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  • La portera lesbiana me humedece la tanga

    La portera lesbiana me humedece la tanga

    Hola amores, espero les guste mi relato, de sólo recordar empieza a mojarse mi tanga.

    Hace meses atrás vivía en una vecindad antes de tener una casa temporal.

    Vivía cómodamente, pero siempre mi portera desatada era muy sexi, tenía como 32 años, pero se vestía muy bien, siempre coquetea con las mujeres nunca con los hombres, pero cada vez que me veía soltaba un gesto con esa lengua con movimientos sensuales.

    En fin, varias veces que llegaba del tianguis cargando mandados ella me ayudaba, pero con intención de manosearme o comiéndose mi cuerpo con la mirada yo no me molestaba, pero me nalgueaba yo nunca me molestaba siempre me bajaba mi pants o mallon o levantaba mi vestido para ver mi tanga se emociona verme así.

    Un día eran las 8 de la noche y no podía entrar a mi habitación olvide mis llaves fui con ella para que me abriera mi habitación inmediatamente subió rápido saco la copia abrió la puerta y me jaló hacia adentro cerró la puerta y se abalanzó hacia mi besándome yo no pude hacer nada sólo sentía muy delicioso sus besos.

    Durante minutos sólo estaba en tanga y ella igualmente que yo ladeo mi tanga y metió su lengua una y otra vez me follaba delicioso nunca grité pero pedía más y más hicimos un 69 muy rico nunca me dejo quitar la tanga y yo tampoco a ella sacó un vibrador y me follaba con gran determinación en eso se detuvo y puso música de reggaetón yo más golfa me puse.

    Seguimos follando toda la noche siempre me decía que era su puta yo sólo obedecía ver cómo me follaba delicioso nunca me separe varios orgasmos teníamos las dos fue inmensamente delicioso.

    Varias veces lo hacíamos cuando mis hijas y mi marido no estaban siempre en la cama de mi marido era más delicioso.

    Me regalaba tangas de varios tipos siempre las modelaba para ella y me manoseaba cada vez que me veía realmente era yo una golfa pero lo disfrutaba.

    Desgraciadamente me cambie de domicilio ahora me visita de vez en cuando pero no sé si aguante mi cama porque tanta bombeada mi cama no soportará lo mejor es que soy una mujer casada adoro ser mujer infiel por siempre.

    Espero les haya gustado, si desean mi email se los daré respondo inmediatamente besos cariños y recuerden no me pongan reggaetón porque mi culo se comerá sus pollas deliciosas siempre.

  • Mi masaje especial

    Mi masaje especial

    Esta va por él. David, un buen amigo virtual que le encantan mis relatos.

    ‘Y para todo David que se identifique’.

    David tiene 35 años, mexicano para mi nada común, pues tenía un cuerpo ancho, fuertes piernas, y una divina verga. Se veía muy masculino, como a ellos les gusta decir, “Bien Macho Mexicano”. Tez trigueña, ojos muy oscuros, y un pelo negro azabache precioso. Ese día el traía pantalones holgados blancos, y una camisa blanca de botones.

    Yo llevaba un vestido a las rodillas pegadito, color blanco que marcaba mis formados muslos y nalgas, no traía bra, con el calor de verano daban ganas de andar desnuda. Unas sandalias sencillas, y una pequeña tanga negra.

    ________________

    Bueno a lo que voy.

    Varios días atrás me dedicaba a realizar ejercicio, estaba con el cuerpo muy tenso. Yo adoro los masajes así que este día lo decidí tomar completo para mí, y me dirigí hacia un lugar de masajes en el centro de la ciudad.

    Al llegar todo estaba de blanco, como mi vestido, transmitía una paz, un aroma a fruta dulce en el ambiente, todo con tonalidades azules muy veraniego. En la mesa con la recepcionista, se encontraba este muchacho que dialogaba con ella, muy atractivo, con una hermosa tez trigueña, y una espectacular sonrisa.

    “Hola, ¿será que tendrán un cupo para un masaje hoy?, de verdad que lo necesito.”

    “Mira que cosa, David aquí (lo señaló), tiene un espacio abierto, si no te molesta que sea hombre, pues él está disponible.”

    Lo mire muy curiosa, no sé si sea cosas del destino, pero me encanto aquella coincidencia.

    “Para nada, ningún problema, ¿si el señor acepta?”

    “De acuerdo señorita, pase usted conmigo.”

    Llegamos a un pequeño cuarto con detalles en madera, plantas verdes, sonido de la marea y una cómoda mesa en el centro, donde estaría mi cuerpo en unos instantes, siendo tocada de esas hermosas y grandes manos.

    “Señorita, antes que nada, ¿dónde desea el masaje?”

    “¿Sera que se podrá en todo el cuerpo? Me duele todo.”

    “Bien, le daré unos minutos para que se desvista y se ponga cómoda, puede dejar sus pertenencias debajo de la mesa, y se puede acostar y cubrirse con estas sabanas. Me avisa.”

    “Vale.”

    Procedo a desvestirme, solo me deje la tanguita. Lo único que las sabanas eran muy claras, se me vería TODO. Pero ni modo. Me acosté en la mesa boca abajo y tape mis nalguitas.

    El entro.

    “Bueno tengo este rico aceite nuevo que me trajeron, ¿deseas usarlo en vez de la crema?”

    “Si.”

    Comenzó a echarme aceitito en toda mi espalda, que rico se sentían sus manos. Conforme iba avanzando, me pidió si deseaba algún masaje mas debajo de mis caderas.

    “Claro si por favor.”

    Me retiro la sabana que cubría mis pompas, dejándolas al descubierto.

    Me hecho más aceitito en mi nalguitas y piernas. Y comenzó a masajear mi trasero, hacia círculos con sus manos, las tomo las dos y las abría, hasta que sentí sus dedos, rozar mi huequito. Quería decirle que parara pero se sentía tan rico, que me hice la “relajada dormida”. Y lo deje seguir.

    “¿No cree que sería mas cómodo si se quitara este pedacito de tela? La podría masajear mejor.”

    “Oh si, quítamela.”

    David sin dudarlo, sutilmente me fue bajando la tanguita, ahora si hasta mi conchita estaba al descubierto, a su completa merced.

    Suspiro profundamente, pero no medio palabra.

    Volvió a colocar sus manos en mi trasero, yo sentía como mi culito se dilataba cada que él me masajeaba cerquita de él. Paso mis manos por mi entrepierna, me daban muchas cosquillas. Las yemas de sus dedos me rozaban la línea de mi conchita. Ya me estaba haciendo estremecer. Me abrió con sus dedos mis labios vaginales, y rozo mi clítoris con su dedo. Que mucha sensación sentía, ahora más que mi cuerpo estaba muy relajado. Me lo tocaba circularmente, muy suave y con sus otros dedos de la mano, me los introducías suavemente en mi culito.

    ¡Qué rico!

    “¿Podrías acostarte boca arriba ahora?”

    “Si.”

    Y así lo hice. El me hecho más aceitito, estaba empapada, hasta mi conchita pero esa era de mi propia babita. Mi cuerpo se relajó tanto, que mi conchita se mojó.

    “Tienes muy lindos senos, esos pezoncitos color caramelo.”

    “Gracias.” Sonreí.

    Me masajeo los senos muy rico, mi abdomen, caderas, (ya se imaginan como me siento) y llego a ella.

    Me retiro la pierna una de otra.

    Les recuerdo tenía los ojos cerrados.

    Y sentí un pequeño aire en mi rajita. (Era su respirar).

    La punta de su lengua me comenzó a lamer.

    “¡David! ¿Qué sucede? ” Gimiendo.

    “La terminare de relajar completa.”

    Me lamio mi conchita mas efusivo, y me introdujo dos de sus dedos en ella. Esto si me ponía muy mal.

    “David, si sigues así, me vas a hacer venir, esto me gusta mucho.” Decía gimiendo.

    El solo degustaba de mí. Y continúo, continuo.

    Hasta que me comencé a correr. Fue una pequeña lluvia. Me vine en su cara.

    “Ay perdóname por eso.”

    “No tienes nada que disculparte.” Pasando la lengua por sus dedos.

    Le dio un beso a mi conchita.

    Se bajó la cremallera, abrió muy bien mis piernas y las hecho hacia atrás, hacia mis hombros. Se arrodillo ante mí en la mesa. Coloco su verga goteando entre los labios de mi conchita. Y se movió hacia delante y atrás. Qué rica estaba esa verga tan caliente y jugosa. Me coloco la cabeza en la entrada, y comenzó a meterlo muy rico, mientras masajeaba mis piernas.

    “Quítate la camisa David.”

    Se la quitó.

    Estábamos tan empapados que su pene se deslizaba sin ningún problema, pero así muy rico se escuchaba esa babita en cada metida.

    “Señorita, la tiene tan calientita (gemía), me encanta como se escurre toda esa babita de usted, y la carita de inocente y traviesa me pone y como se muerde los labios, me mata.” Masajeaba mis tetas mientras lo metía.

    “Quiero chupártela, no te vengas sin que te la chupe toda.”

    “Si lo haces capaz me venga en su boca, estoy muy cachondo ya.”

    “No importa.”

    Lo masturbe con mis manos, lo introduje completo a mi boca, se lo mamaba con esas ganas. Sentía su liquidito transparente en mi lengua, la cual recorrí mi puntita en su cabeza, y succionaba con mis labios rosaditos.

    “Me vas a hacer venir chiquita.”

    Me sostuvo la cabeza firmemente, y se comenzó a mover más rápido. Aproveche y continúe masturbándome, quería venirme con él de nuevo. Lo escuche gemir bien rico, al igual comencé yo a gemir con su gran verga en mi boca. Me cogía la boca de tal manera que se me llegaron a aguar los ojos de lo hondo que llegaba a mi garganta, y zas. Sentí el sabor de su leche calientita en mi garganta. Y me vine. Se me mojo toda mi mano.

    La saco de repente y cayó en mis tetas.

    Mmm. Que sabor más rico. Le limpie toda su verga con mi lengüita, sin quedar una gota.

    Bajándonos de la mesa, me coloco en cuatro, y me dio un rico mordisco en una de mis nalgas, y me nalgueo la otra.

    “Que rica que estas.”

    Le guiñe el ojo.

    “Creo que me veras más frecuente, para mi masaje especial.”

    “Cuando lo desee mi señorita.”

    Definitivamente, el mejor masaje que me han dado hasta ahora.

     

  • La historia de Ángel, solo era un muchacho (14)

    La historia de Ángel, solo era un muchacho (14)

    Guido había terminado de darme las clases y salí en busca de Damián, pensaba que ya estaba preparado para tener el examen y obtener el título que me facultaba para poder conducir, manejaba perfectamente el coche y prácticamente sabía de memoria el libro de normas que Pablo me había entregado y pasaba los ejercicios con un solo error o dos como máximo.

    Pablo opinaba que era mejor presentarme por medio de una academia oficial y que debían impartirme alguna clase en carretera y las vías públicas, ahí no podía intervenir Damián.

    Después de la clase marché a mi habitación hasta que volviera Pablo de la uni. Observé el documento de identidad que Eduardo había conseguido para mi, seguía conservando el nombre que mis padres me habían dado “Ángel”, lo único que me habían dejado, el resto era todo diferente, la fotografía era reciente, y con el cambio experimentado, conservaba muy poco del ”Ángel” que era antes.

    Había memorizado las dos hojas que narraban mi breve historia, repitiéndola hasta la saciedad en mi cabeza hasta acabar por creerme que yo era aquella persona que aparecía en los papeles.

    “Mi padre había sido un militar de alta graduación que había fallecido con mi madre en un accidente aéreo, no tenía más familiares que un tío lejano y el amigo más próximo de mis padres, Eduardo, me había acogido en su casa.”

    Esta era la base de mi historia y luego, lo demás, eran detalles de mi vida: fechas, el nombre de los que habían sido mis abuelos. Al parecer ese muchacho existió aunque también había fallecido en el mismo accidente de sus padres. Eduardo se encargaba de que todos puntos los supiera al dedillo hasta el punto de que lo consideraba real y mío.

    Al día siguiente Pablo tuvo que marcharse a la hacienda, su tía estaba muy grave y quería estar presente, pasar las ultimas horas a su lado y despedirse de ella.

    Durante la comida Ana se fijó en mis uñas y me pidió que pasara por su habitación para quitarme el esmalte que se había estropeado, nos estábamos volviendo más próximos pareciendo amigos, no se inhibía para mostrarse casi desnuda ante mi, o vestir con ropa semi transparente mostrando sus breves y duros senos como los de una chica quinceañera.

    El miércoles Eduardo se presentó en la sala de clases antes de que termináramos, quería que cuando finalizáramos pasara por la biblioteca donde me esperaba.

    La noche la había pasado inquieto sin Pablo que me abrazara, me estaba haciendo dependiente de su presencia en mi cama sin darme cuenta, y lo notaba ahora que no le tenía.

    Me despedí de Guido hasta el día siguiente que le vería en las clases de baile y atravesé media casa para llegar donde Eduardo me esperaba. Había un hombre con él y se sentaban en la parte de estar, el hombre era fuerte más que gordo, llenaba totalmente el sillón chester con su voluminoso cuerpo, además tenía las piernas estiradas sobre un reposapiés a juego del sillón.

    Retiró rápidamente los pies colocándolos en el suelo cuando entré en la biblioteca y dejó su vaso de cristal tallado sobre la mesita del centro. Eduardo me hizo una seña para que me acercara donde ellos estaban sentados uno enfrente del otro, me incliné para besarle la mejilla mientras sentía detrás de mi al otro hombre que se levantaba del sillón.

    -Bueno Millán, este es Ángel en persona. -me volví hacía él, el hombre alcanzaba fácilmente el metro noventa, adelantó la mano, grande como todo él, pero su piel era delicada cuando me sujetó la mandíbula elevándomela.

    Sus ojos grises, detrás de las gafas, me miraban analizándome.

    -Un rico regalo para una tarde. -su voz gruesa retumbó en mis oídos a la vez que deslizó la mano y pasó los dedos por mis labios.

    -¿Entonces te gusta el chico? -Eduardo hablaba sin levantarse.

    -Creo que vamos a pasar un buen rato los dos con tu permiso. -el hombre tiró de mi quijada y adelanté dos pasos para quedar pegado a su lado, no resultaba desagradable, olía bien y los labios gruesos, de carne floja le temblaban.

    -Eres muy lindo chico, una ricura y auténtica monada. -se dirigía a mi y el tono de su voz cambió, la mano acaricio mi mejilla y las cejas.

    -No hay más que hablar, si él te agrada esta todo dicho, eres el primero que vas a probarle. -ahora Eduardo se levantó y me sujetó del hombro.

    -Ve a tu habitación y prepárate, enseguida tendrás al señor Millán, atiéndele con amabilidad, ya sabes como hacerlo. -me besó la mejilla y supe que tenía que marchar.

    Llegué a mi habitación, si que sabía lo que pretendía que hiciera con aquel hombre que, a pesar de no ser brusco, me intimidaba por su gran tamaño. Me limpié por dentro y me di una ducha rápida, me puse una crema dilatadora en el ano preparándome para lo que pudiera suceder, y me coloqué una camiseta de tirantes que me llegaba a tapar las nalgas, era de seda azul celeste, floja, y al andar se pegaba a mi cuerpo marcándolo.

    No había salido del baño y me estaba perfumando cuando escuché abrirse a puerta, salí rápidamente y el señor se me quedó mirando.

    -¡Increíble! Qué chico tan hermoso. -se acercó cogiéndome de la cintura y haciendo que la camiseta se me subiera dejando a la vista mis nalgas, me rodeó entre su brazos y me elevó hasta que nuestras caras se juntaron. Colocó sus labios sobre los míos, los tenía muy calientes y mojados de saliva, pero resultaban tiernos, con un brazo me sostenía pegado a él y llevó la otra mano a mi culo, me sujeto las dos nalgas que cabían en su mano.

    -Sabes muy rico nene, voy a mear antes de que no pueda hacerlo, vuelvo enseguida. -se metió en le baño sin cerrar la puerta y escuché el estruendo que hacía su orina al caer cobre la loza del water, en lugar de un vaso de licor parecía que hubiera bebido un tonel de cerveza.

    Esperé sentado sobre la cama a que terminara de mear escuchando con asombro su interminable meada, salió del baño con la chaqueta en la mano y tenía la cremallera del pantalón bajada.

    -Desnúdame precioso, quiero que me vayas descubriendo, ya sabes cual es tu trabajo. -me levanté acercándome a él y le cogí la chaqueta depositándola en una silla, al moverme la seda se pegaba a mi cintura marcando lo respingón de mis nalgas y le miraba como se fijaba en mi.

    Comencé por quitarle la corbata y desabotonarle la camisa, tenía que elevar los brazos para llegar a su cuello, apareció su pecho velludo de pelos grises e hirsutos, enmarañados rodeándole las pronunciadas y abultadas tetillas, salían entre los pelos dos pezones que parecían de mujer, morenos y romos, el estómago comenzaba a tomar forma mostrando un pronunciamiento acusado, tenía un buen estómago de aficionado a beber cerveza y a comer, estaba también lleno de pelos haciéndose más frondosos alrededor del ombligo.

    Pasé ambas manos por su pecho sujetando los pezones entre mis dedos y enterrándolos en el vello.

    -¿Te gusta lo que ves? -el hombre quería una respuesta afirmativa y se la di.

    -Son unos pezones muy grandes señor, se ven bonitos. -mi voz sonaba tímida y asustada, hasta cierto punto lo estaba. Comenzó a reír con un sonido bronco y fuerte.

    -Chúpalos te van a gustar. -mi boca los alcanzaba con dificultad, lamí uno y no tenía sabor, lo fui cogiendo con los labios pasando la punta de la lengua por la parte plana de la punta hasta que lo metí en la boca mordiéndolo sin fuerza.

    -¡Wow! sigue, sigue, mamas como un niño. -chupaba como él quería, como un bebe que deseara su merienda de leche y con la otra mano seguía acariciando el otro pezón duro y erecto, del tamaño de la pollita de un bebe.

    Seguía chupando alternando sus pezones y el hombre gemía a veces, le destrabé el cinturón y se le bajó el pantalón resbalando de su prominente panza, llevaba un calzoncillo de pata con raja en el frente para sacarse el pene, terminé de sacarle la camisa, también los brazos y hombros los tenía peludos.

    Dejé de chuparle los pezones y el hombre subió los brazos invitándome a que le lamiera los sobacos, aquí si tenía un sabor fuerte a sudor y desodorante, pero no era desagradable y comenzó a gustarme lamer y chupar aquellos abundantes vellos, a veces se excitaba demasiado y me abrazaba con un brazo, al apretarme de esa manera sentía la dureza que se le iba formando en la entrepierna.

    Me estaba cansando de estar de pie y le llevé de la mano hasta mi cama, se dejó caer de espaldas transversalmente dejando las piernas colgando, termine de quitarle los pantalones, zapatos y calcetines negros y largos que llevaba hasta media pierna.

    La abertura del calzoncillo se le abría al empujar la dureza escondida tras él queriendo salir, la cintura estaba engomada y la sujeté para deslizarlo, pero me cogió las manos haciéndome caer sobre él, tiró de mis brazos hasta que mi pecho estuvo sobre el suyo.

    -No corras tanto precioso, tenemos tiempo y quiero gozar al máximo de ti. -sus pelos se me clavaban en la piel y sentía sus gordos pezones pegados a mi pecho como dos montañitas de carne más duras que el resto.

    Me besaba con besos sonoros los labios, acariciándome la nuca hasta que su lengua se abrió paso entrando en mi boca, estaba cálida y me gustó, comencé a colaborar voluntariamente y a besarle pasando mi lengua sobre la suya, mordiéndole los labios y haciéndole gemir.

    -¡Ahhh! Besas muy bien pequeño. -me elevó de su pecho y deslizó las manos por mis flancos hasta llegar al borde de la camiseta sacándomela por la cabeza, se quedó con la mirada prendida en mi pecho, y con una agilidad que no pensaba de él, se terminó de subir en la cama colocándome tumbado de espaldas, se metió entre mis piernas y empezó a lamerme las tetillas, el pecho, el abdomen.

    A veces apoyaba su gorda panza sobre la mía hasta hundirla y creía que me ahogaba.

    -¡Ahh! Tu carne está muy rica, ers un putito hermoso, el mejor que he tenido en mis manos. -estuvo unos minutos lamiéndome el cuerpo, probándome lodo y metiéndose mis pies en la boca.

    -¡Que rico, joder, pero que rico estás cabrón! -y me mordía los dedos y el talón logrando que gimiera de gusto, hasta que me cogió la polla y se la metió entera en la boca.

    -Tienes una buena verga a pesar de ser pequeño. -pero no me la chupó mucho tiempo, estaba muy excitado y a mi me tenía al límite, el hombre sabía dar placer con la boca y hacía maravillas con la lengua y los labios, su pene se movía entre mis piernas y le notaba muy caliente aunque seguía con su calzoncillo puesto.

    Me cambió de posición colocándome de rodillas y me empujó apoyándose en mi espalda, me abrió las nalgas y no tuvo reparos en comenzar a chuparme el ano, no se a lo que le sabría con la crema dilatadora que me había introducido pero no parecía importarle.

    Me dejó caer rendido sobre la cama, quería, necesitaba que me follara y me diera verga pero no se lo pedí, dejé que él siguiera su programa ya que no tenía prisas.

    -Ahora si que te voy a follar ese rico culito que tienes, te voy a dar verga hasta que grites pidiendo más putito bello. -se bajó de la cama y él mismo se quitó el calzoncillo, era dueño de una buena verga, redonda y chata, roma como sus pezones, parecida a la punta de las vergas de los caballos, se la sobó un instante y dejó que le viera los testículos, grades como pelotas de golf alargadas y colgando en una bolsa muy larga.

    Su verga era grande, enorme, pero la de Yasín era mayor y me había entrado en el culo sin muchos problema. Abrí las piernas suponiendo que me la quería dar en esa posición. Me sujetó de una pierna y tiró de mi hasta que me bajó de la cama y me abrazó por detrás metiendo la polla entre mis piernas, me salía por delante, a pesar de su barriga pegada en mis nalgas conseguía que su verga sobresaliera.

    Me subió un pie en la cama y con un brazo me abrazaba la cintura sosteniéndome, me golpeó la pierna derecha haciendo que la separara dejándole abiertas las nalgas, la verga buscaba la entrada de mi culo y bajaba y subía agachándose sin conseguir enganchar la punta de la polla en mi hoyito.

    Se la cogí y la apuntalé en mi ano, enseguida comenzó a empujar dando sacudidas hasta que mi ano cedió dejando que aquel duro tubo de carne se deslizara penetrándome, en aquella posición la penetración no era profunda, pero sentí como se me estiraba el recto haciendo sitio a la gorda verga.

    Me estuvo dado por el culo unos minutos en esa posición ejerciendo toda su fuerza de bruto, tuve que sujetarme pasando un brazo por su cuello para no caer, hasta que se sintió cansado y me bajó el pie al suelo y me agarró del cuello haciendo que mi cabeza golpeara en el colchón, y así inclinado sobre la cama siguió cogiéndome el culo.

    Ahora me sentía mejor y más a gusto sin temor a caerme, y empecé a sentir las delicias de tener aquel macho en mi espalda, dándome fuerte la verga por el culo. El hombre me atravesaba el cuerpo y yo gozaba, gemía entrecortado con la cara tapada por la ropa de la cama.

    -¿Te gusta puto? ¿Sientes la polla de tu macho? -me golpeó con la mano en una nalga exigiendo que contestara.

    -¡Sí, sí, me encanta tu rica verga! ¡Ayy! ¡Ayy! ¡Ayy!, es muy rico. -no se si me escuchaba pero si que se excitaba dándome polla cada vez con más ganas.

    Era una follada soberbia de macho entrenado y fuerte, con una polla poderosa y potente que me taladraba el culo hasta hacerme gemir como si fuera una puta.

    Aceleró los movimientos hasta hacerlos incontrolados, hasta que cayó en mi espalda dando resoplidos y metiendo verga en el fondo de mi culo depositando chorros de leche.

    Busque mi verga y me masturbé mientras el semental terminaba de sembrarme con su semen, no tuve que esperar mucho para que yo también me corriera manchando el suelo y la cama con la leche que tiraba.

    Estuvo un par de minutos cubriéndome el cuerpo con el suyo, la verdad ahogándome con su peso, respirando con jadeos en mi cuello.

    -Has estado sublime pequeño, me has sacado toda la leche que tenía almacenada. -se separó desenchufando la verga de mi ano y me dio una suave palmada en la nalga dejándome allí tirado en el borde de la cama, escuché correr el agua y como se lavaba sin moverme de aquella postura, hasta que salió.

    Al ver que no me había movido soltó una gran carcajada poniéndose la chaqueta y dirigiéndose a la puerta.

    -Vas a coger un frío en el culo niño, espero verte pronto si Eduardo lo permite. -salió cerrando la puerta y aún le podía escuchar la risa camino de la biblioteca.

    Cuando su risa se perdió en la distancia me levanté, sin darme cuenta pisé el semen que había tirado y a la pata coja fui al baño a buscar una toalla para recoger lo que había en el suelo.

    Me duché y me puse a terminar los deberes que me había puesto el profesor Oleguer a la mañana, también tenía los de Guido sin empezar, di por perdida mi clase de conducir por ese día y me dedique a estudiar.

    Cuando terminé ya era tarde y entro Carmen, la había enviado Eduardo para que arreglara mi habitación, supuse que su amigo el señor Millán se habría marchado, la dejé sola para que hiciera sus labores y no deseaba hablar con nadie en ese momento.

    Miré por la ventana, algunas hojas caían de los árboles y revoloteaban antes de posarse sobre la hierba del suelo, se había levantado un viento que movía las ramas haciendo que chocaran y que comenzaran a caer las primeras hojas ya amarillas del otoño. Me coloqué una chaqueta de punto y salí a la calle, hacía frío o yo lo sentía así.

    Llegué hasta el pabellón de verano, había una pequeña grua sobre un vehículo de ruedas, la estuvieron utilizando a la mañana para subir hasta el tejado, tenían que reponer algunas pizarras que estaban sueltas y también habían cubierto la piscina exterior con cristales curvados.

    Me senté en un banco de madera y me arrebujé en la chaqueta de lana. No tenía noticias de Pablo, desconocía el estado de su tía y cuando sería su vuelta. Seguramente se habría encontrado con Álvaro, si era el médico de su tía tenía que estar con él.

    Los dos hombres que quería y amaba estaban juntos, dispuestos a ayudarme según aseguraba Pablo, quizá…, seguramente tenía razón y debía hablar con Álvaro, no perdería nada porque nada había entre nosotros, las palabras de amor y deseo que nos comunicábamos y las promesas de amarnos. Tenía que entender que no había escogido que me secuestran para venderme, ¿pero qué podría decirle sobre lo que hacía? Nadie me forzaba para follarme, más o menos era consentido y hasta deseado. Una verga me volvía loco, y el ejemplo más cercano había terminado de ocurrir.

    Había disfrutado la verga del señor Millán con obscena complacencia aunque prefiriera las de otras personas, y ahí estaban parte de mis dudas para pedirle protección y algo más.

    En la cena Ana María estaba muy animada, la habían invitado a la representación de Mefisto, primera opera de la temperada, y la comida fue más rápida que otros días, necesitaba su tiempo para prepararse.

    En el salón me tumbé colocando la cabeza sobre las piernas de Eduardo y Dulce se colocó entre las mías también tumbado, puse la mano sobre su pecho sintiendo los latidos de su corazón, le pasé la mano con suavidad por la tripa y me lamió la mano.

    Después de la mala noche que pasé durmiendo poco, notando la ausencia de Pablo, quería compañía y esperaba que Eduardo se hubiera ofrecido a estar conmigo. Habían pasado las noticias y colocó la mano sobre mi cuello.

    -Millán ha quedado encantado de tus servicios, gracias pequeño, has hecho una buena labor, ¿te ha tratado bien? -su mano recorría lentamente mi cuello comenzando a entrar por debajo de mi camisa.

    -Ha estado bien, es amable y cariñoso.

    -Te enviará un regalo por lo bien que te has portado, quiere repetir la experiencia pero tengo otros compromisos, ¿te importará estar otra vez con él? -lo pensé un segundo, mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer, y en este caso no había estado tan mal.

    -No, no me importa, haré lo que mandes. -era lo que Eduardo esperaba oírme y fue lo que escuchó.

    Me despedí de él para ir a la cama, Dulce se quedó con Eduardo pero al entrar en mi habitación me había seguido y entró conmigo, me cepillé los dientes y me metí en la cama. Dulce saltó y se puso como estábamos en el sofá, apagué la luz y abrazado a Dulce me quedé dormido.

    El día había transcurrido sin incidentes y a la hora de la comida Ana María explicaba lo bien que se lo había pasado a la noche escuchando Mefisto, contando las distintas escenas de la obra y las tertulias del descanso, lo hacía tan entusiasmada que estuve tentado de decirle que me gustaría asistir a una de esas representaciones y si querría llevarme, pero me pareció muy atrevido.

    Preparé la mochila con la ropa de bailar, la toalla para la ducha y por último la bolsa de la guitarra para llegarme a las cocheras. No hizo falta porque Damián me esperaba en la escalera con el coche en marcha y se bajó para abrirme la puerta trasera.

    La hora de guitarra con Martina se pasó rápida, seguían acudiendo los mismos muchachos que al principio, cuando terminamos quería hablar de un nuevo portátil que se había comprado, era un tema donde no estaba muy interesado ni era un entendido como ella, o sea que me despedí para bajar a los vestuario y prepararme para el baile.

    Me vestí las mallas y una camiseta floja como hacían los demás. Noa se había tomado muy en serio la recomendación de Guido y me hacía trabajar duro ensayando distintos movimientos, en pareja o en grupo.

    Ese día no me sentía inspirado y no terminaba de hacerlo a su gusto.

    -No es tu día Ángel, vamos por la décima vez repitiendo el mismo paso. -pareció enfadada y al darse cuenta de mi cara de pena sonrió para animarme.

    -No me centro Noa, lo siento. -tampoco había estado muy bien en la guitarra pero Martina era tranquila y se tomaba la vida de otra forma.

    -No voy a tirar la toalla, practicaremos hasta que te salga bien.

    Poco a poco nos fuimos quedando solos, los estudiantes abandonaban la sala para cambiarse y algunos para irse a las duchas. Los últimos en salir fueron Ian y Guido. El muchacho se volvió al llegar a la puerta y me hizo un gesto apuntando a su cabeza y a Noa queriendo decirme que estaba loca. Reprimí la risa, no quería que se molestara si veía a Ian que se reía de ella.

    Tarde un cuarto de hora hasta que se dio por satisfecha y lo dejamos sin más.

    -Al fin lo logramos, si otro día vienes con las mismas ganas será mejor que no empecemos. -normalmente era una chica amable y simpática, pero ese día tampoco ella se había levantado de buen humor.

    Nos despedimos y cada uno marchó a sus vestuarios, iba un poco nervioso, me iba a retrasar y Damián tendría que esperarme, decidí que me ducharía al llegar a casa y que solo recogería mis cosas para bajar a la calle. Todos habían marchado, o eso es lo que creía, me pareció extraño que las luces de los vestuario y las duchas estuvieran encendidas, seguramente serían los de la limpieza que estaban en esta zona.

    Al entrar en los vestuarios escuché unos gemidos, como si alguien estuviera llorando, avancé hasta el pasillo central donde tengo mi taquilla, entre las dos filas tenemos un banco corrido, para ayudarnos a vestirnos y depositar las bolsas y la ropa, no podía dar crédito a lo que estaba viendo.

    Guido estaba totalmente desnudo, apoyando las manos en el banco bajo del centro, con el culo elevado por la posición, detrás de él, entre sus nalgas, estaba Ian con las mallas bajadas a las rodillas y sin camiseta, en ese momento con la pelvis pegada a las blancas y huesudas nalgas de Guido, se tiró para atrás hasta pegar el culo contra la taquilla y sacó la verga del culo de Guido, éste gimió y se inclinó más aún sobre el banco elevando el culo buscando la verga que Ian le retiraba.

    La polla de Ian justificaba el gordo paquete que enseñaba sin disimulo en las mallas cuando estaba en la sala de baile, tenía una longitud considerable, lo mismo que el grosor, y unos enormes testículos le colgaban sin dejar de moverse al compas de las metidas que daba en el culo de Guido.

    Retrocedí intentando no ses visto, Guido seguramente no me vio al tener la cabeza escondida entre los brazos, pero dudaba que Ian no me hubiera notado al tenerme en un lateral de su visión al final de las filas de taquillas.

    Salí al pasillo y apoyé la espalda en la pared dejándome deslizar hasta quedar sentado en el suelo. Que Ian era un buscón de culos hambrientos de verga no tenía duda alguna, porque eso pensé desde el principio al ver como presumía mostrando sus considerables atributos de macho, pero nunca pensé que a Guido le gustara recibir verga por el culo, y vaya verga que se tragaba.

    Me lo tomé con paciencia, no iba a interrumpirlos en lo mejor de su momento, solo me inquietaba que Damián estaría fuera esperándome. Diez minutos mas tarde salió Guido, se detuvo mirándome asombrado.

    -Pensaba que ya te habías marchado.

    -Noa me ha hecho repetir unos ejercicios y hemos terminado ahora. -claro que no me creyó la historia, se frotó las manos nervioso y no sabía donde mirar, como si hubiera cometido un pecado que le llevara al infierno, me parecía una actitud tan infantil que le sonreí y se despidió hasta la clase de mañana.

    Volví a entrar en los vestuarios, Ian estaba con un bóxer ajustado que le marcaba la polla, como si aún la tuviera empalmada y el culo de Guido no le hubiera sido suficiente para descargar el deseo sexual.

    Me moví rápidamente para llegar a mi taquilla y coger mis cosas.

    -¿Te ha gustado lo que viste? -tenía una sonrisa socarrona y picara en la boca y su tono era burlón.

    -Ni una cosa ni la otra, ¿por qué me tenía gustar? -se aproximó a mi y me quitó la mochila de la mano.

    -¿Crees que no te he visto, desde el primer día, mirarme el bulto de la verga? A ti te gusa la polla más que un caramelo a un niño. -me cogió la mano y la colocó sobre el bulto que se le marcaba en el bóxer.

    -Déjame Ian, me están esperando fuera. -intenté retirar la mano pero no me dejó, me hacía daño en la muñeca.

    -Se que te esperan niño rico, ya te he visto en ese cochazo, y al chofer boxeador que te trae y te lleva, pero ten claro que tu culito será mío, tiene que probar mi verga y luego me la pedirás cada día. -me abrazó y me besó los labios para soltarme seguido y dejar que huyera, porque eso es lo que estaba haciendo, escapar antes de sucumbir y pedirle que me diera su rica polla por donde fuera.

    Mayor sorpresa me llevé cuando vi a Damián hablando con el tipo del otro día, esta vez estaba cerca y pude ver mejor su cara patibularia y perversa, él me miraba muy fijo y sentí un escalofrío recorrerme la espalda, temeroso avancé hacia la puerta trasera, Damian me la abrió y entré cerrando con fuerza.

    Esta vez no se marchó, siguió de pie en la acera hasta que el coche doblo una esquina y dejé de verle.

    Seguirá…

  • Nuestra amiga argentina y el pendejo (02)

    Nuestra amiga argentina y el pendejo (02)

    Yo sigo contando lo que me pasa, porque estas son cosas que no se las puedo contar a ninguna amiga mía, ya lo van a entender, y a alguien se lo quiero contar, por eso lo hago por acá.

    Y para que entiendan el porqué no se lo puedo contar a ninguna amiga, ni siquiera con alguna que hemos cogido juntas, es porque me da algo de vergüenza, yo 24 años, me está cogiendo un pendejo de 18 que me tiene ¡re loca!, quedo como una boluda si se lo cuento.

    Martín, así se llama, es un pendejo de 18 años, que vive a dos cuadras de casa, yo me lo había cruzado un par de veces, con su novia, una nenita con ropa del colegio, hasta que terminamos cogiendo como ya lo conté. Para que se lo imaginen, al menos para mí, es re lindo, pero re lindo, un pelito rubio, casi amarillo, medio largo, pocos pelitos en el cuerpo y el cuerpo marcadito, y aparte re zarpado, o mejor dicho re jugado, se juega, y eso me gusta, no es como esos pendejos que por miedo no dicen nada, NOOO, ESTE SE MANDA COMO UN HIJO DE PUTA.

    Bueno la cosa fue así, después que cogimos, nos mandamos algunos mensajes y nada más, en los que me contaba que nunca había estado con una chica de mi edad (el forro me hizo sentir vieja), y que le encanto hacerme la cola (fue la primera vez que se la hizo a alguien) y la verdad que eso me calentaba mucho, me gusto entregarme a esa hermosura.

    Hoy a la tarde me manda unos whatsapp que les copio lo más importante:

    Martín: no querés venir a conocer mi casa???

    Yo: nene, nada, pero la verdad que no se que voy hacer ahí??? Que le vas a decir a tu vieja??? Q soy una amiga tuya???

    Martín: no, linda, mis viejos se fueron al campo, vuelven mañana, y mi hermano hasta la noche no viene del laburo

    Yo: ahhh, estás re zarpado pendejo

    Martín: no linda, no te propuse nada loco, me gusta estar con vos, dale venite

    Yo: no se hermoso, no quiero que te confundas, sos re lindo, y lo sabes jaja

    Martin: y porque me voy a confundir

    Yo: y si, nene, si estas solo, no vamos a merendar??? jaja

    Martín: y porque no??? queres que ponga la lechita yo???

    (Eso me vuelve loca del pendejo, tan chiquito y tan zafado)

    Yo: no ves??? Sos re zafado, nene

    Martín: fue en joda, dale venite te espero, no me digas que no, sos mas grande que yo, no te portes como una pendeja de 15 años, que no sabe que hacer!!!

    (Me cagó el pendejo, y tenía razón, me estaba portando como una pendeja, y no se equivocó, ¡porque soy una pendeja! Me siento mejor hablando con un pendejo de 18 que con un señor de 30 años, porque ya me pasó eso.)

    Yo: bue, en un rato voy

    La verdad, estaba, como siempre, como una boluda, medio nerviosa, caliente con esa adrenalina que me da de saber que me van a coger, porque sabía que iba a pasar eso, pero, digo que me van a coger de trampa, con un pendejo, a quien le estoy “enseñando” a coger, pero todo es más fuerte que yo y fui. Hoy no hacía mucho calor, pero para adelantar la cosa, me fui con una pollera y sin medias (así, no perdíamos tanto tiempo y yo se que cuando estoy así, me empiezo a calentar enseguida)

    Llego a su casa, y nada , el pendejo ya estaba al palo, me parte la boca, nos matamos con esos besos en que la baba empieza a salir de la boca y las lenguas llegan ¡hasta la garganta!, me lleva hasta el sofá y me sigue besando mientras sus manos ya estaban debajo de la pollera (por eso me fui así, porque eso me calienta y mucho) y yo sentía esas manos de bebé, como tocaban mis muslos, mi cola, él se saca la camisa y no pude dejar de comerle a besos ese lomito marcado que tiene.

    Le empecé a besar todo, todo de a poco, hasta llegar a su cintura, le desabroché el pantalón hasta encontrar esa hermosa pija que tiene que de a poco se la empecé a acariciar, ahí si, lo deje bien caliente, porque me tome mi tiempo hasta empezar a chupársela, primero se la acariciaba, mientras lo miraba y le daba muchos besos, hasta que no di mas y me la puse en la boca, yo de rodillas como una puta entregada a solo dar placer, el en el sillón, y se la chupe un buen rato, hasta que solita me subí arriba de el y me la clave en la concha y empecé a saltar a gemir y le decía: “así te gusta pendejo” “siiii, segui guacha”, me decía: “¡segui asi!”, y claro un pendejo lleno de leche no tardó mucho en acabar ¡y yo tampoco!

    Agarramos la ropa y nos vamos a su cuarto, pero esta vez fue el que me empezó a besar y a acariciar, empezó por los pies y no le quedo parte de mi cuerpo sin besar, ni acariciar, empezó, por mis pies, siguió por mis piernas, donde me las beso por largo rato, por lo que yo cada vez las abría más para sentir sus besos, mientras yo solita me acariciaba mis tetas, demostrando lo que me gustaba lo que me hacía, hasta llegar a mi conchita que me la empezó a comer, yo puse mis piernas sobre sus hombros, y le empujaba cada vez más la cabeza para que sintiera bien mis jugos, estaba re mojada y gimiendo, pero gimiendo mucho de placer, me encantaba lo que me hacía, el solo me la besaba, me metió la lengua hasta que le acabe en su boca, mientras me la chupaba explote en mi segundo orgasmo, mis piernas temblaban, no me importaba demostrarle lo caliente que estaba con lo que me hacía, y que pensara de mi lo que quisiera.

    Siguió, llego a mis tetas, me las besaba y yo con mi mano le agarraba esa pija hermosa que ya estaba re parada, me pongo de costado, me la pone en la conchita, que con lo mojada que estaba entro muy fácil, me bombeo un par de veces, la sacó e intento por la cola, lo tuve que ayudar un poco, pero no me importo, incline bien una de mis piernas para arriba (¿me explico?) hasta que entrara bien y ahí se puso re loco, yo me daba vuelta, le decía: “¿así te gusta bebé?, siiii, así quiero que me cojas bien por el culo, dale pendejo”, le decía yo: “¡rómpeme bien el culo!”, y me la metió como una bestia, esta vez no fue tímidamente, me hizo doler, y ese dolor después fue placer hasta que acabamos los dos juntos de nuevo.

    Nos quedamos un rato más en la cama los dos en bolas acariciándonos, como me gusta sentir que ese pendejo me acaricie ¡todo mi cuerpo!, y obvio hablando de lo que a él le interesaba, SEXO, me conto que con su novia cogía, pero nada que ver como lo hacía conmigo, que le encanta coger, que nunca había hecho un trio (me imaginé lo que venía así que le dije que se olvide de hacerlo conmigo).

    La verdad es que ya me tenía que ir, yo tenía que hacer otras cosas, y como despedida, le doy un beso en su pija y se le empieza a parar ¡de nuevo! Y terminamos cogiendo ¡de nuevo!

     

  • Cumpleaños de Montse

    Cumpleaños de Montse

    Se acerca el cumpleaños de Montse (Quien quiera saber más de ella, leer relato de presentación de mis amigos)

    Este año, el cumple de Montse caía en sábado, así que genial, mola muchísimo cuando tu día cae en fiesta, o no? la juerga se puede alargar hasta el domingo.

    Montse llevaba varios días pensando en cómo organizar las varias celebraciones, una la familia y otra por supuesto con nosotros. Así que una vez que lo tenía ya organizado, escribió en whatsapp:

    – Hola chicos!! Lo primero de todo, os tengo que decir, que tanto Javi y yo ya estamos recuperados del cumple de Jessy, GRACIAS POR PREGUNTAR, CABRONES!!! Nadie se ha dignado a preguntar como estábamos!! Bueno cambiando de tema el sábado ya sabéis que es mi cumpleaños! Os invito a cenar! Espero que podáis todos! Lo pasaremos genial!

    Todos fuimos contestando, empezando Jessy:

    – Oye Montse!! Yo sí que te dije, a los dos días!! Se por lo que se pasa y sabía que los primeros días son durillos… y cuenta conmigo y Edu al cumple, cacho puta!!

    – Tienes razón, Jessy!! Has sido la única, zorra!! Pero ya estamos a tope! Ayer mismo me fui a trabajar a unos domicilios donde supieron valorar mi trabajo gustosamente! Vaya follada me echaron!!

    – Montse, perdónanos!! Yo llevo unos días bastante desconectada con las tutorías en el cole, ya sabes, padres con ganas de follar lo que en su casa no pueden!

    – nosotros también! Perdónanos, se nos ha ido el santo al cielo y deberíamos haber estado más atentos!

    – Tienes razón Montse! Te pedimos disculpas, aunque conociéndote, así para el sábado tienes un pretexto para hacer una de las tuyas, no?

    – Ehh… bueno…una cosa no quita a la otra, aunque me hubierais preguntado, la idea que tengo la hubiera hecho igual!

    Todos tuvimos la certeza que el sábado sufriremos la ira de Montse, pero seguro que en el fondo lo disfrutamos como siempre.

    Era viernes, un día antes del cumpleaños de Montse y Jessy, que la conoce como todos, le escribió por privado:

    – Montse, que tal? Oye una cosa que me ronda por mi cabeza, para mañana necesitaremos material de curación, es que estoy en el trabajo y era por coger un poco de todo!

    – Hola Jessy! Aquí estoy con los preparativos! Ahora mismo he adquirido unos juguetes para la merienda-cena! Que ni te molestes en preguntar que es! Que no te lo voy a decir!

    – Ay Montse!! Que miedo me das! En cuenta coger un poco de todo, voy a coger mucho de todo!!

    – Ah, si eso tu coge por si acaso! Que todo puede ser!

    Llego el sábado y las felicitaciones a Montse no pararon. Yo como siempre, intento pensar alguna felicitación especial y pensando, se me ocurrió una foto que tenía guardada de hace unos años, donde Montse hizo de pionera metiéndose una botella de champan en el coño, pero introduciendo primero el culo de la botella, que es más ancho, fue todo un espectáculo, una vez que la tuvo metida, abrimos la botella y con ayuda nos sirvió una copa de champan a cada uno, pero yo quise beber directamente de la botella, y ese momento lo tengo mortalizado, asique, se la envié con el texto:

    – Felicidades Montse!! Cuerpecito pequeño, pero ahí estas con una botella en tu precioso coño!! Esta tarde más y mejor, aunque ya sé seguro que vas a disfrutar de nuestros cuerpos como más te gusta!!

    – guaaaa!! Que foto tan buena!! Ostias si me costó meterme la puta botella!! Y luego la sensación que tuve cuando la descorchaste fue bestial, ya que, aun se metió un poco más la botella

    Al mediodía, Montse estaba celebrando el cumpleaños con la familia exclusiva de Montse, vamos sus padres y sus tíos y primos, pero vamos en total 8. Y en un rato libre, escribió en el grupo:

    – Chicos sobre las 19.00 en casa! Que ahora estoy comiendo con mi familia, y digo voy a decirlo ya, que luego se me olvidara!!

    Yo-) ok. Y qué tal? Estas haciendo algo especial con tu familia? Anda cuéntanos un poco o mejor aún mándanos alguna foto?

    Mo)- que morboso eres!! Está bien! Le iré diciendo que vaya haciendo fotos a Javi! Y te diré más, ahora mismo estamos todos desnudos comiendo, ya le di esa condición!

    Yo)- Les has hecho desnudarse en la calle como a nosotros??

    Mo)- Nooo! A ellos les dejo desnudarse en casa

    Yo)- Ahh, genial! Y has preparado algo para jugar con ellos? Anda cuenta, que te tengo que sacar todo!! Que si no quieres, lo dices y ya está y nos vemos esta tarde!!

    Mo)- No he preparado nada, simplemente follaremos todos con todos, ahora comiendo, dejo que se vayan soltando, si eso entre Javi y yo, vamos incendiando el ambiente, con sobaditas bajo la mesa y pies entrometiéndose al comensal de enfrente y así para después del café, follaremos todos con todos!

    Mo)- Contento??

    Yo)- Mejor si nos mandas fotos!!

    Mo)- Eres imposible!! Está bien te mandare fotos! Quieres de alguien en concreto?

    Yo)- Bueno ya que estas, a tu madre hace mucho que no la veo!!

    Montse ya no me contesto, pero a las dos horas me mando una foto con su madre abierta de piernas, sobándose el coño, mientras Javi le metía la polla en la boca. Vamos que ni se dio cuenta de que su propia hija le había hecho una foto.

    Por otro lado, como es lógico, hicimos un grupo sin Montse, para ver que regalo le hacíamos, incluimos a Javi, por si sabía de alguna idea, pero como siempre no dijo ni mu. Tras bastante conversación, Sara que llevaba sin intervenir, dijo:

    Sa) Bueno vamos a recapitular, tenemos seguro que tú, Sam, le pones el piercing en el clítoris, y bueno ahora, en que nos decidimos, porque veo en general que no lo tenemos nada claro

    Ca) Además nuestro espía, no dice nada!!!

    Je) Y claro si tuviera una habitación para jugar, como solemos tener casi todos! Pues le iríamos comprando cosas, pero así…es difícil!

    De repente se observa que Javi está escribiendo.

    Ma) Aleluya!! Que Javi escribe!!

    Ja) no tenía ni idea como ayudaros, pero creo que puede estar bien algo para decorar la terraza, que creo que va a ser su habitación especial!

    Je) bueno, ahora se nos abre ya el abanico!! Siempre se acierta con renovar los juguetes, pero habrá que sorprender en algo! Que os parece unas esposas pero ancladas en la pared, como unas argollas

    Ma) me encanta la idea Jessy, además conociéndola seguro que querrá usarlas con nosotros!! Por mí ya está decidido, el piercing, un juego de fustas y las argollas

    Ca) yo añadiría las bolas que se ponen en la boca, esta noche he soñado con que he llevado una y buff, he amanecido con las sabanas mojadas!!

    Sa) si además, si seguimos pensando en que Montse tiene preparado alguna de las suyas, nos vendrá bien para que ahogar nuestros gritos!!

    Faltaba una hora para que fueran las 19.00 y Montse ya estaba preparando una mesita con los juguetes que quería usar, únicamente eran unos guantes recubierto de lija dura, estaba dispuesta a preparar una buena sangría.

    Llego la hora de la quedada y a los minutos ya sonó el timbre, al asomarse por la ventana Montse, vio y dijo:

    Mo)- Anda Jessys y Carol! Que puntuales!! Aunque ya os digo que no hay castigo para los últimos!! Jajaja! Bueno, ya sabéis, a que esperáis, desnudaros y os abriré la puerta.

    Je)- Joder Montse!! Para un día que no queríamos ser los últimos, no sirve d nada!!

    Mientras se desnudaban llegaron Sara y Mike, y tras saludarse, siguieron el camino desnudándose. Cuando ya terminaron Jessy, Carol y Edu, dijo Montse:

    – Ya que estáis esperad a Sara y Mike!!

    No le hizo mucha gracia sobre todo a Carol y cuando vio aparecer a nacho y María, dijo:

    – Que! Montse también debemos esperar a que nacho y María se desnuden?

    – jajaja! Si, Carol y ahora por bocas, vais a esperar a todos, aunque mira, ya vienen!!

    Sa)- Anda que extraño!! Que llegáis los últimos, vais a tener castigo y de Montse!!

    Je)- bahh, que no, que hoy no hay castigo para los últimos, estos algo sabían, seguro!!

    Mo)- Pues no bocazas!! Nadie sabía nada, hoy todos tenéis la misma sorpresa!!

    Yo)- No sabía nada!! Además parece que teméis a Montse!! Si casi llegáis antes de la hora!!

    Una vez ya desnudos, todos, Montse abrió la puerta y fuimos subiendo a su casa, nada más entrar, nos dio unas pinzas especiales con unas puntitas muy visibles y nos dijo:

    – Creo que no tendréis dudas de donde las quiero puestas y chicos, vosotros también, ehh!!

    Todos nos quedamos viendo las pinzas, que no nos dimos cuenta, que llevaba un típico traje de femdome, dejando visibles sus tetas y coño, con una coleta y en la mano una fusta. No le faltaba ningún detalle para ser una femdome total. María fue la primera en fijarse y dijo:

    Ma)- Joder Montse!! Das miedo con esa ropa! Pero también un tremendo morbo!

    Todos al oír semejante comentario, dirigieron la mirada hacia Montse y las caras de asombro fueron inmediatas. Volvió a hablar Montse:

    – Bueno ahí he preparado, bueno, no, ahí hay unas pizzas que he comprado, no me apetecía preparar nada. Bebida se encarga Javi y aunque suene mal, venga, que regalos tenéis!! Que quiero usarlos yaa!!

    Ca)- Joder Montse!! Sí que quieres ir al grano!! Como quieras!! Por cual quieres empezar!!

    Yo)- Muy bien Montse, bien directa!! Por cierto, como se clavan estas pincitas!! Eres muy perra!!

    Mo)- Pero viéndote la polla, te deben gustar, o bueno también puede ser por lo que ves! Bueno antes de que sigas!! Ahí fuera tengo la camilla para que procedas a ponerme el piercing en el clítoris, hazlo cuando quieras!

    Yo)- Bien!! Un regalo lo has acertado!! Pero en este sofá sobrara, ya que, este regalo tiene algo que ver, anda ábrelo!!

    Eran 10 cajas de tamaño pequeño y cuando abrió una y vio lo que era, no se esperaba esto, asique, Sara le explico:

    – no te gustan!!? Tienen muchísimos usos!! Y como nos ha dicho Javi, que quieres adecentar la terraza y darle un toque del tipo del que nos gusta, pues unas argollas en las paredes para sujetarnos de mil formas posibles!

    Montse mira a Javi, diciéndole:

    – Pero tu cuando me has oído que quiero un terraza sádica, creo que mejor no se puede resumir!! Aunque bueno, tampoco es tan mal idea…pero debía decidirlo yo!! Es que más tonto no puedes ser!! Sabes que te digo que tú también vas a tener sorpresa!!

    -Ja)- Pero Montse, el otro día dijiste que querías darle un toque diferente, pensé en este tipo de toque diferente!!

    Mo)- Ainss!! Bueno, que no me parece mala idea, además el que lo vas a usar más eres tú, asique…

    Mo)- Es más… os parece que os diga dónde ponerlas y las vais poniendo??

    Ma)- Si, era nuestra idea! Mientras Samu te pone el piercing en el clítoris, los demás hombres van haciendo la chapuza!

    Je)- Y toma, este es el último!!

    Mo)- Seguro que lo adivino, alguna renovación de juguetitos! Me encantan!! Gracias chicos!! Sobre todo estas bolitas, porque vais a estrenarlas todas! Las fustas no creo…

    Montse salió a la terraza y rápidamente hizo una marca donde quería las argollas y cuando Javi trajo las herramientas, Montse y yo nos fuimos al sofá, donde ella pronto se tumbó, se abrió de piernas y yo procedí con la bomba de vacío, para agrandarle el clítoris.

    Una vez que el clítoris de Montse parecía una pelota de tenis, yo fui a por el material para realizar el punzonamiento, Montse permaneció de la misma posición, asique tenía muy expuesto su coño hinchado y de repente oímos gritar a Montse:

    – Carol!! Pezado de putaaaa!! Que cojones haces!!! Aggghhh!!

    Al oír los gritos observamos a Carol con una fusta, dándole azotes durísimos, hasta llegar a los 34 años que cumplía, todos observamos la locura que había cometido Carol, porque también sabíamos que lo pagaría.

    – Andaa, Montse!! Te he hecho un regalo personalizado!!! No te ha gustado o qué?

    Mo)- Te mataba ahora mismo! Pero deseo ese piercing en el clítoris más!! Eres una zorra malvada y esto no te preocupes que lo pagaras caro!!

    Yo di una breve pausa, antes de empezar con el piercing y cuando Montse me aviso, comencé con la faena. Mientras en la terraza se comentaba la jugada de Carol, con ella presente, la primera en avisarla fue Sara:

    Sa)- Carol! No sabes en el lio que te has metido!! Si tenía duda con quien empezar su sorpresa, se lo acaba de servir en bandeja y además no tendrá ningún miramiento!!

    Ca)- Anda! Que no será para tanto, unos azotitos como los míos y poco más…exagerados!

    Ma)- no hija no!! Montse es muy vengativa y si ya veníamos muy expectantes, si fuera tú, tendría miedo!

    Je)- AY! Carol porque crees que te metido prisa para venir! Que al final no ha servido de nada, pero es que ahora…buff, vamos a flipar!!

    Ca)- Joder, chicas!! Me estáis metiendo mucho miedo!! No exageréis!

    De repente Montse aparece ya con el piercing en el clítoris puesto y dice:

    Mo)- Os gusta!! Joder a mí me encanta!! Ah y Carol, no exageran nada!! Asume que te has pasado y que lo vas a pagar muy caro y no voy a tener ningún reparo en acerté sufrir muchísimo!!

    Todas dijeron algo, empezando Jessy, mientras Carol se quedó más blanca que la pared

    Je)- Buahh, te queda genial y ya verás cuando te corras, que gustazo da!! Parece que te entra directamente una corriente eléctrica por el agujero del piercing!

    Sa)- Joder quiero un ya!! Además es que queda genial, casi mejor que lo típicos en el ombligo!

    Al rato, vienen los hombres que Javi dice:

    Ja)- Chicas! Ya están puestas todas las argollas!! Montse ya puedes empezar con tu sorpresa!

    Yo)- Eso!! Desvélala, que como siempre nos tienes en ascuas!!

    Mo)- Está bien! Aunque, aun tendréis que esperar un poco más para saber mi sorpresa! Primero vamos todos a la terraza y vamos a usar las argollas, quiero que todos estéis enmarcados y después estrenaremos estas bolitas para vuestra boca!

    Nos distribuyó por toda la terraza, donde había argollas, uniendo una mano atada y pasando la cuerda por la argolla para atar la mano de otra persona. Aunque teníamos movimiento, era muy limitado. Luego nos maquillo poniéndonos una bola a cada uno en la boca. Cuando nos puso todas, con toda tranquilidad dijo mientras se iba de la terraza:

    – Ahora vuelvo, quiero que empecéis a salivar y así traigo ya mis objetos!!

    No sé cuánto tiempo paso, pero lo suficiente para que las primeras salivas se vieran, por fin aparece y se le ve que lleva puestos unos guantes recubiertos de lija y parece que bastante dura, Montse queriendo llevarnos un poco más al extremo, dijo:

    – Os gusta mis guantes!! Ay, que tonta si no podéis articular palabra!! Bueno ha llegado el momento de descubrir mi sorpresa, el titulo seria Pajas y fistings sangrientos!! Que os parece? Os voy a pajear y hasta que no os corráis no voy a parar… me da igual las consecuencias, luego Jessy, si está en condiciones os curara como siempre hace!

    La cara de pánico de alguno de nosotros fue delatante, destacar sobre todo la de Carol, además sabiendo que seguro que ella tiene doble ración, aunque no sabemos el que.

    Ya que ninguno podíamos hablar salvo Montse, siguió hablando, mientras paseaba por la terraza y nos rozaba con los guantes por nuestros cuerpos:

    – notáis como os roza la piel!! Ya veo que sí, porque alguna mueca ponéis, pero también veo que los pezones se os ponen duros, asique parece que algo también os gusta, voy a ver si están mojados esos coños! Tranquilas que voy a comprobarlo con los pies!! Iremos poco a poco…

    Se notó que la venganza a Carol estaba iniciándose, porque si todos los demás nos rozó con los guantes muy suavemente, con ella fue un poco más brusca, pasando además por zonas más sensibles como sus tetas. Una vez que acabo de dar a probar a todos, siguió con su monologo:

    – Si os digo la verdad, tengo muchas dudas con quien empezar, una cosa tengo claro Jessy serás la última, no tengo que dar la razón, porque todos os la imagináis! Asique creo que al final lo hare a suertes, excepto Jessy que será la última, cada uno tirara el dado y haremos el orden de juego y el orden de tirada por orden alfabéticamente, anda Carol eres la primera en tirar!

    Se acercó a ella y antes de darle el dado para tirarlo, le volvió hacer una acaricia por sus tetas, pero esta vez apretó lo suficiente dejarle marca. Después de Carol tiro el dado, Montse fue pasando por todos, haciendo una acaricia y dándole el dado para que lo lanzara, Siendo el orden el siguiente:

    – Bueno ya tengo el orden, ahora tengo la duda de empezar por el primero o por el ultimo, voy a ver quién son, anda que casualidad, si es Carol la primera y Sara la última! Pues pensándolo mejor, voy a empezar por la ultima, que el amor de cuñadas que tenemos gustara para romper el hielo!

    Carol de primeras respiro tranquila pero momentáneamente, en cambio Sara, hizo gestos afirmativos, y Montse que quería saber que decía, le quito la bola de la boca y le pregunta:

    – Qué opinas Sara? Te parece bien, que empiece contigo?

    – Si cuñadita… haz los honores conmigo! Aunque sea contradictorio, tengo ganas de probar y lo más fuerte es que mi coño también lo desea, porque está chorreando!

    – No me sorprende nada, que tu coño este chorreando! Además estos pezones los tienes muy duros. Pues no se hable más, quiero sujetarte las piernas y así yo obrare sin interrupciones y la idea es soltarte de las argollas y aquí en el medio en la camilla, te uniré las manos con las piernas, y te sujetare el cuerpo a la camilla. No te voy a preguntar si te parece bien, porque lo voy hacer igual…

    Sara afirmo gustosamente y Montse procedió a la preparación, cuando Sara ya estuvo sujeta por todas partes, le volvió a poner la bola en la boca, para ahogar los posibles gritos. Montse se puso el guante y se colocó entre las piernas de Sara y comenzó a meter un dedo tras otro, hasta que fácilmente se coló toda la mano dentro del coño de Sara, hasta este momento, Sara hacia muecas de dolor pero normales, la mano de Montse permanecía quieta y dijo:

    – Bueno Sara, ahora va a empezar lo bueno!! Voy a empezar a mover la mano como si fuera una polla, hasta que no te que te corras salvajemente! Empiezo…

    La primera acción fue girar la muñeca hacia un lado y hacia otro, con el fin de que rozaran todas las paredes vaginales, y vaya panorama, porque simplemente con ese gesto y empezaron a asomar las primeras gotitas de sangre, por parte de Sara, se le veía gesticular con mucho dolor pero también fluía otro tipo de líquido en su coño, asique húmeda seguía estando. La siguiente fase y ultima empezó y con mucha fuerza, entraba y salía la mano de Montse rapidísimamente, de vez en cuando, hacia una penetración muy profunda, llegando a meter hasta casi el codo dentro y una vez allí hacia varios giros. Eso se vio clarísimamente que Ahí Sara estaba al límite, ya que, estaba rozando en el cuello del útero prácticamente. Destacar que el guante si era blanco al principio, ahora era todo rojo ensangrentado e incluso toda la entrepierna y el la camilla estaba empapada de sangre. Montse decidió parar y saco la mano y sorprendentemente salió un chorro como si Sara se hubiera corrido.

    Todos flipamos y Jessy, que ya se había preparado, para cortar todas las hemorragias, no se pudo callar:

    – wualaaa!!! Si se ha corrido, la pedazo de guarrra!!! y tiene el coño que parece un rio de sangre!!

    Jessy se puso un guante lo embadurno con crema cicatrizante y metió la mano dentro del coño de Sara, llegando hasta el cuello de útero, incluso intento meter un dedo en el canal por si acaso había heridas dentro. No habían pasado ni 5 minutos, que ya no salía nada de sangre del coño de Sara, eso sí, se le veía muy irritado, Montse al ver que Sara se estaba recuperando, fue desatándole y también le quito la bola de la boca…

    Mo)- Sara, cuéntame, que tal? Que sensaciones has tenido?

    Sa)- Buff, si tuviera que hacer una comparación, ha sido parecida cuando juego con la escobilla del W.C. con la diferencia que las púas de la escobilla se clavan y cuando la intentas mover, lo que hace es que la herida que produce la púas se agranda y el dolor va a rachas y con este guante, el dolor es un poco menos pero muy constante!!

    Je)- Pero… vamos a ver, Que narices has hecho, para poderte correr como te has corrido!

    Sa)- que quieres que te diga, me gusta este tipo de juegos!! Me pone muy cachonda sentir dolor mientras me follan con cualquier cosa, no lo puedo evitar!!

    Mo)- Bueno pasemos al siguiente, te toca Mike. Sara desátalo y luego que Mike te ate, donde estaba el, ahh y ponte la bola en la boca, quiero que sigáis todos con las bolas, salvo lo diga yo, que para eso es mi cumpleaños, para que cumpláis mis deseos.

    Sara no puso ningún inconveniente e hizo todo lo que dijo Montse y cuando tuvo a Mike a su lado, le dijo:

    Mo)- como ya he dicho vas a hacer todo lo que yo te diga, excepto una cosa que vas a poder elegir, y esa cosa es, quieres estar boca arriba o boca abajo en la camilla, como ves tiene un agujero para que metas la polla por ahí…

    Mi)- Ehh. Pues no sé, venga boca abajo!!

    Mo)- venga pues, mete tu polla en el agujero y túmbate y que sujetare todo el cuerpo y ya empezare a pajearte y ya sabes deberás correrte… aunque viendo lo dura que la tienes no creo que te cueste mucho, te ha gustado lo que le hecho a tu mujercita no?

    Mi)- buff, no sé, si con tanto dolor que me vas a infringir, va a ser tan fácil. Pero si tengo que reconocer que ya me acostumbrado a disfrutar mucho cuando Sara recibe o se auto infringe estas cosas!

    Mike se coloca en la camilla como acordaron y Montse le sujeto todo el cuerpo fuertemente para que no pueda moverse y seguidamente con un guante nuevo se colocó debajo de la camilla y comenzó a pajearle, al instante, con una par de sacudidas, el frenillo empezó a sangrar, con su previo intento de moverse Mike, pero sin éxito. Luego el pulgar se apoyó en el prepucio y fue otro momento doloroso y a partir de ahí, la paja fue cogiendo velocidad, el goteo de sangre fue en aumento, la polla de Mike ya estaba toda ensangrentada y como ya adelanto Montse, Mike empezó a eyacular, dándole el orgasmo más doloroso que había tenido nunca, ya que los espasmos con todo en sangre viva fueron muy duros.

    Jessy, que era la única que podía hablar, volvió a decir:

    Je)- Joder…otro que se ha corrido, teniendo la polla hecha trizas!!

    Montse ya desato a Mike, él se dio la vuelta en la camilla y Jessy entraba en acción, esta vez no se puso guante y se puso crema cicatrizante y la fue masajeando toda, haciendo hincapié en las zonas más sensibles. Mientras Montse ya llamo al siguiente:

    Mo)- Vamos, siguiente, Samu, no voy a contarte lo mismo! Ahora cuando acabe Jessy te colocas como quieras…

    Jessy termino y volvió a atar a Mike en las argollas, después yo me coloque boca arriba y Montse me ato, y comenzó mi paja, fue parecía pero al estar bocarriba, algún roce también le llego a mis huevos, el dolor fue infernal y sobre todo viendo como cada vez salpicaba más sangre, pero al final, llego mi orgasmos súper doloroso.

    Montse sin preocuparse como estaba, se fue a por Edu, el siguiente, lo desata y le quita la bola y dice:

    Mo)- veamos Edu! Tu eres el hombre con menos experiencia en este tipo de cosas, veremos cómo te portas!!

    Ed)- Estas muy mal de la cabeza!!! Pero vamos nadie se salva de aquí!!

    Mo)- Ayy, Edu! No sé por qué, pero estás acojonado, porque no tienes claro si vas a ser capaz de correrte

    No contesto, pero se le veía preocupado, se puso boca abajo, no quería verlo. Por otro lado yo ya estaba atado en las argollas y Montse ya estaba con un guante preparada para otra paja.

    Hizo los mismos pasos que con Mike y el primer contratiempo llego, no se le llegaba a poner dura, con la consecuencia que Montse probaba apretar más, darle más rápido, agravando más si puede la situación, a Edu se le escuchaba perfectamente sus gritos y sobre todo pedía ayuda a Jessy, pero Montse se lo prohibía. Montse seguía pajeando, pero se veía que no podría terminar bien, asique Montse se le ocurrió una idea:

    Mo)- Jessy trae un juguete, que a este le hago correrse si o si…

    Jessy lo trago rápidamente y se lo dio a Montse, ésta aunque tuvo que parar un instante la paja, cogió el juguete y empezó a incrustárselo en el culo, que al parecer, según los gritos ahogados de Edu y la reacción de Jessy, Montse dijo:

    Mo)- Que pasa Edu, es la primera vez que entra algo por tu agujero de salida??

    Je)- Ostia!! Montse, putaa… que loca estas!! Pues claro que su culo esta sin estrenar!!

    Mo)- Pues que se joda y la culpa es tuya!!

    Montse volvió a la paja, con más saña si podía y con la otra mano no dejo salir el juguete del culo de Edu y aunque parezca extraño, la polla de Edu empezó a crecer y ponerse dura y milagrosamente Edu termino por correrse. Destacar que lógicamente, de momento, fue la polla que peor estaba, pero Jessy como siempre hizo milagros, le corto rápidamente todas las hemorragias.

    Montse al ver el orden, el turno era de María, mientras la desataba y le quitaba la bola dijo:

    Mo)- Bien, por fin… después de 3 pollas, tengo ganas de destrozar un coño, buff y el de María!! Lo pasaremos bien, a que si?

    Ma)- buff, no lo sabes bien… estaba ansiosa de que me tocara yaa!! Vamos! Destrózame el coño yaa!!

    Mo)- Sera un placer!

    Una vez que Montse termino de atar a María, se puso otro guante nuevo y comenzó a introducir los dedos y con la misma facilidad que entro la mano en el coño de Sara, entro en el coño de María, hay que decir están a prueba de todo. Montse con la mano dentro, empezó a hacer de nuevo los movimientos que le hizo a Sara y como no, hubo los mismos resultados, guante ensangrentado al instante, gritos ahogados pero con una especie de placer y como colofón tras sacar la mano del coño de María, chorrazos de flujo ensangrentado salieron disparados. Jessy se puso manos a la obra, pero no se cortó en decir:

    Je)- Ala! otra putonaaa que se corre gustosamente! Soltando chorros de sangre prácticamente, es flipante!!

    Montse ya llamo al siguiente y al ver quien le tocaba, dijo:

    Mo)- Uy!! Si el turno de mi maridito!! A ti no te doy a elegir, te quiero boca arriba, quiero verte como sufres!

    Javi no abrió la boca e hizo lo que le dijo su mujer. Una vez que estaba atado, Montse comenzó a pajearle, y la sangre rápidamente hizo presencia, notó que esa polla que tan bien conocía se estaba poniendo dura y que pronto se correría, asique mirándolo a la cara y sintiendo que la corrida era inminente, soltó la polla de Javi, esperando unos segundos, los gritos ahogados de Javi, fueron traducidos por Jessy:

    Je)- Aibaaa que zorra que eres!! Sabías que se iba a correr y le has cortado el orgasmo!!

    Esta acción la repitió 3 veces más y cuando se corrió y quito el guante, se vio que superaba a la polla de Edu, en cuanto a la polla más despellejada, pero Jessy supo sanarla perfectamente.

    Montse volvió a mirar la lista y era el turno de nacho, en este caso las palabras sobraron, una vez desatado de las argollas, se tumbó boca abajo, Montse lo ato como a los demás y cogió un guante nuevo y empezó a pajearle.

    Parecía que iba a tener el mismo problema que Edu, que no se le ponía dura, asique Montse sin pensárselo, le endiño el juguete en el culo, que gracias a María, este culo sí que estaba inaugurado, asique rápidamente cogió la dureza necesaria y al instante logro correrse.

    Jessy ya no comento nada, porque de una forma u otra Montse conseguía que todos se corrieran, curo a nacho perfectamente y Montse miro la lista y se le puso una sonrisa en la cara y mientras nacho se cambiaba por Carol, se fue a por un guante, pero todos vimos que traía 2.

    Mo)- Bueno Carol, llego tu turno!! Ya sabes, túmbate en la camilla.

    Ca)- Oye Montse, no te pases, vale? porque llevas dos guantes?

    Mo)- Vaya, vaya, Carol! Ahora vienes pidiendo, como se dice, ah si, clemencia! Y cuando a traición, me has dado 34 azotes en el coño hinchado? Que pensabas? Aunque sabes que te digo que no me interesa…

    Directamente le pone la bola en la boca y ya no quiso escucharla más, procedió a pasarle las cuerdas como a todas y las sorpresas para Carol empezaron, le puso una pinza en cada pezón, las cuales estaban unidas y después le dijo a Jessy:

    – Quiero que mientras Carol prueba los guantes, tengas lo más tensa la cadena de los pezones! Espero que me hagas caso, solo te digo que la siguiente eres tú!!

    – Que perra y masoca que eres!! Pero no te preocupes que estos pezones van a estar bien estirados!!

    Carol no podía articular palabras, pero sus ojos hablaban con una mezcla de miedo pero a la vez en el fondo también se veía excitación. Montse se puso el guante ya, y antes de empezar, le toco el coño y con su sonrisa malvada dijo:

    – Uy!! Si tu coño esta chipiado!! Aun te va a gustar lo que te voy a hacer y todo!!

    Montse comenzó a meter un dedo tras otro y cuando ya tuvo toda la mano dentro, que entro bastante fácil, no tanto como en los coños de Sara y María, Seguidamente empezó con los giros de muñeca, pero de forma más brusca y de nuevo, otra sorpresa entro en juego, otra pinza, la cual, fue a parar a su clítoris, que hizo aumentar el dolor, que aunque ya era insoportable y las gotas de sangre ya asomaban a buen ritmo, asique Montse empezó con la segunda parte, el mete-saca de su mano, y en cada embestida intentaba meter más brazo, cuando tenía todo metido, intentaba girar la mano y moverla en todos los sentidos posibles. Carol se le veía sufrir y lo peor todavía no se notaba que tuviera el orgasmo cerca, asique Montse siguió acelerando el ritmo, el guante ya estaba todo teñido de rojo y lo más bestial es que la sangre ya salía a borbotones, pero como siempre, sin razonamiento alguno, Carol llego a tener el orgasmo. Pero todos sabíamos que no había acabado y Montse lo hizo saber:

    – te ha costado tener el orgasmo, Ehh, Carol!! Bueno pues ahora vamos a por el extra por zorra inconsciente!

    Aun con la mano dentro del coño, sujeta el guante e intenta sacar la mano dejando el guante dentro de su coño y se pone el otro. Nadie sabía que intenciones tenia, pero las hizo saber:

    – bueno, Carol, ahora te voy a obligar a que tengas un orgasmo clitoriano, vamos que te voy a rozar con este nuevo guante el clítoris hasta que te corras, pero antes voy a decorarte las tetas un poco!!

    La cara de Carol lo decía todo, aun seguía con todo el dolor que le producían las heridas y el guante dentro de su coño, no paraba de llorar de dolor. Montse procedió, primero le soltó de un tirón las pinzas de los pezones, el grito fue desgarrador y seguidamente agarro esas tetas y comenzó a rozar duramente esas tetas y esos pezones, rápidamente se pusieron rojas y en breves esos rozamientos hicieron mella, sobre todo en los pezones, y sin parar empezó a frotar fuertemente en su clítoris, que empezó a segregar sangre al segundo. Carol no podía más, no paraba de gritar de dolor, además se añadía, que al apretar contra su clítoris, lo que hacía es que el guante que tenía dentro de su coño también se empecerá a mover, todo muy loco, el cuerpo de Carol estaba ensangrentado, pero aun así, aun con un dolor infernal, su cuerpo supo sacar placer de esta situación y volverse a correr. Este segundo orgasmo fue ya demasiado y predio un poco la consciencia, pero la rápida intervención de Jessy, la hizo despertar al instante y ya se encargó de sanarle todas sus heridas, mientras dijo:

    – Jodoo!! Montseee! Estas muy locaa!! Casi la matas desangrada!! Además es que se ve la diferencia entre Sara y María que disfrutaban con este tipo de orgasmos, pero Carol se ha demostrado que no, que sus orgasmos han sido forzados 100%

    – Jessy! Déjate de tontadas, ya me conocéis! Cuando yo mando, que nadie me jodaa!! Y ella me ha jodido, asique que se jodaa!! Venga termínale de curar que la siguiente eres tú!! Y no me calientes más!!

    Jessy ya no abrió la boca más y se centró en curarle todo el cuerpo a Carol, una vez que acabo, que le costó mucho, Montse dijo:

    – Ya sabes la vuelves a poner su argolla y venga, tu turno, a la camilla!

    Jessy hizo lo que dijo Montse y ya estaba tumbada, Montse procedió a sujetar su cuerpo, y no pudo mirar sus tetas tan apetecibles que tiene, asique tras tenerla sujeta, cogió el guante y para sorpresa de todos y sobre todo de Jessy, Montse comenzó a rozar sus tetas fuertemente, Jessy empezó a gritar de dolor, pero llevaba la bola puesta, diciendo:

    – cuando te ataba, tus tetas me han dicho: “tortúranos” y no he podido negarme!!

    Como era de esperar, pronto las tetas de Jessy se rompieron en pequeñas heridas, asique Montse se puso entre sus piernas y comenzó a meter un dedo tras otro, hasta meterle la mano entera, que entro igual de fácil que en los coños de Sara y María, realizo la mismas maniobras, primero los giros de muñeca y luego las penetraciones más profundas que podía. Sorprendentemente fue la que más rápido se corrió y antes de que Montse se pusiera a curarla, le dijo:

    – Mira la zorra esta!! Llamando putas a Sara y María, por correrse de esta forma y ella ha sido la que más rápido se ha corrido!!

    Jessy como no podía hablar no dijo nada, pero Montse le dio la oportunidad, quitándole la bola de la boca:

    – Joder!!! Pensaba que era imposible correrse!! Que sensación más rara, dolorosa y placentera a la vez!! Montse, deberías probarlo!!

    – No, hoy es mi cumpleaños y como siempre lo que tenía en mente era disfrutar de vuestro coños y pollas y lo he hecho con creces!! Solo tengo que decir gracias y bueno ya sabéis, cuando queráis destrozarme el coño, aquí tenéis una forma muy válida!!

    Tras este discurso final, nos fue quitando la bola de la boca y nos agradeció con un morreo muy húmedo a cada uno. Y poco a poco nos fuimos cada uno a su casa.

    FIN

  • A los 45 años me atreví a experimentar con un hombre

    A los 45 años me atreví a experimentar con un hombre

    La verdad es que mi idea de este relato no es dar detalles de los encuentros que sostuve. Es más poder saber que alguien más sabe lo que hice.

    Soy heterosexual, a pesar de haber tenido varias veces sexo con un hombre, me sigo considerando heterosexual. Tengo 45 años y he tenido muchas relaciones con muchas mujeres. Estuve casado casi 20 años y he tenido muchas parejas sexuales durante mi vida. Cuando era más joven tuve una aproximación con un amigo. Nos masturbábamos, el uno al otro, después nos hicimos sexo oral varias veces, y la última vez que tuvimos contacto físico, yo lo penetre a él. La idea era que el también lo hiciera conmigo, pero casi nos descubrieron y después nos alejamos.

    Esa experiencia, que en mi recuerdo no puedo asegurar cuanto duro, pero si estoy seguro fueron varios encuentros, no me genero ninguna angustia, pues para ese momento ya me gustaban las chicas y estaba comenzando a experimentar profundamente con algunas. Cuando tenía 35 años más o menos, empecé a ver videos donde hombres tenían sexo con otros hombres en intercambios de pareja o en tríos bisexuales y eso despertó la fantasía de hacer algo similar.

    Con mi esposa llegue a usar su consolador y en algunos momentos que ella lo usara conmigo, pero sin ninguna emoción, así que eso no progreso y yo seguí haciéndolo solo. Seguí viendo los videos y estimulándome. Hace poco tiempo, en mi última relación seria, teníamos la intención de hacer muchas cosas, entre ellas hacer un trio con un hombre para tener ambos sexo con él. Me encantaba la idea de ver a mi novia cogida por otro y más que el después de cogerla a ella lo hiciera conmigo.

    Por razones diversas, no tuvimos la oportunidad de llevar a cabo las fantasías y hace un par de meses, después de un evento que dirigí, me contacto uno de los participantes y me invito a tomar un café. Yo sabía exactamente que quería. No por que tuviese ningún deje homosexual, al contrario, es muy varonil, pero si sabía que no había mucha razón para que me invitara a encontrarnos. Yo decidí que quería experimentar. Quizás me paraba de la mesa y me iba a mi casa o podía salir algo más. El encuentro fue muy amistoso y después de una segunda vez me manifestó su interés. Yo le dije que me interesaba también pero que no estaba del todo seguro. Fui claro con él y él se mostró comprensivo, aunque siguió insistente.

    Llego el día de vernos y fui a su casa. Esa noche por primera vez tuve sexo completo con un hombre. Fui activo y pasivo. Ambos nos comportamos exactamente como esperaba. Ambos fuimos hombre teniendo sexo aunque cueste entenderlo. No hubo actitudes femeninas, si de locas. Él quería ser penetrado tanto como quería serlo yo por él. Lo que me preocupaba mucho era el tema salud. A todas estas hablamos muchísimo, pues él tiene una pareja y ha querido casarse con ella. Pero también durante su vida ha tenido varias parejas hombres, y alguno, durante un periodo largo de tiempo. El si se considera bisexual, y aunque ha tratado de involucrar a su pareja, no lo ha podido.

    Así vivimos varios encuentros por al menos tres meses. Llegamos al punto de hacernos exámenes de salud para poder hacer el amor sin condón, lo que evidentemente subió a otro nivel la experiencia. Creo que pudimos, en ese tiempo, tener al menos unos 10 encuentros. Nunca me quede a dormir con él aunque me lo ofreció, y todos los encuentros fueron en su casa. Al principio bebíamos varios rones, después todo fluía con calma. Algunas veces con un deseo increíble. De llamarnos a última hora a ver dónde estaba el otro o si estaba ocupado con tal de pasar unas horas teniendo sexo.

    Hoy ya hace un par de semanas que se tuvo que mudar del país. Su trabajo lo mando por un contrato de 2 años aquí mismo en América. Sé que tiene que volver por que tiene a su familia aquí. Su mujer no se ha podido ir, pero se ira paulatinamente. Antes de irse me pregunto si yo estaría con otro hombre. La verdad no lo creo. Esta era una experiencia que quería vivir, y la hoce no justamente como pensaba, pues en mi mente no estaba tener sexo solo con un hombre, si no tener sexo con un hombre junto a mi mujer, pero la verdad que vivir esto solo con el amplio más el tiempo que nos dedicamos y la libertad de hacer todo lo que me provoco hacer.

    Le pregunte por que me hacia esa interrogante sobre si tendría yo sexo con otro hombre. Me respondió que le gustaría que no lo tuviera. Que quería seguir siendo no solo el primer hombre que me cogió, si no seguir siendo el único. La verdad eso me gustó mucho. Yo a buenas le dije que si, que seguiría siendo el único. Le pregunte si el haría lo mismo, y me dijo a manera de broma, que si pudiese me llevara a mi y a su mujer a vivir los tres juntos, Por mi parte no hay nada sentimental, para nada, es solo sexo y mucho deseo, me parece que por el tampoco, está plenamente enamorado de su mujer, pero tiene la misma necesidad que yo de ser poseído por un hombre y disfrutar mucho mas allá de los conceptos básicos del sexo.

  • El del SENAFRONT

    El del SENAFRONT

    Estaba yo en un campo remoto, una finca pegada a la playa. En esa ocasión había una práctica de policías del Servicio Nacional de Fronteras, una unidad élite de la policía. Yo tenía dos días de estar ahí cuando pasaron la primera vez. Iban caminando algunos y otros en un auto halando una lancha en su camioneta.

    El primer día me quedé fijamente mirando a uno de ellos, un tipo blanco pero muy bronceado, cejas gruesas, labios gruesos y cabello corto a los lados, casi al rape. Se movía como un macho alfa, tendría alrededor de unos 30 años, tal vez menos. La mandíbula la tenía con una barba de tres días, cobriza. El uniforme le quedaba justo, marcándole los muslos, el culo, el paquetón. Sus botas estaban cerradas hasta la pantorrilla y se notaba que tenía un pecho velludo, fuerte.

    Creo que mi mirada no le pasó desapercibida. En la tarde, cuando ya aparentemente habían terminado sus prácticas, se pararon como 3 de ellos a conversar con nuestro grupo. Ahí me di cuenta que si seguía conversando llevaba chance con este tipo. D le voy a llamar. Su hablar era muy tosco, casi del ghetto pero tenía una mirada de lujuria, la clásica mirada del que disfruta del sexo, el que está acostumbrado a mandar.

    Me preguntó si sabía donde quedaba tal lugar donde había una caleta tal y tal, yo le contesté que si, que claro, iba ahí muy seguido. Me pidió que le diera detalles y fingió no entender exactamente y me pregunta si más tarde podía llevarlo en mi auto. A eso de las seis de la tarde, cuando el sol todavía brillaba, se apareció D a buscarme. Enfilamos hacia la caleta y por supuesto que se sentía la tensión sexual en el auto. Yo estaba manejando pero a cada rato volteaba a ver como él se ponía la mano en el paquete. Llegó un momento en que se agarraba la verga y los huevos sobre el pantalón y se le marcaba con toda claridad.

    Cuando llegamos a un lugar solitario detuve el carro y me bajé para buscar el trillo que nos llevaría al camino hacia la caleta pero ahí el agarró mi mano y la puso sobre su pantalón caqui. La verga la tenía dura, una piedra. Nos bajamos y nos adentramos en el camino, ya se estaba poniendo oscuro y sabíamos que por allí no pasaría nadie a esa hora. Apenas llegamos a un claro el tipo me agarró y me atrajo contra si. Tenía un olor fuerte, a sudor. Me agarró las nalgas y las apretó y me jaló contra sí. Me restregaba contra su cuerpo duro y tal como lo había adivinado, tenía su pecho velludo, igual que sus brazos.

    Bajé su cremallera y metí mi mano entre su calzoncillo. Tenía una mata de vello sudado, la verga normal, como de unas 7 pulgadas, circuncidado. La pinga era blanca, venosa, con la cabeza roja. Se le notaba con detalle el bronceado arriba de la línea del calzoncillo. Los huevos le colgaban, húmedos, peludos. Me arrodillé y comencé a mamarle la pinga mientras él me agarraba la nuca y me empujaba la pinga hasta el fondo de la garganta, primero suavecito y luego con mas ganas. Casi vomito pero seguí mamándolo mientras mi saliva se espesaba y sentía ese olor tan delicioso. Se fue aflojando la camisa y me pegue a mamarle las tetillas. Le lamía los sobacos con desesperación. Estoy seguro que no era la primera vez que hacía esto. Volví a pegarme a chuparle la verga, los huevos y hasta logré llegar a darle un lengüetazo en el culo.

    Cuando ya llevaba unos tres minutos mamándole la verga me levantó y me mandó a bajarme el pantalón. Con mi propia saliva me mojó la entrada del culo y asimismo, sin condón y casi con la pinga seca me la fue metiendo en el hoyito. Yo me acomodé, casi de pie mientras él me agarraba por el cabello y me enterraba su pinga con desesperación. Me volví a menear y terminó de meterme su pinga. El hijueputa me haló mas cerca y me mordió el hombro mientras me bombeaba con fuerza y se vino dentro de mi en menos de dos minutos. Ni siquiera dejó que yo me pajera. Cerró los ojos y esperó hasta que su verga se fuera encogiendo dentro de mi, se subió los pantalones y me dijo ‘vamos’.

     

  • La fiesta de mi hermana (Parte 2)

    La fiesta de mi hermana (Parte 2)

    Arely estando en el vestíbulo de la casa recibiendo a sus amigos, mientras yo estaba en su cuarto analizando lo sucedido, pero no podía negar que se veía guapísima con ese vestido, no podía quitarme su figura y la manera en que gemía cada vez que la penetraba, fue algo demasiado rápido por el tiempo que tenía, pero nunca pensé en follarme a mi hermana.

    Después de un respiro ya que todo fue tan espontáneo de pasar de una magnifica ducha a terminar follándola en su recamara eso es tener gallardía de parte mía, pero esto aún no terminaba.

    Agarre su abrigo y su bolso que había dejado en el tocador y decidí bajar a saludar.

    Y ahí estaba ella tan hermosa, con ese vestido que dejaba ver sus hombros rodeados de sus pecas, su cabello recogido con esas mechas que se le desprendían y la rodeaba con su oreja, cuando iba bajando todos me prestaron atención, ella giro y era imposible no ver sus hermosos senos desprotegidos que lo único que los cubría era la prenda del vestido, como se le marcaba su culo en el vestido y una de sus piernas descubiertas para presumir sus hermosos tacones; baje y tome a mi hermana de la cintura, Arely me tomo de la mano y fue presentando a cada uno de sus amigos, no como su hermano sino como su novio.

    Era algo sorprendente, porque no sabía cómo actuar, pero tenía que verme lo más normal que se pudiera, eran en total dos chicas y un hombre apuesto a que igual no se esperaban esa revelación.

    Arely giro y quedo frente a mí, fue acercando sus labios lentamente hasta que se juntaron para besarme, frente a sus compañeros.

    – No es por interrumpir, pero ya nos tenemos que ir; dijo su amigo.

    – Oye Arely y tu hermano?, pregunto su amiga.

    A- Él se fue desde temprano con sus amigos y no sé si regrese.

    No podía creer lo mentirosa que se había hecho mi hermana para encubrir esto y la facilidad con afirmar algo que era mentira.

    Ella coloco su abrigo en forma de hombrera, tomo su bolso y después me tomo de la mano, cuando sus amigos se voltearon no pude evitar tomarle su culo y apretarlo con mis manos, Arely brinco y pude ver como mordió su labio de excitación, salimos de la casa y abordamos la camioneta en la que iban.

    Dentro de la camioneta al parecer ya venían preparados sus compañeros, tenían botellas de alcohol, latas de cerveza y paquetes de vasos desechables. Una de sus amigos decidido abrir una botella y ambientarnos en lo que llegábamos al salón de la fiesta, después del primer vaso y de muchas risas empezaron los besos, sus dos amigas al parecer se traían algo escondido, muy escondido no se resistieron y terminaron besándose, era algo incómodo porque eran sus amigas de mi hermana.

    Una de ellas nos propuso un reto, el cual consistía en besar a nuestra pareja para ver quien duraba más y el perdedor tenía que hacer un reto el que fuera sin objeción alguna.

    Arely ni lo pensó y acepto.

    Éramos mi hermana y yo contra sus amigas.

    Su amigo no podía hacer mucho más que ver y decir quien ganaba y aparte era el conductor.

    Arely se giró para quedar frente a mí.

    – Listos!

    -3… 2… Ahora!

    Arely se acercó y empezamos a besarnos algo tranquilo al inicio, pero sus amigas valla que tenían espíritu, Arely se tomó enserio el juego y le fue poniendo más ritmo al beso. Arely se balanceo hacia mi para introducir su lengua, sentía como su labial se iba pegando en mis labios, pero los dos manteníamos el ritmo, después de unos minutos sus amigas se apartaron, su beso fue tan intenso que una termino mordiendo a la otra por equivocación y dándonos la victoria, pero Arely no dejaba de besarme.

    – Wow! Oigan chicos ya termino; ¡Ganaron!, dijo su amiga que propuso el reto.

    Arely dejo de pasar su lengua con la mía y se apartó; saco de su bolso un pañuelo y me retiro el exceso de labial que me había dejado.

    Acerco sus labios a mi oído.

    A- Somos los mejores, hermano.

    Al final de cuentas era su cómplice, y puede que si perdíamos iba a ser peor. Teníamos que pensar el castigo, al menos eso pensé ya que mi hermana lo decidido por ella misma. Su castigo fue que tenían que grabar un video dándose un beso y subirlo en sus redes.

    Fue algo muy extremo porque nadie sabía, valla que fue un buen castigo, las dos lo pensaron, pero no les importo mi hermana tomo el teléfono y empezó a grabarlas mientras se besaban por unos 10 segundos. Después de eso fue publicado a los 5 minutos su estado ya tenía más de 20 reacciones.

    A- Valla que tienen agallas chicas.

    Sus amigas estaban demasiado apenadas.

    -Ya nos vengaremos; dijeron las dos al momento en que se subían su vestido.

    No paso mucho para llegar al salón, ahí se nos unieron más de sus compañeros y de lo único que hablaban era de que si todo estaba listo para la madrugada en la casa donde se iban a ir.

    Todo se tornaba aburrido, pero lo que no sabían era que ya habían planeado una post-fiesta y era solo unas horas para que iniciara.

    En la mesa en donde nos tocó, Arely se sentó a lado mío, el mantel nos cubría todo debajo de la pierna, debajo del mantel no podía dejar de acarician su pierna y meterle la mano sobre su vedetina, ella no dejaba de acariciar mi pene, cada que se distraían sus compañeros, en momentos me murmuraba en el oído lo mucho que le dolió que la penetrara, pero a la vez lo mucho que lo disfruto, otros ratos nos besábamos sin miedo a nada al fin nunca me habían visto y no sabían la verdad.

    Por fin habían dado la 00:30 todos se estaban despidiendo y otros se preparaban para la otra fiesta, nosotros abordamos la camioneta antes y partimos con Sofía la festejada y su novio.

    – Arely no sabíamos que tuvieras novio, no dejaban de derrochar amor era imposible no ver los tremendos besos que se daban en el salón, dijo Sofía.

    A- Lo mantuve en secreto hasta la fiesta amiga; le contesto.

    – Muy buen secreto y porciento que guapos se ven los dos.

    A- Igual ustedes; les respondió.

    La verdad era que mi hermana era la más hermosa dentro de la camioneta solo su amiga se veía guapa, tenía un escote y un culazo.

    Llegando a la casa de su amiga bajaron de todo, empezaron los juegos, la música a lo que daba y las parejas se fueron formando.

    A unos metros de la casa estaba una cabaña muy pequeña, nos dijeron que si queríamos nos daban la oportunidad de dormir ahí y los demás dentro de la casa. Dentro de la casa eran 3 recamaras.

    Poco a poco se fueron a cada recamara la primera fue la festejada, después sus amigas a las que le ganamos el reto del beso solo quedaban su amiga y su novio que se sentía algo mal por beber tanto, Arely me tomo del brazo.

    A- ¿Quieres hacerlo?

    G- Pero como vamos a dejar a tu amiga aquí con su novio que está mal.

    A- Ella ya sabrá que hacer, ya todos están follando menos nosotros. Hasta acá puedo escuchar sus gemidos.

    G- Suenas algo egoísta, no te precipites.

    La verdad es que más de una vez si se escuchaba gemidos salir de las recamaras.

    A- Tengo ganas desde que estábamos en el salón y ya no aguanto. Quiero que me la vuelvas a meter.

    A- Quiero volver a sentir tu pene adentro de mí.

    Su amiga realmente estaba preocupada, pero en eso Arely me jaló, salimos de la casa y nos dirigimos a la cabaña.

    Cuando entramos era muy bonita, caliente y tenía un muy buen espacio.

    Arely estaba muy ansiosa, se quitó su abrigo y se balanceo sobre de mí, la tome con mis brazos sobre la cintura y empezamos a besarnos, no sabíamos dónde estaba la cama, pero en el centro estaba un sofá, la cargue y la lleve hasta ahí, Arely me quito el saco y después la camisa poniendo una mirada muy lujuriosa.

    S- Segura que quieres hacerlo?

    A- No sabes cuánto espere.

    Arely se apartó y se desabrocho su vestido hasta que cayo lentamente, sus tetas estaban rojas de lo apretado que estaban dentro del vestido, no pude evitar tomárselas de nuevo para besarnos, Arely puso sus manos sobre mi pantalón y lo fue desabrochándolo hasta que cayo, bajo mi bóxer tomo mi polla que estaba muy erecto y empezó a mamármela muy lentamente, escupía saliva lo bajaba con sus manos y después la succionaba, era lo máximo.

    Arely se recostó y se quitó la vedetina, después alzo sus piernas.

    A- Mira lo que te vas a comer hermanito.

    S- …

    Quede totalmente mudo, me tomo de la cintura y me jalo.

    S- Espera no te la voy a meter sin condón.

    A- ¿Y por qué no?

    S- ¡Esta loca! Puedo embarazarte.

    A- No sería genial.

    S- No, para nada.

    A- Llorón, quería sentir tu polla calientita.

    A- En mi bolso hay una tira de condones.

    Me acerque a su bolso y saque la tira de condones, tome uno y me lo coloque, cuando voltee Arely estaba en cuatro con sus tetas colgando y su culo bien paradito.

    A- ¿Lo vamos hacer o no?

    Volví a tomarla, Arely pasó saliva sobre su mano y después lo froto en su vagina, agarre mi polla y se la metí lentamente, esta vez fue más fácil, agarre sus brazos y los jale hacia atrás y se la fui metiendo, se escuchaba como aplaudía su culo cuando chocaba con mi polla.

    A-¡¡¡Oh si!!!

    A-¡¡¡Ahh!!!

    A-¡¡No pares!!

    Poco a poco iba subiendo el ritmo y el sonido al chocar su culo con mi polla era más frecuente, era como si dieran muchos aplausos consecutivamente, cada vez gemía más. Su culo se estaba poniendo rojo y empezaba a mojarse mi hermana.

    No aguanto mucho tiempo la posición en cuatro, le fue ganando los arrimones y quedo totalmente acostada, la levante me senté en el borde del sofá, coloque mis pies sobre el suelo. Coloque de espalda a mi hermana apoyada en mi pecho, alce sus pies sobre la cama con las rodillas flexionadas. Tomo mi polla y se la acomodo, dejo ir su culo y sentí como se metió mi polla por completo.

    A- ¡¡Oh por Dios!!

    A- Mmm…

    A- ¡¡Wow!!

    Su gemido fue tan alto que tuve que taparle la boca, apoyo sus manos y pies y empezó a moverse como vaivén, tomaba sus tetas y se las apretaba, cuando bajaba el ritmo la levantaba con las manos sobre su trasero y se la metía y sacaba con más velocidad no quería que se detuviera para nada.

    A- Espera. ¡Oh dios mío!

    S- ¿Qué pasa?

    A- No aguanto.

    Me levante y me coloque de pie tras ella, mi pecho tocaba su espalda. Arely doblo sus rodillas y se apoyó sobre mi cuerpo, y de nuevo volví a meterle la polla y a follármela cada vez más rápido.

    Arely gemía con tantas fuerzas y empezábamos a sudar.

    S- Oh!!

    S- Me vengo…

    La tome, me levante del sofá y la coloque sobre la pared sin sacar mi polla de su vagina la penetraba con más fuerza.

    S- Oh!!

    S- Arely!!

    A- Espera!

    A- No te vengas aún.

    Arely se apartó y mi polla quedo tambaleándose, Arely le quito el condón y empezó a mamármela le tome su cabello y no resistí me vine con demasiadas ganas dentro de su boca.

    Al momento en que salió su boca se inflo y se le derramo un poco pero con su lengua la tomo. Los dos terminamos y nos recostamos sobre el sofá sudando y Arely demasiada agotada me abrazo y quedo recostada.

    A- Gracias Hermanito.

    A- Me partiste muy rico.

    S- Eres muy buena hermana.

    Arely quedo totalmente exhausta, yo aún tenía un poco de energías busque la recamara y después la lleve hasta haya.

    Yo preferí dormir en el sofá.

    CONTINUARÁ…

  • Ayuda de una observadora

    Ayuda de una observadora

    Como ya he dicho en mis relatos soy una persona que disfruta grabar y ser visto en mis actos sexuales, en esta ocasión les contaré de como en un aula de la Universidad tuve sexo con quien ahora es mi pareja mientras una amiga nos observaba.

    Resulta que conseguí mi pareja ideal, es tan atrevida como yo y también disfruta o compartimos esa parafilia sexual de ser vistos, en una ocasión la llevé a la universidad en época de exámenes finales, es decir que habría pocos alumnos en los planteles. Al llegar llame a mi amiga Katherine para que saliera a nuestro encuentro, salió sonriente desde la explanada de la facultad, era la segunda vez que se vería con mi chica y ya en una conversación por chat me confeso que mi pareja le atraía, que le parecía muy guapa, mas su trasero bien paradito y con forma de corazón, que he de confesar me vuelve loco.

    Ellas se tenían la confianza para lo que haríamos, ya que era común sus conversaciones por chat desde la primera vez que las presente…

    Después de un saludo de besos en las mejillas y abrazos les plantee mi plan, subiríamos al tercer nivel de la facultad en la que estudiaba, buscaríamos un aula vacía y mi amiga se posicionaría en una silla frente a la puerta con vista al pasillo, le especifique que de venir alguna persona ella no debía alarmarse ni gritar, simplemente estaría sentada de lado (con vista a nosotros) en la silla y si alguien viniera solo rotaria su posición quedando con vista al pasillo, así sabríamos que alguien venia y debíamos para la sesión de sexo. Las dos sonrieron picaras y mi chica me dijo “Ya tienes todo planeado”, le sonreí perversamente, la bese y le sujete la nalga derecha y le dije “claro que si”…

    Proseguimos a entrar a la facultad y subir las escaleras, recuerdo que deje que ellas subieran delante de mí, así subiría admirando el gran trasero de mi chica mientras le daba palmadas disimuladas pero que mi amiga notaba.

    Al llegar al tercer nivel estaba desolado, pensé en mis adentros “perfecto”, sabía exactamente a cual aula ir y las conduje por el pasillo hasta llegar y como supuse, estaba también vacío, le mostré a mi amiga en que silla se sentaría, mientras del otro lado del aula acomode el escritorio del maestro para poder apoyar ahí a mi chica, le pase mi celular a mi amiga para que nos hiciera algunas fotografías y/o videos mientras estuviésemos en el acto sexual, fue entonces cuando note lo sonrojada que estaba, creo que al plantearle mi idea ella acepto ayudarme pero pensaba que no lo llevaríamos a cabo nunca, como dice la frase aquella, <Del dicho al hecho, hay mucho trecho>, reí mucho en ese momento y le dije, “si estas nerviosa, contrólate, ya estamos aquí” y proseguí a besar a mi chica… mientras la verdad, algo decepcionado note como mi amiga estaba cabizbaja mirando su celular y no poniéndonos la atención que pensé pondría, pero ya estaba excitadísimo con la situación y con una mano en su hombro hice que mi chica se hincara y comenzara a hacerme una excelente mamada… mientras sostenía su nuca y guiaba la mamada, le dije a Kath que nos tomara una fotografía en esa posición, ella tomo mi celular e hizo las fotografías, cada vez que ella volteaba a ver hacia el pasillo sentía ese pequeño punzón en el estómago, pesando que alguien vendría y nos podría descubrir, o que mi amiga se asustaría y podría hacer algo que nos delatara, pero al mismo tiempo me excitaba más.

    Ya con mi verga bien húmeda de la saliva de mi novia le sujete una mano y la levante para apoyarla en posición de perrito sobre el escritorio, ella deslizó su pantalón y su pataleta hasta la altura de sus rodillas y me dio esa encantadora vista de ese trasero grande que tanto me gusta, comencé a rosarle la punta de mi pene en la entrada de su vagina mientras miraba a mi amiga para poder ver su reacción a todo esto, ella solo reía muy sonrojada y movía sus piernas dejando notar su estado de nerviosismo, cuando sentí la humedad de mi chica la penetre despacio mientras ella daba ese respiro largo y placentero, comencé lento a bombearla y le pedí mas fotos a mi amiga, mi chica solo disfrutaba y se dejaba hacer lo que yo quisiera, al cabo de unos momentos ya la sostenía del pelo y la estaba penetrando fuerte, ella decía “siii, ahiii, que rico” y soltaba esos gemidos tiernos que tanto me excitan, la cara de vergüenza de mi amiga solo hacía que me excitara más y le ponía el toque justo de morbo que estaba buscando al idear mi plan, aproveche para preguntarle a mi chica que donde quería que le terminara, ella me dijo que donde yo quisiera, entonces le dije a Kath que se acercara y pusiera el celular a grabar, hice que mi novia se hincara otra vez y le llene la boca de semen, ella lo acepto con una sonrisa, y me di cuenta que en ese momento nadie cuidaba el pasillo y alguien podría llegar y sorprendernos, pero era más mi excitación que mi preocupación, mi novia estudiaba en otra universidad, si alguien llegase, ella no tendría ningún problema, en cambio Kath y yo si estudiábamos ahí, pero la idea de tener a una amiga de confianza grabando con mi celular como yo descargaba todo mi semen en la boca de mi novia disipaba el pensamiento de las consecuencias de ser encontrados.

    Después de tragar el semen y mostrarnos a Kath y a mí que no quedaba nada, le quite el celular a mi amiga y vaya sorpresa no grabo nada, supongo que los nervios no le dejaron tocar el botón de grabar y nada había quedado grabado, solo las fotos que nos había hecho antes, esto me decepciono un poco, pero ya la fantasía de hacerlo en un aula de la universidad estaba más que cumplida, nos recogimos y bajamos a la explanada a charlar y reírnos un poco.

  • La música de mis hijas me vuelven loca

    La música de mis hijas me vuelven loca

    Hace 2 años atrás nunca escuchaba reggaetón, lo odiaba, mis hijas lo escuchan seguido, pero un día miré un video donde una señora lo bailaba muy sensual, lo miré todo completo y me quedé asombrada como bailaba con esos vestidos cortos y mostrando la tanga al aire.

    Mi curiosidad pudo más que yo y decidí meterme a clases de baile de reggaetón. Para mi sorpresa éramos 7 señoras de 42 años aproximadamente, yo no podía creerlo creía que era la única, mi maestra de baile una chica de 29 años muy adolescente para enseñarnos el baile.

    Dura los 3 meses practicando los bailes y con tonos muy deliciosos sentía mi tanga húmeda al saber que todas esas mujeres de mi edad éramos unas golfas.

    Varias de ellas venían a recogerlas de sus clases muchachos jóvenes una amiga del baile me comentaba que eran sus sanchos y varias de ellas engañan a sus maridos yo me sorprendía más era la única que no tenía sancho joven mi amiga tenía 4 y la llenaban muy bien.

    En fin, estuve en esos meses practicando los bailes más deliciosos mi maestra me felicito por mover bien mi cuerpo con la música pero me recomendó no escuchar una agrupación llamada plan b me decía que sus canciones eran muy buenas y me atraparían en el exceso de bailar.

    No le respondí inmediatamente compré el disco completo de plan b empecé a moverme al escuchar sus canciones eran muy buenas y pegajosas.

    Varias hacían humedecer mi tanga en varias ocasiones compré varios vestidos cortos y flojos para ver el movimiento de mi culo y mirar como volaba mi vestido al aire enseñando la tanga.

    Un día hice limpieza y no me percaté una de mis hijas me espiaba por una ventana me veía como me movía con las canciones moviendo el culo varias veces al aire mostrando la tanga seguí así por varios minutos.

    Giré a mi alrededor y el espejo de la alacena la mire como me veía me quedé helada ver cómo mi hija me veía me volví a girar fui directamente a la música la apague y me senté a descansar estaba nerviosa pensar lo que me diría que soy una golfa.

    Paso una hora y entró mi hija pensaba que me diría algo pero no sólo me saludó y se subió a su habitación estaba muy preocupada por la reacción de mi hija en eso bajo se acercó a mi y me miró.

    Me dijo ‘mama crees que puedes ganarme si yo me muevo mejor que tú y mi baile es perfecto nunca podrás ganarme’, me quedé helada al escuchar eso.

    Le sonríe y le pregunté si me había mirado ella sólo acento con la cabeza arriba y abajo la mire y le comenté ‘te reto a que no puedes moverte como tu madre sabe hacerlo’, ella se rio y sólo dijo la tanga se mueve despacio con el reggaetón no con movimientos bruscos.

    Desde ese momento amo las canciones de reggaetón más de plan b se humedece mi tanga este secreto sólo lo sabe mi hija y yo.

    Mi hija y yo seguimos practicando bailes de reggaetón varias veces su novio de mi hija viene a vernos bailar sólo babea mirándonos como movemos los culos frente a él me encanta ver como mira nuestras tangas.

    Besos cariños, si desean contactarme les doy mi email les contesto rápido los amo.