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  • Descubrí a mi mamá infraganti. ¡Ahora todo tiene sentido!

    Descubrí a mi mamá infraganti. ¡Ahora todo tiene sentido!

    Después de que naciera mi bebé todo cambió en mi casa y la de mis padres, a unos días de regresar a trabajar, todo eran prisas y casos, tenía que organizarme para dejar a mi hijo en casa y salir a trabajar, tratando de organizarme con la logística del caso, iba y venía de casa de mis padres tratando de calcular el tiempo que me llevaría etc.

    Finalmente llegó el día en que regresaba a trabajar y pasamos a casa de mis papás mi esposo y yo a dejar a «nuestro» hijo y salimos casa quién rumbo a nuestro trabajo.

    Casi llegando a mi trabajo me di cuenta que había dejado mi teléfono celular junto a la cuna y lo necesitaba porque había que hacer muchas llamadas para hacer citas de trabajo etc.

    Entre corriendo a la oficina solo para avisar a mi jefa que tenía que regresar a casa y volvería inmediatamente, sonriendo comprensiva me dijo que estaba bien y me felicitó porque dijo para haber tenido un hijo hacía mes y medio me veía muy recuperada.

    Desde antes de que naciera mi pequeño empecé a ejercitarme la vagina con los ejercicios de Kegel para no perder mi habilidad de apretar el pene con la vagina. Para mi es muy importante quedar igual o mejor después del nacimiento de mi hijo, y con una dieta y ejercicio aeróbico estaba decidida a recuperar la figura que tenía antes de embarazarme.

    Tenía mucha curiosidad por ver qué opinaban mis compañeros de trabajo que ya habían intimado conmigo antes del parto, así que me vestí con una minifalda negra al borde de mis nalgas y una blusa blanca con zapatillas negras altas y un sweater gris para ver qué decían.

    Afortunadamente no subí mucho de peso y solo tenía 2 kilos de más después del parto que estaba decidida a bajar con ejercicio, mis senos seguían agrandados en lo que cabe por estar llenos de leche materna y el efecto era más que atractivo: me veía muy cachonda según mi marido después del parto y usando la ropa adecuada podría aumentar el sex appeal que se me daba de forma natural.

    Saliendo de la oficina de mi jefa me encontré con Carlitos (gerente de una de las tiendas de la compañía), que había tenido la oportunidad de complacer en mi oficina hacia unos meses antes de embarazarme (relato publicado «La Rectora»).

    Dándome un abrazo de felicitación por mi bebé y tomándome de las manos retrocedió un poco para poder admirarme y dijo:

    —pero Mariela, que bien te pusiste después del embarazo, estás mejor!

    —Te parece Carlitos? —Dije riendo y girando para que pudiera verme mejor…— Pues muchas gracias!

    Tomándome de la cintura al tiempo que volteaba a ambos lados para asegurarse de que no había nadie en el pasillo me dijo al oído:

    —sigue en pie lo que me dijiste la última vez en tu oficina? Podemos ir a un hotel a coger toda la tarde?

    —Sí —le contesté sonriendo— te lo prometí y lo vamos a cumplir, solo te advierto que traigo la vagina bien depilada por lo del bebé, mi raja velluda por el momento se fue. —Dije riendo y guiñándole un ojo mientras le movía las caderas de atrás hacia adelante simulando el acto sexual…— Te gusta la leche materna? —le dije al oído mientras tomaba su mano y la ponía en mi seno derecho…— Tengo mucha para darte!

    Nos despedimos y salí corriendo a casa de mis papás para recoger el teléfono celular, llegué y me estacioné para entrar en la casa de mis papás volando teniendo cuidado de no hacer ruido para no despertar al bebé.

    Subí a mi cuarto de soltera donde había dejado al niño y tomé el teléfono, cuando estaba saliendo de la habitación y me iba a despedir de mi mamá escuché ruidos extraños en su recámara, eran gemidos!!

    En este punto, déjenme tomarme un momento para describir a mi madre físicamente: es un poco más alta que yo pero tiene el cuerpo muy parecido al mío, es muy piernuda y acinturada y sus tetas son más grandes que las mías, tiene 52 años pero está bastante bien conservada para su edad, su cabello es a medio hombro y aunque ya peina canas, podría decirse que es una señora milf! Jajaja

    Pues bien, me quedé helada un momento y no supe si avanzar hacia la recámara de mis padres o salir y dejarlos susurrar m disfrutar su momento, iba a hacerlo pero me ganó la curiosidad y decidí acercarme de puntita para verlos en la intimidad un momento, mi papá ya no guardaba secretos para mí y con lo que me había platicado mi tío de cómo era mi mamá de joven de caliente me animé a espiarlos un momento…

    Llegué a la puerta de la recámara que estaba parcialmente cubierta por una puerta del clóset de la Rosa de ellos que estaba abierto y me acomode entre ellas para verlos mejor…

    Lo que vi a continuación me dejó petrificada!: Mi madre estaba semi desnuda besando apasionadamente a mi macho Israel mientras lo masturbaba intensamente y entre besos le decía:

    —así que ésta es la verga que le metes a mí Mariela a cada rato… con razón la traes toda tonta detrás de ti!

    —Desde que me la cogí la primera vez quedó encantada con ella —dijo Israel meneándola frente a mi mamá— y creo que hoy día es su instrumento de placer favorito —dijo poniéndole la mano derecha en la nuca a mi madre para hacer presión y que se acercara a mamarla…

    Mi madre no se hizo de rogar y se agachó hacia ella tomándola de nuevo entre su mano y comenzó a combinar besos mamadas y lamidas en la verga de Israel que la tenía bien asegurada del pelo y comenzó a decirle a mi madre:

    —cuando conocí a tu hija era muy recatada, pero la he vuelto una total puta, la he ofrecido varias veces a mis amigos y hasta ahora no se ha negado a acostarse con todos los que se lo pido, se ha vuelto muy obediente y hace que cada día sea más caliente, ya veo de dónde lo saco…

    Sin contestarle mi madre se metió la verga de Israel completa en su boca y le pidió a Israel se la cogiera como me coge a mí…

    Sin quitar la vista de semejante espectáculo, lleve mis manos a los senos y pellizque los pezones poniéndome muy caliente al ver a mi mamá caer también víctima de la verga de Israel… Baje la mano derecha y metí dos dedos en mi depilada raja empezando a masturbarme mientras ellos seguían calentándose mutuamente…

    Las piernas de mi mamá seguían siendo la marca de la casa, muslos y pantorrillas poderosas y bien formadas, dejando de mamarle un instante mientras se ponía de pie…

    —admire su raja velluda que era igual de tupida que la mía, por lo que me dices, la has vuelto igual de caliente que yo, yo también he cogido con muchos hombres, aunque en mi caso, han sido más bien casi todos de la familia, he desvirgado a casi todos los primos de Mariela, algunos desde muy jóvenes, su primera venida en la raja de una mujer ha sido conmigo, todos ellos saben que cuando quieren iniciarse en el sexo me pueden buscar y yo me ofreceré a enseñarles todo lo que deben aprender, es bien sabido entre ellos que soy la tía caliente que los deja penetrarme cachondamente y hasta el año les doy si me lo piden…

    Con razón mi mamá era la tía favorita de todos! y yo ni enterada! Seguí masturbándome atenta a lo que pasaba entre ellos, Israel le pidió se acostara boca arriba y abriera las piernas para recibirlo…

    Mi mamá lo hizo y comentó:

    —ven!, métela y enséñame porque mi hija está tan enculada de ti…

    Israel se acomodó entre sus piernas y de un solo golpe la penetró profundo… Ella lo abrazó con sus piernas en un gesto idéntico al que yo hago cuando estoy muy caliente…

    Empezaron a coger como locos, mientras ella gemía él le apretaba las tetas, era como verme coger con él! los movimientos de mi mamá en idénticos a los míos o al revés… Como sea, ahora entendía bien porqué era tan caliente yo… Lo había heredado de mi madre!

    Metí dos dedos profundo en mi raja depilada, estaba lista para reanudar mi vida sexual y deseaba mucho tener una verga dentro de nuevo…

    Mi mamá empezó a gemir más fuerte y dijo casi gritando:

    —me vengo! me vengo! Me vengooo! —Abrazándolo desesperadamente mientras Israel aumentaba sus embestidas y en una exclamación se vacío totalmente dentro de la raja de mi mamá…

    Cuando se hizo a un lado pude ver claramente las piernas de mi madre y la velluda raja abierta y derramando semen de mi macho Israel…

    Pero… Como había acabado ella cogiendo con mi hombre?

    Recordé entonces la manera en que mi mamá veía a Israel cuando lo llevé a presentarlo en aquella reunión cuando anuncié a mi familia que quería tener un hijo de él…

    No sabía que se habían visto y ya sus veces a escondidas a petición de ella con el pretexto de averiguar quién era él en realidad, seguramente en esas reuniones se ofreció sutilmente a él dejándole saber que lo deseaba también…

    En eso pensaba cuando mi mamá cambió de posición y se puso en cuatro ofreciéndole el ano a Israel y diciéndole:

    —Ven cógeme por atrás! dámela rico y te prometo que haré de Mariela tu amante permanente, se cómo convencer a mi hija de que eres lo mejor que le ha pasado… Si quieres hasta haré que te dé más hijos!

    Lo que no sabía mi mamá era que tenía ya decidido tener otros dos hijos: de Balam y de mi amigo de color Tony, pero deseaba seguir casada con mi marido, me ponía muy caliente que los demás se dieran cuenta que otros me metan la verga y me fecundaban estando casada con él…

  • Por capricho

    Por capricho

    Ya tenía varios años de experiencia como Ingeniero y comencé un Doctorado y parte para completar el programa me correspondía ser conferencista en unos talleres de la Facultad de Postgrado, en uno de esos seminarios en que fui Tutor, me encontré a una amiga.

    Karla estaba recibiendo el taller, fuimos compañeros de la universidad, hacía mucho que teníamos contacto, pero, hacia un tiempo la hermana menor de ella, era Edecán en un congreso de la empresa en que yo di consultoría, al final de una jornada la invité a tomar algo después del evento y después de unas copas, me dio una gran mamada en el estacionamiento del lugar, aún recuerdo lo buena que fue la mamada de verga que me había dado y que disfrute metiéndole dos dedos en su culito y acariciando sus tetas, como sucede hoy en día, en las redes sociales es donde todo termina apareciendo, cuando agregue a Karla, vi la foto de la hermana y que tenía novio, ya hacía casi 7 meses que había pasado, pero esperaba que ella no tuviera ni idea, porque tenía un carácter explosivo y no quería que me hiciera una escena recriminándome cosas. Para mi alivio, Karla me saludó muy alegre, además me presento a una amiga que recibiría el taller también, su nombre: Alejandra

    Fueron días duros, no sé porque pero el debate se iniciaba apenas comenzaba con un tema, luego comenzaban a hacer comentarios de broma, distrayendo a todos. Durante las horas del taller me ponían difícil el mantener el orden en la sala, porque se aprovechaban de la confianza para coquetearme y ver como reaccionaba, siempre en primera fila, Karla el primer día llegó de tacones, tiene buenas piernas y lo sabe, porque usando falda corta se pasó columpiando una pierna cruzada sobre la otra, aquellas piernas bien torneadas visibles hasta los muslos, diablos, que difícil concentrarse… recuerdo que en la Universidad le gustaba ser “calientagüevos” (que les encanta provocar a los hombres solo por el gusto de dejarlos con las ganas), una vez que hicimos un trabajo juntos, se pasó toda una tarde encima arrimándome las nalgas e inclinándose para que le viera el escote, pero a la hora de la hora, solo me hizo quedar como idiota.

    El segundo día Alejandra, la amiga, apareció con una blusa escotada, falda entallada, labios rojos y cabello suelto, al estar de frente a ella tenía que evitar irme por la curva de sus pechos, todo el día un botón se aflojaba y me daba más de ver por un rato, luego ella lo ajustaba hasta la siguiente vez que yo la veía, fueron 3 días pesados para mí.

    El último día del taller, al finalizar, salimos a cenar en grupo, pasamos un buen rato, tomamos unas cervezas y brindamos, nada del otro mundo, cuando salimos y nos despedimos, quedamos solo Karla, Alejandra y yo… Ahora ya podemos ir de verdad a celebrar, me dijo Karla, tomándome del brazo y yo me quede desconcertado, dijo que aún era temprano, no me dejó mucha opción, dijeron que no me dejarían partir sin que fuéramos a un bar de verdad, pensándolo bien, no tenía ningún compromiso para la noche y tampoco quien me estuviera esperando así que me dije ¿por qué no?

    Toda la semana me estresaron y por lo menos podría relajarme un poco o eso pensaba. Las dos mujeres tenían su encanto, la verdad es que Alejandra me atraía mucho, desde el primer día que la vi, con su 1.65 de alto, cabello castaño, una boca de labios finos y bella sonrisa, ojos verdes, con cierto aire oriental, algunas pecas en las mejillas, tenía un bonito cuerpo, no muy delgada, curvilínea de caderas pronunciadas, pechos muy llamativos sin ser exuberantes y unas bonitas piernas. Karla era un poco más pequeña, de 1.60, piel muy clara casi pálida, cabello muy claro, casi rubio, ojos café claro, una cara ligeramente redonda, con ligeros toques rosados en sus mejillas, era bonita, su boca era grande para lo que eran sus facciones finas, tenía también un mentón un tanto varonil, le daba un aire como agresiva, era algo ancha de caderas y algo más esbelta que Alejandra, ya que se tonificada en el gimnasio.

    En fin, fuimos a un bar que tenía un estilo retro, con afiches de los 80’s y que siempre estaba lleno de clubes de motocicletas o de autos modificados, el ambiente se extendía a la calle, las mesas eran en terrazas al aire libre, las cervezas bien heladas y una alitas de pollo picantes y crujientes… el ambiente era muy animado. Comenzamos a hablar de cosas triviales, algunas historias de estudiantes y a medida que las cervezas se sumaban, también lo hicieron unos shoots de tequila, que nos fueron soltando más la lengua… la cuestión se fue poniendo más alegre, empezamos a contar sobre aventuras que habíamos tenido, dije que no era conveniente si una era casada y los demás estábamos sin pareja, Karla dijo que no fuera tan pendejo y Alejandra solo se rio y dijo que el lugar era muy público para contar sus historias (ahí ya me había enterado que era casada); me reí, estaba con ganas de saber más pero de repente me soltaron una bomba… ella se tomó otro tequila y me miraba con ansiedad cuando me soltó una bomba.

    Alejandra: vos fuiste quien se tiró a la hermanita? A Gabriela, la excelencia académica, la virtuosa de la familia?

    Yo: qué? De que hablas?

    Karla: que maricón que sos… yo sé que te cogiste a la pendeja de mi hermana, ella me lo contó hace tiempo.

    Yo: No, no… no fue así, yo solo la invite a tomar algo, las cosas después se pusieron algo calientes, pero no dormí con ella.

    Karla: eres un puto, solo te puso el culo enfrente y te la cogiste! Ese día no llego al apartamento, hasta el día siguiente y después me conto que te la llevaste al hotel a coger, puto! y ella de zorra me lo restregó en la cara!

    Yo: alto! Eso no cierto! Solo estuvimos un rato en el carro, no me la cogí, no paso a más! Solo fue una manoseada en el carro! Y la deje en el lobby del Hotel porque me dijo que la estaban esperando.

    Alejandra: Será que solo te la chupo? No pareces de los que solo se queda con la probadita…

    Mire a Alejandra y me sorprendió ver más rojos y brillantes sus labios, más brillo en sus ojos y… más llamativo su escote, pero también Karla reaccionó a lo que ella dijo:

    Karla: Pendeja, deja de darle cuerda, que este perro se la cree… se siente el gran cabron.

    La mire a los ojos y le brillaban de curiosidad, al menos eso pensaba.

    Yo: solo me la chupo, lo más que hice fue manosearla bajo el vestido, luego ella se tenía que ir y no la volví a ver… no volvió al evento… pero ella fue quien se me lanzo!

    Karla: farsante! Ella dijo que te la llevaste al hotel y te la cogiste hasta donde no, la cabrona me lo grito el día que se fue con el cornudo del novio pendejo, además una amiga era la que organizaba el evento y le consiguió ser edecán y cuando le pregunte me dijo con quien se fue esa noche!

    Alejandra: te da pena contarlo, pero no habértela comido… jajaja!

    Tenía a dos mujeres sobre mí, por un lado la enojada colérica y la otra disfrutando la situación y queriendo saber más, lo cual solo alteraba más a la otra…

    Yo: que no! Yo solo la invite a que platicáramos un rato, ella después se me lanzó… además le deje frente al hotel, seguro se fue con el novio… y yo no sabía que tenía novio!

    Así seguimos un buen rato, pero por fortuna Karla de repente dijo que se aburría y se levantó a bailar, yo hice ademan de quedarme, pero Alejandra no me dejo y me jalo por los hombros para levantarme, seguimos a Karla y nos pusimos a bailar los tres; el área para bailar era estrecha, estábamos muy pegados, primero Karla bailaba por su cuenta, la música era muy rítmica y movida, la de cierto calvo, música muy de moda y de ritmo muy sugestivo, yo bailaba muy pegado a Alejandra, aproveche a sentir sus caderas con mis manos y en eso Karla se puso detrás de mí, Alejandra giro y me dio la espalda, hicimos un baile juntos y sentí las caderas de Alejandra en mi cintura y los pechos de Karla pegándose a mí, con el ritmo tocaba irse para abajo, flexionando las piernas, el cuerpo de Alejandra se movía de manera tan provocadora y a la vez sentía las manos de Karla agarrándose a mi espalda, cuando volvimos a ponernos de pie, Alejandra se dio vuelta y me sonreía de forma maliciosa, ya sentía que se me paraba de solo verla; antes de levantarnos de la mesa se había quitado el blazer con el que anduvo todo el día, dejando al descubierto su blusa de hombros descubiertos y el escote destacando la forma de sus pechos, se recogió el pelo en un moño, con lo que resaltaba más su cuello, la falda era entallada hasta arriba de la cintura, la verdad que el saco cubría lo muy sensual que vestía; por otro lado Karla andaba de pantalones ajustados, blusa ceñida manga larga, resaltaba las formas curvas de su cuerpo. No podía estar más tentado esa noche. Las dos estaban agitadas y el calor del lugar hacia que brillara su piel por el sudor, Karla me dio vuelta hacia ella y comenzamos nuevamente un ritmo de bajada, ella pegando sus caderas a mi cuerpo, Alejandra se recostó sobre mi espalda y sus manos se deslizaron por debajo de mis brazos, esas dos mujeres jugaban a provocarme… al ponernos en pie, ya el calor era fuerte, yo me voltee a ver la cara de Alejandra, que me excitaba con sus ojos y esa sonrisa lujuriosa.

    Creo que no le gustó mucho a Karla que me quedara estúpidamente viendo a la otra moviendo las caderas y no a ella, así que se fue al baño con expresión de fastidio y nos quedamos bailando solos, pero ya no tan pegados, al rato escuche unos gritos y vi a Karla que ya se estaba peleando con otras mujeres, al parecer le había tirado cerveza a otra encima, por lo que fui por ella, los de seguridad ya estaban jalándola, nos acercamos con Alejandra, aunque estaba también algo tomada, pero no tanto como Karla… con ella la logramos sacar, aunque a mí me arañaba el brazo, me fue insultando todo el camino hacia el carro, apenas podían caminar con tacones ya se le había subido el alcohol a la cabeza, la agarra de la cintura y casi que la agarre de todos lados, porque no se estaba quieta, como pude me zafe de ella y los de seguridad no se me despegaron hasta que fui a pagar la cuenta, al volver estaba Alejandra sosteniendo a Karla al lado del carro, me vio y me dijo que era un pendejo que no la defendió, sí que estaba borracha, la subimos al carro, entre las risas de Alejandra y que la otra comenzó con un largo lamento y recriminaciones, ya quería zafarme de ellas, me dirigí hacia el apartamento de Karla, esta no dejaba de repetir que yo era un pendejo, que era tan maricon que nunca me atreví a lanzármele a ella, que preferí cogerme a la cabrona de la hermana, que era un doble cara, la otra se reía y se recostaba en el asiento abriendo las piernas y haciendo que su falda se subiera… la loca de atrás terminó durmiendo llamándome puto y dando unas patadas a mi asiento mientras la otra repetía riéndose, que yo era una inocente víctima.

    En lo que llegamos al edificio y estacione el carro dentro del parqueo, salí del auto y di la vuelta para abrirle la puerta a las dos chicas, abrí la puerta para que Alejandra bajara, ella giró hacia mí, su falda estaba muy subida sobre sus piernas, así que me dio un buen vistazo, ella no se inmuto, no encontraba como bajar, en ese tiempo yo tenía una camioneta que era muy alta, así que ella se agarró de mi hombro y se impulsó para salir, el roce con el asiento cuando bajo hizo que su vestido se subiera mucho mas y aun no alcanzaba el suelo con sus tacones, la tome de las caderas y la jale hacia mí, ella se estrechó conmigo y nos reímos, apreté su cintura y ella solo me lanzo un largo suspiro y hecho la cabeza hacia atrás logrando que sus pechos se vieran más altos. En eso Karla trataba de salir del auto, pateaba la puerta y apoyaba el pie en la ventana, con la pierna en alto mostraba que en el ajetreo se había roto su pantalón casi por la entrepierna, abrí la puerta y la saque como pude.

    Me costó subir por las gradas con Karla, ya que se tambaleó por todo el camino, tardamos un rato en encontrar las llaves en su bolso, entramos al apartamento y la lleve hacia la sala, la recosté en el sofá y yo me acomode en un sillón a la par, la otra se fue a la cocina y volvió con una botella de vino y copas…

    Yo: tomaste tequila, cerveza… ahora combinaras con vino? Te vas a enloquecer…

    Alejandra: bueno, así lo quiero… es mejor…

    Sirvió una copa y me la tendió, inclinándose mucho para darme otro vistazo de sus pechos, se puso de pie algo tambaleante y empino la botella tomando un largo sorbo, un poco cayo por su barbilla y bajo por su cuello y luego nos quedamos viendo un rato, se recostó en el brazo del sofá donde estaba Karla y le acerco la botella a la boca, aquella sintió el líquido y respingo y Alejandra se le acercó aún más, de hecho se inclinó sobre ella y le dio un beso en la boca y le dejo ir un poco de vino por la comisura de los labios, aquella se levantó de un solo, mientras Alejandra reía, yo también me reí, le dije que no sabía que se llevaran tan bien. Claro, a mí se me estaba poniendo dura viendo su descaro.

    Yo: Uyy muy atrevida no? Y ella con malicia cruzo la pierna muy descaradamente mostrándome sus muslos,

    Karla reaccionando al juego de excitarme que tenía Alejandra y dijo: No seas tan ofrecida vos! Menos con este, que se come lo que le pongan enfrente!

    Yo me reí por su enojo, le dije que porque se molestaba si yo nunca le guste, se puso roja… ella no dijo más, pero tomo la botella de vino y también la empino como Alejandra, yo seguí con mi copa y con la verga bien parada dentro de mi pantalón.

    Karla: deja de reír, si vos le traes ganas a este, y ese culero de tu marido solo de muy verga se tira y es un perro más pendejo que este de aquí!

    Era obvio que ya estaba borracha a más no poder, estaba cargando con los dos, yo lo pensé y antes de que le diera un arranque de ira mejor me iba. Pero la otra me sorprendió con su respuesta

    Alejandra: Pues hoy no soy ni soltera ni casada, soy mujer… y me gusta serlo! Jajaja!

    Cuando dije que me iría y me puse de pie, a mi gran sorpresa, Karla se paró frente a mí y me empujo haciendo que me recostara en el sofá nuevamente, dijo que yo era otro Se paró frente a mí con la botella en la mano, la vacio sobre mi pantalón, sentí el frio espumoso de la bebida y trate de levantarme pero ella puso las manos sobre mi pecho y se sentó sobre mi, su cara estaba roja y tenía un brillo sudoroso, sus manos fueron bajando por mi cuerpo y rápidamente bajó hacia mi pantalón…

    Karla: ya días quiero hacer esto perro… vas a saber cómo es una mamada de verdad!

    Me jaló de un solo hacia abajo el pantalón, no pensé que tuviera tanta fuerza, porque de un solo me lo bajo a las piernas, me quedé asombrado de como lo hizo, la amiga solo se reía desde el otro sillón, estaba ebria y se divertía con la escena. Metió sus manos en mi entrepierna y agarró mi verga, sentí sus manos calientes empezar a masturbarme, no creí que lo hiciera, ya no me importo que estuviera borracha, me la saco y como la tenía tan dura, quedo como un asta a la vista de las dos, ella se abalanzó encima con fuerza, sentí su boca comenzar a chupar con energía, sus manos a frotarme los huevos, la sensación cálida y húmeda de sus labios deslizándose por el glande, el roce de las manos.

    Alejandra miraba con curiosidad, la vi salir hacia la cocina y volver nuevamente con otra botella de vino, se recostó en el sofá de enfrente mientras su amiga me deleitaba con sus manos y su boca, nos quedamos viendo, ella con expresión lasciva y yo con el descaro de estar con los pantalones abajo y con una mujer mamándome divinamente la verga.

    Tenía la cabeza de Karla sobre mi bajo vientre y sentía su cuerpo rozándose entre mis piernas, la blusa de tirantes de Karla se me hizo un estorbo, la jale por sus brazos y ella no lo impidió, se la saque por la cabeza en un momento en que se sacó mi verga de la boca para tomar aire, luego volvió a agarrármela con las manos y darme una mordida en los huevos, sentí los dientes apretármelos, me dolió un poco, pero luego su lengua fue cubriéndolos con su saliva cálida y me puso más a toque, sentía sus pechos frotándose contra mis piernas, pase mi mano por sobre su cuello y afloje el broche del sostén, afloje el cierre y como no era de tirantes, solo cayó, levanto la cabeza y su cara era una expresión de lujuria… se froto la cara con las manos, limpiándose toda la humedad que tenía después de estar pegada chupando, se recogió el pelo, sus pechos quedaron a la vista, no eran tan grandes, pero si redondos y formados, con pezones rosados y bien parados; los apretó contra mi verga, empezó a hacerme una paja con los pechos, a frotarlos de arriba abajo, a chocar mi glande con su boca y luego deslizarse hasta que los pezones rozaban mis huevos nuevamente, yo estaba a mil… tenía tan dura la verga que dolía, deslizaba su boca por todo el tallo, me lamia los huevos, estaba húmedo de sus lengüetazos, cuando me arque, ella volvió a lanzarse sobre mi verga, la chupo con más fuerza, aguante cuanto pude el correrme, pero ella me frotaba más rápido y fuerte, cuando salió el primer chorro salto sobre su cara, le pringo parte del rostro y el cabello, pero ella rápidamente pego su boca a mi glande y eso hizo que me corriera del todo, ella no despego su boca de mí, sentí su lengua moverse y sacarme hasta la última gota, por mi verga resbalaba semen y saliva, ella se frotaba la mezcla en sus pechos, alzo la cara y volvió a frotarse contra mi verga, sus pecho mojados tenía un brillo hermoso. Cuando ya no tuve más ella levanto la cara, la tenía roja y por su boca resbalaba semen, con una sonrisa de satisfacción y cansancio, se pasó la mano por la comisura de la boca, recogiendo esa mezcla de saliva y semen y se la paso por los pechos, mientras con la otra mano me agarro la verga ya algo flácida y se reía, se recostó en el sofá, agitada, extasiada, aun resbalaba semen por su cuello, su pecho subía y bajaba, sus pezones relucían con un color encendido, cerraba los ojos y decía que me iba a sacar toda la leche que tenía, que yo era suyo esta noche, no tardo en quedarse dormida… yo estaba por dormirme, pero aún seguía excitado, me seguí frotando la verga y la miraba dormida y desnuda, al rato yo me estaba durmiendo, pero había olvidado algo, no estábamos solos…

  • Mario (15 de 22): Un año que pasa rápido

    Mario (15 de 22): Un año que pasa rápido

    En este tiempo transcurrido Guillermo había ido cambiando paulatinamente sus costumbres, ahora no le importaba que fuera a su casa estando los empleados, no todos ya que aprovechaba para darles días libres de los que les pertenecían.

    Justa, la cocinera, que había trabajado con mi abuela, Rodolfo, su mastodóntico hombre de confianza (entonces supe su nombre), eran las personas que siempre estaban allí. Justa para prepararnos las comidas y Rodolfo se encargaba de recoger el todo terreno con las motos, lo que antes hacíamos nosotros, también nos acompañaba al monte pero no siempre.

    Suponía que todos ellos imaginaban lo que yo hacía allí, y no me importaba en lo más mínimo, me respetaban y para todos era Mario, simplemente el nieto de la señora Rosa y don Román.

    También había dispuesto que usara una de las habitaciones del piso alto, al lado de la que pertenecía a Robert, no sabía si lo quería así para que no pareciera tan descarado y obvio que era su amante.

    Rodolfo nos dejaba en casa después de bajar del monte y marchaba con el coche a la gasolinera, Justa nos preparaba la comida, actuaba prudentemente dejándose notar lo imprescindible, nosotros actuábamos con la misma naturalidad con que pudieran haber vivido Guillermo y Robert.

    No cambiaba sus costumbres de follarme dos veces, al menos, en la noche del viernes y otra más las tardes de los sábados. Me hacía gozar de su hombría y si él se retrasaba en actuar, era yo quien lo pedía.

    Desconocía si para Guillermo, esas tres corridas semanales, le eran suficientes, o si tenía encuentros con otros hombre o mujeres en los días que no me tenía a mi. Yo me conformaba y aguantaba a que llegaran los viernes, pero con unas ganas enormes de verga, siempre tenía ganas. Guillermo había conseguido enviciarme y lo necesitaba con más frecuencia.

    Procuraba centrarme en los estudios, rechazaba los frecuentes ofrecimientos que me llegaban de compañeros de la universidad, de profesores y sobre todo de Lorenzo y mi primo que no perdía oportunidad para pedírmelo.

    Esa semana partiría para Japón y no tenía fijada la fecha de vuelta.

    -¿Qué voy a hacer sin ti papi? Va a ser muy largo y podías pensar en que día volverás. -le acariciaba el pecho recostado sobre él, sin querer tocarle demasiado para poder hablar con cierta frialdad.

    -No puedo precisarlo bebé, tengo que analizar el tema de esa concesión de coches para implantar en nuestro país, ya te hablé de ello, tengo que estudiarlo con detalle para tomar una decisión, preveo varios desplazamientos allí.

    -Te voy echar de menos, a ti y a tu amiguito al que adoro. -pasé la mano por sus gordos huevos sin llegar a tocarle la polla.

    -Mi verga y yo también vamos a pensar mucho en nuestro bebé. Si lo deseas puedes venirte los sábados para que Rodolfo te lleve y sigas entrenando, para lo otro no tengo una solución.

    -¡Ja, ja, ja! Eres increíble papi, ¿no te importaría que me entregara a otro hombre?

    -NI puedo, ni quiero hacerlo.

    -¡Gracias papi! Por tu confianza. -empujé la mano debajo de sus testículos y él se abrió dejando que llegara hasta su ano. En el momento que le toqué la polla pegó un respingo y comenzó a endurecerse. Subí la cabeza y mordí sus labios.

    -Me enloquece tu machete papi, pero creo que podré sobrevivir hasta que vuelvas. -le besé la cara y el cuello y fui besando hasta llegar a su verga.

    -Quiero que me la metas, ya. – y le indiqué la manera que deseaba tenerla. me acomodé de perrito.

    -Trabaja un poco papi, fóllame. -apoyé el pecho en la cama y elevé las nalgas moviéndolas provocativamente.

    Guillermo se colocó tras de mi, se sujetó el pene por la base y me lo colocó entre las nalgas, le sentía deslizarse por el perineo y debajo de mis huevos.

    -Estas ansioso y no quiero hacerte daño.

    -No importa y además tengo el culito dilatado esperándote. -sentí como ponía el glande en mi hoyito.

    -¡Ummmmm! Lo siento calentito, empuja papi, hazme mujer, hazme tuya papi. -me agarró del pelo y tiró de él haciendo que volviera la cabeza.

    -¿Qué acabas de decir?

    -Que quiero ser tu mujer, tu hembra.

    -Eres un muchacho.

    -Ahora no lo soy, no me siento así en este momento.

    -Entonces te romperé el coño y te llenaré la matriz de semen. -papi estaba excitándose, le gustaba el juego.

    -Y me harás un hijo papi, quiero un bebé tuyo. -aferró con una mano mi cintura y con la otra se sostuvo la polla, escupió en mi hoyito y en su glande y comenzó a meterla.

    Si que estaba dilatado, pero a pesar de ello tuve que morderme la mano para evitar el grito por el dolor de su entrada, una vez que me tuvo bien clavado empezó con sus acometidas de toro.

    -¡Ahhhh! papi me destrozas.

    -¿No lo querías así?

    Eran tan fuertes y contundentes los golpes que cai sobre la cama y él sobre mi. sin salirse de mi culo. Me abrió más piernas con las suyas y me besó en la espalda raspándome con el bigote.

    -Te voy a follar bien duro ya que eres mi hembra. -en ese momento, por la excitación tan grande que tenía dejé de sentir dolor.

    Empezó a embestirme de nuevo, los golpes eran precisos y sonaban ruidosamente al golpear con su pelvis y los gordos cojones en mi culo.

    Veía, reflejado en la bruñida madera del mueble, su figura de musculoso macho bajando y subiendo, enterrando la verga en mi culo, atacando con fuerza mis nalgas.

    Tumbados como estábamos perdíamos parte de su lanza entre mis nalgas y subí el culo ofreciéndoselo. Su glande poderoso se llevaba en mi recto todo lo que podía. Actuaba como un animal, como yo le había pedido.

    Asi estuvo unos minutos y le miraba en el reflejo, gimiendo sin cesar, delirando de placer y gozo.

    -¡Préñame papi, préñame ya!

    -¡Qué rico cariño, rómpeme el culo papi!

    -Se dejó caer posándose otra vez sobre mi espalda y me mordió la oreja, besándome el cuello y la espalda.

    -¡Estas buenísimo! Abre más el culo, déjame que llegue a tu útero y te lo llene de leche. -sentí un escalofrío y pensé que realmente era una chica, que mi cuerpo se transformaba y lo que me decía se hacía realidad.

    Al instante comenzaron a salir regueros de liquido de mi pene, sin que me corriera ni tuviera un orgasmo, solo sentía temblores y como me estremecía sin cesar debajo de mi macho.

    Ahora se sostenía apoyado sobre sus manos en la cama y me machacaba sin piedad aumentando la intensidad de la follada, la dureza de los golpes resonaban ruidosos en la habitación secos y sonoros.

    -Te voy a llenar el culo y parirás un hijo de los dos. -pensaba que terminaría rompiéndome el culo o dañándome la columna vertebral, su tremenda polla, a pesar de su gordura, entraba con facilidad.

    -Ya te va mami, toma mi leche. -y comenzó a descargarse los cojonazos llenos de leche dentro de mi culo, intenté levantarme de la cama para cogerme la polla y masturbarme pero no tuve ocasión, algo explotó en mi culo y comencé a correrme yo también. Sentía unos fuertes espasmos que me hacían rebotar en la cama y volverme a follar en su verga.

    -Wooooo! papi, no hay otro como tu.

    -Ja, ja, ja, Eso no lo sabes bebé. -estuvimos largos minutos besándonos, quería realmente a aquel hombre, no lo amaba pero me llenaba de satisfacciones e iba a sentir su ausencia.

    ***********

    Transcurrió una semana y no tenía noticias de él, tan solo las que aparecieron en algún diario hablando de la boda de Robert, Shizu se llamaba la chica, ahora su mujer. Por las fotos que publicaban, iba vestida según la tradición japonesa, era una chica muy guapa y Robert continuaba igual que cuando marchó.

    El viernes me llamó Migue por el móvil cuando regresaba de la clase de alemán y ya estaba llegando a casa.

    -¿Donde te encuentras Marito?

    -Camino de casa amor.

    -¿Te animas a tomar algo y hablamos?

    -Paro si estoy ya en el portal. Mejor lo dejamos para otro día.

    -¿Y mañana? No tienes nada que hacer estando tu…, de viaje.

    -De acuerdo, también quiero estar contigo, ¿has visto las fotos de Robert?

    -¡No cariño, no!, sabes que no leo esas revistas banales.

    -Te las llevaré. ¿A qué hora podemos quedar?

    -A la salida del trabajo, estarán también Lorenzo y unos amigos.

    -¿Los conozco?

    -Algunos estuvieron en la inauguración, no te vas a encontrar solo, y no te preocupes, mejor si te pasas por la tienda y partimos de aquí mismo.

    -Vale precioso, seguiré tus instrucciones., y me despido…

    -Ponte guapo amor, quiero que llames la atención de mis amigos.

    -¡Ja, ja, ja! ¡Qué tonto eres!

    A pesar de que me apetecía y que Guillermo me había autorizado, decidí que no subiría al monte, su guardaespaldas seguía cohibiéndome, y además no era su hijo como para usar sus cosas.

    Había pasado una semana, el mismo tiempo de otras veces sin verle, pero en esta ocasión se me hacía más largo sabiendo que hoy nos nos veríamos. Me vendría bien salir a divertirme y relajarme, hablar de los chismes de la boda de Robert con Migue.

    Cuando llegué a la tienda estaban ya recogiendo, además de Migue y Lorenzo estaban otros dos chicos que recordaba como me presentaron en la inauguración. También eran algo mayores, como Lorenzo, atractivos y muy bien vestidos, me saludaron abrazándome y con besos en la cara, se esforzaban porque me encontrara a gusto con ellos.

    -Los demás nos esperan en el lugar de encuentro. -Lorenzo se había puesto la chaqueta al terminar de recoger la ropa del mostrador y me hablaba mirándome con detenimiento.

    -Unos simples vaqueros son exquisitos si tu los vistes. -volvió a abrazarme y besarme en las mejillas.

    -No olvides que también llevo la parka. – le dije sonriéndole, me cogió del brazo y me llevó para la salida.

    -Cierra tu Migue, me adelanto con Marito. -no me había soltado el brazo e íbamos por la calle despacio.

    -Me alegro de que te hayas decidido a venir.., y a estar con nosotros.

    -Migue es capaz de convencer y convertir a un ateo.

    -¡Ja, ja, ja! Para nuestra alegría y regocijo, ¡bienvenido a nuestra congregación fiel creyente!

    -¡Ja, ja, ja! Gracias por hacerme reír Lorenzo, después de una semana sin parar de trabajar lo necesitaba.

    -Podías llamarme Loren como los demás.

    -Conforme Loren, no te digo lo mismo, tu ya me llamas como mis amigos.

    En la cafetería estaban varios amigos más de Loren sentados en una mesa alargada con mantel, no lejos de la barra, después de saludarnos, y me besaron todos ellos, pidieron para beber, no me preguntaron lo que quería y me trajeron un gin con tónica como a los demás, habían pedido también para comer, unos snacks, jamón y diversos tipos de quesos y rebanadas de pan tostado.

    Migue y yo nos habíamos instalado en la zona más retirada de la mesa. Esperamos a que comenzaran con los brindis protocolarios y a comer. Migue, impaciente me reclamara la atención.

    -No tenías algo para enseñarme, después de que me hablas me mata la curiosidad.

    Recogí la bolsa donde llevaba la información y le saqué dos revistas. Al elevar la mirada observé a un nuevo chico que se sentaba en la mesa y que no conocía. También él me miraba e hice un rápido viaje por su figura.

    Era un chico alto, delgado y fibroso a pesar de que sus hombros eran anchos, de nalgas estilizadas y fuertes, marcadas por su pantalón ajustado, el cabello moreno y alborotado y barba cerrada sin recordar ni cuidada. La distancia no me permitía ver mucho más el detalle. Me llamaba la atención sin saber el motivo y seguía mirándole hasta que Migue me llamó la atención.

    -Ya se que Peru está muy bueno, pero tu amigo esta aquí, a tu lado.

    -¿Peru? -repetí como un estúpido.

    -Pedro, los demás le llaman Peru. -me centré de nuevo en Migue.

    -Toma, empápate y te volverás un intelectual leyendo estas cosas banales. -le dejé que fuera ojeando hasta que localizó, pasando hojas, lo que nos interesaba.

    -Es preciosa Marito, y Robert está mejor que nunca, en su mejor momento. El traje de ella la hace volar en el aire, maravilloso. -continuó mirando y leyendo el contenido de la muy breve reseña que se limitaba a dar cuenta del acontecimiento y, eso sí, enumerar las virtudes y posesiones de la familia.

    -Yo creía que no te interesaban estas cosas amigo, vas a quedarte sin comida.

    -Ya lo dejo pero tienes que prestarme las revistas para estudiar esos ropajes. -guardó las revistas y nos pusimos a atender los comentarios que se hablaban en la mesa, a veces mis ojos se desviaban para mirar al tal Peru.

    Después de la primera copa llegó la segunda que yo no probé. Veía como Loren y Peru lo hacía también disimulando, Loren no dejaba de mirarme y cuando cruzábamos la mirada era para sonreírme y hablarle a Peru al oido.

    -Tomaremos la última en mi casa, ¿te apetece? -se había colocado a mi lado y me cogió de la mano.

    Nos levantamos y busqué la bolsa con las revistas.

    -La llevó yo no te preocupes. -Migue me la mostraba en su mano.

    Durante el pequeño recorrido, hasta llegar al piso de Loren, me llevó pasando el brazo por encima de mis hombros apretándome contra él, escuchaba hablar detrás de nosotros a Migue y alguno más.

    Subimos andando las escaleras, total era el primer piso, diecinueve escalones contando desde la calle, mientras íbamos a la cocina para tomar un vaso de agua, Migue y los demás llegaron y pasaron, unos a la sala y otros a la cocina buscando bebidas en la nevera.

    Bebí el vaso de agua y no pude aguantar más, le besé. Con un beso cálido, solamente con los labios y la punta de la lengua para probar el sabor de su boca, luego me introdujo la lengua y la recibí con la mía.

    -Vamos a un lugar para estar solos. -musité nervioso en su oreja, Loren no se había quedado quieto y me mordía lamiendo el labio inferior.

    -Ven, sígueme a mi habitación. -me abrazaba sin demora tocándome el culo, metiendo la mano en mi pantalón y tocándome la piel, me acariciaba y volvía a cogerme las nalgas llevándome hacía él.

    -¡Ohh! Loren, me excitas.

    -Lo se, yo también lo estoy Marito. -senti su verga y se apartó para comenzar a desnudarme y lo mismo hacía yo. A la vez que me besaba me quitaba la parka, el jersey y la camisa.

    Loren perdía la cabeza sin saber que hacer o que tocar, tan pronto quería bajarme el pantalón como chuparme los pechos, comenzó a besar y lamer mis tetitas.

    -Ya me quito yo el pantalón o lo romperás. -los dos estábamos muy nerviosos y nos temblaban las manos, terminé de desnudarme y me tendí en la cama mirándole como él se quitaba la camisa.

    Tenía un pecho y abdomen marcados con un poco de pelo en el centro y alrededor de las tetillas, al quitarse el pantalón el slip marcaba un paquete hermoso y grande, se quitó el slip, su verga no era una exageración pero estaba bien, unos veintidos centímetros, y lo curioso era su forma, muy curvado hacia el ombligo y un costado, de color blanco rosado y el glande descubierto y rojo, los huevos pegados a la base y completamente depilado.

    Sentí una gran excitación al notar en la distancia la dureza de su polla, con las venas muy marcadas y una rigidez que no la permitía moverse.

    Se tumbó sobre mi y empezó a besarme.

    -Déjame un poco tu polla Loren, déjame tenerla.

    -También yo quiero ver la tuya. -se colocó apoyado en un codo, con la cabeza enfrente de mi verga y que yo pudiera sujetar la suya.

    -Tienes una buena polla Marito. -no le respondí y sujeté su barra de acero, era imposible moverla de su posición y olía todo aquello divinamente a hombre, a huevos, a pene y a macho, metí el glande en mi boca y le mordí con suavidad. Loren gimió.

    Me la chupó un poco lo mismo que yo y volvió a tumbarse sobre mi. Era muy rico y sabroso sentir su cuerpo duro y fibroso, sus fuertes piernas cubiertas de vello enroscadas en las mías, el pecho cuadrado, fuerte y cálido apoyado en el mío, le abracé pasando las manos por su espalda.

    -Métemela, dame tu polla Loren.

    -¿Necesitarás que te dilate?

    -Estoy bien métela. -me elevó ligeramente las piernas, y a pesar del ángulo tan raro de su verga enseguida localizó mi agujero. Cerré los ojos para sentirle entrar, su polla tocaba lugares diferentes dentro de mi culo. Era una sensación no sentida con otra verga, diferente y rico.

    Empezó a meterla y sacarla con lentitud, le miré y él disfrutaba sintiendo mi culo apretarle la polla, así estuvo unos minutos haciéndome sentir maravillosas sensaciones.

    En ese preciso instante volvía la cabeza, habíamos dejado la puerta abierta y Peru, el chico nuevo, nos miraba mientras se acariciaba el bulto de la entrepierna. Cruzamos la mirada y se acercó, era un muchacho más joven que los demás exceptuando a Migue y a mi, unos veinti pocos años, de pelo enmarañado y barba tupida como ya había observado en el bar.

    Se inclinó y me besó en la boca, Loren también se había tumbado pegando su pecho al mío, acerco la boca a mi oreja y la chupo.

    -¿Estas de acuerdo, te parece bien? -pedía mi conformidad para que su amigo entrara en nuestro juego

    -Vale. -en ese momento no me sentía expuesto, ni vulnerable aunque iba a ser la primera vez que dos hombres me hicieran el amor a la vez.

    El barbudo al escucharnos se apresuró a ponerse desnudo, tenía una verga delgada y recta, bastante larga, con algún centímetro más que la de Loren, el glande también era alargado y algo más gordo que el fuste, de un rojo morado y brillante, con una tupida y frondosa pelambrera en la base, los huevos en una bolsa redonda, arrugada y dura con algunos pelos.

    Volvió a inclinarse y a besarme en la boca, sus generosos y gruesos labios atraparon los míos, le rodeé el cuello con mis brazos para que no se apartara, mientras Loren volvía a follarme con la misma parsimonia del principio.

    -¡Gracias! -me dijo el barbudo cuando interrumpió el beso, se sujetó la polla para darme pequeños golpes con ella en los labios provocándome a que los abriera, y yo lo hice deseando atrapar aquella golosina para que entrara en mi boca.

    Tenía a mi servicio dos estupendos machos dispuestos a hacerme gozar y a su vez gozar de mi, Loren continuaba follándome el culo con dedicación plena y variaciones para hacerme sentir el poder de su rica verga, y el otro me follaba la boca sin brusquedades y permitiendo que fuera yo el que precisara hasta donde quería que llegara.

    Cerré los ojos y me dispuse a disfrutar de mis machos. A la vez que Peru me follaba la boca, con su mano acariciaba mi polla, envolviéndome el glande en suaves masajes que me volvían loco.

    Fui el primero en correrme por las maniobras que me hacía aquel chico y temblé a punto de morderle el machete que seguía chupando, después me siguió Loren lanzando rugidos muy roncos y desplomándose en mi pecho, por último el chico nuevo se vaciaba convulso mientras se masturbaba llenándome la cara y la boca de semen. Degusté aquella cálida leche que me caía en la lengua y elevé la mirada para mirarle.

    Sentí, en ese momento, que aquel chico me gustaba, no le conocía, ni había hablado con él más de tres palabras, y sin embargo notaba queme interesaba todo él, mucho más que Loren a quien tenía aún metido en mi culo.

    Sin salirse aún de mi me lamía la cara comiéndose el semen de su amigo, y yo le limpiaba la verga metiéndola hasta la garganta. Degustando los últimos restos de su dulce leche.

    No se en que momento me dormí y cuando desperté la luz estaba encendida, a mi izquierda yacía Loren y a la derecha su amigo, este tenía la cara pegada a mi costado y me aparté un poco para mirarle.

    El chico era jodidamente viril y guapo, su perfil resaltaba con la nariz recta y los carnosos labios envueltos en la larga y tupida barba, tenía la piel ligeramente morena y suave. Abrió los ojos y una sonrisa enorme se asomó a su boca.

    Aproximó sus piernas y comenzó a rozarlas con las mías, había colocado la mano en mis tetillas y la fue bajando hasta mi pene, estaba dormido pero a su contacto empezó a cobrar vida. Viendo mi reacción el chico se arrodillo y me dio la vuelta para empezar mordisquear mis glúteos, me los abrió y pasó la lengua por mi ano. Todavía me salía la leche que Loren me había dejado y al chico no le importaba.

    Volví a desear que me tomaran y entonces Loren se despertó, sentado en la cama nos observaba, se fue aproximando mientras se pajeaba y le cogí la verga para mamarla, no resultaba sencillo en esa posición y se tumbó transversal para dejarme que le chupara su linda y durísima pija depilada.

    Le besaba el capullo y pasaba la lengua por él haciendo círculos, el otro hombre no dejaba de lamerme el culo, tenía que haberse comido toda la leche que me dejó Loren.

    Entonces se puso sobre mi espalda para decirme al oido.

    -Díme como quieres que te la meta.

    -Así está bien, de perrito. -y realmente eso era en este momento, así me sentía teniendo a aquel macho encima mío dominándome, una perra a punto de ser follada por un joven semental a la vez que chupaba y lamía con ansia la verga de otro macho más maduro.

    Metió la polla y solo la sentí cuando hizo tope, estaba tremendamente dilatado y podrían habérmela metido los dos sin problema. Sabía follar muy bien y buscar los lugares propicios para que yo gritara cuando no tenía la boca ocupada mamando la polla de Loren.

    A la vez que me follaba estimulaba mi polla pajeándola como solo él sabía hacerlo, hasta que Loren sacó su pene de mi boca y comenzó a correrse sobre mi cabeza ensuciándome el pelo, a continuación sentía los latigazos violentos de la otra verga dentro de mi culo, y como el otro macho me abrazaba el abdomen dando las últimas sacudidas a mi pene hasta que me yo también me vacié, ahora creo que totalmente.

    Me levanté de la cama para ir al baño. necesitaba lavarme el cabello, Loren me lo había ensuciado con su semen y no quería que se secara y quedara pegajoso. Las piernas me temblaban y Peru se dio cuenta, saltó de cama para sujetarme.

    -Déjame que te ayude. -me llevó sujetándome de la cintura y se metió en la ducha a mi lado, comenzó a lavarme el cabello.

    -Es una pena que te lo haya ensuciado, tu cabello es precioso, en realidad todo tu lo eres. -lentamente pasaba la esponja por la piel y la dejó para sustituirla por las manos, me las pasaba por todo el cuerpo delineándome, como el escultor que quiere asegurarse de que el mármol recién pulido ha quedado perfecto.

    -Me llamo Pedro, Peru para los amigos…, nunca nos habíamos visto.

    -Ya conozco tu nombre.

    -Mario suena mejor. -también él había averiguado como me llamaba demostrando que le interesaba

    -Déjame que ahora te lave yo.

    Hice como él y así pude sentir y conocer su atlético cuerpo, duro y potente dotado de alargados músculos, lavé su bolsa escrotal y noté la pesadez de los testículos, la verga larga y de piel morena, delicada y suave, el glande delineado y cubierto por la piel del prepucio.

    Nos secamos y volvimos a la cama. Lorenzo estaba con los ojos abiertos, tumbado y con las piernas separadas mostrando el sexo descansando sobre sus huevos, solamente le dirigimos una breve mirada, casi sin notar su presencia.

    Nos movimos para quedar enfrentados y Peru me cogió una mano.

    -Me gustas Mario.

    -Tu también me gustas Peru.

    -Quiero volver a verte.

    -Me adivinas el pensamiento, yo también lo deseo.

    Parecíamos dos enamorados sin estarlo, y a pesar de tener a Loren al lado, nos sentíamos los dos solos.

  • Encontré a mi padre teniendo sexo con mi novia

    Encontré a mi padre teniendo sexo con mi novia

    Lo que les voy a contar me pasó por boludo y me lo debía haber imaginado.

    Como mi madre falleció hace unos años mi padre era el que cocinaba y hacía de todo porque yo no hacía una mierda, era muy vago con las cosas de la casa. Yo tenía una novia petisita de cabello largo y oscuro, de senos pequeños y linda cola que a veces solía quedarse a cenar y luego yo la llevaba a su casa. Un día ella empezó ayudarle a mi padre a preparar la cena y yo cero ayuda, me ponía los auriculares y con la ayuda de la notebook pasaba el rato hasta que luego me llamaban para comer. Entonces de un día para otro se volvió habitual que ella me dejase solo en mi habitación y se valla a la cocina a ayudar a mi padre.

    Yo no era de levantarme de la cama para ir a ver qué estaban cocinando pero un día estaba hambriento y me levanté para ir a ver qué estaban haciendo para cenar y cuando apenas abro la puerta de mi habitación se podía escuchar de forma muy clara y fuerte el ruido de un golpeteo constante. Lo primero que se me vino a la cabeza es el ruido que hacen las bolas a estrellarse contra el culo de alguien pero no podía ser, me lo empecé a negar a mi mismo.

    Me fui a acercando a la cocina y el ruido era cada vez más fuerte, y yo me repetía a mi mismo no podía ser, no podía ser hasta que empecé a escuchar los gemidos de mi novia y ahí me cayeron todas las fichas. Para peor la cocina tiene como una ventana que da al comedor y que la usamos para apoyar los platos y llevarlos a la mesa, bueno yo me asome por ella y pude ver que mi padre se la estaba garchando de parado a la puta de mi novia que tenía el shortcito en el piso y él se la metía con tanta fuerza que hacía que el ruido que hacían sus bolas contra el culo de ella sea impresionante. Yo no sé porqué en vez de hacer un escándalo me les quede viéndolo y tuve que escuchar todas las porquerías que le decía mi padre a ella.

    El: te gusta putita como te estoy garchando?

    Ella: me encanta, ahh ahhh.

    El: eres mi putita.

    Así todo ese fucking tiempo en que se la estuvo garchando de parado y para peor en un momento el coloca sus manos sobre sus hombros, se frena para tomarse un respiro y luego se la mete de una haciendo que se mueva todo el cuerpito de ella y el mueble en donde ella se apoyaba con sus manos también se movió. Juro que ver esas embestidas que él le empezó a dar bien duras hicieron que mi pija se ponga de forma inmediata en modo erecta, ver cómo el pequeño cuerpo de mi novia se movía todo y escuchar sus pequeños gemidos me excitaron demasiado. Luego mi padre la volvió agarrar de la cintura y le empezó a darle las embestidas con el ritmo con el cual me los encontré y se empezaron a escuchar de nuevo el ruido que hacían sus bolas al golpear con el culo de ella.

    Después mi padre le dice «querés la leche adentro o afuera» y ella como buen puta que era le dice «adentro» y mi padre le empezó a darle más duro hasta que se vino dentro de ella y yo me di cuenta porque el empezó a decir » ahhh ahhh me vengo puta de mierda». Luego tuve que dejar de mirar porque me iban a ver ya que mi padre le dijo «limpiame la pija con tu boca» y ella se dio vuelta y le empezó a chuparle la pija. Yo de forma silenciosa regrese a mi habitación con la poronga erecta y con los calzoncillos un poco sucios por culpa de los fluidos que se me escaparon por ver semejante escena pornográfica.

    Lo que sucedió luego fue que cenamos y luego yo la acompañe a su casa. Luego cada vez qué se quedaba a cenar yo me esperaba unos 10 minutos en mi habitación y luego me iba a ver cómo garchaban los dos en la cocina.

  • Sexo duro

    Sexo duro

    Hace un tiempo mi amante me dijo que quería que yo conozca a su amigo y esposa le dije que sí y nos preparamos para un fin de semana en una cabaña en medio de la nada. Ya hace tres años que llevó una relación con un hombre casado, él tiene 54 años, yo 36, soy alta, morocha, de grandes tetas poca cola, pero firme, él es un hombre blanco, alto, muy bien cuidado para su edad. Siempre el sexo entre nosotros es genial. Él me dijo que su amigo y la esposa de este querían conocerme, me sorprendió. Pero acepté.

    Un fin de semana arreglamos para ir a una cabaña de mi familia que está en las afueras de la ciudad, pero lejos de miradas indiscretas a la noche llegarían su amigo y su esposa. Llegó la noche y aparecieron en un hombre de 50 y tantos, alto, de piel color canela, un poco pasado de peso, pero buen mozo igual, ella más baja de largo cabello negro de unos 40 y tantos de pechos pequeños, pero una súper cola con algo de sobrepeso, pero muy linda. Luego de los saludos comimos al terminar fuimos a la sala a tomar una copa de vino y charlar un rato entre trago y trago ella me decía cosas picaras, comencé por ejemplo ‘que lindas tetas tenés’ o ‘que boca tenés’ yo solo sonreía. Pero ya me estaba calentando sus palabras de repente mi amante dice:

    -quién dice la verdad de porque estamos acá los cuatro?

    Ella sonriendo dice -yo!!!

    -Estamos acá para coger en grupo para que yo le dé a tu amante un beso en esos labios hermosos tanto en los de arriba como en los de abajo.

    Yo me sentí empapada, solo sonreí y dije:

    -vení

    Ella se arrima y nos besamos los chicos solo nos miraban luego de un beso apasionado ella me dice:

    -te animas a tener sexo con nosotros y tu amante?

    Solo me acerqué a su esposo y lo bese ella sonrió y beso a mi amante. Yo me levanté del sillón y la tome de la mano a ella para llevarla a la cama solo quería sentir su lengua su conchita sus tetas solo quería coger con ella. Los chicos nos siguieron como encantados una vez en el cuarto le comencé a besar le bese su cuello le quite su camisa su sutien rojo y sus tetas quedaron al aire las chupe, mordí su pezón, ella gemía. Le pedí que se diera la vuelta y bese su espalda y así como la tenía parada frente a mi cama de espalda le quité su pollera y su tanga roja su cola era tan grande sus caderas anchas su abdomen un poco grande de mas pero muy hermosa. Le bese su espalda hasta sus nalgas al llegar a sus grandes nalgas le pase la lengua por su cola ella gimió los chicos solo observando sentados en unos sillones ya desnudos y con su pija muy dura los mire y sonreí.

    Ella se dio vuelta y me comenzó a desnudar me quito mi vestido y mi ropa interior color blanca me beso y chupo los pechos mordió mis pezones yo solo disfrutando esas caricias esa lengua que bajaba por mi pecho los chicos solo miraban, fuimos a la cama y ambas sin decir nada nos pusimos n un rico 69 nos pasamos la lengua por la conchita de arriba a abajo nos chupamos el clítoris la una a la otra hasta acabar en la boca de la otra los chicos solo miraban empapadas de nuestros juegos nos besamos los chicos nos miraban llenos de ganas. Era hora de permitir que ellos participen nos pusimos en cuatro y los llamamos ellos vinieron su esposo fue con ella y mi amante con migo nos tomaron de las caderas y de una nos penetraron en la conchita mojada nos dieron duro fuerte mi amante me nalgueo tan fuerte que grite de dolor y placer su esposo solo la apretaba y cogia sin parar.

    Nosotras nos besamos mientras ellos nos cogían fuerte duro hasta que acabaron dentro de nosotras nos dimos vuelta y les chupamos sus pijas se las dejamos limpias de semen, descansaron unos minutos y llegó la hora de cambiar yo fui con su esposo y lo bese y ella con mi amante los besamos y chupamos sus pijas que enseguida se pusieron duras el me levanto en brazos y me penetro mi culo eso me encanto ya que amo el sexo anal ella se puso en 4 y mi amante la cogió por el culo gritamos de placer ellos nos daban muy fuerte muy duro sus pijas eran de tamaño mediano pero que bien la usaban el me tiro en la cama sin sacar la pija de mi culo y ella me beso mientras a ella también se la cogían estábamos en el cielo dos hembras y dos machos en celo cogiendo a mas no poder gritando besando tocando disfrutando, hasta que casi al unísono los cuatro acabamos nos besamos y descansamos un rato…

    Luego seguimos disfrutando fue la primera vez que mientras una mujer me chupaba la conchita un hombre me cogía el culo y otro hombre me cogía la boca pero eso lo cuento otro día!

  • Después del chat

    Después del chat

    Después de lo contado en ‘El chat se puso caliente’, dejé pasar una semana antes de volver a ingresar a Facebook, a los pocos minutos de ingresar, veo el chat de Juan que me saluda, le devuelvo el saludo, y se disculpa ya que la última vez, me dejó colgada en pleno chat, le dije ‘no te preocupes suele pasar’, sin dar detalles y para sacarlo del tema rápido.

    Me volvió a invitar a encontrarnos y acepte la invitación, arreglamos para el día siguiente realizar nuestra salida, nos intercambiamos nuestros números de teléfono y nos despedimos hasta mañana.

    Un tanto inquieta y nerviosa, fui pensando que ropa adecuada ponerme, pensé en una pollera y una blusa ya que la temperatura era agradable un sweater por si refresca a la noche y nada más. A la noche trate de relajarme y descansar, y a la mañana siguiente desperté acalorada, así que tome un baño, y me quede en corpiño y bombacha, mientras preparaba la ropa para salir, almorcé algo liviano y me quede mirando una película mientras mi mente imaginaba la salida con Juan.

    Llegado el momento, me di una ducha, me depile, y comencé a cambiarme, cepille el pelo, use un maquillaje sobrio, y salí al lugar en el que habíamos quedado en encontrarnos, por supuesto que no llegué en horario lo hice esperar un poco jiji; ingresé a la confitería y allí me estaba haciendo una seña para indicarme donde estaba.

    Tomamos un café y hablamos de todo un poco, como en el chat pero cara a cara, nos conocemos mejor la voz, los gestos, y todos lo que rodea a una charla, cosa que en el chat no se aprecia demasiado.

    Salimos y pasamos por el shopping y fuimos a un cine donde estaban dando una de las últimas películas que estrenaron, estando la película avanzada, Juan pasa un brazo por mi hombro, pude sentir sus nervios, las manos le transpiraban, lo deje hacer, me hice que estaba mirando la película; en un momento levante un poquito la pollera, y con el rabillo del ojo observe que Juan no dejaba de mirarlas; su mano de a poco comenzó a bajar tratando de tocar mi teta, y se la tome entrelazada sin mirarlo, en otra parte de la película una escena de suspenso me estremecí me acerque a él y lo tome fuerte de la mano en un gesto instintivo, con el codo rose su pene el cual lo note duro.

    Terminada la película un botón de mi blusa se desprendió y el miro sorprendido, yo le dije “ay perdón”, fuimos a buscar su auto, y antes de llegar y el buen momento que pasamos, me apoyo contra una columna y me dio un beso, el cual le correspondí, traté que no notar que estaba caliente, mi entrepierna ya estaba húmeda; subimos al auto y deje que se notara más mis piernas pero no tanto, cuando hizo marcha atrás acerque mi pierna cerca de la palanca con lo cual toco mi pierna, cosa que me encanto.

    Ya saliendo me pregunto a donde vamos y le dije a donde quieras, creo que ya sabía porque en cinco minutos llegando a un Hotel, me dice ¿entramos?, entremos le respondo, (pensé que nunca me lo iba a preguntar), en la habitación me quite la blusa y la pollera y así en tacos lo abrazo a Juan, y nos besamos apasionadamente, y le digo quiero sentir lo de la chica la semana pasada cuando me dejaste colgada en Facebook; Juan pareció desmayarse, y le desabroche el pantalón, lo empuje a la cama, y le comencé a chupar la pija, más que chupar me la devoraba extrañaba tener una pija en la boca, le pase la lengua por todos lados, le pedía hazme lo de la chica, Juan se levantó se terminó de desvestir, yo me termine de quitarme el corpiño y me quite la tanga, Juan hizo que me pusiera en cuatro al borde de la cama, y me chupo bien la concha, jadeé y grite como nunca, su lengua me recorrió los labios el clítoris y me la introdujo, se quedó un rato, y fue hasta mi ano, grite de placer, me encanta, con todos mis jugos me lubrico, y se dispuso a ensartármela por el culo, me la refregó me hizo desear un ratito, y le pedí, rómpeme la cola ya por favor, su pene estaba durísimo y caliente, apoyo el glande en la puerta de mi ano, y comenzó a empujar, grite apague el grito sobre el colchón, y de un pequeño empujón me la me tío toda, pude sentir sus testículos golpear en mis nalgas, mientras me sostenía por las tetas, apretando mis pezones, me masturbaba de ratos la vagina, Juan agitado me dice estoy por llegar, acábame adentro lléname de leche el culo le dije, y sentí como buena cantidad de leche caliente inundaba mis entrañas, y caí rendida boca abajo a la cama.

    Juan fue a lavarse y yo tratando de recuperar el aliento, Juan se recostó en la cama, y mirándolo le dije, “me encanto como lo hiciste” y comencé a jugar con su pene, que pronto volvió a recuperar dureza, despacio lo fui masturbando mientras un poco hablábamos y un poco nos dábamos unos buenos besos de lengua sin dejar de tocarle la pija, cuando íbamos a disponernos a coger, le dije espera ya vengo, me fui a lavar tenía la leche que me recorría la pierna; volví y me puse encima de Juan, me tome una teta y se la puse en la boca para que me la chupe, me encanta, él me tiraba del pelo y me sentía poseída, me arrodille sobre él y me introduje el pene en la vagina, cabalgue sobre lo sentí todo bien adentro, sin sacarla Juan me puso de espaldas y me siguió cogiendo, tomo mis brazos y los coloco sobre mi cabeza, me estaba dominando mientras me penetraba ya a buen ritmo, le pedí que me avisara cuando estaba por terminar, cuando me aviso, lo voltio de espaldas y se la chupe, lo hicimos rápido y me acabo en la boca, casi me ahogo con su pija desbordada de leche, que rico.

    Salimos del telo, Juan me dejo en mi casa, y quedamos en volver a repetir la salida, llegué a mi departamento exhausta, pero feliz, tenía muchas ganas de coger, no volvimos a hablar de lo ocurrido en el chat; me metí en la ducha y acaricie mi cuerpo después de haber sido amada por un momento, goce como hacía tiempo, más tranquila; me envolví en la toalla, y me tire en la cama, todavía recordando su exquisito pene en mis agujeros, así desnuda me dormí soñando cuando nos volveríamos a ver.

    Espero les haya gustado, si desean pueden escribir sus comentarios a: [email protected].

  • Consiguiendo al inversionista

    Consiguiendo al inversionista

    En la empresa donde trabajo empecé a los 18 años como ya les comenté en relatos anteriores, mi primer puesto fue el de secretaria de mandados, cuando fui adquiriendo experiencia y cursando la carrera universitaria ascendí de cargo sustancialmente hasta llegar al puesto de Gerente de Operaciones, este puesto me lo gané con esfuerzo, ya tenía 6 meses en dicha dependencia cuando comencé a tener relaciones sexuales con mi jefe, o sea, no me conseguí el puesto por haberle abierto mis piernas, quiero aclarar eso.

    En dicho puesto se trabaja mucho con lo que respecta a clientes, socios, posibles clientes e inversionistas, en muchas ocasiones y para ganar inversión o clientes tuve que utilizar estrategias para la obtención de resultados, acudía a cenas a las que me invitaban los señores, con un poco de coqueteo y buen trato siempre conseguía persuadirlos y me los ganaba, pero nunca me acosté con ninguno de ellos para obtenerlos, no es que no se daba oportunidades, la mayoría siempre trataba, pero yo me hacía la desentendida, si bien soy la amante de mi jefe, eso no quiere decir que me acueste con los socios también.

    Hace como 2 semanas contactó conmigo una persona que pretendía ser parte de nuestra empresa, es un coreano con mucho efectivo al cual mi jefe personalmente me solicitó que lo convenza de invertir con nosotros, ningún miembro pudo convencerlo en anteriores ocasiones, entonces me lo tomé como un desafío.

    El lunes siguiente llegué hasta la oficina del oriental para una reunión informativa que me sirvió de sondeo personal para ver hasta dónde podía llegar para ganarlo, entré a la oficina y nos saludamos, comencé exponiéndole nuestras opciones y todo lo referente a la empresa, me escuchaba atentamente aunque ni una palabra decía, me estaba incomodando que solo yo hablaba, al terminar me dice que lo va a pensar, esa palabra no me gusta para nada, para mí significa «no me interesa», entonces saqué mi tarjeta y atrás le anoté la dirección de un restaurant y le dije que lo invitaba a cenar a las 20 h, tomó la tarjeta y me dijo gracias.

    Salí más que confundida de ahí, no es fácil el trato con ellos, pero esperaba que me diera alguna sonrisa o respuesta.

    Llegué algo frustrada a casa, me acomodé, en eso recibo una llamada, al contestar me dijo el coreano que le interesaba la propuesta que le había expuesto y que aceptaba la cena, pero que debíamos hablar más sobre ello, «andá a la cena casual, sin ropa de oficina» me pidió, «perfecto señor» le contesté, al cortar salí rumbo a la peluquería, quería estar espléndida para noche, me puse un jeans al cuerpo y una blusa con escote en V ceñido, sin brassier, la gravedad aún no afecta a mis pechos.

    Llegué al restaurant, el señor ya estaba sentado, me acerqué y se levantó como todo un caballero a saludar y arrimar la silla para mi, estaba algo nerviosa, quería tocarle de vuelta el tema del negocio y me dijo «ahora no, cenar, tomar algo y después», mientras estaba comiendo noté que me miraba mucho los pechos, bueno, pasa mucho eso en mi caso, entonces ya con las copas encima él se fue abriendo más a la charla, también yo fui distendiéndome más, aproveche y le volví a tocar el tema de negocio y me dice «hasta dónde estás dispuesta a llegar para la firma?», «hasta dónde quiere usted llegar?» le pregunté, «eso me gusta mucho, mujer fuerte y negociadora» me dijo, sonreí mientras me acomodaba los pechos como estrategia para calentarlo, «vamos a otro sitio, conocés alguno?» me preguntó, «conozco muchos lugares para estar tranquilos» le contesté.

    Salimos, él me escoltó hasta mi casa, dejé mi vehículo y subí con él, por el camino me preguntaba a mi misma «Sonya, qué estás haciendo? se supone que no te gustan los orientales, y si la tiene muy chico como suelo escuchar?», me tranquilizaba al mismo tiempo contestándome «tampoco me gustaban los negros y terminé siendo perforada por ellos, si la tiene chica, igual dale el gusto, total un pene más no te hará más puta»

    Lo guíe hasta un motel que se encuentra en la ciudad de Lambaré, nos bajamos, él solo me miraba, nunca intentó tocarme, ya adentro empezó a desvestirse sin mediar palabras, tomo unas píldoras, mientras fui al sanitario a pegarme una ducha, me paré frente al espejo y me dije «tu puedes, solo es uno más, mentalizate en el contrato que va a firmar», tomé valor y salí, grande fue mi sorpresa al verlo acostado con el pene erecto hasta más no poder, mi vagina se chorreó por semejante tamaño, medía unos 20 centímetros, grosor normal, pero la cabeza del pene era enorme, me gustó eso, me encantó que la tenga así, me acerqué a la cama entre sus piernas, acomodé mi cabello de lado y empecé a engullir esa preciosa cabeza enorme, el líquido seminal era abundante y rico, me levanté poniéndome sobre él, le puse el preservativo y mirándolo fijo, me fui sentando de a poco hasta meterla toda, él seguía mis movimientos, pero no me tocaba, tomé sus manos y las puse sobre mis pechos para que me las apretara, su pene se sentía delicioso, apenas podía creer que la tuviera así, era irreal para mi verme al espejo de los costados disfrutando sobre un coreano, el solo sonreía mientras me acariciaba los pechos, no emitía sonido alguno, pero noté que disfrutaba de mis gemidos de placer, ya estaba por llegar.

    Me moví más rápido cada vez y en gran gemido tuve un feroz orgasmo, las contracciones no paraban, me recosté sobre su pecho a escasos centímetros de su rostro gimiendo en cada terminación, «estás por terminar?» fueron mis palabras entre suspiros, «ahora es mi turno» me contestó, me acostó a su lado abriéndome las piernas y fue penetrándome profundo, me encantaba la sensación, observaba el espejo del techo, yo abierta y él cogiéndome sin descanso, no paraba un segundo, sin mentir, me cogía rápido, muy rápido sin descanso, sin emitir sonido, mis gemidos y el clásico sonido de testículos golpeando la vagina era lo único que se oía, así me tuvo durante 40 minutos aproximadamente, ya me estaba volviendo loca, me besaba el cuello, mis orejas, sentía mucho placer cada vez más, en cada arremetida me lo metía fuerte, era como que quería que me duela, comprendí eso y lo complací, «quiero que termines», le dije mientras mis labios tocaban los suyos, «el preservativo hace que tarde más» respondió, estaba súper caliente y me gustaba mucho la forma en que me estaba penetrando que sin pensarlo dos veces lleve mis manos a su pene y fui sacándole la protección, no dijo nada, se quedó quieto un momento y fui acomodando de vuelta su pene dentro de mi vagina, «cuando vas a eyacular avisame» le pedí, sonrió y siguió bombeando hasta el fondo mientras nos besábamos.

    Después de interminables pero ricos 10 minutos, sus movimientos fueron acelerándose y ya estaba yo llegando a otro orgasmo, casi por eyacular él se sale, pero justo estaba también por llegar yo, mi idea era que me eyacule sobre el pecho, pero no me contuve y lo estiré de vuelta sobre mi, volvió a penetrarme y casi al mismo tiempo llegamos al orgasmo, ambos sentimos nuestras contracciones, terminó adentro mío en abundancia, el semen bajaba entre mis nalgas recorriendo mi ano hasta quedar en la sábana, nos besamos largo rato, ya estaba para otra más, mientras lamía mis pezones me tocaba el clítoris, su pene estaba volviendo a ponerse duro, lo recosté boca arriba y ya que me la estaba pasando más que bien, se la volví a chupar hasta que esté bien erecto, lubricaba mi ano con mi fluido vaginal, mientras se la mamaba dilaté mi ano para poder darle más placer, me coloqué de espaldas y me senté haciéndole ver qué me estaba cogiendo el culo, me movía y abría mis nalgas para que pudiera ver, acomodé de cuatro bien empinada y me penetraba sin cesar, hasta que suspiró y se vino de vuelta bien adentro, podía sentir su líquido salir.

    Tuve 3 horas de sexo con él, si, 3 horas, a esas alturas ya no me importaba si firmaba o no el acuerdo, solo quería saber cuándo volveríamos a salir, re encantada me quedé con este señor.

    Me bañé, me iba a vestir y me dijo «me regalas tu ropa interior?» dudé un rato y se la di, antes de salir nos besamos de vuelta un tiempo, subimos a su vehículo, me acercó a casa y se despidió prometiendo volver a repetir la noche, «nada de cena, directo al motel» le dije riendo, «muy rico el postre» bromeó también.

    Esa madrugada dormí súper bien, relajadísima, como a las 7 am me llama mi jefe «no sé qué ni cómo hiciste pero tenemos la firma del Señor Pablo Saito, sos una genia», se me abrió el mundo, aparte de haberlo pasado rico, ahora tengo el cliente que tanto buscamos y no fue esfuerzo, me gustó haberle abierto mis partes, es la primera vez que consigo algo cogiendo, supe usar mis atributos para los negocios, lo más importante, aún sentía su esperma caer… rico.

  • Aventura en el call center

    Aventura en el call center

    —No toques ahí… No… aquí.

    En el momento en que nuestra compañera de trabajo salió a comer y quedamos solos en la oficina cruce la oficina a dos zancadas e introduje mi mano bajo su brasier y apreté su seno completo, terso, suave, delicado, a la vez que ella cambiaba la posición de su mano de apretar mi muñeca a acariciar mi pene sobre el pantalón.

    —Tú eres la que no debería tocar ahí, señorita.

    Le tomaba el rostro y lo volteaba para besarlo, sentir su lengua dividir mis labios me calentó a un nivel más allá de lo racional, no había nada en mi vida que no deseara más que hacerla mía, fuera como fuera, de ser necesario ahí mismo y sabía que ella, ya había perdido el control, una vez caliente no había nada que la detuviera.

    Metió la mano dentro de mi pantalón y apretó mi pene, moviéndolo torpemente debido al poco espacio que tenía, la tome del cuello y la coloque contra la pared bruscamente, ella solo sonrió y lamio la mano con la que me apretaba el pene, le escupí en la boca y ella se tragó mi saliva.

    —Si me escupirás algo, que no sea tu saliva.

    Mientras decía esto empezó a abrir el cierre de mi pantalón y le dio un delicado beso a mi pene, para luego llevárselo a la boca, sus labios besando la punta de mi pene, su boca devorando lentamente mi pene, lo

    Disfruté, como nunca, ella, una señora de unos 40 años, mostraba toda la experiencia que había recabado con los años, me estaba dando la mejor mamada de toda mi vida, una única, una excelente, una sin igual. Recorría mi pene con su lengua, dejándolo lleno de saliva para luego continuar succionando, movía sus labios, su lengua y su cuello, no dejaba ni un solo detalle sin atender, succionaba con amor y dedicación. Me miraba, me miraba con deseo, me miraba con anhelo. Me corrí en su boca y ella se lo trago todo, y abrió su boca para mostrarme que se lo había ganado todo.

    Me sentí vacío y solo de nuevo.

  • Cogidas el día del grito

    Cogidas el día del grito

    Bueno pues una vez más disfrutando de algo delicioso ya que mi marido para variar andaba fuera de México por cuestiones de trabajo, resulta que el día 15 de septiembre a mis hijas las invitaron dos amigos a celebrar las fiestas patrias a un lugar muy cercano a donde vivimos el cual es el centro de Tlalpan, cada año ahí se hace la celebración de las fiestas patrias, hay grupos musicales y se pone de muy buen ambiente.

    Y bueno pues para la ocasión se vistieron (como siempre muy putitas) Karla con un vestido escotado de enfrente y de la espalda sin mangas, sin bra por el tipo y corte del vestido, tanga y zapatillas, Silvia se puso una playera, bra, minifalda de mezclilla, tanga y zapatillas, cuando llegaron sus amigos por ellas los hicieron pasar a la sala, como son dos chicos a los cuales conozco desde muy pequeños lo salude, les ofrecí algo de tomar, a lo cual dijeron que si que una cerveza estaría muy bien para empezar, fui a la cocina abrí el refrigerador, tome dos cervezas y regrese con ellos a la sala, y comenzamos a platicar mientras mis hijas terminaban de arreglarse, después de un rato bajaron y se sentaron con nosotros en la sala y ellos dijeron si nosotras no los íbamos a acompañar con algo de tomar, mis hijas dijeron que si que con una caribe cooler estaría bien, Silvia se paró para ir por ellas al refrigerador y al regresar continuamos la plática, ellos comentaron que por que no los acompañaba a donde iban a ir, les dije que estaba esperando a un amigo porque habíamos quedado de salir, entonces dijeron si gustas podemos esperar a que llegue tu amigo y a ver si quieren ir con nosotros, les dije ok.

    En eso sonó el teléfono y Karla contesto y me dice es para ti mama, tome el teléfono y para contestar más a gusto me dirigí a mi recamara, al terminar la llamada baje a la sala y al ir bajando vi que las cosas se estaban poniendo muy cachondas ahí.

    Las manos de ellos iban de un lado a otro en los cuerpos de mis hijas las cuales disfrutaban de las caricias, Karla tenía las manos de su amigo en las piernas y le acariciaba la panochita por encima de la tanga, mientras que ella le sobaba la verga por encima del pantalón.

    A Silvia su amigo la tenía bien agarrada de las tetas y se las acariciaba mientras se besaban y ella le acariciaba la verga que ya le había sacado del pantalón.

    Me quede observando un rato la rica cachondeada que les estaban dando a las muy putitas, confieso que lo que vi me puso muy caliente.

    De repente uno de ellos volteo hacia la escalera y me vio bajando y rápidamente se acomodó la ropa y se sentó en el sillón como si nada hubiera pasado y lo mismo hizo el otro chico.

    Termine de bajar la escalera y ellos se pusieron muy nerviosos, como pensando que les fuera a recriminar algo o peor aún que los fuera a correr de la casa.

    En eso Karla tomo de la mano a su amigo y le dice cálmate no pasa nada, mi mama es súper alivianada y diciendo esto Silvia también tomo de la mano a su amigo y yo les dije ay chicos no pasa nada no se preocupen sus novias no se van a enterar de nada de lo que aquí está pasando y me comencé a reír.

    Y los volví a dejar solos por un rato, ya más relajados ellos comenzaron a besarse y a manosearlas nuevamente de una forma muy cachonda.

    Como a los 10 minutos. Llego mi amigo le presente a los amigos de mis hijas ya que a ellas ya las conoce y le ofrecí una cerveza también y comenzamos a charlar amenamente los 6, entonces preguntaron si teníamos algún plan para salir e ir a algún lado, y si no para que fuéramos con ellos, mi amigo me dijo pues si quieres vamos con los chicos y ya después vemos que hacemos, le dije ok vamos con ellos.

    Antes de salir ellos se tomaron otra cerveza y al terminársela nos fuimos al centro de Tlalpan, una vez ahí comenzamos a bailar ya que estaba tocando un grupo y tocaban salsa, después de un rato de bailar y platicar Karla ya se besaba y toqueteaba con su amigo y Silvia hacia lo mismo con su amigo, yo por mi parte también me besaba y me dejaba acariciar por mi amigo, ah por cierto ellos se llaman Octavio pero le decimos Tavo, Raúl y mi amigo que se llama Rene, entre tanta gente no se veía ni se notaba lo que hacíamos y los besos y caricias fueron subiendo de tono y yo creo que ya los 6 estábamos muy cachondos, en una ocasión que dirigí la mirada a donde estaba Karla vi como Tavo le metía las manos bajo el vestido y le acariciaba las nalgas y ella se le repegaba para sentir su verga mientras se besaban, Raúl tenía a Silvia tomada de la cintura y la besaba mientras que ella le acariciaba la verga por encima del pantalón, al observarlas la verdad es que me puse más cachonda de lo que ya estaba y le comencé a acariciar la verga a mi amigo, el no perdió tiempo y me beso muy cachondamente y comenzó a acariciarme las nalgas.

    Después de escuchar el grito de independencia y los viva México decidimos irnos a la casa no sin antes pasar por un Oxxo, ya ellos ya se habían puesto de acuerdo y compraron cervezas y a nosotras nos preguntaron que queríamos tomar, mis hijas rápidamente dijeron que unas caribes cooler, compraron las cosas y nos fuimos a la casa.

    Mientras caminábamos a la casa cada una iba con su macho besándose y acariciándose muy cachondamente sin importarnos nada.

    Al llegar a la casa los hicimos pasar a la sala y ya ahí destaparon una cerveza apara ellos y 3 caribes para nosotras y brindamos los 6.

    Después de tomar unos tragos cada quien a su bebida otra vez comenzaron los besos y caricias y las cosas se empezaron a poner muy cachondas, mi amigo me besaba y acariciaba muy rico y yo a él y de repente me dice al oído mmmm puta invítame ya a tu recamara que me tienes muy cachondo y ya tengo muchas ganas de meterte la verga, le pongo su mano en mi panocha que estaba ya muy mojada y le digo mmmm papi pues hazlo que tu también ya me tienes muy caliente y ya quiero sentir tu verga, y me dice aquí? Y tus hijas y sus amigos qué onda? Y le digo por ellos ni te preocupes mira y al voltear a verlos Karla ya estaba con el vestido enredado en su cintura y sin tanga, y Tavo le acariciaba la panochita mientras le chupaba las tetas, y ella le sacaba la verga del pantalón y se la acariciaba, en eso escuchamos unos gemidos y al voltear a ver vimos a Raúl que ya tenía a Silvia encuerada y le metía los dedos en su panochita mientras se besaban, ella le acariciaba la verga, mi amigo al ver esto me dice mmmmm que buenas putitas son tus hijas eh zorra bien que les has enseñado, y terminando de decir esto me beso y comenzó a quitarme la ropa y yo a él.

    Al estar ya sin ropa el parado y yo hincada le comencé a chupar la verga muy rico y me tomo de la cabeza y me decía así así así que rico me chupas la verga puta me encanta tu boca de mamadora.

    Al mismo tiempo Tavo acomodo a Karla en el sillón y que empieza a chuparle la panochita, al sentir su lengua ella gritaba de placer y le decía que rico que rico sigue así sigue así que rico.

    Mientras que Raúl se sentó en el otro sillón y puso a Silvia a chuparle la verga solo se escuchaban los gemidos y gruñidos de el de lo rico que se la estaba chupando mi hija.

    Al poco rato escuchamos a Karla gritarle a Tavo, por favor ya méteme la verga ya quiero que me cojas quiero sentir tu verga entrando ya métemela por favor, Tavo no se hizo de rogar y rápidamente puso sus piernas en sus hombros y se la comenzó a coger, al sentir que entraba la verga grito y le dijo ahhhh sí que rico que rico me encanta la verga métemela toda.

    A mi Rene me paro y me dijo haber puta ya quiero meterte la verga ven acomódate y rápidamente me puso recargada en el sillón y parando las nalgas me comenzó a meter la verga muy rico, al sentir como me la dejo ir toda de un solo empujón grite y dije ahhhh papi que rica verga tienes me encanta que me cojas así.

    Por otro lado Raúl puso a Silvia de perrita y se la empezó a coger así mientras que le metía la verga ella decía ahhhh que rico que ricooo que ricooo me encanta que me cojas así de perrita siento toda tu verga en mi que ricooo, y él le pregunta te gusta mi verga putita? Y ella siiiii sabes que me encanta tu verga métemela toda.

    Por un muy buen rato solo se escuchaban gemidos y gritos de placer de todos.

    Así nos estuvieron cogiendo por un muy buen rato hasta que se vinieron y al hacerlo como si se hubieran puesto de acuerdo los 3 nos acomodaron para darnos su lechita caliente en la boca, la cual saboreamos deliciosamente las tres.

    Después de esto los Tavo cayó sentado en el sillón mientras que Raúl se dejó caer en el piso y Rene ocupo el otro sillón.

    Nosotras os quedamos en el piso y al poco rato nos paramos para ir por algo de tomar para ellos y nosotras.

    Al estar en la cocina Karla le dice a Silvia ay hermanita que rica verga se le ve a Raúl eh, y le contesta pues la de Tavo no se queda atrás eh y se ve que coge muy rico hermanita, y le digo pues haber cuando me los prestan eh, y en eso las dos dicen pues mira que Rene se ve que también te atiende muy bien eh mama y las risas no se hicieron esperar jajaja.

    Entonces dice Karla oigan y si hacemos un cambio de para probar lo rico que cogen nos volteamos a ver y dijimos siiii, regresamos a la sala y ellos ya platicaban animadamente les dimos sus cervezas y brindamos por lo rico que la estábamos pasando.

    Y Raúl dice bueno ya que estamos los 6 brindando queremos preguntarles algo, estarían de acuerdo en hacer un cambio de parejas y probar nuestras vergas y nosotros sus panochitas?, y sin pensarlo 2 veces las tres contestamos al unísono siiii.

    Y sin más ni más Raúl se acercó a Karla y le dijo mmmm Karlita siempre te he tenido muchas ganas zorrita y se comenzaron a besar y cachondear, mientras que Rene se acercó a Silvia y le comienza a acariciar las tetas y la panochita mientras le dice a qué rica putita me voy a coger eh, y le contesta siiiii ya quiero sentir esta rica verga dentro de mí, por su parte Tavo se me acerca me besa y me acaricia todo el cuerpo y yo a él le agarro la verga y me dice mmmm hace mucho tiempo que tenía ganas de cogerme a la puta mama de mi amiguita siempre pensé que eras muy puta y tenía ganas de comprobarlo y le digo pues aquí me tienes bebe y rápidamente me toma de los hombros y me dice pues empieza por chuparme la verga puta, y sin decirme 2 veces me agacho y comienzo a chuparle la verga.

    Al poco rato ya nos tenían a las 3 chupando la verga y gruñían y gemían muy rico los 3.

    Tavo me dice ahhhh que rico chupas puta pero ahora quiero meterte ya la verga ven y se sienta en el sillón y me dice súbete quiero ver como subes y bajas de mi verga mientras chupo tus tetas puta, y lo monto y comienzo a subir y bajar en su verga mientras chupa mis tetas y me acaricia las nalgas y comienza a meterme un dedo en el culo, y me hace gemir y gritar de placer de lo rico que lo está haciendo.

    A Karla Raúl la tiene cargada en un btazon y ella con las piernas en su cintura sube y baja de la verga de él y le dice ay Raulito que ricooo que ricoo me encanta como me metes la verga me fascina tu verga que ricooo, por otro lado Rene y Silvia se acomodaron el sillón y se la está cogiendo de ladito muy rico y le zona las tetas mientras le mete la verga y ella le acaricia los huevos en esa posición y se ve que se la está cogiendo muy rico.

    Al poco rato cambian de pose y la pone recargada en la pared y le dice que rica putita eres me gusta cómo te comes la verga y ella le dice siii a mi me encanta como me coges que rico sigue métemela toda que rico coges cabron.

    Tavo me dice puta ponte de perrita y me acomodo como lo pide y me mete la verga deliciosamente mientras me nalguea y me dice siiiii asiiii asiiii que rico te comes mi verga puta.

    Después de un rato otra vez están apunto de venirse y Tavo me grita yaaa me vengo donde los quieres mis mocos puta y sacándome la verga me volteo y le chupo la verga para que descargue su leche en mi boca.

    Casi al mismo tiempo Raúl y Rene hacen lo mismo y se vienen en la boca de Silvia y Karla respectivamente.

    Nos quedamos acostados todos en el piso por unos minutos, y entonces Raúl se me acerca y me dice creo que me toca disfrutar a la puta mayor y le digo sí creo que si bebe quiero sentir tu verga así como has hecho gozar a mis hijas y diciendo esto le comienzo a acariciar la verga y los huevos.

    En eso Karla se acomoda al lado de Rene y le agarra la verga y le dice mmmm papi quiero ver por qué traes loca a mi mama con esta rica verga eh, y le contesta pues es toda tuya perrita.

    Entonces Tavo va a donde esta Silvia y le dice ya quiero probar a esta rica putita y ver lo que puedes hacer con esa boquita de putita que tienes y comienzan a besarse.

    Raúl me dice quiero cogerte de perrita puta y le digo si bebe como quieras y me acomodo para que me meta la verga, mientras lo hace me acaricia las tetas y besa el cuello y las orejas y me dice siiiii que rico coges puta que rico me encanta meterte la verga, y yo siiiii siii sigue así que rico que ricooo bebe que rica verga tienes.

    Mientras tanto Rene esta acostado en el piso y tiene a Karla cabalgando sobre su vergota y le dice ahhh perrita que rico brincas en la verga se ve que te encanta comerte así perrita, y le dice siiiii papi siiii me encanta brincar en una buena verga.

    Tavo tiene a Silvia primero chupándole la verga para después de un rato subirla al sillón y ahí se la comienza a coger con las piernas en sus hombros y al poco rato cambia de pose y la coloca de perrita,

    Al mismo tiempo Rene pone a Karla de igual forma y Raúl hace lo mismo conmigo así nos termina de coger muy rico a la hora de venirse casi al mismo tiempo los 3 nos sacan la verga de la panochita y se ponen delante de nosotras y nos dan a chupárselas para después darnos su rica leche en la boca, de la cual no desperdiciamos una sola gota.

    Los 6 agotados terminamos acostados en el piso y muy contentos, el primero en parase fue Raúl e ir por algo de tomar para todos, regreso con cervezas y las caribes para nosotras y poniéndonos de pie los 6 volvimos a brindar por lo rico que la habíamos pasado.

    Terminamos de brindar y tome de la verga a Rene y le dije bueno papi es hora de irnos a mi recamara y me dice si tienes razón mi puta y me da una nalgada.

    En eso Karla toma a Tavo y le dice bueno creo que yo también quiero estar a solas contigo lo que resta de la noche, nos vamos? Y le dice claro putita vámonos.

    Entonces Raúl dice oye putita a mi no me invitas a tu recámara? Y lo toma de la verga también y le dice claro que si vámonos.

    Y así no retiramos a nuestras recamaras con nuestros machos.

    Bueno como siempre espero les haya gustado esta otra aventura que viví al lado de mis hijas.

    Espero sus comentarios en mi correo [email protected].

    Besos a todos.

  • ¡Ya no soy tu puta!

    ¡Ya no soy tu puta!

    Cuando se enteró que me casaría con Lety, su actitud cambio, paso de ser muy amable y hasta zorra conmigo a no hablarme e ignorarme, yo al principio creí que eran celos tontos, ya que, aunque ella estaba con su pareja, seguíamos teniendo sexo, pero cuando le dije que me iba a casar ella cambio conmigo.

    Una noche la fui a visitar ya que tenía unas chamarras mías, así que, aunque se negó al principio, me dejo entrar por ellas.

    L: Esto no puede seguir así, ¡no te eh hecho nada!

    H: ¡Ya déjame en paz, eres un traidor abusador y todo lo que termine en or!

    L: ¿Es en serio? ¡Pero tú y yo sabíamos que era solo sexo!

    H: Si, pero abusaste de mí, mientras estaba con otras me venias a dar a mí, ¡que asco!

    L: Pero no recuerdo que eso te molestara, además tu nunca dejaste a tu amor, ¡jajá estamos a mano!

    ¡Ella, se lanzó hacia mi dándome de manotazos, yo solo me cubría la cara, también me lanzaba de patadas, o solo le tapaba sus golpes y los esquivaba!

    L: ¿Hillary que te pasa?

    H: ¡Te odio, te odio! ¡Y pensar que me metía tu cosa a mi boca!

    L: ¡Pero eso te gustaba nena!

    H: ¡No me digas nena maldito!

    Ella se puso más loca, así que tuve que empezar a tratar de pararla, no quería usar mucha fuerza para lastimarla, solo la abrazaba, ella se movía como lombriz, me mordía la mano, los brazos, me arañaba, ¡me daba patadas tipo caballo!

    Poco a poco subió la intensidad de la disputa, insultos y más insultos de ella hacia mi persona retumbaban la casa, fue entonces cuando sentí como sus nalgas se meneaban en mi pene, el masaje que me daba cuando forcejeábamos me comenzó excitar.

    Llegamos hasta el cuarto, mientras seguimos forcejeando mis manos ya pasaban por sus piernas, sus tetas y sus nalgas, mi verga comenzó a ponerse dura, sus movimientos me demostraban que me sentía y le gustaba, la arrinconé en la pared y comencé a acariciarla y besarle el cuello.

    Con fuerza le bajé la licra que traía puesta, comencé a apretarle sus nalgas con mucha fuerza, se las lamia y mordía fuertemente, ella me jalaba el cabello y me golpeaba la cabeza, yo la tenía durísima, le daba de nalgadas tan fuerte que se le pusieron rojas, ella me arranco la camisa y comenzó a morderme el pecho y el estómago, lo mordía tan fuerte que me lacero mis pezones, la avente a la cama quitándole la blusa y mordiendo sus pezones, ¡me jalaba el cabello y me mordía las orejas!

    H: ¡Desgraciado!

    L: ¡Puta!

    Me saque la verga que ya estaba dura, le jale el cabello y se la metí en la boca, le apretaba fuertemente el cabello mientras le follaba su boca, le daba de cachetadas, me mordía un poco la verga, eso me ponía a mil, también me arañaba las nalgas y las piernas.

    ¡La avente y le levante las piernas rompiéndole la tanga, con violencia la penetre, le apretaba las nalgas y el cabello, me mordía el cuello y los hombros, mis movimientos eran bruscos, mi verga entraba muy fuerte, le mordía sus muslos y sus tetas, que placer!

    H: ¡Ah! ¡Dios, infeliz que eres!

    L: ¡Soy infeliz, pero tú eres mi puta!

    ¡La puse en cuatro y se la dejé ir hasta el fondo, le jalaba el cabello con las dos manos, ella casi chocaba con la luna de la cama, sus movimientos eran riquísimos, sus nalguitas todas rojas ahora recibían golpes de mis manos!

    H: ¡Ah, así papi, así!

    L: ¡Toma puta, tómala!

    H: ¡No soy tu puta!

    L: ¡Si lo eres y lo sabes jajá!

    Me acosté y la puse a que me cabalgara, lo hacía de una forma muy rica, me mordía y arañaba tan fuerte que empecé a sangrar ligeramente, yo la mordía y su piel inmediatamente se puso morada, sus movimientos eran descomunales, ella ya llena con mi sangre se lamia los dedos, eso me puso a mil, ¡la acosté en la cama y le levante las piernas poniendo sus rodillas en su frente y se la empecé a meter en el culo!

    H: ¿Que haces? ¡Ahí no!

    L: ¡Cállate perra, tu eres mi puta y yo decido como te cojo!

    H: Augh! ¡Me duele, me duele!

    L: ¡Toma puta, que rica eres, extrañare tu rico cuerpo, uf, extrañare lo puta que eres!

    H: ¡Ya! ¡No soy tu puta!

    ¡La cargue y camine con ella en mis brazos mientras le seguía partiendo el ano, fluidos empezaron a salir de ella, mis dedos apretaban brusco su clítoris y mi verga seguía haciendo ancho su culo!

    ¡Regresamos a la sala y en su sofá la empine, le puse las manos atrás como si la fuera a arrestar y empecé a metérsela fuerte en su culo, al mismo tiempo le daba de nalgadas y le jalaba fuerte su cabello, sus gemidos y gritos de dolor me excitaban más, en un acto de desenfreno comencé a golpearle las costillas, eso hacía que se moviera más rico!

    H: ¡Eres un patán!

    L: ¡No llores y gózala!

    H: ¡No soy tu puta!

    L: ¡Tu cuerpo dice lo contrario!

    De tanta fuerza la tiré en el sofá y yo caí encima, sin sacársela comencé a morderle la espalda y apretársela bruscamente, esta sesión masoquista estaba a tope, ella se volvió a escurrir, ¡su segundo orgasmo fue más ruidoso!

    Me di cuenta de que ya tenía muchos moretones, sobre todo en las nalgas, pero aun así me seguía pidiendo verga, sus movimientos y los míos me aceleraron y terminé dentro de su culo.

    ¡Mi leche se lo llenaba mientras ambos gemíamos de placer!

    H: ¡Luis! ¡Eres un maldito!

    L: ¡Nunca te olvidare nena!

    Terminamos exhausto y adoloridos en el sofá, al vernos todos lastimados lacerados y con moretones, ella con lágrimas en los ojos me corrió de su departamento, la mire y le di un beso muy rico! y esa fue la última vez que tuve contacto con mi antigua jefa, pero les traeré más anécdotas de mi vida, de nuestra vida!