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  • Drogada le pasé mi pack a mi hermano y planeo ser mas perra

    Drogada le pasé mi pack a mi hermano y planeo ser mas perra

    Caí en el juego de la pervertida de Tali, como les había mencionado, mi hermana mayor. Me logro convencer de excitar a Germán, nuestro hermano y ahora mi fotógrafo de cabecera.

    Al mandarle unas fotos provocativas de mis tetas me contesta incrédulo.

    M: hey! Quiero pensar que no mandas tus nudes a los pelados, ni siquiera a tu novio porque voy qué le digo a mis papás!

    Yo: no les dirás!! O esa será la última que veas (cosa que obviamente me aconsejo Tali)

    M: no lo esperaría de ti, te sientes bien?

    Yo: en ese caso yo tampoco lo esperaba de ti!

    M: qué cosa?

    Yo: qué de inocente no tienes nada

    M: te traiciona el alcohol hermanita, ni idea de lo que hablas.

    Lo deje en visto, Tali tenía experiencia en darse a desear, por gusto o interés. Estaba ansiosa, más curiosa qué nunca, pensé en fumar weed para dormir antes de seguir porque aunque me gustaba también deseaba no tener conciencia, mucho más por imaginar que pasaría si papás nos descubren.

    Tali estaba de lo más normal viendo la despedida de una de sus amigas. «Mira lo que me perdí, carajo».

    Yo: la envidia es que a ti nomás no te quieren.

    T: quien no va a querer este cuerpower qué me cargo, hermanita.

    Yo: el bobo de Maní, con esa foto seguro que las fantasías ahora son para mi.

    T: y crees que se siente con juguete nuevo?

    Yo: siii, no estoy nada mal y aparte antoja más imaginar a una inocente inexperta.

    T: sí que te has aprendido bien mi papel, aun así no creas que dejare perder mi trono. Solo no lo tomes como competencia qué lo arruinas. Todos podemos jugar. Voy a la ducha y en 5 minutos te espero. Te llevas la pipa!!!

    No sabía que pasaría allí, pasaban tantas cosas por mi cabeza. No estaba decidida pero todo se me hacía fácil en ese estado.

    Saliendo del cuarto me percate de Maní en la puerta vigilando. Entre al baño y cerré la puerta.

    Tali estaba por terminar, tomo sus toallas y enseguida entre yo. No me di cuenta de cuando se había ido y la muy perra no me dejo ni toallas ni ropa solo en mi teléfono un mensaje besitos baby!

    Le conteste que me devolviera mi ropa pero me ignoro. Pensé que ya qué Germán me vería salir desnuda podría salir de esa con astucia. Le envié 3 fotos más a Maní y en lo que respondía salí hacia mi cuarto.

    M: qué rica estas! Hoy haz hecho mi noche, porque no vienes a mi cuarto y…

    Yo: y por qué no vienes tú al mío?

    T: y por qué no vamos a la sala y seguimos una buena fiesta los 3?

    Como sabia Tali? Porque estaban aquellos dos juntos. No le conteste a ninguno y cerré mi cuarto con llave. Sabía que quería, pero me excitaba más de alguna forma tenerlos bajo control aprovechándome de lo que ya sabía y dejando que Germán deseara más. La hermanita inocente sería la más perra.

    Al día siguiente me hablaron para saber qué había pasado, yo les dije que nada solo que me pareció mejor dejarlos hacer sus cochinadas. Que si me había dejado llevar era porque me habían drogado y que eso no va conmigo, y que mejor borraran las fotos y así no le contaría nada a nadie. Tali trato de persuadirme y yo me negué aunque con un guiño deje qué pensar.

  • Follándome a mis maduras del barrio

    Follándome a mis maduras del barrio

    Os voy seguir contando lo bien que me va después de poner mi primer anuncio en una página de contactos. Ya conté, en un relato anterior, que un viernes noche llegué tocado a casa y acabé poniendo un anuncio vendiéndome por una cantidad ridícula a mujeres cercanas y solamente conocidas y me llevé dos gratas sorpresas que me follé, dos zorras que no merecen la pena, bueno a una me la volví a follar y luego una que no se dio a conocer, solo saludo y luego me pidió perdón y se despidió que me tenía intrigado y creía saber de quien se trataba.

    El lunes borré el anuncio y pasó la semana normalmente, bueno he de decir que un día, por suerte para mí, volví a quedar con Susana. Dios! Que pedazo de hembra.

    En fin volvió a llegar el viernes y no sabía qué hacer si salir de fiesta o no.

    Decidí quedarme en casa, vivo solo y feliz después de un par de relaciones acabadas, por suerte sin hijos de por medio y mantengo mi piso de soltero.

    Tengo 44 años y a partir de los 30 he empezado a saber el tirón que más o menos siempre he tenido con muchas mujeres conocidas, lo que pasa es que era muy cortado pero no me arrepiento de la espera, pues poco a poco van cayendo. Años más tarde pero las pillo con ganas. Era tímido de joven para hablarles pero para mirarles no, mis miradas de deseo por lo que me ha dicho más de una, le hacía temblar hasta las rodillas. Ahora les quito el tembleque a base de polla.

    Tengo dos fijas que salen los viernes a tomar vinos y se acaban calentando y así conseguí follarme a una, madre de un colega casualmente, pero yo tenía 30 y ella 54 muy bien llevados, todavía tenía un cuerpazo de escándalo que me ponía muy cachondo. Una noche me la encontré a altas horas en una discoteca y aún asombrado de verlas a esas horas fui a saludarlas directo y seguido noté ese culazo rozando mi polla y bueno, lo demás lo imagináis. Acabó poniéndome verde por el barrio con lo que me hizo un favor porque muchas quisieron comprobar lo cerdo e impotente que decía que era, la primera su amiga por supuesto, una pedazo de mujer y señora.

    A lo que iba, se me volvió a pasar por la cabeza lo del anuncio y la incertidumbre de quien era esa mujer que saludó y luego se arrepintió.

    Decidí escribir otro anuncio más pensado y más específico.

    Ofrezco sexo gratis solo a mujeres conocidas de la zona que se hayan sentido miradas por mí algún día o cada día y les apetezca una noche loca conmigo. Por mis gustos, que siempre me han gustado mayores y viendo los años que yo ya tengo 44. Supongo que serás o creerás que estás mayor para escribirme pero, que no lo digo por ti. Pues sí, para ti mujer deseada que se ha cruzado en mi vida. Vecinas, madres de amigos, viudas, casadas, solteras, Si te has sentido deseada por mí en algún momento y te apetece, anímate y llama. Serenos muy discretos, nadie lo sabrá. Anímate mujer, yo lo estoy deseando y tienes la ventaja de que aunque me escribas, no sepa quién eres y tu si sabes quién soy viendo las fotos. Solo contesto Whatsapp.

    Así decía en mi anuncio, al momento sonó un mensaje y era Mamen que estaba con su amiga Concha de fiesta, cosa rara pues Mamen nunca salía porque está casada y su marido es un soso que siempre está en casa. Me preguntaba a ver si le podía ayudar a subir a Concha a su casa que estaba borracha y ella sola no podía.

    Enseguida le llame y saludé amablemente y por supuesto le ayudaría encantado con Concha y más si la lleva a casa de ella porque siempre acaba aquí cuando está así. Paró Mamen a recogerme en su coche y Concha estaba desparramada en el asiento de atrás.

    Como va no? Como siempre la verdad

    Siempre viene a mi casa cuando está así.

    Si pero está muy cabreada contigo porque el finde pasado le dejaste tirada. Te ha puesto por el barrio de vuelta y media.

    Ya me ha llamado su hijo, mi madre… etc.

    Se va a poner contento tu marido cuando nos vea, entre cómo va esta y el cariño que me tiene porque sospecha algo de la vez que estuvimos.

    Jijiji! Normal, casi nos pilla y tú encima en cuanto me ves te me rozas, que me encanta y me miras de esa manera que consigues hasta que me humedezca cabrito… Jijiji!

    Con él solo me humedezco con el agua o últimamente sola pensando en ti o con algún video porno. Desde que me enseñaste lo que es una corrida te he dedicado el 90% de las mías jijiji!!

    Tranquilo, él no está, estoy sola este fin de semana. Pensaba escaparme y llamarte a la vuelta pero la borrachita ha caído muy pronto hoy, no son las 10 de la noche.

    Yujuuu!! Mejor, así tenemos más tiempo. Vamos a dejar el paquete en tu casa y vamos a la mía. Tienes conque dormir a esta hasta mañana al menos.

    Si cabroncete, tengo para dormirla un mes pero hasta mañana nos vale que vuelve el ogro… Jijiji!!

    Cogimos el coche y nos dirigimos a mi casa que está muy cerca de la suya

    Hoy de momento le vamos a llamar el unicornio le dije entre risas, mañana el ciervo si tú quieres belleza. Cada día mas sexy y elegante Mamen y eso que te estoy vestida, desnuda estarás… buufff!!

    Calla bobo! Ya estoy vieja y encima me he echado unos kilos de más… pero a ti te noto igual de bien me dijo von sonrisa pícara mientras su mano acariciaba mi paquete a través del chándal que me había puesto para bajar rápido, en el cual se me notaba una erección brutal cómo merece la ocasión.

    Si, mujer si, todo esto es por ti. Solo hemos hecho una vez y rapidito y pensar que hoy te tengo toda la noche para miii. Buaahhh!! Sorpresón! Tenías que haberme avisado con tiempo para preparar algo de cena, aunque yo sé que hoy no me voy a quedar de hambre porque te voy a comer entera.

    Yo sí que te tengo ganas que me mojo en cuanto te veo… vas a ver como lo pasamos rey. Que tu por lo menos follas todas las semanas con Concha pero yo. La última hace años y contigo, y todavía la tengo presente. Me he masturbado siempre contigo txiki, imaginaaate… Gracias por las fotos y los videos tuyos para mí… Cuando veo el medio video que pudiste grabar con el móvil aquella tarde… buufff!! Que calores me están entrando, dijo mientras meneaba ni polla con la mano. Se dirigió hacia la ermita y le dije.

    A dónde vamos? No vamos a casa?

    A casa? Tu que te crees so cerdo? Que no me acuerdo de aquello? Ja ja

    Jajaja!! Que pedazo de putón!! Me encantas!!

    Eso dices ahora, espera dos minutos a que pare. Me dijo apretando mi polla con fuerza entre su mano mientras yo hacía fuerza con ella para que apretara más.

    Venga zorra!! Aprieta hasta romperla si puedes. Que tu coche es automático pero a ti no te va a faltar la palanca de la alegría.

    Jajaja! Se rio mientras paraba el coche en el mismo sitio exactamente donde abusé de su boca…

    Se bajó del coche rodeándolo con chulería abrió mi puerta me sacó las piernas empezando a bajarme el chándal zorreándome como una gata en celo… al llegar mi chándal a los tobillos me agarró de los brazos y tiró de mi hacía fuera con fuerza y se apartó de delante, caí de morros en el suelo, que en ese momento y después de haber llovido era barro y charcos, apoye las manos y rodillas quedándome a cuatro patas y ella sentándose en el asiento del copiloto y abriendo sus piernas me ordenó.

    Perrooo!! Ven aquí! Así a cuatro patitas y lame este coñazo!!

    Siii!! Guauuu!! Jaja!

    Ella se había quitado el vestido por arriba quedándose en lencería muy sexy. Diooss!! Como estás hija de…

    Fui a echar mano a sus braguitas para bajárselas y dejar al descubierto ese coñito que intuía arregladito y precioso, aparte de sabroso, cuando grito:

    A dónde vas von esas sucias manos perro!! Las manos a la espalda y solo utiliza esa bocaza que tienes.

    La miré a la cara y estaba gozando la zorra y parece que se lo iba a tomar con calma. Yo mirándola con cara de cabronazo, salté agarrando con os dientes la goma de la braguita y empecé a tirar como un lobo hambriento para atrás, casi la saco del coche de los tirones y cae al barro también pero se agarró a tiempo la muy puta.

    Ya sin bragas me acerqué diciéndole.

    No me des más ordenes en un rato, déjame hacer a mí.

    Abriendo las piernas y echándose para atrás me dijo:

    Todo tuyo. Que aproveche perro!!

    Jajaja!!

    Jijjji!!

    Le lamí cada centímetro de pierna hasta llegar a su chochito precioso, arregladito, con un pequeño triangulito de pelo corto por encima del clítoris… buuff!! Mmmmm!! Lo voy a hacer babear como nunca, pero después. Os describo a Mamen y sigo para arriba.

    Morena de piel y cabello negro liso con media melena, ojos un poco achinados oscuros, guapa de cara pese a tener ya 65 años. Luce una hermosa figura de anchos hombros unas tetas grandes naturales aún firmes con unos pezones de tamaño medio preciosos que se ponen redonditos y duros como una roca, va estrechando en la cintura, hace muy pocos años era perfecta, ahora como es normal un poco de michelines que a mí particularmente me encantan las cinturas de las mujeres a esa edad. Por delante bajan unas piernas morenas y esbeltas como siempre ha tenido y por detrás acabo describiendo un culazo espectacular, no está nafa caído con dos mofletes aún duros por las caminatas, culo que sigue virgen, de momento jejejeje!! Hoy o mañana a la mañana va a estrenarse si se deja… uummm!!

    Seguí a lo mío lamiendo esas tetazas y ella con sus dos manos bajó mi cabeza a su entrepierna deseosa de mi boca juguetona. Me apretó contra ella y yo pegaba lametazos a ese coñazo ya resplandeciente y muy jugoso y a su agujero del culo también al cual de vez le metía la lengua pues estaba limpito todo me dijo.

    Yo si que lo voy a dejar resplandeciente. Veras zorra!!!

    Noté venir su primera corrida y paré apartando mi lengua de golpe cosa que le corto el momento deseado y le dije. Noo!!

    Como que no? No me digas que te da asco?

    Eso te lo haces llegar tú, como yo hice contigo. Yo te follé la boca Follamela tu a mí ahora y échame tres corridas en la cara. Aquí tienes mi boca y lo que quieras pero Muévete tú. Rómpeme la boca Mamen. Volverá esa corrida con otras tres veras.

    Serás cabrón!!! Ahora verás!!

    Incorporándose cabreada me tiró de espaldas al suelo y se sentó literalmente encima de mi cara con todo el peso de su cuerpo, después de unos diez segundos así se levantó y me dijo:

    Hijoputa!! Verás ahora perrako!!

    Con sus rodillas en el barro empezó a restregarse por mi cara con su culo y su coño y enseguida le bajó una corrida brutal seguida de dos más pequeñas y empezando una cuarta, mientras mi cara llena de sus flujos brillaba en la semi oscuridad ella daba alaridos de placer como una perra, gemía, gritaba… aaayy! siii!! uuummm!! Que cabrón… aahh!! Que cabronazo!!! Hijo deee buufff!!! mamoonn!! uuffff!! Nunca había sentido tanto placer!!! mamonazo!!! Vamos a casa yaaa!! uummm!!

    Si en cuanto acabes tranquila…

    Jijiji!! Creo que ya aaahhh!! otrooo… uuuffff!!! No sé cuántas veces me he corrido ser…

    Cinco Mamen, cinco buenas, aquí están le dije mientras restregaba sus flujos por mi cara húmeda.

    Al darse la vuelta vio mi polla dura como uva rica y se la metió en la boca empezando a mamarla de lujo y paró y me dijo. Tu conduces, que esto siga así cuando lleguemos a casa.

    Encárgate tú, le dije.

    Conduce y calla mi niño… Uummm! Que pollón más rico..

    Cogí el coche, por cierto un Mercedes cabrio un poco viejo pero para mi un carrazo, automático que no me gustan mucho pero para la ocasión era perfecto, apoyé mi mano en su cabeza y cuando la solté al parar el coche, en vez de en casa estaba en medio de una calle de bares de marcha rodeados de gente que miraba como me la estaba chupando… jajaja

    Bajó la cabeza y siguió a lo suyo para que nadie le viera la cara.

    No lo he hecho queriendo, iba al capo a por cena pero me he tenido que desviar, perdona.

    Ummm!! El quuegg? jijiji!!

    Ufff!!! Me voy a coorreerr!! Uuff!! Aahh!! Buuff!!! Vaya boquita Mamen. Mamen, mamen… jajaja.

    Cogimos comida y fuimos a casa, cenamos algo y fuimos a la sala con un txupito, un cigarrillo y me hice un homenaje para mí y le pregunté y para mi sorpresa me dijo que si, que de vez en cuando una o dos…

    Perfecto mi niña!! Tomamos dos p tres copas y más homenajes mientras charlábamos ya un poco tensos Mamen me contaba lo que la puta borracha había andado contando de mí esa semana porque no le deje subir.

    Maricon, violador, cerdo, impotente, picha corta… etc.

    Jajaja!! El finde anterior se fue de aquí con el culo como una bandera de Japón jajaja!! Por no darle la vuelta en la cama me la folle todo el finde por el culo. Como un puto bebedero de animales se lo deje.

    Jijiji!! Estuvo hasta el miércoles sin poder sentarse derecha ser… Jajaja

    Cambiando de tema bellezon…

    Vamos a follar o qué?

    Vamos a la cama y esta primera vez quiero pasión y dulzura. Vale nene?

    Quieres que te haga el amor Mamen?

    Si sabes hacerlo capullo… jijii!!

    Intentaré, al menos la primera media hora, luego no respondo..

    Entonces oí un whatsapp en mi móvil del que no me acordaba. Me fui sin él y para mi sorpresa veo el mensaje de la mujer esperada y siii… Bien!! Es Cristi, mi vecina de toda la vida amiga de mi madre. Lo sé porqué el número de ella lo tengo porque se lo vi a mi madre en el móvil Enseguida le contesté. Hola bellezon. Qué tal? Cuando quieras quedamos belleza.

    Seer!! Hay algo más importante que yo o qué?

    Noo Mamen. Voy le dije mientras descubrí que mi móvil tenía otras 10 respuestas por whatsapp al anuncio… Joder!!

    Son mirarlas me dirigí a la habitación y allí esta ella con poca luz reflejándose en el techo fumando un cigarro y con una bata de una ex o casi ex mía, amiga suya por cierto pero lo que para una era bata a Mamen le quedaba mini bata… Que cuerpo! Que MUJER!!

    Me tumbé sobre ella y empezamos a besarnos apasionados como adolescentes y estuvimos casi una hora haciendo el amor acabando en una corrida digna de una luna de miel mas bien.

    Cigarrito, chupito y rayita y al poco le dije:

    Ahora es cuando volvemos a empezar a follar no?

    Siii!! Ha sido perfecto y delicioso ser pero tú y yo creo que preferimos follar me dijo mientras sr lanzaba a mi polla dejándome su coño en mi cara en un buenísimo 69…

    Posición perfecta para dilatar este culete pensé.

    Le chupaba el coño y le babeaba el culo queriendo para empezar a meterle el dedo índice despacito sin preocuparme siquiera de mí. Ella seguía chupando como una loca mi durísima polla que sabía lo que venía luego. Ni sentía de li dura que estaba…

    Cuando conseguí que mi dedo gordo se deslizara en su agujero del culo con facilidad cogí de la mesilla un gel lubricante de potorros más bien secos específico para mis mujeres mayores que suelo frecuentar y se lo apliqué en el ano con dos de mis dedos y le dije:

    A este le ha llegado la hora Mamen!! Jujuju! Ponte a cuatro patitas mi amor.

    Obedeció y se puso a cuatro mientras yo detrás rozaba con mi capullo toda la zona introduciéndolo también en ese jugosísimo coñazo..

    Con cuidado Ser por favor que la tienes muy dura… jooo!!

    Tranquila le dije mientras introduje mi glande. Ves? No pasa nada Mamen y, ya ha pasado la cabeza. Donde pasa la cabeza???

    Contestó ella:

    Pasa el cuerpooo aaayyy!!!

    Se la había metido toda y me quedé dentro mientras ella empezaba a sentir un gustazo que le pedía marcha por ahí también.

    Joder Ser! Qué bueno!! Follame el culo cabronazo!!!

    Ésas palabras fueron gloria para mis oídos. Saqué mi polla de ese apretado culo para volvérsela a meter despacito, de fuera adentro a ritmo tranquilo hasta que eso ya deslizaba como un tobogán y empecé a embestir ese virgen y ansiado culo hasta que me corrí dentro con gusto.

    Follamos hasta media mañana del domingo casi sin descanso, seis veces creo y nos despedimos hasta vete a saber cuando…

    Espero os haya gustado lectores. Es casi real. En breve lo será, hoy le he dejado mi número en el coche.

  • Ofreciéndome a mis colegas en un hotel (Parte 2)

    Ofreciéndome a mis colegas en un hotel (Parte 2)

    En eso estaba cuando se abrieron las puertas del elevador y apareció un grupo de gerentes de las tiendas de provincia y al verme se quedaron sorprendidos pero no me quitaron las vista de mi cuerpo desnudo…

    Los miré cachondamente y les dije: van?

    Dos de ellos se acercaron rápidamente y me dijeron: Marielaaa… No sabíamos que eras así…

    -Cuánto? -dijo uno de ellos acercándose más y alcancé a ver a mi primer cliente tomando fotos…

    -$1500 por una hora… $500 más si quieres anal… -Dije sonriendo mientras movía muy caderas simulando el acto sexual…

    -Pero… Eres la gerente de compras a nivel nacional, sabe tu esposo de esto?

    -Sí, así me conoció, caliente y puta, y así me acepta, van a ir?

    -Yo! -dijo el gerente de la tienda de Guadalajara- desde siempre te he traído ganas Mariela, vamos!

    Entramos a su habitación y le dije: -me pagas?, que quieres hacerme?

    Sacó de su cartera el dinero y me lo dio diciendo: -quiero cogerte como su fueras mi sirviente….

    Sonriendo le dije: -ven!

    Se acercó y lo recibí con los brazos abiertos y nos besamos por un buen rato mientras me acariciaba el cuerpo…

    Separándose me hizo hincarme y me ordenó gatear por el cuarto mientras me decía:

    -eres una putaaa!, sabes que todos se van a enterar de esta noche?, el director general se va a enterar que su gerente nacional del área de caballeros se prostituye…

    -sí, lo sé, ya es tiempo de que sepan quién soy en realidad, desde siempre he sido caliente y me gusta mucho el sexo, tienes algún problema con eso?

    -Ven aquí y mándame la verga cabrona! -dijo casi gritando, hazme venir con tu boca!

    Me acerqué y empecé a mamarlo mientras él me daba bofetadas muy fuertes en pleno rostro… -mmmmm, sí, así putita, chúpala bien!

    Sentí como se tensaba y me jalo del cabello diciéndome:

    -vas a tomarte mi semen ok?, tómalo todo Mariela!

    Empezó a venirse en chisguetes calientes dentro de mi boca y gimió al sentir como se vaciaba dentro de mis labios… -Así Mariela, así….

    Si mirada era de lujuria, terminó de venirse y acarició mi cara diciéndome:

    -me gustas mucho, te divorciarías para casaste conmigo?

    Hasta ahora nadie me había pedido eso… Ni siquiera Israel, me quedé sentada en el suelo mientras sonriendo le decía: -gracias por la propuesta, pero amo a mi marido y me gusta mi vida así como está, soy caliente y no sé si aguantaras verme o saber que me acuesto con muchos hombres…

    Resignado, comentó: -francamente no sé cómo te atreves a estar desnuda a la vista de todos en el pasillo, pero tú sabrás tu cuento…

    Me pare y me despedí de él saliendo de nuevo al pasillo totalmente desnuda… Iba caminando hacia la habitación de mi primer cliente donde había dejado mi ropa cuando se abrió la puerta del elevador y la vi:

    Una señora algo más alta que yo, debía tener unos 35-40 años, morena clara y con el pelo corto pero totalmente plateado, su cuerpo era muy parecido al mío: piernuda, nalgona, sus senos eran más grandes que los míos… muy guapa, labios muy delicados y sensuales, cuando nuestras miradas se cruzaron una corriente eléctrica se estableció entre las dos… Recorrió mi desnudo cuerpo y al llegar de nuevo a mi cara sonrió guiñando un ojo…

    No me imaginaba que esa mujer aparecería en mi vida a darle un giro de 180 grados, regresé a la habitación y me vestí, me despedí de mi amigo y salí rumbo al lobby del hotel de nuevo a ofrecerme a otro hombre, estaba caliente y quería aprovechar la noche

    Tomé el elevador y al abrirse encontré de nuevo a esa mujer…

    Venía acompañada de dos hombres atractivos algo menores que nosotras y sonriéndoles de nuevo dije: -holaaa

    Ella se adelantó y me extendió su mano al tiempo que respondía con otro hola y se acercó a besarme la mejilla, sonriendo también me dijo: -que guapa te ves!… De las dos formas!! (Refiriéndose a mi atuendo y cuando me vio desnuda en el pasillo)

    Sonrojándome un poco sonreí y agradecí el cumplido, en ese momento me di cuenta que ella llevaba una pulsera igual a la mía en su tobillo derecho, bonita pulsera dije señalándome la mía y la de ella…

    -Ahhh… -Su mirada se iluminó, y al vernos de nuevo un entendimiento de que ambas éramos swingers llenó nuestras caras…

    -Pues justamente acabo de contactar a mis amigos- abrazándose entre ellos tres me dijo:- quieres unirte? -Moviendo sus caderas igual que yo cuando me ofrezco…

    -Mmmm… Sí -dije feliz de conocer gente nueva- que propones?

    -vamos al bar del hotel a tomarnos una copa y luego subimos a mi habitación…

    -Ok -dije dando un lado hacia ellos y saludando a ambos hombres.

    -él es Erick y él Arturo -dijo ella presentándome a sus hombres- y yo soy Marce.

    -Yo soy Mariela, vienes seguido a este hotel? -le pregunté a Marce.

    -No en realidad, casi siempre recibo a mis invitados en casa, y tú?

    -Pues trato de hacer lo mismo, aunque a veces cambio de lugar para aumentar la emoción! -dije riendo.

    -Pues que bien Mariela, yo a veces salgo sola porque a mí marido le excita mucho que lo llame cuando estoy haciéndolo con otros…

    -Te entiendo perfecto, a mi marido le excita que llegue a casa llena por todos lados después de una noche de pasión…

    Ambas reímos y caminamos hacia el bar, al llegar nos sentamos en medio y los hombres ocuparon los extremos de la mesa en u que nos dieron…

    La química entre nosotras era evidente, físicamente muy parecidas y emocionalmente por lo que podía ver también, cuando le platiqué que recién había tenido un bebé hacía unos meses saltó de gusto y dijo:

    -Mariela!, tienes que traerlo a mi colegio!

    Tengo una escuela que es kinder primaria y secundaria!

    -En serio? pero… Cómo lo manejas sin darte a conocer cómo swinger?

    -Soy discreta, la pulsera está siempre conmigo, así que los que saben de qué va me buscan en la dirección… He intimado con algunos de los papás… y algunas de las mamás también.

    -WOW… Pues qué bien! -Dije sonriendo…

    -y tú? Cómo lo manejas en tu trabajo? (Me preguntó ella)

    -Pues… Acabas de verlo hace un rato! -dije soltando una carcajada- No bueno, ya en serio, tengo una fama en mi trabajo de mujer caliente y poco a poco se va extendiendo esa imagen en mi trabajo, al principio era mucho más recatada, pero mi marido me animó a vestir más provocativamente y me gustó, hoy día casi a diario voy vestida muy cachondamente para disfrute de mis compañeros de trabajo…

    Su mano se posó en mi muslo mientras me decía: eres muy atractiva Mariela, subiéndole hacia mi raja velluda continuo: «y supongo eres muy caliente…»

    -Si lo soy -dejando que su mano se adentrara en mi raja le respondí-: soy muy caliente y además bi…

    -Ya veo -dijo ella acariciando mi velluda vagina- yo también! -Dijo acercándose a mí y dándome un beso francés que correspondí excitada…

    Sonó mi teléfono, era Israel… -Bueno?, si, lo hice… Ok, hasta mañana…

    -Era mi macho –dije. Le conté rápidamente a Marce- él me pidió que hiciera de puta esta noche, me encanta ese hombre!

    -Y te sometes a lo que te pida?, muy bien, me gusta esa actitud, yo soy más bien dominante… -Dijo metiendo sus dedos profundo en mi vagina…

    -Ahmmm… -Empecé a destilar jugos desde mi raja, estaba muy caliente y ella estaba logrando que me calentara aún más…- Te digo un secreto? Mi hijo es de él!

    -Ohhhh… Vaya con la mujercita caliente! -dijo ella- de verdad? Y qué dice tu marido?

    -Sabe que no es de él, pero no le he dicho de quién es, así pienso dejarlo hasta que cumpla 5 años mi hijo, lo pone muy caliente saber que alguien más me fecundo!

    -Entiendo, mi marido se pone también muy caliente cada vez que salgo con alguien sola, suelo llamarlo desde donde esté con mi hombre para que oiga como me cogen, es excitante hacerlo!

    Nuestros amigos escuchaban atentos nuestra plática y en un momento dado Arturo me pasó su brazo por la cintura y me beso cachondamente mientras su amigo hacía lo mismo con Marce…

    -Subimos al cuarto ya? -preguntó ella?

    -sí, vamos ya! -dije viendo a mi amigo mientras acariciaba su verga sobre su pantalón…

    Salimos de nuevo al lobby rumbo a la habitación mientras un compañero de trabajo me vio salir acompañada y entendió que ya no regresaría por el resto de la noche, me estaba esperando y se dio cuenta que ya estaba ocupada…

    Ya lo veía mañana para complacerlo sexualmente, por hoy, mi atención estaba ya en mis nuevos amigos…

  • Le cumplo la fantasía a mi novio

    Le cumplo la fantasía a mi novio

    Me presento, me llamo Larissa, tengo 18 años. Soy morena, cabello castaño lacio más debajo de los hombros, ojos cafés, delgada, 1.50. Soy la menor de 3 hermanos, yo la única mujer así que soy la consentida de mis padres. Muchos amigos y mi novio dicen que mi maximo atractivo físico son mis piernas y creo que si porque a mi también me gustan pero igual dejo que los demás lo juzguen. Tengo senos medianos que para mi edad creo que tienen buen tamaño y un trasero redondo y bien formado.

    Tengo un novio que se llama Antonio él tiene 24 años. Sexualmente nos acoplamos muy bien, gozamos cuando estamos juntos y hacemos todo tipo de fantasías y juegos. Aunque debo aclarar que él no ha sido el único con quien he tenido buenos momentos de sexo, pero ya en su momento les iré contando las pocas experiencias que he tenido. En esta ocasión les contare un excelente momento que pase con mi novio.

    El día que Antonio cumplía 24 años paso por mí a la preparatoria para llevarme a casa. En el camino él me iba besando y acariciándome los muslos ya que yo traía puesto una minifalda tableada y sentada llegaba más arriba de medio muslo mientras me decía que le gustaba su suavidad, yo solo le sonreía y le cerraba un ojo. Dejaba que me acariciara todo lo que quisiera ya que realmente sabía cómo hacerlo. Pasamos por una secundaria y note que el miraba a todas las chicas y ahí sus caricias en mi pierna fueron más fuertes, mas apasionadas cosa que me gustaba. Le pregunte porque las miraba tanto (no crean que por celos); él me dijo que porque el uniforme de colegiala le parecía excitante. Me quede pensativa ante ese comentario cuando me volvió a la realidad mi novio al preguntarme si más tarde pasaba por mi para ir al cine y a cenar como habíamos quedado para festejarlo a lo que le conteste que sí que estaba bien. Al llegar a mi casa me dejo y me beso muy apasionado mientras una de sus manos me masajeaba mi seno derecho cosa que me gusta; a él le gustaba que no trajera sostén para sentir la suavidad de mis pechos y lo demostraba por la forma que me los acariciaba. Nos separamos y quedamos en vernos más tarde.

    Transcurrieron las horas y ya se acercaba el momento de que Antonio pasara a buscarme así que me arregle lo más sexy que se pudiera. Me puse una minifalda de mezclilla que llegaba más arriba de medio muslo y una blusa de tirantes; debajo no me puse sostén ya que sé que a Antonio le gusta verme mis pechos sin sostén solo cubierto por la ropa que traiga. Estaba terminando de arreglarme cuando toca mi madre a la puerta y me dice que ella, mi padre y uno de mis hermanos saldrían a cenar con unos amigos del trabajo de mi padre mientras que mi hermano mayor saldría con su novia, lo cual significaba que llegaría o muy tarde o hasta el día siguiente, ya se imaginaran porque. Cuando mi madre salió de mi cuarto se me vino a la cabeza una idea y rápidamente fui a mi armario a buscar ropa que me ponía hace unos 3 años más o menos dejándola en la cama, más adelante sabrán cual.

    Llego la hora y Antonio llego por mí saludando a mis padres rápidamente porque la película no tardaba en empezar. En el camino me decía lo hermosa que me veía y que mis piernas se veían hermosas en esa minifalda que traía. Le dije – si tanto te gusta cómo se ven acarícialas me gusta sentir tus manos ahí. Rápidamente llevo su mano a mis muslos y me las acariciaba suavemente como me gusta mientras cerraba mis ojos disfrutando como me trataba durante todo el trayecto; sus manos recorrían perfectamente la parte interna de mis muslos, los cuales separaba para que me los pudiera acariciar sin problema. Al llegar al estacionamiento del multicinema no le fue fácil soltar mi pierna y dándome un beso salimos.

    En lo que nos formábamos para comprar palomitas y refresco muchos hombres me volteaban a ver desde jóvenes hasta maduros. Sus miradas se clavaban en mis piernas y en mi trasero, lo cual me hacía sentir deseada y eso me encantaba, ser objeto de toda mirada de los hombres. Mi novio parecía sentirse orgulloso de que todos me voltearan a ver. Entramos a la sala por el pasillo, que estaba oscuro y ahí Antonio aprovecho para agarrarme mis nalgas con una mano; me gusto pero podía vernos alguien así que le sonreí y solo le dije travieso.

    Nos fuimos a sentar hasta atrás, no había mucha gente pero tampoco poca; en la fila de adelante había un par de parejas, una al centro y otra a un costado mientras en nuestra fila había una familia pero se cambiaron más adelante ya que al parecer la abuela de esa familia no distinguía bien las letras así que nos quedamos nosotros 2 solos. La película empezó la cual por cierto era «Poseidón». No pasaron los primeros 15 minutos de la película cuando ya nos habíamos acabado las palomitas y la soda ya que habíamos comprado lo más pequeño puesto que íbamos ir a cenar después.

    Transcurrió la película cuando decidí comportarme como lo que soy: una chica fogosa y desinhibida. Puse mi mano en su muslo y se lo acaricie, el solo me volteo a ver y me sonrió de oreja a oreja. En ese momento me decidí y lleve mi mano a su miembro por encima de su pantalón; ya estaba grande (de por si lo es, le debe de medir no menos de 17 cm). Pude sentir como se excitaba y fue cuando le baje el cierre de su pantalón y metí la mano ahí dentro. Lentamente comencé a masturbar ese enorme miembro que me encanta y me había hecho sentir muy bien las pocas veces que lo hemos hecho. Mis movimientos eran rápidos mientras él con una mano acariciaba mi seno izquierdo pellizcándome el pezón.

    De vez en cuando se me salía un leve gemido pero por el volumen de la película nadie escucho. Mi novio estaba que explotaba y luego de varios minutos sentí en mi mano como derramo gran cantidad de semen mientras su respiración era fuerte. Saque mi mano y la limpie con una servilleta, volví a agarrarle su miembro, le quite el semen que le quedaba y limpie mi mano con mi lengua por lo que el volteo a verme y con una leve sonrisa me dijo –gracias que buen regalo me diste, a lo que le dije -espera aún falta otro regalo.

    Acabo la película y salimos hacia el estacionamiento. Al llegar a su carro y antes de meternos mi novio me tomo entre sus brazos y me beso con pasión, poniéndome entre él y su carro para después bajar su lengua por mi cuello, el cual lamía completamente llenándomelo de su saliva. –Ahh si ahh que rico ahh- le decía al sentir su lengua recorrer todo mi cuello. Yo me agarraba de su cabello, dejando caer mi cabeza hacia atrás y disfrutando de su lengua en mi cuello mientras sus manos en mis caderas bajaban por mis muslos acariciándolos, levantando parte de mi minifalda.

    Entreabrí los ojos y de reojo vi a un grupo de chicos que nos miraban con los ojos abiertos, en ese momento me sentí muy deseada no solo por mi novio sino por los chicos que nos veían y que mi novio no se daba cuenta de ello. No me importaba que nos vieran ya en ese momento y seguía disfrutando de sus lamidas; también sus dientes recorrían mi cuello tallándolo suavemente lo que me encendía. Ahora una mano suya sube por mi cuerpo y agarra mi pecho derecho, el cual masajea y pellizcaba el pezón mientras su lengua sigue haciendo maravillas en todo mi cuello. Sentía mi pezón muy duro y con ganas de ser lamido y chupado por Antonio, también me sentía toda caliente y no quería que ese momento acabara así que me tuve que apartar de mi novio para darle su regalo, cosa que el batalló para separarse de mi mientras yo veía que los chicos que nos miraban ya no estaban.

    Mi novio me preguntaba cuál era ese regalo. Yo tomándolo de la mano le dije que esperara, que se lo daría en mi casa, que ya íbamos a ir por esa sorpresa y que estaba segura de que lo iba a disfrutar. El hizo una mueca y me dijo- ¿Qué, ya no vamos ir a cenar?- a los que yo le conteste – primero te doy tu regalo y ya después decides si cenamos ok? – el solo me dijo que estaba bien pero que esperaba que no tardáramos en salir a cenar por entretenernos con mi padres y mis hermanos. Yo solo pensaba que dudaba mucho que estuvieran en casa ya que todos tenían planes pero igual no se lo comente ni mis padres se lo comentaron cuando pasó por mí.

    En el camino a casa no hicimos nada ya que quería que se recuperara de lo del cine y el también como que deseaba lo mismo así que solo íbamos comentando de la película y no sé por qué, si no vimos buena parte de la historia. Llegamos a mi casa y como era de esperarse toda la casa estaba apagada. Antes de que Antonio comentara algo dije – que raro que ya todos estén en sus cuartos viendo la televisión- (ya que las ventanas de los cuartos dan hacia atrás de la casa por lo que él no podía ver mi mentira). Entramos y prendí la luz de la sala; le dije a Antonio que tomara asiento en lo que iba por su regalo, que volvía rápido él.

    Él fue al minibar de la sala y se sirvió un refresco con algunos hielos y se sentó esperando su regalo. Pasaron unos 10 minutos y cuando regrese él tenía una cara de desesperación pero en cuanto me vio se quedó mudo y con los ojos abiertos. Me había puesto mi viejo uniforme de la secundaria que había buscado antes de que llegara Antonio a buscarme: una minifalda tableada rojo a cuadros escocesa que ya casi no me tapaba nada dejando descubierto el 90% de mis piernas y una blusa blanca de manga corta que me había anudado por el frente dejando ver mi vientre y mi ombligo. También me hice una coleta de niña traviesa y me puse unos zapatos de tacón negros.

    -Y bien, yo soy tu regalo ¿te gusta? ¿también me veo sexy vestida así?.- le pregunte poniendo cara de niña inocente y con un dedo en mi labio inferior de la boca.

    El con la boca abierta solo pudo decir.

    – ¿y… tu… familia…?

    Comencé a caminar lentamente hacia el que aún continuaba sentado

    – no están en casa… ¿Qué coincidencia no crees?- le conteste mientras le guiñaba un ojo.

    Parándome frente a él puse un dedo en su barbilla, levantando su mirada así la mía y le pregunte

    – y bien ¿te gustó tu regalo?

    Con su hermosa sonrisa contesta- me ha encantado que hermosa te ves!!

    Solté su barbilla y dando un paso hacia tras me doy una vuelta para que me pueda ver. Mi minifalda se eleva un poco dejando ver parte de mis nalgas.

    ¿Traes hijo dental?- me pregunta contento

    -Aja traigo hilo dental… ¿No te gusta?

    -Claro que si se te ven preciosas tu nalgas así!! Y… mmm ¿traes puesto sostén?

    Como respuesta llevo mi mano derecho a mi seno derecho y me lo acaricio y pellizco suavemente y mi pezón se pone duro y muy parado.

    -¿Tu qué crees?- le pregunto mordiéndome un labio.

    -No traes- contesta con voz baja.

    Le sonrió y me dirijo hacia el quipo modular y pongo una canción, exactamente la canción «Dirrty» de Chistina Aguilera. Me paro a unos par de metros del y comienzo a bailar eróticamente como bailarina de table dance. Mis manos recorren mi cuerpo: los senos, mi vientre, mis caderas, mis muslos donde con mis manos subo levemente la microfalda que me puse. Me hinco, giro, muevo mis caderas lo más erótico mientras él sonriendo se toma de un sorbo su bebida y lleva su mano a su pene por encima del pantalón tocándoselo. Al terminar la música y mi baile con un dedo me indica que me dirija hacia él. Caminando lentamente quedo parada frente a él, pero me detiene con su mano. Lleva sus manos a mis pantorrillas y las sube lentamente llegando a mis muslos los cuales acaricia varias veces de arriba abajo, de un lado a otro suavemente.

    -Que piernas tienes Larissa, que bellas, que piel tan hermosa, que suavidad tan excitante- decía mientras me las miraba.

    -Me encanta que te gusten- le dije en voz baja.- me encanta como me las acaricias.

    -Claro que me encantan bebe, con solo ver tus piernas y acariciarlas me enciendo- me dijo sin dejar de acariciarme los muslos ahí sentado frente a mi

    Sus caricias me ponen a mil y me subo sobre él que sigue sentado en la sala y quedo hincada sobre él. Mis muslos a los lados de sus piernas sintiendo su pene duro debajo de mi sexo que ya ha humedecido mi bikini. En un movimiento nuestros labios se encuentran y se funden en un beso lleno de pasión, lleno de deseo. Nuestras lenguas se masajean dentro su boca, dentro de mi boca. Sus manos en mi espalda bajando hasta llegar a mi faldita, levantándola y agarrándome con sus manos mis nalgas. Las masajea y aprieta con pasión, salvajemente, separándolas y apretándolas causándome gran placer, aferrándome con mis manos de su cabeza besándonos como nunca. Luego lleva sus manos al nudo de mi blusa y la desabrocha quedando mis senos al aire y con mis pezones tan duros y erectos.

    Eso debió atraerle porque rápidamente llevo su boca a mi seno derecho y comenzó a chuparlo y succionarlo mientras que con sus manos llevaba mis manos a la parte baja de mi espalda y con una me las sostuvo ahí para regresar la otra mano a mi otro seno y masajearlo deseosamente. Yo deje caer mi cabeza hacia atrás mientras de mi boca saliendo gemidos; un placer intenso me invadía mi cuerpo sintiendo mis pezones ser mordidos, succionados y pellizcados mientras que también sentía como me tenía sujetada de mis manos sin poder moverlas detrás de mi, solo apretaba su mano que me las sujetaba.

    -Si Antonio muérdelos… me gusta ahh sii son todos tuyos- le decía entre gemidos.

    Luego llevo su boca a mi otro pezón y lo mismo, me lo succiono, mordisqueo y lamió como un bebe hambriento, lo estiraba con sus dientes y los soltaba haciendo esto varias veces. Me sentía mojada mientras no paraba de gemir ante tal placer que me proporcionaba mi novio en mis pezones, solo podía restregar mi sexo son el suyo moviendo mis caderas mientras me mataba de placer con su boca en mis pechos.

    Luego de unos minutos así de un movimiento logro acostarse boca arriba sobre la sala, así que decidí quitarme mi tanga de hilo dental, subirme y gatear sobre él sin quitarme la blusa ni los zapatos de tacón. Cuando mi cuello paso por su boca me tomo con una mano de mi coleta, me lo jalo hacia tras haciendo que levantara mi cabeza; mi cuello quedo a su merced y pude sentir su lengua recorriéndome ahí subiendo y bajando acompañándolo de leves mordidas. Yo solo podía gemir y decirle cuanto lo quiero. Luego me soltó y pude seguir avanzando sobre él.

    Al llegar mis pechos a su rostro de nuevo me los agarro con sus manos y apretándolos hizo sobresalir mis pezones y me los chupo y lamió suavemente, esta vez sin mordidas solo me los lamió suave y lentamente lo que me producía tremendo placer y gran escalofrió por todo mi cuerpo. Se entretuvo en mis pechos como un minuto hasta que los soltó y tomándome de la cintura hizo que siguiera gateando sobre él hasta quedar mi sexo húmedo, caliente y desnudo sobre su rostro. Hincándome sobre su rostro agarre la parte baja frontal de mi mini y la subí atorándola en la parte de la cintura, bajo mi vientre. Antonio tomándome de las nalgas comenzó a saborear de mi sexo: su lengua jugaba en mi clítoris con movimientos circulares, luego en mis labios vaginales haciéndome arder.

    Yo con mis manos me tomaba mis pechos y me los masajeaba, me los pellizcaba dejando caer mi cabeza hacia atrás disfrutando esa lengua que hacia maravillas en mi sexo. Mis gemidos se podían escuchar en toda la casa del placer que me estaba dando. Su lengua lamía y sus labios chupaban y succionaban mi clítoris con leves mordidas mientras sus manos masajeaban y abrían mis nalgas. Podía sentir un dedo meñique tocar mi ano y como lo acariciaba suavemente, la punta del dedo lograba meterse ahí lo que me provoco dar un saltito y un par de gemidos salieron de mi boca ante tal placer. Mis caderas se movían levemente hacia atrás y adelante para que su lengua recorriera todo mi sexo y su dedo entrara sin problemas en mi ano.

    -Ahhh Ahhh que rico sigue sigue no paress… Que ricoo lo hace tu lengua… le decía entre gemidos y con la respiración rápida.

    Antonio subió sus manos a mis pechos, los agarro y con una leve presión hizo que cayera mi cuerpo hacia atrás y estirando mis brazos logre sostenerme sobre la sala por los costados de las piernas de mi novio. Esto lo aprovecho él muy bien ya que en esa posición ahora fue mi ano que quedó a merced de la su boca. Llevando de nuevo sus manos s mis nalgas logro abrirlas lo suficiente como para que mi ano se abriera un poco y justo ahí pude sentir su lengua. Que rica sensación!!! Su lengua lamía mi ano y parte interna de él mientras sus manos separaban lo más que podían mis nalgas. El placer era más intenso y mis gemidos también; mi cuerpo se estremecía con cada lengüetazo que recibía mi ano y mis brazos apenas podían sostenerse del placer que me invadía.

    -Ahhh ahhhh sii siii ahhhhh aaahhhh -gemía yo como loca.- sabes cómo hacerme venir!!

    Parece que Antonio se encendió con mis gemidos ya que su lengua empujaba más hacia dentro de mi ano abriéndomelo y sintiendo las maravillas que hacia dentro con ella. Mi cuerpo ya se convulsionaba, mis gemidos estaban fuera de sí, mis senos se movían a cualquier lado y mis brazos ya no aguantaron y caí de espaldas sobre las piernas de Antonio que no dejaba de lamerme mi ano hasta que lo dejo lleno de su saliva, muy dilatado y súper sensible. Mi corazón latía rápido. Antonio había hecho que tuviera 2 orgasmos en menos de 10 minutos y mi cuerpo lo demostraba.

    Como pudo Antonio salió debajo de mi, acerco sus labios a los míos, que me encontraba acostada boca arriba de la sala y me dio un buen beso. Mi lengua saboreando de la de él mis jugos vaginales y el sabor de mi ano. Era uno de los mejores besos que había recibido. Luego Antonio se para y se desabrocha el pantalón y lo deja caer para después bajarse el bóxer y quedar su pene de 17 cm totalmente erecto y muy duro. Al verlo me levante rápido y sentándome en la orilla de la sala lo tome con una mano y le di un par de lamidas a la cabeza del pene para después metérmelo por completo y comenzar a chapárselo. Con mi otra mano le masajeaba suavemente sus testículos lo cual le gustó porque comenzó a gemir.

    Podía sentir como la punta su pene llegaba hasta mi garganta mientras se lo chupaba y mordía muy suave, mientras él se quitaba su saco y su camisa quedando su torso desnudo. Ahora lo tomo con mis manos de su cadera y es solo mi boca el que ahora se encarga de su pene. Me lo meto y saco de mi boca rápidamente sintiendo su dureza y su rico sabor en mi legua y garganta. El con sus manos me tomaba de la cabeza y me levantaba la coleta acariciando mi cabello.

    -Ah si Larissaaa. Que rico… pareces toda una putita experta… ahhh

    -¿Te gusta?- alcanzaba a preguntarle.

    – Por dios Larissa… si!!

    Y la verdad es que si no era experta sabia como hacerlo muy bien pues en Antonio sabia como le gustaba la forma que en se lo mamaba y chupaba y no era la primera vez que se lo hacía. Después me pidió que me hincara y que pusiera mis manos de nuevo en mi espalda en la parte baja encima de mis nalgas pero esta vez sin que me las agarrara. Me tomo fijamente de la cabeza y ahora él era quien tenía el movimiento. Parecía que me penetraba la boca son su pene mientras yo continuaba aun con mi uniforme de colegiala y mis zapatos de tacón. Podía sentir como su pene llegaba hasta mi garganta y en ocasiones me atragantaba, cosa que él podía escuchar pero en lugar de parar seguía más rápido.

    De mi boca salía mi saliva combinada con poco semen y caía por mi barbilla; podía sentir algunas gotas caer en mis senos. Mi lengua recorría el tronco de su pene mientras me sujetaba de la cabeza a la vez que con mis manos ahora me masajeaba mis nalgas, apretándomelas. Cuando me empezaba a atragantar más sentía que él estaba a punto de venirse pero de un movimiento paró, poniendo todo su pene dentro de mi boca sintiendo la cabeza en mi garganta lo que me provocaba toser y que mi respiración fuera rápida y fuerte. Lentamente la saco de mi boca y de ese pene duro chorreaba parte de mi saliva y del semen que logro salir.

    Tomándome de los hombros me levanto y me sentó en la sala quedando mis caderas en la orilla. Abriéndome las piernas fue acercando su pene a mi vagina y poco a poco la fue metiendo. No pude evitar un fuerte gemido al sentir ese enorme y duro trozo de carne dentro de mí. Después comenzó a bombear despacio y poco a poco acelerando más la penetración. Mis caderas se movían hacia él para sentir la penetración muy profunda y fuerte, mientas me agarraba de la parte alta del respaldo de la sala con las manos y mis senos parecían gelatinas sacudiéndose fuertemente.

    Mis labios y parte de mis mejillas aún tenían poco de mi saliva y del semen de mi novio y de mi boca salían gemidos intensos y fuertes desde lo más profundo de mi ser, mientas mi espalda se arqueaba del placer que me producía tales embestidas. Antonio con una mano tomo uno de mis pechos y me dio un pellizco al pezón jalándomelo y retorciéndolo cosa que me dio más placer haciendo que apretara fuertemente el respaldo con mis manos. Mi vagina cada vez se abría más y más.

    Después tomándome de las manos me jalo e hizo que me pusiera de 4 patas en el suelo y él hincándose detrás de mi levanta mi minifalda. Siento sus manos en mi trasero y de repente un par de fuertes nalgadas en ambas nalgas, cosa que me calienta más.

    -Que rico culo Larissa

    -¿Te gusta? Si es así dame en él, penétramelo- le dije toda caliente.

    -Claro que si mi amor me encanta.

    Dicho eso siento como me abre las nalgas con las manos y otra vez siento su lengua en mi ano al cual le da unas lamidas que hacen que me sobresalte y que salgan gemidos de mi boca. Luego siento como su pene de apoya en mi agujero y poco a poco se va abriendo paso mientras mis gemidos se van intensificando. Al lograr meter la mitad de su pene en mi ano comienza a penetrarme lentamente; aun así el placer es fuerte. Con mis manos aprieto la alfombra mientras en con la suyas me toma de los senos y me los aprieta. Su pene poco a poco va tomando velocidad y mi ano se va abriendo más, ahora todo su pene está dentro de mí y el placer es más fuerte aun. Mis gemidos y respiración son fuertes, entrecortados, mi cuerpo se convulsiona, mis brazos tambalean y siento que voy a caer sobre el suelo. Su pene entra y sale rápidamente y con fuerza de mi ano. Siento un gran orgasmo y mi vagina completamente bañada de mis jugos.

    -Ahh sii asii así – le gritaba a Antonio entre gemidos.

    -Me vengo bebe me vengo- me decía.

    Rápidamente saca su pene de mi ano y se para pidiéndome que me hinque frente a él. Eso hago, me hinco frente a él y abro la boca mientras Antonio se masturba rápido y gime fuertemente. Tras pocos segundos un gran chorro de semen cae en mi cara; una parte cae dentro de mi boca, otra en mi cara, poca parte en mi cabello y otra parte en mis pechos y cuello. Tras tragarme el semen que cayó en mi boca tomo el pene de mi novio con la mano y llevo mi boca ahí, limpiándole con los labios y la lengua el semen que quedó ahí. Él con su mano agarra el semen que hay en mis pechos, cara y cuello y los lleva a mi boca para que me los trague. Luego se hinca y me besa el pecho, los oídos, mientras me abraza y me toma las nalgas con sus manos.

    Ya después de unos minutos nos levantamos; él se viste y yo voy a mi cuarto y me cambio de ropa por la que traía puesta anteriormente. Regreso a él y le pregunto si estaba molesto por no haber ido a cenar a lo que él todo feliz responde

    -¿Estás loca? Con este regalo al carajo la cena.

    Ambos reímos nos abrazamos y nos besamos apasionadamente, nuestras lenguas se encuentran otra vez y sus manos recorren mis nalgas por encima de la minifalda. Nos despedimos y se va todo feliz, lo que me hacía feliz también. A los 10 minutos llegan mis padres y mi hermano. Me preguntan qué hago temprano en casa si se suponía que iba a cenar con Antonio. Les contesto que no cenamos pero que comimos unos postres muy sabrosos y que con eso tuvimos.

    Luego les platicaré otras experiencias que he tenido. Muchas otras aún más placenteras. Ahí luego les haré saber!!!

    Espero sus comentarios a:

    [email protected], no busco sexo ya tengo novio, y no les voy a dar cam, el correo solo para que me envíen sus comentarios de mi relato, muchos besos y lindo fin de semana.

  • La madura de Relaciones Humanas

    La madura de Relaciones Humanas

    Lidia Ávila, una mujer madura, que conocí hace un tiempo y hoy vengo a platicarles de ella.

    En ese entonces ella tenía unos 45 años, es madre de dos hijos y se divorció porque la golpeaban, tenía un muy buen cuerpo, nada exuberante, pero todo firme y en su lugar, además su manera de vestir era magnifica, ¡sus pantalones entallados sus licras y a veces esas minifaldas que mostraban sus bien torneadas piernas, era el sueño milf de todo hombre!

    ¡Pocas veces me le acercaba a platicar con ella, ya que a veces su actitud era un poco déspota y solitaria, pero aun así no me dejaba de llamar mi atención!

    Un fin de semana fuimos a un curso motivacional y ella al ser de recursos humanos, era la que dirigía el seminario, sus vestimentas eran muy sensual, un leggin que transparentaba todas sus piernas y su ropa interior que dejaba ver que era tanga, sus zapatos abiertos enseñando sus cuidados pies y su blusa escotada y enseñando el ombligo, ¡creo que fue lo mejor de ese día!

    Noto que no le quitaba la mirada de encima y entonces ella siguió el juego de miradas, en la hora de almorzar nos sentamos frente a frente y nos sonreíamos mutuamente intercambiando algunas palabras, al final del curso todos los compañeros se fueron a celebrar, pero yo al notar que ella estaba sola recogiendo algunas cosas decidí quedarme a ayudarla, ella me lo agradeció y en lo que estábamos limpiando empezamos una muy buen a charla.

    LV: Como viste el curso’

    L: Muy bien, ahora me siento un ganador, ¡jajá!

    LV: Jajá, pues eso espero, ¡que todos se sientan así!

    L: ¡Con semejante motivadora, ¡cómo no!

    LV: ¡Ay qué lindo eres, gracias!

    L: ¿Oye y que harás saliendo de aquí?

    LV: ¡Ir a casa y descansar un poco!

    L: ¡Te invito unos tragos o un café o a cenar, lo que tú quieras y así platicar más!

    LV: ¡mmm, me gustaría, pero no sé, no acostumbro mucho a salir!

    L: Ok, entiendo, disculpa, ¡es que me gusta platicar contigo!

    LV: ¡Mira, vamos a mi casa, mis hijos no están, están de campamento, una pizza y unas cervezas estarían bien, tengo ganas de eso y creo que estaríamos más cómodos y relajados!

    No lo pensé dos veces y acepté, pasamos por unos six de cerveza y un par de pizzas, ella vivía por la vía láctea, una zona un poco clase alta en mi ciudad, su casa era agradable, dos pisos y un estacionamiento, ¡típico de una madre soltera y profesionista!

    La charla era interesante, un poco de música de jazz acompañaba el momento, salieron a relucir los problemas que paso, como sufría con su marido, las broncas con sus hijos, como fue excluida de su familia y como tenía años sin estar sin un hombre.

    L: Que vida más dura has tenido, pero no entiendo como una hermosa mujer como tú, ¡no ha tenido pretendientes!

    LV: ¡Si los eh tenido, pero me recato y les doy el cortón!

    L: ¡Entiendo tus motivos, a veces los hombres somos muy canijos!

    LV: Tu eres canijo, jajá, ¡sé cómo eres con las compañeras!

    L: El ser amable, ¡a veces es confundido por otras cosas!

    LV: ¡Solo bromeaba, eres un amor de compañero!

    Entre charla y charla las copas se nos empezaron a pasar, ella cambio a muisca más movida y nos pusimos a bailar, bailaba muy bien, ¡sus movimientos eran maravillosos y yo embobado disfrutaba de la jefa de recursos humanos!

    Las horas pasaron y aunque le aventaba indirectas ella se mantenía firme y decidida a que no pasaría nada conmigo, fue entonces que decidí irme, me despedí y aunque llovía me dispuse a irme.

    LV: Oye, ¡pero te vas a mojar!

    L: No te preocupes, ¡pero ya te debo dejar descansar!

    LV: ¡Peor te vas a enfermar, espérate un poco más!

    L: ¡Es que, si no se quita, ya fui jajá!

    LV: Bueno, quédate a dormir, te puedes quedar en este sofá, ¡es cómodo!

    L: ¡No! ¡Cómo crees, no, ya fuiste muy amable y atenta, no quiero ser una molestia!

    LV: ¡No es molesta, al contrario, me daría gusto poder ayudarte con esto!

    Acepte su ayuda, así que me dio unas cobijas y me quede en el sofá, desde el sofá observaba como se preparaba para dormir, ver como estaba en un micro short mostrando sus ricas piernas y su blusa rosa que se transparentaba marcando sus morenos pezones, ya la tenía parada, ella sabía que no le quitaba la mirada de encima, pero toda colorada no se atrevía a voltear.

    L: Eres una mujer hermosísima, soy afortunado de dormir contigo, jajá, ¡aunque distante!

    LV: ¡AY, jajá, gracias por el piropo, bueno ya me voy a dormir, descansa!

    L: ¡Tu igual linda!

    Ella se fue a su habitación, pero yo no lograba conciliar el sueño, pensar que una hembra necesitaba estaba a muy pocos pasos y que no podía acercarme, me tenía excitadísima, pero al mismo tiempo molesto porque no había logrado convencerla de coger, resignado tomé mis audífonos y puse música para relajarme un poco y olvidar ¡mis deseos carnales!

    ¡Pero cuál fue mi sorpresa que ala abrir los ojos estaba ella de pie, observándome, me quiete los audífonos y le pregunte que si todo bien, ella no contesto y de un impulso salto sobre mí y empezó a besarme, yo anonadado correspondí el beso, sus labios estaban sedientos de amor, su lengua entraba a mi boca y acariciaba la mía, sus manos apretaban mi espalda, mientras rozaba mi carne por encima de la cobija!

    LV: ¡Ya no aguanto más, te deseo!

    L: ¡Y yo a ti hermosa!

    LV: ¡Jure no volver a enrolarme con otro hombre, pero contigo es distinto!

    L: ¡No te arrepentirás nena!

    La acosté en el sofá y empecé a besarla con más pasión mientras mis manos acariciaban todo su cuerpo, ella gemía de tensión, pero no me dejaba de besar, le quite su blusa dejándome ver esas tetas firmes y de pezón grande moreno, el cual inmediatamente lleve a mi boca mientras sus manos me acariciaban la cabeza, mi lengua no solo probaba sus pezones y tetas, ¡también bajaba por ese abdomen plano y por encima de su short rozaba su vagina que ya empezaba a traspasar su humedad!

    Le quite ese short, y una rica vagina depilada y cerrada me esperaban, con mi lengua lamia sus entre piernas y sus labios vaginales, mis manos acariciaban sus firmes nalgas, ella gemía y se movía como lombriz, eso me la ponía cada vez más dura, ya en el calor del momento, empecé a devorar su vagina, la comía como hambreado, como si nunca hubiera comido y su tesoro era mi primer alimento en años, sus manos apretaban mi cabeza, con mis dedos empecé a masturbarla jugando con su clítoris, Lidia gozaba mucho, estaba claro que no tenía sexo desde ya hace tiempo y parecía su primera vez.

    Algo despertó en ella que se lanzó sobre mí y me quito el bóxer y de inmediato empozo a trabajar mi dura verga, la cual ya lanzaba fluidos seminales, se incoó y yo sentado observaba como lidia tragaba mi verga, su lengua chupaba desde mi ano a mi cabecita, me mordía los testículos y jugaba con mi prepucio, apenas si le cabía en la boca, ¡pero la hermosa dama no quería dejar de comer mi grande animal!

    L: ¡Lidia, que rico chupas, uf!

    LV: La tienes sabrosísima, ¡de haber sabido antes!

    L: ¿Que, ya hubieras estado conmigo?

    LV: ¡Si, ya sería mi marido, jajá!

    L: Uf, que rico, ¡esto lo querría todos los días!

    LV: ¡Con gusto te complacería!

    ¡Me daba tremendo placer su chamba, yo la miraba extasiado, ella me miraba y desafiantemente me mordía la verga, yo aguantaba como buen masoquista, lo cual ella me premiaba tragándosela toda por unos segundos maravillosos!

    Luego de comer mi verga yo continúe sentado y ella subió mirándome de frente y se ensarto sola, se metía poco a poco mi verga y después tomándome de cuello, empezó a moverse majestuosamente, su movimiento era maravillosos, me mostraba la experiencia que tenía y estaba claro que, si no tenía sexo es porque no quería, ¡la vieja era una experta en cabalgar!

    L: ¡Mamita, como te mueves dios mío!

    LV: ¡Que grande y dura, me lastima pero que rico es tenerte, uf!

    L: ¡Muévete, muévete rico!

    LV: ¿Te gusta nene, te gusta?

    L: Me matas, ¡me encantas!

    Me incline un poco hacia atrás, ella se giró y empezó a darse de sentones, en lo que hacía eso, sus nalgas eran apretadas por mis manos, también le jugaba un poco su clítoris y sus tetas, gemía fuerte, estaba claro que se estaba desahogando con todo y mi verga le estaba ayudando mucho.

    La acosté y le levanté las piernas y la ensarte así, ella se abría las nalgas para recibirla toda, le besaba las piernas y le mordía sus pies, ella me abrazo el cuello con los mismos y la cargue como si fuera un bultito, era maravilloso el placer, esa pose me encantaba, mi verga entraba toda y al mismo tiempo como la estaba cargando podía chuparle sus ricas tetas y darle besos en su boca.

    LV: ¡Que rico, uf, Luis, que rico!

    L: ¡Lidia, eres monumental, como la comes!

    LV: ¡Sigue nene, no pares!

    Así cogiéndomela la llevé hasta su cama, donde la acosté y la cogí “normal”, ella abría sus piernas y me permitía moverme fuerte, le mordía las tetas más duro y su cuello, ella me abrazaba y arañaba la espalda, los dos nos entendíamos bien en la cama y es que, aunque ella era 21 años mayor, ¡eso ya en la cama no se notaba!

    LV: Que rico, métela más, así bebe, ¡dios!

    L: ¡Ah, ¡Lidia, me encantas, ah!

    LV: ¡Uf, papi que rico, que rico lo haces!

    ¡La puse en cuatro, ella se empino dejando su rico trasero a mi disposición, primero le di unas buenas lamidas y mordidas mientras mis dedos la masturbaban jugando su clítoris ya endurecido, pero Lidia me pedía verga, yo como buen muchacho, empecé a metérsela lento para gozar a esa rica hembra sexual!

    LV: ¡Así rey, así, uf!

    L: ¡Aprietas rico, que rico!

    LV: ¡Métela, métela papi!

    L: ¡Toma, tu premio aquí esta!

    Se la empujaba fuerte, la tomaba de la cintura y de la cadera y la embestía fuerte, ella también se movía maravillosamente, le daba gusto recibir mis embestidas, sus gritos eran fuertes, la verdad creo que hasta nos tocaron la pared para guardar silencio, pero como estábamos cogiendo riquísimo, no pusimos atención.

    L: ¡Lidia, como te mueves, uf!

    LV: Ahg, así, ah, que rica la tienes, ¡la quiero siempre a partir de ahora!

    L: ¡Cuando la quieras solo pídela, siempre estará al cien para ti y tu rico cuerpo!

    LV: ¡Uf, si, ah!

    ¡El empuje fue tan fuerte que se quedó boca abajo y yo encima aplastándola, pero sin sacársela, en esa pose me deleite más con ella, le apretaba sus tetas y le jalaba el cabello, como no le disgusto el jalón, lo hice más fuerte incluso poniéndome un poco de pie y dejándosela car con violencia, ella movía su pelvis y sus nalgas, me apretaba ms rico en esa pose, ambos gemíamos y sudábamos con todo, que rico cogíamos!

    LV: ¡Así, que rico, uf, que rico!

    L: ¡Toma, toma nena, uf, que rico!

    LV: ¡Ah!, ¡más, más duro, más!

    L: ¿Te gusta mi verga?

    LV: ¡Si, no la saque nunca, ah!

    Estábamos en el éxtasis a punto de llegar, yo le pregunté donde quería mi leche, ella apretándome de las nalgas me pidió córreme dentro, yo no quería, pero no pude contenerme y ambos explotamos, nuestros fluidos se mezclaban formando un rico orgasmo, ¡un orgasmo que Lidia no conocía o ya no sabía cómo era!

    Terminamos pegados como perros, luego de un breve descanso, continuamos con el sexo, hasta que nos dieron las 9:00 am, ahí le paramos ya que sus hijos llegarían en media hora, le ayude a escombrar y nos despedimos normal, aunque Lidia siguió con su dura actitud ene l trabajo, ¡en secreto nos veíamos para coger!

    ¡Tiene años que no se ella, pero si la vuelvo a ver, ahora ya tendría unos 52 años, pero, aun así, me la cogería nuevamente!

  • Gabriel y Quique

    Gabriel y Quique

    Volví cansado del trabajo. Hoy he tenido esfuerzo físico y mental, por lo que, al llegar a casa, no tenía más que ganas de tumbarme un rato en el sofá y recuperarme algo. Menos mal que empieza el fin de semana; pienso recuperarme y no hacer nada durante ese par de dias. No es que me queje, porque me gusta el trabajo en el almacén, despachar camiones, hablar con la gente; los años me van pesando y no tengo la energía de antes. No me quejo tampoco de estar haciéndome mayor. Procuro no quedarme pensando en cómo ha pasado el tiempo, lo que me ha ocurrido… Es otra manera de dejarte arrebatar las horas, así que no cedo, o intento no hacerlo, a la angustia de mi pasado y lo que me queda de futuro. Por ahora estoy bien en mi presente, y ya está.

    Lo de la angustia del pasado suena demasiado novelesco, o dramático para lo que en realidad siento. Quiero decir que me doy cuenta de los errores cometidos, y eso me molesta. Después se me pasa, y ya está. Normalmente estoy calmado, no me meto en jaleos, dejo que vayan pasando las cosas. Estoy solo, y eso ayuda a crearme un entorno en el que nadie entra, y me puedo relajar sin más.

    ——————

    Esto lo escribí en este diario que intento completar cada día, aunque sin éxito. Se me olvida, o bien me parece que no me ha pasado nada especial, que merezca la pena recordar. Eso, hasta que quiero recuperar algún momento, y me doy cuenta de que la importancia de los hechos o los momentos no se decide en el sitio, sino en el resultado o en un tiempo que parecía no estar relacionado… Me vuelvo filósofo, cuando eso es lo que menos me interesa desde hace tiempo.

    Lo que voy a contar tiene un sentido de recuerdo y otro de contemplación morbosa de lo que ayer por la tarde, después de escribir, me ocurrió. Miento, no me ocurrió, sino que lo provoqué yo. O eso creo, o a lo mejor me dejé llevar, y Quique consintió… Quizá todo esto se aclara o disuelva más adelante. Por ahora estoy entre las dos corrientes que tiran de mí: el deseo de repetir y el rechazo a lo que hice. El deseo, lo confieso, es más fuerte.

    ——————

    Ayer llegué cansado, me recosté en el sofá un buen rato y, más repuesto, me duché, para luego cenar y acostarme pronto. Pensaba leer algo, o ver una serie, nada especial me aguardaba.

    Estaba saliendo de la ducha cuando oí abrirse la puerta. Tenía que ser Quique, porque nadie más tiene llave, así que me asomé a la puerta del baño, llamándolo para confirmar. Me contestó desde el salón. Con el albornoz fui allá, y le pregunté qué tal estaba. Me extrañaba que apareciera por casa, porque ya trabaja hace tiempo y tiene su piso. Hablamos por teléfono, pero no con mucha frecuencia. Estaba sentado en el sofá y tenía cara de cansado. Se lo comenté.

    —Sí, hoy estoy reventado. Pasaba por aquí y se me ocurrió subir.

    —¿Quieres que pidamos una pizza? Por si tienes hambre.

    —No, gracias. No tengo ganas de nada.

    —Pues sí que estás mal —bromeé—. Nunca rechazas la invitación.

    Sonrió.

    —Nah, cosas de la edad, serán.

    Seguimos hablando de generalidades, pero yo notaba que algo le molestaba. Un asunto amoroso, seguramente. Yo ni me acordaba de esas cosas. Alguna prostituta, algún roce con un chico, según me diera. No me llamaba mucho la atención el asunto.

    Le dije que si quería se podía quedar esa noche en casa, total, su habitación estaba vacía, alguna ropa tenía allí, se podía apañar, y así descansaba y me hacía compañía.

    —Lo que me vendría bien es un masaje. Llegué tarde al sitio este del patio, que ya los conozco. La espalda la tengo tensa.

    —Hombre, yo te puedo ayudar un poco, que he practicado desde aquel curso…

    Nos reímos porque había sido una idea mía de hacía no sé cuántos meses meterme en unas clases de yoga tántrico, que en realidad no me sirvieron para nada, más que para hacer bromas luego sobre el asunto.

    —No, en serio, lo otro no, pero algunas nociones sí me dieron. Además, lo más que puede pasar es que tengas que ir a urgencias por el descalabro.

    —Bueno, vamos a probar.

    Le dije que se duchara, que eso ayudaba, y, mientras, fui cogiendo una toalla grande y aceite que tenía por ahí. La luz de la habitación la dejé apagada, porque con la del pasillo bastaba. Me había puesto camiseta y pantalón del pijama, nada más, como suelo.

    Salió de la ducha, con una toalla a la cintura, y se acostó sobre la otra toalla. Se dejó la pequeña por pudor, claro, desde pequeño no le había visto sus genitales.

    Recordando lo que me habían dicho, fui calentando el aceite; por suerte, las manos no las tenía frías; se me quedan heladas a veces. Le toqué la base del cuello, y dejé siempre unos dedos en contacto, para no dar sorpresas al tocar, que era otra idea que me habían dado en el curso. Empecé por los hombros, y sí que se notaba que los músculos estaban tensos. Se lo comenté y me agradeció el masaje.

    —La verdad es que es agradable. Ah, qué bien.

    Ví que no podía seguir con el masaje si no cambiaba de posición, porque la cama era baja, claro, no era camilla, y me cansaba de estar agachado.

    —Me voy a tener que poner en la cama para poder tener fuerza, si no, esto no funciona.

    Me puse de rodillas a un lado de él y continué con el masaje, ahora bajando a la cintura. Me acordé del punto en las nalgas que, al tocarlo, llegaba con su sensación por toda la espalda. Pensar en ello, me sorprendió, me hizo considerar las nalgas de Quique, tan cerca, y por eso empecé a tener una erección. Intenté apartar aquella idea de mí, pero no podía. Subí a los hombros, me moví por la espalda, para dedicarme a otra cosa, pero no podía apartarla de la mente. Estábamos en silencio en todo este rato, y yo veía que se había tranquilizado su respiración, y había extendido los brazos, como si estuviera lanzándose al aire.

    Le propuse, sin mucho convencimiento, el punto de las nalgas, y me dijo que probara, a ver, que le estaba haciendo bien el masaje, quién lo iba a decir.

    —Pues ahora voy —dije.

    Presioné un poco más, añadiendo más aceite también, y noté que cambiaba algo la postura, acomodándose mejor, como haciendo sitio. Pensé que su polla también estaba creciendo, y eso hizo que la mía creciera más, placenteramente. Me alegraba el esfuerzo voluntario, el tacto querido y aceptado.

    Para el siguiente paso tenía que estar detrás de él, así que me puse con las rodillas a cada lado de sus muslos, y bajé un poco la toalla, porque si no no vería dónde tenía que tocar. El canalillo de las nalgas se veía bien, y me imaginé las nalgas desnudas, firmes, tensas en la espera. Ya empezaba a ser notable la erección mía.

    Presioné sus nalgas con los pulgares, y me comentó que, efectivamente, algo notaba por la espalda. Sujeté un poco más y después volví a moverme arriba y abajo. Me cansaba de la posición, que tuve que relajar, y me bajé un poco, tocando con mis muslos los suyos. El calor que nos transmitíamos era notable. Se me aceleraba la respiración.

    —¿Está bien así?

    —Muy bien. Sigue, por favor, un poco más.

    No me comentó mi posición entre sus nalgas. Y sin embargo debía notar el bulto de mi polla, incluso a través de la toalla. Seguí con el masaje, que, según avanzaba, se iba transformando en caricia, en contacto que perseguía más contacto, más duradero, más sensual. Ahora no era de uno para otro, sino que era entre los dos, insensiblemente.

    —Me puedes quitar la toalla, si es más cómodo.

    No dije nada, pero suavemente la retiré, dejando que se arrastrara por su piel mientras la quitaba, lo que noté que le daba un escalofrío. Ahora lo tenía desnudo debajo de mí, estirado y luego recogido de brazos.

    Me senté sobre sus nalgas, para que sintiera mi polla estirada ya, tensa, dura, y que puse a frotar por su raja, mientras le acariciaba los brazos. Suspiró. Me aparté un poco, para volver sobre sus muslos, y, desde donde estaba, tocar con las manos sus pantorrillas, y vi que la cabeza de su pene estaba saliendo entre las nalgas, apretado por su cuerpo, pero deseando salir al aire.

    Me retiré un poco, y, tomando más aceite, la derramé por su raja, y apliqué en su glande el lubricante, sin llegar a tocar nada, pero apreciando el brillo que tomaba con las gotas que le caían.

    Me puse sobre él, sobre su espalda, tapándolo amorosamente, con un estremecimiento. Ahora se atrevió mi boca a tocar sus hombros, la base de su cuello. La lengua, sin pensarlo, fue a su oreja, y tocó levemente su lóbulo.

    —¿Así está bien?

    —Muy bien. Un momento.

    Volvió la cabeza para donde yo estaba, levantó el cuello, me acercó los labios, susurró:

    —Sigue como quieras. Estoy deseando.

    Me estremecí. Bajé un poco y le besé la oreja, suspirando fui hacia adelante, le besé los labios que me presentaba. Le pedí que se diera la vuelta.

    Las caricias en las que pasé no sé cuánto tiempo me llevaron al paraíso. Él me correspondía de vez en cuando, pero yo no quería más que ser de él, así que no pedía nada. Su hermosa polla estaba erguida, y me lancé sobre ella mientras le levantaba los pies, para que me presentara el culo. Estuve lamiendo su culo, sus huevos, su polla, hasta que, envuelto en mi saliva, el aceite, el calor que desprendía, me metí su polla en la boca durante otro largo tiempo que me daba igual. Por fin se corrió en mi boca, que lo esperaba ávida.

    Limpiándome con la toalla, bebiendo parte de su semen, me acosté a su lado y le abracé. No teníamos nada que decirnos en ese momento. Nos quedamos mucho tiempo así, juntos, hasta que nos venció el sueño.

  • Raquel la cubana

    Raquel la cubana

    Una ocasión en la fiesta de cumpleaños de mi cuñado, como él tiene amistades de diferentes nacionalidades por su trabajo y entre esas amistades estaba Raquel, una cubana de 30 años de edad, que como buena cubana irradiaba sensualidad, su cuerpo era muy bueno, media entre 1.55 a 1.60 cm, sus tetas eran medianas y firmes que resaltaban con su escote de cuero que traía, unas nalgas paradas de buen tamaño y unas piernas torneadas que mostraba en minifalda a medio muslo.

    No pude evitar sentir atracción a ella y es que los que conocen a mi Lety saben que esta buenísima, tiene un trasero magnifico, unas piernas de infarto, bueno los que la conocen saben cómo es, pero esa cubanita, ¡me cae que si me hizo apendejarme un rato!

    El ambiente era agradable, bailábamos y tomábamos, pero yo me mantenía al margen y es que, aunque yo podía coger con quien quisiera, mi Lety me pidió que con las amistades de su hermano nada y ni hablar, tenía que cumplir el acuerdo.

    Pero era muy difícil ya que la cubanita me miraba y me coqueteaba ya sin pena, me sonreía y me agarraba para bailar, Lety estaba conviviendo con los demás que no se daba cuenta de lo que pasaba, de hecho creo que nadie lo noto, mientras bailábamos ella me pegaba su cuerpo, sus piernas las acercaba a mi mano, en bailes como la bachata o la salsa, me ponía las nalgas en mi pene, rosándolo descaradamente, yo estaba excitadísimo, tenía ganas de llevarla al baño y darle verga hasta que se viniera toda, pero el pacto verbal me detenía, así que un poco estresado me salí a fumar un cigarro a la parte de atrás del saloncito donde estábamos.

    Obviamente al darse cuenta de mi ausencia, Lety corrió a buscarme.

    Le: Hola amor, que haces

    L: ¡Que paso bebe, pues fumando!

    Le: ¿Te sientes mal?

    L: No, ¡solo que quería un cigarro! y tú qué haces?

    Le: Voy ir con Fredy y los chicos por más botana y bebidas, ¿quieres venir?

    L: ¡No amor, aquí te espero ok!

    Le: ¡Ok, amor, ahorita regresamos!

    Deduje que al decirme todos no estaba nadie en el salón, así que entre le bajé a la música y me senté a cantar la canción que estaba cerrando los ojos, pero ¡cuál fue mi sorpresa cuando los abrí, Raquel estaba frente a mí con una sonrisa de oreja a oreja!

    R: ¡Qué bonito cantas!

    L: ¡Gracias… pensé que también habías ido con ellos!

    R: ¡Entre al baño y salí y solo te vi a ti!

    L: ¿Ok, y cómo estás?

    Ella me miro y sin dudarlo un segundo comenzó a besarme, al sentir sus gruesos labios me deje llevar y la bese de igual manera, le comencé a tocar su cuerpo como pulpo, su espalda, sus piernas sus nalgas, ella con su mano acariciaba mi verga que poco a poco empezaba a endurecerse.

    R: ¡Papi, me gustaste desde que te vi!

    L: ¡Tú me la pusiste dura cuando te vi chica!

    R: ¡Sí que rica la tienes, ohm!

    L: Ven, vamos para acá, ¡así no nos ven!

    La tome de la mano y la lleve atrás de una pequeña barra que fungía como cocina y bar, ahí había una ventana que me permitiría ver si alguien venia para acá.

    Con prisa le desabroche su blusa escotada y vaya premio, unas tetas firmes y de pezón clarito erecto para mí, inmediatamente las lleve a mi boca, ¡mientras mi mano acariciaba sus muslos y caminaba rumbo su vagina!

    L: ¡Esta buenísima nena!

    R: ¡Uf, tu eres un papito!

    L: ¡Que tetas más ricas!

    Ella sin pensarlo más, ¡se incoó y bajo mi pantalón con todo y trusa y empezó directamente a chuparme mi verga que ya sacaba líquido seminal!

    ¡Por dios!, era una gran mamadora, su lengua lamia rapidísimo mi cabecita, con sus manos apretaba mis testículos, ¡luego de un solo golpe se la metía toda a su boca rasgándome con sus dientitos!

    L: ¡Ah, nena, dios!

    R: ¡Que buena verga tienes!

    L: ¿Te gusta?

    R: ¡Pareces cubano!

    La oriunda de La Habana, me estaba haciendo gemir y retorcerme por las mamadas que me daba, sabía que tenía el tiempo contado así que la tome de la cintura, le subí su falda, levante su pierna y la penetre fuerte, ella estaba tan húmeda que mi verga entro muy fácil, empecé a moverme un poco rápido, nos besábamos a cada movimiento que hacíamos, ella se movía muy rico también, en un momento la cargue de la cintura mientras ella se apoyaba en la barra, mi verga entraba con todo, ambos sudábamos por la velocidad y el calor del salón, pero hasta el sudor de ella sabía riquísimo!

    R: ¡Ah, papi, que rico, dámela, dámela más!

    L: ¡Aprietas muy rico, uf!

    La baje y la acomode empinada sobre un banco, su hermoso trasero escurriendo me prendía más, la penetre lento, observe como mi verga se hundía en su rica concha, ella se abría las nalgas y me miraba salvajemente, la tome del cabello y con fuertes tirones, ¡empecé a embestirla más y más fuerte!

    R: ¡Así, dios mío, que rico, que rico!

    L: ¡Mami, eres una rica perra!

    R: Si papi, insúltame, pégame, ¡soy tu puta!

    L: ¡Que puta más rica tengo, uf, uf, toma, toma puta, toma mi verga!

    R: ¡Si así, agh, mas, mas!

    No resistí más y justo cuando note que los demás llegaban, me vine dentro de su concha, ambos nos movíamos aceleradamente, nos separamos y ella corrió al baño, yo use la puerta de emergencia y regrese a la jardinera a seguir fumando.

    La fiesta siguió como si nada, continuamos bailando y tomando hasta el amanecer, no la volví a ver, pero en esa fiesta mi esposa empezó un jugueteo con Fredy, pero eso después se los contara.

  • Usamos los consoladores de su madre

    Usamos los consoladores de su madre

    Empezaré contando que ya llevaba más de 3 años con mi pareja, lo que es común en las parejas jóvenes tener sexo cada vez que se presenta el momento, yo iba todos los días a su casa y cada vez que su familia se iba teníamos sexo por todos lados de su casa, como es costumbre nunca usábamos protección y las veces que lo hacíamos era sólo para probar cosas nuevas, de un tiempo se nos dio mucho platicar sobre fantasías sexuales de cada quien, como es normal yo quería un trío y ella verme hacerlo con otra mujer.

    Pasaron los meses platicando sobre eso hasta que llegó un día que de la nada ella buscaba algo en el closet de sus padres, (le pondré un nombre ficticio, Mariana) y encontró una bolsa pequeña negra envuelta en una blusa hasta el fondo del closet, ella pregunto que era eso:

    M- que es esto?

    Yo- creo que es un pene postizo

    Ella asustada guardo el pene en la bolsa y lo metió donde estaba, después tuvimos una plática algo rara por lo ocurrido pero sólo ahí quedó!

    Siguieron los días y el sexo normal, surgieron nuevas preguntas como; por qué mi mamá tiene eso? Y yo le contestaba que era normal! Que a veces las parejas tenían juguetes sexuales en su poder y que no tenía nada de malo, entre risas y nerviosismo dejamos la plática pasar.

    Después de varios días se presentó una noche en su casa sola ya que su familia saldría para una fiesta familiar, Mariana no quiso ir porque habíamos planeado una noche para nosotros solos, cabe mencionar que no tenía que pedir permiso para quedarme, esa noche con el pretexto de que tenía tarea y que yo le iba a ayudar nos quedamos juntos. Sabíamos que íbamos a tener muchísimo tiempo solos y no quisimos desaprovechar la oportunidad.

    Terminó su tarea y nos pusimos a ver una película, entre besos y caricias nos fuimos a su cuarto, le empecé a masajear la espalda y recordamos que había llevado unas cervezas, las tomamos y seguí con el masaje, ya con unas cervezas encima empezamos a basarnos y poco a poco nos fuimos deshaciendo de la ropa, cabe mencionar que Mariana tiene unas retas grandes, 36b y unas nalgas que no le haces el feo, es algo bajita pero de muy buen ver, seguí besándola y acariciándola y antes de seguir ya con unas cervezas le propuse la idea de ir por los consoladores de su madre, ella respondió que si yo estaba loco, no toque el tema, nos dispusimos a coger!

    La bese por todo el cuello, luego sus tetas, baje su brasier negro con mis dedos y lo desabroche suavemente, seguí besando y apretando su espalda que era lo que más le excitaba, luego quite por completo su vestido azul y pase a acariciar sus nalgas sin dejar de besar sus tetas, la subí a la cama cargándola con mis manos sobre sus nalgas y baje de sus grandes tetas hasta su ombligo, baje hasta llegar a su vagina, ya muy mojada le pregunté:

    -te la puedo chupar

    -si, chupámela!

    Seguí besando sus labios y pasaba mi lengua por su suave clítoris hasta hacerla llegar al orgasmo, pero antes de que llegara me dijo,

    Mary: ve por eso!

    Yo: eso que?

    Mary: por el pene postizo!

    Yo: Segura?

    Mary: si, nunca he sentido eso, pero quiero probarlo!

    Yo: está bien, espera -nervioso y sin saber que hacer fui al cuarto de su madre y busque donde ella lo había encontrado, al fin lo encontré y llegue a la habitación, ya que había encontrado también un vibrador!- mira, también hay un vibrador.

    Mary: en serio? Pero méteme tu pito primero, quiero venirme!

    Le introduje mi verga dura en su vagina y con ayuda de sus manos empezó a masturbarse hasta venirse y dejarme chorreando, luego de unos minutos me empezó a besar sin detenerse.

    Mary: quiero chupártelo, ven!

    Yo: cómeme la verga

    Mary: sí, dame tu verga, soy tu puta!

    Me empezó a lamer toda mi verga de pronto se montó en mi y me dijo,

    Mary: Métemela por favor

    Se la introducía y entró fácilmente, luego de unos minutos me dijo, ‘méteme el otro, por favor!’ La puse en 4 y le dije:

    Yo: te voy a meter mi verga y luego el pene postizo

    Mary: si quiero sentirlo!

    Le metí primero mi pene y alternaba el pene postizo, ella sentía muy rico porque gritaba como nunca, yo excitado le besaba el año mientras le metía el consolador negro y grande!

    Luego de unos minutos su año se fue dilatado y le metí mi verga por el año mientras ella se metía el consolador por la vagina, de tanta excitación termine chorreando semen por todas sus nalgas y ella tuvo 3 o 4 orgasmos!

    Confesarte que me excito tanto esa escena que días posteriores me seguía masturbando con las imágenes que me quedaron en el recuerdo…

    Gracias por leerme, espero seguir con más relatos!

  • La fiesta de mi hermana (Parte 3)

    La fiesta de mi hermana (Parte 3)

    En la mañana al despertar, me sentía confuso y angustiado por lo sucedido. No sabía que rumbo iban a tomar los actos que habíamos hecho, en un solo día me había follado a mi hermana menor 2 veces y lo que más me preocupaba era que no sabía cómo iba a terminar toda esta relación falsa llena de mentiras que mi hermana había creado.

    La inquietud con la que desperté empezó a crear remordimiento dentro de mí, yo puede evitar que sucediera todo esto y respetar la única regla que me había puesto “la de no voltear”, pero no fue así y de ahí se desprendió todo esta situación.

    Después de aquella mamada que Arely me había dado, por cierto la mejor de mi vida, algo había cambiado en ella, no me había percatado. Cada beso que nos dábamos era diferente y se sentía raro cada vez. Cuando follamos en su cuarto fue rápido, tosco, simplemente un deseo egoísta, solo quería partirle el culo, lo definiría simplemente como sexo. Pero lo de la cabaña se sintió diferente, era una sensación placentera, disfrutaba su cuerpo, buscaba lo mayor posible su gozó hacía mi hermana y por un momento sentí que nuestra alma se unió y eso era lo que me preocupaba, que hubieran sentimientos de por medio.

    Me levante del sofá totalmente desnudo, me coloque el bóxer que había dejado tirado y caminando hacia la cama donde estaba durmiendo mi hermana aún, me coloque frente a ella y esa sensación de remordimiento llegaba de nuevo. Agarré su cabello muy lentamente para que no se levantará y trataba de acomodárselo, se veía tan tierna ahí acostada, ella sintió mis dedos pasar sobre su cabello después de un rato.

    A: Ahh… ¿Qué haces Sebastián?

    S: Solo vine a ver si ya te habías levantada.

    Se veía aún exhausta.

    A: Déjame otro ratito más. Porfii!!

    La verdad es que quería hablar con ella y dejar las cosas claras y saber que iba a pasar con nosotros.

    S: ¿Podemos hablar de lo que pasó hace rato?

    A: ¿A qué te refieres con lo de hace rato? Si es sobre el sexo habla, si no déjame otro rato más?

    S: Si, es sobre eso, ¿Realmente sentiste que fue sexo?

    A: No sé, estoy confundida, está vez sentí que fue diferente. Lo disfrute como no tienes idea hermano y tú?

    No encontraba la palabra adecuada en ese momento para decirle que para mí fue hacer el amor y que empezaba a sentir algo más, pero ya no quería que esto siguiera creciendo.

    S: Te seré sincero hermana, igual sentí que no fue solo sexo, sentí que ahora hubo una conexión entre nosotros, pero no quiero mezclar sentimientos con lo sexual y no sé si estés de acuerdo con esto, pero deberíamos de olvidar que todo esto sucedió y que volvamos a ser los hermanos que éramos por el bien de los dos.

    A: Entonces igual lo sentiste? No estaba segura hermano. Pero me la pase súper bien a tu lado, cada beso me ibas enamorando y cuando lo hicimos aquí en la cabaña sentí realmente que éramos uno solo uniéndonos y fue maravilloso. No me pidas que olvide esto, porque no lo podré hacer.

    S: Oh! Mierda! Y ahora qué haremos. No podemos seguir Mintiendo. Qué haremos si se enteran.

    A: Ya lo sé, esto es raro pero a la vez me gustaría arriesgarme.

    S: Ni se te ocurra engrandecer más todo esto, que pasa si se entera mamá.

    A: Ya lo sé.

    Realmente veía a mi hermana queriendo afrontar esto y buscando una estrategia para que no quedara esto en el olvido. Yo solo quería que esto acabará, por el bien de los dos, pero ella seguía dándole vueltas al asunto.

    En eso Arely me miró fijamente…

    A. Te amo hermano!

    Me tomo del cuello y me arrimo hacia ella, no pude evitar de verdad, yo igual empezaba a sentir algo, ella acercó sus labios lentamente y al rozarlos con los míos murmuró

    A: Si este es el final, entonces que sea el mejor.

    Empezamos a besarnos muy lentamente, poco a poco subíamos el ritmo, me empezaba a toquetear el abdomen, después de un rato de largos besos y acaricias, se cubrió bajo las sábanas y sentí como desprendía mi bóxer, sus manos calientes tocar mi polla hasta que sentí que se la metió en la boca.

    O por dios, recordaba otra vez lo de la ducha y lo bien que se sentía, solo que ahora estaba recostado en la cama y totalmente cubierto por las sábanas.

    Sentía como succionaba mi polla a más no poder, la dejaba ensalivada la sacaba y la volvía a meter así estuvo por un rato.

    En eso se detuvo, la sacó de su boca salió de las sábanas.

    A: Si está es nuestra última vez, no me importa lo que pase por que te amo y quiero ser la madre de tus hijos ok.

    S: Espera, no podemos hacerlo a pelo eres menor que yo y estas a mitad de tu carrera.

    A: Ya no me importa, ahora mi sueño es ser la madre de tus hijos.

    Se volteó quedando de espaldas tomó saliva con su mano y se frotó la vagina quedando totalmente húmeda, después tomó mi polla que estaba totalmente ensalivada y se lo introdujo muy lento. Poco a poco, hasta que la mitad de mi polla estaba adentro, empezó hacer movimientos hasta que se fue cansando y bajando el ritmo poco a poco, tomé su mano, la coloque hacia atrás agarrando su culo e hice que se lo abriera un poco más para que pudiera entrar yo en acción.

    Primero metí lo que hizo falta de mi polla, jadeo con fuerza cuando le arrime lo restante de mi polla, apartó su mano de su culo y colocándolo en mi abdomen tratando de sacarse mi polla un poco, pero la agarre y volví a colocar su mano hacia atrás tomando su culo con su mano y abriéndose, saque mi polla un poco y volví a empujar por completo, notaba sus cortes de respiración cuando hacía eso y como se estremecía, lo hice con calma al inicio pero poco a poco lo sacaba y rempujaba con mayor fuerza y velocidad. Arely jadeaba cada que lo hacía junto con sonidos chillones.

    Cuando menos sentí, mi ingle chocaba con su culo poniéndola roja, roja.

    Rebotaba su culo y hacía ese sonido de palmadas.

    Gritaba de una manera muy sexy y ahora no apartaba sus manos de su culo al contrario se abría más y dejaba marcada sus nalgas por sus manos y eso me prendía más. Empezaba a cortar la respiración por lo que baje el ritmo, me senté con las piernas cruzadas, me apoye con las manos hacia atrás, sin sacarle la polla Arely se sentó en el regazo y abrazándome sacó un poco mi polla de su vagina y empezó a cabalgar lentamente en lo que agarraba un poco de aire. Empezábamos a sentir agotamiento y a sudar Arely sacó mi polla y empezó a mamarla de nuevo, saque mi polla de su boca y la coloque de espaldas mi hermana se apoyó con sus brazos estirando un pierna, me apoye sobre ella he introduje mi polla, jadeo con fuerza la tomé del cabello y empecé a follarmela con fuerza, no dejaba de rebotar su culo cuando chocábamos. Ya no aguantaba, la velocidad más sus gemidos y los sonidos chillones que hacía, me era imposible mantenerme. Tomé mi último respiro y rempujé su culo con todas mis fuerzas corriéndome dentro de mi hermana.

    A: Ah!!! Si!!!

    Por dios, le llene todo su culo de mi leche a mi hermanita, caí totalmente rendido alado de ella, mientras que mi leche seguí escurriendo de su vagina.

    A: Mi amor, que rico se sintió el correr de tú leche dentro de mi. No puedo esperar al tener a nuestro hijo.

    Continuará…

     

  • Historia de un sumiso

    Historia de un sumiso

    El siguiente es un relato sacado de la fantasía de un bisexual pasivo y sumiso.

    Nada fue real.

    Yo era un chico normal de 22 que estaba descubriendo su bisexualidad y su gusto por el mundo D/S, en mi búsqueda por la web encontraba muchos amos y amas con los que conversaba pero jamas me animé a concretar algo. En una de esas ocasiones lo conocí a mí amo el cual me ordeno escribir este relato.

    Fue en una de esas web de encuentros donde publique que buscaba personas de rol dominante ya sea una ama o un amo que me ayudara a experimentar. El amo lo contesto y conversamos un buen tiempo de nuestros gustos de mis límites e intercambiamos fotos para conocer nuestros físicos, El 1,90 m con 91 kg físico marcado, moreno. Yo 1,75 m con 76 Kg blanco de pelo negro.

    Todo era muy cortes, hasta que él ya me exigía encontrarnos, me acobarde en varias ocasiones hasta que un sábado me encontraba tirado en casa mirando una serie en una plataforma de streaming, en ese momento ya habíamos intercambiado números por lo que su mensaje lo recibí en el móvil.

    Amo – alístese que hoy nos encontramos.

    Una vez más me acobarde.

    Esclavo: perdón hoy no podré ya que no me encuentro en casa.

    Amo: no se atreva a mentirme y salga frente a su casa que ya lo espero. Camioneta blanca tiene 5 minutos.

    En ese momento me quedo helado, me preguntaba cómo supo donde vivía y muchas otras cosas. Pero me cambié y salí a por lo menos saludarlo ya que estaba ahí.

    Al salir en la puerta veo la camioneta y me acerco, en eso se abre la puerta del acompañante y una voz dice «súbase pronto» subí.

    Al sentarme trato de saludarlo de mano pero en cambio recibo una cachetada y luego me toma del cuello, yo lo agarro con las manos para tratar de apartarlo. Pero es muy grande y fuerte.

    Amo: esclavo mentiroso!!! Es la última vez que se niega mi, mueva la cabeza para afirmar que lo entiende.

    En ese momento el aire ya me faltaba así que hice la seña me suelta pero al hacerlo vuelve a cachetearme, me toma de la nuca para poner mi cabeza contra mis piernas exigiendo me que coloque las manos es la espalda, posteriormente coloca unas muñequeras que las une con un candado más una mordaza de bola y una venda.

    Emprendimos el viaje llegando a un garaje al cual bajamos e ingresamos a la casa muy elegante.

    Me ordeno que me desvistiera luego de liberar mis manos para darme luego un pequeño paquete donde había un diminuto traje de mucama. Con delantal, guantes, cofia medias y un calzado bajo.

    En ese momento recordé que había puesto como unos de mis fetiches ser servidumbre de un amo.

    Termine de vestirme y me ordena.

    Amo: ahora a dejar la casa inmaculada, yo estaré en mi despacho trabajando un rato.

    Todos los elementos de limpieza están en el depósito de ahora en más cuando te comunique una orden tu respuesta será «si amo» está entendido.

    Dude…

    Zas cachetada nuevamente.

    Esclavo: si amo.

    Lo hice por temor a ese enorme hombre.

    Antes de irse en uno de los muebles había un pequeño dispositivo de castidad. Me lo coloco para retirarse.

    Estuve casi 3 horas en la limpieza hasta que termine.

    Continuará…