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  • Otro semental para mi novia

    Otro semental para mi novia

    Ya he hablado de Eduard en otros relatos, como algunos ya saben él es un amigo que por cosas del destino, mi novia y yo abrimos nuestra relacion para darle cabida a él. Actualmente Eduard ya no está viviendo en la misma ciudad que yó pero mantenemos buena comunicación después de todo lo pasado. Ya hace más de un año que nos había presentado a su primo JeanCarlos, joven, futbolero pero digamos también mal influenciado, con su combito de amigos que fuman marihuana.

    Poco a poco JeanCarlos iba acercándose a mí, hasta llegar a tener buena comunicación y comenzamos a ser amigos, hablabamos con su primo Eduard mientras jugábamos al COD y entre partidas también comentábamos cosas personales, nada fuera de lo normal, a mi parecer ya Eduard le había hablado a su primo sobre mi novia y yo y nuestra relacion abierta pues me daba la impresión que él estaba interesado pues ya había pasado con su otro primo René, lo cual es bastante peculiar el vínculo de su familia en algunos malos pasos pero ya saben, a las chavas más bonitas, guapas y ricas entre más malandro y malote sea, más les encantan.

    Una tarde mientras chateaba con Eduard y hablabamos sobre nuestros encuentros, nos invitó a salir una noche con su primo JeanCarlos, bueno, más bien solamente Elisa, JeanCarlos y yo a una fiesta o algo para distraernos. Pero sabiendo como es mi amigo fui directo y le pregunté si ya le había hablado a JeanCarlos sobre el tema. Eduard después de titubear aceptó que si le había comentado algunas cosas de nosotros.

    -Dale pero no pasa nada, queda entre familia no seas mala onda! – me dice Eduard.

    -Hey pero no se trata de irselo contando a todos- le respondí-

    Pasaron algunos días y en otra de nuestras partidas le toqué el tema pero esta vez a JeanCarlos.

    – Eduard te ha contado algo sobre mi novia y yo? Pregunté

    -algunas cosas pero nada fuera de lo normal- responde.

    – mmmm! Estas seguro?

    Bueno, no del todo, depende qué! – respinga.

    Yo: Que pensás de Elisa?

    Jc: bueno es una chava bien bonita. (Con unos emojis de ojos curiosos)

    Yo: que más?

    Jc: bueno cae re bien y es muy simpática!

    Yo: solo eso?

    Jc: bueno y cuando la miro… ( con emoji de fuego y una berenjena)

    Desde luego sabia lo que significaba pero yo quería que él lo dijera.

    Yo: que con eso?

    Jc: lo que ves! ( con emoji de cara coqueta)

    Yo: te pone caliente?

    Jc: ufff con todo respeto pero si man!

    Yo: que más?

    Jc: tiene un gran cuerpazo (con emoji de manos dando alusión a penetracion y eyaculacion)

    Yo: me estas diciendo que te gustaría tener algo con mi novia?

    Jc: bueno, no me mal interpretes pero vos me lo estás preguntando y si cualquiera viera esa oportunidad la aprovecharía sin duda.

    Yo: para serte sincero me simpatizas y estoy seguro que a Elisa también, de repente y se cumple lo que Eduard te ha contado – Respondí.

    JeanCarlos desde luego estaba entusiasmadisimo y luego de esa conversación no paraba de recordarme en que quería que pasara algo.

    Una tarde entre amigos acordamos salir a algún lugar para distraernos, quedamos de ir a un balneario para pasarla bien, en grupo somos entre 12 a 15 personas entre varones y mujeres incluyendo a mi novia, por lo que somos un grupo grande y salimos entre varios vehículos. Llegó el día y nos fuimos para el lugar que acordamos. Nos pusimos en ambiente con la música y algunas cervezas, mi novia y yo ya habíamos platicado sobre JeanCarlos pero esperaríamos la oportunidad para que se diera, era solo cuestión de tiempo que pasara algo. Ella usó su táctica infalible para bañar, no es de usar trajes de baños pero usa su outfit confiable, una playera blanca desmangada, un short ultra corto de jean rasgado y sin bra.

    Todo es normal mientras estaba afuera, pero una vez que decidimos bañar su playera blanca se puso traslúcida, en ese momento me sentí encendido, nos sentamos a la orilla de la piscina, mientras platicaba con mi novia miraba como los hombres de alrededor miraban los pechos de Elisa y eso me puso mucho mas caliente y fantasioso, sin embargo Elisa notó a los demás y se sentía observada, ella es mas introvertida y callada por lo tanto la comprendí, admito que a mi me excitó demasiado ver como otros tipos morboseaban a mi novia. En un rato después JeanCarlos estaba en la piscina también, sin playera y su calzoneta deportiva, estábamos más aparte del grupo, mientras unos bailaban, otros bañaban y tomaban, comenzamos a platicar los tres, noté como el miraba a los pechos de Elisa viendo como se marcaban sus pezones, notamos aliento a alcohol en JeanCarlos y creo que eso le dio más valor. Invitó a mi novia bailar pero Elisa no accedió, pero JeanCarlos estaba persistente, comenzamos a tomar un par de cervezas mi novia y yo, JeanCarlos ya estaba bien prendido y me pidió que fuera en este momento la oportunidad que estábamos esperando.

    Yo -hey tranquilo, hay demasiada gente aquí, no es el lugar.

    Jc: solo un chance y aprovechemos!

    La verdad yo no me sentía seguro pues estábamos en un lugar público por lo que es muy riesgoso, además en el lugar había más amigos en común.

    Mientras llegaba la tarde notaba a JeanCarlos más cercano a mi novia y ella más interactiva con él, JeanCarlos nos dirigió hacia una zona del balneario algo alejado de las piscinas y la gente, entre algunas palmeras, tomó la mano de mi novia y la dirigió hacia atrás de estas mientras yo muy nervioso, enserio me temblaban las manos y sentía un gran frío, observaba a que nadie se acercara y de paso miraba lo que hacían.

    Elisa ya estaba cachonda, JeanCarlos tomó el trasero de Elisa y comenzaron a besarse frente a mí, entre un largo beso mojado mientras ambos están empapados noté el bulto en la calzoneta de JeanCarlos, él se bajó la pantalones y sacó su verga prominente y muy dura, oscura y huevos colgados. En ese momento yo también tenía la verga dura pero estaba vigilando a que nadie notará nada, por alguna razón en mi mente me sentí comparado con la verga de él, vi lo grande que era y pienso que ya es algo genético de su familia, quizás por su test de piel morena clara.

    Mi novia se agachó y tomó con sus dos manos la verga de JeanCarlos y se la puso en la boca, poco a poco comenzó a matarle la verga y darle lengüetazos, pero en ese momento algunas personas estaban cerca y les avise que se acercaban por lo que tuvimos que irnos del sitio.

    Ya habíamos dado el primer paso, y los tres estábamos muy cachondos y buscamos espacio y tiempo para poder culminar pero desafortunadamente no pudimos hacer más nada por la cantidad de gente. Ese mismo día yo iba platicando con JeanCarlos, lo invite a mi apartamento a que terminara lo que habiamos comenzado y él de Inmediato aceptó pero luego me dijo que no podía ir hasta mi casa por el transporte, le dije que podía ir a dejarlo en mi carro a la hora que quisiera pero él dijo que no.

    Yo: Y entonces como hacemos?

    Jc: vamos a mi casa, es mas cerca y te sale mejor a vos irte con Elisa.

    Yo: dale esta bien así hacemos.

    Llegamos a la casa de JeanCarlos, estábamos cachondeando, por un rato JeanCarlos se tardó un poco, mi novia y yo comenzamos a percibir un olor inconfundible a hierba seca, musica reguetón a volumen, JeanCarlos salió de su habitacion desnudo fumando y con su verga dura colgando Jc: venganse!

    Elisa y yo nos fuimos a la habitacion, busque un puesto cómodo mientras el se acomodaba en su cama y Elisa estaba en el baño. JeanCarlos estaba impaciente y estaba masturbandose mientras seguía fumando, me ofreció un poco pero no acepté. Jc: un trío bro?

    Yo: mmm mejor solo los veo yo- respondí,

    Jc: jaja mejor que rico así.

    Yo estaba muy ansioso ya, siempre me pongo así, Elisa abrió la puerta y salió en cachetero y sin brazier, sus tetas blancas rebotaban en cada paso que ella daba mientras se acerca, JeanCarlos dio un salto hacia ella y comenzó a tocar sus tetas y a reclinarse para poder besarla pues es mucho más alto que ella. Luego de manosear las tetas y el culo de Elisa, en un largo beso húmedo y su verga rebalsando, él tomó sus brazos y la giro, dejando su culo a dirección de él, JeanCarlos bajó hasta sus nalgas y comenzó a abrir el culo blanco de mi novia y a pasar su lengua en todo su culo. Elisa cerraba sus ojos y comenzaba a tomarse su panocha, JeanCarlos dirigió a mi novia a su verga oscura, sus suaves y pequeños labios se posaron nuevamente en ella, JeanCarlos tomó el cabello de mi novia y con sus manos le hizo dos coletas, las cuales tomaba y jala para que Elisa llegue cada vez más profundo, comenzaba a dar gárgaras y saliva espesa mojaba la verga de JeanCarlos.

    El tomo a Elisa y la recostó en la orilla de la cama con el culo arriba, se acercó y colocó su verga en el coñito blanco, lubricado con saliva y la mojades de mi novia, se iba abriendo paso entre sus labios vaginales.

    Me excite bastante al ver sus contrastados cuerpos, ella chelita de porcelana y suculenta con su cuerpo femenino y este amigo trigueño y grande encima de mi novia, JeanCarlos aumentó su intensidad y su ritmo, Elisa comenzaba a gemir cada vez más, él tomó los brazos de mi novia mientras la toma por atrás y sigue penetrando, comenzaba a sacudirle el culo con fuerza mientras el gemia y echaba humo de su boca.

    Jc: toma perra toma. Dandole nalgadas y escupe su culo.

    Mn: ayy papiii que rico!

    JeanCarlos se subió a su cama y puso en cuatro a Elisa, mientras le daba cada vez más duro Elisa se humedecia más y más, chorreando y gimiendo. JeanCarlos se pone de frente y coloca su verga enfrente de mi novia a que se lo chupara otra vez, ya ambos bien agitados, mientras también posaba su verga en el rostro de Elisa y ella masajea sus huevos.

    Colocó a mi novia recostada en la cama, abrió sus piernas y se colocó encima de ella, a darle duro amigos, duro de verdad, yo sentía que casi me venía al ver como le daba verga mientras prendió otro puro y seguir fumando. La habitacion estaba humeante, mientras le daba duro y la besaba tocando todo su cuerpo y tetas.

    JeanCarlos colocó nuevamente a mi novia en cuatro, y sin preguntar puso su verga en el culo blanco de mi novia.

    Yo al ver eso me excite mucho mas y me coloqué de lado para poder verlos, JeanCarlos hacia presión cada vez más y su apretado culo no soportó más y cedió ante la verga de JeanCarlos.

    Mientras mi novia gemia de placer, JeanCarlos disfrutaba cada vez más, llegando más profundamente. Comenzó a darle duro por el culo después de un rato, sus huevos rebotaban y estaban pegajosos llenos de fluidos, mi novia no podía parar de gemir y JeanCarlos tomó la boca de Elisa con sus dos manos para callarla, excitandolo mucho mas eso y comenzó a darle realmente duro, sus choques de cuerpo hacían aplaudir sus nalgas, el aun dándole por el culo puso uno de sus pies en la boca de mi novia mientras ella le lame el dedo gordo.

    JeanCarlos comenzó a gemir más y más y no soportó, comenzó a venirse en el culo de mi novia, su culo rojo y dilatado comenzó a chorrear semen de mi amigo. Mientras terminó lamiendo toda su verga y huevos.

    De inmediato Elisa se limpio el semen y le dije que teníamos que irnos, la pasamos bien pero ya era algo tarde.

    No pasa nada bro, ya veras que se va a repetir le asegure a JeanCarlos.

    Aun me pongo nervioso cuando escribo esto, siempre me pasa y me invaden los celos y a la vez el morbo, pero esta vez me cuesta menos poder ser más directo con nuestras intenciones.

    Espero disfruten y comenten que les pareció.

  • Me volví la perra de papá

    Me volví la perra de papá

    Todos en el motel salieron de sus cuartos y me vieron ahí en el pasillo, agachada en 4 chupándole la verga a mi papá mientras el otro chico me cogía por la vagina. Todos se quedaron paralizados, hasta que mi papá les grito: “vengan, es mi perrita, le gusta mucho que la acaricien”. Al principio nadie hizo nada, pero después unos se volvieron a meter a sus cuartos y otros se acercaron poco a poco. Se juntaron alrededor de mí y no pude ver cuantos eran, pero imagino que eran unas 20 o 30 personas, la mayoría hombres, pero también mujeres.

    Entonces mi papá les dijo: “Acarícienla, es muy obediente y le gusta mucho que la toquen”. Entonces se acercó una persona y me empezó a acariciar las piernas, empezando por los muslos y luego a mis pantorrillas. Después otro se acercó a apretarme las tetas, y poco a poco todos empezaron a acariciar mi cuerpo. Al principio intenté levantarme, pero mi papá me jaló de la correa que tenía en mi cuello y me dijo que me quedara quieta, que fuera una perra buena. Yo todavía tenía su verga en mi boca, y sólo levanté la mirada para asentir que sí.

    Sentía las manos de todas esas personas desconocidas acariciando mi cuerpo y masturbándose enfrente de mí. Sentía cómo sus dedos pasaban por mi espalda, por mis brazos, por mi cara, pero sobre todo por mis piernas y mi culo. Sentía cómo me apretaban los muslos y las nalgas con sus dedos. Poco a poco empecé a sentir que me penetraban con los dedos en la vagina y en el ano y me empecé a mojar demasiado rápido. Mi papá no pudo más y me botó toda su leche adentro de mi boca sin avisarme, pero sentir todo ese esperma espeso y caliente dentro de mi boca y poder saborearlo me puso tan cachonda que me vine inesperadamente con un gemido que se escuchó por todo el hotel.

    Uno de los hombres que me estaba acariciando le dijo a mi papá que su perra tenía los pies demasiado grandes y mi papá le dijo que podía hacer lo que quisiera con ellos. Yo seguía agachada en 4 mientras todos me manoseaban y me metían los dedos por donde podían, y de pronto sentí que agarraron los pies y me los empezaron a chupar. Podía sentir su lengua pasar en medio de mis dedos y por toda la planta de mis pies. Después sentí su verga, y sin pensarlo empecé a masturbarlo.

    Después de unos minutos sentí su leche caer entre mis dedos y supe que se había venido. Pero cuando quise voltear para mirar, una sensación inesperada me detuvo: sentí que alguien ya no me estaba metiendo solo los dedos, sentí una verga gruesa y venosa penetrarme la vagina. Empecé a gemir por la excitación tan grande, pero mi papá les dijo: “Métanle una verga en la boca a esta pinche perra para que se calle”. Entonces se acercaron dos chicos y me metieron la verga juntos en la boca. Yo tengo la boca muy grande, entonces fue muy fácil poder tragarme esas dos vergas.

    Uno tras otro empezaron a cogerme, me metían la verga en la boca, me acariciaban, me metían la verga en el ano, me jalaban el cabello, me chupaban los pies, me apretaban las nalgas y las piernas, me daban cachetadas me escupían; literalmente me trataron como una perra, humillándome mientras mi papá me tenía agarrada del cuello con una correa para que no me negara a nada.

    De pronto uno de ellos se paró enfrente de mí y me empezó a orinar la cara. Yo sólo cerré los ojos pero mi papá me gritó: “¡abre la boca Paola!”. Le dije que no con la cabeza y trataba de quitarme para que la orina del hombre no me cayera en la cara, pero mi papá me empezó a jalar de la correa y a ahorcarme y me insistía que abriera la boca. Entonces no tuve mas remedio que abrir la boca y recibir la orina de ese hombre en mi boca y en toda mi cara. Otros dos hombres hicieron lo mismo y empezaron a orinar sobre mí, uno sobre mi espalda y otro sobre mis pies. Extrañamente cuando sentí la orina caliente en mis pies me puse demasiado caliente.

    Todo se volvió una locura y un éxtasis sexual tan grande que empecé a gritarles a todos: “métanmela todos, quiero toda su leche adentro! ¡Díganme que soy su perra!” Sin pensarlo todos empezaron a empujarse para tratar de metérmela. La mayoría me la metió en el ano, y todos comenzaron a venirse y botarme su leche adentro. Me escupieron, me manosearon, me tiraron al suelo, me volteaban boca arriba y me abrían las piernas para cogerme. No recuerdo cuántas veces eyacularon dentro de mí, pero puedo asegurar que en ese momento pude cumplir cada una de las fantasías más sucias de los hombres que me follaron en ese momento .

    Después de que todos terminaron de humillarme y satisfacer sus fantasías con mi cuerpo como si fuera un objeto, rodos regresaron a sus habitaciones, y yo terminé con tanto semen dentro de mi culo y mi vagina que no podía mantenerlo dentro de mí y se me escurría todo. Mi cuerpo quedó cubierto de esperma, de saliva, de orina y de la tierra del pasillo del hotel. Mi maquillaje quedó completamente chorreado en mi cara, mi cabello quedó hecho un desastre con saliva, semen y orina. Me sentía demasiado sucia y humillada, pero cuando quise correr a darme un baño, mi papá tenía otros planes.

    Cuando le dije que quería bañarme intenté ponerme de pie pero mi papá agarró mi corres y me jaló del cuello hacia abajo para que no me levantara, y me dijo: “Ni creas que ya terminamos, las perras sucias y putas como tú tienen que salir a la calle a pasear”. Entonces mi papá me obligó a ponerme otra vez en 4 y me obligó a gatear hasta la salida del hotel. Cuando llegamos a la puerta yo no quería salir a la calle así, y le dije a mi papá: “No papi, por favor no quiero que me vean así”. Pero mi papá me respondió: “Paola, hoy eres una perrita y me tienes que obedecer, si no ya no te voy a volver a dar de mi verga”. La verga de mi papá se había vuelto una obsesión para mí, así que no tuve más opción que aceptar.

    Salí a la calle gateando completamente sucia, mi papá comienzo a pasearme por toda la calle como si fuera una perra que su dueño sacó a pasear. Las personas que pasaron no sabían cómo reaccionar: algunos me veían de lejos desnuda y daban la vuelta, otros solo pasaban y comenzaban a grabarme, pero otros se acercaban a disfrutar el espectáculo. La historia se repitió, y al igual que en el hotel, muchos desconocidos comenzaron a acariciarme y a follarme. Hasta que una mujer llamó a la policía.

    La policía llegó y afortunadamente todos en la patrulla eran hombres. El oficial se acercó y todos corrieron. Yo me asusté y me quise levantar para correr también, pero mi papá me jaló de la correa y me tiró al suelo y me dijo: “tranquila Paola, yo me encargo, tú sigue siendo una buena perra”. El oficial llegó hasta donde estábamos y preguntó: “¿Qué está pasando aquí?”. Y mi papá le dijo: “nada oficial, solo estoy aquí paseando a mi perra”. Pero el oficial le dijo: “Permítame, no estoy hablando con usted”. Después se dirigió a mí y me dijo: “¿Todo bien señorita? ¿Usted está de acuerdo con esto?”. Yo todavía estaba agachada en cuatro, y entonces saqué la lengua, comencé a jadear, empecé a mover la cadera de un lado a otro como si fuera mi cola, me acosté boca arriba como los perros cuando quieres que les acaricies la barriga, abrí las piernas y asentí con la cabeza, para hacerle saber que todo estaba bien.

    El policía nos dijo: “El exhibicionismo es un delito grave y nos van a tener que acompañar”. Entonces mi papá le respondió: “Oficial, y de casualidad ustedes no necesitan una unidad canina para su servicio? Ella sería una buena perra, no quiere acariciarla?” El policía empezó a caminar alrededor de nosotros y empezó a ver todo mi cuerpo de arriba a abajo. Afortunadamente el policía tenía un fetiche muy fuerte con los pies, porque en el momento que me los vio, no pudo disimular y le dijo a mi papá con mucha lujuria en su mirada: “oiga, su perra tiene unas patas demasiado grandes, y sus dedos están demasiado largos. ¿Se los puedo agarrar?” Yo seguía acostada boca arriba en el suelo, e inmediatamente extendí mis piernas hacia él, le acerqué mis pies y empecé a moverle los dedos para provocarlo. El policía me los agarró sin pensarlo, metió sus dedos de las manos entre mis dedos de los pies y yo le empecé a sobar la verga con mi otro pie. El policía se puso duro inmediatamente, me empezó a oler los pies y a frotarse la verga por encima de su pantalón.

    Entonces mi papá me dijo: “¿Qué dice oficial, mi perra puede entrar a la policía?”. Y el policía le respondió: “Para que su perra pueda entrar a la policía creo que primero la policía tiene que entrar en ella”. Mi papá respondió: “adelante oficial”, y le entregó la correa en las manos. El oficial agarró mi corra y me llevó gateando hasta la patrulla. Me subió a la parte trasera y le dijo a sus dos compañeros: “Adelante, hagan lo que quieran con esta perra”. Uno de ellos me puso boca abajo sobre el asiento, me abrió el culo y me empezó a meter la verga en el ano. Del otro lado el otro policía abrió la puerta y me empezó a meter la verga en la boca. Se la mamé tan rico que en menos de un minuto eyaculo adentro de mi boca.

    Después el otro policía me puso las esposas detrás de la espalda, me sentó, me abrió las piernas, y me las puso sobre los asientos delanteros. Me empezó a meter los dedos en la vagina y le dijo a los otros dos oficiales que me chuparan los pies. Cada uno se puso sobre un asiento y me empezaron a chupar las patas. El policía se estaba masturbando mientras me metía los dedos y veía a sus compañeros cómo me chupaban y lamían los pies. Después de unos minutos me agarró de la cintura y me jaló hacia la puerta. Me sentó sobre la ventana de manera que mi cuerpo quedó dentro de la patrulla pero mi culo se asomaba por la ventana. La posición era ideal porque mi culo y mi vagina estaban abiertos y se asomaban por la ventana, y los otros dos policías se acercaron y me empezaron a coger. Uno por uno se turnaban para metérmela, ya fuera en la vagina o en el culo, y se vinieron dentro de mí unas dos o tres veces cada uno.

    De pronto, uno de los policías sacó su arma y me la empezó a meter por el culo. Estaba demasiado fría y muy dura. Nunca había sentido algo igual y me dolía mucho. Empecé a gritar y decirle que parara, pero mis manos estaban esposadas y no podía hacer nada para quitarme. Sentí mucho dolor los primeros minutos, pero después deje de sentirlo. Al final el jefe de los oficiales les dijo que me cogieran y se vinieran una ultima vez antes de irse. Me sacaron de la patrulla, me jalaron hasta el frente del auto, me recargaron sobre el cofre y quedé completamente empinada. Me abrieron las piernas y otra vez me follaron uno por uno.

    Cuando todos terminaron y se vinieron por última vez dentro de mí, me jalaron de la correa, me tiraron al suelo esposada enfrente de mi papá, y le dijeron: “vamos a estar dando rondas por aquí más seguido para seguir entrenando a su perra, a ver si después podemos meterla como nuestra unidad canina”. Mi padre les dio las gracias. Yo me levanté del piso y me volví a poner en 4, me temblaban mucho las piernas, no se sí fue por el cansancio o todos los orgasmos que tuve. Mi padre agarró mi correa, me vio a los ojos, me agarró la cara, me dijo que abriera la boca y cuando la abrí me escupió, y me dijo: “Paola, hija, qué buena perra”.

  • Una mansión que acoge infinidad de orgías (1)

    Una mansión que acoge infinidad de orgías (1)

    En medio de la nada hay una fabulosa mansión rodeada por una finca de 15 ha.

    Este edificio del siglo XIX, de estilo victoriano, está formado por un sótano, una planta baja y dos plantas superiores. Cada piso tiene unos 500 m². En cada uno de los cuatro rellanos hay 15 habitaciones.

    Las del sótano están dedicadas al sadomaso. Los gritos y lloros quedan amortiguados por las paredes bajo tierra. Están numeradas de la -1 a la -15.

    Las de la planta baja están numeradas de la 1 a la 15. Al hall se le llama la habitación 0, porque a veces se practica sexo en la entrada a modo de grato recibimiento a los nuevos visitantes.

    En el primer piso están numeradas de la 16 a la 30 y en el segundo piso lo están de la 31 a la 45.

    En estas tres plantas se practica una amplia gama de situaciones sexuales, desde las más románticas a las más salvajes.

    Hay una central de control ubicada en una garita (a la entrada de la finca), con 61 monitores, uno por cada habitación. Cuando se selecciona un número de una alcoba, esta se ve en una pantalla de plasma de 84 pulgadas.

    En esta sala como guarda de seguridad trabaja una chica de 34 años de muy buen ver. Se llama Araceli.

    Con tantos estímulos audiovisuales que tenía delante, no pudo evitar despelotarse. Sentada en una butaca se frotaba el higo con tanta energía, que parecía un tomate de lo rojo e hinchado que lo tenía. A diferencia de Aladino con su lámpara mágica, esta no esperaba que apareciera el genio. Se conformaba con obtener un fabuloso orgasmo que la dejara bien aliviada y relajada.

    La segurata vio algo de interés en el monitor nº 7 y amplió la imagen en el plasma.

    Eran tres maromos y una fulana que habían formado un castillo de cuatro pisos.

    Uno de los chicos se sentó en un sofá, el segundo se colocó sobre él dándole la espalda y se ensartó el miembro viril de su compañero por el ano. Un tercer chico se subió sobre el segundo e imitándolo, se empaló su rabo por el recto en tres culatazos. Y como guinda del pastel se subió la chica sobre el tercero y se introdujo de una sola estocada la polla en su chocho ya encharcado.

    Se iban dando caña simultáneamente. Los del medio barrenaban y se dejaban barrenar. El primero solo barrenaba y la chica solo se dejaba barrenar, como es obvio.

    El segundo tenía tan calcada, hundida, clavada (o como quieran decir), la polla del primero en su trasero, que parecía que tenía cuatro huevos. A la polla del de abajo no se le veía ni un milímetro de carne.

    A unos metros de distancia había otros tres maromos y otra fulana. Pero en esta ocasión estaban practicando el trenecito o el ciempiés.

    La chica a cuatro patas recibía por detrás el falo, en su coño, de uno de ellos. A este un segundo chico le rompía el culo con fuerza. A su vez, al segundo, un tercer chico le taladraba el trasero con su pollón.

    Se agarraban por la cintura con ímpetu, para que con cada arremetida, sus rabos entraran lo más profundo que pudieran entrar en sus respectivos culos y en el conejo de la chica.

    Araceli decidió dejarlos tranquilos para que se corrieran a gusto en un bukkake final de los seis chicos sobre las caras de las dos chicas. Ellos de pie formando un círculo y ellas de rodillas, en el centro. Las fulanas daban la imagen de estar suplicándoles que las bañaran en esperma.

    Cambió al monitor -1, donde había una escena sadomaso muy interesante.

    Tres hombres estaban atados de manos y pies, boca abajo, sobre unas tarimas de madera. Estas estaban a una altura de un metro del suelo en posición horizontal. Cada uno estaba colocado en la suya.

    Una dómina, con un látigo de púas de alambre en sus extremos les destrozaba la espalda. De tantos latigazos que les daba tenían heridas ensangrentadas y con profundos cortes. De vez en cuando, a modo de bálsamo, les untaba en sus lomos y costados un poco de vinagre con sal. Los alaridos de los muy flojos eran escalofriantes. Por algo escogieron el sótano para este tipo de actividades.

    En las alcobas contiguas se practicaban otras actividades todavía mucho más extremas.

    Los penes de los chicos salían por unos agujeros que tenían las tarimas. Debajo de estas, estaban sentadas tres chicas. Cada una de ellas se dedicaba a ordeñar a su respectiva polla. Estas sobresalían como un gancho en aquel plano horizontal.

    Las ordeñaban con tal furia, que parecía que querían arrancárselas de cuajo.

    Cuando los tíos empezaron a eyacular, las chicas dejaron de pajearles el nabo. Estos, impulsados por los espasmos, se sacudían ad libitum saltando en todas direcciones y salpicando de esperma las patas y la pared frontal de la tarima.

    La guarda volvió a zapear por las 61 pantallas y en la habitación 23 encontró a dos chicas acariciándose y besándose mientras se frotaban el coño con la técnica de la tijera.

    Después cogieron un consolador de 40 cm de largo (de estos que tienen un capullo en ambos extremos), y se lo fueron metiendo, la mitad para cada una.

    Comenzaron a follarse mutuamente con aquella polla multitareas. Ellas se morreaban como locas. Se lamían todo el rostro disfrutando del sabor de su piel. Las dos al mismo tiempo se embestían empujando sus caderas con garra. Entre gemidos y jadeos, de repente, soltaron unos chillidos que advertían de sus corridas.

    En próximas entregas iremos descubriendo los entresijos y secretos del resto de las habitaciones de esta magnífica mansión, que bien podría ser conocida con el nombre de: El Edén.

  • De la venganza a la pasión

    De la venganza a la pasión

    Mi nombre es Kristal, tengo 23 años y vivo felizmente con mi novio Luis que tiene 25 años por la confianza, respeto y lealtad que teníamos o eso pensaba yo.

    Antes nos vamos a describir: yo soy de 165 de cabello castaño corto hasta los hombros, de ojos color miel, piel bronceada, abdomen plano por el gym, tetas medianas (casi grandes) firmes de pezones marrón claro, un culo bastante firme (que es mi mayor atributo) mi coño un poco marrón (combinaba con mi bronceado) bien depilado y mis piernas tonificadas tranquila juiciosa y trabajadora. Luis mide 170 de piel blanca y ojos claros, de cabello corto y rubio con rulos, abdomen tonificado y una verga de 20 cm pero poco gruesa, trabajador pero muy alocado o fiestero.

    Nuestra vida sexual es muy activa desde que le entregué mi virginidad, cada que podíamos cogíamos desenfrenadamente aunque no me hacía explotar de placer pero me satisfacía bastante cuando usaba su lengua en mi coño mientras amasaba mis tetas y a veces hacíamos varias posiciones pero las más frecuentes eran el misionero y en cuatro patas (que me excita mucho). Una vez me dijo que si quería probar por el culo, claramente le dije que no estaba lista para ese paso pero le avisaría cuando este lista para intentarlo.

    Un día en el trabajo estaba aburrida y no había nada que hacer así que me puse a investigar sobre el sexo anal y encontré mucha información en especial lo que era la limpieza, el juego previo y muy importante el lubricante. Al ver esto me excito y me motivó a querer practicarlo con el amor de mi vida y de milagro pude salir temprano pero antes pase por un sex shop una ropa interior de encaje negro y el lubricante entonces me dirigí hacia la casa para tenerle una sorpresa pero al llegar la sorpresa era para mi, escuche unos gemidos que venían de la habitación y en silencio fui revisar que por lo que me dejó pasmada era Luis me estaba haciendome infiel se estaba cogiendo a una rubia en cuatro patas. Me quedé paralizada al ver lo que pasaba que cuando reaccioné me fui en silencio llevándome todo lo que compré no antes sin tomarle una foto de lo que vi.

    Me senté en un banco en el parque a llorar por lo que vi, en eso escuché una voz bastante familiar.

    – Estas bien, porque estas llorando.

    Al levantar mi cara vi que era Henry el hermano mayor de Luis.

    K: No, no estoy nada bien, tu hermano es un maldito infeliz.

    H: Que hizo el tarado ese.

    K: Lo encontré siendome infiel.

    Y le mostré la foto y vi que reaccionó de una manera que no esperaba.

    H: No puede ser la conozco.

    K: De que hablas de donde la conoces.

    H: Entrena en el mismo gimnasio que Luis.

    K: ¿Acaso entrenan juntos?

    H: Se ayudaban mutuamente pero nunca pasó a más eso. Lo siento mucho Kristal.

    K: Me enfurece demasiado porque había planeado una sorpresa que se que le iba a encantar.

    H: Estoy igual, él nunca a sabido valorar lo que tiene y siempre a sido así. Y vas a hacer.

    K: Le voy a enseñar que el costo de traicionar a alguien quien daría la vida por él es muy cara.

    En ese momento algo despertó en mi que él nunca había visto antes y comenzar a planear mi venganza. Espere hasta la noche y llegue a casa como si nada, Luis al verme me beso de manera apasionada le respondí de igual manera aunque por dentro lo quería matar.

    Espere hasta el fin de semana en la noches para llevar acabo mi venganza, planeaba todo al pie de la letra hasta que llegó la hora. Me vesti con el vestido negro de tirantes que a él le encanta y debajo la lencería le había tenido como regalo. Al ver que Luis llegó lo recibí con un enorme beso y no se le notaba cansado. Por lo que le dije:

    K: Espero que no estés cansado porque tengo una sorpresa para ti.

    En tono coqueta y juguetona.

    L: Por supuesto que no y la verdad comí algo antes de venir así que quiero saber que es lo que tienes para mi

    Lo lleve hasta la silla que esta en medio de la sala y lo senté me dirigí hacia mi bolso y de ahí saque tres pares de esposas y lo até de los brazo detrás de lisa y los pies a las patas, también le coloque una mordaza en la boca.

    K: Quiero que te quedes quieto, solo observa y espera lo mejor.

    Puse música y empezó a sonar «Lento de Daniel Santacruz» y comencé a bailar enfrente de él de manera tan sensual que pase mis manos por todo mi cuerpo de pies a cabeza y a la mitad de la canción iba bajando el cierre del vestido y quitandomelo lento dejando ver mi hermoso cuerpo en lencería. Notaba como Luis me devoraba con la mirada y esperando a que lo liberará. En cuanto terminó la canción llegó la sorpresa inesperada a lo que le dije a Luis.

    K: Llegó tu regalo mi amor.

    Él asintió con la cabeza y me dirigí hacia la puerta y ahí me lo encontré a él de 180, piel blanca de ojos claros cabello rubio corto estilo militar con tatuajes en el hombro de abdomen tonificado y musculoso muy bien perfumado. Lo deje pasará dejando que Luis quedará en shock al ver quien era. Henry su hermano mayor que accedió con gusto y Luis sin saber que pasaba.

    K: ¡Sorpresa cariño! tu regalo es ver como disfruto con tu hermano.

    Luis miraba con ira y a mi y a Henry, pero él lo miraba con malicia. La mano derecha de Henry en mi mejilla izquierda hizo que girará dandome un beso apasionante por lo que respondí del igual manera mientras sus recorrían todo me cuerpo por encima de la lencería y yo le iba quitando la camisa dejando ver ese cuerpazo bien desarrollado, proseguí bajando primero su pantalón solo quedando en bóxer que debajo veía su vergota de 25 cm y muy gruesa sin ningún rastro de bello púbico.

    Cuando le quite sus bóxer ese garrote salio disparada a mi cara, hice que se sentará en el sofá que estaba de lado izquierdo enfrente de Luis y comencé besando y chupando su glande después fui bajando con mi lengua por su tallo hasta llegar a los testículos y los chupaba y saboreaba piruetas, entonces volví a subir por su tallo hasta la punta comencé a introducirlo más profundo aunque que era difícil por lo que no estaba acostumbrada a este tamaño, Henry me ayudaba empujando mi cabeza despacio pero solo lograba llegar hasta la mitad, lo sacaba y veía lo babeado que esta y lo volvía a meter en mi boca así duramos por 7 minutos y Luis estaba encabronado y seguí subiendome encima de Henry nos besabamos de manera excitante por lo que después fue besando besando mi cuello tan rico de Luis nunca logró hacerme sentir de esa manera mientras sus iban desabrochando mi sostén dejandole ver mis jugosas y firmes tetas, prosiguió a besarlos, amasando, chupando, pellizcando y mordiendo que causó mi primer orgasmo.

    Cuando me recupere me puse de pie quedando mi coño enfrente de la cara de Henry, corriendo mi tanga y comenzó a saborear mis jugos y usando sus dedos me los metía y a veces jugaba con mi esfinter, después proseguí a sentarme de nuevo pero esta vez agarré su verga hasta mi entrada con la tanga a un lado y fui bajando sentía como iba entrando lentamente creyendo que no me cabría toda pero traspasó el límite que Luis solo llegó y me entró toda, espere unos minutos para acostumbrarme y comencé a subir y bajar despacio mientras tenía las manos de Henry en mi cintura, y ayudaba a subir la velocidad por lo me empezó a embestir estando encima de él al ritmo en que me daba me hacía gemir (casi gritar) que sonaban por toda casa que me hizo llegar mi segundo y enorme orgasmo que moje mi tanga y lo mojé a él. Me sentía espléndida que me recosté encima de Henry abrazándolo. Luis aún llegó de rabia se calmo pensando que ya había terminado pero solo era la mitad de lo que se merecía, por lo que me acerqué al oído y le susurré.

    K: Quería mi primer anal fuera con él. Ahora quiero que seas tú el que me rompa el culo.

    H: Será todo un honor serlo.

    K: Pero ten cuidado.

    H: Tranquila me aseguraré de cuidarte y hacer que goces.

    Lo dijo en un tono que me hizo sentir segura con él. Me levante de Henry y me puse en cuatro enfrente dándole la cara Luis, lo siguiente que pasó fue que Henry me quito lentamente la tanga mojada de mis jugos y comenzó a lamer y chupar mi culo mientras veía la cara de repulsión de Luis y no le quitaba la de encima. En eso Henry toma la botella de lubricante se unta en los dedos y me los empieza meter. Primero uno después dos y tres y finalmente llego la hora. Mientras Henry se untaba la verga de lubricante y veía a Luis con malicia y le decía.

    K: ¿Que frustrante no? Sabiendo que lo que anhelabas demasiado te es arrebatado por alguien más y ese alguien sea tu hermano que me a hecho explotar de placer. Algo que tú no lograbas hacer.

    Henry se acomodó y fue introduciendo su verga en mi culo. Sentía como iba entrando lentamente, escuche que la mayoría les dolía la primera pero a mi me estaba encantado. Cuando entro todo espero a que me acostumbrará y luego comenzó el bombeo despacio pero estaba tan caliente que le dije.

    K: No seas cortes y dame duro.

    A Henry le sirvió como señal y empezó aumentar el ritmo que sin darme cuenta ya me estaba embistiendo de manera desenfrenadamente tomándome de los hombros y dandome nalgadas que me fascinaban que me hizo llegar al tercer orgasmo más explosiva que la anterior y seguía dandome pero esta vez me tomó del cuello haciendo que mi espalda tocará su pecho por lo que siguió embistiendome, ambos mirábamos a Luis demasiado eufórico y por poco casi él se viene pero le dije que esperará un momento y le pedí que soltara. Con mis piernas temblando gatee hacia Luis tratando de subir y sentarme en sus piernas por lo que Henry con caballerosidad me ayudo. Le quite un momento la mordaza a lo que Luis comentó encabronado.

    L: ¿Porque lo hiciste? Se supone iba a ser yo quien te penetrara el culo pero me traicionaste.

    Henry me paso el celular donde tenia la foto y se lo mostré con rabia en mis ojos a lo que respondí.

    K: Tu me traicionaste te entregué todo de mi nunca fue suficiente para ti.

    Me le acerqué al oído y le dije.

    K: Y el costo de esa traición es muy cara.

    Le coloque de nuevo la mordaza e indique a Henry que terminará con ella ahí sentada. Henry tomó el lubricante y se lo aplico de nuevo, se acomodó detrás de mi y de una sola estocada me lo introdujo hasta el fondo haciendo que gritara de placer y me embestia aún ritmo acelerado mientras yo gemia en el oído de Luis, fue tan placentero que nos vinimos al mismo tiempo. Sentí como una enorme cantidad de leche entraba por mi culo mientras le una gran mancha de jugos a Luis. Henry beso de manera apasionada haciendome creer como si me amaba. Y como un caballero me retiro cargándome en sus sentándome en el sofá.

    Nos quedamos unos minutos descansando, por lo que después miré a Luis y dije.

    K: Henry liberalo y que se largue.

    Henry al desatarlo Luis diciéndole.

    H: Nunca supiste valorar las que tiene y ahora los haz perdido.

    Luis casi se aventó hacia a mi queriendo agredirme pero Henry lo detuvo de un golpe. A lo Luis dijo.

    L: ¡Vayanse los dos a la mierda, ademas tengo mejores culos que probar!

    Tomó sus cosas y se largo estrellando la puerta. Al escuchar eso caí en cuenta que yo no era así y aunque lo tenía merecido no pude evitar entrar en llanto diciendo.

    K: Yo no soy así, soy peor que él.

    En eso Henry se acerca a consolarme.

    H: No digas eso. Es verdad que él se lo merecía, pero no eres como sino mejor.

    Me abrazo y me beso en la frente, era tan amable y gentil conmigo aunque se lo conocía como alguien serio y frío.

    Me seco las lágrimas, me cargo hasta la ducha y nos bañamos los dos o más bien él me bañaba porque no podía sostenerme y me limpio cada una de mis zonas y yo solo me agarraba de su cuello abrazándolo y no pude darle un beso lento lo cual él recibió igualmente.

    Salimos de la ducha hacia la habitación, me ayudo a colocarme la pijama y le dije.

    K: ¿Te quieres quedar conmigo por favor?

    Henry sonrio y me respondio.

    H: Seria un placer para mi.

    Nos acostamos y él me abrazo hasta quedarnos dormidos. Al despertar me di cuenta que no estaba creí que se había ido pero escuche algo y me levante a revisar, lo que encontré me emociono. Era Henry preparando el desayuno y me vio.

    H: Buenos días bella durmiente. ¿tienes hambre?

    Asentí con la cabeza y me fui a sentar, pero primero me di cuenta que todo estaba ordenado. El llegó con los desayunos y se sentó al lado mío.

    H: Hice un poco de orden porque no toleró el desorden en donde sea que esté. ¿Y tú dormiste bien?

    Yo feliz le respondí.

    K: Gracias a ti pude descansar.

    H: Me alegro.

    Me tomó de la mano y me dijo.

    H: Cualquier cosa necesites cuenta conmigo, porque aunque no lo creas no estás sola.

    Al escuchar eso me di cuenta que en una parte de mi lo amaba y él a mi. Hoy en día ya llevamos tres años él se comporta como un caballero y me trata como una reina y yo le respondo de igual manera ayudándolo cuando lo necesite. Pero en la cama olvidemos los modales y cogiamos la misma pasión que la primera que estuve con él. Y de Luis no volvimos a saber nada de él, solo que le gusta estar de fiesta en fiesta. Pero eso ya no nos interesa.

    FIN

  • Una noche buena inolvidable

    Una noche buena inolvidable

    Hola a todos, me presento soy Nina y aquí les dejo un poco de mi vida.

    Cuando tenía 23 años un 25 de diciembre en la madrugada mi esposo y mi primo me dieron mi noche buena, aquí en la casa tuvimos la cena familiar y asistió mi primo que futuramente se convirtió en mi compadre con el cual algún tiempo antes de casarme ya había tenido algunos momentos algo picantes, total que después de la cena de navidad, el alcohol y el baile a eso de las 4 de la mañana se nos ocurrió subir al cuarto a jugar luchitas con el play.

    Estábamos los tres entrados sobre la cama jugando pero después de un rato me levanté a cambiarme la blusa por que la que tenía ya me molestaba para lo cual me dirigí al clóset me di la vuelta y me quité la blusa así como el bra pero a la hora de buscar lo que me iba a poner se me alcanzo a ver uno de mis senos y mi primo lo vio todo, entonces seguimos jugando yo me senté entre ellos dos, mientras jugábamos abracé a mi primo y alcance a notar que se le estaba levantando su jugador por debajo del pantalón eso me prendió así que no lo solté al contrario lo comencé a acariciar, mi esposo se dio cuenta pero a él le gusta complacerme y además le encanta que hagamos travesuras no era la primera ni la última vez que hacíamos un trío, así que mientras lo acariciaba, en momentos le sonreía a mi esposo y también comencé a acariciarle la pierna a el, a lo que él entendió claramente lo que quería así que me levanté y salí un momento al baño, para ver si me entendieron y se ponían de acuerdo.

    Regrese al cuarto y me senté nuevamente entre ellos dos, era mi turno para jugar así que tomé el mando y mientras jugaba mi esposo se colocó detrás de mí para empezar a acariciarme de la espalda como a me gusta y después se siguió a mis pechos, cuando sintió que mis pezones ya estaban parados me bajo la blusa y empezó a manosearme frente de mi primo él me giró y me metió la lengua en la boca a lo que mi primo rápidamente se acomodó y comenzó a chuparme las tetas, nos hicimos para atrás de la cama y comenzaron a manosearme toda, mi esposo me besaba y jugaba con mis tetas mientras mi primo me quitaba el pantalón y la tanga, a la vez que me besaba la entrepierna hasta llegar a mi conchita, para usar su lengua sobre mi clítoris a la vez que metía dos de sus dedos dentro de mí haciéndome gemir y retorcerme de placer.

    Luego ambos se colocaron frente a mí y se desnudaron por completo mientras yo acariciaba mi cuerpo y tocaba mi clítoris para excitarlos mas, me dejaron en medio de la cama, bien abierta de piernas me metian los dedos, acariciaban mi clítoris, jugaban con mis tetas, yo tenía un miembro en cada mano, masturbandolos mientras ellos se daban gusto con mi cuerpo, después mi primo se colocó enfrente de mí y me empezó a coger de misionero, mi esposo se puso a mi lado metiéndola en mi boca, me tomó del cabello y me empujaba hacia su miembro, con fuerza, mi primo me daba embestidas cada vez más rápido y más fuerte me quería atravesar con sus 17 cm de vez en cuando se acercaba y me chupaba las tetas, mordiendo mis pezones y dándome algunas nalgadas.

    Después me giraron para darme de perrito que es mi pose favorita ahora cambiaron de lado mi primo me la metía en la boca para que se la chupara rico y hasta el fondo de mi garganta de momentos usaba mi mano para jalársela un poco y le daba besitos en sus amigos, mientras tanto mi esposo me daba embestidas y nalgadas, así me tuvieron un rato más, yo me venía a chorros con las embestidas.

    Ya bien prendida me la monté sobre mi esposo y lo cabalgué con fuerza hasta que ya no pudo más me bajó de él y descargó toda su lechita caliente sobre mis pechos, y se tiró a la cama.

    Entonces me pase a un sillón que teníamos en el cuarto con mi primo el me coloco en todas la posiciones que quiso, me coloco contra el sillón y me dio de perrito, me montó sobre él para metérmela hasta el fondo, me giró de frente y me di unos buenos sentones a la vez que él jugaba con mi clítoris, me abrió de piernas, las tomó entre sus manos y me la metió hasta el fondo cuál actriz porno, me colocó de rodillas a chuparla nuevamente hasta hacerme babear de lo rico que se sentía, mi entrepierna se mojaba una y otra vez, así estuvimos cambiando de poses por un muy buen rato hasta que al final terminó por bañarme con su lechita en mi carita y mis tetas me sentía tan cachonda que al final me lance a seguir chupándosela hasta que se le bajó su jugador.

    Para que después nos acostamos los tres juntos en la cama a dormir yo abrazando a mi primo, mi esposo me tenía de cucharita con una mano en mi teta y la otra en medio de mi conchita, y su verga en medio de mi culito, mientras que yo jugaba con mi mano con la verga de mi primito y esa solo fue la primera vez que hicimos trio con el por qué hasta la fecha lo repetimos mínimo una vez al año.

    Bueno me despido dejen sus comentarios si quieren saber más de mí, besos Nina.

  • El jefe de mi esposo tiene nueva amante

    El jefe de mi esposo tiene nueva amante

    Soy Camila de 38 años, piel clara, cabello largo y castaño, tetas y culo grande y cintura algo común, a mi esposo le gusta que me mantenga buena así que me ayuda a cuidar mi físico.

    Trabajo y de ahí he tenido varias amigas que me han contado sus experiencias sexuales pues siempre he sido muy abierta a ello y entre esas experiencias aquellas con pareja me han contado de su aventuras con otros, el tema de ser infiel me llamo la atención algunas veces pero nunca me atreví a probar por miedo a ser atrapada… Bueno no hasta está ocasión.

    Mi esposo había salido de viaje por el mismo trabajo y había olvidado entregar unos informes a su jefe así que me ofrecí a llevarlos, me dio la ubicación y fui creyendo que iba a su oficina pero cuando menos lo noté era una casa, específicamente la casa de su jefe, toque la puerta y me recibió su jefe vestido casual y un poco manchado, le di los documentos y me llegó el aroma a comida preguntando curiosa si estaba cocinando a lo cual respondió que si.

    Amo cocinar y aún no quería volver a casa así que le pregunté si quería ayuda a lo cual dijo que si, durante el proceso sentí algunas miradas suyas pero no le di mayor importancia, al terminar me invitó a cenar y acepte, comimos juntos y charlamos de una forma que incluso me pareció algo romántica, me preocupaba un poco que su esposa llegará pero el me calmo mencionando que había salido a un viaje.

    Ya era hora de irme y estábamos en la puerta cuando me dijo «¿Estás segura de irte? Podrías quedarte conmigo hoy» me puse algo nerviosa cuando dijo eso pero aún más cuando sentí su mano en mi mejilla y la otra en mi cintura, estaba entre la puerta y él mientras le decía no estar segura al estar ambos casados y dijo «así es mejor, una rica aventura…» Cuando su manos empezó a tocar y apretar mis nalgas.

    Me sonroje y le dije que si con la cabeza, sonrió y me jalo hacia el para besarnos muy rico, durante el beso bajo el cierre de mi vestido y las mangas, sentí que iba a quitar más y me separe para pedirle que nos fuéramos a algún cuarto él acepto y siendo «caballero» me dejo ir frente a él aunque sabía bien que solo quería verme el culo en especial en las escaleras donde tenía una muy buena vista de mi.

    Entramos al cuarto y me dio algo de recelo ver algunas fotos de él con su esposa pero me distraje rápido al sentir sus besos en mi cuello y como me presionaba el vientre pegando mi culo a su erección, bajo el cierre de mi vestido y los tirantes hasta bajarlo y dejarme en el conjunto de lencería que uso como ropa interior.

    Estaba jugando mucho con mis tetas sobre el sostén y luego siguió metiendo sus manos debajo hasta levantarlo, llevo sus manos atrás y finalmente lo desabrocho, bajo las manos y también me quitó las bajas mientras me besaba las piernas, todos sus movimientos me calentaban cada vez más e incluso le pregunté si me quitaba los tacones a lo cual dijo que no porque le parecían sexis.

    Me quedé sin ropa y voltee a verlo y ayudarlo a quitarse la suya, aunque solo me llevará 4 años el pensamiento de hacerlo con alguien mayor me excitaba más y aún más el ver su cuerpo bien formado, me agache a quitarle los zapatos y pantalones y salió vi su verga muy dura abajo del bóxer (incluso se salió un poco de estos) sin esperar más se la saque y me quedé unos segundos apreciando y tocándola hasta que sentí su mano en mi cabeza para después separarse de mi.

    Y como si él fuera un rey se sentó en un sillon de su cuarto con la verga bien dura y las piernas abiertas, ya estando abajo me fui a gatas frente a él mientras con su mano tomaba mi cabello y le daba un par de vueltas haciendo una coleta, me acerque tierna chupando la punta y él con su mano me empujó un poco metiendo más su verga, dijo que debía saber cómo chuparla rico.

    En cierto modo era verdad a mí esposo siempre le han fascinado mis orales por como lo hago correrse en mi boca, veía al jefe mientras se la chupaba y el presionaba cada vez más, era diferente pues el tenía bastante bello en su verga y yo estaba toda depilada en mi coño.

    Me sorprendió escuchar como gemia con mi oral, hasta que en un momento se puso de pie sin sacarla y me hizo mirar hacia arriba, bajo sus caderas y pude sentir su verga abrirse paso en mi garganta hasta quedar con sus bolas en mi barbilla y sus bellos casi tapando mi nariz, tenía muy poca práctica con la garganta profunda así que de inmediato tuve arcadas y le apreté la mano para que la sacará.

    La tuvo unos segundos ahí y saco de golpe toda su verga dejándola caer en mi rostro, tome rápido aire por la nariz y boca y con un ligero instinto le lami las bolas un poco mas, me soltó el cabello y me ordenó ponerme en 4 en el mismo suelo, le pedí una almohada y me dio un cojín del mismo sillón donde estaba sentado el cojín apestaba a él pero decidí no decir nada.

    Se puso detrás de mi con su verga en mis nalgas y sentí sus manos subir desde mis caderas hasta mis hombros, lo hizo varias veces en masaje lo cual me hizo relajarme y más que bajo jugando con mis tetas, bajo su cuerpo a besar mi espalda y sin detener el masaje su verga se deslizo y entro en mi coño.

    Ni siquiera pensé en un condón en ese momento y solo sentía su verga desnuda meterse cada vez más adentro de mi y sus manos tocarme muy rico por fuera, mi mente estaba confundida en el placer de lo que hacía, sus manos subieron a mis hombros e hicieron presión lenta hasta que mi cabeza tocó el cojín y mi espalda estaba arqueada empinando más el culo.

    Su verga me llenaba toda y tocaba la parte superior de mi coño justo en mi parte sensible, estaba como una gatita en estiramiento, estaba gimiendo al cojín y él levanto mi rostro al tirar de mi cabello para poder escucharme en todo el cuarto, no sabía que tan mojada estaba hasta que escuchaba los jugos de mi coño salir en cada embestida.

    Sus bellos me hacían cosquillas en el coño y su mano libre estaba apretando mis tetas que hervían como si estuvieran a punto de sacar leche, cada que sus bolas chocaban en mi me sentía en el cielo y no podía evitar pensar como ni siquiera mi esposo de años, a quien le había cumplido cientos de fetiches, me había tratado así alguna vez.

    Mi mente estaba un tanto perdida pero aún podía escuchar como me decía insultos y lo hacía cada vez más sexual con sus palabras, nuestros cuerpos chocaban sin parar y sentí como cerro sus piernas que estaban a mis lados y eso hizo que las mías se juntaran haciendo presión en mi coño con mis muslos.

    Ese movimiento me hizo llegar a un límite fuerte donde solté un grito de placer por el orgasmo que estaba teniendo, hubiera aguantado más pero está primera experimentación con el sexo duro había sido demasiado, él lo noto y se quedó presionando su verga unos segundos y la hizo palpitar muy rico, incluso creí que iba a recibir un creampie en ese momento pero en su lugar la saco.

    Me dio su mano diciendo «ven aquí mi amor», desde ese momento todo el tiempo en adelante me llamaba así, me levanté y nos besamos frente a frente, nos dejamos ir y caímos en la cama, seguimos el beso conmigo boca arriba y abierta de piernas, solo sentí una pequeña advertencia de la punta en mi entrada y de ahí toda su verga se desplazo dentro de mi de nuevo y como respuesta mis piernas los abrazaron son fuerza y detuvimos el beso.

    Se incorporo y tomando mis muslos me empezó a jalar hacia él con fuerza metiendo toda su verga en mi mientras mis manos se quedaban paralizadas a mis lados, apenas podía tener los ojos abiertos y cada que podía lo veía directo y su cuerpo caliente y con sudor me excitaba más, además del sentir mis tetas y chocar con mi pecho muy rápido.

    Aprovecho mi boca abierta y empezó a pasar sus dedos en mis labios, jalo suave mi lengua hasta sacarla y frotar su dedo pulgar ahí, me sentía muy sucia haciendo eso pero no fue nada a comparación de después que bajo la mano y apretó mi cuello de manera sexual, para después bajar a chupar mis tetas.

    No se que me pasaba pero de repente me sentía más caliente y su verga de él era mil veces mejor que la de mi esposo, mis piernas lo estaban abrazando y antes de que mis manos hicieran lo mismos puso una de sus manos sobre la mía y vi como se entrelazaban ambas manos con los anillos de casamiento de cada uno, fui interrumpida en un largo beso el cual al separarse libero un momento mi cuello y lo lleno de besos, chupetones y algunas mordidas.

    No siempre fui amante del sexo duro pero esa noche lo estaba disfrutando como nunca antes, su mano regreso haciendo más presión, y tenía su boca en mi oído así que podía escuchar sus gemidos bien cerca, mi mente cada vez se ponía más nublada hasta que me hizo la gran pregunta «¿Dónde lo quieres?», sabía que lo mejor era hacerlo sobre de mi pero en ese momento estaba tan caliente que lo primero que dije fue «dentro, ¡dentro!»

    Soltó mi mano y cuello y me abrazo metiendo sus brazos por debajo de mi, mis manos igual lo abrazaron y sentí el calor de otro orgasmo recorrer todo mi cuerpo hasta mi coño, no estoy del todo segura pero creo que se junto con un squirt, empecé a temblar del placer y él estaba olfateando mi cuello.

    Sus movimientos seguían hasta que sentí su verga palpitar y sin detenerse el semen salía disparado manchando todas las paredes de mi caliente coño, siguió unos segundos más hasta que sus bolas quedaron vacías, nos besamos más en el rostro y labios y después él saco su verga y se quedó acostado.

    Pensé en irme a mi casa pero en su lugar me quedé a tomar una siesta con él, la cual fue larga pues cuando vi ya había amanecido, me levanté y tome un baño rápido, me despedí de él y fui a casa, en todo el camino pensé en la aventura que habíamos tenido y fantaseaba con repetir, por suerte mi fantasía se cumplió, robe el contacto del teléfono de mi esposo y tras hablar un tiempo nos organizamos y fuimos a un motel.

    Desde entonces nos volvimos amantes y lo hacíamos cada que ambos estábamos libres, ni mi esposo ni la esposa de el sospechan nada y lo agradezco pues si me dieran a elegir me iría con el jefe jeje, bueno gracias por leer, espero que disfrutarán esta aventura.

  • Trío familiar por año nuevo

    Trío familiar por año nuevo

    Mi cuñado llegó de Estados Unidos el 15 de diciembre. Tras más de 15 años de ilegal, consiguió la residencia y la posibilidad de volver. Ni bien lo conocí en el almuerzo de bienvenida, el parecido que tenía con mi suegro me hizo mojarme muy rápidamente. Más cuando bailamos y fue directo al decirme que su papá (mi suegro) le había contado sobre nuestros encuentros. Imaginé que tendría una verga igual de grande que la de mi suegro y al día siguiente, cuando cogimos, no me decepcionó, ni en tamaño, ni en formas. Ahora pienso (y me lamento) porque mi esposo no fue bendecido con una verga igual. O, al menos, con el talento en la cama de ambos.

    Desde ese día volvimos a coger un par de veces, una antes de navidad y otra después. Con demasiado placer ambas veces.

    La familia estuvo todo el mes organizando una gran fiesta de año nuevo por su llegada. Sabía de la misma y tenía claro que iríamos con mi esposo, pero no participé de la organización. Ayer 31, estuve nerviosa todo el día por la misma. Estarían en la fiesta mi esposo, mi cuñado y mi suegro. Sabía que mi suegro y mi cuñado habían hablado sobre mis encuentros con mi cuñado. Mi suegro me mensajeo algunas cosas subidas de tono, diciéndome que me deseaba y que quería cerrar el año con un encuentro. Pero el fin de año es siempre terrible para él, tiene todas las actividades de su empresa, el cierre, sus reuniones en sus clubes y en la cámara de comercio, a mil por hora, sin tiempo para nada.

    Para ser sincera, no tenía ninguna sospecha o idea de que hoy por la madrugada iba a tener un imprevisto e improbable trio con mi suegro y mi cuñado. Estaba toda la familia en la fiesta, más los amigos más allegados, éramos muchas personas. Sabía que mi esposo se emborracharía antes de las 2 am y que estaría durmiendo hasta media mañana. Pero sabía también que con mi suegra, mis cuñadas, concuñadas y todos los demás, hacer algo era casi imposible.

    Pero las cosas improbables suceden y cuando ocurren te hacen feliz o te llenan de placer.

    Como esperaba, a las 2 am mi esposo estaba ebrio y dormido. Me quedé igual en la reunión. Bailando con uno y con otro. Con mi suegro y mi cuñado los bailes eran una retahíla de deseos de cama más que simple danza.

    Hacia las 3 am fui al baño. Al llegar me di cuenta que mi suegro y mi cuñado conversaban junto a la puerta del baño de hombres. En ese momento no había nadie adentro. Como un chispazo los tres tuvimos la misma idea. Como si por telepatía nos hubiéramos comunicado. Me metieron al baño de hombres. Que era unipersonal.

    No teníamos todo el tiempo del mundo. Pero si el suficiente para comerme ambas vergas grandes, deliciosas que me habían dado tanto placer cada una en solitario.

    Felizmente el baño estaba limpio, no soy remilgosa, pero si hubiera estado sucio, seguro me hubiera costado. Pero estaba brillante, creo que lo habían limpiado minutos antes y parecía sin uso.

    Tenía puesto el vestido putón que se usa por año nuevo. Muy corto, escotado y para variar, amarillo. No me agrada ese color, pero mi esposo es cabulero y cada año me regala uno para la fiesta de año nuevo. Me dio morbo, allí en el baño, pensar que el vestido que tenia puesto me lo había regalado mi esposo y que lo estaba usando al coger con su padre y su hermano.

    Como el vestido era voladizo, mi suegro, sin sacármelo, me lo subió. Quedaron así mis nalgas al aire. Solo cubiertas por una muy pequeña tanga amarilla que también me había comprado mi esposo.

    En ese momento no tenía idea de cómo podríamos coger los tres en ese espacio tan reducido. Creo que ninguno tenía idea clara del que hacer. Mi cuñado tuvo la solución. No la dijo. Solo la ejecutó. Se bajó el pantalón. Puso la tapa del inodoro y se sentó encima. Su verga grande relucía y me atraía, me incliné en noventa grados y le di una muy rápida chupada. Me dijo “sube cuñadita, que no tenemos mucho tiempo”. Y me subí.

    Con la tanga aún puesta, solo colocada de lado, le entregué mi concha. Y me la llenó. Su verga se hizo espacio instantáneamente, lo jugoso de mi concha permitió su penetración sin ninguna dilación. Pocos segundos después sentí que mi suegro me empujaba hacia adelante. Mi cuñado se inclinó un poco para atrás, lo más que pudo. Yo pegada a él, besándonos.

    Mi culo quedó al aire, tenía mi concha llena y mi culo disponible. Sentí a mi suegro untarme el culo con saliva y pronto lo tuve encima mío. Fue incómoda su penetración. La posición en la que estábamos los tres lo era. Pero poco a poco sentí como toda su verga, también muy grande, entraba toda.

    Y de pronto todo fluyó. La incómoda posición se disipó y empezó un movimiento armónico de los tres. La magia llegó y el placer se hizo infinito. Tenía las dos vergas moviéndose acompasadamente dentro mío. Mi suegro y mi cuñado llevándome a un clímax de placer al que nunca, jamás, ni en mi mejor sueño, llegué ni llegaré con mi esposo.

    Tuve un orgasmo y otro, y otro más, varios seguidos, no sabía si eran vaginales o anales, ya estaba despistada e ida. Cuando empecé a temblar toda, ambos llegaron, casi al mismo tiempo, hasta en eso parecían gemelos, no padre e hijo.

    Con la leche de ambos chorreando de ambos lados nos levantamos y separamos. Felizmente había papel higiénico y en la cartera tenía toallitas húmedas. Mi cuñado salió primero y se quedó junto a la puerta. Terminé de asearme. Le consulté con un susurro si podía salir. Me dijo que sí. No había nadie. Volví al salón, a sentarme donde mi suegra. Un rato después le dije que iría a dormir. No quería bailar más, tenía miedo que el semen se me escurriera entre las piernas.

  • Descontrolando a una casada, Ely (final)

    Descontrolando a una casada, Ely (final)

    Después de haber “acordado” como seguirían siendo las cosas volvimos a la rutina de coger como conejos, cogíamos hasta 3 veces por semana, yo había dejado de ir a su casa para evitar sospechas, aunque ella me seguía invitando. Nuestro “acuerdo” nos duró aproximadamente un mes hasta que yo me fui de viaje con quién entonces era mi novia a conocer a su familia. Cómo es normal subí fotos del viaje a las redes sociales y Ely me comenzó a escribir dejándome saber que estaba celosa.

    Para disfrutar mi viaje me hice el que no entendía las indirectas pensando que con el pasar de los días a ella se le pasaría y que seguiría respetando el acuerdo. Desde que volví a la ciudad me propuso irme a buscar a la estación a lo cual me negué porque no andaría solo, aunque terminamos viéndonos ese mismo día en la noche. Me comenzó a hacer preguntas sobre mi relación, de que como iban las cosas con mi chica y cosas sexuales como de que cuál era la posición favorita de mi novia, conociéndola y a dónde podría terminar la conversación le pregunté “tú estás segura que quieres saber esos detalles?”… luego de un pequeño silencio y su cara sería me respondió “sabes qué… no me digas nada, no me interesa saber en verdad”, íbamos en su vehículo y en verdad me sentí excitado por su seriedad y querer mostrar desinterés, la comencé a tocar y se me ocurría algunas maldades para hacerle mientras ella conducía estando ““enojada”.

    Le comencé a amasar las tetas y logré fácilmente sacarle la derecha, me quité el cinturón y comencé a mamarle el pezón, ella acomodó el brazo para dejarse hacer y sentía su respiración acelerada y cortada, se le escapó su acostumbrado “ay que rico” y en ese momento aproveché para sentarme en posición normal y colocarme el cinturón nuevamente como si nada hubiese pasado. Se quedó mirándome con cara de ¿y que pasó? Y me preguntó que por qué paraba. Le dije que me excitaba su cara de enojada y que me la quería coger, ella me dijo que era un desgraciado y detuvo el vehículo para comernos la boca. Mientras nos besábamos recibí una llamada, era mi novia, esto hizo que se enfureciera muchísimo, al terminar de hablar me dijo que me iba a dejar donde pudiera tomar el transporte e irme a mi casa, yo le dije que entendía y que estaba bien, que muchas gracias, alrededor de 3 a 5 minutos de silencio incómodo hasta que me dejó en una estación, le volví a dar las gracias y cerré la puerta y ella se marchó.

    Ya no veía el vehículo pero entró la llamada al celular, era ella, decidí no contestar y lo guardé, mientras estuve esperando por el transporte seguía sintiendo el teléfono vibrando, pero no contesté. Ya llegando a mi casa pude ver su vehículo en frente, pensé en irme a otro lado y esperar a que se fuera pero el hambre que tenía me ganó, así que entré, la saludé que estaba en la sala de estar hablando con mi madre y seguí directo a la cocina a prepararme algo, me hice 3 sándwiches y no le ofrecí ninguno, sabiendo que tenía hambre porque a dónde salimos era a comer para después ir a coger y no hicimos ninguna de las 2.

    Después de comer mientras veía tv, me retiré a mi habitación y al rato escuché a mi madre decirme que saldría con ella, recuerdo que pensé, “se le anda cogiendo al hijo y también saca de paseo a la madre” jeje eso en si me daba morbo, y me puso a pensar en qué otras cosas le podría proponer y que ella aceptara… esa noche mi madre llegó bien tarde, luego me contó que estaban con algunas otras amigas de parranda y que planeaban repetir al otro día porque ella tenía a su esposo fuera del país, fue cuando me llegó la idea a la cabeza, si sus hijos están en la escuela en la mañana y su esposo no está en el país, estaría sola en su casa.

    Le escribí al otro día temprano que había visto varias llamadas, que había pasado? Me dijo que se había arrepentido de haberme dejado en la calle y que como había tomado en dirección a mi casa me hubiese llevado, le dije que no había problemas con eso, me dijo que me quería recompensar de alguna forma el haberse comportado de esa manera, yo le dije que si tenía ganas de cogérmela otra vez pero me dijo que no quería que fuera de esa forma solamente, que me quería invitar a cenar, le dije que estaba de acuerdo, me preguntó que si esa misma noche me parecía bien, pero le dije que no, porque tenía planes de ver a mi novia ese día, tardó como una hora en llegar su respuesta que fue solo un “ok”. Más tarde ese día mientras estaba en el trabajo me escribió diciéndome que quería mandarme seco para dónde mi novia y para decir verdad la idea me sacó una sonrisa en el momento, le dije que me parecía buena idea.

    Hablé con mi jefa de departamento y le pedí dejarme salir un poco más temprano, me dirigí directo a su casa y cuando ya eran las 6 (hora de salida) me llamó para preguntarme donde encontrarnos y que ya tenía todo preparado, le dije que iba en un bus casi llegando a su casa y como tenía personas alrededor decidí darle una cucharada de morbo al entorno y le dije con voz no muy alta, pero para nada baja, “quiero que me esperes desnuda”, al decirlo así varias personas voltearon a verme y una que otra hicieron alboroto de lo que dije y decían cosas como “uy uy uy” y “hoy toca” y cosas por el estilo, yo solo sonreí y ella al percatarse me preguntó que si era por lo que había dicho, le contesté que si y ella también sonrió de manera pícara.

    Al llegar a su casa me recibió, estaba vestida y no me dejó besarla, me dijo que sus hijos estaban en casa y que solo me quedara para comer algo, que habláramos de trabajo para disimular y así, me sentí decepcionado, pero ella me dijo que no me había dicho nada apropósito por el piquecito del otro día, le dije que eso no se iba a quedar así y que me la iba a desquitar, sonrió diciendo que eso esperaba, yo no me quedé mucho tiempo ya que tenía mi cita… pensé que esa noche tendría sexo con mi novia pero tenía gente ese día en su casa y tampoco se pudo hacer nada. Dos días después falte a la clase matutina en la universidad para ir a casa de Ely, ella no sabía que iría así que cuando llegué le marqué para que me abriera, me dijo que no estaba pero que por favor esperara alrededor de 20 minutos para llegar, le dije que estaba bien, se tardó más de una hora lo cual hizo que me desesperara bastante pero cuando llegó la note con prisa y dejé pasar ese incómodo momento, me quiso contar donde estaba pero yo la callé besándola, le dije que eso no era importante y que lo que quería era cogerla fuerte, escuchar sus gemidos y llenarla de leche, ella sonrió y prácticamente corrimos a su habitación.

    Mientras nos desvestíamos y besábamos me preguntó que por qué había ido sin avisar, le dije que sabía que su esposo estaba fuera del país, sus hijos en la escuela y que estaría sola, sonrió y me dijo que justo a tiempo porque su esposo llega hasta el siguiente día en la noche, porque de seguro iría a ver a su hija (la de fuera del matrimonio) antes de llegar a casa, le dije que no teníamos que tocar ese tema y que se imaginara que de ahí iría a casa de mi novia “seco” como ella me quería dejar, aparte de que su cama matrimonial estaría llena de semen y sudor que ella sacó, su picardía subió y se comenzó a comportar como la buena perrita en qué se había convertido.

    Me empujó sobre la cama, se subió sobre mi, me guio las manos a sus tetas y las apretó, me encantaba verla sobre mi, se lo deje saber y me dijo que lo que quería era que se la comiera toda, se posicionó sobre mi cara y se la comencé a comer, recuerdo que estaba un poco salada pero no me importó, ella se movía y me untaba todo su sexo en la cara, metía sus dedos entre mi cabello y eso me excitaba, me alaba hacia ella y me apretaba, seguía moviéndose y sentí sus temblores sobre mi, sabía que se había venido y se intentó quitar, pero la sujeté fuerte de los muslos y no la solté, se retorcía, me pedía que la soltara pero yo no la solté, hasta que necesité respirar y ella se dejó caer de lado sonriendo y cerrando sus piernas, me dijo cuánto le encanta que le haga eso y le reclamé el que intente quitarse entonces…

    Me hinqué sobre la cama y le dije que era su turno, ella brincó sobre mi y se lo dejó ir de golpe entero en su boca, me provocó ese placer de golpe que hasta di un salto y me sacó un gemido, me miraba sonriente sin sacarlo, le encantaba tenerme a su merced y comenzó a mamarlo con energía, subía y bajaba, me miraba, lo metía hasta el fondo, mantenía un poco la respiración ahí y subía a respirar, me encantaba, le sostenía la cabeza cuando sabía que quería respirar solo por hacer maldad, eso provocaba risas en ambos, le pedí se colocará en 4 y así lo hizo, me hinqué frente a ella y ya sabía lo que venía, me miraba hacia arriba, abría bien la boca y me sonreía.

    Le dije que le iba a coger la boca y así lo hice, le comencé a follar la boca, el sonido, su disposición a quedarse ahí, sus ojos lagrimear, sus arcadas todo eso solo hacía excitarme más, la soltaba para respirar y volvía arremeterle, ella me detuvo, me pidió que le dejara tomar aire, la baba en su cara, barbilla y colgando, más su cara enrojecida y su sonrisa tan puta me encantaba, le volví a coger una vez más, se volvió a retirar sonriendo y se volteó, me puso su culo a la vista, ese gran culo, me encantaba esa vista y ella lo sabía, me volteaba a ver mientras lo movía como preguntando “que esperas?”

    Ni lo pensé, apunte a su entrada que estaba ya empapada y se lo deje ir de golpe, su gemido fue excitante y comencé a darle duro, la sujeté del cabello y le pregunté que como se sentía coger en su cama matrimonial respondió “soy la más perra”, no tarde casi nada en dejarle ir todo dentro, me dejé caer sobre su espalda y ella se dejó caer sobre la cama, me recosté de lado para respirar, fue una intensa corrida, se le salía mucha que calló sobre las sábanas, ella sonrió y colocó su mano para detener el derrame, se limpió con su ropa interior y nos recostamos hablando un rato.

    Volvió a meter el tema de mi novia y las cosas que hacía con ella, le dije que no se si ella quiera en verdad escuchar las cosas que hacíamos ya sabiendo como habían surgido discusiones antes, me eiji que ya habíamos hablado sobre el acuerdo y que ya las cosas estaban claras, le dije que estaba bien y que cosas específicas quería saber? Me preguntó que si era igual de dominante con mi novia, le respondí que no como lo era con ella, pero que siempre he querido tener el control, que no soy muy pasivo pero no tan dominante entonces comenzó a hacer preguntas comparativas, que cuál hacia mejor X cosa, que con cuál me vengo más rápido, y le evité ese tipo de respuestas, le dejé saber cuáles cosas me gustaban mucho de ella y que ponerla en 4 para poder disfrutar ese gran culo era un manjar para mí… que se dejará hacer maldad, fuera tan sumisa e incluso dejarse abofetear me excitaba muchísimo.

    Ella sonrió y comenzó a sobarme el pene, cuando se me comenzó a agrandar ella comenzó a mamar de nuevo hasta que se me puso dura… m pidió controlar ese segundo round y le dije que claro que si, lo primero que hizo fue soltarme tremenda bofetada, me quedé un poco sorprendido y ella me preguntó si no me había gustado, le dije que si, pero que no me lo esperaba, me preguntó si podía seguir y le dije que quien controlaba es ella, sonrió y me comenzó a cabalgar mientras me sujetaba el cuello, noté su timidez ya que solo me sujetaba, no estaba apretando ni siquiera un poco, me dirigió las manos a sus tetas y verla sobre mi moviéndose siempre me pareció extremadamente sexy, me pidió que le dijera que era suyo, me pareció extraño que eligiera esas palabras ya que las que yo le pedía a ella eran cosas vulgares y morbosas, pero le di el gusto, “soy tuyo”.

    Me miró fijo a los ojos, me besó, me dijo que me quería mucho y que no quería que me apartara de su vida, a decir verdad me sentí extraño, yo no tenía sentimientos hacia ella y no pensaba fingir tenerlos para seguir cogiendo, ella me dijo que estaba bien, que yo no tenía que responder a eso sí no lo sentía, yo busqué su rostro y la besé, ella se bajó de sobre mí y sin decir nada me besó nuevamente, sentí que ni estaba bien, sentí que ella tenía sentimientos hacia mi pero pensé en su situación, casada infelizmente, con su esposo teniendo hijos fuera del matrimonio con una mujer más joven pero en nada más bonita que ella, guardé silencio y la abracé, casi me quedo dormido pero después recordé que tenía que salir al trabajo, ella me ofreció prepararme comida y le dije que no se preocupara que yo compraría algo y vaya que me arrepentí, ese día hubo tanto que hacer que ni tiempo me dio de salir a comer.

    En la noche ella me escribió para que fuera la mañana siguiente a coger de nuevo y no me hice para nada el de rogar, quería cogerla así de fuerte otra vez, le dije que siempre había querido que ella me recibiera totalmente desnuda, me dijo que vería que hacía al respecto y así mismo fue esa mañana, toqué y ella abrió totalmente desnuda me sonrió al notar mi cara de niño con juguete nuevo y me dijo “pase adelante joven” mientras se volteaba y tongoneaba su culazo, ella sabía que me gustaba… se suponía que su esposo llegaba esa tarde al país y según ella esa noche a la casa así que me dijo que aprovecháramos al máximo, no me hice de esperar y la empuje en el mismo mueble que estaba detrás de ella en la sala, baje a su sexo y se la comencé a mamar, ese olor exquisito y particular, me senté en el sofá y saqué mi celular, ella lo miró y me preguntó “me vas a grabar?” Y le dije que si, que quería tener evidencias de lo que le iba a hacer sin dudarlo comenzó a mamarme a mi, desabrochó mi cinturón, bajó mi pantalón mientras me miraba a mí, no miraba a la cámara si no directo a mis ojos.

    Le solté una bofetada, ella me volvió a mirar sonriendo y preguntó con cara de malicia “solo esa?” Yo me sorprendí y le di otra más, me volvió a sonreír y comenzó a mamar, la tomé del cabello y la empujaba contra mi pene, lo metía todo, lo tragaba casi sin arcadas, la levanté solté mi celular y la sujeté del cuello, le di otra bofetada y ella me atrajo hacia ella, se acomodó el pene y se lo empujé, su cara fue lo mejor, comencé a bombearla, ella gemía “ay si”, “que rico”, “si, dame, dame” y así estuvimos unos minutos, después me pidió que esperara un momento, se separó de mi y tomó su celular, eso sí me sorprendió bastante y le pregunté que que quería? Si grabarme mientras le hacía sexo oral a ella también, se puso un dedo en la boca en señal de silencio y marcó, le marcó a su esposo, me mostró la pantalla y me acercó hacia ella con sus piernas, me cerró atrás cruzándolas y me sonrió, yo comencé a penetrarla despacio, yo estaba bastante sorprendido pero le seguí su juego.

    La vi, estaba ya dispuesta a todo, al contestar ella lo saludo muy tosca, el respondió pero no escuché lo que decía, comenzó a respirar profundo y entonces baje un poco los embistes, no quería que se diera cuenta que se la estaban cogiendo, ella me miró como pidiéndome que le diera más duro, pero yo no lo hice, la escuché le dijo que quería que ellos se arreglaran, que no quería pelear, que ahora que volviera todo sería diferente y que sería como un nuevo comienzo, me hizo señas de querer más duro y así lo hice, le comencé a dar más duro pero tratando de que no hiciera el sonido obviamente de choque, ella me miraba fijo a los ojos mientras le decía todo eso, yo estaba a punto de explotar dentro de ella, y le hice señas para que se arrodillara, así lo hizo y desde que sintió el primer chorro de leche en la cara cortó la llamada diciéndole que tenía que hacer algo, me lo comenzó a mamar, se lo metió de golpe hasta el fondo, sentía como si me chupara el alma por el pene y se la dejé ir toda, su cara, sus tetas, su cuello, su boca, en todo le caía.

    Se lo volvió a meter de golpe todo y yo sentí que mis piernas temblaban, me senté y ella igual lo siguió mamando hasta que yo la despegué empujándola, ella sonrió y me dijo “ves lo que se siente” jeje entonces se fue a limpiar, me ofreció ducharme mientras ella me preparaba algo de comer, acepté, cuando salí del baño ella estaba con una sonrisa de misión cumplida, me ofrecí de comer, y me pidió que no fuera a trabajar ese día, le dije que no me podía quedar porque estábamos bastante ocupados en el trabajo pero que me diera chance de recobrar fuerzas para echarle uno más antes de irme, ella sonrió y me dejó comer mientras se tomaba una copa de vino, termine de comer, le pregunté que iba a hacer con su esposo pero ahí mismo retracté la pregunta y le dije que olvidará eso, ella sonrió y me dijo que ok, después de uno minutos le dije que comenzará a darme otra mamadita, ella con su sonrisa comenzó, está vez lo hizo suave por petición mía, y cuando ya estaba dura de nuevo le dije que se pusiera en 4 otra vez, no me tomo mucho vaciar lo poco que me quedaba pero se la dejé ir, me dijo que ni se iba a bañar para quedarse con mi leche adentro, yo entendí lo que quiso decir pero no seguí el tema.

    Por cosas de la vida ese día no hubo nada que hacer en el trabajo, me dejaron salir hasta más temprano y me dirigí a casa de mi novia, ella subió una foto en redes a la cual por supuesto Ely le había uno de los primeros likes, yo ya me imaginaba lo que vendría, vi que me escribió pero no respondí hasta llegar a casa, al leer los mensajes la llamé, le dije que esperaba que todos sus planes y metas para su vida personal se cumplieran y que le fuera muy bien en la vida, que es una gran mujer y muy bella, pero que entendía que lo mejor era que ya no nos volviéramos a ver para el bien de ambos, ella solo me dijo “ok” y cortó. Desde entonces cuando nos vemos solo es un “hola y adiós” en las pocas veces que nos hemos vuelto a ver. Que si me gustaría volver a coger con ella, pues la verdad es que si, pero es mejor dejar pasar alguno que otro gusto para evitar disgustos mayores.

  • Andre (parte 3)

    Andre (parte 3)

    Los viernes nos encontrábamos con Andre siguiendo la misma rutina. Yo estacionaba el auto en alguna avenida, ella llegaba (siempre puntual), se metía en el auto y nos íbamos a un telo. Así pasaron dos meses, donde fui aumentando los juguetes y probando sus límites. Le encantaba que la domine, se calentaba con los chirlos y asumía con placer el papel de sumisa. Para ese viernes, le dije que viniera libre de tiempo, que quería probar otra cosa. Llegó al auto, me saludó con un beso y preguntó con evidente curiosidad.

    – “Hola papi, ¿qué tenes pensado hacerle a tu nenita hoy?”.

    – “Tratar que goce y me haga gozar ¿no es esa la idea? Hoy voy a probar hasta donde llegas en tu sumisión.”

    – “Upsss. Me excita y me inquieta. ¿a dónde vamos?”, preguntó al ver que tomaba Córdoba para el lado de General Paz.

    – “Vos vas donde te diga tu papi y hacés lo que te diga. ¿O no sos más mi nena sumisa?

    – “Claro que soy, pero ¿no podes decirle a tu nena donde vamos?”.

    – “A mi casa. A un lugar donde tenerte de puta y de perrita para mi. ¿queres ir?”.

    – “Si papi”, me dijo acariciando mi pija con la mano y dándome un besito en la mejilla, “toda puta y perrita para mi amo”.

    En todo el trayecto hablamos de cosas generales, cine, comidas, cuestiones de la vida. Cuando llegamos, entré el coche en el garaje y le dije que baje. Una vez al lado mío, le dí un chirlo y le dije:

    – “De ahora en adelante sos mi putita, mi perrita y mi sumisa. Hacés lo que te digo sin chistar, ¿entendiste?”, le dije acompañando esto con un chirlo.

    -”Si papi. Voy a hacer como decís. ¿Si hay algo que no me gusta?”.

    – “Cómo siempre, decís la palabra clave -calandria-. Calan significa hasta ahí, no más. Calandria paramos todo y hablamos. Pero salvo eso le haces caso a tu amo en todo”, y un nuevo chirlo.

    – “Si papi. Soy toda tuya. ¿Qué hago ahora?”.

    Le puse una venda y la llevé del brazo hasta entrar en la casa y ponerla en el centro del living. La dejé ahí mientras ponía música suve con un fondo de saxo. Volví donde estaba y le di dos chirlos.

    – “Desvestite para tu amo putita. Toda.”

    La guacha hizo un streap tease como si fuera profesional hasta quedar totalmente desnuda. Me acerqué y empecé a acariciarla. Le puse una mordaza con una pelota que le hice morder, le até las manos con unas esposas de cuero con velcro y la llevé hasta mi pieza, donde tengo ganchos en la pared. A uno de ellos le enganché las esposas, dejándola de espaldas a la pared. Empecé a lamerla parte por parte, después le apliqué cubitos de hielo en los pezones para rápidamente chuparlos hasta calentarlos en mi boca. Le ponía cubitos en el clítoris para después lamerlo hasta calentarlo. Me pase quince minutos en esos jueguitos, alternándolos con chirlos, fustazos, pellizcones. Dolor y placer mezclados. Cubitos, chupadas, vibradores, chirlos, lubricantes, didlos, fustazos, lamidas, pellizcos. Andre iba entre gemidos, quejiditos y suspiros. Me paré, le di un fuerte chirlo y le pregunté.

    – “Decime con la cabeza si o no ¿te gusta entregarte a mí para que te haga esto?”. La cabeza se movió frenética y rápidamente para asentir. “¿Vas a ser mi putita y mi sumisa?”. Otra vez el si fue intenso. “Quiero que te quedes acá hasta el domingo y seas mi esclava, ¿querés?”, y nuevamente asintió.

    Le acerqué un banco acolchado y la levanté para sentarla y le até los tobillos, mediante pulseras de cuero afelpadas, de dos cuerdas que tenía agarradas a ganchos en el techo para que le sostuvieran los pies, dejándole las piernas abiertas y colgada del gancho y las sogas, con las nalgas apenas apoyadas en el banco. Me dediqué a lamerle su conchita, acariciarla, pasarle el vibrador, lubricarle el culito para jugarle con mi dedo, ponerle un consolador con vibrador en su vagina mientras le pellizcaba los pezones, le chupaba el clítoris, le daba chirlitos y la llevaba así durante quince o veinte minutos. Creo que a esa altura ya había acabado tres veces. Le quité la mordaza y la venda y me miró con cara de goce y deseo. La desaté, le quité la mordaza y la ayudé a pararse. Las piernitas le temblaban.

    – “¿De quién sos, putita?”

    – “Toda de mi amo, de mi papi. Me encanta todo lo que me hacés. Me encanta ser tu nena”.-

    – “Vení”, le dije mientras la llevaba a mi vestidor y de una caja saqué un collar de cuero con felpa, se lo puse y lo até y le enganché una soga. “Ahora sos mi gatita. Ponete en cuatro patas”, y lo hizo sin dudar. La llevé de la soga hasta el comedor y me senté en el sillón. Prendí la televisión donde tenía puesto una porno con una mamada suave, con lamidas, besitos, chupones, masturbación.

    – “Haceme esa mamada, putita”

    Me bajó los pantalones y el boxer y se dedicó a lamerme, besarme, dar besitos y chupar mi pija mientras me masturbaba despacito. De vez en cuando le daba indicaciones que seguía al pie de la letra. Mientras se ocupaba de mi pija le fui diciendo.

    – “Tengo hecha una vasectomía, de modo que no tenés riesgo de embarazo y me hice análisis de HIV y ETS. Todos los papeles están sobre la mesa y no me molesta que los revises. Pero te voy a coger sin forro y voy a acabar adentro tuyo. Quiero que te lleves mi leche con vos cuando te vayas. ¿entendiste?”

    – “No me hace falta revisarlos. Cogeme como quieras papi. Me va a encantar que me llenes de lechita” y siguió chupándomela.

    La tomé del brazo para pararla. Me levanté para desvestirme, volví a sentarme en el sillón y le dije que se sentara sobre mí dándome la espalda. Cuando lo hizo la sostuve en alto para ponerle la pija en su conchita y ella fue bajando despacito hasta tenerla toda dentro. Así acomodada, le acariciaba los pechos, las piernas, el clítoris, le daba besos y chupones en el cuello (lo cual le encantaba) y la dejaba moverse a gusto. Diez minutos después llegó al orgasmo mientras la abrazaba y ella se abrazaba a mis brazos.

    Después la levanté tomándola de las nalgas y le dije que pusiera mi pija en la entrada de su culito. Así hizo y nuevamente fue ella quien reguló la entrada de la pija hasta que la sentí totalmente apoyada en mi y penetrada a fondo. Nos quedamos un rato así, charlando, acariciándola, besándola, ella recostada sobre mí.

    – “¿Qué queres que haga, papi?”.

    – “Que me cojas con tu colita. Como quieras. Disfruta esa pija ¿Te gusta?”.

    – “Sabés que me encanta guacho. Me enseñaste a disfrutar la cola como no había hecho antes. Quiero que la primera vez me des tu leche sea en el culito. ¿Puede pedir eso tu nena?”.

    – “Ocupate de ordeñarme la píja con ese culito hermoso y toda mi lechita es tuya”.

    Y la turra se dedicó a cogerme suavemente. Yo la llevaba de las nalgas y la disfrutaba a morir mientras ella me decía de todo para calentarme.

    – “Adoro tu pija papi. Me encanta que me hagas la cola. Soy tu putita por elección. Sos mi papi cogedor, el que la llena de leche a esta nena. El macho que me hace gozar. Mi dueño y mi amo. Así papi, calentate, cogeme toda. Cogeme fuerte. Haceme el orto como tengas ganas y llenámelo de leche. Acabale a tu nena puta”

    El final fue con entradas y salidas fuertes y rápidas de esa colita apretada hasta derramarme dentro de ella y abrazarla fuerte. Ella esperó que vuelva a respirar normalmente, se salió de arriba mío, se puso de rodillas apoyó sus brazos en mis piernas y me miró con cara de gatita satisfecha.

    -” Estoy llena de lechita de mi papi. Me encanta”, dijo con una sonrisa.

    Ese fin de semana cogimos cinco veces y casi no nos vestimos. Estabamos de calentura constante. A mi me volaba la cabeza esa nena hermosa totalmente entregada a mi y a ella (según sus propias palabras) la re calentaba haber encontrado un hombre que no solo la cogía como los dioses si no que, además, sabía exactamente como tratarla.

  • Tres negros entran de noche y se follan a mi madre (1)

    Tres negros entran de noche y se follan a mi madre (1)

    Les contaré lo que me pasó hace dos años, empezaré describiendo a mi familia, solo somos tres integrantes, mis padre y yo que soy hijo único, debido a que mi padre tiene un buen trabajo y buen sueldo podemos vivir muy cómodos,

    Les describo a mi padre. Tiene 50 años, pero aparenta aún más, está algo pasado de peso, panzón y algo calvo, por otro lado, mi madre tiene 37 años y le gusta hacer ejercicio, tiene unas buenas tetas grande y firmes y un buen culo grande, aparte de que es mi madre es hermosa.

    La pesadilla al menos para mí padre y para mí comenzó una noche a las 3 de la madrugada, escuché unos ruidos en la sala de mi casa, eran voces que no reconocía y al abrir la puerta escuché un grito de mi madre y al salir de mi habitación para ver qué pasaba y me encontré con tres enormes negros. A mis 20 años no pude hacer nada para hacerles frente, ni siquiera mi padre que ya estaba tumbado en el suelo.

    Después de amordazarme y a mi padre, uno agarro a mi madre con una sola mano como si no fuera una muñeca y nos bajaron hasta sala, cabe decir que nuestra casa está algo aislada por lo que nadie nos podía escuchar.

    Estando reunidos en la sala, mi madre empezó a suplicar que no le hicieran nada, el negro que parecía ser el jefe le contesto a mi madre diciéndole “cállate puta”, seguido a esto, el empezó a hablar diciendo que sabía que mi padre tenía buen sueldo y que quería todo el dinero que tenía, sin embargo, mi padre le dijo que se los depositaria, a lo que el negro respondió que solo quería efectivo, yo sabía perfectamente que no acostumbramos a tener efectivo en la casa.

    Después de 5 minutos, mi madre se levantó, se puso de espalda frente, mostrándole su hermoso culo, mientras se bajaba las bragas de una manera muy juguetona, el negro no resistió más y comenzó a comerle el culo, los otros dos le manoseaban los pechos y el coño, mi padre solo podía llorar al ver a mi madre hacer eso, yo solo le pude gritar enojado “PUTA” los negros me miraron, ella solo se rio y mirándome me dijo “si soy una puta y verás como estos tres negros hermosos me follaran todo lo que quieran”.

    Los tres negros se turnaron para comer el hermoso culo de mi madre, mientras el negro había acomodado el teléfono para capturar mejor la escena.

    Mi madre se sentó encima del negro jefe, agarro su polla y dirigiendo a la entrada de su coño se sentó lentamente mientras mordía sus labios. Mi madre era toda una puta bien hecha, parecía que moría por tener toda la verga dentro de ella, mi madre empezó a cabalgar como una puta experta sin pensar en nosotros.

    Uno de los negros se puso atrás de mi madre, escupió dentro de su culo y empezó a enterrar su gran verga, mi madre hacia gestos de dolor, pero a la vez de placer, el tercer negro agarro el teléfono y empezó a grabar todo mientras relataba todo lo que le estaban haciendo a mi madre.

    Los dos negros tenían enterradas sus vergas en los agujeros de mi madre, mientras le comían las grandes tetas, así estuvieron por un buen rato, hasta que mi madre alcanzo un orgasmo, los negros sacaron sus vergas de mi madre y la pusieron de rodillas, pensaban llenarla de semen, el jefe se refirió a mi madre diciéndole “a ver putita, te comerás nuestra leche” ella respondió sin ninguna pena “si cariño me tomaré cada gota de tu semen”.

    Mi madre abrió la boca esperando el semen de aquellos negros mientras era grabada, los negros le bañaron de leche las grandes tetas, la boca y toda la cara hasta quedar completamente cubierta de semen.

    Los negros se desplomaron en el sofá mientras mi madre les terminaba de limpiar las puntas de sus vergas, después de eso, el negro nos miró y nos dijo “han disfrutado ver cómo su esposa y madre se vuelve una zorra y amante alas vergas negras”.

    Se vistieron y mi madre se levantó y subió al cuarto junto con los negros diciendo que tenía que hablar con ellos, 10 minutos después mi madre bajo con una maleta ya vestida con una ropa de una puta, con blusa escotada, una faldita súper corta y con los tres negros detrás de ellas, nos voltio a ver y nos dijo “lo siento chicos, pero me voy con estos sementales, gracias a estas vergas he descubierto lo que me gusta, que es ser una puta bien cerda, terminaré está noche bien follada en algún motel con este negros y sus amigos, es una lástima que no puedan ver la siguiente follada que estos tres hombres me darán, pero no se preocupen luego les envío una copia de la película que grabaremos“.

    Los negros reían burlándose de nosotros, después de eso salió de la puerta con los negros atrás manoseándola por todos lados.