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  • Soy hetero, pero también me gusta que me garchen la cola

    Soy hetero, pero también me gusta que me garchen la cola

    Toda la vida fui hetero, sigo siéndolo, me gusta garchar a minas, chuparles la concha, meterles la verga bien adentro y verlas gozar, pero también me gusta sentir yo una buena pija en mi cola o en mi boca.

    Suelo tomar el tren hacia mi trabajo, y a veces en hora pico (en Argentina se dice así cuando es un horario donde hay mucho tráfico, mucha acumulación de gente por el horario).

    A veces se viaja con muchísima gente, apretados.

    Hace un tiempo atrás, tuve que viajar parado porque no había asientos disponibles. Me puse cerca de la puerta. Y a medida que pasaba el tiempo más lleno iba.

    Tanto que en un momento ya sentía una pija rozándome la cola, me empecé a excitar, que ganas de tocarla, empecé a poner la cola más de su lado y más me apoyaba, que ganas de sentir esa pija, de gozar como una puta. Se me hacía agua la cola de sólo pensar que lindo sería estar en 4 recibiendo unas cuantas vergas, tengo muchas fantasías que quiero cumplir.

  • Relato 1: Un matrimonio feliz

    Relato 1: Un matrimonio feliz

    Mi nombre es Alex, tengo 28 años y estoy felizmente casado con mi esposa (pongámosle María). Amo mi mujer es mi razón de existir, lo que voy a contar no me hace sentir orgulloso, pero fue algo que me encantó y hay arrepentimiento, pero fue algo que no puedo borrar.

    Con mi mujer llevo 3 años de casado es un matrimonio feliz y bastante bien económicamente. Ella es una mujer hermosa rubia con buenos senos y un buen culo. Yo soy un hombre alto con cabello oscuro igual que mis ojos tengo buen cuerpo ya que me encanta el gimnasio igual que a ella. Nuestra relación es perfecta pero el sexo empezó a desvanecerse ya que ambos estábamos ocupados.

    Hace unas semanas mi mejor amigo que también es profesor me hablo de cubrirlo en una preparatoria yo no quería ya que soy profesor de universidad pero era un favor que él me estaba pidiendo ya que su mujer iba a dar a luz así que tuve que aceptar.

    A mi mujer no le encantaba la idea ya que las niñas de ahora son muy atrevidas ella nunca fue celosa pero entendía el motivo porque no quería que yo entrará a trabajar ahí, aun así la convencí y acepto.

    Esa noche antes de entrar a trabajar yo me estaba bañando y la puerta se abrió «¿Te acompaño?» Era mi mujer sin nada de ropa sin pensarlo la atraje hacia mi y la comencé a besar ferozmente. Separe sus piernas y comencé acariciar su clítoris, ella gemía cada vez más por el acto de mis dedos, ella me masturbaba y yo estaba cada vez más excitado, ya no pude aguantar más así que la cargue y la recargue en la pared.

    Mi pene entro con fuerza y ella soltaba un gran gemido «Oh mi amor» Sentía como me apretaba con fuerza «Mierda» Me salió decir, era tan rico lo que estaba pasando, ella gemía cada vez más fuerte «Que rico me duele» (No es por fanfarronear pero mi pene es de muy buen tamaño). Escuchar eso comencé a penetrarla con más fuerza hasta acabar dentro de ella (ya que ella se estaba cuidando). Sali y sus piernas estaban temblando «Que rico fue eso» le dije besándola «Me encanto mi amor». Entre besos y caricias nos bañamos juntos y nos fuimos a dormir ya que mañana me tenía que despertar temprano.

  • La rica cuñada de mi esposa

    La rica cuñada de mi esposa

    Hace ya bastante que llegué a vivir en casa de mi suegra, en la que además de mi pareja y la pareja de mi suegra, viven mi cuñado, su esposa y sus 2 hijos. Su esposa, a quien llamaremos Lisa, es de baja estatura, unas tetas grandes y un culo agradable, digamos que con la ropa correcta es un buen corazón; aunque debo reconocer que su cara no es bonita.

    La verdad es que cuando la conocí me pareció poco relevante. Ella siempre demostró tener afinidad conmigo y me hizo confidente de algunas de sus desventuras con mi cuñado, él le ponía los cuernos y al vivir en casa de la suegra, siempre le decían que él no estaba o no llegaba por trabajar para que a ella y a sus hijos no les faltara nada, poniendo su autoestima por el suelo. No sé cuándo ni cómo pasamos de ser solo dos personas que se contaban sus penas a ser lo que tal vez nunca buscamos ser.

    Una tarde que regresé del trabajo Lisa se acercó para saludarme y noté que no se encontraba bien, que había discutido con mi cuñado y al parecer nuevamente no llegaría a casa porque se quedó a cubrir a alguien que no llegó a su turno. Ella me comentó que se sentía muy poca cosa, que no era lo suficiente para que su esposo quisiera pasar tiempo con ella. No sabía qué decirle, pues desde mi punto de vista, mi cuñado es un buen tipo que cuida y procura a su familia, parecen la familia ideal, pero todo indicaba que estaba a punto de encontrar una pequeña fractura con la cual llegarían momentos de diversión.

    Tuvimos algunas pláticas del mismo tema y aunque la notaba accesible, no me atrevía a dar el paso, cabe mencionar que en cada oportunidad le tocaba las piernas o ella se ofrecía a masajear mis hombros y sentía como «accidentalmente» restregaba su pecho en mi espalda. Así transcurrieron algunos meses hasta que una ocasión estaba solo en casa y ella regresaba de su negocio (tiene un negocio de fines de semana), era un sábado que mi esposa había ido a una reunión con sus amigas, mi suegra había salido con su pareja. Tenía poco que había salido de la ducha y me puse un pants (sin boxer) y una camiseta cuando escuché un golpe, como si algo de plástico se hubiera caído, me asomé y era Lisa que estaba forcejeando con una bocina, bolsas plásticas del súper, su bolso de mano y la puerta para subir a su piso.

    Obviamente me acerqué a ayudarla, entramos a su casa y colocamos las cosas en una mesita en su sala, me dio las gracias y cuando me retiraba, ella inició la conversación con un «vengo exhausta y muero de hambre. No tengo fuerza para nada, sólo esperaré a morir aquí tirada en el sofá». Eso lo interpreté como mi señal, así que le dije que esta vez me tocaba masajear sus hombros, así que empecé a sobar sus hombros por unos minutos, seguí con sus sienes, parecía disfrutarlo, me dijo que mis manos eran muy suaves, así que me ofrecí a masajear sus pies. Ella no accedió de inmediato ya que me dijo que venía de un día pesado en el trabajo y se sentía sudada, su esposo siempre le decía que su olor era muy fuerte y bromeó con «te voy a desmayar» a lo que sólo se me ocurrió responder «si tienes un aroma fuerte, ya me imagino tu sabor, mi cuñado debe estar fascinado».

    Ya sé que soy un enfermo jeje, en mi defensa puedo decir que me encanta el olor y sabor a mujer. Ella hizo cara de sorpresa y me dijo que no, su esposo siempre la manda a bañar, es la señal para que se prepare para el sexo. Para este momento ella ya se había quitado sus botas y yo retiré sus calcetas, después de unos minutos sobando sus pies, le pedí que se subiera el pantalón, a lo que respondió que mejor se ponía algo más cómodo y fue por un short que no le cubría nada desde en ángulo en el que me encontraba mientras la masajeaba, estuvimos así por unos minutos hasta que se atrevió a preguntar si realmente me gustaba eso del olor, cómo era el sexo con mi esposa, cada cuánto, cosas muy específicas… claro que le conté algunas de las cosas que hago con mi esposa, pues la notaba un poco caliente y yo estaba sembrando imágenes mías dando un rico sexo oral a mi esposa, recorriendo cada centímetro de su cuerpo y esto mientras mis manos subían por sus piernas, sin notarlo ya estaba masajeando sus muslos.

    Ella se desviaba con sus preguntas, pero yo retomaba el punto, no iba a terminar ese día sin probar los jugos de esta mujer, así que le dije que siempre que pasa por algún lado, deja un rastro de perfume, no me podría imaginar que tuviera un mal olor, me dijo que no era un tema para discutir. «No me crees que huelo muy fuerte, huelo más fuerte que tú y te lo voy a comprobar, pero tu curiosidad te saldrá cara. Te voy a dar a oler mi tanga usada todo el día y tú dame tu bóxer, los vamos a oler al mismo tiempo y el que pierda, va a pegar su nariz por un minuto al origen del olor (nuestro cuerpo)». Yo no traía bóxer, pero le dije que me había bañado justo antes de que ella llegara así que podía bajar a casa por mi bóxer, así ella aprovechó para quitarse la tanga.

    Mientras iba por mi bóxer estaba pensando mi estrategia, no sabía si ya estaba concretado o qué debía hacer, es una situación muy complicada por el parentesco de nuestras parejas. Al final decidí lo que haría, subí con mi bóxer y ella ya tenía su tanga en la mano, intercambiamos y cuando la pegué a mi nariz, sentí húmedo, un poco de flujo por el masaje y la plática, olía riquísimo, pero no podía dejar pasar esa oportunidad, así que apliqué aquella frase «a veces perdiendo, se gana» así que antes de que se retirara mi bóxer de su rostro, me quité su tanga… perdí así que me toca poner mi nariz en el origen del olor por un minuto.

    Ella se sonrojó y me dijo que no era necesario cumplir, me lo había advertido. Pero ya estaba decidido, estaba decidido a tomar esa oportunidad, estaba dispuesto a enfrentar mi castigo, así que me dispuse a enfrentar mi destino… creo que rompí algún récord, pues estuve con mi nariz en su vagina por alrededor de 5 segundos antes de darle el primer beso, de pasar mi lengua por sus labios y apenas rosando el clítoris.

    Acerqué un dedo a la entrada de su vagina y sentía como escurría de flujo, parecía que succionaba mi dedo, seguí besando, jugando con mi lengua y comencé a succionar su clítoris hasta que sentí que su cuerpo se ponía rígido, temblaba y junto con una bola de groserías e insultos, me lanzó un chorro en la cara, yo estaba que no me lo creía, la fuente de los deseos estaba subiendo las escaleras en la misma casa que yo!!!

    Mi miembro estaba que estallaba, se quería escapar de mi pantalón y ella lo notó, me dijo que me quería sentir dentro pues mi cuñado no lo tiene de ese tamaño… le pedí que se acomodara en 4, no se puso en modo experta, pero es algo que hemos pulido en estos años, «Quiero chupártela, jamás metí en mi boca una de este tamaño, se arrodillo y me la lleno de besos, luego metió la cabeza dentro de la boca, demostrando oficio en el arte de chupar verga, luego de 20 minutos de una mamada sensacional, la levante, la recosté en la cama y comencé a chuparle las tetas mientras ella se metía dos dedos la vagina y los sacaba llenos de jugo y se los metía en su boca o la mía, agarro con su mano mi miembro y lo guio hacia la entrada de su vagina, lanzo un gemido y me dijo «No te imaginas cuanto soñé con este momento, en cuestión de minutos de bombearla su cuerpo se convulsiono y nuevamente me insultaba mientras tenía su segundo orgasmo, sentí como me bañaba el miembro con un jugo espeso y caliente.

    Durante media hora aproximadamente cogimos en varias posiciones, demostró ser toda una experta en el arte de coger, se comía mi verga con desesperación, aproveche una de sus cabalgadas para meter un dedo en su estrecho culo, me juro que en los años de hacer el amor, jamás le había entregado el orto a nadie, lo más hermoso sucedió en el baño, arrodillada me la chupo hasta que mi leche lleno su boca, se tragó todo y me juro que esta era la primera vez que dejaba que un hombre acabara en su boca. No sé si sea real, pero sí sé que le encanta tragar mi leche. Esa fue la primera vez que nos divertimos juntos.

    Actualmente hemos pasado cumpleaños, navidades, año nuevo, fiestas familiares y cuanta celebración se les ocurra; además de los días en los que coincidimos a solas en la casa o nos salimos a platica en la madrugada cuando mi cuñado «dobla turno».

    Pero estas aventuras se las cuento después…

  • Gracias al trabajo (12 y final)

    Gracias al trabajo (12 y final)

    Al cabo del rato empezamos a movernos, las chicas seguían sobre el sofá cuchicheando entre ellas, de repente Elena se levantó y cogida de las manos de ellas se dirigieron a la escalera.

    – Quedaos aquí cogiendo fuerzas -dijo- las chicas y yo vamos a subir, tenemos que hablar. En un rato tendremos que empezar a prepararnos -dijo Elena-

    Jorge había echado su cabeza en mis muslos, Daniel sentado en el suelo tenía apoyada la cabeza en el asiento del sofá. Acaricié la cabeza de Jorge, me gustaba ese hombre, lo estuve observando a todo lo largo, tenía unos huevos bastante grandes y colgones, y la polla bueno, la pollita era pequeña pero me encantaba, sus labios eran increíbles, pasé mi mano sobre su pecho, deteniéndome en los pezones, levantó la mirada y me sonrío.

    – Ahora mismo no creo que pueda responder, me duele el culo, Elena me ha tenido que meter un camión de doce metros con toda la carga, noto el culo como si fuese el túnel de Despeñaperros -me dijo con voz agotada- Joder, pero no sabes cuánto me ha gustado. Óscar, ¿nos estaremos volviendo maricones? Porque cada vez que te miro, solo pienso en tenerte detrás metiéndome lo que tienes ahí, y de verdad que lo deseo tanto… Cómo el primer día en esta casa, ¿recuerdas?

    – Que va, Jorge. Pienso que nos hemos vuelto bisexuales, eso sí pero tampoco es para preocuparse, seguro que ya lo seríamos de antes, pero no lo sabíamos. Y si nos convirtiéramos en maricones estaría encantado de ser tu macho, no tengas dudas. Y por supuesto que recuerdo el primer día en esta casa, imposible de olvidarlo, en la piscina, en la cocina…y el primer día que nos conocimos en la cervecería, y nos fuimos al hotel… jejeje.

    – ¿Sabéis que pueden estar preparando estás tres locas maravillosas? -preguntó Daniel- he oído algo de braguitas, pero no sé a qué se referían, Óscar, a mí también me duele el culo, me has dado bien, cabrón.

    – Jajaja, van a tener que ponernos cremita en el culo a los tres -dije riéndome

    Oímos risas y charlas arriba, un móvil sonando, estaban preparando cosas que imaginábamos que sería para lo que nos tenían preparado. Un poco me asustaba la verdad, pero por otro lado me producía muchísimo morbo.

    Nuria bajó y vino hacia mí, me tendió la mano y me dijo:

    – Venga todos para arriba. Tú te vienes a la ducha conmigo, he de ducharte y prepararte para después -y ya hablando para todos dijo- Jorge va con Elena y Daniel va con Eva.

    Subí con Nuria y nos metimos en la ducha, tenía los pezones de punta y muy duros, comenzó a enjuagarme la polla y los huevos, cogió la esponja con gel, se arrodilló y se metió mi polla en la boca, su lengua recorría todo mi capullo, se refregaba contra el pellejo y el frenillo mientras con la esponja frotaba mi culo, metiendo un dedo por el ojal haciendo movimientos circulares. Me di cuenta que lo que estaba haciéndome era una limpieza en profundidad, polla y culo, pero el dedito en el culo me estaba excitando y ella lo sabía. Me abrí más de piernas y me incliné un poco hacia delante para que su dedo entrara mejor. Se sacó la polla de la boca y con la esponja me limpió los huevos. Se puso en pie y me enjabonó completamente mientras yo le acariciaba el coño que ya lo tenía mojado, intentó apartar mi mano pero no fue muy convincente, en segundos estaba respirando más aceleradamente y mis dedos estaban más mojados de sus fluidos. La giré y pegó su culo a mi polla mientras le agarraba las tetas y le besaba el cuello. Mi polla se estaba levantando, se giró de nuevo hacia mi agarrándome las nalgas con ambas manos, me besaba metiendo su lengua en mi boca y liándose con mi lengua.

    – Ufff, me pones muy caliente Óscar, desde el día que te conocí, estaría todo el día con esto -dijo agarrándome la polla y con la respiración acelerada- dentro de mi coño… ummm.

    – También me excitas muchísimo -le contesté sin parar de acariciarle el coño- Vamos a la cama, quiero metértela allí.

    – No, no podemos, está todo preparado para dentro de un rato. Vamos a salir ya y te seco -me contestó dejándome muy caliente y más intrigado-

    Salimos de la ducha y me echó la toalla por lo alto, oía a Eva riéndose con Jorge en la otra habitación y de fondo oía jadeos de Elena. Nos acercamos Nuria y yo hasta la habitación que ocupaban Daniel y Elena y, sin llamar, abrí la puerta. Elena estaba inclinada sobre el escritorio que había, apoyada con las manos en la mesa y clavándosela por el culo estaba Daniel que llevaba un ritmo bastante acelerado. Me fijé en el movimiento de los pechos de Elena, hacia delante y hacia atrás y los jadeos de Elena junto a los gemidos de Daniel. Elena se giró para mirarnos cuando Daniel le sacó el nabo y se corrió sobre su espalda sin parar de gemir. Me acerqué y vi el culo de Elena totalmente dilatado, de él salían algunas gotas de semen. Tenía la espalda con gotas de leche que le llegaban hasta el cuello. Daniel se las extendió con una mano mientras Elena se levantaba, le temblaban las rodillas y tuvo que agarrarse al escritorio.

    – ¿No quedamos en no follar con ellos hasta que no estén todos? -le dijo Nuria, con un tono enfadado a Elena.

    – Perdóname Nuria, no sé qué me ha pasado, me ha tocado los labios superiores y ya no podía más -dijo Elena en modo de disculpa.

    – Coño Elena, tu marido también me ha tocado y he sabido decir que no y no sabes lo que me ha costado -zanjó Nuria girándose y yendo hacia la puerta- Óscar vente conmigo.

    Salimos y nos dirigíamos a la habitación cuando la puerta del otro dormitorio se abrió y apareció Jorge empalmado buscándome.

    – ¿Sabes que van a hacer con nosotros, Óscar? -me preguntó- Porque yo sí que lo sé y me apetece la idea jejeje

    – Venga Jorge, vuelve a la habitación que aún no he terminado -dijo Eva desde el interior del dormitorio- mejor dicho, ni he empezado aún.

    Nuria y yo entramos en la habitación, ella iba algo más cabreada, imaginaba que por no haber querido follar pensando que las demás harían lo mismo, y al menos, Elena no lo cumplió. Cerró la puerta del dormitorio, me volví y la abracé, respondió al abrazo con un beso cálido y su lengua entrando en mi boca. Yo le acariciaba la cintura, bajando una de mis manos hasta las nalgas. Bajó las manos acariciando todo mi cuerpo, llevándolas hacia mi entrepierna, me acarició los huevos, me sobó la polla hasta ponerla dura. Me la agarró y tirando de ella me llevó a la cama. Se sentó en la cama y empezó a mamármela, acariciándome los huevos. Esta mujer sí que sabe chuparla, no entendía como su marido prefería estar con otra antes que con ella.

    Se la saqué de la boca y me arrodillé delante de ella, abriéndole las piernas, maravillado por el paisaje que tenía ante mí. Esa vagina abierta, mojada, con esa gama de carmines, ese olor a mujer necesitada, caliente. Comencé lamiendo la parte interna de sus muslos, ella abría las piernas todo lo que podía, su respiración se aceleraba. Sus manos agarraron mi cabeza y la presionaron contra su entrepierna. Metí mi lengua todo lo dentro que pude, lamiendo, chupando, llevando todos sus fluidos a mi boca. Me agarró de los pelos y tiró de mi cabeza hacia arriba, buscando mis labios con los suyos, quería probar el sabor de su coño en mi boca. Nuestras bocas se pegaron, las lenguas se enredaron. La tumbé en la cama y caí sobre ella, mi polla dura buscaba su entrada que ella guio con su mano hasta ponerla en su coño, empujé mis caderas y mi polla entró en ella. Me quedé quieto, intentando asimilar todas las sensaciones que notaba en mi nabo, el calor tremendo que tenía dentro del coño, lo mojada que estaba, las rugosidades de su interior que subía y bajaba la presión que ejercía sobre mi nabo.

    – ¿Vasss ufff a ser una putita obediente? -me preguntó sin venir a cuento- Tengo que aca… acabar de prepararte, diosss dame más fuerteee

    – Voy a ser todo lo puta mmm que quieras que sea -le contesté acelerando el movimiento- ¿sabes que ufff que me gus… gustas mucho?

    – ¡Sácala, sácala! -me dijo empujándome hasta sacarse la polla- Quiero que me des por el culo, que me llenes el culo con tu nabo, jodeeer.

    Se giro y se puso a 4 patas sobre la cama, me coloqué por detrás de ella, tenía el culo mojado de los fluidos del coño que se le pasaban al ano, se lo acaricié se abría con facilidad, le metí un dedo, ella se pegaba a mí, su respiración estaba alterada.

    – No, el dedo no. ¡¡¡Méteme la polla, joder, aunque vas a ser mi puta, ahora necesito que seas mi macho y me empales por el culo, cabrón!!! -me gritó de forma muy imperativa-.

    Le puse mi nabo en el ojal y empujé la pelvis hacia delante, el culo se le abrió sin dificultad alguna, mi polla entraba con suavidad, primero todo el capullo seguido del tronco de la polla hasta que mis huevos se pegaron a sus nalgas. Esa mujer me tenía loco, ese cuerpo, ese culo hambriento, el estar constantemente caliente con ganas de polla, era la mujer ideal para un tío calentorro como yo, bueno y como la gran mayoría. Dejé mi polla hasta el fondo unos minutos, para que su culo se adaptara a mi nabo. En un ratillo comenzó a moverse hacia delante y hacia atrás.

    – ¡¡Dios cabrón, dame fuerte, reviéntame el culo a pollazos!! – a voces me decía totalmente excitada- Cómo me gusta tu polla llenándome el culo, cabrón.

    – ¿Tanto te gusta, zorra? -le dije manteniendo el ritmo de penetración no muy acelerado- ¿Te gusta cómo te la meto más que tu marido?

    – Ese desgraciado ufff, sigue así cabrón… ese desgraciado no sabe meter… ummm meterla -pegó su pecho a la cama, dejando el culo levantado, aceleré el movimiento agarrándome fuerte a las caderas- Sigue así cabronazo, joder como la noto llenándome entera.

    Llamaron a la puerta sin dar tiempo a preguntar quien llamaba, la puerta se abrió y apareció Jorge con un tanguita negro de encajes con medias y liguero, maquillado muy sutilmente, con los labios con carmín muy suave, estaba bastante atractivo, se le veía contento.

    – Vaya la otra puta dándole por el culo a la zorrita de turno -dijo excitándose, viendo el movimiento de mis pelotas rebotando- te comería ahora mismo esos cojones, cabroncete.

    Se le notaba la polla morcillona, el cabrón se movía como si siempre hubiese ido vestido así, se colocó junto a mí y me agarró los huevos, impidiendo que se movieran.

    – Déjale Jorge me queda poco sigue más. Necesito su polla hasta correrme.

    Aceleré el movimiento, Jorge no me soltaba los huevos mientras acariciaba la espalda de Nuria y mis nalgas.

    – ¡Sigue, sigue, más fuerte, más fuerte que me corro! -Nuria no podía aguantarlo más, notaba en mi polla como se estaba corriendo-

    Le saqué la polla del culo y Jorge me la agarró, en ese momento Elena y Eva entraron con Daniel, que parecía una puta de las de lujo, iba con un traje rojo ceñido con una raja que le llegaba hasta el final del muslo mostrando un liguero negro (él tenía un cuerpo de gimnasio) y unos tacones negros, llevaba unos rellenos en los pechos que le hacía tener las tetas como las de Eva, de pico hacia arriba. Tanto Elena como Eva llevaban unos trajes de dominatrix puestos, realzando sus figuras. Elena llevaba un conjunto de corsé que le dejaban las tetas al aire, desde el cuello hasta la cintura, un tanga negro, todo de cuero, y unas medias negras con tacones de aguja, estaba impresionante. Eva llevaba un traje muy ceñido, que también dejaba las tetas al aire, de cuero negro, con falda corta y medias con liguero. Yo con la polla dura, sin haberme corrido aún, y la mano de Jorge en ella. Agarré a Jorge por las caderas y lo giré, pero Elena no me dejó.

    – Lo siento putita, pero tendrás que arreglarte primero. Hoy tenéis que trabajar -me dijo Elena con voz cálida- Nuria, tienes que vestirte, mi vida. Tenemos que dejarles claro quién manda aquí.

    – Sí Elena, me preparo ya, no podía aguantar más -le dijo Nuria- Ya te dije como me pone tu marido…

    – Lo sé Nuria, lo sé -le dijo- Ha llamado el amigo de Eva, el del bar de copas, que en principio vendrán 2 nada más, los otros 3 no vendrán no sé por qué, pero acabo de enterarme que hay fútbol y blanco y en botella. Hay gente que prefiere ver el fútbol antes que pasar una noche espectacular…

    – Y yo ¿qué hago? -dije- mira como tengo el nabo…

    – Relájate Óscar -me dijo Eva- piensa en otra cosa jijiji. Además tienes que vestirte ya.

    Nuria ya se había vestido con un mono de cuero ceñido, con aberturas para las tetas, el coño y el culo, y zapatos de tacón, las tres estaban espectaculares. Me sentaron delante del espejo del tocador y comenzaron a maquillarme de forma no llamativa, lo contrario, muy sutil, pero con carmín, sombra de ojos, rímel, etc., me veía muy bien. Jorge a mi lado me refregaba el paquete en el hombro y, así la polla no bajaba. Cuando acabaron de pintarme me vistieron, me pusieron un tanga rojo de encajes, liguero rojo y medias rojas, una faldita roja de vuelo, muy corta y semitransparente, que se adivinaban mis nalgas, y un corsé rojo también con un relleno simulando tetas. Daniel y Jorge lanzaron un “Ohhh” en cuanto me vieron.

    – Joder, te partiría el culo ahora mismo -me dijo Daniel, eso hizo que me excitase más- Anda un poco, que te vea como lo meneas.

    Me sentía muy a gusto vestido de esa manera, sabíamos ya que vendrían al menos dos hombres para usarnos, y eso nos estaba poniendo a mil, sobre todo a Jorge y a mí. Daniel estaba más en el papel de macho que en el de putita, nos miraba a Jorge y a mí con mucha excitación, Jorge se daba cuenta y se ponía a pavonearse delante de él, a Daniel comenzaba a notársele el bulto por debajo del traje.

    Sonó el timbre de la casa, Nuria bajó a abrir, se escucharon voces dentro de la casa. Nuria subió y dijo que ya habían llegado las visitas esperadas, así que bajamos todos, primero las dominatrix y después nosotras. Cuando llegamos al salón había dos hombres sentados en el sofá, bien vestidos, uno de ellos bastante guapo, con pelo corto, de unos 45 años y junto a él otro hombre algo mayor que el primero, no tan guapo pero tenía algo que llamaba la atención, era un tipo muy sexi, al vernos se levantaron y se presentaron.

    – Hola me llamo David -dijo el más guapo- soy el amigo de Eva, tengo 43 años y espero pasar una noche increíble.

    – Hola, ¿qué tal? Me llamo Javi y tengo 54 años, estoy deseando estar con vosotras -dijo el compañero de David tocándose el paquete que ya estaba abultado.

    – Buenas noches, soy Elena y les doy la bienvenida. Les presento a las tres, digamos, meretrices. Esta primera es Jorgina, caliente e insaciable, tiene una boca que hace maravillas. La siguiente es Daniela, guapa y con un cuerpo escultural, sabe utilizar muy bien todas sus “herramientas”, y la tercera es Victoria -dijo refiriéndose lógicamente a mí- con un culo increíble, una boca impresionante, una belleza despampanante y unas ganas de follar que no se agotan nunca. Ahora les presentaré a las dos Dominatrix que quedan, la primera es Eva, que usted David ya conoce, y la siguiente es Nuria. Entre las tres les ayudaremos en lo que les haga falta, solo tienen que pedirlo. Les vamos a poner una copa de Bourbon, si desean otra cosa, solo tienen que pedirla.

    Entre Nuria y Eva prepararon las copas de Bourbon con hielo para todos. Yo estaba nervioso, estuvimos hablando entre los cinco de cosas sin importancia, yo estaba sentado junto a Javi, que estaba en el centro, y al otro lado tenía a Daniel. Se les notaba que estaban nerviosos también. Cuando Nuria puso las copas de Bourbon sobre la mesita, me tomé de un trago, notaba como me abría el pecho el calor de la bebida. Javi me puso la mano sobre la rodilla, y la otra mano sobre la rodilla de Daniel. Yo comenzaba a excitarme, la mano de Javi subía por mi muslo hasta meterse en mi entrepierna, notaba sus dedos jugando con mis huevos, y eso me estaba poniendo a mil.

    Jorge besaba a David y éste le acariciaba el paquete, que ya estaba queriendo salir del tanga. Javi comenzó a besar a Daniel, mientras seguía jugando con mis pelotas por debajo de la falda. Coloqué mi mano sobre el muslo de Javi, la cogió y la puso sobre su paquete que estaba muy duro, notaba como su polla estaba palpitando. Solté su cinturón, desabroché el botón y bajé la cremallera. El bulto asomaba con ganas de salir, metí mi mano por dentro del slip y toqué una polla caliente, dura y mojada. Levantó su culo y se bajó el pantalón y slip, apareció entonces una polla muy hermosa con un tamaño ni grande ni pequeñas, de unos 17 centímetros, casi recta con un leve giro hacia la izquierda, un capullo oscuro con unas gotitas de precum en la punta. Sus huevos eran enormes, sin pelos.

    Me incliné sobre ellos y los besé para inmediatamente meterme esa polla en la boca y tomarme esas gotas de lubricante preseminal. Javi comenzó a buscar mi polla, me hizo abrir mis piernas al máximo hasta que me la sacó del tanga. Me levanté y besé su boca metiendo mi lengua en ella, Daniel le sobaba los huevos y de vez en cuando agarraba su polla junto a mi mano.

    – ¡Elena por favor! -dijo Javi- ¿Podríamos subir a una habitación y que nos subieran dos botellas bien frías de cava?

    – Por supuesto, suban a la primera habitación que está a la derecha, ahora les subimos las dos botellas de cava y 5 copas -contestó Elena.

    Yo encabezaba la fila, detrás de mí iba Javi bajándome el tanga y magreándome las nalgas, a mitad de la escalera me detuve y me quité el tanga. Javi me giró hacia él, mi polla quedaba a la altura de su boca, me la chupó, me giró y dándome una cachetada en la nalga hizo que siguiera subiendo, detrás de Javi iba Daniel junto con Jorge, y detrás de ellos, y metiéndoles mano iba David.

    Llegamos a la habitación, con cama “King Size”. Me giré y le comí la boca a Javi mientras Daniel hacía lo mismo con Jorge, David comenzó a desnudarnos uno a uno, Jorge estaba prácticamente desnudo, siguió con Daniel, lo magreaba mientras éste seguía comiéndole la boca a Jorge, después me desnudó a mí, yo seguía comiéndole la boca a Javi mientras se la meneaba, Javi se separó y me observó detenidamente.

    – Uff, cómo me pones, putita, quiero que seas la primera -me dijo Javi- Súbete con Jorgina a la cama, cariño y ponedme caliente.

    Jorge y yo nos subimos a la cama mientras David y Javi magreaban a Daniel sin parar de quitarnos la vista de encima. Daniel se puso de espaldas a David que le besaba el cuello moviendo las caderas para acomodar su polla entre las nalgas de Daniel. Javier lo tenía de frente, ambos se agarraban las pollas mientras se besaban. En ese momento llamaron a la puerta y abrieron, eran las chicas que venían con tres botellas de cava, en lugar de dos, y ocho copas. Sirvieron las copas y las fueron repartiendo.

    – Damas y caballeros, dejen por un momento lo que estén haciendo y brindemos por una noche apoteósica -dijo Elena abriendo una de las botellas y sirviendo en las copas que Eva le iba dando.

    Una vez que todos teníamos una copa en la mano brindamos por todos nosotros y por la noche para que fuese inolvidable. Bebimos la primera copa del tirón, y volvieron a llenar las copas. Jorge empezó a besarme de la manera que él sabe, yo le magreaba los cojones. Alguien me cogió la cara y la separó de Jorge, era Javi. Me miró fijamente, me observaba los ojos, la boca, los labios, la nariz y me besó, me besó con pasión y eso me estaba excitando. Me acarició la polla, sus manos recorrían mi cintura, me apretaba contera él y notaba su polla dura en mi vientre, dura y mojada.

    – Métemela ya -le dije- quiero notarte dentro.

    – Ufff, no sabes cómo me pones, zorrita. -me contestó Javi- Me encantas, quiero que seas mía, arrodíllate y come de mi, anda…

    Me arrodillé delante de él, su polla quedaba a la altura de mis ojos, abrí la boca y con mi mano la guie hasta ella. Empecé lamiendo el capullo, Jorge se había arrodillado detrás de él y le tenía las nalgas abiertas, le estaba comiendo el culo. Su respiración se aceleró, y su polla se puso más dura. Metí toda esa tranca en mi boca y empecé a mamar, sus huevos colgaban, yo los acariciaba.

    Las chidas estaban desnudas sobre la cama tocándose entre ellas observando como Daniel tenía a 4 patas a David, y le estaba dando por el culo.

    – Joder cabrón, sigue -decía David- dios, como me gusta…

    Javi me la sacó de la boca, me agarró de las axilas y me levantó, me besó y me colocó a 4 patas delante del espejo de cuerpo entero de la habitación, se colocó detrás de mí y me dijo:

    – Bueno putita, ahora quiero verte la cara mientras te empalo por el culo.

    Me la metió de golpe, noté como entraba aquella maravilla de polla, como se abría paso en mi culo, como rellenaba todo. Me agarró de las caderas y empezó a bombear, llevaba un ritmo como de dos metidas por segundo. Miré a Elena y estaba disfrutando viendo cómo me follaba Javi mientras entre sus piernas tenía la boca de Nuria. La cara de Javi era de total éxtasis, iba acelerando el ritmo, yo empezaba a notar como el placer iba naciendo en mis pelotas. Me agarró más fuerte por las caderas y aceleró. Empezamos a jadear y gemir, su polla me estaba dando un placer tremendo.

    – Vamos cabrón, dame más fuer… te, pré… ña… meee Joder, no la saqueees, me voy a correr

    Empecé a soltar leche, su cara era un auténtico espectáculo, reflejaba un placer muy grande. Se paró de moverme mientras que sus jadeos aumentaron cuando noté como me llenaba el culo de leche caliente, entonces aceleró sus bombeos, notaba las contracciones de su polla dentro de mí, como su leche me llenaba. Paró de moverse y la sacó de mi interior, se dejó caer a un lado, notaba como su leche salía por mi culo llenándome los muslos. Agaché mi pecho dejando el culo en pompa, tenía que relajarme un poco. Había sido un polvo buenísimo. Vi la botella de cava y le di un trago de los grandes, notaba como bajaba muy fresquito por mi esófago. Me senté en el suelo con la espalda apoyada en la pared, tenía el culo dolorido, lo notaba abierto y como se vaciaba. Le volví a dar otro trago a la botella, tenía la garganta seca. Javi se sentó junto a mí.

    – Joder, ha sido uno de los mejores polvos que he echado en mi vida, incluyendo a mujeres -me dijo-

    – Muy bueno, sí ¿quieres? -le contesté mientras le ofrecía la botella de cava-

    – Gracias -me dijo quitándome la botella de la mano y dando un buen trago- tenemos que repetirlo, me gustas bastante. Quiero que seas mía.

    Me fijé en el espectáculo que había sobre la cama, Jorge se encontraba con el culo en pompa, David lo enculaba y Daniel tenía enculado a David. Le di con el codo a Javi y le hice una señal para que los mirara. Me sonrió devolviéndome la botella. Las chicas se acercaron a nosotros, se les notaba calientes y un poco bebidas. Se sentaron junto a nosotros, haciendo un corro. Les veíamos los coños abiertos y húmedos, mientras ellas seguían bebiendo de las copas. Elena me miraba la polla, agotada en ese momento por la corrida que acababa de tener, me miró y me sonrió, su mano se puso a tocar el coño de Eva, que abrió más las piernas, pero no dejaba de mirarme. En la cama, los tres se turnaban para ponerse en el medio, ser el que da y el que recibe a la vez, en ese momento esta Daniel, por detrás le daba Jorge, y David estaba siendo enculado por Daniel. Nuria se puso a pajear a Elena, Javi tocaba a Eva, y yo y yo me puse a tocar a Nuria, Elena se levantó por la otra botella de cava, en ese momento sobre la cama, Jorge se encontraba dándole por el culo a Daniel y siendo follado por David. Elena llevaba la botella vacía y acercó la boca de la botella de cava al culo de David, lo tenía abierto. David, al notar la botella en su culo aceleró el movimiento agarrando bien a Jorge por las caderas, cuando soltó un “¡me corrooo!”, Jorge jadeaba sin parar cuando notó como el culo se le llenaba de leche de David.

    – Dios ufff me corrro -dijo Jorge.

    Javier se estaba corriendo en las sábanas sin parar de gemir, mientras David sacaba su nabo del culo de Jorge, y éste se apretaba más contra Javier. Al cabo de los segundos sacó su polla y se tumbó en la cama, los demás comenzamos a aplaudir por el espectáculo que nos habían brindado.

    – Necesito beber algo -decía Jorge buscando una copa.

    Me levanté y le pasé la botella mientras me inclinaba para besarlo.

    – Ha sido buenísimo, pero el culo me molesta un poco, joder. Me ha faltado que me follaras tú -me dijo Jorge besándome en los labios.

    Una vez medio recuperados todos, nos sentamos en corro. Comenzaba a amanecer, las chicas se pusieron en el centro del corro mientras bebíamos y hablábamos, a Elena se le veía los fluidos salir del coño, de vez en cuando pasaba su mano por el clítoris. La atraje hacia mí y abriendo mis piernas, la coloqué entre ellas de espaldas a mí, y comencé a masturbarla. Abrió las piernas doblando las rodillas, Javi estaba junto a mí y comenzó a acariciarle las tetas. Mis dedos bajaban del clítoris, rozando los labios y se introducían en su vagina, la tenía totalmente empapada, comenzó a gemir. Eva estaba abrazada a Daniel, se intuía que éste le acariciaba el coño mientras ella le magreaba la polla, y Nuria estaba sentada de espaldas a David y magreándole la polla a Jorge. La botella la pasábamos de unos a otros hasta que se acabó, Jorge se levantó y abrió la tercera. Se volvió a sentar donde estaba y me pasó la botella.

    Elena comenzó a gemir más fuerte, me agarró la mano con la suya y la apretó contra su coño mientras que con la otra mano me acariciaba la polla, que solo estaba morcillona, después de la noche que había tenido. Levantaba el culo del suelo muy excitada, Javi le puso un dedo en el ojal y se sentó sobre él, ahora jadeaba. Se me estaba levantado de nuevo la polla, pero con menos rigidez, ella seguía manipulándomela. Eva se agachaba y le comía la polla a Daniel mientras un dedo se deslizaba por debajo buscando el ojal de Daniel, éste gemía al notar el dedo en su ano. La polla de Daniel estaba como la mía, morcillona poco más. Nuria le estaba metiendo un dedo, o dos, por el culo a Jorge, que se encontraba con las piernas abiertas, el nabo tieso (cosa que me llamó muchísimo la atención, la capacidad para volver a empalmarse que tenía Jorge) y la mano de Eva pajeándolo, mientras David le metía dos dedos por el coño. La botella seguía rulando entre nosotros, yo ya notaba como mi cabeza la tenía un poco bajo los efectos del cava.

    Eva se levantó y trajo la botella de bourbon, le dio un trago y la pasó a Daniel, y así fue pasando la botella junto con la de cava.

    Elena estaba ya a punto, se levantó y agarró las manos mías y de Javi, me tumbó en la cama, se sentó en mi polla y Javi se puso sobre ella metiéndosela por el culo. Su coño estaba empapado, yo ya estaba caliente de nuevo. Notaba, en mi nabo, como entraba la polla de Javi por el culo de Elena, y eso me estaba poniendo a mil.

    – Joder más, dame más por el culo… ufff moveos rápido cabronas mmm -decía Elena totalmente excitada.

    Yo me movía lo que me dejaba Javi, porque él era el que estaba bombeando. Elena jadeaba cada vez más, notaba como empezaba a mojarse mucho más su coño, señal que la corrida estaría al llegar.

    – Ufff, más rápido… mmmm -gemía Elena entre jadeos- joder ufff voy a correrme vamosss me cooorro

    Noté como se mojaba mi polla, como sus fluidos corrían por mi vientre, por mis muslos… Javi comenzó a bombear más rápido, eso hizo que yo empezase a notar que mi corrida llegaba también, entonces Javi aceleró mucho más el movimiento, yo notaba su polla en la mía como si fuese un pistón saliendo y entrando en el culo de mi mujer, hasta que se quedó parado y Javi comenzó a gemir de placer.

    – Me voy a correr también -les dije, agarrando a Elena de las caderas y moviéndola arriba y abajo- Me ufff corrooo.

    Solté la poca leche que ya me quedaba mientras mi cabeza daba vueltas, notaba como algo me llenaba las piernas y mi vientre, imaginé que sería la leche de Javi y la mía que estaban saliéndose. De fondo oía gemidos y jadeos de los demás, pero mi cabeza ya no me regía en condiciones, mis ojos se querían cerrar y eso hicieron.

    A la mañana siguiente me desperté con dolor de cabeza, la resaca. Notaba mi entrepierna empapada, me toqué y estaban mojadas las sábanas, me tendría que duchar, tenía mi vientre empapado, me pasé la mano y olía a semen, estaba bastante mojado, al abrir los ojos algo no estaba bien. Estaba en mi dormitorio de mi casa, no de la casa de Sevilla. Oí que la puerta se abría y entraba Elena.

    – Hombre, por fin despiertas -me dijo- vaya nochecita…

    – Eso digo yo -le contesté- lo hemos pasado bien, pero no entiendo qué hacemos aquí.

    – ¿Cómo que lo hemos pasado bien? -me dijo con una entonación que no me gustó nada- Anoche te fuiste con la gente de la oficina y llegaste tocado, te desnudé y te dejé con los slips nada más, pero llevas corriéndote toda la noche desde que llegaste medio borracho. Me he tenido que ir a dormir a la otra habitación. Manchaste mi camisón, tuve que ducharme, te quité el slip con intención de ducharte pero no despertabas y no podía contigo, así que te dejé solo en la cama.

    – ¿Y Jorge, y Nuria, y Eva…? -preguntaba con intranquilidad-

    – ¿Son del trabajo? No loso conozco -me dijo- conozco a los de toda la vida, a Jerónimo, a Sonia, a Carlos, a Antonio, no te veo bien.

    – Pero ¿y la casa de Sevilla? Donde follamos con todos, que vino Daniel, tu amante.

    – ¿Pero qué coño que follamos todos? ¿Quiénes follaron? ¿Qué Daniel tengo de amante? ¿Qué casa de Sevilla? -me dijo irritándose cada vez más- Óscar, me estás asustando mucho. Voy a llamar a tu hermano.

    Se marchó para hablar con mi hermano, no me gustaba la broma que me estaba gastando, quería ducharme, estaba pringoso de cintura para abajo.

    Volvió a entrar al cabo de unos minutos.

    – Tu hermano dice que viene para acá -me dijo- que te vayas duchando y te prepare un par de cosillas, que te lleva al hospital por si te han echado algo en la bebida, así que, por favor ve a la ducha que yo iré quitando sábanas.

    – De acuerdo, ¿te metes conmigo en la ducha como el otro día? -le dije inocentemente-

    – Pero ¿qué otro día ni historias? -me gritó algo exaltada- por favor metete en la ducha que tu hermano tiene que estar al llegar, has conseguido asustarme.

    Le hice caso y salí de la cama, la cabeza me dolía mucho y, desnudo, me fui a la ducha. Al salir ya estaba mi hermano allí hablando con Elena, me saludó y me dijo que me vistiera, que ya había hablado con un colega suyo y me esperaba. No entendí nada pero no quise decir nada tampoco. Me vestí y salimos mi hermano y yo de la casa, Elena me dio un beso en la mejilla y me agarró la mano de forma cariñosa. Me monté en el coche y al salir del aparcamiento de la casa, en la ventana de arriba, donde está nuestra habitación, me pareció ver a Daniel con el brazo sobre Elena mirando como nos marchábamos. Saludé con la mano pero no me contestaron al saludo…

    ¿Habría sido todo un sueño o me estaban engañando?

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    Vantheway

  • Exhibiendo a mi novia con su mejor amigo en una fiesta

    Exhibiendo a mi novia con su mejor amigo en una fiesta

    Este relato es 100% real. Voy a tratar de describir todo a detalle, para que puedan imaginarlo como debe de ser.

    Todo comenzó un día que descubrí a mi novia mensajeándose con su “mejor amigo”. La verdad es que yo siempre supe que a mi novia le gustaba mucho llamar la atención, ser coqueta y vestirse de manera provocativa. A decir verdad, eso me llamó la atención, me excitaba y daba morbo ver como otros hombres la deseaban, morboseaban o desnudaban con la mirada.

    La voy a describir brevemente para que se den una idea, ella es una mujer bajita como de 1.50 cm, blanca con cabello negro con unas piernas muy bien definidas, suaves, y deliciosas. Tiene un culo chicho pero bien formado, con hoyuelos de Venus muy marcados y unas estrías en sus nalgas que la hacen lucir muy sexy. Las tetas las tiene demasiado ricas, son naturales, grandes, con las aureolas grandes y unos pezones rosados muy ricos y duros cuando está excitada. Le gusta usar shorts cortos, vestidos pegados y faldas, es muy rara la vez que usa pantalón, Le gusta darse cuenta cuando alguien se le queda viendo a las piernas o a las tetas. Casi todas sus blusas son de tirantes o con escotes, por eso siempre es fácil exhibirse. Yo nunca juzgué ni cuestioné su vestir, al contrario, siempre la aliento a ponerse ropa sexy.

    Hasta este momento nunca habíamos hablando de esas situaciones donde otros hombres la morbosean o dicen cosas, hasta ahora…

    Sin más, esta historia comienza cuando una vez sin querer tuve que usar su celular para enviar un mensaje, en donde pude ver que se escribía con su amigo Juan. Ella se llama Caro, por cierto y yo Javier.

    Vi que Caro le mandaba mensajes cotidianamente a Juan, la mayoría pláticas triviales de lo que les pasaba día a día, él le hablaba de sus amigas o novias y ella le platicaba mucho de nosotros y lo que le pasaba en su vida cotidiana.

    Al principio me dio un poco de flojera seguir revisando su celular pero algo dentro de mi, sabiendo que le gusta ser el centro de atención dije no creo que no tenga nada provocativo. Decidí seguir revisando su plática con Juan cuando de momento me topé con unos mensajes subidos de tono, en ese momento sentí una mezcla de celos con excitación. No entendía que pasaba por mi cuerpo, una parte de mi sentía celos pero mi verga decía que le gustaba lo que estaba leyendo por que se empezaba a mover. Trataré de describir los mensajes sin revolverme tanto:

    C: amigo, como ves esta foto, crees que sea demasiado? Quiero subirla a Instagram pero no sé si me vea muy putona. (La foto era de mi novia con un vestido negro, ella estaba sentada con la pierna cruzada por lo que se levantó casi al inicio de su vagina. En la foto se veía que tenía ropa interior negra ya que se alcanzaba a ver el triangulito. Sus piernas se veían deliciosas como me gusta. La parte de arriba era de tirantes y se veía la mitad de sus tetas y tenía los brazos un poco apretando las tetas, eso hacía que se notaran más, la verdad se veía riquísima.

    J: amiga, casi se me salen los ojos jajaja. Te ves muy bien, no me había dado cuenta que están muy buenas tus piernas.

    C: No crees que es demasiado? Me da pena subirla y no se si Javier se moleste.

    J: Pues no se como te lleves con Javier, yo no veo que este mal la foto, te ves sexy pero hasta ahí.

    C: Mmm bueno, oye pero y de mis bubis no crees que se ven mucho?

    J: Pues la verdad si pero si tienes muéstralas, jajaja yo no me molesto.

    C: Hay como eres, ya me arrepentí de mandártela. Solo me jodes.

    J: Sabes que tienes la confianza para preguntarme esas cosas y mandarme lo que quieras, yo no te voy a juzgar amiga. Y no te lo digo jodiendo lo digo de verdad, se ve que tienes buenas bubis, con todo respeto, dichoso Javier, jajaja.

    C: Pues a que te refieres tonto

    J: Ya que preguntas, es que en esa foto se ve que están muy bien tus bubis, ya me había dado cuenta pero no te decía nada por respeto.

    C: crees?

    J: la verdad si, hasta me las imagino jajaja

    C: jajaja te pasas. Aunque ahora que lo dices, a Javier le gustan mucho, siempre me las chulea y agarra cuando puede.

    J: Ves! Te estoy diciendo que esta bien la foto, dichoso tu novio jajaja… oye y no tienes alguna otra opción?

    (En ese momento vi las intenciones del amigo de mi novia, pensé que ahí se quedaría pero no…)

    C: pues mira esta es mi otra opción pero me da más pena siento que se ven mucho más… (La foto era igual que la anterior pero ella estaba un poco más inclinada hacia adelante, se veían mucho más sus tetas, incluso se veía el inicio de sus pezones)

    J: uff amiga, esa foto esta mucho más sexy. Me gusta más… y también la foto.

    C: jajaja como que también la foto? Pues de que hablas?

    J: jajaja de tus bubis… se ve que estás increíbles.

    C: gracias pero creo que subiré la primera.

    J: Si, como veas. Siempre que tengas dudas puedes preguntarme y mandarme lo que quieras.

    C: lo tendré en cuenta. bueno, gracias.

    Sabía que eso la había calentado, la conozco, le encanta exhibirse y ahora tenía a alguien que le dijera lo bien que se ve. Ella regresó y le devolví su celular. No le dije nada al respecto. Solo fui al baño a bajarme la calentura por que traía la verga bien dura, hasta me dolía.

    A los pocos días fuimos a una reunión con sus amigos, ella se puso un short negro que le cubría apenas las nalgas, una blusa de tirantes y tenis. Cuando la vi, recordé la plática que tuvo con su amigo y me empecé a excitar, solo le dije uf mi amor, se ven deliciosas tus tetas, ella solo respondió no crees que sea demasiado? Le dije, no para nada, se ven increíbles. Seguro tus amigos van a estarte morboseando todo el tiempo. Ella me dijo, como crees, yo solo quiero que tu me las veas y digas cosas (pensé y tu amigo Juan claro).

    Al llegar a la fiesta todo pasó sin detalles a resaltar, hasta la hora que llegó Juan, lo vi me puse celoso pero también me excité, pensando que le iba a estar morboseando las tetas.

    Dicho y hecho, no pasaron ni 10 minutos y ya estaban platicando, yo tomé distancia para que se sintieran cómodos, pero no tan lejos para darme cuenta de todo.

    Veía como Juan le repasaba las tetas “discretamente” ella no hacía por cubrirse ni nada, en un momento vi como se abrazaron y el aprovecho para no soltarla, solo pensar como le estaba untando las tetas en el pecho hizo que se me parara la verga.

    Pasó la fiesta sin más, ya se estaban yendo las personas, quedamos unos 6, una pareja, dos amigas, Juan y yo. Estábamos bailando, aproveché para tratar de incitar a mi novia sin que se sienta incomoda, le decía al odio, como te la estas pasando preciosa, te diste cuenta como Juan no te quita la mirada de las tetas, que te dije… ibas a ser el centro de atención. Ella me respondió: “si me di cuenta pero no creo que le llamen la atención solo se le van los ojos como a cualquier hombre, hasta a ti con mis amigas, crees que no me di cuenta?” Yo me empecé a reír nerviosamente ya que no sabía si era reclamo o un comentario simple. Decidí contestarle: “pero la verdad no hay nadie como tu, tienes unas tetas riquísimas, quiero comérmelas en este momento” ella me dijo: “que rico, me encanta cuando me muerdes los pezones, ya vámonos, quiero que lo hagas”. En ese momento sabía que ya estaba excitada, era mi momento de iniciar con mi juego.

    Le dije, vamos a quedarnos un poco más, esta buena la fiesta. Le propuse que juguemos algo… me dijo que ok. Hablamos con los demás y estuvieron de acuerdo. Empezamos a jugar verdad o reto. Era mi momento de poner a prueba a mi novia y a Juan.

    El juego empezó tranquilo, estábamos sentados en circulo, mi novia se veía riquísima con su blusa de tirantes y short, tenía la pierna cruzada, se notaban sus curvas bien rico. De reojo veía como Juan y el otro wey morboseaban a mi novia. Le dije al oído, date cuenta como te morbosean Juan y (llamémoslo Erick por que no me acuerdo de su nombre). En eso ella me dijo con voz de happy ya los vi, tenías razón). Y que piensas le dije, ella me respondió no quiero que te molestes ok? (Pensé uff esto va a estar bueno) le dije claro mi amor, no pasa nada. Me dijo: “la verdad se siente bien, me gusta que me vean y que solo tu puedas tenerme” En eso puse mi mano en su pierna y le bese el cuello. Ella dio un pequeño gemido y los demás empezaron a gritarnos “hey hey, váyanse a un cuarto” entre risas.

    Siguió el juego normal, hasta que una de las amigas propuso que la novia de Erick le baile a Juan sin tocar. Todos se quedaron callados un segundo pero prosiguieron… La chica empezó a bailar un poco sexy pero no pegado a Erick. Sabía que era mi momento, me tocó retar a Juan. Y le dije: “ Te toca un shot de tequila” y todos dijeron aburrido… y dije, shot pero sin manos y desde las bubis de Caro.

    En ese momento todos volvieron a quedar callados y mi novia me vio con ojos de “que acabas de decir”. Una de las amigas dijo, lo bueno que tienes muchas tetas Caro! Todos se empezaron a reír y Juan estaba rojisimo pero tenía los ojos clavados en las tetas de mi novia.

    Sin más, mi novia se paró, se acomodó las tetas para poner el shot y Juan se sentó. Mi novia le dijo, lo bueno que hay confianza amigo y le guiñó el ojo. Yo sabía que se refería a sus conversaciones donde ella le mandó fotos. En ese momento se me empezó a parar la verga.

    Sin más, Juan muy hábil se acercó a mi novia, tenía la cara a 2 cm de las tetas de mi novia, vi como lentamente empezó a tomarse el shot, se le cayó un poco sobre las tetas de mi novia, se veían brillosas muy apetecibles. No creí que pasara más, hasta que dio un movimiento y lamió los restos de shot que se cayeron en las tetas de mi novia. No lo podía creer, le acababan de chupar las tetas a mi novia en mi cara. Estaba excitadísimo, fue una escena super sexual, se sentía muchas tensión en el ambiente.

    Ese reto dio pie a que se ponga más intenso el juego. En un momento me toco perrear con una amiga de Caro, como ya tenía la verga parada me dio un poco de pena porque sabía que lo sentiría, pero bueno. Ella tenía un vestido algo pegado, me puso el culo y empezamos a bailar. Le di 2 o 3 arrimones, ella no dijo nada solo me volteo a ver y sonrió. Estuvo rico, ayudó a bajarme un poco la calentura y menos mal no dijo nada pero estoy seguro que sintió mi verga entre sus nalgas.

    Luego revisé mi celular y eran mensajes de mi novia, me dijo: “podemos irnos ya?, estoy algo tomada y muy excitada, quiero que me cojas en el coche” le respondí: “Te excitó que Juan te lamiera las tetas?” Me respondió: no te molestas? Le dije para nada… a lo que me dijo. Se sintió muy raro que no fueras tu, pero si, me excitó mucho” Le dije, quiero que juguemos a excitar a Juan antes de irnos, quieres?” Me dijo: “seguro? No te da miedo que se salga de control?” Le dije, no creo, juguemos un poco”.

    En eso reté a mi novia a que le haga un baile sensual a Juan, ya no era sorpresa porque ya otros le habían bailado a Juan, a mi y a los amigos de mi novia. Solo que mi novia y yo sabíamos que era algo personal.

    Sin más, mi novia se paró junto con Juan y empezaron a bailar, primero sin tocarse pero sexy y ya luego se daban roses, yo estaba bien excitado, en un momento ella se dió la vuelta quedando de espaldas a Juan, vi como se acercó con su culo y empezaba a darse roses más intensos, Juan le puso las manos en la cadera y acercó sus labios al cuello de mi novia, estaban bailando muy sexy, ya sin pudor, se estaban agasajando con el baile. Los demás solo aplaudíamos y les hacíamos fiesta. Pasaron como 2 o 3 minutos así hasta que acabó la canción.

    En eso me manda otro mensaje mi novia: me dice eso querías? Me acaba de untar todo su pene” le respondí: “lo sentiste? Te gustó?” Me dijo: “estás loco, no te pusiste celoso? Si lo sentí, sentí como se le empezó a parar… y si la vedad si me gustó, tenía mucho que no sentía otro pene”. Le respondí, si me puse celoso pero también me excité” Me dijo la muy cabrona: “entonces te gusta exhibirme y que otros puedan tocarme” Le dije: “no lo sé, solo sé que tengo la verga bien dura”.

    Siguiente escena, una pareja entró al baño 5 minutos como castigo (no era castigo por que son novios) pero bueno, eso me voló la cabeza porque sabía que podía mandar a mi novia al baño con Juan.

    Sin esperarlo, no lo veía venir, al que le tocó entrar al baño fue a mi con la amiga de mi novia con la que ya había bailado… Entramos y la verdad yo no sabía que hacer, estaba concentrado en mis movimientos para que mi novia quede con Juan. Primero solo hablamos de que ya era tarde y estábamos tomados. Luego me dijo con voz coqueta: “oye, y que onda Caro y Juan, se dieron un agarrón hace un rato no te molestaste? Le respondí: “no me molesté, es un juego y todos estamos de acuerdo” Ella dijo, pues que bueno porque se ve que les gustó, hasta yo me excité un poco”. En eso pensé rápidamente: “será que esta vieja me está coqueteando?” No lo pensé más y le dije: “jajaja, neta? Porque igual yo, ya la traía bien dura”. A lo que me responde, así de dura como cuando bailaste conmigo?” Me quedé callado, no lo esperaba pero le contesté: “jajaja si, disculpa por eso no me pude controlar” me dijo: “se sintió rico”.

    Vi oportunidad por lo que dije: “Así de rico” y la volteé, la puse contra el lavabo, tenía su culo contra mi verga y empezamos a bailar. Ella soltaba pequeños gemidos, lo que me excitó más. Como pude le empecé a agarrar las piernas, el culo, las tetas, le besaba el cuello cuando ella me dijo para, me asusté un momento pero dijo, para que voy a tener un orgasmo. Ufff no se cuanto había pasado pero no me importó, la subí a la meseta del baño, le abrí las piernas, moví la tanga y la empecé a masturbar, estaba mojadisima. Con la otra mano le tapé la boca ya que empezó a gemir. Sentí como se vino en mi mano, sus piernas temblaban, sus pezones estaban hinchadísimos y mi verga estaba por explotar pero no me vine. Terminó su orgasmo, como pudo se acomodo la ropa y en eso nos tocaron la puerta de que ya había terminado el tiempo. Justo a tiempo pensé. Nos besamos, me lave las manos y salimos sin decir más.

    En eso mi novia me vio con ojos de que pasó y le escribí. Le dije, no lo vas a creer pero le acabo de regalar un orgasmo a tu amiga. Vi como ella tragó saliva y me escribió, espero lo hayas disfrutado, ahora me toca a mi.

    No sabía a que se refería y ni lo imaginaba.

    La siguiente y última escena de la fiesta es que se ve que mi novia le dijo a su amiga que le ponga un reto de pararle la verga a Juan enfrente de todos en menos de 2 minutos. Porque fue muy especifico y directo el castigo. Yo tragué saliva pero no dije nada.

    En eso apagaron las luces principales y quedó tenue la habitación, prendí un cigarro y me dispuse a ver el show de mi novia.

    Mi novia sentó a Juan en un sillón, y ella empezó a bailar frente a el, se empinaba, le mostraba las tetas salientes de su blusa. Se acercó a su oreja y empezó a lamerla mientras le decía algo… el dio un suspiro y tomó a mi novia de las piernas, la subió encima de el como de “cowboy” y empezaron a bailar así, vi como Juan se agasajaba a mi novia de las piernas, del culo, vi como el le volvió a lamerle las tetas pero de una manera más brusca, ya la situación se veía tensa, las demás parejas no perdían la vista de lo que hacían. En un momento Juan le sacó una teta a mi novia, todos lo vieron, el empezó a chuparla, a morderla, ella gemía discretamente, yo no lo podía creer, la situación se salió de control…

    En un momento mientras mi novia fajaba con su amigo, la amiga de mi novia se puso junto a mi y me dijo al oído, te excita que se agarren a tu novia verdad? Y me empezó a sobar la verga bajo la mesa, me abrió el cierre y sacó mi verga, No lo podía creer, si no me hubiese pasado a mi no creería esta historia. Tenía a mi novia a 2 metros fajando con su amigo, con las tetas por fuera frente a sus amigos y alado de mi a su amiga masturbándome. Era una escena llena de lujuria.

    Vi que mi novia empezó a moverse más rápido, abrazó a Juan, estaba teniendo un orgasmo!! Vi como Juan le mordió las tetas, la agarro de su cadera y ella le mordió el hombro mientras gemía, yo ni cuenta me di que me estaba viniendo en la mano de la amiga de mi novia, saqué chorros al mismo tiempo que mi novia. Fue una escena alucinante, la amiga de mi novia chupó su mano comiendo mi semen, me guiño el ojo y me dijo “ de nada, estamos a mano” y se rio.

    Seguramente los demás igual estaban excitados o se habrán tocado pero no lo vi.

    Me acomode el pantalón, mi novia se paró, se metió las tetas, vio hacia la verga de Juan y dijo “creo que logré más que solo pararlo, gané” Juan se había venido en su pantalón. Todos rieron, y dijeron: “creo que ya se elevó demasiado este juego” reímos todos, algo incomodos. Pasaron unos 15 minutos y nos fuimos.

    De regreso al departamento, todo fue silencio, mi novia y yo no hablamos de nada. Pensé que había sido algo malo. Llegamos, nos cambiamos y nos dormimos. A decir verdad yo no pude dormir, esperé que se durmiera mi novia y salí al baño. Me volví a masturbar pensando en lo que había pasado. Luego me quedé en la sala fumando y pensando que podría ser un problema todo lo pasado, me quedé dormido.

    A la mañana siguiente mi novia salió del cuarto, preparó café y me despertó. Yo estaba dormido en el sillón. Nos pusimos a platicar de trivialidades hasta que le dije: “bueno, no podemos hacer como que nada pasó”. Me respondió: “lo sé”. Tengo muchos sentimientos encontrados, por una parte me siento avergonzada por lo de ayer, no sé que me pasó no fui yo, no se como voy a volver a ver a mis amigos, a Juan. Pero por otro lado amor, fue algo como nunca había vivido, tuve 2 orgasmos enfrente de todos fue algo alucinante, me encantó que me vieran, que me desee, que tu te excites por eso.”

    Le respondí: “no sé que pasó pero igual a mi me encantó lo que pasó, verte con alguien más me puso a mil, me encanta que te morboseen, que tu te exhibas”. Nos quedamos callados un momento, luego nos besamos, abrazamos y empezamos a calentar.

    Le dije, entonces te gusta sentir que paras otras vergas? Te gustó sentir la verga de Juan?” Me dijo gimiendo, si, me encantó sentirla, que me muerda las tetas, que me agarre el culo” le dije así? Y le saqué las tetas, se las mordí y lamí como pude, se sentó arriba de mi, así como lo hizo con Juan, le dije: Uf me encanta tenerte así, así como te tuvo Juan. Ella se empezó a mover, estaba chorreando. Me dijo: cógeme, méteme la verga Juan. En ese momento tuve un choque eléctrico, que me dijera Juan.

    Le moví el short y se la metí hasta el fondo, le dije así quieres que te coja Juan? Así hasta adentro?. Me dijo, si, así Juan dame duro, muérdeme los pezones, vente dentro de mi. Sin más, la empecé a coger durísimo, sus tetas rebotaban en mi cara, mi dedo estaba en su culo, como podía le mordía los pezones, en eso sentí como estaba teniendo un squirt, la nalguee, y le dije me voy a venir dentro de ti, siénteme. Me dijo, si Juan, lléname de semen. No aguanté y me vine dentro de ella mientras le apretaba las tetas, la llene de semen.

    Enseguida me salí y le dije límpiame la verga, siéntela. Me dijo, uf si, quiero sentir tu semen Juan. Empezó a chupármela, aún estaba semi erecta. La lamía como nunca, le agarre la nuca con una mano y con la otra le masajeaba la vagina. En eso mi verga se recuperó y me dijo, que rico esta durísima, me encanta tu verga Juan, esta deliciosa, ella estaba en trance, succionaba mi verga, la lamia como podía imaginando que era la verga de Juan.

    Yo la empecé a masturbar como podía y le decía me encantan tus tetas, tus pezones están deliciosos, en eso empezó a convulsionarse, estaba teniendo otro orgasmo, aceleré la mamada que me estaba dando y le dije comete todo, me empecé a venir de nuevo mientras ella seguía viniéndose igual. Tuvimos otro delicioso orgasmo juntos. Nos tumbamos en el sillón, agitados, y sin aliento. Pasaron unos 5 minutos hasta que nos repusimos, nos volteamos a ver y nos dijimos al mismo tiempo “te amo».

    Sabía que era el inicio de algo increíble. ¿Ella como exhibicionista, yo como voyeur, ambos como swingers, cornudos? No lo sé… no sé que estaba pasando solo sabía que era algo que íbamos a disfrutar demasiado. ¿Es algo que han vivido ustedes? es algo nuevo para mi y mi novia la verdad no sé en qué vaya a terminar.

    Espero hayan disfrutado el relato. Tarde al escribirlo porque me masturbé 3 veces mientras lo escribía, solo de recordar todo eso.

  • La ardiente esposa de mi hermano mayor (parte 1)

    La ardiente esposa de mi hermano mayor (parte 1)

    Hola a todos quienes me leen, no sabía cómo empezar el relato de esta historia, así que debo decir que se las cuento gracias a que mi amada y excitada esposa quien me ha pedido que lo haga, pues ella cree que es una historia muy excitante.

    Esto sucedió ya hace un buen tiempo es decir cuando yo aún era muy joven, los protagonistas de esta historia, obviamente mi cuñada Becky de 30 años esposa de mi hermano mayor Juan Carlos de 35, y yo que apenas tenía 20 años. Debo decir que no me preocupo en dar sus nombres ya que estoy más que seguro que ellos nunca leerán este relato por este medio. Pero así es mejor pues así no tengo que estarme inventando nada sino solo contar las cosas como fueron en realidad.

    A decir verdad yo tenía un profundo respeto por mi hermano Juan Ca pues me había acogido en su casa no como un hermano sino como un hijo, pues él tiene 15 años más que yo y en ocasiones actuaba mejor que mi padre, entonces, entenderán tan pronto lean mi relato que yo no fui quien inició esta tenas puesta de cuernos, y que al principio no tuve la más mínima intención.

    Becky era la segunda esposa de mi hermano y yo la conocí por primera vez cuando tenía 16 años, mi hermano la conoció en un viaje que él hizo a Colombia y obviamente por su personalidad y sus atributos físicos él terminó enamorándose de ella y al poco tiempo se la trajo de Bucaramanga y se casaron.

    Ella como buena bumanguesa era alta de piernas largas bien tucas como decimos por acá y con una cintura y unas nalgas con exquisita sonrisa que todos miraban y remiraban jejeje me río solo de recordarlo; usaba siempre jeans apretados por lo que nos permitía disfrutar de su voluptuoso y bien moldeado trasero; en su rostro no había tanta belleza, pero obvio no era para nada fea, sin duda era una mujer muy atractiva y se distinguía, era una morena que se hacía notar dónde fuera, mi hermano sabía lo que tenía a su lado y en vez de causarle incomodidad o celos parecía disfrutar con la envidia de los demás, pues en mi ciudad es difícil encontrar mujeres así por la calle.

    Yo regresé de la capital cuando tenía 18 años, luego de haber terminado el colegio, y lo primero que hice es trabajar 2 años para mi papá, por lo que no tardé mucho en volver a integrarme a mi hermano y su esposa quiénes siempre frecuentaban con visitas a mi padre, ellos siempre me trataron muy bien en especial Becky que era muy amorosa conmigo. Solo que ahora regresé hecho un hombre y al parecer para ella muy atractivo pues al verme por primera vez luego de tanto tiempo me lo hizo saber, me dijo “mijiiitooo…!!”, con asombro y con su acento muy colombiano que se escucha rico, “Qué guapo y grande te has puesto!!!”, yo le dije, “en serio? Pues no me he dado cuenta jejeje” nos reímos juntos, y en sus ojos empezó todo.

    Pasaba día y noche en casa de mi hermano, incluso iba con ellos casi a todas partes, mi hermano había llegado a confiar mucho en mi y Becky siempre me mostraba ese cariñito especial que suelen dar las cuñadas cuando se hacen super amigas, entonces sin darme cuenta empecé a quedarme incluso a dormir en su casa, y entonces en una mañana cuando mi hermano había salido a no sé dónde, Becky me hizo el desayuno y mientras desayunaba ella salió del cuarto al comedor a pedirme mi opinión sobré el nuevo jean que se había comprado, y llegando de un salto de golpe y susto me preguntó:

    -Yyy…!!?? Que tal me queda…??

    Dándose vuelta y saltando mostrándome sus ricas y movedizas nalgas, yo casi que me atore con la comida en la boca lo que le causó tanta risa y a mi también, pero con el corazón en la mano por la impresión de ver su cuerpazo moverse así de sensual delante de mi abriendo sus piernas para modelarme.

    Con esto ella empezó a meterme el gusanito del pecado y la perversión, pues empecé a sentir lo que sentimos los hombres en la pinga cada vez que regresaba a ver su trasero en cualquier lugar y por cualquier motivo y ella obvio lo notaba.

    Otro día así mismo yo me encontraba viendo la televisión con mis 2 sobrinos pequeños a quienes yo les había tomado mucho cariño, y ella me llamó desde la cocina para que le ayudará con algo, fui pronto y la encontré subiéndose al poyo para tomar de arriba de la alacena algo que supuestamente necesitaba, la imagen me paro la verga de golpe pues estaba con una pierna arriba con el pantalón de la piyama estallándole en sus voluptuosas nalgas suaves y en forma de pera jugosa y dulce por su excelente cintura. Yo obvio como caballero le dije:

    -espera Becky yo me subo.

    -tranquilo yo puedo, tu solo cógeme de las piernas para que no me caiga.

    Entonces me dije en mis adentros, que hija de puuu… Como es que me hace esto?? Carajo…!!, tenía mi pulso a mil y en especial en medio de mis pantalones, sin saber si mirar con todo el detenimiento para fijar esa deseable y deliciosa imagen en mi mente y luego hacerme una paja o quitar mi mirada por si acaso se moleste por mi indecencia. Pues escogí lo primero hacerme una paja jajaja, que culo de la estúpida jajaja me acuerdo como si fuera ayer.

    Yo aún era inocentón para darme cuenta de inmediato de sus intenciones, me hizo varias más de esas escenas hasta la última que me hizo desearla cada noche, y es que quedarme a dormir ya era normal y una mañana al despertar fui hacía el baño y me encontré la puerta semi abierta con mi cuñada Becky entrando desnuda a la ducha, obvio me di la vuelta esperando que no me hubiera visto y subí de nuevo a la habitación donde dormía, solo que ya no podía quedarme encerrado pensando en que me estaba perdiendo de uno de los momentos más cachondos de mi juventud.

    Entonces muy suavemente me atreví a tratar de mirar lo que pudiera, ella me había empezado a poner muy loco, así que pude verla mientras se bañaba y en ese momento solo tenía las tremendas ganas de depositar mi semen dentro de ella, y es que ver cómo recorría sus manos sobre sus tetas, su cuca y sus nalgotas que ya no eran de ella sino mías de tanta paja, me tenía a verga limpia con una erección que me causaba dolor, delicioso dolor y además desesperación y ansiedad.

    Entonces paso una gran sorpresa y es que me llamó, “Jimmy mi amor ayúdame con algo por fa!!”.

    Yo salté del susto y haciendo como que salía de mi habitación le respondí, “siii…?? Como te ayudo mi Becky”. Entonces me pidió que le pasara un botella de rinse de un cajón de su habitación, así que fui, saludé a mis sobrinos, mis pequeños sobrinos que jugaban entre ellos y se lo llevé quitando mi rostro al entrar al baño.

    -aquí te lo deejooo -le dije.

    Pero ella me corrigió.

    -epa mi amooor!!! Dámelo en las manos que no puedo salir y mojar el piso, -se rio bajito jjjj y me dijo- no te hagas que no quieres verme si ya te vi haciéndolo hace unos segundos -y se rio más alto jajaja-, tranqui mi vida no hay nada de malo en eso, es normal que pase.

    Y yo sonrojado y muerto de la vergüenza le dije, “perdooon!!” Con cara de adolorido jajaja,

    -ok pero cierra la puerta -me dijo.

    Yo, nooo!!! Tragame tierra!!! Que me estoy quemando por mi cuñada, la evidencia de mis sentimientos de culpa quedaron esa noche en mis manos corriéndose viscosa y calientemente entre mis dedos jejeje, y es que hasta ese momento nunca imaginé que me dejará de importar que fuera la mujer de mi hermano y la madre de mis pequeños sobrinos, sin embargo parece que a ella eso le dejó de importar muuucho antes que a mí. Aquí viene lo grande.

    Poco tiempo después yo ya había conseguido trabajo en una institución importante de mi ciudad y también me había hecho de una noviecita con la que luego de un tiempo terminaría casándome como un pendejo a muy temprana edad, vaya baboso que fui, pero bueno eso no importa ahora, sino únicamente mi cuñadita Becky.

    Yo regresaba cansado y triste por la noche a la casa de mi hermano quién me había pedido de favor fuera a cuidar a Becky y los niños porque él iba a salir de viaje unos 3 días a ver si concretaba unos negocios, a lo que yo accedí sin problema.

    Entonces llegué ingresando por la puerta de atrás de la casa con todas las luces apagadas como siempre y me dirigí al cuarto de Becky que miraba televisión con mis 2 sobrinos dormidos a su lado derecho, saludé brevemente y con algo de desánimo le dije:

    -Quihubo…

    Ella me saludo diciéndome:

    -hola mijito bello buenas noches que me le pasa?? Porque viene así, no me le fue muy bien en el trabajo??

    Pero en realidad más que eso era que había peleado con mi novia pues ya veía algunas bobadas en ella que más luego me pasarían factura.

    Entonces ella me dijo:

    -ven acá acuéstate a mi lado y cuéntamelo todo.

    Y eso fue lo que hice, prometo que a pesar de todo no hubo ninguna mala intención en mi lo puedo jurar, simplemente me acosté como un paciente lo hace con su sicólogo y empecé a contarle lo sucedido y me embalé en los detalles, tanto que no me di cuenta que sus caricias en mi cabello habían bajado a mi pecho que para esa época ya estaba poblado de vello, entonces surgió una desconcentración en mi habla y empecé a dejar que sus manos placenteras recorrerán mi pecho, no quise creer lo que empezaba a suceder.

    Pensé que era yo el mal pensado por los deseos que en el pasado cercano había tenido por mi cuñada Becky, pero no, me equivoqué pues ella empezó a preguntarme si me gustaban sus caricias, a lo que respondí tímidamente que obviamente si, entonces me dijo algo para convencerme de que era bueno.

    -sabes mijito…? Mis hermanos mayores solían pagarme $5000 pesos para que les acariciara el pecho, decían que los relajaba, a ti te está relajando.

    Y como un hipnotizado le contesté:

    -siii muuchooo…

    Entonces ella en ese preciso momento se acababa de convertir en la descubridora del placer más delicioso y excitante que tengo en mi cuerpo y es las caricias suaves y sensuales sobre las tetillas de mis pechos, debo decir que gracias a Becky hoy mi esposa logra las más duras erección de mi pene antes de hacer el amor pues ella sabe que me vuelve loco, por ello agradezco a mi caliente cuñada que no haya parado ese día y que haya dado rienda suelta a sus deseos.

    Entonces ella siguió con el jugueteo y yo dejándome llevar a donde ella carajo quisiera; ella abrió los botones de mi camisa y me pidió que me quitara la corbata que llevaba puesta, lo hice y luego humedeció sus dedos con saliva de su lengua que salió como haciendo hilos y los frotó suave y lentamente sobre la punta de mis tetillas y me hizo jadear suavemente, aahhaaa…!!!, no había forma de parar mis pajas nocturnas se estaban convirtiendo en realidad cuando menos los esperé.

    Nos miramos fijamente y nos dimos un beso muy agitado casi sin poder respirar entrelazando nuestras lenguas, y se nos vino de repente a la mente algo que se nos había olvidado, los niños…! Me dijo:

    -Papito será mejor irnos a tu cuarto, pues si se despiertan se les hará muy extraño ver a su tío en la cama -dijo mi Becky que en realidad era de mi hermano mayor pero que en unos cuantos pasos más para arriba, seria toda mía.

    Me pidió que me adelantara a la habitación donde yo solía dormir cuando los visitaba que queda medio piso arriba antes de la azotea, mientras ella se encargaba de dejar bien acomodados y dormidos a los peques, fui obediente y así lo hice, y me quedé sentado en la cama esperando con la puerta abierta a que llegara.

    Mi respiración ni qué decir totalmente agitada, mis manos totalmente ansiosas de tomarla, acariciarla, estrujarla por todas sus deliciosas partes, mi verga pedía firmemente ser liberada para entrar en su cuca, simplemente no podía creer lo que estaba por suceder, se demoró un par de minutos que para mí parecían años, no sé quién puede entender esto de los que me leen.

    Entonces apareció caminando lentamente descalza, se había puesto un corto camisón negro de esos de lencería, le llegaba justo a sus caderas amplias con forma de pera, que combinaba perfectamente con sus bragas negras, y sus piernas largas rellenitas, sin duda esto ya se lo había pensado una y otra vez, su fantasía se estaba haciendo realidad, se iba a comer a un hombre muy joven, un colágeno, uno que era su propio cuñado y tenía esa noche y otra más para devorárselo completito.

    Se quedó parada en la puerta me miró sonriendo coquetamente y me preguntó si me gustaba lo que estaba viendo, le pedí que entrara que ya no aguantaba más la espera, y se abalanzó a mi que por fin pude agarrar su culo y sentir su suavidad en las palmas de mis manos uufff, tenía mi bóxer mojado de lo babosa que estaba mi pinga por mi Becky. Nos besamos desesperadamente comiéndonos las lenguas y al principio me deje llevar por mi cuñada que tenía obviamente mucho que enseñarme.

    Me sacó la camisa y me tendió en la cama para seguir con lo que había quedado pendiente, hinchar mis tetillas al máximo con sus labios y su lengua, en ese momento me era muy difícil resistir la sensación tan fuerte que descubrí cuando ella me besaba me lamía y chupaba mis pechos, jajaja me resulta gracioso contar ahora los gemidos de placer que salían de mí, cómo me hubiera gustado grabar en video esa escena en la cual ella estaba empinada con su culazo hacia arriba agazapada chupando y chupando como queriendo sacarme mi leche por ahí jajaja suena un poco loco pero así lo hizo y yo vibré más que nunca al punto de una casi eyaculación.

    En ese momento funcionó mi instinto y llevé mis dedos por entre sus piernas hacia sus labios vaginales pues también quería darle placer y me encontré con su concha goteando y muy caliente, ella gimió y dijo, “uuuooo…!! Qué rico me estás topando papito”, entonces sus gemidos se juntaron a los míos, había una fiesta de placer y todavía no habíamos empalmado nuestros sexos.

    Se detuvo un instante para mirarme fijamente a los ojos y decirme totalmente decidida:

    -mi amooor pídame lo que quiera que yo se lo hago todo sin ningún problema, por favor pídame..!!! Que lo único que quiero es complacerlo sin ningún límite…

    -wow me lo dices en serio mi vida?

    -pero claro no quiero que desaprovechemos lo que estamos viviendo y necesito que conmigo te complazcas como tú desees.

    Si en ese entonces hubiera sabido todo lo que ahora sé hubiéramos hecho verdaderas perversiones, pero ya que se me había ofrecido como en bandeja de plata le pedí algo que hasta ese momento no lo había conseguido con ninguna otra mujer, le dije:

    -te gusta mi pene venoso??

    Me dijo entonces qué le parecía espectacular pues en su cuquita le daría mucho placer al sentir mi pene tan hinchado y grande, le dije entonces:

    -quiero que hagas esto, quiero que me lo chupes y me lo succiones hasta sacarme toda mi leche y que te la tragues completa que no dejes ni una gota, lo quieres hacer?

    Sonrió con picardía y se dirigió hasta mi verga erecta sin decir nada mientras yo seguía acostado y como si fuera un niño tierno empezó a darme besos sobre el glande que ya estaba muy glande jajaja, lo empezó a chupar como a un helado de crema y poco a poco fue aumentando la intensidad hasta llegar a tragárselo todo, tanto que la hice toser algunas veces, hasta ese día nadie me lo había mamado con tanto placer hasta mojar mi escroto que también tuvo que lamerlo.

    Paso unos 6 a 7 minutos jugando con mi pinga en su boca y yo no supe aguantar más pues Becky era toda una experta así que cumplí con mi cometido y conjuntamente con un gran gemido llene de alimento de vida toda su boca, Becky se sorprendió por mis chorros juveniles que abundaron su garganta y empezó a abrir los ojos como diciendo wow que gran descarga como me trago todo esto…!!!

    Yo le recordé su oferta e hice que se comiera todo mi semen que quedó sobrando en mis bolas y lo hizo como si se tratase de un manjar de leche, no dejo ni la más mínima gota.

    Apenas eran las 10:30 de la noche y habíamos empezando con mucha fiebre de sexo que terminaría siendo corto el tiempo por tanto deseo que se desbordaba de nuestros cuerpos.

  • Por provocar me follaron intensamente

    Por provocar me follaron intensamente

    Hola chicos soy Andrea, esta vez les traigo algo diferente, espero que lo disfruten mucho.

    Me encontraba en casa preparándome para uno de mis paseos nocturnos habituales, para esa noche me puse solamente una camiseta delgada con tirantes que me dejan un escote muy pronunciado y para abajo unos leggings deportivos corto el cual me queda muy ajustado a los muslos, lo prepare haciéndole un agujero en la parte de mi hoyito porque decidí salir con mi plug de colita de zorra, espere que fueran las 2 am y salí lentamente de mi casa.

    Para esa noche me había propuesto caminar un poco fuera del terreno, lo había intentado un par de veces, pero siempre tapada con un gran abrigo y por un par de calles solamente, esta vez saldría solamente vestida así, pero con mi antifaz y mi peluca, salí de casa lentamente, mirando que no hubiera nadie, una vez afuera me acerque a la reja principal, me apoye en ella para ver mejor, vi que pasaban pocos autos y no pude ver a ninguna persona, entonces muy lentamente comencé a abrir la puerta de la raja para salir, mire a todos lados y termine saliendo a la calle, me sentí muy nerviosa, mi corazón palpitaba por la situación y por la posibilidad de que alguien me viera vestida así y con mi colita de zorra.

    Empecé a caminar lentamente mirando a las ventanas de las casas, algunas aún con luz, mi corazón estaba a mil y mi cara estaba muy caliente, disfrutaba mucho de mi paseo nocturno por la calle, el viento rozaba mi piel descubierta y mis pezones se pusieron muy duros tanto que se marcaban a través de mi polera, continúe caminando lentamente mientras meneaba mi culito como una puta buscando algún cliente.

    Al avanzar un par de calles, estando cerca de una parada de autobús vi como a lo lejos se acercaba una persona hacia mí, al acercarnos más pude verlo mejor era un hombre joven un poco más alto que yo, se me ocurrió provocarlo un poco, cuando ya estaba muy cerca deje caer mis llaves a un lado de la acera, me di la vuelta y me incline levantándole todo el culo para que viera mi colita, empecé a mover mis nalgas lentamente para él, pero solo paso cerca de mí sin detenerse, lo vi pasar por mi lado, entonces rápidamente le dije.

    -«Ey disculpa, ¿me podrías ayudar?».

    Me puse en 4 rápidamente, él se volteó y me miró con intriga, yo le dije.

    -«Se me cayeron mis llaves, ¿podrías ayudarme a recogerlas, por favor?».

    Él tímidamente se acercó a mí sin decirme nada, yo me acomodé en 4 frente a él, lo miré por sobre mi hombro y le dije.

    -«Solo necesito que me empujes un poco para poder alcanzar mis llaves».

    Seguí fingiendo intentar conseguir mis llaves moviéndole el culo eróticamente, sentí sus manos tocarme bajo las nalgas, me tome mi tiempo para dejarlo disfrutar de la vista de mi cuerpo, finalmente tome mis llaves y me moví hacia atrás, el movimiento rápido provoco que él pusiera una de sus manos en mi culo, me puse de pie y le di la vuelta para verlo, él estaba rojo, pero su mirada denotaba algo de nerviosismo y timidez, yo le dije sonriéndole.

    -«Muchas gracias por ayudarme, eres muy lindo y amable, ¿cómo te llamas?».

    Él me dijo tímidamente.

    -«De nada… Fue un placer, me llamo Juanjo».

    Él se dio la vuelta y empezó a caminar, yo no quería perder la oportunidad de que alguien me tocara en plena calle, así que lo tomé del brazo rápidamente y le dije.

    -«Espera por favor, déjame agradecerte, Juanjo».

    Él me miró sorprendido, entonces yo le dije.

    -«Por haberme ayudado, te dejaré tocarme todo lo que tú quieras».

    Él me miró confundido y me preguntó.

    -«¿A qué te refieres con tocarte?».

    Yo le sonreí pícaramente, tomé sus manos y las puse en mis tetas, entonces le dije con un tono erótico.

    -«A esto querido Juanjo, puedes tocarme donde tú quieras».

    Él miró a todos lados antes de hacer ningún movimiento, empezó a sobarme las tetas, apretándolas suavemente, yo empecé a calentarme porque me estaba tocando en plena calle donde cualquiera podía vernos, Juanjo con sus movimientos provoco que mis tetas se salieran un poco de mi camiseta, así que yo me baje los tirantes por los hombros y deje que mis tetas quedaran desnudas para él, el continuo apretándolas muy rico, apretó mis pezones con fuerza, yo gemí un poco suavemente, mire a los lados para ver si venía alguien, por suerte no vi a nada.

    Juanjo me tomo por las caderas y me dio la vuelta con fuerza, debo admitir que parecía tener mucha fuerza, empezó a frotarme el culo con sus manos, recorrió mis piernas y mis nalgas en su totalidad, yo me moví un poco, para acercarnos a la parada de autobús, me subí en la banca de rodillas y le deje mi culo a su disposición, siguió manoseándome muy rico, de pronto sentí como Juanjo empezó a bajarme el leggins hasta las rodillas yo levante mis rodillas un poco para que me lo sacara del todo, me lo quito y dejo mi culo desnudo para él.

    Continuo manoseándome las nalgas, de pronto sentí algo húmedo en mi conchita, me gire y lo vi comiéndome la conchita con pasión, su lengua me recorrió completamente, me hizo estremecer completamente, yo me deje llevar y deje que me comiera todo, sentí como quería sacarme el plug de zorrita del culo, yo con una de mis manos me abrí un poco las nalgas para facilitárselo, finalmente me lo saco lentamente, escupiéndome el hoyito para lubricármelo, al sacarlo lo dejo a un lado y sentí como su lengua entro totalmente en mi culo saboreándolo en su totalidad, yo me estremecí nuevamente y gemí «aaa… Mmm… Aaa..».

    Juanjo me comió el culo suavemente, empezó a meterme los dedos en la conchita masajeándomela por fuera, yo estaba disfrutando mucho del momento, entonces escuche a gente acercarse a nosotros.

    Yo me asuste y trate de bajarme de la banca, pero Juanjo me continuó sujetando con fuerza sin dejarme bajar y continuó comiéndome el culo, la gente cada vez estaba cerca, logre bajar de la banca, pero quede en 4 sujetando mis manos en ella, la comida de culo y los masajes en mi concha ya me estaban provocando placeres muy grandes, sentí como estaba pronto a tener un orgasmo, la gente paso por frente nuestro y yo simplemente agache la cabeza para no mirarlos, me gire para decirle a Juanjo.

    -«Espera… Por favor… Mmm… Para… Nos… verán».

    Él sacó su lengua de mi hoyito y sus dedos de mi conchita, yo estaba jadeando mucho, era imposible que las personas que pasaron no me hubieran visto, Juanjo se me acercó al oído y me dijo susurrándome.

    -«Lo siento, pero ahora te daré todo lo que me pediste, putita».

    Yo me queda desconcertada, Juanjo me metió dos dedos en el culo y empezó a follármelo, yo me empecé a retorcer y quise librarme de él, tomo mis leggins y me los puso dentro de la boca, tomo mis brazos y me los puso detrás de la espalda, yo caí con mi cara directo al suelo, Juanjo tenía mucha fuerza y con sus dedos no pude moverme con libertad, me estaba forzando a sentir placer, pero yo misma lo había provocado, el saco sus dedos y sin soltar mis brazos me continuó comiendo el culo con dureza, su lengua se sentía muy adentro, con su mano libre empezó a meterme los dedos en mi conchita, yo sentí demasiado rico, el orgasmo era inevitable.

    Juanjo me estaba provocando un orgasmo muy duro en plena calle, sentí como el orgasmo me llego con fuerza, mi cuerpo tembló entero y me retorcí muchísimo mis piernas poco a poco cedieron y quede tendida en el suelo, Juanjo se separó de mí, me dio la vuelta y me sentó apoyando mi cabeza en la banca, se me acerco de nuevo y me dijo.

    -«No hemos terminado putita, ahora me toca llenarte la boca».

    Me saco el leggins de la boca, también me quito el antifaz y la peluca tirándolas a un lado, yo solté saliva y jadeaba por el orgasmo tan rico que me había provocado, no pude resistirme a sus intenciones, saco su pene y me lo metió a la boca con fuerza, era grande y me lleno completamente la boca, solo pude dejar que me follara la boca, la abrí lo más que pude para que no me lastimara, su pene me provoco arcadas en varias ocasiones, me ahogaba mucho, me follo la boca con dureza, cuando por fin me lo saco yo le pedí casi rogándole.

    -«Por por favor… Déjame… Me dolió mucho…».

    Él sin decirme nada me dio la vuelta, apoyo mis brazos en la banca y me puso en cuatro, yo me giré para verlo y lo vi posicionando su pene directo sobre mi hoyito, yo empecé a moverme para que no me penetrara, él me tomó la cintura con sus dos manos, su fuerza me impidió seguir moviéndome, yo aún estaba sensible por el orgasmo y no tenía muchas fuerzas, me metió la punta y yo solo pude gemir de dolor «ayy…  Espera… Mas… Despacio», él me saco la punta, me lleno de saliva el culo y me metió dos dedos, me lubrico bien el culo y volvió a meterlo, en esta segunda ocasión su pene entro mucho más fácil y me provoco sensaciones muy ricas en mi hoyito, aquel chico me estaba violando el culo en plena calle y yo comenzaba a disfrutarlo como una puta cualquiera.

    Juanjo empezó a follarme el culo lentamente, pude sentir cada movimiento de su miembro mientras llenaba mi hoyito, las sensaciones eran muy ricas y no podía resistirme a él, instintivamente apretaba mi hoyito cada vez que él lo metía hasta el fondo, empezó a darme más duro yo me aferre a la banca como pude, las sensaciones de sus embestidas me dieron mucho placer, a los minutos de estar follándome sentí como empezó a acelerar más y aplicar más fuerza en cada embestida, mis nalgas chocaban con su pelvis con dureza, mi cuerpo temblaba entero, de pronto sentí algo caliente que inundo mi hoyito, él empezó a jadear de placer y empezó a bajar el ritmo.

    Supe entonces que se había corrido dentro de mi culo con abundancia, su pene palpitaba mucho y con mi culo solo lo apreté para sacarle hasta la última gota de leche, el continuo sus movimientos muy lentamente hasta que finalmente se detuvo y saco su pene, su leche empezó a salir de mi hoyito lentamente, yo continúe jadeando con mi cara apoyada en mis brazos, pensé que sería todo, que después de eso él me dejaría libre y yo podría volver pronto a casa, sentí que los labios de mi conchita se abrieron bastante y algo caliente empezó a recorrerla totalmente, yo me gire nuevamente y vi al chico comiéndome totalmente la conchita, yo no podía creer que él aún seguía follándome, era insaciable y yo no podía resistirme a sus lamidas tan ricas, luego de unos minutos él se separó de mí, y rápidamente sentí como algo duro entraba en mi conchita, me gire con sorpresa y él estaba con su pene follándome otra vez, yo le dije.

    -«Por favor para nos verán por favor déjame… Mmm… Ya me follaste el culo…».

    Él continuó dándome embestidas, su pene caliente me llenaba bastante, se empezó cada vez a sentir más rico, él me tomó del pelo y me levantó con delicadeza la cabeza, entonces me dijo.

    -«Te voy a seguir follando hasta que quedes satisfecha putita, además no me digas que no te gusta, tú me provocaste y yo solo te estoy dando lo que me pediste».

    Yo totalmente entregada, le respondí.

    -«Por favor no… Aaa… No mas… Aaa… Mmm… Ufff… Para no quiero mas…».

    Sus embestidas me estaban volviendo loca, empecé a gemir mientras me resistía para no hacerlo, «aaaa…  Mmmm… mmm… Aaaa», de pronto escuché una voz a nuestro lado.

    -«Vaya mira qué tenemos aquí, parece que no se pudieron aguantar».

    Yo miré cómo pude y vi que eran 4 hombres, vestidos con ropa de trabajo, algo así como electricistas o constructores, traté de esconder mi cara y cerré mis ojos, me estaban viendo ser follada en plena calle, uno de los hombres dijo en tono jocoso.

    -«Que rica esta tu novia joven, se nota que le encanta que le des duro».

    El sin dejar de follarme, les dijo.

    -«Esta putita no es mi novia, solo es una zorrita que quería que la follara en plena calle, pero creo que ya está satisfecha».

    Luego de decir eso, él sacó su pene de mi conchita, me tomó de la cintura y me puso de pie mirando a los hombres, yo no podía creer la situación, Juanjo me preguntó.

    -«¿Quieres más o ya tuviste suficiente putita?».

    Yo me sentí totalmente a su merced, la follada que me estaba dando me dejó muy excitada y sensible, mi conchita pedía más placer, yo había provocado esa situación y estaba recibiendo mi recompensa de la manera más guarra y sucia de todas, le respondí tímidamente.

    -«Aun no tengo quiero mas  follame mas por favor dame hasta que me desmaye del placer…».

    Él solo esbozó una sonrisa, me dio un empujón hacia los hombres, unos de ellos me sujeto de los hombros, yo quede apoyada en su pecho, Juanjo me tomo de la cintura, me acomodo y me volvió a meter el pene por el culo, yo gemí «aaaa… Mmm… Aaa», empezó a follarme el culo agresivamente yo solo me aferré al hombre que me sujetaba, al estar de pie mis piernas temblaban mucho más, Juanjo me follo muy rico el culo y mientras lo hacía masajeaba mi clítoris, sentí como me llenaba el culo de leche otra vez a la vez que me llegaba un orgasmo muy intenso, gemí de placer «aaa… Siii… Mmmm… Siii… No pares… No dejes de follarme… El culo… Que ricooo se sienteee…», se corrió nuevamente, llenándome el culo de su leche, saco su pene yo no podía sostenerme en mis piernas, los hombres me sujetaron entre todos agarrándome de las tetas y del culo, yo estaba muy exhausta y mi mente estaba totalmente en blanco, solo escuche que Juanjo les dijo a los hombres.

    -«Parece que la putita aún no está satisfecha, porque no la ayudan señores, es toda suya».

    Todos comenzaron a manosearme muy intensamente, yo no podía reaccionar para nada, mi mente se nubló y sentí que perdí un poco el conocimiento, solo sentí levemente como aquellos hombres me manosearon entera, me follaron la conchita y el culo, me tumbaron en la banca para follarme y me pusieron en distintas posiciones, solo para descargar toda su leche sobre mí, sin darme cuenta me habían cubierto de su semen, yo no volví en mí sino hasta un rato después de que los hombres me usaron y se fueron, Juanjo me dijo.

    -«Parece que te gustó mucho lo que te dieron, te aferraste a ellos como una perra en celo y gemiste como loca, ahora me correré en tu boca para también irme a mi casa».

    Él acercó su pene a mi boca y comenzó a follarla nuevamente, me provoco arcadas y ahogos contantes, finalmente me tiro su corrida en la boca, yo me la trague toda como pude, el continuó moviendo su pene dentro de mi boca para limpiarlo, yo le pase la lengua por todos lados, finalmente lo saco y me dijo.

    -«Fue un placer ayudarte querida, espero que te gustara la noche».

    Se fue dejándome desnuda y cubierta de semen, yo a los 30 minutos me sentí con algo de energía para volver, pero mientras tanto pasaron autos viéndome, sentada desnuda con las piernas abiertas cubierta de leche de desconocidos, al estar ya más recuperada, me vestí de nuevo, tomé mi cola y volví a casa rápidamente para ducharme, la experiencia se había salido totalmente de control y me habían follado por todos lados, pero sin duda me había encantado ser tomada de esa forma por aquel joven.

    Chicos, acá termina esta fantasía, déjenme contarles que esta historia, la escribí inspirada en lo que me escribió un lector que se autodenominó Juanjo, él me expresó su fantasía conmigo y a mí me gustó mucho así que quise transfórmala en una pequeña historia imaginándome y dándole un contexto como si fuera una experiencia real, espero que les guste, y si quieren mandarme sus fantasías o algo parecido, me encantaría leerlas para escribir sus fantasías más eróticas conmigo, les mando un beso a todos.

  • Cecilia se ofrece a otro hombre

    Cecilia se ofrece a otro hombre

    Cecy y yo llevábamos ya más de 3 años juntos y habíamos vivido muchas cosas juntos desde ese viaje a playa del Carmen dónde nos conocimos y me presentó a la que resultó ser su amiga y compañera de trabajo: Mariela.

    Mi hembra se había vuelto mucho más caliente y deseosa de experimentar siempre cosas nuevas en el terreno de la lujuria.

    Le encantaba que saliéramos con ella vestida para excitar a los demás, Mariela había tenido mucho que ver con eso, era una influencia tremenda en Cecy en lo que toca al modo de vestir descaradamente…

    Cecy acostumbraba contarme las cosas de Mariela mientras teníamos sexo y me di cuenta que poco a poco algo se empezó a incubar en el interior de Cecilia.

    Nuestra rutina favorita era salir en viernes por la noche a tomar unas cervezas o tragos a un bar donde pudiera ella mostrar su cuerpo.

    Era ya para ese entonces muy popular en la página donde subíamos fotos de ella semidesnuda o desnuda.

    Teníamos muchos contactos que la veían ahí desnuda para placer de ellos y con los que teníamos más confianza estaban agregados como contacto-familia.

    Tenían acceso a las fotos explícitas que subía Cecy masturbándose o mostrando descaradamente su caliente cuerpo.

    Sus aureolas eran ya muy bien conocidas por los contactos que teníamos en la página o por las fotos que subíamos a grupos donde podían admirarla y masturbarse viendo su cuerpo.

    Así fuimos haciéndonos de varios contactos que eran de la ciudad y varias veces salimos a tomar la copa con algunas parejas que conocimos ahí y siempre terminábamos en una sesión de intercambio con ellos.

    Cecy era muy caliente y le encantaba que la viera coger con otros frente a mi.

    Todo iba muy bien en esos términos, ella le dedicaba buen tiempo de cada noche al regresar del trabajo a leer y contestar los comentarios que ponían en sus fotos publicadas.

    Hasta que un día, estando en la recámara después de una sesión de sexo salvaje con ella, se puso a leer los comentarios y noté que se quedó un buen rato viendo un comentario que le habían puesto.

    ¿Que paso amor? ¿Te molestó lo que te escribieron? Le pregunté acariciándole las tetas desnudas y volteando a verme me señaló la pantalla y me dijo: lee!

    Me acercó la laptop y empecé a leer el comentario:

    Cecilia…vaya sorpresa encontrarte aquí y de esta forma, siempre hemos sabido que eres caliente y más por tu amistad con la Mariela que tiene una fama ya de putona muy bien ganada en la oficina pero nunca pensé que fueras tan atrevida tu también!

    (La foto en los que estaba el comentario era un desnudo donde ella estaba acostada boca arriba con las piernas cruzadas tocándose los pezones con ambas manos).

    Yo le había tomado la foto y recuerdo en esa sesión ella estaba caliente imaginando cuántos hombres se masturbaban ya habiendo visto muchas fotos más de ella.

    El mensaje terminaba de la siguiente manera:

    “Cuando leas este mensaje quiero que al día siguiente me busques en la oficina y me digas que ya sabes que me masturbo viendo tu cachondo cuerpo”

    Se quedó helada y volteó a verme preguntándome:

    ¿Qué hago?

    Muchos hombres y parejas habían visto ya todas sus fotos y con algunos habíamos intimado de manera frecuente pero este era el primer hombre que la encontraba en la página que trabajaba con ella…

    Al verla, reconocí en su rostro lo que estaba sintiendo, Cecilia y yo no teníamos secretos y nos conocíamos tan bien que era inútil negar que a ambos nos éxito mucho la situación.

    Pues, antes que nada, dime, ¿quieres agregarlo como contacto en la página?

    Sí, dijo bajando la mirada un momento reconociendo que ya sabía yo lo que estaba pasando por su mente

    ¡Si quiero agregarlo! ¡Quiero que vea todas las fotos!

    Segura? Mira que está en tu oficina y no hay vuelta atrás, ¿te atreves a agregarlo como contacto familia?

    -esas fotos para contactos familia eran muy explícitas, había varias dónde se veía a Cecy mamándome y recibiendo semen en la boca y tetas, había algunos videos pequeños de ella y otros hombres cogiéndosela y dos en relaciones lesbianas con Mariela y otra mujer.

    Cecy no me contestó pero tomo la laptop y agrego a Raymundo, su compañero de oficina como contacto-familia.

    Listo! Dijo divertida y excitada por lo que podía venir.

    Nos fuimos a dormir abrazados después de otra sesión de sexo intenso.

    Cecy se vistió como lo hacía cuando salíamos los viernes por la noche a pasarla bien ( aunque era apenas miércoles):

    Blusa blanca sin bra que dejaba ver claramente sus tetas y areolas que me tenían encantado desde que la conocí, falda azul marino a media pantorrilla con una abierta tremenda por detrás haciendo contraste con su piel clara y zapatillas altas como me gusta.

    Le di el visto bueno y salimos rumbo a nuestros trabajos, era obvio que se vistió así para encontrar a su amigo del trabajo.

    Regresé un poco antes que ella a casa y cuando llegó traía una cara de satisfacción que sabía bien reconocer yo cuando Cecilia traía algo entre manos.

    Sentándose en la sala mientras tomaba la laptop para ver la página en cuestión me dijo a petición mía como había estado el encuentro entre ellos.

    Pues, me dijo Cecy viéndome divertida, lo fui a buscar a su oficina a media mañana y le pregunté antes que nada cómo había encontrado esa foto.

    Él me dijo que en realidad no es muy fan del sitio de fotos pero que un amigo suyo le había platicado que había grupos dentro de la página y uno de ellos que se llamaba: “mujeres de México” tenía fotos atrevidas de chicas de aquí y entró a verlo por cachondez más que nada.

    En ese momento mientras me decía eso, se dio cuenta que podía ver claramente mis tetas a través de la blusa y lo noté nervioso y excitado.

    Sentados como estábamos enfrente de su escritorio me acerqué más a él y le pregunté:

    ¿Te gustó lo que me viste?

    Sí! Dijo de inmediato mientras su mano derecha se acercaba a mi seno y lo acariciaba a través de la tela de la blusa.

    Te agregué como contacto-familia en la página para que puedas ver todas mis fotos, quiero que dejes comentarios explícitos en ellas y si te portas bien igual y luego.

    Le dije apretándole el pene con la mano mientras me ponía de pie y le daba un beso cerca de sus labios y me despedí saliendo de su oficina moviendo mis nalgas.

    “No te vayas a masturbar mucho” le dije soltando una carcajada.

    ¡Qué cachonda eres Cecilia! ¡Por eso me encantas!

    Vamos a ver si ya vió las fotos si ella contenta y abrió la página.

    Había muchos comentarios de Raymundo en todas las fotos familiares, vi cómo Cecilia sonrió satisfecha de saberse deseada por ese macho nuevo y lentamente apagó la laptop y empezó a desnudarse mientras me decía:

    Ven, vamos a la recámara, quiero que me cojas muy fuerte está noche!

    Mientras la penetraba salvajemente por el ano me di cuenta que ella estaba fantaseando con coger ya con su amigo del trabajo y se vino varias veces como loca.

    De la página pasaron al whatsapp y se mandaban mensajes muy explícitos a diario, ella me enseñaba todo lo que escribían y después cogíamos con mucha lujuria.

    Dentro de los mensajes empezaron a intercambiar fotos íntimas y un día Cecilia me enseñó una foto que le envió su amigo.

    Era en su recámara y estaba él sentado en la orilla de la cama con su verga bien erecta, estaba grande, muy grande como le gustan a mi Cecy y me dijo ella:

    Me gusta mucho este cabrón, quiero que me la meta por todos lados, pero quiero que la primera vez estemos juntos y veas como me posee, ¿quieres?

    Me dijo Cecy acariciándome la verga y le contesté:

    Va, cogetelo como solo tú sabes!

    Cecy se acercó a darme un beso francés y dijo: está hecho entonces!

    Días después, me llamó para decirme que iba a salir con él y Mariela y su amante a tomar una cerveza, pero que no me preocupara, que lo nuestro seguía en pie, solo era para calentarlo más.

    Esa noche regresó Cecy tarde ya y entrando vi su cara de lujuria mientras me decía:

    ¡Casi me dejo coger! ¡Es muy caliente! ¡Cómo yo!

    Le pedí que me contara mientras íbamos a la recámara y mientras se desnudaba vi que tenía un chupetón en la teta derecha…

    Antes que dijera nada yo me dijo Cecy: sí lo dejé que me mamara las tetas ya casi me vengo solo de sentirlo chupándomelas!

    Pero no cogimos, lo masturbe y le expliqué que nosotros somos una pareja abierta y que nuestro trato era dejarme coger con él pero estando tu presente.

    Mientras me decía eso Cecy, la penetre por la vagina y tomándola de las nalgas empezamos a movernos como locos mientras le decía yo:

    ¿Cuándo quieres que te la meta Ray?

    Mañanaaa! Dijo Cecilia viniéndose en tremendo orgasmo y gimiendo como hembra en celo, mañana amor! ¡Ya no puedo más! He estado a punto de darle las nalgas en el trabajo varias veces ya.

    Lo deseas mucho? ¿Qué te tiene tan caliente por él?

    Cecilia contestó sin dejar de mover las caderas recibiendo mi verga en su raja.

    “Me excita mucho que es alguien de mi trabajo, es diferente cuando lo hacemos con alguien más de la página, esto es más atrevido porque Ray trabaja conmigo y siento que es mucho más íntimo el hacerlo con él”.

    Pero, además hay algo más:

    Quiere que cojamos y suba las fotos a la página sin editar, que se vean nuestras caras y todo lo demás.

    (Las fotografías en su mayoría estaban editadas en la sección familia, no se veía la cara o tenían una tira cubriendo los ojos de Cecy al menos, hasta el vídeo con Mariela y los demás hombres estaban editados para que no vieran los rostros completamente…).

    Y tú qué opinas? Le pregunté a Cecy aunque ya sabía lo que me iba a contestar…

    No me contestó de inmediato, se quedó viendo al suelo un momento y cuando levantó la mirada distinguí inmediatamente su mirada caliente…

    Disculpame por favor amor, pero estamos muy calientes por hacerlo, nos tiene muy excitados saber que estaremos a la vista de los demás en el trabajo, sin censura.

    Cecilia se acercó a mi cara y me dijo al oído:

    Te excitaría saber que los demás puedan ver a tu mujer revolcarse con otro hombre?

    Cecilia se había encargado de presentarme con todos sus compañeros de trabajo y amigos como su pareja, teníamos ya planes de casarnos próximamente y esto solo vino a confirmar lo que ambos ya sabíamos:

    Éramos igual de calientes y nos excitaba lo mismo, ella sabía perfectamente que iba a ser mi adorada esposa ya mi me excitaba mucho saber que mi mujer era una puta, era lo que nos tenía tan clavados con el otro, no teníamos reparo en hacer nuestras fantasías verdad.

    Sabes bien que por mi no hay ningún problema, al contrario, veo que seguirás al final los pasos de tu amiga Mariela que tiene fama ya muy bien ganada en tu oficina.

    ¿Qué tienen en mente? ¿Cómo lo harán?

    Pues, pensamos en salir los tres: tu, él y yo a un bar y de ahí irnos a un motel, queremos ir a ese que está al inicio de división del Norte.

    Estando ya en la habitación, quiero que tú me ofrezcas a mi amigo y veas como me coge.

    Queremos que salgas en alguna de las fotos viéndonos coger para que se entienda que tú estás de acuerdo y tomas las fotos del momento.

    ¿Te late? Dijo Cecy excitada esperando mi respuesta.

    La note realmente excitada y le dije: con una condición.

    Cuál dijo ella de inmediato curiosa que era.

    Quiero que de verdad te entregues a él totalmente, que dejes que te haga lo que quiera y lo dejes terminar dónde ambos lo quieran en ese momento…

    ¿Quieres que lo bese como a ti?

    Preguntó Cecilia excitadísima -en nuestros encuentros con otros hombres o parejas, la única regla que teníamos era que ella no debía besarlos dándoles la lengua.

    Podía mamarles hasta que le dieran en semen en la boca o donde querían con condón, pero no besarlos como si fueran yo.

    La cara de Cecy se ruborizó como no la había visto nunca y me dijo:

    De verdad eso quieres amor?

    Ella sabía la respuesta ya pero espero mi contestación:

    Si vas a dejar que los demás te vean en la página coger con otro, quiero que vean a mi mujer disfrutar a plenitud!

    Cecilia se acercó corriendo a mis brazos y me abrazó intensamente mientras me decía: ¡cásate conmigo cabrón! Eres para mí y yo soy tu puta, lo seré siempre, lo juro!

    Nos besamos intensamente y entonces me confesó algo que yo sabía ya, o presentía…

    ¿Puedo decirte algo?

    Claro respondí acariciando su espalda.

    Ya lo besé, nos besamos desde el primer día que le dije que ya sabía que me había visto desnuda como me lo pidió.

    Siempre que nos vemos nos besamos con lujuria, nos deseamos mucho y nos besamos muy intensamente, aún ahí en el trabajo en su oficina o la mía.

    Cecilia y yo sabíamos que una cosa era coger con otro pero era puramente deseo carnal, darse la lengua mientras cogías con alguien era diferente y Cecy estaba lista ya para tener su primer amante desde que estamos juntos.

    Cecilia entendió lo que significaba que la dejara coger y besarse con Ray, le estaba dando luz verde para hacerlo su amante…

    Regresó a besarme y mientras lo hacía me dijo: gracias, lo haré y sabes lo que pasará después, te contaré a detalle cada encuentro con él y además voy a conseguirte a la Mariela para que te la comas más seguido!

    Dijo riendo.

    Nos quedamos dormidos así esperando ese día siguiente especial donde iba a ofrecer a mi mujer a otro hombre para que la hiciera su hembra a la vista de todos en la página…

    Continuará.

  • Andrea (I)

    Andrea (I)

    I

     

    ¿Por qué me gusta Andrea, me preguntan?

    Su cara de chica, tersa y afilada.

    Es baja de estatura, esbelta y firme.

    Sus grandes ojos brillan cuando habla.

     

    Destila timidez de cada poro.

    Es joven: veintitantos. Usa faldas

    tan largas que, al andar por multitudes,

    acaricia zapatos cuando pasa.

     

    Era mi compañera en la carrera.

    Los novios que le vi me impresionaban:

    eran hermosos, altos y barbudos…

    pero no vi jamás que la besaran.

     

    Con todo, lo que más me gusta es esto:

    es “hija de familia”, está cuidada.

    Así, no hay fantasía que dé más morbo

    que imaginarme que alguien la follara.

     

    El padre, bonachón y cejijunto,

    la madre, alegre, consejera y baja,

    y el hermano menor siempre callado,

    siguen los pies de Andrea, avergonzada.

     

    Si en un café nos lee, los tres lo beben;

    si sale un poco tarde, ellos la aguardan,

    ¿Que no verán que su pequeña vuela

    y, además de mayor, es egresada?

     

    Tan atenta familia vive en todos

    los rasgos de la joven. Si en la cara

    le brilla un dejo de niñez, es suyo,

    y es suya esa silueta apubertada.

     

    Porque ¿cuántas muchachas de 18

    no están en estos lares tan versadas

    en llenar nuestra sangre con astillas

    tan solo con clavarnos la mirada,

     

    que por su cruel caracter, su firmeza

    y por el tino de saberse ansiadas,

    parecen ser más altas y mayores?

    La adulta brota si la chica ensaya.

     

    Pero si todos somos la costumbre

    todo en Andrea es su inocente cara,

    más verdadera, porque no le imponen

    la dulce faz que le inventaron máscara.

     

    Y en cada buen deseo que Andrea nos lance,

    en cada risa tensa, en cada gracia,

    en cada negativa a ser distinta,

    su voluntad avanza, acorazada.

     

    Ay, siglo extraño en el que yo navego;

    ay, pulso sigiloso, el que me manda;

    no es verla jovencita, toda fresca,

    ni es la creencia de encontrarla casta,

     

    sandeces ambas tan trovadorescas,

    que casi ni debiera mencionarlas,

    es el secreto lo que en ella busco

    y al individuo entre la gran maraña.

     

    Yo me imagino que sus novios buscan

    cómo meterse en esas largas faldas;

    la misma Andrea ha de buscar momentos

    en los que destensar su rosa, hinchada.

     

    Yo me imagino que hasta su familia

    ha de dejar la desvelada guardia

    y me desvivo adivinando aquello

    que en su gozosa soledad se cuaja.

     

    II

     

    Tienes un privilegio incomparable:

    es detrás de tus blusas que descansan

    los breves pechos de pezón soñado,

    que el resto apenas se imagina, y yerra.

     

    Es por debajo de tus pantalones,

    de tus faldas pesadas y parduzcas,

    que germina, semilla de esa tierra,

    el carnoso botón de tu deseo.

     

    ¿Cuánto habrás ido en esa bocamina?

    ¿Cuáles serán, en esa lid, tus gustos?

    ¿Alguién te ha acompañado en esa empresa?

    ¿Guardas grata memoria de su ayuda?

     

    Sólo una cosa a Dios me haría rogarle:

    que un día, de pronto, en diálogo de amigos,

    me digas “¿sabes lo que a mí me gusta,

    cuando estoy sola y sola está mi casa?

     

    ”Me gusta imaginarme que un amigo

    —cuya persona cambia con la fecha—

    entra en mi cuarto y me descubre abierta.

     

    ”E inmovil, asma el pecho, golpe el pulso, 

    como piedra los brazos y las piernas,

    solo mira mis dedos, que en los labios

    dibujan esos besos que él desea.”

     

    Andrea, yo te imagino matutina,

    con el brazo danzando entre las mantas,

    con un rubor de labios oprimidos

    y una voz anudada en la garganta.

     

    Andrea, vive, por favor, tu cuerpo,

    conquístalo, que el aire lo atesora,

    y dale al terso tacto de tus dedos

    guirnaldas de tu rosa

    y rosas de tus senos.

  • Primera vez con mi hermano

    Primera vez con mi hermano

    Hola. Vivo en una provincia del interior del país, luego de la covid 19 mi madre, mi hermano y yo nos fuimos a vivir a otro pueblo porque es donde estaba la universidad para yo estudiar medicina. La casa a la que nos mudamos era más pequeña que la anterior con solo dos cuartos por lo que me tocó compartir cuarto con mi hermano.

    Desde que comencé la preparatoria me acostumbré a estar desnuda en mi cuarto porque siempre hace calor todo el año, soy tímida y siempre sentí vergüenza de que pudieran ver en pelotas.

    La vida en la nueva casa era tranquila y siempre aprovechaba llegar primero a la casa para andar desnuda.

    Una tarde llegué bajo la lluvia y como estaba algo mojada me desnudé en el portal y entré a la casa, me fui a la terraza y allí me bañé bajo la lluvia, como la lluvia era muy fuerte aproveché para afeitarme la vagina porque hacia 2 semanas que no lo hacía. Cuando terminé me fui al baño y me sequé completa y me quedé desnuda.

    Soy bien blanca y soy de buen cuerpo. Me fui para la cocina y no me di cuenta que la lluvia cesó y mi hermano llegó a la casa. Cuando lo escuché llegar ya era tarde para vestirme, me puse muy roja cuando me vio desnuda.

    Nos saludamos y él se fue a nuestro cuarto sin decir nada.

    Yo esperé un rato y fui para allá y me dijo: “tata, que haces desnuda”.

    Yo no sabía que responder, era la primera vez que estaba desnuda ante él. Me senté en mi cama de frente a él y sin darme cuenta abrí las piernas y le dije que hacía mucho calor y si no le importaba quería andar un poco desnuda porque hacía tiempo quería hacerlo y sentía vergüenza con él.

    Me miró todo el cuerpo y nervioso me dijo que era muy linda desnuda y que tenía muy linda la vagina. No supe que decir y me acosté en la cama dejando que la viera, sentimos llegar a nuestra madre y corrí a vestirme.

    Pasaron varios días y no hablamos nada porque cuando llegaba a casa ya estaba nuestra madre, el domingo ella tenía guardia en el hospital y nos quedamos durmiendo hasta tarde.

    Como a las 11 nos despertamos y le dije que estaba orgullosa de él porque no le dijo nada a nuestra madre y me fui a bañar.

    Cuando regresé él estaba de pie y desnudo y con tremenda erección, le dije que se hiciera una paja que así no podía ir a desayunar, le dije que sabía que le había gustado mi vagina y me puse en 4 arriba de la cama con las piernas abiertas. Se masturbó hasta que se vino en mis pies.

    Eso me gustó mucho, no le bajaba la erección y se comenzó a masturbar de nuevo, pero esta vez en mis nalgas, me rozaba el ano muchas veces y eso lo hizo venir más rápido, pero se vino pegado a mi ano y empujó y la entró, me gustó eso y le dije que cuando se pudiera lo repetíamos.