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  • Mi Valentín anal

    Mi Valentín anal

    Ya eran las 4.45pm, el calor era muy intenso, recuerdo que su voz era bien ronca cuando me llamó y eso me gustó. En el chat me hizo muchas insinuaciones y estaba ansioso por conocerme y visitarme. El departamento que alquilé en la ciudad a la que llegué era muy bonito y confortable. Puse música para ambientar el encuentro, recuerdo que sobaba una DJ que mezclaba música playera así que me puse muy animada. Ya habían pasado dos horas desde que comencé con los preparativos para aquel encuentro, primero un baño de agua caliente, me hice un lavado con enema para dejar mi culito bien limpiecito. También me depilé de manera muy minuciosa. El baño tenía un espejo enorme, así que pude verme desnuda y estaba linda, mi potito estaba muy suavecito, humectado y perfumado.

    Me puse un atuendo bien sensual, lencería color negro brillante con encajes, portaligas, hilo dental, mis uñitas pintadas de las manos y los pies como toda una putita que soy, no entro más en detalles. Puse bastante esmero en mi maquillaje también para causar una buena impresión. Hacía tanto calor que no me pude aguantar y fui al refrigerador a sacarme una cerveza súper helada, me la tomé toda y me senté a esperar a mi galán de voz gruesa, sólo faltaban quince minutos para su llegada. Me puse a bailar un poco y encendí el ventilador de techo, la luz era tenue en la sala y todo estaba bien aromatizado.

    Sonó el timbre, era él, mi galán improvisado que conocí en una sala de chat, que emoción saber que ya estaba en mi puerta, le abrí y era bien alto y muy fornido, le di un beso y él me abrazó y olió mi cabello, mi cuello y mis hombros, le encantó, se excitó mucho y de un solo golpe me agarró fuerte las nalgas y buscó mi orificio anal con sus dedos, fue algo rápido y rudo a la vez, pero me gustó mucho, dejó sobre la mesa un vino tinto heladito e hizo a un lado mi hilo de entre mis nalgas y me metió de golpe dos dedos, me dijo que estaba bien rica y que me haría el delicioso muchas veces, felizmente mi cuevita de placer ya estaba lubricada con cremita humectante, sus dedos era gruesos pero entraron fácilmente y con su otra mano cogió mi penecito y lo comenzó a masturbar frenéticamente, fue delicioso, lo cogió con fuerza con dos dedos de su otra mano, me hizo volar de placer, sus dedos ingresaron más adentro y sentí que comenzaba a dilatar mi recto.

    Mi culito estaba alistándose para ser penetrado por un gran falo caliente. Así me tuvo como unos veinte minutos, en la sala, en la cocina, en la habitación finalmente donde me echó a la cama y se quitó toda la ropa, dejó sólo su boxer para que yo se lo quite. Se los bajé súbitamente y vi que su pene estaba mojadito, había mucho líquido preseminal, no perdí el tiempo y me metí aquel fierro caliente parado, cabezón y venoso a mi boquita y que delicioso fue aquello, le di una mamada de padre y señor mío, encima yo estaba con un caramelo de menta ultra fuerte en mi lengüita así que lo llevé a la gloria, le salía líquido a borbotones, su pene no era tan largo pero era bien grueso y cabezón, así que el placer de mi ass pussy estaba asegurado, esa noche sería penetrada salvajemente como su hembra.

    Mi macho fornido me cargó y me penetró en el aire, fue riquísimo aquello, y me besó en la boca mientras me bombeaba, no duró mucho esa pose pero fue suficiente para que mi ano reciba después una taladrada digna del mejor cine porno de Rocco en la pose de perrito que tanto me gusta, quedé muy abierta, estaba súper excitada, le pedí que me chupe los pezones porque sólo eso faltaba para que me comience a poner como una putita perdida hambrienta de sexo. Felizmente mis demandas fueron atendidas y ahí sí me puse mojadita, mi penecito estaba goteando y no aguanté, me sobé con dos deditos solamente, pero fue suficiente para satisfacer mi clítoris de travesti, me saqué lechita mientras mi grandote me perforaba el ano como un demente en la pose de perrito, solté gritos como loca y estaba en un orgasmo terrible, toda la leche cayó a la cama pero yo la recogí con mi lengua mientras lo veía a los ojos como toda una zorra, luego dejé caer mi lechita de mi boca de forma sensual.

    Grande fue mi sorpresa cuando vi a mi macho enorme muy caliente y gimiendo como un oso, comenzó a sobarse el pene y noté que estaba listo para darme todo su néctar, no perdí el tiempo y fui al encuentro de mi leche caliente toda agachada, dámela toda papi, la quiero toda en mi boca y me dio como cinco chisguetazos bien potentes, tres perfectos en mi boca, casi me atoro por cierto, y dos en mi frente y cabello, los cuales recogí y también me los metí a la boca para escupir todo aquel manjar lentamente a la cama, donde otra vez lo recogí con mi boquita esta vez para tomarme todo, terminé en trance con mi boquita abierta y sacando mi lengua en señal de haberme tomado toda mi lechita como una sissy obediente.

    Ya eran las 11pm, sonaba un tema de Deftones, era un viaje sónico, yo estaba tendida en la cama después de dos faenas similares más con aquel titán, mi ano estaba súper irritado, una hora antes pude verlo en el espejo del cuarto y me asusté porque era literalmente un túnel profundo sin fondo, toda la habitación tenía olor a semen, mi maquillaje estaba corrido y sentía esperma aún en mi rostro, ni qué hablar de mis pezones, los noté más larguitos de lo normal y medio irritados. Mi macho gigante se fue y nunca más me contactó, lo cual lo hizo más enigmático y sexy. Eso sí, nos bebimos el vino una hora antes de la última perforación que me dio. Me dormí desnuda así como estaba, fue un 14 de febrero diferente, medio salvaje pero satisfactorio, por lo menos eso dejaba ver la sonrisa de mi cara y la rayita cada vez más grande que se dibujaba con los años en medio de mis nalgas.

    Espero sus comentarios amores, espero les guste mi relato, muac!!!

  • Mi nueva muñeca (parte 1)

    Mi nueva muñeca (parte 1)

    Desperté esa mañana y me sentí algo raro, tenía muchas ganas de orinar y fue lo que me termino levantando, al ponerme en pie me sentí muy débil y agotado como si me hubiera ejercitado mucho el día anterior, los ojos no los podía abrir por completo, sentía los parpados pesados, como si estuvieran pegados, cuando al fin me puse en pie camine hacia el baño y me apure a entrar al baño porque sentí que estaba desnudo, abrí la llave del lavado y me enjuague la cara, sentí algo rara mi cabeza y fue aún más extraño cuando mire al espejo, me quede paralizado por un momento al ver mi rostro, solo dije Mónica?, baje la mirada y definitivamente no era yo más las ganas de hacer orinar ya eran muy grandes al escuchar el sonido del agua saliendo por la llave del lavado que tan solo me apure a ir al sanitario y sin más preguntas y por qué no encontré con lo que normalmente orino me senté e inicie a orinar, mientras que estaba sentado me nacía la pregunta pero que ha pasado?, que es esto? Quien me estaba acompañando en el cuarto donde desperté?

    Termine de hacer del baño empecé a observar algunos detalles de mi cuerpo, por ejemplo vi mis uñas pintadas, mi cabello era largo y ondulado, era ahora una joven, simplemente imposible pero cierto a lo que termine de orinar, me seque mis partes con papel sanitario, con algo de miedo, tome una toalla y me cubrí el cuerpo con ella, volví al cuarto y ahí encontré a un señor mayor me acerque despacio, lo desperté delicadamente, porque no sabía cuál era la situación y cuando empezó a despertar me di cuenta que era yo, al menos mi anterior yo, y empezó a decir es muy temprano tío no me moleste, si quieres comer prepárese algo en la cocina hay comida en el refrigerador, yo quiero dormir un rato más, estoy muy desvelada…

    Dije yo desvelada?? Y pregunte Mónica?

    Y me contesto ay ay ay quejándose si, porque se levanta tan temprano usted, se tallo los ojos y antes que pudiera mirar algo. Le dije

    No te asustes, pero paso algo raro…, recuerdas algo de anoche

    Y cuando me vio dijo que… Que sucedió?, con una expresión de sorpresa

    A lo que conteste pues es lo que quisiera saber, solo recuerdo que no pude regresar a casa anoche y me vi obligado por la lluvia a quedarme en tu departamento pero fuera de eso me desperté con muchas ganas de orinar con dolor de cabeza como si hubiera tomado mucho y pues lo que estás viendo ahora que no se si tenga una explicación lógica la verdad se tanto como tú en este momento, vamos a vestirnos y veamos qué podemos hacer para solucionar esto o al menos entender que paso.

    A lo que me dijo si porque es incómodo verlo como se tapó con la toalla, las chicas se ponen la toalla cubriendo sus senos también y me incomoda verlos de fuera desde aquí.

    Cubrí mis senos con un poco de vergüenza a lo que le conteste, por lo menos traigo una toalla tu todavía estas desnudo y a mi también me incomoda verme así, además no pude dejar de ver que tenía una erección, a lo que tome un respiro, levante mi pantalón del suelo, se lo arroje y me salí del cuarto mientras Mónica en mi cuerpo se vestía y se reía por lo sucedido, mientras yo pensaba ahora que va a suceder?, como explicaría este cambio?, y por que nosotros?

    Espere en la sala, me acomode la toalla, ya que ella tenía razón y me senté en el sofá tratando de recordar lo sucedido el día anterior, recodaba que Mónica que había hablado esa noche por que se encontraba en el centro, había ido a realizar unas compras para prepararse para el inicio de clases y tuvo problemas para conseguir Uber o taxi porque iba a empezar a llover y por eso me llamo para ver si podía llevarla a su departamento que esta apartado del centro, a lo que accedí aunque mi esposa no muy convencida me dijo: ten cuidado ya va a empezar a llover y si te agarra el agua se te puede quedar tirado el carro además que para donde vive Mónica hay muchas calles que se inundan rápidamente así que ten mucho cuidado.

    A lo que le di un beso y le dije no te preocupes no creo que me agarre la lluvia fuerte y estaré de regreso muy rápido antes de que empiece a llover.

    Seguí la dirección de la ubicación que envió a mi celular y la encontré en una para de autobús esperando, le hice cambio de luces prendí las intermitentes y se subió a mi auto.

    Hay tío me dijo muchas gracias, le llame a todo mundo y no me pudieron ayudar, de verdad se lo agradezco.

    No te preocupes dije.

    Cuando íbamos llegando se suelta una lluvia fuerte a lo que ella me insistió Tío no se vaya todavía espere que se despeje un poco la lluvia.

    Total, se puede quedar aquí conmigo, a lo que accedí, nos bajamos del auto y nos mojamos mientras ella trataba de encontrar las llaves en su bolsa a lo que le dije mejor a la próxima primero saca las llaves y después nos bajamos del auto, a lo que nos reímos un rato mientras entrabamos al departamento.

    Una vez dentro del departamento me dio una toalla y me dijo tío si quiere quítese la camisa mojada y tiéndala en el sofá, no se vaya a enfermar, recuerdo que me quite solo la camisa y ella se fue al cuarto a cambiar la ropa mojada, me dijo ahorita vuelvo, y me pregunto tío ya ceno?

    A lo que respondí si, no te preocupes, pero si vas a cenar te acompaño.

    Recuerdo que cenamos unas quesadillas y platicamos mientras esperaba a que bajara la lluvia, cosa que entre más pasaba el tiempo llovía más fuerte y con más viento como si algo no quisiera que regresara a mi casa esa noche.

    Terminamos de cenar, nos fuimos a la recamara y encendimos la televisión para ver alguna serie o película por internet, Mónica desde pequeña es como una hija para mí, ya que mi esposa y yo nunca los tuvimos y durante su infancia pasamos muchos cumpleaños y navidades juntos por lo que ella también nos consideraba como sus padres a pesar de ser sus tíos.

    Al rato de ver la televisión, repentinamente un rayo callo sobre el transformador dejando sin luz a la cuadra, lo que ella me dijo que en los meses que tenía durante los cursos para entrar a la universidad, ya se había ido la luz por lo menos unas cinco veces por lo que ya estaba preparada, se fue con la luz del celular a la cocina y encendió una vela, además me ofreció un vaso con agua, bebimos y después de eso me recosté porque me empecé a sentir cansado y con sueño a tal punto de haberme quedado dormido tan profundo, trate de recordar partes de mi sueño de esa noche, fue algo erótico, estoy seguro me excite mucho pero solo recordaba fragmentos pero tenía una sensación que lo disfrute mucho aunque lo poco que recordaba había sido diferente a otros sueños que recodaba, veía que tenía sexo con alguien, primero veía a una mujer joven bonita, no podía reconocerla lo recordaba borroso, nos besábamos, besaba sus labios, besaba sus senos, ella estaba arriba de mí, no era claro lo que recordaba, después recordé que continuábamos besándonos ahora en otra posición pero esta vez no era una señorita si no un señor, y se me hizo algo raro pues nunca he tenido tendencias al sexo con otros hombres, además de que era yo quien estaba arriba de él, más las imágenes en mi cabeza de lo poco que recordaba no se si sería por mi situación actual, me resultaban algo excitante, después solo recuerdo haber visto hacia el techo y tuve una sensación que me estaban meciendo en la cama y otro fragmento que recuerdo es como si estuviera boca abajo en la cama y después de eso ya no me queda nada claro sobre todo estos fragmentos me hacían sentir excitación en una de forma diferente, me hacían sentir que fue algo hermoso y gratificante aunque solo era un sueño.

    En fin, me estaba esforzando en recordad y confundido con mi sueños cuando Mónica dijo con mi voz, tío ya me vestí como me veo, a lo que conteste.

    Pues como me veía yo ayer. Ya sabes guapo, jajaja si como no, seguramente le diría que ahora estaba pelón, a lo cual nos reímos y ella me dijo.

    Ya le puse su ropa por que de seguro no sabrá que ponerse, hay gracias mi niña, dije acostumbrado a tratarla así cuando entre al cuarto me saco de la nada un vestido de ella, a lo que le dije.

    No mames, no me pondré eso Mónica… A lo que me dijo, que tiene de malo, si es el que me iba a poner hoy… Dándome cuenta que ella no podía aguantar la risa cuando vio la mirada de sorpresa e inconformidad que puse y termino diciendo se va a ver muy bonita, como toda una muñequita…

    Le dije: déjame busco que ponerme yo solo, hazte a un lado.

    A lo que me dijo, es una broma, que poco aguanta, saco unos jeans pegados al cuerpo y una blusa amarilla y me pregunto así esta mejor.

    A lo que respondí, viéndome al espejo, pues que estamos igual pero al menos ya tengo ropa para vestirme.

    Mónica salió de la habitación y me dejo para que me cambiara solo, en tan solo un minuto me puse el pantalón y la blusa y le dije ya estoy listo yo también.

    Ella dijo, déjeme verla, a lo que soltó una carcajada, tío así va a salir sin maquillaje ni siquiera se cepillo el cabello, a lo que conteste normalmente así salgo.

    A lo que ella contesto, pero hoy no es un día normal, de verdad nada esta normal el día de hoy, no se preocupe déjeme ayudarle.

    Me sentó y me puso frente al espejo, saco un cepillo y me desenredo el cabello, a lo que me sentí algo extraño pues tenía más de 20 años que el cabello dejo mi cabeza y solo me salía en la barba y bigote, entonces me dijo.

    Ya necesita cortase las puntas del cabello, pero no se preocupe le hare una cola para que no le moleste el cabello en la cara, además le pondré un moño muy bonito, a lo que replique.

    En serio.

    No estoy bromeando, solo le pondré una diadema sencilla y un poco de maquillaje no se preocupe.

    Ya que me puso maquillaje y sombras en los ojos, me pinto los labios y me pregunto.

    Le gusta, como lo ve, soy buena con el maquillaje no.

    A lo que conteste, si mucho mejor que hace rato, aunque por mi cabeza pensaba que niña tan hermosa estaba mirando, y a la vez la incertidumbre ahora ese reflejo es mío? Cuanto va a durar?

    Nos levantamos fuimos a la cocina, y le dije, necesitamos hacer un plan, tu tía nunca nos creerá pero si la convencemos tendremos la mitad de los problemas que resueltos además que nos podría ayudar a saber qué fue lo que paso y como remediarlo.

    A lo que Mónica respondió muy bien muñeca como quieras pero no creo que las cosas pudieran salir mal.

    A lo que respondí por qué me dices muñeca? Es la segunda vez que lo dices, soy tu tío, nosotros te llamamos así de cariño no bromees.

    Pues ahora te van a llamar así de cariño, lo mejor es que se vaya acostumbrando pues no sabemos cuánto tiempo duraremos así, o prefiere que lo llame tío cuando estemos con otras personas?

    Además mis amigos más cercanos también me llaman así.

    A lo que le respondí, lo bueno que eres nueva en la escuela y no tienes muchos amigos, o sí?

    No mucho pero ya deberíamos ir a ver a mi tía y ver si la podemos convencer de lo que paso y no crea que nos volvimos locos.

    Espero les haya gustado la primer parte.

    Continuará.

  • Sexo con tres chicas en 24 horas

    Sexo con tres chicas en 24 horas

    Hace unos años, por allá del 2011, salió un viaje de trabajo a la Paz BCS, yo vivía en el mismo estado, pero en otra ciudad, en esos años soltero aún y me fui de viaje sólo, algo que me entusiasmo porque tenía una amiga con la que me daba unos buenos revolcones desde hacía varios años y rápido me puse de acuerdo para vernos.

    Mi viaje era relámpago, estaría sólo un día, así que llegue de madrugada luego e viajar parte de la noche en autobús, mi amiga me recogió en al terminal y nos fuimos a su casa, llegando me pegué un baño y ella también, dentro de un par de horas entraba a trabajar, era recepcionista en un consultorio médico, luego del baño, nos acostamos un rato, luego de una pequeña platica que cada vez se hacía más caliente, empezamos a toquetearnos y luego de varios besos cachondos, fui bajando mi cara hasta llegar a su rica panochita, mi amiga era morena, delgada y con un buen culo y buenas tetas, una vez que me estacioné en su rica conchita, empecé a darle lengüetazos y rápido sus gemidos llenaron la habitación, luego de que se vino en mi boca, me dio una pequeña mamada y se montó sobre mí, sus hermosos pechos grandes y redondos, se movían sincronizadamente mientras me montaba, así estuvo unos momentos hasta que empezó a decirme que se venía, aún recuerdo esas palabras y hace que se me ponga dura:

    -ay, me voy a venir, que rico, que rica tu verga, vente conmigo por favor, vente conmigo ahh siii, ahhh

    Al mismo tiempo me agarraba el pecho y con su movimiento de cadera me hizo explotar en un chorro caliente de semen, nos quedamos tendidos y ella se quedó montada en mi verga y acostados un rato así.

    La lleve a su trabajo, me iba a prestar su carro y yo regresaría a su casa a esperar una cita, una vez que la fui a dejar a tu trabajo, a una media hora de su casa, me regresé y cuando me bajaba del carro, salió una vecina de ella, vivía justo al lado de su casa y cual sería mi sorpresa que la vecina era una vieja conocida mía, era una chica de 20 años, que estaba en la universidad y que hacía unos 3 años, había hecho su servicio social en la dependencia donde yo trabajaba, tenía un culo del demonio, poco después que se hizo mayor de edad, no pude resistir y me deje llevar, tuvimos una relación de unos meses, yo en ese entonces tenía 27 años y ella 18.

    Quedamos en buenos términos y de vez en cuando nos saludábamos en redes sociales. Luego de los saludos, nos pusimos al corriente con esto y aquello, teníamos platicando unos 10 minutos, me dijo que estaba esperando al del gas, que se le había terminado y que tenía que ir a realizar unas compras después.

    Yo sin ninguna intención oculta, le dije que se podía bañar en la casa de mi amiga, primero no aceptó y le insistí, total que la convencí, le dije que no había ningún inconveniente, luego de que se bañó, salió del baño con un vestido de verano, algo suelto, muy bonito y se miraba muy buena, le ofrecí un aventón a donde fuera a ir y aceptó encantada, así no tendría que pagar taxi.

    Mientras se peinaba, me preguntó que si cual era mi relación con mi amiga y le dije que de vez en cuando cogíamos así por gusto, de hecho, le dije, acabamos de darnos un revolcón en su cama, mi amiga, que se llama Ana, me miró con cara de pícara y me dijo:

    – Hay que envidia

    – Pues no tienes porque sentir envidia, le dije mientras me acercaba por su espalda y la abrazaba agarrándole sus pechos medianos y repegando mi verga en su hermoso culo de jovencita, se volteó y empezamos a besarnos, justo al pie de la cama de mi amiga, no podía creerlo, pero me iba a comer a otra mujer en la casa de mi amiga, justo un par de horas después que a ella.

    La tumbe a la cama y me fui directo a su rica vaginita recién bañada y depilada, le quite su calzón y empecé a pasar mi lengua por sus muslos, así estuve dándole besos alrededor de su panochita mientras le agarraba las tetas, le levante un poco sus muslos y piernas y empecé a darle con la punta de mi lengua en su culito, que estaba mojadito por los jugos de su vagina, le empecé a dar lengüetazos y besos en su culito.

    Luego me pasaba a su panochita y buscaba su clítoris, me puse de lado y metí una mano debajo de sus nalgas y empecé con el dedo de en medio a acariciarle su culito y con la mano izquierda le metí un dedo en su coño y lo levante adentro de su vagina y pude sentir una pequeña protuberancia esponjosa, su punto G, al mismo tiempo con mi lengua empecé a jugar con su clítoris, no pasaron 10 segundos cuando empezó a convulsionar, a temblar y a gemir como loca, creo que fueron dos o tres orgasmos consecutivos los que tuvo, mi verga me dolía porque aún no me había quitado el pantalón.

    Cuando dejó de venirse se quedó casi muerta, solo me dijo que era el mejor orgasmo de su vida, que se había quedado caliente y con su culo muy inquieto, le dije que si quería experimentar por su culito y me dijo que si, inmediatamente la puse de perrito y me quite mi ropa, ella tenía su vestidito aun puesto, así de perrito empecé a darle lengüetazos y a meterle un dedo, le chupaba su panocha y seguí con su culito, le metía ahora el dedo gordo y lo seguía chupando, con otra manos le metía dedo en su vagina y la chupaba, se vino de nuevo a chorros y yo no aguante más y empecé a meterle la cabeza en su culo, empezó a gemir de dolor y placer, se la sacaba y lo besaba, le metía mi lengua, y otra vez intentaba meterle mi verga, poco a poco fue cediendo, con mucha saliva y chupándoselo, pronto no sintió dolor, sólo placer, cuando por fin pude metérsela toda, ella estaba como loca, solita se movía para ensartarse, yo miraba su delicioso culo y su espalda marcada, la agarraba de las nalgas y la embestía con fuerza, le decía cosas sucias y ella me respondía igual, gemía como loca y eso me ponía más caliente aun.

    – ¿Quieres mi lechita en tu culito mamita?

    – Si papito, ayy que rico, que rico, cógeme más, dame tu lechita, ayyy

    Antes de venirme, metí mi mano por enfrente y le empecé a sobar su panocha, se empezó a venir de nuevo y yo le solté toda mi leche en su culito, cuando sintió mi chorro de semen, gimió más y más.

    Luego que saque mi verga ella se quedó tumbada boca abajo, yo metí mi cara entre sus nalgas y le pase mi lengua por su panocha y su culo hasta que se calentó y yo volví a tener mi verga como tronco y la ensarte de perrito por su coño empapado, luego me tumbe en la cama y la hice que me montara hasta que sacara mi leche de nuevo, ello terminó con otro convulsivo orgasmo momentos después. Nos metimos a bañar luego de retozar un poco en la cama y nos fuimos.

    Durante el resto de día hice mis pendientes y mi amiga salía a las 9 de la noche de trabajar, a las 6 de la tarde empezó a oscurecer y como ya no tenia nada que hacer me fui al consultorio a esperarla. Había algunos pacientes, estos llegaban y en 20 o 25 minutos se desocupaban, alrededor de las 7 llegó una señora, de unos 33 o 35 años, alta, casi de mi estatura, blanca, cabello negro corto, caderas y nalgas grandes, pero cintura delgada y pechos grandes, se sentó cerca de mi y me preguntó si estaba esperando turno, le dije que no, ella tenía cita las 7:30 me dijo, momentos después me hizo tora pregunta.

    Y luego comenzamos a hablar de cosas triviales, hasta que le tocó su turno a las 7:30, entró y salió 10 minutos después hablando por celular y vino y se sentó a mi lado, cuando colgó me dijo que había olvidado sus análisis y que se los traerían, en lo que esperaba, seguimos platicando, ya habíamos cambiado información personal, y esos temas y yo notaba que su mirada se detenía en la mía, yo empecé a sostenerle la mirada y mi manera de hablar cambió, le empecé a hablar más bajo y a coquetearle, de vez en cuando miraba hacia mi amiga que estaba sumergida en su trabajo y haciendo llamadas, entre la plática le pregunte si venía en carro, me dijo que no, que lo tenía en el taller y que había venido en taxi al consultorio, le dije que podía darle un aventón cuando saliera, me dijo que si mientras me sonreía, vivía en un departamento sola a unos 10 minutos.

    A las 8 de la noche entró y salió 10 minutos después, ya habíamos intercambiado número de celular y le mande indicaciones que la esperaría afuera a la vuelta de la cuadra en un tacoma dorado, a mi amiga le dije que había olvidado recoger algo en casa de un amigo y me dijo que estaba bien, que fuera por ella a la 9:30 porque esperarían a un paciente a las 9 en punto. A las 8:15 de la noche la mujer con la que había estado coqueteando de nombre María Eugenia, se subió al tacoma de mi amiga y emprendimos la marcha a su departamento, en el camino no hablamos de nada caliente ni nada, solo platicamos y al llegar a su departamento me dijo que si gustaba pasar a tomar un trago de soda, en cuanto entramos a su departamento.

    Cerro la puerta y allí la atraje hacía mi y comenzamos a besarnos, los besos se hicieron intensos rápidamente y empecé a desabotonarle la blusa hasta que sus senos quedaron libres, le quite el brasier mientras ella me conducía a su cuarto, yo me quite mi camisa y estábamos parados a un lado de la cama, mientras nos besábamos y acariciaba sus enormes pechos que eran duros, pero naturales, nos desabrochamos y quitamos nuestros pantalones y nos tumbamos en la cama, me puse arriba de ella, así con nuestra ropa interior tallando nuestros genitales, pronto sentí su calzón mojado y mi boxer también, sacó un preservativo de su cajón y me tumbe boca abajo, me quito su boxer y empezó a darme una deliciosa mamada como pocas me han dado, me puso el condón y se quito su calzón y se montó en mi verga, su panocha estaba mojadísima.

    En cuanto se monto empezó a gemir bien delicioso y empezó a hablar, habló mucho durante el sexo, hablaba de cosas calientes, que estaba necesitade de una buena verga, que le había gustado en cuanto me vio, que mientras platicábamos se imaginó teniendo sexo conmigo aquí en su cama, yo le decía lo rica que estaba y que me estaba cogiendo como nadie lo había hecho y eso la hacia venirse a chorros, pero seguía montándome, me dijo que la pusiera de perrito y así lo hice, en cuanto metí mi verga en ese trasero enorme me dijo que la nalgueara y empecé a darle nalgaditas, me dijo que más fuerte, de pronto me dijo que le pegara nalgadas con todas mis fuerzas y que le preguntara que si quien era mi puta.

    – ¿Quién es mi puta?, ¿Quién es mi putita? ¿Tú eres mi puta? Empecé a preguntarle, nunca le había hablado así a una mujer en el sexo y eso me excitó como nunca. Eres mi putita y ella respondía que si entre gemidos

    – Quiero meterte la verga en el culo por puta le dije

    – Siii métemela, así recio, que me duela por putaaa

    Saque mi verga de su panocha y la enfile a su culo, le abrí las nalgas le eche saliva y empuje fuerte hacia su culito mojado, pegó un grito de placer mientras decía

    -Que puta soy, que puta soy

    Seguí bombeándola y ella cada vez más excitada, se vino al menos 2 veces y cuando le dije que estaba cerca de venirme, me dijo que se los echara en su cara y así fue, saqué mi verga y me quite el condón mientras ella se daba vuelta, se hincó en el piso y me agarró la verga con una mano y con la otra me agarró las nalgas y buscó mi culo, yo abrí mis piernas y empezó a masajearme el culo y luego a meterme un dedo mientras me mamaba y masturbaba la verga, esa sensación del dedo en mi culo, verla hincada mamándome la verga y recordar sus palabras calientes, me hicieron tener el mejor orgasmo de mi vida, cuando mi pene empezó a palpitar se lo sacó de la boca y dejó que le echara mi leche en la cara, alrededor de su boca, en sus ojos, yo estaba aturdido de tanto placer…

    Ya eran las 9 de la noche, nos cambiamos, nos despedimos con muchos besos y toqueteos quede de hablarle cuando regresara a la ciudad.

    Antes de llegar al consultorio, compré una pastilla de viagra, no era que a mis 29 años ocupara, pero tenía que ir agradecerle a mi amiga su hospitalidad esa noche y me regresaría otro día en la mañana.

    Llegando a su casa nos tomamos unas cervezas, tuvimos sexo desenfrenado, nos dormimos y en la mañana otro round de despedida, perdí la cuenta cuantas descargas de semen tuvo esas 24 horas, pero han sido las más eróticas de mi vida que los detalles de ese día, son la inspiración favorita para masturbarme cada que quiero.

  • El ex jefe de mi mamá le rompe el culo en casa

    El ex jefe de mi mamá le rompe el culo en casa

    Soy Vane, tengo 23 años, mi complexión es como mi madre, heredé sus caderas anchas y una boca grande de labios carnosos, de cintura pequeña, pechos normales. Todo empezó cuando salí de la Universidad temprano ya que el profesor no llegó. Me vine directo a casa, tomé el metro y al llegar a casa no vi a mi madre pero escuché unos gemidos, ruidos y una voz de un hombre en la habitación de mis padres, me pareció extraño porque papá siempre llegaba tarde.

    Avancé lentamente y como estaba la puerta semi abierta, miré hacia dentro y ahí vi a mi madre con otro hombre. Estaba sobre su cama matrimonial, en cuatro patas con la espalda arqueada levantando el culo, vestida solo con un camisón la que tenía hasta la cintura, una tanga roja, la que estaba abajo a media pierna, ella con sus dos manos agarrando y abriéndole sus nalgas a don Jairo el que la follaba frenéticamente en su culo, metía y sacaba esa estaca de carne de sus entrañas, mientras le decía que era una puta, que su marido era un cornudo, «Quiero darte más verga perra, toma mi verga, era una perra por dejarse follar de nuevo por el culo» y mi madre le decía «Dame verga papi dame más leche.»

    Me quedé en silencio mirando la escena, veía su verga claramente, cómo ese trozo de carne grueso y largo podía entrar tanto en el trasero de mi madre, me excité viéndola disfrutar, me sentí muy caliente, en un momento llevé mi mano a mi vagina, quería ser yo quien penetraba don Jairo, pero una frase de mi madre me sacó de ese sueño «Dame la leche en el culo papi, dame la leche.» dijo ella.

    Jairo: Ya casi te va la le…

    ¡¿Mami que está pasando aquí que es esto?! Le grité.

    Don Jairo se sale del culo de mi madre rápidamente mirándome de frente, con cara de sorprendido y asustado con la clara intención de ponerse la ropa y mi madre se detuvo y con una cara de espanto se tapó de inmediato con las sábanas sin decir nada poniéndose a llorar.

    En un parpadeo miró a Jairo y veo su verga aún dura, mojada por los fluidos de mi madre. La desee por un instante.

    – ¡Señor cámbiese y salga de aquí antes de que arme un escándalo! Jairo se vistió rápidamente y salió de la pieza de mi madre y de mi casa cerrando la puerta.

    Me quedé con mi madre perpleja.

    – Llorando le dije «mami como es posible que le hicieras esto a mi papá en su propia cama, no te lo puedo creer ¿Cómo es posible mamá? ¡Engañando a mi papá! ¿Y por qué dijo que te estaba follando de nuevo? ¡Explícame de una vez que ocurre!».

    – Hija no es lo que tú crees, déjame explicarte todo, el señor Jairo me ha engañado, me ha estado manipulando y chantajeando con decirle a tu padre ya que cuando llegué a trabajar a su casa, el me descubrió mirándolo cuando se duchaba, me ha estado tratando de chantajear, que era una cualquiera, que le gustaba su verga, que por eso la miraba, y que me denunciaría por acoso si no accedía a lo que quería, estar dentro de mi culo. no supe cómo defenderme, me chantajeó, nunca quise que esto pasara, pero para evitar que tu padre sepa que lo estaba engañando, dejé que me follara.

    Yo Le dije que podríamos denunciarlo, pero se negó ya que no quería un escándalo en la familia.

    Su explicación fue bastante convincente, dejé que se fuera a duchar y charlamos toda la tarde hasta la noche. Quedamos en que esto nunca se sabría y me dio su palabra que no lo vería más, al igual que juramos que mi padre nunca se enteraría.

    Con el correr de los días, no podía sacarme de la mente la imagen vívida de mi madre siendo penetrada por don Jairo en su culo. Tocaba en las noches mi cuerpo, pellizcaba mis pezones, me masturbaba soñando con que don Jairo me follaba, tocando mi vagina, metiéndome los dedos hasta llegar orgasmo. Aunque me sentía bien, no estaba satisfecha, quería más.

    Un día en la tarde fui al dormitorio de mi madre buscando esa tanga, y en una caja debajo de la cama descubrí la tanga roja y un plug anal. No era grande, lo vi de tamaño normal, pero algo grueso, y me lo guardé junto con la tanga y me volví al dormitorio.

    En la noche me sentía caliente, estaba muy excitada, me puse la tanga de mi madre, y como tenemos la misma talla, me quedó bien. Me vi al espejo, me veía muy sexy, me acaricié mis pechos, pellizqué mis pezones los que se pusieron duros, y con la otra mano acariciaba mi vagina, sentir la tanga meterse entre mis labios vaginales y en mi culo me excitó muchísimo.

    Me recosté en la cama, saqué el plug anal de la caja y me lo metí en mi boca, lo empecé a chupar como había visto en las películas porno, le pasaba mi lengua. Quería sentirlo dentro pero de mi culo, el que nunca ha sido penetrado, solo he tenido sexo por mi vagina, me puse cuatro en la cama orientando mi culo al espejo, busqué entre mis cosas una crema, me embetune mi culo y el plug completamente, estaba ardiendo quería sentirlo.

    Lo tomé con una mano el apuntando a la entrada de mi culo, y empecé metérmelo lentamente, me sentía muy excitada cuando rompe la entrada de mi culito que me hace dar un pequeño grito el que apago poniendo mi mano en la boca. Me quedo así por un momento y sigo despacio entrando, Sentía como me quemaba mi culo, mis entrañas se abrían paso a ese plug que quizás cuántas veces usó mi madre.

    Un momento más lo tenía completamente dentro, me sentía en la gloria, me masturbaba frenéticamente mientras me lo metía y sacaba, pensaba en don Jairo, y me imaginaba que era el, jadeaba, don Jairo decía, don Jairo… Empecé a gemir más intensamente, tocaba mis pezones, mi cara la sentía ardiendo, cuándo en un momento empiezo a metérmelo más fuertemente el que me hace llegar a un orgasmo tan intenso que tuve que ahogar mi grito, me temblaban las piernas, mi culo ardía pero me sentía muy excitada.

    Cuando terminé mi orgasmo me saqué lentamente el plug y sentí como quedó mi culo, me vi en el espejo y se veía muy abierto. Me puse la tanga el que tapó levanté el hoyo de mi culo, me acosté en la cama rendida y me quedé dormida hasta la mañana.

    En otro relato, les contaré cómo logré que Jairo me dé por mi culito.

    *********************

    Relato basado en «El marido de mi patrona me rompió el culo»

  • Día de playa con una amiga

    Día de playa con una amiga

    Tras la marcha de Lucas con su familia, me disponía a pasar mi primer verano con novio, pero al mismo tiempo sin él. Una mezcla entre tristeza y enfado invadió mi cuerpo desde el momento en que me comunicó la noticia que me hizo estar varios días sin dirigirle la palabra.

    Ahora por su culpa mi verano básicamente consistiría en ir a la playa, salir de fiesta y ayudar en casa. Ya no tendría sexo casi a diario como había planeado o eso pensaba.

    Me desperté como cada día muy tarde ya que también me acostaba bastante tarde en las noches. Había quedado con una amiga para ir a la playa, la hermana de ella nos acercaría hasta la más cercana y allí nos quedaríamos hasta que se pusiese el sol que es cuando se pasaría a recogernos de vuelta una vez acabada su jornada laboral. Era un día caluroso de verano por lo que la playa estaba a reventar a pesar de eso encontramos un hueco para colocar nuestras toalla, las dos llevábamos un conjunto de bikini con tanga para agarrar mejor el sol el mío en esta ocasión era negro mientras que el suyo rosado. Antes de nada, os describiré cómo es ella para que os la imaginéis mejor. Carol era más o menos de la misma estatura y complexión que yo, tenía el pelo castaño alisado, usaba gafas y lo que realmente os interesa tenía unos pechos que atraían las miradas de los chicos, creo recordar que usaba una talla 100 copa D.

    Entre nosotras teníamos mucha confianza y es que nos conocemos desde niñas, estudiamos juntas, nos fuimos de fiesta juntas e incluso más de una vez nos hemos visto desnudas.

    Carol fue la primera de nosotras en desvirgarse, fue con su primer novio que conoció en el instituto, desde entonces había tenido un par de relaciones más, la última había terminado hacía apenas unas semanas y todavía estaba en la etapa de odiar a los hombres. La verdad es que no había tenido mucha suerte hasta el momento con los chicos ya que el primero era un controlador celoso del que se libró cuando sus padres se mudaron de ciudad, mientras que los dos últimos le habían montado los cachos con otra y que aun por encima se acabaría enterando por otras personas.

    Para pasar la tarde, además de darnos un chapuzón y tomar el sol, Carol se había traído una baraja de naipes y el plan era echarnos unos blackjacks- Para darle más emoción se me ocurrió una idea.

    – Oye Carol y si la que pierde la ronda tiene que hacer un reto.

    – Uy si, me fascina esa idea jiji.

    – Venga, empecemos entonces.

    Tras barajar las cartas nos repartimos dos para cada una mientras que las sobrantes las puse entre las dos. A mí me había tocado un 10 de picas y un 7 de corazones, con 17 mi plan fue plantarme y no agarrar más.

    – Yo me planto, tú?

    – Yo voy una más.

    Poco después de agarrar su carta sus ojos se iluminaron.

    – Blackjack!!

    – No te creoo qué suerte tienes.

    – Jaja te fastidias.

    – Bueno en fin rétame pues.

    – Mmm pues te reto a que… hagas topless

    – Comooo???

    – Ya me has oído y te toca cumplir por perdedora…

    Hasta el momento nunca había hecho topless en la playa aunque era algo bastante habitual, de hecho en esa playa había unas cuantas que lo estaban haciendo por lo que no iba llamar mucho la atención que yo lo hiciese también. Me armé de valor y empecé a desatarme el lazo anudado en mi espalda, dejando caer luego los tirantes y por último retirándolo a un lado para guardarlo en la mochila. En ese momento una brisa acarició mis pechos desnudos haciendo sentirme terriblemente a gusto, el anciano que había venido con su esposa y estaba sentado a nuestro lado fue un espectador de lujo de mi maniobra, no se perdió ni un segundo de mi espectáculo. Se me quedó mirando unos segundos, cuando se percató que me había dado cuenta de su descaro me sonrió y me guiñó un ojo. Se ve que cuando llegas a cierta edad ya no tienes vergüenza ninguna en hacer lo que te plazca.

    Una vez hecho el reto y de contarle a mi amiga lo descarado que era el viejo entre risas las dos seguimos como si tal cosa, la táctica conservadora me había vuelto a resultar mal, esta vez saqué dos ochos mientras que ella alcanzó los 19.

    – Como puede ser que haya vuelto a perder pfff.

    – Venga menos refunfuños, ahora tal como estás te vas a ir a dar un chapuzón, para que todos te vean en tetas jajaja

    Cuando me levanté de mi sitio el viejo nuevamente me estaba mirando pero esta vez su vista estaba clavada en mis nalgas, nunca me importó que me mirasen de hecho lo consideraba un halago, como si tal cosa, una vez totalmente erguida y de espaldas a él comencé a sacudir la arena que tenía pegada a mi trasero usando mis manos. Acabada la nueva función de mi espectáculo para ese señor me fui en dirección a la orilla, Por el camino no pude evitar fijarme que casi todos los hombres con los que me crucé de una manera o de otra acababan por mirarme a los pechos, una vez alcanzado mi meta me lancé de golpe a dentro del agua, luego de estar tanto tiempo al sol el contraste de temperatura con el agua haría que meterme del todo me llevase cierto tiempo. Quería tomar cuanto antes la revancha así que según entré me regresé trotando hasta mi toalla.

    – Listo, vamos a por la siguiente. Que esta fijo que la gano.

    – Que prisas se ve que el agua estaba fría, ¿verdad?.- dijo riéndose mientras me señalaba mis pechos.

    No me había percatado hasta entonces, el contraste de temperatura había provocado que mis pezones se pusieran como una piedra. Todavía estaba mojada y sentía como se deslizaban las gotas de agua por todo mi ser, si a eso le sumamos la luz directa del sol sobre mi cuerpo hacía que mi piel brillase de forma especial. Nuevamente sentí la mirada del viejo clavada en mí, pero esta vez no era el único, otro chico que había venido con su pareja tampoco me quitaba el ojo de encima.

    Buscando mejor suerte decidí barajar de nuevo las cartas. Una vez repartidas me había tocado un 15, esta vez decidí arriesgar y tomar otra carta, me salió un 4 en total 19.

    – Me planto, tú?

    – Yo también.

    – ¿Qué tienes?

    – Yo 18, ¿tú?

    – ¡¡¡19!!!, te gaaaneé chupate esa jajajaja.

    – Ay no que fastidio.

    – Te toca hacerme compañía, sácate esos melones que los vea toda la playa.

    – Ay nooo que pena me da.

    – Tu fuiste la de la genial idea ahora te toca cumplir, venga.

    Siguiendo los mismos pasos que yo había hecho previamente se sacó su parte de arriba dejando a la vista de todos sus prominentes pechos, eran muy bellos con un pezón moreno más pequeño que el mío y con un lunar en el izquierdo. Giró su cabeza en busca de mirones no fue difícil imaginarse de quien se trataba uno de ellos. Se puso roja de la vergüenza, ella era más tímida que yo para esa clase de cosas, pero todo esto había empezado por culpa suya. Se lo tenía merecido. Vernos a las dos en topless debía de ser un espectáculo y os mentiría si os digo que aquella situación no me empezaba a calentar, quería seguir atrayendo más y más miradas.

    Ahora que estábamos en igualdad de condiciones, la siguiente ronda se prometía aún más interesante, tras conseguir veinte después de tomar dos cartas me veía ganadora pero lo que no me esperaba era que ella sacase también otros 20.

    – Empate y ahora qué hacemos.- me preguntó ella.

    – Pues yo propongo un reto para las dos.

    – ¿En qué estás pensando?

    – ¿Viste como nos están mirando los hombres qué hay cerca?

    – Sí tía qué vergüenza.

    – Pues a mi me está gustando que nos miren jaja

    – Pero que dices jaja bueno si te soy sincera a mí un poco también.- escuchar esas palabras era luz verde para proponérselo

    – ¿Y si fingimos ser novias para calentarlos aún más?

    – Tú estás loca.

    – Sabes que sí, ni porque no me conocieses.

    – Ya pero eso me parece demasiada locura.

    – Bueno un beso tímido solo para ver cómo nos miran, ni porque nunca lo hubiésemos hecho.

    – Eso es diferente y lo sabes, cuando bebemos mucho no controlamos, esos no cuentan.

    – Pues besas de maravilla que lo sepas.

    – Bueno y tú también.

    – Entonces

    – Bueno dale pero sin lengua que te conozco.

    Me acerqué a ella, la miré, le aparté su cabello del rostro, le puse la mano en la mejilla y acercando mi boca a la suya le planté un beso en sus labios durante dos o tres segundos. Cuando este terminó nuestras miradas se cruzaron, algo había cambiado en su forma de verme, ahora fue ella quien acercándome con su mano llevó la iniciativa del siguiente beso más largo y más apasionado. Cuando terminamos y vimos como todos nuestros vecinos no nos quitaban el ojo de encima me acabó de calentar por completo. En aquel momento habría hecho cualquier locura, que ella estuviese de acuerdo en hacer.

    – Necesito un chapuzón, este sol me está matando.

    – Yo también la verdad, voy contigo.

    Las dos nos fuimos juntas hasta la orilla. Por el camino un reguero de miradas indiscretas analizaba nuestros pechos, cuando llegamos esta vez no tenía prisa en meterme porque ya estaba donde quería estar. Para ayudar a que se aclimatara a la temperatura del agua la ataqué por la espalda con una oleada de salpicaduras.

    – Ayyy pero que haces bruta, está helada.

    – Jajaja es por ayudar.

    – Ahora vas a ver tú.- haciendo cuenco con las manos y sumergiéndolas bajo del agua me la lanzó mojándome por completo todo el torso.

    – Serás capulla. donde más duele.

    Enrabietada me lancé hacia ella y de un empujón la desequilibré lo suficiente como para que se hundiese en el agua, sin embargo mientras caía y sin saber cómo, había conseguido hacer pinza con una de sus piernas y arrastrarme junto a ella. Entre risas nos levantamos como pudimos, el agua nos llegaba hasta la cintura pero ya estábamos completamente mojadas.

    – Dios te voy a matar, no quería mojarme el pelo por no hablar de las gafas.

    – Para eso tienes que pillarme antes.- lanzándome en plancha empecé una carrera improvisada mar adentro.

    Con cada brazada que yo daba sentía que ella se me acercaba más y más a pesar de la ventaja que tenía por haber salido primero. Claramente ella era mejor nadadora que yo, tenía las de perder y así fue. Con su mano adelantada tras el movimiento de nadar consiguió agarrarme del tobillo, me tenía presa, su otra mano se posó más arriba en la pierna logrando atraerme hacia ella luego con un tirón fuerte hacia abajo logró hundirme bajo el agua. Braceando mientras me hundía me agarré a lo que pude y no fue a otra cosa que a uno de sus pechos, su tacto era muy agradable, suave y mullido.

    Ese agarre no fue suficiente y ya totalmente sumergida me di cuenta que a pesar de haber nadado un trecho conseguía hacer pié lo que me ayudó para recuperar mi posición de pelea. Ahora me tocaba atacar a mí, la estrategia era colocar mi pierna entre las suyas y hacerle una llave para lograr derribarla. Cuando ya tenía la pierna en posición y una de mis manos rodeándola por debajo del brazo sentí que no era capaz debido a la resistencia que ella hacía. Con sus dos piernas logró atenazar la mía con fuerza lo que impidió el movimiento de arrastre inicial. Esa posición se prolongó durante unos segundos, nuestros cuerpos no podían estar más juntos el uno del otro, se nos notaban los agitados latidos de nuestros corazones. Nos miramos, nuestras risas en ese momento se detuvieron un instante, iba a suceder otra vez.

    Nuestros labios se juntaron tímidamente en un principio, y apasionadamente poco después. La promesa de no hacer uso de la lengua fue ella quien la rompió a los pocos segundos de nuestro encuentro, sentí como se abría paso a través de mis labios y se chocaba con la mía inerte hasta ese momento. Presa del deseo la liberé de su inactividad para comenzar a explorar su boca tal y como ella hacía con la mía. Mis manos recorrían su espalda al igual que la suyas hacían lo propio con la mía, estábamos presa la una de la otra. El frío del agua contrastaba con el calor que cada una de nosotras radiaba. Las manos pronto cambiaron de lugar y fueron libres de buscar nuevos destinos en nuestros cuerpos.

    Estábamos a unos treinta metros de la playa, a esa distancia apenas podrían divisar lo que las dos estábamos haciendo. Estábamos pegadas sí, pero el agua nos cubría hasta los hombros por lo que no sabrían cómo nuestras manos exploraban cada centímetro de nuestros cuerpos. Mis manos pasaron de estar inocentemente en la espalda a tener la derecha amasándole el culo y la izquierda sobándole uno de sus enormes pechos. Todo ello sin despegar nuestros labios comiéndonos a besos la boca y el cuello. Poco a poco fuí deslizando mi mano izquierda por su vientre hasta adentrarme en el interior de la única prenda que nos alejaba de estar completamente desnudas, me sorprendió sentir que no tenía ni un solo pelo allí abajo, yo en cambio solo me lo recortaba lo justo como para que no asomase por fuera del tanga. Mis dedos se deslizaron por su vagina explorando sus labios, ella copió mis movimientos e hizo lo mismo conmigo. Nuestras manos frotaban los labios con ímpetu en ese momento dejamos de besarnos y pasamos a apoyar la cabeza en el hombro de la otra.

    – Mmmm Carol me estás matando del gusto. – le dijo susurrándole al oído.

    – Y tú a mí mmmm.

    Tras un rato de estar nuestras manos jugando allí abajo pasamos de estar susurrándonos a estar gimiendo la una en el oído de la otra. Nuestros dedos habían conseguido alcanzar el clítoris de cada una y mientras el pulgar lo acariciaba en círculos los otros dedos frotaban sus labios. Sentía su humedad en mis dedos y no era por estar sumergidas era una humedad distinta, viscosa. Abrazadas, unidas, asi estábamos en aquel momento de placer, nuestros dedos no dejaban de moverse, nuestros pechos de rozarse, nuestra mano derecha de manosearnos el culo. Aquello estaba a nada de estallar los gemidos se hicieron más y más fuertes.

    – Aaah aaah me voy a correr Laura no parees…

    – Aaah Yo igual aaaah. Besameee

    El choque de nuestros labios nuevamente sumado a la fricción de nuestros cuerpos hizo capaz el logro de alcanzar nuestro orgasmo prácticamente al mismo tiempo. Permanecimos abrazadas unos instantes más sintiendo la respiración agitada la una de la otra, la corriente del agua acariciando nuestros cuerpos prácticamente desnudos los rayos del sol iluminando nuestras sonrisas…

    Cuando terminamos de recomponernos, regresamos a la orilla, allí nos dimos otro beso más ahora sí a la vista de todo el mundo y nos fuimos agarradas de la mano hasta la toalla. Allí nos estiramos al sol para secarnos y pasar el resto de la tarde entre risas y cotilleos. A partir de esa tarde de playa nuestra relación fue todavía más estrecha de lo que ya lo era. Volveríamos a repetir momentos de lujuria como este varias veces más durante el verano aunque para mi Carol no iba a ser el único amante que tendría…

  • Recital de rock

    Recital de rock

    Fuimos a un recital de rock a ver una banda con mi amiga Ana, mientras esperábamos el medio de transporte emocionadas por el recital, nos dimos cuenta que los chicos que estaban atrás nuestro también iban, así que, sin mucha vergüenza, me anime hablarles nos dimos cuentas que eran agradables así que con mi amiga nos unimos a ellos, para no estar solas en el recital.

    En el grupo se encontraba Jonathan y su novia Lucia, Gonzalo, Thomas, Paula y su novio Fede. Cuando llegamos al lugar, Ana y yo nos fuimos para el lado de donde estaban los baños cerca, pero con buena vista al escenario, porque Ana va muy seguido al baño. Justo estaba tocando una banda soporte muy buena así que me quede mientras Ana fue a buscar unos tragos, los chicos justo fueron para donde estaba yo, cuando Ana llego con las bebidas nuestras, Lucia se me acerco para compartir la bebida, Lucia es una chica muy atractiva, es delgada, tiene mi estatura aproximadamente 1,60 m, con pelo de color oscuro, lacio, ojos de color grises claros, bien maquillado con un deliñado negro que hacía resaltar, unos labios con fina estructura, lo cual lo llevaba pintado de color rojo mate, tenía una remera rota de nirvana que se le notaba el brasier por debajo, de color negro donde se veían bien sus pechos y un short, con medias de red además de llevar botas, la verdad se veía hermosa, pero como no los conocía a los chicos todavía, no me animaba a decirle que era bisexual, hasta que paso lo siguiente.

    Antes de tocar la banda Ana me dice -acompáñame al baño antes de que empiece el show. y le digo -¡sí!, ¡claro, vamos! de pasó compro otras bebidas así no tenemos sed, por atrás alguien me agarra la mano, y es Lucia -¡Yo voy con ustedes! La sujeté fuerte, ya estaba bastante lleno el lugar, que no nos podíamos mover justas si, no nos agarrábamos las manos, cuando llegamos a los baños, la fila era muy larga, entonces le dije a Ana, -voy por las bebidas mientras vas al baño. -¡Genial! Respondió mientras me mostraba el pulgar para arriba, Lucia y yo nos dirigíamos a la fila para pagar las bebidas que también había bastante gente, fue ahí donde comenzó todo.

    -¿Que perfume usas?, -uno que mi mamá me regalo para mi cumpleaños se llama Ibiza o pacha Ibiza algo así, le conteste, -porque hueles muy rico ¡si pudiera me encantaría olerlo más de cerca!, -¡claro que puedes! y le arrimo el cuello para que sintiera el olor al perfume, no sé si mi cuerpo lo pedía, pero cuando se arrimó se me erizó la piel y sentí que me gustaba lo que estaba pasando, al sentir su cabeza tan cerca de mi cuello, me di cuenta que la quería besar y la tención sexual se sentía en el aire.

    Cuando nos dieron los tragos, fuimos de nuevo a donde estaba Ana y la fila solo había avanzado un poco, por suerte el show no había empezado aún. Cuando Ana entro, aprovechamos y nosotras también fuimos al baño, como estábamos con las bebidas y estaba repleto de gente, no me quedo de otra que agarrarme de la remera de Ana y Lucia se agarraba de mi remera para no perdernos en el transcurso que íbamos avanzando hasta llegar donde estaban los demás. Mientras pasábamos por el mar de gente, en un momento sentí que Alguien me toco el culo, pensé que fue Lucia, no estaba segura, pero como estábamos apresuradas, seguí mi trayecto no le di importancia.

    Cuando llegamos, justo salió la banda a dar el show con Ana nos re divertimos, cantamos todas las canciones sacamos fotos y videos además de llorar en las canciones tristes. Cuando termino el show, salimos todos juntos los chicos nos ofrecieron de ir juntos a comer, así que nos fuimos todos a comer unas pizzas, cuando llegamos al lugar Lucia se sentó al lado mío, y mientras cenamos, rosaba su pierna con la mía haciendo que lo hacía sin querer por debajo de la mesa, es más la primera vez que lo hiso pegue un salto y me dijo – ¡perdón! ¿te pisé?, como disimulando que me había pisado sin querer, pero yo sentí que se rozó apropósito para tocarme, o por momentos pasaba el brazo como haciendo que se arreglaba las medias de red, mientras pasaba con suavidad rosando sobre la pierna derecha mía.

    Cuando finalizamos de comer chicos se ocuparon de todo, con Ana sorprendidas, no pagamos nada, a Ana se le notaba que le gustaba Gonzalo y él también de ella, así que me dijo -¡Amiga si hay química me voy con él! ¿No te enojas?, – no amiga, no pasa nada, despreocúpate aprovecha y disfruta, pero cualquier cosa mándame un mensajito. Lucia escucha esto, me manda un mensaje al celular donde me pregunta ¿te gustan las mujeres? A lo que yo le respondo que ¡sí! En otro mensaje.

    Mientras salíamos de la pizzería, Ana se fue con Gonzalo, yo lo amenace a Gonzalo, ¡OJO! con mi amiga. Te voy a estar vigilando, se subieron al auto los dos, yo me pedí mi auto y Lucia me pregunta – ¿podrías compartir el auto con nosotros? Señalándose ella y Jonathan. A lo que yo le respondí, – ¡no hay problema!

    Cuando llego el auto la casa mas cercana era la de Jonathan así que el se sentó adelante y nosotras atrás, el chofer muy simpático nos habló de la vida, discutió de futbol con Jonathan mientras se cotilleaban sobre los equipos. Mientras esto sucedía Lucia me agarro la mano. Y me mandó un mensaje al celular, preguntándome ¿si quería que me bajara en su casa? A lo que yo no le respondí.

    Cuando baja Jonathan, Lucia se baja y le da un beso apasionado, cosa que me dio bastante envida de hecho, Lucia sube y seguimos trayecto a la casa ella, cuando llegamos a la puerta, me pregunta – ¿bajas? Y entre en duda, pero pague al chofer y me baje.

    Entrando en el edificio, me dice – fíjate si está el asesor, abrí la puerta, que justo estaba allí -y presiona el 6. mientras ella cerraba la puerta de vidrio de la calle con una clave. Dentro del asesor, subiendo por los pisos, ella me agarra la mano y entrelaza nuestros dedos, sonríe, yo la verdad estaba muerta de nervios, ella tenía novio y me sentía un poco incomoda, por él, la verdad me pareció un chico agradable. Antes de entrar al departamento me dice, no hagas ruido, esta mi hermano que está viviendo acá unos días, porque la novia lo echó, está durmiendo en el comedor así que silencio. Entramos a la vivienda con cuidado y nos dirigimos a la habitación, donde ella trajo bebidas y minutas para compartir.

    Hablamos de todo un poco. Se sentía la tención sexual entre nosotras, y en un momento me pregunta -¿así que te gustan las mujeres? A lo que yo le respondo – ¡sí! Tuve mi primera experiencia con una amiga hace mucho. Mientras me animo a tocarle la mano – ¿y vos? Le pregunte. -Siempre me gustaron las mujeres, y vos te ves muy bella me gustaría comerte, desde que sentí tu perfume. se acerca y me da un beso, tan pero tan rico que fue inevitable no seguirlo. Nos seguimos besando por un rato, hasta que yo frene y le pregunte – ¿y tu novio? -no importa el ahora vos a mi me gustas, así que despreocúpate, además somos una pareja abierta así que esta todo más que consensuado entre nosotros, me contesto.

    Y como quedamos en silencio ella me beso de nuevo, a lo cual yo seguí su beso otra vez, pero esta vez fue diferente, la pasión que recorría mi cuerpo hizo me subiera arriba de ella, y nos siguiéramos besando con pasión, – ¿Te quieres bañar? Me pregunto, a lo que le respondí que sí. y automáticamente fuimos a bañarnos.

    Cuando entramos al baño ella se sacó toda la ropa, al ver su figura que ya la había visto con ropa, era aún mejor así, se le notaban los pezones erectos, me acerqué y la besé de nuevo fue inevitable, me desvestí mientras ella regulaba el agua, nos metimos bajo la ducha, y fue ella la que empezó con los besos, no paramos en un momento hasta que ella se agacho y me empieza a besar la vulva, sobre todo en el clítoris. Afortunadamente me había depilado, así que la podía ver perfecta.

    Mientras ella me besaba yo comencé a gemir y me dijo, despacio no quiero que se despierte mi hermano, mientras ella me seguía besando el clítoris, me mojaba cada vez más, empezó a introducir sus dedos en mi vagina, mientras ella hacia eso, yo trataba de tocarle los hermosos pechos que tenía. De repente se levantó y comenzó a besarme en los labios, me giro contra la pared y me hizo hincarme hacia adelante, mientas ella me colaba los dedos, además de tocar mis pechos. Estaba tan delicioso lo que iba hacer que en cualquier momento acabara, de hecho, sucedió. Terminamos de bañarnos.

    Nos trasladamos a la habitación, nos acostamos una al lado de la otra donde todo comenzó a fluir, nos besamos, y cada vez mas apasionado, que ella se montó arriba mío, comenzó besándome el cuello, pasando por mis pechos, que los amaso y los besos de tal manera, que los dejo lleno de saliva además de bien erectos de nuevo. Mientras ella hacia todo eso yo disfrutaba de placer con gemidos ahogados, tratando de no hacer ruido pero mi respiración era fuerte que era imposible no gemir de lo hermoso que la estaba pasando, siguió bajando hasta llegar a mi zona intima, tan seductora que lo hacía, donde comenzó dándome besos tiernos por la zona de la pelvis y las piernas, cuando llego a la vagina de nuevo, me dijo -¿te mojaste de nuevo amor?

    Y yo asintiendo desde arriba mientras disfrutaba mirar todo lo que hacía, las lamidas que me empezó a dar de arriba abajo con su lengua que fue inevitable que mi cuerpo de tanto placer, comenzará a menear, lo rico que me estaba besando no podía parar de moverme, hasta que introdujo los dedos, los movía de tal manera y cada vez más rápido que no me pude contener, tuve terminar mi cuerpo se expresó de placer, mis gemidos fueron tan fuertes que ella tuvo que tapar mi boca para que no me escucharan.

    Cuando terminé, le dije subiste en mi boca. Y ella se subió sin dudarlo. Empecé a besarle esa vulva tan mojada que tenía, solo le pasaba la lengua por su clítoris y se notaba que cada vez estaba más empapada, escucharla gemir, hacia que me excitara, además de disfrutar que lo que la hacía volverse loca, era lo que yo le estaba haciendo, de repente me dice me voy a dar vuelta donde hicimos un 69 que no pude terminar con lo que estaba haciendo, porque lo que me hacia ella, no me dejaba concentrar en besarle su vulva. Y me dijo -¿te gusta amor? Y yo le respondí, -que si en vos tan baja, que no se si me escuchó, estaba tan fogosa que no, se si conteste o fue mi cabeza la que contesto.

    De repente se levanta y saca dentro de su placar un arnés con pene de goma, lo comienzo a chupar para dejarlo bien mojado, a lo cual le dije -yo te voy a penetrar. Me lo puse, y ella se acoto en la cama y le dije – así no, ponete en 4. Se dio vuelta y dejo su bello culo para arriba bien paradito, con su pecho contra la cama. Moje ese pene de goma un poco más con saliva, y comencé a penetrarla, tanto ella como yo nos movíamos de manera conjunta además de rítmica tanto ella con su meneo y yo con el agité de mi pelvis, sus gemidos, se hacían cada vez más fuertes, trataba de no parar y se sentía lo mojada que estaba, que en unos segundos, sus gemidos como su cuerpo me decían que estaba llegando al clímax, empecé a darle tan fuerte que en unos instantes ella termino.

    Estábamos un poco cansadas y agitadas que salió de la habitación a buscar un poco de agua para las dos, cuando volvió no dimos cuenta que habíamos mojado la cama y nos reímos un poco. Me dio un beso y me digo, -sos hermosa y me dio otro beso más. -vos también los sos. Tocándole el cabello. -Voy a tratar de acostarme a dormir, le dije -estoy un poco cansada, y me acote del lado izquierdo de la cama, a lo que ella me hizo una cucharita y me dio un beso en la espalda en la parte de cuello. Tener el cuerpo desnudo de Lucia rosando su pecho en mi espalda, género que me excitara de nuevo. Y le dije. -me estas provocando de nuevo, ¡Basta! Y ella respondió. -es lo que quiero.

    Me di vuelta, ella se levantó y puso sus entrepiernas con las mia donde sentía su vagina rosando con la mía, las dos estábamos tan húmedas que sentíamos el calor nuestros clítoris rosándose. Los gemidos no tardaron en aparecer. Donde ella se movía arriba mío generaba que me calentara más, el meneo era tan intenso y nuestras vulvas tan mojadas que acabamos agitándonos y ella gritándome que -¡rico amor!¡más rápido, no pares! y yo no podía parar, el placer era único. Términos las dos al mismo tiempo un orgasmo que seguro su hermano nos escuchó.

    Luego nos dormimos abrazadas, cuando me desperté ella me había hecho un café, fuimos al comedor, por suerte su hermano trabajaba, así que no lo conocí, me preparé y me fui. No nos volvimos a ver, pero de vez en cuando, ella pone me gusta en algunas fotos de Instagram.

  • Mamá me saca la leche

    Mamá me saca la leche

    Esta historia comienza contándoles que soy un perdedor, me llamo Pedro tengo veintidós años y vivo solo con mamá. Soy el raro, solo tengo amigos en línea, amigos de videojuegos, me masturbo con Hentai y cuando me obligan a salir con mis primos termino siendo la burla de todos. Sobre todo si hay chicas.

    —¡Diles de tu récord en el free fire!–dicen para molestarme.

    —¡No no, diles de qué dibujo japonés estás enamorado!–termino con la cabeza abajo y sin decir una palabra.

    Me pareció raro que Paty una de las más bonitas del edificio me escribiera, me invitó al cine. Yo como el idiota que soy le lleve flores solo para descubrir que era una broma orquestada por mis primos para burlarse de mi baja mi autoestima aún más. Así que regrese a casa, en el sillón la miseria escurría por mis ojos, mis primos subieron todo a un grupo de whatsapp así que vente mi teléfono lejos. Mi madre regresaba de trabajar.

    —¿como te fue en tu cita? –pregunto pero en cuanto me vio corrió a consolarme—¡hijo! ¿Qué pasó? –como pude le platiqué de la broma, me dijo que iría a reclamarles pero la detuve—solo vas a lograr que se burlen más de mi, nunca voy a tener novia, nunca voy a besar a nadie, nunca voy a tener sexo…

    Mamá me miró sin saber qué hacer o pensando en como hacer que me sintiera menos miserable. Se recogió el cabello con una liga, se acercó a mi y me dijo casi llorando conmigo. —Pues vamos, solucionemos al menos parte del problema.

    Me seco las lagrimas y acercó su boca a la mía, debo decirles que mamá a sus 42 años aún es muy guapa, us lentes y siempre viste bien por su trabajo de secretaria. Pude oler su perfume y mirar sus ojos reflejando mi tristeza. Me besó, un beso tierno sobre los labios.

    —¿quieres aprender a besar? –dijo y metió su lengua en mi boca, yo estaba sorprendido.

    —¡mamá!

    —¿qué, no te gusta? –pregunto y mecolvio a besar moviendo su lengua dentro de mi boca, se sentía rico y raro por ser mamá.

    —es rico mamá, yo nunca…–me cerró la boca de un beso y luego se escurrió hasta la alfombra para sobar mi verga sobre el pantalón.

    —no vas a tener sexo pero al menos vas a saber que se siente que te la chupen

    —¡¿en serio?!–dije mientras ella bajaba mi cierre y moviendo mi ropa interior sacaba mi verga, la miro un momento mientras comenzaba a jalarla para ir se pusiera dura y luego me miró—cierra los ojos que me da pena que me veas.

    Obedecí solo un momento, en cuanto sentí que la saliva de la boca de mamá cubría mi verga abrí los ojos, la mire chupar mi verga, era ella la que tenía los ojos cerrados mientras me succionaba la verga, podía ver sus labios rodeando mi verga. Esa sensación era tan delirante. Se tomó un respiro para decirme muy seria—De esto ni una palabra a nadie nene, ya de por si me estoy ganando el infierno–hizo una mueca y volvió a chupar mi verga, cuando se cansaba sólo besaba la punta y ocupaba su mano para masturbarme.

    —¡hhha mamita esto es delicioso!

    —ya verás que pronto conocerás a alguna mujer bonita que te quiera ¡chom! ¡Slup!

    Mis piernas estaban tensas y sabía que estaba por venirme, solo que mamá no dejaba de chupar mi verga, apreté los ojos y sentí como mi semen salía… o entraba, porque mamá succionó todo mi semen. Chupó y chupó hasta que nada más salió. Cuando sacó mi verga de su boca una gota blanca de semen estaba en la punta, ella la chupó y tragó. Lego se levantó muy seria y me dijo que pusiera la mesa para cenar. No hablamos de nada hasta la mañana siguiente, entró a mi habitación y yo me masturbaba recordando como su boca succionaba mi verga.

    —¡Hijo! ¿En que quedamos? –dijo ya vestida para ir a trabajar.

    —perdón mamá–aunque no sabía bien en qué quedamos. Pase el día oliendo sus panties y mirando su ropa interior. Por la noche cenamos normal y ella se fue a dormir, nunca cerramos puertas por eso me a visto masturbarme más de una ocasión, así que entre a su habitación no se muy bien a qué y levante las sábanas. Mire su culo solo con una tanga metida entre sus nalgas y sin pensar le metí mano a su culo. Ella despertó de un respingo.

    —¡¿Que carajos haces?! –pregunto prendiendo la luz y dejándome ver que solo llevaba esa tanga, mire sus pechos rebotar con unos pezones grandes.

    —¡perdón mamá es que no dejo de pensar en ti!

    —¡Sabía que era un error! ¡Te me vas a tu cuarto ya! –miró abajo y vio mi verga dura, ahí se dio cuenta que estaba desnuda y se tapó.

    —¡Mierda! ¿Qué voy a hacer contigo?

    —solo una vez y ya mamá lo prometo.

    —¿una vez que? ¿Estas loco? –puse mi acostumbrada cara de idiota y me quede inmóvil.

    —¡hay hijo! ¡Seguro que voy a arder en el infierno por tu culpa! –salió de la cama y se arrodilló frente a mi, se recogió el pelo y me miró con enojo y fastidio—solo esta vez y ya, si vuelves solo a insinuar cualquier cosa, te quito la play, el Xbox, el celular y la tablet. ¿Me oíste?

    —Si mamá

    —¡puta madre! –exclamó y me comenzó a chupar el pito, pero ahora con furia, le urgía que terminara todo esto. Quise tocar sus pechos pero me quito las manos enseguida y me las puso en la espalda, que bueno que prendió la luz porque verla era lo que más me gustaba me esforzaba por no cerrar los ojos pero era imposible, me chupaba la verga muy rápido.

    —¡hazlo despacio!–dije y solo ahí se tomó un respiro para gritarme—¡solo acaba de una maldita vez! –siguió chupando y yo sentía que me venía, quería sentir como los tragaba pero ella sacó mi verga para masturbarme y que acabara en el piso, yo trataba de que mi verga entrar de nuevo en sus labios, agarre mi verga para tratar que entrara de nuevo en su boca, pero en el forcejeo comencé a soltar chorros de semen que cayeron en su cara. Soltó mi verga y puso cara de sorpresa.

    —¡Pedro! –solo me dice por mi nombre cuando esta muy enojada conmigo, tres disparos de semen cayeron en su cara antes de que se hiciera para atrás, pero igual el semen restante le cayó en sus tetas.

    —¡¿Que carajos cres que soy?! –soltó sin poder abrir los ojos, pues tenía los párpados llenos de semen y luego guardó silencio, escurría, un poco entró a su boca, la cerró rápidamente y se quedó seria. Yo miraba su rostro con esa leche espesa que tiraba casi a diario al escusado. Severo mejor en la cara de mamá.

    —¡Sal de aquí! –dijo, mientras a tientas se quitaba el semen con la sábana. Cerró su puerta y puso seguro por primera vez en la vida.

    Al día siguiente volvió a amenazarme con la play, el Xbox y mis libros de Hentai, yo puse cara de regalado pero cuando regreso de trabajar me encontró con todo apilado sobre la mesa, la play, la tablet y todo lo demás.

    —¿y ahora que? –pregunto dejando caer su bolsa al piso

    —No los quiero mamá, solo te quiero coger a ti

    —¿Estas loco?

  • El amigo de su hijo (III): Sometida

    El amigo de su hijo (III): Sometida

    Julia se despertó a la mañana siguiente al lado del amigo de su hijo que vio como su polla estaba totalmente erecta, ella empezó a acariciarla con la mano y Oliver abrió los ojos y ella al notar que ya estaba despierto le empezó a hacer una paja.

    – Quieres que te folle de buena mañana gorda – le dijo Oliver pasándole el brazo por detrás de su cuello.

    Julia no le contesto, pero lo miro morbosamente mientras su mano aceleraba los movimientos, Oliver se puso de rodillas delante de la cara de Julia y esta se llevo la polla a la boca y comenzó a chupársela mientras sus miradas se cruzaban, Oliver le acariciaba la cabeza suavemente y sonreía al ver lo desenvuelta y participativa que se mostraba la madre de su amigo.

    – A ver como tienes el chochito gorda – le dijo mientras sus manos le abrían las piernas y comenzaron a acariciarle la raja a Julia que soltó un gemido placentero – que marrana que eres… tienes el chocho bien mojadito.

    Julia le hizo un gesto con la cabeza mientras le seguía chupando la polla, para que supiese que estaba muy cachonda y la apretaba el tronco con fuerza y hacía ademán de morderlo

    – Si quieres que te folle vas a tener que suplicármelo marrana – le exclamó él

    Julia se puso la almohada detrás de su cabeza y con la mano guio la polla de Oliver delante de su coño, él le abrió las piernas y le paso la punta por la raja de su coño y se echaba hacía atrás.

    Julia soltaba un grito de exclamación y movía la cabeza de izquierda a derecha haciendo un gesto de negación.

    – Pídeme que te folle marrana – le decía Oliver mientras le volvía a pasar la punta de la polla por la raja y con los dedos le acariciaba el clítoris – estas deseando follar gorda…pídemelo.

    – Métemela hasta el fondo – le pidió Julia agarrándose a su cuello – fóllame como me follaste ayer.

    Oliver la penetró en dos golpes y su polla empezó a deslizarse por el coño de Julia que lanzó un alarido de conformidad y lo beso en los labios.

    – Soy una mama muy mala… quiero que me folles – suplicaba Julia – hazme sentir bien… lléname el coño

    – Voy a hacer que seas mi puta – le susurraba Oliver – tu marido te tenía mal follada gorda

    Julia alcanzó un alto grado de excitación, la forma soez en que la hablaba él la ponían muy caliente. – Dime guarradas que me pones muy cachonda – le pidió ella

    – Vas a suplicarme que venga a follarte – le decía él mientras le levanto las caderas y la penetraba con ahínco – quien va a venir a follarte de esta manera… gorda y te huele el chocho

    Julia se agarró al cuello de Oliver y empezó a temblar y le mordía el hombro y le vino un orgasmo brutal, Oliver saco la polla y empezó a masturbarse encima de la temblorosa Julia y se corrió encima de su estomago.

    – cómo me follas cabrón – le susurro ella temblando – haces que corra cómo mi marido nunca me lo hizo.

    Se quedaron un buen rato abrazados y se levantaron y se fueron a la ducha y se ducharon los dos juntos en medio de caricias y ella se llevo la polla de él y le hizo una buena mamada debajo del agua. Se vistieron y decidieron ir a comprar a un centro comercial, Julia se puso una falda y un jersey y unas sandalias.

    – Quiero que se te ventile bien el chocho marrana – le dijo Oliver y le quito las bragas – Julia hizo un gesto de disconformidad, pero se dejó hacerlo.

    Salieron en el coche de Julia y llegaron al centro comercial y aparcaron el vehículo en el lugar más apartado y cuando iban a bajar sonó el móvil de Julia, era su hijo, Oliver se abalanzo sobre ella y le empezó a susurrar cosas al oído mientras ella mantenía en su otro oído el móvil y hablaba con su hijo.

    – Dile a tu hijo cómo te has puesto de follar esta noche – le susurraba él a ella – lo marrana que eres con el amigo de tu hijo.

    Julia le hacía gestos con la mano para apartarlo o que se callase, Oliver le llevo la mano a su entrepierna y le paso los dedos por la raja del coño, Julia lanzo un pequeño grito.

    – Es que estoy conduciendo y se me atraviesa un coche delante – se excuso ella con su hijo

    – Dile que tienes el chochito mojado ahora – le dio él mientras le metía un dedo, Julia tuvo una convulsión y se tapo la mano con la boca y le lanzo una mirada de odio mientras guardaba las formas con su hijo en la llamada – que la gorda de su mama a encontrado un macho que la folla bien follada.

    Julia le lanzo una bofetada con la mano y Oliver seguía metiéndole el dedo por el coño y Julia le gesticulaba para que parara

    – Es que acabo de llegar al centro comercial y uno a frenado en seco – se volvió a excusar con su hijo – te dejo cariño un beso y colgó el móvil

    – Es que éstas loco – le grito furiosa ella con los ojos encendidos – mi hijo te ha podido oír… Baja del coche… vete

    Oliver miro hacía un lado y hacía otro y al ver que no venía nadie se abalanzo sobre Julia y le puso la mano en la barbilla

    – Eres muy puta para hablarme así – le amenazó él – no te folles a sus amigos y no te pasara esto

    Julia quedó paralizada, no esperaba la reacción de él y Oliver la cogió por la pierna y la paso por encima del cambio de marchas y la obligo a echarse hacia adelante en el asiento y Julia quedo con las piernas abiertas.

    – ¿Qué me vas a hacer? – le pregunto Julia atemorizada

    Oliver le metió dos dedos en el coño y comenzó a moverlos entrando y saliendo, Julia lanzo un grito y sus manos se agarraron con fuerza al volante.

    – Por favor no me hagas esto – le suplico Julia – nos pueden ver

    – Tú vas a hacer lo que yo te diga – le ordenó Oliver – vas a ser mi putita y no lo has entendido

    – No quiero que me hagas esto – le suplicaba ella

    – Por eso tienes el chochito tan mojado – le exclamo él mientras le metía y sacaba los dedos con fuerza y profundidad – eres una mama muy puta y te voy a tratar como lo que eres

    Julia empezó a gritar y revolcarse echándose hacia atrás y agarrando fuertemente el volante con las manos y su pierna temblaba golpeando el salpicadero.

    – ¿ te gusta que te haga esto? – le exclamaba él – ya se lo puta que eres y cómo te gusta que te haga correrte… quien va follar a una gorda como tú, que te huelen los pies y el chocho – le decía para humillarla

    Julia no pudo sucumbir a tener un orgasmo brutal a pesar de que estaban en lugar público y que alguien podía verla e incluso pensó que aquello le provocaba más placer y morbo y su coño lanzó una gran cantidad de líquido encima de la alfombrilla del vehículo, miro a un lado y a otro y al ver que no había nadie se desmorono sobre el volante. Al rato le lanzó una mirada placentera y a la vez odiosa a Oliver.

    – ¿vas a ser mi putita? – le pregunto él y Julia le hizo un gesto afirmativo con la cabeza, sabiendo que él la estaba dominando y sometiendo a su voluntad.

    – Tu hijo no va a venir el fin de semana – le dijo él y Julia le hizo un gesto negativo – así podre follarte sin que nadie nos moleste.

    Oliver bajó del vehículo y Julia le siguió poniéndose bien la falda y los dos entraron en el centro comercial y fueron a una cafetería a almorzar. Luego dieron una vuelta y Oliver se paro delante de una tienda de lencería y le dijo algo al oído a Julia que le hizo un gesto negativo pero él insistió y Julia entro y se compro unas medias y un liguero, más tarde al pasar por una farmacia Oliver hizo entrar a Julia a comprar una caja de preservativos y un lubricante.

    Después del centro comercial fueron a comer a un restaurante y a pasear y así pasaron el día, era la primera vez que Julia pasaba todo el día fuera de casa sin bragas.

  • Primera vez en cabinas

    Primera vez en cabinas

    Desde la pandemia yo había oído hablar de un lugar llamado «cabinas» pero jamás me había atrevido a ir hasta un gran día que me encontraba aburrido.

    Salí de la universidad sin rumbo, no quería llegar a casa y no sabía que hacer, así que me subí al metro y decidí ir al centro de la ciudad, me bajé en la estación salto del agua y vi una sex-shop así que decidí entrar.

    Entre y estuve un rato viendo las cosas hasta que vi las cabinas, pregunté que era y el sujeto que atendía solo se limitó a decir que puedo hacer lo que quiera con quien quiera, pero tenía un costo de 80 pesos, nervioso y extasiado decidí pagar y ver que me preparaba el destino.

    Entre y lo primero que vi fue una puerta cerrada la cual solo pueden entrar parejas (en otra ocasión les contaré cuando fui con una amiga) así que me dirijo al área de la población general, al principio no sabía que hacer, vi dos puertitas pero no me atrevía a entrar, habían algunos hombres con los penes metidos en los glory hole que conecta con el área de parejas y apesar de que algunos se paseaban con el pene de fuera yo no me sentía raro o extraño, al contrario, me sentía como en casa pues sinceramente yo soy exhibicionista, me gusta exhibirme y desnudarme así que no tenía problema.

    Después está el área de gays, eran muchas cabinas con una tele que pasaba porno gay, las cabinas estaban conectadas por glory holes.

    Me estuve paseando un rato, sin nada que hacer hasta que me anime a entrar a una cabina, comencé a masturbarme viendo porno en la pantalla hasta que una mano entró por el glory hole y comenzó a masturbarme, era la mano de un señor, se sentía rasposa pero se sentía muy rica, me masturbo hasta que me dio un condón, me lo puse y acerque mi pene muy duro al hoyo, fue ahí cuando sentí su lengua pasar una y otra vez desde la punta hasta la base de mi pene. Estuvo chupándomela muy rico hasta que sentí que dejó de hacerlo, para luego sentir una presión muy fuerte y entendí que quería que se la metiera.

    Presione fuerte hasta que entró y a pesar de que escuché un quejido de dolor el comenzó a moverse y moverse, teníamos el espacio limitado pero se sentía demasiado rico como para decir algo, no dure mucho tiempo hasta que me vine en el condón, el señor se quitó y me la volvió a chupar aún con el condón puesto, salí de la cabina y pensé que todos me verían raro o algo así, pero no, los demás hombres estaban masturbándose y platicando como si estuvieran en cualquier otro lugar, salí de ahí y me fui muy feliz rumbo a mi casa, me se ti tan cómodo que se volvió mi lugar favorito el cual frecuento muy seguido.

    Si mi relato te gustó puedes dejar una valoración y un comentario, también puedes comunicarte conmigo si quieres contarme algo o que hablemos de cosas ricas, gracias por leer te envío un saludo.

  • Día con mi tía

    Día con mi tía

    Era un día normal en aquellos meses de agosto. Vacaciones acá en Venezuela. Mi nombre por razones obvias lo cambiaré y el de ella (me llamaré Ruper y a ella Agripina).

    Yo de 21 años ya graduado gracias al esfuerzo de todos los que me ayudaron, fui invitado para un río junto con mi tía mis primos y su pareja. El día llegó y nos fuimos la pasamos super fino de lo mejor hasta que llegó la hora de salir, dónde al darnos cuenta se había espichado dos cauchos, no sabemos si fue intencional o cuestiones de la vida.

    Mi tío bien molesto sale con su hijo a buscar ayuda ya que no poseía de herramientas, mientras me deja a mi cuidando a mi tía y mi primita de tan solo 3 años.

    Pasada ya 3 horas me puse a conversar con mi tía la cual por cierto es hermana de mi mamá. Cuando recibimos la llamada de mi tío diciendo que estaba lloviendo y que se había caído el puente que nos combinaba a ambos municipios, mi tía al escuchar se puso entre molesta y nerviosa, dónde para sorpresa mía escucho cuando mi tío le dices:

    Quédate tranquila, quédate con Ruper y la niña en el hotel y mañana a primera hora vemos que se hace pero ándate rápido que está lloviendo por acá y seguro allá también…

    Yo como todo un buen muchacho tome la iniciativa y cerré el carro asegurando todo tome un pequeño morral y tomando la iniciativa me fui con mi tía y mi prima hasta el hotel.

    Al llegar para registrarnos nos dicen que hay una sola habitación y para colmo con una sola cama a lo que solo llegue a escuchar a mi tía decir:

    No importa no importa dame esa que estamos muy cansados.

    Yo al momento no le di mucha importancia y me quedé tranquilo caminando hasta la habitación ya con mi prima cargándola dormida.

    Al llegar guao para sorpresa de nosotros la cama era un poco pequeña para los tres y yo de una vez le dije a mi tía tranquila que yo duermo en el sofá hay acomodado diciendo ella que estaba bien. Accedimos a descansar un poco pasada ya las 12 de la noche mi tía y prima en la pequeña cama y yo en el sofá pequeño que había

    Ya pasada una o dos horas me recuerdo y siento que. Mi nepe está parado y yo de una me inquiete pensando que era parte de la calor y de no haber ido al baño, o que como había tenido sexo frecuente no se me pasaron mil quinientos cosas por la mente.

    Vuelvo a tomar el sueño cuando de repente me vuelvo a recordar y otra vez mi nepe parado. Tiro la vista hasta la cama y no veo a mi tía me levanto la llamo y nada reviso al baño y hay estaba ella en la poceta sentada tratando de orinar a lo que de una su mirada se fijó en paquete y yo de la pena me intenté taparlo pero ya me lo había visto.

    Hijo y eso que paso tu despierto, a lo que le contesto nada aquí con un poco de resequedad del alcohol que tomamos, fue lo único que se me ocurrió a lo que yo le pregunto inmediatamente y usted qué pasó nada hijo es que no puedo dormir no se.

    Se levantó para mí sorpresa dejando ver su totona bien depilada así tipo normal por mi. Yo sorprendido no le paro y accedí una vez ella terminada a orinar. Al salir la veo sentada en el sofá y de una le pregunto que paso tía. En eso ella me dice cosas,

    Aquí estoy yo tía para lo que sea si desea hablar total no tengo sueño y por lo que veo usted tampoco. A lo que digo está bien te voy a contar estoy bien molesta porque mi marido se allá quedado allá dios hoy era un día especial para ambos, a lo que le dije tía son cuestiones d ella vida el no lo hizo a porque quiso paso. Y ella me dice algo que dios jamás olvidaré.

    Sobrino yo estoy fea. Yo impactado le digo no tía. Y ella vuelve a preguntar ¿estoy fea no? No tía de verdad está muy linda porque pregunta eso y más mi. Es que tú tío ya no me toca no le quiere no se. Y yo no sé porque lo hice pero se me salió al decirle caramba tía pendejo el porque usted lo que está es bien buena. Yo no la pelara de verdad. Mi tía se hecho a reír diciéndome de verdad que me harías. Y yo todo sorprendido le pregunto ¿cómo?

    Ella me dice dime a mi mijo que me harías y yo como todo impactado no sabía que decir ella me dice de verdad que me haría tu si fuese tu novia sin pena tenemos confianza.

    Yo sin más que esperar le dije de todo tía y ella sin más allá sin más me dio un beso y hay comenzó todo.

    Una vez besándonos me tomo mi nepe y se lo introdujo en la boca para un oral que jamás me habían hecho.

    Luego ella misma se voltio con mi nepe en su mano y se lo introdujo viéndome con cara de perra que nunca se la había visto a nadie diciéndome métemelo toda por favor hijo.

    Guao y hay estábamos yo dándole a mi tía sin poder creer lo que estaba pasando a lo que ella me dice. Hijo si quieres mi culo también tómalo pero por ahí con calma que tengo tiempo que no me meto nada por ahí. Guao dios los tres platos que mu tía me dio.

    Así estuvimos como unos 20 minutos disfrutando hasta que ya no aguante más y llegue en su ano dios no dijimos nada y nos quedamos dormidos de una vez.

    A la mañana siguiente siendo las 6 con solo 3 horas dormidos llama mi tío al teléfono diciendo que en dos horas estaba allá que estaban comenzando a pasar los careo. Yo entre el ruido de mi tía hablando fui a orinar a lo que mi tía entro al baño y me encontró con el nepe medio parado… Se deben imaginar que volvió a pasar jajaja.

    Espero que les guste pronto vendrá más historia.