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  • Te espero en el bar

    Te espero en el bar

    Estaba leyendo el periódico, cuando la vi entrar con aquel vestido ligero de verano y venir hacia mi mesa.

    – ¿Llevas mucho esperando? – Preguntó.

    Diez minutos, no te preocupes.

    Ella se sentó a mi lado, en el extremo de la pequeña mesa, a cuarenta y cinco grados de mi posición. Nos besamos cordialmente, hacía seis meses que no nos veíamos, y ambos sabíamos que ese era mucho tiempo. Hicimos un gesto a la camarera para que nos tomara nota. Pedimos una bebida cada uno y poco después brindamos por el reencuentro. Ella me puso la mano en la cara interior del muslo derecho.

    ¿Me has echado de menos? – Preguntó coqueta.

    Me encantaba verla así, receptiva. Le respondí que sí, que la había echado de menos incluso vestida. Ella rio la ocurrencia, que a su vez yo le había robado a un cantautor.

    ¿Y te has tocado pensándome? – Quiso saber mientras apretaba mi muslo.

    Mucho. Aún sigues provocándome esa fuerte debilidad que conoces.

    ¿Seguro? Mira que puedo ponerte el detector de mentiras.

    Ponlo, sabes que no suelo mentir.

    Alargó un poco la mano por debajo de la mesa y la puso sobre mi bulto, que, efectivamente, estaba hinchado. Sonrió mirándome y haciendo un leve movimiento con la mano. Yo no pude evitarlo y deslicé mi mano bajo la mesa y la subí por la cara interna de su muslo izquierdo hasta, con la punta de los dedos, tocar su caluroso y acogedor chochito.

    El bar estaba bastante desierto, salvo una mesa con cuatro personas y la camarera. El lugar en el que me había colocado estratégicamente estaba en la parte más aislada, con lo cual disponíamos de cierta intimidad. Así que seguí alargando la mano hasta deslizar mi dedo índice por su rajita y disfrutar de sus gestos, que era lo que más me estimulaba, ver el deseo y el placer en su cara.

    Ella apretó bien mi paquete y después bajó la cremallera metiendo la mano. Le resultaba difícil en esa postura bajar el bóxer para llegar hasta mi polla. Decidí facilitarle la entrada. Me eché hacia atrás y me desabroché abriendo el pantalón. Después bajé el bóxer trabándolo bajo mis pelotas y dejándolo todo a su alcance bajo la mesa. Ella enseguida me la agarró y comenzó a masajearme suavemente. Seguíamos mirándonos a los ojos, que expresaban un sálvese quien pueda.

    Tengo que pedirte un favor – Le dije.

    ¿Cuál?

    Quítate las bragas y guárdalas en el bolso, me molestan.

    Ella miró hacia el bar asegurándose de que no iba a ser excesivamente descarada. Después coló sus manos bajo la falda y, levantando un poco el culo de la silla, saco las bragas de su prisión. Luego las guardó en el bolso no sin habérmelas puesto en la nariz un par de segundos. Ahora tenía acceso libre a su centro vital. Volví a meter la mano y comprobé que su humedad iba en aumento, tanto es así que introduje un dedo en su coño sin esfuerzo alguno.

    De nuevo su cara expresó el placer y su garganta emitió un gemido que no alcanzó a los oídos de los demás. Seguí metiendo y sacando el dedo suavemente mientras con otro le acariciaba el clítoris. Me encantaba masturbarla.

    Ella había friccionado bien mi polla y subía y bajaba la mano con densidad. Después retiró la mano y se la llevó a la boca, la empapó con saliva y volvió a mi glande, deslizándose hacia abajo y lubricándomela. Era delicioso sentir su mano así. Era un juego que siempre habíamos tenido, nos gustaba la masturbación recíproca.

    Yo seguía metiéndole un dedo justo como a ella le gustaba y agitando en círculos su hermoso clítoris. En su cara se podía ver todo lo que un hombre desea para sí. Era hermosa, pero sintiendo placer era mucho más, era completamente arrebatadora.

    Si sigues así me voy a correr, y para eso la quiero dentro, hasta el fondo – Me dijo.

    Yo miré el bar, la mesa ocupada seguía a lo suyo, supongo que se habían dado cuenta, pero disimulaban muy bien. La camarera secaba los vasos del lavavajillas como dejando pasar el tiempo.

    Eché un poco hacia atrás la silla y le dije que subiera encima. No lo pensó, lo hizo. Yo sentado y ella sentada sobre mí dándome la espalda y haciendo movimientos circulares, sentía como me estaba empapando. Se echó hacia atrás y le mordí una oreja.

    No te corras dentro – Me dijo.

    Córrete tú primero, quiero verlo.

    Seguí masajeando su clítoris cuando sentí que se perdía. Le tapé la boca, la conocía bien. Su cuerpo se estremeció sobre mí y empezó a correrse. Sus gemidos eran enmudecidos por mi mano, pero no pude evitar que se le escapara un grito que hizo que la camarera, más cercana que la mesa, mirara hacia nosotros e hiciera un gesto de asombro. Disimuló apartando la mirada, pero sé que no podía evitar echarnos una ojeada sorprendida.

    Ella se quitó de encima y volvió a su silla. Me miró.

    Voy a correrte – Me dijo.

    Se puso saliva en la mano y comenzó a agitármela rápidamente. Agregó la otra mano, sabía que me gustaba así. La camarera no dejaba de echarnos miradas esporádicas pero frecuentes, y yo estaba a punto de correrme, al parecer eso no se lo quiso perder. Cuando ella vio que mis facciones se contraían agachó la cabeza y se metió la polla en la boca, siempre le había gustado mi esencia, la trataba como un manjar exquisito. Empecé a eyacular agarrándome a la silla mientras ella tragaba. Me convulsioné, haciendo que mi polla entrara hasta el fondo de su garganta. Ella aguantó estoicamente y después me lamió bien los restos. Cuando se incorporó se lamió un par de dedos apurando el semen.

    Ambos quedamos relajados, mirándonos con cara de quien desea que se repitan situaciones así.

    Al rato bajamos a la barra y pedí la cuenta a la camarera.

    Son ocho euros – Me dijo.

    Le entregué un billete de diez y fue hasta la caja registradora. Volvió y me entregó dos euros.

    ¿Les ha gustado el servicio? – Preguntó con sorna.

    Sonreímos los tres. Miré la moneda de dos euros y se la entregué a la camarera.

    Por el trato recibido – Ella sonrió.

    Volved cuando queráis, yo estoy siempre en este horario.

  • Mi encuentro con la profesora gordibuena masturbándose

    Mi encuentro con la profesora gordibuena masturbándose

    Me habían enviado por algo a sala de profesores, esto pasó en la Universidad, cuando llegué a ella me encontré con algo que nunca imaginé, regrese al salón para entregar lo que me pidieron y pedí esta vez permiso para ir al baño, pero en lugar de ir a él, me fui directo a sala de profesores de nuevo.

    Era una de esas horas en las que todos los profesores están en clase, a excepción de una profesora, una gordibuena muy deliciosa y carnosa, con unas tetas grandes muy jugosas y un culo muy bien formado y redondo, igual de grande. Su piel es blanca y su cabello castaño, por la forma en que se estaba masturbando al centro de la sala en un sofá supe que no era la primera vez que lo hacía, se veía tan confiada y excitada con los ojos cerrados por el placer.

    Me saque la polla y me vine casi de inmediato cuando comencé a masturbarme yo también, había olvidado mi celular en el salón por lo que no pude tomarle fotos o vídeos y no quise arriesgarme a ir por el al salón, en primera porque ya no podría salir y en segunda porque podría tener la mala suerte de regresar y ya no encontrarla masturbándose.

    Mi profesora, de nombre Annie, se estaba metiendo su mano entera en su coño, pude distinguir que ya estaba muy pegajosa y jugosa su mano tanto que creaban unos cuantos hilos de sus jugos de coño cuando ella la sacaba y luego la volvía a meter. Estaba ya muy mojada y por segunda vez me volví a correr pero aun así continúe masturbándome cada vez más rápido, aparte mi profesora se estaba frotando con la otra mano sus ricas tetas y dándose de azotes en ellas también, por su piel blanca se podía ver a claridad el color rojo en ellas por lo rosadas que ya estaban, continúe masturbándome desde el otro lado de la sala mirando a mi profesoa porque estaba claro que en ningún momento se había dado cuenta de mi presencia, ni siquiera cuando entre a buscar lo que me pidieron en mi salón.

    Me estaba poniendo cada vez más caliente y excitado, aún después de haberme corrido ya dos veces, era tanta la perversión que sentía en ese momento que estuve a punto de acercarme a mi profesora y hacer con ella lo que quisiera, pero en ese su celular sonó, era una alarma, yo salí de inmediato de la sala antes de que se diera cuenta, por desgracia no pude ver cuándo se puso de pie o si es que traía bragas o no, pero cuando vi que ella salía de la sala yo entre.

    Me acerque al lugar en donde ella estaba en el sofá, y para mi fortuna ese lugar estaba mojado, además había un pequeño charco de su corrida o squirt espeso, era algo blanquizco o transparente, sin dudarlo lo lamí hasta limpiarlo, el sabor es inexplicable pero muy delicioso, también vi que había unas cuantas gotas de su corrida en la mesita de centro frente al sofá y la limpie con mi lengua también.

    Al terminar y estando a punto de salir, sonó el timbre de cambio de hora, en ese mismo instante regreso Annie, mi profesora, cargando una pequeña bandeja y un trapo, se sorprendió al verme allí y yo le invente lo que se me ocurrió para que no supiera lo que hice, ella me dijo que tiro sin querer su café, inventando lo claramente, por lo que por eso ahora iba a limpiar la mesa. Yo no dije nada más por tratar de ocultar mi erección aún muy dura que traía y me fui de vuelta a mi salón.

  • Pesadilla escatológica con la señora Agnes

    Pesadilla escatológica con la señora Agnes

    Advertencia: relato escatológico mezclado con dominación, solo para amantes de scat y dominación.

    Cada noche se repite la misma pesadilla en mi cabeza, me incorporo de golpe empapado en sudor. He vuelto a soñar con la señora Agnes. Llevo mucho tiempo teniendo la misma pesadilla. ¿Por qué tengo una y otra vez esta pesadilla?… Antes de empezar a contaros la pesadilla que se repite en mi cabeza he de poneros en antecedentes para que comprendáis el sueño o más bien pesadilla de terror escatológica con la señora Agnes.

    Mi madre y yo vivimos tranquilamente en una bonita casa, con un jardín situado en la parte delante de la casa. Me encanta el barrio y la tranquilidad que brinda, pero siempre hay algo negativo en cada historia.

    En este caso es mi vecina, la señora Agnes. La señora Agnes es la mujer que vive contigua a mi casa. Siempre he maldecido la mala suerte de tenerla tan cerca, hay cientos de casa, pero justo vive a mi lado. La señora Agnes es una mujer madura de unos 55 años de edad. Dotada de un cuerpo voluptuoso y rechoncho. Tiene un culo enorme, brazos y piernas gruesas y gran estómago, la gusta mucho comer, es su adicción. Su mayor cualidad o defecto es su temperamento, es una mujer con gran carácter, siempre está discutiendo con los vecinos por cualquier pequeño asunto.

    A la señora le molesta todo y no duda un segundo en recriminar el comportamiento de los demás. Se lleva fatal con todo el mundo, ha discutido con todos los vecinos, pero la excepción es mi madre. La señora Agnes y mi madre son intimas amigas. Todo el carácter de la señora desaparece cuando está junto a mi madre, se pasan el día juntas y por desgracia está constantemente en mi casa tomando café o aquel licor que tanto les gustan. Pasan horas hablando y riendo. Detesto a aquella señora.

    Yo no iba a ser la excepción, había discutido con la señora Agnes muchas veces. Recriminaba mi comportamiento y modales constantemente. Siempre la respondía como se merecía, no iba a dejarme amedrentar por ella como hacen el resto de vecinos. Surgió un odio mutuo entre ella y yo.

    – Tienes suerte que yo no sea tu madre, te aseguro que te enseñaría modales rápidamente… me obedecerías sin rechistar te lo aseguro – Era una de sus frases preferidas hacia mí.

    Aquella tarde mi madre me llamó desde una habitación de nuestra casa. Acudí a ver que quería esta vez. Estaba viendo un partido de futbol en la televisión y me había interrumpido.

    – Toma, lleva esto a la señora Agnes, prometí que se lo prestaría -.Me indico mi madre. Mi rostro hizo una mueca de reproche, no deseaba tratar nada con esa señora. Mi madre observó mi desagrado.

    – No entiendo porque odias a la señora Agnes, es una mujer encantadora – Me recriminó mi madre.

    – Es ella quien me odia a mí – La respondí irritado.

    – No digas tonterías… Venga llévala esto a su casa -.Agarré la bolsa molesto y no tuve más remedio que ir a casa de la señora Agnes a entregarla lo que fuese que había dentro.

    Abrí la puerta del jardín de la señora Agnes y llegué hasta la puerta principal de la vivienda. Levanté la voz y llamé a la señora. Esperé a que saliese, pero no lo hizo. Descubrí la puerta entreabierta y entré al interior de su casa. Volví a llamar a la señora Agnes, pero seguía sin escucharme. Me adentré por el interior de su casa recorriendo un pasillo y en un momento dado vi una puerta abierta y a la señora Agnes en su interior. Quedé completamente sorprendió, la situación era completamente inverosímil, nunca lo habría imaginado. ¿Tenéis curiosidad por saber de qué se trataba la situación?

    La señora Agnes estaba en el baño de su casa. No me había escuchado porque en ese momento estaba literalmente defecando en su baño. Estaba sentada en el wc con las medias de lycra y sus bragas bajadas por los muslos. Su rostro reflejaba como apretaba, estaba ensimismada realizando sus necesidades. Para aquella señora tan rechoncha y obesa debería ser trabajoso ir al baño y tendría que realizar mucho esfuerzo hasta soltar todo su lastre interior. Por algún extraño motivo no dejé de observarla, me parecía graciosa la situación.

    Ella no se había percatado de mi presencia en la puerta de la entrada. Había pasado casi un minuto cuando me descubrió. Comencé a reírme. Se levantó enojada del baño para cerrar la puerta lo antes posible. La señora Agnes se apresuró hasta la puerta con las medias bajadas, sus bragas por las rodillas, parecía un pingüino andando. Observé su enorme coño peludo mientras se dirigía a cerrar la puerta. Casi tropieza porque andaba con dificultad al llevar su ropa interior por las rodillas. Cerró la puerta dando un gran portazo. El espectáculo había terminado.

    – ¡¡Eres un maldito cerdo!!… – Se escuchaban las voces de la señora Agnes tras la puerta cerrada mientras salía de su casa riéndome a carcajadas.

    Al día siguiente cuando me encontré de nuevo a la señora Agnes no dude un momento en burlarme de ella. Llegó a mi casa para tomar café con mi madre como habitualmente hacían juntas. Observé como mi madre estaba en la cocina y no podía observarme, fue el momento en que empecé a burlarme de la señora Agnes. Fingí estar sentado en el baño defecando y salir corriendo como un pingüino para cerrar la puerta. Me destornillaba de risa, imitando el comportamiento del día anterior en el baño de su casa, todas mis burlas fueron frente al rostro de la señora Agnes. A ella por supuesto no la gustó mi falta de respeto. Observé como salían rayos de ira por sus ojos. Su rostro se cernió completamente enojada mirándome fijamente mientras me burlaba de ella.

    – Te aseguro que vas a lamentar tu falta de respeto… lo vas a pagar muy caro –Me amenazó con un tono de voz llena de ira y odio hacia mí. No le di mayor importancia a su amenaza y continúe burlándome de ella hasta que regreso mi madre de la cocina con las tazas de café.

    Aquí es donde empiezan mis pesadillas. Desde ese momento cada noche se repite la misma pesadilla, parece tan real. Os contaré como es la pesadilla…

    Salgo de casa y en ese momento me llama la señora Agnes desde su jardín.

    – Entra un momento a mi casa, necesito que lleves algo a tu madre de mi parte – A regañadientes entro en la casa de la señora Agnes. Estoy deseando me entregue el objeto y llevárselo a mi madre, salir de su casa cuanto antes. Me indica que está en una habitación y debo acompañarla. Camino por un pasillo y la señora tras de mí. En un momento dado siento un pinchazo en mi cuello. Me giro y observo como la señora Agnes me ha inyectado algo, agarra una inyección en su mano. No tengo tiempo para recriminar nada, la inyección es instantánea y comienzo a sentirme muy cansado, tan cansado que caigo al suelo desplomado.

    Desconozco cuanto tiempo habría transcurrido, pero vuelvo a adquirir mi conciencia. Estoy en un lugar que desconozco. Estoy tumbado bocarriba en el suelo, observo el techo de una habitación. Recuerdo todo lo sucedido, como había sido drogado por la señora Agnes. Me dispongo a levantarme del suelo para ir a contárselo a mi madre inmediatamente. Aquello sería el fin de la relación de amistad entre ellas. No puedo levantarme del suelo, tengo las manos atadas a la espalda fuertemente.

    Los pies están también atados a la altura de los tobillos. Intento girarme para arrastrarme, pero no puedo girarme. Tengo un collar de animal grueso colocado en mi cuello y ajustado. Mi cabeza está dentro de una caja de metal. El collar sujeta mi cara y cuello impidiendo pueda salir de la caja.

    Es una caja de metal cerrada a excepción de la superficie superior que está al descubierto, no tiene techo la caja. No puedo moverme ni sacar el rostro de la caja. Atemorizado intento gritar, pero mi boca esta sellada con un trapo dentro de la boca y cinta de embalar. No puedo emitir sonido alguno. Estoy completamente indefenso. Intento escapar o gritar, pero es imposible. Unos minutos más tarde se abre la puerta de la habitación y observo como la señora Agnes entra al interior. Se acerca hasta mí y sonríe.

    – Te prometí que ibas a lamentar tu comportamiento… Te burlaste de mi… ¿Te hizo mucha gracia verme defecar y luego burlarte, ¿verdad?… ¡a ver si después te sigo dando tanta gracia! – Desconozco que pretende la señora.

    Intento gritarla, pero no puedo estando amordazado. La señora Agnes saca del bolsillo de su delantal domestico anudado a su cintura unos guantes de goma. Son unos guantes de goma o caucho largos. Guantes de fregar largos y gruesos. Empieza a enfundarse los guantes en sus manos y brazos rechonchos .Escucho el rechinar de la goma mientras continúa enfundándoselos mirándome fijamente con cara de odio.

    Termina de enfundarse los guantes, son muy largos, por encima del codo. Agarra un objeto de alambre o metal. Desconozco que es ese utensilio. Quita la cinta americana de mi boca y saca el trapo de mi boca. No tengo apenas tiempo de defenderme verbalmente o gritar.

    – ¿Que estás haciehmhm…? -Coloca el utensilio de metal en mi boca. Ahora descubro de que se trata. Es un abridor de boca metálico. Levanta los alambres que componen el objeto y mi boca queda completamente abierta, mi mandíbula está demasiado abierta. Es muy molesto el aparato y mantiene mi boca todo lo abierta posible. No comprendo nada de lo que está sucediendo.

    – Hhhmhm e ggg hmmm -No puedo hablar con aquel objeto en mi boca.

    La señora Agnes situada de pie a mi lado se levanta el delantal y observo como debajo lleva unos pantys de licra hasta la cintura. Se baja los pantys hasta las rodillas y posteriormente una grandes bragas que cubren todo su culo. Es el momento en que me indica sus intenciones.

    – Ahora vas tragar toda mi mierda… vas a aprender a respetarme… Te aseguro que vas a comer y tragar toda mi caca – Observé aterrado como la señora Agnes se inclinaba sobre la caja para sentarse encima de mí. Su enorme culo quedo a escasos centímetros de mi boca, sobre la caja de metal. Todo quedó a oscuras, su culo recubre la superficie superior de la caja metálica. Trato de disculparme o pedir ayuda, pero no puedo con el abrebocas metálico.

    – Es inútil que intentes pedir ayuda… tu mamaíta no te va a escuchar… no va a salvarte… -Me recrimina. Empiezo a olfatear un fuerte hedor. Su ano sobre mi rostro desprende un fuerte olor. Escucho un crujido y observo como sale de su culo un tronco de mierda enorme. Fue a parar a mi boca bien abierta sin poder hacer nada para evitarlo. Siento nauseas, el sabor es muy fuerte. La señora Agnes continúa defecando, toda mi boca se llena de mierda e incluso sale al exterior al no entrar toda. Se levanta de su asiento una vez terminó. Se limpia su ano con un trozo grande de papel que agarra en sus manos enguantadas y lo tira dentro de la caja.

    – El papel también te lo vas a comer – me indica enfadada mientras agarra algo situado fuera de mi vista .Regresa sujetando un rollo de cinta americana entre sus manos enguantadas.

    – No vas a poder escupir la caca… Voy a cerrarte la boca… Vas a tragar todo sin dejar nada… –Escucho como despegaba la cinta americana y parte varias tiras. Se inclina hacia mí. Aparta trozos de su caca sobrantes de mi boca, no entra toda la mierda en mi boca. Agarra dos tiras de cinta americana y los pega a mi boca dejando dentro un trozo de caca grande. El sabor es terrible, me siento completamente humillado degustando la caca de la señora Agnes.

    La señora una vez se aseguró no pudiese escupir su trozo de mierda de la boca con la cinta americana. Se sienta en una silla junto a mi lado. La señora Agnes Observaba mi situación tranquilamente vestida con su delantal y medias enfundadas en sus piernas cruzadas sentada sobre la silla.

    – Ahora tú decides… Tragas todo o lo dejas en la boca, no podrás escupirlo. Te aseguro que hasta que no te comas toda mi caca no saldrás de esta habitación. -Me indica tranquilamente mientras me observa. Tengo el trozo de cada en mi boca y no deseo tragarlo, pero retenerlo en la boca es peor, no paro de degustarlo. Ambas situaciones; tragar o dejarlo en la boca son terribles. La señora se burla de mi sentada tranquilamente con sus guantes enfundados por encima del codo y sus piernas cruzadas.

    – ¡¡Vaya!!… ahora no pareces reírte… ¿sabes lo que eres? un comemierda… un retrete. –La señora Agnes comienza a reírse a carcajadas.

    Pasan los minutos y sigo con el trozo de caca dentro de la boca, no soy capaz de digerirlo. La señora Agnes se empieza a impacientar.

    – Mi paciencia es limitada y no tengo toda la tarde… te ayudaré a tragarlo. -Observo como la señora se levanta de la silla y se inclina nuevamente hasta la caja metálica donde me encuentro sujeto. Su mano enfundada en su guante grueso de goma cierra mi nariz. Ahora no puedo respirar. Me mira fijamente:

    – ¡¡Si quieres respirar… Traga!! – No tengo más remedio que tragar todo cuanto llevo dentro de la boca. Exhausto libera mi nariz. Respiró rápidamente por la nariz. He tragado todo como me ordenó, no he tenido otra opción mientras aprisionaba mi nariz entre su guante. La señora Agnes quita la cinta de mi boca. Pienso que mi castigo ha llegado a su fin, pero no es así. Simplemente ha quitado la cinta americana de mi boca para volver a introducir más restos de caca dentro de mi boca. No tengo tiempo de gritar, suplicar o pedir ayudar. Rápidamente vuelve a meter más caca dentro de mi boca que había esparcida por la caja. Cierra de nuevo mi boca con cinta americana.

    Aterrado observo a la señora como se ríe a carcajadas. Vuelve a sentarse en su silla tranquilamente.

    – Te he dicho que no vas a salir de esta habitación hasta que no tragues toda mi mierda… todavía queda mucha -Me recrimina mientras se burla de mí. El tiempo pasa lentamente y continúo llevando su caca en mi boca. La señora vuelve a levantarse de su silla. Se sitúa sobre mí y noto como su pie enfundado en su media de lycra se sitúa sobre mi pene. Me pisa los huevos y empieza a apretarlos contra el suelo, el dolor es insoportable, me está aplastando mis testículos.

    – ¡¡Traga!! -no tengo más remedio que volver a tragar o me quedo sin huevos. Una vez que la señora observa como he digerido su caca por mi garganta, sonríe. Vuelve a repetir el mismo procedimiento una y otra vez hasta que no queda una sola migaja de su caca dentro de la caca. Me ha hecho comer toda, trozo a trozo con mi boca sellada con la cinta para que no pueda escupirla.

    La señora Agnes me muestra el trozo de papel con el que ha limpiado su ano. Está completamente marrón.

    – ¡No vas a dejar desperdicio alguno! – introduce el papel dentro de mi boca. El papel es más difícil de digerir. Tengo que masticar y tragar poco a poco el papel completamente sucio lleno de su caca.

    Una vez he tragado todo, incluso su papel, la señora me toca la cara ligeramente con su mano enguantada.

    – Muy bien… así me gusta comemierda. A partir de hoy vas a ser mi retrete. –Observo como vuelve a agarrar el trapo con el que estaba amordazado anteriormente, y vuelve a amordazarme con el. Pega varias tiras de cinta americana en mi boca para que no pueda escupir el trapo y permanezca en silencio.

    La señora se dirige hasta un lado de la habitación. Regresa con una pequeña caja de cartón en su mano enguantada. Desconozco el significado de la caja, pero la señora me lo explica:

    – ¿Ves esta caja? te enseñaré que hay en su interior – Abre la caja de cartón y saca una pequeña pera de goma. Me muestra la pera de goma ante mis ojos.

    – Yo no decido cuando ir al baño, es algo natural y sucede a su debido tiempo… pero tengo un gran truco… si introduzco esta pera de goma dentro de mi culo y vierto su liquido en mi interior saldrá todo de golpe, descompuesto y líquido a raudales ¡¡adivina quién lo va a tragar!! -Quedo aterrado por sus palabras. Deseo escapar, huir, pero no es posible, estoy completamente atado de pies y manos y amordazado con un trapo dentro de mi boca bien sellada con cinta americana.

    La señora se ríe a carcajadas mientras se quita sus guantes tirando bruscamente del extremo de la goma. Deja sus guantes sobre la silla y dirige su tono de voz hacia mí:

    – Dejo aquí mis guantes… los voy a necesitar más tarde. Ahora voy a ir a comer, tengo una suculenta comida preparada, voy a comer más que nunca, hasta saciarme y más tarde regresaré, introduciré la pera de goma dentro de mi culo y todo ira dentro de tu boca bien líquido. Tragaras todo y te aseguro que va ser mucho.

    La señora comienza a reírse a carcajadas y abandona la habitación.

  • La aberración sexual de Paloma (2)

    La aberración sexual de Paloma (2)

    Después de varios días Carmelo volvió por casa de Pablo, intercambió una mirada morbosa con Paloma y los chicos se fueron a la habitación mientras ella se quedó en la cocina nerviosa y pensativa, volver a ver a Carmelo le produjo un profundo sentimiento de culpabilidad, no podía tener una relación sexual con el amigo de su propio hijo, pero por otro lado su cuerpo experimento una subida de temperatura y la humedad invadió su coño.

    Paloma notó la presencia de Carmelo por detrás y como sus manos la agarraban por la cintura y la obligaban a darse la vuelta.

    – ¡Lo he estado pensando y no puedo liarme contigo! – le susurró Paloma mientras sus manos le empujaban a él en el pecho para apartarse.

    – ¡Estas deseando que te folle guarra! – le cuchicheó Carmelo al oído.

    – ¡Respétame! – le exigió Paloma – ¡Soy la madre de tu amigo!

    – ¡Té voy a reventar ese coño tan apretado que tienes! – le murmulló él en tono amenazante.

    – ¡No puede ser! – le murmuro ella en voz baja.

    El ruido de pasos les indico que Pablo venía y Carmelo se apartó de Paloma, madre e hijo hablaron del fin de semana y así supo Carmelo que su amigo iba a pasar el fin de semana con su padre y que Paloma estaría sola, Carmelo le dedico una mirada penetrante y ella sintió un hormigueo que le bajo desde la nuca hasta los pies.

    El fin de semana Paloma acompaño a su hijo a la estación del Ave y al salir llamó a Carmelo y le pidió que, si podía ir por su casa, quería hablar con él y solucionar aquel tema de una vez.

    Pasada media hora, sonó el timbre y Paloma hizo pasar a Carmelo y se sentó junto a él en el sofá del comedor.

    -¡Te he llamado para hacerte comprender, que esto se tiene que acabar! – le dijo Paloma en un tono de voz conciliador – … Y esto no está bien.

    – ¡Dime que no quieres que te lleve a tu cama y te folle como a una perra!

    – A lo mejor cómo mujer, necesito un revolcón – justifico ella – ¡Pero soy la madre de tu amigo!

    Carmelo hizo un gesto para acariciarla, pero ella le hizo un aspaviento con la mano y se apartó de él, Carmelo se levantó y sujeto con fuerza a Paloma y le obligo a agacharse, Paloma opuso resistencia, pero la fuerza de Carmelo la doblego enseguida. Carmelo se quitó los pantalones y agarró a Paloma por el cuello.

    – ¡Abre la boca guarra! – le vocifero Carmelo.

    Paloma se negaba y él cada vez hacia más fuerza y le pegaba golpes con la polla en la cara, ella intentaba girar la cara pero las manos de él la obligaron a permanecer quieta y ahí es cuando se la metió en la boca y empezó a meter y sacar la polla profundamente, Paloma le agarraba con las manos el tronco pero él le apartaba las manos y seguía follando su boca, Paloma abría los ojos y le golpeaba el pecho con las manos, su cara cambio de color y sus ojos se pusieron rojos, Carmelo le saco la polla de la boca y Paloma se derrumbó en el suelo tosiendo con fuerza y cogiendo aire frenéticamente, la polla de él le llegó hasta la garganta y le cortaba la respiración.

    – ¡Ahora me vas a hacer una buena mamada! – le exigió.

    Paloma lo miro sumisa, de sus mejillas asomaban unas lágrimas, era la primera vez que la obligaban a tener sexo por la fuerza, pero su cuerpo experimentaba una extraña sensación y sintió el imperativo de entregarse, le agarró el tronco de la polla con las dos manos, le dio dos lengüetazos y comenzó a practicarle una felación.

    – ¡Que buena que eres tragándote pollas!… ¡Mírame mientras me la chupas!

    Paloma le miro a los ojos, se cruzaron las miradas y vio cómo él la miraba sabiéndose triunfador y cómo la madre de su amigo le estaba comiendo el rabo como si no hubiese un mañana.

    – ¡Ya no eres la madre de mi amigo! – la humillaba él – ¡Vas a ser mi puta todo el fin de semana!

    Paloma se sintió muy sucia, sabía que iba a ser sometida al antojo de Carmelo y su cuerpo lo asimilaba con un deseo nunca antes experimentado, tanto tiempo si follar y el divorcio la habían cambiado, quería chupar aquella polla, follar, gustarse y darse el gozo, le chupo los testículos y su lengua le daba un recital de lengüetazos, Carmelo bufaba con fuerza y gemía con cada lengüetazo, su polla estaba cada vez más erecta.

    Carmelo hizo un gesto y le quito la polla de la boca mientras la levanto y la empujo hacia su habitación, una vez empezaron a desnudarse, Paloma se estiro en la cama totalmente despelotada y él le abrió las piernas y empezó a tocar y acariciarle el coño con ímpetu, ella le abrió las piernas entregándole la raja y le abrió los labios con los dedos y empezó a lamerle la raja, Paloma comenzó a jadear y gemir placenteramente.

    – ¡Me gusta que me coman el coño! – balbuceo Paloma excitada y acariciándole la cabeza.

    Carmelo le daba lengüetazos en la raja y con los dedos le apretó el clítoris y le lamio con fuerza. Paloma se estremecía y se agitaba encima de la cama.

    -¡Si me haces eso vas a hacer que me corra! – le advirtió ella abriendo al máximo sus piernas.

    – ¡Córrete guarra! – le vocifero mientras le martirizaba el clítoris.

    -¡Me corro! – Paloma soltó un grito y los dedos de sus pies se encogieron y los pies le empezaron a temblar y sus caderas convulsionaron, se corrió salvajemente y estuvo un buen rato temblando en la cama, hacía tiempo que no tenía un orgasmo tan placentero.

    Carmelo le abrió las piernas y le dio varios golpes con el glande en el coño, ella soltaba un gritito cada vez que el glande le frotaba su mojado coño.

    – Cuando estoy cachonda, tengo el coño muy sensible – le susurró ella – ¡y tú me estas poniendo muy cachonda!

    Sonó el timbre de un móvil y paloma salió corriendo hasta el comedor y volvió hablando con su hijo y le hizo un gesto a Carmelo para que estuviera en silencio, él se acercó mientras ella hablaba con su hijo.

    – ¡Dile a tu hijo cómo me chupas la polla! – le susurró él al oído y Paloma le hacia un gesto de desaprobación y con la mano le tapaba la boca.

    – ¡Éstas loco! – le grito Paloma cuando acabo la llamada – ¡Mi hijo no puede enterarse de esto!

    Carmelo la empujo encima de la cama y le abrió las piernas, se acerco y le froto el glande en el coño otra vez y se preparó para penetrarla.

    – ¡Ábrete el coño marrana! – le ordeno él

    Paloma se llevó las manos a su entrepierna y con sus dedos se estiró los labios vaginales, ofreciéndole su coño. Carmelo la penetró con la punta del glande, lo sacaba y la volvía a penetrar, ella gritaba cuando sentía el glande taladrándole el coño.

    – ¡Ten cuidado! – pidió Paloma – ¡No me metas todo el pollón de golpe!

    Carmelo la agarró por las piernas y movió sus caderas hacia adelante y en varios golpes la penetró profundamente, Paloma chillo dolorosamente cuando se sintió penetrada y su coño se estiraba para recibir aquel rabo en su interior.

    – ¡Despacio! – vocifero Paloma – ¡Que no me cabe en el coño!

    Carmelo cada vez profundizaba más, la cara de Paloma mostraba gestos de dolor y con la mirada le suplicaba que no le hiciese daño, pero Carmelo no tuvo compasión, le subió las nalgas y la penetro profundamente dejaba su polla parada en el fondo de su coño y la sacaba con fuerza y la volvía a penetrar con violencia, Paloma chillaba mientras sollozaba y lloraba.

    – ¡No chilles que te voy a abrir el coño!

    -¡Así no, fóllame despacio! – suplicaba Paloma

    Carmelo le volvió a subir las caderas y empezó a bombear despacio y aumentando el ritmo en cada penetración y pudo observar como la cara de Paloma describía una mueca placentera y empezó a gemir intensamente.

    – ¡Me encanta tu coño estrecho! – le dijo él – ¡Te voy a follar así toda la noche!

    Paloma arqueaba la espalda y se entregaba a la follada cerrando los ojos y haciendo gestos expresivos con la cara.

    – ¡Mírame mientras te follo!

    Paloma lo miro morbosamente, sabía que le estaba mostrando como disfrutaba de la follada y en su cara podía ver el placer que la inundaba.

    -¿Te gusta que te folle así? – le susurró Carmelo mientras le pellizcaba los pezones, la cara de Paloma le lanzo un gesto afirmativo – ¡Que mamá más puta que eres!

    Paloma se agarró al cuello de Carmelo y su expresión empezó desfigurar su rostro y sus piernas a temblar.

    – ¿Te vas a correr guarra? – Paloma le hizo un gesto afirmativo – ¡Córrete, enséñame lo marrana que eres!

    Paloma empezó a convulsionar y lanzo un chillido atronador y se corrió salvajemente en los brazos de él, de su coño salió una gran cantidad de fluido.

    -¿Tú marido no te hacía correrte así? – le dijo él con una sonrisa burlona – ¡Cómo te chorrea el coño!

    Paloma asintió con la cabeza y su boca busco la de Carmelo y se dieron la lengua mientras él la seguía follando suavemente.

    – ¡Tú polla me va derretir el coño! – le susurró ella al oído.

    Carmelo aumento la intensidad y empezó a follarla frenéticamente y ella empezó a chillar y agitarse en la cama mientras su coño era taladrado otra vez sin piedad.

    – ¡Fóllame así! – chillaba Paloma – ¡No pares de follarme!

    Paloma se volvió a correr y Carmelo dio síntomas de llegar al orgasmo

    – ¡Me voy a correr! – anuncio él – ¡Te voy a llenar el coño de leche!

    -¡No te corras en mi coño! – chillo Paloma encolerizada – ¡Córrete en mi boca!

    – ¡Saca la lengua guarra! – le dijo él sacando la polla de su coño y dirigiéndose a su boca

    Paloma saco la lengua y Carmelo empezó a correrse en su lengua, su boca y su cara, Paloma se la trago toda sin dejar ni una gota y chupo la polla de Carmelo dejándola bien limpia y se fue a la ducha.

    Ella salió de la ducha con unas bragas y un camisón negro, preparo algo para cenar y comieron en silencio, ella fregó los platos y recogió la cocina y se sentó encima de él, pronto notó como su polla se ponía erecta otra vez y ella esbozo una sonrisa.

    – ¡Llévame a la cama! – le susurró ella al oído y le dio la lengua – ¡Te chupo la polla y luego me vuelves loca follándome!

    Carmelo se levantó y se dirigieron a la habitación, aquel fin de semana Paloma follo más que todo el año pasado.

  • Durmiendo con mi prima la tetona (2)

    Durmiendo con mi prima la tetona (2)

    Me despierto unas horas más tarde y la cama tiembla. Miro a mi izquierda y veo a Natalia frotándose con su tanga hasta las rodillas. Miré a Kevin y lo vi masturbándose en el sofá (raro, lo sé). Cierro los ojos y trato de volver a dormirme a pesar de tener a dos de mis primos masturbándose en la misma habitación que yo. Primero escucho a Natalia tener un orgasmo y unos minutos después veo a Kevin correrse sobre sí mismo antes de limpiarlo con la ropa interior que se volvió a poner. Natalia le dice a Kevin “Voy a ir a ducharme”, Kieran le responde “oh, yo también”. Resulta que me equivoqué anoche y que había un baño en la habitación, hubiera sido útil saberlo, pero ahora mi semen está en la ropa interior de Natalia que probablemente se pondrá pronto. Ambos van al baño y escucho que se abre la ducha.

    Dejan la puerta entreabierta para que el baño no se caliente demasiado y siento curiosidad. Pasan unos minutos y camino hacia la puerta y miro dentro. Natalia y Kevin se bañan y se tocan donde probablemente no deberían estar. Ahora estoy sólido como una roca y no puedo evitarlo, así que una vez más me tiro la polla y empiezo a masturbarme. Esto solo dura unos minutos cuando terminan de ducharse y salen de la ducha al baño. Se secan un poco y empiezan a caminar hacia la puerta. Rápidamente me alejo de la puerta y entro al armario que está frente a la cama.

    Salen del baño y Kevin regresa al sofá y se acuesta y Natalia va a su bolso para vestirse. Efectivamente, ella saca su tanga roja que ahora tiene manchas de mi semen. Ella no se da cuenta hasta que se lo pone y siente que golpea su coño y luego le dice a Kevin “¿por qué carajo te corriste en mi tanga?” Kieran mira hacia arriba molesto y dice: “No necesito de tu tanga para correrme, si yo quiero poner mi semen en algún lugar, te lo pondría en la boca”. Natalia dice: “Oh, sí, de verdad”. Kevin responde acercándose a Natalia, empujándola sobre sus rodillas y metiéndole la polla en la boca. Natalia le chupa la polla durante unos 10 minutos antes de correrse en su boca. Ella escupe todo su semen en su polla antes de volver a llevárselo a la boca, lamerlo todo y luego tragarlo. Se ponen algo de ropa y luego salen de la habitación y bajan con el resto de la familia.

    Aprovecho para ir a la cama, tomar las bragas que Natalia tenía puesta la noche anterior (las que no tienen mi semen si estás al tanto) y masturbarme con ellas. Empiezo a hacer lo mío y después de unos 5 minutos o más oigo que se abre la puerta. Me cubro con las mantas y hago que parezca que solo estoy hablando por teléfono. Fue Natalia quien entró y se acercó a la cama y dijo: “Creo que dejé mi camisa en la cama”, solo dijo esto como una excusa para bajar las sábanas y hacer eso. Vio mi polla, vio su tanga y lo supo de inmediato. “Entonces tú eres el pervertido que dejo pegajosa esta”, dijo mientras se bajaba los pantalones cortos para mostrar la tanga roja.

    Antes de que pudiera decir algo, ella se subió a la cama y dijo “está bien, ya no necesitarás esto para correrte” de inmediato se puso a trabajar chupándome. Tenía un top corto para darme fácil acceso a sus hermosas tetas. Las toqué un poco antes de bajar. Tenía puestos un par de pantalones cortos pequeños y ajustados, pero eso no me impidió bajárselos aún más y frotar su clítoris a través de la tanga cubierta de semen. Después de unos minutos de esto, finalmente llegué a su boca, pero al igual que con Kevin, no tragó de inmediato. Ella lo escupió en mi polla y me limpió por un minuto. Cuando finalmente saqué mi polla de su boca, fui a bajarle la tanga. Inicialmente ella estuvo de acuerdo y comencé a comérmela mientras todavía frotaba su clítoris.

    Escucharla tratar de reprimir sus gemidos me excitó mucho y, aunque acababa de correrme, instantáneamente me puse duro otra vez. Natalia solo pudo aguantar unos minutos más y cuando se corrió se corrió fuerte, (luego me enteraría que uno de mis otros primos estaba afuera escuchando todo esto. Me levanté, me quité la ropa interior por completo y puse mi pene en el entrada a su coño. Le golpeé la polla varias veces y le di algunos golpes aéreos frotando mi eje a lo largo de su entrada. Cuando estaba a punto de empujarla, ella me empujó sobre la cama y dijo que todavía no. Me dio un beso en la polla y me dijo que revisará mi teléfono si quería correrme de nuevo. Salió de la habitación y, efectivamente, había un mensaje de texto suyo.

    Comenten para la tercera parte.

  • Iniciando a nuestros hijos mellizos (V)

    Iniciando a nuestros hijos mellizos (V)

    QUINTA PARTE

    LA CONFESION

    – Prometieron contarían detalles y no esperamos menos – exigió Enrique

    – Y es lo que van a escuchar y recibir – Contesto mi esposa

    – Aquí hay mucho ruido que les parece si nos vamos a casa, nos relajamos y ahí les daremos los detalles y porque fue diferente – Les sugerí.

    – Muy bien, a casa. ¿Qué opinas hermano?

    – Estoy de acuerdo y queremos todos los detalles.

    Nuestro regreso transcurrió en un ambiente alegre y animado.

    Al llegar Enrique se sentó en la sala a jugar con su consola de juegos, mi esposa, mi hija y yo nos dirigimos a nuestras habitaciones para ponernos ropa más cómoda, al cerrar la puerta de la nuestra nos miramos fijamente con complicidad.

    ¿Lista amor?

    Mi esposa asintió con la cabeza, bajamos a reunirnos. Sabíamos que esta revelación podría ser un golpe para ellos, pero al mismo tiempo, queríamos que entendieran que era nuestro estilo de vida con deseos y necesidades además de lo excitante de la situación.

    – – Muy bien chicos, apetecen algo de beber? Ya están fuera de competencias seremos condescendientes con ustedes por la ocasión.

    – Por ser una velada especial de confesiones, vino tinto para mi- Solicito mi hija que había cambiado su ropa a un diminuto short de mezclilla y una blusa holgada blanca.

    – Whisky… – Pidió Enrique

    Me dirigí a la barra, mi esposa se sentó frente a los chicos. Me sentía aun excitado por lo vivido la noche anterior, las imágenes y voces llegaban continuamente, era como una droga que nublaba mi mente, no dimensionaba del todo que los que estaban con mi esposa eran mis hijos y esperaban nuestra confesión. Mientras estuve en la barra observé a mi hija sentada junto a su hermano con su ajustado short y sus piernas tonificadas y atléticas, revelando la curva de su trasero y los músculos definidos de sus muslos.

    Me reuní con mi esposa ofreciéndole al igual que a mi hija una copa de vino, por mi parte opté también por whisky, intercambiamos nuevamente miradas como tantas otras veces ante situaciones previas a un encuentro con otras parejas, era el mismo sentimiento, pero esta situación era inédita.

    – Entonces, ¿qué pasó en la reunión? – Pregunto Enrique.

    – Bien sin rodeos chicos, anoche nos reunimos con nuestros amigos Juan y Martha, ellos tienen muchos años ya dentro del lifestyle swinger son una pareja un poco mayor que nosotros y fue también la iniciación de otra pareja muy joven…

    – Vamos por partes papi, esta conversación quedo inconclusa la otra noche. Ya somos adultos ¿Como iniciaron ustedes en este rollo? – Me interrumpió mi hija

    – Emm…Fue hace alrededor de 3 años no es así amor?

    – Un poco más, fue en el viaje que hicimos a Jamaica por nuestro aniversario – Contesto entornando sus bellos ojos color aceituna como queriendo recordar con exactitud.

    – ¡Es verdad! Ya casi 4 años.

    – Quiero entender. ¿Fueron expresamente a Jamaica a reunirse con alguna pareja en especial? – Consulto Enrique.

    – No precisamente, fuimos a un Resort llamado Hedonist II que su particularidad es que es un hotel para adultos, es nudista y la temática principal es convivir y conocer parejas swingers.

    – Y…ustedes ya tenían la intención de conocer ese tipo de gente supongo.

    – Bueno tu papa tenía esa fantasía.

    – De intercambiar parejas? Vaya papa. ¡Que pervertidito! – Exclamo mi hija levantándose a la barra por una botella de agua. El hecho de mirarla caminar moviendo su respingado trasero me desconcertó y fue evidente ante la mirada de Enrique.

    – Chicos, después de años de casados su madre y yo caímos en una especie de rutina o monotonía, no me malinterpreten, deben saber que no hay mujer más atractiva para mí que su mama. Buscamos variantes como incluir fantasías en nuestros juegos de alcoba, incluimos algunos juguetes sexuales, veíamos películas para adultos…todo aquello que contribuyera a tener sexo más satisfactorio. ¿Me explico?

    – Creo entender papi, y como estamos en sesión de confesiones yo también tengo algunos juguetes de esos.

    – Lo sabía! ¡Eres una zorra! ¡Esos zumbidos en las noches quedan aclarados! – Enrique se mofo de su hermana dirigiéndose por más whisky y trayendo consigo las botellas.

    – Oye! ¡No estamos aquí para hablar de mí! ¡Estúpido! – Le recrimino Sandra realmente molesta. – En qué momento decidieron cambiar los juguetes y las fantasías a la posibilidad de hacerlo realidad? – Continuo.

    – Sin proponérmelo las películas se fueron haciendo más segmentadas, hubo un género que una productora francesa solía incluir y me refiero al productor Mark Dorcel que tocaba la temática sobre clubs swingers, intercambio de parejas, el tema Hotwife, es decir una esposa con un libido elevado que vestía muy sexy y al esposo le causa excitación que ella se muestre a otros hombres, en fin el tema es muy amplio y eso inicio en mi la inquietud, algo que me guarde un tiempo hasta que decidí contárselo como fantasía a su madre – Confese de corrido, sin embargo la revelación de mi hija de que usara juguetes sexuales me impacto y trate de disimularlo no comentando nada al respecto.

    – Y…como fue que se lo confesaste? – Pregunto Enrique.

    – En realidad vimos juntos una película que había elegido y visto varias veces en privado.

    – No quiero imaginar que hacías papi cuando veías la película. – Mi hija se llevo las manos a la cara enviándome una hermosa sonrisa.

    – Simplemente vimos juntos la película, y sin darles detalles a ustedes de que estábamos haciendo su madre y yo, en algún momento de la velada le hice el comentario que sería interesante algún día ir a un club de intercambio como observadores, y a partir de ahí pasaron algunos meses hasta que fuimos a Jamaica.

    – Espera no tan de prisa…mami como tomaste lo que te pregunto papa?

    – Realmente no me sorprendió estábamos decididos a integrar elementos sexys o sexuales como ya lo menciono su padre y lo tomé como parte de lo mismo, simplemente le seguí el juego y confieso que también lo empecé a disfrutar, sobre todo porque nuestras fantasías fueron más vividas.

    – O sea fantaseaban en intercambiar parejas o algo así?

    – Si, tu papa iniciaba poniendo en mi mente escenarios y realmente de todo lo que probamos fue lo que más nos funcionó, nuestro sexo mejoro muchísimo y fue más frecuente.

    – Que tipo de escenarios papi?

    – Fue cambiando con el tiempo, lo primero era sugerir que éramos los actores de la película; Una pareja que entra a un club swinger por primera vez, observábamos y al final participábamos. Al poco tiempo fue cambiando, después ya no era la película que vimos sino la que yo generaba o imaginaba, que de eso no les daré detalles. Y bueno así inicio todo queridos hijos. ¿Satisfechos? – Pregunte

    Íbamos sobre la segunda ronda de bebidas y eso ayudo a desinhibirnos, en este punto me estaba gustando como se estaba llevando la confesión ante nuestros hijos. Por momentos no podía apartar la vista de los muslos de Sandra, era inevitable ya que movía sus piernas nerviosamente y en ocasiones cruzaba sus tonificados muslos.

    – Ahora cuéntanos como fue esa primera vez en Jamaica – Pregunto a boca de jarro Enrique.

    – Sinceramente no los imagino en ese lugar, una abogada y profesora de tiempo parcial en la universidad vestida con trajes sastre y un papa abogado jefe de despacho tan serio en un lugar como ese – Agrego como si lo hiciera más fácil mi hija.

    – Después de varios meses de juegos decidimos llevar a cabo la fantasía, – Continue- nos informamos de ese lugar en Jamaica, era nuestro aniversario número 17, ustedes estaban en Spring Brake en Cancún, todo era perfecto, somos adultos, no le hacíamos mal a nadie, tomamos el vuelo y el paquete de 10 días en el Resort. No significaba que fuésemos a participar en algo, pero nos parecía excitante el hecho de ir y convivir con otras personas de mente abierta, además nos llamaba también la atención que el hotel era nudista, era liberar nuestras mentes, pasar unos lindos días en complicidad, así fue el plan, lo que pasará en Jamaica se quedaba en Jamaica y así será.

    – No, porque nos van a contar a nosotros.

    – Chicos eso no fue lo acordado, quedamos en contarles lo que sucedió anoche.

    – En realidad, no podría yo entenderlo sin saber cómo iniciaron – Insistió mi hija.

    Conozco el carácter de mi princesa y sabía que seguiría insistiendo así es que decidí arriesgarme a contarles sobre los aspectos generales de nuestros inicios.

    – Ya les conté que el hotel tenía esa temática, hay varias albercas y algunas de las personas caminaban ahí desnudas o en la playa, al inicio nos dio pena y al paso de los días su mami se despojó de su top y nos fuimos integrando hasta finalmente tomar el sol, totalmente desnudos. Durante el día las actividades eran normales, el uso de restaurantes, ir a la playa como cualquier hotel del caribe. Era durante las noches que había eventos más privados que eran anunciados en los pizarrones del lobby o bien de persona a persona, también había eventos privados que organizaban los huéspedes en sus habitaciones. Los primeros 3 días nos dedicamos a descansar y a entender un poco como funcionaba el hotel, hicimos amistad circunstancial con algunas parejas siempre en el marco del respeto y fue hasta el primer sábado que decidimos ir a la discoteque del hotel invitados por una pareja muy agradable aproximadamente de nuestra edad.

    – ¿Y fue con ellos que hicieron el primer intercambio? – Enrique era el más ansioso de pasar al tema.

    – No, pero si fueron los que nos guiaron ya que era su segunda vez en el lugar, nos confesaron que en la primera no tuvieron interacción con otra pareja, decidieron después de un año volver a intentarlo. De inicio los consideramos como una posibilidad. A decir verdad, en ese punto aún no estábamos del todo seguros.

    – ¿Y cómo era ese lugar? ¿Como iban las parejas vestidas?

    – Normal, realmente la vestimenta era informal, no era en si un lugar de los privados o con alguna temática en especial – Conteste

    – ¡A caray! ¿A qué te refieres con temática? ¿Ahí no había sexo o cómo? – Pregunto Enrique.

    – En el ambiente swinger no solo existe el intercambio de parejas hijo – Mi esposa al fin se decidido a ayudarme.

    – ¿No? ¿Te refieres entonces a orgías de todos contra todos? – Continuo Enrique

    – Tu madre se refiere que hay diferentes temáticas en un club swinger y en un hotel como el de Jamaica, cada noche había hasta 3 actividades en diferentes lugares es decir temáticas, por ejemplo; Noche de lencería, fiesta de disfraces, noche de concursos con premios etc., en donde al final de la fiesta por lo regular las parejas interactuaban ya sea en los privados o se iban en parejas o grupos a alguna habitación. También había temáticas sexuales más específicas un día a la semana por ejemplo la noche de Kinky Gangbang Party, Noche de transparencias, por darles algunos ejemplos.

    – Wow! Si sé que es un gangbang, varios hombres con una mujer es algo popular en videos xxx, ¿tú lo sabias hermana? – Comento Enrique

    – Yo no veo esas porquerías como tú, también he escuchado en las noches los sonidos que vienen de tu habitación ahora sé que es lo que miras pervertido- Le contesto Sandy seguramente buscando venganza del comentario anterior de Enrique.

    – Estarás de acuerdo conmigo que los ruidos que salen de la habitación de nuestros padres lo superan todo.

    – ¡Vaya! Somos una familia muy ruidosa y con mucho que contar jajaja – Exclamo mi hija

    – ¡¿Entonces su primera vez fue en un gangbang?!

    – ¡Por supuesto que no Enrique! – Le reprocho su madre.

    – No le hagan caso es un bobo, tanta pornografía que ve ya le seco el cerebro. Voy entendiendo que en ese hotel es como un club o lugar para encontrarse con parejas con inquietudes sobre ese ambiente o estilo de sexualidad compartida, son parejas con una mente liberal y hay varios niveles de experiencia, desde iniciantes como ustedes o con inquietudes y algunos ya entran en juegos más explícitos. – Hablo la inteligente y madura de la familia: Mi bella hija.

    – Mejor no lo pude haber expresado, y esa noche en la discoteque nos divertimos a tope, conocimos a más personas, y conforme avanzaba la noche las situaciones iban aumentando de tono.

    – ¿Y ahí en la pista? o como se intercambiaban las parejas para tener sexo?

    – No Enrique, ahí no había sexo son lugares solo para convivir y conocerse como cualquier discoteque o bar, ya mencioné que eso solo sucedía en lugares específicos. Digamos que ahí era una zona vainilla o light, esa fue la sugerencia de esa pareja para iniciar.

    – ¿Papi a que te refieres entonces que iban aumentando de tono?

    – A que las parejas se iban desinhibiendo, había grupos de 2 o 3 parejas bailando en la pista tocándose, besándose lascivamente, veíamos como las parejas se iban en grupo seguramente a lugares más privados, nosotros nos dedicamos a observar, nuestros nuevos conocidos conectaron con una pareja y en algún momento se despidieron y salieron del lugar con ellos. Su madre y yo nos sentíamos también más desinhibidos pasamos la noche como si fuéramos novios en su primera cita. Cuando salíamos del lugar a nuestra habitación una pareja muy atractiva nos abordó y preguntó directamente si era nuestra primera vez en el club, nos comentaron abiertamente que les parecíamos una pareja atractiva, era evidente para ellos que éramos novatos. Nos parecieron muy agradables y aceptamos su invitación para convivir en el pool bar al día siguiente.

    – Esto ya parece serie de Netflix. ¿En qué momento tuvieron sexo con otra pareja y cómo fue?

    – Ahora entiendo porque ninguna chica permanece más de un mes contigo hermano. ¿Sabías que la eyaculación precoz la causa el exceso de masturbación? ¡Todo lo quieres rápido, a mi si me interesan los detalles!

    – Ya hablo la que se mete juguetes sexuales…

    – Chicos, no es necesario que se ofendan ni se lastimen con esos temas – Intervino mi esposa

    – ¿Continuo? – Pregunte realmente ansioso…

    – Si papi, continua. Cuando mencionas que se sintieron como cuando eran novios imagino se dieron cuenta que revivían algo, o renovaban algo.

    – Y yo imagino que esa noche no dejaron dormir a los vecinos como las veces que los he escuchado – Enrique volvía a la carga.

    – Así es Sandy, era una adrenalina diferente, sentimos su madre y yo que hacíamos alguna travesura juntos, aunque sin en realidad hacer aun nada de lo que fantaseábamos.

    – Y si Enrique… tuvimos una de las mejores noches de sexo- Respondió mi esposa.

    – Igual me lo imagine, de alguna manera los incito el ambiente y la complicidad que compartían con el resto de las personas. – Agrego Sandra.

    – Eso y la posibilidad de conocer a otra pareja – Respondí

    – ¿Puedo preguntar sin que me censuren o ataquen si la pareja que los cito fue la primera?

    – Si, fue con ellos – Le respondió mi esposa a Enrique.

    – ¿Al día siguiente?

    – No, fue algunos días después casi al terminar nuestras vacaciones, al día siguiente convivimos en el pool bar y fuimos inseparables desde ese día, por ellos conocimos todo el resort, desayunábamos juntos, hacíamos actividades en conjunto, incluso tours por la isla. Una pareja de Madrid España, con bastante experiencia, además de nuestras edades, educados y sofisticados, nos guiaron en todo sentido y tuvieron el tacto de no precipitar situaciones y de forma natural una noche después de cenar, tomar 2 botellas de vino chileno, caminar juntos por la playa, decidimos que estábamos listos. – Trate de abreviar para evitar más detalles.

    – ¿No sintieron celos?

    – Si, esos nunca desaparecen en realidad – le conteste a mi hija

    – Ahora si me perdí papi.

    – Es complejo explicarlo.

    – ¿Es parte de lo excitante?

    – Si, es excitante lo confieso – le respondí no estaba preparado para realmente confesarles todos los sentimientos que me provocaba…no por ahora.

    – ¿Y para ti mami?

    – Para mí al inicio fue más difícil que para tu papa, las primeras veces cada quien lo hizo en una habitación diferente, no estaba preparada para verlo con otra mujer, además en esa primera vez en particular ella era una mujer espectacular, me sentía en desventaja, en ese tiempo creí que podría enamorarse de ella o de cualquier otra mujer. – Confeso mi bella esposa.

    – ¿Y eso no puede suceder?

    – Si no estas realmente enamorado de tu pareja claro que, si puede suceder, no es nuestro caso, solo se comparte la sexualidad, no los sentimientos, además nadie engaña a nadie. – respondí

    – ¿Y cuantas veces estuvieron con ellos? – Pregunto Enrique

    – En dos ocasiones, en la segunda tratamos de hacerlo en la misma habitación, pero no funciono, terminamos igual, tu papa y la bella mujer salieron a nuestra habitación y yo me quede con su esposo en la habitación de ellos – Mi mujer ya tenía 2 copas de vino e iba para la tercera al parecer ya le estaban haciendo efecto.

    – ¿Y ni por curiosidad fueron a los eventos privados de las temáticas? ¡Yo hubiese ido seguramente! – Pregunto Enrique

    – ¿Para masturbarte viendo a las parejas tener relaciones?

    – Si ya estás en un lugar así con tanto libertinaje. ¿No te gustaría conocer todo lo que tiene ese lugar hermanita?

    – Bueno, tienes razón ahora que lo entiendo me parece interesante.

    – Si fuimos Enrique, a la noche de transparencias. ¡Y concurse!, claro acompañados de Dina y Fidel, los españoles. – Confeso mi esposa algo que yo no pensaba sacar como tema.

    – Wow! ¡Qué bien mami! En Spring Brake también lo hice. ¿Recuerdas Enrique?

    – ¡Si! Me dio mucha pena que se burlaran de mí. ¡De que tenía una hermana muy zorra!

    – ¿Hiciste qué? – Pregunte

    – ¿Supongo que se refieren a camisetas mojadas no es así?

    – Algo así, solo que más hardcore, era transparencia total y había un jurado, por cierto, Dina fue la ganadora.

    – ¿Los volvieron a ver?

    – Por desgracia no, por algún tiempo seguimos en contacto virtualmente.

    – Entiendo que después de 4 años han evolucionado y ahora son mas abiertos y ya copulan en la misma habitación con otras personas – Pregunto Sandy

    – ¿Copulan? Que palabra tan elegante hermana.

    – Si, claro fuimos evolucionando y sigue sucediendo, cada vez fuimos más activos además ya somos partes de una comunidad muy grande de parejas swingers.

    – ¿De las parejas que son amigos asiduos de ustedes y conocemos son del mismo ambiente?

    – Si, algunos, los más cercanos y también varios de nuestros clientes del despacho.

    – ¿En dónde se reúnen?

    – Algunas veces en casa de amigos como anoche, otras veces en alguno de los 2 clubs swinger de la ciudad, ocasionalmente en otras ciudades, cuando les decimos que nos vamos de fin de semana a Las Vegas, por ejemplo.

    – Imagino cuando es en casa de amigos ya no hay hijos, son parejas maduras – Continuo su interrogatorio Sandy.

    – Deberían organizar una reunión de esas aquí en casa – Propuso Enrique.

    – ¡Estas enfermo del cerebro realmente! – Recrimino mi hija.

    – ¿Qué tiene de malo? Pobres de nuestros padres tienen que salir a reunirse con sus amigos y manejar a altas horas de la noche.

    – Si claro y nosotros nos tenemos que salir de casa hasta el amanecer.

    – No hay prisa, esperaremos a que ustedes hagan su vida y seguramente lo haremos. – Les respondió mi esposa.

    – Quiere decir que definitivamente disfrutan mucho su vida sexual alterna y lo piensan hacer el resto de sus vidas, sinceramente los entiendo y los felicito por lograr ser tan abiertos entre ustedes, y aunque en broma les decimos que nos choca verlos siempre tan unidos y amorosos, ahora entiendo que su fórmula es el amor y la confianza. ¡Que interesante!

    – Ya lo sabes hermana cuando te cases, si quieres ser feliz en tu matrimonio tendrás que ser swinger jejeje.

    – ¡Estúpido! ¿No puedes razonar normalmente? No entiendo como compartimos el mismo parto. Una salió lista y otro bobo mal negocio para nuestros padres.

    – Vamos a aclarar algo chicos, este estilo de vida no es para todo mundo, ni nos atrevemos a recomendarlo a nadie somos muy respetuosos como lo somos con todas las manifestaciones, gustos y preferencias de cada persona. – Mi esposa saco finalmente un atisbo de moralidad.

    Me disculpé ya que tuve necesidad de ir al baño a vaciar mis riñones. Me sentía realmente excitado, recordar nuestra primera vez y compartirlo con nuestros hijos. Las analogías tan maduras de mi hija lo hacían todo más fácil, su expresión me demostraba sincero interés. Enrique por su parte en sus impertinencias le daban fluidez y hacía que fuese más fresca y divertida la conversación. Mi esposa, aunque poco intervenía aportaba el apoyo necesario para ser aún más abiertos con ellos. Después de orinar, tuve necesidad de acariciar mi miembro subiendo y bajando mi prepucio lentamente, la imagen de Sandra sentada de lado mostrando sus hermosas y desnudas piernas, sus turgentes senos que se adivinaban sobre su blusa suelta, saber que se masturbaba con juguetes, el que participara en un concurso de camisetas mojadas… imaginarla junto a su madre en una orgia. El líquido preseminal salía con cada caricia…estaba demasiado excitado. Regrese a la sala.

    Continuara

  • Iniciando a nuestros hijos mellizos (VI)

    Iniciando a nuestros hijos mellizos (VI)

    SEXTA PARTE

    LA CONFESIÓN CONTINUA…

    – Por un momento pensé te habías ido a dormir papi. Aun nos tienen que contar que sucedió anoche.

    – Bien…continuo, nos reunimos con una pareja habitual, ellos son organizadores de fiestas y eventos swinger, son algo mayores a nosotros, pero en excelente estado físico, con mucha experiencia como pareja swinger. Muy buenos amigos y clientes del despacho, les llevamos algunos asuntos inmobiliarios, los conocimos en un club hace un par de años. Como ya les comenté a veces nos reunimos en casa de parejas que ya no viven sus hijos con ellos, las reuniones en el caso de ellos comúnmente son de más de 2 parejas, por lo regular 3 o hasta 5.

    – Esas ya son orgias. ¿No padre? – intervino Enrique

    – Se podrían catalogar de esa forma – Respondí con naturalidad.

    – ¡Nos saltamos todo un proceso de evolución! De una tímida pareja curiosa en Jamaica que copulaban en habitaciones separadas a una reunión en donde hay hasta 10 personas. Wow! ¡gran salto!

    – Ahora que lo analizo es raro imaginar a mama en una orgia, por alguna razón imagine solo eran intercambios con otra pareja, llegaban al sitio y cada quien se iba con la pareja del otro a una habitación aparte, justo como lo cuentan fueron sus inicios. ¿Pero una orgia? Me refiero a que hay más hombres desnudos, ¡imagino con erecciones y que además tenga sexo con ellos a la vista de todos…no sé, es extraño! ¡Ni siquiera los imaginaba a ustedes teniendo sexo si soy sincero, pero imaginar a mama con otro hombre o en una orgia si me deja en Shock! – Enrique quizá por el whisky entro en reflexión y me preocupe.

    – Chicos, creo ya hemos llegado demasiado lejos, no queremos afectar la visión que tienen ustedes sobre nosotros, si bien queremos ser honestos y abiertos como siempre hemos sido, lo que menos deseamos es causarles algún trauma, así es que voy a resumir que la pasamos bien anoche con nuestros amigos y otra pareja. Es nuestra elección como estilo de vida, pero seguimos siendo sus padres así nos gustaría que nos miren, y recuerden que los vamos a apoyar siempre.

    – Coincido con su papa, no se trata de hacerles algún daño, lo pensamos mucho antes de confesarles. Espero que sigamos siendo la familia de siempre y que tengan la madurez de entender que para nosotros es solo un complemento, nos amamos cada día más y también a ustedes. – Mi esposa al rescate se puso de pie en señal de terminar la reunión.

    – Han sido excelentes padres, al menos yo tengo la madurez de entenderlos por ello necesitaba saber cómo inicio todo, no tengo necesidad de recurrir a imágenes de ustedes o faltarles el respeto, mi hermano finalmente es idiota como todos los chicos de su edad, son visuales y piensan en sexo cada minuto.

    – Bueno si…la cague solo déjenme procesarlo, no me molesta que lo hagan lo acepto, solo fue eso me llego la visión de mama, creo es normal. Además, es muy atractiva, mis amigos se quedaron mudos cuando la otra noche salieron y mama iba vestida muy sugestiva para la reunión.

    – Bueno…eso fue idea mía – Hasta el día de hoy no me explico porque salió esa expresión de mi boca.

    – ¿Idea tuya papi…?

    – Si, fue su idea, le pareció divertido o excitante que saliera así – Complemento mi esposa para hundirme un poco mas

    – Me pareció gracioso poner en predicamento a Enrique, sin embargo, a mi favor diré que solo se lo sugerí a su madre como fantasía no pensé se atrevería, como los juegos que hacemos de exhibicionismo. ¿Recuerdan que les mencione que en el ambiente existen varias juegos o temáticas? Bien una de ellas son los fetiches o el exhibicionismo.

    – ¿Y te pareció buena idea que mama se exhibiera con los amigos de Enrique?

    – Tu mama siempre usa ropa sexy para las reuniones al igual que las esposas de las otras parejas, a mi como esposo disfruto verla vestir sexy y también que cause admiración a las otras parejas, ese es uno de los juegos. A decir verdad, como ya habíamos aceptado con ustedes que éramos una pareja swinger, solo me pareció gracioso hacerle la broma a tu hermano. Admito que no fue una buena idea.

    – ¡Y mama se atrevió! – Agrego Enrique

    – Te ofrezco una disculpa hijo, admito que presione a tu madre, espero no hayas recibido malos comentarios de tus amigos.

    – Me conto Enrique que uno de ellos se atrevió a decir que mama es muy atractiva y…sexy.

    – No solo eso, al día siguiente me pregunto si podía pasar la tarde en casa y si mi mama vestiría como esa tarde.

    – Mil disculpas Enrique, no volverá a suceder- Agregue deseando salir de ese aprieto – Bien chicos sugiero que demos por terminada nuestras confesiones, me parece que ya dimos demasiados detalles y no es necesario abundar en el tema.

    – ¡Por supuesto que no! ¿Como fue la reunión de anoche? – Mi hija pregunto y se sirvió otra copa de vino de la segunda botella que recién abrió su hermano.

    – Si, ya en este punto también quiero saber que sucedió anoche. – Agrego Enrique enfilándose al baño.

    Intercambié miradas con mi esposa y al ver que se encogía de hombros entendí asentía y que era mi oportunidad de pasar a otro nivel con los chicos, dentro de mí ya existía el morbo o la necesidad de involucrarlos, aun sin definir hasta donde quería llegar. Mi hija tenía una mirada un tanto turbia quizá debido al vino que la hacían mirarse diferente, más mujer, más atractiva, sus mejillas se tornaron rosas, se soltó el pelo de la cola de caballo cayendo en cascada sobre sus hombros y cara, enmarcando aún más su belleza. Mi esposa y ella también decidieron ir al baño del segundo nivel de la casa, el mirarlas caminar juntas subiendo las escaleras me excito. Mi hija movía su culo aprisionado en el short con sensualidad. En mi mente recrié una escena de mi esposa e hija subiendo las escaleras a reunirse con varios hombres desnudos y con vergas erectas que las esperaban, imaginé a mi inocente princesa rodeada de hombres acariciándola mientras mi esposa tenía dos o tres pollas en manos y boca masturbándolos. Pasados unos minutos todos regresaron a la sala.

    – ¡Listo papi!

    – Si prometen ya no interrumpir continuare ya es algo tarde. – Necesitaba seguir.

    – Lo prometo. ¿Se reunieron con la pareja que describes con más experiencia que ustedes no es así?

    – Así fue, tienen más de 20 años en el ambiente. Anoche nos invitaron a iniciar a una nueva pareja, muy joven como ya se los hemos comentado y fue la razón por la que nos ayudaron con la vestimenta.

    – ¿De qué edad estamos hablando?

    – 25 años el chico y 28 la chica. – Les respondió mi esposa.

    – Wow! De entrada, no es común que la chica sea mayor al chico. -Comento Sandra.

    – En realidad, no se trataba de una pareja de casados – Conteste.

    – Hasta este punto entendía que ser swinger era para parejas casadas o matrimonios con varios años como ustedes y sus amigos.

    – Eso es la generalidad Sandy, sin embargo, también existen los singles o solteros tanto hombres como mujeres, son terceros que se integran con las parejas.

    – Entiendo papi, y ellos eran singles no propiamente pareja casada. ¿Amigos quizá?

    – Yo tengo una pregunta; ¿Ustedes incluyen singles para hacer tríos?

    – Emm…no Enrique, en todos estos años solo hemos participado con otras parejas. – Respondí.

    – ¿Y entonces ellos eran singles o una pareja de novios? – Pregunto mi princesa.

    – Eran una pareja con una relación cercana entre ellos. – Agrego mi esposa.

    – Wow! Confieso que me gusta la mentalidad de su grupo de amigos, no tienen ningún tipo de complejos. – Añadió mi hija que desde pequeña siempre mostro ser radical en diferentes temas incluyendo la política y la religión.

    – ¿Es decir, te gustaría ir a una reunión de ese tipo? – Inquirió Enrique a su hermana.

    – ¿Cuál es tu insistencia en involucrarme estúpido?, Dejemos que nuestros padres nos cuenten sobre su reunión. Me gustaría saber si la pareja madura es la misma que en una ocasión vino por ustedes para el viaje a Las Vegas, recuerdo tenían un tema inmobiliario con ellos, y me intriga mucho saber quién es la pareja joven.

    – Una regla dentro del ambiente es la discreción, no divulgamos de quienes se traten o con quienes nos reunimos, a menos que sean del mismo ambiente, lo cual en su caso no aplica. -Le respondió su madre a nuestra curiosa hija.

    – Entiendo, la discreción está asegurada, muy bien por ustedes. En realidad, no quiero detalles de lo que sucedió anoche, me considero una chica con mente abierta y criterio con respecto a la sexualidad, no los juzgaría jamás, me resulta atractivo y confieso excitante todo lo que envuelve su estilo de vida. Solo quería entender un poco que pasa por la mente de ustedes como pareja madura y de la pareja joven que se inició, que fue lo que los motivo a ellos.

    – Me encanta tu forma de analizarlo hija, me siento más cómodo en entablar esta nueva apertura con ustedes, finalmente ya son adultos, y el que de alguna manera lo entiendan nos hace sentir mejor, bueno es mi punto de vista. ¿Qué opinas amor?

    – Coincido con su padre, y sin querer ser explícitos en cuanto a nuestro estilo de vida solo les confesare que lo disfrutamos mucho y disfrutamos que nuestros mejores amigos piensen como nosotros.

    – ¡Vaya! Ustedes tres ya están conformes y el único que aún no entiende nada soy yo. ¿Qué sucede en una reunión swinger? Yo sí quiero más detalles. ¡Vamos no explícitos! pero si quiero saber un poco más – La mirada y la forma de hablar de Enrique me indicaban que el whisky ya le estaba causando estragos.

    – Les contare brevemente como sucedió…Inicio como cualquier reunión de amigos, nos presentaron a la pareja nueva, charlamos, nos conocimos un poco. Martha la esposa de nuestro amigo organizo para romper el hielo unos juegos eróticos, primero juego de cartas para perder prendas, después una dinámica de baile sensual entre las mismas parejas, es decir primero yo le baile a su mama y después ella a mí y así cada pareja, la idea es que fuese algo erótico y con poca ropa. Lógicamente eso va rompiendo el hielo y a la vez nos desinhibe y de los nervios iniciales se pasa a un nivel de excitación. En realidad, la reunión se trataba de la integración de la nueva pareja. Dentro del ambiente hay grupos o clubs de amigos que son más íntimos, a Juan le gusta llamarle al nuestro “Nuestra Cofradía” y lo integramos varias parejas, cada vez que una pareja se inicia hay un tipo de ritual, Juan lee una especie de manifiesto de las reglas de nuestro grupo y marca las directrices de iniciación, como inicia y como incluso termina. A grandes rasgos así es como transcurrió la velada sin ser más explícitos, ustedes son libres si gustan de imaginar todo el cuadro- Trate de abreviar sin mencionar jamás quienes realmente eran los iniciados.

    – ¿La pareja nueva si participo o se involucró? – Pregunto mi hija

    – Si, Juan y Martha tienen mucha experiencia y labor de convencimiento, de hecho, no hubo duda en ellos para participar – Conteste

    – ¿Es decir, participaron con ustedes y la otra pareja? – Consulto Enrique

    – Si, en algún nivel, no plenamente con todos – Conteste

    – Es decir, con unos sí y con otros no tanto. – Intervino mi esposa

    – ¿Se puede saber si el chico joven tuvo interacción contigo mami? – Pregunto Sandra

    – ¿Copulaste con el chico? – Pregunto a su vez Enrique que al parecer le gusto el término de su hermana.

    Mi esposa y yo intercambiamos miradas por enésima vez, su mirada ardiente me indicaba que al igual que yo estaba sobre excitada, es nuestra señal para romper barreras.

    – Si, su mama tuvo relaciones con el chico – Afirme.

    – ¿Y tú tuviste relaciones con la chica?

    – En realidad, no, algo light al inicio y al final solo un acercamiento como parte del ritual de iniciación.

    – ¿El chico es guapo mami? –

    – Es un chico agradable, digamos que en el promedio – Le contesto

    – ¿Es común que te relaciones sexualmente con hombres más jóvenes que tú?

    – No Sandy, de hecho, fue la primera vez que mama tuvo relaciones con alguien tan joven – Decidí contestar por mi esposa ya que me excitaba reconocer que disfruto mirarla con otros hombres y el hecho de recordar como Mario la sometía y ella gemía realmente me erizo.

    – ¿Y la chica no se cohibió? –

    – La chica fue muy tímida contraria al caso del chico. – Conteste

    – La pareja que inicio solo participó entre ellos mismos quiero entender – Volvió a preguntar mi hija que me engaño asegurando no necesitaba detalles.

    – Fue más participativa con nuestro amigo Juan y con su compañero – Respondí

    – ¿Qué edad tiene Juan? Si es el mismo que vino a casa debe tener más de 50.

    – 56 cumplirá en unas semanas y por cierto habrá una reunión como cada año y 52 Martha su esposa – Contesto mi mujer.

    – Wow! ¡Le dobla la edad a la chica!

    – ¡Podría ser su padre! – Agrego Enrique

    – ¿Tuviste acercamiento o relación con Juan, mami?

    – Si…- Contesto

    – ¿Y entre ustedes tuvieron relaciones? – Pregunto Enrique

    – Si…-

    – ¡¿Estuviste con los tres hombres?! – De nuevo Enrique

    – ¿Al mismo tiempo? – Intervino mi hija

    – No…al mismo tiempo solo con Juan y el chico – Respondí

    – ¿Es decir…cómo?

    – Me parece que ya estamos entrando en lo privado no es necesario dar detalles – Lo externe quizá como una opinión de reserva…sin embargo quería dar detalles.

    – ¿Y Martha tuvo relación con los tres hombres? – De nuevo Enrique

    – Si… y al mismo tiempo – Contesto mi esposa

    – ¿Por…todos lados? – Enrique en este punto ya estaba alcoholizado, su mirada era una mezcla de burla y excitación, mi hija se servía otra copa de vino y abrazo a su hermano.

    – En sexo grupal u orgias las situaciones van cambiando todo depende del nivel de adaptación…o excitación – Conteste

    – ¿Es decir, Martha deseo estar con los tres hombres a la vez? – Pregunto mi princesa

    – Que bueno que tocas ese tema, aunque les parezca increíble de creer hay reglas y se manejan dentro del respeto, No es NO, todo es consensuado- Continue

    – Y supongo que ella acepto ser penetrada por los tres hombres a la vez, por sus tres orificios, ano, boca y vagina – Enrique apuro su vaso de whisky lanzando una sonrisa burlona. Su respuesta me dejo helado. Hubo un silencio embarazoso hasta que mi hija rompió en una carcajada.

    – Jajajaja, has visto demasiada pornografía hermano y eres un bruto de poco tacto, además de no saber tomar, vete a bañar y duérmete.

    – ¿Fue o no fue así? – Pregunto Enrique trastabillando camino al baño.

    En realidad, no supe que contestar, fui a la cocina por algo de queso y jamón dejando a mi esposa e hija platicando, la charla y el alcohol nos estaban superando. Regrese, mi esposa de acerco a mi sobando mi espalda, no quería dar más detalles, decidí terminar la conversación al regresar Enrique, de nuevo me sorprendió mi hija.

    – ¿Y tú mami como lo hiciste con Juan y el chico?, se alternaban?

    – Si…uno me penetraba y a otro le hacía sexo oral y cambiábamos – Le contesto, mi esposa que al igual que mi hijo ya reflejaba los efectos de vino.

    – ¿Papi que hacías tu porque no estabas con mama en ese momento?

    – Emm…yo estaba con la chica y Martha – Respondí. Enrique aun no regresaba del baño

    – Wow! Las dos estaban contigo, no entiendo comentaste que con la chica no interactuaste.

    – Solo fue un escarceo unos besos para romper el hielo, en realidad la interacción la tuve con Martha mientras tu madre estaba con Juan y el chico, ella se alejó a observar.

    – ¿Hay contacto entre mujeres en esas reuniones?

    – En realidad, sí, es algo común – Respondí

    – ¿Has estado con otra mujer mami?

    – Quizá no lo creas, pero después de varios años anoche tuve por primera vez un acercamiento con una mujer, Martha para ser concreta, no totalmente sexual de mi parte, confieso que no me incomodo – Le respondió

    – ¿Les confieso algo ahora que no está mi hermano? A mí me llama la atención estar con otra chica, no me malinterpreten, me gustan los chicos solo es una fantasía.

    – Como padres jamás te juzgaríamos amor, quizá deberías intentarlo – Esa voz salió de mí, la excitación ya no me permitía razonar del todo.

    – ¿Tú crees papi?, si he tenido algunas oportunidades temo a ser juzgada porque son personas cercanas y conocidas. ¿Les hago otra confesión? Estoy muy feliz como llevan su relación, entiendo todo lo que nos han confesado y…me parece excitante, no sé si me atrevería a vivir algo así, sin embargo, es poderosamente excitante – Sandra abría y cerraba sus hermosas y poderosas piernas buscando seguramente que su ropa friccionara su vagina buscando algo de alivio, el movimiento era evidente, note que mi propia respiración aumentaba, me estaba ahogando de excitación.

    – Repito jamás les sugeriríamos nuestro estilo de vida a nadie y menos a nuestros hijos es una decisión personal si fuese la situación o eligieras vivir un estilo de vida como el de nosotros igualmente te apoyaríamos Sandy, espero que tengas la confianza de confiar en nosotros.

    – Gracias papi, sé que si lo harían, pero bueno ni pareja tengo jajaja…aunque esta la opción de hacerlo como soltera no es así?

    – Así es bebe hay todas esas opciones y cuenta con papa y mama – Mi mujer abrazo a mi hija y le dio un beso en la mejilla.

    – Quizá les pida a mis experimentados padres que me ayuden a integrarme a un grupo de jóvenes de mi edad. ¿Me apoyarían? – Nos lo dijo a sonrisa abierta.

    – Si lo haríamos, supongo deseas experimentar con otra chica y saciar tu curiosidad – Conteste

    – En realidad, todo me llama la atención, lo primero seria la opción de una chica.

    – Muy razonable como lo piensas justo así suele suceder – Respondió mi esposa.

    – Tendrías todas las opciones en realidad – Agregue.

    – ¿Te refieres que como soltera puedo participar en fiestas como ustedes?

    – Me refiero que puedes contactar con chicas solas, parejas en donde buscan chicas, o en reuniones de varias parejas y chicos que van solos tipo…orgias. Las chicas son más aceptadas que los chicos singles, si lo decides te podemos orientar- Le informe realmente excitado.

    – Amor, deberías ir a ver a Enrique está muy borracho escucho ruidos extraños.

    Me dirigí al baño de la planta baja y escuché que Enrique vomitaba, abrí la puerta y lo encontré realmente mal, le pedí ayuda a mi hija y lo llevamos a su habitación, mi esposa le preparo un té y se quedó con él mientras Sandy y yo bajamos nuevamente a la sala.

    – ¡Es un bobo no sabe tomar! – Expreso con el ceño fruncido mi hija sirviéndose otra copa de vino de la última botella ya casi extinta.

    – Para tomar whisky hay que hacerlo despacio y con prudencia – Conteste divertido

    – Si, lo tomo como si fuese refresco de cola el muy estúpido

    – Hija ya es tarde nos tomamos una última copa y nos vamos a dormir. ¿Qué te parece? -A pesar de lo excitación que estaba viviendo me preocupaba la salud de Enrique y quería ir a verlo antes de dormir.

    – Está bien, ahora que estamos solos te quiero preguntar que sentiste cuando viste a los dos hombres alternándose sexualmente con mama.

    – Emmm…no le daré vueltas Sandy sentí mucha excitación, no lo puedo explicar.

    – Le preguntare a mama en una oportunidad que siente al verte a ti con otras mujeres.

    – Si, ella debería contestarlo.

    – ¡Se quedó dormido como un bebe, nada grave mañana pagara las consecuencias! – Mi esposa regreso y al ver su copa vacía le pidió a mi hija le compartiera de su copa más vino.

    – ¡Que alivio! – Conteste

    – ¿En qué nos quedamos? – Pregunto mi esposa dispuesta a continuar la excitante charla.

    – En que ustedes me ayudaran a encontrar un grupo en donde pueda tener mi primera experiencia.

    – ¿Ya tomaste la decisión Sandy? – cuestiono mi esposa

    – Totalmente, quiero vivir lo que a ustedes los tiene tan felices, ser como la pareja joven que iniciaron ayer, no tener prejuicios de fidelidad con una pareja estable, será algo que guardare entre ustedes y yo, cuando llegue el día de formar un hogar ya estará en mi check list de cosas y situaciones realizadas.

    – Cuenta con nosotros, ya lo sabes.

    – Si papi y de esto nada a mi hermano, será nuestro secreto. Les comunico cuando esté lista.

    – ¡Salud! Por nuestra apertura familiar sin secretos y porque disfrutes como nosotros tu fantasía, que tengas una buena iniciación con una hermosa chica como tu – Estire mi vaso con sus copas.

    – O algún chico o pareja – Agrego mi esposa

    – O estar con 2 chicos o dos chicas a la vez – Continue

    – ¡Papi! vaya que si eres pervertido jajaja

    – Es broma hija, te apoyamos. Bien es hora de irnos a la cama. – Me urgía estar con mi mujer.

    – Olvidaba preguntarles. ¿La reunión con la pareja que iniciaron ustedes comentaron fue diferente a todas porque eran jóvenes?

    – No precisamente hija…fue porque eran sus hijos y estaba pensando que ellos podrían ser quienes te iniciaran…

    Continuara…

  • Me estoy follando a dos milf

    Me estoy follando a dos milf

    Vieron esas mujeres cuarentonas que van al gimnasio y que aunque tengan un poquito de panza siguen estando garchables y si las pones en cuatro patas le entras como un caballo. No me interesa que me llamen comeviejas porque lo único que quiero hacer con mis 25 años es meterle la poronga a todas las mujeres que se me cruzan por delante.

    Como les contaba yendo al gimnasio conocí a dos mujeres que eran amigas y que para mi estaban re garchables así que yo les decía cosas y ellas se hacían las tontas diciéndome que yo podía ser su hijo y a mi me chupaba un huevo si podía ser su hijo o su nieto yo me las quería garchar así que seguí insistiendo y un día me llevé a una a mi departamento y fue espectacular porque me estuvo chupando la pija por un buen rato y me decía que su marido no la tenía grande como la mía.

    Luego la puse en cuatro patas y le entré como un caballo y la mujer se re copó conmigo y me dejó acabarle dentro de ella y yo como estaba muy alzado con ella y su amiga exploté y le habré expulsado medio litro de leche dentro de su coño.

    Lo que sucedió luego es que en el gimnasio estuvimos muy cariñosos y su amiga no entendía nada, nos preguntó varias veces “que sucede con ustedes” porque todo ese día estuvimos medios pegados y cuando no estábamos haciendo ejercicios yo la agarraba de la cintura y la tocaba un poco por no decir que apoyaba mi bulto sobre su culo. Luego me la llevé a mi casa de nuevo y volvimos a garchar como conejos pero esta vez me dejo acabar en su boca.

    Unos días después la amiga se enteró de las cosas que hacíamos en mi departamento porque la otra le contó y entonces le dice a ella con voz de trola “yo también quiero a un hombre así y que me haga esas cosas también” y yo reaccione a su pedido y le dije “si querés nos podés acompañar” y la mujer me volvió a hablar con voz de trola y dijo “está bien”.

    Entonces salimos del gimnasio y fuimos para mi departamento. Llegamos y nos acomodamos en el sofá, yo en el medio y ellas una a cada lado. Yo las empecé a besar y a tocarles las tetas a cada una y luego me baje el pantalón y ellas me empezaron a chupar la verga entre las dos y era todo un espectáculo como se comían mi verga, eran dos milf desesperada por chupar una pija.

    Luego les bajes las calzas, puse sus culitos juntitos uno a lado del otro y me las empecé a garchar de forma intercalada, varias veces tuve que frenarme un poco porque me excitaba mucho tener dos culazos frente a mi. Igual no aguante mucho ya que me deje llevar por el placer y acabe dentro de una de ellas. Luego me limpiaron la pija con una mamada y se fueron conformes de haber cogido conmigo.

    Después se hizo habitual ir los tres a mi departamento después del gimnasia para pasar un rato follando.

  • Mi mujer se cogió a solas a un amigo

    Mi mujer se cogió a solas a un amigo

    La fantasía hace rato era mi propuesta, pero ella no aceptaba, ella decía que quería que yo estuviera presente.

    Tanto le comí la cabeza que llego el día de acceder.

    Arreglaron ellos, se mensajeraron y un día me dice que él la invito a cenar.

    Yo le dije que estaba de acuerdo que me calentaba la situación y que si ella quería tenia vía libre.

    Salieron y ella cuando volvió me despertó y me cogió salvajemente contándome cada detalle.

    Al otro día le mando mensaje a mi amigo y le pido que me cuente lo sucedido por escrito y acá se los copio y pego para que entiendan la paja que me hice leyendo todo.

    Al: Quería agradecerte el haberme permitido compartir una velada inolvidable junto a la diosa

    Yo: Ningún problema todo bien y me alegra que la hayan pasado bien

    Yo: Contame que le hiciste

    Yo: Te pedía que la cojas

    A: Si es una perra me gritaba Cógeme PUTO!!!

    A: COGEMEEE

    Yo: Y le dabas

    A: La hice acabar como una bestia hasta secarla

    Yo: La tenías bien dura

    Yo: Le llenaste la concha de leche

    A: Toda adentro le quedo

    Yo: Como te la comió

    Yo: Pedía la puta

    A: Ummm

    A: Se retorcía como víbora disfrutando la pija hasta el fondo

    Yo: Y en que posiciones la cogiste

    A: Boca Arriba bien abierta de piernas para que le entre toda y se la di toda, le metía mi verga tan profunda que gritaba y gozaba como perra en celo

    A: Y después colita arriba, me la levanto para que se la de toda la verga por la concha, me cogia ella a mi levantado ese hermoso culo que tiene y se la clavaba toda adentro, yo sentía que me iba a explotar la pija y ella me puteaba diciendo si eso era todo lo que tenía para darle, que quería mas verga y no me aguante y le llene toda la concha de leche

    A: Como me gusta que me cojan así así. Toma toda la leche PUTO tomaa me decía una y otra vez y me mojaba la pija

    A fuimos al jacuzzi y me la volví a coger como bestia y pedía más la muy puta, me pedía que le rompa la concha, que quería llegar a casa con la concha bien rota, así te contaba a vos como la había garchado su amigo, yo no podía creer lo bestia que es coger esta mujer y mientras le daba verga a full pensaba y te envidiaba que vos te la cojas todos los días a esta bestia. No podía creer que me este cogiendo semejante mujer semejante hembra y estaba por estallar cuando me dijo que no le acabe que salgamos del jacuzzi nos secáramos y antes de vestirnos le diera de nuevo la leche para llegar a casa con la leche adentro y que cuando vos tocaras la sientas, guauuu me estallo la cabeza.

    No pude negarme a su pedido, la llene de tanta leche como jamás había acabado y se puso la tanga, nos vestimos y nos fuimos.

    Esta fue la charla por mensaje con el:

    Me encanto que gozaran y sentir que se re garcharon, ella llego me despertó y me dijo, mira putito te traje un regalito, méteme la mano en la concha para ver que abierta me la dejo tu amigo, cuando metí la mano pude sentir el semen y me dice meteme los dedos, lo hice y me dice ahora chupate los dedos, que cogida nos pegamos besándonos con la leche de él. Quiero más.

  • Por fin lo conozco y nos partimos a escondidas entre los dos

    Por fin lo conozco y nos partimos a escondidas entre los dos

    Nos conocimos por una página de internet, pasó mucho tiempo en que solo nos escribíamos por mensajes dentro de la misma página, para después pasar a escribirnos por WhatsApp. Solo hablamos de lo que nos gustaría hacer en caso de juntarnos y como nos gustaría hacerlo. El al igual que yo para el mundo es heterosexual, ambos tenemos pareja mujer, hacemos el amor, tenemos sexo con nuestras parejas, todos los días; lo mismo que nos gustaría hacer a los dos cuando nos juntemos.

    Ya pasaron tres meses y cada vez que nos escribimos nos daban más ganas de poder juntarnos y hacer lo que queríamos hace tiempo, pero, por algún motivo no nos habíamos animado, probablemente por el temor de que nos descubran nuestras parejas. Pero. La calentura ya era mucha, solo queríamos juntarnos, besarnos, tocarnos, quitarnos la ropa chuparnos el pene hasta llegar a partirnos el culo. Así que un día decidimos conocernos en persona, y lo hicimos lo más públicamente posible; nada más y nada menos en que en el Mall de la ciudad, fuimos al patio de comida, pedimos unas bebidas y conversamos, tuvimos la conversación más caliente en medio del patio de comida del mall, tan caliente que mi pene y supongo que el de él estaba durísimo, por eso no levantamos y decidimos pasear por el mall y en el paseo, le dio ganas de ir al baño, y en el trayecto a mi también.

    Nos miramos y fuimos al baño, lo dos. Entramos y en el baño no había nadie, el entró en un habitáculo y yo en el del lado, cuando terminé siento que el Sebastián entró al baño cerró la puerta y por primera vez en meses, nos dimos un beso increíble, un beso que ameritó también por primera vez, que mi pene estuviera en su mano igual el suyo en la mía, duros y con ganas de más, y pudo ser pero, alguien entró en ese momento cortando la inspiración, así que salimos de ahí y salimos también del mall, fuimos a mi auto, ya era noche cuando salimos, así que decidimos ir por ahí y ver como resolvíamos es de la calentura que llevábamos.

    Al calor de un cigarrillo, caímos en que mi pareja, estaba trabajando (estaba en turno de noche) por lo que no iba a llegar a la casa en esa noche, y Sebastián su pareja estaba en turno en el hospital así, podríamos decir que, estábamos libres. Nos fuimos a un motel, donde podríamos tener el mejor sexo.

    Llegamos, lo primero fue acomodarnos, tirarnos a la cama y besarnos, rodar por la cama y seguir besándonos, sacarnos de a poco la ropa, tocarle el culo rico que tiene, meterle uno o dos dedos en el culo mientras lo masturbaba, el me masturbaba y se hincó para chuparme el pene, pero no quería eso aún. Terminamos de sacarnos la ropa, nos tocábamos, nos masturbamos y nos metimos los dos al hidromasaje, os recostamos en la tina nos refregamos enteros dejamos caer agua en nuestros cuerpos mientras nos abrazamos cual putos enamorados.

    Salimos de la ducha, y nos tiramos a la cama, nuestras piernas se enredaban, mi pene se sobajeaba con el suyo, cuando tiró de espaldas en la cama y masturbándome se metió mi pene hasta la garganta, pero, yo también quería y pedí que se pusiera a mi lado en un 69 exquisito, mi pene entraba y salía de su boca igual que su pene entraba hasta mi garganta para salir y volver a entrar, le chupé y me chupó el pene hasta que al mismo tiempo nos llenamos la boda de leche caliente, exquisita. Tal fue la explosión de semen de ambos que teníamos semen no solo en la boca que trabamos deliciosamente, también la cara y el pecho marcado con semen.

    Nos acomodamos y nos limpiamos el semen que nos dejamos, para acomodarnos y quedar de frente, abrazados en la cama, besándonos aún más. Nos abrazamos y el me dio la espalda apegándose más y, más su culo a mi verga, lo abracé desde atrás y dormimos un rato total, teníamos la habitación hasta el amanecer. Dormimos tal vez 1 hora y me despertó cuando se acomodó y sentí su culo húmedo abrazando mi pene que se fue despertando conmigo y poniéndose duro. Mi verga le apuntó directo al culo y él lo sintió para acomodarse y chupar mi pene, lo chupó, pero yo quería ahora probar ese culo rico que hizo que mi verga despertara.

    Lo puse boca abajo en la cama, con mis manos abrí sus nalgas y sentí como su ano palpitaba, me dejé caer sobre él y sentir su respiración agitada, y pedirme que entrara en su culo. Se puso en cuatro, entregándome su culo abierto, y disfruté lubricar ese ano palpitante con mi lengua y metérsela para para escuchar como gime, y como me pide que le meta más. Me puse detrás de él y apunté mi verga dura hacia su culo, y despacio empecé a metérselo, a abrir ese culo que hace mucho tiempo quería abrazando mi pene.

    Estuvo en cuatro frente a mí, debajo y sobre mí, cabalgando empalándose en mi verga, gimiendo y gritando pidiendo que se lo metiera mas fuerte, pero, yo también quería estar en cuatro mientras el me empalaba, mientras me follaba y partía el culo, así que saqué mi pene y le pedí que me penetrara tan rico y duro como yo lo había hecho; quería gemir y gritar mientras su pene entraba y salía de mí, me puse en cuatro, y esperé sentir su pene entrando y partiéndome en dos, pero, antes metió su lengua en mi culo, para lubricarme y dilatarme, hasta que por fin apuntó su verga y de un solo empujón me entró haciéndome levantar y antes de gritar por su envestida, me acalló con un beso, elogiando mi culo.

    Me lo puso en cuatro, me folló en la cama de cucharita, me sentó en su verga haciéndome cabalgar me puso de espalda en la cama y yo puse las piernas en sus hombros entregándole el culo a su merced. Me entró tanto o más duro sentía sus huevos golpeando mis nalgas, gemí y grité hasta que se vino, llenó mi culo de semen que sentí caliente, y me gustaba, me lo metió hasta que su pene se fue ablandando, lo sacó y viendo mi verga aún dura, se tiró a la cama y le metí despiadadamente la verga mientras tenía sus piernas delgadas en mis hombros se lo metí tan duro, como vengándome del empalamiento sexual que me había dado antes, tanto que su semen goteaba y escurría por mis piernas por lo dilatado que estaba, y su semen salía despacio, pero nos gustaba, éramos en ese momento, dos putos amante.

    Lo envestí tanto que de un grito le llené el culo de semen caliente mientras también gemía de placer, y le di hasta que mi pene se puso blando. Ya a esa hora eran las 6 am, y las 7 debíamos dejar la habitación, le chupé el culo y el de un empujón me tiró a la cama y abriendo mis nalgas pasó su lengua por mi culo limpiando su semen que escurría por mis nalgas y piernas.

    Ya nos habíamos partido el culo, ya nos habíamos conocido y que manera de conocernos, después de meses de solo hablar por mensajes. Quedamos que cada vez que pudiéramos esa habitación en ese motel. Nos fuimos a la ducha para vestirnos pero, verle el culo me calentó y paró mi verga nuevamente, así que lo puse en cuatro y lo follé de nuevo, el abría sus nalgas para que entrara y como ya estaba dilatado, mi pene entró exquisitamente, y su verga también se levantó, se levantó y yo me arrodillé para chuparle la verga hasta que de un gemido que imagine los escucharon todos los pasajeros del motel, me lleno otra vez la boca del más rico semen y también la cara, me la llenó a borbotones de leche.

    Terminamos la ducha y nos vestimos, saliendo del motel teníamos una hora para llegar a nuestras casas antes de que llegaran nuestras parejas. Así que lo dejé en su casa y cuando se bajaba, lo tomé y le di un beso, sin importar que nos pudiese ver alguien, y me fui a mi casa como si nada había pasado. Desde ese día y esa noche, cada fin de semana nos juntamos, tenemos relaciones, tenemos sexo, incluso de parte de los dos, hacemos el amor.

    Ya van poco más de 3 meses, en que tenemos dos vidas, una con nuestras parejas en la casa, la familia, y la otra en que dos hombres se aman como homosexuales y ya lejos de solo tener sexo, nos hacemos el amor. Obviamente nuestras parejas no lo saben, Ni Sebastián ni yo queremos que ellas y la gente sepa que somos homosexuales, solo queremos poder seguir juntándonos y hacernos el amor cuando podamos para después volver y hacerlo también con la mujer que amo y el con su mujer, que también ama.

    Espero les guste esta historia, espero irles actualizando lo que va pasando.