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  • Signos de interrogación y exclamación

    Signos de interrogación y exclamación

    1. Los signos de interrogación (¿?) y de exclamación (¡!) sirven para representar en la escritura, respectivamente, la entonación interrogativa o exclamativa de un enunciado. Son signos dobles, pues existe un signo de apertura y otro de cierre, que deben colocarse de forma obligatoria al comienzo y al final del enunciado correspondiente; no obstante, existen casos en los que solo se usan los signos de cierre.

    2. Indicaciones sobre el uso correcto de ambos signos

    a) Los signos de apertura (¿¡) son característicos del español y no deben suprimirse por imitación de otras lenguas en las que únicamente se coloca el signo de cierre:

    Qué hora es? Qué alegría verte!

    Lo correcto es:¿Qué hora es? ¡Qué alegría verte!

    b) Los signos de interrogación y de exclamación se escriben pegados a la primera y la última palabra del período que enmarcan, y separados por un espacio de las palabras que los preceden o los siguen; pero si lo que sigue al signo de cierre es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos:

    Vamos a ver… ¡Caramba!, ¿son ya las tres?; se me ha hecho tardísimo.

    c) Tras los signos de cierre puede colocarse cualquier signo de puntuación, salvo el punto. Lógicamente, cuando la interrogación o la exclamación terminan un enunciado y sus signos de cierre equivalen a un punto, la oración siguiente ha de comenzar con mayúscula:

    No he conseguido el trabajo. ¡Qué le vamos a hacer! Otra vez será.

    d) Los signos de apertura (¿¡) se han de colocar justo donde empieza la pregunta o la exclamación, aunque no se corresponda con el inicio del enunciado; en ese caso, la interrogación o la exclamación se inician con minúscula:

    Por lo demás, ¿qué aspecto tenía tu hermano?

    Si encuentras trabajo, ¡qué celebración vamos a hacer!

    e) Los vocativos y las construcciones u oraciones dependientes, cuando ocupan el primer lugar del enunciado, se escriben fuera de la pregunta o de la exclamación; pero si van al final, se consideran incluidos en ellas:

    Raquel, ¿sabes ya cuándo vendrás? / ¿Sabes ya cuándo vendrás, Raquel?

    Para que te enteres, ¡no pienso cambiar de opinión! / ¡No pienso cambiar de opinión, para que te enteres!

    f) Cuando se escriben seguidas varias preguntas o exclamaciones breves, se pueden considerar como oraciones independientes, o bien como partes de un único enunciado. En el primer caso, cada interrogación o exclamación se iniciará con mayúscula:

    ¿Quién era? ¿De dónde salió? ¿Te dijo qué quería?

    ¡Cállate! ¡No quiero volver a verte! ¡Márchate!

    En el segundo caso, las diversas preguntas o exclamaciones se separarán por coma o por punto y coma, y solo se iniciará con mayúscula la primera de ellas:

    Me abordó en la calle y me preguntó: ¿Cómo te llamas?, ¿en qué trabajas?, ¿cuándo naciste?

    ¡Qué enfadado estaba!; ¡cómo se puso!; ¡qué susto nos dio!

    Cuando la exclamación está compuesta por elementos breves que se duplican o triplican, los signos de exclamación encierran todos los elementos:

    ¡Ja, ja, ja!

    3. Usos especiales

    a) Los signos de cierre escritos entre paréntesis se utilizan para expresar duda (los de interrogación) o sorpresa (los de exclamación), no exentas, en la mayoría de los casos, de ironía:

    Tendría gracia (?) que hubiera perdido las llaves;

    Ha terminado los estudios con treinta años y está tan orgulloso (!).

    b) Cuando el sentido de una oración es interrogativo y exclamativo a la vez, pueden combinarse ambos signos, abriendo con el de exclamación y cerrando con el de interrogación, o viceversa:

    ¡Cómo te has atrevido? / ¿Cómo te has atrevido!;

    o, preferiblemente, abriendo y cerrando con los dos signos a la vez:

    ¿¡Qué estás diciendo!? / ¡¿Qué estás diciendo?!

    c) En obras literarias es posible escribir dos o tres signos de exclamación para indicar mayor énfasis en la entonación exclamativa:

    ¡¡¡Traidor!!!

    d) Es frecuente el uso de los signos de interrogación en la indicación de fechas dudosas, especialmente en obras de carácter enciclopédico. Se recomienda colocar ambos signos, el de apertura y el de cierre:

    Hernández, Gregorio (¿1576?-1636), aunque también es posible escribir únicamente el de cierre: Hernández, Gregorio (1576?-1636).

     

    Diccionario panhispánico de dudas ©2005

    Real Academia Española

  • Noche loca de parejas amigas

    Noche loca de parejas amigas

    Resulta que tengo 5 años de casado siempre he sido mal portado y mi esposa es muy reservada y sexualmente no muy activa la llamaremos en este relato Fanny, resulta que nosotros coincidimos con unos amigos que se casaron son del barrio yo crecí con (Dayanna) le llamaremos así por privacidad uno nunca sabe, y mi esposa fue compañera del esposo que llamaremos Alex, resulta que ellos se conocieron y se casaron llevan 1 año más que nosotros, hemos sido grandes amigos hemos viajado mucho incluso compartido cosas muy íntimas como buenos amigos y esta intimidad se fue extendiendo y nuestra conversaciones cada vez eran más atrevida, salieron a relucir cosas sobre sexo y comportamiento sexual, Dayanna es gruesa (de esas gorditas deliciosas) pechos enormes, pelo colocho, culo normal y su cara muy bonita de hecho sus labios son grandes y ella es lo contrario a mi esposa que es delgada, Alex es más pequeño que ella, culón, blanco y de pelos parados.

    Debo confesarles que cuando éramos niños Dayanna y yo nos apretábamos (besábamos) pero nunca hubo nada formal como todo chamaco en el colegio nunca hubo nada solo aprete (besos) crecimos y no paso a mas nunca hubo otra ocasión resulta que tenemos la costumbre de que ellos ya sea vayan un fin de semana a la casa a quedarse o nosotros vamos a su casa donde compartimos, vemos series, películas y todo eso.

    Una noche salimos a comer algo recuerdo que fuimos a un restaurante mirador en Escazu, estábamos bonito conversando de todo un poco entonces Dayanna nos leyó de Facebook una historia que vio en Facebook sobre las parejas swinger en Costa Rica lo cual me resulto interesante mi esposa si es más reservada lo cual solo escuchaba y de vez en cuando opinaba pero no dijo nada negativo lo cual me llamo la atención y la conversación recayó en la sexualidad. Empezamos a hablar de que nos parecía el intercambio de parejas, del sexo en comunidad, del amor libre de prejuicios, yo veía a Dayanna muy motivada con la conversación lo cual me entro la malicia si realmente era que quería hacerlo seguimos hablando pero volvía el tema a relucir ya eran como las 11 pm cuando decidimos irnos entonces cuando ya íbamos a montarnos en nuestros carros respectivos salió Alex y nos dijo que porque no nos quedábamos en la casa de ellos ya era muy tarde y nosotros nos fuimos a vivir a Cartago entonces era largo el viaje, volví a ver mi esposa para ver su decisión lo cual me dijo no hay problema de todos modos el día siguiente teníamos libre, decidimos ir.

    Ya llegamos a la casa de ellos y nos quedamos en la sala recuerdo que el sillón grande se sentó Alex y mi esposa Fanny y luego yo en la orilla a la par estaba el otro sofá el cuan se sentó Dayanna ese día mi esposa anda un pantalón rosado, blusa celeste y una jacket y Dayanna anda vestida con un vestido negro de flores de colores hasta las rodillas se veía bien nos quedamos hablando y tomando mas ya era como las 2 am y no teníamos ganas de dormir claro no nos imaginaríamos la madrugada que íbamos a tener.

    Ya estábamos más animados coqueteos venían e iban ya estábamos un poco más calientes y digo todos porque así lo vi de hecho me sorprendió mucho mi esposa porque estaba animada y eso me excito lo confieso en eso que estábamos hablando

    Alex, el marido de Fanny, puso su mano sobre la pierna de mi mujer, ella se sorprendió pero rápidamente reaccionó coqueteando le dijo. – Cuidado, que tu mano en mi pierna no sé cómo voy a reaccionar – A lo que Alex respondió – Eso es lo que pretendo, si Diego nos dejaría claro, dijo mirándome intencionadamente.

    Miré a Fanny (mi esposa) la cual me sonrió y volví a ver a Dayanna la cual me veía con intención de algo más y volví a ver a Alex y le conteste – bueno si tú lo haces yo no me voy a quedar atrás, volteo mirando fijamente a Dayanna a lo cual Dayanna le dice a mi esposa:

    Dayanna – ¿Tú dejarías a tu marido que me meta mano?

    Fanny (mi esposa) – Pues no se (Nerviosa) Si el está de acuerdo en esto yo lo dejo

    En ese momento Alex empezó a subir la mano por la pierna de mi esposa poco a poco hasta llegar a la ingle y queriendo tocar la vagina, debo confesar que me quise molestar pero estábamos en un momento donde la adrenalina, excitación, moralidad, entender lo que sucedía estaba en nuestras cabezas, mi esposa al tener la mano ahí me miro asustada pero a la vez sus ojos ya estaba a punto de perderse en la excitación.

    Recuerdo que en eso ella quiso detener a Alex pero le gano más su excitación y veo que abre las piernas más como dando permiso a que agarrara toda su vagina en eso Alex comenzó acariciar la vagina de mi esposa poco a poco lo cual ella cerro los ojos y excitándose cada vez más.

    Acercó su cara a mi esposa y la besó en la boca, Dios que estaba sucediendo en ese momento tenía como mil sentimientos pero a la vez me gustaba y me excitaba,

    En eso reacciono y agarro de la mano a Dayanna la levando del sofá que estaba de lado y la invito a que se sentara encima mío, lo cual ella muy sumisa se sentó encima mío pero de lado dándole la espalda a ellos que estaban en un puro beso y caricias de Alex a mi esposa. Entonces agarro la cara de Dayanna y poco a poco a acerco a mí y comienzo a besarla apasionadamente mientras mi mano izquierda se iba perdiendo por debajo de su vestido tocando directamente su piel en esas piernas gruesas de repente la mano de Dayanna, en mi pantalón, buscando mi pene, que ya empezaba a estar templado (duro), lo encontró y lo agarraba tan delicioso encima de mi pantalón que no me imaginaria como lo agarraría cuando no tuviera nada mientras besos van y besos vienen, caricias en sus grandes pechos, sus piernas su culo y poco a poco a su Vagina volteo a ver a mi esposa la cual ya la mano de Alex estaba metida entre su pantalón masturbándola mientras ella lo besaba y podía escuchar ese gemido que solo yo la hacía gemir uuuffff eso me voló mas l cabeza y me puso más excitado

    Un momento,- exclamo Alex, – que les parece si nos ponemos cómodos – yo pienso que estaremos mejor si nos desnudamos. Lo cual le conteste inmediatamente estoy de acuerdo pero mejor que nos quiten la ropa entonces Alex levanto a mi esposa y de pie comenzaron a desvestirse mientras yo tire al sofá grande a Dayanna haciendo casi la posición del Misionero en eso ella empieza a besarme el cuello y se acercó a mi oído y me dijo:

    Dayanna – Tengo ganas de ver tu pene, el de mi marido lo veo siempre – dijo riendo.- Seguro que me gustará. cuando me di cuenta ya mi esposa y Alex estaban desnudos de pie en una pura pasión debo confesar que me disgusto un poco ver otro hombre desnudo más ver su pene hahaha no fue agradable pero veía la mano de mi esposa agarrando su pene debo decirles que mi pene es grande mide 18 cm y el de Alex vi que no era muy grande (En lo que me fijo en ese momento muy loco yo) en eso Fanny detuvo un poco la acción como que volvió en si ella si no quería volverme a ver a los ojos pero estaba en esa lucha de moral y excitación lo cual ella dijo que se sentiría mejor si estuviéramos separados lo cual Dayanna dijo está bien escojan cuarto o sala? y Alex dijo quedasen ahí ustedes lo están usando mejor nosotros pero no nos vamos a ir entonces agarro a mi esposa la puso en el otro sofá que estaba más largo y la medí acostó se hincó y comenzó a mamarle toda la vagina debo decir que no sentí nada solo pensaba en meterle todo mi pene a Dayanna

    Dayanna me hizo ponerme de pie mientras ella se sentó, yo me desabroche los botones de la camisa, mientras ella bajaba mis pantalones y calzoncillos a la vez, saco mi pene, que ya estaba duro, dio un salto al ser liberada, Dayanna se arrodillo a mis pies, su boca a la altura de mi pene.

    Dayanna – Que maravilla, tú estas muy bien dotado.

    Yo – Si te gusta

    Dayanna – mmmm me gusta no me fascina así de grande

    Yo – Pues hoy es todo tuyo y has lo que quieras con el

    Dayanna – Voy a disfrutarlo mucho

    Me cogió con la mano y empezó a jalarlo fuerte con unas ganas de sacarme la leche, luego se detuvo descubriendo la cabeza de mi pene pasó la lengua, – mmmm que rico – se lo introdujo en la boca, su mano sujetaban los testículos, elevando aún más el miembro, que salía y entraba en su boca, que babeaba de placer. Mientras, miré a mi esposa, entre gemidos que se escapaban de su garganta. Nuestras miradas se encontraron, en sus ojos se reflejaba el placer que estaba gozando, yo también quise que ella notara mi propio placer, gimiendo un poco exageradamente, Con la mamada que Dayanna me estaba practicando, no tuve que fingir más, traté de contenerme para no regarme (venirme) pensaba de todo para no venirme, mientras mi mujer era presa de convulsiones y gritos que Alex le provocaba con su lengua dentro de su vagina, hasta llegar al orgasmo, el alarido final acompañó a su corrida. Alex recibió en su boca toda la primera eyaculación de mi mujer.

    Mientras Dayanna no se despegaba de mi pene y lo mamaba como un loca que no ha comido durante mucho tiempo debo confesarles que mi esposa me la chupa mejor pero el morbo de que era otra, ver mi mujer excitada me puso como un fuego por dentro que sentía que iba a explotar, Dayanna seguía mamándomela mientras yo saque su vestido su brasier y esas enormes tetas al aire uuuffff le agarre una y la acariciaba sus pezones rosaditos no tan grandes jugaba con ellos en eso la levanto y le digo que se ponga de 4 en el sofá sus brazos recostados en la parte arriba de sofá y sus piernas en el sofá abajo a lo cual me hinco y le quito ese hilo que andaba debo decirles que ver ese culo grande me detuvo porque yo estoy acostumbrado a comer en culo pequeño hahaha pero abrí su culo y comencé a mamarla toda pasarle mi lengua en toda su vagina y todo su ano uuufff esa mujer se estremecía cuando mi lengua tocaba su ano que mamada le pegaba a Dayanna le metía la puntita de la lengua, luego mis dedos luego mi lengua en su ano y mis tres dedos metidos en su vagina en eso vuelvo a ver que hacia Alex y no perdió la oportunidad.

    Mi esposa con las piernas abiertas Alex puso su pene en la entrada de su vagina, la penetró hasta el fondo, ella dio un pequeño grito al sentir la verga dentro de su vagina y comenzó a bombear despacio a mi esposa. Pronto empezó a gemir de placer, los embates de Alex en su vagina hacían estremecer todo su cuerpo, sus manos se aferraron a las nalgas de Alex.

    En eso Dayanna me dijo:

    Dayanna – Ya no aguanto más métemela, lo cual me levante la acomode un poco mejor pero así de cuatro comencé a rozar la cabeza de mi pene en su vagina que estaba súper mojada comencé a rozarla y metía solo un poco la cabecita y la sacaba cuando de un momento a otro se la deje ir hasta el fondo uuufff entro como si nada, caliente caliente por dentro cuando se la metí hasta el fondo ella gimió tan fuerte pero tan excitada que eso uuufff me volvió loco claro ella esta acostumbrada al pene de su esposo que es más pequeño pero al sentir 18 cm de pura carne se estremeció toda recuerdo que la agarre por las caderas y comencé a jalar ese gran culo y bombeaba suave cambiaba de ritmo fuerte lento fuerte lento sonaba plap plap plap donde pegaba en eso ya ella cómoda con mi pene adentro se soltó y comenzó a bombear ella sola uuufff era una máquina y ver culo grande moverse ahí estábamos mi esposa por un lado le estaba dando nuestro amigo y yo por otro lado clavando a Dayanna nuestra amiga.

    Así estuvimos luego cambiamos de posiciones hacia sentadillas, misionero, en una la acosté levante sus pies y los puse en mis hombros mientras se la metía recuerdo que ella tenía orgasmos cortos por otro lado mi esposa sentada brincaba como una puta en celo estábamos empapados en sudor todos recuerdo que hice a Dayanna acostarse boca abajo esa era la posición favorita de mi esposa entonces yo encima se la metía pero con las piernas bien cerradas y comencé a bombear fuerte y gemía más duro y más duro cuando me dijo que sentía que se iba a orinar lo cual le dije que tranquila que hiciera lo que sea para que disfrutara esto cuando ella exclamo un grito y sus piernas temblaron y saco mi pene y veo como deprendió un chorro no lo podía cree le saque un squirt y comencé encima de ella a masturbarme hasta ya no poder y me regué en todo su culo uuufff sentía mi corazón palpitar en todo mi cuerpo para ser sincero no me di cuenta que ya Alex se había venido y estaban viéndonos.

    Cuando de repente dice mi esposa – No me vas a dejar a mí sin nada tuyo. – Alex expreso claro tenemos que terminar con nuestras mujeres a lo cual yo sin aliento me levante me limpie con la camisa y me fui donde mi esposa me le acerque y comencé a besarla con una pasión, Alex hizo lo mismo y otra vez queríamos comenzar la acción

    Mi pene estaba aún fláccido después de la corrida, -pobrecito, mira cómo se te ha quedado dijo mi esposa, -ahora veras- sin más se arrodilló encima del sofá entre mis piernas, con un ligero masaje en los testículos empezó a frotar lentamente mi pene, al contacto de sus manos el pene empezó a recuperar su erección claro era mi esposa ella sabe cómo recuperarme, la piel la jalo hasta atrás dejando el rojo pene al descubierto la cabeza .-Vaya vea como me lo dejo Dayanna exclamo riéndose claro me sorprendió ver a mi esposa hablando así y disfrutando, con goloso gesto se lo introdujo entre sus labios. Chupando y succionando hasta conseguir la completa erección, recuerdo que yo sentado la agarre la senté frente a mí se puso sobre mi pene erecto, su vagina trago por completo mi pene arrancándole un gemido, me esforcé en mantener mi virilidad firme, mientras me besaba apasionadamente como recordándome de quien le pertenezco ha sido la mejor pasión en mucho años, sus movimiento acelerados, buscando un orgasmo deseado, dieron fruto, dentro de ella, en mi pene sentía el masaje que ella me proporcionaba con los músculos de su vagina, que parecía como si fuera su boca, apretando y succionando, algo que con mi mujer no había sentido jamás, Yo tenía los ojos cerrados, cuando abro y vi a Alex como metía sus manos por debajo de las nalgas de su mujer, metiéndole un dedo con la otra mano le frotaba el clítoris, lo que provocaba en ella espasmos de placer, cuando retoman otra vez la acción follaban como conejos y así posiciones van y venían ahora con nuestras parejas hasta mas no poder yo eyacule dentro de mi esposa y creo que Alex hizo lo mismo uuufff vaya madrugada de sexo desenfrenado.

    Recuerdo que cuando terminamos y nos disponíamos a dormir mi esposa estaba callada pensativa claro después de exponerse a tal magnitud yo por mi parte he sido muy mal portado pero mi esposa ha sido más reservada pero como dice el dicho de las aguas mansas guárdame… Aún seguimos con los amigos sol lo que si se ha alejado un poco la relación después de eso pero no se ha hecho más hasta la fecha espero volver a tañer una experiencia como esta. Muchas noches me masturbo pensando en aquel día.

  • Una juventud madura (Parte IX)

    Una juventud madura (Parte IX)

    Tengo que seros sincero; poder ir desnudo por casa es lo mejor que te puede pasar. Sin el puto elástico tocando los cojones, nunca mejor dicho. De hecho, es lo primero que hice una vez mis padres marcharon por la puerta, cargados con las grandes maletas de viaje y listos para estar en un avión 12 horas.

    Sólo habían pasado unas pocas semanas de mi regreso del campamento y yo pensaba que el resto de las vacaciones las iba a tener que pasar con mi familia las 24-7 para recuperar “el tiempo perdido”, o eso me hizo entender mi madre antes de que me fuese al campamento; pero… ¡bendito trabajo!, ¿qué haríamos sin ti?

    Mira que mi madre viajaba constantemente por reuniones directivas a distintos países, pero eso de irse a Japón… y con mi padre… y con tanta urgencia… No se había dado el caso nunca. Pero bueno… Iban a ser 2 semanas increíbles, sin nadie por casa y haciendo lo que yo quisiera cuando yo quisiera.

    Lo primero que hice una vez ya sólo ya os lo he contado antes: dejar las bolas al vuelo, dejar pasar aunque fuese un poco de brisa entre las nalgas y tumbarme en el sofá a mirar la tele. Una mierda de películas y de series… que a los 20 minutos ya me había cansado. Finalmente, aburrido como una ostra decidí apagarla y ponerme a mirar el techo del salón pensando en mis cosas.

    Siempre que me tumbaba bocarriba en el sofá, ponía una pierna en el respaldo buscando zonas más frías en la tela y dejando el mayor espacio posible entre extremidades para refrigerarlas, aunque eso supusiese abrirse de piernas. Esa sensación de cambio de temperatura calmaba los efectos de la sofocante ola de calor que estábamos pasando, aunque sólo fuese unos segundos.

    Esos techos falsos blancos con el artesonado marrón me recordaban a los de la casa de David y a esos días que pasé con él. Desde entonces habían pasado muchas personas por mi vida: Edu (el amiguito de David),  Max (el modelo del avión), Iván y su hermano Erick y cómo olvidar esa tarde en los vestuarios de la piscina con los compis de entrenamiento. Quien iba a decirlo, toda una vida sin ninguna relación y en apenas 3 meses me habían pasado tantas cosas… Los echaba de menos a todos, no sólo por el folleteo que nos llevábamos, que también, era más que nada la necesidad de tener alguien con quien charlar, jugar y divertirme un rato. Mi casa estaba alejada de la ciudad y todo aquel amigo del cole o de entrenamiento con quien me hacía estaba bastante lejos de mí.

    Tras estar un rato, suspiré, me levanté del sofá, subí al piso de arriba a mi habitación y me puse a mirar por la ventana. Como cada día, la dueña de la casa de enfrente al otro lado de la calle (María Elena, una buena amiga de mi madre) estaba tomando el sol en el jardín haciendo toples. Ese par de tetas las tenía más que vistas. Durante un tiempo, cuando era más chico, pensé que cuanto más las mirase más me gustarían, y si os contase el tiempo que pasé en la ventana…; pero no dio resultado. Cuanto más las miraba más me reafirmaba que las mujeres no eran lo mío. Pero bueno, en verdad ya lo sabía desde hacía mucho, pero nunca me había parado a pensarlo hasta después de lo ocurrido en los vestuarios a principios de verano.

    Mientras, en la misma casa en el piso de arriba, a través de la ventana abierta se veía a su hijo mirando porno como de costumbre.

    Este chico era uno o dos años más joven que yo y en ocasiones, cuando éramos más pequeños, había venido a casa a jugar un rato mientras nuestras madres hablaban de sus cosas. Hacía años que no charlábamos e incluso, a pesar de que lo he intentado con todas mis fuerzas, hoy no consigo recordar su nombre.

    Las primeras veces que lo vi por la ventana tengo que admitir que se me puso más dura que una piedra. Fue de casualidad, abriendo la persiana de madera, que lo vi allí, desnudo frente al ordenador, con la mano en su paquete frotándolo con suavidad y ese pene erecto asomándose entre los dedos. Esa vez sus padres no debían estar en casa porque no llevaba auriculares y andaba completamente desnudo. Desde entonces cada día más o menos a la misma hora siempre igual: con el pantalón bajado hasta las rodillas, sin camiseta, con auriculares medio puestos, meneándosela apresuradamente… Pasado una semana hasta se me hizo cansino, le perdí la gracia a mirar hacia la ventana de esa casa. Era como ponerse el mismo video porno todos los días. Los primeros tenía el morbo de estar viéndolo sin que él lo supiese incluso fantaseando y deseando que algún día le diese por probar el meterse algún dedo o algo por el culo, pero que va… Veía porno hetero y algunas veces lésbico así que tras una semana me di por vencido. Al chico no le iba lo de meterse cositas.

    Volviendo al día en el que estábamos…. Continué pegando ese vistazo por la ventana cuando me fije en la casa de mis vecinos. No hacía mucho que se habían mudado a nuestro “humilde” barrio. Eran una familia de 4 aunque sólo residían 3: la señora Leonor y sus dos hijos (Jaime y Pedro). Su padre trabajaba de aviador comercial y sólo venía los fines a pasar tiempo con la familia.

    ¡Por Dios como estaban Jaime y Pedro! Jaime no me acababa de atraer por su barba poblada y por la diferencia de edad conmigo, pero Pedro… buff…

    Pedro era alto, de piel morena y pelo castaño oscuro,  atlético, con la cara perfilada tipo diamante, proporciones perfectas  y hacía futbol, lo que le dotaba de unas piernas y un culo respingón que apetecía comérselo entero. Era muy educado, gracioso, con una voz masculina pero a la vez juvenil y lo mejor de todo es que se llevaba muy bien conmigo. Era un año más mayor que yo, pero si en ese verano había deseado follar con alguien Pedro era el primero de la lista.

    Y allí estaba, en bañador short, sin camiseta, jugando a la pelota sobre el césped (que ocupaba toda la superficie del patio exceptuando la piscina y el caminito de piedra del lado) con su perro Rocky, un cachorro labrador. No sé si era más mono el perro o si él, pero me volvían locos los dos.

    Su casa estaba vallada pero, aunque desde la calle no se podía ver nada, la ventana del cuarto de baños de mi habitación estaba perfectamente colocada para dejar ver todo el jardín. Y si os contase los placeres que me había dado esa otra ventana… Normalmente los dos hermanos, después de bañarse en la piscina, se desnudaban en el mismo patio para no entrar agua en casa, y allí yo estaba, como un pervertido, esperando siempre impaciente cada vez que oía el agua salpicando. Jaime tenía una mata de pelo que le cubría desde la altura del pecho hasta los huevos y el culo y Pedro todo lo contrario, sólo tenía un poco en el pubis y en las pelotas. Supuse que por cuestiones de estética deportiva se debía estar depilando y eso me encandilaba mucho más. Ambos estaban muy bien dotados, con unos penes flácidos considerablemente largos y bonitos pero, incluso así, lo que más me gustaba de Pedro eran sus redondas y duras nalgas.

    A veces, cuando Pedro estaba sólo en casa, salía al jardín, se desnudaba por completo, se tiraba a la piscina, nadaba un rato y se ponía a tomar es sol en el césped sin nada que lo tapase, lo que me daba más tiempo de visualización y excitación. Tenía unas nalgas preciosas y, en ocasiones, cuando se ponía boca abajo, fantaseaba en que Pedro me invitaba abriéndolas para mí, dispuestas a recibir y albergar mi pene erecto y caliente.

    De golpe sonó el timbre de la puerta, devolviéndome de nuevo a la realidad. Tuve que apresurarme para ponerme sólo unos pantalones. Ni me puse calzoncillos.

    -¿Quién es?- contesté abriendo la puerta.

    Era Pedro. No me había dado cuenta de que ya no estaba en su jardín.

    -Eyy Fran, ¿qué estás haciendo?- preguntó medio sonriéndome

    -emm… nada, estaba en mi habitación perdiendo un poco el tiempo.

    -Sí, perdiendo el tiempo… Jej.- me dijo guiñándome el ojo

    -¿A qué te refieres con ese guiño?- le contesté frunciendo una ceja y con media sonrisa.

    -Venga, no hace falta que disimules, que te he visto mirando por la ventana a la casa de María Elena. No te debo haber cortado la paja ¿no…?

    -Anda, pero que dices pervertido.- Le dije medio avergonzado.

    -Ahora el pervertido soy yo. Si el que estaba espiando a María Elena en toples eras tú. Bueno, ya que no estás haciendo nada sano… ¿Quieres venirte a jugar un rato a la pelota y darte un chapuzón en la piscina?

    -Venga, me apetece un bañito la verdad.

    -Si…, para bajar un poco el calentón, ehh… Jajajajaj- Dijo Pedro chinchándome

    -Venga, ya está bien. Entra en casa y espérame un segundo mientras me pongo el bañador.

    Pedro entro en casa y me siguió hasta la habitación. En otras ocasiones ya había estado en mi cuarto jugando conmigo a la consola, ayudándome con los deberes e incluso una vez mirando porno (hetero, claro está, para que no sospechase de lo mío); así que la confianza era suficiente para cambiarme con él en la misma habitación. Además, siendo ambos deportistas, el ver o dejarnos ver desnudos no era nada fuera de lo corriente.

    -Anda si te he interrumpido la paja. Jajaja. Si no llevas calzoncillos debajo de los pantalones. Seguro que has pillado lo primero que has encontrado. Jajajjajaj- Volvió Pedro a la carga intentando que me enfadase.

    -No seas infantil. Estando sólo en casa toda la semana y con el calor que hace, voy a primar la comodidad frente al decoro. Iba desnudo por la casa para estar más cómodo y fresquito.- Le contesté siendo sincero.

    -así que sólo toda la semana… Tiene sentido, yo también hago lo mismo cuando puedo.- contestó tragándose sus palabras -¿y por qué no me has abierto en pelotas? Hubiera sido divertido

    -Sí. Hubiera sido divertido para ti. Ya sabía que te gustaban los penes.

    -¿A mí? Claro. Me he puesto palote sólo de verte el culo mientras te ponías el speedo (bañador corto).- con sarcasmo

    -Pues si te gusta tanto… ¿no te importará que vaya desnudo a tu piscina?

    -Por favor…, te obligo a que vayas desnudo.

    -Sabes que soy capaz.

    -Adelante. No tengo ningún problema. De hecho, si tú vas desnudo yo también me desnudaré y a ver a quién se le pone palote antes.- Dijo sonriendo y retándome.

    Mirándole sonriente y con una ceja levantada, esperando a que se echase atrás, me volví a bajar el bañador y lo metí en la mochila con la toalla para secarme.

    -Venga, yo ya estoy listo. Vamos a la piscina.

    -Joer, pues ni tan mal. Tiene un buen tamaño. Seguro que te matas a pajas, porque… eso ayuda. Jajajajaja- Dijo refiriéndose a mi pene.- Venga, dame un segundo que es mi turno.

    De golpe se bajó el bañador dejando el pene y sus pelotas sueltas. Por un instante pensé que se me iba a parar allí mismo, pero por suerte la bestia se mantuvo dormida.

    -Ahora sí que ya estamos listos.- Dijo saliendo por la puerta.

    Bajamos las escaleras, nos dirigimos a la puerta y una vez en mi jardín saltamos la vaya de la casa de Pedro. Hay que decir que para cruzar de un lado a otro nos tuvimos que ayudar; primero él empujándome el culo con las manos para alcanzar con el pie la parte más alta y luego yo estirando de su mano y empujando su culo para pasar al otro lado. Hoy lo pienso y al final hubiese sido más fácil entrar en su casa por la puerta principal desde la calle y desnudarnos una vez allí, pero las cosas se dieron así.

    Una vez allí disfrutamos de nadar, relajarnos, jugar un poco a futbol con Rocky y jugar en la piscina. Más allá de lo que me gustase físicamente Pedro, lo que más me llamaba la atención de él era lo divertido y buen amigo que podía llegar a ser.

    Tras un largo baño, Pedro se salió de la piscina y se tumbó en la zona de césped donde solía hacerlo siempre. Yo, sin saber muy bien qué hacer hice lo mismo colocándome a su lado.

    -Sabes Fran, hay veces en las que creo que no hay nada mejor que esto. Estar desnudo, tomando el sol, fresquito por el agua, tumbado sobre la hierba y en compañía de un buen amigo.

    -Siento lo mismo Pedro.

    -Y… Cambiando de tema. ¿Qué tal vas con las tías?- Dijo de golpe rompiéndome los esquemas.

    -Emmmm, pues igual que siempre.

    -Aún no lo has hecho ¿verdad? Lo que te estás perdiendo.- me dijo intentando darme envidia.

    -Anda, tampoco fardes, que tu primera vez fue hace 3 semanas.

    -Y vaya primera vez… ¿Te he contado cómo fue?

    -Pues no, la verdad que no, pero tampoco quiero saber los detalles.

    -Pues fue muy excitante porque ella se acercó desde la grada después de acabar el partido y me dijo que tenía un cuerpazo y que la volvía loca.

    -¿No lo estarás exagerando un poco?

    -Yo soy el que te lo cuenta y tú escuchas.

    -Vale, vale.- Contesté levantando las manos defendiéndome

    -Pues, por donde iba. Era muy guapa ella y nada, resumiendo un poco… Después de hablar un rato nos acabamos liando en el vestuario del campo de futbol y lo hicimos allí sin protección ni nada.

    -Alaaaa, ¿y si la dejas embarazada qué?

    -Nada, tomaba la píldora.

    -¿Y si tiene una enfermedad de esas qué?

    -Don’t worry, la chica era virgen. Nada más se la metí entera empezó a salir sangre a cascoporro. Parecía la matanza de Texas eso, pero al ver que ella no lo estaba pasando mal y al ver que yo por la excitación me estaba por correr no paré hasta que noté cómo me salía el alma entera por la punta del nabo.

    Con la tontería de contarme su historia, me hizo recordar también esa primera vez en los vestuarios a principios de verano, haciendo que mi pene se pusiese fuerte y estirado.

    -Andaaa, te has empalmado. ¿Te ha gustado eh…? Si te soy sincero yo también me he puesto muy caliente ahora sólo de contártelo.

    El pene de Pedro se había puesto grande como un pepino. Era largo, grueso y con una cabeza puntiaguda como una flecha.

    -¿Quieres que nos pajeemos?- Preguntó directo

    -Venga, no le vamos a hacer el feo.- contesté apresuradamente excitado por la situación.

    Y sin más preámbulo, nos pusimos manos a la obra. Agarrábamos con fuerza nuestro instrumento moviéndolo y frotándolo de arriba abajo. Pedro lo hacía con más rapidez, parecía que eso le gustaba más que no ir despacio. Mientras yo le miraba, él estaba con los ojos cerrados, mordiéndose el labio inferior y mojándolo con la lengua de vez en cuando mientras hacía gemidos grabes y cortos ahogados por su respiración acelerada.

    Las gotas de agua se habían convertido en gotas de sudor que caían por la frente, por los abdominales y las piernas.

    De golpe Pedro abrió los ojos, me miró de arriba abajo mientras yo disimulaba haciendo lo mismo que estaba haciendo él antes (ojos cerrados y morder labio) y de pronto noté su mano tocándome la barriga llamándome.

    -Ey Fran. Tengo una idea- me dijo agarrándome del brazo a la altura del codo y frenándome- ¿Quieres a mano cambiada?

    -emmm…¿Eso no da un poquito de asco?- contesté disimulando, aunque era lo que más me apetecía hacer

    -Qué va. Es como si estuvieses agarrando el tuyo pero es más inesperado. Te va a gustar, te lo prometo

    -Vaaaaaleee.

    -Eres diestro ¿¿¿no??? Pues me pongo a tu derecha.

    Se colocó al otro lado, agarró mi pene y yo el suyo. Estaba claro que su pene era más grueso y largo que el mío. Me costaba darle la vuelta entera con los dedos y si le sumas además un par de centímetros más…

    Empezamos a moverlo. Al principio me costó cogerle el tranquillo, pero pocos segundos después ya era como pez en el agua.

    El movimiento suyo era acelerado, tan acelerado que de un momento a otro empecé a dejar de notar el contacto de su mano y sólo notaba placer. Era como si mi pene estuviese enviando ondas de satisfacción por sí sólo. Algo muy extraño que nunca antes había sentido.

    Parecía como si me estuviese absorbiendo la fuerza. Era tal el gozo que mi mano fue perdiendo fuerza hasta detenerse. Sólo podía respirar y gemir.

    A Pedro no le importó que parase, él estaba disfrutando de verme gozar y retorcerme de placer. Incluso se incorporó sentándose sobre la hierba para poder mantener el ritmo de masturbación. En apenas pocos minutos noté como me iba a correr.

    -Pedroooo, me voy a correr.- Le dije con voz hiperventilada

    -Hazlo sin miedo. Estás en tu casa.

    Noté como me recorría el semen desde los huevos hasta la punta. Al salir se me escapo un gemido desgarrado y el semen salió con tanta presión que salió disparado en todas direcciones llegando incluso hasta mi cabeza. Sin querer Pedro también acabó recibiendo en el pecho, en los abdominales y en la cara. Una de las corridas más intensas que he tenido en toda mi vida.

    -Puaj… Un poco más rápido y me pilla con la boca abierta. Menos mal que dicen que es bueno para la piel.- Dijo Pedro bromeando y retirándose con la mano mala los restos de semen que habían acabado en sus mejillas y cerca de su boca.

    -Lo siento- Contesté avergonzado

    -No pidas disculpas. Es algo natural. Nos pasa a todos. Eso sí, no me lo voy a tragar, que no quiero que me pegues algo.- Dijo riéndose.

    -¿Quieres que vaya a por papel?

    -Tranquilo, luego ya nos duchamos. Ahora te toca a ti hacerme acabar.

    Me puse de nuevo manos a la obra, meneándosela durante mucho tiempo hasta que noté como su cara cambiaba de gesto y como sus piernas se estiraban. Fue en ese momento cuando le salió un chorro caliente, como si fuese un volcán, derramándose por toda mi mano.

    -¿Alguna vez ya lo había hecho esto?- Preguntó él aun exhausto

    -¿A mano cambiada? No, nunca.

    -¿Y lo de pajearte acompañado de amigos?

    -emmm

    No sabía muy bien que decir, pero no me dio tiempo a contestar.

    -Si tardas tanto en responder seguro que sí lo habías hecho antes. Y apuesto lo que sea a que ha sido con los compis de entrenamiento.

    -Y tú que sabrás- Le contesté

    -Lo sé porque todos hacemos lo mismo. Y todos hemos tenido ese momento en el que tras un duro entrenamiento te apetece relajar “Todos” los músculos de tu cuerpo en el vestuario, aunque haya gente. Incluso te llevas la sorpresa a veces que hay otros que se suman a la paja.

    -Bueno… ¿y qué tiene de malo?

    -Nada. No tiene nada de malo. Las cosas de vestuario se quedan en el vestuario.

    No me podía creer lo que acababa de pasar. Pedro también había tenido experiencias con otros chicos y no se avergonzaba de contarlo. Bueno, no es que hubiese tenido nada más allá de las pajas grupales, pero ya era un paso.

    Poco después nos fuimos a la ducha dentro de su casa. El interior era más grande de lo que pensaba, con salones recién reformados de estilo moderno. Para llegar al baño de la habitación tuvimos que cruzar casi toda la casa y al llegar pude ver la guarida de Pedro; su habitación era la clásica habitación de adolescente llena de posters de futbolistas por las paredes, ordenador con escritorio desordenado, ropa por el suelo y encima de la silla… Muy parecida a la mía.

    Me dijo que entrase en su cuarto de baños y que empezase a asearme mientras él buscaba algo que ponerse. Entré en él y abrí el grifo de la ducha para que corriese agua mientras buscaba la toalla en mi mochila. No recordaba que hubiese puesto el móvil en la mochila, pero allí estaba; y nada más verlo se me ocurrió la peor idea de las posibles. Iba a grabar a Pedro duchándose después de mí. Supongo que quise guardar algo para el recuerdo.

    Coloqué estratégicamente el móvil camuflado con la mochila para captar todo el cuarto de baños y puse a grabar. Estaba eufórico y excitado. Ya me podía imaginar después mirando el video en casa y cascándomela a dos manos. No me importaba que se me viese la cara o la de Pedro puesto que iba a ser un video sólo para uso personal.

    Me metí en la ducha y empecé a enjabonarme y limpiarme de arriba abajo. Llevaba semen seco hasta en el pelo así que me mantuve un considerable tiempo intentando retirarlo bajo el agua. Mientras me estaba aclarando el pelo con los ojos cerrados oí la puerta del baño abriéndose y a Pedro entrando en la ducha.

    -¿Qué haces?- Le pregunté con los ojos entreabiertos

    -Tranquilo, que no te voy a violar. Es para que no gastemos tanta agua.

    Bueno, tampoco era tan extraño que se metiese en la ducha conmigo. Sólo era que el espacio no es que fuese muy amplio para los dos. Mientras estaba de espaldas a él y se enjabonaba, de vez en cuando, notaba como su pene sin querer rozaba la parte inferior de mi culo. De un momento a otro noté como sus manos me frotaban la espalda.

    -Tío, por aquí no te has pasado- Me dijo él enjabonándome entre los omoplatos.- tienes hojas de césped pegadas.

    Sus manos bajaban recorriendo mi espalda masajeándola hasta mi culo. Pensaba que llegados a ese límite se iba a parar, pero no. Se agachó y continuó por el culo jugando con mis nalgas, abriéndolas con el movimiento rotacional horario de la mano derecha y el antihorario de la izquierda. Del frotamiento de ambas había creado mucha espuma y jugando con ella la colocó dibujando una bola en cada nalga y otra en el límite entre nalga y nalga (justo encima del orificio).

    No sabía muy bien qué decir ni qué hacer. Por una parte me estaba gustando mucho que hiciese eso, pero por otra parte lo veía un tanto extraño. Que tantease el terreno me ponía bastante caliente, pero no lo suficiente para volver a ponerme erecto.

    -Mira, ahora tienes un culo cara. Con dos ojos, una nariz y en el centro la boca.- Dijo tocando con su dedo mi ano y presionando hacia dentro de forma leve mientras se reía.

    -Venga, basta de tonterías- le dije dándome la vuelta, aclarándome la espalda y parando su broma.

    En ese momento Pedro se levantó y se produjo un cruce de sables. Su pene golpeó el mío sin querer. De golpe agarró mi pene flácido suavemente mientras me miraba fijamente a los ojos. No sabía qué decir, me sentía hipnotizado por esa mirada. Se acercó más a mí llegando casi a tocarnos pecho con pecho y juntando mi instrumento con el suyo entre sus dos manos, y cuando ya pensaba que nos íbamos a besar, se acercó a mi oreja diciéndome:

    -Mejor será que enfundemos los sables. No vayamos a crear un guerra de la nada.- Dijo riéndose.

    -Sí, será mejor.- Le dije separando mi pene de sus manos y saliendo de la ducha.

    -Sécate y pilla algo de mi armario. Unos calzoncillos o un pantalón. Lo que más cómodo te sea. Creo que tenemos la misma talla.

    -No te preocupes, me pongo el bañador y ya está.

    -Insisto. Vas a estar más cómo con ropa de ir por casa que con el speedo.

    -Bueno. Te pillo unos calzoncillos y un pantalón.

    Me dirigí a su armario y vi que los únicos calzoncillos que tenía eran los jockstraps (suspensorios). No tenía ninguno con el culo tapado, pero mejor eso que nada. Y de pantalones tenía una amplia gama de deportivos. Me decanté por uno de color blanco, que era de los que más tenía.

    Nada más ponerme los calzoncillos, salió por la puerta Pedro, desnudo y con una toalla en la cabeza.

    -Te sientan muy bien. Si quieres quedártelos son tuyos.-Me dijo refiriéndose a los juckstraps

    -Me gustan, son bastante cómodos. Además que dejan airear el culo.- Le dije enseñándoselo

    -Ya te digo. Pues ahora son tuyos. A mí me sobran de estos.

    Fui al cuarto de baños a recuperar la mochila y el móvil. Paré la grabación cuando apenas me quedaba memoria de reserva y lo guardé de nuevo en la mochila ya que los pantalones no tenían bolsillos.

    Tras haber pasado esa estupenda mañana invité a Pedro a pasar todo lo que quedaba de día y la noche en mi casa, ya que sus padres y su hermano no llegaban hasta la noche. Él aceptó encantado.

    La mañana había sido tan intensa que nada más llegar a casa nos decidimos a preparar un pequeño tentempié y la comida. Yo no es que fuese un gran cocinero, pero como mínimo una simple pasta sabía hacerla. Con la tontería nos decidimos también a preparar algo dulce para la tarde mientras los macarrones se hacían. Sacamos la harina, los huevos, la leche, la nata, el libro de repostería de mi madre…

    A esas horas el calor era terriblemente sofocante y aun teniendo el ventilador puesto y yendo sin camiseta ni chanclas por casa seguíamos sudando a chorros. Creo que en apenas 5 minutos por casa ya habíamos vaciado la botella de agua fría.

    Mientras yo removía la masa Pedro tenía que ir tirando los ingredientes, pero en vez de hacer eso, de un momento a otro noté como una cucharada de harina impactaba en mi cabeza.

    -Pero serás cabrón. La harina en el bol, no en mi cabeza.

    -Perdón se me ha ido la mano.- Dijo riéndose

    -¿Así que esas tenemos…?

    Cogí un huevo de la isleta y se lo lancé directo a las costillas manchándole todo el torso. Eso no fue muy inteligente por mi parte porque la siguiente acción de Pedro fue venir a abrazarme llenándome de huevo, ponerme sobre la encimera y empezarme a rebozar entero con harina. La cocina se convirtió en una guerra campal. Los ingredientes volaban de lado a lado. Era muy divertido, aunque tenía un mejunje de miel, harina y huevo por la cabeza, costillas y abdomen…

    Sin querer, de un momento a otro, Pedro resbaló cayendo al suelo. Me acerqué a ver si estaba bien, aunque sus risas continuaban.

    -¿Estás bien Pedro?- Le dije hiperventilado por la lucha y arrodillándome junto a él.

    De golpe me agarró la cabeza y dándose la vuelta acabé yo de espaldas al suelo con él sentado encima a la altura de la cadera.

    -Ya estás listo para que te frían croquetita- Dijo agarrándome los brazos a la vez que yo intentaba quitármelo de encima.

    -Suéltame.

    -¿Y qué me das a cambio?- dijo él acercándose a mi cara

    Entonces de la forma más espontanea posible le planté un beso en los labios haciendo que él se volviese hacia atrás. No fue algo planeado sino más bien mi subconsciente el que actuó. Al principio Pedro me miró con una cara de sorprendido y luego se bajó apresuradamente de mi apartándose un metro hasta la pared más cercana aún en el suelo.

    -Pedro, lo siento. No quería hacer eso.- Le dije asustado levantándome

    Fue en ese momento cuando Pedro también se levantó y se acercó a mí. Pensaba que me iba a dar un puñetazo en la cara pero en vez de eso me abrazó y me dio un beso con lengua.

    Su respiración se aceleró al igual que la mía. Notaba como mi pene se ponía duro mientras la lengua de Pedro jugueteaba con la mía. Entonces continuó besándome el cuello mientras yo estaba parado allí de pie, aun conmocionado por lo sucedido.

    Pedro cambió de los besos a los lametones. Bajaba por los pechos deteniéndose en los pezones y dedicando un tiempo a chuparlos y morderlos cariñosamente mientras sus manos rozaban mi paquete por encima del pantalón.

    -¿Pero qué haces?- le dije a la oreja

    -¿Quieres que pare?- contestó

    -aa no. Bueno… No se.- Estaba desubicado.

    Me cogió de la cintura aupándome y dejándome tumbado sobre la misma isleta donde minutos antes estábamos preparando la comida. Continuó su movimiento de lengua por mi panza sin dejar ninguna costilla sin lamer.

    -Que rico. Eres una croquetita dulzona.- dijo mirándome como gozaba

    -Me gusta que me llames croquetita.

    Fue en ese momento en el que me levantó las piernas y a fuerza bruta partió el pantalón, que me había prestado de su casa, por la parte central, abriéndolo entero. Entonces mi culo ya estaba al aire y a su merced para lo que quisiese hacer.

    Empezó por retirar el pantalón y empezar a chupar el jockstraps y la punta de mi pene que asomaba por encima de la goma erecto y caliente. Me gustaba tanto que de vez en cuando se me escapaba un gemido grave. Continuó bajando hasta el culo, me levantó más las piernas dejando mi ojete apuntando al techo y metió la boca entera. Lamía cada recoveco lubricándolo y degustándolo como un pastel, hasta cogió el bote de la miel y echó justo encima del ano para endulzarlo más para él.

    Estaba como una moto. Me estaba metiendo la lengua hasta lugares donde nunca había llegado nadie.

    Pedro paró su conquista anal para acercarse a la nevera. De ella sacó una zanahoria grande y gorda y entonces entendí lo que se avecinaba.

    Empezó metiéndome un dedo lubricado con un mejunje; no sé muy bien qué utilizó, pero sirvió muy bien. Su dedo corazón se deslizó implacable hasta lo máximo que pudo haciéndome sentir un leve dolor. Hacía semanas que nadie me había metido nada y eso mi culo lo notó nada más empezar. Lo movía dentro y fuera sacándolo de vez en cuando.

    Después continuó con el pulgar y seguidamente con dos dedos (el índice y corazón). Notaba como poco a poco se iba dilatando mi ano pasando de notar algún que otro pinchazo a placer.

    -Croquetita ¿te gusta la zanahoria? Dicen que es muy buena para la vista.- Dijo Pedro con una voz juguetona y sensual.

    -Tú ya sabes que sí.- Le dije sonriendo y gimiendo aun con sus dedos dentro.

    -Pues derechita al ojete.- Contestó sacando los dedos y metiéndola entera de golpe.

    La estuvo metiendo y sacando un buen tiempo hasta que mi ano no imponía resistencia. La movía en círculos haciendo que la punta de la zanahoria golpease mi próstata produciéndome tal placer que los gemidos salían por sí solos.

    Fue entonces cuando Pedro se desnudó entero y me quitó a mí el jockstraps continuando su jueguecito con la zanahoria. Pensaba que iba a retirarla para poder meter su enorme y rico pene, pero no hizo eso. Metió la zanahoria entera hasta que desapareció en mi ano. La seguía teniendo dentro pero ya no se movía. Fue después de eso cuando Pedro me hizo bajar de la encimera, ponerme a cuatro patas en el suelo y metió su pene erecto desplazando la zanahoria mucho más al fondo. Me salió un grito fuerte y sufrido. El pene de Pedro era más grueso que la zanahoria, lo que hizo que al metérmela experimentase un dolor intenso y desgarrador al notar la zanahoria casi en los pulmones y mi ano abriéndose más.

    Pedro pegaba andanadas duras haciéndome gritar de dolor y obligándome a ponerle mis manos de tope para que no lo metiese tanto. Sentía la zanahoria vagando por mis intestinos; y así se mantuvo unos minutos hasta que Pedro se decidió a sacar su pene. La zanahoria salió de mi culo como si nada se interpusiese con ella, de hecho sentí un “clonc” al caer de mi ano. No la sentí saliendo, sólo la oí.

    -Croquetita, tendrías que ver tu culito. Parece un agujero de golf.- Dijo bordeándo con su dedo el perímetro de mi agujero abierto.

    -Méteme tu pene Pedro.- le dije

    -Espera vamos a abrirlo más.

    Entonces empezó a meter 4 dedos. Yo, aunque me retorcía de dolor, seguía excitado como nunca. Él seguía introduciéndolos poco a poco hasta los nudillos.

    -Duele mucho- Le dije ya casi llorando

    -Tranquilo ya no queda casi nada- Dijo añadiendo el último de los dedos a la ecuación.

    Creo que fueron cerca de 40 minutos que estuvo allí dilatándome poco a poco y, tengo que seros sincero, los primeros 30 fueron los más dolorosos que recuerdo en toda mi vida. En ese momento incluso me pasó por la cabeza parar, pero finalmente una vez el ano poco a poco cedió dejé de sentirlo. Finalmente Pedro consiguió meter la mano entera hasta la muñeca. Hizo falta mucho mejunje y paciencia.

    -Noto como me absorbe- Me dijo mientras movía el puño dentro y fuera.- Es hermoso. Un culo super bonito y tragón. No sabes cuánto tiempo hace que sueño hacer esto contigo.

    Sentía el puño dentro. Sentía como una presión extraña. Incluso le pedí que lo metiese más para poderlo entrever en mi barriga y así lo hizo. Parecía como un alien  dispuesto a salir de mi barriga. Creo que al final consiguió meter hasta un poco antes del codo, pero eso fue el máximo. Cuanto más adentro lo metía más dolor sentía.

    Era tal la excitación que le pedí a Pedro que sacase fotos. Que se me viese entero con el puño allí saliendo de la barriga, otra de él metiendo la mano y el brazo y una de mi ano abierto una vez el puño sacado.

    Era increíble. Una vez Pedro sacó la mano él volvió a meter su boca entera para lamer esta vez mucho más al fondo mis intestinos. Sentía su boca introduciéndose.

    Seguidamente metió su pene entero hasta los huevos, literalmente. Los metió dentro; sacaba y metía su pene intentando que no saliesen. Después de lo de la zanahoria y lo del puño, que me metiese su pene sólo me causó mucho placer. Sentía un placer indescriptible y gemía como una perra.

    -Sí Pedro, hazlo. Hazlo más fuerte.

    Pedro también gemía aceleradamente. Parecía que lo estaba disfrutando casi tanto como yo. Sacó sus bolas y empezó a sacar su pene entero y a meterlo. Fuera dentro como intentando hacer puntería.

    Luego de nuevo volvió a sacarlo y de nuevo metió el puño. Notaba que mi ano empezaba a estar un poco irritado, pero eso no freno mis ansias por seguir.

    Él me hizo tumbarme de espaldas en el suelo aún con el puño dentro mientras lo metía y sacaba. Parecía como si me estuviese dando puñetazos en el culo y eso le gustaba ya que fue después de eso cuando intento meter las dos manos, a lo que yo ya lo frené y le hice ver que no lo soportaría.

    -Pedro, ya no puedo más.- Le dije dolorido

    -De acuerdo croquetita, no pasa nada. Ahora acabamos a lo grande.- Dijo sacando el puño y metiendo de nuevo su pene entero.

    Entonces agarró mi pene y mientras mantenía el vaivén me empezó a masturbar como lo había hecho en la piscina (rápido y frenético). Veía su cara de placer follándome duro, sus abdominales marcados por el esfuerzo y el sudor bajando por sus costillas. No tardé menos de tres minutos en correrme en mi barriga y en la de él. Y Pedro, ya en las últimas me dijo:

    -Croquetita, me voy a correr y te voy a dejar rellenita.-

    -Hazlo. Córrete dentro.

    Fue en ese momento cuando sentí el chorro de leche calentita bañándome las paredes intestinales y a Pedro pegando un gemido mientras presionaba todo su cuerpo contra mi culo y dejándose caer sobre mí su cabeza y torso. Al sacar su polla, de dentro de mi salió todo el semen derramándose por el suelo poco a poco. 

    Él se acercó a mí y me besó de nuevo.

    -Me ha gustado mucho experimentar esto contigo croquetita. Si te soy sincero, hacía mucho que deseaba hacerlo. Me gustas mucho Fran.- Dijo pasando de un estado de bromear a uno más serio.

    -A mí también me gustas Pedro y lo he disfrutado mucho.

    Después de unos minutos en el suelo:

    -Que hambre tío. ¿Comemos algo?

    -Sí, estaría bien.- Contestó

    Al final lo que parecía que iba a ser una comida acabó siendo casi una merienda de tarde. Nos pasamos casi hasta la noche para arreglar el desastre que habíamos organizado en toda la cocina.

    Estaba bastante fatigado analmente hablando. Las primeras horas después de hacerlo estuve un poco preocupado por si mi ano iba a cerrarse o si ya se mantendría así de por vida; incluso lo buscamos por internet, ya que Pedro tampoco lo sabía; pero después me relajé al ver como poco a poco recobraba su tamaño inicial aunque nadie me quitase que estuviese un poco dolorido e irritado.

    Llegada la noche, nos decidimos a pedir unas pizzas y cenamos desnudos en el sofá mirando una película. No recuerdo verla acabar, sólo despertarme en mitad de la noche en mi cama con Pedro a mi lado tumbado boca abajo. Con la luz de las farolas de la calle que entraba por la ventana se percibían las hermosas curvas que generaban la espalda, las piernas y el estupendo culo de Pedro. Pero cansado, poco a poco se desvaneció mi vista quedándome dormido.

    Ya por la mañana, al despertar, Pedro estaba vestido con ropa deportiva y trayéndome una bandeja con desayuno a los pies de la cama.

    -Venga croquetita dormilona. Ya es hora de desayunar.- Me dijo cariñosamente.

    -Buenos días.- Contesté bostezando y frotándome los ojos.

    -Te he preparado tostadas y zumito fresco de naranja.

    -Que rico por Dios- Dije sentándome en la cama con los pies cruzados y llevándome una a la boca.

    -¿Y tú no desayunas?- Le pregunté- ¿Y qué haces vestido?

    -Tengo partido en una hora y media.- Me contestó tumbándose en la cama junto a mí.- Y yo ya he desayunado antes; no puedo ir al partido con la comida en la garganta.

    -Aunque esta salchicha con huevos se me está antojando muchísimo.- Continuó cogiendo mi pene y zarandeándolo.

    -Pues te vas a quedar con las ganas- Le dije juguetón poniéndome el cojín cuadrado de mi cama entre las piernas cruzadas.

    -Venga, no seas así. No le enseñes la piruleta al niño y luego se la escondas. Eres muy cruel.

    -Si la quieres me vas a tener que compensar- Contesté

    -¿Con qué? ¿Qué quieres?

    -Con tu culo.- Contesté metiendo mi mano por debajo de sus pantalones y tocando acariciando y sobando sus nalgas.

    -Hacemos un trato, cuando vuelva te doy lo que quieras para que hagas lo que tú quieras; pero déjame un ratito ahora, venga- insistió

    -Te tomo la palabra.- Le dije advirtiéndolo

    Me quité el cojín y dejé a Pedro que jugase y chupase mi pene que seguía aun erecto por el efecto mañanero. Dejé la tostada a medio comer sobre la bandeja y me tumbé de nuevo en la cama. Puse las manos en la cabeza mientras él chupaba y succionaba. Notaba como latía mi pene mientras movía él su cabeza. De vez en cuando incluso hacía garganta profunda.

    Ambos respirábamos acelerados hasta que finalmente empecé a notar que iba a acabar.

    -Pedro, me voy a correr.

    -Pedro, me corro- le dije mientras él seguía

    -Pedroooo.- Dije de nuevo acabando en su boca.

    -MMMM. Que rico. Ahora sí que voy a tener energía para el partido.- Contestó él tragándoselo entero y pegándome un cachete en la nalga mientras me levantaba.

    -Venga, me visto y vengo contigo al partido.- le dije

    -¿Enserio? ¿Te apetece verme?

    -Sí… Bueno… Hay que vigilar la mercancía.- Le dije haciéndole una sonrisa pícara.

    -Aaaa bueno. Ahora soy mercancía…

    -Tú no, pero tu culo sí.- Le contesté riéndome.

    -Bueno bueno, pero la entrada vale un beso.

    Me acerqué a él ya con los pantalones puestos y le di un beso en los labios.

    Me acabé de vestir y nos dispusimos a salir para coger el bus en dirección al campo de fútbol. Esperaba pasar una mañana divertida disfrutando como espectador y gritando goles del equipo de Pedro, pero lo que más ganas y más eufórico me ponía era todo lo que estaba por llegar entre Pedro y yo.

    TO BE CONTINUED…

    Si el relato les ha gustado no olviden dar las 5 estrellas al final de la página. Gracias.

    Relatos anteriores:

    1-Una juventud madura

    2-Una juventud madura (II): Más allá del conocimiento

    3-Una juventud madura (III): La mejor mañana para despertar

    4-Una juventud madura (IV): Pasión de venganza

    5-Una juventud madura (V): Ojos que solo ven lo que el corazón siente

    6-Una juventud madura (VI): Campamento de verano 1

    7-Una juventud madura (VII): Campamento de verano 2

    8-Una juventud madura (VIII): Fin del campamento

  • Un tipo infiel

    Un tipo infiel

    Una aventura con el esposo de una de sus amigas, después de una noche de copas, que se puso demasiado ardiente entre los esposos, pero la que terminó apagando la calentura del hombre fue mi mujer.

    Ellos se conocieron en el bar donde trabajan mi mujer y la esposa, él iba por ella y en algún momento se lo presentó, es un hombre muy atractivo, moreno, fuerte, alto, se notaba que hacía ejercicio, en una ocasión llegando al trabajo, él estaba ahí mi mujer lo vio y se dio gusto admirándolo.

    -Ay papá mira nada más ese bombón

    -Quien mi amor?

    -El esposo de Norma, esta re bueno!

    -Te gusta?

    -Muchísimo papi! A poco no está bueno?

    -Si mi amor, esta como te gustan!

    -Sí!

    -Te habla?

    -Si, poco porque su vieja lo trae cortito, pero si me habla

    -Si te aventarías un tiro con el?

    -Uno!? Los que quiera el cabron!

    -Pues sobres!

    -No papi, no es fácil, me habla, pero nada más, su vieja neta que lo trae todo el tiempo que esta aquí bien vigilado, además ni para coquetear con él, vaya a salir chismosito y no quiero pedos, con ninguna de las chavas de aquí

    -Eso sí!

    Así pasaron algunas semanas, hasta que un día se fueron de parranda algunos compañeros de su trabajo, incluida ella y la pareja del hombre este, ahí fue donde sin esperarlo, surgió la oportunidad de que se encamara con ese estupendo macho y se pusieran una buena cogida, que como ella dijo, no fue una fueron varias veces las que disfruto de él y de su verga, así paso más o menos.

    Me enteré de la reunión que iban a tener, según asistirán todos, pero como siempre no fue así, solo unos cuantos se juntaron y se fueron a bailar y a tomar a un bar cercano, esperaba que ella hiciera algo con uno de sus compañeros, pero este tuvo un problema familiar y se fue temprano, total que cuando llegue al bar solo estaban cinco personas, obviamente no llegué donde ellos estábamos, me senté cerca para si algo pasaba, pudiera verla, me di cuenta que el candidato a coger con ella no estaba, la reunión estaba buena, pero hasta ahí, bailaban entre ellos pero no pasaba nada, la pista estaba a un lado de la mesa y no iba a pasar nada, ya mi mujer estaba sobrando, eran dos parejas bien establecidas, que estaban ya en lo suyo, agasajando con todo, le avise que ya estaba ahí por mensaje

    -Ya estoy aquí mi amor!

    -Qué bueno papi, yo estoy sólita, ya se fue Ricardo y no hay nadie más, ahora si me toco estar de mensa viendo!

    -Ya ni modo, no siempre salen las cosas que uno quiere!

    -Pues sí, no siempre!

    -Y qué onda con el marido de tu amiga?

    -Hemos bailado unas rolas, me dice que estoy muy bien y esas cosas, que le gustaría saber si podemos salir otro día, pero no me ha dicho nada concreto, con su vieja aquí no se puede, así que en un rato me voy, me esperas afuera!

    -Claro que si!

    Siguieron cotorreando un rato, bailaban entre ellos, el marido la sacó a bailar, se decían cosas, pero no más, después pidieron la cuenta, se levantaron y se dirigieron al baño, mi mujer se quedó y me llego un mensaje

    -Dice el wey que se muere por besarme!

    No pude contestar, vi que el tipo llegaba a la mesa, algo le dijo, los dos voltearon buscando algo, entonces él la tomó de su cuello y le plantó un beso, fue muy corto, imagino que intenso se separaron, el sacó su celular y evidentemente le pasó su número, llegaron sus acompañantes y al poco tiempo se salieron, cuando salí ya mi mujer estaba sola esperándome

    -Que hacemos mi vida?

    -No se Papi, quieres que bailemos un rato?

    -Va!

    Nos regresamos al bar a seguir el cotorreo, me dijo que el chavo le iba a mandar mensaje en cuanto pudiera, le pregunte del beso

    -No manches, está bien loco, yo esperaba que me llegarán a desgreñar, me dijo que iba a besarme pero pensé que estaba cotorreando y de repente zas, no pude evitarlo!

    -Te gustó?

    -Fue muy rápido, pero si, sabe besar y le puso mucha pasión!

    -Espero que puedas disfrutar con el pronto!

    -No lo sé papi, no quiero broncas con su vieja, si surge algo bien, si no ni modo!

    Seguimos bailando, me la estaba agasajando, disfrutaba de sus ricos besos y de su desbordada pasión, es sumamente ardiente, ya me estaba sobando la verga y lamiendo mi cuello y mis orejas, es una verdadera maestra para dar y recibir placer, me pidió irnos, ya quería verga, ya quería coger, pedí la cuenta y nos salimos

    Escuchamos que llegaba un mensaje a su celular, lo leyó

    +Hola hermosa, donde andas

    Me pregunto qué le respondía

    -Voy para mi casa

    -Apenas, pensé que ya habías llegado

    -Encontré a unos amigos y me regrese al bar, pero ya me voy

    -Oh ya y quien te lleva?

    -Mi taxista

    -Tu taxista?

    -Así es, el que siempre va por mí al bar

    -Ah que bueno!

    -Tu que haces?

    -Cuidando el sueño de mi mujer y recordando tus labios

    -No manches, te pasaste de listo, nada mas nos hubiera visto tu vieja, se arma la bronca

    -Lo deseaba mucho y no pude resistirme, si me puse a pensar después!

    -Loco!

    -Oye y si nos vemos ahorita!

    -Como crees?

    -Que tiene, dile a tu taxista que venga por mi, yo le pago el viaje

    Ella me mostraba todo lo que escribían, le pregunte si quería verlo

    -Pues estaría chido! Como ves tu?

    -De lujo mi vida y si cachondeas aquí en el carro mejor y si te lo coges aquí muchísimo mejor!

    -Mmmm claro que si lo hago!

    -Pregúntale donde está!

    -Dice mi taxista que le digas donde está, que mandes tu ubicación!

    -Ok, vamos para allá, no vaya a estar tu vieja wey!

    -Cómo crees, está dormida y bien peda, no despierta hasta mañana al medio día!

    -Va!

    Mando la ubicación, eran varios kilómetros por recorrer así que le pedí que me diera una mamada mientras llegábamos

    -Claro que si Papi, ya estoy bien caliente mmmm que rico pito tienes, lo tienes bien duro!

    -Ahhh imagínate como estoy sabiendo que te llevó a buscar macho!

    -Mmmm siiii papi, mi marido me lleva a buscar verga, me lleva con un machin a que me cojan!

    -Si mami, que te metan toda la verga, quiero verte además, quiero ver como le vas a mamar el fierro, quiero oírte gemir, quiero oírte pedirle que te coja duro! Ayyy mami así, así quiero que se la chupes, no mames que rico mamas ya mami ya chiquita, no quiero venirme, quiero estar así para masturbarme ahorita que estés bien trabada.

    -No manches mmm deja sacarte la le leche, dámela papi!

    -No mi amor, te la doy al rato!

    -Está bien, pero no te la vayas a sacar!

    -No mí amor, lo prometo, voy a echar mi leche en tu panocha, que va a estar bien abiertita por otra verga!

    -Mmm por supuesto que sí!

    Le dije a mi mujer que hiciera lo que hemos hecho varias veces ya, pasarse al asiento trasero, se supone que soy su taxista, llegamos a la ubicación, era en una placita, ahí estaba mi corneador esperando a mi Hotwife, listo para atenderla, listo para clavarle la verga hasta lo más profundo del cuerpo de mí mujer, me saque la verga para poder masturbarme y llegue junto a él, subió al auto, saludo a mi mujer y a mí

    -Hola hermosa, gracias por venir!

    Yo te pago el viaje de ella y el traslado aquí y lo demás que haga falta gracias!

    -Ok, me parece bien! A donde vamos?

    -Quieres ir a bailar?

    -Ya baile!

    -Entonces?

    -No se tu! A donde quieras ir?

    -A donde yo quiera?

    -Claro!

    -Esta bien un hotel!

    -Por supuesto que sí!

    Al escuchar su respuesta se acercó a ella y le dio un besito, así avance un poco, el no hacía más, solo platicaban, yo ya me estaba desesperando el me iba señalando por donde ir y sabía que pronto encontraríamos el hotel que buscaba y no vería yo nada, se meterían a coger y ya.

    Mi mujer también lo sabía y no quería que eso pasara, a ella también le gusta que yo la vea gozar, en un momento ella busco sus labios le planto un besote y de ese siguieron más, ella estaba poniendo la acción y no se iba a detener, empezó a besar su cuello, le acariciaba el pecho, sabía que iba a buscar su verga y así fue

    -Ay caray que es esto tan duro?

    -Ya mami, no sigas!

    -Porque no?

    -Que va a decir el señor, se va a molestar!

    -No se molesta, además de ser mi taxista, es mi amigo, llevamos años de conocernos y de llevarme a casa, no hay problema con el!

    -Entonces empecemos a pasarla rico!

    Vi que se besaban, ahora el ponía mucha más intensidad, sus lenguas iban y venían, saboreándose, explorando todo lo que podían, siguió con su cuello, la besaba, succionaba aquí y allá, yo deseaba que me la dejara bien marcada, bien chupeteada, después bajo a sus tetas

    -Ahhh así papi, así

    -Que chichotas tan ricas tienes mi amor, están deliciosas mmmm!

    Al estar agachado no podía verme y ella aprovecho para mandarme besitos y cerrarme el ojo, nuestra complicidad es total, después se dedico exclusivamente a disfrutar al macho que la estaba gozando, le estaba mamando sus pechos fuertemente

    -Que ricos pezones tienes, están bien mamables mmm, que chichotas mami!

    -Cabron me estas dejando bien marcada ahhh, papi!

    -Saca tu verga, se siente durísima y cabezona!

    -Tengo un hongote mamacita! Espero que te guste!

    -Órale que cabezón esta!

    -Te gustó?

    -No manches mmmm pinche cabezota que tienes, además está bien grueso, estas bien sabroso we!

    -Ahhh, mami ahhhh que bien lo haces, chupas muy bien siii si mami!

    -Se te sienten unos huevotes papi!

    A ella le gustan los hombres bien dotados, cabezones, pero tiene un gusto muy particular, le gustan los hombres con huevos grandes, que les cuelguen como a los toros, le fascina que cuando se la están cogiendo, le golpean las nalgas, le encanta sentir como rebotan en su cuerpo, me comenta que siente un cosquilleo riquísimo, porque siente los golpes en su panocha, además de que al mamarlos se los mete a la boca, los lame, los acaricia con sus manos en fin es una fanática de los huevos grandes y bolsudos, por lo que escuchaba este macho los tenía así y ella estaba ansiosa por mamarlos

    -Levántate lo más que puedas amor!

    El macho se levantó en el centro del auto lo más que pudo, estaba obscuro y no podía observar bien su verga, pero se veía muy gruesa y cabezona, entonces vi que mi mujer lamía ese cabezón, se deleitó pasando su lengua una y otra vez, hasta que se la metió en la boca

    -Ahh que rico mamacita, ahhh, no manches que bien mamas, ayyy corazón que rico, no pares mami sigue!

    Cuando pasaba por lugares iluminados podía ver claramente como se la estaba chupando, se veía muy bien como abría su boca para meterse el tronco, estaba muy grueso su pito y la cabezota aún más, bajaba constantemente a chuparle sus huevos, vaya que estaba disfrutando de ese hombre y yo también estaba disfrutándolo, me masturbaba despacio mientras manejaba, que calentón me estaban poniendo, de por sí es morboso ver a una pareja teniendo sexo, imagínense lo que se siente cuando la mujer es tu esposa, la PUTA que están usando a placer es tu mujer, la madre de tus hijos, más morbo aún porque el tipo que la está cogiendo no sabe que el hombre que los va conduciendo es el esposo el tipo sabe que es casada, pero se imagina que el marido está en la casa, esperando a que su mujercita llegue de su trabajo, pero nooo el marido se va haciendo una chaqueta, viendo como su mujer va puteando en el asiento trasero de su auto, en esos momentos está observando como ella ya no está con la verga en la boca, ahora ve que su mujer se caldea con mucha pasión con el macho, inmediatamente ella se acuesta en el asiento, ofreciéndole su rica panocha, veo como se mete entre sus piernas a comérsela, los gemidos de mi esposa no se hacen esperar.

    -Ahhh, papá que bien lo haces, así papi así!

    -Estas deliciosa Ivoncita, deliciosa mami, que rica panocha tienes, aún no me la creo que esté aquí contigo y disfrutando ti mmmm!

    Se incorporó, ella levantó sus piernotas, vi cómo le quito su tanga y nuevamente se bajó a mamar, largo rato estuvo dándole placer, sus gemidos y las palabras que se decían me tenían ardiendo, ahora me la jalaba más fuerte, todo estaba resultando genial, estábamos disfrutando los tres, la noche nos lo hacía más fácil, ya quería que la ensartara en su verga y ella también

    -Ahhh papito, así mi amor asiii, que bien lo haces auuu, siiiii no manches ahhh ya dame tu verga papi, métemela anda, cógeme!

    -Traes un condón, yo no traigo!

    Se levantó y busco en su bolsa, siempre como buena hotwife, trae sus condones, le dio uno y mientras se lo ponía, se empino lista para recibirlo en sus entrañas, no podía perderme el momento en que la ensartaba, así que no perdí detalle, el macho le apunto la verga y se la dejo ir hasta el fondo

    -Ahhhggg, papi, me entró todaaa, así papi así mi amor así así así!

    La bombeaba con fuerza, la tenía sujeta de sus caderas, el golpeteo era muy intenso cada embestida taladraba mis oídos, se estaban cogiendo a mí mujer, veía como el cuerpo del macho se pegaba al de ella una y otra vez, la cogía con mucho ritmo, no se veía que fuera a terminar pronto, se seguía escuchando ahora un poco más cachondo porque la humedad de ella ya estaba dándole un sonido diferente, se escuchaba como el pito entraba en su panocha ya muy mojada, el chacualeo era muy fuerte y que aguante tenía, la estaba volviendo loca de placer, la dejo de coger solo para recostarla, le abrió sus piernotas y se introdujo en su vagina, su pierna estaba donde se ponen los refrescos, las tenía abiertas todo lo que podía para recibirlo bien adentro, el olor a sexo ya inundaba el auto, creo que al estar ella en esa posición con su sexo expuesto y muy abierto, salió más el aroma de sus fluidos, yo sé muy bien que su panocha huele diferente cuando está cogiendo, cuando esta empapada y solo se moja a sí cuando está muy caliente y no era para menos, la estaban taladrando intensamente, el macho tenía un aguante muy bueno, la estaba pasando muy bien mi esposa e iba a lograr lo que muy pocos hemos podido, hacerla venir metiéndole la verga

    -Ayyy papi, así, así, así sigue mi amor, sigue cogiéndome, sigue cogiéndome papi, ahhh, sigue, me vas a hacer venir mi amor, me vas a hacer venirrr!

    -Espera, espera mi amor, yo también ya siento que me voy a venir, espera!

    -Ya papi ya, yaaa me estoy viniendo mi amorrr, vente conmigo, vente conmigo papi, vente mi amor siii!

    -Siiii mami, si mami, ya me estoy vaciando, yaaa, tómalos, tómalos Ivonne, toma toda mi lecheee!

    Yo me embarre la mano con mis mocos, quería gritarlo igual que ellos, pero no podía, mi venida fue silenciosa, pero no menos intensa que la de ellos, vaya cogidon que le habían puesto a mi querida esposa, su respiración era agitada, poco a poco fueron recuperando la compostura, tomaron aire y él se zafó de la panochita de ella, se quitó el condón y la levantó, me preguntó si traía papel, sabiendo de antemano mi respuesta

    -Señor taxista, no trae papel?

    -Claro que si!

    Me hubiera gustado limpiarla con mi lengua, pero no me era posible, así que le pasé el papel, se limpió su panocha, vi que también limpiaba el pito de su macho

    -Cabron este fierro eh! Te salió muy bueno, me dio mucho placer!

    -Qué bueno que te gustó! Y ahora que sigue?

    -Pues ya cada quien para su casa!

    -No quieres ir al hotel, yo todavía estoy ganoso de ti!

    -Neta! Y tu mujer, no va a despertar?

    -Tu olvídate de ella, vamos al hotel o ya no quieres!

    Busco mi mirada, pidiendo permiso pero no pudimos establecer comunicación, yo mantuve la vista al frente, ella tomó la decisión y era justo lo que queríamos los dos, que se la siguiera cogiendo

    -Pues vamos entonces! Dile a donde!

    -Jálate a la Hacienda carnal por favor!

    Los lleve y se bajaron a seguirse cogiendo, la noches iba para largo, dos horas y media después salió bien cogida y oliendo a mocos por todos lados, nos fuimos a casa disfrutando su aventura!

  • Mi viaje a España (Final)

    Mi viaje a España (Final)

    Mariela

    Después de sentir mi primer orgasmo en tierras españolas, me di cuenta que mi vestido estaba arriba de mi cintura dejando ver completamente mis piernas y mi raja velluda…

    Mi mano se posó sobre la verga de julio a través de sus jeans y sentí su tolete endurecerse más aún…

    Desabrochar rápidamente sus pantalones para dejar libre al instrumento que planeaba complacer todos estos días… Lo acaricie sobre su calzón y lo sentí erecto…

    No pude resistir y lo saqué de su lugar y lo vi por primera vez, erecto, listo, largo y deseoso de que lo mamara… Parecía que me miraba con ese ojo único y sin pensarlo, me agaché a mamar esa preciosidad con todo mi ser… Sabía que el chófer del taxi muy probablemente se daba cuenta de todo, otro no me importó, quería darle placer a Julio, hacer mucho me di cuenta que dar placer a los demás me hacía muy feliz y con mi español agitado aún más, quería que sintiera lo caliente que puede ser una mujer mexicana ofreciéndose a su macho español…

    Lo mame con lujuria hasta que lo sentí empezar a gemir y sed vino en mí boca dándome una cantidad de semen caliente inusual en un hombre… Que buenos días me iba a pasar con el en Madrid!

    Julio.

    Mariela me proporciono una deliciosa bienvenida en nuestro encuentro. No sé cómo pude reprimir mis gemidos. Goce. Goce de verdad con su boca, con su lengua y sus manos. Más aun sabiendo que el taxista nos observaba. Que no perdía detalle de la situación. Nuestros ojos se encontraron en su espejo. Y eso no me importó. Es más, me produjo más morbo.

    Al poco llegamos al hotel. Tenía un hall enorme, a toda la altura del edificio. Era majestuoso. Entramos con las maletas hasta recepción donde nos registramos y nos dirigimos al ascensor. Nuestra sorpresa fue grande cuando vimos que era panorámico de vidrio. Veíamos todo el hall del hotel. Pero eso no me distrajo de mis ganas por Mariela. Le di la vuelta y le pedí que apoyara las manos en la pared de vidrio del ascensor. Me arrime a ella por detrás rozando mi miembro con su culo mientras acariciaba sus pechos. Mire hacia abajo y vi como una mujer que estaba junto a su pareja le hacía que nos mirase. Mis ojos se cruzaron con los suyos haciéndome más osado aún.

    -Nos miran Mariela. Fíjate

    Ella también los vio. Sabía que eso le daría más morbo a la situación. Mi mano fue directa bajo su vestido. No sabía si desde abajo verían su coño, pero estaba muy excitado sabiendo que nos observaban. Metí mis dedos en la vagina húmeda de Mariela y ella lanzo un sonoro gemido

    -Aaaahhh

    Estaba muy mojada. Muy receptiva. Mis dedos follaban su mojado coñito haciendo que se removiera. Sé que le faltaba poco, así que empecé a acariciar su clítoris.

    Ella gemía sin parar mientras yo miraba a la pareja que no perdía detalle de nuestro espectáculo particular.

    Hasta que de repente se paró el ascensor interrumpiendo el placer de Mariela, se abrieron las puertas y nos vimos delante de una pareja de ancianos que se quedaron perplejos ante la estampa que les apareció de repente. Nos entró la risa. Mariela se arregló su vestido, cogimos las maletas y nos fuimos en busca de nuestra habitación.

    Mariela

    Entramos a la habitación entre risas y caricias, saqué mi celular y le marqué a mi esposo en una vídeo llamada, en cuanto contestó le di un panorama de la habitación y me detuve en mi macho español, al enfocarlo le dije a mi marido: míralo bien, porque me voy a dejar embarazar por él, quiero tener un hijo con él y tú lo vas a cuidar cómo si fuera nuestro…

    Antes de que pudiera contestar colgué. Sabía que estaría loco de celos y ansioso por saber los detalles, pero no pensaba hablar con él más hasta mi regreso a México de ser posible llevando a mi hijo español en el vientre….

    Dejé el teléfono en la mesa de noche y voltee a ver a Julio, caminando al centro de la habitación lo deje admirarme unos momentos y me desnude sensualmente para que pudiera ver a su hembra mexicana dispuesta a someterse a lo que me pidiera…

    Caminando hacia el solo con mis zapatillas y moviendo las caderas le dije:

    Aquí me tienes a tu completa disposición Julio, vengo desde México a que me hagas un hijo…

    Esas palabras deben haber retumbando en la cabeza de él porque solo atinó a decirme:

    Segura que quieres que te embarace?

    Sí, pero no te preocupes, mi esposo y yo lo vamos a criar como si fuera nuestro, solo quiero que mi familia y amigos se den cuenta que es de alguien más… Alguien más que me metió la verga y se vino dentro de mi dejándome fecundada, y estoy segura a muchos hombres les va a calentar darse cuenta que deje a alguien más darme Su semen para procrear… En México las señoras calientes son muy populares y planeo sacarle buen partido a mi condición de milf…

    Julio:

    Verla así desnuda acercándose a mi y oír aquellas palabras me calentaron más aún.

    – Pues entonces será cuestión de no desperdiciar ni una gota de mi leche y derramarla toda dentro de tu coñito.

    La agarre de la cintura atrayéndola hacia mi para besarla. Fue un beso intenso y apasionado en el que nuestras lenguas jugaron entrelazándose dentro de su boca.

    Mariela no perdió el tiempo e iba abriéndome la camisa y empezó a acariciar mi pecho palpándolo con ansia. Mis manos también tocaban todos los rincones de su piel. Amase sus pechos pellizcando sus pezones. Toqué sus generosas nalgas apretándolas y atrayéndola hacia mi cuerpo.

    Según besaba su cuello ella me fue desabrochando mis pantalones hasta dejar al descubierto mi polla. La acarició suavemente. Sus manos la abarcaron de arriba abajo hasta llegar a mis huevos y sopesarlos a la vez que los acariciaba. Ya me tenía muy excitado. Me estiré en la cama a la vez que le dije:

    – Quiero que me la chupes Mariela. Ven dame placer. Hazme gozar nena.

    Y no hizo falta más. Se fue acercando a gatas por la cama hasta posar sus labios sobre mi verga. Le paso la lengua a lo largo del tallo. Varias veces. Para luego lamer, besar y chupar mis huevos. Fue subiendo despacio deslizando la punta de la lengua hasta llegar al glande. Ahí recogió una gota que asomaba de mi líquido preseminal para luego posar sus labios sobre mi glande rosado besándolo. Abrió sus labios y se la fue introduciendo. Muy despacio. Iba notando la humedad de su saliva y el calor de su boca, a la vez que su lengua jugaba conmigo.

    -Me gusta Mariela. Mmm…

    Así estuvo un rato deleitándose chupando solo mi glande. Ahí recogió una gota que asomaba de mi líquido preseminal para luego posar sus labios sobre mi glande rosado besándolo. Abrió sus labios y se la fue introduciendo. Muy despacio. Iba notando la humedad de su saliva y el calor de su boca, a la vez que su lengua jugaba conmigo.

    -Me gusta Mariela. Mmm…

    Asi estuvo un rato deleitándose chupando solo mi glande. Dándome muchísimo gusto hasta que de repente se la introdujo casi toda. Eso ya fue lo máximo.

    -Aaaahhh – mis gemidos cada vez eran más altos.

    Se retiró hacia atrás hasta casi sacársela toda de su caliente boca y volver a introducírsela toda de nuevo. Y así fue repitiéndolo una y otra vez volviéndome loco de gusto. Mis manos fueron a su cabeza acompañándola en sus movimientos. Me hacía disfrutar. Sabia como darme placer.

    -Sigue Mariela. Me encanta como me la mamas. Mmm… Dios que gusto. ¡Siiii! Cuando este apunto te avisaré para que te retires y te prepares para que te la meta y me corra dentro de ti. Hemos de centrarnos en tu objetivo ja ja ja

    Mariela

    Estar desnuda frente a un macho siempre me ha calentado mucho, otro en esta ocasión me sentí más que caliente, pensé en mi esposo, en cómo daría lo que fuera para estar presente y ver cómo me dejaba embarazar por otro…

    Pensé en mis otros dos machos, Balam y mi adorado Israel, estoy segura que al saberme embarazada me ofrecería aún más a sus amigos y dejaría que me cogieran como quisieran y yo planeaba complacerlo en todo.

    El ver cómo mi vientre iría creciendo con el fruto de esta aventura me calentaba mucho, planeaba decirles a mis padres que el hijo era de otro que no era mi marido en alguna comida familiar para ver la cara que pondrían, saber que su hija dejo que la embarazada alguien más estando casada seguro sería un escándalo que planeaba disfrutar mucho.

    El bebé saldría güerito si salía a su papá español y planeaba llevarlo a todos lados con mi marido para que quedara claro que no era de nosotros, de él, sino de otro hombre que me había hecho suya en mi viaje a España, me acerque a Julio y empecé a acariciarlo desnudándome y desnudando su magnífico cuerpo para placer mío, al empezar a mamarlo tuve una idea, me separé un momento de su verga y tome mi teléfono de la bolsa y le pedí me tomara fotos mamando su verga…

    Después le pediría otras mientras me penetraba y finalmente unas de mí vagina velluda derramando su semen, al día siguiente enviaría algunas fotos del viaje intercalando algunas de esta sesión y las enviaría a mi familia y esposo, así como amigas y amigos del trabajo…

    Seguí mamando con lujuria su pene y sentí como empezaba a ponerse más duro en señal de su orgasmo próximo…

    Julio

    Mariela me tenía ya al límite. Notaba que pronto me vendría mi corrida, así que le pedí que se pusiera en 4, quería follarla desde atrás. Así lo hizo y enseguida tuve su hermosos culo expuesto para mi. Agarre sus caderas, conduje mi polla a su mojado coño y se la fui metiendo. Era delicioso sentir su calor interno. Estaba súper empapada, muy receptiva. Mis movimientos se fueron acelerando. Buscaba solo mi placer. Empujaba fuerte para clavársela entera. Fui rudo. Insistí con mis movimientos pélvicos cada vez más intensos. Mis huevos chocaban contra ella con cada una de embestidas. La follaba con ansia. Solo quería conseguir correrme. Derramarme dentro de su caliente vagina. Como ella deseaba. Quería sentir el glorioso momento de disfrutar como se siente que mi semen salía de mis huevos y explotaba en varios chorros dentro de su coño mojado. Y al final lo sentí. Tensé mi cuerpo clavando mis dedos en ella y dándole toda mi leche

    -Siii Mariela. Tómala toda. Mmm…

    Mariela

    Así de perrito sentía su verga entrar y salir con rapidez, Julio empezó a decirme obscenidades

    Al sentir como lo apretaba con mi vagina cuando llegaba al fondo, nos movíamos con lujuria y empecé a gemir como una ninfómana

    Al sentir mi orgasmo llegar de manera intensa: me vengooo!, grite moviéndome con tal fuerza que levantaba a Julio con mis caderas! El seguía diciéndome cosas calientes y me bombeaba con fuerza, seguí moviéndome y sentí su pene endurecerse aún más anunciando su inminente orgasmo…

    Un nuevo orgasmo empezó a generarse en mi vagina al tiempo que Julio empezó a meterla de manera salvaje en mi raja velluda y empecé a gritar: sí así! Dámela duro, me vengooo

    El me jalo hacia sus caderas durísimo con sus manos al empezar a derramarse dentro de mi vagina gritando mi nombre y ambos sentimos un orgasmo simultáneo delicioso…

    Julio:

    Acabar corriéndome dentro de ella fue un momento intenso y tremendamente excitante. Los dos acabamos gritando del placer alcanzado. Besé su espalda antes de salir de su interior y tumbarme a su lado y Mariela pego su cuerpo al mío recargando gran parte de su peso sobre mi. Necesitábamos calmar nuestras pulsaciones y recuperar el aliento, y aprovechó para ir acariciándome con suavidad y con calma. Fue un momento de pausa que me otorgó una breve tregua para recuperarme. Sus manos al poco tiempo llegaron a acariciar mis zonas más sensibles descubriendo pronto como estimularme.

    Mariela era diestra en encontrar la forma de provocarme. Se le veía el destello de la lujuria en sus ojos. Me deseaba con pasión. Pero eso era un hecho recíproco. Yo también la deseaba. Las ganas de follarla de nuevo despertaban en lo más hondo de mi ser.

    Mariela

    Sentí su semen entrar en chisguetes calientes a lo profundo de mi raja… En ese momento experimente el segundo orgasmo provocado por este español caliente que me tenía cachonda desde que me subí al avión, sentí mi vagina llena de leche española y deseé con toda mi alma me preñara, le di mi teléfono y le pedí me tomara fotos así boca arriba con mi raja derramándose de su semen… Ya tenía unas de cuando entramos al hotel abrazados y desnudos parados junto al balcón a la vista de todos los que pasaran afuera… Unas más cuando me empezaba a penetrar de perrito y ahora unas más de mi raja llena de su leche, escogería 3 o 4 y las mandaría mañana intercaladas entre las demás fotos del viaje… Decidí enviarlas a mis amigos del trabajo, a mi esposo ya mi familia, -varios tíos y primos me deseaban y me lo habían hecho saber ya después de lo que pasó en casa de mis papás… En ese momento decidí enviárselas a mis papás también, quería que vieran a su hija entregarse a otro hombre confirmando lo que seguro ya les habían platicado: su hija era una caliente y muy puta, decidí incluir un vídeo pequeño del momento en que se vino Julio y yo gemía casi gritando: fecundame! Vente dentro de mi! Quiero regresar a México embarazada…!

    Julio

    Cuando Mariela paró de acariciarme me dijo

    -¿Sabes? Me apetece darme una ducha

    Se levantó lentamente para dirigirse al lavabo. Por un momento fui observando su cuerpo, especialmente su hermoso culo y la redondez de sus caderas. Mmm… Verla así con el movimiento de sus nalgas me enardecía. Me levante rápidamente y la perseguí hasta abrazarla por detrás y besarle el cuello. Mis manos fueron a sus pechos y los amasé. Pegue mi miembro contra sus nalgas. La fui empujando hasta situarla contra la pared y presionándola con mi cuerpo. Frotaba mi pene erecto contra su culo mientras mi mano buscaba acariciar su coño. En ese momento vi el espejo que colgaba de la pared frente al armario ropero. La conduje hasta dejarla frente a él.

    -Apoya las manos en la pared.

    Y ahí estábamos los dos frente al espejo viendo su cuerpo desnudo solo tapado por mis manos que la acariciaban desde atrás. Cruzamos nuestras miradas en la luna del espejo incitándonos de nuevo.

    -¡Follame nene! – Me pidió Mariela

    La situación me incitaba a seguirle el juego. Así que no lo dudé ni un instante. Cogí mi polla ya bien dura y la conduje a su mojada vagina. Fue fácil entrar de nuevo en ella. La humedad provocada por su excitación facilitaba mi entrada. Verla en primer plano en el espejo era mucho más morboso. A la vez que empezaba a moverme dentro de ella fui acariciando sus pezones provocando que enseguida se pusieran duros. Contemplarnos así en el espejo era una escena excitante. Ver a Mariela abrir la boca gimiendo al ritmo de mis embestidas desde atrás me excitaba más aún y la agarré de sus caderas para acelerar el ritmo de mis movimientos. Era una gozada follar con ella. Era caliente y provocadora. Me pedía más y más cada vez que clavaba mi polla en ella. Sus gemidos se convertían en jadeos cada vez más intensos. Me gustaba ver su cara de excitación y de vicio. Escuchar sus chillidos cada vez más altos.

    Estaba disfrutando.

    Mariela

    Me sentí llena, plena, Julio me estaba cogiendo con mucho placer y lujuria, cuando nuestras miradas se encontraron no pude más que sonreírle moviendo mis caderas en señal de aprobación a su verga que me abría la raja con fuerza, seguimos así un rato y encontrando su mirada de nuevo le dije: Dámela en el ano!

    Caminamos abrazados hasta la orilla de la cama y me puse en cuatro…

    Se paró detrás mío y de un solo movimiento la metió hasta el tope, gimiendo como loca le decía: sí, sí… Dámela Julio!, cogermeee!

    Seguimos cogiendo un buen rato así, duro, salvajemente, cómo dos personas que les va la vida en eso, cuando empezó a gemir más en señal de su orgasmo próximo la saco y volteando mis piernas y cadera como muñeca me acomodo boca arriba…

    Entendí su intención, abrí mis piernas en señal de total ofrecimiento y le dije: hazme un hijo que sea igual de guapo y caliente como tú…!

    Entro a mi raja de una sola estocada hasta el fondo y lo abrace con mis piernas en su cintura en desesperación al empezar a sentir y orgasmo diferente, un orgasmo de una mujer que se sabe plena en su papel de ser usada y cogida para el placer de su macho…

    Ahora lo entendía, quería ser madre para mostrarle al mundo que era capaz de satisfacer a mi macho… Solo que no era mi esposo, me decidí en el momento de sentir el semen de julio llenarme la vagina a tener 3 hijos de padres diferentes, de Julio, güerito, de Tony, negrito y de Balam, sería feliz llegando a su escuela viendo la cara de los papás de sus compañeros al darse cuenta de la clase de hembra caliente que soy..

    Julio

    Sentir como entraba mi polla en el culo de Mariela me excitaba. Su proposición solo de escucharla me calentó más aún. No lo dudé ni un instante. Ver su culo expuesto en el borde de la cama era sensacional. Una imagen que recordaré siempre. Abría sus nalgas ofreciéndose. Animándome a que la penetrara. Me pedía que la empalara con mi verga. Eso me alentaba, me calentaba. Mientras follaba su culo disfrutaba. Chillábamos los dos. Jadeábamos casi al unísono. Nos provocábamos con palabras calientes y soeces. Empujaba mis caderas cada vez de forma más intensa. Me clavaba en ella con toda mi fuerza clavando mis dedos en la carne de sus caderas. La deseaba así totalmente expuesta para mí. Buscaba ahora solo mi propio placer intentando profundizar todo lo que podía con mi polla hasta el fondo de su culo golpeando con mis huevos en su mojado coño.

    Hasta que sentí la primera sensación que anunciaba mis ganas de eyacular y la voltee para follar su coño y derramarme dentro de ella, para dejarle todo mi semen en su interior. Se la metí de golpe solo con la intención de llegar a mi orgasmo. Notaba la presión de sus piernas alrededor de mi cuerpo. Después de varios empujones de mis caderas grité su nombre descargando toda mi leche en su caliente vagina.

    Fue una explosión de placer suprema.

    Quedamos unos instantes asi abrazados besándonos con intensidad. Recuperando el aliento. Sintiendo los latidos de nuestros corazones acelerados por la intensidad del momento y me dejé caer a su lado para descansar un rato.

    No se los minutos que pasaron. Cuando abrí los ojos Mariela no estaba a mi lado. Me incorporé y me dirigí al lavabo encontrándomela allí, en medio de un mar de espuma en la bañera de la que solo sobresalía su cabeza.

    Le pedí que me dejara espacio detrás de ella y me metí en la bañera. El contacto con el agua caliente me relajó. Fue como un bálsamo. Eso y sentir su cuerpo recostarse sobre mi pecho fue una delicia.

    Mariela

    Me sentí feliz, este hombre era una máquina sexual y me satisfacía plenamente, pensé en invitarlo a México a pasar unas vacaciones, la cara que pondría mi esposo cuando le dijera!

    Pero sinceramente hoy día entendía que había nacido para dar y recibir placer, era un hecho que me encantaba la verga y no perdía oportunidad de ofrecerme a quien me gustara, mi vida sexual era un sinfín de encuentros placenteros y algo que me calentaba mucho era el hecho de ser casada, cuando los hombres de enteraban de eso se ponían más calientes conmigo y no perdían oportunidad de llevarme a la cama, la verdad yo era muy feliz así y mi marido entendía que mi cuerpo era de todos, mi corazón era de él, pero el placer lo compartía con todos los que me desearan…

    Regresé a México con ganas de volver a embarazarme, de embarazarme frente a mi esposo, que viera a su mujer ser penetrada y fecundada enfrente de él…

  • Puntos suspensivos

    Puntos suspensivos

    1. Signo de puntuación formado por tres puntos consecutivos (…) —y solo tres—, llamado así porque entre sus usos principales está el de dejar en suspenso el discurso.

    Se escriben siempre pegados a la palabra o el signo que los precede, y separados por un espacio de la palabra o el signo que los sigue; pero si lo que sigue a los puntos suspensivos es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos. Si los puntos suspensivos cierran el enunciado, la palabra siguiente debe escribirse con mayúscula inicial:

    El caso es que si lloviese… Mejor no pensar en esa posibilidad; pero si no cierran el enunciado y este continúa tras ellos, la palabra que sigue se inicia con minúscula:

    Estoy pensando que… aceptaré; en esta ocasión debo arriesgarme.

    2. Usos

    a) Para indicar la existencia en el discurso de una pausa transitoria que expresa duda, temor, vacilación o suspense:

    No sé si ir o si no ir… No sé qué hacer;

    Te llaman del hospital… Espero que sean buenas noticias;

    Quería preguntarte… No sé…, bueno…, que si quieres ir conmigo a la fiesta;

    Si yo te contara…

    b) Para señalar la interrupción voluntaria de un discurso cuyo final se da por conocido o sobrentendido por el interlocutor:

    A pesar de que prepararon cuidadosamente la expedición, llevaron materiales de primera y guías muy experimentados… Bueno, ya sabéis cómo acabó la cosa.

    Es especialmente frecuente este uso cuando se reproduce un refrán o un fragmento literario de sobra conocido:

    Más vale pájaro en mano…, así que dámelo ahora mismo;

    Y en mitad de la fiesta, se subió a una mesa y comenzó a recitar: «Con diez cañones por banda…».

    c) Para evitar repetir la cita completa del título largo de una obra que debe volver a mencionarse:

    La obra Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos, de Rafael Alberti, está llena de grandes aciertos. Los versos de Yo era un tonto… contienen algunos de los mejores hallazgos expresivos del autor.

    d) Para insinuar, evitando su reproducción, expresiones o palabras malsonantes o inconvenientes:

    ¡Qué hijo de… está hecho!

    A veces se colocan tras la letra inicial del término que se insinúa:

    Vete a la m… No te aguanto más.

    e) Cuando, por cualquier otro motivo, se desea dejar el enunciado incompleto y en suspenso:

    Fue todo muy violento, estuvo muy desagradable… No quiero seguir hablando de ello.

    f) Sin valor de interrupción del discurso, sino con intención enfática o expresiva, para alargar entonativamente un texto:

    Ser… o no ser… Esa es la cuestión.

    g) Al final de enumeraciones abiertas o incompletas, con el mismo valor que la palabra etcétera o su abreviatura:

    Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música…

    Debe evitarse, por redundante, la aparición conjunta de ambos elementos:

    Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música…, etc.

    Puedes hacer lo que quieras: leer, ver la televisión, oír música, etcétera…

    h) Entre corchetes [] o entre paréntesis (), los puntos suspensivos indican la supresión de una palabra o un fragmento en una cita textual:

    «Fui don Quijote de la Mancha y soy agora […] Alonso Quijano el Bueno» (Cervantes Quijote II [Esp. 1615]).

     

    Si se quiere dejar claro que la reproducción de una cita textual no se hace desde el comienzo mismo del enunciado, es posible escribir puntos suspensivos al inicio de la cita, sin paréntesis ni corchetes, dejando un blanco de separación respecto de la palabra a la que preceden:

    Al final de la obra, don Quijote pide «… un confesor que me confiese y un escribano que haga mi testamento».

    Asimismo, cuando la reproducción de la cita queda incompleta por su parte final, es posible escribir puntos suspensivos, sin paréntesis ni corchetes y sin blanco de separación con respecto al texto que antecede, para indicar que el enunciado continúa más allá de la última palabra reproducida:

    Al final de la obra, don Quijote pide «… un confesor que me confiese y un escribano que haga mi testamento…», evidenciando la cordura que le asiste en sus últimos momentos.

    3. Combinación con otros signos

    a) Si los puntos suspensivos finalizan el enunciado, no debe añadirse a ellos el punto de cierre (se escribirán solo tres puntos):

    Me encanta esta casa. Es hermoso despertarse y ver el sol, los árboles, la luz en las ventanas… Creo que volveré el año que viene; pero si los puntos suspensivos van detrás de una abreviatura, se suma a ellos el punto que la cierra, de modo que se escribirán cuatro puntos en total: Algunas abreviaturas con tilde son pág., cód., admón….

    b) Tras los puntos suspensivos sí pueden colocarse otros signos de puntuación, como la coma, el punto y coma y los dos puntos, sin dejar entre ambos signos ningún espacio de separación:

    Cuando decidas los colores, las telas, el tipo de mobiliario…, ven a verme y te haré el presupuesto.

    Mañana traerán la mesa, las sillas, los cuadros…; entonces sí parecerá una casa.

    Pensándolo bien…: mejor que no se presente.

    c) Los puntos suspensivos se escriben delante de los signos de cierre de interrogación o de exclamación si el enunciado interrogativo o exclamativo está incompleto:

    ¡Si te dije que…! Es inútil, nunca haces caso a nadie; si está completo, los puntos suspensivos se escriben detrás, sin espacio de separación: ¿Me habrá traído los libros?… Seguro que sí.

    Pueden darse casos en que se junten el punto de una abreviatura, los tres puntos suspensivos y el de los signos de cierre de interrogación o de exclamación:

     —¿Viste a ese Sr….? —Sí, el Sr. González estuvo aquí ayer.

     

    Diccionario panhispánico de dudas ©2005

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  • Una lectora y su marido

    Una lectora y su marido

    Un día recibo un mail de una chica que se identifica como lectora de mis relatos, los cuales me felicita por ellos y me comenta que en un par de semanas vendrá ella y su marido a Barcelona a pasar unos días, y me querían invitar a cenar con ellos para conocerme y poder charlar un poco sobre mis relatos, la verdad que la propuesta me sorprende, pero en principio acepto la invitación, no antes de preguntarle si su marido también conoce de mis escritos a lo que ella me comenta que sabe que escribo relatos eróticos y de dominación, en concreto sabe lo que ella le ha contado, nada más.

    En los siguientes días intente averiguar las intenciones reales de la pareja, remitiendo siempre a una simple cena para conocernos y al final así lo acepte, siempre solía hablar con ella, se llama Lorena y por lo poco que pude averiguar nunca se había sentido sumisa y aunque era algo que le excitaba muchísimo al leerlo no se veía así, y tampoco se había planteado nunca ella ni su marido o al menos nunca lo habían hablado de poder tener sexo a 3, así en vista a todo ello, estaba convencido que solo sería una cena y poco más.

    Llegado el día de la cena ellos se encargaron de buscar el lugar y allí nos vimos.

    Lorena debía tener unos treinta pocos años, morena con media melena y una bonita sonrisa que adornaba su rostro, no creo que llegara al 1,60 de altura, llevaba puesto un vestido blanco y botas hasta la rodilla.

    El más o menos seria de su edad, supongo que sobre media sobre 1,80 y tenía el pelo castaño, a él lo vi un poco nervioso o más bien como el no saber qué hacía allí, pero aparte de eso fue muy amable también.

    Después de los besos de rigor al conocernos nos adentramos hacia el restaurante, al entrar me estuve fijando en Lorena, tenía unas buenas tetas y un culito que pedía cómeme, uhmmm

    Nos sentamos, nos trajeron las cartas y pedimos… ellos estaban sentados enfrente mío, de manera que ella estaba justo enfrente, y podía mirarla a los ojos directamente, además de admirar sus pechos, una buena vista vaya, empezó a preguntarme ella, era lo lógico, era su idea desde el minuto cero.

    Tu eres así siempre o solo cuando estas con una chica?

    Realmente soy así, otra cosa es que en mi vida social no pueda serlo, y mantenga las composturas, además soy así solo con quien desea ver esa parte de mi, con el resto soy normal.

    Su marido escuchaba, pero se notaba que no sabía a qué nos referíamos, pues su cara reflejaba extrañeza.

    Con Susana, no crees que fuiste un poco cabrón y machista? Por lo del centro comercial, por correrte dentro de ella y por no dejar que tomara la pastilla del día después…

    Cabrón quizás sí lo fui, machista para nada, ella sabía a qué jugábamos y era libre de hacerlo o no, pero no le disgustó para nada, pues ella podía abandonar el juego en el momento que deseara y no lo hizo, además que lo disfruto al máximo, la prueba la tienes que se corrió con su marido…

    Su marido preguntó que le hice a Susana, a lo que su mujer le mandó callar de inmediato.

    Y con Laura? Lo de salir de caza para cumplir tus deseos lo ves lógico? Pobre niña todo lo que le hiciste hacer…

    A ver Lorena, yo no obligo a nada ni a nadie, Susana tenía unas carencias que yo le ayude a superar, Laura tenía otras y creo que el resultado final me hace sentir orgulloso de lo que conseguimos juntos, así que no, no me pase, vino a mi una chica súper tímida y necesitada de ayuda y se fue una mujer muy segura de sí misma…

    Su marido de nuevo preguntó sobre la conversación, su mujer le hizo callar nuevamente, y entonces intervine yo.

    Soy dominante, me gusta jugar y controlar a la chica que esté conmigo y dispuesta a ello, ves mal lo que te digo?

    …Si los dos estáis de acuerdo para nada, pero que les haces para que Lorena te vea con esa opinión?

    A ver, les mando y les hago de todo, pero tienen la libertad para hacerlo o no, y en principio todo es con límites, aunque la idea sea mía, ellas lo hacen porque quieren, porque les gusta y lo disfrutan, en caso contrario no lo realizarían.

    …pero supongo que hablas de temas sexuales verdad?

    No siempre, pero si relacionas con el sexo, y con el morbo.

    Todo es sexo Carlos

    No todo, pero si relacionado con el

    …pon un ejemplo…

    Queréis probar y jugar?

    No

    …Si

    Voy a pedirte una cosa, puedes hacerlo o no, eres libre de hacerlo, estáis de acuerdo?

    …valeee

    Si se lo pides a él vale, no sabe dónde se mete, jajajaja

    Venga Lorena, deja que Carlos decida por él mismo, pues creo que tu también eres una mandona…

    En mi casa un poco, la verdad

    Carlos, vas a quitarle las bragas a tu mujer, aquí y ahora, luego quiero que las huelas, y me digas cómo describes el aroma de esas bragas.

    …oder, que dices!! Que se las quite aquí mismo? Y si nos ven… qué va eso es una locura, paso…

    Carlos, ella puede bajárselas disimuladamente y tú solo debes recogerlas, pero acepto el no por respuesta, es aceptable en el juego y no pasa nada.

    Ves como no sabías donde te metías…

    …Lore, me apetece olerlas… dámelas cari…

    Jolin, al final has caído, eres tonto.

    Lorena y Carlos empezaron una pequeña discusión entre ellos, el quería que se quitara las bragas y se las diera y el ella no quería, durante este rifi rafe nos trajeron los primeros, yo entre dientes me estaba riendo, hasta que al final intervine.

    Chicos parad por favor, pues ahora si nos miran y nos oyen…

    A ver Carlos, porque insistes en que te de mis bragas? Tal vez te has excitado con la idea?

    Lorena, tienes quizás miedo de dárselas porque las encontrará mojadas?

    Si seguro que él por lo que insiste también está excitado ahora mismo, y sois pareja, que más da, tócalo, si es maravilloso que se pueda excitar tu pareja por el simple juego, a todo ello Carlos se puso rojo como un tomate, y a Lorena le faltó tiempo a comprobar el estado de su chico…

    Carlos… Solo es mi tanguita, luego te lo doy en el hotel, será todo tuyo

    … Luego ya da igual, me apetecía ahora…

    La mesa se quedó en silencio por unos minutos, comíamos, bebíamos, pero en silencio, en un momento dado Lorena retiró las manos de la mesa y mirando alrededor se bajó el tanga y por debajo de la mesa se lo dio a su pareja, a él se le abrieron los ojos como platos, cerró la mano y se llevó esta a la nariz, empezando a oler el tanga de Lorena, y esta era la que ahora estaba colorada, Carlos empezó a describir el olor que percibía, al finalizar le tendí mi mano para ver si me las daba, me miró y después de pensarlo unos segundos me las paso a mi mano, lo primero que hice fue comprobar su humedad, levantando la vista hacia Lorena, y diciéndole que ahora entendía el motivo, estás cachonda Lorena, como Carlos, tócalo un poco por encima del pantalón. Esta se sonrojo al oír lo que le acababa de decir, deslizó su mano a la entrepierna de Carlos y se lo quedó mirando, este le dijo que el juego le había motivado y le gustaba.

    A lo que él le metió mano por debajo del vestido y saco el dedo empapado y enseñándoselo a ella y luego a mi, diciendo pues mira cómo vas tu jajaja, en ese momento le dije a Carlos que aprovechara a saborear a su mujer lamiéndose el dedo, cosa que hizo al momento, diciéndonos que estaba para mojar pan, cogí de la panera unos bastoncitos de pan que había y se lo ofrecí, diciéndole que mojara el pan, que me gustaría probarlo a mi también, sin pensarlo, Carlos se había soltado por completo pasó ese bastoncito por el coño de su mujer, es más diría que se lo metió hasta un poco dentro de sus entrañas y cuando lo saco me lo ofreció para que lo probara, uhmmm, Lorena estaba como alucinando de lo que estaba ocurriendo, su marido entregando a un desconocido para que probara como sabia su coñito, lo saboree lentamente y mirando fijamente a los ojos a Lorena mientras les decía la delicia que estaba probando y que suerte era poder meter tu nariz en la fuente de ese néctar, al decir eso Lorena se levantó y se fue dirección al baño, a lo que rápidamente le dije a Carlos que yo si fuera el me iría detrás de ella para un rapidito, a lo que de golpe se fue tras ella.

    A la vuelta de Carlos me dio las gracias por la idea de ir tras ella, pues fue un polvo rápido pero muy intenso, que nunca había pensado hacer cosas así como aquella noche, pero que le caía bien, así como le gustaban mis juegos, a lo que le respondí que me alegraba, pero que allí estábamos muy limitados, que en un sitio con intimidad aún podría ser mucho mejor, al acabar de cenar comentamos de ir a tomar unas copas, pero antes de levantarnos le devolví el tanga a Lorena, y le pedí que fuera al baño y se lo metiera dentro del coño, pero dejando un par de centímetros fuera de manera que le pudiera tocar el clítoris, y le pedí si podía quitarse el sujetador, a lo que ella contestó airadamente diciendo que ni hablar, a lo que su marido interpuso y conmino a que hiciera lo que le había pedido, pues hasta el momento a los dos les estaba gustando esto, y porque no probar nuevamente, se levantó y se fue al baño, nosotros salimos a la puerta a esperarla fumando un cigarro.

    A la vuelta comprobé que el sujetador había desaparecido, y se le marcaban los pezones a través de la tela, motivo por lo que le di las gracias, a lo que me respondió que sí también quería comprobar si llevaba el tanga bien puesto, esto último lo dijo como en tono sarcástico, pero al oírlo, y estar justo enfrente de ella no le di tiempo a decir nada más, mi mano se deslizó bajo su falda buscando su tanga y su clítoris, jugué con él unos segundos y saque la mano diciéndole que así estaba bien, mientras llevaba uno de mis dedos a la boca de Carlos que lo recibió con sorpresa, pero se lo metió en la boca y luego otro dedo lo lamí yo directamente saboreando a esa mujer.

    Estuvimos andando un buen rato, Lorena estaba cada paso más excitada, se le notaba en la cara y cada momento se apoyaba a la pared a coger aire, una de las veces le dije a Carlos que se pusiera enfrente de ella, y que le cogiera la mano y se la metiera dentro del pantalón para que su mujer lo tocara, dicho y hecho, Lorena apoyada en la pared masturbando a su marido, vaya cara de vicio que tenía, estaba cachonda y con ganas de mas, pararon porque alguien se acercaba, y seguimos caminando, un portal se abrió y sujete la puerta para que no se cerrará y los invite a entrar, nos fuimos al fondo del portal y le mande Lorena que le sacara la polla a su marido y lo masturbara, ahora era Carlos el apoyado en la pared, Lorena enfrente de él, y yo me situé detrás de ella y le saque las tetas empezando a jugar con ellas, se giró, me miró y se dejó hacer, le mande comerse la polla de Carlos y se agacho y yo con ella, ahora deje sus tetas fuera y la empecé a masturbar, Lorena no duró ni dos minutos en correrse, y luego se corrió Carlos encima de sus tetas y manchando el vestido, cogí a Lorena y la levanté, le dije a Carlos que estaría bien que lamiera su corrida a su mujer, me miró extrañado y le dije venga, que esperas, y su mujer se giró hacia mí como alucinando, y aproveche para meterle mi lengua en su boca, mientras su marido le limpiaba las tetas y yo con una mano le tocaba nuevamente su clítoris, al notar que le estaba llegando el orgasmo de un fuerte tirón saqué su tanga de su coño, haciendo que estallara en una brutal corrida, hasta las piernas le fallaron y tuve que cogerla para que no se cayera al suelo.

    Mientras se arreglaban un poco la ropa me di cuenta que había un pequeño charquito en el suelo, me agache, unte mi dedo en él, lo olí y lo probé, era el orgasmo de Lorena, a lo que le pregunte si sacaba chorros cuando se corría y me dijo que eso no era suyo y le dije pruébalo, está aún caliente y es tuyo, al hacerlo dijo que nunca le había pasado, pero podía ser, pues noto algo muy raro al correrse, pero que sería la primera vez si era suyo.

    Al salir del portal Lorena comentó que debía pasar por el hotel a cambiarse la blusa, pues estaba toda manchada, y me pregunto si me importaba acompañarlos, que el hotel estaba a dos manzanas de allí, a lo que le dije que adelante, al llegar al hotel ella subió a la habitación a cambiarse y Carlos y yo nos sentamos en recepción a esperarla.

    La verdad que me ha encantado lo que ha pasado hoy, nunca imaginé que me pudiera gustar ver como masturbaban a mi mujer delante mío, pero ha sido una gozada, me ha efectuado la mamada de su vida, a veces me la come, pero como hoy nunca, ha sido especial, nunca antes lo había efectuado con esas ganas, y me gustaría seguir jugando, qué opinas?

    Por mi parte no hay problema, me apetece, pero piensa que si estamos en privado voy a follarme a Lorena, estás preparado para algo así?

    Hasta hoy creía que no, pero creo que si, quiero ver cómo te la follas

    Bien, las condiciones son las siguientes

    1. subes para hablar con tu mujer del tema, y le explicas las condiciones, si ambos lo aceptan y queréis por mi sin problema.

    2. Tú no podrás negarte a nada sin probarlo antes aunque sea solo un poco, si lo pruebas y decides que no quieres seguir pararé ese juego, si no quieres ni probarlo inmediatamente me marchare.

    3. Y deberás obedecerme en todo, os diré una palabra clave para parar el juego cuando queráis.

    4. Si en algún momento os negáis a algo os respetaré, pero entonces seré yo el que pare el juego, pues me iré.

    Si estás de acuerdo sube hablar con tu mujer, cuéntale las condiciones y si acepta vuelve a bajar a decírmelo, yo mientras iré a mi coche a por mi mochila, si dentro de 45 minutos no sé nada de vosotros me retirare y no esperaré más.

    Carlos aceptó las condiciones, y ahora faltaba ella, las aceptará?

  • Con Bere (Parte 3): Mi propuesta

    Con Bere (Parte 3): Mi propuesta

    Pues les cuento que volví a coger con mi amiga Bere, ella estudia conmigo en la universidad, sin embargo estaba un año abajo. Para variar en el salón de mi vieja Karla. Se las describo, ella es chaparrita 1.60 tetas 38-C muy poca nalga, una boca de mamadora y habla muchísimo. Casada con un cabron que da clases y que no la atiende, en fin es una breve descripción.

    Luego de coger con ella la última vez, hemos tenido pláticas muy hot en el chat, y pues ya se nos está haciendo costumbre coger y en jueves más.

    Pues les comento que estando platicando con ella le digo que como ve si el jueves nos vamos otra vez al motel, me dice ”si pero no traigo carro, puedes pasar por mí a la parada del camión cerca de mi casa” y yo por supuesto. Pues bien acordamos que pasaría por ella 5 a las 9 de la mañana, en lo que dejaba a su niño en el kínder, llego antes de las 9 a la parada del camión y por el espejo veo que viene caminando de pantalón de mezclilla y blusa blanca. Se sube y arranco rumbo a la salida a Silao, que es nuestra ruta al motel.

    En un semáforo le digo, “Bere me gustaría que me la fueras mamando mientras manejo, como ves, es que mira toca mi verga ya está muy dura”, le da risa y me empieza a bajar el cierre, me la saca del calzón y me masturba con su manita, me dice” pero sube los vidrios del carro” y pues subo los vidrios y como mi carro esta polarizado casi no se ve para adentro. Y ahí va Bere mamando la verga en pleno Blvd. López Mateos, la saca, me masturba se la vuelve a meter, es una sensación riquísima, el morbo de que vas en pleno boulevard, y que te la vayan mamando, anteriormente ya lo había hecho con mi esposa en una ocasión saliendo del antro la martina, pero esta vez era mi amante, mi chiquita mamita.

    Pues llegamos al auto hotel argos, que dicho sea de paso, ya me deberían de dar descuento, nos marca la habitación, y ya Bere no es como esa primera vez que se chiveaba, que le daba pena, ahora como más familiarizada con todo esto. Entramos a la habitación la misma rutina que siempre, pago unos condones nuestras aguas, y nos empezamos a besar, comiéndonos a besos, y ella se empieza a quitar la blusa y su pantalón, su bra, sus calzones (por cierto esta vez nada sexis) queda desnuda completita, me quito toda mi ropa ella como buena putita se inca a seguir mamándomela, es una maravilla ver a una mujer casada, mamándosela a otro, es un morbo indescriptible, pues Bere aunque no le cabe toda en su boquita, intenta mamarla rico, esta vez me chupa un poco los huevos, la jalo nos fundimos en un rico beso muy cachondo, la siento en mis piernas, y le empiezo a mamar sus tetas, su pezón mas que durito, le doy unas pequeñas mordidas a cada una de sus tetas una y otra vez, donde solo se escuchas sus gemiditos.

    Le digo, a ver mi putita, te toca que te de tu respectivo oral, la acuesto en la orilla de la cama, le empiezo besando sus piernas, subiendo poco a poco llegando a su panochita, que ya sabe a típica panocha caliente, que necesita verga, toco su clítoris con la legua y el típico “aaahhh que rico chúpame más cabrón, que me encanta, ojalá que mi marido algún día me lo haga así”, empiezo metiéndole un dedo para tocar su clítoris, entrando y saliendo, un dedito ahora por el anito, que ya no se siente tan cerrado como la primera vez, empiezo a chuparle el ano, un dedo en la vagina y sus gemidos se hacen más y más calientes. Le sigo dando lengua a la vagina, chupadita muerdo un poco sus labios vaginales, cada vez siento mayor lubricación, y ese rico sabor de panochita caliente, su dedito por el culo y ella cada vez más caliente.

    Le pido que si me lubrica la verga con su boquita, me la mama me la deja llena de saliva y la apunto a su vagina, y se la meto toda, y ahí me quedo unos segundos, disfrutando su cara de puta, gozando los gestos que realiza de placer, empiezo con un vaivén de entrando saliendo, y ella “que rico siento Ricardo, me encanta tu verga, me encanta mucho sigue así mi amor”, le con esto “sabes Bere eres de mis putitas preferidas, como me gustaría que tu esposo te viera como tengo tus piernas en mis hombros y como te entierro toda la verga” y le empiezo a dar duro con el rico sonido del plast plast plast.

    Cambiamos de posición, se sube arriba de mi, y me empieza a cabalgar, veo aun su cara de gusto, de mujer necesitada de verga, me cabalga, agarro sus tetas se las masajeo, me meto la izquierda en la boca la cambio a la derecha, ella goza, gime y gime pidiendo más y más. Le pido que me cabalgue de espaldas, se cómoda y empieza nuevamente, aprovecho para meterle un dedo en el culo, que al momento de sentir el segundo, se empieza a venir” ahhghggg que rico aggghhh”. La acomodo de perrito y vuelvo a taladrarle la vagina, chocando mis huevos con su culo, cuando de repente me empieza a acariciar los huevos con su manita, una sensación riquísima. Le sigo dando de perrito y que imagen, aunque no es nalgona se ve que disfruta de la cogida que le pongo.

    Cuando siento que ya casi me vengo, la acuesto y le digo “abre la boca puta, que te voy a llenar toda de mecos”. Ella cierra los ojos, deja la boca abierta y le aviento el primer chorro entre nariz y boca, y se la apunto directo en sus labios y le pido que me la mame, que rico que después de coger te la mamen hasta que te la dejan limpia, se empieza a pasar los mecos mas por no poder, que por gusto, y nos fundimos en un rico beso, sabor a hembra en celo, mecos, y pasión.

    Me acuesto a lado de ella, y me pide un momento que va al baño, regresa se acuesta nuevamente y empezamos a platicar, de cosas, que de clima, trabajo. Ella acariciándome mi verga, con su manita, primero con la derecha la izquierda cuando se me ocurre preguntarle “Oye Bere, tú tienes alguna fantasía sexual por cumplir” me contesta “ mira Ricardo, jamás creí engañar a mi marido, siempre pensé que solo tendría sexo con él y mírame, aquí encuerada y cogida por otro, y más porque te conozco desde la carrera, conozco a Karla tu esposa, y pues nunca pensé estar así, alguna vez pensé que se sentiría probar otra verga, y ahora ya se lo que se siente y lo que no me gusta, es que cada vez me gusta más y más, y tengo temor luego de no poderte dejar” le digo bueno pero eso de probar otra verga que no fuera de tu marido no te creo, apoco con tus anteriores novios, nada de nada “pues con Gustavo mi anterior novio, y con el que dure mucho, pues nada mas fajes, y me llegó a chupar mis bubis y yo solo lo llegue a masturbar hasta que terminaba en mi mano, pero con mi marido, de novios, si se la llegue a chupar y me lo echaba en mis bubis, nos metíamos unos fajes de ensueño pero no había penetración, hasta que nos casamos” le digo “si Bere pero no me has contestado mi pregunta. Me dice bueno mi “fantasía era más del tipo romántica, como hacerlo en una playa o algo así, en un bosque esa sería mi fantasía, y tú tienes alguna fantasía por cumplir?” le digo “mi mayor fantasía es hacer un trio contigo, como vez” suelta la carcajada y me dice “jajaja como que me supuse eso, jaja, pero un trio, con tu esposa o como” le digo, no un trio dos hombres para ti, como ves “jaja, mira, no me lo había imaginado así, pensé que con Karla o alguna otra niña, pero dos hombres, mmmm suena interesante jajaja”.

    Le digo entonces eso es un si o un lo pensare, me contesta “pues no me imagino en esa situación, pero y quien sería el otro o qué onda” le digo, pues si te acuerdas de mi amigo Luis, el que estuvo conmigo en la carrera, el sigue soltero, no tiene pedos de nada, como ves seriamos Luis y yo me dice “a ya se el moreno que es un poco más alto que tú, si medio lo ubico, porque llegue a tomar ingles con él, pero y crees que él quiera?”. Le digo, claro no dudo que no quiera cogerte, semejantes tetas y panocha te cargas, que no dudo en que no diga que no. (Pero el hecho es que con Luis, ya hemos hecho varias locuras entre ellas tríos pero eso es otra historia)

    Mientras seguíamos en la plática y nomas de imaginarme que aceptara, ya tenía la verga a mil, me dice “oye pues vaya que tu verga ya reacciono, mira como esta de dura nuevamente, le digo, nomás de pensar en que si aceptaras el trio, jejeje.

    Empieza con su carita picara a bajarse hasta llegar su boca a mi verga, dándole unas lamidas, y besitos, me dice “oye y Luis la tendrá más grande o más pequeña que tu” mientras se baja y me da unas chupadas solo de cabecita, le contesto, pues creo que del mismo tamaño, así que gozaras doble mente mía amor. Mientras sigue mamando mi verga, con más experiencia que la primera vez, me chupa ahora los huevos se mete uno, luego el otro su manita chaquetea mi miembro, es una mejor mamadora, me dice “pero a Luis, no lo dejaría que me la metiera sin condón” le digo, “ni yo aceptaría que te la metiera sin condón”, mientras se mete más y más mi verga, no es una garganta profunda como mi esposa, pero trata de meterse lo más que puede.

    Le digo, bueno mi amor, pásame el condón del buro, que sigue mi parte preferida, o sea tu culito. Me dice mientras se para por los condones “creí que esta vez me iba a salvar de que me la metieras por atrás, mientras reímos. La acomodo de perrito y le empiezo a chupar el culito, ese anito cerrado, a Bere cada vez veo que le gusta mas, ahora si un dedito, dos dedos, un poco de lubricante, tres dedos y empieza con sus quejidos “ahhhh hazlo con cuidado”, me enfundo el condón, lo lleno de lubricante, le pongo mas en el culito y a terminar la faena, primero la cabecita, esta vez entra sin tanto problema, lubricante, un par de centímetros, mas, lubricante los gritos de “ahggg, me dueleee un poco amor, con cuidado” un par de centímetros, mas lubricante y madres esta toda, ahora Bere parece que no gritara con terror como la primera vez. Le digo si serás puta, ya la tienes toda adentro y ahora ni te quejas” me dice “es que no puedo ni hablar” y me dedico poco a poco a bombearla aceitito y cada vez mas entra más fácil.

    Le digo, mira mi amor se te ve súper lindo tu culo lleno de verga, y le empiezo a taladrar su lindo anito, y es cuando veo que ahora en lugar de quejarse, es mas quejido de gozo, ya lo disfruta mas. Se la saco completa y vuelvo a entrar, solo le salen unos pedos, veo la punta de mi verga llena de poquita caca, nada que ver como la primera vez, me trato de acomodar sin sacársela del culo, y entro y salgo. La acomodo patitas al hombro y le vuelvo a meter la verga por su culo, le manoseo la panocha, está disfrutando lo veo en su cara. Que caras hace, de gozo la muy puta, me dice, “échamelos en mi boca, dame tus mecos”, le contesto, “todavía no mi amor, déjame seguir disfrutando tu colita” y le sigo bombeando, viendo como pone su carita, mientras que le sigo acariciando su pachocha, metiéndole dos y tres dedos, tratando de masturbarla lo mas que puedo, mientras sigo enterrándole toda la verga por el culo, y en eso me deshago del condón, le meto la verga en la boca y me sorprendió lo que hizo, la muy puta me metió uno o dos dedos por mi culo, lo cual hizo que me viniera a chorros en su boca, una sensación maravillosa, que nadie me había hecho pero me sentí en la gloria.

    Nos fundimos en un rico beso cachondo sabor más a mecos que nada, y nos recostamos bastante agotados de la sesión de sexo. La abrazo tiernamente y le digo “no mames porque me picaste mi culo, pero me gusto jajaja”. Dice “Que si te gusto cabron, si te viniste a chorros, te salió muchísima leche, nunca te había salido tanta” reímos y nos recostamos. Agarro el celular y a cabron las 12:30 si se me ha ido rápido, le comento y me dice. No te preocupes “mi marido ira por el niño.”

    La beso tiernamente, y le digo “Bere, entonces lo del trio como para cuando, jejeje ya ves que es nuestra fantasía “me dice “Mira, no se tengo miedo, que tal que me lastiman, o no me gusta no me imagino yo con dos hombres, pero lo pienso si mi amor”, la beso y le digo “piénsalo mi amor, veras que nos gustara, cúmpleme esa fantasía, si mi amor”

    Me jala me besa tiernamente, nos recostamos y empezamos a platicar de pendejados un rato cuando me dice “vamos a hacer un 69 amor, chúpame mi cosita como solo tú sabes”, nos acomodamos en un rico y delicioso 69, se come mi verga, cada vez mejor, no como mi esposa que ella si es una experta en el oral, pero si lo hace bien Bere, siento como se come la verga, y le como su puchita, siento que ya está por venirse, porque está muy lubricada, le digo si nos venimos así Bere, contesta que si seguimos en el 69 me come la verga huevos, yo chupo su puchita, su clítoris, su culo, ella empieza a gritar “ahhhggg no pares asiii?” siento ese sabrosito salado, señal que se está viniendo, siento que hasta me muerde la verga, se me baja la excitación, y jalo un condón y la pongo en 4. A ver Bere, un poquito de anal, para cerrar con broche de oro. La embarro de lubricante me pongo un condón la apunto, entra la cabeza y para adentro toda “no mamesss, me dueleee Ricardo, sácala cabron”. Sus palabras son como vitamina para mi, le empiezo a taladrar el culo, “ya ves puta, esto te pasa por picarme el culo” y le sigo dando la recuesto y ella queda boca abajo, pegada a la almohada, que no se le entiende ni madres de lo que dice, pero su culo se ve rojito, mi punta dela verga con rastros de caca, pero es excitante tenerla así.

    No sé cuánto duramos así, pero siento que me vengo, no se la saco y termino dentro de su culo, ella lo aprieta, y siento aún más rico. Poco a poco su culo va expulsando mi verga, agarro el condón, me limpio con las toallitas, la limpio a ella y me recuesto con ella. “porque no te viniste en mi boca, yo los quería en mi garganta” dice.

    Nos acomodamos, y dormimos un poco, volteo ver el celular y no mames las 4 de la tarde, pido unas aguas y unas papas, ya que hace hambre, le digo a Bere, mi amor, ya es bien tarde, no hay pedo contigo, me contesta “no, mi marido iba por el niño, pero hace ya hambre, y sabes que si ya vámonos”. Le digo nos vamos siempre que me digas que si al trio que dices. “a entonces nos quedamos jajaja, espérame mi amor, déjame pensarlo, aparte déjame ver bien a Luis que ya ni me acuerdo bien como es jaja” reímos y le digo, pues ya para cerrar con broche de oro, me haces un oral, hasta venirme en tu boca. Asiente la cabeza, se inca y me la empieza comer, baja a mis huevos, me lame a mi el culo, regresa con la lengua se vuelve a meter la verga, me la jala con sus manitas, así una y otra vez, me voltea a ver y me dice “cuando este por venirte me avisas” le contesto como puedo que si, después de un largo rato le digo “Bere me vengooo” se lo mete lo más que puede y madres otra vez uno o dos dedos me mete por el culo. Yo que siempre me he catalogado, hetero, perder ahora con mi puta amante así. Me muestra los mecos, los saborea y se los pasa, dice “no me quedo nada jajaja” la beso, no tiene rastros de mecos, solo el sabor saladito, y muy pero muy cachondo.

    Le digo, oye ya se te está haciendo costumbre meterme los dedos por mi culo y ella me dice “cada que me la metas por el culo, yo te los meteré también” reímos, me paro me limpio en el baño, sin tocarme el pelo, porque luego mi vieja la hace de pedo, pasa ella se medio baña igual, nos vestimos y a dejarla a centro max, antes de bajarse le doy un tierno beso y le digo “piénsalo mi amor si, ojala que aceptes cumplir mi fantasía”, asienta la cabeza se baja y me largo en chinga a la chamba, a ver si alcanzo algo, o si no me buscaron.

    Bueno hasta aquí acaba mi parte, luego les cuento que paso si acepto o no con Luis y yo.

  • Viaje a Puebla

    Viaje a Puebla

    Una serie de varios encuentros que mi mujer tuvo con uno de sus primos, aventuras que jamás en su vidas pensó vivir, verdaderamente me pone la piel de gallina recordarlos.

    Otra más de mi musa, mi mujer, mi compañera de aventuras, la que me brinda la oportunidad de escribirles sus aventuras, nuestras aventuras.

    Mi mujer tenía que ir a su pueblo por unas actas de su mama y de ella, yo no iba a poder acompañarla, mi trabajo no me lo permitió, iba a ir únicamente su madre y ella.

    Ya teníamos dos años que habíamos iniciado con esta aventura en el ambiente swinger y ella estaba convertida en toda una hotwife, los agradables momentos que se pasaba en compañía de sus machos ya eran habituales, ya casi no buscaba singles dejaba que ella escogiera a los hombres que podían gozar de sus caricias.

    Este viaje que iba a realizar no prometía ninguna novedad, de echo ni siquiera platicamos de que hubiera alguna posibilidad de una aventura, solamente un viaje para ir por unas actas y una visita a la familia, no contábamos con que uno de sus primos no iba a dejar pasar la oportunidad de tenerla cerca y le iba dar una estupenda tarde dando la vuelta por el centro de la ciudad, culminando con una tremenda noche de sexo. Y una soberana regañada de mi suegra, ya que mi Cachorrita olvidó completamente donde estaba, que no iba a llegar conmigo si no con su madre y se le hizo tardísimo disfrutando a su semental poblano.

    El viaje estuvo listo y partieron rumbo a la central de autobuses, compraron los boletos y salieron hacia Puebla, estuvimos platicando telefónicamente mientras no se cortó la llamada, llegaron e inmediatamente fueron al registro civil, les entregaron los documentos y se fueron al pueblo, platicamos un rato durante su trayecto.

    -Ya vamos saliendo de la ciudad mi amor y se va a salir de área el celular, por acá no hay nada de señal

    -Ni modo mami, que podemos hacer

    -Llegando a casa de mi hermano te mando mensaje o te marco a ver si sale mi llamada, ahí hay WiFi y mensajes seguro que si llegan.

    -OK amor

    Se cortó la llamada, estuve marcando, hasta que dos horas después llego un mensaje

    -Hola papi, ya con mi hermano

    -Que bueno mamita, te estoy marcando y no entra para nada

    -No mi vida, aquí esta cabron comunicarse

    -Aunque sea por Whatsapp, ya que voy a salir a ver a algunos familiares, más tarde te escribo

    -Va

    Aproximadamente a media noche, volvimos a platicar

    -Aquí estoy papi

    -Que bueno, nada más andas de vaga

    -Si tenemos mucha gente que no hemos visto hace tiempo y la plática se extiende

    -Esta bien mi amor, aprovecha para saludar a toda tu familia

    -Oye a quien crees que vi

    -A quien?

    -A Sergio

    -Y ese quien es!? Ah ya tu primo!

    -Ese mero, estuvimos platicando un buen rato

    -Orales y que te dijo

    -Primero platicamos de ti, de mis hijos, de la familia, después recordamos la relación que tuvimos, de lo que pudo haber sido y nunca fue

    -Orale! No sabía que habías salido con el!

    -Cosas de niños mi amor, nada serio. Dice que esta casado con una señora de México y va muy seguido, que si puede invitarme a salir cuando vaya a la ciudad

    -Me late y tú que piensas

    -Es guapo, esta muy fortachón y muy aventado el cabron, le di mi número para que me marque, bueno voy a dormir porque aquí se levantan tempranito

    A otro día, le mande mensaje tan pronto me levante

    -Buenos días mi vida

    -Hola guapo, que haces

    -Aquí empezando a trabajar

    -Que bueno, oye papi tengo noticias que pueden gustarte, Sergio me mando mensajes, quiere verme acá, me invita al río

    -A donde fuimos con los niños?

    —Ese mero, se me declaró, quiere todo conmigo según el, como ves?

    -Estupendo mi amor, no contaba con esto

    -Yo menos y pues tu dime, acepto o no

    -Claro que si mami, claro que si, sabes que me encanta que andes de cabrona con tus machos

    -Deja entonces le digo que si nos vemos, mi madre va a ir a otro pueblo a visitar a una amiga, voy a aprovechar ese tiempo para ir con Sergio. Ya le mande mensaje, dice que pasa por mi a la una de la tarde

    -Perfecto mi amor, crees que te coja?

    -Ayyy papi, tu que crees, ya me lo esta proponiendo, dice que fue un pendejo cuando salimos y que ahora si no me la va a perdonar. Obvio lo puse quieto un poco, no voy a ser tan puta, a la primera, pero ya estando con el, me pongo flojita.

    -Vientos mami, me gusta eso, jamás me imagine que ibas a regresar bien cogida

    -Pues así voy a irme, lástima que no estas por acá, oye papi y tampoco va a entrar la llamada eh!

    -Lo se mami y no te preocupes, simplemente goza de ese macho

    -A tu salud

    Estuvimos calentado el momento con mensajes así de cachondos hasta que anunció que ya se iba con el macho, recordé algo que siempre hacemos y se lo dije

    -Mami ponte tu manos libres, aunque no entre la llamada, voy a sentir raro que no te marque sabiendo que vas a coger con otro

    -Mi papi lindo, ya lo traigo puesto, estoy siguiendo el mismo ritual, nuestro ritual

    -Gracias, te voy a marcar de todas maneras

    Y así lo hice, eran como las dos de la tarde, aproximadamente dos horas después recibí un mensaje de ella

    -Papiii, está cerrado el camino al río y nos vamos a regresar

    -A donde van

    -No sé, no tengo ni la menor idea

    -Pregúntale amor

    -Ya, dice que vamos a Puebla, hay feria y vamos para allá

    -Estupendo, en Puebla si entra la llamada

    -Eyyy es lo que yo pensé, que chido

    Mientras mensajeaba con ella, estaba marque y marque, sabía que era cuestión de tiempo para que la llamada entrará

    -Siii, oye y que onda, ya hiciste algo de cachondeo?

    -Uyyy si papi, desde que salimos del pueblo, empezó a ponerse romántico, me dice que estoy bien buena, que estoy bien piernuda, bien chichona y que tengo un culote!

    —Que más mamita, que más te dice?

    —Así me estuvo diciendo cositas, cuando empezó el tráfico y se quedaron todos parados, nos bajamos del carro porque hace mucho calor, se puso a platicar con otras personas que estaban esperando que avanzarán, yo me quede en unos arbolitos, vi que algunos carros empezaron a regresarse, él fue hacia mi y me explico que el camino estaba cerrado, que nos teníamos que regresar, se me quedo viendo, entonces me abrazo y comenzó a besarme, suavecito, rico, lento, así estuvimos un rato besándonos, me tomo de la mano, nos subimos al carro y ahora vamos a Puebla a la feria

    -Que rico mami, espero que pronto entre la llamada

    -Si papi ojalá que si, te dejo, creo que quiere agasajarme

    -Que rico, gózalo mami

    -Vaya que si, la neta es que este hombre esta muy bien

    Yo estaba ardiendo, imaginando a mi mujer en brazos de su ex novio, además estaba muy ansioso esperando que entrará la llamada, marcaba y marcaba, hasta que por fin entró

    -Hola mi amor, buenas tardes

    -Hola papi!

    -Hola amor mío, donde andas

    -Donde ando? La verdad es que no se vamos a Puebla a visitar a unos familiares, si mi amor viene mi mamá, mi tía, unos primos y yo, yo vengo platicando con el muchacho que viene manejando, como crees que voy a andar sola

    Evidentemente estaba, mintiendo jugando a la infiel, eso me puso más caliente de lo que estaba

    -Que bien mamita, que rico, ese wey va a pensar que vas a engañar a tu marido

    -Si mi amor así como lo dices así es

    -Wooow, me gusta mucho saber eso, me encanta, que están haciendo ahorita?

    -Obvio nada, estoy hablando contigo

    -Hazle algo, quiero escuchar!

    -Ok… Bueno mi amor me marcas más tarde, ya estamos llegando

    Dejo su comedia conmigo y entonces escuche la voz de mi corneador

    -Tu marido?

    -Si

    -Hay algún problema? Porque le dijiste que venias con tu mama?

    -No mames y que querías que le dijera… Ando con un wey en su camioneta paseando quien sabe donde, caldeándolo y sobando su pene? No chingues

    -Eres cabrona!

    -Lo soy y no me gusta hablar de el, en estas condiciones, mejor sigamos en lo nuestro, besame… Mmmm, que rico besas, mmmm.

    Ardían ellos y yo mas, escuchaba claramente como chocaban sus labios y los ricos sonidos que hace mi mujer al besar, de repente se cortó la llamada y me llego un mensaje de ella

    -Escuchaste?

    -Si mi amor que rico!

    -Que bueno, te gusto

    -Mucho mí amor y lo que falta, oye no te llevaste el otro celular

    -Mi amor siempre esta en mi bolsa y ya me lo puse desde ese rato, márcame ahí

    Wooow chiquita hermosa, te amooo

    El otro es un celular que solo sabemos el número ella y yo, nadie más, lo ocupamos para hablarnos, para escuchar siempre lo que hacen y le hacen, sin que tenga que usar las manos para contestar, la llamada entra automáticamente, así escucho y grabo todas sus conversaciones, le marque a ese número y la llamada se estableció y estaba con todo.

    -Mmmm, mmmm

    -Te gusta mi pene?

    -Se siente muy bien el bulto, pero aun no tengo el gusto de conocerlo, no sé si me gusta o no, se siente grande

    -Quieres conocerlo?

    -Uyyy claro que si

    -Ahí está, que te parece

    -Ohhh, bien, estas bien buenote, carajo de lo que me perdí

    -Pues ahí esta chiquita aprovéchalo ahora, justo ahora puedes disfrutar de el, mamá, mi amor, mama mi verga!

    -No ahorita no, hay muchos carros y nos van a ver, más tarde

    -Nos metemos a un hotel de una vez?

    -Vamos a la feria un rato, nos tomamos unas cervezas y nos vamos al hotel va!

    -Va

    Llegaron a la feria y no hay que platicar, solo ruido y más ruido, fiesta, música, lo bueno siguió cuando salieron, ella ya iba media peda y si de por sí es caliente, con unas copas lo es mucho más, fue desapareciendo el bullicio y empecé a escucharla con claridad, corte la llamada y le marque a su teléfono normal, el que usa para todos

    -Hola amor!

    -Hola papiii, ya ando ebria we

    -Me imagino, ya te vas a dormir?

    -Ya papi, voy a la camita, espera. Ya me aleje le dije que dejara platicar contigo, nada más esta de encimoso

    -Y tu bien dejada!

    -A claro que si mi amor, sabes que me encanta el desmadre, me encantan los hombres y si son como este que traigo todavía más

    -Lo sé mami y eso me prende cabron, ya no pude escuchar nada, puro ruido, que hacían?

    -Entramos a la feria, anduvimos caminando, viendo las cosas que hay por acá en la feria y después nos metimos a un lugar donde había banda, un grupo que tocaba cumbias, ahí nos echamos unas micheladas y bailamos

    -Nada más eso?

    -No papi, nos hemos estado caldeando todo el tiempo, es bien caliente este cabron y yo, pues tu me conoces sabes que me encanta la verga

    -Mamita linda, vaya que lo sé, vaya con su macho que ya quiero escuchar como cogen a mi puta

    -Voy que vuelo papi, vamos a ir a un hotel que vimos cuando veníamos en camino

    -Empieza de una vez el cachondeo

    -Por supuesto papi, ya quiero mamársela, la tiene bien cabezona y sabes que son las que más me gustan

    Se fue con su macho a continuar la parranda, ya estaba más que lista para ser cogida

    -Perdón pero tenía que hablar con mi marido, quiere que ya me vaya a la camita, como ves?

    -Pues encantado de llevarte a ella, súbete a la troca mamacita!

    -Entonces a la camita como ordenó mi marido y mientras llegamos me iré deleitando con esto que traes aquí, sácatela, ahora si podre mamártela, desde ese rato quiero hacerlo papi

    -Ahhhh, que rico mamás, que rico

    -Me gusta mucho mamar y si es una buena verga, ahhhggg, no mames esta grande we, estas bien cabezón, ahhhh, me encanta mamar una cabezota.

    -Que deliciosa lengua tienes, sigue, sigue, no pares, Wooow, ohhh, no te dijo mi socio que tomaras lechita.

    -Nooo, pero no es mala idea, dame, dame leche, dámela, dame tu lechita

    -Ahhh, otro poco chiquita, siii, siii, ahí estaaa, mámala, mámala, ohhh, no manches que bien lo haces!

    -Ayyy papá, estas de lujo we, no mames, que buena verga tienes, ya quiero tenerla aquí dentro

    Yo ya estaba en casa, en nuestra cama, me había venido igual que su macho, imaginando como ella le había sacado la leche y la había recibido en su boquita, deleitándose con ella y dándome la suficiente calentura para hacerme una de las grandes chaquetas que me hago cuando ella está gozando de otro hombre, de otra verga, ellos continuaban

    -Ufff, Wooow que hembra tan cachonda eres, rayado tu marido y rayado yo, te encanta la verga canija!

    -Por supuesto me gusta mucho y ya quiero la tuya aquí

    -A donde?

    -Aquiii, aquí en mi huequito quiero que lo llenes ya!

    -Aquí chiquita?

    -Mmmm siiii, ahí la quiero, toda adentro, sóbala, siii Ahhhh, estoy ardiendo

    -Siii mi amor, estas hirviendo, está caliente y bien mojada tu conchita, en un ratito la vas a tener hasta adentro, ya llegamos mamacita

    Yo estaba ardiendo igual que mi mujer, imaginando como le estaban sobando su papayita, se moja mucho, muchísimo sabía que ya quería la verga del macho dentro de ella, ya quería escuchar sus ricos gemidos, ya quería escuchar las embestidas de su macho y así paso

    -Déjame pagar la habitación, regreso en un momento

    -Ok…

    -Ya está pagada y esperándote mami!

    -Escuche que apagaba la camioneta, la campanilla al abrir la puerta, unos minutos de silencio, hasta que…

    -Ya estamos aquí mi amor, ya estamos donde debimos haber estado hace años

    -Si papi, pero te lo perdiste

    -Si hubieras aceptado venir a un lugar así?

    -Claro, me gustabas mucho y eras mi novio, pero dejemos eso, no fue en su tiempo, va a ser aquí y ahora, como ves?

    -Siii, que culazo tienes no manches, estas de lujo!

    -Ya métemela, métemela!

    -Espera un poco, déjame probar tu panocha, que rica estas, sabe delicioso.

    -Ahhh, que ricooo, Ahhhh.

    Así estuve escuchando como se la mamaba, sus gemidos eran escandalosos, se notaba que estaba en manos de un excelente amante, que la estaba haciendo gemir de una forma increíble, ella es fanática del sexo, le encanta que antes de que le metan la verga, le den una buena mamada y su ex novio, la tenía a mil.

    -Mas, más, masss papiiii, siii asiii, mamala.

    -Te gusta chiquita!

    -Me gusta mucho, mamas muy bien.

    -Estas deliciosa mamita, deliciosa, que ricura, tu panocha está deliciosa, pero tu chiquito mucho más!

    -Ahhh, te gusta mi chiquito?

    -Está muy rico sabrosa mami, toda tu estas sabrosa, deliciosa!

    -No pares, no pares, voy a venirme, voy a venirme, si papi, siiii, ahhhh, si, si, no mames we, que bárbaro, que ricooo es esto!

    Yo estaba que no la creía, había logrado que mi Cachorrita se viniera y eso muy pocos pueden presumirlo, este tipo estaba dándole mucho placer a mi mujer, estaba en nuestra cama imaginando como estaría ella, después de venirse, imaginándola acostada en la cama, esperando por más, esperando que le metieran la verga, hasta el fondo de su bello cuerpo.

    -Métemela Rodrigo, dármela ya, quiero sentir tu vergota entrar en mi, anda dármela!

    -Claro que si mami, claro que si, encantado de meterme en ti!

    -Está bien gordo y duro, cógeme, ponte un condón y cógeme ya… ohhh que gruesa, siii, siiiii, ahhh.

    Escuché claramente como se la metió, después solo fue un concierto de gemidos, embestidas y el choque de sus cuerpos, ese fantástico sonido que se emite cuando le meten la verga a mi cachorrita hasta el fondo de su panocha, una y otra vez, una y otra vez, ese chapoteo de la humedad de mi mujer, mucho tiempo estuvo dándole verga, estuvo gozando del cuerpo de mi esposa, hasta que le anunció que iba a descargar su leche

    -Ya Ivonne, ya mami, te la voy a dar, siii tómala, tómala.

    -Wooow, que rico no mames, que rico eres cabron, eres muy buen amante

    -Gracias hermosa, tu sabes bien que también eres estupenda, te nueves mucho muy bien.

    Después de tanto tiempo de estarla cogiendo, quedaron en silencio, solo escuchaba murmullos, no sabía si ya iban a salir o continuarían cogiendo, me di cuenta que ya era tardísimo para el lugar donde estaban, casi a dos horas del pueblo, seguramente, mi suegra la iba a parar de cabeza, aunque eso no nos importaba, iba a soportar el regaño y nada más.

    Pasó un rato y de pronto

    -chupalo suave, suavecito, mojalo, mmm, Ahhh!

    -Me fascina tu chiquito, me fascina!

    -Mámalo we, mámalo!

    Cuando escuche esto me puse más caliente de lo que estaba, a ella le encanta que mamen su chiquito y casi siempre termina por ser cogida por el culo, de hecho ese es el camino correcto para lograrlo, estaba seguro que iba a suceder y sucedió

    -Ya puedo metértelo??

    -Ya papi ya, hazlo mételo primero adelante para que se moje, siii, cógeme, cógeme!

    -Lista mami, ya está mojadito, ahora si ahí te va

    -Suave, suave, así ohhh, no manches está bien gruesa

    -Tranquila entrando la cabeza te entra toda… Ya está, ya está adentro, no te muevas, Ayyy mamiii, ya la tienes toda adentro

    -Siii, espera muévelo despacio, espera que me acostumbre a tu tamaño.

    Yo estaba masturbándome con todo, escuchar que le estaban dando por el culo me hacía vibrar, estaba imaginando la escena, ella seguramente empinada con todo su culazo abierto al máximo completamente entregada a su macho me hacía delirar, le estuvo dando un buen rato, hasta que ella le pidió parar, la estaba lastimando un poco

    -Ya, ya dámelos, me está molestando un poco!

    -Si mami, si mamita, ahí están, ahí estan, siiii, Ahhhh, ooooh, no puede ser eres un verdadero volcán, que mujer tan cachonda, no mames

    -Ufff, ya we párale, simplemente disfruto del sexo, como cualquier mujer

    -Y así te coges a tu marido?

    -Mejor, mucho mejor él es mi hombre, mi compañero de vida y me da cosas que ni siquiera imaginas y ya vámonos que es bien tarde y me van a matar

    Salieron del hotel y la fue a dejar al pueblo, estuvimos mensajeando mientras hubo red, no supe de ella hasta otro día que ya venían de regreso, con mi suegra bien encabronada y dispuesta a acusarla conmigo, lo hizo y tuvimos que hacer el pancho de yo llamarle la atención.

    Espero que hayan disfrutado esta deliciosa aventura.

  • Muñequita

    Muñequita

    Cada vez que lo recuerdo me late la polla. Lo voy a contar porque la historia es real y vale la pena contarla.

    Viernes 19 de julio de 2019.

    A las diez de la mañana encendí el celular y vi que tenía un mensaje de whatsapp. Era de mi muñequita morena.

    Simplemente decía: «Hola». Le respondí:

    -Hola. Buenos días. ¿Cómo estás?

    -Bien. ¿Y tú?

    -Yo estoy en cama.

    -Yo también.

    Se me estremeció el cuerpo. Estaba en cama y me llamara. Solo se me ocurrió decirle:

    -Manda una foto.

    Me mandó una foto en la que solo se le veía parte de la cara ya que estaba de lado. Parecía la Bella Durmiente, recién despertada.

    Le había dicho muchas veces que un día que tuviera ganas llamase por la mañana que mi esposa nunca estaba, y al fin me llamaba, pero cómo el día anterior habíamos discutido por una tontería. Fui despacito para no meter la pata. Le dije:

    -¡Qué mala eres!

    -¿Por qué?

    -Esperaba una foto donde se viera algo.

    Me mandó otra foto donde estaba en pijama. La vi sexy, pero me estaba haciendo rabiar.

    -Eres mala, mala, mala. Sabes que te quiero ver desnuda en tu cama.

    -¡¿Desnuda?!

    -Sí, bonita.

    -Si te mando una foto desnuda sería cómo la puta esa que te dije.

    -Hay una diferencia cómo del día a la noche, princesa.

    -¿Ah sí?

    -Sí, yo a ti te quiero y tú por mí sientes cariño y las putas, bueno, son lo que son.

    -Algo de razón tienes.

    -¿Estás enfadada?

    -No, si estuviera enfadada no te llamaba.

    -Lo de la foto era para este fin de semana hacerme unas pajas pensando en ti. ¿Sigues en cama?

    -No, estoy desayunando.

    -Soy tonto de remate.

    -No, no eres tonto.

    -Sí que lo soy. Me había imaginado que iba a ver cómo te tocabas, soy tonto y además idiota.

    Tardó un poquito en contestar, pero cuando lo hizo fue mediante el teléfono. Oí su voz, dulce, sensual.

    -Imagina que estoy haciendo.

    -Desayunando un zumo…

    -Estoy en cama y me estoy tocando.

    Eché la mano a la polla y me callé para no romper la magia del momento.

    -Me acabo de apartar la braga y estoy mojadita.

    Decidí hablar.

    -Yo también me estoy tocando.

    Sentía sus gemidos y de repente oí el inconfundible chapoteo de sus dedos dentro del coño.

    -¡Clash, clash…!

    -¿Sentiste el ruido?

    Me puse cómo una moto. Al estar tan mojada pensé que nunca se había levantado de cama y que llevaba largo rato tocándose.

    -Déjame verte, por favor.

    Volví a sentir el ruido.

    -¿Lo sientes?

    Lo sentí otra vez.

    -Sí, lo siento -le rogué-. Deja que te vea, por favor, muñequita, por favor.

    Puso la cámara.

    -¡Coooño! ¡¡Qué delicia!!

    -¿Te gusta mi coñito?

    -¡Puuuf! Ni te puedes imaginar cuanto, preciosa.

    Estaba viendo sus dedos entrando y saliendo de su coñito. Chapoteando. Tenía vello. Luego acarició con dos dedos el glande del clítoris que estaba fuera del capuchón, un glande grande, de los que se pueden mamar. Luego metió dos dedos en el coño. Lo folló. Sentí el chapoteo de nuevo. Mi muñequita linda estaba cachondísima. Sacó los dos dedos del coñito, los separó y vi sus jugos blancos ir de un dedo a otro. Los llevó a la boca, los lamió, echó la lengua fuera y los vi sobre la lengua, cremosos, deliciosos. Le di una lamida a la pantalla del celular, pero es obvio que fue ella la que se los tragó. Mi polla quería reventar de lo dura que se me puso. Volvió a acariciar el clítoris, y me preguntó:

    -¿Te gustó lo que hice?

    ¡Cómo no me iba a gustar! Estaba cómo en un sueño erótico en el que mi amada, una preciosidad, se masturbaba para mí. Le respondí:

    -¡Me encantó, preciosa!

    -¿Te gustaría comer mi coñito?

    -Síií, princesita bella, sííí.

    -¿Me quieres follar?

    Mi polla ya estaba mojando mi mano de aguadilla, cuando le dije:

    -Sííí.

    -¿Quieres reventar mi coñito con tu polla?

    -Sííí, pequeña, sííí.

    Apagó la cámara y me dejó con la miel en los labios y con mi polla latiendo y soltando aguadilla. Me volvió a hablar por teléfono.

    -¿Sientes el chapoteo?

    -Sííí, linda.

    -¡Ay que rico! Estoy empapadita. No tardo en correrme. ¿Me la lamerás cuando me corra?

    Me estaba poniendo malo, malito.

    -Déjame verte otra vez, por favor, muñequita linda.

    Volvió a poner la cámara. Follaba el coñito con dos dedos… Los volvió a chupar… Y yo, yo tuve que soltar la polla o me corría antes que mi muñequita. Ella también estaba buena de ir. Le dije:

    -Chúpate una teta ya que no te la puedo chupar yo.

    -¿Quieres qué me chupe una teta?

    -Sí.

    -Dime cosas sucias.

    -Ahora mismo te comía el culo y te follaba el ojete con la punta de mi lengua mientras te tocabas.

    -¿Ahorita me harías eso?

    -Sííí, caramelito, sííí.

    -¡Házmelo, anda, házmelo!

    -Te lo estoy haciendo y te voy a meter la cabeza de la polla en el culo.

    -¡Mete, cariño, mete! ¡¡Métela toda!!

    Veía sus dedos acariciando su clítoris, entrando y saliendo de su coñito, mojaditos, y volviendo a acariciar el clítoris.

    -¡Sí, ay, sí, ay, ay, ay, sí, ay, ay que me voy a correr! Pídeme que corra, anda, pídeme que me corra.

    ¡¡Joder!! Aquello era demasiado. Su sensual voz pidiéndome que le dijera que se corriera, sus dedos mojados, su coñito peludo. Le dije:

    -¡Córrete, bonita, córrete!

    Sus dedos volaron sobre el glande del clítoris, mientras decía:

    -¡¡Aaaay, aaay, si, aaay sí, sí, sí!! Me corro, me corro. ¡¡¡Me cooorro!!!

    Al correrse le dio la risa y entre gemidos y risas se corrió cómo una bendita. No sé si echó por fuera o no, ya que mi lengua lamió la pantalla del celular en el sitio en que estaba su coñito. Puse la cama perdida con el semen de mi corrida.

    Al acabar de correrse vi su cara completa. ¡Estaba radiante! La vi más bella que nunca, más sexy, era una maravilla. Poco me duró aquella preciosa aparición ya que apagó la cámara y seguimos hablando por teléfono.

    -¿Has visto cómo me temblaban las piernas, cariño?

    -No vi nada. Mi lengua estaba pegada a la pantalla del celular.

    -Jejejeje. ¿Te gustaría probar mis jugos?

    -Me encantaría. ¿A qué saben?

    -No sé, cómo a salado al principio y ácido al final, no sé. Lo que sé es que me corrí rico, rico, rico.

    -¡Anda que yo!

    -¿Te corriste rico?

    -¡Riquísimo! ¿Haremos el amor algún día?

    -¿Me preguntas si llegaremos a follar tú y yo algún día en algún sitio?

    -Sí.

    -Hay días en que me gustaría que eso ocurriera y días que no… Creo que me arrepentiría después de hacerlo.

    -Después de correrte cuatro o cinco veces no creo que te arrepintieras.

    Le extrañó.

    -¡¿Cuatro o cinco veces?!

    -Sí, la primera haciéndote lo que hiciste tu sola. La segunda comiéndote el coñito. La tercera, tú debajo. La cuarta subes tú, y la quinta, si te apeteciera, con sexo anal.

    -Me apetecería. No sé qué me pasa contigo. Te quiero, te deseo, me excitas cuando hablamos…

    -Pero…

    -No hay peros.

    -En fin… Me quedo con las ganas de tener una foto tuya en tu cama, apoyando tu cabecita en la almohada… Con tu cuerpo de diosa desnudo… Tendría un morbazo. El sitio donde tú y él… ¿Otro día?

    -Otro día.

    Hablamos de muchas cosas… En un momento dado, me preguntó:

    -¿Tienes alguna fantasía que no me contaras?

    -Sí, pero no sé si te gustará que te la diga.

    -Sabes que me puedes decir lo que quieras.

    -¿Me gustaría hacerlo contigo y con mi mujer?

    Me iba a sorprender su respuesta.

    -A mí también.

    -¡¿De verdad?!

    -Sí, me excita imaginarte follando con tu esposa.

    A mí me jodía imaginarla follando solo con su novio, pero no se lo dije, no le dije que en mi imaginación más de una vez estuviera en la cama con los dos, haciendo un trío, no, no se lo dije. No era mía, era suya, era él quien dormía con ella. Le dije:

    -Sería la hostia estar los tres juntos.

    -¿Sabes una cosa?

    -Dime.

    -Tengo ganas de tocarme otra vez.

    -Para mi es muy pronto. Yo sin viagra…

    -Es igual, me la puedes frotar.

    Se calló, y cuando volvió a hablar fue para gemir y decir:

    -Estoy cachonda.

    -Lo sé, tienes un polvazo, muñequita.

    -No, no es eso. Estoy mojada y cachonda.

    -¡¿Te vas a masturbar otra vez?!

    -Ya lo estoy haciendo.

    -Tardarás más que la primera vez. A lo mejor me da tiempo…

    -No, a mí la segunda corrida me viene muy rápido.

    -Déjame ver cómo te tocas, bomboncito.

    Encendió de nuevo la cámara y vi otra vez sus dedos follando su coñito, los volvió a sacar y le volvieron a salir llenos de jugos. Volvió a saborear sus jugos cremosos…Yo me tocaba y se me fue levantando… Después de un tiempo ya estaba perra, perra, perra… Me volvió a decir:

    -Pídeme que me corra.

    Hacía tiempo que quería ver su cara en éxtasis. Le dije:

    -Quiero ver tu cara al correrte.

    La cámara enfocó su cara justo debajo de sus ojos. Veía su sensual boca.

    -Pídemelo, pídeme que me corra.

    -Córrete, muñequita linda.

    Ya estaba a punto.

    -¡Ay que rico, ay que, ay que me corro! ¡¡Me cooorro!!

    De su boca salían deliciosos gemidos y risas, de nuevo se volvió a reír… Pude ver un par de segundos sus ojos con las pupilas desaparecidas bajo los párpados y la polla se me puso dura.

    Pero ya no había tiempo para más. Vi de nuevo su carita angelical después de disfrutar del orgasmo y me confirmó lo que ya estaba cansado de saber, estaba coladito por ella.

    A las cuatro de la tarde, después de hablar y jugar, (en medio hicimos de comer) nos despedimos otra vez por mensaje, tal y cómo habíamos empezado. Le escribí:

    -Un beso, vida mía.

    -Vida mía. ¡Que tierno eres! Un beso, bobito.

    Sábado 20 de julio de 2019

    Era la una de la mañana. Subí a mi habitación y me desnudé. En pelotas cerré la puerta. Abrí la ventana y después de retirar la colcha y la sábana y de ponerla a los pies y sintiendo cómo cantaban los grillos y las cigarras, me eché sobre la cama, cerré los ojos, cogí la polla e imaginé que mi esposa había alquilado una de las habitaciones de nuestra casa para los turistas y mi muñequita era la inquilina. Mi esposa estaba en el patio y nosotros en el salón. Mi muñequita, me preguntó:

    -¿Cuándo le vas a preguntar a tu esposa si quiere hacer un trío, José?

    -Es que a mi esposa no le gustan las mujeres.

    -Ni a mí. ¿Pero no querías hacer realidad esa fantasía?

    No nos habíamos dado cuenta de que la ventana del salón estaba entre abierta. Mi esposa había oído lo que habláramos. Al llegar al salón, le dijo a mi muñequita:

    -Mañana coges tus cosas y buscas otro alojamiento. Y tú y yo vamos a hablar muy seriamente, calamidad.

    -Veras, mujer, no es culpa suya. Le puse yo el trato y me contestó que si quería catarla tenías que participar. Le da morbo ver como te follo.

    -¿Y tú por follar con una jovencita me venderías?

    -No, te follaría delante de ella.

    -Y después la follarías a ella, claro.

    ¡Qué coño! Era mi paja. Era mi fantasía y la polla ya la tenía casi empalmada, pues hacía más de media hora que me tomara una viagra. Le respondí:

    -Sí.

    -Pues mejor te será que tomes una viagra, si quieres poder con las dos.

    Ya aceleré la fantasía. Mi muñequita estaba desnuda a mi lado izquierdo, con sus tetas grandes, de areolas marrones y gordos pezones, mi esposa estaba al otro lado con sus tetas pequeñas, sus areolas rosadas y sus pequeños pezones. Las dos tenían vello negro en sus coñitos. Me besaba una, luego la otra, las dos juntas, y cuando lo hacían juntas sus lenguas se rozaban, se miraban pero no se besaban… Se turnaron para masturbar la polla y para acariciar mis pelotas. Intuía que se estaba rifando un beso entre ellas y mi muñequita tenía casi todas las papeletas para llevarlo, pero mi imaginación voló hacia otro lado. Les pregunté.

    -¿Por qué no hacéis un 69?

    Mi esposa hizo cómo que no me oyera. Le preguntó a mi muñequita:

    -¿Lo montas tú o lo monto yo?

    -Móntalo tú primero.

    Cuando mi esposa subió encima de mí vi que tenía el interior de los muslos mojados. Parecía que había rejuvenecido. Se metió la polla en el coñito y comenzó a follarme a su aire. Mi muñequita, de cara a mi esposa, me puso el coño encharcado en la boca. En la posición en que estaba no sé si se miraban, si se tocaban las tetas, o si simplemente me follaban con sus coñitos la polla una y la boca otra. Lo que sé es que pasado un tiempo le metí dos dedos en el coñito a mi muñequita, los saqué llenos de jugos blanquecinos y se los llevé a la boca, mi muñequita los chupó y mi mujer viendo cómo los chupaba se corrió como una loba, diciendo:

    -¡¡Que cooorrida!!

    Debió ser por ver su cara de placer y por oír sus gemidos, que mi muñequita, acelerando los movimientos de culo, me llenó la boca de jugos, diciendo:

    -¡Qué rico, que rico, que rico! ¡¡Qué riiiico!!

    Al sentir cómo se estremecían y cómo gemían al correrse, me corrí yo dentro de mi esposa.

    Acabaron casi al mismo tiempo. Mi muñequita le dijo algo al oído a mi esposa. Al momento supe que le había dicho. Mi esposa sacó la polla del coño y me lo puso en la boca. Se lo comí mientras mi leche y sus jugos salían de él. Mi esposa hizo algo que nunca había hecho antes, aparte de la sensual guarrada que estaba haciendo, moverse buscando otro orgasmo. Mi muñequita me montó y comenzó a follarme cómo si el mundo se fuese a acabar. A toda hostia. Ya me lo había dicho, el segundo orgasmo lo alcanzaba en muy poco tiempo… Antes lo alcanzó mi mujer, que se corrió en mi boca jadeando cómo una perra. Acabaron sus jadeos y mi muñequita, agarrando a mi esposa por las tetas, se corrió bañando mi polla de jugos. Mi polla reaccionó llenando su coñito de leche. Otra vez le habló a mi esposa al oído. Cuando mi esposa quitó su coño de mi boca, mi muñequita puso el suyo, me di sus jugos y mi leche y no paró hasta volverse a correr.

    La polla no se bajaba ni a tiros, y eso qe me había corrido cómo un león haciendo la paja. Limpié la leche de la sábana con un pañuelo, y me seguí masturbando. Mi esposa se tomó un respiro. Panza arriba nos miraba. Le dije a mi muñequita:

    -Tócate y dame a chupar tus jugos.

    -Mámame las tetas primero.

    Magreé y comí sus maravillosas tetas y besé su boca. Ella se masturbó y no tardó en llegar el chapoteo de sus dedos en los jugos de su coñito. Nos enseñó los dedos pringados de jugos cremosos. Los metió en la boca, lamió y echó la lengua fuera, la besé y le chupé la lengua. Volvió a masturbarse… Cuando sacó los dedos pringados de jugos cremosos, se los puso en los labios a mi esposa. Creí que le iba hacer la cobra, pero mi esposa abrió la boca y le dejó los dedos limpios de jugos. Me puse a mil de nuevo. Le dije a mi muñequita:

    -Quiero comerte el culo, y follártelo con la punta de mi lengua.

    Se puso a cuatro patas y le comí y follé el culo con la lengua. Al rato, mi esposa, decidió participar. Me cogió la polla, la chupó y jugó con ella en el ojete de mi muñequita. La paró en la entrada y se la metí. Ella me dijo:

    -Suaaave, suaaave… ¡Hasta los huevos! Quiero sentir tus huevos rebotar en mi culo cuando lo folles.

    Poco la follé, ya que mi muñequita, que no parara de tocarse. Se corrió cómo una loca al tiempo que se derrumbaba sobre la cama. Tuvo un orgasmo anal que la dejo sin habla de lo potente que fue. Me volví a correr, esta vez dentro de su culo.

    Estaba fantaseando y cómo era mi paja y podía imaginar lo que me saliera de las pelotas, cambié de escenario y me fui a su habitación.

    No me monté historias ni leche. Me vi en su habitación, ella estaba desnuda, sensual. Ahora me la imagine como casi siempre estaba, con el coñito depilado.

    Su novio y yo estábamos en pelota picada. Fuimos a su lado y le acariciamos las areolas y los pezones de sus maravillosas tetas con la punta de nuestras pollas, después se las pusimos en la boca, cogió las dos, las meneó y las mamó… Luego, su novio la besó y le comió las tetas. Yo fui a los pies de la cama, me arrodillé y le comí el coño. Al lamer su clítoris veía cómo sus jugos cremosos salían de su vagina… Se los lamía y volvía a lamer el clítoris de abajo arriba. Mi muñequita comenzó a gemir. Me dijo su novio.

    -Si no la follas tú la follo yo.

    -No la vamos a follar. Tu novia desea correrse en mi boca.

    -Quien quiere que se corra en tu boa eres tú. ¿Por algún motivo?

    Lo había, pero no le podía decir que sentí pelusilla de él cuando ella me dijo que se corriera en su boca, no, no podía descubrirme, era un tipo al que él le hiciera un trato en un bar, un tipo que no conocía de nada a su novia, le dije:

    -El motivo es que sé que le va a gustar.

    Cómo mi muñequita no dijo nada (¡Que iba a decir si la fantasía era mía y estaba haciendo tiempo para no correrme tan pronto!) el lanzado se calló. Al ratito se venía en mi boca mientras le comía la boca a su novio, en ella se ahogaban sus gemidos de placer y en mi boca se derramó una deliciosa corrida que tragué con lujuria. El novio se puso tan cachondo que cuando mi princesita se acomodó bien en la cama, se colocó en la polla un preservativo y la folló. No follaba mal, debo reconocerlo, ya que al rato mi princesita se corrió y yo, que estaba de pie masturbándome, al ver su cara de placer, sentir como gemía, ver como clavaba las uñas en el culo de su novio, y cómo le devoraba la boca, me corrí con ella.

    El novio, que no acabara, me dijo:

    -Si quieres follarla tienes que ponerte un preservativo. No sea que me la dejes embarazada,

    -Por el culo no quedará embarazada.

    Le preguntó a mi muñequita.

    -¿Quieres que te la meta en el culo?

    Su respuesta se lo dejó claro.

    -Una doble penetración no me vendría mal. Nunca me corrí así.

    Ahora fui yo el que le comí las tetas y la besó. Cómo dije, era mi fantasía, le metí la polla entre las tetas y me hizo una cubana, tan deliciosa que me corrí de nuevo, esta vez en su cara. Después lamí mi semen de la cara y la besé mientras a su novio se le quedaba cara de tonto.

    Seguía empalmado, mi muñequita, dándome la espalda, se echó encima de mi y la fue metiendo en el culo, al tenerla toda dentro, se echó todo a lo largo de mí y abrió sus piernas. Su coñito mojado quedo abierto cómo una flor, el novio, que tonto no era, y excitado estaba, se lo quiso comer con voracidad, pero lo detuvo.

    -Despacito, cariño, despacito, lame el clítoris despacito, de abajo arriba y con la punta de la lengua.

    Se lo lamió como le dijo. Yo imaginaba como su ano apretaba y soltaba mi polla al latir. Poco después, le dijo:

    -Ahora mete y saca a lengua de mi vagina con mucha, mucha calma.

    El novio era guiado.

    -Sí, mete, saca, mete, ayyy, saca, mete, ayyy, saca… Los labios, lame los labios… Mete. ayyy, saca, mete, ayyy. El clítoris, haz círculos sobre él con la puntita de la lengua, ayyy…

    Al rato, caliente cómo una leona en celo, le dijo:

    -¡Ahora sí, ahora devora mi coñito!

    No sé cómo se lo comió, pero en nada su ano apretó mi polla con fuerza, y después mi muñequita se vino, diciendo:

    -¡¡¡Me corro otra vez!!!

    Sintiendo las contracciones de su ano (las hacía con mi mano apretando y soltando) lo fui mojando de aguadilla. Mi muñequita se corrió en su boca. La sentí temblar y jadear encima de mi. Después, el novio, se la metió y la folló. Mi princesita, comenzó a gemir cómo una posesa… Follándome con su culo y recibiendo las embestidas dentro de su coñito de la polla de su novio, dijo:

    -¡Ay que rico, cabrones, ay, que rico, cabrones, ay que rico! ¡¡Ay qué me vengo, ay qué me vengo, ay qué me vengo!! ¡¡¡Me cooorro!!!

    Se corrió ella y me corrí yo dentro de su culo. Seguía empalmado, pero ya estaba cansado de darle a la manivela. Si tuviera una mujer que me follara echaría mucho tiempo más, pero lo dejé. Al rato, al no estimular la polla, se quedó a media asta y yo me quedé dormido. ¡Lástima no tener conmigo a las dos o a una de ellas! Pero una que no quería y la otra que no sabía si quería o si no quería, en todo caso amaba a las dos, pero en aquel momento, si te pillo a ti, mujer, que estás leyendo esto… ¡Te rompo el coño, te rompo el culo…! ¡¡Te follo y bebo de ti hasta dejarte sin una gota de jugo!!

    Quique.