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  • Pagando la cuenta del taxi

    Pagando la cuenta del taxi

    Esto ocurrió cuando tenía 19 años. Salí con mi novio a una fiesta de cumpleaños de uno de sus amigos. Yo llevaba un vestido azul oscuro, ajustado y corto, y todos los hombres en la fiesta me miraban el culo, aunque trataran de disimular yo me daba cuenta.

    Pasada la media noche mi novio había tomado de más, y yo tenía unos cuatro o cinco tequilas en mi cuenta. El empezó a celarme porque estaba bailando con sus amigos. Resumiendo, nos peleamos muy fuerte, nos insultamos y él intentó pegarme, decidí irme y salí de la fiesta. Caminé un par de cuadras y paré el primer taxi que apareció en la calle.

    Faltando unos 10 minutos para llegar a mi casa busqué en mi bolso el dinero para pagar la carrera, y recordé que se lo había todo dado a mi novio para que lo guardara, eso me dejó más molesta de lo que ya estaba. Pensaba decirle al taxista que me esperara mientras subía a buscar dinero en mi cuarto, pero en ese momento decidí que le diría que no podía pagar para ver como reaccionaba.

    Antes me subí la falda un poco más, crucé las piernas, me quite la pequeña chaqueta que tenía y dejé el bolso a un lado. Obviamente estaba decidida a desquitarme de mi novio por ser un patán. Además el tequila estaba facilitando las cosas.

    Paramos en un semáforo y le dije que no tenía dinero. Se molestó mucho y le dio un manotazo al volante, cuando se volteó para gritarme (supongo que eso pensaba hacer), se quedó callado y me miró de abajo a arriba un par de veces. Cuando volvió la vista hacia mi cara yo sonreí muy inocente y le dije:

    -Discúlpeme, la verdad me acabo de dar cuenta. Me peleé con mi novio y salí furiosa y no recordaba que él lo tiene.

    El semáforo había pasado a verde, se volteó y arrancó diciendo en voz baja:

    -Y hasta parecía decente la puta esta.

    -Yo hice como si no hubiera escuchado y le dije acercándome un poco:

    -¿Cómo puedo solucionarlo? la verdad me da mucha pena esto, nunca me había pasado algo así y ahora no tengo a quien pedirle prestado porque es muy tarde.

    Me estaba calentando, no podía creer lo que hacía, la verdad nunca me había pasado algo como eso, pero estaba decidida a dejarme usar solo por vengarme de mi novio. El taxista sonrió, supongo que era demasiado obvio lo que yo buscaba. Un momento después dijo:

    -Supongo que si usa ese vestido sabe cómo usar la boca ¿No?

    Yo respondí:

    -Tengo algo de práctica, me han dicho que soy buena, pero tocaría probar para que me diera su opinión

    Y nos reímos. Eso mejoró el ambiente.

    Buscamos un parque que hay cerca de mi casa que a esa hora estaba solo. Se estacionó a mitad de la cuadra, se bajó del taxi y se pasó a la parte de atrás, a mi lado, yo puse mis cosas en el asiento delantero. Cuando empezó a bajarse el pantalón yo me agaché a hacer lo que debía, pero él me dijo:

    -¡No no no! lo que me debe no se paga solo con una mamada. Desabróchese el vestido y muéstreme las tetas.

    La luz era tenue, yo estaba asustada y excitada, me baje la cremallera de la espalda y me bajé el vestido con las tiras del sostén al mismo tiempo.

    ¡Tenía las tetas al aire ante un completo desconocido y en un taxi!

    Con la mano derecha empezó a acariciármelas y a darle pequeños pellizcos a mis pezones, inmediatamente se pusieron muy duros. Con la izquierda se estaba masturbando, después de un rato me agarró de la nuca y me hizo agachar hacia su verga. Me dijo:

    -Abra bien la boca que va hasta el fondo.

    Y me obligó a metérmela toda, yo intenté levantar la cabeza pero no me dejó, cuando vio que estaba dando arcadas me soltó y me levanté. No dije nada, volvió a agarrar mi nuca pero más suave, yo me deje llevar y le di una mamada como nunca lo había hecho antes.

    Empecé a chuparle la cabeza de la verga solo con mis labios, y con mi lengua le lamía la punta, fui metiéndola y sacándola muy suave de mi boca. Él me estaba acariciando las nalgas sobre el vestido, de vez en cuando bajaba la mano hacia mi muslo.

    Con mi mano derecha le bajé más el bóxer y le acaricié las bolas, las tenía pequeñas y peludas. Cada vez la metía más en mi boca y jugaba con mi lengua, la movía muy rápido alrededor de su cabeza.

    Cuando me subió la falda y empezó a acariciarme las nalgas yo ya estaba chupando más rápido, la metía toda en mi boca. Cuando la metía aflojaba los labios y pegaba más la lengua, cuando la sacaba apretaba los labios muy fuerte y movía la lengua hacia los lados. Yo había dejado de acariciarle las bolas y estaba acariciando mi pezón derecho.

    Me corrió la tanga hacia un lado y empezó a acariciarme el culito, pero muy suave, eso me hizo gemir muy fuerte una vez. Intentó meterme el dedo en el culo pero yo lo apreté y no lo dejé, él me dio una nalgada algo fuerte y dijo:

    -Afloje el culo zorra, ya le dije que no era solo la mamada.

    Y lo aflojé. Me acomodé con el cuerpo hacia abajo, puse las rodillas en la silla y levante el trasero. En ese momento yo ya estaba muy caliente, sintiendo sus dedos en mi culo y la verga en mi boca, yo gemía muy fuerte, estaba realmente mojada, y aumenté la velocidad de la mamada. Me dijo:

    -¡Ya me vengo puta!

    Me saco los dedos del culo y me dio la última nalgada muy fuerte.

    Yo me detuve con la punta de su verga en mis labios y lo dejé que se corriera en mi boca. Salió mucho semen, caliente y algo salado, el jadeaba como si fuera a morir.

    Cuando terminó levanté mi cabeza y me senté con la leche aún en mi boca. Yo estaba abriendo la puerta para escupir y el me agarro del pelo y me dijo:

    -Trágueselo. Eso es muy buen alimento.

    Me volteé para mirarlo sorprendida, él me jaló del pelo un poco hacia atrás y me lo tragué todo, abrí la boca para que viera que no había nada y me soltó.

    Él se subió el pantalón, yo me acomodé el sostén y el vestido y me llevó a mi casa. Cuando me bajé del taxi me dijo:

    -Oiga, déjeme la tanga, digamos que es la propina.

    Yo lo pensé un poco, metí las manos bajo el vestido y me la quité, se la tiré a la cara. Me di la vuelta y me fui.

    La tanga estaba increíblemente mojada.

    ___________

    Hola, este es mi primer relato, mientras lo escribo y voy recordando lo que pasó esa noche estoy decidiendo si salgo a tomar un taxi al terminar. Pregunten lo que quieran en los comentarios.

    Hay una descripción mía y un par de fotitos en mi perfil.

  • Apenas lo conocí y abusó en el baño de mí

    Apenas lo conocí y abusó en el baño de mí

    Ese día fui con mi amigo Hugo a una reunión con sus amigos, me puse mi calza negra de dibujos una blusa roja y chamarra ya que hacía mucho frio.

    Fuimos a la altura de la carretera México-Cuernavaca, era una casa de fin de semana de su amigo Rubén, ahí ya nos esperaban, Rubén y su hermano Juan, Lucia y su esposo Roberto y Leo y su esposa Griselda, estos dos últimos son eran de mi edad, él era el tipo showman, chistes tontos y sarcasmo acompañaban su vocabulario y ella el típico estereotipo de niña rica que no salía de satélite y ese lugar se le hacía horrendo.

    Nos recibieron muy bien y empezamos a convivir, una carne asada acompañada de cervezas, mezcal y tequila, risas y anécdotas se oían en la mesa, el problema era Leo, ya que desde que me vio me empezó a lanzar el perro, no le importo que su mamona esposa lo escuchara o lo viera, ¡Leo no dejaba de chulearme y resaltar mi voluptuoso cuerpo!

    L: ¿En serio Hugo, de donde sacaste a este manjar?

    C: ¡Jajá, Gracias, ¡pero tu Griselda también es muy guapa!

    L: ¡Estamos hablando de ti, no de ella!

    Con ese tipo de comentarios solo consiguió que Griselda me viera con odio, yo trate de limar asperezas, pero Griselda estaba enojadísima y no la culpo, si mi marido estuviera de perro con otra frente a mí, ¡lo castraría inmediatamente!, pero ella solo se aguantaba y con pucheros reaccionaba en mi contra!

    G: ¡Siempre eh dicho que el nombre más feo para una mujer es Cindy!

    L: ¡Te equivocas, es el nombre perfecto para una diosa!

    C: Ya chicos, no se peleen, ¡es un nombre común!

    G: ¡Claro, común en una teibolera!

    ¡Sus comentarios cada vez eran más ofensivos y Leo, cada vez era más atrevido, me sacaba a bailar solo a mí, me decía que mis ojos eran hermosos, me pidió mi número y mi Facebook, se sentó a mi lado y me acariciaba la pierna, yo estaba tensa ya que Griselda me miraba con odio, los demás chicos seguían en su mundo, no sé si disimulaban, pero ya se estaba generando un conflicto!

    Trate de evadir eso tomando como loca, mezcle todo, cerveza, tequila y hasta mezcal, admito que eso me relajo y en cierto punto me olvide de esa extraña pareja, aunque seguía escuchando sus discusiones, Leo ya más ebrio me llego por atrás arrimándome su verga, al sentirla hasta lo ebria s eme bajo ya que Griselda con ojos de pistola miraba la imagen, no sé porque lo hice pero lo hice, en lugar de quitarme, más me arrime a él, su verga estaba toda en medio de mis nalgas y unos ligeros movimientos me hicieron sentir lo dura que la tenía, eso lo hice solo para que Griselda se molestar más y a ver si se le quitaba lo idiota, ella solo se volteó y yo me alejé de Leo.

    Finalmente, a eso de las 2 de la mañana nos asignaron cuartos, yo me quedé con Hugo en una litera y los demás en sus respectivos cuartos, apagaron la música y todos se iban rumbo a su habitación, mi obsesiva idea de la limpieza me hizo quedarme a recoger los platos y vasos, ¡estaba yo muy tranquila buscando la basura que al pasar a lado del baño sentí como con gran fuerza me metían!

    ¡Un tremendo beso recibía y me di cuenta que era leo, quien escondido en el baño espero a que se fueran para meterme ahí!

    L: ¡Me tienes loco!

    C: ¡Cálmate, déjame salir, nos van a ver!

    L: ¡Me vale madres, estas riquísima!

    Continúo besándome y sus manos empezaron a acariciar mi cuerpo, pasaba por mi espalda, bajando por mis nalgas las cuales apretaba con fuerza y luego mis muslos para terminar con mis rodillas.

    Me volteo mirando la caja del excusado, yo me apoye ahí cuando escuche unos ruidos, ¡al voltear él se estaba poniendo el condón!

    Me bajo la calza, su lengua recorrió mis piernas hasta mis nalgas, me hizo a un lado mi tanga, ¡y puso saliva en mi vagina para penétrame de un solo golpe!

    C: ¡Auch, me dolió!

    L: ¡Perdón chiquita!

    C: ¡Nos van a descubrir, párale!

    L: ¡No! ¡Mejor muévete un poco nena, vamos, sé que tú también querías esto!

    Me embestía fuerte, su verga estaba durísima, aunque no era muy grande, poco a poco mi vagina reacciono a su amigo, empecé a mojarme y a moverme, la adrenalina de pensar que nos descubrirían me excitaba muchísimo, él era un cerdo, me decía peladeces y me arañaba las nalgas, ¡pero eso me empezó a gustar!

    C: ¡Que dura!

    L: ¿Te gusta nena? ¡Es tuya, toma, toma!

    C: ¡Ah, nos va a ver tu mujer!

    L: ¡Me vale madres! ¡Que vea como es una mujer de verdad!

    Cerraba mis ojos, me daba de nalgadas con mucha fuerza, trataba de no gritar ya que me dolía lo violenta que era, afuera no se oía nada, pero no me confiaba, me moví para hacerlo terminar ya, ¡quería que todo eso terminara ya!!

    L. Asi nena, muévete, que ricas nalgas, tu si eres una mujer!

    C: ¿Tu esposa no te complace?

    L: ¡Esa pendeja no sabe hacer nada, en cambio tu eres un monumento, agh!

    C: Ah, sí, métela, ¡métemela fuerte!

    Me embestía con fuerza, me arañaba la espalda, y me jalaba el cabello con muchísima fuerza, me estrujaba hasta que mi cara chocaba con la pared, él estaba completamente ido, ¡sabía que pronto se iba a venir y me moví también!

    L: ¡Eso chiquita, muévete, agh!

    C: ¡Así papi, agh, cógeme, cógeme!

    L: ¡Cindy, eres la mejor, dios mío, me vas hacer venir!

    C: Vente, dame, saca tus mocos, ¡hazlo ya!

    L: ¡Ah!!! mi amor!!!

    Logre que Leo terminar, sentí como sus testículos se inflaban y como su verga se movía expulsando su semen en el condón, yo no goce mucho, solo la adrenalina me hizo ceder, me limpie en el lavamanos me acomode la tanga y mi calza y salí, justo cuando Hugo salía para buscarme, al acercarse le dije que estaba limpiando, el me miro y me dijo que me fuera a la habitación que ya llevaba como 15 minutos, ¡los 15 minutos de felicidad de Leo, quien salió del baño con una sonrisa de oreja a oreja!

    Con cariño de su amiga Cindy.

  • Infidelidad verdadera

    Infidelidad verdadera

    Un día saliendo del trabajo nos fuimos a tomar varios compañeros del trabajo, eran las 7 de la noche cuando llegamos a un lugar en Acoxpa.

    Llegando pedimos dos cubetas, la música y la charla hacían un ambiente muy agradable. Éramos 5 chicas y 3 hombres, aunque los nombres más importantes son Mauricio y Aron. Estuvimos súper a gusto, yo me estaba divirtiendo y lanzaba miradas muy discretos a Mauricio era un chico de mi área que me gustaba, y aunque yo tenía novio (Armand) me sentía atraída por mi compañero de trabajo, coqueteaba con él solo por gusto pero no planeaba nada realmente. Pararon las horas y nos dieron la 1 am, para esa hora quedábamos 3 chicas y dos hombres (Mauricio y Aron) así que decidimos irnos del lugar, nos despedimos pero me quedé platicando unos minutos afuera del bar con Aron, una plática sobre trabajo, fue cuando se acercó Mauricio y nos dijo que si nos queríamos ir a su departamento un rato más. Cuando son dijo que si yo me animé, era un tipo serio y supuse que no habría problemas.

    Llegamos a su departamento y el saco unas cervezas para continuar tomando y aunque yo era la más sobria ya sentía la borrachera. Me levanté al baño y cuando regrese me paré atrás del sillón donde estaban sentados sin que se dieran cuenta, entonces vi que Mauricio le estaba mostrando un vídeo porno a Aron, yo me quedé esperando a que se dieran cuenta pero terminé por sorprenderlos recargándome sobre el sillón

    -Hombres, hombres!! -dije divertida.

    Entonces me senté y empezamos a platicar de sexo.

    -Por qué les gusta ver como otro se coge a una mujer?! –pregunté.

    -Es riquísimo ver, no tienes el control pero puedes ver más cómodo la forma que se la cogen –Aron.

    -Sí, es que hay algo que hace que se te pare cuando ves una escena asi- Mauricio.

    -Tú has hecho algo así?! –Mauricio.

    Yo… ya me voy a dormir jaja –dije.

    -Te quieres quedar en mi cuarto? -preguntó Mauricio.

    -Sí, sirve que siguen viendo sus películas –contesté.

    Entonces Mauricio me llevó hasta su cuarto que estaba al fondo de un pequeño pasillo.

    -Pues ahí está, cualquier cosa que necesites dime- Mauricio

    -Cualquier cosa?- pregunté viéndolo fijamente

    -Si, lo que quieras- Mauro

    -Pues necesito que me des una cogidita- le dije sobando su bulto por encima del pantalón

    -Ahí está Aron, nos va a escuchar- Mauricio

    -Pues cierra la puerta -le dije- o dime si no quieres

    Entonces se empezó a desvestir y yo hice lo mismo. Ya desnudos me puse de rodillas y se la empecé a mamar

    -No vas a cerrar -le pregunté

    -No, no quiero que vaya a estar grabando y no nos demos cuenta.

    -Siéntate en la cama- le dije

    Ya sentado se me la puse entre los senos y le empecé a hacer una rusa a Mauricio. Era una verga normal, como de 15 cm nada que ver con mis hombres Octavio y Armand, lo que me gustó era que la tenía bien parada, lista para el coito.

    -Cómo me quieres que me ponga? -yo

    -Ponte de perrito.

    -Dónde están los condones? -le pregunté.

    -Están en ese bote de metal.

    Me levanté y abrí un frasco en donde había por lo menos 8 condones

    -Andas bien preparado! Se nota que coges bastante jajaja.

    -Pues del trabajo ya me he cogido a varias, siempre traigo aquí a las viejas –Mauricio.

    -A cuántas del trabajo te has dado? -le pregunté mientras me agachaba para hacerle una felación rápido.

    -Contigo a 3 – contestó.

    -Pues es que si estás guapo, si hay varias viejas que te echan el ojo.

    Entonces abrí el condón y se lo puse mientras lo veía con lujuria.

    -Ya dámela Mauricio!

    -Ponte, ya sabes!

    Entonces nos acomodamos viendo hacía la puerta para ver si Aron se acercaba. Me puse en 4 con las piernas cerradas para que se excitara viendo mis nalgas en forma de corazón, entonces colocó su glande dentro, tomó mis nalgas y me penetró hasta que solo los huevos quedaron afuera.

    -Uhhh! Que rico pito… -Yo

    -Tienes un culote, siento caliente –Mauricio.

    -Te quema la verga? Eh?! Aguántate cabrón, tú me pusiste así de caliente!

    -Toma! Te gusta?! –Mauricio.

    -Siento cómo me resbala, si quieres darme más duro no te contengas Mau -le dije volteando hacia atrás lanzando pequeños gemidos.

    Me tomó de un seno y apretándolo me comenzar a dar más fuerte mientras con su otra mano tomó con fuerza mi cadera. Empecé a gemir un poco más y aunque no era tan hombre cómo mi novio o su papá la verdad estaba disfrutando como terminaba esa reunión y ser verdaderamente infiel, me excitó que Aron estuviera escuchando nuestra placentera labor y pensar que mis hombres estaban tranquilos en sus casas sin poder saber que su chava tenía la estaca de otro cabrón entrando y saliendo mientras ella disfrutaba de tener otra hombría metida en sus húmedas entrañas. La cama rechinaba y de la habitación salían los sonidos inconfundibles de gemidos, los «aplausos» generados por tan apetecible penetración, el ruido de la cama mientras soporta el peso de dos cuerpos desnudos, unidos en el sublime acto de la cópula.

    -Uy Mauricio! Que rico! Si te quieres venir en mi boca hazlo! Te lo mereces mi campeón! -le dije volteando sobre mi hombro, quería calentarlo rico.

    Mi cuerpo se estrellaba de forma obscena y salvaje contra el suyo, mis tetas y cabello estaban en sincronía con las estocadas de mi amante.

    -Que rico te entra mi verga Fanny! Desde que te ví me gustas! Con tu culo me imaginaba cosas -decía excitado.

    -Y ve como me tienes? Me remueves todas mis entrañas con tu verga! En la misma cama donde ya te has cogido a muchas! Tú si eres un verdadero hombre!

    Estaba disfrutando pero no lo suficiente, sabía que Mauricio era egocéntrico así que use eso a mí favor. Él empezó a empujar con golpes fuertes y secos, yo me mordí los labios porque así era como se me antojaba ser usada. Mis gritos empezaron a aparecer y yo empecé a acumular el orgasmo.

    -Dame! Así! Así! Tú si eres experto para coger! Se nota que coges mucho! Cuántas?! Dios mío, cuántas?!

    Él solo se concretó en concretar la noche en usarme y hacer que yo gritara más. Empecé a temblar.

    -Vas a hacer venir! Mmm! Qué rica verga! Nunca me habían dado tanta guerra! Eres un verdadero hombre!

    -Te voy a llenar de mi miembro cada vez que vengas aquí! –Mauricio.

    -Solo dime para sacar cita! Ay! Ay! No quiero esperar mientras te das a otra! Mientras tú y otra chava se revuelcan y sienten el mismo placer que ahora nos damos!

    Empecé a ponerme extremadamente caliente y a tratar de seguir mi diálogo mientras era presa de la locura

    -No quiero que tiendas la cama! Quiero llegar y verla como la dejaron! Encontrar los condones que usaste para cogértela tirados en el suelo y la cama! Llenos de tu semen! Quiero que me hagas tuya en cuerpo y alma! Mientras tu palo me lleva al orgasmo como lo ha hecho con otras!

    Entonces baje la cabeza y alzándola grite ‘ya no puedo! Me vengo!!’

    Presa del placer también te vienes y puedo sentir las contracciones de tu hombría expulsando tu semen que se queda dentro del condón.

    Estoy convirtiéndome en una pervertida, ahora fui infiel por voluntad propia.

    Fanny.

  • Mi familia es testigo de mi oscuro deseo (Final)

    Mi familia es testigo de mi oscuro deseo (Final)

    Mi mamá empezó a gemir mientras Tony la penetraba de perrito, el espectáculo de verla completamente ensartada en su raja por la verga de mi macho negro era excitante, muy excitante…

    Tony la tenía firmemente agarrada de las caderas y empujaba con fuerza su pene dentro de la vagina de mi mamá, ella volteaba a verlo gimiendo y diciéndole: ‘métemela! Métemela como se la das a Mariela! Ah…’. Gritó al sentir la leche del negro que las estaba haciendo ver estrellas, empujó su raja hacia él y se dio cuenta también de lo que yo ya sabía: después de probar la verga de Tony, todas las demás eran secundarias, entendió porque estaba tan enculada con él y después de que terminaron se sentó en la cama mientras me acercaba yo a Tony y me sentaba en sus piernas acariciando su bello rostro y nos dijo:

    -Entiendo muy bien porqué están tan compenetrados íntimamente, esta niña salió igual de caliente que yo y tú eres seguramente el hombre más atractivo que ha estado con ella, los felicito, de verdad quieren tener un hijo?

    Abrazándonos le dije:

    -sí, estoy segura de querer tener un niño de él, mirándolo con cara de mujer enamorada, lo deseo mucho, quiero que todo mundo sepa que me embarazó él estando casada con mi marido!!

    Volteando a ver a mi primo, le invitamos a que se uniera a mí mamá y los dejamos solos de nuevo para que pudieran coger a gusto, nosotros salimos a buscar otra recámara para nosotros…

    Íbamos caminando en el pasillo cuando escuché la voz de mi marido decirle a mi prima:

    -Así, despacio, muévete!

    Tomé de la mano a Tony y entramos en la habitación para encontrarlos con él boca arriba y ella cabalgando despacio dejando que la penetrara mi esposo, voltearon a vernos y pude ver en ella la mirada de una mujer caliente y entregada… WOW!

    No imaginé que ella estuviera tan interesada en mi marido, sabía que eran muy buenos amigos pero lo que estaban haciendo era muy íntimo.

    Ella volteó a verme con una mirada perdida en el placer que estaba experimentando, sus caderas se movían al ritmo de las de mi marido y decidimos sentarnos a verlos coger mientras Tony se recuperaba de la cogida con mi mamá.

    Mi marido lo estaba disfrutando mucho, se veía que la deseaba mucho! cabrón! Y yo no cuenta me había dado de que estos dos se traían ganas!

    Mi prima empezó a gemir más intensamente anunciando su orgasmo, mi marido empezó a penetrarla más intensamente mientras nosotros los veíamos como hipnotizados, Tony pasó su brazo detrás mío para abrazarme mientras los veíamos coger y yo hice lo mismo.

    Al estar así me di cuenta de una cosa: de verdad me gustaba mucho este hombre y estaba dispuesta a hacer lo que fuera para tener su hijo, el solo imaginar en llevarlos un día a la escuela junto con mi marido sabiendo que ambos son de padres diferentes me ponía muy caliente y tomando su verga con las mano me agaché a mamarle su enorme tolete enfrente de ellos…

    Pero Tony tenía otros planes… Dejando que le mamara un momento, me jalo del cabello poniéndose de pie y ofreciéndome su mano salimos de la habitación dejándolos coger a gusto mientras él y yo salíamos rumbo al jardín de nuevo

    Todo era sexo en ese lugar, parejas y tríos se encontraban cogiendo en medio de un concierto de gemidos y sonidos de cuerpos chocando con lujuria, Tony me llevó hasta el centro de todo eso y las demás parejas se dieron cuenta de nuestra presencia de regreso…

    Desnuda como estaba con solamente mis zapatillas altas, me sentí expuesta… Adoraba esa sensación de saberme exhibida…

    Tony me tomó de los hombros y me hizo hincarme frente a él… Los demás se dieron cuenta que algo diferente iba a pasar y empezaron a acercarse alrededor nuestro.

    -Esta es mi hembra y quiero que vean hasta donde llega por su macho negro…

    Me tomo de la cabeza y me hizo agacharme cerca de su verga mientras pellizcaba mis pezones fuertemente…

    Pensé que quería que le mamara pero cuando acerqué mi boca a su pene sentí una bofetada que hizo a los demás exclamar sorprendidos.

    Sentí otra del lado opuesto de mi rostro estallar en mi mejilla mientras me preguntaba Tony:

    -quieres mi verga?

    -sí, la quiero hoy y siempre! -gemí al darme cuenta que me estaba calentando al ser sometida y exhibida como una mujer casada infiel y caliente…

    Tony siguió apretándome los pezones durísimo mientras yo casi lloraba del dolor otro le acariciaba sus manos en señal de que no se detuviera…

    De repente vi como su enorme pene se enderezaba más hacia mi rostro y antes de que pudiera abrir la boca para mamarlo empezó a orinarme la cara…

    Escuché claramente el murmullo de los ahí presentes… Nadie me había visto hasta ese momento en ese grado de sometimiento, los orines de Tony me bañaban completamente la cara y en un reflejo abrí la boca para tragarlos también.

    Sentí el chorro caliente llenarme la boca inmediatamente y escuché decirme:

    -Tómatelos! Enséñales cómo te sometes a mi!

    Gimiendo de placer al saberme descubierta en mi más íntimo momento y reconocer mi debilidad más grande: el hecho de que me gustara tanto el semen y dejar que los hombres terminarán en mi boca era un acto de sometimiento a ellos, y ahora Tony lo había expuesto a mí familia y asistentes a la reunión.

    Me sentí totalmente vulnerable a Tony, había descubierto mi mayor debilidad y acepte encantada que fuera él quién me exhibía así ante los demás…

    Me acerqué a su enorme verga y empecé a mamarlo con lujuria cuando varios de los hombres ahí presentes, algunos de mis primos y un par de invitados de acercaron a nosotros y Tony me jalo de nuevo del cabello para dejarme expuesta ante ellos y me di cuenta de lo que pasaría…

    Me recargue un poco y se acercaron más a mí cara Dos de ellos casi al mismo tiempo empezaron a orinarme en la cara y los demás siguieron orinándome el cuerpo y la cara!

    Me sentí la más puta de la familia y los deje terminar de hacerlo dándoles una mamada a casa uno después de que terminarán de hacerlo, dos de mis primas se acercaron también y viendo la mirada de Tony de aprobación me acosté totalmente para dejarlas acomodarse sobre mi cara y empezaron a orinarme…

    Al terminar ellas, Tony me puso de pie de nuevo y abrazándome les dijo a los demás:

    -Mariela es la mujer más caliente y atrevida que conozco, y por eso la voy a hacer mi pareja a pesar de que este casada, y vamos tener un hijo!

    Los comentarios de los demás eran de aprobación y felicitaciones para ambos…

    -Y si tienen una hija? -preguntó uno de mis primos…

    -Pues si es niña, ya se imaginarán como será combinado nuestros genes! -Dije riendo y volteando a ver a Tony feliz de que anunciará nuestros planes a futuro.

    Avanzamos abrazados ante la gente y regresamos a la parte de arriba de la casa a buscar una habitación para nosotros ahora sí, para pasar el resto de la noche, entramos en una y me dirigí al baño a darme una ducha mientras platicábamos de lo que había pasado y Tony me dijo:

    -Quiero cogerte frente a tu esposo! quiero que vea como te vienes conmigo!

    A pesar de que mi esposo acababa de vernos coger en el coche camino a la reunión, entendí lo que quería decir Tony: quería que me viera someterme a él de manera total y me gustó la idea.

    Salí de la regadera y me acerqué a él de nuevo después de calzarme las zapatillas que era lo único que traía puesto desde hace rato y le dije:

    -vamos!

    Regresamos a la habitación dónde estaba mi marido y mi prima y los encontramos platicando después de coger muy entretenidos…

    Entramos y de inmediato Tony empezó a besarme con lujuria mientras me acariciaba el cuerpo, fuimos acercándonos a la cama y mi esposo y mi prima se acomodaron a un lado para vernos en acción.

    Entre gemidos míos me acosté boca arriba y abrí mis piernas ofreciéndome a mi macho negro… Con las manos me abrí la raja y le pedí me metiera su enorme tolete negro…

    La mirada que le dediqué a mi esposo era de lujuria, de una mujer caliente que cuando está en esa situación no reconoce límites ni parentescos, quería ser penetrada por mi macho negro y presumirle a ellos el placer que me daba Tony…

    Tony empezó a mamarme las tetas mientras sus manos acariciaban todo mi cuerpo, yo empecé a gemir caliente como estaba y mi raja empezó a mojarse al prepararse para ser penetrada por ese pene negro enorme que me tenía obsesionada.

    Mi prima no quitaba su mirada de la verga de Tony… Se le quedó viendo como hipnotizada mientras su mano derecha empezaba a masturbar a mí marido de nuevo y en eso Tony me apretó ambos pezones durísimo y me dijo:

    -Diles lo que ya tomó mundo sabe! (Poniendo su glande en la entrada de mi raja), acariciando su verga con mis labios vaginales, respondí:

    -Sí, quiero que me fecundes! Quiero tener un hijo tuyo y que todos se den cuenta que lo concebí fuera del matrimonio, me excita muchísimo saber que todos se darán cuenta de lo puta que soy… y que mi marido me acepta así!!

    -Quieres verme embarazada de Tony? -Le pregunté a mi marido mientras veía que si verga estaba ya en franca erección al escucharme decir eso.

    -Sí! -dijo entre dientes- sabes bien que desde que te conocí me calienta muchísimo que te ofrezcas a otros y tengas relaciones sexuales! el saber que mi esposa se desnuda frente a otros hombres y es penetrada por otras vergas me excita mucho!

    Tony al escuchar eso empezó a penetrarme lentamente mientras seguía pellizcando mis pezones, acaricie sus manos mientras gemía como loca al sentir su enorme verga llenarme como nadie lo había hecho en toda mi vida.

    -Sí! si! métela toda! enséñales cómo me haces tu hembra! -mi prima preguntó casi con timidez-: como logras que entre toda Marie!? Esta enormeee!!!

    Entre gemidos y suspiros le contesté: la primera vez que me cogió, casi me desmayo, pero cada vez mi vagina se amolda un poco más al tamaño y grosor de este enorme tolete!

    Tony metió la mitad de la verga de un solo golpe y mi gemido fue casi un grito, lo tomé de las caderas y empuje mi raja al encuentro de su enorme pito mientras lo veía a los ojos con deseo febril y le dije:

    -Meterme toda la verga negro precioso! soy tu hembra dispuesta!

    Nuestras caderas se sincronizaron y empezamos ese vaivén que solo las parejas compenetradas sexualmente tienen…

    Mi marido veía con excitación como su esposa se ofrecía a este negro vergon y tenía una erección a tope mientras mi prima seguía masturbándolo y distraídamente le comentó:

    -no te da celos verla tan caliente con otros?

    -Nooo, respondió él tomándole la cabeza y bajándosela para que le mamara mientras seguía viéndonos…

    -Mariela ha cambiado mucho desde que nos casamos, y espero seguir casado con ella a pesar de saber ya la clase de hembra que es hoy día, aceptó su intensidad con otros hombres y nada me pone más caliente que verla llegar a casa llena de semen de otros machos…

    Tony seguía bombeando su verga totalmente adentro ya de mi raja con furia mientras yo gemía a cada embate de su enorme tolete, desee en ese momento recibir su semen y quedar embarazada de nuevo, tener dos hijos de padres diferentes mientras mi marido seguía sin saber de quién era mi primer bebé!!

    -Me vengo!, me vengooo!!! -empecé a gritar tomándolo de las nalgas para empujar su verga enorme hasta el tope y empezó a venirse también, sentí claramente su leche explorar dentro de mi raja mientras me besaba intensamente y yo casi lloraba por el esfuerzo de sentirlo todo adentro…

    Mi marido al vernos venirnos juntos entendió que no tenía ninguna posibilidad de competir con mi macho de color y me dijo:

    -sea que eres muy feliz recibiéndolo adentro, no tengo problema con saberte adicta a él, y tú con ella? -me preguntó señalándome a mí prima que acababa de tomarse el semen de mi esposo de nuevo y estaba muy cerca de él abrazando feliz.

    -No, está bien, si quieren ser amantes me parece excelente, ella y yo tenemos chida que hacer también juntas…

    Seguimos cogiendo el resto de la noche los cuatro, mi prima le ofreció al final su ano a mi marido a manera de dejar nuestro pacto y Tony hizo lo mismo conmigo, me puso de perrito para recibirlo por última vez en la noche y me dejó ir su verga por el ano después de mucho trabajo para que entrara su vergota por ahí…

    Al salir de regreso a casa, mi prima iba adelante junto a mi marido y yo detrás con Tony, sus nuevas parejas se habían formado ya y mi mente iba tratando de buscar la manera de explicarle a mí macho Israel que en este punto deseaba también tener un hijo con mi hombre de color…

  • Le pago con sexo al comandante

    Le pago con sexo al comandante

    Esto que me pasó fue en vísperas de Navidad, iba yo un poco tomada ya que me había ido de fiesta con unas amigas, traté de tener sexo con alguien, pero se me zafó, así que triste, ebria y cansada manejaba de regreso a casa.

    En mi país existe el famoso alcoholímetro y para mi mala suerte caí en uno, unos oficiales me hicieron orillarme.

    P: ¡Señorita necesitamos que sople!

    L: Pero oficial, ¡cuál es el motivo!

    P: ¡Dios, está ebria, a ver salga del auto!

    L: Pero, por qué? ¡No hice nada!

    Me hicieron salir del auto, ese día traía un minivestido azul, me llegaba al muslo, los oficiales me miraron y se quedaron atónitos, me pidieron que en hiciera hacia una patrulla, yo lo hice, sentía las miradas lesivas de todos, entonces camine más coqueta, mas provocadora, los policías se venían en seco, yo sonreí y miraba a todos.

    En eso un tipo medio gordo con cara de perro se acercó a mí, era el comandante o encargado de ahí, me dijo que al romper la regla me tendría que llevar al “torito” 24 horas por estar manejando en estado de ebriedad, yo con actitud soberbia me reía, el comandante me miraba serio y me decía qué llamaría a sus compañeras para que me trasladaran, al oír eso lo primero que se me ocurrió fue coquetearle al gordo.

    L. Hay una forma de arreglarnos comandante?

    C: Ninguna, ¡pagar su condena!

    L: ¡No sea malito, ayúdeme y yo le ayudo a usted!

    C: ¿En qué me ayudarías?

    L: ¡No sé, en algo rico!

    El gordo comandante me miro de arriba abajo, me sonrió, me tomo de la cintura y me llevo hacia su camioneta.

    C: ¿Pues dime que me darás hermosa?

    L: ¡Que necesita comandante!

    El muy barrigón me miraba de arriba abajo, se lamia los labios, me tomo del hombro y me dijo que tenía que ir con él a su caseta que estaba más adelante, le hablo a un subordinado y le dijo que no lo molestaran que hiciera mi carro delante de la caseta y ahí lo dejaran, que íbamos a hablar un acuerdo.

    Yo no era tonta sabía que me pediría sexo, pero como estaba caliente y con el alcohol sería más fácil para mi salir librada del “torito” además no me caería mal ganar algunas influencias gracias a mi cuerpo.

    C: Nena, la verdad estás buenísima, ¡un manjar como tú no aparece sola por estos lados!

    L: Gracias comandante, ¡es que vengo de una cena de trabajo!

    C: ¡Con razón esa vestimenta tan sexy!

    L: Le parece jajá ¡gracias!

    C: ¡Esas curvas perfectas, esas piernas, dios, corre peligro sola!

    L: ¿Así? ¡Cómo cual!

    C: ¡Como que la desvistan y le hagan un rico sexo!

    L: ¿Así? ¿Y será rico?

    C: ¡Mamacita, veras que sí!

    Él se lanzó sobre mí y me comenzó a besar el cuello, lo hacía como desesperado, sus manos acariciaban mis piernas y subían por debajo de mi mini vestido, llevo su mano directo a mi vagina y la empezó a frotar, sus dedos gordos apretaban fuerte que en lugar de sentir placer me dolía un poco.

    Me desato el botón del escote y saco mis tetas, las cuales lamia con su lengua rasposa, mi pezón era mordió violentamente, eso me gusto un poco, ¡hizo a un lado mi tanga y comenzó a jugar mis labios vaginales!

    Se quitó su chamarra de policía, se bajó su pantalón y se quitó su camisa dejándose en camiseta y una trusa muy fea, me quito el vestido y me llevo hacia un sofá que tenía ahí, se recostó y me pido se lo chupara, le quité su trusa y un pene de unos 12 cm gordos y con su prepucio cubriendo su cabeza fue lo que me encontré, comencé a acariciarlo con mis manos primero, ¡pero el comandante ya estaba excitado y su fluido pre seminal me ayudo a bajar su cuero!

    C: ¡Vamos mamacita chúpalo, uf, chúpalo nena!

    L: ¡que mojada la tiene!

    C: ¡Agh, así nena, uf, así, dios, así hay que rico, agh!

    Le daba unas tremendas chupadas, al tenerla de ese tamaño entraba fácil a mi boca, yo la succionaba con velocidad, quería hacerlo acabar, sabía que con mi boca podía hacer esa proeza y salir librada de ahí, pero el comandante aguantaba toda, mis chupadas, mis mordías incluso use mis tetas para estimularlo más, ¡pero aun así el gordo resistía pese a que su pene vibraba cada vez más anunciando su venida!

    C: Nena lo chupas muy rico, eres una diosa mamadora, pero no me vendré aun, ¡quiero disfrutar más!

    L: ¡Jajá, como diga comandante!

    Me acostó y me despojo de mi tanga, comenzó a mamarme como loco, su lengua lamia salvajemente mis labios vaginales, su rasposa lengua entraba a mi vagina y saboreaba mi clítoris, de hecho, ¡el muy cerdo la llevaba de mi ano a mi vagina dejándome toda babeada de ahí!

    C: Que rica concha, sabe a gloria, ¡nunca había tenido un monumento como tú!

    L: ¡Agh, gracias comandante!

    C: ¿Quieres mi verga en tu pepa nena, la quieres?

    L. Si, métela, agh!

    C: ¡Lo hare sin condón, eso me estorbaría!

    L: ¡Como quiera, soy suya!

    Me levanto las piernas y me las abrió como un par de tijeras, y de un solo empujón me entro toda, el gordo se movía bien la verdad, me besaba las pantorrillas, me apretar los muslos, gemía como cerdo, ¡pero la verdad su mete y saca me estaba haciendo gozar!

    Se recostaba sobre mi dejando su peso encima, yo era más alta por lo que no me causaba mucho estrago, me mordía las tetas, me decía peladeces en la oreja, el comandante me estaba disfrutando con todo.

    C: Me enloqueces, ¿quieres ser mi mujer?

    L: Agh, no puedo, ¡soy casada!

    C: Uf, ¿casada eh y que haces con mi verga dentro de ti?

    L: ¡No sé, solo siga metiéndola!

    C: ¡Me encantas nena, agh, uff, ag!

    Se sentó en el sofá y yo subí en él, me dejaba caer de sentón mientras su lengua iba de mi cuello a mis tetas, se ahogaba en ellas apretándome las nalgas, yo empecé a disfrutar el sexo que por corrupción le entregaba a ese comandante.

    C: ¡Que ricas nalgas, grandes y duras, ohm y tu boca!

    L: ¿Que más le gusta señor?

    C: Todo, eres una perra magnifica, agh, muévete más, ¡muévete!

    Me puse en cuatro en el sofá y el me embistió rico, se movía rico, la verdad pese a su 12 cm la sabia usar muy bien ye s dicho de chiquita, pero rinconera aplicaba perfecto en él, me daba de nalgadas me jalaba el cabello, ¡el muy maldito me grababa con su celular mientras gemía como cerdo!

    C: ¡Que ricas nalgas, uf, aprietas magnifico!

    L: ¡Agh, dame más, muévete más!

    C: ¡Me voy avenir amor, agh, me vengo perra!

    L: ¡Démelo nene, dame tu semen, agh!!!

    Comenzó a venirse rico, yo me movía para sentir más y conseguir un orgasmo, que, a medias, pero lo logre, el gritaba como loco, me daba de nalgadas, yo movía mis nalgas para hacerlo venirse todo, finalmente termino y quedo pegado como perro en mí, todo sudado y casi a punto del desmayo.

    Me levante del sofá, tome unas toallitas de ahí y me limpie, le di un rico beso para que firmara que podía irme, mientras se vestía le hablo a su subordinado diciéndole que me escoltara a mi carro y me dejaron ir que ya había un acuerdo, el siguió las ordenes, antes de irme me pidió mi número, jajá yo le di uno falso y me fui a mi casa.

    Al llegar me duché, pero como todavía estaba caliente me comí a mi marido, tuve un rico sexo con el haciéndolo venirse tres veces, le conté como me cogió el comandante y el me pidió que lo dejara mirar la próxima, pero esa historia se las contare después.

    ¡Saludos de su amiga Lety!

  • Fermín y yo con Blas

    Fermín y yo con Blas

    Mi mejor amigo ha sido siempre Fermín y sigue siéndolo «hasta morir mi madre», que es una expresión que me suelta siempre que le digo algo así como «no me traicionarás, ¿verdad, Fermín?, y responde:

    — Hasta morir mi madre.

    Esto significa «antes muera mi madre que yo te abandone, traicione, te dé la espalda». Viniendo de Fermín eso es tan cierto como que el cielo no se cae para aplastarnos. Yo no sé si yo le sería tan fiel, porque he tenido con él secretos, de verdad muy pocos, pero algunos mientras que él me cuenta absolutamente todas sus cosas. Él lo sabe y sigue siéndome fiel; es un tipo extraordinario.

    Nadie piense que hablo bien e Fermín porque es mi maricón de turno; de ninguna manera. Fermín no es gay, no lo ha sido nunca y no deseo que lo sea por razones que se comprenderán a lo largo de esta historia, pero es guapo como nadie puede serlo, es guapo, sus ojos son de un verde intenso, siempre sonriendo, incluso cuando se enfada; es muy inteligente, el number one de todo el bachillerato; un deportista a tope: practica natación conmigo en el mismo gimnasio; con los chicos del barrio juega al fútbol en el campeonato comarcal; en la universidad se ha inscrito en atletismo: lanzamiento de jabalina, maratón y carrera de relevos; en el club donde su padre y el mío son socios practica tenis y frontón; además, conmigo y temprano, a las 5 am me recoge a la puerta de mi casa cada lunes, miércoles y sábado para ir a correr. Pretende que yo me inscriba en maratón y lo haré por amistad. Ahora, con todo esto, tiene un cuerpazo tremendo que llama la atención. El defecto, sí, solo tiene uno, no les hace caso a las compañeras. Si le dicen algo solo les sonríe porque siempre sonríe pero ni puto caso. Algunas de ellas me dicen:

    — Preséntame a tu amigo.

    Contestó que un día de estos, pero no lo haré, porque ya me ha avisado:

    — Juan Pablo, a la universidad a estudiar y todo lo más algún deporte, niñas hay en el barrio para cuando nos sobre el tiempo.

    — Fermín, sabes que yo con chicas nada que ver, qué a mí me van los chicos, pero es que tú…, ¡es que ni las buscas, coño!

    — Lo que necesites de mí ya lo tienes, ¿no?, ¿cuántas veces te he follado esta semana?

    — Solo dos…

    — Pero si hoy es martes.

    — Bueno, sí, claro, pero tú podrías buscar o quedar con alguna chica y…

    — Déjate, ya tengo tu culo, si total follar es meterla en un agujero y darle «ñaca ñaca” hasta echar el semen que sobra, qué más da un culo que un coño, agujeros son los dos, ¿o no?

    — Eres bruto, Fermín, si a mí me haces feliz, bien podrías hacer feliz a una chica, ¿o no?

    — Todo llegará a su tiempo.

    Ni modo. En el sexo no es frío, porque lo hace magistral para gustarme, pero es calculador en todo momento, muy racional.

    — Ya hemos acabado el estudio, ahora merendamos en 10 minutos, luego follamos, hoy solo 15 minutos que tenemos que ir a inglés.

    Cosas así cada día, es matemático. Me la ha metido y a veces suelta:

    — Hoy no tenemos prisa, podemos seguir y cuando quieras eyaculo.

    Pero es bueno follando, me pone a cien, y siempre me corro yo antes y le doy permiso para que se corra, de lo contrario aguanta y aguanta.

    Yo soy gay, me gustaría mamar otras pollas, pero no hay modo, dice que él me hace todo lo que necesito para que no pierda el tiempo con otros. La verdad es que, desde que yo puedo recordar, nos pasamos la vida siempre juntos. Llegan las vacaciones y vamos al mismo lugar, un apartamento cada familia, pero juntos, uno al lado de otro, el mar al frente. Solo cuando sus padres viajan y se lo llevan a él y a su hermana, me encuentro entonces más solo y abandonado que la mierda cuando la cagan. Menos mal que todos los días hablamos por teléfono. Es entonces cuando mi hermano Augusto exclama de cara a mi madre:

    — Mamá, además de una hermana, tengo un hermano? Porque esto que hay aquí —me parece un mueble.

    Las risotadas de todos me apabullan y si me quejo, mi hermano protesta:

    — Fermín y tú sois peores que los novios.

    Mi hermano tiene una novia muy bonita, María Salomé se llama, que es más pegadiza que un chicle debajo del asiento de una silla.

    En verano Fermín y yo solemos hacer excursiones que consisten en subirnos a la moto de Fermín y nos vamos desde el mar a diversos lugares que ya conocemos. Un sitio donde solemos ir los sábados es bonito, Fermín hace fotos, yo escribo en mi tableta y luego vemos sus fotos y leemos mis escritos. Cuando vamos a La Partida, así se llama el lugar, nos quedamos por la noche. Ese día nos llevamos más comida desde casa. Llegamos hasta un refugio semi destruido donde pasamos la noche bajo techo y en nuestras bolsas de dormir. Al frente del refugio, a menos de 10 metros, discurre agua como una acequia que nace cerca y han hecho una poza junto a la pequeña cascada rodeada de hierba verde. En el silencio de la noche se escucha el chapoteo del agua de la cascada y provoca el sueño. Lo solemos hacer cada quince días. Es un lugar muy solitario, dejamos la moto en el mismo lugar que dormimos y aprovechamos para hacernos mutuamente la higiene corporal que consiste en afeitarnos todo el cuerpo y lávanos bien el recto. Es lo mismo que durante el año hacemos en sábado cada dos semanas después de correr y antes de ducharnos.

    En La Partida madrugamos como todos los días para correr campo a través, sin semáforos ni coches, nos cruzamos con liebres, lagartijas y algunos pájaros que se asustan de nuestro trote. Cuando llegamos de regreso a las 8 am, vemos los pájaros que levantan el vuelo al asustarse por nuestra ausencia, aquello es su abrevadero. Nos quitamos la ropa y nos metemos desnudos en la poza. La experiencia es que allí no llega nadie hasta el atardecer. Se nota por los condones y jeringuillas que encontramos siempre por el suelo dentro del refugio. A veces subiendo en moto encontramos bajando alguna pareja. Cuando eso ocurre solemos encontrar condones llenos de semen que aún no se ha secado del todo. Eso siempre me pone.

    Después de bañarnos, preparamos el desayuno y comemos para aguantar hasta la hora de comer. Nos tumbamos desnudos sobre la hierba junto a la cascada con los arreos de depilar. El año pasado, al final de las vacaciones, Fermín me estaba afeitando los pelos de la raja del culo y yo tumbado boca abajo. Me dice Fermín:

    — Viene un tío.

    — Tú continua, si dice algo, ya veremos.

    En efecto, llegó y saludó con un «buenos días» muy airoso y se metió en el refugio. Fermín estaba vigilando a ver qué pasaba. Se asomó y preguntó:

    — ¿Esa moto es vuestra?

    — Sí, ¿por qué?, —dijo Fermín.

    — De puta madre, es chula, —dijo acabando de salir— ¿puedo acercarme?

    — Si quieres, no problem, —dijo Fermín.

    Se acercó me miró y me saludó. Le sonreí con un «hola» y se dio cuenta de lo que estábamos haciendo. Entonces dijo:

    — Me vais a disculpar, pensaba que estabais tomando el sol, no quiero molestaros…; si no os importa, me voy a bañar en la poza. Ah, me llamo Blas.

    Le tendí la mano y le dije:

    — Me llamo Juan Pablo, si te molestamos…

    — Qué va hombre, no, de ninguna manera…

    — Mi nombre es Fermín, báñate, cuando acabemos te invitamos a una cerveza.

    — Me gusta, yo traigo en mi cesta fruta de mi campo, os gustarán, son muy dulces mis melocotones.

    Me dijo Fermín imitando la voz de Blas y en voz baja para que no escuchara:

    —Son muy dulces mis melocotones, ¿lo dirá por las frutas o por sus huevos?

    A mí me pareció muy discreto este Blas, estuvo en la poza todo el tiempo en el que nosotros nos arreglamos. Yo observaba cuando depilaba a Fermín y Blas entraba y salía. Creo que de vez en cuando miraba si habíamos acabado y se volvía a zambullir en el agua.

    Cuando terminamos, los dos perfectamente depilados, pecho, cuello, pubis, ingle, brazos y piernas, nos dirigimos a la poza. Se siente muy bien el cuerpo totalmente limpio. Blas se nos quedó mirando. Intentó salir y nos metimos de zambullida.

    — Si os molesto…

    — Tú no molestas, quédate.

    — Gracias, estáis muy guapos sin pelos, se ve todo.

    Nadamos los tres y comenzamos a jugar Fermín y yo, Blas miraba y en un momento le señalé que bromeara a Fermín y lo hundió en el agua, luego hice lo mismo yo con Blas y ya continuamos con la lucha entre amigos dentro del agua. Tanto tocarnos que hubo rozamientos agudos de nuestras pollas y ya estábamos los tres empalmados. Besé a Fermín y mientras nos dábamos lengua indique con la mano a Blas que se acercara y nos pusimos Fermín y yo a besarle. ¡Qué lengua la de Blas! Toda su boca estaba con sabor a fruta, luego nos dijo que había desayunado melocotones. Mientras estábamos con nuestros besos la polla de Blas rozó con mi entrepierna y era grande, quizá más grande que la de Fermín y similar a la mía, pero más gruesa. Me calenté y me vi obligado a salir de la poza. Me siguieron, estábamos cansados y nos tendimos al sol con el culo hacia el cielo y comenzamos a hablar entre los tres. Blas nos dijo que a esas horas no solía venir nadie y preguntó:

    — Sois gays los dos, ¿cierto?

    — No —contestó Fermín—, Juan Pablo sí, pero yo no.

    — Ah, sois hermanos…

    — No; él, Fermín, es mi mejor amigo, —dije.

    — Ah, y tienes novia, claro, —dijo Blas de cara a Fermín.

    — Pues tampoco; ni yo tengo novia ni Juan Pablo tiene novio…

    — Qué raro…, y ¿qué haces cuando lo…?

    — ¿Cuando siento necesidad?

    Yo comencé a reírme y me miraban los dos extrañados.

    — Cuéntale, cuéntale cómo lo resuelves, —le dije a Fermín.

    — Levanta la cabeza y mira hacia atrás… —Blas obedeció y Fermín prosiguió—. Juan Pablo y yo somos amigos desde niños, pero que muy amigos. Ahora mira el culo de Juan Pablo… ¿Crees que con un culo como ese tan perfecto y bonito puedo preocuparme?

    — Pero tú no eres gay…

    — No, pero un culo es un culo y tiene un bonito agujero. No veras ninguna chica con un culo como ese y además él siempre tiene ganas. Ah, pero tú ¿qué?, ¿cómo te desahogas?

    — Pues ahí está el problema, yo soy de aquel pueblito que asoma al comienzo del valle, allí es muy complicado…, pero sí, llevas razón, como ese culo ninguno, ni en chica ni en chico, eso es la perfección, da gusto verlo… —dijo Blas.

    — Y tocarlo —decía Fermín—, ¿quieres tocarlo?, te doy permiso, tócalo.

    Miré a Fermín con media sonrisa y el ceño exageradamente fruncido para mostrar mi complacencia y Blas me dijo:

    — ¿A ti qué te parece lo que dice Fermín?

    — Fermín es mi mejor amigo y lo que dice me vale siempre.

    Blas se levantó, se puso de rodillas detrás de mí, me acarició las nalgas, gimiendo:

    — Mmm, mmm, duras, —se agachó y me dio un beso en cada nalga. Entonces Fermín le puso la mano sobre su cogote y lo llevó a meter su nariz en mi culo. Blas olió y luego comenzó a lamer, pasaba la lengua por mi agujero, me producía mucho gusto y se entusiasmó hasta meterme su lengua adentro y echarme mucha saliva. Fermín lo iba animando y ya sabía yo que iba a ser la puta de los dos.

    Blas me cogió de las caderas me puso en cuatro, Fermín echó saliva en mi culo y Blas escupió en su polla y comenzó a presionar:

    — Lento, lento, que entra solo, —le decía Fermín a Blas.

    Y entró. Y se aquietó. Se me puso delante Fermín y metió su polla en mi boca. Yo estaba feliz, mi sueño cumplido, uno detrás y otro delante, ¿qué más podría desear?

    Iban follándome y a poco tomaron el mismo ritmo, cuando uno entraba otro salía. Esto me resultaba cómodo, pero luego tomaron otro ritmo al cogerse de los bazos, salían y entraban al mismo tiempo y dentro los dos se daban un beso muy sonoro. Yo acariciaba los huevos de Fermín, tanto lo hice que obligué a Fermín a correrse y lo atrapé todo y lo iba tragando después de degustarlo. Fermín aún no entiende por qué me gusta tanto su leche. Seguí lamiendo su polla hasta dejarla limpia del todo. ¡Cómo gemía Fermín!

    Quedaba Blas que se corrió algo más tarde y me invadió todo mi recto de su semen. Yo ya me estaba moviendo con ganas de correrme, Fermín avisó a Blas que yo me iba a correr y se tumbó debajo de mí para recibir mi leche, mientras Fermín recogía lo que yo iba soltando por mi culo. Estábamos los tres sudados y necesitábamos echarnos a la poza y luego, sentados con las piernas abiertas de frente al sol, íbamos tomando nuestra cerveza.

    Ahora sí, Blas se había estado ganando nuestra amistad y lo invité a venir a mi casa. Blas muy agradecido me dijo:

    — Mira, yo voy, pero necesito saber cómo follas, no sea que allí quieras follarme y me lleve una desagradable sorpresa.

    — ¿Cómo dices eso? Juan Pablo folla muy bien, es un maestro, —dijo Fermín.

    — Yo necesito saberlo para ir, —respondió Blas.

    — Lo que tú quieres es que te folle, —le dije.

    Nos reímos los tres a plena carcajada y Fermín se dedicó a mirar mientras se masturbaba. Blas ya estaba suficientemente preparado por la lengua de Fermín mientras Blas me hacía su magistral mamada. Dos veces se corrió Fermín mientras yo le estaba reventando a Blas su culo. Gemía Blas como un llorón entre el dolor y el placer. Se corrió y decidí que era el momento. Se lo eche todo dentro a Blas, gimió, suspiró y babeó abundante por el placer.

    Esto no iba a acabar ahí. A partir de ese día, apenes hemos ido este año a la playa contactamos con Blas que nos espera. También lo hemos tenido en la ciudad. Le encanta mucho ir con libertad a la sauna gay. Allí viene solo conmigo, follamos los dos y follamos con otros pero siempre nos controlamos. Fermín no quiere sauna pero le gusta que me acompañe Blas, tampoco quiere que vaya solo. No sé si alguna vez entenderé una vida sin Fermín y sin Blas. Ya me parece casi imposible.

  • Rica tarde con mi concuño

    Rica tarde con mi concuño

    Una vez más su amiga Karina con otra de mis anécdotas esperando sea de su agrado.

    En esta ocasión les platicaré de otra deliciosa cogida que me dio mi concuño.

    Era un miércoles en la mañana, ya estaba yo en mi trabajo cuando mi concuño me mandó un mensaje diciéndome que tenía ganas de verme que si podíamos vernos por la tarde, que quería comerme mi panocha y mis tetas, que tenía muchas ganas de que fuera su puta una vez más, su mensaje me puso cachonda y le dije que sí que yo también tenía ganas de comerme su verga y ser su puta.

    Quedamos en que pasaría por mi al trabajo y de ahí nos iríamos a un hotel que nos queda de paso, aprovechando que mi marido estaba de viaje, les hable a mis hijas que llegaría un poco tarde, ambas me preguntaron a dónde iría les dije que iría con su tío.

    Mi concuño pasó por mí a las 5 de la tarde y pues como siempre iba vestida muy puta, bra de media copa, blusa con botones al frente de los cuales los primeros los traía desabrochados, tanga, minifalda y zapatillas.

    Me subí al coche lo saludé con un beso largo y prolongado y sus manos inmediatamente recorrieron mis piernas y subieron a mis tetas, yo por mi parte le acariciaba la verga sobre el pantalón la cual reaccionó a mis caricias y comenzó a ponerse dura, después del beso metiendo sus dedos bajo mi falda llegó a mi panocha la toco por encima de la tanga y dijo ‘mmm, no sabes cuánto te he extrañado puta’, sonriendo y acariciando su verga le dije ‘yo también te he extrañado papito, no sabes las ganas que tengo de comerme tú verga’ y le pase la palma de la mano sobre ella.

    -Puta sabes que mi verga es tuya cuando quieras me encanta metértela por todos lados y me gusta mucho que me la chupes perrita.

    -Ay papi sí lo sé y sabes que tú también puedes cogerme cuando quieras, sabes que soy tu puta para cuando tú quieras, me fascina como me coges y como me tratas cuando lo haces papi.

    -Te trato como la puta que eres, como mi perra y sabes que siempre va a ser así putona.

    Llegamos al hotel y entrando se fue sobre mí, me cargo y me depósito sobre la cama me quito la falta y solo hizo a un lado mi tanga y comenzó a chuparme la panocha muy rico, yo me quite la blusa y el bra como pude ya que estaba muy muy cachonda, lo tomaba de la cabeza y se la empujaba hacia mi panocha.

    Gemía, gritaba y le decía ‘así así así papi así que rico lo haces me encanta como me chupas la panocha papi, por favor no vayas a parar papi que rico’, metía su lengua lo más profundo que podía y mordisqueaba mi clítoris de una forma por demás deliciosa que me hacía gemir y gritar de placer.

    No aguante mucho y me saco mi primer orgasmo con el cual sentí que me desmayaba, mi cuerpo se tensó y explote en su boca, saboreo mis jugos y me dijo ‘mmm que ricos jugos, se ve que la traías atrasada puta’.

    Me recuperé de mi orgasmo y lo jale para que se subiera a la cama e hiciéramos un 69, se acomodó y comencé a chuparle la verga como poseída me la metía toda hasta sentir como sus huevos chocaban en mis labios, él gemía muy rico y no dejaba de chupar mi panocha.

    Estaba tan caliente que le pedí que ya me cogiera, ‘papi ya méteme la verga ya por favor métemela papi’, se acomodó me abrió las piernas y pasó su verga por mi panocha una y otra vez, yo le gritaba ‘papi por favor ya métemela’ y él sonreía y me decía ‘ya quieres mi verga puta? ya te la meto zorra?’, ‘si papi ya métemela toda, ya la quiero adentro papi’.

    De pronto sentí como de un solo empujón me la metió hasta el fondo, ‘tómala puta que rico se te fue toda putona, ay papi sí que rico, que rico me la metiste papi’.

    Comenzó con el mete y saca delicioso y volví a tener otro orgasmo bañándole la verga y los huevos con mis jugos, me tense tanto que comencé a contraer mi panocha y a apretarle la verga tan rico que sentí como se puso tenso y me enterró su verga hasta el fondo y se vino inundando mi panocha con su deliciosa leche.

    Me saqué su verga y se la chupe disfrutando mis jugos con su leche se la deje limpia y lista para lo que seguía.

    Me puso de perrita y me la volvió a meter toda y hasta el fondo, sentí sus huevos chocar con mi nalgas, ‘papi que rico me coges, así, así, así papi cógeme que rico’.

    -Papi me coges riquísimo, me encanta tu verga, ah que rico

    -así perra, así mueve las nalgas perra, uf que rico te la comes puta.

    Me daba nalgadas y me decía ‘quién es mi puta? Quien es mi puta?’. ‘Yo papi yo soy tu puta, ay papi que rico me coges’, me saco la verga de la panocha y me la metió por mi culito, sentí como se iba abriendo mi culito al entrar su verga, ‘ah que rico puta me encanta tu culo así apretadito que rico te comes la verga puta’, ‘ay papito papito que rico que rico, papi, papi me matas ay papi que rica verga, ay papi me vas a dejar bien abierto el culo papi que rico’ y me la dejo ir toda, sentí como su verga se hinchó y soltó ricos chorros de leche dentro de mi culo.

    Así nos quedamos hasta que su verga se salió solita de mi culo, nos besamos intensamente y le volví a chupar la verga para dejársela limpia.

    Después de dejársela limpia y más relajados nos besamos, me acariciaba las tetas y yo su verga y me dijo ‘no sabes las ganas que traía de cogerte puta, sabes que encanta cogerte hacerte mi puta’, ‘y a mi me fascina que me cojas papi, no sabes cómo me encanta ser tu puta y disfrutar de tu verga’.

    Bajo su mano y me acaricio las nalgas y sus dedos entraron en mi culo abierto por su verga y aún con restos de su leche, le dije ‘ay papi me dejaste bien abierto el culo’, ‘si puta me encanta abrirte el culo y dejarte toda mi leche adentro’.

    -Lo bueno que no está mi marido papi, si no me vería llegar con el culo abierto y obvio me preguntaría qué pasó.

    -pues ya debería saber que tiene una esposa muy puta y que le gusta andar aflojando las nalgas y que yo soy tu macho puta.

    -Ay no como crees papi mejor que no sepa nada.

    -oye por cierto puta ya es hora de que esas dos zorritas de tus hijas también me den las nalgas y sean mis putitas haber cuando voy a tu casa para que prueben mi verga.

    Y quedamos que próximamente iría a la casa a cogerse a mis hijas.

    Bueno espero les haya gustado está otra aventura de su amiga Karina la puta.

    Besos.

  • Orgía en un barco mercante

    Orgía en un barco mercante

    Fue un 7 de febrero de hace unos años, me presenté a la oficina de mi esposo ya que iríamos a comer para iniciar la celebración de mi cumpleaños, al acercarme me percaté que se encontraba con un cliente, saludé con un beso en la mejilla a su secretaria al tiempo que le preguntaba si llevaba mucho tiempo ocupado, la secretaria estaba a punto de darme respuesta cuando veo que mi esposo con su mano me pide que pasara.

    En inglés me presento como su esposa y este caballero con mucha educación se presenta y halaga a mi esposo por su bella esposa. Le comenta que el motivo de mi presencia se debía a que iríamos a comer para celebrar mi cumpleaños, por cortesía mi esposo lo invitó, pero amablemente nos pide que no hiciéramos cambios de nuestros planes, pero que sería un honor para él invitarnos a cenar, aceptamos con gusto y mi esposo le sugiere al restaurante para tal evento, él se encargaría de la reservación y nos veríamos a las 9 p.m.

    En el camino me comentó que se trataba de un capitán de un barco mercante ucraniano y que le había ido a hacer entrega de unos documentos de la carga que estaba en el Puerto de Manzanillo.

    Comimos, brindamos y reímos, me pregunto que me había parecido el capitán y sin demora le contesté que si sus ojos fueran boca me hubiesen devorado, que yo me sacrificaría, después de pasar tantos días en alta mar sería un océano de líquidos, intercambiamos algunos otros comentarios que nos hicieron reír, pasé a dejarlo a la oficina y me regresé a casa.

    Eran aproximadamente las 7 cuando me empecé a arreglar, el clima en ese puerto es muy caluroso, por lo que siempre mi ropa es muy ligera y corta, opté por un vestido rojo de tirantes, mis senos son grandes, pero al no llevar brasiere ya que el estilo de vestido no se prestaba, no se veían del tamaño que son por lo que no me preocupaba que el escote fuese muy pronunciado, unos diez centímetros debajo de mis glúteos y zapatillas rojas abiertas con correas, retoque el barniz de mis uñas y me dispuse a esperar a mi marido.

    Cuando llegamos el capitán ya nos estaba esperando, a pesar del calor en el exterior del restaurant iba impecable, con un pantalón blanco de algodón, así como su camisa y un blazer cruzado color azul marino, que con su altura de más o menos 1.85 m, el capitán lucia impactante, es un hombre que calculé tendría en ese entonces unos 45 años.

    Me recibió con unas rosas rojas y un fuerte abrazo y un beso muy cerca de mis labios, al soltarme hizo una exclamación de agrado diciendo que sin duda era la mexicana más bella que había conocido, haciendo hincapié que había conocido muchas.

    Comimos muy ligero, ellos tomaron cerveza y tequila, yo solo vino tinto, insistían en que tomara champagne pero sinceramente el vino tinto me produce una sensación tan especial tan caliente que no lo acepté.

    En la plática el capitán me pregunto qué me gustaría que me regalara, la verdad no se me ocurrió nada mejor que decir que quería conocer su barco y de preferencia esa misma noche para que después no se complicara ir a verlo. Aceptó y me dijo que sería un honor que tan bella mujer subiera a su barco.

    Salimos y nos enfilamos al puerto, llegamos al muelle donde se encontraba su barco y nos pidió lo esperáramos, al poco tiempo que subió, nos percatamos que unos marinos estaban colocando una especie de puente pasarela, cuando quedo lista, el capitán paso al muelle por nosotros, me sujeté del brazo de ambos, sentí que todo se movía, pero supongo que era el efecto del alcohol. Al abordar me percate que los 7 marinos me veían como jauría hambrienta, todos rubios, altos y fornidos, el capitán se percató y en su idioma les dijo unas palabras que hicieron que su rictus cambiara por el de la desilusión, rompieron filas y mi esposo le preguntó que les había dicho, primero se disculpó diciéndonos que los muchachos llevaban muchos días en altamar y que ansiaban probar mujeres, pero que no les daba días libres hasta descargar la carga y por un omento pensaron que me había llevado para satisfacerlos.

    Después del vino y lo atractivo de los marineros, yo estaba más caliente que una plancha, entre risas por lo sucedido y el efecto del alcohol, dimos un tour por el barco mercante.

    Terminó el paseo y le pregunté a mi esposo en español, si tenía algún inconveniente de que me tumbara al capitán y los marinos, me respondió, ‘es tu cumpleaños, lo que tu hagas está bien’. En inglés me dirigí al capitán y le dije que se me había antojado que me diera otro regalo, me contestó que si estaba en sus manos con mucho gusto me complacería.

    Sin preámbulos le dije, ‘quiero tener sexo con usted y después con todos los marinos’, abrió los ojos y preguntó cuándo, ‘ahora y aquí en el barco, usted dígame’, volteó buscando la aprobación de mi esposo, como respuesta recibió un OK.

    Nos pidió un momento a los pocos minutos regresó, pasamos a la cabina de mando, le informó a mi esposo donde estaban las botellas, los refrescos y el hielo, que no se preocupara por mi que ellos se encargarían de cuidarme, me despedí con un largo beso y dándole las gracias por su permiso.

    Ya en la cabina del capitán, mientras él me besaba yo me apresuraba a desbotonar su camisa y pantalón, me subió a su escritorio y suavemente me retiró la tanga, se sentó en su sillón abrió mis piernas e inició una succión en mis labios vaginales exquisita, logré mi primer orgasmo de la noche. Abrió un cajón de su escritorio dejó la prenda que me había quitado y sacó un condón que de inmediato le ayudé a ponérselo, me recostó hacia atrás levantando al mismo tiempo mis piernas, las separó y poco a poco empezó a introducirme su miembro, así estuvimos unos minutos.

    Su pene era del tamaño normal por lo que no tuve problemas en recibirlo, subió sus caricias primero a mi abdomen hasta llegar a mis senos, que los estrujaba con cierta brusquedad y con sus dientes me mordía con suavidad mis pezones, poco tiempo después me tomo de la cintura y me levanto sin sacar su miembro de mi cuerpo, me sujeté de su cuello y disfrutaba las embestidas que me daba, camino hasta su cama llevándome a mi ensartada, me recostó y siguió dándome duro, mi mente viajaba en las nubes del placer, nada importaba, solo ese momento.

    De repente sentí que su cuerpo me oprimía, su verga quería estar más adentro de mí, solo sentí unas leves contracciones y su pene perdió la dureza. Le di unos besos en su pecho y agradecí por el gran momento que me había hecho disfrutar, tomé mi vestido y lo tomé de la mano, le pregunté si le gustaba mi colita, me contestó que mucho y le dije que me esperara sería el primero que me rompiese el culo ese día, salimos del camarote y se encontraba un marino, en su idioma algo le dijo el capitán y me dijo que estaría esperando.

    Traté de ponerme el vestido, pero este muchacho me detuvo los brazos y movió su cabeza diciendo que no, por lo que caminé por los pasillos solo con zapatillas y el vestido en la mano, la tanga ya tenía nuevo dueño.

    Llegamos a un espacio que al parecer era el lugar donde practicaban ejercicio, los vi y todos eran hermosamente varoniles, con sus torsos desnudos musculosos, no sabía con quién empezar, por lo que rápidamente pensé en sortear los números. Pregunte en inglés si alguien hablaba español o inglés, dos de ellos alzaron su mano y se acercaron.

    -No puedo elegir quien primero y quien después, necesito un lápiz y un papel y de acuerdo con la suerte, así será.

    Mientras recortaba el papel recargada en una saliente del muro, todos me rodearon y discretamente tocaban partes de mi cuerpo, les di un trozo del papel a cada uno, y les pedí que pusieran su nombre, preguntaban cuál era el mío, les dije ‘JUST CALL ME BITCH’. Sus nombres no los recuerdo, eran impronunciables, doble los 7 pedazos de papel y los sorteé dentro de mis manos, le pedí a uno de los chicos que hablaba inglés que fuera sacando uno por uno diciendo el nombre del marino y en el orden que saliera, sería el orden en el que disfrutarían de mi cuerpo, además que sería solo penetración vaginal.

    Unos se alegraron más que otros ya que todos querían ser los primeros, teniendo el orden listo, dos de ellos me levantaron y llevaron hacia un rincón del gimnasio donde habían colocado unos cuantos colchones cubiertos por una sábana limpia y blanca, pude observar que en el rincón de la cama había un puño de condones. Todos exquisitos e impetuosos a excepción de dos de ellos su edad ni era de más de 25 años.

    Iba con el cuarto cuando el que paso primero ya estaba dispuesto a seguir cogiéndome, solo le sonreí y le di a entender que más tarde. Terminé con el grupo y les dije que tenía que regresar con el capitán, pero que regresaría. El mismo marino que me condujo en un principio me llevó de regreso en sus brazos, le pedí que me llevara a donde me pudiera refrescar, me sentía pegajosa por el sudor del esfuerzo.

    Toqué en el camarote e inmediatamente abrió el capitán, estaba en calzoncillo y tomando vodka, me ofreció vino tinto que había enfriado me sirvió en una copa que bebí apresuradamente para que me sirviera una más.

    Empezaron las caricias se sentó en la orilla de la cama y me colocó frente a él, con mis piernas le envolvía su cuerpo, nuestros pechos estaban pegados y su aliento recorría mi cuello las mejillas y mi boca. Empecé a moverme fuertemente su pene estaba fuerte y sentía sus movimientos dentro de mí, al cabo de unos minutos se levantó y me recostó en la cama, me pidió que me pusiera en cuatro a la orilla, le pedí alguna crema o aceite, buscó en su armario y saco un aceite que me dijo lo utilizan cuando la sal les ha afectado mucho la piel, me lo unté generosamente en el culo y le hice la señal que estaba lista, sentí como se abría camino dentro de mi recto e inicié mis movimientos hasta que sentí que todo el estaba dentro.

    Me tomó de los senos desde esa posición, yo hacía movimientos circulares y el metía y sacaba su miembro, pasaron unos minutos de incontables orgasmos cuando me sujeto del cabello con una de sus manos, jalando un poco brusco como si fuese su yegua y me dio unas nalgadas, note que ya estaba cansado y decidí que era momento de que acabara, empecé a contraer el recto y cerrar las nalgas, aguanto solo unos instantes, cuando termino exclamo muy fuerte y el marino que se encontraba resguardando la puerta entro intempestivamente, creyendo quizás que su capitán estaba en riesgo, en su rostro note que lo que había visto lo dejo alucinado, le sonreí y le dije ‘all is ok no problema’. Lo deje tendido en la cama y le dije que me esperaban sus marinos, así que lo dejaría un rato, me hizo la seña de que me acercara y me dio un cariñoso beso.

    Cuando salí el marino me extendió sus brazos para cargarme y así me llevo hasta el lecho donde seria sodomizada.

    Con una sonrisa se dirigió a sus compañeros y en su idioma les comentó algo, supongo que fue lo que vio, porque todos quisieron darme por el culo, ya no hubo orden todos ocuparon en un momento dado mi boca, culo o vagina, yo ya solo recibía no tenía fuerza para impedir hicieran de mi lo que quisieron, perdí la noción del tiempo que transcurrió, hasta que por fin llegaron a rescatarme mi esposo y el capitán, ya que estos muchachos no se cansaban.

    No quisieron regresarme el vestido, me obsequiaron una playera con el nombre de la embarcación y se ofrecieron a llevarme en sus brazos hasta nuestro auto, empezaba a amanecer por lo que mi esposo apuro la velocidad para llegar antes de que los vecinos nos vieran.

    No supe como llegué a mi cama, obvio que fue mi marido, pero no lo recuerdo, cuando desperté por la necesidad de ir al baño, eran las 7 de la tarde.

    Sentía un dolor en mi trasero, no tenía ningún otro síntoma, solo un dolor al sentarme, al poco rato llegó mi esposo y soltó una carcajada ya que estaba toda despeinada y con el maquillaje corrido, le pedí que me revisara el trasero porque me dolía, me pidió dar la vuelta y empinarme para revisarme, lo que encontró fue el culo bien rosado por la fricción, de hecho me tomó una foto para que la viera, durante tres días me sentí incomoda, pero esa vivencia quedara por siempre en mi memoria.

    Espero que haya sido de su agrado, hasta siempre.

    Romy

  • Entrenamiento

    Entrenamiento

    —Con este collar te aceptó como aprendiz, lo debes llevar siempre en el cuello, para casi todos pasará desapercibido, pero para los que saben que significa les dirá que estás en entrenamiento y tienes dueño, luego en nuestras sesiones, te lo podrás quitar ahí te pondré otro mientras dure la sesión. Con el tiempo veremos si te ganas y aceptas el definitivo el que simboliza que soy tu dueño que te has convertido en mi perra.

    También estaba dentro un dildo que se controlaba desde mi celular.

    —Quiero que siempre lo lleves contigo y quiero que siempre esté cargado, entendiste?

    —Si mi señor

    —Tendrás algunas tareas, ya te iré diciendo que debes hacer ¿estás emocionada?

    —Si mi señor ya quiero comenzar.

    En los siguientes días le mandaba algunos mensajes para que se pusiera el juguete mientras yo la masturbaba desde la distancia en algunas ocasiones la hacía terminar ahí en su oficina, en otras simplemente la dejaba con ganas de poder hacerlo.

    En varias ocasiones hacíamos video llamadas ella desde su oficina. Era simplemente gratificante verla por la pantalla del teléfono como su color se iba subiendo de tono cuando le explicaba lo que quería que hiciera, ella de inmediato se paraba para poner seguro a su puerta y cerrar las persianas de la oficina, mi voz en susurros mandándole, indicando exactamente dónde y cómo se tocará.

    —Quítate el pantalón, ahora la blusa, pasa tus manos por tus pechos, si así, libera tus tetas, quiero verlas, ver cómo se movían frente a la pantalla es rico, así es mi niña tócate, pasa tus dedos por tus senos, acaricia tus pezones, endurece los para tu Señor, acerca la cámara quiero verlos de cerca, bien ahora pon tu celular en la orilla del escritorio donde te pueda ver acostada, recárgalo en algo, acuéstate sobre tu escritorio con la piernas abiertas y flexionadas, si abre bien tus piernas que quiero ver tu coño…

    Tócate, tu mano será como si fuera la mía, frota lentamente por tus labios, no no metas aún tus dedos, espera con calma, usa dos dedos por cada lado de tus labios, frota con ellos tus pliegues, jala un poco de ellos cada que bajes, rosa tu ano juega un poco en él, ¿te gusta? ¿Lo sientes? Tu pulgar úsalo en tu clítoris juega con él en forma suave, en círculos, no, tus dedos síguelos usando en tus labios, si, así… ve más rápido déjate ir, quiero que vayas más rápido, quiero escuchar en tus labios «mi señor, mi señor» quiero que te corras gimiendo mi nombre, si así, mi niña, eres una buena chica, sí.

    Eres una puta, mi puta y solo mía, bien ya quieres meter un dedo? Metelo! Si así, muéstralo quiero ver tus jugos en él, lame siente tu sabor en tu dedo, rico? Si debe estarlo eres deliciosa, bien ahora mete tu dedo anular y el dedo medio desliza los dentro tuyo, si así, las yemas hacia arriba en tu pared frontal, si como si te rascaras por dentro, con tu mano libre haz presión en tu monte de venus, sube y baja tus dedos dentro de ti, ya lo sentiste? Ya encontraste el lugar que quiero que presiones? Si lo sé, ya vi como tus piernas se tensaron, ábrelas quiero verte, entrégame tu orgasmo. Su grito vino acompañado de agua, ella pensó que se había orinando pero en realidad se había corrido como nunca, eyaculo por primera vez, su celular quedó empapado, hasta él llegó el agua, quisiera haber estado ahí para verlo en vivo, para sentirlo de cerca, para beber de ti, estaba duro, muy duro viéndola disfrutar, viendo como mis instrucciones la llevaban la clímax y más allá.

    Un día antes del día que tenía previsto ir a su empresa para levantar mi pedido de materiales le mande un pequeño paquete a su casa, dentro estaba un arnés para su pecho, con una nota;

    «mañana debes llevarlo en tu oficina, sin el brasier, solo el arnés»

    Viviana se sorprendió de ver llegar a su jefa con ése arnés que le llegaba al cuello, era imposible ocultarlo, para quien no sabía que era podría ser simplemente un adorno debajo de su blusa, pero Viviana sabía el significado, ella muchas veces había usado uno de esos con su amo.

    Viviana le sonrió y Rebecca se sonrojo un poco, Mateo cuando fue a la junta matutina le alago su atuendo sin saber que ella estaba vestida para su señor.

    Llegué a su oficina y como siempre platique un poco con Viviana antes de que me recibiera Rebecca, cuando entre es su oficina vi cómo lucia su arnés, se veía hermoso en su cuello ahora que yo entre se había quitado el pequeño chaleco que traía para ayudar a cubrir sus pezones, que con la pura blusa se notaba, los observé y ella se ruborizo un poco.

    —Buenos días Fer, o debo decirte mi señor aquí también?

    —Buenos días Rebecca, aquí somos empresarios así que Fernando está bien.

    —Como gustes, Fernando!

    —Lo único que te voy a pedir como tu señor, es que cada que venga a tu oficina vayas y me traigas un café. Eso será lo único que harás por tu señor cada que nos veamos por negocios. ¿Está claro?

    —Si mi señor

    —Muy bien, ve por el ya sabes como me gusta negro, sin azúcar y bien caliente.

    —Cómo usted lo ordene mi señor –dicho esto salió de la oficina en busca de mi café–.

    Cuando volvió con él lo fui disfrutando mientras tratamos el pedido y acordamos los precios de los materiales algunos habían subido un poco, al fin llegamos a un acuerdo. Antes de salir la invite a comer, se lo exigí ir a comer conmigo no estaba a discusión.

    —Eso mi querida perra si será en plan de señor, pasare por ti a las 2 en punto, quiero que estés lista a esa hora.

    Llegue puntual por ella, Rebecca ya estaba en la acera esperándome, abrí mi puerta y baje del auto para abrir su puerta, nos dimos un ligero beso y entró en el auto de forma automática, cerré la puerta y subí a mi lado maneje rumbo al restaurante “La fonda de Lorenzo» es un local de comida italiana cuyo dueño y chef Francesco es una vieja amistad, el lugar es una especie de refugio para poder comer cuando quieres ir con tus mascotas, necesitas una invitación para poder acceder y ya luego de un tiempo puedes hacerte miembro de la comunidad.

    Cuando llegamos entramos en un pequeño vestíbulo donde estaba un guardarropa pero en lugar de tener solo abrigos, en el había toda clase de prendas como si se tratara de una tienda, pantalones, blusas, zapatos, hasta calcetines junto a los zapatos, una joven nos llevó hasta nuestro comedor privado.

    —Tú debes ir en cuatro –le dije seriamente–.

    Rebecca iba a protestar, pero se contuvo, bajo al suelo y me siguió por entre las mesas, varios señores o señoras comían mientras sus mascotas esperaban a sus pies, al pasar por la mesas Rebecca observa a todo, algunos tenían un collar en el cuello, algunos iban aún con su cadena, otros en cambio iban sin collar, como ella. La mujer que nos guiaba abrió la puerta del reservado número seis lugar donde comeremos cuando nos dejó en la mesa se retiró y nos dejó solos, cuando estuviéramos listos le llamaríamos con un pequeño botón incrustado en la mesa.

    —Bien Rebecca es hora de comer, pero antes de ordenar debo decirte algo, tal vez la próxima vez que vengamos aquí ya tengas un collar en tu cuello, eso es símbolo de nuestra relación y de que tienes un dueño, tú aun no te lo has ganado, cuando lo tengas me seguirás a donde vaya así en cuatro como mi mascota ¿entiendes?

    —Si mi señor

    —Puede que también lo hagas desnuda, aquí existe esa opción y nadie te va a juzgar por eso, descuida no hay nadie de tus conocidos que sea miembro de este lugar, y aunque así fuera nunca nadie diría nada fuera de estas paredes, es una regla la privacidad de cada uno de los socios.

    —Si mi señor, estoy de acuerdo

    — Bien ahora quítate el pantalón y la blusa te quiero solo en bragas y el arnés –el arnés se sujetaba exacto en sus sugerentes pechos–, ven y acuéstate a mi lado en el suelo. Me imagino que se sintió el suelo frío para el contacto con su piel desnuda pero sé que se acostumbrara enseguida.

    Cuando lo hizo acaricie su cabeza

    —Buena niña.

    Apreté el botón y ordene un pollo a la parmigiana, el pollo llegó, una cama de salsa de tomate sobre el plato y encima el pollo bañado de queso gratinado, con un poco perejil y a un lado unos espárragos estaba delicioso, de vez en vez dejaba caer algo de pollo o de la guarnición al suelo.

    —Ponte en cuatro, tu cabeza y manos pegadas al suelo, tu trasero elevado. Si así niña déjame ver tu trasero.

    Ella al principio no entendió pero una suave palmada en su cabeza le indicó que debía comer del suelo, verla tratando de comer del suelo, sin usar sus manos fue de verdad muy excitante, me puse duro dentro del pantalón, cuando hube terminado de comer llego una nieve de parte del chef, embarre un poco de ella es sus pechos y los lamí hasta que la nieve se terminó, le hable a mi mascota ella levantó su cabeza.

    —Te voy a enseñar a hacerme una buena mamada!

    Ven aquí!

    Ella se acercó a mí con un brillo en sus ojos, cuando estuvo a mi alcance me saqué del pantalón mi falo, ella observó atenta mi cabeza rosada luego le dirigió una mirada al resto de mi pene.

    —Abre tu boca,

    lame la cabeza,

    métela en tu boca, solo la cabeza,

    si así,

    eso es chúpala,

    succiona,

    si,

    bien ahora para,

    sacarla de tu boca,

    Lame todo el tronco

    Si así

    Ve a los testículos mételos en tu boca

    Tu mano, sube y baja por mi pene con tu mano

    Si, así, eres una buena niña

    Alto!

    Ahora metelo de nuevo en tu boca

    Vuelve a succionar, usa tu lengua acaricia con tu lengua el glande mientras tus labios succionan

    Si, mi niña así

    Metelo todo en tu boca –volteo a verme como diciendo que no podría–.

    Pero lo hizo, se tragó los 18 centímetros erectos completos hasta su base.

    La tomé de la cabeza y comencé a marcar el ritmo de un momento a otro la follaba por la boca, sufrió un poco para seguir mis constantes invasiones en su boca. Me dieron ganas de follarle ahí mismo así que deje de aprisiona su cabeza, le ordene sentarse en la orilla de la mesa con los pies bien abiertos hice a un lado sus bragas y mi lengua recorrió su húmeda raja, trace círculos sobre su clítoris, di lengüetazos por todo el largo de sus labios, mordí y succioné a mi antojo sobre el clítoris, rápidamente sentí como sus pies trataban de cerrarse sobre mi cuello y sus jadeos se intensificaron terminó sobre mi rostro con una mordida justo en su botón sagrado.

    Me puse en pie y arremetí contra ella, entre lento, muy lento en ella… Podía sentir como se iba abriendo para mí, como la invadía por completo, como se aferraba a mí, como con cada embestida ella perdía más el control, mi ritmo cambió, ahora iba más rápido, más fuerte, más intensamente, la estaba haciendo mía ahora empezaba a ser de mi propiedad, cuando sentí la necesidad de correrme salí de ella la recosté sobre la mesa, subí a la mesa y así de pie sobre la mesa me más turbe hasta eyacular sobre Rabecca la mayor parte cayó en sus pechos, pero todo su vientre quedó marcado por mi esencia, tomé un poco de lo que empezaba a escurrir y se lo di a comer, ella lo comió hambrienta

    —Fue una comida deliciosa

    —Si mi señor, su sabor me agrada, me está gustando demasiado.

    —Vístete que nos tenemos que ir ya vamos

    Los restos de mi esperma aún estaban sobre su piel cuando se puso sus ropas… el recuerdo de esa comida lo llevaría en su mente, entre sus piernas y en sus ropas.

    Salimos del privado, ella me siguió en cuatro me siguió como una perra sigue a su dueño así hasta la puerta del lugar, ahí se puso en pie y subimos al auto para ir a dejarla a su empresa.

  • Remodelación y mi esposa reconstruida

    Remodelación y mi esposa reconstruida

    Ahora les queremos contar como es que nos gusta calentar gente y a su vez disfrutarnos más como pareja siendo cómplices en nuestras aventuras y seguir manteniendo la chispa entre nosotros.

    Pues bien como toda casa necesita adecuaciones y mantenimiento, hicimos un plan para llevar a cabo las tareas que necesitábamos, cambiar de pintura en comedor y sala, ampliar los closet de las recamaras y cambiar de cerámica los baños, así que aprovechamos unas vacaciones de verano para llevar a cabo todas las tareas y de esa manera aprovechábamos que los hijos pudieran estar fuera de casa ya sea con unos u otros abuelos y como todos vivimos en la misma ciudad podemos ir con ellos a cualquier hora.

    Una vez que llegamos a la casa ya sin hijos era un domingo ya de noche, así que aprovechamos la oportunidad de darnos cariñito mi Maricruz y yo, un encuentro normal sin pensar en lo que podría suceder en los siguientes días. En la mañana siguiente ya lunes, despertarnos temprano para comenzar a retirar los muebles que hicieran falta y así facilitar las tareas, cuando tomábamos café listos para recibir a los trabajadores, se me ocurrió decirle a Maricruz que si se atrevía a calentarlos mientras estaban en casa, de inmediato corrimos a nuestra habitación para escoger lo que se pondría, como era de mañana escogimos una pijama de short negro muy cortito y encaje en sus costuras, así dejaba ver un poquito más de su cuerpo o bien la nalga y una playerita de tirantes igualmente con encaje en sus costuras y en su escote puro encaje que al agacharse puede verse perfectamente el ombligo, se arregló el pelo con una coleta, de ropa interior un calzón cachetero de encaje también y el bra a juego con detalles de leopardo, así que se veía de infarto y como en los quehaceres va a estar o de rodillas o empinada ya verán lo que ira a calentarnos a los hombres.

    Ya listos volvimos a la cocina y yo caminando atrás de ella diciéndole lo buena que se veía y aprovechar para agarrar esas nalgas hermosas que tiene, quería comérmela ahí mismo pero ya estaban por tocar a la puerta, estábamos terminando nuestro café cuando sonó el timbre se medió acomodo la ropa para causar buena impresión, y al abrir casi se caen de espaldas, venían tres chicos el encargado más o menos 40 años, y los jóvenes de aproximadamente 20 años, así que al abrir la puerta a los tres no pudieron despistar el gusto que les dio porque mi esposa les abriera la puerta.

    Pasaron y comenzaron a trabajar una vez que les indique el inicio, primero cocina y sala así que estábamos todos ahí si bien la casa no es reducida con los muebles amontonados y el tiradero que se estaba haciendo para quitar la pintura que se había embolsado, sellando grietas en las paredes y el material pues reducía el espacio para pasar y por consiguiente rosarnos todos al momento de pasar uno junto a otro, a propósito mi esposa dando indicaciones y haciéndose notar pasaba primero atrás de ellos y estos de reojo no perdían oportunidad para repasarla con la vista, conforme paso el día este acto paso a ser normal y la veían menos, así que con cualquier pretexto empezó disque a ayudar pero al momento de recoger algo lo hacía sin doblar las rodillas y así pudieran ver sus hermosos pechos enfundados en su bonito sostén y el que estaba tras de ella podía ver sin reparos media nalga desnuda, así que a todos se nos empezó a poner duro nuestro miembro incluyéndome, y como sé que a ellos también pues nos empieza a lastimar el pantalón y todos a discreción nos acomodábamos para no ser tan obvios, terminamos el primer día, entre batidero y muebles hechos montón, en cuanto se fueron Maricruz y yo nos enrollamos en besos llenos de pasión y comenzamos a desnudarnos para llegar a nuestra habitación desnudos para acabar con nuestra calentura del día.

    A la mañana siguiente escogió un conjunto deportivo de lycra negro con transparencias en las piernas y la blusa pegada a su cuerpo de tirantes, en esta ocasión si se agachaba no podríamos ver mucho por el tipo de blusa que es, pero cada vez que lo hiciera el pants se estiraba y dejaba ver las nalgas de mi esposa y la tanga que había escogido para ese día era una tanga negra que en la parte de atrás tenía un triangulito que sostenía los únicos tres hilitos que tenía. Igual que el día anterior ella fue a abrir la puerta y obtuvo la misma reacción que el día anterior, los tres al mismo tiempo la recorrieron de arriba a abajo en cuanto ella les dio el paso y comenzó a caminar frente a ellos, como la ropa deportiva es muy pegada al cuerpo se podían marcar excelentemente bien sus curvas, cada vez que podía se agachaba para que pudieran verle el trasero pero esta vez se le ocurrió pasar por frente a ellos y como todo seguía amontonado pues tenía que rosarlos de algún modo cada vez que podía lo hacía para sentir sus miembros en las nalgas, como eran muchos los van y vienen el que fue un poco más astuto fue el encargado y aprovechaba cuando nadie lo veía y se apretaba más a ella, y le agradecía con una pequeña sonrisa cómplice de su acción, cosa que mi mujer de inmediato me comento, y se me ocurrió llevarme al patio trasero a los jóvenes para acomodar la herramienta del jardín y ver hasta donde llegaban los que se quedaron dentro de la casa.

    Como era de esperarse, cuando los muchachos fueron a su hora de comida, mi esposa me platicó que en cuanto nos fuimos al patio comenzaron a platicar banalidades el para demostrar confianza y ella comentando o respondiendo para hacer más ameno el rato que iban a pasar juntos, ya con la confianza puesta el comento que el día anterior mi esposa se veía bella sin menospreciar el día de hoy pero haciendo énfasis que se veía que le gustaba lucir su cuerpo, ella respondió con una sonrisa pícara y coqueta, mordiéndose poquito el labio, señal que en su ropa interior podía estar humedecida lo aprendí desde que éramos novios, agradeció y ella le comento que le gustaba vestir así para andar en casa y que siempre se ha preocupado por mantener su cuerpo, y le comento que se viste de esa manera para agradarme a mí como su esposo pero que lo hace ya de una manera común que no le importa que alguien más la pueda ver.

    Y dicho esto el encargado aprovecho para agradecerle que ellos la puedan ver también, y este se desvivió en elogios y piropos, para esto mi esposa seguía pasando por ambos lados, cuando lo hacía por detrás le pasaba sus pechos por la espalda y cuando lo hacía por el frente sacaba las nalgas para sentir su entrepierna, y en una de esas el muy habilidoso hizo como si se fuera a tropezar y puso sus manos en la cadera de mi esposa y ella como queriéndolo ayudar le agarro las manos y en lo que lograban tener de nuevo equilibrio el toco con descaro las nalgas de mi mujer y ella soltó las manos para dejarlo hacer y se volteó de frente a el para agarrarlo y evitar su caída pero más bien fue un abrazo y como estaba por poner las rodillas en el suelo la cara de este quedo en los pechos de ella una vez agarrado equilibro se envalentono y le dio un beso en el pecho izquierdo sobre la ropa, ella solo le dijo «quieto que solo fue un accidente».

    Ella se retiró con pretexto de ir al baño, pero en realidad fue a sacarle la calentura del momento, ya recompuesta volvió al salón donde él estaba y nosotros ya estábamos de vuelta, terminada la jornada me platico lo sucedido y corrimos a quitarnos la calentura lo bueno que esta vez fui yo su objeto para calmar sus bajos instintos, en cuanto entramos al dormitorio desnudos de la cintura para arriba, de un bajón me quito el pantalón con todo bóxer para hacerme una esplendorosa mamada y como andábamos con la calentura al millón después de un rato la pues de pie y de igual manera tire abajo su pants sin quitarle la tanga solo la hice a un lado para devolver el favor que me había hecho, e inmediatamente después la puse con las manos sobre la cama y por detrás la penetre con fuerza, no me costó nada entrar ya que la calentura y mi saliva dieron paso directo y sin esfuerzos para estar dentro de ella.

    Los siguientes días fueron similares un poco de exhibición pero ahora no llegaron a más ella para dar la imagen de respeto y marcar límites y el poco avergonzado por lo ocurrido aquel día, y como fue menos el calentamiento pues en las tardes ocurría desapercibido cenando juntos y demostrándonos cariño pero sin llegar a tener relaciones. Llego el fin de semana y era turno de salir con la familia, sábado con los papas de ella y domingo con los míos y disfrutar todos juntos. Como la semana anterior había pedido en mi trabajo vacaciones para poder arrancar con los trabajos en la casa y con ese fin de semana llegaron a su fin, así que desde el día siguiente estaría mi esposa sola con los muchachos para lo cual nos preparamos y tomamos las medidas correspondientes por si se salía de las manos el exhibicionismo de ella, claro está que confió en ella totalmente y si fuera el caso que ella quisiera enrollarse con ellos solo bastaba con que me contara lo ocurrido para no tener problemas entre nosotros y la misma forma si yo podía saber antes que ellos lo que ocurriría sería mejor.

    No paso a mas fueron puros vistazos a su cuerpo y aprovechar alguna transparencia o escote para poder ver más, llego el jueves y toco entrar a las recamaras para reconstruir los closets los primeros fueron los de los hijos y estos tomaron más tiempo que el que esperábamos, y llegamos al siguiente fin de semana, de nueva vuelta fin de semana familiar y planear la siguiente semana, en la cual el viernes era mi cumpleaños, mi esposa quería dame una noche feliz como decimos, que consistiría ir a cenar solos a algún restaurante reconocido ella vestida lo más sexy posible sin pasarse y disfrutar de una noche de agasajo con final feliz y como siempre en mi cumpleaños o el de ella es solo para nosotros dos.

    Empieza el lunes temprano me levanto y alisto para trabajar y ella para recibir a los muchachos y continuar con los trabajos, toco el closet de nosotros donde la ropa de ella prácticamente ocupa todo el lugar, así que hubo que sacarlo y para esto ellos ayudaron donde podían tocar la ropa que mi esposa se pone sobre su hermoso cuerpo, vestidos, pantalones, blusas, etc., todo fue a dar al cuarto de nuestros hijos y llego el tiempo de vaciar los cajones, como era un closet hecho a la medida, también tenía cajones, los primeros fueron los míos y sacar todo lo de dentro boxes, playeras, calcetines y después los de ella.

    Como siempre es fetiche que los hombres ver la ropa interior de una mujer y sobre todo que tenga un cuerpo bonito como el de ella, pues esperaban con ansias poder acarrear estos al cuarto de enseguida, a el encargado le toco donde tenía sus calzoncitos así que en el camino aprovecho que nadie lo veía para verlos de cerca, como ella se imaginaba lo que podía ocurrir ella los dejo solos un ratito mientras iba a comprar algo de material que hacía falta, los dos jóvenes llevaban uno el de sus obras y otro el de sus medias y demás, descubrió después ya a solas que el contenido de los cajones estaba desecho y pudo comprobar que en su mayoría habían sido sacados en eso se da cuenta que en uno de ellos estaba mal hecho y me lo comento al llegar, le sugerí lavarlo por si estos canijos habían aprovechado la soledad para haberse masturbado en ellos o cualquier otra cosa que se les haya podido ocurrir.

    A la mañana siguiente le sugiero que se ponga unos pantalones de mezclilla a la cadera que marca muy bien su trasero y le sugiero que se ponga el calzón que noto raro pero ya limpio, y que esperara a ver la reacción de estos, ya trabajando en el día, en seguir sacando ropa, zapatos y todo lo que estaba en el closet cuando ella se agachaba lo hacía mientras estaba uno de los trabajadores y lo hizo con todos para ver las reacciones que tenían cuando ella se agachaba y se podía ver la parte de arriba del calzón que traía, fue uno de los jóvenes el que se puso más nervioso y entre risas y miradas furtivas a las nalgas de mi esposa pudo comprobar quien fue el culpable, el joven es delgado de estatura media y si no es actor de novela no es feo, da buena pinta el joven.

    Cuando llego de trabajar me dice cuál fue su descubrimiento y solo atino a reír junto con ella. Llega el viernes y después de la hora de la comida mi mujer escoge la ropa que llevara en la noche para festejar mi cumple y deja a los muchachos trabajando en el cuarto de nosotros, así que se mete a bañar y alistarse para nuestra salida, tarda horas y llega el tiempo de salida de los muchachos, estos le gritan para despedirse y ella les responde que enseguida esta con ellos, sale ya casi lista con su pelo arreglado su cara maquillada y su vestido puesto, escogió uno sin mangas con corte en v, que deja ver el inicio de sus pechos y que le llega unos 5 dedos por debajo de sus nalgas, al salir, ellos le silbaron como ya teníamos un poco más de confianza después de dos semanas trabajando juntos le dijeron que se veía muy guapa, pero corriendo les dijo esperen que regreso rápido, entro a el otro cuarto donde tenía sus medias y sus zapatos y se los coloco para salir de nuevo donde estaban ellos, ellos al centro de la sala junto a la puerta listos para salir, aparece Maricruz se quedaron locos al verla y ella al sentirse observada les pregunta cómo me veo seguido de una vuelta que se da para que la puedan ver completamente, vestido negro entallado, medias negras y zapatos de tacón alto, los tres al mismo tiempo con cara de bobos le dijeron que se veía genial, guapa, sexy y demás, y les platica que hoy es mi cumpleaños y que me va a festejar, solo atinaron a responder suertudo su marido señora. Agradeció los comentarios y el acompaño a la salida.

    Llego por ella y en cuanto la veo me dan ganas de meternos en la casa y comérmela pero me contiene y empezamos nuestra noche feliz, la cena transcurrió normal una que otra mirada del mesero a el escote de mi esposa y yo por debajo de la mesa acariciando sus piernas platicamos mucho y muy agosto hasta que el alcohol fue subiéndose un poco, decidimos salir a un bar para seguir nuestra noche, y seguir calentando motores, bailábamos me dejaba acariciarla en público sin ser toqueteos obscenos, besos y ella caricias que me hacían temblar, nos fuimos a nuestra casa poco bebidos y cachondos, en cuanto entramos a nuestra habitación toda tirada comenzamos a quitarnos la ropa y dispuestos a complacernos, verla de pie junto a la cama con sus tacones puestos ropa interior y las medias, hicieron en mí que fuera a buscarla para comérmela toda, quite las medias con sumo cuidado besándola mientras metía mis manos en las medias para ir bajándolas hasta sacarla por sus pies, la recuesto sobre la cama y comienzo a besar sus pies con un leve masaje, subo cada cuanto hasta llegar a sus ingles y entre besos y caricias aparto su calzón para hundir mi cara en su sexo, despacio y sin prisas me entretengo bastante tiempo hasta hacerla llegar al orgasmo, me agradece el trabajo y es ella quien ahora me dice que me deje querer, me recuesta y me quita la ropa, donde se recuesta sobre mí para besarme y recorrer con sus manos mi cuerpo, cara cuello brazos pecho y bajando entre besos hasta llegar a mi pene, antes de meterlo en su boca, juega con mis testículos y sabe que en las ingles me gusta me pase la lengua de ahí sigue con su lengua que pase por mis testículos y lo largo de mi miembro para de una sola engulle de un solo y en ratos la saca para acariciarla y bajar la saliva que se queda arriba, sensación que para mí es sensacional, después de un rato se sube sobre mí para jugar con mi pene en la entrada de su sexo, hasta que de un golpe se sienta sobre él y empieza a cabalgarme hábilmente, cambiamos de posiciones hasta ponerla de perrito, y de una sola estocada empezamos un ritmo que nos llevó a el éxtasis a los dos.

    Recostada ella sobre mi pecho comienza a platicarme que no se ha quitado de la cabeza a él joven que osadamente agarro sus calzones y que quería saber que hizo realmente y que si se podía y el chico era hábil en su respuesta poder compartir con la alguna experiencia. Así que hicimos un plan, como estábamos a días de terminar con nuestras mejoras de la casa, programamos que el ultimo día yo me llevaría a el encargado y el otro joven para otro predio que tenemos y que quería su ayuda para medirlo y sacar desniveles y todo lo que se pudiera para perder tiempo, convencidos los dos de nuestro plan seguimos hasta que se llegara el día.

    Cuando regresamos nosotros de hacer y ver los pormenores del otro predio los muchachos recogen su herramienta y lo que quedaba de basura para dar por terminada su tarea, agradecidos y quedando pendientes por el siguiente trabajo, nos despedimos y agradecimos su tiempo. Cuando nos quedamos solos mi esposa sin decir nada va rumbo a la cocina y pone tazas para tomar café, después me dice siéntate que quiero platicar, sirve los cafés y comienza diciendo que me quiere mucho y que agradece al cielo por tenerme a su lado, y dice: «Cuando se fueron seguimos sacando la basura que quedaba y conforme el joven iba sacando yo lambiaba detrás de él, cuando terminamos le invite algo de tomar y el agradeció, ya sin prisas ni nada y tomando el refresco que le serví, le dije que me había gustado mucho como había quedado la remodelación y todo había estado muy bonito, solo que hay algo que me intriga y el joven me pregunto que si de que se trataba, le dije que al momento de buscar la ropa interior al día siguiente se había dado cuenta que estaba removida y que en particular estos (dice al momento de meterse la mano en la bolsa para sacarlos y enseñárselos) calzones estaban raros, y le pregunte me puedes decir que hiciste, el joven solo pudo abrir los ojos y ponerse nervioso, no decía nada agacho la cabeza, y mi esposa con sabiduría y calentura le pregunta dime por favor, sé que fuiste tú, porque caíste en la trampa el día que me los pudiste ver, si cuando me agachaba por algo, el joven más apenado no decía nada solo se le quedaba viendo, seguí con mis preguntas hasta que le pregunte que si le gustaban y solo movió la cabeza asintiendo, le dije por favor tenme confianza el trabajo ya se acabó y estoy agradecida, como tu viste desde un principio suelo vestirme sexy y cómoda para andar por la casa, y me gusta y éxito saber que jóvenes como tú me ven atractiva, dime por favor que hiciste… el joven tímido dijo que se lo había pasado por su miembro y que la parte donde cubre su sexo lo paso por su pene impregnándolo con liquido pre seminal, y que no me dio tiempo de masturbarme porque le hablaba el encargado, después de esto me quede callada y no supe que decir, le di un sorbo a mi refresco y lo tranquilice le dije que era normal que los muchachos hicieran eso y que incluso he encontrado a mi esposo acariciándose su pene con alguno de mis calzones, y le dije espérame tantito voy por algo que se me olvido, corrí al cuarto y no sabía que hacer estaba caliente y necesitaba algo, el cuestionar a ese joven me ha puesto a mil, así que me desnude y me puse el calzón que el eligió, me puse un bra a juego y únicamente con eso puesto salí a su encuentro, como estaba de espaldas a mí no me sintió llegar y aparte que llegue descalza y le dije «se me ven bien» cuando el voltea a verme me doy dos vueltas para que me pueda observar bien, lo hago despacio para que pueda hacerlo a conciencia, te gusta le pregunto y él dijo siii cayéndose la baba, me envalentono y le agarro la mano y le digo toca el calzón como lo hiciste aquel día, él no sabía que hacer así que de la mano que lo tenía sujeto se la puse en mis nalgas y torpemente me acareaba mas bien con miedo, hasta que se lo fui quitando le dije que sí que había echo con la parte que estaba en mi sexo y el me decía casi casi temblando que primero lo olio, así que me subí sobre la mesa y me abrí de piernas, le digo ven y dime si huele igual, se acerca y mete su nariz y en cuanto ciento su nariz sobre de mi un orgasmo recorre mi cuerpo, y le digo que más hiciste?, le pase la lengua y yo le digo haber hazlo y ya más confiado la pasa una y otra y otra vez, ya sin más me hastiaba haciendo sexo oral, duro casi 20 minutos entretenido y para ese entonces ya me había corrido unas 3 veces, el sube besando su ombligo hasta sus pechos, mamándolos tocándolos con una mano mientras con la otra se desabrochaba el pantalón y cuando me di cuenta de lo que iba a hacer le agarre el miembro con la mano sin dejarlo que me la meta, y le digo después de que le pasaste la lengua que hiciste?, me responde que le paso su pene en la parte que cubre su sexo, así que con mi mano lo empecé a frotar en mi sexo, desde mi ano hasta mi clítoris, hacía que mis labios abrazaran la cabeza de su pene, y lo seguí frotando para que quedara bien lubricado, cuando ya estaba listo para entrar y el empujaba queriéndomelo meter, aunque me moría de ganas, lo detenía y lo seguía frotando, cuando estaba en mi ano todo mojado lo dejaba que empujara tantito sin que me lo metiera y cuando pasaba por mi cuevita también dejaba poco más de libertad pero aquí si dejaba que metiera únicamente su cabeza para después sacarlo y seguir frotándomelo así lo hice hasta que mi ano se dilato por mi calentura y también entraba la cabeza y en mi cuevita deseaba que me la encajara completa pero quería llevar la fiesta a otros términos, cuando supuse que no tardaban en llegar, lo acomode en mi cuevita y de un fuerte golpe entro, pero así como entro lo empuje para que se saliera me baje de la mesa, me quite los calzones y me puse de rodillas para meterme el pene del joven en mi boca, cuatro veces lo hice y cuando estaba lleno de saliva me levante y le entregue mis calzones, le dije si quieres puedes ir al baño y masturbarte y venirte sobre de ellos, pero si de verdad me quieres coger lo vas a hacer a mi manera, el respondió que sí que haría lo que le pidiera, dicho esto le dije que quería hacerlo junto contigo, que entre los dos tenían que cogerme, el abrió de nuevo los ojos como platos y me pregunto por tu reacción, a lo que le respondí que ya lo habíamos hecho, no era una práctica frecuente pero si lo habíamos hecho en alguna que otra ocasión, y también le dije que por ningún motivo tenían que enterarse sus compañeros, si se llegan a enterar o sospechar de algo, el trabajo que andan viendo mi esposo y ellos, buscarían a alguien más, el juro no decir nada y salió corriendo a el baño, yo fui a buscar una falda y una blusa ya cuando terminamos los dos nos encontramos de nuevo en la cocina a terminar nuestros refrescos, el con cara de relajación le pregunte por mis calzones y me dijo que los había dejado en el baño, lo mande por ellos y cuando regreso extendió la mano para entregármelos, los agarro y estaban empapados de semen por todos lados, con mis dedos y ante sus ojos los junte donde va mi sexo y sin más levante una pierna y la otra para ponérmelos, de nuevo él se quedó con la boca abierta y los ojos bien abiertos, le dije que esto sellaba un pacto entre él y yo y que si era discreto y se portaba bien nosotros le hablaríamos para quedar los tres…»

    Por un rato no supe que decir, y al igual que el joven estaba excitado y con la boca abierta, me dice dime que piensas, le digo no puedo hablar estoy tan excitado y cuando termino de decir esto la subo a la mesa donde antes el joven la tenía a su merced y fui besando desde su rodilla hasta su ingle y oler la mezcla de jugos de ella y el semen del joven, aparto con mi mano su calzón y le paso 5 veces la lengua, cuando veo que está por llegar su orgasmo, con mi miembro comienzo afrontar mi pene con su sexo de arriba a abajo, y cuando ya lo tengo bastante húmedo empujo con poca fuerza en su ano meto la cabeza para sacarla y seguir frotándome a lo que ella responde con un grito de satisfacción, le digo así le hiciste a el muchacho y para en una de esas empujar fuerte dentro de ella y comenzar con un vaivén de placer, mientras se la metía ella me abrazaba con sus piernas y yo destroce su blusa para buscar sus pechos y besarlos y llegar a su boca para fundirnos en un beso lleno de lujuria y excitación…

    Agradecemos su tiempo y espero sus comentarios saludos.