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  • Sexo lésbico sucio

    Sexo lésbico sucio

    Con Briseida somos muy buenas amigas desde hace años, pero además de eso nos conocemos bastante en la cama, ya que solemos tener mucho sexo casi todos los días, nos conocimos en un grupo donde había gente que leía libros de todos los géneros, luego coincidimos en la misma universidad, nuestra amistad se fue fortaleciendo a lo largo del tiempo.

    Briseida es una hermosa chica con el cabello rizado color tirando a naranja, la piel blanca y un buen cuerpo, ella tiene gustos sexuales que la mayoría de la gente los denomina raros, pero ella y yo somos de mente abierta así que por mi parte la acepto con todos sus fetiches y ella me acepta con los míos.

    Hicimos muchas cosas juntas, en el sexo probamos de todo, esa tarde fue espectacular porque pasamos todos los límites haciendo cosas muy sucias.

    Llego Briseida a mi casa estando muy liviana de ropa, casi desnuda, ese sostén apretado con pezones marcados me termino de prender fuego, me lance sobre ella, le devore la boca con besos frenéticos y busque su cuello mientras que con mis manos le quitaba el sostén para masajear sus pechos.

    Ella levantó su cuello para ofrecérmelo mejor y yo se lo lambí por completo, en cuanto le puse mis manos en sus senos desnudos ella gimió mi nombre y con una de sus manos fue bajando hasta mi falda y busco la zona de mi vulva hasta encontrarla y empezar a frotar su mano contra mi vagina metiendo apenas un dedo y haciéndome estremecer.

    Me abrió por completo mi vagina y me la empezó a masajear por dentro y por fuera utilizando 3 dedos y hasta 4 también, yo le llenaba los senos de saliva y se las esparcía con mis manos, ya que tenía ambas masajeando enteramente sus pechos.

    Briseida me quito mi remera y mi falda, me beso en los labios, en el cuello, en los senos y con sus besos fue bajando hasta que llego a mi abdomen, fue bajando un poco más y hundió su cabeza en mi vulva, yo la miraba con total lujuria estando de pie, agarré una buena parte de su cabello y le movía la cabeza hacia un lado y hacia otro mientras ella me metía cada vez más la lengua en mi vagina y me la escupía haciéndome que me pusiera más húmeda.

    Mi chica movía su lengua sin detenerse, mis jugos vaginales iban saliendo cada vez más rápidos y abundantes.

    -Aguantalos un poco en tu boca- le dije a Briseida.

    Ella abrió su hermosa boca y me mostró que en su lengua todavía tenía mi eyaculación.

    La agarre de su mentón, hice que se pusiera de pie y le di un apasionado beso pasando mi mano por su nuca y enredándola en su cabello.

    Así de esta manera pude saborear mi propio sabor mezclado con su saliva.

    Después ella volvió a lamber mi vulva, pero yo me había quedado sin fluidos ya, por lo que fue mi lluvia dorada lo que salió, ella se la trago satisfecha y suspiro.

    -Que rico- murmuro con una gran sonrisa.

    Luego le ate sus dos manos con mis cinturones de cuero en la esquina de mi cama, saque mi consolador con forma de pene que era bastante grande porque media 32 centímetros y además de eso le mostré el látigo negro a mi hermosa compañera.

    -Mira lo que tengo para ti- le dije.

    Ella abrió las piernas lo más que pudo y sin previo aviso la penetre con el juguete de la manera más brusca posible para hacerla sentir dolor y placer a la vez, casi le destrozo su vulva por la potencia con la que entraba en su interior, con cada grito que daba se le salían más lágrimas y temblaba de placer, agarré mi látigo y le empecé a dar unos latigazos bien fuertes en sus senos para que sufriera y para que me pidiera más por qué yo no estaba haciendo nada que a ella no le gustará.

    Pasaron los minutos y cuando vi que sus tetas estaban bien rojas y su vagina abierta le desate las manos y le di suaves besos en todo su cuerpo, le acaricie su cabello, la bese en sus bonitos labios acariciando su lengua con la mía, cuando llegue a la zona de su vagina destrozada lo que hice fue penetrarla con mi mano entera y no les miento de que entro toda mi mano así que ya se imaginarán lo abierta que la deje con el consolar.

    Briseida emitió un fuerte grito de dolor, yo seguí con mi mano adentro y la empecé a mover con más rudeza y rapidez que moví el consolador, deseaba que su hermosa concha estuviese bien dolorida gracias a mí y lo estaba logrando.

    Cuando retire mi mano estaba completamente llena de sus fluidos, pues, la muy fogosa se había corrido con mi mano dentro.

    Me pidió que no me la limpiase porque había llegado la hora de cumplirle una de sus fantasías más sucias, mi chica había comido mucho para poder hacer esto realidad.

    Se abrió otra vez de piernas esta vez con el trasero levantado, hizo un poco de fuerza y de su hermoso agujero expulso un tesoro marrón que eran sus propias heces, tome todo lo que salía de su trasero con ambas de mis manos y esparcí el excremento por todo el cuerpo de Briseida, le ensucie por completo las tetas y su abdomen.

    Ella volvió a expulsar un poco de materia fecal y esta vez me la coloque yo misma en mis propios senos, Briseida agarro mis pechos llenos de su excremento y se hundió completamente en ellos para chuparlos y los lambió con gran placer, a ella le encantaban las cosas sucias.

    Luego de unos minutos nos encontrábamos las dos completamente sucias con todas las heces de Briseida que eran como un baño de chocolate en nuestros cuerpos. Después agarre las pinzas para pezones y se las coloque a mi chica, cada uno en un pezón que estaba completo de materia fecal.

    Me puse encima de ella y unimos nuestras vaginas que también tenían algo de suciedad, empezamos a movernos y cada vez lo hacíamos más rápido.

    No me detuve ni un segundo y solo dejé de moverme hasta que Briseida tuvo su orgasmo y su lluvia dorada mojó mis sábanas mezcladas con su eyaculación.

  • Verga extranjera

    Verga extranjera

    Tenía 21 años cuando viaje por primera vez a Europa. Mi hermana tuvo un curso por parte de su trabajo en Ámsterdam y me invitó a acompañarla; ella viajaba mucho a esa ciudad por lo que ya tenía conocidos holandeses que me podían dar hospedaje mientras ella se quedaba en el hotel que le asignaran. Yo estaba saliendo de la universidad y tenía unos ahorros así que no dudé en aceptar la invitación.

    Cora, mi hermana, me habló sobre Daan, un holandés que había conocido un par de años antes y era quien me dejaría quedar en su casa los días que yo estuviera de visita. Lo describió como un hombre tranquilo y confiable; y lo iba a conocer tan pronto nos encontrara en el aeropuerto para llevarnos a cenar y después ir a descansar.

    Durante el viaje yo tenía varias emociones. Era la primera vez que cruzaba el charco y a una ciudad tan auténtica y tolerante como Ámsterdam. Quería conocer sobre el arte de Rembrandt, de Van Gogh; visitar la vitrinas e ir a fumar weed a un coffee shop; pero no sabía lo que realmente este lugar le traería a mi vida.

    Después de dejar el avión y pasar los filtros de seguridad conocí a Daan. Mi primera impresión de él fue de alguien que te da confianza por su trato amable y su singular simpatía; yo le calculé unos 43 años de edad pero se le veían muy bien cuidados.

    Dejamos a mi hermana en su hotel que estaba a unas cuantas calles del departamento de Daan, así que fue fácil encontrarme con ella durante la estancia que duraría unas dos semanas. Mi hermana estaría paseando conmigo la primer semana ya que a la segunda estaría de tiempo completo en su curso. Esos primeros días fueron la locura, casi solo llegaba al departamento de Daan a dormir para salir a turistear al siguiente día. A veces, a nuestro regreso, mi hermana se iba conmigo al departamento y nos tomábamos un café o una cerveza con Daan mientras le contábamos nuestro día y en alguna de esas ocasiones él recibió visitas de amigos que al conocernos nos hicieron la plática para saber más de nuestra cultura mexicana.

    Llegó la segunda semana en que estaría haciendo el tour por mi cuenta. Con mi hermana ya había visitado gran parte de lo más conocido de Ámsterdam así que decidí encontrar lugares escondidos del turista común. Este deseo se lo comenté a Daan quien rápidamente me sugirió visitar algunos lugares; y entre sus sugerencias me contó sobre el club, del que él era miembro, y que contaba con gimnasio, alberca y saunas; me platicó que era muy usual que los holandeses fueran a clubs de ese tipo para relajarse. Yo le pregunté si me podía invitar ya que se me hacía buena idea ir a conocer algo de ese así y él aceptó.

    Quedamos en ir al club una noche después de que él saliera de su trabajo, sólo me pidió que preparara una toalla que puse en una mochila con un traje de baño para meterme a la alberca o al sauna.

    Llegamos al club y logramos entrar después de algunos trámites para ingresar como visitante de un solo día. El lugar era de primer nivel como debería ser en un país europeo, pasamos por el área de gimnasio, por los deportes extremos y finalmente al área de alberca en donde también se encontraban los vestidores, las regaderas y el sauna. Daan me dejó en los vestidores y me dio la llave de un locker para dejar mis cosas mientras él iba al baño. En ese momento me di cuenta que los vestidores eran mixtos, o sea que no había división entre hombres y mujeres pues cuando me estaba cambiando un hombre mayor llegó como si nada mientras yo me ponía el traje de baño, yo lo único que hice fue salirme rápido a buscar a Daan.

    Al salir del vestidor y entrar en la zona de alberca vi que todas las personas estaban desnudas incluyendo a Daan, él me vio con mi traje de baño y me dijo que no podía estar vestida si quería usar los espacios. Yo me quedé asombrada pues no me imaginé que iba a estar en una situación así pero no me quise ver moralina y me desnudé como todos los que estaban ahí.

    Obviamente fui la sensación por ser la única latina en ese lugar, aparte, la mayoría de las personas que estaban ahí tendrían entre 30 y 50 años aproximadamente. Yo sentía sus miradas sobre mi cuerpo, entre ellos hablaban en holandés por lo que no podía saber qué platicaban de mí.

    Lo primero que me llamó la atención fueron los grandes miembros que colgaban de los cuerpos de los holandeses que se veían como para chupárselas en ese mismo momento. Yo trataba de disimular mis miradas ya que era como estar en un paraíso de vergas gigantes.

    Entramos al sauna y ahí Daan se encontró con algunos amigos con los que estuvo platicando durante el vapor, parecía que hablaban algo sobre mi porque a veces me veían y sonreían; me llegaron a preguntar en inglés cosas básicas como mi edad y mi lugar de origen. Después de un rato de torpe y bochornosa comunicación entró al sauna un amigo de Daan llamado James que yo ya había visto en la alberca y que me había parecido bastante atractivo, y bueno ¡qué les digo del tamaño de su verga! ¡y sin erección!

    James se portó cortés conmigo. Los hombres europeos no muestran interés de forma inmediata así que mis fantasías de tener su verga en mi boca se veían opacadas por su frialdad europea.

    Salimos del club junto con James, y Daan lo invitó a acompañarnos a su departamento por un rato. Nos fuimos platicando durante el trayecto y comenzó a fluir un poco más la conversación ya que James sabía algo de español. Llegamos al departamento, Daan puso el café y James encendió una estéreo con música de jazz. Después de un rato de charla yo decidí que debía ir a dormir ya que estaba exhausta, me disculpé con ellos y me metí a mi cuarto. Ya en la cama no podía dejar de pensar en James y en todas las vergas que había visto esa día como la de Daan que también se veía antojable. Decidí empezar a masturbarme imaginando varias de esas vergas en mi boca y en mis manos; las quería todas al mismo tiempo. Estaba en plenos tocamientos cuando sin querer tiré unos libros que estaban en un buró cerca de la cama y Daan al escuchar el ruido fue a preguntarme si todo estaba bien.

    Yo no sabía qué decir de forma inmediata pero mi inconsciente sí, le dije que me habían caído unos libros en el pie y que si podía entrar. Él abrió la puerta y al prender la luz se dio cuenta que yo estaba desnuda, nos quedamos mirando unos segundos y me preguntó si también podía entrar James a lo que yo afirmé con la cabeza. Mientras James entraba, Daan ya se había quitado el pantalón para encimarse en mí y con cierta desesperación frotar mis vagina con saliva en sus dedos y meterme su linda verga que sentí hasta el fondo. James entró a la habitación se puso a mi lado con su miembro bien duro; lo tomé con la mano y se la empecé a mamar como me lo había imaginado en el club. Estaba recibiendo una hermosa verguiza.

    Daan y James me cargaron mientras uno me daba por delante y el otro me la metía por el culo. La verga de James era la que más me gustaba, la sentía tan adentro que me hizo venir unas cuatro veces, Daan besaba bien, también me hizo tener orgasmos deliciosos. Me cogieron durante la madrugada, Daan terminó en mi boca y me dejó un rato solo con James quien se puso sobre mi para meterme su extranjera verga alternando entre mi vagina y mi culo, me decía al oído que siempre había tenido la fantasía de tirarse a una latina y que yo era perfecta porque estaba en mi mejor momento para ser cogida. Terminó de penetrarme y Daan regresó a metérmela; así se estuvieron alternando las penetraciones a mi puchita, yo estaba extasiada de cumplir una fantasía de ese tamaño, los senté un rato y se las empecé a mamar de forma animal, terminaban en mi boca, pero eso no nos detenía a seguir cogiendo hasta que nos quedamos dormidos. Yo desperté abrazando a James y me di cuenta que Daan ya se estaba preparando la verga para metérmela a lo que yo le arrimé mi culo para que se excitara aún más.

    Ya en el desayuno hablamos poco de la noche, entre ellos hablaron algunas cosas en holandés que jamás pude descifrar.

    Faltaban cuatro días para que yo me regresara a México y cada noche de esos días James regresó a cogerme junto con Daan. Fue como si hubiéramos tenido un amorío de tres y estuviéramos como conejos que no se pueden separar. La doble penetración fue lo que más disfruté y tener esos pesados miembros en mi boca nunca lo voy a olvidar.

    Jamás le platiqué esto a mi hermana y jamás volví a saber de Daan y de James, lo que sé es que fue de lo mejor que me pudo pasar en mi viaje a Europa.

  • Joven albañil me coge y me trata como su puta

    Joven albañil me coge y me trata como su puta

    Después de una rica sesión de sexo, un maestro albañil ya mayor me hablaba de su vida mientras me tocaba y me metía sus dedos en mi culito, acariciaba mi pene y me decía lo mucho que se le antojaba cogerse a una chica travestida como yo. Nos acariciábamos en la cama de mi abuelo cuando se oyó un toquido a la pieza; era su chalán, un joven de como veintitantos que quería su turno conmigo.

    El maestro se vistió, me dio un beso y salió del cuarto. Yo me puse mis ropas de nena sin ponerme ropa interior, esperando el turno del joven. Me preguntaba cómo lo haría, si sería tierno como su maestro o lo haría de otra forma. No tuve que esperar mucho más para averiguarlo: entró, cerró la puerta y me dijo: «Ahora sí, putita, vamos a pasarla rico». Se bajó el pantalón y el calzón, y, con la verga ya despierta, se acercó rápidamente a mí, a mi rostro: quería una mamada para empezar. Empecé a chupársela despacio, él gozaba escandalosamente en comparación con el maestro, que susurraba sus obscenidades. Este cabrón en cambio las decía en voz alta: «Uy, qué rica boquita. carbona. Pinche boca de mamadora que tienes, me vas a hacer venirme»… En su goce soltó una frase que despertó mucho morbo en ambos: «me la chupas más rico que mi esposa».

    -¿Tu esposa no te coge rico?- le pregunté.

    -No, pero tú te ves bien putona, tu sí me vas a hacer gozar, cabrona.

    Me quitó la verga de la cara, sacó un condón para ponérselo y se agachó para indicarme que me tendiera en la cama. Prácticamente levantó mis piernas para que me fuera de espaldas a la cama, me levantó la cadera lo suficiente para verme el culo y empujó su verga mojada por mi cola mientras sostenía mis piernas en el aire.

    -Uy, pinche putita, aprietas un chingo- me decía mientras empujaba duro y ágil su pene- ¿Te gusta cómo te cojo, pendeja?

    -Sí, me encanta

    -Grítalo, pendeja, grita lo mucho que te gusta.

    -¡Me encanta! Me encanta tu verga, papi. La tienes bien dura.

    Estuvimos un rato así, yo con las patas al aire respondiendo las obscenidades del chalán cuando decidió cambiar de posición: «A ver, ahora ponte de perrito, pinche putita». Obedecí al carbón que me estaba dando la verguiza de mi vida y levanté las nalgas para que el macho las contemplara. Entonces vi de reojo que se quitaba el condón que se había puesto antes diciendo: «Voy a disfrutar este culo así al natural». Acomodó su cabeza y empezó a entrar despacio. Una vez que sentí sus huevos rozando los míos, empezó el bombeo durísimo: me tomaba bruscamente de la cintura, de las nalgas, las apretaba mientras me empujaba su verga hasta dentro: «Uy, pinche culito sabroso, aprietas bien rico, cabrona». Entonces empezó a nalguearme bruscamente: «Te estoy cogiendo bien rico, ¿verdad, pendeja?»

    -Sí, me coges muy rico.

    Estábamos cogiendo riquísimo cuando escuché la puerta abrirse; era el maestro, que le preguntó al chalán en tono de broma: «¿Qué le haces a mi muñequita, cabrón?»

    -¿Su muñequita? Más bien es una putita.

    -¿A poco sí?- le preguntó el maestro mientras se va sacando el chile- a ver, ¿me la quieres chupar?

    -Sí- le dije con voz entrecortada por la dificultad de hablar con tanto vaivén del chalán.

    -Pues ya te estás tardando- dijo el maestro mientras me puso la verga en los labios. Yo comencé a chuparla, aunque en poco tiempo dejé de hacerlo a conciencia y solo dejé la boca lo suficientemente abierta para que el maestro empujara y sacara su verga con un vaivén similar a la de su ayudante. Me estaban cogiendo por la boca y por el culo dos cabrones y lo estaba disfrutando.

    -Pinche putita, te encanta la verga, ¿no?

    -No le preguntes cosas, ¿no ves que me está dando una mamada?

    -Ahí te van, pendeja. Ahí te van mis mecos- el chalán se vino en mi culo luego de varios minutos cogiéndome; luego, salió de mí y se fue a acostar a nuestro lado. El maestro entonces me sacó la verga de la boca y se pasó detrás de mí. Comenzó a cogerme duro pero tierno como antes y se vino en un resoplido excitante.

    Nos quedamos en la cama exhaustos un rato más. El maestro ejerció su dominio abrazándome y dedeándome mientras el chalán estaba un tanto lejos de nosotros. Ellos platicaban sus cosas, medio me contaban algunos aspectos de su vida como para que siguiera la conversación, pero yo podría no estar y ellos podrían seguir hablando sin problema. De pronto, pasó algo raro: el maestro le dijo a su chalán: «mira, tú también estás bien nalgón. Si te vistieras de vieja, te verías rica». El chalán soltó un «no mames» y se rio nerviosamente. El maestro insistió y me preguntó mi opinión. En efecto, el chalán tenía nalgas muy firmes y bien formadas. Entonces el maestro se acercó al chalán, le agarró la nalga una vez, otra… a la tercera ya no quitó la mano del culo del chalán y el maestro comenzó a besarle las nalgas, a lamerle el culo y a dedearlo mientras el otro ponía un rostro de placer. La escena era tan excitante. Finalmente el maestro no se animó a cogerse a su chalán ese día. Nos vestimos, me dieron sus teléfonos y se fueron.

    Algunos meses después el maestro y yo quedamos de vernos una vez más; en esa cogida me confesó que al fin había disfrutado de su chalán: «Su culo aprieta más que el de su esposa», me dijo el muy cabrón.

  • Viaje de vacaciones con mi novia y mis amigos (1)

    Viaje de vacaciones con mi novia y mis amigos (1)

    Hola. Mi nombre es Luis, mi novia se llama Isabel, mi amigo se llama Gabriel y su novia se llama Karime.

    Mi novia Isa es una morenaza de 1.60, con tetas pequeñas pero buenos pezones, bien marcados y duros. Tiene unas caderas muy ricas y un culazo de infarto. En su culo tiene unas estrías que hacen que resalte mucho más rico su culo. A mi novia le encanta el sexo, coger en todas las posiciones posibles pero la que más le gusta es de perrito. Tenemos un consolador, le gusta que le meta el consolador y mi verga al mismo tiempo, siempre gime como puta, es demasiado rico, tiene muy ricos orgasmos.

    Karime, es blanquita, chaparrita como de 1.50, blanca, sus tetas se ve que son muy ricas, no son tan grandes pero si bien formadas, me imagino sus pezones rosaditos y bien duros (usa muchas blusas delgadas y en ocasiones he visto como se le marcan los pezones). Tiene unas piernas muy ricas y un culo delicioso. A ella en particular, le gusta vestir de manera muy provocativa, siempre usa shorts pequeños, vestidos ajustados, blusas delgaditas y escotadas, bikinis tipo tanga y cacheteros. Es una hembra hecha y derecha, sabe lo que tiene y le encanta exhibirlo.

    Yo soy una persona de 1.80 aproximadamente, complexión media, ni gordo ni flaco. Mi verga es de unos 18 cm bien parada y por lo general tengo buen aguante sexual, me gusta hacer que Isa disfrute mucho, que tenga orgasmos ricos, eso me gusta más que yo venirme. Mi amigo Gabriel es un poco más bajo que yo como de 1.70, igual ni gordo ni flaco.

    Bueno, terminando las descripciones procedo a iniciar con este relato, cabe aclarar que es 100% real y sucedió apenas las vacaciones pasadas.

    Poniendo un poco de contexto, mi amigo Gabriel lleva ya unos 10 años con su novia, Isa y y llevamos unos 6 años juntos. Por lo que somos una amistad bastante larga donde nos conocemos bien y hay buena confianza. Sin embargo es la primera vez que sucede algo de este tipo.

    Gabriel y yo somos buenos amigos, además trabajamos juntos por lo que siempre estamos hablando de algo. El, toma mucho, casi diario, no al grado de quedar inconsciente, pero si happy.

    Como somos buenos amigos, organizamos un viaje a Acapulco, un hotel tipo resort todo incluido. Era algo esperado ya que por el trabajo y estés todos deseábamos.

    En una de tantas veces que estábamos tomando, el ya estaba algo ebrio, de la nada y sin previo aviso me mostró una foto de Karime, me dijo: “mira bro, como ves a la Kari, me mandó esto hace rato, que es para las vacaciones”. Era una foto de Karime en mostrándole un bikini, (la verdad me quedé sorprendido porque nunca se había comportado así conmigo), sin embargo no me molestó claro, ver a Karime semi desnuda fue delicioso, describo la foto: Era ella parada de frente a un espejo con un bikini rojo, por ser blanca, resaltaba mucho, la parte de arriba era de tirantes, unos triángulos chicos que se apreciaban bastante bien las tetas de Kari, y la parte de abajo parecía ser tipo tanga, se veían muy ricas sus piernas.

    Me quedé callado, solo vi la foto, a lo que Gabriel me dice, que pedo, ¿cómo la ves? Yo solo respondí, bastante bien bro, no me animé a decir algo más, no sabía como lo tomaría. Sin embargo, me dijo: como que “bastante bien”, eres puto? Se ven bien buenas sus tetas, dijo. Yo me limité a decirle, “si, con todo respeto, se ven bien ricas, jajaja”. En ese momento, se rió conmigo, y me dijo ya quiero que empiecen las vacaciones, me la voy a pasar cogiendo como loco.

    No sabía que pensar, me sentía un poco incomodo con mi amigo pero su novia se veía buenísima en la foto, quería tenerla para masturbarme después.

    Pasó un ratito más y me dijo mi amigo, ve esta (refiriéndose a una foto). Era su novia con el mismo bikini pero de espaldas, pude comprobar que su bikini era de tanga, se veía increíble el culo de Karime, de manera espontáneo y sin pensar dije, “no mames que culo”, luego reaccioné y dije “pensé en voz alta”, reímos los 2 y me dijo mi amigo, la neta si esta buenísimo su culo, en eso le hizo zoom a la foto y lo vimos de cerca, ufff estaba buenísima Karime.

    Terminamos de beber, me fui a mi casa, Isa dormía por lo que aproveche para bañarme y masturbarme pensando en las fotos de Karime, terminé, me acosté junto a Isa, me arrimé junto a ella.

    Dormía con un calzón Calvin Klein tipo cachetero blanco y una blusa delgadita, se veía bien rica, tenía su culo de frente a mi, la agasaje un rato pensando en el culo de Karime, le unté la verga, se me volvió a parar, ya estaba excitado de nuevo, solo pensaba en las tetas y culo de la novia de mi amigo, mi novia se medio despertó y aproveché para cogérmela, le moví el cachetero y así de lado, ensalivé mis dedos y empecé a masturbarla, le pellizcaba los pezones, le besaba el cuello, ella gemía muy rico, ya estaba super mojada, saque mis dedos y puse mi verga en su vagina y poco a poco se la metí, ella dio un gemido y empecé mi embestida, yo no podía dejar de pensar en las tetas y el culo de la novia de mi amigo, aumenté mi ritmo, le agarraba las tetas, le sobaba la vagina mientras me la cogía, le decía que estaba bien buena, que me encantaba su culo, ella decía, que rico amor, cógeme más duro, me voy a venir, no pares (ella pensaba que me refería a ella pero mis palabras eran para la novia de mi amigo), pasaron unos 2 minutos y tuvo un orgasmo bien rico, sus piernas temblaban, en eso empecé a venirme dentro de ella, a pesar de que ya me había masturbado en la regadera volví a sacar bastante semen. Nos quedamos así un momento, disfrutando el éxtasis, la limpié, nos dimos un beso y nos dormimos.

    Pasaron los días hasta que llegó el fin de semana de vacaciones. Isa y yo hicimos maletas, pude ver que Isa empezó a meter a la maleta puros vestidos, cortos, escotados, largos pegados, de lo más sexys posibles, junto con ropa interior muy sensual, tangas, cacheteros, braletts, ese tipo de ropa y unos trajes de baño que recién se compró. La verdad no los vi pero ya me imagino…

    Isa y yo hemos hablado de cómo a Karime siempre le gusta llamar la atención, vistiéndose provocativamente. Por lo que asumí que mi novia no quería quedarse atrás y competir por el centro de atención, mi novia normalmente cuando viajamos se desinhibe y se comporta muy sexy. Creí que esta vez por viajar con amigos no lo haría pero por las cosas que estaba llevando al viaje intuí que si. Cosa que me fascinó porque realmente se le pone muy rica la piel con el bronceado. Sabía que me esperaba una semana muy intensa, sexualmente hablando.

    Sin más, terminamos de empacar, nos dormimos y al día siguiente en la mañana salía nuestro vuelo a Acapulco.

    Despertamos, nos cambiamos y pedimos el Uber para el aeropuerto. Mi novia se vistió normal, cómoda para viajar, con un pants y blusa. Sin novedad. Llegando, no esperamos a nuestros amigos ya que nos dijeron que iban retrasados. Así que hicimos check in, dejamos las maleta y salimos a fumar unos cigarros en lo que llegaban los demás.

    Pasaron unos 5 minutos cuando vimos que se bajaron del Uber Gabriel y Karime. Apenas los vimos nos acercamos a ayudarles y nos saludamos normal, de beso y abrazo. Yo al ver a Karime recordé las fotos que me mostró mi amigo y no pude evitar voltear a ver sus tetas, lo bueno es que tenía lentes de sol por lo que creo no se dio cuenta. Lo que si, es que al saludarla, nuestros cuerpos se juntaron y pude sentir en mi pecho como untó sus tetas. A propósito le di un abrazo prolongado para sentirlas mejor, ahí me di cuenta que no tenía brasier, se sentían sus pezones. Uff mi verga empezaba a hacerme cosquillas, se veía muy bien.

    A diferencia de mi novia, Karime se vistió más sexy, tenía una falda de mezclilla que le llegaba a media pierna y una blusa tipo suéter pero delgadita, no perdía la vista de sus tetas ya que se le transparentaba a contra luz perfectamente sus pezones. Me llenaba de morbo la situación, tener a mi novia y a mi amigo junto a mi mientras yo morboseaba las tetas de la novia de mi amigo hacía que se me parara la verga, varias veces tuve que acomodármela discretamente.

    Pasamos el control para entrar al aeropuerto, nos sentamos en el área de espera, mi novia junto a mi, y nuestros amigos enfrente de nosotros. A mi me quedó genial por que podía tener una vista directa de las piernas de Karime. De ratos ella se movía y cruzaba las piernas de un lado a otro, no vi su calzón ni nada por el estilo pero el movimiento de sus piernas con la luz del sol se veía delicioso. Pude notar que sus piernas estaban muy erizadas, tenía frío, eso me llevó a levantar la mirada hacia sus tetas y como era de esperarse se veían bien duros sus pezones, casi parecía que rompía su blusa, unas imágenes mentales deliciosas.

    El vuelo siguió su curso con normalidad, no nos sentamos cerca para poder seguir morboseando a la novia de mi amigo.

    Llegamos a Acapulco, agarramos un taxi y nos llevó al hotel. Yo me senté adelante y los demás atrás. Karime se sentó en medio, pude ver como el taxista desviaba su mirada de vez en cuando para las piernas de Karime, sabía que la estaba morboseando bien rico, dichoso. No se si ella se dio cuenta, pero en todo el viaje no se movió.

    Llegando al hotel, hicimos check in y nos dieron las habitaciones, estaban juntas. Pensé, habrá una competencia de ruido en la noche, jaja.

    Llegamos a los cuartos, quedamos en cambiarnos y bajar a desayunar para luego ir a la piscina, por lo que teníamos que ir ya preparados.

    En el cuarto, mi novia se cambió rápido, no me dio tiempo de intentar agasajármela o cogérmela por que tenía mucha hambre, aún así pude darle una repasada con mi mirada, se puso un bikini negro de una pieza, por arriba se le veían las tetas por los lados y se le marcaban un poco los pezones pero no tanto y por abajo, era tipo media tanga alta, se le veía increíble su culo con sus caderas bien ricas, ajustado de la vagina, la tenía rasurada completamente ya quería comérmelo, solo de recordarlo se me para la verga. Se puso un pareo blanco y salimos hacia el cuarto de nuestros amigos, tocamos la puerta y rápidamente abrieron y abrieron, ya estaban listos igual.

    Yo estaba ansioso por ver a Karime en bikini. Y no desilusionó. Se puso un pareo transparente muy corto, casi como blusa, junto con el bikini rojo de las fotos que me mostró mi amigo días antes. Solo de verla se me paró la verga, lo bueno que nadie lo vio.

    De arriba, su bikini apenas le tapaba las tetas, estaba bien ajustado, se le veían riquísimas, ya se había puesto bronceador por lo que le brillaban delicioso me daban ganas de chupárselas ahí mismo. No se le marcaban los pezones pero no importa, yo me estaba atascando la mirada bien rico. Empezamos a caminar y nos adelantaron nuestros amigos, en eso mi novia me da un codazo y me dice con los ojos “ve el culo de Karime” yo me hice al tonto y volteé a ver, obviamente tenía que disimular indiferencia por mi novia pero madre mía, tenía un bikini tipo tanga que apenas le tapaba la raya. Se movía delicioso, suave, le rebotaba bien rico, brilloso, increíble, me daban unas ganas de morderle el culo y pegarle unas nalgadas bien ricas. Pude darme cuenta con sus movimientos que se le marcaba el inicio de su ano, era un bikini extremadamente chico, gracias dios, fue lo único que pensé. Llegando al restaurante lo primero que hice fue ir al baño para bajarme la excitación, no me masturbé pero si me acaricié la verga pensando en el delicioso culo de la novia de mi mejor amigo.

    El desayuno transcurrió de lo más normal. Terminando, fuimos a la piscina, ocupamos unos camastros y casualmente me tocó sentarme alado de Karime, pude ver en primer plano que se quite el pareo frente a mi, vi en slow motion como le rebotaban las tetas, ya se marcaban sus pezones, igual bajé la mirada hacia su vagina y pude notar que la tenía completamente depilada por que se marcaba muy muy bien. Yo tenía lentes de sol por lo que creo que no se dio cuenta de nada y si si, la verdad no dijo ni hizo nada, le gusta exhibirse “inocentemente”

    En ese momento me acordé de mi novia, la verdad ni en cuenta de que hacía y para mi sorpresa, cuando volteo la mirada veo la misma escena que viví pero ahora mi mejor amigo morboseando a mi novia. Vi claramente como Isa se quitaba el pareo y mi amigo con la vista clavada en el culo de mi novia. Eso me excitó demasiado, increíblemente, casi se le caía la boca y la verdad con justa razón, mi novia tenía un culo brutal y con ese traje de baño se me marcaba mucho.

    Algo dentro de mi sintió un poco de celos pero mi verga estaba durísima, tenía sensaciones encontradas.

    Sin más, nos metimos a la piscina y enseguida me puse atrás de mi novia y le empecé a untar la verga en el culo y a sabrosearla, ella se dejó sin problema, creo que igual estaba caliente.

    Enseguida platicando me dijo, “viste el culo de Karime, no mames, mejor que no se hubiese puesto nada, jajaja” Le seguí el juego fingiendo indiferencia para no verme obvio, según yo.

    Paso el día igual, con mucha tensión sexual, tomando, jugando entre los 4. Veía que mi amigo igual se daba buenos agarrones con su novia, de pronto hasta parecía competencia. Noté que a mi novia le gustaba la situación, se veía excitada todo el tiempo y no perdía momento para exhibirse tanto como Karime, a mi me encantaba y a mi amigo que ya estaba algo tomado igual.

    En un momento salieron las chicas del agua a buscar unas bebidas y mi amigo ya algo tomando me dice “no mames bro, que ricas están nuestras viejas”, el muy cabrón había estado todo el día morboseando a mi novia, no lo juzgo porque yo a la suya, jaja. El alcohol ayudó y le respondí “ya se bro, el culo de mi vieja se ve increíble con ese traje de baño” quería calar que tanto me decía, (mi verga ya estaba durísima, quería escuchar los comentarios de mi amigo hacia mi novia) y me responde: “pfff hermano, tu vieja tiene el mejor culo de todo el hotel, me dan unas ganas de comérmelo que te cagas… se rio y dijo ¡Ehhh, broma!. Yo me reí porque sabía que lo dijo muy en serio. Decidí responderle igual, le dije “pero no mames bro, las tetas de tu vieja están buenísimas, mejor que las fotos que me mostraste… ¡Ehh, broma! Y me reí, apliqué la misma que él, jaja.

    Mi amigo me vio serio, pensé que se molestó pero no, me vio serio y me dijo, “si vieras sus pezones, te cagas, los tiene durísimos, le fascina que se los muerda cabrón”. Ese comentario hizo volar mi imaginación demasiado, quería cogerme a la novia de mi mejor amigo y él a la mía, sin duda. Era mi momento, tenía que conseguir un intercambio a como de lugar.

    Las chicas regresaron, se metieron a la piscina y la tarde siguió igual de tensa pero sin mucha novedad.

    Terminamos en la piscina y nos fuimos a los cuartos, mojados, sin secarnos, sin cambiarnos, vi muy de cerca las tetas de Karime, podía apreciar sus pezones muy muy parados, tal y como dijo mi amigo. Empezamos a caminar los 4, ellos adelante y en eso mi amigo le da un agarrón de culo a su novia bien rico, solo reímos los 4. Llegando a cuarto decidimos no salir a cenar y pedir room service, así que nuestro día con nuestros amigos terminó pero la noche con mi novia apenas empezaba.

    Apenas entramos al cuarto, mi novia se puso de rodillas, sin decir nada y empezó a mamarme la verga como loca, como nunca, yo la tenía durísima, me estaba haciendo sexo oral increíble, agarré su nuca, la metí más, como pude empecé a sobarle las tetas, le pellizcaba los pezones ella gemía como loca, no le importaba nada, estaba poseída, ahí confirmé que disfruto demasiado ser morboseada por mi amigo.

    Gracias al alcohol, a la tensión sexual y al momento, me atreví a hablarle sucio (nunca lo hacemos a este grado), le dije, ¿te gusta mamarme la verga? Te gusta sentirla en tu boca? Quieres que te llene la boca de semen? Ella como podía respondía siii, dame más, quiero tu semen está durísima. Le dije, “te gustaría que sea la verga de Gabriel? Quieres sentir la verga de Gabriel? Quieres chupársela? No dijo nada, solo me la chupó más duro, rápido, tuve que hacer demasiado esfuerzo para no venirme en ese momento, quería disfrutar más.

    Y sabía que le encantaba lo que le estaba diciendo, se sentía como una puta.

    Como pude la separé, la paré y empecé a besarla, a agasajarla por todos lados, sus tetas, sus pezones los mordía, los jalaba, estaban durísimos, la verga me dolía, necesitaba cogérmela, la tiré a la cama, abrió las piernas, le movi su traje de baño sin quitárselo y empecé a chuparle la vagina, estaba super caliente, jugosa, ella gemía como loca, tuvo un orgasmo, sus piernas temblaban, se metió los dedos a la boca, yo no paraba, con una mano la masturbaba, con la otra le agasajaba las tetas y mi lengua metida en su vagina, era un momento único. Aumenté la masturbación, le metía el pulgar en el ano, le empecé a dar palmadas en la vagina, tuvo otro orgasmo, un squirt delicioso, ufff.

    Después de ese delicioso orgasmo me gritó, “cógeme, hazme tuya, quiero tu verga penetrándome” a lo que yo respondí mientras le metía lentamente mi verga “quieres mi verga o la de Gabriel” o quieres sentir como te mete la verga mi amigo mientras tu me chupas la mía?” Ella dijo: “si por favor, quiero que me cojan entre los 2” en ese momento saqué el consolador y empecé a metérselo junto a mi verga, ya la tenía de perrito, su culo rebotaba delicioso, ella se masturbaba mientras me la cogía con el consolador y con mi verga, le di unas embestidas bien duras, ella solo gemía como puta, le daba nalgadas, le metía el dedo en el culo, tuvo 2 orgasmos más seguidos, ya no aguantaba, le dije “me voy a venir, te voy a llenar de semen” ella respondió si por favor, quiero sentir como escurre en mi culo… como pude saque mi verga, me masturbé durísimo y me vine en su culo, su espalda su cabello, uff fue una descarga asombrosa.

    Nos quedamos quietos un par de minutos, nos volteamos a ver, nos dimos un beso cariñoso y terminó la sesión increíble de sexo. Lo que pasó en los siguientes días lo contaré en otra historia. Espero la hayan disfrutado tanto como yo.

  • Economista, pruebo con otros hombres y deseo ser prosti (2)

    Economista, pruebo con otros hombres y deseo ser prosti (2)

    Por razones de no extenderme demasiado, no pude contarles el final verdadero e imprevisto de mi (nuestro, si cuento a Tommy), encuentro con Ricardo. Por ese motivo, postergamos la publicación de nuestro crucero con mis suegros y la posterior aventura con el papá de Tommy.

    Todo terminó supuestamente el sábado antes de mediodía, todos agotados físicamente y con la mente trabajando aún a full, procesando lo ocurrido y lo hablado.

    Yo estaba eufórica, mi marido me complacía en todo, había probado con otro hombre por primera vez en mi vida, y me había encantado, más allá de mis expectativas, y me habían dado para adelante ambos en mi intención de venderme, y a que precio!

    No me importaba que fueran pocos clientes o sugar daddies, me interesaba que fueran generosos y de buen, excelente, sexo.

    Y ahí llegó lo inesperado, luego de retirarse antes de mediodía del sábado, sobre las 18, estando en ya en nuestra casita de campo sobre el río, a donde habíamos ido a descansar y a gozarnos con Tommy, me llama Ric.

    Llamada plena de cariño, admiración, satisfacción y… deseo!!!

    Es increíble Sofi como me has tratado, lo que he gozado, y como aprecio la buena voluntad de Tommy.

    Es recíproco Ricardo.

    Por única vez, lo juro, por única vez, recíbanme mañana domingo y por mil, por única vez, para demostrarte mi aprecio y mis deseos de tenerte.

    Mmm… lo pienso y te contesto sí?

    Perfecto amorosa.

    Ni que decir, pensar en mis primeros mil, al otro día de haber decidido comenzar, y con buen polvo garantido, me llenó de gozo, y así se lo dije a Tommy que lo aprobó, y puso su mente a trabajar.

    Obviamente debería ser con invitación a la casa de campo donde estábamos, pero Tommy, un genio, ideó algo acerca de donde hacerlo. Sería casi al aire libre, en un gazebo de plástico y tela plástica que tenemos, y al cual le colocaríamos tejido del llamado “media sombra” por los costados, formando una especie de carpa de paredes semi transparentes, y que estando adentro, se sentiría casi como al aire libre.

    Llamé a mi Ric y se lo propuse, aceptó encantado, y le di las instrucciones para llegar, dijo que estaría llegando sobre las 9. Además, le di, “por si lo necesitas” mi número de cuenta bancaria, una que unos días antes, cuanto Tommy aprobó mis ideas, abrí por conveniencia y discreción en un Banco diferente de aquel en el cual trabajo. Por supuesto captó la indirecta, y un rato después ya pude ver mi primer pago ingresado en la cuenta. Oficialmente sería puta en cuanto me cogiera al día siguiente!

    Plena de emoción, no paraba de hablarle a Tommy, que trataba de tranquilizarme, al tiempo que armábamos el gazebo y colocábamos todo en orden. Lo siguiente fue retocarme la depilación, y pensar en que ponerme para recibirlo.

    Como vi que le atraen enormemente mis tetas (y a quien no?) busqué una bata blanca transparente, para salir a recibirlo el domingo temprano cuando llegara, y decidí ponerme solamente una tanga negra para no lucir totalmente desnuda.

    Con todo preparado, nos fuimos a dormir, previo hermoso polvo disfrutado con Tommy.

    Ya en domingo, desayunamos liviano, Tommy fue al pueblo cercano a comprar la carne par un buen asado al mediodía, y yo me quedé recién duchada, pelo húmedo, perfumada y con mi tanga y bata, además de unas sandalias, no muy de campo, pero que sumaban al outfit un tanto escaso.

    A las 9 en punto, llegó Ricardo, habrá hecho tiempo en el camino para llegar puntual?

    No mentiré, sentí una gran alegría, por saberlo excitado y generoso…corrí hasta él, lo abracé, nos besamos y le dije: tu puta te da oficialmente la bienvenida como cliente número 1!

    Respondió con algo que me terminó de calentar, me quitó la bata sin miramiento alguno, y a 20 metros de la carretera, comenzó a chuparme las tetas. Si alguien hubiera pasado, se hubiera sorprendido! No solamente me chupaba las tetas, me acariciaba y amasaba el culo, y llegó a tocarme la chuchi.

    Amarraditos, fuimos al interior de la casa, lo hice desnudarse y lo llevé al gazebo, habíamos puesto colchón sobre el césped para mayor comodidad, y para jugar y mostrarle que con él ya no soy tímida, todavía antes de entrar al gazebo ya me fui sacando la tanga y mostrándome de espaldas, en culo, para que me viera bien.

    Nos tiramos al colchón y todo era chuparnos, besarnos y toquetearnos. Por suerte me encanta que me chupen las tetas, pues la chupada y lamida que me hizo fue de película, hasta dejármelas choreando saliva y con los pezones tan duros como su verga (después confesó que había tomado una pastilla azul ja ja).

    Yo gritaba y gemía ya con la verga adentro, cuando llegó Tommy y vio la situación, como un rayo se desvistió, y evaluando la situación decidió que era tiempo de que yo experimentara una doble.

    Se lanzó a lamerme y chuparle el culo, sabe que su saliva funciona bien, y así , conmigo encima de Ric y con la verga dentro de mi concha, mi amor se lanzó encima mío. Nunca me había sentido así, en un sándwich, y ni que hablar cuando me colocó su glande en mi esfínter ensalivado, y empezó a empujar.

    Ric y yo quedamos casi quietos al sentir lo que pasaba, pero cuando la tuve bien adentro del culo, no pude dejar de gritarles: me matan me rompen! Para que! Los excité mas y comenzaron a moverse los dos, mi concha resistía y mi esfínter se fue adaptando, al rato ya pedía: mas, mas hijos de puta! Más! Quiero mas! Ellos me dijeron después que claramente sentían cada uno la verga del otro dentro de mí.

    Antes de acabar, Tommy la sacó, me había cogido menos el día anterior y esa noche, y pajeándose me acabó en la raya, justo como para que me chorreara al culo y algo llegara a mi conchita donde la verga de Ricardo seguía entrando y saliendo, y se lubricaba con la leche de Tommy que se escurría.

    Cuando Ric me acabó, adentro por supuesto, yo reía y casi que lloraba a la vez de felicidad y con algo de dolor.

    No podía dejar de besarlos y tocarlos de tanta felicidad. Me sentía plena, deseada y puta, había cobrado por esto!

    Y estaba feliz…

    Jugamos, los chupé hasta dejarles las porongas lustrosas, me manosearon toda, me lamieron las tetas a mas no poder, y necesitados de descanso y energía hicimos un asado rápido y almorzamos.

    Había un problema, la pastilla de Ricardo aún surtía efecto, y se le paró un par de veces que me le refregué cuerpo a cuerpo durante el almuerzo.

    Te la chupo en el frente? No me importa si nos ven, estoy muy caliente.

    Sííí.

    Y al frente nos fuimos, los tres al final. Como precaución ellos de gorra que les tapaba un poco las caras, y yo de culo a la carretera en cuatro, se las chupé hasta tragarme el poco semen que les quedaba a los dos. Creo que nadie pasó en coche ni caminando, y si alguien decía algo, diríamos que eran unos invitados! Ja ja.

    Ahora sí todo terminaba, en una semana nos embarcábamos en crucero con mis suegros que nos invitaban. Por una semana no estaríamos y al regreso necesitaríamos uno o dos días mínimo para reintegrarnos a nuestro trabajos, de los cuales tomábamos solamente esa semana de vacaciones.

    Dentro de la casa, desnudos y tranquilos, los hice sentar lado a lado y me senté sobre ellos, los mimé, los besaba y dejaba que cada uno acariciara suavemente mis tetas… que linda manera de bajar del cielo a tierra!

    Hay mas… Esas palabras de Ricardo nos asombraron.

    Que mas?

    He suspendido el viaje a Europa de dentro de dos meses, lo haré alrededor de julio, Sofía será mi invitada si Tommy nos acompaña, incluso a ti Tommy, te invito el pasaje. Y no es todo.

    Que mas puede haber? Lo tuyo es tremendo!

    Quiero ser recibido cada 15 días, al menos una noche entera entre semana, y a veces un finde hasta que podamos resistir, los tres juntos. Y no vacilo en pagarte, bien sabes, Sofi, que mis rentas son mas que suficientes.

    Es difícil describir el beso que le di, creo que mi lengua le llegó a la garganta, y sin pensarlo le dije: acepto, aceptamos verdad Tom? Y tu pago se mantendrá en 1000 de esos verdes que he descubierto que me hacen feliz.

    Eres especial, no dudo que serás la mejor prosti del país.

    La mejor y la mas cara, dije.

    Sí, sí, ambas cosas.

    Y tu serás mi mejor cliente, como Economista en el Banco, y como puta cuando quieras.

    Y Tommy: Nunca pensé que llegaras a esto, no puedo creerlo! Pero me haces feliz! Me gusta verte así.

    Querés que sea condición con cada cliente?

    Sí, por favor.

    Hablando de clientes, dijo Ric, como piensas encontrarlos?

    No sé, no sé, quizás alguien del Banco, alguien de alguna fiesta social, veremos…

    O algún amigo mío? Tengo amigos de club (gimnasio, aclaro) y de otras actividades, muy adecuados.

    Pero que no sean del Banco! Si es alguien del Banco lo elijo yo!

    No te preocupes, son serios, reservados a full por ser casados, y seguro alguno se interese.

    Tampoco quiero tantos! Si me pagan como quiero con tres o cuatro alcanza, y tú, claro. Te parece que mi cobro es desmesurado?

    No, en absoluto, vales fortunas, y te lo anticipo, habrá alguna ocasión en donde alguien te pague como a mediáticas de aquí o de Buenos Aires.

    Llena de felicidad, con mi autoestima por las nubes, cerramos el día mas glorioso de mi vida y volvimos a Montevideo, a trabajar y a prepararnos para el crucero, con muchos deseos y pocas expectativas.

  • Reunidos para trabajar

    Reunidos para trabajar

    Los avances de trabajo se requieren de manera urgente, tenemos que cerrar bien el bimestre y planear las actividades para el siguiente. Por fortuna, el día de hoy me ha tocado dirigir la reunión, por lo que convoqué a los compañeros, temprano para acabar temprano. En total seriamos 6 personas quienes participaríamos en esta reunión, tres hombres y tres mujeres.

    El primero en presentarse en la reunión fui yo, preparé los documentos y las actividades a realizar. Aun no llegaba la hora de la reunión, cuando Juliana llegó; ella nunca me ha llamado la atención físicamente, es inteligente, agradable, sonriente y muy trabajadora, pero no es nada bonita, de hecho, es soltera y no le conozco amigos con los que salga.

    Nos saludamos como cualquier otro día y sin pensarlo, baje la mirada un poco (creo que ella lo noto) y me quede asombrado y maravillado de como ese pantalón azul resaltaba sus caderas, su vientre plano, sus piernas torneadas como si de una fisiculturista se tratara, mis latidos comenzaron a acelerarse.

    En lo que se incorporaban los compañeros platicamos de cosas triviales y nuestra plática fue muy fluida. Finalmente llegaron todos, repartimos las tareas y todos, excepto Jul y yo nos quedamos en el salón de reuniones, ella comenzó con sus actividades asignadas y no hice lo propio.

    Ella tomó asiento juste enfrente de mí, pero de lado, por lo que podía apreciar su silueta completa, tiene el cuerpo de uff, nunca lo había notado, durante más de una hora aprecie su figura, no me atrevía a charlar con ella de lo que ocurría en mis pensamientos.

    Sentía como palpaba mi fierro con ganas de descargar, le levante de mi asiento directo al baño, desabroche mi pantalón y saque mi verga toda caliente y palpitante, me dispuse a jalármela, gemí un poco mientras me imaginaba a Juliana comiéndose mi polla y saboreándola, sentí estremecerme y mi próstata cosquillear, apreté un poco el culo para masajearla no pude más, solté mi lechita en el toiled.

    Me sentí en las nubes, volví a la sala de juntas como si nada hubiese pasado.

  • Nuestra fantasía de un trío cuando cogemos

    Nuestra fantasía de un trío cuando cogemos

    Ella está puesta en 4 sobre la cama, su cara recostada hacia un lado, sus nalgas bien abiertas por sus manos y yo atrás de ella, penetrándola despacio, metiendo y sacando suavemente mientras hablamos sobre lo que sería una experiencia de incluir a alguien más en la cama, sus gemidos son suaves y profundos, sus ojos cerrados imaginando todo lo que hablamos.

    –¿Te gusta sentir como entro suavemente dentro de ti?

    –Si.

    –¿Se siente rico como entra y sale de tu panocha?

    –Si.

    –¿Te han dicho lo rico que se ven tus nalgas en esta posición?

    –Si.

    –¿Hay alguien a quien recuerdes mientras te lo metía como lo estoy haciendo yo?

    –Si.

    –Es un ex novio?

    –No.

    –¿Un amigo?

    –Si.

    –¿Lo conozco?

    –Si.

    –¿Quién es?

    –No amor, si te digo te vas a enojar y no quiero eso.

    –Tú sabes que soy un hombre seguro de mí mismo y que me gusta hacerte feliz. ¿Quieres que planee una salida invitándolo para que nos observe y escuche teniendo sexo?

    –Si.

    –¿Te gustaría que lo invite a tener sexo con nosotros?

    –Si, pero solo si en ese momento estoy muy cachonda.

    –Ok. Imagina que salimos a la cabaña cerca de la playa, el lugar que nos gusta porque tiene ventanas abiertas, donde de noche todo se escucha, donde nos han escuchado y donde hemos escuchado parejas tener sexo, imagina que lo invitamos y bebemos antes de ir cada quien a su cabaña, imagina que rento las dos cabañas juntas, imagina que te desnudo y te hago sexo oral como te gusta, ¿gemirías para que te escuche?

    –Si.

    –¿Gemirías fuerte?

    –Si, me gusta ser ruidosa.

    –¿Recuerdas esa ventana por donde él tendría que pasar para entrar a su habitación?

    –Si.

    –¿Sabes que si la dejamos abierta él nos vería tendiendo sexo?

    –Si.

    –¿Lo hacemos?

    –Si, quiero que nos vea.

    –¿Qué te gustaría que viera?

    –Que me vea empinada dándote las nalgas y que escuche que gimo como una perra, quiero que me vea desnuda y me vea las tetas.

    –¿Qué pasaría si lo invito a pasar?

    –Invítalo, soy tuya, tú sabes lo qué haces.

    –Tú sabes qué si yo lo invito me prenderé y lo pondré de frente a ti, para que le saques la verga y se la chupes.

    –Si papi, quiero chupar verga.

    –Sabes que me excitaré y te daré verga más fuerte mientras se la chupas.

    –Si papi, quiero que vea cómo me culeas.

    –Sabes que luego te daré vuelta para que él te dé verga mientras me la chupas a mí.

    –Si papi, ¿no te enojas?

    –No amor, dejaré que lo disfrutes, ¿quieres que te lo meta?

    –Si papi, quiero ambas vergas en mi panocha. Quiero que me acuestes en la cama en medio de los dos, quiero besarte de frente dándole las nalgas a él, quiero rozarle mis nalgas desnudas en su cuerpo, sentir su pecho en mi espalda apretándome a ti, quiero sentir su verga mojada en mis nalgas, quiero que ambos me abracen y sentir dos hombres deseándome, quiero abrir mis piernas y sentir que me penetras mientras me besas, quiero soltarme y echar atrás mis nalgas para que luego él me penetre mientras te beso, luego quiero darme vuelta, quiero que me bese las tetas mientras tú me abres las nalgas y me lo metes, quiero montarlos a ambos, quiero comerles la verga a los dos, quiero que vean lo puta que puedo ser.

    Entonces vi el momento de preguntarle quién era esa persona.

    –Si amor, dejaré que disfrutes todo eso, ¿quién es el amigo que se te antoja?

    –Carlos amor, es Carlos. ¿Me dejas que me coja?

    –Si amor, vamos a invitarlo, quiero verte disfrutar otra venga.

    Vi que le dio pena habérmelo dicho, seguí dándole hasta tirarle la leche en la espalda, me agaché sobre ella, le besé el cuello mientras ella aún seguía empinada en 4, y le dije al oído, “todo está bien amor, me gusta que disfrutes y veremos qué hacemos con Carlos, lo invitaré y si en ese momento deseas que algo pase lo haremos, si no, todo quedará en nuestras fantasías”. Volteó sonriéndome y me dijo que está bien.

  • La fama o el interés personal

    La fama o el interés personal

    Aunque en realidad la vida tiene sus segmentos e ilusiones, yo partiría por nombrar historias antes que conclusiones sobre un personaje que se enamoró de mí por interés y que me contagió tan íntegramente, que entendí, que el interés personal también se puede practicar como relación.

    Es una chica famosa que no le gusta tener muchas parejas, ella sale a la calle con una agenda extensa y cumple todo lo que puede mientras le alcance el tiempo, antes la consideraban una súper modelo sin serlo, paso por el teatro, el cine, las novelas y sobre todo la música.

    Le encanta que le presten atención y hace con la música el arte que necesita. La querían tanto que la nombraron miles de cosas antes de darse vacaciones en el arte. Sus vacaciones comenzaron conmigo tenía tres parejas claras y las tres sabían que era así, ninguna se incomodaba por ello y es que de alguna manera también eran familiares que tenían un destino ancho.

    Un día ella llegó diciendo que le tenía que ayudar con sus proyectos y que le cansaba el tema de trabajar. Necesitaba vacaciones sin viajes, estaba aburrida de viajar, me dijo que se enamoró de mi por el simple hecho de contar con alguien que le respalde ante los problemas que se ocasione por abandonar la fama que es peor que abandonar un cartel, porque nadie para de llamarte.

    Le enseñé a evadir el problema y le llevé a un lugar donde nadie creería que es ella. Visitó mi casa en dos oportunidades en una semana. En la primera nos escondimos y nos fuimos directamente a la cama ella se puso muy nerviosa la tomé desde la cintura y nos entendimos pronto, luego la besé hasta que ella se puso tan coqueta que entendí que necesitaba mucha compañía y temple.

    Nos dormimos, durante la madrugada la desvestí con tanta confianza que ella me contó que quería tener algo muy serio, pero que no implicaba estar siempre conmigo. La bese y acaricie muchísimo y nos sometimos al sexo tratando de entender quién gobernaría en la cama y discutiendo con el cuerpo quien tomaría el control si seríamos una familia.

    Lo discutimos teniendo sexo duro, nos forzamos el sexo con garra y compromiso, mientras nos acariciábamos con dulzura y suavidad el cuerpo, ni ella ni yo entendíamos que hacíamos era todo un experimento, pero era muy excitante y poderoso el hecho de satisfacernos libremente en una situación tan extraña. No habíamos hablado mucho antes de esto muchas veces, ni tampoco pudimos ponernos de acuerdo, entre los dos nos entendíamos sin hablar.

    Mas tarde lo volvemos a hacer, pero ya con mucha más calma ella me dejó gobernar la circunstancia. La acurruqué junto a mí y nos dormimos juntos pegados y desnudos sin poder expresar mucho la tomé y tomé tantas veces en solo dos actos que me conocía el íntegro de su cuerpo sin tener detalles visuales.

    Mas tarde nos fuimos a comer y salimos de la ciudad, durante el día la gente nos llegó a reconocer y tuvimos que despedirnos, ese día hice muchísimo alarde mostrándole a ella que podía recordar con mis manos los detalles de su cuerpo, se sintió halagada pero también muy intimidada porque cuanto más nos entendíamos ella terminaba reconociendo que era un interés compartido sobre el gobierno del otro, se quiso desmayar más de una vez por el entusiasmo así que no estábamos listos para el siguiente paso.

  • La macizorra tetona de la construcción (4)

    La macizorra tetona de la construcción (4)

    Una vez que mi querido jefecito Freddy, me dio de tomar su semen, procedió a desabrochar mi falda, me la subió y me senté sobre el escritorio.

    Él continuó sobre mí besándome de lengüita y abriéndome las piernas… abre bien las piernas Macizorra tetona… para follarte bien tu panochota que tienes ya escurriendo de ganas golosa y putona.

    Le abrí bien las piernas y se inclinó a lamer mi clítoris y mis labios vaginales, me pasaba su riquísima lengüita por el clítoris y me la metía a la vagina… y yo nada más gemía… ay Freddy… que rico, si así bebé, así más, más por favor mi amor.

    ¡Vaya que eres caliente Macizorra tetona! Pero que sabrosa estás mamasota putona y cachorra.

    Me abrió la blusa y se inclinó a chuparme y a morderme los biberones, ¡auu! Freddy que rico mi amor, y en eso estaba cuando se pegó a mí y me la clavó directamente en el año, salvajemente. Me hizo gritar y despegarme un poco de la superficie del escritorio.

    ¡Le dije ay cabrón! No seas hijo de puta, me duele mucho, no seas salvaje. Relaja bien tu culo putota hermosa, te va a gustar.

    Traté de relajarme, pero su enorme verga en verdad me lastimaba, era larga y muy gorda, me calaba en el ano.

    Freddy mi ardiente jefecito era un morboso, hambriento de sexo como yo. Comprendió que me encantaba que me estuviera disfrutando y haciéndome gozar de placer.

    Pero que tenía que llevársela con más calma si quería que aquella follada de culo fuera más deliciosa para los dos.

    Me la sacó del culo y me enderecé para mamársela. Tenía su enorme polla bien mojada, gruesa y roja de la cabeza.

    Se la lamí tal como si fuera una deliciosa paleta de dulce, le chupé las bolas y lo estimulé con mis labios y después me recosté sobre el escritorio, abriéndole las piernas, mientras me chupaba yo misma los pezones, estaba ardiente de deseos de que ya me la metiera a la panocha y me follara intensamente hasta hacerme venir en él.

    Y al verme chupando mis tetas y frotando mi clítoris, él me empezó a tallar la cabeza de su pene en mis labios vaginales y en mi clítoris, mojándolo aún más.

    Se inclinó para besarme y mientras nos dábamos un ardiente beso de lengüita, me la metió y no saben lo delicioso que sentí, creí venirme desde el el primer momento que me la clavó.

    ¡Ay que rico papi! Que vergota tan sabrosa tienes mi amor y eso lo excitaba aún más, me la metía y me la sacaba rápidamente con mucha fuerza y yo sentía que me llegaba al tope de mi vagina.

    Él me veía con mucho morbo y ruborizado por el calor que sentía, mientras que yo disfrutaba de sus embestidas vigorosas y sentía cada vez que me rozaba el clítoris con la cabeza de su verga y luego que me la metía, yo sentía que mi vagina se contraía como tratando de comerse esa verga tan deliciosa.

    Me veía ardiente de placer y me preguntaba ¿Te gusta mucho verdad Macizorra putota? Le dije sí Freddy que rico papi, así, así fóllame duro. Me quiero venir en tu polla y como toda zorra ardiente me chupaba los pezones y me frotaba el clítoris durante sus embestidas.

    Así duramos alrededor de 10 minutos hasta que gritó: Ay mami que puta eres mi amor y se corrió afuera de mi panocha aventándome toda la leche.

    Eres una gran puta Alondrita, pero estás deliciosa Macizorra tetona, por eso ahorita mismo voy a encularte.

    Sí papi, lo que tú quieras mi amor.

    Me puse de pie y me recargué en la pared y me hizo a un lado la pantie.

    Me sostuvo de las caderas y clavo mis nalgas en su verga. Movía mis caderas hacia su pene y luego me la sacaba. Unas veces me la metía por el ano y otras por la vagina.

    Haciéndome retorcer del placer. Pero como ya sentía que me iba a venir y me temblaban las piernas le dije: Y qué tal si mejor me doy sentones en tu polla así bien rico y me doy buenos sentones estando en una silla.

    Me dijo no, ahorita mando yo y te follo el culo como yo quiera, cállate Zorra putona. Y me empezó a clavar la verga hasta el fondo hasta hacerme llorar, me apretaba los labios y arañaba la pared, pero le decía que rico mi amor. Ábreme más el culo por favor y él con más intensidad me bombeaba bien la cola y escuchaba el golpeteo de sus bolas en mis nalgas.

    Una y otra vez, mi jefecito me clavaba la verga entre las nalgas al mismo tiempo que me jalaba el cabello.

    Me nalgueaba, como si cacheteara mis nalgas y me bombeaba deliciosamente el culo, mientras que yo gemía del placer y me acariciaba suavemente el clítoris.

    Me tenía como su putona macizorra, con las nalgas bien rojas, con el culo bien abierto y con las tetas bamboleantes cada vez que me refundía su verga en el ano.

    Ya Freddy, me duele mucho y parecía que le decía clávamela más duro. Me sostenía y me hundía más rápido la polla hasta que no pude más y me corrí en la verga de mi calenturiento jefecito.

    Que delicia de culeada me estaba dando mi nuevo amante.

    Me separé un momento mientras me recuperaba y me empecé a acomodar la blusa y a limpiar mis medias que las manché con la leche que me escurría de las nalgas.

    Me dijo a dónde vas pinche macizorraputitetona, todavía te daré por el culo mami, si no he llenado.

    Le sonreí y me metí un dedo a la boca dándole a entender que había sido riquísimo y que quería que me siguiera culeando.

    Se acercó a mí me levantó de la silla donde estaba sentada y posteriormente metió su mano debajo de mi falda y me bajó la pantie o mejor dicho me hizo a un lado la diminuta prenda y se sentó él en la silla ya con la verga bien parada. Ahora sí pinche puta es tuya, date sentones o disfrútala como quieras.

    Con la falda alzada y las piernas bien abiertas me senté de una en su deliciosa polla. Me retorcía del placer y le batía de un extremo al otro su pene.

    Levantaba mis nalgas y luego me frotaba su verga en mi panocha, en mi clítoris y después ricos sentones en ella.

    Me estuve comiendo la verga de Freddy de esa manera, dándome ricos sentones, gimiendo y llorando de tanto placer, se oía el chacualeo de mis nalgas en sus pelotas, hasta que hizo como que se pondría de pie, pero no lo hizo. Solo levantó un poco la cadera y me llenó de sus calientes moquitos el culo.

    Me puse de pie y me fui a sentar sobre el escritorio, me vio y me dijo abre las piernas Macizorra, se acercó a mí y me abrió más las piernas poniéndolas en sus hombros y entonces me la metió hasta el fondo de mi panocha, teniéndola todavía llena de semen y no saben lo caliente que me puso eso todavía.

    La metía y la sacaba mojadísimo de semen, de jugos anales y vaginales y olía la oficina a puro sexo. Me vagina se contraía devorándose aquella verga madura y deliciosa.

    Estaba como una verdadera macizorra bien putota y descarada, totalmente con las piernas en los hombros de mi jefecito y él follándome frenéticamente cuando entró el ingeniero repentinamente a la oficina sorprendiéndonos en plena cogedera.

    Freddy no se pudo detener ni yo quería que lo hiciera, estaba aún caliente y deseaba que me llenara la panocha de leche.

    El ingeniero se sorprendió un poco y le preguntó a mi jefe, contador ¿Para qué día saldrá el pago de los albañiles?

    Y mi jefe seguía follándome ahí delante de Sergio que me volteaba a ver con morbo y también con deseos de ser él quien me clavara toda la verga, como Freddy.

    Le respondió con ligero aliento… mh mh más tarde vienes si gustas y que Alondrita te diga cuando recibirán el pago. Volteé a ver a Freddy chupándome los labios y moviendo mi lengua como si fuera una víbora.

    Él pronto entendió que también quería que el ingeniero me cogiera.

    Entonces Freddy le dijo ¿cómo ves? Coges y después vemos los del pago.

    Eso me puso muy feliz ya que me cogería a dos hombres al mismo tiempo. Le dije al oído: gracias mi amor y Freedy me respondió sos una perfecta puta.

    Lo besé apasionadamente de lengüita y el ingeniero nos observaba mientras se sacaba la verga y se masturbaba.

    Se acercó a mí y aprovechando que ya estaba muy mojada, me metió toda le verga vaginalmente, en tanto mi jefecito me la estaba atascando adentro de mi boca.

    Me apretaban las tetas y me mordían, se turnaban para metérmela en la panocha, tallaban sus penes en mi clítoris. Luego se formaba Freddy y me culeaba y luego el inge también por el culo.

    No sé quién de los dos la tenía más grande, pero me retorcía del placer.

    Continuará queridos lectores.

  • El mejor consuelo de amores de mi hermano

    El mejor consuelo de amores de mi hermano

    Voy a presentarme de nuevo. Me llamo Daniela, soy una chica española de la zona de la Mancha de 23 años cumplidos en enero. Estoy soltera desde hace unos meses, tras pasarlo muy mal intentando reflotar lo que se debería haber ido a pique hace años y tras varios intentos de imbéciles de aprovecharse de la situación para “cazarme”. Volví con mis padres para poder permitirme salir adelante.

    Comprendo que querréis conocerme un poco físicamente, aunque solo sea para imaginarme. Me describo como una mujer de piel blanca, cabello corto tintado rojo fuego, lo que hace destacar aún más mis pecas. 1.55 metros de altura, peso 50 kilos, culo generoso, pero sin ser gordo, buena cintura y busto pequeño pero bien formado. Junto a ojos azules, manos pequeñas, voz dulce y labios suaves… Y muchos tatuajes de mis videojuegos o sagas literarias favoritas, junto a ropa un poco punk. Siempre me echan menos edad de la que tengo y soy algo tomboy jajaja, aunque como veréis eso no cambia mis apetitos para nada.

    Respecto a relaciones y sexo. Me había propuesto ser yo la que lleve las riendas, por lo que estoy realizando mis fantasías más ocultas o simplemente dejarme llevar por el momento. Aunque la experiencia que voy a relatar no fue precisamente por iniciativa mía, al menos inicialmente.

    Mi hermano que tiene 5 años más que yo, tiene mala fama, ha sido violento, ha tenido sus peleas, algunas graves… incluso ha podido entrar en la cárcel, pero se libró por poco, y ha dado muchos problemas a mis padres, pero desde hace algunos años se ha asentado y desde siempre ha sido muy bueno y cariñoso conmigo. La cosa es que cambio bastante por una novia que tuvo, asentó su cabeza, se puso a trabajar en la empresa familiar y hasta hace un mes se estaba hablando de boda.

    Pero lo que no sabía es que ella, tenía otra idea. Al parecer cuando mi hermano se fue con los amigos de casa rural de despedida de un amigo suyo. Ni corta ni perezosa recogió todas sus cosas y se marchó. Tiempo después supe que había encontrado un ligue por internet y ahora está viviendo en Barcelona, con su «amor verdadero». Dejando a mi hermano con un palmo de narices y destrozado. Desde entonces empezó a beber sin mesura, no quiso saber de nadie ni de nada y se encerró en su casa. Intente al igual que toda la familia hacer que saliera o que hablase. Pero se volvió más brusco, como antes… La verdad, andaba muy preocupada por él.

    Habían pasado seis días y yo seguía con mi vida, mi estomago se había asentado y el trabajo en la empresa familiar ya no andaba tan tenso y no teníamos tanto trabajo. Por lo que entonces andaba pensando en volver a escribir un poco (cuando me dejase de viciar al Sifu, un juego de peleas, bastante guay). Había vuelto de la piscina climatizada y estaba muy relajada ese día. Sin historias, vaya. Aunque hacía un poco de frío y no tenía puesta la calefacción, tenía puesto mi pijama. Cómodo y amplio, tan amplio que la verdad se me veían los pechos por la abertura de la camisa.

    Ya había cenado una ensalada y un plátano, recogido todo y colocado la ropa para el día siguiente y demás. Vamos, en modo voy a jugar un rato, para luego irme a dormir para trabajar mañana. Vivo en un piso propiedad de mis padres, hay otros vecinos en el lugar, pero todos son mucho mayores que yo (no dista que no me haya calentado pensando o haciendo alguna travesura menor con ellos).

    Era ya cerca de las 10 y media, quería jugar una hora antes de irme a dormir, aunque a veces termino antes. Según lo cansada que esté. Por lo que me acomodé al sofá y me puse a jugar. Cuando escuché el timbre de la calle. Como hay mucho crío gilipollas, pasé de él, sino hay al menos un tercer timbrazo ni me levanto. Pero más que un tercero, pronto fue un cuarto, quinto etc. etc… Por lo que tuve que pausar el juego y cabreada como una mona me levante para decirle de todo menos guapo a quien estuviese llamando.

    Cuando levante el telefonillo y vi por la pantalla y me encontré que era mi hermano, lo que me dejó muy sorprendida. Ni siquiera le pregunté porque había venido a mi casa, le abrí. Se le veía muy desmejorado. Preocupada abrí la puerta al pasillo y esperé con el corazón en un puño a que se abriera la puerta del ascensor. Cuando lo vi salir de ella, con la misma ropa con las que le vi cuando me presenté en su casa tres días antes.

    Mi hermano ha sacado la altura que a mi me falta, cerca de metro ochenta, se parece más a mi padre que a mi madre. Es larguirucho, pero se machaca mucho en el gimnasio, pelo largo y negro, nariz ligeramente aguileña, ojos azules en ese momento muy apagados, también ligeramente hinchados, se balanceaba ligeramente por la bebida, como descubrí poco después. Olía a horriblemente mal, que llevase un chándal de andar por casa ligeramente manchado le hacía parecer un yonqui.

    Sus palabras, con un tono ligeramente beodo, fueron.- Dani como siga en casa no sé que voy a hacer…por eso he venido ¿Me dejas quedarme esta noche?- No vivíamos muy lejos uno de otro, por lo que a veces me visitaba para hablar o jugar un rato. Sonriéndole mientras le ayudaba a pasar le contesté:- Claro, lo que sea Javier, ya lo sabes…Aquí estoy para ti, para lo que necesites.- Todo hay que decir que no era muy agradable estar a su lado por el fuerte olor.

    Lo senté en el sofá, estuve con él un rato, prácticamente le deje que hablase de lo que quisiese un rato para que se tranquilizará (estuvo un rato con la palabra puta en la boca refiriéndose a su ex) y le comenté de darle una bebida, él asintió mientras se quedó mirando a la pantalla embobado. Empezó a desvariar un poco sobre el juego (le gustan mucho, fue de él donde conseguí la afición)para luego callarse, al ver que me levantaba a por la bebida, notaba como me miraba mientras iba a por ella… En ese momento no le di mucha importancia.

    Suelo tener en el frigorífico, cervezas, zumos y agua. Las cervezas suelo comprarlas un poco especiales, nada del Mercadona. Pero cuando me giré y vi su mirada ovina, pues me planteé si era bueno dejarle beber aún más. Por lo que sabiendo que si le llevaba agua podría en el mejor de los casos vomitarla, llene un vaso con zumo de naranja y se lo llevé. Cuando se lo dejé en la mesa lo miró enfadado y con mala hostia:- ¿Que mierdas es eso?

    Enarqué la ceja e intente mantener la calma con suavidad le intente convencer:- Un zumo, no voy a darte cerveza, ya has bebido bastante, te sentará bien…- De un manotazo tiro el vaso al suelo haciendo que se rompiera en mil pedazos. -No me jodas, Dani. No soy un crío de mierda, tráeme una puta cerveza, joder.- Al menos eso entendí, la verdad es que le costaba vocalizar. No soy de andarme de chiquitas y estaba muy cansada para aguantar mierda, por lo que dije:- No soy tu puta criada. Si vienes aquí te aguantas con lo que te ponga.-

    Mi hermano se levantó del sofá y me miró con una cara descompuesta por el enfado, que no le había visto antes. Pero paso de mirarme a los ojos a bajarlos hacia mi pijama, con su altura tenía una buena vista de mis pechos desde ahí. Sin decir nada puso una mano en mi hombro apretando con fuerza y otra atrayendo hacía él mi camisa, haciendo que pudiera ver mejor mis pechos. Me puse coloradísima, mi hermano jamás me había visto como una mujer… al menos eso creía- Eres una puta como Estefanía (su ex), provocándome…- Me intente zafar, pero su mano en el hombro me tenía sujeta y me hacía daño, intente desplazarla con mis uñas clavándose en ella, mientras le decía:- Javier, no estas bien. Qué soy tu hermana y estas muy borracho…

    Pero eso más que pararle pareció darle mecha. la mano libre se metió dentro de mi pijama y empezó a tocar de forma bastante bruta mis pechos, pellizcando mis pezones, tanto que tuve que reprimir un pequeño grito:- Vale, ya, para.- Sentía como un escalofrío recorría mi espalda, mientras que él simplemente miraba hacía mis pechos y seguía magreándome. Viendo que no cedía, simplemente le deje hacer y tras unos minutos paro… para mi vergüenza he de decir que tenía mis pezones bien duros.

    Con las lágrimas apenas contenidas le dije: – Ya, tranquilízate y céntrate por favor… Que soy yo Dani, tu hermana. Piensa.- Me empujó hacía el sofá, por suerte no me golpee sino que quede sentada, para mi horror vi como mi hermano se bajaba los pantalones dejando paso a unos calzoncillos que habían tenido mejores días. Le costó lo suyo bajarse todo, pero yo andaba bastante asustada ante su comportamiento y ni me moví.

    Me agarró de la cabeza acercándola a su polla, que a pesar de la borrachera, estaba bien dura. No era precisamente pequeña de larga y dios, olía muy fuerte. No voy a mentir con que no he visto la polla a mi hermano antes… o sea, hemos vivido en la misma casa. Y como adolescente tenía curiosidad, por lo que le espié alguna vez y tras un par de regañinas no quedo en nada. Ahora la tenía en frente y con un tono enfadado grito destemplado:- Chupa, joder… Que siempre has sido una puta, no te hagas la mojigata ahora.-

    En aquel momento no pensé mucho, no quería que me hiciera daño, aunque lo que más quería es que se calmara y pudiéramos hablar. Por lo que empecé a pajearle, no precisamente con agrado de mi parte. la pajee, mientras lamía su polla arriba y abajo. No quería metérmela en la boca. Intente centrarme para pensar que no era mi hermano con quien lo hacía, para no sentirme tan mal, aunque sus gemidos y casuales «puta» o similares junto con algún «Dani», me lo hacían difícil. Tras un rato, se corrió llenándome la cara con su semen caliente. Más calmado me dijo, como si fuera un gran piropo:- Nunca me lo habían hecho tan bien, Dani…

    Más relajado, se sentó a mi lado y se quedó mirando embobado la televisión, donde se mantenía la pausa del juego, mientras que su polla se mantenía flácida. Yo me levante y fui al servicio sin decir una palabra. Allí me refresqué, mientras me quitaba el semen que cubría mi cara y parte de mi pelo. No quería pensar en lo que había pasado. Estaba con el estómago en un puño, temía volver a la sala. No quería quedarme en la casa, pero tampoco quería llamar ni a mi familia ni a la policía. Es mi hermano, lo quiero demasiado para eso.

    Lo peor, es que recordé que en ciertos momentos me había puesto algo cachonda la idea de que mi hermano me follase y… barajé para luego reírme de ella, más al verme la cara conmigo mordiéndome el labio. Más calmada hice el mono frente al espejo y tras un momento, ya más recompuesta, saqué la cabeza para ver que estaba haciendo. Se había levantado para servirse una cerveza. Viendo que iba a estar así, decidí que lo mejor sería irme y quizás dormir en el coche. Cuando estuviera sobrio, pensé que podría decirle que opinaba y porque no quería verle más el jeto al menos por un tiempo.

    Por lo que sigilosamente me fui a la habitación para conseguir algo de ropa para no ir en pijama al coche. No fue la mejor de mis ideas. Quizás alarmado por no verme durante tanto tiempo, me pillo sacando la ropa de un armario. -¿Qué haces?- Me dijo mirándome, y no tenía dudas de que estaba mirando mi culo. Me giré para encararle, seguía desnudo de cintura para abajo y lo peor es que su polla iba inflamándose según daba pasos hacía mi, no paré de mirársela por instinto. -Voy a irme, así puedes dormir a tu gusto.

    Mi hermano preguntó muy flojo:- ¿Tú también me abandonas?- Se acercó hacía mi, pero en vez de la cara de rabia que me esperaba empezó a llorar:- No me dejes Dani, por favor.- Me abrazó y no sabía donde meterme. Lo peor era notar su polla contra mi vientre. Y aún peor, es que no podía enfadarme con él… y me gustaba que me abrazase. Sin venir a cuento, él me dijo:- Hueles muy bien. Siempre lo haces… y estas muy buena- Casi me da una carcajada, pero le contesté, obviando lo último que me dijo:- Pues tú no hueles precisamente bien ¿Te llevo a la ducha?

    Más calmado acepto y me dejo llevarle a la ducha, aunque tanto roce con su polla en la espalda, me andaba poniendo nerviosa en muchos sentidos. Quería obviar lo que había pasado en el sofá como si todo hubiese sido un mal sueño. En tanto él no paraba de piropearme y decir que lo sentía mucho, mientras que yo le quitaba lo que le faltaba del chándal, dejando ver sus abdominales marcados y le ayudé a meterse en la ducha. Temiendo que se cayese. Me quedé allí de espaldas, vigilándolo por el espejo.

    Mientras el agua caía, no pude dejar de fijarme como se acariciaba sin dejar de mirarme. Debería haberme enfadado, pero una ya llevaba un tiempo sin sexo y ahora más calmada, con falta de sueño pero con mi cuerpo pidiéndome caña al mismo tiempo. No pude mas que fijarme en sus movimientos, en como el agua rodeaba su sexo… y fue meter mi mano debajo de mi pijama. Al principio solo me roce ligeramente, discretamente, sin que pudiera verme, pero luego termine apoyándome en el lavamanos, mientras me metí dos dedos. Mientras que el aceleraba su ritmo. Cerré los ojos simplemente gozando

    Estaba tan inmersa en darme placer que no me dí cuenta de que había salido y que se había colocado a mi espalda, hasta que note su polla acariciando mi culo. Di un respingo y casi me hice daño con el lavamanos al sacar mi mano demasiado deprisa de mi pijama. Lo miré desde el espejo, mientras que sin decir nada puso sus grandes manos a cada lado del elástico del pijama y lo bajó, dejando mi culo desnudo. Como contestación solo me abrí más de piernas y me agarre al lavamanos, mientras mi mano seguía dándome cariño.

    Su polla empezó a acariciar mi entrada y yo que andaba ya mojada empecé a gemir, indicando que estaba lista. Entonces él me hablo con una voz algo más compuesta, mientras que retiraba su miembro:- Dani, creo que me he pasado, esto está mal y… -A lo que le dije molesta, mirándole desde el espejo:- Hace media hora que está mal, simplemente lo estás siguiendo. Después de esto no hablaremos del tema y aquí no ha pasado nada. Dormirás, te despejaras e iras con la familia y saldrás de tu agujero ¿Entendido?- Todavía dudoso, ni alejaba su polla ni terminaba de penetrarme – Pero Dani, que esto es ya…

    Me giré y le mire a la cara:- Pues ya me has puesto caliente, gilipollas, me has asustado, me has hecho casi llorar y ¿Ahora me vienes con estas? Cuando estabas más borracho al menos eras más franco conmigo, soy una puta ¿No? Pues está puta quiere joder. Y luego lo dicho, esto no va a más ¿Entendido?- Mordiendo su labio mi hermano me agarro de la cintura y yo en silencio le ayude a colocar su miembro para con un golpe empezar a bombear dentro de mí. Notar como acariciaba toda mi cavidad con su miembro y el gimiendo mi nombre, me excito sobremanera.

    Mi hermano no paro de empujar y empujar, y yo tenía que aguantar para no comerme el espejo, mientras que mi coño mojado aguardaba sus embestidas, sus manos al principio me tomaban de forma tímida de la cintura, pronto se convirtieron en garras que me apretaban, mientras aceleraba jodiéndome y poniéndome en volandas, por la diferencia de altura… No dijimos nuestros nombres, y si muchos gemidos, suspiros y ánimos tanto para recibir yo, como para él que me diese lo mío.

    En cierto momento, se retiró de mi coño y lo mire con cara de cabreo, pero me dijo:- La cama.- Sonriéndole me fui para allá, quizás con paso tan poco firme como él, para luego quitarme los pantalones del pijama… se había desfogado bien conmigo. Quizás fuese por como andaba de bebido, pero no se había corrido aún.

    Iba a ponerme a cuatro patas sobre la cama, cuando él me giro para ponerme de cara, pronto lo tenía encima con su lengua jugando con la mía durante un rato mientras que yo intentaba cogerle la polla para masajearla y él jodiéndome mi coño con sus dedos. No hubo muchas palabras, solo una necesidad animal que estábamos satisfaciéndonos el uno al otro.

    Al rato se retiró para ponerse entre mis piernas y darme en la posición del misionero, con mis piernas enredadas en su cinturas para sentirla más al fondo y con mis manos agarrándome a su cintura, arañándole. Es cuando empezó a hablarme:- Dani… te tenía ganas desde hace años. Con esa ropa y ese culo que siempre parecías buscarme…- No le dije nada, pero me excito la idea, mientras que mi cerebro se desconectaba gozando de su sexo. No sé cuántas veces me corrí antes de que él intentará retirarse, pero le agarré con más fuerza con mis piernas y le dije:- No hemos usado condón… pediré la píldora ¿Vale? Tranquilo. Y tú también me calentabas mucho desde siempre.- Quizás fuesen las palabras que necesitaba, porque, joder, menuda corrida me dedico. Notar como su semen caliente se esparcía dentro de mí, me proporciono otro mini-orgasmo.

    Al retirarse sudando y algo mareado, se acostó a mi lado, mirando al techo. Libre de su peso y sin la excitación anterior, me puse rojísima al pensar en profundidad lo que había hecho y sin mirarle le dije:- Vete al sofá, por favor. Mañana te vistes y sales antes de que vaya al trabajo. Y no pienses cosas raras, lo hemos dejado claro antes ¿Vale?- Pude notar su mirada, pero tras pensarlo un momento (que me pareció una eternidad), finalmente me dijo:- Vale, Dani… voy a darme una ducha rápida y te dejo el baño libre.- Mi mente pensó en todas las posibilidades e incluso jugueteé con la idea de meterme tras de él, pero eso haría aún peor las cosas.

    Y tras ducharme después de que se fuera al sofá, ponerme el pantalón del pijama e irme a dormir, tengo que decir que no hubo más roces «extraños» (al menos de su parte, de madrugada tuve que darme caña por el calentón que llevaba). Y todo fue como dijimos, con él yéndose a su casa como si no hubiera pasado nada. Aun así, he estado estas semanas dándole vueltas, a pesar de la pastilla, teniendo un miedo horrible a haberme quedado embarazada y a pesar de que mi hermano ya está mejor de su depresión y actúa igual conmigo. Sé que algo a cambiado. Cuanto es lo que me da más miedo conocer la respuesta.

    Pues está es mi incursión en amor filial, y quiero pensar que sea la última. No he ganado para sustos, comidas de olla y demás. Por lo que mis «aventuras» que sean bien lejos de mi casa y con personas que no conozca demasiado. Al menos eso espero… Me alegrará conocer vuestras opiniones y comentarios, sean por la página o en mi correo. Un beso.