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  • Vacaciones de tres

    Vacaciones de tres

    Ya teníamos mi novia y yo actividad sexual activa, y comencé sentir excitación de compartir a mi novia con otro hombre, verla coger, y poco a poco le fui platicando de mis fantasías y hacíamos de cuenta que lo hacía con 2 a la vez y lograba tener orgasmos fuertes y después le dije que si se hiciera realidad me dijo que mi mejor amigo no se le hacía mal, que de hecho no tenía mi amigo mucha experiencia con las mujeres, pero a ella le agradaba.

    En una ocasión nos fuimos de vacaciones a la playa mi novia y yo y fue un festín de sexo sin límite y lo hicimos pensando en mi amigo con ella y fueron increíble sus orgasmos.

    Así pasaron los meses y ella y yo no andábamos bien, y mi amigo compro un carro y acordamos irnos a la playa y le dije que, si llevaba a mi ex y la compartiríamos, y me dijo titubeante e incrédulo que si. La contacte y le propuse ir en plan de amigos, pero la consigna era que tuviera sexo con los 2, ella me quería mucho y pienso que vio la oportunidad de complacerme para volver conmigo, y así nos fuimos los 3. En el camino íbamos escuchando música y relajados haciendo comentarios que mi ex estaría con los 2 y ella decía que estaba bien, que lo había aceptado y estábamos poniendo reglas como que tendría que andar en ropa interior en la habitación, que tendría que dormir en medio de los 2 totalmente desnuda, que el sexo sería sin condón, y detalles así, y yo veía como que mi amigo y mi ex no la creían.

    Así llegamos a la playa, mi ex se puso un bikini que se le veía formidable, ella tenía hermosa de cara, del tipo latina con caderas pronunciadas y buenas nalgas redonditas, con senos normales, piernas torneadas y firmes. Y así nos fuimos a la playa y nos divertimos en buen plan. Ya en la habitación la dejamos traer ropa porque jugamos a la botella mientras tomábamos para perder el pudor, y cada que había oportunidad yo le pedía que se quitará una prenda, y así ella se quedó solo en cachetero, le dimos una toalla para que se cubriera los pechos, nosotros también quedamos en bóxer y como ya no había prendas que quitar, seguían los besos, así que primero los mandé que se dieron un beso de 2 minutos acostados en la cama, después le mandé que mi amigo lo dejara chuparle los senos durante 2 minutos por lo que los 2 se sorprendieron y mi ex dijo que solo 1 minutos (no dijo que no) y así fui testigo de como devoró mi amigo a mi ex frente a mi, y yo estaba extasiado de lo que estaba viendo.

    A mi también cuando me tocó la bese y chupe sus senos, y cuando les volví a poner el castigo les dije que 5 minutos de besos debajo de las sábanas, a lo que mi ex me dijo que me saliera de la habitación durante esos 5 minutos, pero antes les pedí a ambos sus calzones y que se metieran debajo de la sabanas, y que se besaran y me saldría, comenzaron a besarse y me dijo ella que me saliera pero le dije que la regla era que tenía que subirse el arriba y que ella separara un poco las piernas, ella me dijo que eso no era lo que dije y le mencioné que entonces no me saldría, el ya estaba arriba de ella y vi como separo las piernas y me dijo está bien pero salte, así que cumplí, me salí pero estaba viendo por la puerta que estaba entreabierta y como a los 2 minutos vi unos movimientos ondulares de mi amigo y escuché a mi ex que estaba gimiendo por lo que ingresé y ya se la estaba cogiendo y escuché que mi amigo no aguanto mucho y eyaculo en ese momento, y mi ex lo dejo que terminara y descargará todo su semen en ella y en eso me vio y me reclamo que cuánto tiempo llevaba dentro y me pidió que le pasará papel para contener el semen que no manchara las sábanas.

    Mi amigo se tendió a un lado y se quedó dormido, así que le dije sigo yo y me dijo claro que sí porque me dejó medias y se puso en cuatro y se lo hice así por un buen rato hasta que la hice terminar a ella y ya después yo también eyacular dentro de ella.

    El día siguiente desperté y me sentí solo en la cama me levanté a buscarlos y estaban en la salita en un sillón, ella jineteándolo y estaban cubriéndose con una de las sábanas que se llevaron, solo los miraba a la distancia hasta que mi amigo vacío su semen en ella y les dije que habían comenzado sin mi y la respuesta de ella es que no éramos nada y que no les reclamara y que yo había organizado todo esto así que me aguantara. Nos fuimos a la playa y a medio día me dijo ella que necesitaba ir al baño al hotel y que mi amigo los acompañaría y obviamente se fueron a coger, pero está vez solos, regresaron y seguimos conviviendo como si nada.

    En la noche nos fuimos a bailar, yo saqué una chica y mi amigo con mi ex, yo vi que le dieron celos, pero no le importo y se besaba en la pista con mi amigo y andaban de la mano a y dándose besos como si fueran pareja. Entonces me comentaron que se adelantarían al hotel, los alcanzará allá, así que me fui unos minutos después y adivinen, cuando llegue estaban cogiendo otra vez, entre y no me escucharon hasta que mi amigo eyaculo en ella, y se rieron preguntándome cuánto tiempo tenía ahí que estaban tan entrados en lo suyo que no se habían dado cuenta. Yo estaba caliente y me metí a la cama, mi amigo y mi ex se durmieron, pero la intenté despertar a ella y le dije que no me dejara así, y como para no verse mala onda, estaba de acuerdo espaldas y nada más levanto la pierna para que la penetrara y así le di hasta terminar, si se éxito un poco ella pero estaba cansada porque mi amigo se la cogió en la mañana, al medio día y la de esa noche.

    El siguiente día fue más tranquilo y regresamos a casa ya ellos como pareja, pero esa es otra historia.

  • La cocinera ardiente

    La cocinera ardiente

    Leonela era la cocinera de Salomé una empresaria hermosa de 35 años que con la comida tenía gustos tan refinados como ella. Llevaba trabajando para esa mujer desde que tenía 20 años y ahora Leonela tenía 25 años, la cocinera era de piel morena y tenía muy buenas proporciones en cuanto a sus pechos y a su trasero que cada vez estaba más grande.

    Ese día la cocinera le había puesto un ingrediente especial a la comida de su jefa.

    -Leonela- la llamo la elegante mujer con su habitual tono suave de voz en cuanto se terminó su comida.

    -Dígame señora- acudió rápidamente hacia donde se encontraba la mujer.

    -La comida esta vez tiene un sabor diferente.

    -¿Si?.

    -Es un sabor que no he podido identificar aunque me ha encantado ¿usaste un ingrediente nuevo?

    -Si señora uno muy especial- Leonela se acercaba lentamente a Salomé mientras que disimuladamente se abría más el escote.

    -¿Puede decirme cuál ingrediente es?

    -Una buena cocinera jamás revela sus secretos.

    Salomé se incorporó quedando frente a frente con su empleada.

    -No le diré a nadie.

    -Está bien, mi señora, el ingrediente exótico que le he puesto a su comida ha sido jugo de mi vagina.

    -¡Eres una insolente!- le grito la señora Salomé con toda su furia.

    -No es la primera vez que lo hago, solo que usted no se ha dado cuenta antes- confeso la cocinera.

    -¡Esto que tú hiciste es incorrecto en todos los aspectos! ¿Cómo te atreves a alterar de esa manera la comida de la señora de la casa? ¿Quién te crees que eres?

    -Solamente hice lo mismo que hace usted cuando no tiene a sus hombres de lujos por los cuales paga una elevada suma de dinero.

    -¡Lo que yo hago con mi dinero no es asunto tuyo!

    -Claro que no es asunto mío, señora Salomé ¿pero usted piensa que no la he visto masturbarse frenéticamente a la medianoche cuando se encuentra en soledad?.

    -¡Pasaste todos tus límites, debería despedirte ahora mismo!

    Salomé se acercó furiosa a su empleada Leonela para darle una bofetada, pero la chica retrocedió y le dijo:-Puede despedirme o comerme el culo para probar mi sabor, seguro que le encantará.

    La señora Salomé en su ataque de furia le arranco la falda a la cocinera junto con su tanga y ese culo redondo color chocolate quedo a la vista de la jefa, después a las bofetadas que no pudo dar en el rostro de la empleada se las dio fuertemente en el trasero acompañadas de gemidos provenientes de la boca de Leonela que movía el culo de una manera muy provocativa. Aun así la señora seguía enfadada y metió su lengua con mucha fuerza dentro del trasero de esa rica puta y la empezó a mover rápidamente como lo hacía cuando le estaba chupando la verga a uno de sus hombres de lujo.

    Paso una hora y Salomé seguía estimulándole el culo a su empleada con toda la velocidad de su lengua, las piernas de Leonela empezaron a temblar y la señora se retiró de su trasero escupiéndole saliva dentro del agujero, luego le dio otro buen par de nalgadas diciéndole a la cocinera que se lo merecía.

    Después la jefa se desnudó dejando toda su blanca piel al descubierto y su empleada se sacó sus senos morenos afuera del uniforme.

    Salomé fue a su habitación y trajo unas pinzas para los pezones de Leonela, se los puso aplicando la presión suficiente para que se sintiera excitada y luego le coloco un collar de color negro con una correa de cuero en el cuello. Abrió sus blancas piernas enseñando su rosada vagina y con un solo tirón de la correa la cabeza de la chica morena quedó hundida en su concha.

    -Chupámela puta- le dijo al tiempo que hacía movimientos con su pelvis contra el rostro de Leonela que se apresuró a sacar su lengua para estimular a la señora.

    La lengua de Leonela iba cada vez más rápido sobre la concha de Salomé, se la estaba estimulando con ágiles movimientos circulares mientras la señora apretaba cada vez más fuerte el cuello de su empleada diciéndole que era una puta y que la chupaba muy bien como una zorra debía hacerlo.

    Salomé dio un último tirón más fuerte que todos los anteriores, agarro la cabeza de Leonela con fuerza y se la hundió más profundo en su concha para poder eyacular en el rostro de la chica morena.

    Salomé fue a la cocina y agarro un rodillo de cocina de unos 20 centímetros de longitud, lo escondió atrás de su espalda para que Leonela no lo vea y le pidió que se ponga en cuatro con el culo bien parado, la chica morena obedeció y Salomé con un solo movimiento penetro a la cocinera con el rodillo metiéndole bruscamente la punta en el trasero haciendo que la muchacha gritara de dolor y placer.

    -¿Qué me ha metido señora?

    -Un rodillo de cocina, querida ¿lo estás disfrutando?

    -Si, pero me duele.

    -Me encanta que te duela, esto es por lo que le hiciste a mi comida- demoro unos segundos y luego se lo metió hasta por la mitad con toda su fuerza a la vez que empezaba a hacer los movimientos de embestidas como si fuese una verga lo que estaba dentro del culo de Leonela.

    La embistió con ese rodillo de cocina hasta un poco más de la mitad y Leonela se retorcía mientras daba gemidos cada vez más altos, a la muy zorra le encantaban las cosas gruesas que le rompieran el culo, luego de unos minutos Salomé decidió sacarle el rodillo de adentro del trasero y lo lambió chupando los jugos vaginales de la morena.

    -Ay, señora- exclamó la chica.

    -Chupalo tú también- fue la respuesta de Salomé a la vez que se lo tendió y Leonela le paso la lengua mirando fijamente a la mujer.

    -Te mereces un premio- dijo la jefa.

    -Acuéstate en el piso y te lo voy a dar- agrego dando estas indicaciones y como siempre la muchacha obedeció al instante. Salomé apunto con su vagina directo a las tetas de Leonela y descargo una maravillosa lluvia dorada en esos senos.

    -La lluvia dorada de mi señora, que rico- dijo la chica lambiéndose los pechos con desesperación.

    -No te apures, queda un poco más- se sentó en el rostro de la cocinera y el resto de ese elixir exquisito termino en la garganta de Leonela.

    -Ahora es mi señora la que se merece una recompensa por darme tanto placer, le pido por favor que se siente en el sofá- le dijo Leonela a Salomé.

    La mujer se inclinó y beso suavemente los labios de la chica antes de obedecer. Leonela se paró al frente de Salomé y luego se sentó arriba de ella, pero mirando hacia un costado, su vagina busco la concha de su jefa y se unieron, empezaron los movimientos conocidos como tijera por parte de Leonela y Salomé la tomo suavemente de la nuca para esta vez darle un beso de lengua, después poso sus manos en la cintura de la chica para hacerla saltar.

    -Sienta que rico que es esto, mi señora, mi jefa, mi dueña.

    -Movete más rápido, mi amor, haceme acabar- grito Salomé presa de un enorme placer producido por el contacto de las vulvas que de tanto frotamiento ya se estaban empezando a poner húmedas, pero ella quería más, lo que ella quería era hacer el amor con Leonela hasta que no pudieran más, hasta que las dos tiemblen y terminen con las conchas bien rojas. La chica era muy buena siguiendo órdenes, dentro de unos minutos ya había hecho terminar a Salomé quedo agotada y como Leonela quedo cansada encima de ella aprovechó para tomarle los senos con ambas manos para besarlos, pues, no se iba a quedar con ganas de devorarlos, además el sabor de la lluvia dorada estaba de lo más rico para mezclarlo con mucha saliva. Cuando Salomé terminó de estimular las tetas de Leonela ella le preguntó si podía dormir en su dormitorio esta noche.

    -Te vas a quedar a dormir todas las noches conmigo desde hoy- fue la respuesta definitiva de Salomé.

  • El show de La Mala

    El show de La Mala

    Esto me sucedió el año pasado, exactamente el 28 de octubre del 2023, el día en que se presentó Mala Rodriguez en el pub «El Huevo» ubicado en Valparaíso.

    Unas semanas antes me enteré por un aviso en la radio que Mala Rodriguez iba a presentar un show en Valparaíso, lo cual me interesó, ya que me gusta su música y hace tiempo tenía ganas de ir a verla en vivo.

    A mi marido le gusta, al menos la encuentra guapa, pero más allá de eso no le interesa, ya que no le gusta la música que ella hace y no le gustan las multitudes que seguramente se iban a formar en el pub, razón por la cual no estaba muy interesado en ir, sin embargo estaba dispuesto a acompañarme para que no vaya sola.

    Grande fue la alegría de mi marido cuando supo que una pareja de amigos que tenemos (Alberto y Gloria) querían ir, de esa forma él podría zafar de pasar el mal rato y yo podría ir con ellos, así que en eso quedamos, finalmente iríamos los tres: Gloria, Alberto y yo.

    Durante las siguientes semanas nos pusimos de acuerdo y quedamos en que ese día yo los encontraría a ambos en la entrada del local.

    Llegó el día, estaba dispuesta a pasarlo bien con Gloria y Alberto para bailar y cantar las canciones de la Mala así que antes de salir me arreglé bien para estar cómoda con unas calzas deportivas, zapatillas, una polera delgada, ropa cómoda en resumen, nada elegante ni extravagante.

    Fui la primera en llegar de los tres, estuve esperando unos minutos cuando aparece Alberto, pero venía solo y con un dejo de tristeza, le pregunté por Gloria y me dijo que habían discutido y estaban distanciados desde hace unos días, de hecho ella se había ido de la casa que compartían.

    Me entristeció un poco porque realmente me gustaba verlos juntos, pero nada que hacer, le agradecí a Alberto por haber llegado y entramos al pub, con la idea de que al menos la presentación de la Mala le subiera el ánimo.

    Estuvimos allí bailando y tomando algo, el alcohol le quitó la tristeza y pudo disfrutar del show, así que bailamos, cantamos, todo bien, disfrutamos la presentación de la Mala.

    Al terminar el show seguimos tomando unos tragos y conversando sobre su situación con Gloria, pero cada vez que le tocaba el tema se entristecía, así que acordamos no mencionar más el tema y distraernos un rato bailando aprovechando que estábamos en El Huevo y la música estaba muy bailable, sumado a los tragos que nos desinhibían, todo bien.

    Luego de un rato, ya cansados mientras tomábamos algo sentados, Alberto me dijo que se iba a casa, pero que lo acompañara para seguir conversando lo que me pareció excelente, ya que allí más tranquilos podríamos retomar la conversación sobre su relación con Gloria.

    Salimos del pub, tomamos un Uber y nos dirigimos a su casa, allí estuvimos sentados en el sofá tomando unos tragos cuando me habló de su relación con Gloria, me explicó que se sentía triste y entre la conversación me comentó que desde hace semanas ni siquiera tenían relaciones sexuales, que todo iba mal y finalmente ella decidió tomarse un tiempo e irse de la casa que compartían.

    Le dije lo que yo pensaba, que ellos hacían buena pareja y que quizás con el tiempo se iban a extrañar mutuamente y estarían juntos nuevamente.

    Coincidió conmigo en que podía ser así y entre medio me deslizó nuevamente el tema de la falta de sexo por su parte y que es algo que necesitaba, yo le bromeaba con que eso lo podía suplir con ayuda de su mano y nos reímos, pero el me miró fijamente y seriamente me dijo que el sexo es una necesidad biológica y el necesitaba satisfacerla, pero para eso necesitaba la ayudita de alguna amiga, mientras me miraba y levantaba una ceja.

    Yo solo atinaba a reír, pero me percaté que Alberto hablaba en serio, efectivamente Alberto me estaba proponiendo tener sexo, es que realmente lo necesitaba y efectivamente tenía razón, yo coincido plenamente en eso, algo que aprendí hace mucho tiempo atrás: «El sexo es una necesidad biológica totalmente natural».

    Y la verdad es que Alberto siempre me ha parecido guapo y ya que estábamos en eso le dije que si, yo lo podría ayudar, ante lo cual colocó su mano sobre mi pierna y comenzó a acariciarme, luego nos besamos y pude sentir como me chupaba y succionaba la lengua mientras nos besábamos y la mano que tenía posada en mi pierna la iba moviendo cada vez más hasta colocarla entre mis piernas y acariciarme por sobre las calzas.

    Ya estaba excitada y muy húmeda, me saqué la polera, el me sacó los sostenes y quedaron mis grandes pechos a su plena disposición, los cuales comenzó a besar y lamer mientras yo le desabrochaba los pantalones e intentaba agarrar como pudiera su ya erecto miembro.

    Rápidamente Alberto se sacó la polera y se desnudó completamente, yo hice lo mismo, estábamos completamente desnudos sentados en el sofá mientras nos acariciábamos y nuestras lenguas se envolvían mutuamente.

    Podía sentir los dedos de Alberto pasear sobre mi vagina y colándose lentamente en su interior a la vez que mi mano agarraba y acariciaba su pene ya totalmente erecto.

    De un momento a otro, sin aviso previo, Alberto se puso de pie y me tomó entre sus brazos, yo solo reí y me llevó hasta su dormitorio.

    Me recostó suavemente en la cama, él se acostó al lado mío y comenzó a recorrerme con sus manos, me acarició los pechos, me acarició la cintura, metió sus dedos en mi vagina y no parábamos de besarnos.

    En todo este tiempo solo habíamos gemido, era mucho el placer que me estaba dando Alberto, lo miré a los ojos y seriamente le pregunté si le haría sentir mejor si teníamos sexo, a lo que sonriendo me dijo que si, acto seguido, me entregué completamente.

    Me recosté en la cama boca arriba y le dije literalmente «Soy tuya para que te sientas mejor», algo que lo prendió mucho porque inmediatamente se subió encima mía y comenzó a penetrarme mientras me abrazaba fuerte y me besaba los pechos, el cuello, los labios, era exquisito sentirlo todo y su miembro entrando y saliendo de mi vagina una y otra vez, estaba mojadísima disfrutando a mi amigo Alberto.

    Finalmente Alberto eyaculó dentro mío mientras nos abrazábamos y nos comíamos a besos, realmente él no había tenido relaciones porque el semen que descargó dentro mío era realmente abundante, tanto que podía sentir como ya rebasaba de mi vagina.

    Ya extasiados, el acostado boca arriba y yo a su lado apoyando mi cabeza en su pecho mientras sentía su mano recorriendo mi cuerpo, suena mi teléfono, es mi marido, quería saber cómo lo estábamos pasando, le contesté y le dije en cierta forma la verdad, le dije que Alberto se sintió algo mal, le conté de su ruptura con Gloria y que lo había acompañado a su casa.

    Mi marido considerando a Alberto solo como un amigo no sospechó, de hecho me felicitó por ser buena amiga, claro sin saber lo que le ofrecí a Alberto para que se sintiera mejor.

    Después de esa llamada me vestí, pedí un Uber, me despedí con un rico beso de Alberto y me fui a casa.

    Pasados de unos meses Alberto retomó su relación con Gloria, pero en el intertanto yo acudí frecuentemente a su casa para que pueda satisfacer esa necesidad biológica que tanto gusto me daba ayudarle a satisfacer.

  • La playa, ella y yo

    La playa, ella y yo

    Era un 23 de mayo. El verano aún no había empezado, pero ya se empezaba a notar el calor y el anochecer se empezaba a retrasar según pasaban los días. Por aquel entonces, yo estaba quedando con una chica la cual me había presentado un amigo mío, nos conocimos y bueno, acabamos siendo “más que amigos”.

    Se llamaba Alicia, había emigrado desde Venezuela hacía unos años y tenía el pelo negro, los ojos marrones y una figura voluptuosa, la cual parecía que era cosa plenamente genética. Ya desde que la conocí me ponía como una moto, y a base de mucho machacar, logré conquistarla. Antes de este 23 de mayo ya habíamos tenido algún que otro encuentro, pero el de este día guarda un lugar especial en mi memoria.

    La invité a que pasáramos el día en una playa muy bonita que conocía en Asturias. Fuimos en mi coche, llegamos al pueblo, comimos algo y comenzando la tarde, bajamos a la playa. La playa en cuestión es un lugar un poco “abandonado”, ya que en su día no se pudo edificar cerca y el terreno quedó prácticamente virgen: una playa extensísima sin socorrista ni chiringuitos, en la que siempre hay poca gente y está principalmente destinada a gente que va allí a pasear con el perro o gente que practica el nudismo.

    Para estar más tranquilos y no tener que cruzarnos con gente exponiendo sus vergüenzas, decidimos ponernos en una zona bastante alejada de la entrada (no sé por qué, a partir de un punto de la playa la gente ya no se suele poner, y hay como una especie de “zona muerta”). Nos quitamos la ropa que llevábamos encima del traje de baño, extendimos las toallas y nos echamos crema recíprocamente en las zonas que no llegábamos. Primero me echó ella a mí en la espalda, sentándose en mis lumbares y dándome un pequeño masaje.

    Luego le tocó el turno a ella de tumbarse, se tumbó boca abajo y se deshizo el nudo de la parte de arriba del bikini. Yo me arrodillé a su lado y comencé a darle la crema de la misma forma que ella había hecho. En esto estaba cuándo de repente, noto que algo rozó mi pene: la mano de Alicia se había metido por una de las patas de mi bañador.

    Alicia: Uy uy uy, te estás empezando a poner contento

    Marcos: Jajaja, Alicia, por favor, que no me concentro.

    Alicia: Aquí no te has dado crema, eh? jaja.

    Yo seguí dándole la crema mientras ella me masturbaba, y cuándo acabé de darle la crema, la tenía como un mástil. Se levantó de la toalla sin volver a atarse la parte de arriba del bikini, me hizo tumbarme y me quitó el bañador.

    Primeramente, me siguió masturbando con las manos y posteriormente puso mi pene entre sus tetas y continuó con el mismo movimiento. Así continuó hasta que finalmente yo me corrí sobre su pecho. Tras esto, ella se levantó y me dijo: – “Vaya, mira cómo me has puesto. Voy a darme un chapuzón y así me limpio”- y se fue en dirección al agua. Yo esperé un minuto echado mientras recuperaba la compostura, y posteriormente fui hacia ella.

    Allí en el agua, fui entrando al agua, y ella al verme, empezó a salpicarme para fastidiarme. Tras esto, me lancé corriendo hacia ella, y la hice un placaje, sumergiéndonos los 2 en el agua completamente. Tras salir a la superficie, nos reímos y comenzamos a comernos la boca. Su mano derecha fue a agarrar mi polla, mientras que mis manos estaban en su teta izquierda y en su vagina, hasta que ella se soltó y me susurró:” Ven, vamos a la toalla”.

    Me llevó de la mano hacía nuestro campamento, y al llegar, se quitó la parte de abajo, quedando totalmente desnuda, y se quedó ofrecida boca arriba en la toalla. Me arrodillé y me introduje en su coño, pasando mi lengua alrededor de el hasta llegar a su clítoris, succionándolo suavemente, hasta que ella acabó estallando en mi cara. Me coloqué encima de ella e introduje lentamente mi pene en su vagina. Ella me rodeó con sus piernas, y comencé las penetraciones mientras nos fundíamos en un beso. Estuvimos así un rato, hasta que me apeteció cambiar de postura.

    Me senté en una roca que había allí cerca y ella se sentó encima de mi polla dándome la espalda. Se penetraba ella misma mientras yo tenía mis manos en sus tetas. Me deleitaba viendo mi polla desaparecer tapada por su culo y con el tacto de sus tetas. Tras un rato, nos levantamos y decidí cargarla sobre mí. Ella rodeó mi cuello con sus brazos, y yo le introduje mi miembro y la agarré del culo, a la par que ella rodeaba mis caderas con sus piernas. Empecé lentamente, y tras oírla gemir en mi oído empecé a bombearla más rápido, a lo que ella me susurró:” Espera, no te corras todavía. Quiero montarte antes de que acabemos”.

    Sus deseos eran órdenes para mí, así que me eché en la toalla y ella se montó encima de mí, introdujo mi pene en su orificio y comenzó a cabalgarme. Al principio lo hizo lento, y luego empezó a aumentar la velocidad. Se acercó a mi cara para darme un beso sin parar de moverse y tras esto me susurró:

    Alicia: Que bien me follas, papi. Vamos, quiero que te corras para mí

    Se incorporó a la vez que se colocó en pelo, y comenzó a gemir más fuerte, aviso de lo que se venía. Tras esto, moví mis manos de sus tetas hacia sus caderas y comencé a taladrarla más fuerte. Se volvió a acercar a mi oído y me dijo:

    Alicia: Acabemos juntos, papi. Dale, córrete en mi coño. Quiero sentir como me llenas toda

    Tras esto pasé mis manos a su espalda, acercándola hacia mí mientras soltaba sus últimos gemidos y yo vaciaba toda mi carga en su vagina. Estuvimos un rato en la misma posición, comiéndonos la boca hasta que finalmente nos dimos un último baño (para quitarnos la sudada que llevábamos), nos vestimos y volvimos a casa.

    Un día inolvidable.

  • Mi nueva muñeca (parte 3)

    Mi nueva muñeca (parte 3)

    Últimamente ha salido todo muy bien, ya han pasado tres semanas desde el cambio y he estado dedicando un poco de tiempo a investigar si hay más casos donde a alguien más le ha ocurrido algo similar de lo que nos ocurrió a Mónica y a mí, pero nada, tal vez si ha ocurrido a alguien más no dirían nada por la misma razón que nosotros dudamos en decírselo a alguien más aparte de Claudia, por lo pronto hemos tenido el apoyo de mi esposa Claudia, que sale a trabajar temprano en las mañanas y para no levantar sospechas con los vecinos, Joel finge estar de vacaciones y yo ayudo con las tareas del hogar, lavar ropa, barrer, lavar la losa, hacer la comida y todavía la próxima semana empezará el ciclo escolar.

    Nunca creí que hacer todas esas tareas en la casa fuera tan agotador, aunque a menudo tengo tiempo de descansar un poco, siempre hay algo que hacer, Joel me pregunto si podría aprender a manejar mi motocicleta,

    Le dije que sí, pero que lo hiciera muy temprano por las mañanas cuando no lo vieran pues los vecinos sabían que se conducir y de repente me ven que estoy aprendiendo nuevamente eso levantaría sospechas.

    A lo que me contesto, no pues mejor no salgo entonces.

    A lo que le conteste tú te lo pierdes, quédate todos los días viendo la computadora entonces.

    Ya jueves, desde temprano me sentí muy cansada, en verdad agotada, le dije a Claudia por la tarde noche antes de acostarme.

    Me dijo seguro es porque no estas acostumbrada a esta rutina, no te preocupes, ya agarraras el ritmo, me beso y nos arropamos para acostarnos.

    Al apagar la luz ella me abrazo por atrás de cucharita y con una de sus manos sujeto mis senos, para ver, si me daban ganas a lo que conteste me siento muy cansada, vamos a dormirnos porque tengo que levantarme temprano a sacar la basura y además como que ya me los has chupado mucho esta semana por que me duelen con solo tocarlos, bueno dijo ella, ¿pero ya cuanto llevas así?, me pregunto.

    ¿Así cómo? Conteste.

    Siendo Mónica, Muñequita, apretándome un seno y dándome una palmadita en la nalga.

    Pues ya son tres semanas vamos para cuatro, ¿por qué?

    Porque ya sabes lo que les pasa a las mujeres cada mes ¿verdad?

    A lo que conteste si lo sé, he estado tan ocupada que no me acordaba de eso, por eso me he de sentir así, mejor dejémoslo así esta noche, no quiero que se me adelante.

    Y Claudia dijo: si ocupas toallas me quedan dos en el gabinete del baño, si te empieza a bajar úsalas y al menos cómprate un paquete para ti.

    No me quede contenta con el comentario, pero probablemente sea una realidad para mí de ahora en adelante, pensé que más me espera ahora no quiero ni imaginarlo.

    La siguiente mañana, me levanté muy temprano a sacar la basura, por alguna razón esta vez la bolsa apestaba un poco más fuerte, tanto que casi me hace vomitar, hasta sentí nauseas del asco al punto de querer vomitar. Me fui a la cocina y me lavé las manos rápidamente para quitarme el olor de la bolsa de basura y me puse a preparar el desayuno para Joel y Claudia que ella ya se iba a trabajar, después de desayunar, me metí a bañar, todavía podía sentir la sensación de nausea por la bolsa de basura, así que decidí lavarme el cabello con shampoo y acondicionador, el cual ya me gustaba mucho su olor y mi cabello quedaba impregnado con un bonito olor por mucho tiempo.

    Cuando salí de bañarme me envolví en la toalla para secarme el cabello, pero sentí que mis senos me dolían mucho, como si me hubieran pegado y estuvieran mallugados, aflojé la toalla y decidí continuar cambiándome. Cuando me acorde que había echado a lavar y gran parte de mi ropa estaba en el tendedero, pues la había puesto a secar la noche anterior. Así que decidí ir, envuelta en la tolla, a recoger la ropa que estuviera seca para ponerme.

    Cuando salí del baño, pude ver que se abrió la puerta de la recamara donde dormía Joel, y lo vi sentado frente a la computadora, dije su nombre despacio y decidí entrar a su habitación a lo que él no se dio cuenta que entre, y me acerque tomándolo de los hombros para asustarlo, cuando me di cuenta que estaba viendo un video porno y masturbándose, por lo que se imaginaran el susto que se pegó guardando rápidamente su miembro.

    Me dijo Muñeca, caminas como los gatos no haces nada de ruido.

    Y le dije: veo que ya encontraste como divertirte en tus vacaciones ¿verdad? Y eso hizo que se pusiera rojo y preguntara enojado. ¿Qué quieres?

    Nada solo quería ver que estabas haciendo, pero aprovechando la pregunta, ¿me podrías decir algo?

    Si, ¿qué quieres saber?

    Pues traigo los senos muy grandes y sensibles, crees que ya me va a bajar o ¿que piensas?

    A lo que me contesto, pues si así se me ponían siempre, se sienten pesados y duelen.

    A lo que picaronamente le dije jugando y bromeando, porque no los miras, seguro tú los conoces mejor que yo, además tú los tuviste por más tiempo de los que yo los he tenido.

    Y me desenvolví la toalla la parte de arriba y me pregunto.

    Me dejas tocarlos, dime si te molesta.

    A lo que asentí, si tócalos, son tuyos, digo eran tuyos bromeando.

    Me toco e inmediatamente le dije mejor no, me duele mucho y pude observar que algo se estaba tratando de asomar desde su pantalón y eso hizo que me tapara los senos de vuelta y le dije si quieres pon la película o video que estabas viendo no le diré nada a Claudia.

    A lo que me contesto, ¿en verdad? Gracias.

    Y no dudo en continuar viendo el video, mientras yo me recargue con mis manos en sus hombros y hache un vistazo al video desde atrás de él, podía ver el espectáculo de una rubia muy voluptuosa siendo tomada por un hombre musculoso con un pene gigantesco, mientras pensaba como le aria para meter eso en su vagina si yo tratara siquiera en meterlo en la boca me deja sin mandíbula.

    Me di vuelta a ver a Joel que tomaba tragos de su propia saliva, sentí que batallaba para contenerse las ganas de sacar su pene y masturbarse y eso me éxito más que lo que veía en el video, por lo que le dije me puedo sentar a tu lado un momento, es que me dieron ganas de ver lo también y dijo está bien sin quitar la mirada del monitor.

    Poco a poco fui recargando mi cabeza en su hombro y le dije se ha de sentir maravilloso, ¿no crees?, solo dijo si.

    Le dije si quieres masturbarte sácalo, total toda mi vida yo también lo hice viendo estas películas, no te preocupes, conozco muy bien ese pene.

    A lo que lentamente saco del pantalón su miembro el cual ya no resistía más estar aprisionado debajo de la ropa donde lo había puesto cuando entre a la habitación a cortarle momentáneamente la inspiración.

    Entonces lo sujeto con sus manos y empezó a masturbarse, movía la mano como si fuera un joven chiquito que apenas va empezando a descubrir para qué es su pene.

    Por un momento disfrute ver como lo agarraba y aunque torpemente lo acariciaba, verlo así me empezó a excitar al punto que le pedí me dejara masturbarlo.

    ¿Está segura? Me pregunto.

    No te voy a lastimar no te preocupes, hace muchos años fue mi primera novia, tomando su mano y poniéndosela frente a su cara, le dije mira te la presento, a lo que se relajó y nos reímos un poco.

    Entonces tome su miembro y lo empecé a masturbar, estirando mi mano para alcanzarlo, lo sentía duro, caliente, suave y con las manitas que yo tenía, pues se sentía grande, como si fuera el de la película, aunque yo sé que nunca lo tuve de ese tamaño, solo se sentía muy diferente a cuando yo lo agarraba cuando era mío.

    Lo movía al principio lento de arriba abajo, lo soltaba y pasaba la palma de mi mano contra la punta de su pene, y lo volvía agarrar, al rimo de los gemidos del video, cuando menos pensé, el tomo y levanto mi mejilla con su mano y me dio un beso en la boca, yo estaba muy excitada por todo el ambiente y lo deje besarme, afloje mi cuerpo y con su mano soltó mi mejilla y se dirigió a mis senos, los que todavía me dolían al tacto, pero de la excitación solo se me escapo un gemido y dije no muy fuerte están sensibles.

    Continúo tocándome hasta el punto que cualquier pudor entre los dos desapareció, entonces, en el video la actriz se puso de rodillas frente a él y empezó a chupar el miembro, y vi que él se excitó más y yo también y me pregunto.

    ¿quieres probarlo?

    Y pregunte ¿y tú?

    Si, me gustaría saber que se siente.

    Entonces me deslice de mi lugar hasta quedar en medio de sus piernas, sujetando aun con mi mano su pene, lo vi y lo acerque despacio a mi boca, dándole pequeños besos, por enfrente, por un lado, hasta que agarre el valor de meterlo en mi boca, la punta primero lo saque y pregunte, te gusta, y la respuesta fue.

    Si sigue, se siente muy rico, házmelo.

    A lo que empecé a meterlo y sacarlo más y más en mi boca, el sabor y el olor me embragaban, es como si fuera un afrodisiaco poderoso para mí, y lo estaba bebiendo directo en la boca, de repente sentí su mano en mi cabeza jalándome hacia el haciendo que su miembro se metiera completamente en mi garganta y mi barbilla estaba contra sus testículos pero al poco tiempo, sentí que me faltaba el aire y con mis manos hice fuerza para que me permitiera sacarlo de mi boca y tomar aire, y le pregunte ¿y eso?

    Y dijo: pensé que te gustaría.

    Respondí; sentí rico hasta que sentí que me estaba ahogando, me quede viendo hacia su cara tomando su miembro solo con la mano, y pude ver el placer que le estaba provocando, no pude resistir imaginar que me ponía de pie, abría mis piernas y lo montaba con mi vagina, pero cerré los ojos y me pidió que se la siguiera chupando esta vez acariciando mis senos con una mano, yo sabía que el pronto terminaría, pude sentir mientras chupaba que se preparaba a eyacular a lo que saque su miembro de mi boca y el primer chorro caliente de semen callo en mi mejilla y cabello, el segundo y el tercero con menos fuerza cayeron en mis senos y sentí como él había terminado, paso sus manos por mis senos tocando su semen y embarrándolo por mis senos.

    Me dijo, sabes un novio mío una vez me dijo que tenía garganta profunda, por que un día me metió su pene completo hasta la garganta y tan solo quería comprobar eso, por eso te tomé de la cabeza y lo metí todo en tu boca, tenía curiosidad de cómo se sentía.

    No conteste nada sobre ese comentario, simplemente pensé que no conocía tantos detalles de su vida después de todo yo la veía como una joven inocente.

    Después me pregunto, todavía te duelen mucho los senos?

    A lo que dije un poco menos, como estoy excitada lo soporto un poco más, a lo que sin entender la indirecta solo dijo, gracias.

    Me senté y con mi toalla me quite el semen de mi cara y seque el que embarro en mis senos y le dije tendré que bañarme otra vez, levante un poco desilusionada en ese momento porque no había yo podido terminar, cuando recordé que a lo mejor si me lo hacía me podía empezar mi periodo y eso me daba un poco de miedo, por lo que a la vez agradecí que aparentemente no tenía intenciones de satisfacerme y que ya había terminado el encuentro.

    Me volví a la regadera, esta vez sentía el cuerpo más relajado, recordando lo que había sucedido hace un rato y me excitaba recordar el encuentro, cuando me vino a la mente algunas cosas que se me hicieron un poco extrañas pero no note en ese momento, por alguna razón, estaba muy excitada y no había puesto atención.

    Cuando yo era Joel, pasamos algún tiempo Claudia y yo tratando de tener hijos, y no lo logramos por que la cantidad de semen era muy escasa y tiempo después con los años y con la diabetes, sufría de impotencia, y dije, pero ahora, su pene estaba muy bien parado y su eyaculación fue abundante, sería que ¿algo habrá cambiado cuando Mónica tomo mi cuerpo?, pues bien por el dije y seguí duchándome.

    Claudia llego y la cena estaba lista, cenamos los tres y nos fuimos a dormir, a lo que Claudia no dudo en preguntarme, si me dolían los senos y si ya había comprado toallas, a lo que contesté, si me duelen todavía mucho y también fui a la tienda a comprar toallas, esta vez ella solo me beso y me dijo buenas noches descansa.

    En la mañana siguiente, al irse Claudia al trabajo, yo estaba en los que haceres diarios cuando de repente me sentía incomoda, con náuseas y fui corriendo hasta el sanitario porque me dieron ganas de vomitar, entonces recordé una vez que Claudia, durante nuestros intentos de tener hijos, quedo embarazada pero de tantas veces que tuvimos falsos embarazos, no le tomamos atención, cuando supimos que estaba embarazada después de dos semanas de no llegarle la regla, nos pusimos muy contentos, por desgracia lo perdimos en un aborto espontaneo debido a sus tratamientos, entonces pensé y si Mónica ya estaba embarazada cuando se vino a la ciudad, por lo que me dijo que había tenido relaciones con un novio y a lo mejor ni sabía nada del embarazo.

    A lo que tome dinero y me fui a una farmacia a comprar una prueba de embarazo, entre a la farmacia y pregunte por las pruebas, el de la tienda se me quedo viendo como que apenas podía creer que una jovencita como yo estuviera comprando eso, yo creo que si le hubiera pedido una trompa de elefante, hubiera reaccionado lo habría visto más normal, después de eso para terminar de avergonzarme más se puso a explicarme cada una de la pruebas de embarazo que traía en la mano, a lo que para hacer más rápida la compra, deme la más barata, se le hace tarde a mi tía, entonces quito la cara de asombro me cobro y me dijo vuelva pronto.

    Volví corriendo a la casa y me fui directo al baño, Joel me quiso decir algo, pero no lo escuche y cerré la puerta, me baje el pantalón, saque la prueba y la orine, recuerdo que me moje toda la mano, pero logre mojar toda la esponja y la puse sobre el lavamanos del baño en posición horizontal, como iba a tardar 5 minutos me lave las manos, me acomode la ropa y salí de la habitación y pregunte a Joel que sí que era lo que quería, a lo que contesto, nada solo quería saber a dónde fuiste.

    Le pregunte toda nerviosa, quieres comer algo, ¿fruta tal vez?

    Me contesto, No gracias, me voy a mi cuarto a ver porno, si quieres venir.

    A lo que conteste, no creas que soy tu mujer y que se va a repetir cuando tu quieras.

    No dijo nada y se encerró en su cuarto.

    Nerviosa prepare un té de manzanilla, probablemente ya estaba por bajarme, sentía que me volvía loca, estaba desesperada, y a la vez los minutos parecían horas, cuando termine el té, fui con más calma al baño a recoger la prueba de embarazo y el resultado fue positivo.

    Mónica estaba embarazada, es decir yo estaba embarazada, íbamos tener un hijo en la casa.

    Me entraron muchos sentimientos diferentes, todos al mismo tiempo, por un lado, Claudia y yo buscamos tener un hijo por tantos años y por otro que yo era el que estaba embarazado siendo una joven apenas.

    Entonces decidí ir directo con Joel, entre a su habitación y como dijo estaba viendo videos porno, al menos no mintió en eso y le pregunté, Antes de esto, de este cambio entre mi cuerpo y el tuyo, ¿tuviste relaciones sexuales?, dime hay posibilidad que ¿estuvieras embarazaras? A lo que contesto.

    Lo dudo, hace dos meses deje a mi novio.

    Calculé los días, y dije pues a lo mejor y si tiene razón, No supe si confesarle de la prueba de embarazo que me hice y salió positiva y me volvió a decir.

    Pues me bajo antes de que nos pasara este cambio y si no me cree pues es cosa de tuya.

    Ok, no te enojes, le dije, no te preocupes, seguro me baja en cualquier momento, Sali de la habitación con más preguntas que respuestas, ahora mi preocupación es cual será la reacción de Claudia mi esposa, que primero la tuve que confesar que su sobrina en realidad es su esposo y ahora también que voy a tener un bebé.

    Decidí poner la prueba de embarazo en una cajita de regalos similar a los de una cadena y la guarde en la recamara para cuando ella llegara, así sería una sorpresa, si me mata o me ama ya lo empecé a sentir en segundo plano, estoy segura que encontraría la manera de cuidar a ese bebé con o sin ella, pero al menos le daría la oportunidad de hacerlo suyo también porque lo habíamos estado esperando desde hace mucho tiempo.

    Por fin llego Claudia, y sin esperar la tome de la mano y la lleve a la habitación y cerré la puerta, le dije no digas nada, no grites, tengo algo para ti que es muy importante, desde esta mañana supe de esto tan especial que no tenía planeada y lo quiero compartir contigo desde el fondo de mi corazón.

    Le di la caja y ella lo abrió y dijo.

    ¿Una prueba de embarazo?, ella venia muy cansada, para que quiero una prueba de embarazo, si cuando eras Joel no me embarace menos ahora Muñeca, es una broma, pregunto.

    No es para ti, además mira el resultado.

    Claudia sorprendida dijo, que… No lo puedo creer, ¿te la hiciste esta mañana?, en verdad vamos a tener un hijo.

    Si le conteste.

    Hay mi amor, te amo mucho mi Muñequita, vas a ver que va a ser él bebe más hermoso y amado en este mundo, y luego todo dio un giro.

    Hey hey hey un momento, como llego ese bebe ahí?, ¿de quién te embarazaste? Apenas tienes un mes así y ya andas de facilona? ¿Teniendo relaciones con quien sabe quien?

    Conteste: no lo sé, solo sé que está ahí, ya le pregunté a Joel él tampoco sabe y pues si pudo pasar todo esto no creo que sea imposible que haya llegado solo ahí o por alguna razón.

    Mmm pues habrá que apartar cita con el ginecólogo para ver cómo va ese bebé, me volvió a abrasar me tocaba el vientre y le dije ahora sé que está ahí, aunque todavía no siento nada.

    A lo que me dijo, no te preocupes sí que lo vas a sentir dentro de poco, pero lo cuidaremos juntas.

    Esa tarde sin confesarle nada todavía a Joel fuimos a cenar durante la cena le dimos la noticia, a lo que se emocionó mucho y dijo lo cuidare como si fuera su padre, a lo que no podíamos negar que por una parte era su hijo recodando que él había sido Mónica antes de este embrollo que cada vez se complica más.

    Continuará.

  • Podría ser mi hija (pero por suerte no es) 4

    Podría ser mi hija (pero por suerte no es) 4

    La relación con Julia se prolongó varios años. Tuvo intervalos mientras intentaba con alguna pareja, pero no lograba empalmar del todo. Le duraban meses y se terminaban. En tanto, nosotros nos habíamos convertido en amantes, amigos, confidentes, y compañeros sexuales, sin que la magia se eclipse. Seguíamos teniéndonos las mismas ganas y el mismo cariño del inicio. El sexo era un placer seguro. Ya nos conocíamos, sabíamos que le gustaba al otro y los ritmos para hacerlo. No teníamos los forcejeos de una pareja, ni los conflictos de la convivencia. La relación fluía libre. Para mí, todo era un regalo inesperado y tenerla a Julia en mi vida colmaba todas mis necesidades.

    A ella yo le daba el sostén que nunca tuvo, la solidez de tener con quién contar y un sexo pleno, cariñoso y cuidado. Era su oasis en medio de las tormentas. Pero indefectiblemente, se iba a terminar. De pronto, estuvo un mes y medio sin venir. Me llamaba para saludarme pero siempre había una razón que le impedía verme. Hasta que un día me dijo que venía. El primer anuncio del fin fue la cara extasiada de alegría con la que me anunció:

    – “¡¡Estoy feliz!! Por primera vez encontré alguien que vale realmente la pena”

    Me contó, entusiasmada sobre Pedro, lo lindo, paciente y amable que era, abierto, no controlador, sensato y muy buena onda. Pese a mi esfuerzo, no pude ocultar la tristeza que me dio saber que estaba totalmente enamorada y que ese era el preludio del fin de nuestra relación. Quería que fuera feliz y también no quería, para que se quede conmigo. Se dio cuenta enseguida. Se calló, cambió la cara. Me abrazó y empezó a besarme.

    – “No quiero que estés triste. Pero no sé que hacer.”

    – “Lo que tenes que hacer está claro, hermosa. Tenes que jugarte con Pedro. Poné todas las fichas en hacer una pareja con él”

    – “Pero no quiero perderte. Yo sé que es egoísta de mi parte, pero te quiero mucho”

    – “Sí, te creo. Y yo soy egoísta cuando me pongo triste y una partecita de mí quiere que lo dejes a Pedro y te quedes conmigo, aún cuando sé que es imposible. Este final lo sabemos de hace rato”.

    – “¿Cómo hago papi?”, dijo acongojada.

    – “Eso hacé, transformame en tu papi postizo. Porque va a llegar un momento, pronto o no, en que no vuelvas a coger conmigo. Y todo el tiempo y el esfuerzo van a ser para esta nueva pareja que empezás. Y yo voy a estar alegre de verte ser feliz y conseguir tu propio mundo y un poquito triste”

    – “Vos sabés que te voy a seguir queriendo, ¿no?”

    – “Sí. Pero va a haber momentos en que mi presencia y aún mi memoria te van a molestar para esta nueva etapa que empezás. No hablemos más ahora, dejame solo disfrutar de estar con vos”.

    Pasamos una tarde melancólica y triste a la vez llena de cariño y cuidado de ambos. Incluso el sexo fue distinto. Ella ya no estaba 100 por ciento conmigo y se notaba. Creo que empezaba a sentirse incómoda entre dos pasiones. Se lo dije, le dije que tenía que resolver lo mejor para ella. Seguir así iba a hacernos terminar mal y eso era lo último que quería. Que se tomara dos semanas para pensar bien que quería hacer y después me hablara sinceramente y sin vueltas. Cuando se fue, yo sabía de ante mano la respuesta.

    Dos semanas después vino, nos sentamos a charlar y el final que esperaba se produjo. Se desvivió en consuelos y agradecimientos, promesas de cariño y de mantener el contacto que yo estimaba difícil que pudiera hacer. La abracé, la dije que no podía mentirle, que estaba triste por un lado por perderla y alegre por ella.

    – “Una sola pregunta y solo si querés y tenés ganas. No para que lo hagas por mi, por favor. Me daría cuenta y me dolería. ¿Querés que pasemos un último día de despedida?”

    – “Si, quiero y quiero por mí, no solo por vos. A mi me duele dejarte. Y me duele mucho. No es una despedida fácil. Me encantaría una última vez con vos, si querés”

    – “Sí. Pero no hoy. Llamame el día que vos sientas que estás bien para hacerlo. Esa última vez, te quiero toda conmigo.”

    – “Si, te entiendo y me gustaría también que así sea. La semana que viene Pedro se va por trabajo a Posadas de lunes a viernes. ¿Querés que el martes venga? Si él no está acá es como que me es más fácil”

    – “Si Lucía, quiero. Y ahora dame un beso y andate. El martes te espero, a la hora que quieras. Avisame si venís a comer.”

    – “¿Te puedo besar?”

    – “Si”, le dije, la traje hacia mí abrazándole la cintura y nos dimos un largo, cálido, cariñoso y profundo beso. Era evidente que el dolor, aunque distinto en cada caso, era mutuo.

    El martes me llamó y vino a almorzar. Cuando entró, noté que actuaba como teniendo cuidado, calculando como moverse para no lastimarme. Se lo dije, le dije que por favor saliera al pasillo y volviera a llamar, pero que al abrirle la puerta, entrara mi nena, mi hembrita de estos años, si era posible. Si no, almorzábamos y se iba. Me miró seria, me dio un beso en la mejilla, salió cerrando la puerta tras ella y tardó no menos de quince minutos en volver a llamar. Abrí la puerta y, con una sonrisa me preguntó

    – “¿Puede pasar una putita que tiene muchas ganas de su papi?”

    La abracé, la besé, la fui desnudando hasta el dormitorio y la acosté boca arriba mientras me desnudaba.

    – “Vení papi, tu putita te espera. Cogeme toda”, me dijo mientras abría sus piernas.

    Por primera vez entre nosotros, la penetré, la cogí violentamente y acabé en menos de dos minutos, mientras ella me abrazaba, me acariciaba y me alentaba.

    – “Así papi, descargate. Acabale a tu nena”

    Quedé abrazado a ella sin salir un largo rato. Después la besé y le pedí perdón

    – “Un señor que conozco me dijo que nunca le pida perdón por el sexo. Me encantó que te sacaras las ganas. Ahora comamos y después, a la siesta hacemos un segundo round”.

    No pude evitar la sonrisa. Le di un beso y nos levantamos a comer. Charlamos como si nada pasara y nuestra relación fuera como siempre era. Después nos acostamos y dormimos una pequeña siesta haciendo cucharita. Me despertó Lucía lamiendo mi pija.

    – “Hola papi, estaba adelantando tarea”, me dijo sonriendo.

    Nos besamos, lamimos, chupamos, acariciamos y jugueteamos por un larguísimo rato. Con mimos y caricias me indicó que me acostara boca arriba. Fue a la cómoda y volvió. Se sentó a caballito mío, dándome la cola y me alcanzó lo que había ido a buscar a la cómoda, mi celular.

    – “Grabame papi. Quiero que tengas un video mío.”

    Y empezó a moverse, inclinándose hacia adelante para que su hermosa cola quedara toda expuesta.

    – “¿Te gusta así?”

    – “Estás preciosa amor. Te voy a dedicar unas cuantas pajas con este video”

    – “Esa es exactamente la idea papi. Después me pasas una copia. Yo también quiero tenerte”.

    Después de un rato, se puso a caballito, pero mirándome.

    – “Grabame así y cada tanto acariciame las tetas y jugame con los pezones que me encanta. Y filmalo todo”.

    Al rato me pidió el celular y siguió grabando ella. Después lo cerró, lo dejó al lado en la cama, se inclinó para apoyarse en mí y me pidió:

    – “Agarrame de la cola y llevame hasta acabar”.

    Tuvo un intenso orgasmo, se quedó acostada sobre mí.

    – “ Ahora quiero que me filmes”, me dijo dándome el celular mientras se erguía y quedaba a caballito sobre mí. “¿Ya estás filmando?”

    – “Si”

    Me dedico un beso, tomó mi miembro, lo sacó de su vagina y lo llevó a su culito.

    – “Ahora graba esa cara de putita que me decís que tengo cuando me penetrás la cola”, mientras iba acomodándose y haciendo entrar suavemente mi pija en su colita. Me costó no acabar, viéndola. Cuando estuvo toda dentro de ella, empezó a moverse lentamente de arriba abajo y balanceando su cuerpo adelante y atrás. Con vos cargada de pasión y deseo me dijo

    – “Soy la nena de mi papi, soy tu putita y me encanta que me cojas la cola que vos me enseñaste a gozar. Vos terminaste de hacerme mujer y me hiciste putita. Y te agradezco así papi”

    Se movió un ratito más y tuvo un orgasmo largo mientras seguía moviéndose, hasta que paró y apoyó sus brazos contra mi pecho, jadeando.

    – “Me voy a poner en cuatro patas y quiero que me agarres el culito así para que lo filmes. Quiero verte entrando en mi colita”, dijo, se salió y se puso al lado mío, con todas las almohadas bajo su cintura. Su cola quedaba bien arriba y expuesta. Me acomodé tras ella y fui filmando la penetración mientras se la relataba. “Ahora putita, te estoy poniendo la punta de la pija en tu colita. Empujo suavecito y esa cola hermosa se come la cabeza y de a poco toda mi pija. ¿Sentís?

    – “Si papi, se siente muy rico. Vení sobre tu nena”.

    Me acosté sobre ella apoyándome en mis codos y le di el celular. Ella lo puso al lado para filmar la cara de los dos mientras le entraba y salía de su culito.

    – “Hermosa, estoy disfrutando tu hermoso culito. Me tenés la pija al palo toda dentro tuyo”

    – “Mmmm. Si papito. Tu nena la siente y la encanta esa pija grandota que tenes para mí. ¿La vas a coger toda a tu nena?”

    – “Si, hasta que muerda la almohada, mirá”

    Y me levanté un poco para empezar a darle violentas arremetidas. Ella intentaba filmarse y de vez en cuando enfocarme a mi. Hasta que se olvidó del celular, se abrazó a sábanas y almohada, gimió y acabó mordiendo las sábanas. Cuando hizo esto, la penetré hasta el fondo, me quedé quieto y derrame toda mi leche dentro de ella. Nos costó un largo rato recuperarnos.

    – “Papi, vení al baño para ducharnos juntos”

    – “Sí preciosa”

    Terminamos de ducharnos y volvimos a la cama. Pensaba descansar un rato con ella en mis brazos, pero cuando se acostó, se puso arriba mío, tomo el celular y fue a acomodarse para lamer mi pija. La fue filmando mientras relataba:

    – “Esta es la pija de mi papi. Ahora está flojita, pero su nena le va a pasar la lengua, la va a chupar y se va a poner durita”, decía mientras iba lamiendo y chupándome a la par que se filmaba. “Ya está reaccionando. Ahora le voy a pasar el celu a mi papi para que me filme mientras lo chupo, lo masturbo y lo hago acabar en mi boquita”

    Así hizo y se acomodó para que la vea chuparme y de vez en cuando me regalaba una mirada cargada de deseo y lujuria sin dejar de masturbarme.

    – “Se está poniendo caliente mi pija hermosa. Mi papi está por acabar y le va a dar lechita a su nena ¿no papi? ¿me vas a llenar la boca de lechita?

    Entre las caricias y chupadas, la cara de putita y lo que decía, no aguanté más, le puse la mano sobre la cabeza para metérsela toda en la boca y acabé con todo. Ella tomó el celular de mis manos (que no estaban para filmar nada) y se filmó mientras sacaba la boca llena de leche y mostraba como se la comía. Después volvió a lamerme y chuparme hasta que estuvo flácida.

    – “Y así es como la nena se alimenta de la lechita del papi”, tiró un beso a la pantalla y cerro el celular.

    Vino a mi lado, me besó y se acurrucó entre mis brazos.

    – “Es lo mejor que puedo dejarte amorcito. Lo hice con todo mi cariño. No es lo mismo, pero un poco me vas a tener”, dijo mientras me besaba

    Nos acariciamos un largo rato, se levantó y se vistió. Me dio un beso y me dijo

    – “Adiós papi. Te quiero mucho”

    – “Yo también hermosa, que seas feliz. Cuando puedas y no te incomode o ponga molesta, llamame o mandame un wassap y contame como estás. Yo no voy a comunicarme con vos. Espero que alguna vez, bajo otra forma y de otra manera podamos vernos”

    Me dio un beso y se fue. No volvió más a mi casa. Me mandó mensajes cada tanto y varios meses después me hizo una cita en un bar. Me dijo que se iba a casar y que, si no me molestaba, le encantaría que fuese a al ceremonia. Le había dicho a Pedro que yo era un amigo de su amigo, pero que la había ayudado mucho con la Facu y cuando estaba sola. Le dije que sí y fui a ver su casamiento. Estaba radiante de alegría y al finalizar, esperé tranquilo mi lugar, saludé a Pedro, la abracé y me dio un cálido beso en la mejilla y me susurró.

    – “Gracias. En una parte, esto es gracias a vos”.

  • Mis dos últimos amantes

    Mis dos últimos amantes

    El año pasado conocí otro chico igual por las redes, muy atractivo, muy alto, abdomen plano y piernas muy gruesas, pero su pene no era grande, al igual me gustó mucho su tamaño no me dolía en el acto.

    Tuvimos unos 5 encuentros él le gustaba besarme la boca, meterme el dedo me traba muy bien y lo mejor era que le gusta echar 2 polvos, en diferencia a los otros que solo con uno ya quedaban cansados.

    Iniciamos con besos caricias yo se lo chupaba con fuerza y como no era tan grande su pene me entraba hasta la garganta, él se venía dentro de mi garganta era una sensación deliciosa sentir como salía leche caliente dentro de mi boca, yo quedaba muy excitado pero no me podía venir porque debía dejarlo descansar unos 10 minutos para que siguiéramos, el segundo polvo me ponía en pollo asado, me ponía en 4 y yo me hacia arriba de él chocando mi cola con sus piernas gruesas pero yo de espaldas hacia él, de frente no podía por que no podía moverme por sus piernas tan gruesas, era muy grande muy atlético muy buen aspecto físico.

    Para el segundo polvo yo ya sudaba y estaba adolorido él se venía dentro de mí con preservativo, pero yo sentía toda esa energía y descarga como la recibía a satisfacción y con su verga dentro de mi yo soltaba mi chorro de leche, todavía quiero verlo, estar con él, es muy suave y educado, lo malo es que es casado también y trabaja todo el día, entonces no tiene mucho tiempo.

    El segundo amante: un tipo ya mayor de unos 45 me contacto, me mando fotos y estaba de paso por mi ciudad, yo vi que era algo barrigón y de pene no muy grande, pero igual me causo morbo y excitación, nos pusimos la cita en el motel, y me beso increíble, suave con sus labios mojados, con lengua, ni siquiera una mujer me había besado tan rico, me hizo calentar de una buena vez, yo estaba tímido en ese primer encuentro, no lo conocía pero me hizo sentir muy seguro, se veía muy maduro, era algo más bajo que yo, piernas gruesas y brazos gruesos con una barriga algo grande, pero me gustaba, me besaba y tocaba mi cola sobre mi pantalón.

    Ahí mismo me lo baje y baje mi bóxer, el también y saco su verga, no muy grande pero enseguida se la chupe, esa sensación de chupar una verga por primera vez es deliciosa, el me pidió que hiciéramos el 69 y también chupaba mi verga muy bien, la mía era más grande y él lo disfrutaba mucho.

    Esto paso apenas hace unas dos semanas, tuvimos sexo dos veces, dos encuentros diferentes. El me chupaba el ano delicioso, eso es lo que más me gusta que me den lengua en mi culo, me lubrico con saliva y me lo metió, no sé en qué momento y sin preservativo, yo estaba muy bien excitado, primera vez que me arriesgue si condón pero él me comía delicioso, en todas las posiciones, después nos metimos al baño, con el agua, yo se lo chupaba, me untaba de jabón me lo volvía a meter, duraba demasiado más de media hora y me lo seguía metiendo ya me estaba doliendo, entonces yo lo juagaba con agua y se lo chupaba mejor, el me levanto contra la baldosa del baño y me lo metía otra vez, pensé que se iba a venir a dentro!

    Y yo quería, siempre he querido sentir esa sensación de que me lo echen dentro, pero no lo he logrado, debe ser por miedo, pero se vino sobre mis nalgas, que rico yo estaba todo húmedo de agua jabón y su seme sobre mi cola. Nos duchamos.

    Me trato muy bien, hablamos de cosas y lo volvimos a repetir después de unos días, ayer le escribí, pero ya se había ido de la ciudad, ojalá vuelva.

  • Provocando extraños en el gimnasio

    Provocando extraños en el gimnasio

    Soy Andrea nuevamente con ustedes para contarles de mis pervertidas historias practicando el exhibicionismo.

    Mi anécdota es en el gimnasio, habían pasado varios días desde mi reto anterior y después de que uno de mis vecinos me viera desnuda con el plug de zorrita metido en el culo, comencé a estar un poco más bajo perfil y no salí ninguna noche después de esa, estaba asustada de que el chico hablara con alguien o que de plano supiera quién era yo, así que eso me retenía de seguir con mis paseos nocturnos, pero ya me estaba pasando mucha factura el no salir, porque estaba caliente de todas formas, tenía que masturbarme al menos 2 veces al día, pero no sentía que me llenara, quería más necesitaba salir y tener orgasmos afuera en el peligro de que me descubran de nuevo, tenía miedo de la posibilidad, pero también la deseaba totalmente, entonces pensé en jugar un poco durante el día mientras cumplía con mis obligaciones diarias por ejemplo ir al gimnasio.

    Para ir al gimnasio yo siempre ocupo unas calzas deportivas o shorts deportivos ajustados para mis piernas y sujetadores deportivos para arriba, es algo normal así que nunca me preocupe que me vieran, pero últimamente me fijaba mucho más de las miradas de los demás, así que exageraba un poco más mis movimientos para que fueran más sensuales para las miradas curiosas, para mejorar mis sensaciones decidí ponerme el plug con joya en mi culito, lo saque de su caja, lo mire fijamente y dije «hoy, tú me acompañarás mi amigo…» tome el pote de lubricante y me puse manos a la obra, mi culito ya no estaba tan dilatado como cuando use mi plug de zorrita, así tuve que abrir mi culito de a poco de nuevo, prepare mi culito y el plug con el lubricante, comencé a meterlo lentamente… a diferencia de la primera vez ahora las sensaciones que me provocaba meterme algo en el culito era de solo placer, así que el preparar mi año fue algo muy rico para mí, cuando ya entro del todo, mi ano quedo tapado y con una joya muy linda adornándolo, me abrí las nalgas y se veía muy excitante esa imagen, estaba ya chorreando por mi conchita, con eso ya listo procedí a sacarlo y volver a meterlo, lo tome para extraer y salió muy fácil me sorprendí, volví a introducirlo y entro fácilmente, estaba convencida, ese plug estaría conmigo durante el día, además de que ese sacar y meter se había sentido muy rico, rápidamente me aliste para salir quería ya estar en la calle con mi plug dándome sensaciones muy ricas en mi hoyito.

    Iba de camino podía sentirlo salir y yo apretaba para que entrara todo, eso era muy rico era como si estuviera teniendo sexo anal mientras caminaba estaba muy mojada, una vez en el gimnasio comencé con algo de cardio erótico, busque una corredora que detrás tuviera a alguien, para mi suerte había una perfecta frente a unos hombres algo mayores que yo, me posicione y comencé con unos estiramientos leves, pero que obviamente resaltaban todo mi culito paradito, cuando ya estaba lista comencé a caminar lentamente para agarrar ritmo, meneaba mi culo exagerando el movimiento de caderas, pero sin que fuera muy notorio para todos, pero lo suficiente para mis espectadores jeje, mire de reojo sobre mi hombro fingiendo que acomodaba uno de los tirantes de mi sujetador y al voltear mi cara ellos corrieron la mirada de inmediato, eso me confirmo que estaban mirándome totalmente el culito y yo por supuesto no podía estar más encantada y excitada con eso entonces comencé a correr, al moverme podía sentirlo todo el plug llenándome mucho como si mi hoyito quisiera tragárselo del todo, era muy rica la sensación y mi conchita estaba ya muy mojada, termine de correr meneando lentamente mi culito hasta detenerme, estaba lista para continuar.

    Luego con sentadillas muy básicas, el momento de bajar era un deleite total porque se abría todo mi culito y al levantarme se introducía el plug totalmente, mientras disfrutaba como mi hoyito era follado totalmente vi que mis espectadores discretamente me seguían por el gimnasio yo los veía a través de los espejos grandes como aparecían siempre detrás de mí para mirarme el culo así que decidí darles un regalo por la excitación que me provocaban, me gire cuando ya termine mis sentadillas, secaba mi cara con mi toalla y los mire fijamente por un segundo y cuando pase por al lado del mayor de ellos, lo mire de reojo y le guiñe discretamente el ojo.

    seguí caminando y vi por los espejos como se miraron por unos segundos y me siguieron yo caminaba lentamente meneándoles mi culito, era una hembra en celo totalmente, me acerque a los lockers o casilleros los cuales están cerca de las máquinas principales del gimnasio por lo que queda un espacio algo pequeño para moverse, entonces tuve que aligerar el paso y uno de mis espectadores quedo muy cerca, lo sé porque sentí como su bulto toco mi culito, yo me acerque rápidamente a uno de los lockers de abajo para tener que inclinarme y moverme un poco hacia atrás, me inclino y pego todo el culo en su bulto hago un movimiento de izquierda a derecha refregándome totalmente en su entrepierna me giro y le digo «Discúlpame no te vi» me miro, pero no me dijo nada, quedo como sacado de onda jeje, yo después de eso ya solo quería ir a casa a darme placer.

    Cuando llegue a casa, estaba muy cachonda, solo quería tener un orgasmo, la follada anal que me dio el plug había sido demasiado para mí eso sumado a lo de mis espectadores me puse a mil, saque el dildo de empaque y lo contemple unos momentos, lo sobe de arriba a abajo y lo llene con un poco de saliva ya estaba muy mojada así que lo puse en la pared a la altura de mi conchita, puse la puntita en la entrada de mi conchita y lo introduje lentamente, el dildo era grande y como yo quería me llenaba mucho más que mi pote de crema, lo metí lentamente y cuando entro todo, sentí un orgasmo muy intenso…, solo con una metida ya me había enamorado totalmente, mientras me dio el orgasmo me moví frenéticamente para sentirlo al máximo, no sé qué paso en ese momento, pero sentí que me vino otro orgasmo, solté un gemido fuerte «aaaa… sii… aaa…» me dio tan fuerte el orgasmo que mis piernas dejaron de responder me estremecí entera y en un momento sentí como el plug salió de tanto contraerme, casi exhausta al suelo temblando.

    Esta fue mi experiencia de día mientras me preparaba mentalmente para volver a mis paseos nocturnos, espero que les guste, un beso a todos.

  • En cabinas con mi mejor amiga

    En cabinas con mi mejor amiga

    Tenía tiempo que no tenía relaciones sexuales y realmente estaba muy necesitado, así que le envié mensaje a mi mejor amiga, la cual era esa amiga con la que podíamos tener sexo y seguir siendo amigos como si nada, ella es chaparrita, de cabello chino, musculosa pues va al gimnasio, con un culo grande y redondo el cual es mi perdición y unas tetas redondas que siempre que puedo muerdo muy rico.

    Le dije que tenía muchas ganas de coger y me dijo que ella igual, ella me ofreció ir a un hotel pero yo quería algo más, le comente de las cabinas y aunque ella no conocía de ese ambiente me dijo que se le hacía interesante así que fuimos.

    De camino a las cabinas yo le explique como era el ambiente, le dije que podíamos tener sexo solo nosotros o podíamos experimentar con otras personas, me llevé una sorpresa muy grata cuando me dijo «que rico sería que mientras me cojes yo escoja a alguien para que me coja después de ti» la verdad eso me calentó muchísimo.

    Llegamos al área de parejas y no había nadie, ella estaba sorprendida de ver todo lo que había y que a pesar del lugar se veía muy limpio, comenzamos a besarnos y a desnudarnos en el sillón principal, yo quede únicamente en bóxer y a ella quedo en tanga y brasier negros que se le veían muy ricos, ella estaba hincada haciéndome un oral y yo estaba sentado en el sillón, fue entonces que se abrió la puerta y entró una pareja, una señora y un señor, se veían como de 45 años cada uno, la señora al ver que me estaba haciendo un oral mi amiga sonrió y comenzó a pasar su lengua por sus labios, mi amiga seguía chupando mi pene muy rico, pero yo quería más, así que la levante y la acosté en otro sillón que es como una cama, le quite su brasier, le hice a un lado su tanga y comencé a penetrarla, en poco tiempo el lugar se llenó de los gemidos de mi amiga, yo podía ver como ella se retorcía de placer, y se jalaba el cabello de lo rico que se la estaba metiendo.

    Estuvimos así unos minutos hasta que vi unas manos que empezaban a tocar los pechos de mi amiga, levanté la cara y vi al señor que acaba de entrar, estaba únicamente en bóxer y estaba masajeando los pechos de mi amiga, por otro lado, la señora estaba pasando sus manos por mi estómago y mi espalda, ella traía puesto una lencería negra muy sexy que la hacía ver muy deseable.

    La señora me preguntó si no me molestaba interactuar con ellos y me dijo «te la estas cogiendo muy rico, me gustaría que me hagas lo mismo y a mi esposo se le antojo tu amiga, te molesta cambiar», eso me lo dijo mientras yo seguía dándole con todo a mi amiga, ambos estuvimos de acuerdo así que se la saque a mi amiga.

    Ella se volteó y comenzó a chupársela al señor, la señora no lo resistió más, se montó sobre mí y comenzó a moverse muy rico, me pidió que la ahorcara y la nalgueara y eso hice, estuvimos así durante un tiempo, estaba tan excitado que cerré ojos y me deje llevar. Fue tan rico y delicioso que cuando abrí los ojos nuevamente vi que ya había otras 2 parejas al rededor viéndonos, todos estaban desnudos y se masturbaban viendo como yo me cojia a una completa desconocida y mi amiga era dominada por un señor que conocimos hace unos minutos.

    La señora se vino a chorros sobre mi más de una vez hasta que terminó más que satisfecha y se fue a sentar para descansar, mi amiga estaba siendo penetrada por el señor, mientras masturbaba a los otros 2 hombres que estaban ahí, yo me acerque y le metí mi pene en la boca para que me lo chupara, fue cuando revise mi teléfono y desgraciadamente ya teníamos que irnos, así que le dije a mi amiga que era hora, se paró, nos vestimos y salimos de ahí, no sin antes pedirle su número a aquella pareja que en más de una ocasión nos hizo pasar momentos de mucho placer, pero ese ya será tema de otro relato.

    Si te gustó mi relato no dudes en dejar un comentario y una buena calificación para ayudarme a subir más, esto me motiva mucho y me excita aún más, este relato es real, cuando suba un relato ficticio lo pondré al inicio, muchas gracias y no dejes de masturbarte.

  • Mi cuñada gemela

    Mi cuñada gemela

    Tenía una novia que era gemela, yo tenía 22 y ella 20, en una ocasión mi cuñada terminó con su novio y andaba un poco dolida y mi novia y yo la invitamos a salir, fuimos a un antro, tomamos, bailamos los 3, luego mi novia me mando a bailar con su hermana, para esto, a pesar de que eran gemelas no lo parecían, eran bastante diferentes, de hecho nunca había conocido a unas gemelas que ni siquiera parecieran hermanas, mi novia era mas delgada y un poco más morena, mi cuñada era blanca, con el pelo negro, con mejor cuerpo y su nariz era diferentes, así como sus hermosos negros.

    Ya al calor de las copas bailamos y nos sentamos a seguir tomando, la andaba pasando bien, volvimos a bailar los 3 juntos y mi novia dijo que iba al baño, nos quedamos bailando mi cuñada y yo, ya andábamos un poco más tomados, el antro estaba oscuro y en cuanto mi novia se perdió entre la gente, mi cuñada se dio vuelta y empezó a bailarme, restregando un poco su cuerpo, yo tímidamente la tomé de la cintura y ella con una mano de agarró de mi cadera y sentí un leve empujón hacia ella, como queriendo que arrimara mi cuerpo, de pronto, se dio vuelta, me abrazo y seguimos bailando, bajo sus manos a mis nalgas un poco, me apretó y yo baje un poco mis rodillas y nuestras partes íntimas quedaron a la misma altura y no pude resistir y pegue mi cuerpo a ella para ver cual era su reacción, mi miro y se mordió los labios, se dio vuelta y me restregó su culo en mi verga descaradamente, luego nos calmamos y llegó mi novio y nos sentamos a tomar, nos bebimos otras dos cervezas cada uno y decidimos irnos a la playa, compramos otras cervezas y salimos un rato a una playa cercana donde se podía disfrutar de unas bebidas.

    Una vez que llegamos a la playa seguimos tomando y platicando, escuchando música, mi novia se empezó a emborrachar un poco y mi cuñada la retó a ver quién se tomaba un bote de cerveza de un solo trago, yo me di cuenta que mi cuñada no le tomó mucho a esa cerveza y mi novia casi se la acabó. Al cabo de unos 15 minutos mi novia dijo que no podía más y se fue a acostar a la parte trasera del carro.

    Mi cuñada y yo acordamos acabarnos 1 bote cada quien y seguir tomando en su casa, vivía solas ya que eran estudiantes y su familia estaba en un pueblo a unas 12 horas de distancia, poco antes de irnos a su casa, nos acabamos esa cerveza y m cuñada me dijo que quería orinar, abrió la puerta del copiloto y me dijo que le tapara, estaba oscuro, pero delante de mi se bajó su pantalón y orinó, yo me había puesto de espalda, cuando terminó se subió al carro en el asiento del copiloto, yo iba manejando, el trayecto a su casa estaba como a media hora, mi novia iba super dormida, lo supimos por sus ronquidos y de espaldas en el asiento de atrás, en cuando iniciamos el viaje, mi cuñada me agarró la mano y yo la voltee ver y ella sólo cerró los ojos, jaló mi mano y la puso en su vientre, yo no pude resistir más y empecé a sobarle un seno, luego el otro.

    Ella se empezó a excitar y llevó mi mano a su entrepierna, por arriba del pantalón, mientras manejaba y miraba hacia atrás a mi novia que seguía en la misma posición, empecé a acariciarle su panochita, ella se desabotonó el pantalón y se lo bajó a las rodillas, se quedó en tanguita, abrió sus piernas y con su mano arriba de la mía, me guiaba para que la siguiera tocando, luego metí mi mano debajo de su calzón y estaba empapadísima, depiladita, empecé a acariciarla y a sobar su clítoris y meterle mi dedo medio, no pasaron 2 minutos cuando la vi que se empezó a retorcer y a dar unos leves gemidos, empezó a temblar un poco y sentí chorros de flujo en su vagina, ya que se calmó, se subió el pantalón y en unos minutos más llegamos a su casa, baje a mi novia casi cargando, le quite su ropa, la acosté y se quedó bien dormida. Cuando salí de su cuarto, mi cuñada estaba en un camisón, me dijo que nos tomáramos otra cerveza.

    Nos acabamos una cerveza, casi no hablamos, luego de que se terminó su cerveza, se montó en mí, me di cuenta que no traía nada debajo del camisón y comenzamos a besarnos, me desabrochó el pantalón y sacó mi verga, luego empezó a darme una rica mamada, enseguida se montó en mi y empezó a mover deliciosamente, así sin hacer mucho ruido, su vagina se sentía resbalosa y calientita, me empezó a gemir en mi oído, yo luego de unos minutos, empecé a sentir ganas de venirme, le dijo “ Ya casi”, me dijo que terminara en su cara, eso me excito demasiado, se bajó y se hincó en el sillón, yo me paré, y empezó a masturbarme y a mamármela, cuando mi venida era inminente, la agarré de sus greñas y empecé a metérsela fuerte en la boca, se la sacó y empecé a llenarle su boca, nariz, ojos de semen, su carita disfrutando mi leche es algo que me sigue excitando todavía.

    Creí que todo acabaría allí, la verdad me preocupaba que mi novia despertara, pero me dijo al oído que fuéramos a su cuarto, que quería que se la metiera por atrás para que le llenara de leche el culo, yo al escuchar eso, casi me vuelvo loco, nunca había me cogido a nadie por el culo, en cuanto cerré la puerta de su cuarto estaba de perrito en la cama con el camisón puesto, le empecé a dar un beso negro, ella se retorcía de placer, le metía mi lengua y luego un dedo, luego otro, le besaba su panochita, su culito se sentía mojadito y caliente, le pude la punta de mi verga y le eche mucha saliva y en cuanto le metí la cabeza empezó a gemir así calladamente, pero un gemido de placer indescriptible.

    Empecé a metérsela poco a poco mientras le acariciaba su ricas nalguitas, así estuve unos minutos, la cerveza y la venida de hacía unos minutos iba a hacerme durar mucho cogiendo, pero luego de unas embestidas más me dijo que se quería montar, me acosté y se montó, pero se metió mi verga en su culito de nuevo y empezó a moverse bien rico, no dure mucho y le dije que me vendría, ella empezó a gemir y a pedirme en voz baja en el oído que la llenara de leche, cuando sintió mi semen caliente, se empezó a convulsionar en un rico orgasmo anal, a mi me dejó todo exprimido.

    Me fui a mi casa y como habíamos quedado de ir a comer marisco, fui por ellas después de mediodía, mi novia no se había levantado, estaba con una resaca tremenda, me dijo que le trajéramos algo de comer, fuimos mi cuñada y yo y en cuanto se subió al carro me dijo en un tono muy sensual “Me dejaste bien adolorida de mi colita, pero me encantó” a la vez que me empezaba a desabrochar mi bragueta y a sacar mi verga mientras empezaba a manejar, justo antes de llegar a los mariscos se tragó toda mi lechita, se la tragó toda y me dijo que más tarde iríamos a un motel, que le había dicho a su hermano que me pediría un rait a hacer unos mandados…