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  • Bañada en leche

    Bañada en leche

    Los relatos a publicarse en esta plataforma son de personas que han decidido contar lo que les ha sucedido en algún momento de sus vidas. Cabe mencionar que cada relato es en forma anónima para no afectar a la persona que mandó su relato. Ya después de haber leído dicho relato el lector podrá decidir si le ha gustado o no, si piensa que es verídico o no, de cualquier forma esperemos que disfrute de cada relato y lo esperamos siempre.

    Esto me sucedió prácticamente el año pasado por mediados del mes de agosto. Cada tarde de todos los viernes yo iba donde una amiga ayudarla en su tienda que era por el centro de la ciudad, pues bien ese día era viernes y terminaba de salir de mi lugar de estudios, iba caminando por la acera, conversando conmigo misma de los deberes que me mandaron de hacer y tan solo pensarlo me estresaba más y más.

    Cuando llegué a la tienda de mi amiga todo estaba vacío y desordenado porque supuestamente llegaría nueva mercadería y mi amiga estaba remodelando un poco el lugar; la salude con un beso francés y sonriendo me dijo que vaya moviendo una estantería que se hallaba cerca a la puerta, con toda la confianza que teníamos le dije que por supuesto, conversando de las cosas del lugar donde estudio se nos fue pasando la hora como 45 minutos, cada una nos habíamos ensuciado un poco y estábamos cansadas de tanto agacharnos para mover las cosas de un lado a otro, decidimos parar por unos minutos, me dijo que si quería jugo y yo muy feliz le acepte; se fue para el fondo de la tienda donde se encontraba una pequeña “mini cocina” que suele servir cuando mi amiga no iba para su casa, al poco rato regreso con dos vasos con jugo de arándanos, que ella los suele hacer muy riquísimo, me la entrego y antes que hiciera el primer sorbo, me comento que su primo le había llamado y vendría a ayudarnos a mover los muebles mas pesados, y yo no pude ocultar mi alegría, no porque me interesara su primo es más ni lo conocía, sino porque ya me estaba cansando con tan solo pensar que solitas las dos íbamos a mover toda la tienda cosa que no fue así.

    De pronto sonó la puerta abrirse por la campanita que se encuentra encima de la puerta, voltee y era un chico normal y corriente. Me saludo con un abrazo y un beso en la mejilla y de igual manera con mi amiga. Me dijo que se llamaba Ricardo, bonito nombre pensé, luego mi prima se lo llevo para que vea las cosas que tendría que trasladar él. Yo los miraba en su forma de tratarse, a veces se iban bien al fondo no sé de qué hablaban pero se oían sus risas, aprovechaba para seguir tomando mi jugo que casi ya iba por la mitad cuando oí su grito llamándome, fui lo más rápido que pude y sucede que los dos solos habían intentado mover una cajuela de 2 metros de altura que por lo menos pesaba más que los tres juntos. Inmediatamente los ayude porque le estaba cayendo encima a mi amiga y su primo lo estaba sosteniendo para que no le viniera encima, pero no iba aguantar mucho tiempo, no podía ponerme atrás suyo porque es más alto que yo y aun peor estirando los brazos para arriba, así que no había otra opción que ponerme delante de él, lo hice con un poco de temor por sentirlo tan cerca, pero mi amiga estaba ya casi de rodillas así que aguante mis miedos y me puse apegado a él, estire las manos hacia arriba para que mi amiga saliera pero no salía, no sé qué paso le dijimos que saliera pero no lo hacía, al parecer se había atascado y nada que salía, su primo, Ricardo empezó a mecer el mueble como sea y yo lo ayudaba pero me entro un escalofríos terrible porque al hacer eso se estaba empezaba a levantar mi falda y no solo eso, sino que también empezada a sentir algo tocándome en la parte de atrás.

    De tan solo imaginar lo que era lo que me estaba tocando por detrás casi suelto el mueble, no dije nada, trate de adelantarme un poco y separarme de Ricardo, pero no pude, me sentía cada vez más y más pegada a la cosa que traía ahí detrás y solo pedía que mi amiga saliera lo más rápido posible. Ricardo hablaba con mi amiga diciéndole que si ya salía y seguía meciendo el mueble, no sé si lo hacía a propósito pero me estaba empezando a empujar un poco, como si me quisiera coger ahí mismo, yo me contenía porque podría ser que solo quería ayudar a su prima, mi faldita con el vaivén dejaba a la vista sin duda parte del empiezo de mis nalgas, y de la ropa interior que traía puesta, en ese momento maldije al lugar donde estudio por exigirnos usar falda y encima que llegaba casi a los muslos, pero no solo era eso, intente cerrar las piernas pero el peso del mueble me iba ganando, así que no tuve otra opción y estaba ahí parada de piernas abiertas, siendo penetrada por un chico que posiblemente sabía lo que hacía, ganándose con el subir de mi falda y esa cosa atrás mío rebotándome para delante como un perro desesperado.

    Había pasado lo peor, al fin mi amiga salió de ahí abajo y pudimos acomodar el mueble, al terminar no dije nada a nadie, estaba un poco asustada por lo que paso. Entonces le llamaron al móvil a mi amiga diciendo que ya estaba la nueva mercadería que ella misma tenía que ir a verificar y recoger todo.

    Se alisto y me dejo todo encargado a mí, yo me asuste porque me iba a quedar solo con su primo, no podía defraudarla así que acepte sin peros, ni bien salió mi amiga, me fui al fondo de la tienda para limpiar un poco, pero me asuste cuando Ricardo habló, e dijo que saldría un rato, que en un momento vendría, para mis adentros me dije que bien, y le dije que sí, que está bien.

    Tenía todo el lugar para mi sola, estaba despreocupada y cansada, agarre mi jugo de arándano y me lo bebí de un sorbo, sí que estaba rica, me puse a barrer y limpiar cada esquina, me sentía cada vez más cansada y decidí descansar en una de las cómodas de la tienda, me eche encima y pesaba sobre mis trabajos, sobre si no iba a llegar tarde y me quede dormida.

    Cuando desperté ya era cerca de las 7 pm, estaba oscuro el lugar, y ni mi amiga ni Ricardo habían vuelto, mire mi móvil y mi amiga había llamado varias veces y dejo una nota de voz “Liz, no creo volver a la tienda, el encargo ha salido mal, puedes irte a tu casa amiga, dile a Ricardo que cierre la tienda porque no me responde, te quiero bayyy…”. No sabía dónde estaba Ricardo, así que me levante para agarrar mis cosas cerrar todo e irme a mi casa, pero cuando lo hice sentí un frio en la entrepierna, de inmediato me revise, metí mi mano por debajo de mi falda y no podía ¡creerlo! No traía puesta mis pantis, era imposible, estaba asustada porque sentí un líquido viscoso bajar por mi pierna y había más en la cómoda, no supe que hacer, me dolía mi vaginita, me seguía saliendo líquido, no sabía que pensar, mi faldita no traía la correa que se une con mi top de color negro, me dolía los pechos, como si me lo hubieran apretado con una pinza, que hacer en esos momentos, con quien hablar, que decir, estaba mojada en los pechos, una baba blanquecina medio reseca se estaba pegando, como saber qué es lo que pasó, mis labios estaban rojos, mi boca tenía el sabor de haber probado algo salado, busque mi ropa interior como pude, por todos lados pero no lo encontraba, me agachaba para ver si estaba debajo de las cosas y sentía que de mi vagina salía más líquido, me pare y… lo vi! Era obvio!

    Después que me dormí, pasaron 10 minutos y Ricardo había vuelto, entro y me vio echada, me hablaba, me decía ¡puta! ¡zorra!, me empezaba a besar la boca, no sentía nada, me levanto la falda hacia el estómago y con sus manos masajeaba mi vagina por encima de mi tanga negra, estaba como demente, paró de besarme y arremetía con sus palabras, “te gusto lo de hace rato verdad, zorrita? Te encanta coger verdad? Te voy a coger putita… miró para la puerta y la cerro con seguro, cerro las ventanas, prendió la luz y se quitó los pantalones y el bóxer… se acercó donde mí, devorándome con la mirada, se puso entre mis piernas y metió su cara en mi vagina, lo lamia por encima de mis pantis, le gustaba porque lo hacía con una fuerza sin igual, empezó a sacarme la tanguita, me la bajo hasta el muslo y me devoró con la boca, metiendo su lengua en mi vagina que emanaba líquidos y yo no lo sabía, lamia de arriba abajo, mi vagina no tenía pelos, todo sea por la higiene, y al parecer le gustaba, metía su dedo en mi vaginita, entraba uno, probaba con dos y a duras penas lo lograba, intentando hasta abrirme con tres dedos, me saco por completo la tanga, me abrió las piernas lo más que pudo veía su miembro, estaba muy erguido y ya tenía un color rojo, se lo agarraba y me lo mostraba diciendo, te va a gustar mi amor, te voy a coger como nadie, hoy serás mi zorrita… puso su miembro en la entrada de mi vagina, jugaba, hacia como que me lo metía pero al rato lo sacaba, se reía en mi cara, hasta que al fin decidió metérmela toda, lo intento hacer de n golpe pero no pudo, mi vagina a pesar de estar bien lubricada no soportaba el tamaño de Ricardo, seguía intentando una y otra vez hasta que de tanto empujar su miembro se resbalo rompiéndome la vagina, solo me movía, sentí el dolor de alguna forma, Ricardo se reía, te dije puta, te gusta verdad? Me lo repetía sin parar, comenzó con su vaivén, me lo metía y me lo sacaba una y tra y otra y otra vez.

    Hasta que no aguanto y se vino dentro de mí, su pene estaba dentro mío y aun así por los costados salía líquido a chorros, me lo sacó y salió aún más… se paró y acerco su miembro a mi boca, me daba cachetadas con el me abría los labios haciendo círculos con su miembro, y me lo metió a la boca, hacia lo mismo que hizo con mi vagina y me echo todo sus líquidos, me saco el top que traía en ese momento, me saco el brasier, y me hizo sentar, chupo mis pechos como un demonio, me los mordía uno tra otro, no tenía control, le daba lapos a mis pechos y rebotaban como pelotas me cargo, su pene seguía recto, estaba en sus brazos, me llevaba para la vitrina de la tienda, por suerte ya estaba oscureciendo y no había mucha gente para que notará lo que pasaba, me apoyo a la vitrina y el a mi atrás, por detrás levanto mi falda y puso su pene en la entrada de mi vagina, me dio duro contra la vitrina, me estaba cayendo pero él me sostenía por el cabello, estuvo así como 10 minutos rompiéndome mi vagina, se volvió a venir dentro de mí, me cargo de nuevo hacia la cómoda, me puso todo como estaba menos mi tanga.

    Ricardo se cambió, y antes de irse tomo fotos de mi vagina, mis pechos, mi rostro lleno de semen, y antes de irse, saco la tanga que se había guardado en su pantalón y empezó a masturbarse con eso, antes de correrse, me levanto el top, y se vino en mis pechos, mis tetas estaban mojadas, y decidió irse, dejándome sola, bañada en semen, fui su puta y no lo sabía, me trato como una zorra… y se marchó, después desperté y paré ahí el video que las cámaras de seguridad que habían grabado todo porque desde ahí yo ya había recobrado la conciencia, y pensativa en lo sucedido me fui a mi casa, cerrando todo, camine hasta mi casa, con mis cosas en mi espalda, camine con el frio dándome en mi vagina, camine con el sabor a semen en mi boca, con el semen que estaba ya seco en mis pechos, camine como puta, con el semen de Ricardo bajándome por los muslos de mis piernas que no paraban de venir porque no tenía tanga y que nadie notaba.

  • Follada delante de la cámara (II): Preñada por el culo

    Follada delante de la cámara (II): Preñada por el culo

    Allí me encontraba, sentada en la cama, en aquel pequeño cuarto a modo de estudio de grabación. Sola, con aquel hombre mucho mayor que yo, a espera de hacer mi primera sesión delante de una webcam a cambio de dinero. Ya era casi la hora. Estábamos esperando a que llegasen las 12 de la noche, momento en el que más usuarios se encuentran conectados en las salas de webcams, para así aumentar el número de espectadores.

    El a modo de hombre machito machista, vestido con pantalones vaqueros y camisa interior blanca, dejando ver su torso peludo. Yo, a modo de puta sumisa sometida, con un pequeño tanga rojo cubierto por la fina capa de unas medias de color blanco y tela blanca que marcaban mi pequeño pene bajo ellas, una minifalda de colegio y un pequeño top que cubría mis tetitas, y una peluca de pelo largo y color azul. Todo estaba preparado para empezar.

    Por fin se decidió a dar comienzo al espectáculo, y entrando en la plataforma encendió la cámara. Yo no sabía como funcionaba aquel mundo totalmente ajeno a mí. Los usuarios conectados aportarían dinero a cambio de ver nuestro espectáculo o de realizar ciertos retos propuestos. Al principio, no había ningún usuario conectado en la sala, y él se limitaba a acariciar mi pierna, mientras yo, inquieta, no podía hacer otra cosa que permanecer paralizada. Cinco minutos transcurrieron, y ya eran tres las personas conectadas en la sala viendo nuestra grabación. Comenzaron así comentarios del tipo.

    – Buenas noches, que buena esta esta perra.

    – Dile que te chupe bien ese pollón

    – Fóllatela y déjala preñada.

    Él comenzó entonces a acariciar su polla por encima del pantalón. Yo pude ver como esta ya se encontraba erecta, pero a pesar de sus ganas de violarme, esperaba a que los usuarios aportasen dinero, que hasta el momento era más bien poco. Al rato de espera llegó una propuesta, la de chuparle la polla a cambio de 1000 monedas virtuales. Él la aceptó y ahora me tocaba a mi hacer la parte del trabajo. Siguiendo sus órdenes, y nerviosa sabiendo que había gente viéndonos, saqueé su polla por la bragueta desabrochada de su pantalón. Era muy grande, una buena polla podría decirse, como las que veía cuando me masturbaba durante todos estos años sola en casa. De un color marrón oscuro, nada de prepucio en la parte superior, lo que dejaba completamente al descubierto la cabeza de esta de color bastante claro en comparación con la piel, y que desprendía un olor no demasiado agradable.

    La tomé con una mano y, tras pajearsela unos segundos para terminar de ponerla dura fuera, y forzada por su mano sobre mi cabeza que me empujaba hacia abajo, abrí la boca separando mis labios pintados de rojo y me metí la polla en la boca, la cual llenaba casi todo el espacio. Ya dentro de mi boca, comencé a mover la cabeza, y empecé a chupársela. Él entonces se echó ligeramente hacia atrás para que su polla se alzara lo máximo posible y así poder metérmela más adentro en la boca. Yo simplemente hacía lo mismo, mover la cabeza y mamársela, sintiendo un mal sabor de boca parecido a orina que emanaba de ella. Mientras lo hacía, podía oír de fondo el ruido cada vez que uno de los espectadores aportaba dinero. Mientras más fuerte chupaba y mamaba, más numerosas eran las aportaciones.

    -Para que me voy a correr ya…

    Dijo al cabo de unos minutos. No dejó de correrse por educación, sino porque la leche en boca era algo que había que vender, razón la cual exigió una determinada cantidad de dinero. Entonces paramos la mamada, y simplemente masajeaba su polla lo suficientemente poco como para que esta siguiera dura sin llegar a correrse. Cuando la cifra se había alcanzado, llegó el momento de dar aquello por lo que se nos había pagado. Yo permanecí sentada en el borde de la cama, y él, bajando completamente sus pantalones hasta el suelo, puso su enorme polla encima de mi cara.

    -Chúpame los huevos un poquito.

    Yo obedecí, y agachando aún más mi cabeza, abrí la boca ampliamente y dejé descansar el saco de sus huevos dentro de ella, mientras los lamía con la lengua y el me cogía del pelo. Cuando se cansó, llegó el momento de volver a comer polla y esta vez dejarle acabar. Me la volví a meter en la boca entera y esta vez, con más fuerza que antes y buscando la leche, empecé a mover rápidamente la cabeza mamando, intentando apretar con fuerza mis labios alrededor para hacer más fricción. De fondo, el ruido de las aportaciones de dinero, similar al de una máquina expendedora. A los cinco minutos, no pudo resistirlo más.

    -Mmmmm… abre bien la boca.

    Mirándome a la cara, sacó su polla de mi boca, y pajeándose fuertemente, termino corriéndose en mi cada, dejando que toda la leche espesa cayera sobre mis labios. No hizo falta que me lo dijera, y yo saqué mi lengua y empecé a recoger con ella toda la corrida para tragármela, algo que incrementó el número de monedas dadas. Empezaba a comprender como hacer para recaudar más dinero.

    Después de correrse, la siguiente propuesta era, como no podía ser de otra forma, la follada por el culo. Para ello, tuvimos que esperar a que su polla recuperarse la fuerza para ponerse dura después de darme por la boca. Varios juegos se sucedieron entre mientras, como hacerles pequeños flashes de mis tetas, o dejar que el me acariciara mi pequeña polla por encima de mis medias a ver si se me ponía dura y así comprobar mi impotencia. Al cabo de casi tres cuartos de hora, su polla estaba de nuevo lista para metérmela, y cuando se había alcanzado la cantidad de dinero pedida, llego el momento de la gran follada por el culo.

    Para ello, comenzó a desnudarme, quitándome la minifalda a la vez que me pegaba y azotaba mi culo. Me veía como siempre había querido, delgada y blanca, depilada, en tanga y con medias, y con la buena polla de un maduro latiendo por follarme el culo. Me puso a cuatro patas, con el culo apuntando hacia la cámara, y me bajó las medias. Visto desde atrás, y al ser mi pene tan pequeño, la forma de mis testículos bajo la tanga no era muy distinta de la de un coño de mujer.

    Mis piernas estaban separadas, y el hilo del tanga se veía perfectamente atravesar mi ano, tapando el pequeño orificio. Tras unas cuantas bofetadas en el culo, bajó el tanga hasta las rodillas, saliendo mi pequeño pene, que apenas se veía detrás de mis huevos. Con una mano lo agarró y lo masturbó inútilmente ya que no se ponía dura, mientras que con un dedo de la otra acariciaba mi ano como si un clítoris fuese.

    Debido a la posición de la cama y la cámara, la follada debía de ser a cuatro patas para que esta se viera bien. Fue más rápido de lo que yo pensaba, y al poco más de unos segundos, y sin previo aviso, me clavó la polla por el culo. La costó entras, ya que no había sido lubricado mi ano, y tuvo que separarme bien los cachetes del culo y empujar fuerte para metérmela. Yo esta vez, sí con dolor real, grité como una gata cuando la montan. Ya dentro, y colocando sus manos sobre mis hombros, comenzó a follarme el culo. Yo gemía, mezcla de dolor y de morbo y excitación a ser follada y saber que tanta gente me veía. La follada duró cinco minutos, y tras unas fuertes embestidas a grito de macho dominante, se corrió dentro de mi culo, sacándola rápidamente, y enfocando la cámara hasta mi ano para que la gente pudiera ver como la leche comenzaba a salir y resbalaba hasta caer por mis testículos.

    Espero que les haya gustado el relato de esta experiencia, y espero poder continuar escribiendo pronto. Espero vuestros comentarios que siempre me animan a escribir más.

    También podéis escribirme a [email protected]

    Besos.

  • Encuentro (Parte I)

    Encuentro (Parte I)

    Habíamos quedado en encontrarnos, nos conocimos por internet e intercambiamos algunos mensajes por celular, no sabía cómo sería ese encuentro, estaba nerviosa como la primera vez, soy madura linda y bella cola y buenos pechos.

    Llegué al lugar del encuentro, aguardé algunos minutos, y sonó mi celular, era él me dijo que estaba en el estacionamiento del shopping, fui para allá, y escucho una voz, “aquí estoy”; era un hombre apuesto, venía en su camioneta, subí en ella y nos sonreímos.

    Charlamos de cosas pero ambos sabíamos que queríamos, esta sería nuestra primer cita sexual, para eso nos habíamos encontrado; sin más me pregunta, “¿dónde quieres ir, tomamos un café o vamos a un hotel?”, elegí la última, ya estoy grande para rodeos, un brillo en sus ojos, al escuchar mi respuesta; anduvimos unas cuadras y entramos a un hotel en la colectora.

    Llegamos a la habitación, nos abrazamos y nos besamos, él se colocó detrás de mí me apoyo y pude sentir su miembro, contonee mis caderas mientras desabrochaba mi blusa, acarició mis pechos por encima del sostén, baje mi jean y un suspiro salió de su boca al ver mi tanga negra, al mismo tono del sostén.

    Beso mi cuello mientras con mi brazo acariciaba su nuca y él acariciaba mis nalgas, un suspiro dejo salir, eres hermosa, con mi mano comencé a buscar su miembro lo toque estaba erecto, nos pusimos de frente y acaricie su pecho, lo bese, mientras iba bajando suavemente; con la lengua fui rodeando y recorriendo su miembro, y me lo introduje en la boca, lo saboree, y escuchaba sus jadeos, mientras acariciaba mi pelo.

    Me dijo ven vamos a la ducha, me desabroche el corpiño, y él bajo mi tanga, graduó el agua y me hizo pasar el agua nos mojaba, nos besamos apasionadamente, me arrodille y bese su miembro, comencé a chuparlo todo, me lo coloque todo en la boca, haciendo garganta profunda, me ahogué con su pene, me hizo levantar y me apoyo su miembro en mi cola, me hizo jadear, se acomodó de rodillas y beso todo mi ano, lo saboreó como nunca nadie antes, yo jadeaba estaba como loca de placer; me unto con crema y su dedo se deslizo en lo más profundo, hizo el entre y saca, ahaha ah ah que rico, me susurra algo al oído,” te la pongo un poquito”, en lo mejor del placer, respondo ah ah siiii ponerla por favor.

    Me separa las piernas estando de pie, inclino mi cola para afuera mientras con una mano abro una de mis nalgas, siento su miembro entrar, aaaah ahahah, entra y sale muy suave, me encanta; me dice vamos a la cama, si amor, mientras seco mi cuerpo.

    Tal vez por los nervios después de mucho tiempo, un inconveniente hizo que lo venía siendo hermoso hasta ese momento, se detuviera, de todas formas pudimos seguir sin penetración así que me dedique por completo al sexo oral, recibiendo un “aaaahhh que bien que la chupas aaahahaha.

    Continuará en el próximo encuentro ya que quedamos seguir pues ambos nos quedamos con ganas de más. Espero les haya gustado.

  • Ana, la peluquera (II parte)

    Ana, la peluquera (II parte)

    Luego de ese día, donde gocé de la cucota de Ana, esperé 2 semanas para pedirle por mensaje de texto que viniera nuevamente a afeitarme, (esto era una excusa, quería saber cómo estaba, quería verla de nuevo y cogerla pero por su culo). Cuando nervioso le escribí el mensaje me respondió que llegaría a la hora acostumbrada, o sea a las 15 h, desde ese día viernes hasta el domingo a las 15 h, fue toda una tortura.

    Cuando por fin Ana llegó, eran las 15:10 aproximadamente, lucía exquisita, bella, su cara parecía igual como la última vez, con esa cara de tristeza en sus ojitos, no sabía que decir, que hacer, mi corazón latía a mil por hora, torpemente coloco la silla para afeitarme, cuando estaba sentado con la manta me levanté disparado como un resorte a ofrecerle una taza de café con un pedazo de torta, ella tomaba su bebida y degustaba el postre mientras me miraba como esperando a que dijera algo, por mi parte en silencio la contemplaba, cuando nos capturamos in fragante nos reímos, pero no dije nada de lo ocurrido 2 semanas atrás… no lo hice…

    Procedió a cortarme el cabello y a torturarme con su cucota sobre mis hombros, cuando terminó no le escondí mi erección, me pidió la computadora prestada hizo sus consultas y ahí si me ubiqué detrás de ella, le comencé masajeando sus hombros, los cuales estaban algo tensos, Ana cerró sus ojitos, como dejándose llevar, como queriendo disfrutar sin ser criticada, juzgada, quería ser libre de recibir todo el placer que le estaba brindando en ese corto espacio, tiempo que para mí resultaba muy pero muy corto, me acerqué a su espalda y suavemente le recosté mi pene erecto, mientras masajeaba sus hombros y espalda ella suspiraba con sus ojitos cerrados, exclamando lo rico del masaje: «que rico ale, sigue así…»

    Le di vuelta a Ana con la silla cuando quedó delante de mí doblé mis piernas para subirle la franela que llevaba puesta, desabroché su brasiere blanco liberando sus senos, seguidamente sin perder tiempo me dediqué a besarlos lamerlos y succionarlos haciendo que Ana relajara sus músculos, especialmente sus piernas, fui subiendo despacio a sus labios y besándonos hice señas para levantarnos y guiarla hasta la habitación, le pegué mi pecho a su espalda, metiendo mis manos y dedos en su vagina, la cual esta vez estaba muy depilada y ya empezaba a asomar sus primeros líquidos, le lleve mi dedo medio empapado de sus jugos a sus labios saboreando ella su sabor de hembra, luego la coloqué frente a mí y saboreé el mismo dedo que había sacado de su boca para compartir su saliva y dándole a entender que sus jugos eran lo más exquisito de este mundo, ya para ese momento habíamos llegado a la cama, la posicioné delicadamente para quitarle sus zapatos, pantalón y pantaleta, me desvestí rápidamente, ubicándome para un 69, le empecé a besar su vagina olorosa, chupé sus labios, Ana por su parte, besaba torpemente mi pene, me concentré en su clítoris pequeño pero un poco grueso, logrando que se contorsionase alcanzando un gran orgasmo, ya más calmada, me siento en la cama y la guío a mi miembro, le da unos lametones y me doy cuenta que no es muy diestra con su boca mamando, pero quiere aprender, le tomo por sus cabellos y le digo que piense que es una barquilla del sabor que más le guste, la ubico para irme a besarle su culito, apenas sintió la punta de mi lengua en su esfínter empezó a gemir y a exclamar: «si Ale que me haces, que rico, que me tocas?»

    Yo no hablaba, le metía la lengua y con mi saliva le introducía poco a poco el dedo medio, le pasaba la lengua por su cuca para hacerla estremecer, ya empezaba a notar a Ana más suelta mamándome el pene, provocándome placer con su boquita caliente, aunque aún con torpeza, en eso me entusiasme por lo rico de su boca y le chupe sus cachetes vaginales aspirando su clítoris, arrancándole a Ana un orgasmo intenso: «aaahhh Ale si papito si me gusta, ahhhh si si Ale», resoplaba, tensó todos los músculos de su cuerpo arrancándome a mi un orgasmo llenándole su boca con mi semen, pensé que se iba a enfadar, por acabarle en su boca, ya que creí que le iba a dar asco, pero no, viéndome por el espejo indirectamente con su mirada preguntaba que hacía con mi semen, le hice señas con la cabeza que sí, diciéndole: «anda amor tomate tu lechita como una niña obediente».

    Ana tenía rastros de semen en la cara, labios, me pidió el baño para lavarse, nos metimos a bañar, le enjaboné su espalda, ella me dice que no le moje el cabello para no levantar sospechas con su esposo, le besaba sus pechos, en eso le estaba lavando la cuca y le metí la lengua, haciéndola suspirar, por poco se cae por flaquearle sus piernas, nos secamos y nos metimos nuevamente en la cama, pidiéndome que le besara nuevamente la cuca, «Ale bésame la vagina por favor, me gusta».

    No me hice de rogar, se la mamé como un desesperado, volviendo loca a Ana que gritaba fuertemente teniendo que ponerle una almohada en la boca para silenciar sus gritos del placer, una vez alcanzado otro orgasmo, me siento en la cama y le digo que se ensarte sobre mi pene, no lo pensó dos veces, de lo mojada que estaba su cuca se deslizó suave sobre mi pene sintiendo muy rico sus paredes vaginales, tragarse mi pene, su cuca estrecha apretando mi pene me hizo volar del placer, empezó a cabalgar como loca, arañándome la espalda, estaba endemoniada del placer, le besaba sus pechos, demostrando Ana que es toda una mujer ardiente, fogosa, puta, muy distinta a esa mujer retraída, señorial, recatada, era hermoso verla cabalgar sobre mí, pidiéndome verga: «si Ale ahi ahi ahiii! que rico, dame más, mas mas maaas!” dejándose caer sobre mí, sacándome hasta la última gota de leche, estaba sacándome la última carga cuando siento que aprieta su cuca, nos fundimos en un beso apasionado, respirando aceleradamente se deja caer en mi pecho, nos fundimos en un beso apasionado, para sosegar su respiración acelerada por el trajín sexual de unos minutos atrás, luego más calmados ambos, me dice que le gustó muchísimo, se quedó un rato sobre mi pecho, me decía que se desconocía, que le daba pena porque la volvía loca del placer, le besé nuevamente en sus labios y le dije que quería abrirle ese culote.

    Vi la hora de reojo y ya eran casi las 19 h, Ana se levantó a toda velocidad, llamé a mi amigo del taxi para pedirle que la llevara, me dijo que me escribiría luego, la despedí, y quede exhausto pero con el gusto de haberme cogido a una mujer rica, bella, apasionada, ya faltaba sólo cogerme a Ana por su culo, que es toda una delicia y que me vuelve loco, a los 20 minutos de haberse ido recibí un mensaje de Ana donde decía que había llegado bien, que su esposo estaba donde sus primas, que me escribiría al día siguiente o me llamaría, esa noche dormí plácidamente, luego me enteraría y pude hacer un trío con Xiomara una prima del esposo de Ana que vive cerca de la casa de mi mamá quién se la pasaba viéndome cuando andaba en el patio de la casa, pero esa es otra historia muy rica junto con la del culote de Ana…

  • El zapatero

    El zapatero

    En el condominio donde yo vivo, en la puerta de entrada un señor trabaja como zapatero de la comunidad, donde todos salen a trabajar muy temprano, y la mayoría de los jóvenes como yo tienen 20 años. Yo soy Tomas y estoy estudiando en una universidad; salimos también a distintas horas, este señor tiene la costumbre de estar enterado de todo lo que hace el vecindario, como solo es una puerta, tenemos que pasar por su delante; mi casa queda frente a su lugar de trabajo y vivienda, en donde él vive solo, a veces me quedo observando desde mi ventana su accionar y e veo que demora mucho con cada cliente que le solicita sus servicios, siempre está con sus pantalones cortos, los que al mover las piernas deja notar su verga gruesa y cabezona, y en algunas veces cuando esta con alguna mujer que le gusta se le pone erecta, a lo que él no hace ninguna acción para disimular y continua con lo que está haciendo; algunas mujeres se le quedan mirando y se sonríen.

    En algunas veces me he quedado mirando detrás de la cortina de casa, como se la soba cuando la tiene parada, y eso a mí me entusiasma y sobo mis nalgas, a pesar de no haber tenido contactos con chicos, me gusta observarlos y, cuando hay alguien que me gusta, el culo se me moja y abre; con el zapatero me pasa lo mismo. Cuando paso por su lado y el me saluda siento que me está mirando el culo y su olor a tinte y tachuela se me queda grabado en la nariz, y en las clases las recuerdo y mi culo hace agua. Todavía no salgo del closet, tengo miedo a mis padres, nunca me han cachado; mi orto sigue virgen, mi dedo solo ha entrado, cuando me masturbo pienso que alguien me la está metiendo fuerte y duro, que muerde mi nuca y aprieta mis tetitas que están grandecitas y, yo me corro.

    Un día, vi como una vecina entraba a su cuarto, que está detrás de sus herramientas, mirando a todo sitio como para no ser vista por nadie, como yo estaba en mi ventana me di cuenta, Salí sigilosamente y fui también al cuarto muy despacio, una vez adentro escuché los gemidos de la vecina y decía:

    ‘Mas, mas, mas cláveme su tachuela Don Zapa… fuerte, adentro… Aggg… y pude ver desde mi lugar escondido como la clavaba en cuatro una estaca enorme y curva en el culo de la señora, quien gozaba a cada arremetida… Siga don Zapa… siga no pare métala más adentro… mas…’

    Yo no aguantaba la excitación y me masturbé, pero de soñar con esa pinga en mi culo. Era tosca y gruesa, filuda y curva, sobre todo cabezona. Yo salí a la calle rápidamente por si acaso saliera la señora y me encontraran mirándolos, ella salió después contenta y sobándose el culo.

    En mi cuarto de mi casa frente al espejo me puse a mirar mi culo, era rico, paradito, nalgoso, blanquito y no tenía pelitos ni granitos, nada de huellas, bien formadito, seria por eso que en la calle y en la universidad los chicos se quedaban mirándome; la chicas me celaban y me preguntaban que hacía para tener mi cinturita quebradita y que salgan mis nalgas redonditas, yo me reía, en el bus más de uno se me pegaba atrás y no decía nada, “nunca” me daba cuenta, es que era rico sentir una verga en tu ojete, aunque sea con ropa, calatito debería ser más rico y bien adentro mucho más, me la corrí esa noche, mientras mis padres dormían. Muy tarde me acerque a la ventana y allí estaba el zapatero fumando un cigarro, de rato en rato se agarraba la verga y la meneaba, en un momento se la sacó y estaba paradisima, como era muy noche no había nadie, solo él y yo escondido en mi ventana; se la empezó a correr, era inmensa, deliciosa.

    Un día mamá me manda a que la pinten sus zapatos y, tuve que ir a su sitio yo:

    -Don Zapa, necesito de sus servicios… Don Zapa.

    -Seguro vas a quedar muy satisfecho y contento, je je je… -yo me quedé sorprendido por lo que dijo.

    -Mama quiere que pinte sus zapatos…

    -Está bien, pasa y ayúdame a limpiarlos y, así terminamos rápido.

    Yo entre a la parte posterior y él me enseño donde estaban las escobillas y me puse a trabajarlos, estaba muy ocupado y de repente Don Zapa:

    -Dime Tomas, a ti te gustan los chicos verdad? dame una chupadita y nadie se entera…

    Yo no sabía qué hacer, me había sorprendido. El notó mi indecisión y me tomo la cabeza y me puso la boca en su verga, yo abrí la boca mecánicamente y empecé a tragar tremendo mástil, no entraba toda, el viejo empujaba y suspiraba…

    -Ajusta tus labios… ajústalos más, absorbe… chupa… chupa…

    Yo chupaba ansioso, arrecho, lujurioso y se vino en mi boca; mi primera lechada ajena; terminé mi boca la limpie con mi lengua, el viejo me dice:

    -Que rico fue tu primera vez verdad?.

    Salí rápido con los zapatos de mama terminados.

    Esa noche soñé con esa verga tosca, ruda, gruesa… pero rica. Me abrí el culo y me metí una vela de plástico, le puse un condón para que resbale y adentro, me gustó. Los días pasaron y el viejo solo me saludaba, nervioso yo pasaba rápido, ya en la calle recobraba la tranquilidad; una noche el profesor de ese día demoro una clase y salimos muy tarde, muy noche llegué a casa y allí en la puerta estaba él, parado en la puerta del condominio y me dice…

    -No quieres debutar como mujercita Tomas?…

    -Déjeme pasar.

    -Estás que te mueres de ganas, ven toma mi verga y fíjate como me pone tu culito…

    Cogió mi mano y se la puso en su verga, desnuda y sentí su calor, su textura y su tamaño; me tomo de la cintura y me llevo a su cuarto, yo me dejé, mi culo me lo pedía…

    -No te asustes es algo que tú quieres desde hace tiempo, guardare tu secreto…

    Estaba nervioso y sentí que mi culo se habría…

    -Chúpala primero ven, así así despacito…

    Mientras se la chupaba, me iba quitando la ropa hasta quedar desnudito…

    -Que rico culito tienes, debe estar ajustadito, cuando se coma esta verga va a estar feliz…

    Sacó la verga de mi boca y se puso a besarme las nalgas y mi huequito, empecé a perder la noción de todo, esa lengua me estaba transportando a los placeres de otro mundo…

    -Ya está listo, agáchate y con tus manitos ábrete el culo…

    Así lo hice y sentí su cabezota en la entrada de mi hueco y la sobaba y sobaba, estaba caliente, mi culo estaba jugoso, sus manos rugosas acariciaban mis tetas, las apretaba, su olor a tinte me excitaba más, y entró de repente y yo empujé para atrás y entró toda…

    -Agggyyy… no se mueva me duele… -atine a decir. Él me empezó a besar la boca y sentí su sabor a tabaco, de hombre, me excito más todavía y empecé a moverme solo, sin necesidad que él me lo diga.

    -Así, así, goza Tomasito, eres una locomotora, como aspiras mi verga, tienes un culo comelón…

    Yo me movía solito, mi culo estaba debutando, estaba comiéndose una verga grande, fuerte, musculosa y quería más, mas verga, mucho más; el viejo se sorprendió de mis movimientos y empezó a moverse también él empujaba hacia adelante y hacia atrás, el golpe era fuerte, me mordía la nuca y sus manos casposas rudas hinchaban mis tetitas, mi culo seguía disfrutando las entradas y salidas de esa verga, estaba cumpliendo sus deseos, hasta el fondo entraba y salía hasta el borde para irrumpir violentamente, el viejo empezó a masajearme las nalgas más seguidos y sentí sus chorros calientes, intensos, en abundancia dentro de mi… los dos llegamos al orgasmo, rendidos nos quedamos echados en su cama, me vestí y salí a mi casa, esa noche no dormí, me masturbe dos veces más… recordando esa primera vez

    Los días siguientes fueron normales, el zapatero solo me saludaba y sonreía, mi culo me dolió un par de días, pero siempre recordando con placer ese momento vivido, en la universidad, una chica me dijo que mi culo estaba creciendo y mis tetas también, yo me puse rojo, y Salí del salón, en la calle se me acerca un compañero y me dice:

    Juan: Oye Tomas porque te saliste, le hubieras contestado…

    Yo: Para que…

    Juan: O es verdad que te gusta la verga?…

    Yo: No me molestes…

    Juan: Disculpa, pero si quieres un rato de cache, aquí me tienes, tengo cuarto solo, Jajaja…

    Yo: Chao, nos vemos…

    Al llegar a casa ahí estaba él, parado en la puerta del condominio, yo venía arrecho por lo que paso con el salón y Juan; deseaba cachar…

    Don Zapa: Hola Tomas, quieres tomar tu lechita, tengo bastante esta noche.

    Ante esas palabras, yo solito entré a su cuarto, me desnudé y quedé para el viejo, a su disposición, él empezó a besarme la boca, yo correspondí, y le mordía su lengua, apestosa a tabaco, a macho, con su aliento de arrecho, que olía a semen, mis tetas siguieron a sus mamadas…

    Don Zapa: están grandecitas, cómprate un sostén sino se te descuelgan…

    Me volteó y echó en la cama, levante mis caderas para dejar mi hueco a su disposición, me beso las nalgas y su lengua entró en mi hueco.

    Yo: Ya métela, toda quiero mucha pinga esta noche, mucha, estoy arrecho…

    Don Zapa: Te voy a tapar los ojos para que sea más arrecho…

    Yo: Si, hágalo don Zapa, cácheme mucho esta noche, hágame gritar, quiero pinga, quiero pinga don Zapa…

    Me tapó los ojos con un pañuelo, me volvió a chupar el hueco y quedé listo, su cabezota se puso de nuevo a la entrada y empujó fuerte y respondí para atrás también fuerte, me quedé sin respiración, la sentí más grande, más gorda, más larga y recta…

    Yo: Don Zapa siga está muy rica esta noche, empuje más y más; deme más. Empezó a moverse en círculos, anchando mi culito yo estaba en la gloria, dejo caer todo su cuerpo en mi espalda, que rico, aguantando su cuerpo y vergota, abría mis nalgas para que entraran sus huevos… y se vino torrentes de leche en mi culo, mucha leche, litros de litros, como si no hubiera cachado durante mucho tiempo…

    Yo: Esta diferente esta noche, esta mucho fuerte su verga, parece pinga de burro…

    Don Zapa: Shooo en silencio es mejor, síguete moviendo y ajusta el culito…

    Yo: ya está bien.

    Seguí moviéndome hasta que agoto su leche…

    Don Zapa: Quédate allí no te muevas…

    Yo: Quiere más?…

    Don Zapa: Si te dije que te iba a meter litros de leche NO?…

    Yo: Que rico, mas leche, en mi boca también…

    Entonces volví a sentir ese cuerpo en mi espalda y su verga entro suavecito, rápido hasta el fondo, pegaba a mis nalgas como si fuera un burrito… que rico… que rico…

    Yo: Don Zapa que pasó la siento flaca, se desinfló…

    Don Zapa: No, como ya tienes el culo roto entra nomas… Mira en tu boca, ya llega… pon la boca…

    Empecé a chupársela y vino en mi boca… tome toda su leche que rica leche. Mi culo con leche y boca también y nada cayó al suelo…

    Don Zapa: Tomas ya eres mi mujer para cuando yo quiera…

    Yo: Si, soy suya, para cuando quiera.

    Al día siguiente mama me dice que vaya temprano al mercado a traer las cosas de la semana, acudí a realizar el mandado, cuando regresé me comenta que don Zapa se ha ido del condominio, que llegó su hermano del interior para llevárselo y vivir juntos; me quede pensando entonces de quien era es pinga gorda y gruesa de anoche… que importa estaba rica…  los voy a extrañar.

     

  • Con la France

    Con la France

    Este es mi primera publicación les pido disculpas si hay algo que no les gusta. Vamos al punto, France, como les digo Francelis, es una chica de 18 años a la cual conocí hace un tiempo siempre, fui directo con ella que solo quería sexo con ella, la cual acepto con la condición que esto solo sería algo entre nosotros.

    Les contaré como fue la primera vez. Estaba en un día normal en el trabajo en la cual ella llego a visitarme me fue directa y me dijo:

    -vamos a lo que me dijiste…

    Nos encerramos en el cuarto de descanso del personal de la empresa y empezamos a besarnos yo le metía mano por todos lados ella de lo más tranquila empezó a excitarse me agarraba el miembro y lo masajeaba por encima del pantalón se arrodillo y desabrochó mi pantalón brincando mi miembro totalmente erecto, lo empezó a besar hasta que lo metió por completo en su boca, se daba arcadas porque no le entraba por completo. Se ahogaba, pero no lo dejaba de mamar estuvo unos minutos con su faena luego se levantó le quite el leggings que llevaba y le empecé a besar su conchita, le di lengüetazos y se retorcía de placer y gemía muy fuerte…

    Empezó a pedirme que la penetrara que quería sentir mi verga dentro de su cosa y no la hice esperar le abrí bien las piernas y la penetre de un solo golpe la tenía muy apretadita empecé con el mete y saca y ella gemía.

    F: Ohhh si dame duro papi

    Y: Disfruta mi putica mi verga es toda tuya

    F: Si soy tu puta trátame como una zorra

    La cambié de posición y la puse de perrito, la bombeaba duro sin piedad y ella pedía más. Empecé a masajearle el culo con mi dedo, le escupí el culito y le introduje un dedo, luego dos y ella gritaba de placer. Saqué mi miembro de su cosa y se la puse en la entrada de su culo y la empuje suavemente hasta que lo estuviera dentro por completo. Gritaba de dolor y placer, empecé con el vaivén y ella gemía pidiendo más…

    -Quiero que te tragues mi leche –le dije.

    Se levantó y empezó a mamármela hasta que derramé todo mi semen en su boca y se lo tragó por completo.

    -Esto hay que repetirlo más seguido –me dijo.

    -Cálmate que esto apenas comienza… –le dije yo.

    Continuará…

    De antemano gracias por sus comentarios. Si les gustó denle like y publico el resto.

  • Noche loca (Parte 3): Paula

    Noche loca (Parte 3): Paula

    ¡Salí del cuarto de Diego adolorida de mi ano! pero con una sensación riquísima, al salir vi a Adrián sentado en el sofá, ¡de pronto Paula se lanzó sobre mí, me comenzó a besar desenfrenadamente, yo trate de poner resistencia, pero la forma en que me besaba y acariciaba mi espalda me domino!

    Comencé a acariciarla también, su cuerpo desnudo se sentía tan genial, nunca había estado con otra chica, solo una ocasión una maestra de la prepa me beso, pero de ahí no paso, pero Paula me estaba calentando demasiado.

    Nos fuimos a una silla amplia que tenían, me senté y ella se sentó sobre mí, comencé a besarle el cuello mientras ella sonriente volteaba a ver a los chicos, que estaban atentos en el sofá acariciándose sus vergas, ¡ella apretaba mi cabeza a sus tetas! ¡Era riquísimo morder esos grandes pechos y sus pezones duros, mis manos acariciaban sus piernas hasta llegar a sus nalgas duritas, no eran tan grandes como las mías, pero estaban apetecibles!

    La senté sobre mi poniéndola de frente a ellos, mis manos comenzaron a acariciar sus tetas y sus piernas mientras mis labios recorrían su espalda, ellos extasiados solo seguían mirando, poco a poco leve mis manos a su jugosa vagina, empecé con un dedo, mientras ella lanzaba suaves gemidos, eso me prendía más, introduje más dedos en su vagina, el olor a semen que salía de nuestras bocas me calentaba a mil grados, ellos seguían acariciándose su pene mientras yo los miraba sonriendo.

    Yo: ¡Amiga que húmeda estas!

    P: Si, ¡sigue nena!

    ¡Ella empezaba a mover sus caderas como si estuviera cabalgándome, yo seguía masturbándola de lo lindo, por un momento me sentí macho sometiendo a mi puta!, los gemidos de ella me incitaban a seguir con lo que hacía, en el éxtasis la puse empinada sobre la silla y lleve mi lengua desde sus talones a su húmeda y lechosa vagina.

    P: Mony que rico lo haces, ¡dios mío!

    Yo: Sabes rico nena.

    P: ¡Méteme tu lengua, así que rico amiga así hazlo!

    Seguí chupándosela y metiéndole mis manos unos minutos más, ¡ella seguía escurriendo de la satisfacción que yo le provocaba!, los chicos solo miraban lanzando ricos gemidos que me incitaban a seguir sometiendo a mi amiga.

    ¡Pero que par de putas! Digo Adrián mientras se jalaba su verga con fuerza, ¡me ponen a mil! Afirmo Diego mientras nos fotografiaba.

    Me puse de pie y subí mi pie sobre la silla, de la cabeza lleve a Paula a mi vagina, ella la chupaba deliciosamente, ¡jamás en la vida había recibido una mamada tan rica como la de mi amiga!, “con que así se siente ser comida por una mujer” pensaba yo mientras gozaba las lamidas que me daba mi amiga.

    P: Mony, que rica estás, ¡me gustas mucho amigo!

    Yo: ¡No digas eso! ¡Mejor chupa!

    Me puso empinada en la silla y se lanzó a lamerme las nalgas, me las besaba deliciosamente, de hecho, recorría desde mis pies a mi cuello, ¡era muy excitante! ¡Yo gemía mientras Pau ya me metía los dedos en mi vagina!

    P: ¡Que buenas nalgas tienes!

    Yo: ¡Disfrútalas!

    P: ¡Que suertudos los hombres que te han dado amiga, por eso los tienes locos!

    ¡Ella me masturbaba delicioso y me jalaba el cabello, los muchachos estaban locos con lo que veían!, me daba de nalgadas, ahora me sentía la puta lesbiana de mi amiga, pero era lo más rico.

    Nos acostamos sobre la alfombra, al parecer ella ya lo había hecho con mujeres pues me guio muy bien, nos entrelazamos y empezamos a tijeretear deliciosamente, nuestras puchas se juntaban generando un sonido glorioso, nos acariciábamos las tetas y mirábamos a los chicos,

    D: ¡Así nenas que ricas putas!

    A: ¡Estoy en la gloria!

    Nos movíamos salvajemente, yo tome del cabello a Pau para apoyarme y moverme más rico, ¡qué sensación! ¡Nunca había sentido algo así, me olvide completamente de mi heterosexualidad y de mi marido, solo quería seguir sintiendo esa vagina juntarse con la mía!

    Yo: ¡Así mami! ¡Así muévete rico!

    P: ¡Me enloqueces, eres la mejor!

    Yo: Tú también, ¡me haces sentir toda una puta!

    P: ¡Si mamacita somos putas!

    ¡No tolere más y termine corriéndome junto con ella, que orgasmo! Nos retorcíamos como si nos estuvieran torturando, nuestros fluidos se mezclaban, me olvidé de los chicos que estaban mirándonos y solo me fundí en un apasionado beso con Paula, nos quedamos recostadas abrazadas en la alfombra, pensé que ya era todo, de hecho, quise averiguar dónde estaba mi ropa, pero…

    A: Adonde crees que vas, aun no terminamos

    D: Tráela amigo, ¡está casada puta va a ser nuestro premio!

    Yo: ¿De qué habla? ¡Ya me tengo que ir!

    ¡Ambos me levantaron y me llevaron a la habitación, dios mío! una doble penetración era lo que seguía!

    Saludos su amiga Lety.

  • La hija de mi capataz (Parte 2)

    La hija de mi capataz (Parte 2)

    Al día siguiente cuando desperté por el ruido del ganado el desayuno ya estaba listo. Eran las 7 de la mañana y todos ya estaban esperándome en el comedor.

    -Buenos días patrón -me dijo Ramiro.

    -Buenos días Ramiro, veo que aquí madrugan -le pregunté.

    -Si patrón aquí todos son muy madrugadores.

    Me habían hecho de desayunar unos huevos a la mexicana, y un café que estaba delicioso. Desayune y le dije a Ramiro que quería recorrer la finca.

    -Claro por supuesto patrón -me dijo y nos fuimos.

    Ya eran como a la 1 de la tarde y Ramiro me dijo que tenía que ir a ver cómo estaban los trabajadores, le dije que se fuera sin ningún problema que yo me iba a quedar en el rio para darme un chapuzón. Seguí caminado por la orilla del rio cuando de pronto veo a Jovita que estaba lavando la ropa llevaba puesta una falta larga color blanca y una blusa color azul sin escote algo típico de la región, pero no para una chica de su edad. A pesar de que usaba ropa holgada no podía ocultar su enorme busto y su culo grande.

    Déjenme describirles a Jovita ella es de color canela pues su papá es de ese color y su mamá un poco más blanca. Sus ojos son claros y su pelo es liso, tiene ojos grandes y una cara bonita. Lo que más llama la atención en ella es sin lugar a dudas su complexión, es bastante gruesa para su estatura.

    -Perdón no sabía que estaba usted aquí patrón, me ha asustado un poco.

    -Oh perdóname Jovita lo que pasa es que creo que me perdí.

    -No se preocupe patrón si quiere cuando termine de lavar lo llevo a la finca.

    -Claro Jovita si no es mucha molestia, ahora dime qué edad tienes?

    -Tengo 18 apenas los cumplí la semana pasada.

    -Y tienes novio?

    -No mi papá no me deja dice que todavía no estoy en edad de tener uno, usted tiene mujer?

    -No nunca me case Jovita el trabajo me tenía muy ocupado…

    -Y que le trajo a México?

    -Eres muy curiosa Jovita. Siempre quise vivir aquí en México. Pues soy de Los Ángeles California y allí hay muchos paisanos tuyos ya me siento mexicano también -se rio de lo que le dije y me dijo que era muy chistoso.

    Platicamos de todo un poco le dije que era muy bonita y que me gustaban sus ojos.

    -Voy a meterme un rato al rio patrón si no le molesta?

    -Claro que no Jovita adelante.

    Me dijo que si quería que la podía acompañar, me metí y estuvimos un buen rato en el agua hasta que le hice la pregunta del millón.

    -Qué tamaño son tus pechos Jovita?

    -Patrón me pone roja con esas preguntas tan fuertes -me dijo.

    -Bueno es que tus tetas son enormes y la verdad me quede con la duda ayer que te vi por primera vez -le conteste.

    -Creo me miden 120 cm o más no lo sé con exactitud…

    -Jovita y tú culo es bastante grande también que tamaño tendrá?

    -Eso si no lo sé patrón… pero en la calle los hombres se me quedan viendo mucho, por eso uso estas faldas para cubrirlo papá me cela mucho. No quiere que nadie me malogre y me pase lo que a mi prima Rosita que nada más la embarazaron y la dejaron allí con el crío.

    -Ahora entiendo porque te cela mucho tu padre. Nunca has estado con alguien Jovita?

    -No nunca solo he visto como los caballos lo hacen con las yeguas y eso me asusta.

    -Pues si te muestro algo me tienes que jurarme que no se lo vas a decir a nadie?

    -Está bien lo juro.

    -Cierra los ojos Jovita y dame tu mano…

    -Qué es esto patrón es tan grande y grueso?

    -Ahora ya puedes abrir los ojos…

    Dios mío! Es enorme como la de los caballos.

    -Te gusta Jovita? Quiero que te la metas a la boca…

    -Ay patrón no puedo.

    -Es una orden Jovita ahora yo tienes que obedecer al patrón.

    Jovita se metió solo la cabeza de mi pene y empezó a mamar…

    Continuará!

  • Sobrina tuvo sexo con el Lobo, rito de iniciación

    Sobrina tuvo sexo con el Lobo, rito de iniciación

    Domesticando a Lola, la putita del señor Lobo:

    La génesis de esta historia se origina cuando Lola, por ‘accidente’ encuentra la notebook de la tía abierta en un diálogo con el Lobo, la curiosidad produjo el intercambio por chat, luego la fantasía y el juego de seducción, casi no hubo espacio de lo virtual a la realidad, así pude hacerla mía, pero su curiosidad pedía más, ofrecerse ser la sumisa putita del Lobo, motivó el presente relato, que contiene el ritual de iniciación.

    El Lobo había cumplido el deseo de tomarte casi por sorpresa y hacerte el amor, atrevido y algo salvaje, apretándote contra el espejo, pasional, afiebrada y sobre todo dejarla satisfecha, su placer consumado le dejó gusto de sabor a poco.

    La pausa de la pasión duró muy poco, ahora renace y florece el deseo de repetirlo, de volver a sentir la carne del Lobo entrando en la suya, imponiendo el rigor salvaje de sentirse objeto, del Lobo, hombre mayor, dominante, posesivo, descubrió sus ganas de ser sometida, controlando sus deseos, desearlo con intensidad, dentro vibra y se agiganta su latente obsesión por sentir el miembro del Lobo abriendo su sexo, llenándola de semen creado solo para ella.

    Escribe pidiendo, rogando que necesita ser mi putita, el deseo se convierte en necesidad vital, recibir una respuesta activa a su erotismo, un breve instante de chat la deja acalorada, alocarse en deseo por regalarse, humedece su entrepierna, aprietas los muslos para disimular las pasiones desatadas. Pendiente al ciento por ciento, nada más importa que volver a sentirlo a pleno, regalarse, dispuesta a satisfacer todos mis deseos.

    Se había dejado hacer el amor, de pie contra el cristal, sentía mis manos separando las nalgas, el glande, levemente húmedo por el fluido pre seminal, deslizarse en la grieta, permaneciendo un instante en el centro del ano, se estremeció, asustaba el solo pensamiento de que el grueso miembro intentara adentrarse en su estrechez, preocupa no poder aguantar toda esa carne, aun así no se negaría, solo era miedo y temor por no poder satisfacerlo como se merece.

    Entendí sus temores, solo un instante apoyando el glande en el centro del orificio anal, le parecía eterno, bastó para activar el deseo por sentirlo. Son esos momentos decisivos donde la razón sucumbe a la pasión, si el Lobo hubiera seguido presionando hubiera colaborado aún a costa del dolor, satisfacer a su hombre se imponía sobre la del temor.

    Leí correctamente las señales temerosas de su cuerpo, seguí hasta la vulva, penetrarla con autoridad y determinación, dominar y someter tus temores, hacerle sentir todo el grosor de mi erección, bombear y presionar en sus carnes hasta llevarla al orgasmo tan temido, disfrutar la pasión de gozar y se gozada a pleno, sin concesiones.

    Puedo entender que anhelas ser una mujer a mi servicio, satisfacer mis instintos eróticos, tan pronto me insinúo que tengo ganas de poseerla, se derrite en el fuego sagrado de la ofrenda incondicional, ordené verme al día siguiente, que espere instrucciones, en el mientras tanto necesito sentirte cercana, el mensaje hablado por el whatsapp no me satisface, desnúdate, necesito tu cuerpo cargado de erotismo, una selfie servirá para acortar la demora, no alcanzó con enviar una, fueron varias, necesita demostrar cuán ardiente está por entregarse.

    El mensaje detalla que la mandaré a buscar, el conductor llevará una esquela con el detalle de mis exigencias, “sí señor, te pertenezco, soy tu putita” fue la sumisa respuesta. Una hora más tarde llegó el envío, una caja con bolas chinas y plug anal, ambos traerlos colocados.

    Cayendo la tarde, el llamado del señor Lobo vibró en su celular, recordarle que llegando la noche pasarán a buscarla trayendo nuevas instrucciones. Cuando subió al auto, el conductor le entregó un sobre con las nuevas órdenes, que dentro de auto deberá sacarse la bombacha y el soutién, en la segunda parte del mensaje los detalles para cumplir el ritual del hilo rojo. Entiende y comprende el mensaje, las órdenes explícitas cuyo objeto es la aceptar la sumisión a su señor, derribar pudores y la entrega sin reparos era la primera lección, de este modo Lola entró en el nuevo espectro de sensaciones que el Lobo abre para hacerla disfrutar de su nueva condición, ser una mujer de servicio: la mejor putita del Lobo.

    Este encuentro tenía todos los ingredientes del rito ceremonial: “tan pronto ingreses en la casa, encontrarás un hilo de lana de color rojo, tomarás ese extremo y atarás a tu dedo meñique de la mano izquierda, la prolongación similar al infinito termina en el otro extremo atado al meñique de la mano izquierda del Lobo, ingresas enrollando el hilo en tu mano hasta llegar al otro extremo, atado al dedo meñique del señor Lobo de amarse hasta el infinito. El sobrante del hilo rojo se enreda en las manos que se entrelazan de los que se juramentan el amor por siempre.

    Se presentó en la casa del señor, ingresó a los dominios del señor Lobo, sobre la mesa estaba el hilo de lana rojo, se lo ató según las instrucciones, avanzó enrollando en su mano el hilo hasta llegar donde la aguarda su señor, agotando la distancia hasta quedar con sus manos enlazadas, el beso ardiente cumplió la primera parte del ritual. La segunda parte consistía en que ella debía llenar dos copas de vino, rojo y aromático, mientras el señor coloca alrededor de su cuello una delicada cadena con el triskel como talismán y compromiso de fidelidad y sumisión, el brindis consolida el contrato de servir, respetar y lealtad a su amo. Un nuevo beso, intensamente húmedo y prolongado sella el compromiso.

    El señor Lobo llenó nuevamente las copas, la estoy mirando engolosinado con su cuerpo firme y vibrante, espléndida, exultante, es la lujuria en carne viva, deja caer el vestido, gira mostrando que lleva los juguetes eróticos colocados, entiende el lenguaje gestual, gira dándome la espalda, inclina el torso, movimiento lento y ampuloso para quitarse el plug del ano, sienta frente de mí, sobre el puf de pana roja, separa las piernas, jala despacio el cordel para extraer la bolas chinas del interior de la vagina.

    Me llena los ojos con la belleza de su sexo, aleteando deseo, separa los labios de la vulva para mostrar el rosa nacarado del interior de la conchita, se acaricia los labios, un par de dedos se introducen en la vagina, juegan, los saca húmedos y los chupa, exagera los movimiento, comprende lo que quiere su señor, vuelve a tocarse, a jugar dentro de su cuquita, frotarse el clítoris. El juego digital se intensifica, acelera el movimiento, el placer escénico la conmueve, agitándose, tensiona las piernas, ondula el vientre, el ajetreo de la calentura la hace vibrar como a mimbre, no puede detenerse, la prisa por ofrecer su orgasmo al señor la consume, la febril calentura limita la capacidad de respirar, no ceja en su pasión por brindar la mejor masturbación que tenga memoria.

    Agotada la capacidad de reacción, se dejó vencer por los calores de un orgasmo que asciende por su cuerpo, y estalla en sus sienes, cierra los ojos, apertura total de sus piernas, ofreciendo el esplendor de un orgasmo estridente, pasional entregado para ganarse la voluntad de su señor.

    Rendida por las vibraciones, sacudida por la emoción y extasiada en la ofrenda, se dejó estar, en silencio, mirándose en mis ojos, esperando ese gesto que glorifique su ofrenda, ganarse la gracia de ser mi putita.

    Un gesto de complacencia, la hace sonreír, baja la vista, entiende el gesto de acercarse, colocarse de rodillas entre mis piernas, soltar la hebilla del cinto, bajar el pantalón, el bóxer, liberar el miembro de su hombre, aprisionarlo entre sus manos, subibaja del prepucio, despacio, vuelve a mirarme sin dejar de pajearme, entiende el lenguaje de las miradas, sabe que es tiempo de lamer el glande, cubrirlo con sus labios, sumergirlo en su boca.

    Comenzó a chupármela, mando despacio, volcándose al máximo, lamiendo con intensidad. Mis manos se enredan en sus cabellos, presiono su cabeza, eleve la pelvis, comienza el vaivén de un fogoso sexo por la boca, se fuerza por abarcar cuanto puede del grosor de la carne en plena erección.

    Los movimientos se hacen convulsivos, los latidos indican que el proceso de la eyaculación ya está gestándose, me aprieto y empujo, por momentos de atora, no retrocede, entregada en alma y vida en llevarme a una acabada dentro de su boca. El llamado perentorio de la urgente eyaculación, entiende y colabora, elevé la pelvis, ella me abrazó de las nalgas, el rugido del Lobo coronó el intenso chorro de semen, un segundo y un tercero colma su boca de semen caliente.

    La cantidad e intensidad del movimiento le impide tragar toda la descarga, necesita tomar aire, en el intento se le escurre algo de la energía blanca, parte recoge con la lengua y el resto con los dedos. Antes de tragarlo, abre su boca, necesita mostrarme la descarga, luego degusta y traga, sonríe y termina de limpiar el miembro. Apoya la cabeza en el regazo del Lobo, espera ansiosa esa caricia que calme su agitación y reconforta su espíritu.

    – Gracias, señor Lobo, le pertenezco, quiero ser su putita…

    – Ahora lo serás, serás bautizada por el señor Lobo, dejar de ser tu misma, luego del ritual solo vivirás para sentir a tu señor, llevar su esencia incorporada, será tu segunda dermis.

    Terminé de desnudarme y la conduje al baño, instruir para que aprenda a orinar de pie como hacemos los hombres, abrir los labios de la vulva, echar la pelvis hacia adelante y emitir el chorro de orina tal y como hace su señor. Aprende rápido y bien, al primer intento ya casi aprende, no tan prolijo, a pesar de alguna chorreada de orina por sus piernas lo hizo adecuadamente, me mira y agradece haberla enseñado y guiado en los primeros pasos para ser una buena putita.

    Seguidamente la hice arrodillar dentro de la bañera, delante de su señor, acariciarme la verga, algo morcillona y con todas la ganas de orinar que deviene de una profusa eyaculación, disfruta tenerla en su mano, acariciar sus mejillas con la tersura de su piel, indico quedarse en postura de orar, entiende fácil y bien, comprende que está a punto de recibir el bautismo de su señor, elevar la mirada, espera el chorro de lluvia dorada que lanzo sobre su rostro, escurre por sus tetas y desliza por su vientre hasta deslizarse entre los labios de la vulva.

    No se movió en ningún momento recibía la tibieza dorada de la unción bautismal, el señor Lobo había consagrado la unión, completado el ritual de iniciación.

    Permaneció hasta que terminó de fluir la bendición, la ducha eliminó los rastros del baño dorado. Esa noche salimos a cenar, luciendo el vestido comprado para ella, profundo escote que realza la turgencia de sus pechos, nuevamente saldrá sin la tanga. Cenamos en un discreto pero elegante restaurante, en un lugar reservado de miradas ajenas, el burbujeante champán volvió a sellar esta primera lección, cuando la camarera se acercó para traer la cuenta ordené a Lola abrirse el escote y mostrar sus pechos a la joven empleada.

    – Ábrete y muestra los pechos a esta joven camarera. –aceptó sin objeción. – Tócaselos, siente la tersura de mi putita. –la joven camarera aprieta los pechos de Lola.

    – Si señor Lobo, son turgentes y latían, le agradezco dejarme tocar a su… putita.

    Había cumplido con eficiencia el ritual de iniciación, entrado a los dominios del Lobo, acepta como su protector.

    En el trayecto de regreso pregunto si podía preguntar, solo asentí.

    – Dime, mi tía pasó por todo esto?

    – Hmmm, no preguntes, deberías saberlo.

    – Ah, entonces eso de haber dejado la pc abierta para que mi natural curiosidad me llevara al Lobo fue causal, también quedar atrapada en mi propia curiosidad, todo para dejarme seducir por ti.

    – Te dije que no preguntes, deberías saberlo…

    No hubo más preguntas, entendió todo el contexto, dijo que ya no le importaba volver con su pareja, que no volvería a escuchar sus excusas y promesas, ahora el señor Lobo completaba todas sus necesidades eróticas y afectivas, que lo que más le importa es ser la mejor y más obediente putita del señor Lobo, su objetivo de máxima.

    Regresarla a su casa y recordarle sus obligaciones para con su señor fueron parte de la primera sesión de la disciplina de la putita.

    – Cuándo volveré a verte?

    – Lo sabrás a tu tiempo, deberás estar siempre dispuesta, esperar que tu señor te invite, sobre todo recordar que hacerte el sexo no es satisfacer tu necesidad lujuriosa, sino un premio que tendrás que ganártelo.

    Le comí la boca con un intenso y prolongado beso de lengua hasta dejarla respirando en mi boca, mi saliva se vertió en la de ella, el pacto de iniciación consumado. Ahora la putita solo aguarda el llamado del señor Lobo.

    Esta historia está viva, continuará con los rituales de la entrega de la sumisa y la aceptación del señor Lobo.

    Estamos ansiosos por conocer tus comentarios, escríbenos a: [email protected] te responderemos.

    Lobo Feroz

  • Tras bambalinas (Parte 3)

    Tras bambalinas (Parte 3)

    Capítulo 3. La Verdadera Reina de Kalos: La Condesa de Xerneas.

    En el interior de la oficina de la Palermo, la famosa y más importante productora del Performance en todo Kalos, podemos observar como la hermosa Aria, la actual Reina de Kalos, se encuentra arrodillada frente a la mujer y con la mayor devoción del mundo sostiene uno de los pies de la mujer con delicadeza y empieza a recorrerlo con sus suaves manos, aplicando un poco de presión sobre los arcos y lográndole sacar una sonrisa de satisfacción a la mujer.

    Lentamente la productora fue acercando su pie al rostro de la chica, quien inmediatamente comenzó a besarlo con mucho cariño, mientras que su nariz podía percibir el aroma un poco fuerte del pie ligeramente sudado de Palermo e instintivamente se acercó más para poder inhalarlo con libertad, como si se tratara del perfume más exquisito del mundo.

    Veo que te encanta el olor de mis pies ¿No es así, Aria? comentó Palermo muy satisfecha de ver como aquella sensual chica se encontraba de rodillas a sus pies y tratándolos como si fueran algo sagrado.

    Sí, mi Ama ¡Adoro el olor y el sabor de sus perfectos pies! comento la pelirroja muy sonrojada, y sobra decir que estaba totalmente fascinada por aquella fragancia, ya que sin necesidad de alguna orden comenzó a pasar su lengua por aquellos bien cuidados pies de manera lenta, deleitándose con su sabor y sacándole unos cuantos suspiros de placer la mujer, quién de manera un poco brusca puso su otro pie frente al rostro de la chica en señal de que también necesitaba el tratamiento.

    Y Aria entendió de inmediato lo que su Ama quería ya que con mucho gusto tomó ambos pies, hundiendo su hermosa cara en ellos e inhalando profundamente la embriagante fragancia de su sudor, antes de seguir lamiendo con devoción cada centímetro de piel y comenzar a acariciar suavemente cada uno de los dedos de los pies de Palermo antes de meterlos uno por uno en su boca, en donde los limpiaba y los saboreaba como si se tratara de unos deliciosos dulces.

    Después de unos minutos en los cuales Aria adoraba con mucho cuidado y amor los pies de Palermo, la mujer le ordenó detenerse y después de darles un último y profundo beso de adoración, la chica depósito suavemente los pies de la mujer en el suelo y la miraba esperando más órdenes.

    Los has hecho muy bien mi bella Aria, pero hay otra parte de mi cuerpo que también necesita de tu atención mencionó la mujer mientras abría sus piernas, revelando que no estaba usando ningún tipo de prenda íntima, por lo que su coño estaba al descubierto Pero te quiero desnuda.

    Muchas gracias, mi Ama, usted sabe que yo sólo vivo para servirla contestó la pelirroja alegre antes de levantarse y comenzar a quitarse la ropa de un modo bastante sexy, dejando en libertad sus enormes pechos talla 95, un depilado coño y sus perfectas y deliciosas nalgas, y una vez desnuda volvió a arrodillarse ante Palermo.

    Sobra decir que Aria estaba muy excitada al ver la concha de la ex-Reina de Kalos y se acercó lentamente a ella, como si fuera una gatita, para comenzar a masturbar a su maestra, pasando sus suaves manos sobre su intimidad para comenzar a introducir sus dedos en la vagina de la mujer y hacerla gemir de placer.

    A pesar de estar contenta y excitada Aria solo veía a su maestra directamente a los ojos, esperando ver el placer reflejado en los fríos y hermosos ojos grises de su Ama, quién después de unos minutos llego al orgasmo llenando las manos de Aria con sus líquidos y la pelirroja de inmediato comenzó a saborear sus manos hasta dejarlas totalmente limpias y al terminar empezó a lamer con devoción el coño de la mujer hasta eliminar todo rastro de sus fluidos.

    Sin duda eres una esclava perfecta Aria, por lo tanto te has ganado una recompensa. ¡Ponte en 4 patas y muéstrame tu culo! ordenó Palermo mientras se despojaba de su vestimenta, revelando que a pesar de su edad aún conservaba un físico envidiable y de un compartimiento su escritorio saco un consolador, con un dildo incluido, el cual que se apresuró a ponerse.

    ¡Si, Ama Palermo, lo que usted ordené! contesto Aria con absoluta emoción y obedeciendo al instante la orden que se le fue dio, ella esperaba pacientemente cuando sintió que la mujer comenzaba a penetrar su ano sin aviso previo causando que la chica soltara un leve grito de dolor, que no tardó en ser sustituido por gemidos de placer.

    ¡¡¡Esto es fantástico, mi pequeña esclava!!! ¡¡¡Darte por el culo es maravilloso!!! E imagino que estarás muy feliz ya que dentro de poco tendrás una nueva hermanita con la que podrás jugar y enseñarle a adorarme como me lo merezco.

    Lo… Ahhh… se… Ahhh… Ama… Pro-pronto… Ahhh… muy… pronto… Serena… Ahhh… se-será… Ahhh… totoda… suya… Ama… Palermo… Ahhh… y las… dos… Ahhh… es-estaremos… Ahhh… a… sus… Ahhh… pies… sir-sirviendo… y…. Ahhh… ado-adorando… a… la… Ahhh… ver-verdadera… Ahhh… Reina de… Ahhh… Ka-kalos exclamo la excitada pelirroja entre gemidos.

    Después de unos placenteros minutos en los que aquel juguete penetraba con fuerza su ano, Aria estaba a punto de correrse y Palermo lo sabía, ya que comenzó a darle unas fuertes y sonoras nalgadas a la joven, quien no dejaba de gemir hasta que el ansiado orgasmo finalmente llego.

    Mu-muchas… gra-gracias… Ahhh… mi Ama… Ahhh… adoro que… Ahhh… disfrute… de jugar… con mi… cuerpo agradeció la Reina de Kalos entre gemidos por el reciente orgasmo, mientras su cuerpo aún temblaba de placer.

    Limpia mi juguete Aria ordenó Palermo con frialdad mientras sacaba el consolador del interior de la chica de un solo golpe, lo cual le saco un gran suspiro a la pelirroja, quien rápidamente se dio la vuelta para cumplir con la orden que se le dio.

    Minutos después Aria se encontraba nuevamente de rodillas en el suelo, esta vez limpiando el juguete de color negro con su boca, sus labios apretaban con fuerza el consolador y su hábil lengua lo recorría para eliminar todo rastro de sus jugos, hasta que sintió una suave caricia en su cabeza.

    Es suficiente mi pequeña, ahora arréglate y vístete. Tenemos asuntos pendientes que debemos atender pidió la mujer y poco tiempo después Aria se encontraba perfectamente arreglada, por lo que nadie creería que en esa oficina hubiera pasado otra cosa más que una agradable conversación entre maestra y discípula. Por lo que ambas mujeres salieron de aquel edificio y entraron rápidamente en una limusina para dirigirse hacia un lugar por el momento desconocido

    ¿Y qué opina de la nueva generación de Performers, Maestra? pregunto Aria con educación, aunque conteniendo el deseo que tenía por la mujer frente a ella, ya que sabía muy bien que frente a los demás tenía que fingir que solo era una representada más de la productora.

    La verdad es que a excepción de Serena no llaman mucho mi atención sentencio la mujer con firmeza antes de añadir Aunque reconozco que muchas de ellas son muy bellas y sin duda habrá mucha gente que podría interesarse en ellas, pero ninguna de ellas posee el talento necesario para ser la siguiente Reina de Kalos.

    Entonces solo esperaremos a que Anthony traiga de vuelta a Serena comento la pelirroja mientras un ligero rubor teñía su rostro al mencionar aquello, lo cual no pasó desapercibido para la productora

    No entiendo si esa reacción es por Serena o por el inútil de Anthony comentó Palermo con desdén haciendo que la Reina de Kalos se apenara por haber sido descubierta.

    Bueno Serena es una chica muy linda y agradable, y no solo por su aspecto físico, ya que también es una buena persona. Y Anthony, él es un chico muy adorable, un verdadero caballero y es bastante guapo admitió Aria con ensoñación y tratando de contener un suspiro Es por eso que me sorprende mucho que no se lleve muy bien con él, en especial considerando que es su único sobrino, a veces incluso me parece como si usted lo odiara.

    Odiarlo… Eso es verdad. Pero Aria tiene mucha razón sobre Anthony, desde que era niño él siempre fue muy amable y caballeroso. Tal vez el problema está en su apariencia física, en aquel cabello oscuro como el ébano, en esos resplandecientes ojos azules, en aquella voz tan varonil y en su bien marcado cuerpo, si eso es. La única culpa que tiene Anthony es la de ser la viva imagen del único hombre al que alguna vez ame, aquel quién se aprovechó de mis sentimientos y me manipuló a su antojo, aquel quién me abandono al preferir a mi joven hermana y que también la abandono a ella después de embarazarla: El hombre que me mostró el placer de la carne y que también destruyo mi corazón, aquel que me convirtió en lo que soy».

    Maestra ¿Se encuentra bien? pregunto Aria con preocupación y sacando a la productora de sus pensamientos.

    No te preocupes Aria, solo estaba recordando un poco del pasado, aquello que me trajo aquí y tras decir eso la mujer sacó de un compartimiento del auto una máscara azul que parecía estar hecha de zafiros con unos adornos de oro similares a los cuernos del pokémon legendario Xerneas, la cual tenía incluido un modificador de voz, y de nueva cuenta se despojó de su ropa, pero en esta ocasión para ponerse un elegante vestido de color añil con bordados de oro, el cual le daba el aspecto de alguien de la realeza.

    Después de algunos minutos fue cuando por fin llegaron a su destino: el portentoso Palacio Cénit. Al bajar del vehículo fueron atendidas de inmediato por la servidumbre del lugar, la cual estaba conformada únicamente de jóvenes mujeres, y que las condujeron hasta el salón principal del palacio.

    Amo, La Condesa de Xerneas y la Reina de Kalos se encuentran aquí. Con su permiso me retiro anuncio una hermosa chica de cabello rubio de aproximadamente unos 25 años.

    Muchas gracias Emily puedes retirarte, es un verdadero placer para mi tener aquí a la Condesa de Xerneas y a la Reina de Kalos en mi humilde palacio contesto el Rey Cénit, dueño del lugar, mientras hacia una educada reverencia y besaba la mano de ambas mujeres antes de invitarlas a tomar asiento.

    Su Majestad, me gustaría saber cuál fue el motivo de su llamada ¿Acaso la Princesa Allie no está complacida con el séquito que pidió? preguntó Palermo con una educada frialdad mientras aceptaba una taza de té de otra de las sirvientas del lugar.

    Para nada Condesa, sino todo lo contrario ¡Mi pequeña y yo estamos tan contentos con sus servicios que deseamos pedir otro lote! exclamo aquel noble con emoción.

    Entiendo, es bastante bueno escuchar eso ya que precisamente ahora tengo a algunas candidatas disponibles respondió la mujer mientras sacaba un grueso catálogo, en el cual estaban las fotografías de varias chicas y debajo de cada una de las imágenes había algunos datos sobre la chica junto a una cifra, y se lo entregaba Escoja a las chicas que considere más adecuadas.

    Después de unos minutos el excéntrico aristócrata marco con una cruz roja las fotografías de 6 chicas y le devolvió el catálogo a Palermo.

    ¿Y cuándo estará disponible mi nuevo séquito de jóvenes y obedientes sirvientas, mi estimada Condesa? pregunto aquel hombre, sin hacer nada para ocultar la lujuria que sentía.

    Su Majestad, usted ya debe de saber que su mercancía estará en su puerta y lista para obedecer en un plazo de 3 días después de su respectivo pago. Y si no se le ofrece algo más, le pido su permiso para retirarme.

    De acuerdo Condesa, se a la perfección que Las Siervas de Xerneas nunca decepcionan, es un verdadero placer hacer negocios con usted y deleitarme con su agradable visita comentó el hombre, quién se puso de pie para ayudar a las mujeres a levantarse, antes de besar sus manos a modo de despedida y mirar lujuriosamente a Aria.

    Una vez fuera de la residencia, ambas volvieron nuevamente al auto. Y después de quitarse aquella vestimenta, Aria noto que Palermo se veía cansada por lo que se atrevió a preguntarle a la mujer que si se encontraba bien, todo sin dejar de mirar con deseo el cuerpo desnudo de la productora.

    Por supuesto querida, solo basta con que vaya a mi casa a descansar. Además mañana tienes una gira así que sería bueno que también lo hicieras dijo la mujer mientras se acercaba a la joven y comenzaba a besarla con pasión.

    Lo haré mi Ama, usted siempre sabe lo que es mejor para mí. No sabe cuánto deseo que Serena me quite el título de Reina para estar a su servicio todo el tiempo al igual que Isabelle respondió la pelirroja con auténtica devoción en cada

    Lo se, preciosa. Yo también quisiera tenerte en mi casa todo el tiempo y a mi total disposición, pero sabes que si ella no es digna deberás vencerla sin piedad terminó Palermo para silenciarla de nuevo, ahora con un lujurioso beso estilo Kalos, mientras sus manos recorrían las firmes y suaves tetas de Aria.

    Después de ponerse su vestimenta habitual y dejar a Aria afuera de su departamento en Ciudad Luminalia Palermo al fin llegó a su mansión, la cual se encontraba a las afueras de Ciudad Glorio y apenas abrir la puerta se encontró con una preciosa chica de sedoso y fino cabello negro, con unos hermosos ojos marrones, unos pechos talla 100 y una exquisita piel de porcelana, enfundada en un erótico disfraz de sirvienta que no dejaba nada a la imaginación.

    Se trataba de Isabelle, la anterior Reina de Kalos y quien al igual que Aria, era una esclava personal de Palermo y parte de la colección privada de la productora.

    Muy buenas noches, mi Ama ¿Desea un baño relajante para eliminar la tensión del día? preguntó cortésmente la joven mientras se ponía de rodillas.

    Esa idea suena fabulosa me encanta que me conozcas tan bien, así que ven conmigo Isabelle.

    Es un verdadero placer estar a su servicio, mi Ama contestó la joven mientras seguía a Palermo con un seductor caminar.

    Después de un relajante y muy erótico baño en donde la pelinegra se encargo de enjabonar hasta el último centímetro del cuerpo de la mujer, mientras ella se encargaba de jugar con sus prominentes pechos, la productora finalmente se fue a dormir acompañada de Isabelle, quien se quedó dormida mientras lamía los pechos de su Ama.

    Al día siguiente, cerca de las 9 de la mañana, la mujer salió en dirección a su oficina acompañada de Isabelle, quién ahora vestía como una eficiente y elegante secretaría, pero sin dejar de verse hermosa.

    No había duda de que Palermo debería de buscar más mercancía, gracias a que un inesperado pero muy productivo pedido de parte del elegante Buque Real, procedente de Unova contrato a muchas de sus chicas. Después de todo un barco de lujo necesita a muchas chicas como camareras y también a algunas que trabajen en el bar, junto con un pedido especial del casino de Ciudad Azulona en Kanto que requería de nuevas croupier.

    Para la mujer el proceso de la cacería resultaba particularmente erótico, le encantaba ver los ingenuos y felices rostros de aquellas chicas llenas de esperanza en que ella les ayudaría a cumplir su sueño de ser la Reina de Kalos y todo para que terminaran siendo unas obedientes esclavas con el único objetivo de ser lo que ella decidiera que fueran.

    Experimentar todo ese poder era en extremo excitante y una de las mejores cosas es que ni siquiera tenía que preocuparse por lidiar con los familiares o amigos de sus víctimas ya que una simple orden suya bastaba para destruir por completo relaciones y vínculos forjados durante años. Ante la vista de todo el mundo parecía que a esas lindas señoritas solo se les había subido la fama a la cabeza.

    Fue cerca de las 10 de la mañana Palermo se dirigió a la sala de conferencias de su oficina y tras realizar algunas llamadas solicito la presencia de las chicas que vendió el día anterior, al llegarle la notificación de un enorme pago en sus cuentas ficticias.

    Buenos días, señorita Palermo. En que podemos servirle saludaron las chicas con educación y un tono de voz ligeramente sumiso.

    Buenos días chicas, el día de hoy por fin tendrán la oportunidad de cumplir su sueño mencionó Palermo regodeándose con el placer de ver la esperanza en los ojos de aquellas inocentes muchachas antes de que su sueño y sus vidas cambiarán para siempre, mientras tomaba una pokébola y liberaba a su pokémon principal.

    Pero las chicas no se sorprendieron en lo absoluto al ver a Malamar, ya que durante su entrenamiento con Palermo al igual que sus demás compañeras veían a diario al pokémon revolución durante la hora de la relajación, en donde el muy amable calamar emitía para ellas un agradable destello de luz que las ayudaba a encontrar la paz interior, razón por la que las chicas ya estaban acostumbradas a caer bajo el efecto de la Hipnosis de Malamar y no solo no oponían ninguna resistencia sino que lo disfrutaban mucho, así que una vez que estuvieron en un profundo trance fue cuando una fotografía del Rey Cénit apareció en la pantalla detrás de ella.

    Escúchenme muy bien, este hombre es el Rey Cénit y a partir de hoy es su nuevo Amo, ustedes son de su propiedad y el único objetivo de su existencia es servirlo en todo les dijo Palermo con frialdad antes de ponerse de pie y hacerse a una lado para que las chicas pudieran observar aquella imagen sin problemas Ahora quítense la ropa y mastúrbense mientras recitan lo que les acabo de decir ¡Grábenlo en lo más profundo de sus débiles mentes!

    Sí, Ama Palermo. Lo que usted ordene contestaron las 6 chicas al unísono mientras se quitaban su ropa hasta quedar totalmente desnudas y sus manos iban directamente a su entrepierna.

    El Rey Cénit es nuestro nuevo Amo, somos de su propiedad y solo existimos para servirlo en todo comenzaron a recitar las chicas mientras se masturbaban y con el paso de los minutos seguían recitando aquella indicación entre gemidos, la cual tal y como se les ordeno, iba grabándose completamente en sus influenciadas mentes eliminando cualquier otro recuerdo y convirtiéndose en su nueva realidad.

    Mientras tanto Palermo solo observaba la escena con frialdad y desdén, ella no ocupaba su cuerpo para instruir a unas simples sirvientas, las únicas que eran dignas de apreciar, dar y recibir placer de su cuerpo, era la creme de la creme, la élite de la élite, aquellas escasas chicas que al igual que Aria e Isabelle probaran ser dignas de convertirse en sus esclavas personales, chicas como Serena.

    Continuara…