Blog

  • Conociéndonos

    Conociéndonos

    Luego de llevar más de un mes conversando por chat y por Skype hasta la madrugada, decidí viajar a la ciudad donde vivía aquel desconocido a quien conocí por una amiga en común.

    Fue extraño pero excitante, sabía que iba a estar en su casa y con seguridad en su cama, el deseo era mutuo. Previo a llegar a su apartamento fuimos a conocer un poco la ciudad y al centro comercial, sin vergüenza en medio de la gente me abrazó por la espalda metiendo sus manos entre mi camisa y mi brassier acariciando mis senos, qué placer! Ya quería estar a solas con él!

    En su apartamento, y luego de compartir un par de copas de aquel aperitivo que tenía reservado para una ocasión especial, yo sin brassier porque él quería apreciar mis senos y mis pezones erguidos a través de mi blusa, tendidos en el sofá de la sala, él justo a mi lado casi encima, comenzó a besar mi cuello y a meter su mano izquierda entre mi bluejean, logrando que me excitara más de lo que ya estaba sólo por el hecho de estar solos en su apartamento, su mano izquierda estimulando mi clítoris e introduciéndose en mi vagina, yo mojada y con ganas de que me quitara toda la ropa y me penetrara, sin pensar ni un segundo que nos verían teniendo sexo los del frente a través de la ventana. Le pedí que me llevara a la cama y me quitara todo lo que llevaba puesto, me lanzó a su cama, comenzó a acariciar mi cuerpo, agarraba mis tetas como él las llama, apretándolas fuerte y mordiéndolas, abriendo mis piernas con una de sus manos y penetrándome fuerte, presionaba mi pelvis contra la suya con fuerza para sentirnos más adentro el uno del otro, metía y sacaba su pene en mí sintiéndome cada vez más mojada, quería decirle que bajara y me hiciera el sexo oral que tanto me gusta y me excita pero preferí dejar que fluyera naturalmente esa primera noche, la respiración de los dos se hizo más intensa hasta que su semen terminó dentro de mi vagina sin sentir temor alguno. Ese fue sólo el inicio. Con ganas de que me hiciera todo lo imaginable en el sexo pero esperando a sentir más confianza.

  • Nuestra amiga argentina de fiesta

    Nuestra amiga argentina de fiesta

    Hola hermosos, les cuento lo que me pasó ayer.

    Ayer al mediodía me fui a lo de mi novio, porque estaba solo, y estuve no sé hasta las 4 o 5 de la tarde, y la verdad es que no me puedo quejar, cogimos, todo el tiempo y en todos lados, jeje, hasta me hizo la colita en la cocina.

    Vuelvo a casa, contenta (y bien cogida jeje, como si no cogiera jaja), y lo de siempre Matías, me empieza a mandar WS, diciéndome que a la noche un amigo de él hace en la casa una “fiestita” que hasta ahora entre chicas y chicos eran más o menos 20.

    Pero la cosa es que él me decía que las chicas que iban, eran todas liberales, (bahh trolitas le decía yo) y que la idea era que alguna o algunas se animaran hace sexo explícito (y yo le decía bahh ¡coger delante de todos!)

    Para mí esa siempre fue una fantasía que nunca hice, ¡ni sabía si me iba a animar!, ¡ya es mucho!, y me insistía que si no quería hacer nada que no lo hiciera, que iba a estar bueno, que ninguno de los dos había ido a una fiesta así, que él iba con Belu y Benja (¿ven, porque me lo cojo?, se hace el noviecito fiel y va a “fiestitas”), que todos lo que iban estaban de trampa por eso se hacía un día de semana y bla bla bla.

    Tanto que al final obvio, me convenció y le dije que sí, me dijo que me pasaba a buscar a las 11 de la noche y que vaya vestida bien putita.

    A mí sí me dicen eso, por un lado me embola y por otro me digo, ah sí, ¡agárrate ahora!! Jeje.

    Me puse esa pollerita que use cuando hice de puta en esa esquina (la verdad me da vergüenza hasta escribirlo, ¡aunque no lo crean!) con una blusita, medias transparentes y botitas, y arriba un tapado largo.

    Bueno me pasa a buscar, me siento atrás con Benja, le toco un poco la pija (sin que Mati se dé cuenta) porque él no sabe nada (ni tiene que saber que me cojo al novio de la hermana jeje, mi vida es un quilombo). Llegamos, dejo el tapado en el auto y cuando me ven jaja, tendrían que haber visto los ojitos de los tres (claro estaba casi en bolas), y le dije ”¿no querías que me vistiera bien de putita?”

    Llegamos y habría, no sé en total 20 o 25 personas (entre chicos y chicas),las pendejas todas más o menos de mi edad o más chicas, ¡qué trolitas!, pero no había ninguna con una pollerita ¡tan corta como la mía!, ¡no sé porque Mati me dijo que me vistiera así!, cada vez que me sentaba me tenía que cruzar de piernas, porque si no ¡se me veía la bombachita!, en un momento fui al baño y me saque hasta las medias, porque quedaba feo, se veía donde terminaban, ¿me explico?, así que me sentía desnuda delante de todos, eso me daba vergüenza porque jamás, jamás fui así vestida a una fiesta, pero a la vez me calentaba, son las cosas que voy cambiando, antes no me hubiera animado a salir así, y ahora me excita mucho. Ah eran de esos departamentos con un living enorme donde había dos juegos de living.

    Bueno la cosa iba tranquila hasta que vemos a dos chicas que se estaban matando ¡con dos chicos!, ¡se las terminaron chupando! y a una de las chicas (una pendeja, no tendría más de 20 años) se la terminaron cogiendo delante de todos, pero con la pollera puesta.

    ¡No lo podía creer! Pensé que eso pasaba solo en los videos, ¡pero no! Era una realidad y lo estaba viendo, estaba en ese lugar.

    Mi calentura estaba a mil, la miraba y no lo podía creer, en serio la envidiaba, ¡como se había animado!, me hubiera encantado estar en lugar de ella cogiendo y que todos me vieran.

    Bueno, después se visten, y no pasaba mayor cosa, si, se veía como las pendejas se dejaban tocar el culo, las tetas, todo mientras apretaban, ¡pero nada más!

    Benja y Mati estaba por otro lado haciéndose “los lindos”, no me daban ni bola, y con Belu nos pusimos hablar con tres chicos, mucho no hablaba, mi cabeza iba a mil, pensaba en si me iba a animar ¡a hacer algo!, sabía que al menos unos besos y unas tocaditas me iba a llevar, porque con estos chicos estábamos ya muy cachondos hablando, nos ponían las manos en las piernas, y yo tenía las piernitas a disposición de ellos, ¡si la pollerita apenas me tapaba la bombachita!

    Tampoco, estando ahí, me iba hacer la santa y que no me tocaran.

    Así estuvimos un ratito hasta que a Belu, uno de los chicos le mete un beso y le empieza a meter mano ¡por la pancita! Y a mi otro de los chicos ¿saben lo que hizo?, me clavó la mirada y me empezó a tocar las piernas, me acariciaba el muslo y intentaba que las separara (yo estaba en el medio de los otros dos chicos), me acariciaba muy suave, me calentaba (bah desde que llegue taba medio calentita), hasta que me mete un beso, sin darme cuenta separo las piernas y siento como los dos chicos me empiezan a acariciar la entrepierna.

    Así seguimos, me estuvieron poniendo a mil, uno de ellos, me empieza a pasar la mano por debajo de la blusa, me desabrocha el corpiño y sentía sus manos como acariciaba mis tetas y se ponían duritos mis pezones, ya estaba perdiendo el control, estaba muy caliente, me seguía besando, no sabía si me miraban o no, tampoco me importaba.

    Seguimos así hasta que siento que el otro chico me empieza a tocar la conchita y en nada ya tenía la mano debajo de la bombachita y sentía como la pollerita era nada más que ¡un cinturón!.

    En ese momento, un poco me enfrié, abrí los ojos, pensé que si seguía, ya sabía cómo iba a terminar, ¡ya me estaba entregando! ¡Así de fácil!, la miro a Belu y ya estaba sin la blusa, veo ya algunos chicos ¡que nos estaban mirando!, ¡mi corazón a mil!, ¡mi calentura a mil! ¿Y Mati y Benja??? Que se jodan por hacerse los “lindos” esta era mi venganza.

    Casi sin pensarlo, cerré los ojos, nos matamos con un beso, y seguí dejando que hicieran conmigo lo que quisieran, ya estaba jugada.

    Uno de los chicos, me saca la blusa y el corpiño, me come las tetas, el otro me metía los dedos ¡en mi concha! , yo con los ojos cerrados, pero sentía a la gente cerca, como decían ¡sigan! ¡ qué bueno!, ¡es la primera que se está animando!,

    Seguimos así un rato, hasta que uno de los chicos me lleva mi cabeza para que se la chupe , yo no me di cuenta, pero ¡ya se había bajado los pantalones!, ya deje de pensar, sabía que me iban a terminar cogiendo delante de todos, iba a cumplir ¡otra fantasía! estaba muy caliente y nerviosa, no miraba para otro lado, solo me concentre en chupársela, mientras sabía que todos me miraban y el otro chico, me desabrocha la pollera, me la saca, ¡me habían dejado en bolas delante de todos!.

    No puedo explicar lo que sentí en ese momento, sentía la mirada de todos, el otro chico me chupaba la conchita, me gustaba, que loca estoy, que puta que soy, jamás, pero jamás pensé ¡que me iba a animar! Y lo gozaba, como me calentaba todo eso, era ¡la más puta de la fiesta!, ya estaba entregada para hacer lo ¡que quisieran!

    Seguimos así un rato más, hasta que, si ¡se dio!, el chico que tenía atrás me agarra de la cintura, y me lleva arriba de él para COGERME, SI PARA COGERME, me pone de espaldas a él, y con mis pies sobre el sillón, ¿me explico?, siento que me la empieza a poner, abrí los ojos, TODOS ME ESTABA VIENDO COMO ME COGÍAN, ESTABA COGIENDO DELANTE DE NO SE 20 PERSONAS, gritaban, me miraban, me gustó, si me gustó, ni yo lo puedo creer, era ¡la más puta!, ¡la única que me animé!

    El otro chico que estaba conmigo me tocaba las tetas, y Belu (yo no me había fijado que estaba haciendo), siento que me empieza a tocar la concha y el otro chico se para en el sillón y me pone su pija en la boca, la cosa era peor, no me estaba cogiendo delante todos ME ESTABAN ¡ENFIESTANDO DELANTE DE TODOS!, ¿me entienden?, era una locura, yo lo único que sentía era que ¡mi corazón iba a mil!, que no me importaba nada, que me gustaba lo que estaba haciendo, me subía y bajaba, acabé y me siguió cogiendo, empecé a sentir lo mismo de la otra vez, ya estaba enceguecida, quería, pija, sexo, todo y más y más y más.

    Hasta que en un momento, siento esa excitación inexplicable, cuando Belu siento que tiene su lengua junto a la pija que me estaba cogiendo, sentía las dos cosas, la pija adentro y la legua de Belu chupándomela, me empecé a mover descontroladamente, no podía controlar mis movimientos, tanto y tanto hasta que la pija se salió, Belu me mete los dedos y EYACULE, si otra vez, quedé temblando, pensé q me moría, pero quería más siento la pija de nuevo adentro, y otra vez esa sensación, ¡como estaba por dios!, hasta que de nuevo se sale la pija, Belu me mete los dedos y ¡eyacule otra vez!, ya no veía a nadie, solo sentía lo que me pasaba. Después, otro de los chicos, me lleva arriba de él para que lo monte y me coge de nuevo, pero ya más suave, algo normal, pero yo me subía y bajaba, obviamente ¡acabé de nuevo!, ya no sabía lo que hacía.

    Después me sientan en el sillón y me ponen las tres pijas para que se las chupe (claro no habían acabado), se las empiezo a chupar y en ese momento, cuando se me empieza a pasar toda esa locura que sentía me di cuenta de ¡todo lo que hice!, pero seguí igual hasta que me acabaron ¡en la cara!

    Obvio, todos aplaudieron, yo, aunque se rían, muerta de vergüenza, me fui al baño, me lave me vestí y ya me quería ir.

    Nos quedamos un rato más, no pasó nada, claro, la putita ya dio el espectáculo ¡que todos querían ver!

    Nos fuimos, en el auto casi no hablamos, Mati a la última que dejó fue a mí, lo único que me dijo era que no lo podía creer, jamás pensó que iba hacer eso. No sé todavía si lo digo como algo bueno o malo.

    Hoy estoy rara, no sé si me arrepiento ¡de lo que hice!, no voy a negar que goce, que me calenté ¡y como! Creo que ¡nunca me calenté así!, pero lo peor es que ¡no sé si alguien me filmó! ¡O me sacaron fotos!, le pregunté a Mati y me dijo que no, pero no le creo.

  • Pagué por silencio

    Pagué por silencio

    Llego el viernes y hora de pagar después de haber aceptado e ingenuamente creo hasta haber dado la idea al decirle te prometo que haré todo lo que me digas, aunque pensé por un momento que solo había sido una amenaza momentánea, meses después estaría yo pagando y entendí entonces porque había tardado tanto tiempo en pedirlo, creo que no es fácil preparar todo lo que les voy a contar ya que todo ocurrió paso a paso y de acuerdo a su bien estructurado plan, una tarde antes se presentó un joven en mi trabajo preguntando por mí y con una bolsa la cual contenía un teléfono cosa que vi hasta después de que el salió solo diciendo le envía esto el señor Luis, entonces leí una tarjeta que decía:

    “Si estas segura de que harás todo lo que yo diga entonces envía un mensaje al único contacto que encontraras en el teléfono, solo diciendo “Acepto”.

    Y así comenzaba todo, solo recordé que tenía que cumplirlo y que además de todo sería con mucho morbo además de debérsela, jueves siete de la noche envié “acepto” y solo recibí un *espera instrucciones, mañana serás todo mía.

    Ese viernes fui a trabajar con el morbo e intriga de como seria, me quedaba claro que me terminaría cogiendo y era el pago de su silencio, así que me vestí coqueta y con ropa interior para la ocasión, los viernes salgo temprano, a las 4 ya estoy libre y ese día no comí, por estar nerviosa de que pasaría y eran las 3 pm y no recibía ningún mensaje, 3:45 llego un mensaje diciendo “a las 4:05 pasara un Uber por ti afuera de tu oficina”, tiempo justo para correr al baño, arreglarme, lavarme dientes, maquillarme, bueno 4:05 seguía yo en el baño cuando vi a un auto entrar al estacionamiento y antes de que preguntara salí y era el mismo joven que un día antes habría dejado la bolsa con el teléfono, me abrió la puerta y justo antes de avanzar me entrego una caja diciendo que tenía instrucciones de dármela.

    4:10 Inmediatamente entre al auto llego un mensaje que decía: “Gracias por aceptarla pasaremos de maravilla, sigues dispuesta a todo… Solo Si o No” y conteste con un SI.

    4:17 “En la caja encontraras, lo que quiero que uses el día de hoy, sé que te has vestido muy linda pero lo he elegido pensando en ti y tienes que hacer lo que te diga ok”, conteste con un SI

    4:21 “Quiero que te sientes del lado contrario a donde está el conductor y comiences a cambiarte de ropa, quiero que uses el vestido que te he mandado y lo lleves solo con la tanga, medias y zapatillas que te he enviado, tienes 10 minutos porque no es lejos donde tendrás que bajarte del auto” y conteste con un OK y bueno si por andar haciendo cosas me había metido en esto, pues ni modo y además me gusta, no tuve que cambiar de lugar puesto que iba sentada de ese lado, y comencé por quitarme las zapatillas y a la vez que lo hacía y de saber a lo que iba y lo que estaba haciendo mi cosita empezaba a humedecerse rápidamente, y entonces le dije al joven chofer, “hay lo que la hace hacer a uno por amor verdad joven”, y antes de que hiciéramos platica le dije, “perdón tengo que cambiarme tu conduce que no pasa nada”, ya seee dile eso a un hombre y es decirle veme!!! Jajaja, tome el vestido y lo levante frente de mi para verlo y me gusto, era negro, escotado de la espalda, hasta la rodilla pero con abertura en un costado un tanto pronunciado, luego hice la misma operación con la tanga y vi como espiaba por el retrovisor y bueno de eso se trataba no? Yo solo seguía el juego a la perfección, así que la levante para verla, negra de encaje con unos moñitos a los costados, se veía que tenía buen gusto pero la verdad no era la tanga adecuada para un vestido tan entallado se notaría a leguas, pero eso me encanta hacer, entonces comprendí creo que sabe mis gustos, puse mis zapatillas en el asiento me quite la blusa agachándome y desabrochando mi bra, pero tuve que incorporarme, levantar los brazos y ponerme el vestido, una vez que lo tenía hasta la cintura me quite la falda y mi otra tanga que para ese momento ya estaba mojada he de confesar, me puse la tanga nueva y estaba terminando de ponerme las medias cuando al mismo tiempo, llego un mensaje y estábamos justo en la entrada de un hotel muy grande un hacienda con muchos jardines, y escuche hemos llegado, comencé rápidamente a meter las cosas a la caja y antes de bajar leí el siguiente mensaje…

    4:45 “Por favor dirígete al bar y no olvides dejar tu tanga usada en el asiento trasero del auto”, wow, solo de leer eso empecé a mojar la tanga nueva, bajé del auto dejando mis calzones en el auto y sonriendo al conductor para decirle gracias y me fui al bar

    4:50 “Por favor toma un lugar en un banco alto de la barra y pide algo de tomar”, así lo hice y espere por unos minutos, hasta que un mesero se acercó a mí con otra bolsa pequeña la cual comencé a abrir y venia un mensaje escrito; “te ves hermosa, me tienes a mil, empecemos a jugar, abre la cajita y veras un pequeño juguete que necesito vayas al baño y lo pongas dentro de ti, después vuelvas a tu lugar en el bar”. La verdad ese morbo me encanta y me excita por eso me metí en problemas que hoy pago y después les contare, fui al baño y cogí el vibrador que la verdad no era muy grande, al contrario era medio raro y entro como si nada, regrese a mi lugar y me sorprendió no ver la caja pero vi una servilleta que decía, “me he llevado la caja a la habitación y te he pedido otro trago, disfruta y levanta tu copa como diciendo salud para recibir una sorpresa más de las que tendrás hoy”, justo cuando lo hice… fue tan rápido que sentí como ese pequeño vibrador que subestime por su tamaño cobro vida dentro de mi sacándome un gemido involuntario que por la hora del bar y no estar tan concurrido nadie noto, tome el trago cerré los ojos, apreté los labios y volví a abrir mis ojos y comprendí que él lo controlaba a distancia, dejo de moverse y recibí otro mensaje…

    5:15 “Te gusto?” Conteste SI

    5:15 “Tendrás más cada que yo quiera hasta el momento de vernos, cuando quieras verme entonces ahí en la barra comenzaras a quitarte la tanga con mucha discreción hasta tenerla en tu mano, momento en que me sentare como un desconocido a lado tuyo pediré un trago y me la darás en la mano”; comencé a bajar mi tanga por los costados ahí sentada como pellizcándola a través del vestido y poco a poco moverla pero justo el del bar me preguntaba que si esperaba a alguien cuando sentí como nuevamente cobraba vida dentro de mí, no me dejaba hablar bien al grado de que me pregunto el del bar, ”se siente usted bien?”, “si mejor que nunca” le dije pero no había notado que mis pezones empujaban el vestido y el cantinero los veía, acercándome aceitunas de botana y tratando de hacerme la plática, y yo no podía articular muy bien mis palabras de tanto placer que sentía dentro de mí y de pronto dejo de moverse, me recupere un poco y busque en el bar donde podría estar el sentado disfrutando de cogerme a distancia, entonces baje del banco alto para ponerme de pie frente a la barra y poder continuar bajando mis calzones poco a poco discretamente, pero en esa posición de pie y justo con la tanga debajo de mis nalgas no solo sentí sino hasta escuche el zumbido de como nuevamente comenzaba a jugar dentro de mi, solo apreté las nalgas y recargue mis dos brazos en la barra parando las nalgas para darle mayor espectáculo en donde quiera que me estuviera viendo, sentí como mi entre pierna se mojaba y paro de moverse, aproveche para bajar un poco más mis calzones, me senté y fue mucho más fácil el poder llevarlos a las rodillas cuando por tercera o cuarta vez giraba dentro de mí su juguetito esta vez era diferente comenzó muy despacio y lo sentía levemente pero rico sin saber que minuto a minuto subía la intensidad al grado de escucharse salir el sonido de mi vagina, y hacerme apretar más y más para evitar moverme, esta vez me hizo terminar en un silencioso orgasmo y con una sed horrible que termine mi trago de una vez pidiendo otro para aprovechar el momento en que se distraía el del bar bara pasar mi tanga por una pierna y luego la otra hasta tenerla en mi mano, dándome tiempo de muy discretamente limpiar con ella mi entre pierna que escurría de placer y solo la guarde en mi mano.

    6:00 después de 45 minutos jugando a cogerme a distancia por fin aparecía a lado mío como un completo desconocido, sentándose en el bar, lo miré y le sonreí, pidió algo de tomar y me miraba sonriendo al momento que ponía sobre la barra un pequeño control remoto que comprendí era el mando de lo que yo tenía dentro de mí en ese momento y yo extendí mi mano para abrirla sobre su mano y entregarle mi tanga húmeda, que inmediatamente se llevó a su nariz y se quedó oliéndola por largo tiempo para después levantarse y saludarme con un lindo beso diciendo “gracias por el momento, te está gustando?” A lo que conteste que SI, que como se le ocurrían tantas cosas me dijo vayamos a otro lugar… pero yo no estaba segura de poder pararme porque ahora seguía su juguete dentro de mí, pero entre lo mojada que yo estaba y sin calzones sentía que al caminar podría caer al piso, y le dije “tengo algo entre las piernas que me impide pararme”, él tomo el control y lo encendiooo oh mi Díos… yo sin calzones frente a él… solo apreté los dientes y mi vagina pidiendo no se saliera, cosa que al contrario sentía se enterraba más en mí, giro su banco quedando espaldas a la barra y metió su mano por mi falda tocando mi vagina y metiendo dos dedos… era increíble con que naturalidad lo hacía, claro aprovechando que no había muchos en el bar a esa hora y con sus dedos saco el juguetito dentro de mi totalmente empapado, lo guardo en su saco y yo respire pero me hubiese gustado lo dejara más tiempo debo de confesarles, me tomo de la mano y me llevo a caminar por los jardines de la hacienda, como una pareja que salía a caminar y tomar el sol del atardecer y ver entrar la noche, en una parte alejada en el jardín me dijo, “quiero ver como llevas tu conchita ahora que no tienes ropa interior”, entonces camine unos pasos adelante dejándolo solo y al regresar fui caminando hacia él subiendo mi vestido para que me viera caminar mostrando mi rasurada cosita, llegue hacia él y lo abrace, nos empezamos a besar y el busco subir mi vestido para meter mano y jugar nuevamente con sus dedos dentro de mi.

    Ya había obscurecido nos dirigimos a su habitación entramos tenía una linda vista al jardín, me comenzó a quitar el vestido con mucha delicadeza llenándome de besos, quede solo en medias que son de esas con silicón que se pegan a la piel y no necesitan liguero, me llevo hacia la cama para entregarme una tanga a juego con un bra y comenzó a ponérmelo, tomó el teléfono y solo dijo “listo me puede mandar mi servicio a la habitación?”. Nos besábamos al pie de la cama y me puso boca abajo y comenzó a acariciarme las nalgas cuando tocaron la puerta y dijo “NO te muevas ok”, abrió y pidió que pasaran el servicio a la mesa que estaba a solo unos pasos de la cama, dejándome como adorno boca abajo en la cama mostrando mi trasero al mesero y tardándose en firmar la cuenta, solo sentí como mi piel se ponía chinita de estar en esa posición cerró la puerta siguió besándome y acariciándome las nalgas, haciendo la tanga a un lado sentí como puso lubricante en mi culito para jugar con sus dedos sin dejar de besarme el trasero, yo puse un cojín en mi abdomen para facilitar su trabajo dejando más expuesto mi culito, no tardo mucho por la costumbre en dilatarse mi agujerito para recibir un dedo y de prontooo la punta de su pene duro y afilado entraba en mi culo sacándome unos gemidos que le excitaban y me cogió por el culo un buen rato hasta que cambiamos de posición para que ahora yo lo montara a él pero con mis nalgas hacia su cara y vaya que sabía lo que haría y lo que hacía porque ya estaba preparado su siguiente paso al estarme cogiendo sentí como jugaba aun con mi culo y me metió un vibrador nuevo, diferente, pero poderoso en mi culo y me inclino para quedar mi cara casi en sus pies y continuar cogiéndome por partida doble hasta que mi cuerpo no aguanto más y solo gemí, gemí y tome sus pies recostándome sobre sus piernas y las mías todas temblorosas regalaban un orgasmo que escurriría al sacármela de mi vagina, nos incorporamos y sirvió dos copas que habían llevado con el servicio y fresas con chocolate, tomamos, reímos, no paraba de decirme gracias y que tenía yo un cuerpo lindo y entonces se recostó, tome un poco de vino reteniéndolo en mi boca para poder meterme su pene con algo de vino y hacerle una rica mamada combinando tragos de vino y mezclando el frio del vino con lo caliente de su pene, hasta que lo hice que terminara en mí, quería tragarme su semen pero nos falló un poco el cálculo y termino en mi cara, que hasta un poco cayó en mis pestañas y un ojo, entonces me pare al baño y regrese a recostarme un rato y decirle: “He cumplido he pagado!!!” Y él dijo: “NO me queda duda que has pagado y me has dado un día increíble. Te gustaría repetirlo algún día?”.

    Solo sonreí no conteste y le dije “me tengo que ir, recuerda que soy casada”, comencé a vestirme como había salido de casa ese día, coqueta pero con lo mismo bueno excepto que ahora tenía un juego de ropa interior nueva, bueno eso pensaba yo porque me pidió que le dejara las medias y la tanga para recordar ese momento y guardar el perfume de mi interior, me dijo “no te preocupes te la repondré!!!”. “No Luis ya pague no puedo llegar sin calzones”, solo me beso y me dijo “en 10 minutos te espera tu taxi”, y nos besamos por ultima vez muy cachondo y salí sola del cuarto hacia el lobby, pero me puse roja cuando de pronto detrás de mí salió el joven chofer que en la tarde que me había llevado y había visto todo!!! Me abrió la puerta y me dijo “a donde la llevo…”, le di la dirección y el me dio una bolsa con otra tanga nueva y decía, “no llegaras sin ropa interior, disfrútala y recuérdame cada vez que la uses”, pero esta vez la deje en su bolsa y no me la puse como hubiera querido el joven chofer, que ya también tenía una de mis tangas o será que se la entregó a Luis…

  • Primer viaje solo y primer encuentro

    Primer viaje solo y primer encuentro

    Lo que les contaré a continuación me pasó hace 8 meses en una playa al norte de México, en mi primer viaje solo.

    Soy de la Ciudad de México y tengo 24 años, me considero bien parecido, soy güero, ojo verde y algo alto. Y llegué a tener una que otra novia aunque después de lo que me pasó hace ocho meses que ya no pienso en mujeres.

    Tenía un trabajo en el que comencé a ahorrar dinero y al dejarlo pensé en gastarlo en viajes. Mi primer viaje fue a un Hotel cerca de la playa en Puerto Vallarta por 5 noches, iba algo nervioso pues me encontraba solo y lejos de casa pero a la vez pensaba en que me ayudaría a relajarme.

    Llegué muy temprano al hotel, vi que tenía todo cerca, tienda, restaurantes, y rutas de camiones por si se me ocurría ir a visitar algún lugar turístico. Ya en andar investigando, comiendo y comprando cosas para mi estancia, atardeció. Ya lo único que quería en ese momento era ir a la playa, así que llegué a mi cuarto, muy rústico, y me cambié.

    No sé si fueron mis nervios o simplemente sentí la mirada de un señor que parecía que desde me vio sabía que yo venía solo. No le di mucha importancia así que me metí al mar casi solo pues ya no había tanta gente porque estaba por oscurecerse. Después como de 20 minutos salgo del mar y el mismo señor ahí parado, como si fuera mi familiar esperándome a salir.

    Ya le puse más atención al señor, no pensando nada sexual, simplemente pensando, qué es lo que querrá. Era un señor alto con bigote y con barriga, sin playera y tenía un bóxer naranja fosforescente. Lo miré y el me vio, supo que yo ya lo vi, pero aún así lo evadí al salir.

    Estaba por llegar a mi cuarto cuando escucho que alguien corrió atrás de mi, era el mismo señor y traía mi playera. Me dijo:

    -Señor «Se te olvidó güero»

    -Yo «Ah muchas gracias señor» Y tontamente solo pensé que bueno porque traía ropa exacta para mi estadía

    Pensando que el señor se había retirado, saqué mi llave y entré a mi cuarto, ya entrando iba a cerrarlo cuando alguien detiene la puerta. El señor me empujó la puerta y se encerró conmigo y me intentaba tapar la boca. Mientras yo estaba muy asustado, solo escuchaba mi corazón.

    Cerró rápido las cortinas que daban a la playa, me aventó a la cama y me quitó mi bóxer, intentaba gritar pero ahora si me tenía bien sometido boca abajo y boca tapada con su mano izquierda y con la otra hacía lo demás. Sentí como fue introduciendo su pene en mi ano. Sentí como si me atravesara mi trasero y lloré de dolor.

    Entre el intenso dolor y movimiento después de un tiempo me comencé a rendir y ya no puse nada de fuerza, y el señor se dio cuenta y dijo:

    -Señor «Ya te tenía horas observando güero, sabía que venías solo y desde que te vi, vi que tenías unas ricas nalgas blancas que necesitaban de un pene y mira te terminó gustando»

    No le dije nada pero quizá me gustaron sus palabras, y justo en ese pensamiento siento como algo caliente recorre mi ano y trasero. Me pude voltear imaginando que era pero era tarde me miré y era su semen saliendo y saliendo de mi trasero. Después vi su pene. Me dijo:

    -Señor «A mí no me haces estúpido, sé que te gustó, ahora tus nalgas y tus vacaciones son mías y las disfrutaremos juntos»

    Se marchó dejándome en la cama con el semen aun escurriendo, ya que se fue lloré, pero no por lo que hizo el señor si no por dejarme pensando muchas cosas, como qué iba a ser de mi hombría. Me metí a bañar y tratar de quitarme el semen que quedó adentro.

    Y esa fue la primera noche en ese Hotel y las demás noches fueron encuentros diferentes pero con ese mismo señor del cual aquella noche todavía no sabía su nombre pero si les puedo adelantar que él no era visitante o vacacionista de ese Hotel.

  • Mujer seria y respetable (III)

    Mujer seria y respetable (III)

    Continuó el relato con una nueva historia, esta vez con una chica llamada María, de 40 años casada y con hijos, y así comienza nuestra aventura:

    «Soy española, tengo 40 años. Soy atractiva, encantadora, con clase. Estaré encantada de escucharte. Espero tu respuesta. Gracias».

    «Soy mujer casada, Seria, discreta, madre de familia. ¿De qué va todo esto? ¿De qué se trata? Intrigadita estoy, aunque imagino que será solamente una argucia para atraer la atención, conociendo la curiosidad femenina. Espero tus noticias… y foto si es posible. Gracias».

    Respondí con el correo predeterminado que publique en el primer capítulo como siempre, recomiendo leerlo si me empezáis a leer desde este punto para conocer el alcance de toda la historia.

    Y a partir de ahí empezamos a implicarnos en el juego con cruces de correos.

    Hola Alex,

    realmente por lo que ya me habías dado a entender en el primer mensaje, ya me insinuabas lo que buscabas. Aunque en este eres muy muy claro y sincero, lo cual me gusta

    Soy casada, yo tengo 40 años y estoy bien físicamente.

    Nunca he practicado la dominación/sumisión, aunque reconozco que a veces me gusta que me manden y mandar.

    Decirte que me atrae por un lado el «morbo» que hay en estas fantasías, aunque también decirte que por otro me da un poco de respeto y no sé si estaría a la altura que tu esperas.

    Tengo una pregunta:

    En este juego en el cual dices que no habrá daño físico ni situaciones exageradamente humillantes.

    ¿Qué es lo que realmente te apetecería hacerme?

    Espero tu contestación

    Mi respuesta fue:

    Lo que me apetecería hacer no es una cosa en concreto, pues esto no se basa en quedar un día para tener sexo y ya está, primero intentaría conocer tu diosa interior, saber que le puede gustar, atraer y que no, luego empezaría a proponerte una serie de juegos para que los hicieras tu sola, de estos juegos, de si te gustan y los disfrutas, o no, dependería de poder quedar para conocernos y poder llevar a la práctica una sesión.

    En una relación de este tipo es muy importante decir siempre la verdad, si algo no gusta decirlo, si algo te molesta decirlo, no intentar decir si a algo por miedo a defraudar, de eso depende que puedas estar o no a la altura, pues el resto sería cosa mía, ir analizándote y observándote, para así poderte poseer, y poderte dar a conocer un grado de placer que nunca antes hayas sentir ni disfrutar.

    Y es muy normal que te de respeto, por ese motivo iríamos poco a poco.

    Mordisquitos

    Lord Alex

    Hola Alex,

    he estado releyendo tus mensajes y me gustaría que me respondieras a un par de preguntas.

    1. ¿entre estos juegos abría azotes o algo parecido? pues no es algo que lleve muy bien.

    2. ¿estos juegos serían entre nosotros? me refiero a que no participa en ellos más personas.

    3. en todo momento hablas de poseerme a mí, ¿yo no tendría opción a poseerte a ti?

    Deseando conocerte y poder disfrutar de tus deseos

    Besos dulces y apasionados

    Toda tuya

    Buenos días!!!

    A ver, te comento, los juegos son solo para ti y para mí, sobre el tema de los azotes piensa que no es algo que se haga en frío y nada que ver como violencia, es durante la sesión dar alguna nalgada con la mano, no obstante si percibiera que no te gustaran (aunque lo dudo) los pararía de inmediato.

    Sobre la pregunta de poseerme a mí, a qué te refieres exactamente?

    Besos

    Lord Alex

    Y así estuvimos varios días intercambiando mails, marcando límites y conociéndonos mutuamente. Hasta que llegamos a la conclusión de que comenzara el juego, de ahí sacaría la información necesaria para poder llevar una sesión a buen término y que fuera complaciente para ambos.

    Estos son algunas de las sensaciones que me describió al ir realizando los juegos que le mande a María a realizar:

    Las sensaciones la verdad en un principio me resultó excitante por lo inusual del calcetín y también gracioso… sí que al caminar me producía un cosquilleo tanto en los labios como en el clítoris… pero tampoco para tener una excitación continua…

    Y en lo de esperarme a masturbarme por la noche te hice caso…

    Aunque esta mañana al lavarme en el bidet me acordé de la conversación de la mañana anterior contigo y me apetecía la excitación del chorro en el clítoris así que me he vuelto a desahogar

    Ya me contaras si he superado la prueba

    Besos

    Hola dulce tentación,

    A ver te cuento… yo iba hacer lo que tú me habías propuesto de solo las mallas… pero claro en el gym no estás tan concentrada de aguantar las bolas y se salen… así que me he puesto el tanga no quería ver rodar por el suelo las bolas…

    He empezado hacer máquinas y bueno bien… ay amigo!! Cuando me he subido a la de las abdominales inferiores que te aguantas por los brazos y espalda… y subes las piernas dobladas al aire… he comenzado con mi serie de 20 flexiones… y bueno la cosa se ha empezado a animar… la 1ª serie la he acabado con cosquilleo de aquel rico… la 2ª a la que llevaba 15 el cosquilleo ha pasado a ser súper placentero masaje… 3º y 4º el cosquilleo era aguanta como puedas que te corres… y el 5º a la que llevaba 8 he parado porque me corría… a todo esto con muecas de querer aguantar y los pezones súper tiesos (no sé porque?? tú lo sabes??)…

    Así que he tenido a los chicos de las pesas animaditos… que entre miradas y risas se lo han pasado del todo divertido…

    Luego me he sentado en máquinas y la cosa se ha relajado bastante

    Cuando he llegado al vestuario y el peque se ha ido a la ducha… aquí la señora se ha ido a los lavabos a masturbarse con las bolas dentro como el señor quería… y ha sido muy muy rico aunque he tenido de reprimirme de no gemir en alto… yo no suelo gemir mucho y me tienes hoy gritona total y esta tarde igual…

    Me estás pervirtiendo que lo sepas… eres un golfo muy malo… pero muy tentador y excitante

    Solo tuya

    Después de varias semanas conociéndonos, descubriéndonos llegó el momento de conocernos, ya conocía lo suficiente de María, de su mente, y de su diosa interior, el momento había llegado, lo que quería que pasara ya estaba escrito en mi mente, solo había que llevarlo a término.

    Se atreverá María a seguir mis instrucciones para poderme poner cara? O a última hora se asustara y retirara?

    Estará el juego a la altura y expectativas de María o será una relación sexual más para ella?

    En el siguiente capítulo desvelaré como preparé, y le di sus instrucciones para sesionar, y a la vez conoceréis sus sensaciones después de la sesión explicadas por ella misma.

    Espero y agradezco comentarios

    VentRoig

    El anuncio sigue en activo por si alguien puede estar interesada.

  • Cita con una escritora de relatos (Parte 2- Final)

    Cita con una escritora de relatos (Parte 2- Final)

    Hola de nuevo.

    En este relato os cuento la continuación de la historia que viví con una escritora de relatos para que veáis que los milagros existen!!!

    En el anterior relato contaba como contacté y conocí a Nuria además de nuestra primera toma de contacto y aventura en ese Starbucks.

    También comentaba que ella y yo habíamos acordado quedar de nuevo para planear una nueva aventura, así que… nos citamos de nuevo en el mismo lugar que la primera vez y delante de nuestro rico café empezamos a hablar.

    Le propuse abrir una cuenta en una página de contactos y que podíamos buscar juntos alguna aventura con lo que fuera saliendo.

    Ella me dijo que aceptaba y que podíamos ir a su casa que estaba sola esos días, que tenía ordenador con cámara y que podíamos empezar ese mismo día.

    Estuvimos recordando nuestra primera aventura y me confesó que esa vez no tendría que ir al wc para quitarse su tanga porque iba sin nada

    “Jajaja… te va la marcha, ¿eh?… jajaja” le dije sonriendo

    “Esperaba una nueva propuesta indecente, jajaja” me dijo ella

    “¿Y quién ha dicho que no pasará nada de aquí a tu casa?” la amenace con una sonrisa ruidosa.

    Nos fuimos del Starbucks. Para ir a su casa, debíamos coger el autobús. El trayecto era de unos 20 minutos y rápidamente se me ocurrió que hacer en ese bus, al ver que estaba bastante lleno. Nos sentamos en unos asientos traseros y empezamos a hablar de lo que haríamos y a caldearnos los dos… yo estaba con mi polla a punto de reventar de pensar que entre otras cosas que se nos habían ocurrido, podíamos follar mientras nos veían por Skype, por ejemplo. Cuando llevábamos 2 paradas había una señora mayor que había subido al bus y que no podía sentarse al estar todos los asientos ocupados.

    “Dile que se siente esa pobre mujer, Nuria” “OK” dijo mientras hacía la intención de levantarse para ello… ”no te levantes, siéntate encima mío y que ella se siente en el asiento niña” le dije, “…al sentarte encima de mí, aparta tu falda y siéntate encima de mi polla cielo, así no te caerás jajajaja”

    Dicho y hecho… “Señora, siéntese aquí por favor” dijo Nuria apartándose del asiento y sentándose encima de mis piernas, habiendo apartado y preparado bien su falda, despacio mientras yo con mi mano había desabrochado mi pantalón y apuntaba con la punta de mi polla a la entrada de su coño.

    “Muchas gracias parejita” dijo la señora mientras Nuria se sentó de un solo bajón clavándosela toda entera.

    “Uuhhhff” exclamó Nuria al notarla hasta sus entrañas “que sacudidas da este autobús señora, buuffff por Dios”

    Le pedí que no se moviera mucho que no hacía falta hacer un espectáculo, pero Nuria, sin mirarme ni hacerme mucho caso, se movía lo que podía sin dejar entrever nada de lo que pasaba. Estuvimos así hasta que faltaban un par de paradas y le pedimos a la señora que nos dejara salir. Nos acomodamos como pudimos, sobre todo yo que debía guardar mi hombría en mi pantalón y bajamos del bus.

    “Jajajaja… que pasada Santi. Casi me corro ahí arriba… me encantó tu idea, eres la bomba, jajaja” “Tú también eres una pasada de tía, cielo

    Y llegamos a su casa, nos acomodamos y abrió su PC y entramos en una página de contactos muy conocida para buscar chicos con los que interactuar o intentarlo.

    Le propuse buscar gente con Skipe y si le apetecía sentarse de nuevo en mi polla pero frente al ordenador y que vieran como me follaba de espaldas a mí y mirándolos a ellos… “¿y si me reconocen? ¿y si hay alguien que me conoce o me…?” “¿no tienes una máscara? ¿Algo con lo que tapar tu cara para que no se vea quién eres?” “Si… es verdad, tengo una máscara veneciana que me taparía toda la cara…eres grande Santi!!!”

    Fue a buscar su máscara y efectivamente tapaba todo su rostro… “Salvados” le dije.

    Nos conectamos a una web y empezamos a buscar chicos que nos parecieran adecuados… Nuestra oferta era para hacer cosas delante de ellos.

    Finalmente encontramos un hombre mayor, de unos 60 años que a Núria le pareció bien ya que tenía imagen de seriedad y morbo a la vez y nos mostraba la imagen suya para poder ver como se masturbaba mientras nos miraba, así que empezamos.

    Núria hizo un striptease delante de la cámara con su máscara puesta y al estar desnuda le preguntó a Mario (así se llamaba ese hombre) si le gustaba lo que veía…

    “Eres muy linda chica… tienes un cuerpo de mujer muy bonito y solo de verte ya me pongo a mil chica… ¿Por qué no te tocas las tetas mientras miras como me toco?… Mmmm estás de muerte niña” le decía Mario

    Yo estaba sentado, desnudo también y acariciando mi hombría que ya estaba muy dura. Núria se agacho para hacerme una mamada y empezó a chupar mis huevos, mi polla mientras se tocaba el coño con una de sus manos y se ponía de espaldas a la cámara, dando una imagen de su culo que Mario agradeció… Mientras esto pasaba, Mario seguía animando desde la distancia… “Mmmm por Dios que culo chica… lo que daría por poder tocártelo… mmmm… chica estás para comerte enterita… debe chuparla bien ¿verdad Santi?” me preguntaba “Ni te lo imaginas Mario… estoy ya apunto de correrme… ¿Qué quieres que haga con ella?”

    “Fóllatela para mí que quiero ver como se corre esa chica mala”, me dijo de nuevo.

    Levanté a Nuria, la puse de frente a la cámara. Yo estaba sentado en una silla, frente al ordenador, ella miraba hacia esa cámara. La hice sentar encima de mí y se sentó clavándose mi polla dentro de su mojadísimo coño empezando a cabalgarme.

    “Tócate las tetas para mi cielo, mira como me tienes de mirarte niña, ohhhh” le decía Mario a Nuria.

    Nuria aumentó su ritmo y sus gemidos indicándome que estaba a puntito de correrse

    “Ahhh que buenooo… como me gusta esa polla… ¿te gustaría que fuera la tuya Mariooo uuuhhhh buffff como me gusta sentir tu polla dentroooo Santii ohhh aaaggghhh me corro chicoosss oooohhh ahhhh”.

    No nos dimos cuenta pero Mario ya se había corrido también ante tal espectáculo

    “Menuda corrida chicos” nos dijo “Cuándo queráis repetir quedamos ya que ha sido fenomenal… gracias de nuevo, voy a limpiarme… Hasta otra!!!” Y desconectó, plufff.

    “Ha sido bestial Santi” me dijo Nuria

    “¿Has notado que no me corrí verdad?” Le pregunte… “Ahora me toca a mí, no me puedes dejar así, jajaja”.

    Nos levantamos de la silla, la llevé a una mesa que tenía cerca, la puse apoyada en la mesa, de espaldas a mí y le pregunté si me había ganado su culo “quiero correrme en tu espectacular culo, ¿me dejas?”. “Te lo has merecido pero despacito que con la polla que tienes me vas a partir, jajaja”

    La incliné y empecé follando de nuevo su coño. Empecé con un bombeo rápido mientras se oían sus gemidos mezclados con el choque de mi barriga con sus nalgotas, cada vez más rápido. Con mi pulgar, le iba dilatando la entrada de su culete… Mientras eso pasaba, le di un par de azotes que resonaron en la sala“… Plash, plash… esto es para ti niña mala… ¿te gusta cómo te doy cielo?”

    “Ahhh ohhh vas a hacer que me corra de nuevo Santi… dame un par de azotes más y me corroooo… Plashh!!! Plashh!!!… Ohhhh Dios que bien follaaass ahhggg buffff me corrooo”.

    Mientras se corría de nuevo, saqué mi polla, la puse en la entrada de su culo dilatado ya por mis juegos y se la ensarté toda de un golpe…

    “Ahhhggg Diosss sigo corriendommeeehe Santiiihhh ahhhggggg”

    “Tomaaahhh Nuria. Toma mi leche para ti… que culazo tienes mi amooorrr oooohhhh”

    Nos quedamos exhaustos después de esos orgasmos. Saqué mi polla de su ano y nos tumbamos en el sofá a descansar.

    “Ha sido espectacular Santi”

    Y así terminó la sesión… Hubo más encuentros aunque no duró demasiado ya que Nuria dejó a su novio y encontró una nueva pareja que la saciaba sexualmente. Eso sí, me confesó que conmigo se había sentido una autentica viciosa y que no olvidaría nunca nuestras aventuras.

    Con eso me conformé.

    Espero os haya gustado mi relato

    Escribid a [email protected]

  • Nuestra amiga argentina liga en el gym con una madura

    Nuestra amiga argentina liga en el gym con una madura

    Hola hermosos,

    Resulta que en el gym, hay una mujer que yo le calculaba 45/50 años (después me dijo que tenía 48), muy buen cuerpo para la edad que tiene, unas tetas ¡enormes! que siempre me miraba, más que un hola y a veces salíamos y caminábamos juntas un par de cuadras, pero nada más, yo siempre presentía que algo me quería decir pero no se animaba.

    Hoy salimos juntas del Gym, y la verdad que la busqué yo, no lo voy a negar, ¡no sé porque soy así!, le digo “que lindo para tomar un cafecito”, y me dice “dale, vamos, busquemos un barcito con mesas afuera al sol así nos fumamos un puchito”.

    Caminamos unas cuadras y no encontramos ningún barcito así, entonces me dice si no quiero ir a tomar el café a su casa que ya estábamos a la vuelta, le dije que sí, ¡no había motivos para decirle que no!, ¿ven? ¡Eso es lo que me pasa!, soy buscona, encuentro lo que quiero y me empieza a matar esa adrenalina de no saber lo que va a pasar, porque yo estaba segura ¡que era lesbiana!

    Llegamos tomamos un café hablamos boludeces, hasta que ella empieza a sacar el tema, me pregunta si yo estaba de novia le digo que sí, y le pregunto cómo era su vida y me dice que estuvo en pareja hasta hace poco… pero con una mujer… si eso me molestaba, le digo que no que cada uno hace lo que quiere.

    Me empecé a calentar solita, ya sabía lo que venía, sentía como me iba mojando de solo pensar que me iba a dejar coger por esa mujer mucho, mucho más grande que yo, y con muchas más experiencia que yo, ¿cómo sería?, ¡me preguntaba mil cosas!

    Tuvimos un diálogo que más o menos fue así:

    Ella: ¿nunca estuviste con una mujer?

    Yo: no nunca (quería que me sedujera, que me convenciera, que pensara que iba a ser mi primera vez con una mujer, todo ese juego me calentaba)

    Ella: ¿nunca pensaste en probar?

    Yo: ¡no! ¡Jamás!, yo solo salgo con mi novio (jeje)

    En ese momento me empieza a acariciar el brazo, yo me quedo inmóvil, así, sin hablarnos estuvo un rato, acariciándome el brazo, el pelo, y yo nada, luego me acaricia la cara, la miro con una sonrisa obligada (no se la quería hacer fácil), me pone las dos manos en las mejillas, e intenta besarme, yo no abrí la boca, así tres veces. Hasta que abrí un poco la boca y bastó para que me besara con su lengua, nos besamos suavemente con la lengua, mientras ella empieza a acariciarme las piernas, y no tardó mucho en apoyar su mano en mi concha.

    Ahí es como que me sobresalté la miré, y me dice, “déjame probar, vas a ver que te va a gustar, no te vas a arrepentir”, le contesté con un beso, me empieza a meter la mano por debajo del jogging hasta que me toca la conchita, vio que estaba mojadita, me dice “¿ves que te gusta?, hoy vas a saber lo que es gozar ¡con una mujer!”, y le digo que sí, que quiero saber cómo es, ¡que me haga gozar!

    Me lleva a su cuarto, me saca el jogging, la bombachita, yo me saco la remera, ya estaba desnudita, y me empieza a chupar la conchita, que bien lo hizo, ¡cómo le gustó!, me decía “que concha hermosa que tenés pendeja, te la voy a comer toda, vas a gritar de placer”, y mientras me metía sus dedos, mis gemidos y mis movimientos empezaban a aparecer, diciéndole que me gustaba lo que me estaba haciendo.

    Siguió un rato hasta que me hizo acabar, ella se termina de sacar la ropa, nos quedamos acariciándonos en la cama, nos rozábamos nuestras conchas, le bese las tetas, por dios, ¡que tetas tiene esta mujer! me lleva mi cabeza para que le chupe su conchita, yo nunca le había chupado la conchita a una mujer de esa edad, como gozaba, me pedía que le metiera más la lengua, los dedos, ¡cómo se movía! Hasta que ella ¡también acabó!

    Se levanta, se pone un arnés, me dice que no me asuste (jaja como si nunca me hieran cogido con eso), pero esa pija ¡era muy grande! le digo que no, que no me voy a asustar, me lo pone en la boca y empiezo a chupar como una putita, y me decía chupa putita chúpala, yo le hacía caso, todo eso veía que a ella la calentaba mucho, pero casi no me entraba en la boca, pensaba con esa pija la colita ¡me la destroza!

    Me pide que me ponga en cuatro, me besa la cola, con mucha dulzura, me acaricia, me tocaba la conchita, yo ¡ya estaba a mil!, me gusta estar con mujeres porque son más dulces, saben cómo hacer para que una ¡se caliente!! Y esta mujer sabía muy bien cómo hacerlo.

    Estuvimos así un rato hasta que siento que me empieza a poner un gel en la cola, me mete los dedos con este gel, yo gemía, gozaba, me preguntaba si me gustaba, le decía que sí, ¡que me gustaba!

    Una vez que tenía la cola dilatada me empieza a coger por el culo. “¡Despacio!” Le grito, me la empieza a poner de a poco, como me gustaba, me dolía pero me gustaba, y me la terminó poniendo toda, me la ponía y me la sacaba, me decía “pendeja preciosa, ¡cómo te gusta que te coja!”, yo le decía que si ¡que me gustaba!, “como te voy a coger”, me decía.

    Bueno la cosa es que me cogió en otras posiciones, me hizo acabar varias veces, hasta llegué a eyacular otra vez, pero esta vez fue gracias a ella, supo cómo hacerme eyacular la hija de puta, como me hizo calentar, ¡quedé temblando!

    Nos quedamos en la cama desnudas un rato, me decía que hacía mucho que no se cogía una pendeja como yo, que la volví loca, que me va a querer coger mil veces más, que se dio cuenta lo que yo gocé.

    Lo cuento porque para mí es algo nuevo, yo me acosté con chicas, pero de mi edad, nunca con una lesbiana, lesbiana como esta, y la verdad es que me puso reloca, A ella obvio que le gustó, con 48 años, cogerse una pendeja de 23.

    Bueno les cuento como siguió la cosa. Yo sabía que esta mujer, llamémosla Silvia, muchos lunes a la mañana va al Gym, la verdad es que me dejó muy calentita el otro día, y estuve pensando el fin de semana si ir o no, obvio, como me pasa siempre, que busco el límite, busco la adrenalina, fui ¡y estaba! La veo que estaba en los aparatos, nos saludamos, me dice que estaba segura que yo iba a ir, y me pregunta si quiero que nos vayamos ¡juntas! Y yo con mi mejor cara de nena resignada a que se la van a coger, levantando mi hombrito le digo “está bien”.

    Se ve que esto a Silvia le puso loquita, porque me dice, si no quiero que nos vayamos ¡ahora! Yo sé cómo soy, pero cuando la cosa se da tan rápido, no se me pongo nerviosa, me da esa adrenalina que siempre cuento, porque pensé que nos íbamos a quedar un rato en el Gym, pero no me iba a echar atrás, así que le dije que sí.

    Salimos, caminamos una cuadra y me agarra la manito acariciándola, yo ¡me quedé! Y me dice que no me asuste que parecemos mamá e hija, pero yo sabía ¡que no era así! Iba de la calle de la mano con una mujer que me iba a coger, ¡como una lesbianita!, ni yo puedo creer las cosas que me estoy ¡animando hacer! ¡Me estaba mostrando como una lesbiana! Si me encontraba con alguna amiga ¡que le iba a decir!, pero no me importaba, eso me excitaba.

    Llegamos al departamento, entramos de la mano, y el portero me miro fijo, esperamos al ascensor y entra una chica de más o menos mi edad para tomarlo, subimos las tres juntas, la chica iba al mismo piso (son esos edificios de muchos departamentos por piso).

    Cuando entramos en el departamento, le pregunto si el portero sabía que ella era lesbiana, y me dice que sí, y que la chica que subió con nosotras ¡también!, me acababan de ver como una ¡lesbiana!, no sé porque pero me hizo calentar ¡eso!, me daba vergüenza pero me gustaba, me preguntó si eso me molestaba y como ella es mucho más grande (de físico que yo) me pongo en puntas de pie y le respondo con un beso ¡en la boca!

    Como le gustó ¡eso!!, nos fuimos para el sofá, yo me senté arriba de ella, poniéndome frente a ella y mis rodillas al lado de sus piernas sobre el sillón, y nos besamos, como me besaba, jugábamos con nuestras lenguas, me acariciaba, hasta que me empieza a poner su mano por debajo del jogging, me acariciaba la cola, me pasaba los dedos por la rayita de la cola, todo lo hacía muy, muy despacio, yo estaba caliente, mojada, me empieza a bajar el pantaloncito, despacio también, no me lo saca, deja mi colita al aire y la sigue acariciando (esta es la gran diferencia con una mujer lesbiana, lo hace todo despacito haciéndome desearla, yo quería que ya me meta los dedos y ser suya, ¡no daba más!)

    Me baja un poco más el pantalón y yo me lo termino de sacar dejando toda mi colita para ella, ahí sí, me empieza, por atrás a tocarme mi conchita, yo me acomodaba para que pudiera tocarla mejor, me saco la remera, yo ya estaba desnudita y ella vestida. Esto es otra cosa que me excita mucho, yo estar desnuda y ella vestida, me siento indefensa, ¡entregada!

    Me empieza a meter sus deditos, y me besaba las tetas, ¡me las mordía! No sé cómo explicarlo, pero me hizo estallar en un orgasmo, ¡que no me podía quedar quieta!, me preguntaba si me gusta y le decía que sí, que me gustaba ¡mucho!

    Nos vamos al dormitorio y me dice “Te voy a enseñar como desvestir a una mujer” (sic), me quedé, no sabía lo que me decía. Y me sigue diciendo “sácame la ropa, pero muy de a poco, como si fuera la última vez, y disfruta cada prenda que me sacas”.

    Le hice caso, le empecé a bajar el pantalón, muy, muy despacio mientras besaba cada parte de piel que veía, no sé cuánto tardé, pero notaba como se calentaba, como deseaba que la desnudara de una vez, y así hice lo mismo con su remera se sacó el corpiño y me perdí entre esas enormes tetas, y la seguí besando toda hasta que terminé besando su conchita y tuvo su primer orgasmo.

    Después, me dice que me va a enseñar como estallar de placer rozándonos nuestras conchas (yo eso ya lo había hecho alguna vez, pero ella me enseño como hacerlo bien), me iba diciendo lo despacito que lo teníamos que hacer, me acaricia las piernas, me besaba, la verdad que sí, sabía muy bien cómo hacerlo, hasta que nos empezamos a calentar las dos, y cada vez nos frotábamos más fuerte, que lindo sentir ¡una conchita en mi conchita!, y seguimos, gemíamos, otra vez me preguntaba si me gustaba, le decía que sí, ¡que mucho! Y seguimos, seguimos, hasta que las dos acabamos juntas a los gritos, que lindo orgasmo tuvimos ¡a la vez!

    Estábamos las dos muy calientes, yo más que ella, era la primera vez que una mujer me estaba haciendo gozar ¡tanto!

    Silvia me dice que me cueste, me pone un par de almohadas debajo de mi cabeza y me dice que me va a hacer gozar como nunca, que me entregue a ella, yo ya estaba entregada hacía rato jaja.

    Empieza besándome mi concha, acariciándola, acariciando y besando mi clítoris, así un rato, me empieza a meter sus dedos, yo ya no podía parar de moverme y gemir, agarra un consolador y me lo mete mientras hacía presión con su mana, así lo saca lo pone, yo ya sentía lo que iba a venir, me la besaba, empiezo a no controlar mis movimientos y ella seguía, no paraba seguía, y acabe eyaculando como nunca lo hice, ella se tragaba el líquido, mis piernas temblaban y ella me pone de nuevo el consolador, le pedía que no, que por favor ¡basta!, no podía quedarme quieta y sigue y otra vez eyaculo, así tres veces.

    Terminé muerta, no daba más, me acuesto en la cama, de costado apoyándome en ella, nos quedamos en silencio, mientras me acariciaba, no sé si me quedé media dormida, tenía una paz que no sé cómo explicar.

    Así nos quedamos un rato largo, ella me acariciaba, y me acariciaba la cola, y me empecé a calentar de nuevo. Silvia aprovechaba mis juguitos para meterme un dedo en la cola, yo le pedía que ya basta, que por favor ¡no!, pero yo me movía, ¡me gustaba! ¡No lo podía controlar!, me pidió que me acueste boca abajo, me abrió mis piernitas y sentía su lengua en mi cola, sus dedos y después el consolador, mis movimientos y mis gemidos hablaban por mí, levanté la colita para que me tocara también la conchita y así con un dedos en la concha y el consolador en la colita me hizo estallar de nuevo en un orgasmo, creo que todo el piso lo escucho jeje, ¡cómo me puso!

    Nos quedamos un ratito nada más, porque ella tenía que ir a trabajar, desnudas en la cama, ¿saben lo que me dijo? Que no había dejado de pensar todo el fin de semana en mi conchita, en mi cuerpito, en mi cara de goce cuando me hacía acabar, y me propuso irnos este fin de semana que es largo a Pinamar, que ella tiene un departamento ahí, que vamos en su auto, que no gastaría nada, que ella me pagaría todo, le dije que no, viendo como es me va a querer coger hasta en la playa y aparte que tampoco ella tendría problema en que nos mostráramos como dos lesbianas ¡por todo Pinamar! ¡Yo me muero de vergüenza!

    Les cuento como terminó la historia con Silvia. Terminó porque no voy a ir más a ese gimnasio así no la veo. Yo la quería terminar para que ella no se confundiera y no me complicara la vida y otra porque ¡soy así!, me saco las ganas con las cosas y ya está, así me pasó con Matías, con Benja, con el portero y con todo jeje

    Ayer a la tarde voy al Gym, pensando que no iba a estar, porque nunca va a la tarde, estuve un rato, cuando estoy en la puerta del Gym yéndome, ella llega (que cagada, porque la verdad no tenía ganas de verla) y hablamos (de lo que me acuerdo, más o menos así)

    Silvia: si querés vamos a casa y dejo la clase

    Yo: no, no quiero que te confundas,

    Silvia: ¿qué me confunda?

    Yo: si, vos sabés que yo no soy lesbiana, está bien, lo pasamos bien juntas, me gustó, pero ya fue.

    Silvia: No te preocupes, yo no me confundo, sé que no sos lesbi, yo tengo amigas que no son lesbi, y vienen a casa a tomar un café ¡y no pasa nada! la que no se si lo tiene claro sos vos, no tiene nada de malo que seamos amigas, podés venir a casa y tomar un café, yo no te voy a obligar a nada.

    Yo: ya sé que no me vas a obligar a nada, y estoy segura de lo que digo.

    Silvia: bueno, no seas pendeja, vení a tomar un café, si lo pasamos bien charlando, o te tenés miedo a vos.

    Para que me habrá dicho eso, lo peor que pueden hacer es desafiarme, me embola, sé que soy pendeja, caprichosa y todo, pero no me gusta que me desafíen.

    Yo: yo estoy muy segura, vamos.

    Bueno, nos fuimos caminando a su casa, obvio no de la mano como la otra vez, llegamos, tomamos un café, hablamos boludeces y yo le saqué el tema de nuevo, que no se confunda, que no lo íbamos hacer más, y todo eso. Ella me decía que está bien, que yo no me preocupe, que ella tenía las cosas claras.

    En un momento le pido un té, porque hacía frío y a mí me gusta tomar un té cuando hace frío, y me dice que sí, que vaya a la cocina a calentar el agua mientras ella cambiaba el CD.

    Yo estaba en la cocina y aparece Silvia atrás mío, me pasa las manos por la cintura, me empieza a besar el cuello, y le digo que no, por favor ¡que no! ¡Que ya lo hablamos!

    Mientras me decía que no me iba a obligar a nada, que iba a hacer solo lo que yo quiera (es una hija de puta sabe ¡que soy calentona!), me empezaba a acariciar la pancita, y yo le decía que no, ¡que no quería!, ¡que la terminara!, pero no la podía sacar, me gustaban sus caricias y ella ¡se daba cuenta!

    Me seguía acariciando la pancita, mientras yo le decía que basta y de golpe baja la mano, me la pasa por debajo de la bombachita y ¡me toca la conchita! Que ya la tenía mojada (y a mí cuando se me moja la conchita la cabeza deja de pensar jaja)

    Me decía “¿ves que te gusta?”, yo le decía que no, pero abría las piernas para que me tocara mejor, y seguía tocándome, y tocándome, y yo ¡dejé de pedirle que no siguiera!

    Con la otra mano me baja el jogging ¡y la bombachita! Y yo me la terminé de sacar, otra vez ¡ya estaba entregada!, no podía parar (como me pasa siempre), me acaricia la cola, la concha, me mete los dedos, yo ya estaba recalentita, tanto que solita me saqué la remera, el buzo el corpiño, me quede desnuda y gemía, gemía, gozaba sus caricias, no lo podía evitar, me gustaba, me excitaba mucho, mucho. Yo desnuda y ella vestida, me sentía desprotegida, dominada, y eso me gustaba mucho.

    Me hace sentar en la mesa de la cocina, y empieza a jugar con mi conchita, la besa, me muerde los labios, me mete los dedos, mientras me decía que era una putita, mejor dicho me decía que yo era su putita, yo le decía que sí, me preguntaba si me gustaba, le decía que sí, que me gustaba, a todo le decía ¡que sí!, saca un consolador que tenía ahí (la hija de puta tiene consoladores en todos lados), me lo pone, me lo saca, hasta que me dijo algo así “decime que te gustan las mujeres” yo le decía que no, y ella seguía, “decime que te gustan” yo le decía que no, pero cada vez estaba más caliente, y la hija de puta el consolador apenas me lo ponía, ya no daba más de la calentura, quería sentirlo todo, ¡todo adentro!, me estaba haciéndola desear (que hija de puta, ¡como sabe manejar a una pendeja como yo!)

    Así siguió hasta que me dice “decime que sos lesbi, que estas recaliente conmigo” yo no daba más, quería sentir el consolador adentro y acabar y en un grito le digo “siiiii, soy lesbi, cojéeme” me lo empezó a poner y sacar, poner y sacar, apretaba mi conchi con su mano, me empezó a temblar el cuerpo, empecé a transpirar y otra vez acabé eyaculando, me hizo eyacular ¡otra vez más!, no me podía levantar de la mesa.

    Me quedé así, desnuda recostada en la mesa y Silvia después me acerca la ropa, y me dice algo así como “ves que la que no estaba segura ¡eras vos!” y obvio era cierto.

    Lo loco de esto es que Silvia lo hizo únicamente para humillarme o demostrarme no sé qué, porque ella ¡ni siquiera se desnudó!, solo gozó con ver mi calentura.

    Por eso decidí no ir más a ese gym, es la única manera de terminar con esto.

  • Mi ex novio Chema

    Mi ex novio Chema

    Gracias por seguir leyendo mis relatos, les recuerdo mi nombre: soy Paulina, una mujer Tv a tiempo semi completo, con esto me refiero a que paso la mayor parte de mi tiempo y realizo la mayor parte de mis actividades en mi rol femenino, P.E. atender mi negocio, acudir a reuniones familiares y de amistades, realizar las compras de mi hogar, etc. Sin embargo, aun hoy en día tengo que realizar algunas otras en mi casi olvidada faceta masculina, básicamente solo cuando se trata de realizar trámites referentes a mi negocio o a mi hogar, pues no me he animado a dar el gigantesco paso de tramitar mi cambio de nombre por cambio de género, por tal motivo es que no puedo vivir como una mujer Tv a fulltime. En este relato les seguiré contando sobre un antiguo ex, que en definitiva marco el camino para que hoy yo sea la mujer que Uds. pueden ver. Este relato tiene lugar en la ciudad de México, por allá del año 2010, espero les guste.

    Habían pasado ya 8 años desde la última vez que había visto a Chema, un antiguo ex novio de la secundaria, al cual le perdí la pista después de que se enlistara en el ejército mexicano, poco después lo volví a contactar por medio de las redes sociales y a partir de ese momento nuestras platicas y conversaciones se hicieron más constantes, fue en este lapso que pude darme cuenta de que el antiguo Chema que yo había conocido y que sinceramente me encantaba ya no existía, y que el nuevo Chema con el que ahora platicaba era más centrado, más maduro mentalmente, mas HOMBRE, y claro, obvio este me encantaba más, tenía un trato particular para con las personas, en especial para conmigo, siempre me decía señorita, hablaba formal, galante, educado, por tal motivo cuando Chema me comunico que estaría en la ciudad de México en las próximas semanas, me emocione como niña tonta, y más aun cuando el mismo me pidió que nos viéramos, acordamos una fecha, un lugar y una hora, le avise a Chema que para este punto de mi vida yo ya salía vestida de mujer a la calle, situación que evidentemente le emociono, pues su tono de sorpresa al teléfono me lo dijo, y claro, me pidió que para ese día acudiera como Paulina, siempre y cuando yo estuviera de acuerdo y me sintiera segura, y claro que la idea de estar con Chema me hacía sentir segura. Así que el día llego (mas bien la noche, pues nos quedamos de ver a eso de las 7 Pm para ir a cenar, obvio me vestí súper linda, pues quería impresionar a este hombre, por lo que elegí una diminuta tanga negra de olanes, los cuales se metían de una forma muy coqueta y sensual entre mis femeninas y carnosas nalgotas, escogí también un bra push up, que daba forma y volumen a mis pequeñas bubis y este llamado efecto push up ayuda a disimular un coqueto escote con mis bubis, me encantan!!, decidí sorprenderlo usando medias negras a medio muslo, estas tenían una hermosa banda de silicona para que se entallaran a mis muslos y no se cayeran, además, la silicona estaba disimulada por una hermosa banda de encaje, un detalle sumamente femenino a mi parecer, también seleccione de mi cajón de lencería un liguero negro que hacia juego con la tira de encaje de mis medias, con un hermoso moño rojo al frente, sumamente lindo y femenino. Para la parte superior seleccione un divino vestido con muchos detalles en encaje, muy entallado al cuerpo, sin embargo con medias negras me hacía ver elegante, sus mangas largas eran también de tela de nylon transparente, por lo que hacían juego con mis medias, me monte sobre un femenino par de zapatillas de tacón y punta chata, nosotras las conocemos como pumps, y quedaron excelentes para la ocasión, estilizaron mis piernas y me levantaron mi respingón y gordo culo, el cual, sabía yo que le encantaba a Chema, seleccione un maquillaje con tonos obscuros en donde pondría especial énfasis en mis ojos y mis pestañas, pues sería una cita de noche, y decidí pintar mis labios con un tono rojo fuego, pues quería invitar a Chema a devorarlos. Peine mi entonces semi largo cabello con una delicada cola de caballo y desvíe 2 tramos pequeños de cabello a modo de antenas por la parte frontal de mi rostro, pues así se usaba en aquel momento. Seleccione como accesorios un par de gigantes atracadas de forma circular, un collar que daba 3 vueltas a mi cuello, un elegante reloj de plata muy femenino, y varios anillos de fantasía distribuidos en mis dedos, recuerdo que para aquella noche no me pinte las uñas, simplemente las abrillante. Me rocíe con un poco de París Hilton tradicional, pues ese aroma siempre me a parecido sumamente cachondo y femenino, y si bien no le pediría a gritos a Chema que me cogiera, si quería darle muchas pistas de que deseaba que eso sucediera. Pedí un taxi del sitio que estaba afuera de las unidades en donde vivía y me encamine a la cita con Chema, cuando nos volvimos a ver de frente, la sorpresa era de ambos, sus ojos y sus gestos me decían que la visión de verme vestida de la forma en que había seleccionado salir esa noche le había mas que encantado, encantado quizá era poco, estaba fascinado. Y yo, sinceramente lo estaba de él, su cara era la misma, pero evidentemente había desarrollado rasgos de hombre, su cabello perfectamente corto, estilo militar obvio, iba de camisa de manga larga y esta parecía que se reventaría en cualquier momento debido a su inmensa musculatura, llevaba un pantalón de vestir y sus zapatos perfectamente boleados, a pesar de ir desfajado, se miraba muuuy guapo, tomamos otro taxi para llegar al restaurante que seleccionamos, en el piso 43 de la torre latino.

    No me voy a enrollar ni ser pesada con lo que sucedió en las siguientes tres horas, pues simplemente cenamos y bebimos un poco, mientras platicábamos de nosotros y nos poníamos al tanto, pero si me voy a esmerar en lo que sucedió en las horas sucesivas, pues estaba entrando a mi departamento con una mano en la llave y con Chema otra palpaba un bulto masculino que yo conocía con anticipación, y que prometía regalarme una noche deliciosa, a la vez que mis nalgotas eran sobadas por encima de la tela de mi vestido, mientras Chema me mordisqueaba el cuello, intentaba meter la llave en la cerradura, y no le atinaba de lo nerviosa y cachonda que estaba, le decía:

    P- No me dejas concentrar para meter la llave y poder abrir la puerta.

    A lo que Chema me respondió:

    C- El que el que la tiene que meter soy yo, y la voy a meter bien metida y con repetición para abrir bien esto…

    Mientras su mano entro por debajo de mi vestido tocando mi ansioso culo con descaro.

    C- Tengo ganas de hembra y mi verga más.

    Me susurro al oído mientras mordisqueaba mi lóbulo y me masajeaba las bubis sobre mi vestido.

    P- Sabes que yo podría ayudarte, si me dejas concentrar para poder abrir la puerta y entrar al departamento.

    Tras este comentario, Chema retrocedió un momento, lo necesario para que en verdad yo pidiera atinar a la cavidad de la llave y abrir la puerta de mi departamento, pero una vez adentro, apenas cerramos la puerta, ni siquiera me dio oportunidad de dejar mi bolso de mano en su sitio, se abalanzo sobre mi, me abrazo de nueva cuenta por atrás y me beso con una pasión que me dejaba sin aliento, sus manos recorrían mi cuerpo con una maestría que me electrizaba mientras rozaba su verga en mis gordas nalgotas, permitiéndome sentir la dureza y las dimensiones que yo misma recordaba el tener. Me giro 180º sobre mi propio eje para besarme de frente, yo aproveche este movimiento para meter mis manos en las bolsas de su pantalón y poder palpar su lindo trasero, en un movimiento aún más atrevido de mi parte, lleve mis manos a la parte delantera y desabrochar su cinturón y el botón frontal, para sin ninguna resistencia de su parte poder bajarle los pantalones y liberar ese hermoso trozo de carne masculina de este soldado que me encanta, al bajar la fina tela de su bóxer pude mirar nuevamente la vergota de Chema, y como si nunca la hubiera visto no pude evitar quedar boquiabierta por semejante verga dura y gorda con una cabezota impresionante aun recubierta en parte por la fina piel que lo protegía, Chema me dejo recrearme mirándola, sonriendo pícaramente ante mi cara de asombro al mismo tiempo que yo misma me relamía y mordisqueaba los labios, en señal de las ganas que tenia de comenzar a mamar aquel monstruo de carne masculina. Cuando Chema considero que era buen momento para despertarme de la hipnosis que el mismo me había provocado, me dijo:

    C- Toda tuya bonita, por que no le das un beso? Salúdala, no seas una niña maleducada.

    Por mayor respuesta de mi parte mire a Chema con la mirada más putona que pude hacer, le envíe a él un sonoro pico con mis labios y envolví con mi mano su vergota, la cual parecía más pequeña de lo que es, al compararse con aquella serpiente dura y gorda, retrocedí mi mano un poco, de forma lenta y delicada, para poder retirar la piel que quedaba en su cosotota, asombrándome aún más del tamaño de aquella cabeza jugosa que ya andaba entre mis labios, mi otra mano sobaba con maestría sus enormes y peludos huevotes que parecían moldeados por una diosa ninfómana amante de lo masculino, para su goce y disfrute, bendita esa diosa que me estaba permitiendo disfrutar a este ejemplar delicioso del sexo masculino a mi.

    C- Cómetela princesa…

    Me dijo Chema mientras resoplaba de placer ante mi expectación provocada por aquel miembro colosal, del que yo iba a disfrutar sin lugar a dudas como una reina cortejada por el mejor miembro de la realeza. Entonces, decidí complacer a Chema, sentí que era el mejor momento para hacerlo, abrí mi boquita lo más grande que pude e introduje todo cuanto pude, que fue a lo sumo ⅓ de su inmensa vergota, la cual agarraba yo con tanta excitación que incluso desde el ángulo de Chema pudo haber parecido desesperación, que yo misma me golpeaba cariñosamente en mi cara y boca, literalmente me daba a mi misma unos ricos vergazos, pues en ese momento deseaba mantenerme cuerda pues este hombre me tenía anonadada y mojada como no había estado en mucho tiempo, por momentos sentía la necesidad de olvidar momentáneamente los cariños a su vergotota y solo la atendía con mis femeninas manos y dedicaba los cariños de mis labios y mi lengua a sus gigantes huevotes de toro, los cuales se sentían bien pesados pues supongo que un soldado no tiene suficientes oportunidades de ser deslechado como Chema estaba siéndolo justo en ese momento.

    Supongo también que Chema noto el estado de excitación en el que me tenía, y pensó que tenía en ese momento la obligación de calmar y satisfacer, justo como un macho sacia la sed de una hembra en celo, pues me levanto de una manera un tanto brusca, sin lastimarme ni un poquito, y apoyándome contra una de las paredes del cuarto en el que estábamos, abrió mis piernas con sus fuertes rodillas clavándome contra la pared por la fuerza de su cuerpo y la de su larga y dura vergota que entro a mi interior como un cuchillo que partía en dos a un trozo de mantequilla, haciéndome gritar de dolor y placer, obviamente mucho mas de lo segundo, como la gran puta que soy, al mismo tiempo, Chema ahogaba mis gemidos con besos lascivos y mordiscos por todo mi cuello. Chema era en verdad una máquina de follar, pues entraba con una fuerza y vitalidad, que mi cuerpo parecía fundirse con la pared ante la frecuencia y potencia de las embestidas que me daba, para ese momento este macho ya me había regalado dos orgasmos igual de descomunales ambos, los cuales agradecí con deliciosos besos a como podía yo dárselos, pues por la postura de pie en que estábamos y las fuertes arremetidas que Chema me daba, era un tanto difícil poder encontrar la boca de mi hombre, en un momento determinado Chema me propino una sonora nalgada de la nada, la cual en el mundo y la mente de una puta como yo, sabemos que es la señal universal que significa “cambio de posición “, por lo cual, seguí los movimientos de Chema, y me di cuenta de que quería sentarse y obviamente que yo lo montara, por lo que lo apresure y un tanto desesperada lo empuje de su fuerte y bien ejercitado pecho para apresurarlo a que se acomodara, esto sorprendió evidentemente a Chema, pues me dijo:

    C- Anda putita, ven a montar a tu hombre.

    No estaba en mis planes hacerme del rogar, por lo que sumisamente atendí a la orden de Chema, abriendo mis femeninas piernas una de cada lado y descansando las rodillas en el sillón, dejando que Chema recreara su vista con el sensual conjunto de lencería que había escogido especialmente para esa noche, entonces Chema me dijo:

    C- Eres una mujer sumamente hermosa. Definitivamente vivo enamorado de ti.

    P- Podrías vivir enamorado conmigo, y tenerme para ti cuando quisieras… Pero no quieres, prefieres ir a arriesgarte y conformarte con tenerme en tus tiempos libres.

    No obtuve mayor respuesta por parte de Chema, por lo que apunte su riquísima vergota a la entrada de mi ansioso agujerito anal, entonces comencé a introducirme cada centímetros de esa durísima barra de carne masculina, lo siguiente fue recibir por parte de él una sonora nalgada que me hizo gemir como puta, por lo que enseguida Chema me dio una segunda nalgada, y luego una tercera, de esta manera entendí que me estaba ordenando que lo cabalgara, por lo que de un empujón hacia abajo termine de tragarme lo que faltaba de esa monstruosidad de verga. Obvio dolió, por lo que me abrace del fuerte cuello de Chema para sostenerme en lo que mi cabeza asimilaba la gran hazaña que mi dilatado ano acababa de hacer. Cuando Chema considero que me había dado tiempo suficiente, el mismo me cargo fácilmente y haciendo gala de su gran fuerza de mis gordas protuberancias femeninas y marco el ritmo de la cogida, se sentía riquísimo, entonces, por impulso me pegue a su cuello y le marque una fuerte mordida que seguro al día siguiente tendría marcas y se vería morada, pues no encontraba forma de mitigar tanto placer sin alertar a los vecinos, ante la deliciosa cogida que estaba yo recibiendo. Nuevamente mostró su gran fuerza y vitalidad que la juventud le permitía tener, cuando de pronto Chema me levanto ambas piernas con sus manos para penetrarme aún más profundamente y literalmente me tenía en el aire, yo tuve que sostenerme nuevamente de su varonil cuello pues las embestidas que este macho me propinaba con su cetro de poder masculino eran durísimas, como si quisiera metérmela a la fuerza con todo y huevos, con su gruesa cabezota hacia delicias en mi pequeño agujerito anal que parecía estar electrizado, explotando a cada estocada de aquel coloso que activa cada centímetro de mi interior haciéndome gozar escandalosamente bien. Chema me dijo:

    C- Te gusta putita?

    P- M… me en… canta!!! Ahhh ahhh

    C- Me la debías desde que íbamos en la secundaria…

    P- C… cobrateeee papiii c… con i… interesess!!

    Por su pecho peludo rondaban ya algunas gotas de sudor por el ardor y energía que ponía en aquella épica cogidota que estaba dándome, y más cuando paro respirando profundamente y poniendo cara de macho enloquecido, me giro de manera violenta, siempre cuidándome y apoyando ahora mi cuerpo en el sillón en el que antes él estaba sentado, me puso en cuatro, me agarro por atrás y presiono mi espalda para que mi cara quedara pegada a la tela, haciendo que me inclinara totalmente levantando en su totalidad mi culo y dejando mis nalgotas en pompa, de esta manera Chema tuvo a su plena disposición el atributo femenino que creo yo más le gusta de mí, pues en esta posición Chema me dio un par de besos y lengüetazos en mis gordas protuberancias femeninas y en mi muy dilatado ano, haciéndome vibrar de placer, y posteriormente me dio unas deliciosas nalgadas con aquella durísima y gorda barra de carne masculina, para después volver a agarrarme por la cintura con una mano y con la otra apuntar su vergota de nueva cuenta a mi muy bien atendido ano, y amenazar con comenzar otra vez a bombear con la misma energía con la que antes me hizo gritar como una hembra sometida por el inmenso placer que recibía. Esta vez su enorme atributo varonil entro con demasiada facilidad, sentí delicioso cuando la totalidad de la larga extensión de esa víbora gorda entro por completo, y entonces Chema comenzó de nuevo con el delicioso mete y saca en el que ya me había demostrado que era el un experto. Podía sentir el balanceo de sus enormes huevotes y estos parecían golpearme cuando me penetraba hasta el fondo con aquel enorme y grueso cetro de poder masculino que me hizo nuevamente explotar en un nuevo y delicioso orgasmo anal, tan rico que casi sin querer deje escapar un gran gemido que término por comprobar mi puteria total, pues por el placer del momento del que era yo víctima, nada de lo que pudieran pensar mis vecinos me importaba, este gemido descontrolo también a Chema, al grado que lo hizo acelerar el ritmo de sus embestidas para ahora el bramar como un oso con gritos secos y largos mientras descargaba todo el semen contenido en sus huevotes en mi interior, mis brazos apenas podían aguantar más la presión de aquellas embestidas y si llega a durar medio minuto más, de seguro que me estampa la cara contra el sillón, pues el ímpetu con el que Chema me cogió esa noche, no la había recibido nunca y más con esa energía y fortaleza digna de un semental. Chema me sujeto fuertemente por la cintura cuando término de vaciarse en mis intestinos, y sin sacarla de dentro de mí se dejó caer de espaldas al sillón jalándome con él en su caída, quedando en posición de cucharitas, su vergota perdió la dureza y el tamaño que minutos antes me habían invadido deliciosamente y poco a poco se fue saliendo de mi interior, mientras Chema no dejaba de besar mi nuca y cuello ahora con suma delicadeza.

    C- Que ganas de una hembra así tenia.

    Me dijo… apenas sin fuerza me reí mientras yo le respondía:

    P- Se nota que te hacía falta… madre mía que maquina eres… y sabes algo? También yo necesitaba a un macho así, como tú, que me aplacara la calentura de mujer que me invade.

    Cerré los ojos un momento y no dije nada más, incluso fingí que me había quedado dormida, pues necesitaba recuperarme de aquella deliciosa cogidota que acababan de darme, pues mi intuición de felina me decía que no iba a ser el último de la noche, como a los 30 minutos Chema me pidió permiso para pasar a ducharse, a los pocos minutos me llamo susurrando bajo el agua que le acompañara y entrara con él, claro que antes de salir de la regadera le propine una soberbia mamada como solo yo sé hacerla, termino en mi boquita y ante su atenta mirada devore con verdadero placer toda esa deliciosa leche de macho que me regalo, como premio al magnífico trato que mis labios le regalaron a su inmensa vergota.

    Salimos de bañarnos y nos apeteció pedir una pizza, fue entonces cuando Chema me pidió permiso para quedarse esa noche a dormir conmigo, obviamente no me iba a negar a pasar una noche con este fantástico semental, cuando le dije que sí, él me dijo:

    C- Y sabes que no planeo quedarme a ver películas precisamente verdad?

    Santo cielo, que noche me esperaba… Sin embargo, me prometí que este hombre salía de rodillas de mi casa aunque una tuviera que ir a urgencias al día siguiente… Pero lo que sucedió el resto de esa noche se los contare en otra oportunidad.

    FIN

    Por favor regálenme sus comentarios a mi correo personal:

    [email protected].

  • Tiempos de universitaria: De pinta con mi profe

    Tiempos de universitaria: De pinta con mi profe

    ¡Hola! por si ya se olvidaron de mi soy Alejandra, y acabo de cumplir 24 añitos, actualmente estudio ya los últimos semestres de contabilidad en Quintana Roo. Soy morenita clara, cabello largo negro, tengo unos senos no muy grandes, pero si duritos ricos en su lugar, acinturada y lo que más me gusta y me chulean son las nalgas y las piernas; modestia aparte, si tengo unas nalgas muy lindas. No me siento bonita, pero sí muy atractiva, ya que mi 1.75 de altura más unos lindos tacones pues de verdad sobresalgo a donde me paro, además de que hago ejercicio (Voleibol, crossfit, nado) y si ejercitada, marcadita y me encanta coquetear.

    Esto que les contare fue con mi ex-profe Héctor que por cierto vino a mi festejo de 24 años, platicamos una y mil cosas que hicimos durante mis 2 semestres de Contabilidad en la Ciudad de México, esto que paso fue un horrible día para mí él tenía una cruda espantosa y bueno como nos arreglamos el día.

    Se supone que tenía que ir a la escuela era un lunes donde me levante mal y de malas y para variar tarde, mi novio en ese entonces ya no quiso ir por mi así que decidí hacer una llamada a mi profe para sonsacarlo e irnos al cine algo por el estilo claro mi novio ya estaba castigado, Héctor estaba crudísimo que tenía una resaca de locura que solo quería dormir o en ese caso pues ver que hacíamos juntos ya que se reportaría enfermo, así que empezó a mejorar mi día. Así que me convencí de levantarme me di un buen baño, me depile meticulosamente cada rincón de mi cuerpo para estar limpiecita y preparada para esa mañana que me esperaba, como según yo iba a la escuela pues opte por una pantalón pescador caqui con una blusita de tirantes y como ya estaba sola pues evite el Bra, solo que como saldría a la calle opte por un sweater ligerito solo amarrándolo a la altura de mis tetas para que no se me notara mucho, tacones negros y mi mochila.

    Héctor pasaría por mí a mi casa, si ya no me importo nada además de que ya no había nadie entonces no habría problema eran las 9am y solo quería el desayuno en la cama o donde fuera estar con él y pasarla a gusto.

    Me llamo que ya estaba afuera, salí por la puerta y me quede parada ahí en la puerta, me quite el sweater que tenía sobre puesto tomándolo unto con mi mochila dejándole ver mis tetas sin bra y sobretodo que tenía mucha accesibilidad, me le quedé mirando y le guiñe un ojo y él sonrió, bajo la ventana de su lado y se estiró un poco para mirarme, yo me agache recargando mis codos en la ventana, por obvias razones de la posición se me paro el culito, le di un beso muy tierno raro en mi…

    -Y ¿por qué tan linda?

    -Porque me siento linda y tú me haces sentir linda, además me encanta que me lleves a pasear, te molesta?

    -No, solo preguntaba, súbete, para que nos vayamos de aquí.

    Abrí la puerta, pase mi mochila de al asiento de atrás y me acomode en el asiento, cuando cerré la puerta él subió el vidrio y nada más hecho esto me tomó de la nuca y me jalo hacia él para devolverme ese beso tierno, por supuesto mi boca lo recibió gustosa, el me apretaba hacia su boca con su mano que tenía en mi nuca, mi vagina empezó a cosquillear, a calentarse, podía sentir ese excitante hormigueo dentro de ella e inmediatamente como empezaba a humedecerme.

    -No puedo esperar para divertirme contigo.

    -ya vámonos, mientras le coqueteaba a placer.

    Me dio otro beso extremadamente tierno y se apartó para conducir. Pasábamos por Tlalpan por los moteles consentidos pensé que entraríamos a uno o ir a su departamento ahí en eje 10, el cuándo no cambiaba las velocidades del auto, me tenía agarrada de mi pierna, la cual la tenía cruzada con la otra, extrañamente ambos estábamos muy cariñosos.

    No se podía evitar pasar por enfrente de la Universidad, para llegar a su departamento desde mi casa teníamos que pasar enfrente de él. Al llegar al frente de la entrada principal, se tuvo que detener porque el semáforo estaba en rojo, eso mi profesor lo aprovechó para darme un beso mientras con una mano me sujetaba de la nuca con la otra me apretaba las tetas, después, siguió avanzando hasta llegar a la puerta de su departamento.

    Entramos por la cochera a su edificio, cuando bajo el portón automático, yo baje del auto, mi Héctor hizo lo mismo, subimos a su departamento, pasamos por la sala; como sabía que él iba detrás de mí, yo contoneaba las caderas para que se me viera mejor el culito al caminar, él empezó a sobarme el culo con un una mano, cuando lo sentí todo eso me provoco una sonrisa hasta que empecé a correr esta llega a la cama de su cuarto.

    Cuando el entró, y cerró la puerta detrás de él, me encontró a mí todavía con la ropa puesta sentada en medio de la cama con las piernas flexionadas, como niña buena, tenía abrazando una almohada como si fuera un escudo que me protegiera de todo lo que mi profesor quisiera hacerme, a él se le dibujó una sonrisa en la boca.

    -Que hermosa te vez Ale, no sabes cuantas noche he soñado con cogerte una y otra vez –decía todo esto mientras se acercaba y se quitaba la ropa- hasta me duelen los huevos de tanta excitación- ya desnudo se empezó a subir a la cama, no puedo negar que empecé a temblar, la excitación me quería hacer reventar de placer sin haberme tocado, pero esa sensación me gusto- ven, acércate putita, ven para que te quite esa ropa de niña buena.

    Me jalo de la mano y aventó la almohada al suelo, sin dejar de besarme, empezó a desnudarme, primero con la blusa, después el pantalón, dejándome en tanga y tacones como a él le gusta verme.

    -Pero mírate, que rica estas, mamita- me recostaba empujándome de un seno y abriéndome las piernas con la otra mano- deja te lubrico un poco más con mi saliva.

    Hizo mi tanga a un lado y pasó su lengua por mis labios vaginales, un escalofrío me invadió, dio otro más y otro más.

    -hhhaaaa

    Seguía pasando su lengua de abajo para arriba hasta llegar a mi clítoris, cada vez más metía su lengua entre mis labios vaginales, podía sentir su humedad recorriéndome, el calor subiendo de intensidad, hasta que por puro instinto tome su cabeza entre mis manos y la empuje hacia mi vagina, él metió más su lengua, penetrándola con ella, y sin pasar más tiempo me deje llevar por un gran orgasmo, mi cuerpo se convulsionó, apreté su cabeza contra mi vagina, empecé a gemir fuertemente, mi respiración era entrecortada, hasta que lo único que puede decir fue:

    -Que rico profe, que rico.

    -Ya, ahora me toca a mí disfrutar.

    El tomo su verga con una mano y se empezó a acostar encima de mí, coloco su pito venudo de buen tamaño sobre mi pelvis caray me llegaba arribita del ombligo, empezó a pasarle de arriba a abajo y sentí su verga entre mis labios vaginales, todavía no me recuperaba de mi orgasmo cuando el empujo su verga para metérmela.

    -haaauuu… despacio profe que soy estrecha.

    -Por eso me gustas, aprietas riquísimo.

    El empujaba con fuerza, pero por la estreches de mis orificios, su verga entraba muy lentamente.

    -Despacio HÉCTOR…. duele aaayyy…

    Sentía como mis labios se estiran para que entrara ese invasor, el dolor era fuerte, pero comenzaba a gustarme tenerla adentro. Mi profesor retrocedió para después empujar, y así estuvo repitiendo la misma acción varias veces, hasta que ya mi vagina se acostumbró y la dejaba entrar más fácil y más adentro. Me mordía uno de mis senos mientras con la otra mano me acariciaba el otro seno.

    -Que rico, que rico.

    -Si bien que te gusta putita.

    -Si profe, me encanta.

    Me estuvo cogiendo en esa posición varios minutos, me saco la verga, y la reemplazó con su dedo medio de uno de sus manos, lo metía y lo sacaba, mientras su lengua estaba dentro de mi boca, mi cuerpo se retorcía, lo abrazaba muy fuerte.

    Sacó su dedo de mi vagina y con la humedad que tenía su dedo, me empezó a acariciar mi ano por encimita, yo di un pequeño temblor por saber lo que me esperaba.

    -Tranquila puta, que esta vez tu culito si será mío.

    Una vez más metió su dedo dentro de mi vagina, jugó ahí, y después regreso a mi ano, esta vez presionando su dedo para meterlo. Me produjo un poco de dolor y placer, a lo que respondí arqueando mi espalda hacia él, y dando un ligero gemido, saco su dedo, y lo metió en mi vagina, y después lo metió en mi ano, estaba haciendo eso varias veces hasta que por fin su dedo entraba con facilidad en toda su magnitud.

    -Ahora si Ale, ponte como lo que eres, como mi perrita que eres.

    -Pero me dolerá -suplique porque sé muy bien que las primeras arremetidas por mi culito son el infierno, y más si está caliente el que me la meterá.

    -Anda perrita, obedece.

    Me tomo de mi cintura y me levanto dándome vuelta para ponerme en posición, me dio una nalgada que me hiso dar un gritito, -haay- se acomodó detrás de mí, tomo con una de sus manos una de mis nalgas redondas y paradas, y con la otra mano, tenía su verga apuntando ya directo en mi culito. Todo lo demás fue eterno, sentía como presionaba su verga contra de mi culito para perforarlo, yo estaba en cuatro patas, cuando empecé a sentir su fuerza me agache un poco recargándome en mis codos, el seguía empujando, el dolor aumentaba, sentía su glande entrar por mi culito.

    -Despacio, con cariño, Héctor por favor se lindo

    -Afloja linda, que esto te gustara

    Me dio una nalgada, sentía como mis ojos empezaron a aguarse cuando su glande entro en mi culito.

    -¡AAAAAYYY!

    -Eso es perrita ya entro mi cabeza, aguanta que voy por todo.

    -¡¡ME DUELE, ME DUELE!!

    -Aguántate porque para eso estás aquí, para culear.

    -¡POR FAVOR SÁCALA!

    -Eso hoy no pasara.

    El seguía empujando, su verga entraba cada vez más y más hasta que sentí su huevos rozando mi vagina que por sorpresa, estaba más húmeda que al principio.

    -Ya está todo dentro Ale, ahora va lo mejor.

    -Despacio profe, despacio.

    -Lo haré como yo quiera.

    Él retrocedió hasta solo dejar el glande dentro de mí, y después lentamente volvió a metérmela hasta el tope. Podía sentir cada centímetro de esa vergota, ya mis lágrimas estaban escurriendo por mis mejillas. Mi profesor con sus dos manos me agarro mis senos, estaba prácticamente encima de mí, porque se recostó en mi espalda mientras me taladraba, su lengua jugaba con mi oreja, mi cuello y mordía mis hombros, sus manos apretujaban mis senos a placer, mientras su cadera se movía de adelante hacia atrás, dándome pito sin compasión. Y sin saber cómo un nuevo orgasmo enviado mi cuerpo, apreté los dientes, mejor, apreté todo mi cuerpo, mi profesor se empezó a reír.

    -No habías dicho que te duele? otro orgasmo? Siento tu orgasmo en mi verga, tus espasmos que ricos espasmos tiene tu culito

    Mi orgasmo se prolongó, el no dejo de meter y sacar su verga

    – Que rica estas mamita, como me encanta tu cuerpo, estas sabrosa, eres la mejor nenita que me he cogido, la más hermosa, la más putita de todas.

    Él se alzó un poco solo para tomarme con las dos manos por mi cadera y empezó a darme verga más rápido y fuerte. Lo único que puede hacer fue poner mi cara en la cama.

    -ahhhhgggg!!!

    Me dio un par de nalgadas, y sentí como se hinchaba su verga dentro de mí, él dio un alarido, y su verga explotó llenándome mi culito con su semen. Empecé a acostarme poco a poco, el siguió mi movimiento para no sacar su verga de mi culito, se acostó encima de mí. Sin decir nada, solo descansar.

    Después de un par de minutos, se levantó y ya que me culito lo saco, yo di un suspiro de alivio por tenerla afuera, me dio una nalgada.

    Sonó el teléfono, que si se podía presentar en la universidad

    -Héctor, pensé que nos quedaríamos hasta la noche

    -Te puedes quedar, al rato regreso traigo algo de comer si quieres y vino

    -para que lo chupes directo de mis tetas???

    – me apuro y regreso ok

    -Déjeme descansar un minuto más

    Cuando quise vestirme mínimo para no andar desnuda ahí pues ya mi tanga había desaparecido, toda mi ropa interior que le gusta se la queda, así que le robe unos calzones jajajajaja me puse mi blusa así sin Bra y como hacia un poco de frio mis pezones estaban erectos…

    -Héctor no te vayas

    -pero ya me llamaron

    -regálame 5 minutos

    -claro

    Me abrazo y le baje el cierre del pantalón, se lo empecé a mamar rico lindo despacio mientras le apretaba las nalgas y le clavaba mis uñas, me recargue en la mesa y lo jela con mis piernas…

    -Quieres irte solo será con una condición, juguemos a la mamá y al papá y déjame toda la leche dentro de mi

    -pero te acabo de rellenar la cola

    -pero yo los quiero en mi panocha!!!

    Ya después les cuento como le fue cuando regreso de la Universidad.

    Espero sus comentarios para mejorar mis relatos, les envío un beso y si quieren saber de alguien más en especial solo pregunten, en mis relatos yo si pongo nombres jejeje.

  • Mi esposa era madrina de un bautizo

    Mi esposa era madrina de un bautizo

    Este relato me lo conto mi amigo Juan, que es muy tímido, lo voy a transcribir tal y como él me lo dijo.

    Mi esposa Julia tenía que ir de todas maneras a un bautizo, ya que ella era la madrina, el niño era hijo de una señora que trabaja en la casa de su mama, yo no pude acompañarla pues estaba muy resfriado.

    El bautizo era a las 3 pm, y ya eran las 10 así que me dio pena que se regresara sola, así que decidí darle una sorpresa y la fui a buscar para regresar juntos, tome un taxi le di la dirección, a medida que el taxi se acercaba, me di cuenta que era un barrio pobre por el tipo de casas, al llegar a la dirección había mucha bulla procedente de la casa, era una casa de ladrillo de tres pisos.

    Pensé entrar y presentarme, pero al ver que no me había cambiado para una fiesta, pues estaba con jeans y un polo blanco, decidí mejor tratar de verla por gran ventana que daba a la sala, donde habían muchos curiosos y tratar de pasarle la voz, tenía curiosidad por verla sin que ella se diera cuenta, la pobre debía estar aburrida.

    Me metí entre otros curiosos y entonces la vi en una esquina de la sala , estaba linda con su pelo negro cortito y con su vestido blanco con tiritas en los hombros y un cierre en la parte delantera, estaba sonriente conversando con un hombre que inmediatamente reconocí como el padrino, pues me lo habían presentado en la charla pre bautismal que tienen que ir los padrinos hace una semana, la verdad es que no me había gustado mucho pues me pareció que no dejaba de mirar a mi esposa y tratar de ser amable con ella, yo soy muy celoso, él era un blancon grueso y con un gran bigote, era mucho mayor que nosotros debía tener como 50 años, mientras que yo y mi esposa tenemos 29. Me había enterado ese día que era dueño de un taller de ropa donde trabajaba el papa del bautizado y sus hermanos.

    Me di cuenta que mi esposa estaba conversando con un vaso en la mano, debía ser un refresco pues ella no toma nunca cuando no sale conmigo, en eso vi como el padrino levantaba una botella de cerveza con la intención de servirle, me dio gusto pues ella riendo hizo un gesto negativo con la mano, esa era mi esposa, pero me sorprendió cuando él le tomo la mano y lleno su vaso hasta el borde, y levantando el suyo le hizo un gesto de brindar, ella se reía y entonces los dos se tomaron sus vasos, y riéndose sacudieron el concho en el piso, como es costumbre en estos barrios, me doy cuenta que mi esposita no quiso ser malcriada rechazando la invitación y considerando que él era el padrino. En eso comenzó a sonar la música de un equipo de sonido era cumbia y el agarrando su manito ,la jalo para bailar, pobrecita mi esposa debía estar muy incómoda, pero debía ser diplomática, a ella no le gustaba ese tipo de música, muchos invitado salieron a bailar, si bien la mayoría bailaba suelto el padrino tenia bien sujeta la cinturita de mi esposa, moviéndose rítmicamente al sonido de la cumbia, en eso escuche, un grito “TRENCITO, TRENCITO”, entonces comenzaron a hacer un trencito, los hombres como siempre llevaban a las mujeres por la cintura, iban pasando delante mío, entonces me quede con la boca abierta cuando vi pasar a mi Julita, pero no como otras parejas, sino que el padrino la abrazaba por la espalda pegándose al cuerpito de mi mujercita, me imagino como debía sentirse molesta e incómoda y si se reía era solo para no parecer malcriada, en eso del trencito las parejas hicieron una ronda, y ellos así abrazados se quedaron en el centro moviéndose, entonces la mayoría comenzó a gritar.

    – PADRINOS, PADRINOS, PADRINOS…

    Me parecía que el la estrechaba más, y ella riéndose trataba de salir del abrazo, pero estaba bien sujeta, ella volteaba mirándolo y le hablaba, parecía que le pedía que la soltara, y el hacía gestos negativos con la cabeza, las parejas en la ronda seguían aplaudiendo y riéndose, entonces comenzaron a gritar:

    – CASTIGO, CASTIGO, CASTIGO…

    Siguieron gritando hasta que mi esposa, mostro un gesto de resignación y asintió varias veces con la cabeza, entonces el padrino la soltó y ella se voltio mirándolo, me horroricé al ver que el padrino se agachaba y señalaba sus labios con un dedo, todo el mundo seguía gritando

    – CASTIGO, CASTIGO, CASTIGO…

    No podía creerlo, mi esposita se acercó a él y le dio un pico en los labios, el la abrazo, y todas las parejas explotaron en risas, aplausos y gritos. En eso acabo la música y mi esposa se ubicó en la esquina donde estaba, seguida del padrino, yo pensaba seguro todos le hacen fiesta al padrino porque seguro es el jefe de la mayoría de los que estaban en la fiesta, mientras veía a mi mujercita que hablaba con él, por sus gestos parecía como que le llamaba la atención por aprovecharse de la situación, que orgulloso estaba de mi esposa que lo pusiera en su lugar y que le dijera que no le había gustado lo que había hecho, pero parece que el no entendió y pensaba que le había gustado el juego, más aun su mano se posó en su cierre delantero y sin más lo bajo rápidamente, ella riéndose le pego un palmazo, la verdad es que ahora con cierre unos centímetros más abajo dejaban ver al menos parcialmente los hermosos senos de mi esposita el muy sinvergüenza intentaba bajarlo más pero, ella por supuesto que no lo dejaba, con toda la bulla ella segura se olvidó de subirse otra vez el cierre, entonces el nuevamente agarro su mano y poniendo un vaso en ella, lo lleno hasta el borde, y volvieron a tomar, el la sostenía por la cintura con su brazote.

    Yo no sabía que hacer por un lado, quería entrar y acabar con el suplicio de mi esposa, y por otro tenía una curiosidad por seguir viendo todo lo que pasaba sin que ella se enterara. En eso empezó la música, era una salsa de esas medias románticas, así llevándola de la cintura se pusieron a bailar, el la sujetaba por la cintura, si bien me di cuenta que su mano se deslizaba más abajo de cintura, y ella bien se la subía, en eso ocurrió un tumulto, eran dos policías, que creo que eran amigos de la familia, y sin más nos botaron a todos los que estábamos curioseando por la ventana.

    -YA YA TODOS CIRCULEN CIRCULEN, Y AL PRIMERO QUE REGRESE ME LO LLEVO PRESO, YA NI UNA PALABRA TODOS FUERA FUERA.

    Trate de acercarme al policía y el me mostro su palo, así que no tuve más remedio que alejarme, estaba como a 50m y podía ver como una persona de la fiesta le alcanzaba dos botellas de cerveza a los policías, que se pusieron a tomar en la puerta. No sabía qué hacer, tenía que librar a mi esposa de esa situación, ella debía de estar muy molesta conmigo por no haberla acompañado, no sabía si llamarla al celular, y cuando le contara, ella se iba a molestar por haber estado espiándola y no haberla ayudado, el tiempo se me hizo eterno, había pasado como una hora, y había visto como mucha parejas de invitado se iban retirando, debían quedar pocos en la fiesta, en eso vi a uno de los policías hablando por celular, y de inmediato se fueron caminando rápido, aproveche esa situación para acercarme a la casa, todavía había música, la puerta estaba abierta y entre, vi algunos hombres con signos claros de embriaguez que seguían tomando y otros dormidos en las silla, se acercó un gordo al verlo solo atine a decir.

    -Soy el chofer del señor Martínez, -que así se apedillaba el padrino- lo vengo a buscar.

    El gordo cambio su expresión agresiva, y me sonrió con picardía y me dijo sin dejar de sonreír.

    – está en el tercer piso pero creo que está ocupado, ja ja ja

    Me sentía preocupado pues tampoco no veía a mi Julia, de repente me había distraído y se había ido cuando me habían botado de todas maneras subí, pase el segundo piso que eran dormitorios, algunas puertas abiertas dejaban ver gente durmiendo con ropa, subí la escalera al tercer piso, que realmente era una azotea oscura, en un extremo había un cuarto también de ladrillo y con una puerta entreabierta, a medida que me acercaba sentía como voces de personas, me acerque a la puerta que estaba un poco entreabierta, pero lo suficiente como para poder ver a su interior, me acerque sin hacer ruido y al ver adentro me quede helado.

    Mi pobre esposita estaba totalmente desnuda encima de un colchón en el suelo solo con sus zapatos de taco puestos y encima de ella estaba el padrino desnudo y peludo, metiéndole una tremenda verga que entraba y salía de ella, una y otra vez una y otra vez, me sentí petrificado al ver tremendo cilindro de carne, yo podía ver bien pues estaba casi de perfil a ellos, me di cuenta entonces de lo que decían sus voces

    – ah ah ah, que rica conchita comadrita…

    Mi pobre esposa debía estar sufriendo semejante ultraje, hasta que la escuche

    – ah ah que rica verga, más mas ah ah…

    – pídeme puta que te la meta todita, ah ah, que es mejor que la de tu marido cachudo…

    – si papi ah ah ah, más mas mas, métemela más, es más rica que la del cachudo de mi marido…

    Las piernas de mi esposa estaban atenazadas a sus caderas como impidiéndole que la saque. En eso vi como sus cuerpos se ponían tensos totalmente pegados uno al otro, pude oír la voz del padrino.

    – ya no puedo aguantar me voy a vaciar dentro de ti putita.

    No podía creer lo que escuchaba, de ella que nunca decía lisuras.

    – ya ya maricon, lléname con tu lechita, quiero sentirla dentro de mi…

    Se quedaron así pegados unos tres minutos para luego separarse, a pesar de la flaccidez de su miembro , era imponente, no podía dejar de verlo, en eso sentí que me tragaba la tierra, cuando el voltio la cabeza y me descubrió, para mi sorpresa solo sonrió y señalando su verga me dice

    – se ve que te gusta, pues has mirado todo el tiempo, así que te voy a dar gusto, te doy permiso para que me la limpies debe tener gusto a tu esposa y a mí.

    Yo estaba como hipnotizado por esa visión y levantándome empuje la puerta, y entre era un robot, me agache y comencé a chuparla, era riquísima, no podía metérmela toda en la boca con lo grande que era, así que la lamí en toda su extensión, mi cuerpo se sentía poseído de sensaciones nunca antes experimentada, era otro mundo, me excitaba el sabor salado y dulce y sentir esa carne caliente en mi boca. Recién en ese momento repare en mi esposa que me miraba y sonreía. Cuando termine y deje ese magnífico órgano totalmente, nos miró y nos dijo.

    – vístanse y váyanse, yo los voy a llamar para continuar los tres otro día.

    Beso a mi esposa y señalándome su pieza, me hizo besar su verga, lo cual hizo con mucho gusto.

    Me fui con mi esposa y ahora estoy esperando que me llame.