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  • El anillo vibrante y sabrosón

    El anillo vibrante y sabrosón

    Otra historia de una amiga diría yo casi ninfómana.

    Ella se llama Ana, Ana la rubia de pecas sexys diría yo. Pasaré contarlo en primera persona, en lengua de Ana.

    Tengo 32 años, ya cumplidos, y disfruto del sexo casi como un hobby. Me encanta hacer el amor, es decir culear, coger, como se diga en cualquier lugar del mundo, lo hago cuando estoy triste, y cuando estoy feliz. Conozco vergas grandes, pequeñas, delgadas gruesas de todo tipo, todas son deliciosas para mí.

    Estaba yo en este día, caminando por el sector cultural y libro filo de mi ciudad, era una pequeña librería y vi a este hombre hermoso que no conocía, pero que desee conocer enseguida, sentí como mis labios se mojaron casi instantáneamente. Me acerqué a propósito y lo tropecé, se giró un segundo, nos miramos y disculpamos al mismo tiempo, le puse charla inocua sobre el lugar y nos reímos un poco.

    Tomamos un café y dimos un paseo por el parque que se encontraba al frente de las librerías, lleno de árboles y flores, un ambiente apropiado para una seducción mutua, ya que sentí que a él yo le había gustado también.

    Yo no dejaba de mirar su paquete y el mis guardadas tetas y erectos pezones.

    Como él vivía cerca subimos a seguir conociéndonos en su apartamento, pero nada más entrar y cerrar la puerta, nos miramos y solo atinamos a besarnos y comernos nuestras bocas en un frenesí desbocado de lujuria y ganas. Le agarre su paquete por encima del pantalón notando lo duro que ya estaba mientras él me agarraba los senos y apretaba los pezones.

    A trancazos y chocando con la paredes de pasillo llegamos a su alcoba, nos desvestimos mientras llegábamos, nos tiramos sobre su cama, besándonos, tocándonos, ya el pellizcando mis pezones y yo pegada de su verga la cual tenía entre mis manos como un bastón para guiar ciegos. No al soltaba.

    Bajó por mi cuerpo y movió mis pantis a un lado para caer sobre mí, y comenzó a darle lengua a mi clítoris, a mi pepita del gozo, chupó mi clítoris, me metió los dedos, mientras yo le pegaba mi ranura a su cara.

    Estaba que me corría, no sabe si aguantar mi venida o dejarme correr, me voltee si el soltarme y llegue a su erecto falo, bello y erguido vergon, lo metí en mi boca y cual profesional en experiencia se lo mame lo mejor que podía, cuando ya casi lo tenía al borde de venirse y yo todavía aguantando, nos colocamos frente a frente, para poder sentir como me la iba a meter.

    De repente se levantó, Oye que haces le pregunte, espera aun segundo, saco de una mesita de noche un anillo de silicona y se lo coloco en la verga, que era eso? El anillo zumbaba, tenía una pelotita vibrando en la parte superior, se arrodillo, se acostó encima mío y me zampo su verga hasta el fondo, se sentía súper dura y encima vibrando me puso a 3000, que buena cosa ese anillo.

    Ya la sacaba y metía, los labios de mi vagina lo agarraban para que no se fuera, el anillo tocaba mi pepita con el vibrador cada vez que entraba, que delicia, mi vagina lo apretaba, él se deslizaba fácil y entraba y salía, estaba ya para correrme.

    Me dio más duro, su verga palpitaba dentro de mí, su cabezote me tocaba la puerta del útero, empecé a temblar ya casi llegaba el placer final de un gran orgasmo. Me corrí súper duro, pensé desbarataría la cama, explote al mismo tiempo que él me lleno de su preciado líquido y ambos quedamos quietos sobre la cama, el todavía encima de mí.

    Al ratito nos separamos y me di un rápido duchazo, me vestí, le deje mi teléfono, le pedí me llamara pronto para repetirlo, ah se me olvida y le deje unos billetes para comprar baterías nuevas para ese anillo maravilloso.

  • Otra vez tuve sexo con Gaby

    Otra vez tuve sexo con Gaby

    Anteriormente relaté sobre Gaby; la que trabaja en el Wal-Mart, ahora voy a relatar otra experiencia con ella en mi departamento. Era un día martes, yo me encontraba en el trabajo y en el transcurso del día entra una llamada en mi celular me percato que es Gaby.

    Me llamó porque tenía un problema y quería que le hiciera un favor grande, pidiéndome dinero prestado para resolver su problema, le dije que si le voy a echar la mano pero que me esperara hasta que saliera del trabajo y acordamos que ella me esperara en la entrada de mi departamento a las 20:30 horas.

    Una vez saliendo de mi trabajo me dirigí a mi departamento cuando llegue ya estaba Gaby esperándome; la salude de beso en la mejilla y la invito a pasar, entramos le ofrecí un vaso con agua y una cerveza, la cual me acepto la cerveza. Entonces ella se sentó en la orilla de la cama y yo buscando el dinero para prestarle pero al mismo tiempo estábamos platicando, le pregunté si me extraña lo que si quisiera repetir lo de aquella vez en el hotel; ella me contesta que si está encantada de volver a tener sexo, entonces le di el dinero y lo guardo en su bolso.

    Me acerco a ella la beso lentamente pero muy apasionado, a Gaby le encanta como beso dice que tengo unos labios demasiados besables, pero bueno les decía; mis besos y mis caricias tanto el de ella eran lentos y ricos, tenía una blusa negra la cual se la quitó posteriormente desabrochó su pantalón de mezclilla y también se la quitó, una vez que ella estaba en ropa interior me quita la playera me desabrocha el pantalón pero para eso ya me había sacado los zapatos, entonces ella me baja el pantalón pero ella aprovecha para ponerse de rodillas, una vez estado de rodillas me baja mi ropa interior y sale mi pene erecto; notando ella que el glande estaba muy mojado por mi líquido pre seminal pero ella inicia a chupármela metiendo mi pene hasta su garganta, usando su lengua me la dejaba muy mojada por su saliva, levanta mi pene con una mano y me chupa los testículos fue una sensación riquísima, tardó unos 15 minutos haciendo un oral excitante.

    La tomo de la barbilla la pongo de pie y la acuesto en la cama, una vez acostada me abre las piernas mostrándome su vagina, muy depilada y extremadamente mojada; se notaba sus fluidos vaginales escurriendo, me dirijo a su vagina y hago mi trabajo lamer su clítoris lentamente la cual la reacción de Gaby fue apretar la almohada y soltar unos gemidos fuertes. Expresando:

    Gaby: Ah! Aah!! Hay así! así!, me encanta, sigue lentamente! Ah! Ah! Hay que rico!!

    Entonces ella deja de apretar la almohada y me aprieta fuertemente el cabello pidiendo que no pare, que siga lamiendo su clítoris y sus labios de su vagina me tragaba por completo sus fluidos, comencé a introducir dos dedos al interior de su vagina y los hacía en forma de gancho la cual una mano apretaba mi cabello y la otra apretaba uno de su senos soltando unos gemidos más fuertes hasta llegar a un orgasmo riquísimo pude observar y sentir como inicio a temblar su cuerpo, llegando al clímax perfecto, después de eso ella me jala con dirección a su boca; besándome y diciendo que le encanto sentir un rico orgasmo, ya estaba entre sus piernas.

    Mi pene ya estaba muy mojado de líquido preseminal con mi mano guio mi pene hasta entrada de la vulva y empiezo a penetrar a Gaby haciendo la posición del misionero enrollado al mismo tiempo cruzamos miradas observando nuestra cara de placer, excitación y de qué lo estábamos disfrutando al máximo; la seguía penetrando oyendo sus gemidos y sintiendo sus uñas en mi espalda dejando todo arañado, pues de unos minutos cambiamos a la posición de la cuchara le abrí sus glúteos para que mi pene pudiera entrar, el glande lo lubrique de saliva le inserto mi paquete en ella y comencé a bombearla nuevamente; aprovechaba para decirle que me encantaba tener sexo con ella y dándole besos en la espalda y en la nuca pero mi mano aparentaba sus pezones.

    Entre otras posiciones llegamos al de perrito mostrando sus hermosas nalgas y sus vagina toda bañada de nuestros fluidos; coloqué mi mano en su cadera la jalo hacia a mi y la vuelvo insertar, le bombeaba mi pene haciendo movimientos hacia adelante y hacia atrás pero llegó el momento en que ella sola se echaba hacia atrás para penetrarla mientras yo le jale el cabello levantando la cara; gimiendo de tanto placer, cómo tenía una mano libre comencé a darle fuertes nalgadas dejando mis manos marcadas en sus glúteos; Gaby me decía:

    Gaby: pégame más amor ah ah!! Ah!, quiero que te vengas dentro de mi, pégame! Pégame! Hay así! Así!

    Los dos ya estábamos bañados de sudor, ella se detiene; saca mi pene y se acuesta boca arriba me mira y me dice:

    Gaby: ven dame tu pene ya quiero que te vengas dentro de mi.

    Hicimos el misionero nuevamente, le seguí penetrando fuerte y duro, mientras ella me miraba mordiendo sus labios, admiraba su belleza y la forma en cómo me trataba en el sexo, llegue a la sensación de eyacular no paraba de bombearla seguía y seguía; ella gimiendo rico, le dije que ya me iba venir; ella diciendo si amor vente en mi, suelto un gemido fuerte vaciando mis chorros de semen en ella, pero no pare de penetrarla le seguía bombeando ya con mi semen dentro y poco a poco empezó a escurrir semen de su vagina.

    Pare chispe mi pene y me acosté a lado de ella, los primeros segundos no dijimos nada solo se oía nuestra respiración muy elevada por lo cansado que quedamos. Después ella me mira diciendo que le encanto y que otro día volveremos a vernos y tener sexo. Así que pronto compartiré otra experiencia con Gaby.

     

  • Nos descubre Carlos

    Nos descubre Carlos

    ¿Qué pensarías o que sentirías si al llegar a tu casa, encuentras a tu pareja recibiendo semen de otro y en tu cama?

    En mi caso particular a mí me gusta ver a mi esposa con otros, pero con Carlos fue diferente.

    Eli: ¡Hola! Como estas? ¿Qué haces?

    Yo: En el trabajo, ¿y tú?

    Eli: En casa, tengo un regalito para ti ¿por qué no vienes?

    Yo: Trataré de acabar pronto y te caigo en una hora.

    Puntualmente llegue a su casa, estaba a punto de tocar pero note que había un letrero para mi ¡Sube! Obedecí el escrito y subí a su habitación. Al entrar ¡Dios mío!, estaba ella en lencería negra, acostada en su cama y con una cara picara.

    Yo: ¿Oye, no es peligroso?, él puede llegar en cualquier momento!

    Eli: ¡No te preocupes, el llegara tarde, ven aquí amor!

    Me quité mi camisa y me lancé sobre ella, comencé a besarla pasionalmente y acariciarle su delicioso cuerpo. Ella hacía lo mismo su boca mordía mi cuello y su mano acariciaba mi pene, el saber que en cualquier momento nos descubrirían me excitaba mucho y es que ella era muy buena calentándome, pasaba más tiempo con ella que con mi mujer.

    Mis manos acariciaban sus muslos hasta llegar y apretar sus ricas y firmes nalgas, mi boca besaba su cuello y ella lanzaba suaves gemidos, poco a poco besando mi pecho bajo a mi pelvis, quitó mi pantalón y trusa y comencé a devorar mi carne que tanto le gustaba, ella besaba la cabecita y luego con su lengua recorría mi tronco ¡uf! era maravilloso sentir su lengua y como succionaba mi verga, la devoraba hasta casi ahogarse con ella. Se había vuelto una experta mamando mis 20 cm de dureza y yo con ligeros movimientos acompañaba sus chupadas.

    Eli: ¡Sabes rico amor!

    Yo: ¡Síguele bebe hermosa!

    No quise quedarme atrás, así que la tome de su cintura y la acomodé para darle unas ricas chupadas, mi lengua recorría sus ingles y besaba sus labios vaginales, mi lengua entraba suavemente para juguetear su clítoris hasta ponerlo durito, ambos nos dábamos rico placer.

    Eli: ¡Amor que rico! chúpame más.

    Yo: ¡Si bebe chupas rico! continuemos!

    Eli: Mejor ya métela papi, te quiero dentro de mi

    La acosté de forma fetal o de cucharita, levante su pierna y comencé a penetrarla suavemente mientras nos besábamos salvajemente, ella se movía como si se estuviese convulsionando, mi mano apretaba con firmeza sus pechos y sus piernas, mis movimientos aumentaban de velocidad y ella me miraba y gemía delicioso.

    Eli: ¡Así Luis! dámela así!

    Yo: ¡Me vuelves loco amor! muévete que rica!

    Ella me pidió que me acostara y se puso a cabalgarme, sus movimientos eran rápidos, dejaba caerse sobre mí para que le entrara toda uf! era una licuadora. Yo acariciaba sus piernas y sus tetas, las besaba y mordía fuertemente ya que sus movimientos me enloquecían mucho.

    Yo: ¡Así! que rico amor!

    Eli: ¡me encantas Luis! que rico pene tienes!

    Yo: ¡Destrózalo amor!

    Ella me comenzó a cabalgar, pero esta vez invertidamente, sus nalgas eran apretadas y arañadas por mí, la tome de su cintura y acompañaba sus movimientos los cuales ella hacía empinándose hasta besar mis pies ¡que rico! el éxtasis estaba llegando, sentí como ella comenzó a mojarse, se estaba viniendo.

    Eli: ¡Ah! amor que rico! me vengo! que rico!

    Yo: ¡Si bebe! córrete rico amor!

    Sus fluidos me mojaron todo pero aún no estaba listo para terminar, la puse en cuatro y apoyándome en su espalda la embestí brutalmente, metía y sacaba mi verga con violencia, le daba de nalgadas y le jalaba el cabello, ella gritaba de placer y mis dedos comenzaban a juguetear su ano.

    Eli: ¿Luis me la vas a meter por ahí?

    Yo: ¡Si mi perra, te destrozare el ano!

    Eli: ¡Si amor!, soy toda tuya!

    Primero comencé a meterle la cabecita, sus fluidos ayudaron a entrar más rápido, ella empinadísima gemía y mordía una almohada. Cuando le metí casi tres cuartos de mi pene comencé a moverme fuertemente, con toda mi fuerza la embestía, ella gritaba y movía sus caderas.

    Eli: ¡Ah me duele!

    Yo: ¡Pero te gusta perra! ¡Aúlla, aúlla como loba!

    Eli: ¡Luis te amo!, nadie me lo ha hecho como tú!

    Yo: ¡Si mi amor eres mi perra!

    Mis movimientos cada vez eran más fuertes, ella gritaba, pero me pedía más y más, de pronto sentí como me estaba inflando y ella me dijo:

    Eli: ¡Dámelos en mi cara amor, te quiero probar!

    Yo: ¡Si mi perra lo que tú digas!

    Se la saqué, me puse de pie y tomándola de su cabeza comencé a llenarla de semen, mi verga parecía manguera y chorreaba demasiado, ella tragaba y se embarraba mi semen en su cara cuando de pronto…

    C: ¡Que carajos pasa aquí!

    Eli: ¡Ca… arlos!

    C: ¿Elizabeth pero que haces?

    Eli: ¡No es lo que crees!

    C: ¡No! si está llena de semen como toda una puta! ¡Vete!

    Eli: ¡Pero amor!

    C: ¡No me digas amor, vete antes de que llame a la policía!

    En lo que ellos peleaban yo me vestía, una parte de mí se sentía mal el ver la relación de mi amiga esfumarse, pero otra estaba feliz de que nos vieran.

    La acompañe por sus cosas y cuando estaba por salir él me dijo:

    C; Espero que valiera la pena Luis, el ser culpable de que terminemos y espero no te pase a ti.

    Yo; ¡Si valió la pena! y no me arrepiento de nada!

    Salimos rumbo a casa de su amiga, ahí la dejé y me fui, eso ocasionó una ruptura en nuestra relación de amantes ya que de ahí cambió todo.

  • Descubierta por mi papá

    Descubierta por mi papá

    Iniciando el tercer mes de mi embarazo, mi jefa me pidió por favor la ayudara con un evento, era un desfile de modas o algo así. Una de las modelos no llegó y como era de medias naturalmente pensó en mi inmediatamente, me dijo que sería en la tienda de aquí mismo, Santa Fe y que sólo tenía que hacer pasarela entre las demás modelos.

    Acepté y me bajé de las oficinas corporativas de mi trabajo donde está mi oficina a la tienda que está debajo.

    Llegué a los probadores donde las demás modelos se estaban cambiando y el encargado del evento -un hombre mayor pero muy guapo, en buena forma todavía- me vio y me dijo que le habían dicho que trabajaba en el corporativo y los iba a apoyar en el evento, me observó de pies a cabeza y me dijo que si me interesaba después del desfile habría un evento privado, que entre el público había “scouts”, y que si les parecía “adecuada”, me invitarían al evento, que había una paga muy diferente porque ese evento requería participar íntimamente con los clientes, (seguramente pensaba que era una secretaria) así que si estaba interesada me diría al final del evento y se apresuró a decirme que ponerme: un par de medias negras de encaje muy sexys y me dio un outfit para ponerme también: una faldita negra con una blusa café muy linda, un par de zapatillas negras con tacón de alfiler muy bonitas también y me metí a un probador para vestirme con lo que me había dado, me quite todo menos mi tanga negra que traía y que afortunadamente hacia juego con el atuendo a vestir y cuando estaba terminando de ponerme las medidas y las zapatillas se abrió la puerta del probador con el organizador que me traía las otras mudas de ropa y medias para el resto del desfile de modas.

    Me quedé helada frente a él, estaba desnuda excepto por la tanga!, él me vio todo y dijo: que Bárbara!, Que bien estás!, cómo te llamas? (Cerrando la puerta detrás de él)

    Mariela, dije, recobrando la seguridad y dejándolo admirarme a placer… crees que les guste a tus ”scouts”?, le pregunté jalándome los pezones y mojando mis labios…

    Acercándose a CMS de mi cara y acariciándome las tetas dijo: seguro que sí, eres el tipo de chica que buscamos… pero sabes qué?, para estar seguros… quítate la tanga!, te atreves a salir así a desfilar frente a la gente?

    Sin contestarle me agaché a quitarme la tanga dejándole ver mi raja velluda en todo su esplendor…

    Así? quieres que salga a modelar así sin nada debajo? Sonriéndole cachondamente en señal de complicidad…

    WOW! Vaya con la putita! seguramente no es la primera vez que lo haces verdad?

    Moviéndole las caderas de manera intensa le dije: no, tienes razón, pero no lo he hecho frente a una audiencia “normal”… si sabes a lo que me refiero, guiñándole un ojo.

    Pues si quieres te podemos agregar a nuestro staff de planta para estos eventos privados… la paga es buena, son eventos donde se trata de bailar en ropa interior o desnuda y después interactuar con los invitados, hacer lo que te pidan… tener relaciones íntimas con ellos o en grupo, te interesa?

    Pues… sí, si me interesa, soy casada, hay algún problema con eso?

    No si tú no lo tienes dijo él, al contrario, las casadas guapas y buenas se cotizan más, sin dejar de admirarme y acariciarme el cuerpo me preguntó:

    He visto muchas mujeres desnudas en este trabajo… y apostaría que he visto de todo, estás embarazada? -acariciando mi vientre- el embarazo apenas se empezaba a notar, solo poniendo mucha atención podía percibirse un ligero aumento de curvatura en mi vientre…

    Sí, estoy embarazada!, es problema?, apenas inicio el tercer mes de embarazo…

    Ufff… Se quedó muy serio viendo a la pared del probador…lo escuché diciendo en voz baja para si mismo: empleada de aquí, -totalmente amateur-, cachonda, casada y además embarazada!

    Guardo silencio un momento… vaya!, dijo finalmente en tono animado, parece que contigo me saqué la lotería!, Una fantasía muy solicitada es tener una mujer como tú en las reuniones, y además estás embarazada!, eso pocas veces se ve en estos ambientes… vas a ser la más solicitada en los eventos!, Segura quieres entrar al grupo?

    No tienes problema con tu esposo?, los eventos terminan generalmente al amanecer… y aquí en el trabajo?, no te dirán algo?, hay varios ejecutivos de esta compañía que son clientes asiduos a estos eventos privados, y finalmente trabajas con ellos…

    Pues, mejor para ellos! Dije sonriendo mientras me ponía la falda y la blusa… varios de ellos seguramente se van a sorprender de encontrarme en esos eventos, y no creo que tengan ningún problema en interactuar conmigo… íntimamente

    Pues bienvenida al staff dijo él sonriendo y dándome un apretón de manos a manera de acuerdo simbólico… ahora, sal y dales un buen show a la gente que está esperando ya desde hace un rato, eres la tercera en línea; sales, caminas hacia el frente de la pasarela y giras al llegar ahí, cambias de posición y vuelves a girar, de medias vuelta y regresas por donde entraste… podrás hacerlo?, recuerda sonreír todo el tiempo…

    Sin problema! dije sonriendo y caminando hacia donde estaban las demás modelos…

    El evento inició y me asomé a ver qué tal había de gente…estaba lleno!, inicio la pasarela y al llegar mi turno estaba muy excitada ya, respiré profundo y salí escuchando al animador decir: hoy nos acompaña una amiga que trabaja en el corporativo que se animó a modelar para Uds. Un aplauso a nuestra Mariela que trae unas medidas de la colección otoño-invierno.

    Caminado rítmicamente hacia enfrente pude distinguir a varias compañeras y compañeros de la oficina que bajaron a verme cuándo se enteraron de que participaría en el desfile, entre aplausos de la gente ahí reunida llegué al final de la pasarela y al girar cómo me habían dicho pude sentir la mirada de todos en mi raja velluda… la falda tenía vuelo y con el giro no dejo nada a la imaginación de la audiencia, entre una ovación mayor aún de cuándo salí me di la vuelta y camine de regreso al inicio de la pasarela para ir a cambiarme…

    Dos cambios de vestuario y medias después quedó claro que los ahí presentes me aplaudían para animarme a seguir.

    Terminó el evento y el organizador de acercó inmediatamente a felicitarme y decirme que si estaba disponible para el otro evento nos íbamos inmediatamente… le dije que si, y solo le pregunté unos momentos para subir a mi oficina y recoger mis cosas. Estaba con la cabeza que me daba vueltas! Me excito como nunca modelar sabiendo que era una audiencia normal, estaba muy caliente y sabía que no había regreso en esto, llame a mi marido y le dije que regresaba hasta el sábado en la mañana…

    Salí del trabajo y me encontré con el organizador, se llamaba Jesús, y me pidió irse conmigo en mi auto para decirme por donde era la dirección…

    Yo sabía por la forma que me veía que estaba excitado ya de saberme dispuesta…

    Nos subimos al auto y arranque rumbo a una nueva aventura que esperaba suficiente para calmar mi excitación de saberme dispuesta a participar en este tipo de reuniones…

    Continuará…

  • Buen despertar

    Buen despertar

    Dormía; suave el vientre le acaricié;
    me incliné y le besé los tiernos senos. 
    Ella ronroneó; sus rasgos, serenos;
    fue mi mano al chocho y se lo toqué. 

    El vello rizado lo atravesé;
    de su calentura no eran ajenos
    los dos dedos que metí, no eran menos. 
    Ella gimió, murmuró; la monté. 

    Después le separé las piernas quietas, 
    y posicioné el pubis muy en el medio:
    se la clavé mirándole las tetas. 

    Ella suspiró; qué placer mi asedio, 
    qué bien cabalgar sobre carnes prietas. 
    Tuvimos buen despertar, qué remedio. 

     

  • Una lectora y su marido (Parte 3)

    Una lectora y su marido (Parte 3)

    Al día siguiente por la tarde, tenía un montón de whatsapp de Lorena, parecía muy preocupada, le estaba dando demasiada importancia a lo ocurrido la noche anterior y ella misma se ahogaba.

    Decidí llamarla directamente y dejarme de mensajitos.

    ‘Hola, qué te pasa? cuéntame que te ocurre anda’.

    El cerebro le funcionaba revolucionado, casi no entendía lo que decía, decía cosas a medias y además estaba medio lloriqueando y a la vez como muy excitada, por lo que la frené en seco, para, respira, e intenta calmarte, podemos vernos y hablar tranquilamente?

    Enseguida me dijo que sí, y quedé con recogerla delante de la puerta de su hotel en 2 horas.

    Nos fuimos a una terraza y allí empezamos hablar, su preocupaciones eran muchas pero bajo mi punto de visto infundadas todas.

    -Mi marido es un cornudo y un maricón, le gusta que le den por el culo…

    -Tu marido te quiere mucho, tu marido hace lo que tú quieres, y si tú le pides que te de su culo te lo entrega, si tú le pides que te limpie te limpia, y si, es un cornudo, un cornudo que presume de mujer, un cornudo al que le encanta ver a su mujer disfrutar y morirse de placer, porque si ella disfruta, el disfruta, y eso es Amor, es que te quiere mucho. Además me quisiste conocer tú, no él, eres tú quien ha provocado lo ocurrido, el solo se ha dejado llevar por ti nada más, quizás lo pasaste mal anoche?, quizás no fue de tu agrado? perdona que lo dude pues al final me pediste que te regalaba el arnés, así que no tienes motivos para estar enfadada por nada con Carlos.

    – No, no, qué va, todo lo contrario, me lo pasé genial, además el follarme a mi marido era uno de mis pensamientos ocultos que nunca había exteriorizado, pero que estaban ahí, siempre me ha gustado meterle mis dedos y alguna cosita más, pero… FOLLÁRMELO nunca lo hubiera imaginado y además le gusto y se corrió…

    Tu disfrutaste follándoselo, tú te corriste mientras eras follada también por el culo por mi, y creo recordar que nos corrimos los tres juntos, no solo tu marido, tu y yo también.

    Lo sé lo sé, pero es que es muy fuerte todo, siempre hemos vivido nuestra sexualidad solos, en privado y ha sido todo junto, jamás le había sido infiel, nos conocemos desde muy jóvenes, y en una noche zas… sexo compartido contigo, follarme y masturbarme delante suyo, mirándonos, y el excitando de lo que me hacías, le decías ponte ahí y hazle esto y me lo hacía… seguro que también le dijiste que me siguiera al baño, porque eso por el solo no le sale y viene disparado a follarme! En un restaurante! en sus baños! que locura!!!

    -Lo hizo por ti todo, por verte feliz, tú lo trajiste aquí explicando lo justo, esa es tu responsabilidad, y el viendo la conversación se animó digamos a “cumplir tus deseos” y hacerte feliz, nada más, lo único que ha variado en vuestra vida será vuestra vida sexual, todo lo demás lo habéis reforzado, pues ahora sabéis ambos un poco más de vuestros deseos ocultos y hasta dónde estáis dispuestos a llegar para hacer feliz al otro y eso para mi es súper importante, y esta conversación deberías tenerla con él también, y además darle las gracias por estar dispuesto a todo por ti, por tu amor. Por cierto Carlos no es ningún maricón, su amor eres tu, y aunque le guste sentirte a ti dentro de él, seguramente eso solo lo haga por ti, porque tú se lo pides, no porque le vayan los tíos sino porque tú se lo pides y por ti lo que quieras. Así que vuelve a su lado, hablarlo y déjate de tonterías, lo ocurrido es pasado y solo lo reviviréis si vosotros queréis hacerlo, en caso contrario se quedará ahí.

    -Venga que te acerco e intenta disfrutar mucho a su lado.

    -Gracias por tus palabras, no encontraba sosiego y me has abierto los ojos pues me había cegado, has sido un buen amigo…

    Y así la lleve de vuelta a su hotel, nos dimos un abrazo y nos despedimos.

    Al cabo de un par de días recibí un nuevo mensaje de Lorena, preguntando si podía cenar con ellos el viernes, pues al día siguiente se volvían a su tierra, le pregunté si Carlos quería esa cena conmigo y me respondió con un mensaje de voz Carlos mismo diciéndome que por supuesto.

    Les comenté que no reservaran nada, que los llevaría yo a un sitio chulo, que ya que eran de secano les gustaría el lugar.

    El viernes los lleve a un restaurante terraza en el Garraf, estuvimos cenando allí viendo ese paisaje impresionante que es el mar mezclado con Barcelona de noche, además había luna llena y hacía una noche preciosa, al acabar la cena les propuse si les apetecía un paseo por la playa, aceptando ambos la propuesta.

    Una vez en la playa nos sentamos a la orilla del mar hablando los 3 de cosas banales, pero me apetecía un baño, así que sin más me desnude y me metí en el agua, diciéndoles antes a ellos que aprovecharán el momento, y me tiré al agua a refrescarme, estando dentro del mar unos 15 minutos supongo, al ir a salir del agua me pareció oír a Lorena gemir, agudice mi vista y me pareció verlos follando, por lo que me quede en orilla dentro del agua para no molestarlos en ese momento.

    Lorena me vio, y al ver que no salía con la mano me dijo que me acercara, al llegar a su altura me cogió el pene y empezó a masturbarlo mientras seguía montada encima de Carlos, siguiendo en esa postura hasta que ambos se corrieron juntos, y ella con mi polla en su mano, me pidió que me tumbara boca arriba en la arena, se bajó de Carlos y empezó a comerme la polla, yo dejándome hacer, cerré los ojos con la intención de saborear al máximo la felación que me estaba haciendo Lorena, note como Carlos se levantó de mi lado, abrí los ojos por instinto y lo vi acercándose hasta la cara de su mujer, a lo que volví a cerrarlos, Lorena seguía con su felación, pero la mano con la que me masturbaba se retiró, seguía con boca, pero note algo nuevo en el tronco de mi polla, por lo que abrí los ojos nuevamente, y me encontré con Lorena comiéndome la polla mirándome y guiñándome un ojo y a Carlos como me comía el tronco del pene, bufff era la primera vez que un tío me lamia, me entraron dudas, pero la sensación me estaba gustando, por lo que decidí dejar hacer apoyando nuevamente la cabeza en la arena, al cabo de un momento Lorena paro y note una nueva boca en mi polla, abrí nuevamente los ojos, Lorena aguantando la cabeza de Carlos y haciendo que engullera toda mi polla, cuando Carlos ya lo hacía por si solo Lorena se acercó a mi cara diciéndome que cuando quisiera correrme que lo hiciera sin decir nada, que le había dicho a Carlos que se tragara todo mi semen y que si se podía poner encima de mi cara para que yo le comiera el coño.

    Lorena sin esperar respuesta se sentó en mi cara, con las manos aguantaba a Carlos con mi polla dentro y que no la soltara así estuvimos hasta que no aguante más y empecé a correrme en la boca de Carlos, Lorena no tardó mucho más en estallar en mi boca regalándome todo su néctar.

    Cuando nos tranquilizamos un poco le mandó a Carlos que me la pusiera dura de nuevo, pues quería despedirse de ella con una nueva follada, al oír esto la empuje hacia atrás cayendo boca arriba, dije a Carlos que el coño de su mujer lo utilizara de Almohada y se pusiera boca arriba, me puse encima de ellos y le metí mi polla a la boca de Carlos, y mientras este me preparaba de nuevo, me dedique a pellizcar, a estirar y azotar los pechos de Lorena, y a la vez la empecé a humillar verbalmente, dando también algunas tortas en sus mejillas, esto la descolocó por completo, me miraba como retándome y descolocada, y yo se le devolvía el reto con tortas y castigo en sus tetas, cuando note que mi polla estaba lista, hice un movimiento para sacarla de la boca de Carlos y meterla dentro a Lorena, Carlos lo entendió y él mismo se la metió a su mujer empezando está a correrse casi de inmediato, pero no fue un solo orgasmo, se le encadenaban uno detrás de otro, no podía parar de gemir, hasta note que empezó atenuarse la voz y sus movimientos, me salí de ella, y subí hasta su cara y me masturbe hasta correrme en ella, fue una corrida muy larga, me gire para mirar que hacia Carlos, y le dije que sacara una foto de la cara de su mujer como recuerdo, Lorena abrió los ojos, me regalo una sonrisa y un gracias, nuevamente cerró los ojos para degustar esos instantes.

    Luego nos dimos un baño los 3 en la playa y pasamos por las duchas, en el coche tenía una toalla que compartimos, nos secamos, nos vestimos y los lleve de nuevo al hotel, pero antes de entrar paramos en un bar musical que aún estaba abierto, allí nos tomamos un par de copas como si fuéramos amigos de toda la vida, al salir Lorena y Carlos me invitaron a subir un ratito con ellos, solo entrar a la habitación ella fue al baño y cuando salió estaba desnuda y con su strapon puesto, miró a Carlos y dijo “a qué esperas a desnudarte cornudo”.

    Rápidamente Carlos se quedó desnudo ante los dos, ella se sentó en una butaca que había en la habitación, y él al verla se puso a 4 y se acercó a donde ella estaba a comerle la polla, mientras lo hacía ella le acariciaba el pelo en modo cariñoso, y me suelta

    -¿qué tal la come el cornudo?

    -Para ser la primera vez no ha estado mal -respondí

    -Te la había comido alguna vez otro tío?

    -Nunca me había dejado, ha sido la primera vez.

    -Oyes cornudo has sido el primer hombre en comerse su rabo!!!

    -Repetirás?

    -No tengo ni idea, la verdad no me pone nada un tío comiéndome la polla, pero he de reconocer que hoy siguiendo el juego me he dejado llevar y me ha gustado la experiencia.

    -Te ha gustado humillarme en la playa? tenías en ese momento una mirada impenetrable, dabas miedo en ese momento.

    -Te ha gustado a ti ese momento? a mi me encanta, son momentos donde dejo fluir mi animal interior en busca de saciar y exprimir todo el placer, tengo un lobo dentro de mi, por cierto he notado que aunque ha sido tu primera vez que alguien te ha humillado de esa manera lo has llegado a disfrutar al máximo, te has dejado ir por completo.

    -Jajaja, no te voy a decir que no, ha sido muy raro, me dabas bofetadas y me enfurecían, pero a la vez no quería que pararas, al igual que en los pechos, me dolían y me gustaba, ha sido todo muy raro, pero si me he relajado e intentado disfrutarlo y el resultado lo has visto por ti mismo, casi pierdo el norte, que lo he perdido al final…

    -Haces las cosas sencillas, no les das importancia, dejas las cosas fluir y me encanta esa faceta tuya, no has forzado la situación en ningún momento y te lo agradezco, pues el cornudo y yo éramos muy vulnerables y nos has respetado en todo momento.

    -Sin respeto, sin dejar fluir las cosas no suele salir casi nunca bien, así que prefiero normalizar las cosas de la forma más natural posible.

    -Te ha gustado que una mujer respetable como yo me dejara follar por el culo cuando fue una de las cosas que te dije que no podrías hacer?

    -No lo había pensado, es verdad me pediste no hacerlo, pero cuando te dije que te follaría por ahí tu no me dijiste que parara, ni que no lo hiciera, se me fue la verdad, fue el momento y me deje llevar.

    -Te gustaría follarte a Carlos?

    -No para nada, no me van los tíos, y no es por ti Carlos.

    -Ya que tú has follado mi culo, me dejas que te folle yo el tuyo?

    -Jajaja va a ser que no jajajaja, tal vez algún día te conceda ese privilegio, pero no va a ser ahora.

    -Carlitos, Alex no me deja follarlo, y tengo muchas ganas de hacerlo, ve al baño y trae la crema que creo que según veo tu polla tu culo si quiere ser poseído jajajaja

    Carlos vino con una bolsa, y saco varias cosas sobre la cama, un plug anal, crema, etc.

    Al verlo les dije:

    -veo que habéis estado de compras, Lorena me dejas hacer una cosa antes de que te folles a Carlos?

    Dándome la aprobación le pedí a Carlos que dilatara el culo de su mujer con la lengua, mientras cogí el plug y la crema, unte crema en el plug y se lo fui metiendo a Lorena lentamente mientras Carlos le lamia el coño.

    -Es para que me folle a Carlos con el plug puesto verdad?

    -Todo a su tiempo, de momento si, fóllatelo así.

    Carlos subió al borde de la cama ofreciéndole el culo a su mujer, cuando esta lo había metido todo dentro y ya estaba bien acomodado me puse detrás de Lorena, y poco a poco le fui metiendo mi pene dentro de su coño, Lorena me miraba como diciendo bufff, estoy empalada por todas partes, empecé a follarla y le pedí a Carlos que se follara el mismo con la polla que le ofrecía su mujer, y así empezamos el trenecito, poco a poco y subiendo el ritmo hasta que los 3 explotamos en un instante al unísono.

    Ese fue nuestra despedida de sus vacaciones.

    Solo me queda deciros que ha sido un placer conoceros parejita, GRACIAS.

  • La Mona ha vuelto

    La Mona ha vuelto

    Era el final del verano, los chicos de la ciudad estaban de vuelta en la escuela y la ciudad ya no tenía el bullicio y ajetreo de las vacaciones. Cerca al lago en la finca, ya no se escuchaban los vehículos y motos que pasaban camino a los lugares de baño a la orilla del lago. Mi familia seguía lejos y yo vivía solo.

    Ya sabía que la Mona estaría por estos lados en unos días, y que mantenía una comunicación con ella, de vez en cuando hablábamos por Messenger o una llamada para una u otra felicitación.

    Unos días después de saber que ya estaba en la isla y de habernos visto un par de veces en la calle, le pregunté si quería pasar un rato conmigo, me pidió la recogiera en su casa tipo 9 pm.

    A los 9 pm en punto ya estaba yo, esperando en la puerta de su casa. Ella salió en un vestidito de esos que me gustan, livianos y simples, se imaginaba su cuerpo delgado y en forma debajo de él.

    Hacía ya varios meses de nuestro encuentro fortuito en casa de unos amigos. Tanto ella como yo nos sentíamos a gusto con la relación amistosa que teníamos.

    Salimos hacia la casa finca, a la orilla de la carretera por el lago, charlamos mientras llegábamos.

    Ya en la casa nos pusimos vestidos de baño y a esa hora ya 9:30 pm nos metimos a la pileta, el agua tibia como la recordada piel de la Mona, acariciaba nuestros cuerpos mientras platicábamos sobre los ires y venires de la vida, de su estancia fuera del país, como estaban nuestras familias, y todo lo que podía haber pasado a los dos en ese tiempo de meses que habían pasado hasta la fecha.

    Mientras el agua de la pileta se mantenía tibia el aire de la superficie estaba frio, invitándonos a abrazarnos y calentarnos el uno con el otro, ambos sabíamos lo que queríamos, queríamos darnos cariño, amor de amigos y sexo para alivianar nuestro stress, sexo por diversión.

    Ya abrazados y besándonos m nos desinhibimos y despojamos de los vestidos de baño, seguimos jugando con nosotros en la pileta por un rato, nos tocábamos y acariciábamos como niños con juguete nuevo.

    Al cabo de un ratito más, salimos de la pileta y envueltos en unas toallas, nos encaminamos a una más cómoda cama en una de las habitaciones de la casa.

    Mientras nos acariciábamos y besamos, nos acostamos sobre el lecho de la pequeña cama, nuestros cuerpos todavía húmedos se entrelazaban y disfrutaban el uno del otro, busque con mi boca las recordadas fresas de sus bellos pezones, y dándole besos, momentáneamente me despedí de ellos para bajar pasando por su ombligo, camino a su pequeña hendidura, donde nuevamente bese esos labios para luego abrirlos delicadamente con mi lengua y saborear la delicadez sexual de la Mona. Me dedique a lamer, y acariciar con mis labios y lengua ese centro de placer, pequeños mordiscos sobre su clítoris, provocaban gemidos de dulzura y placer de la boca de ella.

    Me gire, era mi turno de sentir su boca sobre mi pene, que rico se sentía, la fragilidad de su lengua sobre el glande y frenillo de la corona del miembro eran con la caricia de una pluma sobre la piel de un bebe.

    Así jugamos un rato disfrutando del sexo desinhibido y sin preocupaciones, varios minutos después, me acosté sobre mi espalda y ella se sentó a ahorcajadas sobre mi penetrándose con el falo tieso de la lujuria, donde cabalgo suavemente hasta que ambos terminamos con un acorrida espectacular. Nos quedamos saciados y dormimos unas horas, ya bien tarde, casi en la madrugada la lleve a su casa. Ambos contentos y saciados, quedamos en vernos en otra ocasión.

     

  • Vacaciones con mis amigos y mi novia (Parte 4)

    Vacaciones con mis amigos y mi novia (Parte 4)

    Aquella noche iba a haber una fiesta, la misma que Alex quería invitar a Gina como cita. Todos mis amigos estaban dispuestos, excepto por Ori y por mí. Mi novia seguía enojada conmigo y yo aún estaba en un estado de conflicto. Necesitaba hablar con Ori y sabía que no podía ir sin ella ya que eso sólo haría la situación peor.

    Todos se estaban preparando para ir a la fiesta, las chicas se pusieron unos vestidos de noche y Alex y Gerardo se pusieron la mejor ropa que traían.

    Antes de que se fueran necesitaba hacer algo.

    Toque la puerta de la habitación de Valeria y Gina y una voz sonó en el interior.

    —Pasa —dijo Gina desde el interior.

    Abrí la puerta y mire a las dos chicas. Ambas se veían bastante bonitas. Gina se había puesto una blusa blanca bastante holgada y un short azul marino con rayas blancas; por su parte, Valeria llevaba puesto un vestido con medias y botas de tacón, todo de color negro, dándole un aire elegante y para ser sincero, se veía hermosa. Al verlas así no pude evitar pensar que tan sólo unas horas atrás había cogido con una y visto a la otra, parecía que esa experiencia jamás hubiera pasado. Se veían tan guapas e inocentes.

    —¿Gina, podrías darme un minuto con Valeria?

    —Ammm, seguro. —Dijo y salió de la habitación—. No tardes mucho, ya casi nos vamos.

    Cerré la puerta en cuanto se fue y mire a Valeria, me movía un poco nervioso por lo que iba a decir.

    —Valeria —hice una pausa—. Te quiero pedir una disculpa por irme de forma tan abrupta hace rato. No estuvo bien, mucho menos después de lo que hicimos.

    —Oh —dijo con una cara de genuina sorpresa, no sabía lo que iba a decir—. Descuida, no pasa nada.

    —No, sí pasa algo. Me dijiste que te gustó como lo hice y en vez de decirte algo parecido me fui como si tuvieras lepra o algo así.

    —Oye, Alex me explicó todo y… la verdad es que tampoco estuvo bien lo que hice, olvide que tú y Ori estaban juntos. Es sólo que… creo que me deje llevar.

    —Los dos lo hicimos —dije con una ligera sonrisa y ella también sonrió—. Pero la cosa es que… tú me gustabas antes de que conociera a Ori, y una parte de mí… bueno, le encanto lo que pasó.

    Hice una pausa en espera de que me dijera algo, al no hacerlo continué.

    —Y pues voy a rectificar mi error. Valeria, eres hermosa, tienes un gran cuerpo y me encantó hacerlo contigo. Estuvo increíble.

    Ella sólo sonrió y camino hacia mí. Quedamos a sólo unos centímetros de distancia y alcance a oler su perfume. Olía delicioso.

    —Tú también me gustaste por un tiempo y… —sonrió— creo que también necesitaba quitarme las ganas que tenía de ti.

    Su comentario hizo que un cosquilleo apareciera debajo de mi pantalón.

    —Y realmente era en serio lo que dije, coges bastante rico —dijo acercándose más—. Y… me gustaría repetirlo

    No sé quién lo hizo primero, pero en cuanto sus labios tocaron los míos me deje ir. La tome de la cintura y la acerque a mí mientras seguíamos besándonos. Sus labios eran tan dulces y no podía contenerme… pero lo hice. Me separe de ella y la mire, su cara denotaba decepción.

    —Aún estoy con Ori —dije simplemente.

    —Lo entiendo —me dijo, me soltó y se acomodó el cabello que yo había revuelto—. Será mejor irme, Gina se va a desesperar si tardo mucho.

    Sólo asentí y deje que se fuera. Tenía razón, yo también quería repetir con ella. Por eso la había besado, un beso no se había comparado con lo que habíamos hecho unas horas atrás. Pero aun así había estado mal.

    Cuando salí de la habitación aún no se habían ido. Insistieron un a última vez en que los acompañara, pero me negué rotundamente. Le entregue las llaves de la casa a Alex para que abrieran cuando llegaran y se fueron.

    No me atreví a ir a la habitación. Ori seguía ahí, no sabía si aún lloraba o se había quedado dormida, pero simplemente no quería estar con ella.

    Prendí la televisión y vi una película mientras cenaba un poco de la pizza que habíamos comprado en la tarde.

    Mi mente era un desastre. Sabía que tenía que decirle a Ori lo que había hecho, la había engañado maldita sea. Pero una parte de mí no quería, le haría demasiado daño a ella, no quería cargar con ese peso. Sin embargo, había algo más y me sentí peor siquiera plantearme esa idea. Era la excusa perfecta para terminar con ella.

    La película seguía, pero ya le había quitado importancia. Mis pensamientos y mi atención regresaban una y otra vez sobre qué debía hacer. Y como siempre se planteaban la posibilidad de dejar que todo acabara.

    Pero volvía a la misma idea, lo que pasaría a Oriana si terminara con ella, era tan dependiente de mí que no sabía lo que podría hacer si terminaba nuestra relación.

    Imagine varios escenarios, pero ninguno me parecía el adecuado. Ori había sido una buena novia en lo que cabía: atenta, cariñosa, pervertida cuando era necesario, pero sobre todo amorosa.

    Apague la televisión, pues ya no importaba lo que estaba viendo y fui a lavar mi plato. El frío del agua despejo un poco mi mente. Lo primero en que pensé fue en Valeria. Aun recordaba como lo habíamos hecho, repetía muchas veces que había sido increíble, pero sobre todo diferente. No sabía qué era, pero había algo. Como resultado volví a sentirme completamente confundido.

    Quería tener las respuestas, necesitaba algo o alguien que me las diera.

    La puerta de la casa se abrió y mire el reloj, apenas eran las 11 de la noche, muy temprano para que mis amigos llegaran.

    Me dirigí a la sala y me detuve al ver a Jimena quitándose los zapatos. Lleva el pelo suelto, una blusa blanca y sobre ella una falda de mezclilla azul fuerte. Sus piernas estaban enfundadas en un par de medias negras. Un atuendo bastante cómodo para la fiesta.

    —¿Por qué tan temprano? —pregunte extrañado de verla sola sin ninguno de nuestros amigos que la acompañara.

    —La verdad me aburrí —me dijo con una sonrisa y mis ojos se desviaron al pequeño lunar sobre su boca—. Así que le pedí a Alex que me diera las llaves para regresar. —Me lanzó las llaves y las agarre al vuelo—. Espero que te quedes despierto para poder abrirles.

    Mire las llaves en mi mano y vi como Jimena se dirigía a su cuarto, pero alce la voz para detenerla.

    —¿Podemos hablar?

    Ella se detuvo y me miró un instante, luego se alzó de hombros y asintió.

    —Vamos a mi cuarto, quiero ponerme la pijama para poder ya irme a dormir.

    Sin pensarlo del todo, asentí y la seguí.

    —Puedes sentarte en la cama. —me dijo tomando su ropa para dormir de su maleta y metiéndose al pequeño baño que tenía en el cuarto.

    Obedecí. Mis manos restregaban con nerviosismo mi pantalón, sin saber por dónde empezar.

    —Escucha, Jimena. Sé que me viste con Valeria y quiero pedirte un favor.

    —¿De qué se trata? —respondió su voz desde el baño.

    —No le cuentes a Ori, por favor.

    —Pero es tu novia y sobre todo mi amiga.

    —Lo sé, lo sé. Pero quiero ser yo quien le diga lo que pasó, no quiero que se malinterprete o algo.

    —¿Pero cómo sé que le vas a decir la verdad?

    —Yo… —hice una pequeña pausa ¿le diría la verdad? —. Lo hare, pero tengo que ser yo quien se lo diga, no creo que sea justo para ella que alguien más se lo diga.

    Hubo una pequeña pausa en la que Jimena no dijo nada. Por un momento me puse nervioso, pensaba que diría que no.

    —De acuerdo. Tú se lo dirás, pero quiero que hagas algo por mí primero.

    —Sí, seguro. Lo que quieras.

    —¿Lo prometes? Es un trato, si lo rompes iré ahora mismo a su cuarto y le contare todo.

    Dude un momento. Algo en su voz había cambiado, pero no pensé en eso, necesitaba que no dijera así que conteste.

    —Lo prometo.

    —Muy bien.

    La puerta se abrió y me quede de piedra ante lo que vi. Jimena se había cambiado, sí, pero no a su ropa para dormir. Ahí estaba ella, usando sólo su ropa interior, un brasier y calzón violeta, se había dejado las medias negras, pero se había recogido el cabello en una coleta. Al verla no pude evitarlo, llegó a mi mente la imagen de ella masturbándose mientras nos veía hacerlo a Ori y a mí y una ligera erección apareció en mi pantalón.

    —Quítate la playera.

    Su orden me sacó de mi estupor.

    —¿Perdón?

    —Ya me oíste.

    Abrí la boca para decirle algo, pero ella se dirigió a una silla que estaba cerca de la venta, se acostó a lo largo y cruzó sus piernas sobre el reposabrazos.

    —¿O prefieres que vaya a tocar a la habitación de Ori?

    Abrí la boca para decir algo, pero no llegaron palabras, así que un poco a regañadientes me quite la playera. Como respuesta, Jimena sonrió.

    —No sé porque pones esa cara, cuando estabas jugando con Mishel y Gerardo se te veía tan feliz.

    —Entonces nos viste desde ese momento

    —No hables —me dijo levantando una mano—. Si hablas gritare a Ori y ella vendrá a ver qué pasa.

    No podía creer lo que estaba pasando, sentía que me estaba chantajeando… de hecho lo estaba haciendo.

    —Quítate el pantalón.

    Quería decir algo, pero Jimena tan sólo alzó las cejas, retándome. Con el ceño fruncido me levante y me quite el pantalón, quedando sólo en ropa interior. Jimena ladeó un poco la cabeza y miró mi miembro.

    —Ahora veo porque Valeria quería tanto ese juguetito.

    Su comentario alzó mi pene involuntariamente. ¿Qué estaba pasando?

    —Quítate el calzón y vuelve a sentarte en la cama.

    Obedecí, no tenía sentido decir nada. Me sentía a su merced, si decía o hacía algo que no le gustara sólo necesitaba llegar a la puerta y podría gritar el nombre de Ori para llamarla. Me planteé la idea de atraparla antes de que llegara a la puerta, pero ella parecía tener otros planes.

    Jimena se levantó de su asiento y caminó hacia la puerta. ¿Me iba a dejar ahí, desnudo? Su trasero se movía mientras caminaba. ¿Por qué me fija en eso en la situación que me encontraba? ¿Por qué estaba tan excitado?

    Cerró la puerta y giró su cabeza para verme. Una enorme sonrisa en los labios. Se acercó a mí lentamente, moviendo todo su cuerpo al hacerlo. Recordé cuando la miraba mientras hacía ejercicio, su abdomen estaba completamente firme y el resto de su cuerpo estaba tan torneado, se veía bastante sexy.

    Cuando estuvo junto a mí rozó con sus dedos mi miembro y un suspiro salió de mi boca. Sus dedos eran tan suaves.

    —No puedes tocarme —me dijo obligándome a mirarla tomando mi barbilla con su mano libre—. Tú sólo observaras, si llegas a tocarme siquiera llamare a Ori, ¿te quedó claro?

    Asentí, hipnotizado por el toque de sus dedos. Ella no dijo nada más, se arrodilló frente a mí y tomó mi miembro entre sus manos.

    —Vi cómo lo hacía Ori, pero apuesto a que puedo superarla —su lengua recorrió el tronco de mi pene e hizo un par de círculos en la punta.

    Quería acusarla de que sí nos había visto. Que me había mentido en la cara, que estaba loca. Había planeado todo esto, estaba seguro. Pero toda replica desapareció en cuanto metió mi miembro en su boca. Tenía razón, era mucho mejor que Ori. Su lengua recorría mi pene junto con sus labios y el gusto aumentó.

    Varias descargas de placer subían por mi cuerpo y no pude evitar gemir de satisfacción. Lo hacía increíble, la mejor mamada que me habían dado, eso era por seguro. Quería tomar su pelo, hacer que lo chupara a mi gusto. Acerque mi mano a ella para hacerlo, pero sus palabras rondaron mi cabeza. ¿Sería capaz de cumplir su amenaza? Decidí no arriesgarme y regrese mi mano a la cama, de todos modos disfrutaba lo que hacía.

    Después de unos minutos sacó mi miembro de su boca y lo sostuvo con firmeza.

    —Ahora veo porque este es el juguete que todas se están peleando —comentó con una sonrisa y yo no pude hacer nada más que temblar por el escalofrío—. Ahora acuéstate.

    No dije nada y me acosté a lo largo, ella se subió en la cama y colocó su entrepierna frente a mi rostro.

    —Ya sabes que hacer —dijo levantando su pierna derecha y moviendo sus bragas a un lado.

    Y vaya que sabía. Saque mi lengua y comencé a lamer su entrada. Ella primero se quedó quieta, gimiendo ante lo que le hacía, luego comenzó a mover su cadera de un lado a otro, estimulándose con mi lengua. Sus gemidos aumentaron de volumen, una parte de mí temía que Ori la escuchara y viniera a ver qué era lo que pasaba, pero otra parte disfrutaba su sabor. Tenía un sabor dulce.

    Se bajó de mí y se acostó en la cama. Se había quitado el sostén cuando estuvo sobre mí, dejándome ver sus pechos perfectos y redondos al aire. Una vez en la cama, se quitó su calzón, me miró y abrió las piernas.

    —No te detengas —me dijo diciendo que me acercara con la mano.

    Me acomode boca abajo y me acerque a su entrepierna. Al verla así recordé cuando la mire sentada sobre la escalera, la posición era la misma y eso me trajo el recuerdo de cómo me había sentido. La había deseado tanto en ese momento, quería alcanzarla, saborearla, hacerle tantas cosas. Ahora estaba ahí, pidiéndome que le comiera el coño. Lo hice como si tuviera no hubiera comido en mucho tiempo. Su cuerpo se retorció ante mi lengua. Su mano tomó mi nuca y me apretó contra ella. Junte mis labios con los suyos y gruñí, haciendo vibrar mis boca. Ella casi gritó y sus fluidos inundaron mi boca, sabía tan delicioso.

    Me empujó para acostarme en la cama, casi por inercia coloque mis manos a mis costados mientras ella se sentaba en mi falo, aun sin metérselo. Se movía sobre él, apretándolo contra mi pelvis, sus labios vaginales abrazando mi tronco y estimulándolo.

    —No sabes cuánto envidiaba a Ori por no compartir este juguetito suyo —dijo con la voz de una niña.

    Gemí por el gusto que me estaba dando, quería metérsela, sentir su interior y parecía que ella tampoco aguantaba. Se levantó ligeramente y con su mano dirigió mi miembro para que entrara. Estaba tan caliente y húmeda. Se sentía tan rico estar dentro de ella.

    Lo metió hasta el fondo y comenzó a moverse lento y de forma rítmica. El gusto aumentó, pero quería más, quise tomarla y penetrarla lo más duro que podía. No pensaba en nada ni en nadie más, la deseaba a ella, a Jimena. Lo había hecho cuando me miró de forma picara en el carro, lo había hecho cuando se masturbaba en las escaleras, la deseaba ahora mientras ella se movía sobre mí.

    —Desde hace tiempo había querido que me hicieras esto —me dijo entre gemidos sin dejarse de mover—. Te vi mientras se lo hacías a Ori, cuando jugaron póker después —comenzó a apretarse los pechos—. Luego cuando se lo hiciste a Valeria. Quería que me cogieras y dejaras bien cogida.

    Sus palabras me excitaban, cerró los ojos y se agarró el cabello para dejarse llevar.

    —Cógeme, cógeme como lo hiciste con ellas. Dámelo todo, amor. Quiero sentirte por completo. Cógeme duro.

    Ya no pude más.

    La levanté para sacar mi miembro de ella y la lance contra la cama. Ella río. La tome de la cadera y la levante para volver a comerle el coño. Ella gimió sin reparo y se dejó hacer, ya no importaba su amenaza, ella lo quería y se lo iba a dar. Mientras comía su coño le di un par de nalgadas, cada una acompañada con un gemido por su parte.

    —Te voy a dar justo lo que querías —le dije mientras me ponía en posición y metía mi miembro en ella con una fuerte embestida.

    —¡Ah! —gritó con un gemido.

    No me contuve, quería que le diera duro y eso hice. Ella giró parte del cuerpo para pellizcarse los pezones mientras me miraba.

    —Así, así, dame. Quiero sentirlo hasta el fondo —me dijo y luego sonrió.

    Su trasero se sentía tan bien chocando contra mí. Quería sentir más de ella, quería disfrutar su cuerpo tan perfecto. Le di la vuelta y acaricie sus torneadas piernas, se sentían tan suaves. Besé su abdomen firme y lamí todo su cuerpo desde su pelvis hasta el espacio entre sus pechos. Los besé y masajeé con mis manos, había tenido razón la primera vez que los vi, eran un poco más grandes que los de Ori y cabían de una forma perfecta en mis manos. Chupe y mordí sus pezones, su gruñido de satisfacción me hizo jalar uno con los dientes. Me estaba volviendo loco, todo en ella era perfecto, incluso oír sus gemidos era diferente.

    Tome una de sus piernas y la coloque sobre mi hombro, haciendo que quedara un poco de lado para volver a penetrarla. Baje lo más que pude, sorprendido por su elasticidad, mi frente toco la suya mientras me movía. Sentía como mi cuerpo movía el suyo y escuchaba sus gemidos a la perfección pues estaban cerca de mi oreja.

    —Así, no pares… no pares… me encanta —dijo estimulando su clítoris mientras seguía dándole duro.

    Su mano tocaba mi pene de vez en cuando y eso mandaba más sensaciones a mi cuerpo. La apreté más contra la cama y le di lo más rápido y fuerte que pude. Llegó al orgasmo, su cuerpo se convulsionó debajo de mí y se mordió la mano para evitar gritar.

    No la deje descansar, continué penetrándola con fuerza. Sentí su mano arañarme el pecho, luego el brazo y al final la espalda, pero estaba tan concentrado que no le di importancia.

    —Ah… estás tan apretada —dije sintiendo como su vagina se volvía a cerrar sobre mi pene unos segundos después de su orgasmo.

    —Quiero que me lo des —me dijo bajando su pierna de mi hombro y apretándome más.

    Continúe con mi movimiento mientras sentía el orgasmo llegar.

    —¿Lo quieres?

    —Sí, sí, dámelo. Lo quiero.

    La penetre lo más rápido que pude, pero sólo dure unos segundos antes de que me saliera, poniéndome en posición para darle mi corrida. Para mi sorpresa, ella se levantó rápidamente, tomó mi miembro y se lo metió a la boca. Sólo necesite un par de chupadas antes de correrme. Hasta ahora, el mejor orgasmo que he tenido.

    Caí a un lado en la cama, completamente rendido. Jimena se acostó también, pero no a mi lado, sino a lo largo y dejando su pie cerca de mi miembro. Lo tocó con delicadeza, su tacto me dio como regalo unos cuantos cosquilleos agradables mientras mi erección bajaba.

    —¿Sabes? Realmente iba en serio lo que te dije —comentó.

    Gire la cabeza para mirarla, completamente extrañado.

    —Acerca que debes terminar con Ori.

    —¿Y estar contigo?

    Ella se rio ante el comentario, se levantó para ponerse las bragas y se sentó a mi lado, mi mirada se fue a sus pechos. Había sudado un poco y no lo había notado.

    —No quiero que te hagas ideas raras, ¿de acuerdo? La verdad es que no eres mi tipo —me dijo.

    —¿Ah no? ¿Y tú chantajeándome para que te cogiera qué fue? —pregunté levantándome y apoyándome en un brazo para verla mejor.

    Ella sólo levantó los brazos.

    —Uno, estaba muy caliente desde hace mucho, no había estado con alguien desde hace un buen rato. Dos, verte haciéndolo hizo que se me antojara y tres, realmente se veía que cogías rico y lo hiciste.

    Ella me giñó el ojo y yo me senté, colocando mi espalda contra la pared. En cierta forma sabía que debía sentirme mal, había vuelto a engañar a Ori, tan sólo unas horas después de haberlo hecho, pero al hablar con Jimena, sentía que quería llegar a algún lado.

    —¿Entonces admites que me viste las tres veces, incluso cuando lo estaba haciendo con Ori?

    —Bueeeno, en realidad te traía ganas desde antes —me dijo acariciando mi pierna desnuda, se sintió raro, pero a la vez íntimo y agradable—. Ella me contaba y contaba lo buen novio que eras y muchas cosas de ti. Un día me enseñó una foto tuya y pensé que al menos tenía que intentar tenerte para mí una vez. Si te soy honesta fue una suerte todo lo que pasó estos últimos días, de lo contrario no hubiéramos terminado así.

    Baje la mirada, avergonzado.

    —Pero volví a engañar a Ori, esto estuvo mal.

    Hubo un momento de silencio antes de que ella tomara mi rostro para obligarme a verla.

    —¿Lo ves? Es por esto que opino que deberías terminar con Oriana. Puedo ver que en verdad la quieres, pero una parte de ti ya no quiere estar con ella. Eres demasiado bueno para ella, y no me malinterpretes, es mi amiga, pero creo que te perdió en cuanto comenzó a ser demasiado posesiva y dependiente de ti.

    La mire sin saber que decir, sus palabras estaban tocando algo en el fondo de mi cabeza, algo que ya había pensado desde hace mucho tiempo.

    —Dime, ¿realmente veías un futuro con ella?

    Abrí la boca para contestar, pero aquella cosa en el fondo de mi ser me detuvo a pensar la respuesta.

    Sabía que me quería casar en un futuro, tener hijos, sentar cabeza, pero quería hacerlo con la chica adecuada. Recordé a Mariana y a Ankaret, la vez que había tenido un trio, y antes de ellas a Karina, mi primera vez. Con las tres había tenido varias experiencias bastante personales y sobre todo increíbles, pero con ninguna me había sentido conectado a un nivel demasiado profundo; sí, me habían gustado, pero con ninguna sentí que era LA chica. Y si lo pensaba detenidamente, con Ori era lo mismo. Eso era algo que me había mostrado coger con Valeria. Por mucho creí que Ori podría ser la indicada, cada vez que lo hacíamos se sentía bien, una conexión, un amor, la amaba. Pero poco a poco ese amor se fue apagando, su forma de ser tan manipuladora era la culpable. Tenía la sensación de que el sexo era lo que nos mantenía juntos, pues sentía que esa conexión que teníamos aún estaba ahí cada vez que lo hacíamos. Pero al hacerlo con Valeria… me di cuenta que no. Mientras mi miembro entraba en ella jamás pensé en Ori, y tampoco esta vez que lo había hecho con Jimena, vaya desde que la había visto en las escaleras masturbándose, quizá antes.

    —No —fue mi única respuesta.

    Jimena sonrió ligeramente, luego comenzó a acomodarme el cabello de una forma tierna y me sentí como hacía mucho que no lo hacía.

    —Estabas tan cegado por tu cariño a ella y al hecho de que no querías lastimarla que no te diste cuenta que te estabas haciendo daño a ti mismo. Es una verdadera lástima que tuviste que acostarte con alguien más mientras fueras su novio para darte cuenta de algo.

    Y tenía razón, ahora estaba claro, ya no amaba a Ori.

    —Yo sólo quería aprovechar mi oportunidad antes de que te dieras cuenta por tu cuenta —continuó Jimena alzando los hombros, luego se acercó y me dio un beso—. Espero que te haya gustado tanto como a mí.

    Y la verdad lo había hecho, mucho.

    Quise decírselo, pero ella tan sólo me empujó de la cama y se acostó.

    —Ahora vete, quiero dormir. Estoy muy cansada.

    Abrí la boca para decirle algo, pero en vez de eso sonreí. Tenía los ojos cerrados y una enorme sonrisa en la boca. Se había acostado con los pechos al aire y me deleite con esa imagen mientras volvía a ponerme mi ropa, tratando de recordar cada detalle de su cuerpo. Me dirigí a la puerta para irme, pero antes me di la vuelta y le pregunte:

    —Jimena, ¿crees que algún día podamos repetir esto?

    —¿Quién sabe? Puede que sí, puede que no. Sinceramente estaría dispuesta, pero sería cuestión de esperar y ver —dijo sin siquiera abrir los ojos.

    Sonreí por la posibilidad y salí del cuarto.

    A pesar de estar algo cansado tuve que esperar a que el resto de mis amigos regresaran para abrirles la puerta. Fueron unas cuantas horas algo aburridas pero las aproveche bastante, pues medite todo lo que había hablado con Jimena. También pensé en todo lo que había pasado y lo junte con los pensamientos que había tenido desde tiempo atrás. Al final llegue a una conclusión: debía terminar con todo esto.

  • Viaje a México

    Viaje a México

    Pasaron dos años para que el primo poblano hiciera el esperado viaje a México, durante muchos meses mi mujer y el mantuvieron contacto, tenían unas conversaciones muy calientes, recordaban la cogidota que se habían puesto, le decía que a la primera oportunidad vendría a visitarla, le preguntaba si iban a coger o por estar yo cerca ya no iba a querer.

    -Hola prima! Como estas?

    -Muy bien, ando en la calle ahorita!

    -Levantando suspiros canija!

    -Pues no sé, pero aquí ando!

    -Estoy seguro que si, estas bien buena, bien rica, han de tener sueños húmedos contigo!

    -Cálmate, estás loco!

    -Y si supieran lo desmadrosa, lo ardiente, lo cachonda que eres!

    -Pues que hago primo, me gusta cotorrear!

    -Y cotorreas a tope cabrona!

    -Eso si, me gusta llegar hasta el final, que la aventura sea completa, eso sí sin ningún compromiso!

    -Oye y que te dijeron de los chupetones?

    -Cabron! Mi madre por poco los ve y mi marido, quería hacerme el amor inmediatamente que llegue, pero hice que esperara hasta la noche, como también le encanta chupetearme lo motive

    a que me hiciera varios y así oculte los tuyos! (Obvio no fue así, ella me los mostró inmediatamente que me vio, se los remarque y me vine encima de ellos, me encanta verla marcada por otros)

    -Te la sabes eh, se nota que eres una mujer muy lista!

    Así eran sus pláticas, muy cachondas, en una ocasión no le mando mensaje, le llamo, yo estaba en la casa, vi el número de teléfono, decía primo, supe inmediatamente de quien era y se lo pasé, comenzaron una larga y caliente platica, nos metimos a nuestro cuarto, empecé a tocarla, traía un vestido así que no tenía ningún problema, le quite la pantaleta y comencé a mamarle la panocha, estábamos hirviendo, platicaba con su cogedor mientras su marido le atendía su vaina, yo tenía ganas de que le dijera lo que pasaba, que le dijera que yo sabía que se la había cogido, que sabía lo que habían hecho y que estaba encantado, se lo dije al oído y se negó rotundamente, después me hizo ver que no podíamos arriesgarnos de esa manera, que podía enterarse toda la familia, poco después colgó la llamada y nos pusimos a coger, hasta vaciar nuestras ansias! Es riquísimo coger con ella!

    Las pláticas continuaron un tiempo, yo quería ver lo que el primo portaba, le comenté a mi mujer y le pidió unas fotos, tardo mucho en mandárselas, era un poco reprimido en ese aspecto al ser de un pueblo, aún tenía muchos tabúes, pero al final se las mando,

    -Hola prima!

    -Hola!

    -Te acabo de mandar unas fotos!

    -Papito las estoy viendo ahorita, estas más que bien cabron, pinche primo! Todo eso me metiste!?

    -Así es primita y ya quiero metértelo otra vez! No se te antoja?

    -Claro que si, ojalá no tardes tanto en venir!

    -Te prometo que no y espero que cuando vaya, no te vayas a rajar, no sea que te vaya a dar miedo tenerme cerca de tu marido!

    -Veras que no, te voy a coger más ricooo!

    Me mando las fotos y vi que tenía muy buena verga, también era muy peludo.

    Las pláticas se volvieron muy esporádicas, casi ya no hablaban, hasta que un día me dijo…

    -Adivina quién viene para México?

    -No sé, ni idea!

    -Mi primo!

    -Tu primo? Tu cogedor?

    -Ese mérito, como ves?

    -Muy bien y que hay que hacer!?

    -Pues quiere verme, quiere cogerme! No sé si me des permiso!

    -Por supuesto que si mi amor, lo sabes, sabes que me fascina que te cojas a otros cabrones y más cuando están vergudos!

    -A mi también me gusta mucho andar de cabrona, andar en el desmadre, coger con el que sea y no tener ningún pedo contigo, es rico todo esto!

    Y llego el primo, una de mis cuñadas fue por el, yo estaba trabajando cuando se vieron, me cuenta mi mujer que sólo fue el saludo normal, nada de nada pasó, solo una pequeña mirada de complicidad, lo cachondo iba a empezar esa misma noche y yo iba a estar muy cerca, yo mismo iba a propiciarlo, claro con la ayuda de ella

    Le organizaron una comida de bienvenida, así que cuando regrese del trabajo estaban reunidos echando taco, mi mujer y mis hijos me recibieron, con el clásico besito de mis hijos y el delicioso beso de lengüita de mi mujer, siempre nos damos besos así, nunca de piquito, entramos al patio.

    -Hola mi vida. Cómo va la comida?

    -Muy bien! Te estoy esperando para empezar yo.

    -Empezar que cabrona!?

    -Empezar a comer!

    -Yo pensé que a coger!

    -No manches, eso después, ahorita no hay manera!

    -Ya tienes ganas de que te coja!?

    -La neta si, ya traía el antojo de él, cuando supe que venía y cuando lo vi, recordé la cogida que me puso y se me antojo más!

    -Que rico mamiii! No has platicado con el!?

    -Muy poquito, casi nada!

    -Vale, al rato planeamos algo!

    -Va! Déjame presentarte con el!

    Caminamos a donde él estaba

    -Primo te presento a mi esposo!

    -Mucho gusto, buenas tardes!

    -El gusto es mío! Que tal la estás pasando!?

    -Muy bien, muy muy bien, solo que estas canijas no compraron ni una cervecita!

    -Pues vamos por unas, que te parece!

    -Pues vamos, que pues!

    Fuimos por unas cervezas y nos pusimos a platicar, mi mujer se nos unió a la plática y no perdía oportunidad de lanzarle miradas coquetas, cuidándose de los demás, él se hacía el loco, solo de vez en cuando la miraba, yo ya tenía mi plan bien echo para sacarlos de ahí y ponerlos un rato solos, para que fueran poniéndose a tono.

    Las cervezas ya estaban por terminarse, así que le propuse ir por más, el acepto de inmediato

    -Acompáñanos mi amor!

    -Claro! Deja le digo a mis hermanas!

    -Qué te parece si compramos un tequila!

    -Me parece perfecto, no soy muy afectó a la cerveza!

    Todo estaba listo, íbamos a ir un poco más lejos por el tequila! Llegamos a la vinatería, estacione el carro antes de llegar, les dije que iba a comprarlo, él me dijo que me acompañaba

    -Aquí espérenme no tardo, quédate a cuidar el carro y a mi mujer, el lugar es un poco inseguro!

    -Ok, aquí esperamos mi amor!

    Me encamine a la vinatería, saque mi teléfono y le marque a mi mujer, ella contestó, pero no me dijo nada, ya se la sabe, sabía perfectamente lo que planeaba y no iba a dejar pasar la oportunidad!

    -Cómo has estado!?

    -Muy bien y tú!?

    -Deseando verte, deseando estar a solas contigo y luego con esas miradas que me avientas cabrona, me pusiste bien firmes ese rato!

    -A ver!!?

    -No chingues, como crees, va a llegar tu marido en cualquier momento

    -Se acaba de ir, no te preocupes!

    Escuche claramente como chocaban sus labios, se estaban caldeando!!!

    -Mmmmm, rico mamacita, que rico!

    -Ya extrañaba esto, desde que me avisaste que venías ando caliente! Con muchas ganas de ti, ganas de esta rica verga que tienes mmmmm, la tienes bien dura, que rica se siente!

    -Así me pones cabrona, así me pones ahhh, ahhhhh!

    -Y sigue igual de gorda!?

    -Igual, ahorita creo que más, con lo caliente que ando!

    -A verla!

    -No chingues, va a regresar tu marido, como quieres verla, nos va a cachar! Además si la saco no va a ser solo para que la veas!

    Ya llevaban cerca de diez minutos agasajando, cachondeándose, yo estaba hirviendo al estar escuchándolos, ya pensaba regresar, cuando escuché que quería sacarle la verga, sabía lo que seguía, se la iba a mamar, mi cachorrita iba mamarle la verga y no iba a parar hasta que le sacara la leche.

    Escuché el sonido del asiento al ser abatido para recostarse

    -Pues claro que no solo es para verla, quiero gozarla, sentirla, chuparla!!!!

    -Pues dale mamacita!

    -Ayy papá que rica cosa tienes, mmmmm, deliciosa verga!

    Escuchaba claramente como se la estaba mamando, me asome para tratar de ver algo, pero no se veía nada, solo yo sabía lo que estaba pasando dentro de mi coche

    -Ahhhhh mamacita que rico te la comes, ahhhhh, uuuyyy, uuuu, que ricooo, ya mami me vas a sacar la leche!

    -Y luego porque no, es lo que quiero tu lechita papi! Dámela anda!

    -Si te la doy mami, pero tu también dame de la tuya, déjame mamar tus chiches!

    -Pues chupallas! Ahhhh, así así papi, uyyyy, me las vas a marcar cabron, ahhhh, hijo de tu madre, me vas a dejar bien chupeteada!

    -No te gusta!?

    -Siiii, me gusta mucho, Ahhhh, así, asiiii, mmm!

    -Ya estás bien mojada!

    -Si papi, estoy hirviendo! Tócame, tócame asiiii, ahhh, no mames que bien! Deja bajarme el pantalón para que puedas tallarme bien!

    -Si mamita, quiero sentir tu panocha, quiero sentir tus jugos!!!!!

    -Ayy siiiii, siiiii papi, que ganas de que me cojas tengo, que ganas de tener tu verga bien adentro!

    -Yo también chiquita, te juro que no me importaría cogerte aquí mismo!

    -Al rato papi, al rato me la metes todita, ahorita dame tu leche en mi boca, dámela, dámela!

    -Siii mamita, Siii, ahhhh tómala, tómala, me vengo, me vengo mamita!

    -Mmmm, deliciosa, deliciosa tu leche!

    -Ooooh, ohhhh!

    -Acomódate, ya no debe tardar Jorge!

    -Yo hasta perdí la noción del tiempo, de milagro no nos agarró en la movida, no chingues!

    -En esa vinatería siempre hay gente comprando, no te preocupes por eso!

    -Quiero cogerte!

    Entonces me hice el aparecido…

    -Aquí está el tequilita, hasta cola había!

    -Si tardaste papi!

    El carro no olía, apestaba a sexo, a semen, mi mujer traía su carita brillosa por lo caliente y su pelo muy desordenado, nos enfilamos rumbo a la casa, yo busque su mano, necesitaba tocarla, necesitaba sentir su calentura, sabía que necesitaba coger, se había puesto muy cachonda, ella discretamente llevó mi mano a sus piernas, sentí su carne, no se había subido el pantalón, empecé a acariciarla y lo que sentí fue algo que me hizo vibrar al máximo, traía toda la leche de su macho embarrada en ella, suavemente la tocaba, quería echarme encima de ella, quería gritarle a su primo que sabía perfectamente lo que habían hecho, decirle que sabía que mi mujer era su puta, decirle que estaba llenando mis dedos con su leche, con los mocos que le había dado minutos antes, pedirle que se la cogiera… Pero tuve que mantener la calma, no sabíamos cómo iba a reaccionar, así que no dije nada, seguí llenando mis dedos de semen, estaba excitadísimo, más bien estábamos, a mi mujer le encanta compartirme lo que hace, se acurrucó a mí, estaba ardiendo, quería verga, se había quedado con ganas, lamía mi oreja y me dijo…

    -Me coges papi!?

    -Claro que si mi vida, por supuesto! Ahorita que lleguemos nos vamos a nuestro cuarto un rato!

    -Siii amor!

    Llegamos a la casa y ella le dijo a su primo…

    -Te quedas en el cuarto que era de mi mamá primo, para invitarte a desayunar!

    -No se prima! Que dice tu marido!?

    -Que paso, claro que te puedes quedar, no hay problema, para que almorcemos y nos echemos una buena platicada!

    -Va! Ahorita le digo a tu hermana que me quedo aquí!

    Sabía cuál era el plan de mi cachorrira, sabía que no iba a quedarse con las ganas de que la montara, pero antes iba a ser yo el que calmara un poquito sus ansias, al llegar a la casa nos metimos a nuestro cuarto, para cogernos, al descubrir sus pechos, vi dos tremendos chupetones, muy marcados, rojos, mi calentura subió a niveles altísimos, inmediatamente la penetre, empecé a bombearla intensamente, no podíamos hacer mucho ruido, le decía bajito…

    -Te lo vas a coger mami!?

    -Tu qué crees papi, tu qué crees, ahhhjjjj, dame, dame papi, dámelo duro!

    -Cabrona que rico, así te va a tener, así te va a dar verga también el verdad!

    -Si papi, siiii así mismo me va clavar, así como me tienes tu, así me va a tener, también me va a empinar, le gusta mucho darme empinada!

    -Ay chiquita que rico, me encanta que te cojan, me encanta! Ahhh, que sabrosa estas, quiero que te haga más chupetones mi amor, quiero que te deje bien marcada!

    -Siiii papi, si a él le gusta mucho chupetearme, por eso no te preocupes, cógeme papi, cógeme, en lugar de bajarme lo cachonda, me estas poniendo más!

    -Ya vamos para allá abajo, no quiero venirme, quiero tener leche para chaqueteármela al rato que estés cogiendo!

    -Como quieras papi, como quieras! Pero sigue dándome otro poquito por favor!

    La seguí bombeando otro rato, después bajamos a la reunión, ya estaban un poco tomados, más o menos a la una de la mañana, empezaron a irse algunos familiares, llegó el momento en que la hermana de mi mujer y su esposo, se despidieron

    -Ya nos vamos gente, mañana nos vemos para almorzar! Vámonos Ramiro!

    -Aquí me quedo Martha, me invito Jorge a desayunar y pues eso es temprano, aquí los espero para que almorcemos!

    -Órale pues, ahí que te acomoden en un cuarto!

    Ya todo estaba listo, ya solo estábamos nosotros y mis hijos, solo quedaba dormirlos, para que mi mujer fuera cogida por su primo, vi que le hablaba, cuando nos acostamos según a dormir, le pregunte que le había dicho…

    -Que mejor buscáramos otro momento para estar juntos, que era muy peligroso, contigo en la casa, le dije que estabas cansado y que durmiéndote ya no despertabas!

    Mi mujer es mi mejor amiga, compañera de aventuras, aventuras que ella misma se fabrica, así que todo estaba hecho, cuando mis hijos se durmieron.

    -Ya bajo papi!?

    -Si mi amor, ya se durmieron los niños!

    -Vengo al rato mi vida!

    -Si chiquita, tárdate lo que quieras!

    -Vaya que me voy a tardar, aguanta mucho tiempo cogiendo!

    -Quítate ese pantalón, ponte una de tus falditas ricas!

    -Cómo crees mi amor, ya es mucho descaro! No crees!?

    -Descaro!? No manches mi amor, va a cogerte, sabe que eres una putita, vístete como una putita, además te lo estoy pidiendo yo, me gusta mucho que te cojan así y sabes que le va a gustar mucho verte así!

    -Si lo sé! Que te parece esta mi amor!?

    -Ándale, ándale mamita esa está muy, muy bien, se te ven deliciosas tus piernas y tu culo se ve increíble! Quiero esta panochita bien abierta cabrona!!!

    -Así te la voy a traer papi, te lo aseguro! Bueno, ya me voy, vengo al rato!

    -Ese rato entre al cuarto, abrí la ventana y un poquito la cortina, prendes la luz del buro!

    -Cabron, entonces vas a verme!

    -Tu crees que me lo iba a perder, quiero verte montando a ese macho, quiero verte mamando su verga, también quiero escucharte, quiero oír los gemidos que te va a provocar!

    -Buenooo! Nada más no vayas a hacer ruido!

    Salió, mi mujer salía de nuestra recamara para irse a coger con un macho, para ir a que le ensartaran una verga que no es la suya, salía a coger como toda una puta, yo espere solo un minuto, fui inmediatamente a la ventanita que había en ese cuarto, al principio no podía verlos, me di cuenta que solo se veía la mitad de la cama, quise mover la cortina, pero me contuve, en una de esas él se daba cuenta y todo iba a irse al caño, tenía que esperar a verlos, para esperar el momento que él estuviera de espaldas, para poder moverla y ver la cama completa, no quería perderme ningún detalle de la cogida que le iba a poner!

    -No chingues, estas bien buena!

    Escuche que le decía a mi mujer, casi inmediatamente los vi, iban hacia la cama, aproveche para abrir más la cortina, estaban besándose, se besaban intensamente, le sobaba sus nalgas, sus pechos, ella no se quedaba quieta, sus manos estaban acariciándole su fornido cuerpo, se daba gusto tocándolo, iba y venía por su cuerpo, obviamente también le tocaba la verga, vi que algo le decía, ella inmediatamente se separó de él y camino por el cuarto modelando su vestimenta, incluso hasta le bailo un poco, mostrando todo lo puta que era, le gustaba mucho su primo y quería hacerlo gozar al máximo, el la veía y se sobaba la verga

    -No mames Ivonne, te ves espectacular con esa falda, estas muy bien, que culazo tienes!

    -Me la puse para ti amor, exclusivamente para ti!

    -Siempre admire tu cuerpo, siempre quise estar contigo, sabía que eso era imposible, siempre que ibas al pueblo buscaba la manera de estar cerca de ti, para poder verte, me gustaba mucho como olías, tienes un aroma delicioso, además te vestías muy bien, cuando me imagine que algún día iba a tener la oportunidad de tenerte así como ahorita, lista para ser mía, dispuesta a entregarte a mí, sabiendo que ya lo has sido, sabiendo que todo esto ya lo probé, que ya tuve mi verga dentro de ti!

    -Ayyy papito que rico, a poco todo eso piensas de mí!

    -Eso y más mamacita, desde chamaco te deseo bien cabron, la neta nunca imagine que algún día mis sueños se iban a hacer realidad! Jamás imagine que iba a poder tenerte así como te tengo ahorita, lista y dispuesta a ser cogida por mi!

    La tomo de los brazos y le dio dos vueltas, admirando su cuerpo, deleitándose con su figura, saboreando lo que se iba a comer, inmediatamente empezó a caldeársela, ella respondió como sabe y le gusta, se besaban intensamente, veía como ella abría la boca para recibirlo, separaban sus labios para que sus lenguas pudieran saborearse, para que pudieran sentirse, mi mujer es especialista en dar ese tipo de besos, su lengua es una víbora buscando placer, entre beso y beso, se estaban desnudando, mi cachorrita ya le había quitado la camisa y estaba bajando su pantalón, cuando libero su verga, no espero más, se bajó a mamársela, ya con la verga en su boca, el la fue acomodando hasta que la tuvo completamente hinchada, se veía increíble, con los ojos cerrados chupaba y chupaba el mástil de su primo, lo tenía sujeto con una mano y se regodeaba dándole vueltas con su lengua a toda la cabezota del tronco, realmente era muy grueso

    -Mamiiii que rico mamas, ahhhh, si, si, así mami! Que bien lo haces!

    -Me gusta mucho, es delicioso mmmm!

    Estuvo un buen rato mamándosela, él ya la sujetaba de sus cabellos y le metía la verga en la boca, no lograba que se la comiera toda, era muy gruesa y larga, se la sacaba completamente y se la pasaba por toda su cara, ella lo lengüeteaba cuando podía, le golpeaba la cara con el pito, le ponía los huevos y se daba gusto pasándoles su lengua

    -Me vas a hacer venir!

    -Aun no papi, aguanta mmmmm, tu eres bien aguantador, la quiero así de dura, para que me cojas!

    -Por eso no te preocupes, te la puedo dar hasta tres veces, sin que se me baje y traigo mucha leche que darte, me reserve muchos días para ti!

    -Entonces dámela papi, dame tu semen, me gusta el sabor de tu leche, dámela!

    Empezó a bombear su boca, un poco más rápido, lo justo para que no se atragantara, ella lo detenía a veces para darse gusto mamando como le gusta, dándole lengua a todo el tronco y la cabezota

    -Dámelos ya papi, damelos!

    -Ya ahhhhjjj, ahhhh que rico, tómalos mami, comételos todosss!

    -Mmmmm, imposible papi, echas muchos, ahhhh!

    La tenía tomada de la nuca y empujaba suavemente su verga dentro de su boca, se la estaba llenando de leche, ella se zafo y el siguió vaciándose, se la sacudía y golpeaba suave su rostro, ella volteo un poco y pude ver las gotitas de semen, todo estaba resultando sumamente caliente, estaba masturbándome ricamente viendo lo que ocurría!

    El macho levantó a mi esposa, la acostó en la cama, la abrió de piernas, se la iba a meter, pero ella lo detuvo

    -Ponte el condón, no manches, así no me la vas a meter!

    -Tantito mi amor, ándale!

    -Nooo, como crees y menos así como estas de lechudo, ponte el condón!

    Ella se levantó para traer el condón, antes de ponérselo no perdió la oportunidad de tenerlo nuevamente en su boca y le dio otra corta pero rica mamada, a ella le encanta mamar y si es una verga como la de su primo aún más, le puso el condón y se acomodó para recibirlo, ella misma le abrió las piernas….

    -Auuu despacito papi, ahhhh, oooo, ouuuu, siiii, asi, asi, no manches ahhh, papi, que rico, que rico, así, así, así, dame más, dame más deliciosa verga que tienes, no manches

    La manera en que la cogía era frenética, la ensartaba fuertemente, con las piernas abiertas a su máxima capacidad, los sonidos producidos por las embestidas, retumbaban en mi cabeza, el chapoteo era intenso, la humedad de su panocha producía el clásico sonido de una cogida…

    Plap, Plap, Plap!

    Se detuvieron un poco, solo para cambiar de posición, el se acostó y ella lo monto, la verga se veía imponente, gruesa, larga y bien parada, era una locura verla cabalgar esa reata, perdí la noción de cuanto tiempo duraron cogiendo, hasta que..

    -Me voy a venir!

    -Si papi, siii dámelos, dámelos!

    -Yaaa, ahhhh, tómalos, tómalos todos!

    -Sigue papi, sigue, sigueee, me estoy viniendo, me estoy viniendo!

    -Si ya de por sí los movimientos eran fuertes, lo fueron aún más, hasta que poco a poco fueron cesando, se habían vaciado los dos, había logrado que ella también se viniera encima de su verga, se recostó en la cama, se veía deliciosa acostada a un lado del macho, pensé que ya había terminado, pero faltaba lo mejor, aún faltaba más de esa noche, creí que se iban a levantar para acomodar sus ropas, pero que va, el inmediatamente busco su panocha, se la sobaba suavecito, acariciaba sus piernas, mamaba sus pechos, ella lo tomaba de la cabeza

    -Puedo chupetearlos!?

    -Mmmm, auuu, si!

    -No tendrás bronca con tu marido!?

    -No te preocupes hazme lo que se te antoje, ahhhh!

    Le encanta marcarla, le encanta dejarla bien chupeteada a ella no le gusta mucho, pero a mi si, así que lo permite para que yo disfrute ver su cuerpo marcado por sus machos, sabe que es un deleite descubrir cada uno de puntos rojos, muchas veces me vengo encima de ella llenándola de leche observando sus marcas, vi como devoraba sus pechos, se tomaba mucho tiempo en cada uno, llenándolos de saliva, poniéndolos rojos, rojos, mientras mamaba sus pechos, metía y sacaba sus dedos de la panocha, ella abría sus piernas al máximo, recibiendo mucho placer, ella misma lo fue bajando a su sexo, le chupo todo su cuerpo, mientras llegaba, vi como se cimbraba cuando empezó a mamarla

    -Ahhh, oooo, mamás riquísimo ahhh

    Le estaba poniendo una buena mamada, tenía sus piernas abiertas al máximo, ya se la había cogido y ahora le estaba mamando la panocha, vaya que la estaba haciéndolo gozar, ella se apoyó en sus codos levantándose de la cama y entonces nuestras miradas se encontraron, puro placer vi en sus ojos, lo estaba disfrutando enormemente, me cerró el ojo y leí en sus labios un «Te amo» y volvió a lo suyo, a seguir disfrutando del macho, que no dejaba de mamar

    -Auuu papi, que rico ahhh, ahí, ahí chúpame si!

    -Te gusta ahí mami!?

    -En todo mi sexo, pero ahí está mi punto, ahí me gusta muchísimo más, ahhh, si me chupas ahí seguro que me haces venir!

    -Mmmm, pues no voy a parar hasta que me bañes con tus jugos, mmmm, deliciosa tu cosita mi amor!

    Se esmeraba bastante dándole lengua, iba y venía por su panocha, en un momento dado la puso de lado y chupaba también su chiquito, eso la hace enloquecer, vi que se abría sus nalgotas para que el tuviera acceso a total a su chiquito

    -Ahhhh, si papi, así me encanta ouuu, si así papá, así, asiii, que rico, que rico, no manches!

    Ya la tenía hirviendo, estaba súper caliente, se le puso de perrito y el continuo, le paraba las nalgas y se las abría para que le pudiera chupar todo su culito, si había una manera de culearla era esa y yo estaba a punto de presenciar por primera vez como le daban verga en su culo, ya varias veces me había contado que le daban por atrás, pero nunca había tenido la suerte de verlo, ella misma le abrió las nalgas y se lo pidió!

    -Dámelo, ya dámelo papi yaaa!

    -Puedo sin condón por ahí!?

    -Si papi, por mi chiquito si, hazlo como quieras!

    La acomodo para que no hubiera problemas para metérsela, acercó su verga y empezó a penetrarla, se veía como se esforzaba para romper la resistencia, yo estaba extasiado, me masturbaba evitando venirme, quería seguir jalándomela, quería seguir con la excitación a tope

    -Auuu, mojalo tantito mi amor, lubrica tu verga!

    No habían preparado ningún aceite o lubricante, así que sin decir agua va, se la metió en la panocha

    -Ahhh mendigo, pero no conmigo, lubrícalo con otra cosa!

    -No hay más mi vida, tu déjate solo un ratito déjame disfrutar de ti así naturalito, sin plástico, solo nuestras carnes, ahhhh, así así mami, así siente mi verga!

    -Auuu que rico es esto, así así, así!

    Buen rato la estuvo cogiendo, después saco la verga de su panocha y la apunto a su chiquito, ahora si estaba bien lubricada, ahora si iba a chiquitearla, veía el mástil entre sus nalgas, cada vez veía menos esa verga, porque se estaba clavando en el cuerpo de mi mujer, por el lugar más deseado por todos, ahora sus cuerpos estaban completamente unidos, toda la verga estaba en su culo, ella gemía suavemente, no permitía que él se moviera, estaba acostumbrándose al invasor

    -Auuu despacito, despacito papi, ahhhjjj, despacito, ahhhh, ouuu!

    -Si mami, ya lo tienes todo adentro mi amor, deja moverme suave, así, así, suave, que rico ahhh.

    Comenzó a bombearla, primero lenta, muy lentamente sacaba y metía su verga, poco a poco fue incrementando la velocidad y la fuerza de sus embestidas, hasta convertirse en un pistoneo tremendo, mi esposa lanzaba sus caderas hacia atrás para hacer más profunda la penetración, estaban dándose con todo

    -Así, así papi, así dame, dame tu verga, así ahhhh, no pares, no pares dámelo, dámelo, dámelo, ya vente papacito, ya vente mi amor, yaaa, uuuu, si así papi, ahhh!

    -Te la doy mami, te la doy si, si todos todos en tu culo mami, ahhhh que delicia, que delicioso es coger contigo, no manches ah uf

    Le había vaciados toda su carga de mocos en su chiquito, su culo ahora estaba repleto de semen, yo no pude evitar venirme también, descargue en el suelo toda mi leche, tembloroso miraba como el sacaba la verga del culo y se recostaba, ella se recostó en su pecho

    -No manches cabron, que cogida me diste, estoy escurriendo, me dejaste cansadisima!

    -Pero a gusto, que no!?

    -Por supuesto que si! Bueno me voy, ya es tardísimo y mis hijos tienen clases

    -Te veo mañana!?

    -No sé! A qué hora?

    -Tu dime a qué hora te puedes escapar, para irnos a un hotelito que conozcas!

    -Al rato nos ponemos de acuerdo!

    Yo ya estaba en la cama, cuando entro, me comento que quería verla a otro día y por supuesto que se vieron ese día, la llevo a un hotel a cogerla y el día que se iba a ir a su rancho, estuvieron juntos todo el día, él había dicho a la familia que iba a salir por la mañana, lo cierto es que se fue ya entrada la noche, cinco días estuvo en México, tres fabulosas cogida le puso a su primita, a mi esposa y su aventura por supuesto que iba a continuar…

  • Encuentro con Alexia de Coatza, en el puerto de Veracruz

    Encuentro con Alexia de Coatza, en el puerto de Veracruz

    Este relato que les quiero compartir viene a mi mente el recuerdo de Alexia (Nombre cambiado para cuidar la identidad de la protagonista) debido que hace un par de días me llegó una notificación a mi cuenta de ‘Linked In’, la cual indica que me he aparecido en la búsqueda que hicieron dos personas, por curiosidad entro a ver quiénes eran esas personas, y resulta que una de ellas era un ex compañero de trabajo y la otra persona que me buscó, fue una chica que conocí hace años, ella fue mi segunda relación de novios a ‘distancia’.

    Por cierto, en el perfil de ella en esta red de contactos puede ver su foto actual y aunque obviamente ha madurado, sigue siendo una hermosa mujer y la madurez le da un toque cachondo, aún recuerdo muy bien como cuando nos vimos por primera vez y ella rondaba los 20 años y yo era mayor que ella con una diferencia de edades de 5 años más que ella.

    Como adelanto le diré que después de nuestra relación y después de muchos años, una vez ella me sorprendió con un correo, era vísperas de navidad hace unos 11 años, que me mando un saludo, en esa breve charla me dijo que recordó esa primera vez que nos vimos y lo que vivimos, que aún conservaba el regalo que le hice esa primera vez (sinceramente no recordaba ese detalle). Hoy que nuevamente vuelvo a saber de ella gracias a Linked In, donde veo que ella busco o vio mis datos, me dio gusto saber de ella, y ver su foto me motivó el recordar y platicarles esta experiencia que viví con esta hermosa mujer.

    A ella la conocí creo que por alguna charla en un chat, era el año 2001 cuando conocí a una hermosa y ardiente costeñita del sureste de México, de la región petrolera de Coatzacoalcos. A la que por discreción la llamaré Alexia para resguardar su identidad. Yo trabajaba en la ciudad de de México, cuando tuve la oportunidad de ligar con ella en un romance a larga distancia, ella me había comentado entre nuestras largas charlas por la red y telefónica (me encanto su voz, que era sexy y cachondo con ese tono costeño) que recientemente había salido de la escuela y que estaba trabajando en una de las empresas de Pemex estaba iniciando su carrera profesional y vaya que ha tenido éxito ya que actualmente tiene un cargo relevante dentro de la institución, oriunda de un pueblo pequeño cercano a la cabecera Coatzacoalcos, ya casi independizada de su familia ya que ella entre semana vivía en la ciudad petrolera de Coatzacoalcos, Veracruz y los fines de semana iba a su casa.

    Nuestro relación de cyber novios fue creciendo día con día, nos hacíamos llamadas nocturnas románticas, donde nos pasábamos largas horas pegadas al teléfono en la noche soñando con algún día poder encontrarnos y hacer realidad nuestras fantasías.

    Aunque esa relación de “cyber novios” era un tanto efímera tal vez era lo que alimentaba aquellas relaciones de la época, el velo de la incógnita que te hace desear que algún día se lleve a cabo el encuentro deseado, no conoces a la persona físicamente, tal vez en línea y por teléfono te estas haciendo una idea de quién es esa persona del otro lado, pero no es al 100%, tuvimos un romance a “distancia” y cada que podíamos estábamos en comunicación aunque saliera cara la cuenta del teléfono (en esa época la llamada de larga distancia eran facturadas al precio de oro el minuto) pero internamente sabía que no debía perder las esperanzas y que valían mucho más la pena la espera por ella, aguardando la posibilidad de algún día conocer en persona a mi “novia”.

    Mientras tanto disfrutamos que me mandara fotos de ella, alguna donde estaba en una alberca o conviviendo con sus amigas donde se veía hermosa, poco a poco me encantaba esa bella chica, ya que indudablemente era una chica de bonito cuerpo, alegre y sensual.

    Poco a poco nos fuimos conociendo, un día que teníamos nuestras llamadas de fin de semana las cuales eran de muchas horas, le propuse encontrarnos para hacer realidad nuestra fantasía, pues ya éramos “novios” pero queríamos dar un paso más a nuestra relación y poder tocarnos y besarnos, para ese entonces nuestras pláticas eran muy normales y con un toque de cachonderia soft, sin ser tan sexosas las sesiones telefónicas, ya estábamos ilusionado el uno del otro.

    Le sugerí el poder reunirnos, pero la distancia entre la ciudad de méxico y coatzacoalcos era de aproximadamente 10 horas. Por lo que si yo quería hacer un viaje hasta su ciudad, iba a ser un viaje súper cansado y express y no podríamos disfrutar de nuestro romance, así que le propuse que nos encontráramos en un punto medio, y para ello se me ocurrió la ciudad del puerto de Veracruz la cual quedaba para ambos casi a la mitad de camino ahorrándonos ese tiempo para estar juntos y disfrutar del romance esos días.

    Con un poco con desconfianza y dudas ella aceptó mi propuesta, y acordamos una fecha para ese encuentro, iba a ser un fin de semana con puente (día festivo no laborable) para poder disfrutar de nuestro encuentro deseado, por mi parte no quería que esa primera cita fuera en una habitación de hotel, deseaba algo más íntimo, así que me di a la tarea de investigar la renta de un departamento por los días que estaríamos en el puerto, podríamos estar en nuestro nido de amor, no quería un hotel donde ella se sintiera intimidad y del que nos estuviéramos cuidando de miradas indiscretas, ya que éramos muy jóvenes y no estábamos casados, así que mejor un departamento donde pudiéramos hacer lo que quisiéramos.

    Conseguir rentar un departamento pequeño que tenía lo justo y necesario para ser nuestro nidito de amor, el cual estaba muy cerca del centro, y a unas cuadras del malecón del puerto y de la zona turística, en las fotos se veía muy agradable y la renta era por día, era el sitio perfecto para nuestra primera cita, hice la correspondiente contábamos los días para encontrarnos por fin.

    Para mi Alexia fue mi segunda cita con chicas que conocí por internet hasta ese momento y que no eran de mi localidad, anteriormente tuve otra novia, a la cual visitaba continuamente en el puerto de Veracruz, y por ello sabía que el puerto era el escenario ideal para pasarla románticamente en el malecón con la chica amada.

    Por fin la fecha acordada se cumplió, para no desperdiciar tiempo viajaríamos viernes, para poder tener más tiempo de estar juntos, así que a medio día ya estaba abordando un autobús de la ciudad de México con destino a a la ciudad y puerto de Veracruz, que para los que han leído otros de mis relatos sabrán que soy del estado de Veracruz, en la zona centro, y Alexia la protagonista de esta historia, es de la zona sur del estado así que somos paisanos.

    El transcurso del viaje se me hizo largo hasta que llegué a la terminal de autobuses en el puerto, ya era como 7 de la noche, después de un viaje de aproximadamente 5 o 6 horas. A los pocos minutos arribó el autobús donde Alexia llegaría, una ilusión y alegría muy grande nos inundó el reconocernos y por fin tenernos frente a frente, muy cariñosa me abrazó y me beso, lo típico con un poco de charla en la terminal y con aquel clima tropical que en mi persona hacía estragos, para ella el clima era natural al estar acostumbrada al clima caluroso de la costa.

    Tomamos un taxi para nuestro alquiler, que ya nos esperaba, me imaginaba que esa noche iba y debía ser larga. Imagínense viernes 7 de la noche, en un lugar tan romántico y especial como lo puede ser el puerto de Veracruz, dos jóvenes que nunca nos habíamos visto y esa noche estábamos cumpliendo nuestro más fantasía más anhelada desde que iniciamos la relación, sin duda puedo confesar que desde el primer momento en que la vi en fotos desee poder besarla, acariciarla tenerla entre mis brazos y hacerle el amor a aquella hermosa chica que por teléfono o correo tenía palabras bellas y a veces cachondas que me ponía caliente de solo pensar en poseerla y mientras hablábamos por teléfono o por MSN, a veces me acariciaba la verga pensando en que era ella quien lo hacía y esa noche no podría desperdiciar la gran oportunidad, sabía que ella también lo deseaba y si no de eso me tenía que encargar, por lo que no debía ser precipitado, primero la cita donde la debía cortejar y ella poder tomar la decisión si deseaba estar conmigo íntimamente o no sería el caso, ese era el dilema.

    Por fin llegamos al departamento que se encontraba muy cerca de la zona del malecón, así que entre caricias y mimos llegamos abrazados a nuestro recinto, bajamos las maletas y nos instalamos, era una casita muy modesta con todos los servicios, no necesitábamos más, como si cumpliéramos una fantasía de vivir juntos por primera vez.

    Una vez que nos instalamos, entre besos y platica felizmente nos preparamos para salir a dar la vuelta en esa noche hermosa que estaba ideal para el romance y teníamos mucho por hacer y platicar, conocernos más allá de las pláticas que habíamos tenido por teléfono, así que nos dirigimos al malecón, mientras nuestra plática era acompañada por la luz de la luna y el mar plácido con su sonido de las olas rompiendo en la playa, nos instalamos en un lugar del malecón donde nos pareció la mejor vista aunque eso no importaba, realmente el estar juntos abrazados era lo más importante en ese momento, la tenía acurrucada en mi pecho, mientras platicamos de nuestras vidas con la finalidad de conocer nuestros gustos, experiencias, y cuestiones de trabajo que enriquecen nuestra percepción de cada uno.

    Previamente había comprado unas latas de cerveza para estar refrescarnos un poco e ir rompiendo el hielo, el calor era intenso y aunque la brisa marina refrescaba, el cachondeo de los besos y caricias se fueron avivando en esa velada única, las horas se nos fueron pero no queríamos que esa noche romántica terminara y creo que ya estábamos bastante excitados en ese instante y ya era de madrugada, por mi parte si me ilusionaba hacer el amor con Alexia, mi verga estaba mas que radiante por conocer la intimidad de ella, así que ya calientes regresamos a nuestro nido de amor temporal previo pasamos a comprar a una tienda de conveniencia otra dotación de cervezas para disfrutar esa noche, ya entrando a la casita nos fundimos en besos y caricias, y poco a poco la iba desnudando por el departamento mientras nos comíamos a besos, mientras ella se colgaba de mi correspondiendo a mis caricias, nuestras ropas iban cayendo regadas por las habitaciones del departamento y no había palabra fuera de lugar solo caricias y gemidos cargados de sexualidad éramos dos jóvenes que anhelamos dicho encuentro desde hace muchos días, antes de continuar describiendo el encuentro déjenme decirles que no soy un tipo alto, pero ella era más unos centímetros más bajita que yo, pero con un cuerpo de uva, muy rico y bien definido, de su rostro muy bonita aparentaba menos edad de los que ya tenía, parecía una chica menor a los 18 años aunque ya tenía más que eso y su complexión física le ayudaba a aparentar ser de menor edad.

    Continuando con el relato, ya semidesnudos solo en ropa interior nos besábamos aforadamente como si quisiéramos comernos el uno al otro, por mi parte ya tenía mi verga erguida como mástil de aquellos buques que vimos en el puerto. En nuestro recorrido por el departamento la recargue contra la mesa de comedor que había en medio de la habitación, entre besos y caricias, le fui besando su pecho que sabía a deliciosa fruta tierna, con unos pezones ricos que ya estaban más que erguidos por la excitación que le producía mis caricias, la senté sobre la mesa del comedor ya solo tenía un calzón tipo bikini de lencería color negro y su bra del mismo color y textura, del cual hábilmente deslice hacia abajo sus copas par a liberarlos completamente y poder besar sus senos sin barreras, mientras la besaba, mi verga ya estaba justo donde quería estar, frente a su ardiente panocha que aún estaba enfundada en esa prenda íntima, le acariciaba la espalda y llegaba con mis manos hasta sus nalgas así abrasados, mi verga hacía intentos por penetrar la tela de su prenda íntima, mientras ella solo hacia su cabeza hacia atrás disfrutando mis besos y caricias, con una mano me abrazaba y con la otra mano acariciaba mi verga y la dirigía hacia su cueva, tratando de hacer a un lado su diminuta prenda. Aprovechando que la tenía rodeada con mis brazos le desabroche su brasier, el cual una vez desabrochado liberó a sus dos hermosas joyas, ahora si podía chuparlos y lamerlos enteramente. Me dediqué a saborear sus dos ricos botones color café obscuro, mientras ella solo gemía y acariciaba con sus manos mi cuerpo, tratando de meterse mi verga en su ardiente panocha. Baje por su pecho siguiendo la ruta del placer de ese encantador cuerpo hasta llegar al filo de su bikini, entre besos de mi parte alrededor de su prenda, aspirando sus aromas. Mientras que la recostaba en aquella mesa del comedor que era amplio y fácilmente cabíamos los dos, con su cadera al borde de la misma, como si se tratara de una camilla de consulta ginecológica la tenía a esa hermosa doncella frente a mi, casi desnuda y con las piernas abiertas y con las rodillas al aire, su panochita solo era cubierta por la tela de su bikini negro que parecía una gruta inundada de sus jugos internos.

    Bese sus piernas y pelvis, para ir haciendo lentamente a un lado su prenda, la cual no quise quitar abruptamente ya que estábamos en el juego previo de la seducción, hice con mis dedos a un lado la tela suave de aquel encaje, logrando observar una papaya dulce y suave al tacto, con poco vello púbico, ella lo tenía bien arreglado, supongo lo arreglo pensando que esa noche tendríamos un encuentro íntimo, me imagino que se aseguró que en nuestro primer encuentro debía dar una grata impresión, se agradece la delicadeza de las chicas por su esmero y cuidado íntimo, y en verdad no me iba a limitar en mamar esa rica panochita lo cual fue parte de mi adiestramiento y perfeccionamiento en mamada de panochas como me lo ha confirmado Pita mi amiga de jalapa.

    Estuve dedicado a lamer su cuevita, chupar sus labios íntimos y jugar con su clítoris, mientras ella solo gemía y contoneaba sobre la mesa, con mis labios y lengua hurgaba el interior de su vulva que tenía un delicioso sabor producto de los jugos de su humedad que ya al igual que yo estábamos deseosos por dar ese paso, así que me pegue a su panochita la cual llene de saliva y sus jugos me puse a succionar su clítoris y cada que lo hacía o metía en su interior mi lengua, tratando de pasar por sus partes más sensibles, tenía sus piernas literalmente sobre mi espalda como abrazándome para que no me separara de su panochita y la siguiera lamiendo, mientras con esmero me dedicaba a beber de su delicada flor ella gemía diciendo “…así mi amor… así… que rico… te deseo tanto… que rico… cuanto deseaba este momento…” y jalándome del cabello hacia su panochita rica para que me siguiera comiendo su fruto, así estuve un buen rato hasta que sentí sus espasmos y sus jugos fueron más intensos y entre palabras cortadas solo decía “que rico mi amor… asiii… asii… asiii… mi amor… te amo… que rico me la comes… me vengo… que rico… te quiero mi vida…“.

    Por mi parte no podía decir muchas palabras más que “umm que rica estas mi amor… ummmm te gusta??” al estarme comiendo esa rica papaya a lo que su respuesta solo fue entre gemidos “siii… sigueee… no te detengas, me gusta mucho…”, una vez que dejo de tensar su cuerpo decidí explorar rápidamente por su cuerpo tendido en aquella mesa, pasando con mi boca dándole besos en su vientre, ombligo, pezones, cuello hasta llegar a su boca y entrelazarnos en un beso muy ardiente, ella me succionaba como intentando beber de sus jugos, mientras una mano la tenía ocupada en su cuevita dentro mis dedos jugueteaban con su interior para que no bajara el ritmo de su éxtasis, mi palma abarcaba du panocha sintiendo aquellos pelitos que no habían sido tocados por su depilada, mientras mi dedo medio jugueteaba con sus labios, y entraba y salía de su interior solo para sumergirlos en su humedad y una vez lubricado, frotarlo en su clítoris, el cual se sentía duro y caliente, lo frote con frenesí, mientras ella se retorcía de placer besándonos calientemente, Alexia solo estiro su mano para tomar mi verga que estaba dura y caliente para tratar de pajearme y corresponder un poco de lo que ella ya había disfrutado. Sus pies pequeños tenían unas ligeras sandalias para el clima de ahí, con un discreto tacón no tan alto pero que la hacían verse elegante y cachonda como únicas prendas que le quedaban, su bikini que ya estaba todo húmedo de sus jugos y mi saliva, jalada hacia una costado de su pucha. Se veía preciosa con esas dos únicas prendas que hacían un perfecto juego, la escena era más erótica, ella tenía una cara de placer, esperando mi próxima jugada, así que tendida en la mesa solo la jale para colocar su cadera al borde de la mesa para que mi pene pudiera ahora si penetrar su coñito que ya deseaba mi verga, pasando mis brazos entre los arcos que formaban sus piernas mientras mi falo tocaba la entrada de sus labios los cuales como una flor abriendo sus pétalos se ofrecían abiertos y húmedos como el sereno de una madrugad húmeda, permitiendo la entrada de su penetrador, mi verga ya estaba rebosante y con liquido preseminal tocando sus pliegues, y queriendo penetrarla, cuando la punta estaba por entrar en su cueva, ella incorporó su cuerpo y entre besos separa su cadera, para pedirme que me pusiera protección, era verdad que por la calentura del momento se me había pasado el ponerme un condón, ya que no estaba preparado para hacerle en ese momento el amor, pero claro que si iba preparado para ese viaje, ya que era lo que más deseaba desde antes de vernos.

    Tuve que dejarla temporalmente recostada sobre la mesa, mientras con velocidad ninja, pero sin denotar nerviosismo o desesperación tuve que de localizar mi pantalón, en qué lugar del departamento había quedado ya que de ahí sacaría de mi cartera uno de los dos condones que portaba en su interior. Una vez colocado regrese donde aún permanecía Alexia en la mesa, llegue con mi falo más que duro y parado, con el que había recorrido el departamento, así que solo su mirada cachonda clavada en mis ojos y me verga que se movía erecta con mi caminar, con su ojito lloroso de líquido preseminal, ella con una sonrisa sexy de aquella chica costera, permanecía en su pose sobre la mesa, llegue a besarla nuevamente una vez que logre abrir el empaque del condón, después de un ardiente beso mientras ella manipulaba mi verga, con sus dedos delgados acaricio y palpo mis huevos, los cuales estaban calientes, se separó para bajar su cara hacia mi falo que ya estaba apuntando hacia su boca, y sin inmutarse solo abrió sus labios para engullir mi verga entera jugando con ella y con una de sus manos lo tomaba de la base separando mis pelos y agarrando mis testículos, hasta meterlo todo, con la otra mano ella me atraía hacia ella, que estaba recostada de lado sobre la mesa del comedor, mientras mis manos acariciaba una su cara, su cabello y otra su pucha, sus piernas y sus tetas ricas, presionando y pellizcando suavemente sus pezones erguidos.

    Sus ricos gemidos y los sonidos de mis besos sobre su cuerpo llenaban aquella casa que era entera solo para nosotros, baje por su cuerpo hasta poseer con mi boca esa rica puchita, jugando con su clítoris que tenía ese típico sabor agridulce, cada que mi lengua aprisionaba sus labios vaginales ella solo así que una vez que ya ella estuvo bien caliente por la mamada que le di a su panocha, ya era momento de concluir el acto, así que me coloco el condón en mi húmeda y muy caliente y erecta verga, me coloque en la parte de la mesa donde su cuevita estaba esperándome, y ella solo movía las caderas frotando su clítoris, indicando que estaba muy caliente, no hubo mas palabras, solo miradas de complicidad y deseo.

    Cuando sintió la punta de mi glande abrir los pliegues de sus labios vaginales ella al principio me miraba, mientras yo intentaba meter mi verga no tan bruscamente, guiando la cabeza por sus pliegue y hurgando con ellos, untando mi verga en su bollo como si se tratara de una salchicha en medio de un pan de hotdog, lo frotaba y ella solo agitaba la cabeza a los lados y me sujetaba de las manos como queriendo sentir mi verga dentro, como si quisiera guiar mi verga adentro y a la vez acariciando mis brazos para motivar mis movimientos.

    Fui introduciendo mi verga en su interior y ella seguía acariciando mi s brazos y hasta que entre totalmente en ella solo se limitó a gemir, y cuando sentía mi verga al fondo ella apretaba con sus manos mis brazos o sentía que trataba de enterrar sus uñas en mi, así estuve bombeando, mientras levantaba sus piernas al aire y sobre mis hombros, mientras besaba el interior de sus chamorros, tobillos, pies o extendía mis manos para estimular sus pequeñas tetas, la veía cerrar sus ojos apretándolos y expresando sus gemidos calientes, así estuve bombeando por varios minutos, hasta que entrelazamos nuestros brazos para jalar su cuerpo hacia mi para besarla mientras yo estaba parado frente a la mesa con mi verga dentro de ella, estábamos fornicando yo parado frente a ella con sus piernas levantadas a mi lado y su pecho pegado a mi, nos besábamos y nos decíamos a los oídos de ambos lo que queríamos oír, los gemidos de cada uno y sus palabras que me indicaba que le estaba gustando esa sesión de sexo, quise cambiar de posición por lo que logre cargarla de la mesa, vaya no sé porque pero no me peso en ese momento, la tenía cargada de sus piernas con mi verga dentro de ella, ella entendió el juego y empezó a darse entonces en el aire mientras la cargaba, que rico, la pasee un rato por la casa, mientras mi verga entraba en su panocha haciendo los ruidos característicos de la unión de nuestros cuerpos húmedos de sudor y nuestros jugos, así la lleve cargando hasta un sillón muy como que estaba en la sala, donde la deposité delicadamente y ahora quería que fuera de otra manera, quería que se apoyará en el respaldo del sillón en una posición de perrito, vaya que la costeñita tenía una cuerpo pequeño pero muy excitante, se puso en la posición que le indique sobre el sillón, y yo llegue por detrás de ella para poder penetrarla de perrito, mientras la tomaba de sus caderas para jalarla hacia mi verga a su vez ella misma movía su cuerpo y en especial sus caderas para que las penetraciones fueran lo más rico para ella, solo podía ver sus ojitos de su cara cuando ella volteaba y con una sonrisa sexy me estaba indicando que lo estaba disfrutando, aún no era tan atrevida de mi parte que le diera sus nalgadas, y no quería que esa primera reunión se echara a perder el erotismo por algo que ella no esperaba de mí. Ahora me senté yo, ya que me estaba cansando el estar bombeando siempre parado desde que habíamos en la mesa de la cocina, así que me tumbe en ese sillón, con mi corazón bombeando sangre a mi verga a todo motor, el mástil aún estaba bastante erecto, así que ella me dijo, vaya el amiguito quiere batalla, así que hizo algo muyyy rico, que no me imaginé que haría, empezó a besar la base de falo, recorriendo con su lengua hasta mis huevos y metiéndose toda mi verga aun con condón en su boca que por cierto era pequeña, pero lo que hizo después fue pararse con sus piernas a mi lado y agacharse como si hiciera ejercicio, poniendo sus nalgas y en especial su papayita frente a mi cara para que se las besara y lamiera pero ella besaba la punta de mi verga, vaya flexibilidad de la pequeña costeña, me estaba ahogando su panocha y sus colita frente a mi, pero intente meter mi lengua en sus pliegues y saboreando los jugos que ya le había sacado mis penetradas, me atasque de sus jugos y ahora si, lo siguiente fue que se sentó sobre mi falo erecto, ella llevo el ritmo de esa penetrada, jugaba con mi verga como se le daba en ganas a veces se ponía en posición de ranita lista para saltar, mientras yo solo la tomaba de sus caderas para guiar sus caídas sobre mi verga, ella con sus manos libres acariciaba sus tetas o extendía sus cabellera por detrás de su nuca, echando hacia mí su cabellera, arqueando su cuerpo para besarnos y decirnos palabras que la calentura nos hacía decir. Ella apretó sus movimientos oprimiendo su interior y agitándose como batidora y eso me hizo bufar más en su oreja, lo cual entendió que era la culminación inevitable de mi primera venida, así que solo me dedique a decirle, “que rica esta estas mi amor… sigue así, me estás haciendo venirme…“ y agilizar sus movimientos y fue cuando mis espasmos de mi salida de la leche solo la tome de las caderas intentando estar lo más dentro posible de ella, que por reflejo natural y animal intenta uno depositar su semilla dentro de esa conchita caliente, pero obviamente tenia condón, así que toda mi leche quedó dentro del mismo, pero ella sintió mis espasmos y también gimiendo, solo decía “así mi amor… Así… también me vengo… aaahh que rico…”

    En ese sillón terminamos la primera sesión del resto de esa noche ya que para mi iba a ser un poco larga, pero la excitación de poseer a esa hermosa hembrita hizo que mi ese primer orgasmo para mi fuera memorable y siempre recordable por mi parte y yo espero que para ella también. En fin no hubo lugar donde no tuvimos sexo esa noche y los días que estuvimos hospedados, en su bello y juvenil rostro se reflejaba la lujuria y la satisfacción de nuestro primer encuentro (recuerdo su bello rostro y lo comparó con el de hoy en día con el perfil que tiene ella en Linked In, como una persona que ha evolucionado ya como ejecutiva de Pemex, ahora al parecer radica más cerca de la CDMX).

    Después de esa batalla furiosa donde no hubo tregua de ninguna de las dos partes, ya que mientras yo le metía la verga, ella no paraba de moverse, ella disfrutaba y complaciéndome con caricias, gemidos, palabras cachondas al oído, sus ricos gemidos y movimientos de una mujer de la costa, que no es por nada, pero esas nenas si que saben como complacer a un hombre, y con su mirada felina, terminamos nuestros orgasmos varias veces, en uno de los descanso que tuvimos esa noche aproveche para morbosear su bikini el cual era negro y la mancha de sus jugos brillosos delataban que estaba ya cachonda desde antes de que se los quitara, en un acto de fetichismo y cachonderia, los olí y los saboree, pero en eso ella salió del baño, lo cual nos apenó a ambos, ya que yo tenía en mi mano sus bragas junto a mi cara y no supe qué decirle, y creo ella por la pena no dijo más.

    En fin terminamos rendidos esa noche de tanto sexo por todo el departamento, entre besos y caricias a su bello cuerpo desnudo, el pinche calor esta cabron en el puerto, así que solo tapados con una leve sabana de algodón me dormí pegado a su cuerpo y una de sus bubis en mi boca, a media noche, ella dormida, baje a mamarle su pucha que previamente antes de dormirnos ella había ido al baño a asearse, por lo que estaba fresquita cuando mi boca la volvió a lamer, con su rico sabor a hembra caliente empezó a humedecerse abriendo instintivamente sus piernas para que pudiera meter mi lengua en lo profundo de su cueva, la estuve satisfaciendo así, y mi verga ya estaba dura nuevamente, había pasado unas horas desde que nos habíamos dormido yo creo que unas dos horas, ya eran casi las cinco de la mañana y yo ya me la quería coger nuevamente, así que ella mientras dormitaba abriendo sus piernas, solo me coloque entre sus piernas con mi verga bien erecta, y en la posición de misionero se la empecé a meter, ella solo gemía con los ojos cerrados, me acariciaba, pero parecía dormida, ya tenía mi verga hasta el fondo y ella solo gemía y me acariciaba a la vez que abría las piernas al máximo y se las acariciaba, estaba muy cansada por el viaje, yo también pero tanto era la lujuria y calentura por aquella bella chica, que me la volví a coger mientras ella dormía.

    Este escrito es un tributo para Alexia, que por algún motivo sé que ella siempre me tendrá en su mente como ella lo está dentro de la mía, y lo ha demostrado al escribirme y darme detalles que yo había olvidado como el repetirme el regalo que le di y el cual me dijo que aún lo conservaba, y al saber por medio de LinkedIn que ella me había visto mi perfil. Por cierto todo esto, motivo que buscara entre mis archivos las fotos de ella de cuando nos conocimos para recordarla como era y comparar su madurez, ahora se le nota más ese sexi lunar en su mejilla derecha y se nota que es una mujer sexy y cachonda, me imagino que debe ser más ardiente que cuando tuvimos ese rico encuentro en sus juventud.

    Agradezco a ustedes el haber leído mi historia y como siempre trato de ser escribir lo más fiel posible y 100% real, por la rapidez en que trato de escribir alguna palabra o idea a lo mejor no es la correcta aunque trato de darle una repasada a lo que escribo antes de publicarlo, agradezco a las chicas que me han escrito con sus comentarios, como siempre espero me califiquen con y espero sus comentarios en el sitio o a mi correo: [email protected].