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  • Ocurrió en Baracaldo

    Ocurrió en Baracaldo

    María (una amiga) y yo fuimos en avión hasta el aeropuerto de Bilbao. Allí nos esperaba Beatriz, una de mis sobrinas y cómplice carnal de mis andaduras, nos llevó en su auto hasta Baracaldo, donde íbamos a pasar un fin de semana. Mi esposa había ido a Londres a casa de una de mis hijas, Beatriz iba a estar en su piso con nosotros.

    Me gustaba el sitio, habíamos llegado el sábado por la tarde y el domingo por la mañana, junto a dos amigos míos recorrí (cómo las otras veces que fuera) todos los bares de Baracaldo, que son muchos, vino, tapa, vino tapa, vino tapa… Cuando terminamos el recorrido ya no tenía ganas de comer, lo que tenía era un pelotazo de los gordos.

    El piso era pequeño, tenía dos habitaciones, una sala, un comedor, la cocina y un baño.

    El domingo por la noche, a una de la madrugada, no tenía sueño y le metí mano a María, mi amiga con derecho a roce, o cómo le queráis llamar, que era una veinteañera, pelirroja, pecosa y con todo muy bien puesto. Se molestó, y me dijo:

    -Estate quieto.

    No me gustó su actitud.

    -¡¿A que venimos más que a follar, María?!

    -Ya, pero nos puede oír Beatriz.

    Beatriz ya nos había oído. El piso tenia paredes de papel. Desde la habitación de al lado, dijo:

    -Por mí nos os cortéis.

    Le dije al oído:

    -¡Qué morbazo! Echar un polvo mientras nos escucha Beatriz.

    -A mí no me da morbo ninguno.

    Me estaba cansando.

    -¡Ay que coño! ¿Follamos o no?

    -No.

    Me cabreé.

    -Te estoy viendo a ti y veo a mi mujer, carallo.

    -¡¿Qué?!

    -Que te estás haciendo vieja.

    Mis palabras le sentaron cómo un tiro. Encendió la luz. En combinación transparente, se levantó de cama. Le pregunté:

    -¿A dónde vas?

    -A dormir con tu sobrina. Tengo el cuerpo muy cansado y ya me dijo que si no estaba cómoda contigo que fuera para su habitación.

    -¿Y eso no te da que desconfiar? Vas sin bragas ni sujetador…

    -No me engañas, Beatriz no es lesbiana. Me voy.

    Beatriz, mi sobrina, tenía 28 años, era morena, muy alta (más que yo) y tenía un cuerpazo. Hacía un par de años que estaba separada.

    Media hora más tarde volvía María a cama.

    -¿Te echó?

    Habló en bajito.

    -No, me vine.

    En bajito le pregunté:

    -¡¿Quiso follar contigo?!

    -Me sedujo un poquito.

    -¿Qué te hizo?

    -De todo un poquito. Me besó, me chupó las tetas, me metió un dedo en el coño.

    -¿Y tú que hacías mientras tanto?

    -Es más fuerte que yo.

    Se había enrollado con ella.

    -Te dejaste.

    -Sí, pero solo un poquito, es que al sentir sus dos manos acariciar mis tetas por debajo de la combinación y su lengua acariciado la mía, y luego sentir cómo lamía mi oreja, pues dejé que me quitara la combinación y que me comiera las tetas y el coño, pero solo un poquito.

    -¿Te corriste?

    -Un poquito.

    Se debía pensar que era tonto.

    -¡¿Un poquito?!

    -Bueno, me corrí cómo una perra, pero fue sin querer.

    -Queriendo.

    -Sí, sin querer queriendo.

    -Me acabas de empalmar. ¿Te trató con dulzura?

    -Con mucha dulzura… ¡Sus labios eran tan dulces…! ¡Sus manos eran tan dulces…! ¡Su lengua era tan dulce…! ¡Sus palabras eran tan dulces cuando me dijo que me corriera en su boca…! Tu sobrina es tan dulce…

    -No me jodas, María, y te vienes para mi cama. ¿Tenías miedo a acabar diabética con tanto azúcar?

    Le extrañó mi actitud.

    -¡¿No te importaría que le comiera el coño yo a ella?!

    -¿Importarme? Lo que me gustaría era verlo.

    -Entonces te diré que se la comí, y que se meó en mi boca.

    -Sí, siempre echa un chorrito de meo antes de correrse.

    -¿Follaste con tu sobrina?

    -Varias veces.

    No le extrañó.

    -Cómeme el coño, Quique. Necesito correrme otra vez.

    -Sube, pónmelo en la boca y córrete las veces que quieras.

    Quité el calzoncillo y ella se quitó la combinación. Sin besos ni comida de tetas, me montó, me puso el coño en la boca, le metí la lengua dentro, movió su pelvis y en segundos, apretando el culo y moviéndolo hacia delante y hacia atrás, se corrió. Le saque la lengua. De su coño salieron jugos calientes, en diminitos riachuelos al principio, y en forma de gotas al final, que cayeron en mi boca y tragué con sumo agrado. Sus gemidos eran escandalosos. Al acabar de correrse, metió mi polla dentro del coño y comenzó a follarme. Vi entrar por la puerta a Beatriz, que sintiera sus gemidos. María lo que sintió fue la lengua de mi sobrina en el culo. Se echó sobre mí, y comenzó a besarme con ternura. Beatriz le folló el culo con lengua. Unos diez minutos después sentí cómo temblaba sobre mí y como empapaba mi polla de jugos. Sentí su coño abrirse y cerrase sobre mi polla. Beatriz debió sentir lo mismo con el ojete en su lengua.

    Si eso fue sorprendente, no te lo pierdas. Cuando se quitó de encima invitó a Beatriz a que me montara, y cuando lo hizo fue María la que le comió el culo a mi sobrina y la que sacaba mi polla, la chupaba y la volvía a meter en su coño. Me trataban cómo un objeto, y me gustaba.

    Después de correrse Beatriz, y de mear por mí, hicieron unas tijeras. Las besaba, se besaban, les comía las tetas, se las magreaba… Pero no me llegaba. Les dije:

    -¡¿Y yo qué?!

    Me respondió María.

    -Tienes cuatro tetas, dos bocas, dos coño y dos culos para jugar. ¿Qué más quieres?

    Beatriz, que era la que jugaba en casa, marcó el camino, le preguntó a María:

    -¿Seguimos con un 69?

    -Seguimos.

    Siguieron, pero una de ellas iba a acabar con mi polla dentro de su culo… Le tocó a Beatriz, que era la que estaba encima. La polla entró sin dificultad. La follé al ritmo de sus lamidas. María no aguantó mucho el ritmo de la lengua de mi sobrina. Vi cómo dejaba de comer coño, cómo me miraba, cómo se le cerraba los ojos y cómo, gimiendo, se corría otra vez y le daba de beber a Beatriz, que lamió los jugos cómo lamen las perras al beber. Al correrse María, le quité a Beatriz la polla del culo y se la metí en el coño. Se incorporó. María se sentó en la cama. Me eché de espaldas con ella encima, le cogí las tetas, y apretando le di caña brava… A punto de correrse, la quitó del coño y la volvió a meter en del culo. Maria, al ver su coño empapado y abierto, fue a por él y se lo comió hasta que Beatriz le llenó a boca de meo y de jugos, después viendo los labios de María pringados de babitas y su cara y su cabello llenos de meo, le llené el culo de leche.

    Esa noche follamos hasta quedar rendidos.

    Quique.

  • Bere, hermosa chaparrita infelizmente casada

    Bere, hermosa chaparrita infelizmente casada

    Soy Ricardo, originario de León y les quiero platicar mis algunas de mis aventuras. Como saben son casado desde hace un chingo de años 14 para ser precisos con mi esposa Karla, que aunque por hoy no les voy a hablar de ella si es importante que sepan.

    Primeramente les quiero hablar de Bere, ella es estudio conmigo en la universidad, sin embargo estaba un año abajo, para variar en el salón de mi vieja Karla. Se las describo ella es chaparrita 1.60 tetas 38C muy poca nalga, una boca de mamadora y habla muchísimo, en fin es una breve descripción. Ella y yo trabajamos por espacio de año y medio en el mismo lugar en el cual hicimos buena amistad, a pesar de que mi vieja no la tragaba, en ese entonces los dos éramos solteros, en ese tiempo solo nos dábamos nuestros arrimones, ya que apenas con 20 años teníamos la calentura a mil, sin embargo ella no soltaba prenda ya que quería mucho a su novio, según me decía.

    Hace poquito más de un año coincidimos en el chat, y me platico que tenía muchos problemas con su esposo el cual es maestro en la Universidad de León, que ella estaba engañando con una alumna, que ya no la atendía, que había días en que solo llegaba a la 1 o 2 de la mañana y se levantaba a las 6 am se salía y no volvía en todo el día, esto incluía los sábados. Pues bien ella me comento que su hijo seria rey de la primavera del kínder, para lo cual me decía que si no le compraba boletos, le comente que sí y nos quedamos de ver en su casa a las 5 de la tarde, pues hice circo maroma y teatro para salirme temprano, le marque estando afuera de su casa, y me dice

    “en 5 minutos llego ya que fui a dejar a mi hijo con mi hermana”

    Pues bien se me hicieron eternos. Veo que llega y se baja de su carro e inmediatamente, con mallon negro y blusa blanca, la saludo cordialmente y me invita a pasar a su casa. Estando ahí me invita un refresco con hielo y me empieza a platicar los problemas con su esposo, que si llegaba tarde que ya ni la tocaba que casi ni se hablan en fin una serie de datos de típico marido infiel que se coge a la alumna y lo tiene muy enculado, le digo pues aquí está el dinero de los boletos de tu hijo, me levanto para sacar de mi cartera el dinero y se lo entrego en su mano y ella se para y me dice “tu si eres feliz con Karla” le digo siempre hay problemas pero nada que no resuelva una buena cogida.

    Enseguida le empiezo a hablar al oído y le digo lo mucho que me gustaba cuando los dos éramos solteros, que si ella alguna vez siento algo por mí, me dice “siempre me gustaste pero te falto dar el último paso” la agarro de su cabeza y nos fundimos en un tierno beso, que poco a poco se fue haciendo muy cachondo, debo decirles que a mi prende mucho los besos, así que ya imaginaran traía la verga súper parada, a lo cual le empiezo a masajear sus grandes tetotas que dicho sea de paso son 38 C, ya se le sentía el pezón durísimo, le agarro el culo y me dice:

    “Espera que puede llegar mi marido y yo soy muy caliente, si no acabamos lo que empezamos ya no podre detenerme”

    Le empiezo a desabotonar su blusa, y ella daba respingos y jadeos de “no está bien lo que le vamos a hacer” le agarro su mano y se la pongo en mi verga por encima del pantalón, le digo “mira como me tienes no me dejes así”, la jalo al sillón me la monto aun con la ropa puesta le termino de desabrochar la blusa y la empiezo a besar en el cuello hasta llegar a sus grandes tetas, y ella seguía renuente “por favor Ricardo no me hagas esto, yo conozco a tu esposa desde la prepa, no les podemos hacer esto” le digo “si tu marido te engaña págale con la misma moneda”, ya saben también hay que hacerla de psicólogo y dar consejos.

    La acuesto en el sillón me empiezo a quitar la camisa y ella en un momento lucido se para y se va a la cocina, dejándome con la verga totalmente parada y le digo “ándale vamos a hacerlo” me dice “no por hoy fue suficiente, mejor llévame a un motel” y yo más que apuntado le digo pero cuando nos vemos me dice márcame pasado mañana. Y pues nos despedimos con un beso yo quise nuevamente calentarla pero ya no se dejó y casi casi me corrió, dejándome súper caliente. Me voy a la oficina a terminar los pendientes y regreso a mi casa y ya por la noche le pongo tremenda cogida a mi vieja, que hasta se srprende de lo caliente que estoy y la cantidad de mecos que le dejo embarrado en su cara y boca de mi linda esposa y esto todo gracias a lo caliente que me dejo Bere.

    Al siguiente día la veo conectada en el chat y me dice con remordimiento que no estuvo bien lo que hicimos en su casa, que tal que su marido llegara en ese momento que mi esposa qué pensaría de ella, etc. Le digo bueno pero nos la estábamos pasando muy bien, ya que se sentía que estabas muy excitada, me dice “es que ya estaba muy caliente, soy mucho muy caliente” le digo bueno pues entonces nos vamos al motel mañana me dice,” mejor el próximo jueves de la siguiente semana me llevas al motel que tú quieras”, y yo casi rogándole, mejor mañana ándale Bere mañana. Me dice “no el próximo jueves no te vas a arrepentir te lo aseguro”

    Lo siguientes días chateábamos de sus problemas con su esposo hasta llegar al tema sexual, le digo Bere tu esposo te ha dado sexo anal? Me dice “no si lo ha intentado pero nunca ha podido” le digo “bueno y crees que el jueves podamos intentarlo?” y ella me dice “si lo intentamos, aunque te advierto que estoy muy cerrada” y yo ya otra vez con la verga súper parada nomas pensando en que estrenaría un culito, le digo” ok espero al jueves pero te voy a pedir de favor si te pones una tanga que te quiero regalar” me dice “jaja si está bien pero no me la has regalado” le digo paso mañana a la hora de la comida y te la dejo en un sobre en tu casa. Me dice “está bien, nos vemos que tengo que atender al niño”. Ese día Salí de la oficina fui a una tienda de ropa interior que esta por paseo del moral le pido a la señorita que me atiende que si me muestra las tangas, me dice. Estos son los modelos, y justamente tienen una como las que tiene mi vieja, le digo me da esta, pago y me voy.

    Al otro día paso a la hora de la comida y le dejo en su buzón la tanga.

    El día lunes la veo conectada y me dice “que linda tanguita, es la que quieres que me lleve” le digo “se te debe ver de lujo”, me dice “esta coqueta me gusto” seguimos platicando ya muy hot que y me pregunta que si a mi esposa le hacía oral, le digo •claro y más en un rico 69, eso le encanta, así como le encanta que le chupe su anito, mientras le meto un dedito ya sea en su vagina o en el anito” me dice” mi marido nunca me ha chupado atrás, pocas veces la vagina y ahora que dices pues quiero sentir que se siente que te laman analmente”, y yo le digo “no te preocupes yo te voy a chupar riquísimo que te gustara, y luego te la meteré por atrasito como me prometiste”, me dice “ok, ya lo intentamos ya que soy muy estrecha y mi marido nunca ha podido metérmela por atrás” le digo no te preocupes ya el jueves lo intentamos.

    El día martes seguimos con la misma plática, empezaba con sus problemas con su marido, que si no la toca que ya ni se hablan un rato de chat hot y se despedía para ir por su hijo.

    El miércoles no la vi conectada y ya me empezaba a desilusionar

    El jueves llegue a la oficina del cliente temprano y la veo conectada y enseguida le hablo “hola Bere que milagro, dichosos los ojos que te pueden ver, porque a mí me tienes en pleno abandono” me dice ”jajaj no ayer no me conecte porque anduve ocupada” le digo “entonces a que hora nos vemos?” me dice “ te parece en una hora en centro Max, por el lado del Home depot, para dejar mi carro ahí”, le digo “está bien nos vemos en una hora “.

    Empiezo a hacer pendientes del trabajo y como estaba a 5 minutos de centro Max, salgo 5 para las 11 y llego y ahí estaba ella justamente estacionadose, me bajo y la veo, Blusa floreada, muy ajustada, mallon negro y zapatillas, nos saludamos como amigos, se sube a mi carro y partimos rumbo a la salida del estacionamiento y le digo “mi amor a que motel vamos?” me dice al que sea. Salgo rumbo a Silao y los que son de por aquí se darán cuenta que esta un motel una gasolinera, un motel una gasolinera, agarro por la lateral y le digo a este, me dice no, paso el blvd delta y el en motel argos me meto y ella toda nerviosa segun leyendo el periódico como para que nadie la reconociera, y yo por mis adentros, “mucha pena, mucha pena pero bien que andas de caliente” me asignan la habitación le abro la puerta caballerosamente, cierro el porton y subimos a la habitacion, ya sabran ustedes llega la recamarera a ofrecer cosas, pido un paquete de condones dos cocas y dos aguas, pago me trae las cosas y se retira. Saco unas toallitas húmedas unas tic tac y mis cigarros y los pongo en el buro.

    Bere me dice “Sabes que nunca he estado en un motel” le digo “ no me salgas con que eres muy santa y nunca cogiste con nadie mas” me dice “ solo he cogido con mi marido” y pues yo me calente mas, que nos empezamos a besar tierno cachondo me dice “ahora si no me voy de aquí hasta que me quites lo caliente, porque me dejaste la semana pasada hirviendo, escurriendo y mi marido que tiene meses que ni me toca” y pues empezamos a fajar riquísimo, sin parar de besarnos le quito su blusita, justo cuando le desabrocho el bra se cubre sus tetas y se para me dice “cierra los ojos mi amor que quiero que las conozcas pero me da pena” y yo como pendejo le hago caso me las pasa por la cara y me mete la derecha en la boca la empiezo a mamar,, y ella jadea de lo caliente que esta, me pasa la otra y se la mamo igual de rico y me dice ya abrelos, los abro y tremendo pezón se las agarro y sigo mamandoselas mientras le mamo una la otra la masajeo, le digo “Bere mi amor, no sabes las ganas que te tengo espero no terminar rápido” Me dice “si terminas rápido te la vuelvo a parar, de eso yo me encargo”

    Pues yo sigo por un buen rato mamandole las tetas, poco a poco le voy quitado su mayon y ohh sopresa trae la tanga que le regale, me dice te la modelo, y empieza a bailarme en tanga y zapatillas le digo ya vente mi amor que quiero seguir besandote y ella se para frente de mi y me dice con cara picara “solo nos vamos a besar?” me da un poco de risa la jalo me desabrocha el pantalón me lo quito como puedo me quito la camisa me quito el calzon pero si en chinga la acuesto y le digo “cierra los ojos que te voy a presentar a un amiguito que hoy te hara feliz, pero salúdalo de besito” le da un poco de risa y se la pongo en la boca le da besitos y una pequeña chupadita, le digo abre los ojos mi amor, los abre y me dice “guaaooo se ve rica”. Me acuesto boca arriba y le digo me la mamas un ratito, y ella se la empieza a meter en la boca, la besa me chupa la cabecita se mete un poco mas me masturba asi una y otra vez, le digo “Bere e gustan las palabras sucias durante el sexo?” se saca la verga de la boca y me dice “nunca lo he hecho y hoy estoy dispuesta a todo”, le digo “entonces mi putita acomódate que quiero hacer un 69, pero con tu tanga puesta”, me dice, ok. Nos acomodamos en un 69 su puchita recortadita le chupo su clítoris, le meto un dedo en su anito, ella sigue mamandome la verga sin llegar a ser garganta profunda como mi esposa que si es experta en mamarla, ya que ella si se la come completa, asi duramos un buen rato hasta que ella empieza a gritar “sigueeee sigue, que ricoooooo mas mas no dejes de chuparme papi” y yo sigo chupando, mordiendo su clítoris, y metiendo un dedo por su anito. Le digo ponte de perrito que te voy a chupar el culo.

    Ella muy obediente se pone a 4 patas hago a un ladito la tanga y empiezo a chupar el culito le meto un dedo por la vagina otro por el anito y efectivamente se le ve super cerrado. Le digo “En serio el culero de tu marido nunca te lo ha podido meter por el culo” me dice “ no y si lo hemos intentado muchas veces y nunca me la puede meter” le digo pues hoy hara su estreno, mientras sigo chupándole el culo la vagina un dedo otro dedo y le digo “trepate en la verga mami, quiero que empieces a gozar” ella muy obediente se sube y se empieza a mover muy rico le digo” sabes una cosa, te mueves como una putita, el pendejo de tu marido no sabe lo que se pierde” mientras ella esta encima de mi verga le empiezo a chupar sus grandes tetas, mientras sube y baja, la volteo a ver a la cara y veo su rostro lleno de satisfacción, le meto un dedo en la boca y ella me lo muerde se ve que lo disfruta. Mientras me cabalga, le chupo sus grandes tetas, la izquierda la derecha una y otra vez, le doy pequeñas mordiditas en el pezón.

    La cambio y la pongo de ladito, le empiezo a dar primero lento, poco a poco y le digo “estas rikisima putita no se porque el pendejo de tu marido te cambio por otra si estas bien rica bien apretadita” y ella gimiendo “ ahahah ahhh siii mas dame mas”. La pongo de perrito y empiezo a taladrala duro, le digo “mira tu siendo amiga de Karla (mi esposa) y mírate empinada recibiendo verga de su marido” y ella gimiendo y gritando, cuando empieza a decir “asiiii no te salgas que estoy terminando” yo siento toda la verga mojadisima, le digo mi amor me voy a venir en tu boca, me dice “pero mi marido siempre se viene adentro o en mis pechos” le digo “no soy tu marido y aquí mando yo” la acuesto y me empiezo a venir en su cara-boca, se veía deliciosa esa cara de mujer casada y puta en un motel. Termino y le digo, chupamela poquito y ella toda llena de leche me empieza a chupar solo la cabecita, me la termina de limpiar y nos fundimos en un beso con sabor a semen y a hembra recién cogida, nos recostamos saco unas toallitas de bebe y la empiezo a limpiar.

    Empezamos a platicar y le digo “te gusto Bere?”. Me dice “si pero me saco de onda que me dijeras putita, aparte me cogiste sin condon”, le digo “es parte del juego sexual mi amor, por eso no me vine adentro de ti, por eso te dije que si podía decirte groserías y tu estuviste de acuerdo, me dice “ si me saco de onda de momento pero veo que Karla lo debe disfrutar bastante le digo “no he tenido queja jejeje, si nada mas se ve seria mi vieja, pero es una puta en la cama”. Le comento “apoco tu marido nunca se había venido en tu cara o en tu boca?” me dice “ no el siempre me los hecha en mis pechos, en mis nalgas o adentro, a veces en la espalda pero nunca en la boca, crei que era desagradable, pero veo que no jaja.

    A poco Karla si acepta todo esto?” le digo “ si ella es mas garganta profunda ella se los pasa y eso es mas rico” no te creo que se los pase, nos reimos y empezamos a besarnos me dice” ya me puedo quitar la tanga?” le digo “espera un momento que falta que te de por atrasito, recuerda que me prometiste que hoy seria el gran dia”, me dice “no se me olvida, pero te digo que mi marido nunca ha podido” y yo le digo “pues que pendejo tu marido jeje.

    Nos empezamos a besar, mientras con mi mano la empiezo a masturbar, hasta tocar su clítoris, mientras nos besamos nos mordemos los labios tanto ella como yo. Poco a poco me empieza a besar el cuello, el pecho hasta que llega a mi verga. Me voltea a ver con una cara de puta, y me dice “me la meto en mi boca amor”. Y yo con la verga bien dura, le contesto “claro mi putita, comete toda la verga”. Empieza dándole unos besitos, mientras me la chaquetea, se mete la cabecita y cierra los ojos. Yo trato de que se la meta cada vez mas y mas. Me agarra de los huevos con la pura llema de los dedos. Le doy el jalon del pelo, y le planto un beso con sabor a verga. Le pido que también me chupe los huevos alternando huevos y verga, ella muy obediente lo hace una y otra vez. Me acomodo para un 69 y le empiezo a chupar su rica panocha, metiéndole uno y dos dedos. Aporvecho y le empiezo a meter un dedo por su anito, siento que se atora, se lo saco, asi una y otra vez, luego dos dedos, y ella siento que lo disfruta, por como me mama la verga.

    Paramos, y la empiezo a penetrar de misionero poco a poco dándole un vaivén rico acariciándole su clítoris, metiéndole un dedo en la boca, esa situación es de lo mas morboso, pues la acomodo de ladito y le digo ponte a 4 patas que te voy a poner lubricante, por arte de magia voy a mi pantalón, saco el tubo me pongo un condón, ya que el anal casi nunca entro sin protección. Le empiezo a meter un dedo le chupo su vagina, luego dos dedos pero veo que me cuesta mucho trabajo meterle dos dedos, le doy vuelta y le sigo un dedo dos dedos trato de meterle tres y ella jadeando. Me apunto a su anito con mi verga y siento que aprieta un poco le digo:

    “tranquila tu respira profundo y afloja el cuerpo te pondré más lubricante” me unto en la verga y le pongo en su ano, se lo meto con un dedo y me vuelvo apuntar y poco a poco empieza a entrar, le digo “ábrete las nalgas con las manos eso facilitara mi entrada” agrarra cada una de sus nalgas y por fin entra la cabeza, y ella lanza un grito” Ayyyy me dolió mucho, mejor sácamela, por favor me arde sácamela, me duele mucho” le digo “tranquila asi es al principio ahí me mantendré sin moverme, me mantengo ahí con la cabeza de la verga dentro de su culo ella quejándose “ayyyy, ayyy dios mío, no creí que doliera tanto, me vas a dañar mejor sácamela, hago lo que quieras pero sácala por favor, en serio me duele mucho, siento que me parte” le empujo un poco mas y entra la mitad y ahora si el grito fue de dolor “Nooo ayyy sácamela por dios, amor sácamela cabron me duele muchisismo”, y le empujo la otra mitad y vuelve a gritar “ayyyy noooo me dueleee, quitateee, me duele ayyyy sacala cabronnn” veo por el espejo y le beso la oreja y le susurro “ cálmate amor, ya pasara el dolor y te gustara” me dice “en serio sácamela me duele mucho, hago lo que quieras pero ya sacamela” me mantengo y le empiezo a acariciar su clítoris con la mano, masturbándola lo mas que podía, y ella poco a poco deja de quejarse le digo “ ves como poco a poco te va pasando el dolor”, me dice “ siento que me cago, sácamela” le digo “es normal, me voy a empezar a mover poco a poco” y empiezo un vaivén lento, casi en cámara lenta cada centímetro es un logro, un culo más desflorado para mi curriculum, y mas casada de 36 años y aun virgen de su ano es un inmenso logro.

    Asi sigo ,salgo le pongo mas lubricante entro y salgo constante mente por un buen rato.

    La acomodo un poco mejor sin sacársela, para que mi visión sea de lo mejor y le sigo penetrando su virginal culito “no mames Ricardo ya vente que me duele un chingo”, no hay nada mejor que coger un culo virgen y ver como se quejan siempre ha sido un momento fantástico. La empiezo a penetrar un poco mas aprisa y siento que estoy a punto de venirme porque no todos los días se coge una una casada, y virgen de su ano, eso me da un mas morbo. Asi que sigo entrando ella gritando “yaaaa por favor termina” “ me estoy cagando me duele muchísimo”, y yo seguía dándole una y otra vez, entrando casi me salía volvía a entra, se la dejaba hasta adentro. Por el espejo se le salían sus lágrimas no se si de la venida en su cara del palo pasado o de dolor, pero ahí tenia a mi Bere mi chaparrita, la mujer ejemplar, esa que nunca había tenido sexo con otro, mi amiga casada y para acabarla amiga de mi esposa y con el culo roto. Asi seguimos un buen rato, hasta que estaba por terminar le empiezo a dar duro, y ella gritando “ayyyy, ayyyy noooo, nooo, me dueleee, ayyyyy”, le digo “Grita que te gusta por el culo puta” y ella balbuceando “mm culooo” le vuelvo a decir grita que te gusta por el culo y ella “ me gusta culoooo, ya sácamela cabron “cuando ya no aguante mas y me vengo en su culo uno, dos, tres disparos de leche dentro del condon en su culo, saco mi verga y madres, roto el culo, caca en el condon, restos de sangre, el ano todo rojo con un oyo enorme, como un trofeo, Bere casi desmayada, me paro y empiezo a limpiarla con una toallita humeda, le unto crema en sus nalgas un poco en su anito, ella llora un poco, la volteó y le doy un tierno beso, le digo “ No llores mi amor, te prometo que la próxima vez no te dolerá tanto, y ella me voltea a ver con una cara de “chinga tu madre” la sigo besando, sus lagrimas caen en su boca se las limpio y volteo a ver su culo, aun sigue abierto, aunque ya no tanto.

    Me paro al baño y me limpio la verga, ya que aunque haya usado condon en el sexo anal, siempre uno se embarra de caca en alguna parte, me lo lavo y se me vuelve a parar, salgo del baño y ahí esta Bere acostada boca abajo, me acerco le doy otro beso la volteo, ella esta como desfallecida, le empiezo a dar un oral para ver si reactiva su animo, le aplico un oral, con chupadita de clítoris, le digo si quieres hacemos un 69, y ya dejamos tu culito por la paz, me dice si esta bien, nos acomodamos en un 69, mientras ya solo era boca a boca, yo con su vagina ella con mi verga, solo siento que los jugos de Bere llegan a mi garganta hasta que no aguante mas y me vine por tercera vez en el dia, en la boca, la acomodo y nos fundimos en un beso cachondisimo sabor a vagina, verga y semen. Nos acostamos, ella la abrazo, la veo con el maquillaje corrido, lagrimas, cara de sufrimiento y bien cogida, por un momento pienso, con ella de me debi casar, cierro los ojos y volteo a ver el reloj, madres 5 y media, la despierto se pasa al baño se limpia la cara llego atrás de ella y le digo que nos aventamos el ultimo, me dice ni madres ya viste la hora que es, le digo si mientras ella se limpia la cara yo arrimándole la verga en sus nalguitas y besándole el cuello se voltea me da un beso me muerde el labio y me dice” ya llévame por mi carro es tardísimo y mira tengo un ojo rojo” le digo ves por abrir los ojos cuando me vine en tu cara, nos da risa, en un dos por tres nos vestimos salimos del motel, la llevo a centro max por su carro, y yo me lanzo a la oficina del ciente, ya que ahí deje mis cosas, le doy un pretexto de me sentí mal, de la migraña y ya ve como me pongo.

    Salimos del motel rumbo a centro max, miestras observo a Bere esa esposa ejemplar, fiel, que hasta hoy nunca había engañado a su marido, a la que nunca le habían metido la verga por el culo.

    La dejo en el estacionamiento, nos despedimos como dos buenos amigos, mientras ella se sube a su carro arranca rumbo al blvd torres landa.

    Llego por la noche a mi casa y me dice mi vieja, “sabes tengo ganas de que me cojas”, y yo asi de wat, le digo deja que se duerman los niños, pero esa ya será otra historia.

  • La madre, la hija y yo (trío lésbico)

    La madre, la hija y yo (trío lésbico)

    Ese día había recibido la llamada de una amiga reciente, una de tantas en las que logro en algún momento que la conversación pase al plano sexual.

    Ella es algo más baja que yo (aproximadamente 1,65) morocha pelo largo de tez blanca, ojos verdes, con algún kilo de mas pero sin llegar a ser gorda, sus pechos son más bien grandes, esta entrada en sus cuarenta años, bastante atractiva en general, tiene una hija algo menor que yo a la que aún no conocía.

    Por lo que me había contado anteriormente mi amiga era bisexual, aunque de momento casi toda su experiencia era con su marido recientemente fallecido y solo había tenido un par de encuentros lésbicos, uno de ellos siendo ella muy joven (antes de casarse) y otra relativamente reciente pero nada serio aun.

    A pesar de ambas habernos confesado haber tenido experiencias lésbicas, no se me ocurrió que ella pudiera tener algún interés en mi por lo que supuse que seria solo para charlar, me cito en su casa pidiéndome que llegara algo antes de las cuatro de la tarde y quince minutos antes de la hora me encontraba tocando el timbre.

    Del otro lado se escucha su vos, pregunta quien es, le contesto y me abre… para mi sorpresa ella estaba vestida solo con su ropa interior, un conjunto de color blanco, lo que me decía que obviamente su intención era mas que solo charlar, me invita a pasar y vamos directo a la habitación, en la cama estaba su hija…

    Mi amiga me dice que estaban durmiendo la siesta pero que era bienvenida para quedarme a charlar dado que de todos modos se estaban por levantar, me cuenta ademas que ellas duermen en ropa interior, su hija parecía algo molesta por mi presencia la cama estaba deshecha tenia su pierna derecha y la mayor parte de ese lado por fuera de las sabanas por lo que se podía ver que ella también solo tenia puesta su ropa interior, aunque solo llegaba a ver el costado de su bombacha podía apreciar que esta era de color rosado.

    Luego de que la madre hiciera las presentaciones del caso ella finalmente le pregunto el motivo de su enojo respondió que se debía a estar en ropa interior, su madre le responde que ella la veía asi todos los días y que yo era una amiga de mucha confianza y que no había problema de que las viera en ropa interior y que en todo caso yo me podía sacar la ropa y estar como ellas si no tenia objeción y eso la hacia sentir mejor, al decir eso me mira para confirmar… yo ya había estado en situaciones similares y por supuesto era algo que estaba dispuesta a hacer, asi que comienzo a quitarme la ropa hasta quedar solo con la interior, que al igual que la de la dueña de casa era un conjunto de ambas partes de color blanco.

    Cuando finalizo y quedo en ropa interior veo algo de alivio en la cara de la hija de mi amiga, ella cambia un poco su posición y queda con la parte inferior de su cuerpo expuesta permitiendo ver ahora si su bombacha y sigue cubriéndose toda la parte de arriba…

    Empezamos a charlar y es su madre la que lleva la conversación al plano sexual y empieza a contar su primera vez con su ex (es decir el padre de la chica), luego me pide a mi que haga lo propio y yo cuento también como perdí mi virginidad con un hombre 20 años mayor tanto vaginal como analmente.

    (Nota: pueden encontrar los detalles en el relato correspondiente ya publicado “Como perdí mi virginidad con un maduro”)

    Al terminar le pide a su hija que nos cuente alguna experiencia sexual que hubiese tenido, ella nos confirma que es virgen y nunca fue mas allá de manoseos y que solo en una ocasión le había visto el pene a un chico y que solo lo había tocado un poco

    Luego de finalizar su madre le pregunta que hacia todavía entre las sabanas y ella nos dice que no llevaba corpiño y que le daba vergüenza

    -no vas a empezar otra ves con que te da vergüenza ya lo habíamos aclarado antes- le reclama enojada y sin mediar palabra se quita ella su corpiño

    -vamos destapate, que ademas quiero enseñarte algo que seguramente te va a gustar mucho cuando lo pruebes – continua

    Su hija obedece, sus senos eran algo pequeños pero lindos de ver yo también me quito mi corpiño y asi quedamos las tres ahora solo con la bombacha puesta

    – alguna ves te lamieron la concha (vagina) – pregunto la madre

    -acabo de decir que no, nunca ni siquiera me la vieron – contesto la hija

    – no sabes lo bien que se siente que te lo hagan, y lo rico que es hacerlo – dice la madre

    – eso es lo que quería enseñarte – continua ella, mientras se saca la bombacha y se acomoda con las piernas abiertas de forma que su hija pudiera verla

    Luego de esto obviamente no me hice rogar y me acerque a ella y comienzo a lamer… sus líquidos no tardan en fluir y sus gemidos se hacen cada ves mas fuertes sin parecer que ella valla a intentar ocultar su placer, mientras tanto su hija nos observa

    Al rato de estar asi ella tiene un fuerte orgasmo y yo continuo absorbiendo hasta lo ultimo posible de sus jugos

    -ahora te toca probar a vos – le dice la madre a su hija

    -quitate la bombacha y abrite de piernas….salvo que prefieras quitarle la bombacha a ella y chupar vos, las dos cosas son muy ricas – continua

    La chica se quita su ultima prenda, eligiendo con esto la primer opción, yo prefiero mas chupar que lo otro pero por supuesto no me hubiera negado de ser lo contrario

    Se acomoda también de piernas abiertas y yo comienzo a hacer lo mismo que con su madre…aunque la chica intentara ocultarlo no podía evitar gemir algo y ademas por la cantidad de fluido se podía notar que estaba muy excitada y no tarda mucho en pegar un grito al tener un fuerte orgasmo

    -se ve que lo disfrutaste – dice la madre

    Su hija asiente algo avergonzada

    La madre me pide que me desnude yo también y asi lo hago

    -querés probarla vos – le pregunta a su hija

    Yo me abro de piernas esperando por su respuesta

    -preferiría no hacerlo, aunque me gusto mucho cuando ella me lo hizo a mi…

    Ni yo ni su madre intentamos forzarla o convencerla de que siga y volvemos a una charla casual con la particularidad de estar desnudas

    Luego de un rato nos cambiamos

    Las saludo a ambas con un beso en la boca, al salir la madre me dice que lo de ese día había sido cosa de una ves y nada mas y que ella no buscaba una relación seria ni con hombres ni con mujeres por ahora yo le digo que estaba bien le doy otro beso y me despido para no verla nunca mas…

     

  • Rosita mi tentación

    Rosita mi tentación

    Sus nalgas paradas llamaban demasiado mi atención, no podía mirarla y recordar esa noche donde disfrute su cuerpo, habían pasado un par de meses desde aquella fiesta de la empresa, ella había comenzado una relación sentimental con un compañero bastardo, no negaba que me ponía mal la idea que él se la estuviera comiendo, pero me relajaba el saber que conmigo fue una buena noche sexual y no tenía ningún compromiso hacia ella.

    Ella cambio mucho, el no le permitia hablar con nosotros, era muy estupido y admito que no lo culpo Rosa Maria tenia en ese entonces un cuerpo delicioso y una actitud fenomenal que incluso hasta los jefes la cortejaban.

    La expodiseño se acercaba, el jefe nos eligio a nosotros dos para ir en representacion de la empresa, al principio lo dude un poco pero la idea de pasar un rato agradable con ella me ilusiono un poco.

    El día llego, el camino rumbo al lugar fue silencioso, ella en su mundo y yo en el mio, aunque no podia dejar de mirarla, su minifalda negra sandalias y su blusa azul con escote !uff¡, una ligera ereccion comence a tener.

    El dia fue intenso, al final nos dirigimos al hotel donde pasariamos la noche ya que hasta el dia siguiente regresariamos a la ciudad, yo baje al bar del hotel a tomarme una cerveza, el dia fue agotador y la necesitaba, una hora despues bajo ella, y fue directo a mi mesa.

    -Hola¡ me puedo sentar’

    -Claro¡ adelante¡

    -Ufff¡ que dia no?

    -Si muy cansado¡

    Ella pidio una cerveza, y comenzo a charlar conmigo, hablabamos de todo, en ese momento llego a la charla el tema de nuestro acoston anterior.

    -Oye Rosy, te acuerdas de la fiesta de la empresa?

    -Uhmm¡ ay Luisito¡ claro que me acuerdo, fue muy interesante

    -Lastima que seas ajena jeje, tu y yo aqui en un hotel y embriagandonos no es de dios jeje¡

    -La verdad las cosas no andan muy bien, el es muy celoso y me choca eso

    -Jejeje no lo culpo, sabe que tiene algo muy bueno¡

    -Ay¡ que lindo eres¡ eso me gusta de ti

    -Lastima que elegiste la opcion mala

    Estuvimos 30 minutos mas en el bar del hotel, decidi acompañarla hasta su habitacion un piso arriba de la mia, en el camino no dejba de mirarle sus piernas y su trasero, con gans de agarrarselo y morderselo, iba tan metido en eso que no me di cuenta que ella me miraba.

    -Jajajaja Luisisto pareces pervertido

    -Ay Rosita es que !que piernas tienes¡ y tu cintura¡ dios me enloqueces¡

    Inmediatamente me puse frente a ella, arrinconandola sobre su puerta, y comence a besarla, ella al principio me intenti alejar, alegando que eso no era correcto, que eramos solo compañeros de trabajo, pero yo estaba excitadisimo, acariciaba su cintura y mi boca apretaba con fuerza los labios de ella. Poco a poco fue sediendo, comenzo a abrazarme y besar mi cuello, subia su pierna hasta mi cintura la cual yo apretaba con fuerza, ella abrio su cuarto y besandonos caimos en su cama, comence a acariciar suus piernas y quitarle su blusa, ella desabotonaba mi camisa, ambos estabamos ansiosos de devorarnos.

    -uhmmm¡ Rosy que ricos labios¡

    -Luis¡ besas maravilloso y que rico cuerpo tienes, desde la primera vez contigo, queria repetirlo nuevamente,

    Besaba sus piernas, mi lengua lamia sus tobillos hasta sus ingles, con velocidad le arranque la tanga que traia y me dirigi a comer su tesoro. Estaba humeda y un poco belludita, yo comence alamer como si fuera dulce, mi lengua lamia sus labios vaginales mientras ella se quitaba su sosten y gemia.

    El oral que le estaba haciendo la tenia muy caliente, ella se retorci como lombriz, mientras yo penetraba su vagina con mi lengua, mordia su clitoris y sentia su dureza¡

    -Ahhhhhh¡ Luiiisssssss¡ asii¡ que rico¡

    -Sabes delicioso¡ que rica concha tienes Rosy¡

    Me puse de pie y me quite el pantalosn y el boxer dejandola ver mis 21 cm bien duros, me acoste y le pedi se subiera enmi para un 69, ambos lamiamos nuestras partes de forma majestuosa y placentera. Ella lamia mi tronco y mordisqueaba mis bolas, succionaba mi verga como aspiradora, se atragantaba comiendo mi miembro viril como si no hubiese mañana, yo gemia del placer, pero al mismo tiempo mi lengua saboreaba su ano y mis dedos la penetraban delicadamente¡

    -Que rica verga¡ Luis ya metemelaa¡

    -Si beba, subete cabalgame preciosa

    Ella obedecio y se sento sobre mi verga bien dura y comenzo a cabalgar, sus movimientos eran rapidos pero exquisitos, yo acariciaba sus tetas y sus piernas ella cerraba los ojos y meneaba su pelvis deliciosamente.

    -Gozaaa¡ gozaaa¡¡¡

    -Asi¡ mamiii¡ muevetee¡¡

    Yo movia tambien mi cuerpo, senti como ella comenzo a escurrir¡, eso em excito mas, sabia que se iba a venir, asiq ue me movi fuertemente, apretandole el cabello y mordiendole las tetas, ella movia mas y mas rapido sus caderas hasta que de pronto.

    -Ahhhh¡¡¡¡ Me vengoooo¡ Nenneeeee¡

    Ella comenzo a escurrir, su orgasmoe ra maravilloso, sabia que ya estaba en mis manos, asi quesin sacarsela la acoste y le levante las piernas.

    -Si bebeee¡ que rico¡ pero aun no acabo, apenas comienzo hermosa¡

    Comence a embestirla fuertemente, podia escuchar mis bolas rebotar en ella, le mordia las tetas y los labios, me encantaba tener sus piernas en mis hombros, como deseaba que su novio viera como se la tenia que coger¡ estaba claro que le hacia falta un buen recoston¡ y yo en su ayuda se lo estaba dando, la puse de perrito y comence a embestirla fuertemente¡ le apretaba la cadera con fuerza mientras ella gemia¡

    -Ahggg¡ Luisss¡ me matas¡ mmmmmm¡

    -Rosita que rico¡ que nalgas mas hermosas tienes¡

    -Si son tuyas bb¡ cogemeee¡¡

    -Si nena mi verga soiempre esta dura para ti¡

    Me detuve un momento, senti que me faltaba poco para llegar asi que decidi terminar pero en su ano, tome la punta de mi verga, le separe las piernas y se lo comence a meter suavemente.

    -L..uis¡ que hace?

    -Dijiste que serias mia¡ ahoraa quiero esto de ti¡

    -Pero me lastimaras, ahhh¡ la tienes muy grande¡

    -Pero te encantara ufff¡ disfrutaa¡

    Apenas le meti la mitad y ella gritaba como si la torturara, comence amoverme suavemente hasta que su anito se acostumbrara a mi pene, poco a poco subi la intensidad, mientras le daba duras nalgadas.

    -Tomala¡ eso et ahcia falta¡ un hombre de verda¡

    -Ahhhhh¡ mi anooo¡

    -Jejeje ufff¡ que ano ams rico, como que ahora esta mas apretado¡ seguro que Abel es un idiota y no te trabaja bien¡

    -Nooo¡ tu eres el mejor¡

    Le apretaba el cabello y me movia fuertemente, ella gritaba mucho, mi verga ya casi entraba por completo y es que aunque la primera vez que lo hicimos tuvimos aanal, esta vez, el saber que ella pertenecia a otro, me motibaba a darle mas y mas.

    -Ahhh¡ Rosy comete mi vergaa¡

    -Aghhh¡ Luisssss¡ aghh¡ mi anoo¡

    -Quieres mi leche perraaa¡

    -Si damelaaa¡¡¡ aghh¡ damelaaa¡¡

    No pude contener mas y comence a llenarla de mi leche, ambos gritabamos y su ano apretaba fuertemente mi verga, el orgasmo era maravilloso y nuestros fluidos mojaban las sabanas.

    Al terminar nos recostamos un momento, un silencio lleno la habitacion, me levante y fui a su baño, limpie mi verga y comence a vestirme.

    -Entonces?

    -Entonces que nena?

    -Somos amantes?

    -Jejeje cuando quieras un hombre de verdad? me llamas¡

    Me acerque y el di tremendo beso, ella me sonrio y sali de su habitacion.

     

  • Siempre deseé ver a mi mujer con otro y me hice cornudo

    Siempre deseé ver a mi mujer con otro y me hice cornudo

    Somos una pareja casada hace 12 años cuando sucede lo que voy a narrarles, relato verídico de principio a fin.

    Después del trabajo y algunas cervezas mi esposa, mujer trigueña de bonita figura grandes tetas y un culo hermoso por cierto cedió a mi insistencia de varios años y accedió a que consiguieramos una chica para poder hacer un trío.

    Revisando el diario del día encontré para mí grata sorpresa un aviso en que una pareja de novios de ofrecía, oportunidad que por supuesto no pensaba desaprovechar y de inmediato lo comenté con ella, me tocó insistir bastante pues lo planeado era otra chica… no una pareja.

    Mi esposa es alguien muy recatada… llegó virgen al matrimonio y no había nunca estado con otro hombre, después de algunos ruegos accedió y llamamos a la pareja, al poco rato llegaron… el como de treinta años de buena presencia y muy cortés… ella un poco más joven y bastante atractiva por cierto.

    Los invitamos a pasar y que conocieran nuestra casa, ofrecimos algo de tomar para romper el hielo y pasamos a nuestra habitación, ellos pidieron el baño y se ficharon juntos y salieron envueltos en toalla y pasaron a nuestra cama… hicimos lo propio y nos tomamos una ducha.

    Al salir del baño nos sentamos en un pequeño sofá y los invitados iniciaron una faena de sexo oral…ella de rodillas frente a un buen miembro… grueso y largo… bastante duro aparentemente, ella invito a Martha… mi esposa a que los acompañara y ella respondió de buena forma.

    Muy exitante ver a mi mujer de rodillas frente a un trozo de carne ajeno… además lo hacía de muy buena forma, la chica novia de nuestro invitado me invito a pasar y coloco sus suaves labios alrededor de mi miembro… algo más pequeño que el de mi contraparte.

    Entre tanto mi esposa le dió una buena faena de lengua y mordisquitos a esa polla que estaba redura pensando en penetrar a mi mujer. Luego y sin dar mucho tiempo nuestro invitado saca preservativo y le enseña a ella a colocarlo con la boca… cosa que ella disfruta con lujuria. Al momento la acuesta e inicia un misionero y ella me mira como pidiendo consentimiento, lo cual respondo con una mirada pícara de asentimiento.

    Lo cual es tomado al pie de la letra y ella es clavada por primera vez por otra polla, lo cual es un verdadero hito en su casta vida, comienza nuestro amigo y amante de turno de mi mujer a darle enviones con fuerza y ella empieza a gemir, lo cual me prende más y tomo a la chica y la arrodillo y empiezo a dar enviones en su hábil boca.

    El amante de turno de ella la voltea y la pone en cuatro y de nuevo la penetra con fuerza… ella responde moviendo sus caderas y gimiendo como una putita, y así la castigo durante un buen rato.

    Cambiamos de pareja y el tipo coje su chica y yo a mi mujer… y cada uno de los dos le da enviones y hace gritar a nuestra mujer, entre gemidos le susurro en el oído a mi mujer que quiero verla enculada por el otro tipo… que la tiene más grande y gruesa que yo…ella abre los ojos asombrada y no dice nada, lo cual asumo es un si (?).

    La hago parar en cuatro y con tacones que llevaba puestos… su culo redondo de veía espectacular, nuestro invitado comienza a meter su lengua en el delicado y delicioso ano de mi casta mujer… a lo cual ella responde con gemidos y leves movimientos de cadera.

    El hombre sin mediar palabra coloca la cabeza de su polla en el delicado culito de mi mujercita y empuja con decisión hasta que entra todo haciendo que ella pegue un grito de dolor y placer a la vez. Durante un buen rato le da enviones sin descanso y luego cambiamos de posiciones y el hombre se acuesta boca arriba y ella se sienta tragándose ese miembro duro y gordo que la estaba haciendo gozar.

    Mi esposa queda ensartada y con el culito al aire… cosa que por supuesto no desaprovechó y penetró su dilatado culo haciendo que ella grite… gima y brame como nunca la había oído, después de un buen rato de faena y con la noviy de nuestro amigo besandol y acariciándola termino y me venga chorros en su hasta ese día casto culo, llenandolo de mi leche.

    El afortunado sin mediar palabra la levanta… se saca el condón y se viene espectacularmente en su cara, ella no ha sido muy dada al semen en la boca, pero ese día no dijo nada y disfruto la polla gorda y grande… llena de jugos de nuestro afortunado amigo.

    No imaginé ver a mi casta mujer… culeando con otro y dejando que le abran ese hermoso culo y sobre todo disfrutando de la leche de otro macho con tanto gusto.

     

  • Solterona, tetona y culona

    Solterona, tetona y culona

    A veces las cosas pasan por algo, lo digo por la experiencia que tuve con doña Ofelia. Me llamo Javier talismán, si ese es mi nombre! Tengo 31 años de edad y soy de Monterrey, Nuevo León, México. Soy de piel blanca ojos claros y 1.75” de estatura, desde que era muy joven siempre he salido con mujeres delgadas.

    No es que no me gusten las mujeres llenitas, lo qué pasa es que nunca he tenido la oportunidad de estar con una hasta ahora, lo que les voy a contar a continuacion me sucedió hace un año, cuando me mude a este nuevo departamento que tengo.

    En una colonia más barata de donde vivía. Llegue un viernes por noche y me sentía súper agotado, y no tuve tiempo de nada más. Me bañe y me acosté a dormir, cuando desperté ya eran a las 10 de la mañana. Salí a caminar un rato y me topé con gente muy amable, entre a muchos lugares a curiosear, cuando iba de regreso a mi departamento me encontré a una señora de unos 60 años de edad blanca de piel y bajita, con pelo castaño y vestido holgado. A pesar de su vestimenta, pude notar que tenía un cuerpo descomunal. Un par de tetas de muy grandes y su culo era enorme también.

    Llevaba unas bolsas de supermercado que parecían bastante pesadas… le ofrecí mi ayuda y con gusto la recibió. Me dijo que vivía, en el apartamento 512 de tal calle y le conteste que allí vivía yo también. Incluso vivíamos en el mismo piso y éramos vecinos sin saberlo! Llegamos al lugar y me invito a tomar un refresco, acepte con un gusto enorme pues la calor estaba intensa. Empezamos a platicar de mi, me pregunto que porque me había mudado a este barrio, le dije que por el alquiler que era más barato. También me pregunto que porque seguía soltero siendo un hombre tan guapo, le dije que porque no encontraba a mi pareja ideal.

    Pero que también me espazan gustar más maduras, me contó que nunca se casó y que tampoco quiso tener hijos. Qué tal vez ese fue el motivo por el cual los hombres no quisieron estar con ella, le dije y que a mi me parecía una mujer atractiva, que tenía un cuerpazo! Como crees que te voy a gustar, si estoy gorda y vieja. No me importa tu edad y no estas gorda para mi, aparte nunca he estado con una mujer culona y tetona. Nos quedamos viendo fijamente y la bese, mis manos se fueron directamente a sus enormes tetas y mi Vergara empezaba a ponerse dura…

    Continuará!

  • La infiel Elizabeth, dedeada en el salón

    La infiel Elizabeth, dedeada en el salón

    La mayoría de los chicos de la universidad sabían que Elizabeth era la doctora putita, inclusive el mismo rector sabia de sus aventuras, pero como ella se la chupaba de vez en cuando, pues él se hacía de la vista gorda y dejaba a mi esposa en un paraíso de morbosidad, que ella trataba de gozar siempre que podía.

    Esa mañana estaba acomodando unas cosas en el almacén, cuando vi que Elizabeth entraba acompañada de tres jóvenes.

    – almacenista buenos días.

    – buenos días doctora.

    – necesito un proyector de diapositivas.

    – claro, esta al fondo, son cuatro cajas, no creo que tenga problema en llevárselas.

    – no se preocupe, nosotros nos hacemos cargo.

    Les señale las cajas y de inmediato aquellos jóvenes comenzaron a acarrearlas, Elizabeth volteo a verme discretamente y me guiño un ojo y después pude ver como su mirada recorría los atléticos cuerpos de aquellos jóvenes, sin duda mi esposa estaba tramando algo.

    – ¿y donde va a ser la platica doctora?

    – en el consultorio.

    Eso sin duda era una abierta invitación a observarla, espere a que salieran y después de unos minutos cerré el almacén y me fui al fondo, a la rendija que les comenté en el anterior relato, lentamente la abrí y pude ver que los chicos ya estaban acomodando todo, mientras que mi esposa acomodaba las bancas hasta el fondo del consultorio y cerraba las cortinas, cuando los chicos terminaron, tomaron asiento y Elizabeth encendió el aparato, apago las luces y las diapositivas comenzaron a pasar, Elizabeth comenzó a caminar entre las bancas explicando cada una de las diapositivas, los minutos pasaban y los tres chicos no apartaban la mirada de la cortina blanca que reflejaba las imágenes, pensé que aquello no iba a pasar de una simple clase, pero de pronto Elizabeth se detuvo y les pregunto.

    – bien chicos, hasta aquí todos están entendiendo.

    Los tres chicos respondieron al unísono que si.

    – bien, vamos a meter el siguiente paquete de fotos.

    Camino hasta el escritorio donde había puesto el proyector y se paro de espaldas a los chicos y comenzó a buscar las diapositivas, aquellos chicos voltearon a verse unos a otros y aprovecharon para fijar sus mirada en las nalgas de mi esposa, sin duda Elizabeth había echo eso para provocarlos y eso a mí me fascinaba, pasados unos instantes, Elizabeth volteo hacia atrás y les pregunto.

    -muchachos, ¿no vieron el otro paquete de diapositivas?

    Los tres chicos respondieron al unísono que no, Elizabeth siguió buscando en el escritorio sin cambiar su posición y claro que los tres chicos no le despegaban la mirada y no era para menos, ella les estaba dando un espectáculo tremendo, hasta que de un momento a otro uno de los chicos se levanto y se paro justo detrás de Elizabeth, y le dijo:

    – ¿quiere que le ayudemos a buscar?

    Elizabeth al sentir la presencia de aquel chico tras de ella, rápidamente se enderezo y con tono indeciso le contesto,

    – esteee… mhh… Siiii… pueden ayudarme,

    En ese instante los otros dos chicos se levantaron y se pararon junto a ella, dejándola en medio de los tres, y uno de ellos le comenzó a decir,

    – ¿donde las pudo haber dejado maestra?

    Elizabeth bajo la mirada hacia el escritorio y le contesto,

    -estoy segura que lo deje por aquí,

    En ese instante los tres jóvenes se miraron entre si y uno se abalanzo sobre de ella y la sujeto por las muñecas llevando sus brazos hacia atrás, Elizabeth sabia lo que esos chicos deseaban, así que les dijo:

    – esperen, pueden vernos.

    Pero el chico que estaba frente a ella le contesto.

    – no se preocupe doctora, solo vamos a buscar las diapositivas, posiblemente estén bajo su falda.

    Los tres chicos rieron y de un instante a otro aquel joven metió su mano bajo la falda de mi esposa y comenzó a moverla de un lado a otro, ella al sentir la intromisión lanzo un grito y comenzó a moverse, pero fue inútil, el chico la tenia bien agarrada de sus muñecas, dejándola completamente inmovilizada.

    – metele bien la mano, seguramente esas diapositivas deben de estar entre sus piernas.

    Los tres de nuevo comenzaron a reír y pude ver como la mano de aquel joven se movía de un lado a otro bajo la falda de mi esposa-

    – si, creo aquí las tiene, pero tendré que bajarle la pantaleta… jajaja

    Aquel joven se hinco frente a ella, metió ambas manos bajo su falda y pude ver como le bajaba la pantaleta hasta sacársela y la guardo en la bolsa de su pantalón,

    – ahora si vamos a buscar bien esas diapositivas, porque no separa un poco sus piernas doctora,

    Claramente pude ver como las piernas de mi esposa se separaban un poco y aquel chico viendo la disposición de ella, poso sus manos en sus pantorrillas y después de apretárselas un poco, comenzó a subirlas hasta que de nuevo desaparecieron bajo la falda de Elizabeth, pero aun así podía ver como sus manos se movían bajo la tela, podía ver como las pasaba de atrás hacia adelante, en momentos se detenía y por las expresiones que se dibujaban en el rostro

    De mi esposa, sabia que se las estaba apretando, y después de unos segundos así, aquel chico le dijo,

    – Bien doctorcita, solo relájese voy a meterle los dedos,

    Una de las manos del chico se poso justo entre las piernas de Elizabeth y comenzó a subirla lentamente, en ese momento el rostro de Elizabeth cambio completamente, sus ojos se abrieron como platos y sus labios se separaron un poco,

    – wowow… Doctora no pensé que tuviera su vagina tan caliente,

    Los otros dos chicos comenzaron a reír al escuchar el comentario de su amigo, sin duda aquello era como una victoria para ellos, la mano de aquel chico se quedo quieta unos instantes y después comenzó a moverse de arriba hacia abajo, Elizabeth no tardo en mover su cuerpo de un lado a otro, supongo trataba de hacer menos dolorosa aquella dedeada, pero por su rostro supe que no lo estaba logrando, la mano de aquel chico comenzó a moverse cada vez mas y mas rápido, ella intentaba cerrar sus piernas pero era en vano, aquel chico la forzaba a abrirlas, hasta que de pronto uno de ellos dijo,

    – ya, déjame a mi, quiero meterle dos dedos a la zorra esta,

    El chico al fin se detuvo y cuando saco su mano la observo unos instantes y exclamo

    Miren que mojada esta la zorra esta, en verdad lo esta gozando,

    Se limpio los dedos en las piernas de mi esposa y dejo el lugar a su amigo, que de inmediato metió su mano bajo falda y comenzó a dedearla, ella al sentirse de nuevo invadida, comenzó a mover sus caderas con mayor fuerza, sin duda aquel chico le había metido dos dedos,

    – tenias razón su vagina parece un volcán,

    Ellos volvieron a reír y Elizabeth alcanzo a decirles,

    – despacio chicos. Por favor,

    Aquel chico no le hizo caso y comenzó a mover su mano de arriba hacia abajo con bastante fuerza, provocando que la respiración de Elizabeth se hiciera mas agitada,

    – le gustan mis dedos doctorcita, porque si quiere le puedo meter tres… Jajaja

    – no… Noo… despacio por favor,

    La mano de aquel chico no se detenía y las caderas de mi esposa tampoco, no se si lo hacia para tratar de disfrutarlo o así evitaba un poco que le doliera, pero ver a mi esposa en esa situación, me había sacado una tremenda erección, era algo hipnotizante ver como aquella mano se movía bajo la falda de Elizabeth, hasta que después de unos minutos así, el chico que sujetaba a mi esposa reclamo su turno,

    – ya sacale los dedos, ahorita voy a hacer terminar a la puta esta,

    Aquel chico saco su mano y las piernas de Elizabeth se doblaron un poco, intercambiaron lugares y este último chico no tuvo contemplaciones con ella, rápidamente metió su mano entre las piernas de ella y de un instante a otro mi esposa pego un brinco y en su rostro se dibujo una mueca de asombro,

    – que doctorcita, tengo muy gruesos los dedos,

    Elizabeth de plano no contesto nada y comenzó a jalar aire y el chico comenzó a mover su mano de un lado a otro, mientras le decía,

    – la estoy lastimando doctorcita, porque no nos deleita con un movimiento de caderas,

    Para mi asombro Elizabeth le hizo caso y comenzó a moverse como el le dijo, enterrándose ella misma los dedos de aquel chico, el cabron sabia como humillarla,

    – miren chicos, como se mueve la doctora putita, debe de ser tremenda en la cama,

    Los dos chicos rieron al escuchar a su amigo y este comenzó a decirle

    – vamos doctora, vamos, mueva esas caderas y entierrese mis dedos,

    Elizabeth ya había cerrado sus ojos y sus caderas comenzaron a moverse de un lado a otro de una forma un tanto frenética, conocía a mi esposa y eso solo significaba una cosa, que estaba a punto de terminar y aquel chico también lo sabia, ya que sus movimientos se hacían mas y mas rápidos y de forma bastante tosca, mientras que los otros dos chicos miraban embobados tal espectáculo, hasta que después de unos minutos, Elizabeth cerro sus piernas aprisionando la mano de aquel joven y se quedo quieta unos instantes,

    – wowowow… doctora putita, esta escurriendo,

    Lentamente el cuerpo de Elizabeth se fue relajando y abrió sus ojos, el chico saco su mano y claramente pude ver como los fluidos de mi esposa la envolvían,

    – ya chicos, suéltenme por favor,

    El que la tenia agarrada obedeció y entre los tres la llevaron hasta una banca y la dejaron caer,

    – que barbaron son, espero no nos haya visto nadie,

    – no se preocupe doctorcita, de todos modos, todo mundo sabe que es usted una puta,

    Los tres rieron, tomaron sus cosas y salieron del salón, dejando a mi esposa hay sentada, con la falda desarreglada y las piernas aun un poco abiertas, yo cerré la rendija y volví al almacén, ansiaba llegar a casa y platicar con mi esposa acerca de lo que había sentido,

    Continuará.

  • Jhoana aprenderá a tener cuidado con lo que desea

    Jhoana aprenderá a tener cuidado con lo que desea

    En un bello día de primavera en el pintoresco Pueblo Hojas Gemelas de la región de Sinnoh, el Sol brillaba en lo alto, los Starly cantaban en sus nidos y los pokémon correteaban en la hierba, todo parecía indicar que se trataba de un tranquilo día como cualquier otro.

    Aunque en una de las casas del pueblo el ambiente era todo menos tranquilo ya que Johanna, la hermosa ex coordinadora, estaba por enfrentarse al momento que más temía al terminar cada mes: Su estado de cuenta había llegado inflado como siempre.

    «¿Cómo es que puedo gastar tanto?» se regañó la mujer si misma mientras que revisaba las cuentas por pagar y el dinero que tenía a su disposición

    -Es otro mes en el que apenas saldré bien librada -se lamentó mientras realizaba la transacción pertinente para el pago de todas sus tarjetas electrónicas y veía con pesar que sus reducidos fondos no serían capaces de soportar otro mes así.

    «¡Johanna debes aprender a controlarte!» pensó con desilusión antes de sentarse en su sofá preferido y pensar en una forma de resolver su delicada situación económica.

    Últimamente la ex coordinadora no podía evitar actuar como una adolescente cada vez que iba de compras, una visita al área de maquillaje para obtener una mascarilla terminaba en la compra de un completo y costoso tratamiento dérmico.

    «¿Y de las decenas de zapatos que tengo en el armario cuantos apenas me he puesto una vez? ¿Y cuantos de ellos ni he sacado de sus cajas? ¡¿Y en serio necesitaba comprarme un vestido nuevo?! ¡Con todas las prendas que tengo en el guardarropa y que apenas he usado!» pensó la mujer con desilusión

    -Y aun así tengo el descaro de decirle a Dawn que se modere en sus gastos ¡Que gran ejemplo soy! -se reprochó, aunque en el fondo se alegraba de que su hija no estuviera en casa para enterarse de que ella apenas era capaz de contener su propio impulso de comprar.

    Tras tranquilizarse un poco procedió a revisar el resto de la correspondencia, temiendo por un momento encontrar más cuentas que pagar, pero solo encontró el habitual correo basura y una que otra muestra gratis de algún nuevo producto hasta que algo llamó su atención.

    -¿Qué es esto? -se preguntó al tomar un misterioso sobre de color rosa que estaba sellado con un símbolo similar al de un Gengar riendo, por un momento pensó en tirarlo a la basura junto con el resto de su correo, pero un repentino instinto de curiosidad se apoderó de ella y terminó por abrirlo.

    En su interior se encontraba una brillante tarjeta de color dorado, aparentemente de crédito, y una nota que rezaba:

    «Estimada Sra. Johanna Berlitz.

    Nosotros sabemos a la perfección que su mayor deseo es el de comprar todo lo que se le antoje sin tener que preocuparse por pagar cuantiosas cuentas, es por esa razón que hemos decidido ayudarla a volver ese sueño una realidad. Le aseguramos que con esta tarjeta usted podrá disfrutar de comprar sin volver a preocuparse por recibir un gordo y molesto estado de cuenta.

    Sin embargo también es nuestra obligación advertirle de la única condición que se le impone al usar nuestro producto: Nunca deberá de sobrepasar el límite de compras impuesto para esta tarjeta, ya que en caso de hacerlo inmediatamente se procederá a embargar»

    Johanna leía el documento con una mezcla de felicidad e incredulidad hasta que negó con la cabeza, por más vueltas que le diera aquella era una oferta demasiado buena para ser real.

    «¿En verdad creen que soy tan ingenua como para aceptar algo así?» se preguntó y antes que cualquier otra cosa pasará guardo nuevamente la tarjeta en el sobre y la tiró a la basura junto con el resto del correo indeseado.

    -Creo que es mejor es que compre algo para la cena -decidió Johanna al ver la hora y salir de su casa.

    Para la coordinadora era una verdadera ventaja que su hija estuviera de viaje, ya que no había ninguna necesidad de preparar la cena, para ella era suficiente con comprar un poco de comida preparada en uno de los varios negocios del pueblo.

    Después de ordenar lo que deseaba y pedir la cuenta se disponía a sacar una de sus tarjetas electrónicas para pagar su orden cuando sin querer entregó la misteriosa tarjeta que recibió esa tarde y que inexplicablemente había terminado en su bolso.

    – ¡Esperé un momento, por favor! -pidió al momento en que la tarjeta pasó por el lector, ante la incrédula mirada de la dependiente del lugar, sin embargo en cuando el sonido de aprobación del lector llegó a sus oídos pudo sentir como si una corriente eléctrica le surcara la columna vertebral y la hizo dar un ligero suspiro para desahogarse.

    – ¡Muchas gracias por su compra! ¡Esperamos que vuelva pronto! -dijo amable la cajera, quien ajena a la situación, al entregarle su recibo junto con la tarjeta.

    -¡A usted, muchas gracias! -respondió la ex coordinadora ligeramente sonrojada.

    De regreso a casa Johanna miraba con detalle esa misteriosa tarjeta, mientras se preguntaba si la agradable sensación que experimento hace unos momentos se debió a que pagó con ella o fue por otra razón.

    «¡Bueno, parece que sólo hay una forma de averiguarlo!» pensó mientras que se dirigía hacia un café cercano.

    Una vez más en su casa Johanna se sentó en su sofá para reflexionar en lo que le había ocurrido esa tarde. Ya no le cabía la menor duda de que cada vez que compraba algo con esa tarjeta experimentaba una ráfaga de placer, un tanto peculiar y culposo, que siempre le dejaba con ganas de más y también había notado que entre más costoso fuera el artículo a comprar más placer le generaba.

    Y en cuanto pensó en ello un evidente sonrojo subió a sus mejillas, si se había sentido tan bien al comprar aquellas cosas tan sencillas, no se imaginaba el como se sentiría al comprar cosas más costosas mucho más costosas.

    – ¡Me voy a divertir mucho contigo! -dijo esbozando una sonrisa a la pieza de plástico que tenía entre sus manos.

    A partir de ese día Johanna empezó a pagar absolutamente todo con su nueva y mágica tarjeta de crédito, siempre obteniendo esa agradable sensación de placer al hacerlo, pero lo mejor de todo era de que tal y como decía la carta que venía junto con la tarjeta nunca llegaba ningún tipo de estado de cuenta sólo un breve recordatorio de que nunca gastará más de su límite o sería embargada.

    A pesar de su felicidad no podía evitar sentir un poco de desconfianza al principio, por lo que decidió solo gastar lo necesario, pero esa resolución no duró mucho tiempo: Entre mas usaba la tarjeta mayor era el placer recibía.

    En resumen Johanna jamás se había sentido tan bien como en ese momento, se sentía como una adolescente comprando a manos llenas y sintiendo esa creciente sensación de placer al hacerlo, Le era penoso decirlo pero en más de una ocasión había terminado con las pantaletas húmedas después de una tranquila tarde de compras y era algo que le encantaba.

    -¡Por Arceus que tarde es! -dijo la ex coordinadora al llegar a su casa después de un maravilloso día de compras y dejar a un lado sus compras más recientes.

    En esos momentos la mujer sólo deseaba quitarse sus flamantes zapatos nuevos y sus empapadas pantaletas para disfrutar tranquilamente el resto del día, cuando el videófono de la sala empezó a sonar.

    -¡Espero que sea importante! -exclamo al dirigirse a contestar la videollamada y escuchar una voz mecánica.

    «Este es un mensaje grabado para recordarle que mañana en la noche es la gran cena de gala de ex-coordinadores pokémon de la región Sinnoh. Le suplicamos que confirmé su asistencia respondiendo éste mensaje»

    En ese momento Johanna quería que la tierra se abriera y se la tragara ¡Se había olvidado por completo de la reunión! «¿¡Y ahora que es lo que voy a hacer!?» se preguntó alarmada mientras empezaba a caminar de un lado al otro por su sala principal.

    A pesar de todas las lujosas prendas que tenía en su colosal y casi intacto guardarropa, sabía a la perfección que alguna de las personas presentes en ese evento notarían que eran de rebaja y liquidaciones; además de que no podía presentarse con su piel y su rostro luciendo resecos, también necesitaba arreglar su cabello el cual estaba echo un desastre y no menos importante necesitaba hacerse una pedicura y manicura. Esos odiosos y presumidos sujetos parecía que podían mirar a través de los objetos con un escáner de barras.

    Pero por el mismo Arceus ¿Cómo podría estar lista a tiempo para poder brillar en esa reunión? Porque estaba decidida a lo que sea para hacerlo ¡Primero muerta antes que convertirse en la comidilla de las brujas engreídas de sus ex compañeras durante meses! Y faltar no era una opción ¡Eso sería aún peor que ir con un vestido barato, zapatos de temporada pasada y usando maquillaje barato!

    Con aquellos pensamientos en su mente la hermosa mujer dio una profunda respiración, plantando sus firmes y descalzos pies en el piso y extendido el brazo hacia donde tenía su tarjeta.

    -No sé cual sea el límite ¡Pero en este momento le vendería el alma al mismísimo Giratina si con eso puedo cerrarle la boca a esas brujas! -exclamo Johanna mientras se preparaba para cumplir su empresa y rápidamente salió de su casa.

    Normalmente el exclusivo Gardevior Spa no aceptaba a nadie que no hubiera hecho una reservación previa, pero el haber sido una ganadora de la Copa Listón y una de las mejores coordinadoras de Sinnoh, junto con haber aceptado pagar un «módico» cargo extra por su inesperada visita le daban a Johanna la libertad de pedir un costoso paquete que incluía un masaje antiestrés, un tratamiento dermo-rejuvenecedor, un facial exfoliante, manicura, pedicura y un tratamiento capilar con jalea real de Vespiqueen.

    También solicitó un asesoramiento de moda con el que compro un ajustado vestido negro de cóctel de una pieza con una abertura lateral que daba una generosa porción de sus bellas piernas y unos guantes de seda negra que le llegaban hasta el codo, sin duda aquél conjunto resaltaba sus aún generosas formas.

    Y para completar aquella sensual indumentaria escogió un atrevido juego de ropa íntima compuesto por medias a medio muslo, cuyos bordes se asomarían de manera pícara por las aperturas del vestido, las pantaletas eran tan delgadas que apenas podían ser vistas a pesar de lo ajustado que era el vestido y para rematar su imagen adquirió un discreto sostén sin hombros que dejaba su espalda completamente expuesta.

    Posteriormente solicitó el más exclusivo catálogo de joyería, del cual escogió un juego en titulado «Saphire Mistyc», compuesto por una gargantilla, pendientes, una pulsera y un anillo, todos de plata pura con incrustaciones de auténticos zafiros importados desde Kalos.

    Y finalmente remato su imagen con un vistoso maquillaje de reina Kalosiana y unas zapatillas de punta abierta para que se apreciarán las uñas pintadas de sus pies.

    Al terminar sus compras agradeció a Arceus que todos sus gastos se pagarán por adelantado. Ya que en el momento en que el pago fue aprobado el placer que sintió fue tal que casi se desmaya, desde las apasionadas noches de lujuria con su difunto esposo jamás se había sentido tan bien, así que con una gran sonrisa y sintiendo como sus líquidos íntimos se escurrían por sus piernas la mujer salió del Gardevior Spa con paso firme y sensual hacia su gala dispuesta a robarse la noche.

    Horas más tarde, al momento de poner un pie en la gala, Johanna sintió como absolutamente todas las miradas estaban posadas en ella. Algunas eran de envidia pura, otras eran de admiración y sobra decir que la gran mayoría eran de deseo. Podía jurar que todos y cada uno de los contados hombres y una que otra de las mujeres presentes la devoraban con esa mirada lujuriosa que la hacían sentir llena de poder.

    Sin duda alguna Johanna fue la indiscutible reina de la gala, toda la noche recibió una lluvia de halagos ya que algún que otro productor invitado le extendían con sus tarjeta personales alegando que tenían el proyecto perfecto para resaltar su belleza y glamour, y obviamente las innumerables invitaciones indiscretas que llego a recibir incluso de mujeres.

    A pesar de lo tentador que se escuchaban todas aquellas lujuriosas propuestas Johanna decidió regresar sola a casa, ya había logrado su objetivo de humillar a sus prepotentes rivales y el saber que había pisoteado sus frágiles orgullos con sus nuevos y flamantes tacones de diseñador la hacían sentir increíblemente poderosa.

    Saco de su bolso su flamante Pokegear y activó una aplicación para solicitar un taxi que la llevará a su casa, pero al momento de pasar su inseparable tarjeta por el lector este sólo le regreso un mensaje: «Tarjeta sobre girada. Usted será embargada».

    Por alguna extraña razón al leer aquel mensaje un inquietante escalofrío recorrió su descubierta espalda y una indescriptible ansiedad hacia temblar todo su cuerpo «¿Que está pasando?» pensó Johanna asustada, no sólo por las extrañas sensaciones que sentía su hermoso cuerpo, sino porque la calle entera se había quedado completamente vacía y la temperatura ambiental había disminuido considerablemente.

    Repentinamente escucho unos pequeños pasos acercarse a ella en esa enigmática calle vacía y temerosa levantó la vista para ver como un Gengar, que vestía un elegante smoking blanco, junto con un monoculo de oro en su ojo izquierdo, un bastón y sombrero de copa, se dirigía hacia ella con una sonrisa siniestra.

    -¿Qui-quien eres tu? -pregunto la mujer sin intentar contener su miedo.

    En respuesta a su pregunta el pokémon vapor chasqueo los dedos de su mano derecha, de los cuales surgió un rayo de color negro que al momento de impactar con la mujer transformó en brillantes monedas de oro todo lo que tenía encima y la dejó completamente desnuda ante el elegante tipo Fantasma.

    Siguiendo su instinto de supervivencia Johanna intento escapar de aquel pokémon, quien la hizo levitar en el aire mientras ella intentaba correr, y lentamente se acercó a la hermosa ex coordinadora.

    Gengar admiro que aquella sugerente posición le permitía ver los adorables pechos talla 36 de la mujer y hacia que su prominente y firme trasero rebotara de manera deliciosa, aunque la expresión de terror que había en su rostro era lo único que desentonaba con la sensual imagen, pero ese era un detalle que estaba a punto de corregir.

    -¿Por qué? ¿Por qué me haces esto? -pregunto Johanna asustada y muy confundida, no podía explicarse que un pokémon salvaje actuará así, a menos que fuera el compañero de algún degenerado sujeto.

    «Es la hora de pagar tu deuda» anuncio el tipo Fantasma/Veneno por medio de su telepatía y con una sonrisa que sólo podía ser descrita como macabra.

    -Te-te prometo que te pagaré, sólo dime cuánto dinero es y lo conseguiré, pero por favor déjame ir -suplico la bella coordinadora con los ojos llenos de lágrimas y haciendo un tierno gesto del cual resultaría casi imposible no compadecerse, sin embargo el pokémon permaneció impasible y río con más fuerza que antes.

    «No quiero tu dinero humana, mi pago será tu alma» y tras esa declaración los ojos de Gengar comenzaron a brillar intensamente, mientras los preciosos ojos azules de su víctima perdían su brillo, y con un nuevo chasquido de sus dedos sumió a la mujer en una densa oscuridad.

    Al poco tiempo Johanna reacciono y en vano tratar de observar algo en la inmensa oscuridad que la rodeaba, no era capaz de ver ni su propia mano frente a ella, sin embargo en el momento en que se movió pudo sentir como algo largo y viscoso comenzaba a subir por sus piernas y su espalda.

    -¡Por favor, no hagas esto! ¡BASTA! -imploro con un grito lleno de terror mientras sus brazos y piernas eran completamente separados y envueltos por aquel extraño objeto, impidiendo sus movimientos, estaba completamente a la merced de aquella extraña y desagradable sensación que no tardó en envolver el resto de su cuerpo.

    -Por favor, no ¡Mis pechos son muy sensibles! ¡DETENTE! -exclamo entre gemidos al sentir que aquella delgada y viscosa estructura comenzó a rodear sus pechos y la punta de esta comenzó a jugar con sus pezones, hasta ese momento fue que la ex coordinadora comprendió que lo que la mantenía atrapada eran los tentáculos de un Octillery.

    A pesar de querer mucho a los pokémon, esa especie en particular nunca fue de su agrado, además de que ni en sus peores pesadillas se imaginó estar en una situación así; por más que lo intentaba no sólo no podía liberarse de aquellos asquerosos tentáculos sino que estos la envolvían cada vez con más fuerza.

    Sin embargo muy a su pesar no podía negar que estaba empezando a disfrutar de aquella bizarra situación, sus ya erectos pezones eran constantemente succionados por las ventosas de los tentáculos que rodeaban sus pechos y los apretaban con fuerza y le proporcionaban un culposo placer similar al que sentía cada vez que compraba algo con esa endemoniada tarjeta.

    -¡Nooo! ¡Po-por favor de-detente! ¡ESO NO! -exclamó la mujer entre gemidos de excitación y terror cuando uno de los muchos tentáculos que mantenían sus piernas abiertas se abrió paso hasta su rincón más íntimo y comenzó a penetrarla con fuerza.

    Aquella fue una de las sensaciones más placenteras que la ex coordinadora había experimentado en su vida y cuando por fin empezaba a acostumbrarse un nuevo tentáculo comenzó a recorrer sus deliciosas nalgas hasta llegar a su estrecho ano e introducirse en el.

    -¡Esto es muy rudo! ¡Es demasiado! ¡ES DEMASIADO! -balbuceo Johanna con dificultad ya que la fuerza y la intensidad de sus gemidos era tal que era un verdadero milagro que alguna de sus palabras se entendieran.

    Durante lo que bien pudieron ser varias horas y a la vez unos pocos minutos el cuerpo de hermosa mujer no paraba de temblar, en parte porque los numerosos tentáculos que la mantenían prisionera estaban arqueándola lentamente y porque por más que intentará resistir y ocultar el bizarro placer que sentía ya no era capaz de fingir que no disfrutaba de esa situación y que lo que más deseaba en ese momento era llegar al orgasmo.

    -¡YA NO AGUANTO…! ¡ME VOY A CORRER! ¡NO LO SOPORTO MÁS! -los movimientos de los tentáculos sobre sus excitados pechos y sus celestiales agujeros era cada vez más frenético, violento y excitante hasta que…

    -¡¡¡ME VENGO!!! -fue el excitante grito de placer que salió de la boca de Johanna al finalmente llegar al tan ansiado éxtasis, un sensual sonido que resonó en el lugar en donde se encontraba, junto con una impresionante cantidad de fluidos que resbalaban por sus piernas y el sonido de su entrecortada respiración.

    Parecía que todo aquello había sido una ilusión ya que al despertar notó que seguía en el mismo lugar, sin embargo aún no se había recuperado de aquel orgasmo y por más que trataba de levantarse su cuerpo no le respondía, todo le daba vueltas y le faltaba el aire.

    Fue cuando la mujer sus hermosos ojos azules cuando pudo distinguir de forma borrosa la maléfica sonrisa de Gengar frente a ella y de manera inconsciente abrió la boca y de esta, muy lentamente, comenzó a desprenderse una suave luz azul que fue transformándose en una llama de un intenso tono azul zafiro.

    Gengar miro con curiosidad aquella brillante flama antes de atraparla con su lengua y devorarla «¡Exquisita! ¡No hay nada mejor que un alma en su punto exacto de maduración!» mencionó al relamerse con gusto antes de sacar un pañuelo de su bolsillo y usarlo para limpiarse la boca.

    Mientras tanto el cuerpo de la ex-coordinadora se había quedado inerte en el suelo, pero lo más intrigante era que su mirada estaba completamente en blanco y un constante flujo de saliva fresca salía a través de sus entreabiertos labios.

    «¡Levántate ahora, cáscara vacía, y sígueme! Veré en cuanto puedo vender tú apetecible trasero» ordenó el elegante pokémon vapor mientras que el cuerpo de Johanna se irguió de repente y sus brazos se retiraron por completo hasta quedar completamente rectos frente a ella, pero sus ojos aún estaban en blanco y su rostro estaba completamente inexpresivo, como si de una muñeca se tratase.

    «¡Andando montón de carne! ¡No tengo toda la noche!» la urgió el tipo Fantasma mientras azotaba el firme trasero de Johanna, quien empezó a avanzar detrás de el dando pequeños y rítmicos saltos que hacían relucir su mejor atributo, al parecer inconsciente al dolor o al frío de la noche.

    Horas más tarde Gengar miraba impresionado las ofertas que estaba recibiendo por su último embargo. Hasta el momento la mejor oferta provenía de un sujeto de Alola, seguida por la de un ermitaño que vivía en las montañas de Johto y acercándose de la nada apareció la oferta de un empresario de Unova, quien sin perder tiempo empezó a ofrecer fuertes cantidades de dinero por la mujer que alguna vez conocida como Johanna.

    «¿Me pregunto cómo te verás mejor, trozo de carne? ¿Acaso usando medios cocos como sostén y una diminuta falda de paja? ¿Cómo la obediente sirvienta de un solitario pastor de Mareeps? ¿O quizá como el juguete sexual de un fanático de las muñecas en Unova?» preguntó el fantasma con sorna, al parecer sin esperar una respuesta de la mujer, cuando el sonido que anunciaba al ganador de una máquina traga monedas se escuchó por todo el lugar y que significaba que una de las ofertas había resultado ganadora.

    «¡Y tenemos un afortunado ganador!» anuncio Gengar azotando un abanico contra una mesa antes de prender una cámara y dirigirse hacia el individuo ganador «Su hermosa adquisición llegará a usted en una semana via express» y enfocar a una desnuda Johanna, quien sonrió levemente antes de decir:

    -¡Seré muy feliz viviendo con usted el resto de mi vida, mi Amo!

    Mientras tanto en la lejana región de Johto la bella Dawn miraba con atención y un poco de angustia la pantalla de su Pokegear, el saldo de su cuenta como coordinadora estaba un nivel peligrosamente bajo.

    -Estoy forzada a ganar en mis siguientes concursos o estaré en verdaderos aprietos, en especial ahora que no puedo contactar a mamá -dijo Dawn mientras entraba en un Centro Pokémon.

    -Disculpa ¿Tú eres la coordinadora Dawn Berlitz? -preguntó la amable enfermera al momento de recibir los pokémon de la chica.

    -Lo soy enfermera Joy ¿Acaso sucede algo malo?

    -Para nada linda, es sólo que tu madre te envío esto -anuncio la joven de cabello rosa mientras le extendía un sobre sellado con el símbolo de un Gengar sonriente.

    ¿Fin?

     

  • La doctora abandonada

    La doctora abandonada

    Empezaba la temporada de verano, las escuelas estaban de vacaciones y los suburbios de la ciudad estaban alborotados con el ruido de niños en los parques y calles en sus patinetas, bicicletas y demás actividades lúdicas.

    Mi familia y yo nos acabábamos de mudar a una casa en un lindo vecindario de casas con jardines y piscinas. Yo tenía en ese entonces 18 años.

    En la casa vecina vivía una pareja con niños, donde el señor de la casa siempre estaba por fuera en alguno u otro viaje de negocios, dejando a la señora mucho tiempo sola y prácticamente sola en lo emocional y sexual.

    Como el sr no estaba, y la Sra. trabajaba en una clínica, pues necesitaban a alguien que cuidara de sus hijos mientras regresaban a casa de sus trabajos. Ella salía todos los días a trabajar y regresaba tipo 6 pm, y yo me iba a mi casa, a solo pocos metros de esta.

    En esta tarde en particular como de costumbre llegue a cuidar de sus hijos, y me dedique a leer y ver televisión mientras los niños jugaban en el suelo con sus juguetes, a eso de las 5 les di algo de comer y se quedaron dormidos, así que los lleve a su alcoba y los deje cómodamente dormidos.

    Llegaron las 6 de la tarde y Maricarmen, así se llama la Sra. de la casa, no llego así que me tocó quedarme hasta que llegase, para no aburrirme, y con algo de curiosidad, me puse a revisar cajones, alcanas y closets de la casa, no me iba a robar nada, solo curiosidad.

    Al ratito de estar curioseando, y haber visto y tocado los interiores de mi hermosa empleadora, si Maricarmen es una mujer de unos 36 años muy hermosa y de un cuerpo envidiable, encontré unos videos que por sus caratulas supe eran videos porno, tome dos y me fui a la sala de estar a verlos un rato.

    Me entretuve viendo estos videos de porno, que se me fue el tiempo hasta que sentí el auto de Maricarmen entrar a la cochera, y sacándolo rápidamente del video reproductor corrí a ponerlos en su lugar con la mal suerte que me pillaron mientras los metía al cajón del gabinete.

    Eran ya las 11 pm, Maricarmen me había pillado, tartamudee alguna disculpa y me quede quito, me dijo que no me preocupara, que la esperara un momento que en la sala que tenía que hablar conmigo, se metió a su alcoba y al ratito salió, cubierta por una túnica de toalla, se sentó a mi lado y abrazándome me dijo que su marido la había dejado y ya no aguantaba el reprimir sus tristeza, lloro sobre mis hombros y me pido me quedara a acompañarla, ya yo había avisado en casa que estaría tarde así que no me preocupe, igual ya debían estar durmiendo.

    Maricarmen se estaba quedando dormida, la empuje un poco y le ayude a llegar s u alcoba done se recostó y se fue quedando dormida, le comente que por que no se ponía una pijama y se acostaba cómoda que yo la esperaría que se durmiera antes de irme.

    Se quitó la túnica y debajo Maricarmen estaba totalmente desnuda, sus senos perfectos apuntaban al cielo, su obligo pequeño invitaba a ser lamido y que decir de su precioso coñito, el cual depilado solo tenía un apequena línea de pelos sobre el capuchón de su clítoris. Quede pasmado por u momento. Maricarmen se me que do mirando y me dijo: – Te gustaría quedarte conmigo esta noche y probar algo de mi cuerpo.

    Ni corto ni perezoso me acerque y la abrase, le acaricie el cabello y baje mis manos por su espalda hasta sus respingadas nalgas. La senté suavemente sobre la cama y tal como me había pasado por la cabeza le metí la lengua en su ombligo y fui bajando hasta empezar a comerme ese coñito que no solo se veía delicioso si no que lo estaba. Lamí y lamí sus labios inferiores, los jugos de su vagina corrían por su entrepierna y la pepita saltarina estaba hinchada y sensible, puse la punta de mi lengua en ese frijolito y lo hice saltar, ella se estremecía, y movía sus caderas, la voltee, abrí la raja entre sus nalgas y le empecé a lamer el ojete del culo, apretó sus nalgas y me dijo que nunca le habían cedió el culo, le dije me dejara hacer, despacio la fui relajando y seguí comiéndome ese espectacular culo, mi lengua penetraba su cerrado esfínter , le pregunte si había tenido sexo anal y dijo que no, así que me decidí a ser el primero, le metí un dedo y luego otro, cuando ya la tenía al borde del colapso, me subí y rápido pero con cuidado le metí la cabeza de mi verga, salto un poco, pero la retuve, la seguí empujando hasta que la tenía toda adentro, comencé a bombear, y con una mano le frotaba el clítoris para mantenerla excitada, Maricarmen empezó a disfruta y a moverse como una culebrita, le di despacio a veces y en otras más rápido, su sudor y el mío se mezclaban en los hoyuelos encima de su nalgas, yo estaba que me corría, quería llenarle ese culo de mi juvenil leche, le di y di, mis dedos seguían moviéndose a la velocidad de la luz hasta que ella se corrió ruidosamente, maldiciendo su marido y pidiéndome se le diera más duro, me corrí , la llene de mi viscoso líquido y caí sobre ella.

    La saque al momento y sentándome su rostro, le metí mi verga en su boca que empezó a succionar mi verga, la lamia y chupaba que rico, no dejo que esta se cayera, la mantuvo dura, hasta que ya casi estaba listo para otra corrida, la saque me baje y de un solo trancazo, invadí su coño, suspiro y puso sus piernas detrás de mi espalda, nos rajamos dándonos como si el fin del mundo fuera mañana.

    Al terminar ya cansados, le di un par de besos, la deje debajo de las cobijas y le prometí que cuando me necesitara yo vendría. Me vestí y me fui a casa, mañana de tarde estaría otra vez cuidando sus hijos.

  • Solterona, tetona y culona (Parte 2)

    Solterona, tetona y culona (Parte 2)

    Doña Ofelia me dijo que no estaba bien lo que estábamos haciendo, pues apenas nos conocíamos. No pasa nada le dije, a poco no te gustaría estar con alguien más joven que tú le pregunté, pues claro que si me dijo. Volví a masajear sus enormes pechos, eran increíbles no cabían en mis manos.

    También ella empezó a tocarme el pene y me dijo muy sorprendida… ahh muchachito pero que verga tan grande te cargas allí abajo. Porque no te la metes en las tetas le dije, ok me contesto pero primero en la boca quiero sentirla en mi lengua, no hay problema le dije tú sabes lo qué haces, me llevo a su cama y allí se quitó el vestido que llevaba puesto, todo lo que había sentido antes con las mujeres delgadas no era nada comparado a esto.

    Su cuerpo era hermoso sus tetas tenían un brillo y un color rosado, le chupe, le mame, le bese las tetas todo lo que pude, la puse en cuatro y su culo blanco estaba listo para ser penetrado. Deje que mi pene jugará un poco con su vagina peluda, pero ella me pedía a gritos que se la metiera. Como había pasado mucho tiempo sin hombre, casi 20 años sola me fue un poco difícil penetrarla.

    Pero al final cedió su vagina y se empezó a mover con sabrosura gemía con placer, la tome del pelo y le empecé a dar nalgadas fuertes. Estaba teniendo sexo con una madura tetona y súper culona, ahora quiero subirme encima de ti, no hay problema le dije soy todo tuyo, se subió y sus tetas quedaron justo en mi cara. Me metí una a la boca y allí la tuve por un buen rato mientras ella seguía montada en este toro joven.

    Nos venimos los dos al mismo tiempo. Quedamos exhaustos no teníamos fuerzas ni para pararnos, porque no te quedas hoy a dormir aquí, y así aprovechamos la noche que aún es joven me dijo. Está bien! Le conteste me parece buena idea. Nos quedamos dormidos casi de inmediato, al día siguiente ella ya no estaba en la cama, se había bañado y ya tenía listo el desayuno en la cama. Buenos días dormilón me dijo, hola buenos días le dije como dormiste? Me pregunto bien le dije, dormí como un bebé… eso que ni que me dijo estabas en el quinto sueño cuando desperté esta mañana y no quise molestarte.

    Desayunamos y me propuso irnos de compras quería probarse ropa nueva, ya no quería seguir usando esos vestidos holgados. Claro que si le dije! Vamos así aprovecho para comprar algunas cosas que necesito.

    Salimos del apartamento y en la entrada nos encontramos a don José el dueño del edificio y a su esposa, una pelirroja más joven que él con un cuerpo como el de doña Ofelia pero más joven.

    Los saludamos y me preguntaron si me gustaba el lugar les dije que si, que bueno me dijeron estamos para lo que se te ofrezca! Gracias les dije y no pude evitar ver ese busto enorme de la pelirroja…

    Continuará!