse con mi pija al palo y hundía más y más los dedos: tres en la concha uno en el culo, muy apretado.

    – Voy a acabar – y hundí mi pija en su boca, tres descargas fueron directo a su boca, se dio vuelta y siguió lamiendo sin dejar una gota. La solté y me acomodo boca arriba y me empezó a lamer otra vez, mal. Jugaba con sus dedos en mi culo tan hábil que en algunos minutos logro una erección nuevamente.

    Se dio vuelta y exhibiendo su culo a mis ojos empezó a bombear frenética, se movía en círculos y sentía como gozaba mal, una y otra vez. En uno de esos movimientos oscilatorios comencé a sentir que se aceleraba, apretaba, gritaba y en eso como que encontró su punto justo y después de saltar sobre mi pija mal se dejó caer y pego un grito hermoso mientras sentía sus jugos sobre mi vientre.

    – Que polvazo Viviana guauuu…

    Quedamos exhaustos en la cama mirándonos. Ella extendió su mano y comenzó a manipular mi pija

    – Que estás pensando

    – Nada, no hay más?

    – Mira que después no hay vuelta mmmm – me agarro la pija fuerte y me comió la boca mal, su lengua resbalaba por mi boca, bajaba por mi cuello, se acercó a mi oído y me susurro muy sexy

    – Mmm… tengo ganas de que me hagas el culo, nunca me lo hicieron pero creo que hommm… – no termino de decirlo mientras manoteaba la corbata otra vez la tire boca abajo y le ate las manos atrás, le puse una almohada en el vientre para dejarle la cola bien paradita y hundí mi lengua entre sus nalgas.

    Con la punta de la lengua jugaba con su ano, embadurné mis dedos y empecé lengua y dedo, dedos 2, gritaba y se retorcía.

    – No quiero no quiero, me vas a hacermmm mmdolermm… – aplique mi bóxer en su boca –parte del juego- y gritaba amordazada y atada.

    – Mmmd espacito mmmm pormmm…

    – Ahhhmmm…

    Sin previo aviso mientras jugaba con los dedos en su culo hermoso redondo impoluto pajeaba mi verga y la cubría de aceite y cuando se descuidó la mande a fondo. Tomándola de la cintura la fui metiendo despacio hasta el fondo y de pronto la empalé mal

    – Ahora te va a romper el culo este macho, no me importa lo que digas

    Y empecé un golpeteo frenético mientras jugaba con mis dedos en su clítoris, sentí mis dedos mojados, su botoncito muy duro y empezó un respirar frenético y retorcijones

    – No vas a gritar te saco la mordaza

    – Mseee que voy a gritar guacho, pero de placer llename el culo de leche turro, toda adentro ahhhh… Ahhh… voy a acabar dale acabemos juntos daleee… Ahhh…

    Y al unísono mientras dos descargas de leche iban a su interior se tensó, sus piernas temblando para dar lugar a un hermoso orgasmo. Le solté las manos y después de hundirle la pija nuevamente y asegurarme que todo fue adentro la saque. Un hilito de sangre me marcaba que había dolido de verdad. Su sonrisa de oreja a oreja lo desmentía.

    – Vamos al jacuzzi? – me dijo mordiéndose el dedo

    – Por qué no?

    Me agarro de la pija acariciándola y me llevo hasta el jacuzzi, ahí me hizo sentar y se puso sobre mí de frente mientras empezaba a lamer y jugar con su lengua por mi cuello y mi boca, incesante, escurridiza se retorcía sobre mí de una manera escandalosa. Se dio vuelta se puso apoyada contra una de las paredes y empezó a jugar con un dedo con la espuma en su culo.

    – Dale bebe, quiero más te queda todavía

    No sé de donde saque las fuerzas, pero me arrodille y mi pija ya estaba de nuevo al palo.

    – Seguro no te diste cuenta la pastillita que te puse en la bebida en el bar no, tenemos para un rato más turrito.

    La tomé por los hombros y mientras me abalanzaba besándole el cuello, los hombros y le hacía girar la cabeza para besarla así mientras su lengua jugaba con la mía jugué con dos dedos en su culo. Gemía cada vez más, la espuma ayudaba un montón, agregue un dedo más y pegue mi boca a la suya para que su grito quedara contenido, los quite suavemente y mande mi pija más dura que nunca hasta el fondo. Pego un grito mezcla de dolor y placer y comencé a bombear frenético, fuerte contra la pared tomándola del hombro con el brazo y la otra mano apretaba sus pezones durísimos. Así con frenesí y desesperación le clavaba y sacaba todo mi miembro, fuerte.

    – Ahhh… aprovechando la agüita para que te enjuagues acabame en la boca bestia, quiero tragarme toda tu leche de macho. Te queda no

    – Que no, ahora vas a ver. – y acelerando el ritmo al extremo mientras gritaba y jadeaba como poseída de pronto la saque y tomándola con las dos manos la hice girar y le empecé a coger la boca como si fuese su concha.

    Tres potentes lechazos inundaron su boca, con habilidad fue jugando con sus dedos para no dejar ni una gota y después se metió todo mi tronco hasta el fondo para terminar la faena.

    – Te dije que había cosas de mi que no sabías. Llamame la semana que viene que tengo algo preparado para vos te vas a caer de culo

    Me dijo mientras me rodeaba el cuello con sus largos brazos y me besaba lamiéndome el pecho, la cara y finalmente hundiendo toda su lengua en mi boca.

    (Continuará)

  • Mi vida (parte 6): La venganza

    Mi vida (parte 6): La venganza

    Ya había pasado un mes y medio de esa culeada con doble penetración orquestada por Ágata, como ya tenía su número telefónico la llamé sin decirle quien era, mi plan era amarrarla y meterle 2 dildos grandes que tenía mi esposa y al mismo tiempo meterle mi verga para reventarle el culo como ella lo hizo conmigo, quería acabar 20 veces en una vaso para que luego se lo tragara, tenía todas las intenciones de que sufriera lo mismo que me hizo sufrir a mi, les confieso que eso pensé hacer y de hecho me llevé todo para realizar mi venganza en el hotel, lamentablemente ese día terminé sucumbido ante sus encantos y dominio siendo nuevamente clavado por su duro pene en muchas posiciones, me cogía muy rico y con mucha maldad, luego de este encuentro repetimos varias veces con la misa dinámica porque ella tenía un total y absoluto control sobre mi, debo decir que a pesar de estar varias veces con ella el dolor nunca pude controlarlo me estuvo clavando varios meses y jamás pude consumar mi venganza, yo pagaba para ser humillado una y otra vez, su leche era divina y a ella le encantaba que yo me la comiera.

    Tuve la idea de que fuera mi compañera en el trio que quería realizar con mi esposa pero su malicia y su actitud dominante me daba algo de miedo porque a pesar que compartimos mucho y sexualmente me hacía suyo a diestra y siniestra ella sabía que yo la quería joder porque nunca olvidaré esa reventada de culo que me hizo junto a Sandra y Camila.

    Mi esposa quería un encuentro conmigo y una transexual quizá con la intención de cumplir ese fetiche que ya en varias oportunidades me había comentado pero yo debía ser cuidadoso y tratar de que ciertas cosas no sucedieran por lo menos en la primera cita, por otro lado me aterraba que Ágata me delatara y mi esposa me matara, todas estas circunstancias me daban un morbo increíble y decidí dar el paso.

    Luego de Coordinar con Ágata para que me colaborara con el trio bajo ciertos términos económicos y que solo por ese día no me tratara como una perra sino como a una pareja de clientes normales, venía lo complicado que era buscar una situación para que mi esposa me lo volviera a proponer sin que fuera yo el que insistiera.

    No sabía si proponer el tema de la nada o debía mostrar algún indicio para que mi esposa se motivara, no fue tan complicado porque un día estábamos haciendo un trío con Pedro quien era un compañero de trabajo de ella, ese día me estaba comiendo su desgastada y sudada mientras la penetraran, al parecer eso la excitó mucho y cuando ya estábamos en casa conversamos sobre eso.

    Me preguntó a que sabía, que se sentía y esas cosas como cualquier conversación post-encuentro swingers entonces yo aproveché y le dije:

    Yo: menos mal que no tuve contacto directo con el pene de Pedro.

    Ella: pero eso sería rico, hay gente que lo hace sin prejuicios

    Yo: estás loca? Pretendes que me mame un guevo o que?

    Ella: me gusta la idea!!! A ti no?

    Yo: estás loca, le dije.

    Ella: no lo harías por mi? Lo dijo con ternura y risa a la vez

    En ese momento sabía que mi objetivo se estaba consumando, solo me faltaba dirigirlo hacia mi terreno, quedé pensando un rato mientras nos mirábamos y nos reímos al mismo tiempo.

    Ella: En serio quiero verte mamando guevo… y tragando leche!!

    Yo: me da asco mi vida, a mi me gustan las mujeres.

    Ella: mmmmm, exclamó y luego dijo: “Y una mujer con pene?”

    Yo: te refieras a tu idea loca con una transexual?

    Ella: claro!! La contratamos y me cogen entre los dos, tu te la puedes coger a ella y podemos hacer que te acabe en la boca (soltando carcajadas)

    Yo: ahora si te volviste loca, primero era que tuviera contacto con un pene, luego que lo mamara y ahora que me llenen en la cara, lo que falta es que me digas que quieres que me preñen… que locura!!

    Ella: quiero todo eso!!!

    Yo: hablas en serio?

    Ella: SI, y quiero que empecemos a buscar.

    Luego de la última conversación acordamos que solo probaría lamerle la cuca mientras la penetran y “a lo mejor” pudiera intentar hacerle sexo oral a la chica transexual pero que por ningún motivo me dejaría penetrar. Mi esposa aceptó las condiciones y decidimos empezar a buscar a la candidata, en un principio me hice el novato en internet hasta que encontramos una página de clasificados (que yo conocía a la perfección) y obviamente estaría Ágata publicada.

    Hicimos una lista y fuimos descartando basándonos en su cara, piel, piernas, tetas, culo y obviamente su pene, desde que hicimos la primera lista Ágata estaba como candidata, mientras fuimos viendo y analizando a todas la fui convenciendo que esa chiquilla blanquita era la mejor, obviamente mi esposa se dio cuenta que esa transexual tenía un miembro enorme y me sugirió cambiarla en varias oportunidades pero yo debía insistir y usé el argumento que la quería con pene grande para ella (mi esposa) y verla disfrutar, además que si ella quería verme comiendo un pene tenía que ser muy grande (ella se reía porque pensaba que yo estaba jugando).

    Llegó el día, mi esposa y yo estábamos es una habitación esperando a la chica la cual era nada más y nada menos que Ágata, yo estaba un poco asustado porque Ágata debía asumir un papel como si no me conociera pero temía que me traicionara, cuando sonó el timbre abrimos la puerta y allí estaba Ágata quien llegó muy sexy, aseada y peinada como toda una damita hermosa, olía divino y mi esposa la felicitó quedando sorprendida por su apariencia 100% femenina y le preguntaba continuamente que si de verdad era transexual, entre risas y tragos rompimos el hielo, Ágata y se desnudó mostrando sus atributos y preguntó como sería el servicio, yo respondí que era para mi esposa y mi esposa a su vez dijo: “es para los dos!!!” Yo insistí y dije: “es más para ella porque yo nunca he hecho esto” y Ágata respondió con risas: “así dicen todos”.

    Me senté en un sillón insinuando que ellas comenzaran y así fue, Ágata besó a mi esposa y se la llevó a la cama como lo hubiese hecho un macho cualquiera, se hicieron sexo oral y luego un 69 con mi esposa abajo en donde mi esposa empezó a sentir la potencia del miembro de Ágata, luego sea costó boca arriba abriendo sus piernas para darle paso al pene de nuestra invitada, ella empezó a hacerle el amor con bastante intensidad donde mi mujer tenía orgasmos intensos uno tras otro porque Ágata le estaba echando una buena cogida, la puso en 4 patas y de nuevo introdujo el pene en su vagina dándole una cogida brutal hasta que lo sacó y lo apuntó en toda la entrada del culo de mi esposa peor al darse cuenta dijo en voz alta: me dejo coger el culo si luego te dejas tú, en ese momento Ágata la tomó fuerte por la cadera y la clavó sin compasión por el culo haciendo que mi esposa gritara desgarradoramente, esa era mi Ágata y así le gustaba clavar a la gente con mucha maldad, a decir verdad disfruté mucho ese momento donde mi esposa sufrió la culiada sin haber dilatado su ano previamente (era la especialidad de la casa).

    Como puede me metí por debajo para caer en un 69 con mi esposa mientras Ágata seguía taladrándole el culo, ya mi boca estaba en su cuca y mis ojos en las bolas de Ágata viendo como le reventaba el culo a mi mujer mientras ella intentaba comerse mi pene pero con las embestidas de Ágata le costaba mucho mantener un ritmo.

    Mi esposa gritaba de dolor y placer por semejante palo en su culo y mi lengua en su cuca, decía cosas increíbles como “deberías intentarlo amor tiene el guevo durísimo” o me decía “tienes que probar este bate de beisbol amo”, entre la euforia y los movimientos me fui acercando a las bolas de Ágata mientras mi mujer me lo chupaba y frotaba mi culo con sus dedos, yo empecé a lamer las bolas pero creo que mi esposa no se había dado cuenta aún, luego de un ratico mi esposa se echó para delante sacándose el pene de su culo y parándose porque ya no aguantaba más el dolor, en ese momento vio que las bolas de Ágata estaban en mi boca quedando sorprendida por un minuto, Ágata con mucha maldad se sentó completamente en mi cara dejando que su ano quedara exactamente en mis labios, mi esposa se quedó viendo como le mamaba el culo a Ágata, yo no le podía ver la cara a mi esposa pero sé que ella me estaba viendo a mi y procedió a quitarle el condón a Ágata para chuparle el pene mientras se sentó en el mío.

    Así es, mi esposa me cabalgaba mientras le mamaba el guevo a Ágata, todo fue excitante y mejor de lo que pudiese haber planeado, en esa posición acabé dentro de mi esposa mientras le chupaba el culo a mi querida Ágata (que aún no había acabado).

    Luego de eso, mi esposa se sentó en un sillón a descansar de esa faena y me hizo señas para que se lo chupara al ver que ya me había comido sus bolas y el culo sospechando que el final del encuentro era que me comiera su leche, me arrodillé y estuve chupándome esa verga por largos minutos como todo un puto mientras Ágata decía: “tu esposo parece un experto porque lo chupa mejor que tu”, con esa expresión empezó a bombearme más duro mi boca como lo hacíamos habitualmente, luego me levantó y me acostó en la cama boca abajo diciéndole a mi esposa: al parecer tu esposo es un perra mientras se me montaba encima y me restregaba su enorme pene de arriba abajo por toda la raya del culo, mi esposa se acercaba un me daba besos en la boca a mi y a ella para luego decir con una voz muy macabra: reviéntalo!!!

    Sin más palabras Ágata empujó con toda su furia el pene dentro de mi culo sin haberlo dilatado y con mucha maldad, la venganza ahora era de mi esposa al parecer lo disfrutó porque yo grité de dolor creo que es algo que siempre quiso ver, ella siguió bombeando mi culo mientras mi esposa decía cosas muy sucias, fuimos tomando ritmo y me fui acostumbrando pero debía seguir aparentando sufrimiento porque para mi esposa era “mi primera vez”.

    Debo aclarar que a pesar de mus múltiples experiencias siempre me duele como un novato, de hecho ese dolor es el que me da morbo.

    En algún momento mientras estaba siendo embestido sospeché que Ágata no se había puesto preservativo y en plena culiada me puse nervioso preguntando en voz alta en reiteradas ocasiones “te pusiste condón?”, al parecer Ágata le dijo que no con la cabeza a mi esposa (eso me lo contó mi esposa después).

    Pasó lo que tenía que pasar, la muy puta me llenó el culo de leche acabando chorros dentro de mi culo y humillándome delante e mi propia esposa, honestamente me gustó mucho y fue una sensación que nunca había vivido en más de 20 años estando con transexuales y que quisiera repetir de nuevo porque es algo indescriptible sentir como un ser humano llega al clímax del placer con tu culo, el problema es que todo pasó delante de mi mujer y sin avisarnos creo que Ágata no solo me había ganado otra batalla sino la guerra, antes de irse le dijo a mi esposa que ya habíamos estado juntos muchas veces, que habíamos hecho tríos con otras transexuales y que me gustaba tragar leche.

    Esta última conversación entre ellas no influyó demasiado porque siempre lo negué y mi esposa pensó que la Ágata lo había inventado, ese día disfrutamos como nunca pero no volví a ver más a Ágata porque sentí que me traicionó (hoy en día trabaja en España y obviamente no se llama Ágata), sin duda la experiencia de sentir leche en el culo fue única pero me sentí traicionado por mi esposa ya que no pasó bajo mi consentimiento y ella lo sabía.

    A veces me hago la pregunta si mi esposa aceptó todo este encuentro por diversión o quería utilizar esto en mi contra en un futuro, siento que no solo fui traicionado por Ágata. Pasado los días me hice exámenes por descarte y todo salió bien.

    Mi esposa a veces me decía “quiero ver de nuevo como te preñan”.

  • Tan cerca que quema

    Tan cerca que quema

    Esto me ocurrió hace como una semana.

    Como cada día, desde ya hace 3 años, me siento en mi dormitorio/oficina para hacer mi trabajo. Por su naturaleza no necesito estar presencial y es increíble, me despierto, me ducho (si es que no me quedé dormido), pongo mi cafetera y a trabajar.

    Mi ventana da hacia la calle y desde ahí tengo una vista del conjunto de casas que tengo alrededor, veo ir y venir a mis vecinos y vecinas a quienes, por cierto, no tomo mucho en cuenta porque no nos vemos mucho y cada uno vive en su mundo.

    Cierto día, pensando en como resolver un problema del trabajo, encendí un cigarrillo mientras miraba por la ventana hacia la calle y la vi aparecer, delgada, pelo largo, alta, curvilínea y un rostro con un aire a Gal Gadot, que por cierto me encanta. Me quedé embobado mirando cuando de pronto ella se vuelve hacia su casa y ¡tremenda sorpresa! Era la que hasta hace poco yo veía como la hijita de mi vecina, claro que ya su figura flacucha e infantil quedó muy pero muy lejos, era realmente una preciosura, con un culazo hecho a mano y según mis cálculos, debía ya tener unos 24 años… hace rato que no la veía. Esto porque estuve mucho tiempo fuera de la ciudad por trabajo y luego cuando enviudé hace 2 años, no quería ir a ninguna parte y me encerré para salir solo lo justo y necesario. Increíblemente su presencia me tenía absorto y mi amigo no quedó indiferente para nada… estaba en eso, ensimismado cuando me pareció escuchar un “hola vecino”, volví en mi y era ella que me estaba hablando. Como necesitaba algo al parecer, decidí bajar al primer piso y hablar con ella.

    Hola Javiera ¿cómo estás? Casi que no te reconozco

    J: Bien vecino gracias ¿y usted?

    Eso, me devolvió a la realidad… soy 20 años mayor que ella y me lo hizo notar.

    Bien, trabajando para ocupar la mente, ya sabes, la perdida de Laurita me dejó muy mal

    J: Uy si, que lástima, ella me caía muy bien.

    Cuéntame Javierita ¿te puedo ayudar en algo?

    J: La verdad me da un poco de vergüenza, lo que pasa es que salí de mi casa y me di cuenta que mi pantalón se manchó con un frasco de tinta que llevaba para la U, la verdad es que si no voy presencial es opcional, pero pasa que cuando quise volver a entrar, me di cuenta de que no tengo las llaves y mi laptop se descarga muy rápido, entonces como lo vi, quería preguntarle si Ud. me dejaría conectarme desde su casa, le prometo que no le voy a molestar.

    Claro que no es molestia (ni tonto para decirle que no), por favor pasa y acomódate donde quieras. ¿Quieres un té o un café?

    J: Yaaa, un café por favor.

    Mientras preparaba el café para ambos, bajé mi laptop para que no me extrañaran si me preguntaban algo en el chat y aproveché de preguntarle a Javiera si quería bañarse para quitarse la tinta y de paso podríamos lavar el pantalón para que saliera lo más posible. Por suerte el pantalón era negro pero de igual manera se debía lavar.

    J: ¿En serio no es molestia don Juan?

    Para nada, si así fuera, no te lo estaría ofreciendo ¿no te parece?

    Mira, tengo unos vestidos que eran de Laura y tal vez te podrían quedar bien

    J: OK

    -En ese momento y pese a lo caliente que me había puesto el verla, mi ofrecimiento era totalmente desinteresado, porque se claramente lo que es estar en esas condiciones y sin saber qué demonios hacer. Dicho esto, busqué un par de vestidos que aun quedaban en casa y que, para fortuna mía eran cortos, porque era lo que mi esposa usaba. Tomé la ropa, tomé una toalla y me dirigí hacia el living donde estaba Javiera.

    Mira, encontré estos, lamento que no sean más largos pero no tengo muchos más, también te traje una toalla para que te puedas secar y en el baño tengo un secador de pelo que era de mi mujer. Si necesitas cualquier cosa, me avisas por favor.

    J: Muchas gracias, están preciosos, me ducho en seguida porque ya en media hora empieza mi clase.

    -Mientras ella se duchaba yo intentaba trabajar, pero mi mente se iba al interior del baño, porque hace rato que no había una mujer en mi casa… y vaya que hembra que tenía.

    Mientras estaba en eso, noté que el teléfono de Javiera estaba en la mesita y que alguien le escribía, mi curiosidad pudo mucho y no resistí la tentación, lo toqué y no tenía clave… quise ir más lejos y me fui a ver las fotos, la verdad es que no había nada muy especial, pero busqué en la carpeta de enviado de whatsapp y ¡guau!, primero unas fotos en micro bikini que me dejaron estúpido, pero lo mejor fue ver unas nudes que ella le envió vaya uno a saber a quién.

    Después de eso, me dio un poco de susto así que cerré la app y todo rastro de que estuve en el móvil y dejé todo como estaba, me dispuse a trabajar mientras bebía mi café.

    A los pocos minutos, se cerró la llave del agua y luego de un rato Javiera salió enfundada en uno de los vestidos de mi esposa… me dejó sin palabras, el vestido quedaba justo debajo de la cadera, tapando sólo lo justo, me quedé de una pieza… ella tal vez lo notó y me dijo ¿le gusta? Mientras se daba una vuelta para modelar, cómo haberle dicho que la prefería sin nada, porque después de ver sus fotos, todo lo demás estaba de sobra.

    J: Mire, la mancha no salió del todo me dijo, mientras me mostraba su muslo levemente manchado

    Si, tienes razón, pero ¿sabes? Leí que con limón dicen que se puede quitar esas manchas.

    -Así que corrí a la cocina, corté un limón y volví con él, rápidamente tomé su pierna y comencé a frotarlo para ver que de verdad si salía. Luego con una toalla húmeda terminé de limpiar su pierna cuyo tacto me resultaba muy, pero muy suave. Ya con todo ese movimiento, sin notarlo siquiera, tuve una erección y cuando me di cuenta, ya era tarde, ella estaba pegada mirando mi entrepierna.

    Disculpa, es que, la situación me hizo reaccionar de manera involuntaria.

    J: No se preocupe, tampoco es que me vaya a morir por ver algo bueno…

    – Dudé si había escuchado bien así que me puse de pie y rápidamente fui a la cocina para buscar su café.

    Así estuvimos trabajando y estudiando respectivamente hasta que fueron las 2 en su caso y las 3 en el mío porque ese día terminaba mi trabajo más temprano.

    ¿Quieres beber algo?

    J: SI gracias

    ¿Cerveza o gaseosa?

    J: Una cerveza no vendría mal

    -Así estuvimos bebiendo un par de cervezas y hablando de todo un poco

    ¿Y cuánto te falta para terminar tu carrera?

    J: Pues la verdad debía terminar el semestre pasado, pero estuve mal por culpa de mi ex y bueno, ahora estoy en el último semestre.

    ¿Fue muy duro?

    J: Si, un verdadero idiota que no entiende una señal ni aunque la tenga con luces led.

    ¿Así tan lento?

    J: Si es que fíjate… ay perdón, ¿lo puedo tutear es la poca costumbre de tratar de usted a las personas?

    SI claro, no hay lío, así me siento más cómodo también.

    J: Pues figúrate que yo podía estar en calzones delante de él y no atinaba ni a acariciarme

    Pues que bruto, si con el monumento de mujer que eres, creo que cualquiera quisiera ya esa oportunidad

    J: ¿En serio me encuentras atractiva?

    Pues, para que te lo voy a negar, esta mañana cuando me viste por la ventana estaba sólo pensando en un problema del trabajo, pero cuando te vi, me dejaste boquiabierto, estás muy pero muy bella y me siento privilegiado de que estés acá charlando conmigo.

    J: ¿Te puedo contar algo ya que estamos en confianza? Tu siempre me has parecido atractivo, desde que yo era pequeña, igual que a mi mamá, pero nunca había tenido la oportunidad y el accidente de hoy fue la excusa perfecta.(Se nota que la cerveza comenzó a hacer efecto)

    -Espera ¿dijo que a su mamá también le parezco atractivo? Pero si esa es una tremenda hembra… y uno acá pasando las penas solo teniéndola tan cerca.-

    Y ahora que estás acá conmigo ¿sigo pareciéndote atractivo?

    -Javiera abrió sus piernas dejándome ver que no se había puesto ropa interior y se echó hacia atrás invitándome a dar un paso más.

    J: ¿Tu qué crees?

    -Ante semejante respuesta, me abalancé sobre ella y comencé a besarla, ella me respondió con unos ricos y mojados besos, que, a medida que aumentaba la temperatura se fueron volviendo más y mas candentes, los besos se volvieron caricias y seguían aumentando en intensidad.

    Casi sin darnos cuenta ya estábamos sin ropa, uff, las fotos que había visto se quedaban cortas, la tomé de la mano y la llevé a mi dormitorio. Una vez ahí la tendí en la cama y, mientras ella me miraba con una cara que levantaría a un muerto, me acerqué y comencé a besar desde sus pies en adelante. Subí por sus piernas y cuando llegué a su vulva, me la salté, pasando mi lengua por encima del interior de sus muslos, luego subí por su ombligo y seguí hacia sus preciosas tetas, lamí sus pezones y les daba pequeños mordiscos, tomé ambas tetitas y me metí los dos pezones en la boca, los que besé y mordí, todo esto mientras acariciaba su rica vagina e introducía 2 dedos…

    A esa altura, los gemidos de mi vecinita llenaban toda la casa y sólo pensaba en seguir… bajé hasta su entrepierna y me hundí en su rajita, primero lamiendo suavemente, luego introduciendo la lengua y finalmente, derechamente follándomela con la lengua. Me acomodé para estar sobre ella en un rico 69, ella lo chupaba con pasión, me comía la cabeza, el tronco, los testículos y cuando seguí adelante y tomé su clítoris con los labios para chupárselo, no pudo resistir mas y me lanzó un squirt largo y placentero que hizo que me corriera también en su boca, corrida que, para mi sorpresa, se tragó entera, sin derramar ni una gota, al igual que hice yo con sus jugos maravillosos.

    Me separé un poco de ella, me incorporé y me acerqué para besarla. Nuestras bocas probaron el sabor de cada uno de sus jugos, lo que me calentó de nuevo y me metí en ella… oooh, que sensación, de sólo recordarla me caliento de nuevo, su vagina hervía y casi sentía que me quemaba el pene, esa chica era una fiera y follamos como locos hasta que volvimos a acabar, yo por precaución lo hice sobre su vientre y ella, muy golosa lo recogió y se lo tragó.

    Luego de un rato en el que permanecimos abrazados, nos duchamos, bajamos a la cocina, nos tomamos un café con galletas y vimos algo de televisión.

    Cuando ya iba siendo la hora de que su mamá volviera, Javiera se levantó y recogió sus cosas para “llegar” a la casa sin que la notaran, pero en ese instante, de su mochila, cayeron las llaves de su casa.

    J: ¡Ups!

    -La miré y me dijo “bueno, me descubriste, es que siempre que salía, te veía así concentrado en tu ventana y hoy la verdad es que ya no daba más y como estabas ahí mirándome el culo pues… tenía que apostar”

    – Luego de eso, volvió a ponerse su ropa que ya estaba seca, me dio un beso y se marchó.

    Al rato llegó su madre a casa y yo me quedé aun en shock por lo que descubrí, pensé que tenía yo el control y ella tenía todo planeado, diría que hasta lo de la tinta. Pues no me molestó porque, lo que disfruté con esa chica, me transportó a mis años mozos y me hizo rejuvenecer como 20 años diría yo.

    Me puse a leer un rato, cuando me llega un mensaje al teléfono.

    “Gracias, estuvo todo maravilloso, me encantó… por cierto, me preguntan si de pronto quisieras compartir un poco de leche”… y luego de eso, una foto en la que ella y su mamá salían seductora y juguetonamente mostrándome la lengua… caramba, esto se viene bueno.

    Cuando ocurra, les contaré.

  • Convencí a mi mujer ser mi ama (parte 2)

    Convencí a mi mujer ser mi ama (parte 2)

    Antes de seguir con el relato, permitirme voy a describir a Daniela, la nueva amiga de mi mujer.

    Daniela, soltera 55 años, de familia bastante adinerada de la ciudad, Ama con un sumiso fijo 7/24, Pedro, y otro eventual que lo llama para hacer secciones junto a Pedro, es profesional del BDSM muy solicitada y con tarifas bastante alta, hasta aquí normal, pero además es obsesiva con las personas, avariciosa con los objetos, manipuladora total hasta conseguir lo que quiere, luego lo desprecia, en unas dos palabras un mal bicho.

    Prosigamos, después de la comida una vez terminado mi Ama y recogido todos los utensilios utilizados, limpiado la mesa y barrido el suelo por si había caído algo en él, me puse a comer en la cocina, meter todos los platos y cubiertos en el lavavajilla y ponerlo en marcha.

    -Perra que es ese ruido, me dijo mi Ama.

    – El lavavajilla mi Ama acabo de ponerlo.

    -Pero asquerosa ahora quiero descansar y no escuchar ese ruido, apágalo.

    -Sin mi Ama, y me fui a tumbarme junto al sofá por si me necesitara para algo.

    Pasado unas dos horas sentí una fuerte opresión en los huevos y era ella que se levantaba del sofá, diciéndome acompáñame al baño de abajo que voy a orinar para que luego me limpie, así lo hice lamié su coño hasta dejarlo seco de gotas de orina.

    – Voy a salir esta tarde tengo que comprar cosas para la casa , así que no me espere para cenar, te prepara lo que sea y me espera a que llegue por si necesito algo de ti, te permito que, si ya ha acabado con tus quehaceres, ver la televisión, pero te sienta en el suelo no quiero que ponga tus sucios huevos y culo en el sofá y procura obedecerme ya que conecto la cámara.

    Subí con ella al dormitorio a vestirla, le puse un tanga blanco un vestido de seda de colores con tirantas y saque un sujetador, me lo tiro a la cara diciéndome que por ahora con el calor que hace no llevo sujetador, además voy con Daniela y a ella le espanta los sujetadores no tiene ninguno en sus casas

    Llego a las 12 de la noche, yo la recibí de rodilla en la puerta y al entrar me tiro las llaves del coche diciendo que sacara todas las bolsas de la compra y fuera a guardarla cada una en su sitio y luego me pasara por el salón.

    Al llegar al salón una vez guardo toda la compra, medio dos bolsas y me dijo que la llevara a mi cuarto que sacara los objetos de sus cajas y los extendiera por la cama y cuando termine la llamara.

    – Ama ya está todo preparado.

    – Ahora subo que tengo que ponerme unas cosas

    Al rato subió vistiendo un corpiño negro, como el que utiliza Daniela, pero de tela no de cuero, con los pechos al aire, subido por unos aros dentro del corpiño, un tanga negro de encaje, unas medias de rejilla también negro y de color rojo unos zapatos de tacón de 14 purgadas.

    Yo que estaba de rodilla al lado de la cama se me puso la polla como la asta de una bandera, a lo que ella se dio cuenta y se puso a reírse.

    Me dijo que me levantara que me iba de decir las cosas que había comprado,

    – He traído esto para nuestro disfrute porque yo disfrutaré haciendo y tu recibiendo. Te explico:

    – Como vez hay un látigo de cuero de 8 tiras, vuélvete y aguanta.

    Me dio un latigazo en el culo que era más fuerte que de la correa de mi pantalón, después, me enseñó una fusta, me dijo que me volviera hacia ella y con la fusta me golpeó la polla erecta que estaba y los huevo, el dolor fue intenso, bajándose la polla a su mínima expresión, luego me enseño dos pequeñas pinzas.

    – Esto son para tus pezones haber sin esos botones metidos para dentro salen más y así poderlo morder en condiciones.

    Me lo puso, y empezaron de vibrar, cada vez más fuerte, ella se reía y es que tenía un control remoto que hacía que los pezones me movieran y las pinzas se cerraban más, me enseñó también dos muñequeras y dos tobilleras, con amarres y unas tiras de cuero que se ponían en la cama atándose a las patas y en cada esquina una argolla y otra en el centro, era para la inmovilización total del cuerpo, incluso la cabeza enganchando a la argolla del centro con el collar de perro.

    Después me indico una colección de tres dildo, de diferentes tamaños, me dijo que era para dilatarme el culo que ya era hora de jugar con ese agujero, pero que como es muy buena se hará poco a poco por último se puso un arme con unan argolla en el centro, y me indico tres consoladores de diferente tamaño, el ultimo eras grandísimo, por lo menos media 30 cm por 8 de ancho y me dijo:

    – Te iré follando poco a poco hasta que te pueda meter el último, pero ese también es para mí, estoy cansada con esos 16 cm. de mierda que tiene, quiero sentir mi coño completamente ocupado, y eso lo probaremos mañana después del café, así que aprende a ponerte el arnés para mañana follarme con él.

    – ¿Si Ama, así lo hare, te parece bien que desaloje un cajo para meter todos los juguetes?

    – Has lo que quiera, pero tienes que tenerlo siempre limpios y a mano para su uso.

    – Sin mi Ama así lo hare.

    – Ah por ultimo un regalito solo para ti.

    Abrió un paquete y sacó un disfraz de criada putona, está compuesto por una cofia un delantal hasta un poco más debajo de la polla, unas medias blancas y unas zapatillas blanca también.

    – Te lo pone después de atenderme a mí en el baño y así ira vestida todo el tiempo, te dejo que te ponga un tanga blanco que yo te daré y te baja una bata para cuando tenga que salir abrir la puerta, pero para evitar que alguien te vea, pregunta ante quien es por si puede dejar el paquete u otra cosa en el porche y si es alguna vecina le dice que no puede salir en ese momento.

    – Si mi Ama

    – Ah esta tarde después de la compra quedé con Daniela, me ayudo a comprar los juguetes y me invito a su chalet el sábado, me dijo que te llevara así conocía a su esclavo Pedro y a otra Ama que iría con su sumida, le dije que te lo preguntaría ya que existe un acuerdo entre los dos.

    – ¿Dime perrita que opina?

    – Tomándome la libertad de decir a mi Ama que por ahora no estoy muy preparado para presentarme como tu sumiso a otras personas, pero si a mí Ama le hace ilusión y no me obliga a temas tabú entre nosotros estoy conforme con ir.

    – Me lo pensaré se lo diré a Daniela y te lo diré a ti antes de sábado.

    – Si mi Ama como quiera.

    – Ea pues a la cama, mañana probaremos algo de estos juguetes, cuando te levante deja colocada las tiras de las anillas en la cama.

    A la mañana siguiente prepare mi cama como mi Ama me indicó, me puse el disfraz de criada putona y baje hacer el café, subí y me puse en postura indicada por ella a su lado de la cama, cuando se tomó el café se bajó pisándome los huevos y la polla como todos los días, me vio que ya tenía puesto el arne sin ningún consolador puesto, para que ella decidiera cual me ponía, me felicitó la iniciativa y me dijo que me pusiera el mediano, uno de 20 cm por 6 de ancho, ya probaremos el grande otro día, me hizo pasar al cuarto de baño, allí en la placa ducha me indico que me pusiera de rodilla y abriera la boca, me echaría toda la meada contenida de la noche en mi boca, que tragara todo lo que podía y luego me dijera que sabor tenia.

    Así se hizo le abrí la boca y al poca su chorro de orín que salió de su coño entro en mi boca, saboreando dicho liquido salido de las entrañas de mi Ama me sabia a néctar de dioses, sí se lo comuniqué, sacando me lengua y limpiando todo su coño, la duché y me dijo que fuera por el consolador me esperaba en la cama.

    Me puse encima de ella, pero me dijo que primero le comiera el coño y le frotara con el pene artificial la pipa y cuando estuviera mojada se la metiera hasta el fondo sin miramiento y toda de una vez, hasta que mis huevos tropezara con su coño y así sucesivamente hasta que se corriera y ella misma me dijera que parara, sus orgasmos fueron fuertes y continuados por lo menos hasta unos 6 corridas, soltándonos un líquido poco fruido pero menos espeso que el semen, después averigüé que se trataba de un squirt chorro que no es de orina sino fruidos vaginales a través de la uretra cuando ellas estan muy excitada y sus orgasmos son muy fuertes y continuados,

    Cuando acabé me ordenó que le volviera a lamer el coño para limpiarle todo los expulsado y me fuera a mi cama amarrándome a las anillas y ya me diría por qué.

    – Bueno perra ya estas amarrada sin poder moverte y boca abajo como te dije y ahora te diré cuál es el castigo y el porqué.

    – No fuiste a la habitación del hartillo a limpiarla 20 latigazos.

    – En el techo de la escalera en un rincón había una tela de araña con su inquilina dentro, 20 latigazos y 10 más puesto que tuve que quitarlo yo.

    – En mi cuarto de baño, en el espejo, había salpicadura de agua y en uno de los lavabos existía mancha de la crema de diente, 10 latigazos.

    – Pero como esta mañana tuviste una buena iniciativa con el arne y además me hiciste gozar mucho y diferente por lo que te quito 10 latigazos.

    Cogió el látigo de tiras de cuero y empezó a soltarme los 40 latigazos, dejándome el culo, las piernas las palmas de los pies y la espalda, no solo colorada sino con algunos tramos sangriento y morado.

    -Gracias mi Ama por el castigo así iré aprendiendo hacer las cosas como mi Ama quiere, es lo que me salió no solo de la boca sino del alma, por lo que supe que ya estaba completamente asumida mi condición de sumiso y esclavo de mi esposa, ahora y para siempre mi ama.

  • Melanny para todos

    Melanny para todos

    Voy a contarles la historia de como descubrí que mi novia me engañaba y la manera en que tome mi venganza o eso creí.

    Melanny tiene ahora 22 años, somos novios desde hace 2 años. Es delgada, mide 1.63 tiene cabello negro hasta los hombros y una cara muy bonita, ojos grandes y negros, una nariz pequeña que hace ver sus labios carnosos más espectaculares.

    Ella siempre sonríe una de las razones para enamorarme, pero hace unos meses veía como le brillaban los ojos cada que Miguel, mi mejor amigo estaba cerca de ella. Incluso notaba como ambos se ponían nerviosos al estar juntos. Así que en un descuido de ella mire su teléfono y encontré un chat en Telegram donde se mandaban mensajes y había fotos que intercambiaban desnudos. Me hervía la sangre, al final venía un vídeo de ella candome la verga y recibiendo semen en la boca. El mensaje decía: ««así me gusta, que te los comas como una puta»» –y ella contestaba: ««ya quiero estar contigo de nuevo»».

    Me llene de rabia y quise ir a buscar a Miguel para partirle la cara, en eso salió mi novia del baño, sonriente como siempre y me beso.

    —¿Que tienes amor? –me pregunto sobando mi cabeza.

    —nada, me duele un poco la el estómago –le dije y nos fuimos, obviamente no podía sacar de mi cabeza la imagen del semen en su boca. A mí nunca me dejó acabar en su cara. Hija de puta, me voy a vengar.

    Entonces comencé a planear, no podría hacer nada cerca de mis círculos de amistad. Fui al centro de la ciudad, busque un hotel y luego hablé con el administrador para plantearle lo que quería hacer.

    —te sale más caro–me dijo —pero si está buena, hasta yo le atoro.

    —de echo quisiera conseguir unos 5 cabrones –le dije

    —ese no es pedo morro, culeros que quieren coger sobran.

    Así llegó el día, era nuestro segundo aniversario de novios, le lleve un ramo de rosas. Pase por ella y fuimos a un restaurante de comida italiana, ella no paraba de reír y me besaba cada que podía.

    —¡Dos años ya! –entrecerraba los ojos mientras reía.

    —aún falta tu regalo especial –le dije mientras metía más fideos en mi boca.

    Salimos y caminamos un par de calles hasta llegar al hotel.

    —¿Vamos? –le dije a modo de pregunta mientras ella se mordía los labios y entraba.

    —ok

    El tipo del mostrador resopló cuando la vio entrar con ese vestido negro, sus piernas lucían espectaculares. Me dio la llave y subimos al elevador hasta el tercer piso. Habitación 303.

    —Te amo –me dijo mientras cerraba la pueta y comenzaba a quitarse la ropa. Traía un conjunto negro de encaje, ligueros que nunca había usado, al menos conmigo. Y una pequeña tanga. La bese hasta recortarla y bese sus pechos, luego ella se arrodilló y me comenzó a chupar la verga, era delicioso verla hacerlo. La recosté y me levanté.

    —¿Que pasa? –pregunto

    —parte de la sorpresa –dije mientras sacaba unas esposas y un antifaz

    —¡que sucio! –dijo y se puso de espaldas par aquel pudiera colocar las esposas, luego le puse el antifaz y la puse sobre la cama, empinada.

    —¡Cógeme! –dijo con voz chillona y obedecí, estaba a punto de arrepentirme y no dejar entrar a nadie, pero recordé su boca derramando semen de mi mejor amigo y continúe.

    La cogí un rato mientras ella pujaba rico y luego me levanté y abrí la puerta. Estaba el encargado, un tipo alto con acento árabe, dos tipos bajos y morenos, seguro de limpieza o mantenimiento, un tipo alto, seguro era hermano del encargado y atrás de ellos un tipo gordo, barbon y sonriente.

    —¿Que pasa amor? –dijo Melanny aún empinada.

    —nada amor, tu regalo

    Las manos empezaron a tocar todo su cuerpo, unos sus tetas, otros su culo y así sin cansarse.

    Ella grito se retorció, pero con las manos esposadas y los ojos vendados solo podía arrastrarse un poco sobre la cama mientras las manos seguían tocando su cuerpo. Los cinco estaban ya con los pantalones abajo y sobando sus vergas. El encargado saco un montón de preservativos.

    —apuesto que a ti no se te ocurrió –me dijo, y tenía razón.

    —¡Que pedazo de bombón trajo este cabron!

    —algunas palabras antes de comenzar mi buen amigo –agregó el gordo.

    —Bueno… Si… Melanny, vi tus fotos y videos con Miguel

    —¡No, no… Te puedo explicar!

    —no me expliques nada, ya se que eres una puta! –le grite casi al oído.

    —¡No es lo que crees!

    —¿No era su semen en tu boca? ¿No estás ansiosa de estar con el otra vez?

    Uno de los trabajadores levanto la mano mitandome —¿Ya me la puedo coger? —pregunto a lo que conteste así tiendo con la cabeza.

    Se acercó y le tomo las piernas, aunque ella se retorció el piso colocarse encima y de un movimiento hizo a un lado su tanga y le metió la verga. Los demás estaban alrededor y seguían tocando sus tetas y pegando sus vergas sobre su rostro.

    —¡Amor ya basta! ¡Perdóname! ¡Haaa! ¡Haaa!

    El empleado solo se quitó para que otro ocupará su lugar y de inmediato comenzará a penetrarla, mientras ella seguía suplicando que pararan. Sentí un poco de remordimiento y pena por lo que había hecho pero con el tercero que se acomodó sobre ella algo cambio.

    —mmmm siii mmm sigue –ella estaba… Disfrutando.

    —¿te gusta mamita? –le preguntaba el tipo gordo.

    —siii méteme la verga para que esté pendejo vea lo que dejó ir–el encargado del hotel acerco su verga a su boca y ella la recibió con gusto mamando aun cuando tenía que torcerse para hacerlo.

    —tienes las llaves de esto –dijo uno de los empleados señalando sus manos aún sujetas detrás.

    El otro me las arrebato y safo a mi novia, que se quitó el antifaz y me miró.

    —mira lo que jamás vas a volver a probar… Por puto.

    Se arrodilló y dejo que los cinco se acercarán para poder mamar y jalar sus vergas con una intensidad que no le conocía, sus tetas ya estaban enrojecidas de tanto apretón.

    —¡Si estás bien pendejo morro! –me dijo el encargado mientras la acomodaba sobre el para que ella lo cabalgata como loca.

    —¿Asi te gusta que me cojan? –me dijo mientras volteaba a mirarme

    —… Puta –dije apretando los puños, mi verga estaba dura mirando como uno de los empleados se subía a la cama para que ella le chupara la verga, luego el otro hizo lo mismo del otro lado.

    —¡Mira como trago verga!

    —¡No mames que rico! –dijo uno de los empleados mirándome con una sonrisa burlona.

    El encargado la giro y acomodo su verga en el culo de Melanny que hacía gestos de dolor pero me miraba cada que podía, el tipo de acento árabe se acercó y se acomodó para hacerle una doble penetración.

    —¡Aaaay ay ay ay aaaaah aaay! –gritaba ella mientras se acostumbra a la sensación de tener dos vergas dentro, luego miro a los lados para buscar alguna verga que meterse en la boca.

    —¡Mmm aaaah mmm rico siii!

    —me toca, le dijo el gordo pegándole en la espalda al árabe y coloco con mucho esfuerzo si verga dentro de Melanny

    Luego la pusieron de perrito en una orilla de la cama, se turnaron el penetrarla por cualquier orificio hasta que el gordo se retorcía como si se fuera a orinar y el encargado jalo a Melanny al piso, la acomodo y le levanto la cara mientras ella miraba extrañada. El gordo se acercó y aventó un par de chorros sobre su cara que hicieron que ella cerrará los ojos de inmediato. Los otros cuatro se hablaban la verga mientras el gordo restregaba los restos pegajosos de semen sobre sus mejillas, luego fueron los dos empleados que casi al mismo tiempo se acercaron a ella, no pude ver nada pero en cuanto se quitaron la cara de Melanny estaba ya llena casi en su totalidad de semen que bajaba lentamente desde su frente mientras ella ponía cara de asco.

    El gordo con señas me dijo que me acercara igual a echarle mi semen o eso entendí y me baje el pantalón, me la jale mientras el árabe le aventaba casi la misma cantidad que ya tenía en la cara de semen. ¿De dónde sacan tanta leche? Luego el administrador se acercó y me jalo de la mano. Estábamos con la verga a centímetros de su rostro, primero fue el encargado el que lanzo tres fuertes chorros de semen, para luego soltar otros que cayeron sobre sus tetas. Apenas apreté la mandíbula cuando solté chorros de semen como nunca lo había hecho, ensucie su cabello y moje sus párpados. Ella se limpió un poco la boca para decirme: —¡mirame, así te gusta verme como puta!

    El encargado me pidió el teléfono de Melanny, le tomo una foto y lo guardo en su bolsa. Luego la tomo de la mano para llevarla al baño, mientras ella se enjuagaba la cara aprovecho y la cogió otro poco. Luego la beso.

    Salieron del baño de la mano, yo seguía como imbécil ahí parado, mirando con la mandíbula trabada.

    —mira, te presento a tu novia, es muy puta, le encanta la verga –dijo riéndose de mi.

    —¡Pendejo! –dijo ella, no sé si para mí o para el administrador que seguía sobándole las tetas.

    —¿Quieren que les pida un Uber? –preguntó el administrador

    —No, nos vamos en transporte, ¿Verdad amor? –dijo dirigiéndose a mi

    —si… Vámonos

    El trayecto de regreso lo hicimos en silencio, ella se puso su audífonos y yo repasaba en la mente lo ocurrido. Llegando ella se fue.

    Dos semanas después, ya instalada como novia de mi mejor amigo y presumiendo su amor en redes sociales me mandó un mensaje.

    ««¿te gustaría ser el otro?»

    ”«avísame y vamos con tus amigos del hotel»»

    Sigo mirando la pantalla del teléfono, aunque ya se cual es la respuesta.

  • Fiesta hotwife

    Fiesta hotwife

    En el principio de cada verano nos reunimos algunas amigas y celebramos la llegada de la estación. No hace falta decir que nuestro punto en común es el rol «Hotwife», que practicamos junto a nuestros maridos, nuestros queridos cornuditos.

    Cada año, pues, quedamos en casa de alguna de nosotras y la anfitriona prepara alguna sorpresa. Cabe decir que la sorpresa suele ser un buen corneador nuevo. A veces dos.

    Esta temporada le tocó a Marga preparar la velada y nos anunció que haría un concurso. Silvia y yo nos quedamos muertas de la curiosidad, mientras que Laura nos advirtió por whatsapp que no podría asistir por asunto familiares, aunque lo lamentaba mucho.

    Llegamos a casa de Marga un viernes por la tarde y nos recibieron Salva, el marido de Marga, junto a un amigo, un joven negro que se presentó como Tore: un chico alto y atractivo, muy fornido y con una sonrisa maravillosa. Tore estaba ya desnudo: así, Silvia y yo nos hicimos una perspectiva muy interesante de lo que nos esperaba aquella tarde, aunque lo del «concurso» nos tenía algo inquietas todavía.

    En el salón nos esperaba Marga, solo con unas medias y ofreciéndonos unas copas. Yo, de refilón, vi que mi marido Luis oteaba el miembro de Tore con una mezcla de envidia y curiosidad. Sin duda, Luis se preguntaba dos cuestiones: la primera, como debe ser vivir con un pene así y la segunda si eso se iba a meter por la vagina de su mujer. Respecto a la segunda, Luis pronto tuvo la respuesta.

    Marga nos contó las reglas del concurso, que tenía tres fases: A, B y C. En la fase A, las tres amigas nos pondríamos a disposición de Tore y el nos iba a penetrar durante cinco minutos a cada una, pero siempre con los ojos vendados. Deberíamos aprovechar esos cinco minutos para mostrarle al corneador nuestras virtudes y solo por una vez, mientras él estaba dentro, deberíamos pronunciar nuestro nombre. Al terminar con las tres, Tore se sacaría la venda y debería relacionar a cada una de nosotras con su nombre. Si acertaba, se llevaba el premio. Eso sería la fase B.

    -¿Y si acierta las tres? -preguntó Sergio, el marido de Silvia.

    -No hay problema -le espetó Marga- El primer nombre que acierte es el ganador, ya que por algo será el primero.

    Entramos en la fase A, aún sin saber en qué consistiría la C. Tore cumplió escrupulosamente sus cinco minutos con cada una (Luis llevaba el cronómetro sin perder ojo de las vistas). Al terminar, Salva le sacó la venda a Tore y le pidió:

    -A ver… ¡culo y nombre!

    Tore señaló a Marga, le lanzó su sonrisa estupenda y dijo:

    -Marga.

    -Felicidades, Marga y Tore -celebró Salva- Pasamos a la fase B. Todos al dormitorio.

    En la alcoba habían dispuesto butacas y sofás alrededor de la cama. Tore y Marga se sentaron en ella y los demás en las butacas excepto Salva, que permaneció de pie a los pies de la cama para no perder detalle.

    -Fase B. Tore dispone de treinta minutos para hacer lo que le plazca con Marga.

    Y el chico le propinó a Marga un repertorio de posturas que hizo las delicias de todo el mundo, aunque Marga terminó descoyuntada y exhausta, jadeando y gimiendo camino de la ducha.

    Fue entonces cuando Salva nos anunció la fase C.

    -Como habréis visto, Marga ha terminado y sin embargo el amigo Tore no lo ha hecho. La que consiga que culmine será la organizadora del próximo evento.

    Silvia y yo nos levantamos de nuestras butacas como si tuviésemos un muelle debajo del culo, decididas a ganarnos el premio de consolación.

  • Un beso

    Un beso

    Darte un beso de buenos días antes de que empieces tus labores y me dejes soñando con tu cuerpo, con tus labios y tu aroma delicioso.

    Darte un beso en tu boca, aunque confieso que lo que quiero es que te quedes y hacerte el amor todo el día.

    Darte un beso y despojare de tus ropas, soltare despacio tu pelo, quiero tirar de él, cabalga candente tu cuerpo, siente el impulso de mi pene en tu sexo.

    Quiero morder tu espalda, lamer tus pechos, aferrarme a tus nalgas.

    Mi sumisa ardiente y mi mujer sensual.

    Encontré la orquídea del deseo, la flor sexual de los delirios, esa que derrama placer, abrí sus pétalos, me embriague con su miel y todo su néctar brotó para mi.

    En mi dominio y bajo mi control tendrás:

    Privación sensorial,

    Cuerdas,

    Perversión,

    Erotismo,

    Sumisión,

    Lujuria,

    Sexo,

    Duro,

    Fuerte,

    Placer.

    Tus pupilas se dilatan al sentir mis manos.

    Notas como separo tus muslos, escuchando la impudicia de un gemido al sentir y mis dedos acarician tu cuerpo mientras mi pene penetra en tu interior y desbocada te conviertes en mía.

    Solo la fuerza del destino es superior y cada vez que me oyes, me sientes y me hueles, tu respiración se contrae y tu mente explota.

    Tu cuerpo revolucionado anhela más y azotando tus nalgas con mayor intensidad, recibes dolor que se transforma en placer, que te complace dármelo.

    Si tú, eres tú quien deseo que solloce, piense y desee mi presencia.

  • Mis inicios en el voyerismo con mi canaima

    Mis inicios en el voyerismo con mi canaima

    Hace un poco más de dos años me dieron una canaima «laptop que da el gobierno en Venezuela» la usaba para jugar y hacer trabajos hasta que un día viendo vídeos descubro el mundo del voyerismo y como grabar de forma oculta con cámaras, teléfonos, etc.

    Describo a mi prima, flaquita, de piel blanca, pelo negro, ojos claros, unas teticas redonditas y una colita paradita y apretada.

    Siempre había tenido fantasías con ella, verla con pantalones apretados me encantaba, a veces se ponía un vestidito para dormir y ver sus piernas blanquitas me calentaba mucho, hasta que luego de ver esos vídeos decidí grabarla para ver ese cuerpecito y sus lindos atributos.

    Relataré por grabaciones.

    Primera grabación

    Ese día ella se iba a trabajar a medio día, llegue a las 11 y estaba limpiando su casa y cocinando, estuvimos charlando un poco y decido ir a su cuarto para conectar mi canaima y ponerla a grabar, trate de buscar un punto en el que pudiera verla cuando se estuviera desnudando para irse a duchar y para cuando volviera… Deje la computadora encendida y grabando y salí para seguir charlando con ella, termina de cocinar y me dice que va a bañarse… Entre lo que tardó en desnudarse, ducharse y ir a su cuarto a vestirse para ir a trabajar pasaron como 30 minutos, fueron los 30 minutos de más ansiedad que he tenido…

    Luego que se vistió y salió a servir su almuerzo decido entrar y guardar mi computadora, al llegar a mi casa, la saco y pongo a reproducir el video… Cuando ella entra al cuarto estuvo un momento sentada en su cama revisando el teléfono y luego decide irse sacando la ropa, lastimosamente medio mal la altura y solo pude grabar la parte superior de su cuerpo, tenía un sostén de encaje morado y lo poco que vi de abajo tenía un hilo amarillo que resaltaba en la blancura de su piel, cuando se quitó el sostén al fin pude ver sus senos hermosos, redonditos, de pezón rosado y parásitos, listos para ser chupados, se fue a bañar y al regresar, sus pezones duros por el agua fría y ver su cuerpo aún húmedo me excito muchísimo, ver cómo se echaba crema en sus pechos y los acariciaba, esa sería la primera de muchas pajas que le dedicaría

    Segunda grabación

    Ese día llegué puse la computadora y medi donde dirigir la cámara con respecto al vídeo pasado, sali y estuvimos charlando mientras cocinaba, etc., y se fue a bañar… Luego mientras ella almorzaba decidí quedarme en su habitación viendo el video, ese día la cámara quedo en el punto perfecto para ver todo su cuerpo, se sacó la camisa y estaba sin sostén, ver esas lindas tetas caer fue lo mejor, se sacó el pantalón que cargaba y al fin puede apreciar completamente sus piernas y un panty blanco que se metía entre sus hermosas nalgas, se lo quita y deja ver completamente sus nalgas, blancas y redondas, se ven apretadas dispuestas a deslechar a cualquier verga que decida entrar en ellas…

    Se va a duchar y al regresar… Su vagina pequeña y con pelitos en primer plano, su abdomen y senos húmedos, mientras se secaba su cabello con la toalla, puede admirar todo su cuerpazo y como sus vellitos hacían resaltar la blancura de sus piernas, luego procedió a echarse crema en su cuerpo, al llegar a sus nalgas las apretaba y se le abrían un poco, solo imaginarla abriéndoselas y estar lamiéndole toda su colita casi me hace chorrearme en su cama, se puso un hilo negro y un sostén negro de encaje que no hizo más que aumentar mi morbo, su culito blanquito en hilo y levantado es una delicia que todos se enamorarían al verlo

    Tercera grabación

    Ese día llegué y estaba un poco apurada porque ya era tarde, dejo la laptop encendida y me voy a ayudar mientras cocina, estaba cocinando una carne y en eso ella me dice que va a cambiarse que esté pendiente, estando en la cocina ella llega para terminar de preparar la carne, solo con una toalla puesta, que le cubría solo un poco más abajo de sus nalgas, me calienta tanto verla así, que pongo a grabar mi teléfono y como puedo lo meto debajo de su toalla y lo acerco lo más que puedo a su entrepierna, termina de cocinar y se va a la ducha, veo el vídeo y ver su culito y su vagina tan de cerca me hizo ir a chorrearme en el panty que había usado y dejó encima de su cama aún caliente, su culito rosadito, apretado y de una forma tan delicada que quisiera meter mi lengua dentro de el y su vagina depilada de labios rosados y apretados…

    Sale de la ducha y se va a vestir… Ese día tardo más de lo normal y estaba preocupado pensando que había descubierto que la estaba grabando, al fin salió de su habitación y nos fuimos, al llegar a mi casa, llegó a ver el vídeo… Ese fue el mejor video que le he tomado, llega y se saca su toalla y estuvo un rato de pie con su teléfono, mostrando en primer plano sus senos, de nuevo duros esos pezones, su vagina depilada y cada poco se ponía de espalda mostrando sus lindas nalgas, procede a echarse crema, pero esta vez se pone cerca de la cámara y puedo ver completamente como acaricia sus senos con la crema, como se humecta su piernas y los labios de su vagina, que llena de crema y depilada provocaba llenarla de besos, se voltea y procede a humectar sus glúteos, abre un pote «imagino que era vaselina», sube un pie al orillo de su cama y se reclina un poco y abre sus nalgas, veo por primera vez su lindo ano, rosado y se le abre un poco, demostrando que su culito es tragón, agarra un poco de vaselina y se echa un poco y mete un poco su dedo dentro de su culito y se comienza a vestir, ese día se puso un sostén blanco y un panty blanco con rayas azules que levantaban un poquito sus nalgas.

    Espero les guste, comenten si quieren saber lo que pasó en siguientes grabaciones y de cómo mi canaima se convirtió en el aparato para ver y disfrutar a mi prima y su sensual y caliente cuerpo.

  • Convertido en sissy en una isla del Caribe

    Convertido en sissy en una isla del Caribe

    Había caído en la desesperación a pesar de solo haber pasado unas horas.

    Estaba en un catamarán debido a un tour que pedí en el caribe sin embargo debido a un incidente debí subir a un barco salvavidas.

    Cuando estaba de veras asustado visualice tierra no muy lejos sin embargo no sabía lo que me esperaba ahí.

    Cabe aclarar que a pesar de ser tener 25 siempre he sido muy abierto en lo que busco pero solo con mujeres en general siempre me gusto ser dominado pero solo en relaciones hetero.

    Al llegar a la playa apenas llegué noté que no había mucho sin embargo note un par de cabañas, al llegar ahí toque y fui recibido por un hombre alto unos 1.90 fácil y hablaba con acento, le conté toda la situación y me dijo que de momento no hay manera que llegarán barcos de ayuda por aquí pero que tenía provisiones suficientes que podía comunicarme por radio para dar mi estatus a mis conocidos y avisarles que cuando llegue el barco que surte este atolón pueden rescatarme.

    Su nombre era Sean y me dio ropa para cambiarme la oportunidad de bañarme y quedarme en las cabañas eran 2 así que podía estar en mi propia así que veía todo con tranquilidad sin embargo de un momento a otro las cosas cambiaron al cenar empezamos a beber ron.

    «Y entonces a qué te dedicas?» -me pregunto

    «Son guía turístico me la paso viajando conociendo»

    Todo parecía normal cuando de repente las preguntas se volvieron más y más extrañas.

    «Y crees que te mida más que a mi?»

    Yo en broma algo nervioso le dije que jaja no creía debido a la fama de la gente de color.

    Él se paró y camino junto a mi silla y saco su miembro enorme.

    «A ver qué tienes? Pero el que pierda tiene castigo»

    «Es en serio?» Pregunté titubeando no sabía cómo actuar

    «He sido muy generoso contigo creo que al menos podrías hacer eso por mi no crees?» -dijo mientras sacudía su enorme salchicha.

    Yo nervioso me quite el pantalón y la verdad es que mi miembro es normal y delgado nada que competir.

    «Perdiste el castigo es depilarse todo el cuerpo es como una novatada»

    Yo algo ebrio e ingenuo pensé que no iba a pasar nada ya que me dio unos rastrillos y fui a la regadera después de unos 30 minutos quitándome todo el vello me sentía extraño (debo aclarar que soy delgado pero en forma debido al ejercicio que hago).

    Al salir no creía lo que veía estaba sean con una cadena y un collar de perro rosa al voltear a ver la cama veo lencería y una peluca rosa…

    «Podemos hacer esto por las buenas o por las malas pero de todos modos vas a estar aquí conmigo un buen tiempo más vale que nos llevemos bien no crees?, ahora la regla es que tú te pondrás eso y harás todo lo que te diga y te dirigirás a mi como señor está claro?»

    «Si señor lo que usted diga señor,» empecé a ponerme todo y me sentía algo excitado era un sentimiento diferente.

    «Ven acá en 4 patas y ponte el collar»

    Yo gatee hasta donde estaba el cabe mencionar que estaba desnudo yo me sentí tan humillado que la parte más kinky de mi hizo que me excitara con todo eso y comenzará a disfrutarlo.

    «Así me gusta tu culito rasurado, mmm cuando termine contigo vas a pedirme que sea tu papi»

    Dijo mientras yo estaba en 4 y el sentado sobre mi ponía un dedo en mi culo y una sensación caliente por el lubricante que estaba usando fue premonitorio a lo que pasar.

    «Vaya se ve que eres una perra obediente, vamos chúpala» me indico que gateara para donde él se recostó y comenzó a masturbarse, am acercarme me golpeó con su miembro en la cara.

    «Ahora que has puesto duro a tu amo date vuelta el castigo por perder es que te debo de preñar así es la ley del más grande o que pensabas que un miembro grande va a ser el pasivo alguna vez» dijo con excitación yo empezaba a calentarme con todo esto con la idea de ser dominado y ser convertido en una perra.

    Me llevo hasta un sillón de posiciones que estaba anclado al piso con grilletes y me amarro «así no te vas a mover perra maldita vas a ver lo que es bueno vas a pedirme más»

    Después procedió a ponerme una mordaza y me pidió que me resistiera porque eso lo excitaría más.

    «Aquí tienes puta» sin avisar sentí como un enorme tronco estaba rompiendo mi culo, gemí de dolor pero eso solo hizo que comenzara a embestirme más y más fuerte y cada vez más profundo.

    «Mmm aquí tienes mariquita me gusta agarrar a los putitos como tus y hacerlos mis perras si te resistes te juro que te aplastó los huevos así que más vale que comiences a moverte»

    Para demostrar que no mentía me tomo de los huevos mientras me cogía y yo como pude empecé a moverme de arriba a abajo.

    «Sabes que es lo mejor que te mentí pueden venir por ti cualquier día la guardia no le toma más de 3 días llegar pero vas a quedarte aquí a ser mi perra y más vale que te guste»

    Me dijo al oído y yo solo podía pensar en que mi culo dolía muchísimo pero me sentía tan excitado que al quitarme la mordaza le grite «si papi déjame la leche adentro» su reacción fue de sorpresa ya que sentí que termino enseguida ya que a pesar del condón pude sentir tremenda carga abrir mi recto.

    Yo grite de placer y dolor cuando me dijo «así me gusta más te vale que te acostumbres porque de aquí vas a salir bien cogido y te voy a dar de mis raciones y dejarte vivir solo si aceptas ser mi esclava está claro?»

    «Si papi hago lo que quieras»

    Y en eso dejo caer un cinturón de castidad.

    «Bien te vamos a convertir en toda una puta»

    «¿Cómo que vamos?»

    En un par de semana viene la bióloga que revisa este lugar ya le avisé de ti dice que va a venir preparada.

    Y no te emociones porque es lesbiana y no va a hacerte nada además tiene ya 50 años pero igual a mi nos gusta divertirnos con mariquitas como tú… estás listo para ser castrado químicamente?

    Continuará.

  • Con la misma moneda (parte 2)

    Con la misma moneda (parte 2)

    Después haberse lavado en el baño, creí que ella saldría y se despediría, pero; no fue así, salió del baño totalmente desnuda y tumbándome sobre el sofá, procedió a quitarme toda mi ropa, y se sentó sobre mi verga, la cual se la metió de un solo empujón, y pude sentir todo su cuerpo estremecerse con cada entrada y salida de verga en su coño. Y así estuvimos por muchos minutos ya que como me había venido antes en su boca, se podría decir que para el segundo desfogue tarde un poco más. Pero ella en ese lapso de tiempo, se vino más de cinco veces, en las que cada vez grito como toda una perra.

    Continuará…

    Y tras estar un buen ratos tendidos sobre la cama desnudos, ella me miraba fijamente a los ojos, mientras una de sus manos acariciaba suavemente mi verga, por un momento me había olvidado que ella era la mujer de mi amigo y parecía en mi mente haberse borrado esa parte y nuestra historia se había unido desde aquella vez que me despedí de ella, prometiéndole que volvería y nunca volví.

    Ella de pronto, rompió el silencio y dejo de acariciar mi verga y se puso de pie. Diciendo como en desesperes, debo irme; esto no debió pasar repetía una y otra vez, hasta que la puerta de mi habitación se cerró tras de ella y luego de unos segundos oí el ruedo de la puerta principal de mi departamento cerrarse con fuerza, no sé si ella la lanzo con fuerza o si solo la dejo cerrarse sola, pero de algún modo el ruedo de la puerta me hizo como volver en si, y empecé a cuestionarme lo que había hecho (cogerme a la mujer de mi amigo) y si bien es cierto, yo la conocí primero, fue mi amigo quien de acabo con ella y no yo.

    Los días pasaron y mi amigo no dejaba de llamarme al celular, pero mi sentido de culpabilidad, me impedía responder sus llamadas y entrar a mensajería a leer sus mensajes. Pero una noche, no soporte más y entre a leer el último de sus mensajes, en el cual me contaba, que su mujer le había pedido el divorcio, que ella no podía continuar viviendo con él, y él estaba destrozado hasta los tuétanos de sus huesos. Pensé en escribirle para vernos, pero decidí ir a verlo a su casa, pues imaginé que como su mujer le había pedido el divorcio, ella se habría regresado a su tierra y que el estaría solo en casa.

    Pero no fue así, de algún modo ella había conseguido que fue mi amigo, el que dejara la casa y ella estaba allí, cuando llegue aún sin saber que ella seguía allí, decidí primero asomarme por la ventana, pues la cortina estaba algo corrida de uno de sus estrenos, y me asome. Wooo grande fue mi sorpresa, cuando logré divisar en el interior de la casa, a la mujer de mi amigo, pero no estaba sola, estaba totalmente desnuda, montando el grueso cuerpo de un hombre de tez morena, al parecer, ella había decidido vengarse de mi amigo, con cuánto hombre se le cruce por su camino, y yo, ya no le era suficiente para ese propósito de cruel venganza.

    Ella estaba allí, sobre ese hombre moreno, y aunque no lograba oír sus gemidos, su cara de satisfacción me hacían oír en mi imaginación que estaba gritando como toda una perra, o puta pues, para que adornar lo que es evidente, seguí mirando un rato más y pude ver, como ese moreno la pudo en cuatro patas y de un solo empujón le metió su vergota, gruesa y larga, que hasta vergüenza me hacía sentir cuando al verla siendo penetrada por esa verga, venía a mi mente las veces que al coger ella le preguntaba si alguna vez había visto una verga tan grande como lamía, pero al lago de esa verga negra que se estaba comiendo, la mía no era ni la mitad.

    Pero si esto me causo asombro, mayor fue mi asombro cuando pude mover un poco más la cortina, para poder mirar bien y logré ver qué en el sofá frente a ellos estaba sentado otro negro desnudo, quien jugaba con su mano cobre su verga, como si de coger un palo de beisbol se tratara. Y logré entender porque durante toda la clavadera que estaba recibiendo ella solo miraba hacia ese lado y como no si allí estaba esperando su turno otra verga negra, que tal vez, era un poco menos que la que se estaba comiendo, pero era igual de imponente.

    Para no hacerles largo está parte, les diré que pude ver, esas dos vergas, entrarle por su concha y su culo al mismo tiempo, y allí si sus gemidos ya no me los tuve que imaginar, pues la cogieron de tal forma, que esta vez, sus gemidos y gritos de puta, fueran tan fuertes que logré oírlos, y de pronto estaba allí, con mi mano sobando mi verga mientras veía como se la cogían esos dos negro, y en ese acto estaba, cuando oí el ruido de un auto estacionándose y al voltear, vi que era mi amigo llegando a casa ¿ pero, podía acaso dejarlo pasar este dolor? Pues de ningún modo, así que me le acerque y lo invite a un bar, y fuimos a tomar hasta que no pudimos mas, él tomaba por el dolor que le causaba el que su esposa le hubiera pedido el divorcio, y yo tomaba, por la rabia de no haber terminado de ver como se la cogían esos dos negros.

    Continuará…