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  • Incestos a pares

    Incestos a pares

    Eugenia era una joven bella cómo un amanecer soleado, delgada (pesaba 45 kilos). Medía menos de un metro sesenta, tenía los ojos azules y llevaba el pelo recogido en dos coletas. Estaba sentada en un sofá del impresionante salón de su pazo gallego. Llevaba puesto un top de color rosa que dejaba ver su ombligo y en el que se marcaban los pezones de sus tetas, un short hecho con un pantalón vaquero que había cortado y unas zapatillas de deporte del mimo color que el top. Vestía así porque aquella noche de agosto hacía un bochorno importante. Isidro, su padre, moreno, de estatura mediana, ojos negros y pelo cano, sentado en la esquina de un tresillo y vistiendo un pijama negro, le decía:

    -No me gusta tu decisión de no ir a la universidad, y a tu madre tampoco le va a gustar.

    Eugenia, que estaba con las piernas cruzadas lamiendo un bombón de helado, dijo:

    -Mi madre anda en su nube de diva y le importa un comino lo que yo haga.

    -Me refería a Eva.

    -Eva no es mi madre, papá, a ella, si acaso le importaría lo que hiciéramos tú y yo.

    Eva, la madrastra de Eugenia, hacía año y medio que se casara con su padre. Era una mujer de bandera, tetas grandes, culo gordo, caderas anchas y piernas bien hechas y rellenitas… Se había ido a Madrid a presentar una colección de ropa diseñada por ella misma acompañada de su hijo.

    -¿Hacer qué, hija?

    -Hacer el amor, papá.

    Isidro puso el grito en el cielo.

    -¡¿Te has vuelto loca?!

    Eugenia, abrió las piernas, las estiró, y le respondió:

    -Sí, y me gusta mi locura.

    Lamió el bombón desde el palo a la punta y después lo chupó.

    -Deja de hacer tonterías con el helado.

    Lo oía, pero no lo escuchaba.

    -Si el bombón fuese una cosita que yo me sé -le miró para la entrepierna- ¡Ummm!

    Isidro quiso imponer su autoridad.

    -Acabas de quedar sin paga durante un mes.

    La voz de Eugenia sonó dulce, cálida, como un caricia.

    -¿Por querer darte amor?

    -¡Durante dos meses! ¡¡Y deja de lamer el dichoso bombón!!

    Con su sonrisa de chica mala y su mirada de picarona, le dijo:

    -¿Te vienen ideas atrevidas a la cabeza?

    La firmeza del padre chocaba con la coquetería de la hija.

    -No debí darte tantos mimos, ni tantos caprichos.

    -Por eso te quiero con locura, papá, porque siempre me trataste como a una princesa -su voz cambió de tono- ¡Hasta que apareció en tu vida esa…!

    No la dejó acabar la frase.

    -Esa mujer que me hace feliz.

    -Esa desgraciada que me robó tu cariño.

    -No le llames eso. A ver, hija. Te quiero mucho, pero no hasta el extremo de cometer incesto.

    -¡Cómo odio a esa puta!

    -¡Sin paga durante seis meses!

    -La odio tanto como odié a mi amiga Norma, Norma, si, la que te tiraste en tu coche.

    Isidro pensó que lo iba a chantajear.

    -¡¡De nada te van a servir los chantajes!!

    -¿Chantajes? Para nada. Es más, te voy a contar un secreto para que sepas que no me voy a ir de la lengua, yo también me acosté con Norma.

    -¡¿Qué?!

    -Sí, cuando me dijo que había follado contigo en tu coche sufrí un ataque de celos, la cogí por los pelos y acabamos en el piso de su habitación. Estando debajo de ella me agarró los pulsos, se quedó mirándome, y después me dijo: «Eres preciosa». Me besó y no sé qué me pasó que cuando me soltó las manos rodeé su cuello con mis brazos y acabamos haciendo el amor.

    -No hacía falta que me dieras detalles.

    -Si no te los di. ¿Quieres que te los de?

    -¡No! Cada día sé una cosa nueva de ti. ¿Hay algún chico en tu vida?

    -Nadie importante. Los uso y me deshago de ellos. El último fue Juan.

    -¿Qué Juan?

    -El hijo de Eva, el hijo de tu amorcito.

    Isidro iba de sorpresa en sorpresa.

    -¡¿Follaste con tu hermano?!

    -No es mi hermano… Y lo de acompañar a su madre no creo que fuera una buena idea. Con la polla que tiene y con sus hormonas por las nubes…

    -No digas estupideces.

    Motel de la carretera Madrid la Coruña.

    Eva salía de la ducha de la habitación cubierta solo con una enagua de seda que le daba por debajo de las rodillas y que dejaba ver la mitad de sus grandes tetas, se metía en cama, se tapaba con una sábana, le daba la espalda a su hijo, y le decía:

    -Al no haber dos habitaciones también se ahorra -apagó la lámpara de la mesita-. Hasta mañana, hijo.

    -Hasta mañana, mamá.

    Quince minutos más tarde, Eva, sintió el sonido de una mano deslizándose sobre algo. Su hijo se la estaba pelando. Durante un par de minutos no hizo nada. Después metió una mano dentro de las bragas y rozó suavemente el clítoris con un dedo pensando en su difunto marido (Juan era un cuadro de su padre). Al rato estaba ardiendo. Acercó el culo hacia su hijo, muy despacito, hasta que tocó con su polla. Echó la otra mano a una teta, la magreó y dio otro golpecito con su culo en la polla. Julio se seguía masturbando sin empujar hacia delante. Eva, al ratito, volvió a empujar su culo contra la polla, Julio, reaccionó. Poquito a poco le quitó la sábana. Eva, sin cambiar de posición, le dijo:

    -¿Qué estás haciendo?

    -Nada. ¿Te desperté?

    -¿A ti qué te parece?

    A los dos o tres minutos se volvía a masturbar y poquito a poco le fue levantando la enagua.

    -Qué pesadito estás, cariño. Mastúrbate si quieres, pero no me toques.

    Juan frotó su polla contra la raja del culo de su madre.

    -Déjalo ya, cariño

    Buscó con la polla la entrada del ojete, empujó y la polla entró un par de centímetros.

    Eva se estaba poniendo mala.

    -No sigas, cariño, no sigas que estás calentando a mamá.

    Eva con sus palabras calentó al hijo aún más de lo que ya estaba.

    Juan siguió jugando con su ojete… Después le levantó la enagua y se llevó una sorpresa, Eva, estaba sin bragas. Frotó la polla contra el coño mojado.

    -Se siente muy rico, pero debes parar ya. No la sigas frotando en mi coño que mamá se está poniendo cachonda.

    Juan, excitado por las palabras de su madre, siguió frotando… Eva echó el culo hacia atrás y la cabeza de la polla entró en su coño.

    -¡Quítala, hijo, quítala!

    Decía que la quitara, pero movía el culo de atrás hacia delante y de delante hacia atrás metiendo y sacando la polla de su coño… Juan, cuando sacó la polla del coño fue para correrse en la entrada del ojete de su madre.

    -Así, hijo, así, desahógate.

    Eva, tenía un dilema, si le decía que siguiese sabría que era una puta, y si dejaba que la cosa acabara ahí tendría que ir al baño a aliviarse. Cuando Juan le metió la polla dentro del culo respiró profundamente, y le dijo:

    -¿Tanta lechita tienes guardada, cariño?

    Juan le cogió las tetas, y le dijo:

    -Sí, la guardé para ti, mamá.

    -No debíamos estar haciendo esto, corazón.

    ¿Te correrás así, mamá?

    -No estaría bien que hicieras correr a mamá.

    -¿Eso quiere decir que sí?

    -Sí, hijo, sí.

    Tiempo después, Eva, estaba boca abajo masturbando el coño con dos dedos… Sintió que se iba a correr cómo una perra y le dijo a Juan:

    -¿Quieres que mamá se corra para ti, cariño?

    -Sí.

    Los dedos de Eva chapotearon en su coño hasta que Juan sintió a su madre susurrar:

    -Me corro, vida mía.

    Juan le llenó el culo de leche. Aún Eva no acabara de correrse cuando la sacó, la metió en el coño y la siguió follando.

    Salón del pazo gallego.

    Eugenia, gateando por el tresillo, con el bombón de helado en la mano izquierda, se acercó a su padre e intentó besarlo, Isidro le hizo la cobra, y le dijo:

    -Quita, Eugenia, quita.

    Le metió en la boca el bombón medio derretido, Isidro lo chupó y le quedó la boca pringada de chocolate y de nata. Eugenia, le dijo:

    -Deja que te limpie.

    Le pasó la lengua por los labios hasta dejarlos limpios. Isidro vio que los pezones de su hija se marcaban mucho más en su top. Se empalmó. Aquello ya no tenía vuelta atrás, metió la lengua dentro de la boca de su hija y la besó. Eugenia le echó los brazos al cuello. Se sentó sobre su regazo y se besaron largamente…

    Después, Eugenia, le levantó la parte de arriba de pijama, sonrió, le lamió el vientre y los pezones, le quitó la parte de abajo del pijama y los boxers. Se arrodilló delante de él, metió la polla en la boca, y lamiendo desde los huevos al glande, mamando el glande, chupando y lamiendo los huevos metiéndola toda en la boca y masturbándolo, lo puso perro. Luego se quitó el top y le masturbó la polla con sus tetas, unas tetas redondas, duras y pequeñas como naranjas, con areolas color carne y pezones pequeños. Después se quitó el short y su pequeño coño pelado quedó al descubierto.

    -¿Te gusta mi almeja, papá? -le cogió una mano y se la llevó al coño- ¿Está mojadita?

    -Mucho.

    -¿Quieres probarla?

    -Quiero.

    Eugenia cogió a su padre de la mano para llevarlo hasta su cama pero fue Isidro quien la llevó a ella, la cogió en brazos y la llevó a la habitación. Allí (con sus deportivas rosas puestas), la echó boca arriba sobre la cama, Isidro se quitó la parte de arriba del pijama, subió a la cama y metió la cabeza entre las piernas de su hija. Vio su coño con los labios rojos llenos de jugos. Lo lamió con dulzura. Nada más sentir la lengua en su coño comenzó a gemir. Sus ojos hacían chiribitas…

    -Dame placer, papá, dame mucho placer.

    Isidro, con la lengua plana lamió su coño cómo quien lame un helado, Eugenia, se fue derritiendo… Acabó levantando las piernas. Isidro le comió y le folló con la lengua la vagina y el ojete de su culo.

    -¿Te gusta así, cielo?

    -Sí, me gusta, me gusta mucho.

    Más tarde, metiendo el dedo pulgar en el coño y frotando su clítoris con la palma de la mano la llevó al límite, Eugenia, le dijo:

    -¡Me voy a correr, papá!

    Cuando sus gemidos le dijeron que no podía más, metió todo el coño en la boca y se lo devoró hasta que Eugenia se corrió y los jugos de la corrida le llenaron la boca.

    Al acabar, Eugenia, sonriente, le preguntó a su padre:

    -¿Qué está más rico, mi chocho o el coño de Eva?

    Motel de la carretera Madrid la Coruña.

    El coño de Eva estaba con el glande del clítoris erecto y fuera del capuchón, Juan, arrodillado entre sus piernas, se lo frotaba con la cabeza de la polla, hacia arriba, hacia abajo, hacia los lados y alrededor, luego se lo frotaba en el coño y volvía a jugar con el clítoris… Eva, boca arriba sobre la cama, se magreaba sus grandes tetas. La luz estaba encendida, pero más encendida estaba Eva, que le dijo a su hijo:

    -Vas a hacer que mamá se corra, cariño.

    Juan le clavó la polla, se echó encima de ella y la folló… Se la clavaba a tope haciendo palanca y frotando su pelvis con el clítoris de su madre, Eva le cogía las nalgas y las apretaba para que la polla de su hijo frotase las paredes superiores de la vagina. Poco después, frotando el glande su punto G, el coño comenzó a echar cantidad de jugos… Su polla comenzó a latir, Eva, viendo que le iba a llenar el coño de leche, lo empujó para quitarlo de encima.

    -¡Quita que dejas preñada a mamá!

    Juan le agarró las nalgas a su madre y descargó dentro.

    -¡No, hijo, no! -se comenzó a correr- ¡¡Dale, vida mía, dale tu leche a mamá!!

    Pazo gallego.

    Eugenia, montando a su padre le estaba dando una teta a mamar, Isidro la lamía y la chupaba dulcemente. Su polla entraba y salía apretada y cubierta de jugos, jugos que mojaban el interior de los muslos de Eugenia. Isidro, sentía sus gemidos y no quería que se corriera, deseaba gozarla más, le dijo:

    -Dame tu coñito a comer otro poquito.

    -¿Te gusta mi chochito, papa?

    -Sí, cariño.

    Eugenia besó a su padre.

    -¿Cuánto te gusta?

    -Me vuelve loco.

    -Después te lo doy, ahora quiero disfrutar con tu pene dentro de mi.

    Lo volvió a besar y lo siguió follando. Su culo iba de atrás hacia delante y de delante hacia atrás con lentitud.

    -¿Quieres ver cómo me corro, papa?

    Isidro ya estaba más que cachondo.

    -En mi boca, córrete en mi boca.

    -Goloso. Si me corro en tu boca no ves mi cara al correrme.

    Comenzó a acelerar los movimientos de su culo. Isidro sintió que le venía. Le dijo:

    -¡Quítala, hija!

    -¿No querías que me corriera en tu boca?

    -Sí, pero yo…

    Eugenia movió su culo a toda pastilla, frotó su clítoris, con el vientre de su padre, y explotó.

    -¡¡Me corro, papá!

    -¡Qué la armamos!

    -¡¡Dámela!!

    Las corridas se juntaron y casi se mueren de gusto.

    Al acabar, con la polla dentro de su coño, le preguntó:

    -¿Aún quieres los jugos de mi corrida, papá?

    -Más que nunca, preciosa.

    Eugenia le puso el coño en la boca a su padre, y le dijo:

    -Toma, cochino.

    Quique.

  • Primera vez amada después de 50 años

    Primera vez amada después de 50 años

    Nos conocimos de jóvenes y él la deseaba, pero un día ya no le volvió a ver en la escuela y tuvo que vivir sin ella. Él y ella vienen de matrimonios, desamores, hijos, distancias, divorcios. Escondiendo sus almas pudieron sobrevivir hasta este momento.

    Él viaja de lejos regresando a Durango, le llama y quedan de tomar un café. Ella espera ver su amigo, su cómplice de infancia y platicar, él espera su hembra, la sabe suya, pero hasta ahora le dirá cuanto le ama.

    Ella hermosa pero con su caparazón de protección se sienta y empiezan a charlar, y él le revela lo que la quiere y que no importa el tiempo. Ella no puede evitar sonrojarse, siguen platicando más están muy lastimados, ella toma con calma las cosas. Así deciden retirarse y como todo caballero y dama se despiden. Ella no sabe qué hacer con esos sentimientos, todo es nuevo. Acuerdan viajar juntos a comprar material para un negocio.

    El pasa por ella y se siente como la tensión está en todo el camino. El desea tomarla, hacerla suya, pero la aprecia tanto que prefiere esperar. No la quiere perder. Así llegan al destino, ríen y caminan por la calle de la mano.

    Llegamos a ese cuarto de hotel, después de mucho tiempo sin saber que es la piel nos hemos encontrado en el momento decisivo de nuestras vidas. Compramos un vino y lo abrimos, tomamos una copa para relajarnos. No podemos ocultar nuestros nervios, ambos temblamos y parecemos niños. Tomamos el vino, pero por tu forma de ser no pides lo que deseas, no te atreves a dar el paso.

    Vas al baño a alistarte, ahí decides cortar el pasado, y volverme tu presente; más no es fácil, tienes miedo y no está segura de querer hacerlo. Claro, ya eres una mujer madura, con muchos dolores en tu corazón, con muchas vivencias no gratas en la cama; ¿para qué hacerlo si sabes que es doloroso? Querías correr, tienes miedo.

    Pero te da ánimo el estar conmigo, me sientes y te doy seguridad, confianza. Me ves único, diferente.

    Te beso, ya sabes que serás mía, te toco, disfrutando cada uno de los poros de tu piel, te abrazo, queriendo pegar a ti mi alma y te monto, entro en ti y empiezo a ver tu cuerpo reaccionar, se comprime, me abrazas, siento que somos uno, así empezamos a movernos disfrutando cada uno del otro intensamente. Hay fuego, pasión, amor y felicidad, es un éxtasis vivirnos cada segundo. Es increíble, tus ganas superan las mías, siento como revienta tu cuerpo en orgasmos una y otra vez, siento cuanto necesitabas ese amor y yo igual, tiemblo de placer, me siento un jovenzuelo, no puedo resistir y baño tu vientre.

    Seguimos, es momento de seguir, nos abrazamos, me pego a ti, siento como tu cuerpo vibra pero ahora de felicidad. Te sabes amada. Poco a poco recorro tu cuerpo, mis manos me van describiendo tu belleza, tu temblor ante esas manos que embisten sobre tu piel, suavemente recorren tus caminos conociendo ese cuerpo para mi nuevo, delicioso.

    Me dices de la forma que tú me has enseñaado que hacer el amor y el sexo es totalmente diferente, es limpio y bonito y se pueden lograr muchas cosas. No tienes miedo o temores, Te sientes totalmente desinhibida. Y lo que sientes te gusta y motiva a todo y a descubrir mas cosas porque te hago sentir plena y satisfecha.

    Hoy por distancia no puedes tenerme de carne y hueso pero te sientes mía y bien. Duele la separación, y querías que me quedara, pero sabes que debemos preparar nuestros mundos para un nuevo momento, el momento de ya no separarnos más. Me dices que recuperas tu confianza en ti misma, y parte de tu vida.

    A pesar de la distancia nos seguimos viviendo buscándonos por teléfono, por cámaras, provocando uno al otro hasta lograr seguir con nuestra sexualidad. Te pienso cada momento, no puedo concentrarme en mis quehaceres y tengo siempre el teléfono a la mano. He revelado a mis hijos mi amor y he dicho que pienso volver a mi tierra a con mi mujer.

    Yo busco sentirte a como dé lugar, no puedo permitir que me quites ese fuego de tu vida, sé que puedo mantener viva la chispa y no me importa el precio pues al final de cuentas solo seremos en adelante tu y yo, y los demás serán instrumentos de amor. Eres mía.

  • El oscuro encanto de la sumisión (2)

    El oscuro encanto de la sumisión (2)

    Viajaban en silencio, la música que brotaba del estéreo se colaba como una neblina entre sus pensamientos. Antes de salir, Oscar y Claudia habían tenido una pelotera. ¡Conducir tantas horas para ver a un maldito espiritista! ¿A quién podía ocurrírsele semejante locura? Y lo que lo había puesto de peor humor era que su superior se sumara a esa absurda excursión.

    Lo cierto era que ahí estaban los tres: Oscar manejando con la vista fija en la carretera oscura, Claudia a su lado cebando mate y Víctor, el director del penal, en el asiento de atrás. De vez en cuando, Oscar dejaba escapar un comentario breve entre dos bufidos. Víctor y Claudia mantenían un diálogo aparte, silencioso y cargado de erotismo.

    Se habían conocido una vez en que ella había tenido que ir al penal a llevar un pen drive con estados contables que Oscar había olvidado. Víctor entró en el despacho, dio un par de directivas y se marchó, pero esa breve visita había bastado para envolverla en una deliciosa estela de perfume importado. En los días que le siguieron, el imponente timbre de su voz le provocaba latidos suaves en su entrepierna y le endurecía los pezones.

    No volvió a verlo hasta ese casamiento en una quinta. Hacía tiempo que Oscar no le prestaba atención más que para molestarla con celos estúpidos. Desde que había comenzado con los antidepresivos, no se le paraba y todo lo que hacía era satisfacerla metiéndole dos dedos. Cuando entró al salón y vio a Víctor, recordó su voz y los pezones se le envararon bajo el vestido rosa. Pasó cerca para que él la viera.

    –Hola, Claudia. ¿Cómo estás?

    El tono de su voz vibrando en los oídos la derritió, una intensa palpitación en la entrepierna casi le hizo soltar un gemido.

    –¿Oscar? –preguntó mirando a los costados aunque no parecía buscar a nadie.

    –Por ahí, viendo qué comer.

    –Igual que yo.

    La mirada centelleante de esas pupilas la atravesó entera, una humedad tibia se deslizó agradable en su ropa interior.

    –No quiero más, esa yerba está lavada –ladró Oscar devolviendo el mate.

    Claudia tiró los restos de yerba por la ventanilla ante las protestas de Oscar: le iban a ensuciar el auto que acababa de limpiar esa misma mañana. Bufó, se fijó la hora y le pidió a Claudia la pastilla de las doce. Se la metió a la boca y la pasó con un vaso de agua. Por el rabillo, cruzó una rápida mirada y una sonrisa fugaz con Víctor.

    –Rompeme toda, hijo de puta.

    Le había dicho mirándolo por encima del hombro, las manos apoyadas en la pared de ladrillo y el vestido alzado por encima de la cintura. Todavía sentía en su lengua el sabor del miembro muy duro, se lo había chupado como hacía mucho no chupaba una buena verga. Se había sentido sucia al hacerlo allí, en un casamiento al que la habían invitado con su marido, entre la hierba contra el muro de la quinta. Pero al primer dedo que deslizó en el interior de su concha mojada, se olvidó de todo. Ya solo tenía ganas de tener adentro ese buen pedazo de pija. Mientras jugaba restregando el glande contra su vagina, lo recordaba presionando en su garganta, sofocándola. Su mano apretándole el cuello mientras le llenaba la boca con esa verga deliciosa, las arcadas que le daba vergüenza soltar, las lágrimas que seguro le correrían el rímel.

    –Desde que te vi con el imbécil de tu marido que quiero cogerte.

    –Sí, papi. Partime en dos con esa pija hermosa, la quiero toda adentro. Por favor, no me hagas esperar más. Metémela toda. Ya.

    –Tengo sueño, esas pastillas de mierda –rezongó Oscar estacionando a un costado de la ruta desierta.

    –No te preocupes, Oscar. Sigo yo, si Claudia me ceba unos mates.

    Claudia sonrió y no dijo nada. Cambiaron lugares y se pusieron nuevamente en marcha. Por el espejo retrovisor, Víctor espiaba los efectos que la medicación hacía en su subalterno que, con la sien apoyada contra el cristal, contemplaba con mirada extraviada la noche. Deslizó una mano furtiva entre las piernas de Claudia, que las separó para facilitar la tarea. Los dedos largos frotaban con suavidad la vagina a través del jean, la entrepierna comenzaba a emitir latidos cada vez más intensos, pedía a gritos que la llenasen como aquella vez contra la pared, que la inundasen de leche caliente, que le comiesen la cabeza con esas cochinadas que le enloquecía oír cuando se lo estaban haciendo. Por el costado del cabezal vio a Oscar durmiendo. Cuando volvió la vista hacia Víctor, encontró que tenía su verga completamente tiesa fuera del pantalón.

    –Te estás muriendo por chuparla, lo sé. Este inútil no se va a despertar por un rato.

    Claudia se volvió una vez más hacia atrás y Víctor le llevó una mano hacia su miembro. Ella hizo una mueca de fingido disgusto y se inclinó sobre la verga que llevaba varias horas esperándola. La reconoció con suavidad, dibujando círculos con la lengua, repasando una y otra vez la superficie tersa del glande mientras el auto avanzaba por la ruta a velocidad constante.

    –Que lengua traviesa que tenés, putita. ¿Te gusta que te llamen así?

    Jugueteó empujándola contra la mejilla, lamiéndola, metiéndosela hasta el fondo como a Víctor le gustaba. Lo dejó que empujara hacia abajo su cabeza hasta que el glande se abrió paso a través de su garganta. Sofocó la arcada con el movimiento convulso de la espalda pero Víctor seguía empujando mientras con la otra mano sostenía el volante.

    –¡Qué lástima no poder cogerte como te mereces! Sacame toda la leche, no me dejes una sola gota.

    Subía y bajaba despacio, saboreando cada centímetro de esa hermosa pija. Llevaba semanas sin probar una, desde ese encuentro en la quinta, y esa inesperada oportunidad le parecía grandiosa. Pasaba la lengua por el tronco, la succionaba lanzando miradas furtivas hacia su marido. La mano acompañaba el movimiento de la boca hasta que un latido le anunciaba el final. Entonces se detenía con una protesta de Víctor, que se removía impaciente. Claudia sonreía y alzaba hacia él una mirada maligna.

    –¿Pensás llenarme la boca con toda tu leche?

    –Y no quiero que dejes caer una sola gota. Mirá si tu marido se da cuenta, se pudre todo. ¿Alguna vez lo hiciste?

    No. Nunca lo había hecho. Había permitido que Oscar terminase en su cara, una estúpida fantasía de película porno. Pero en esas ocasiones, había tenido el cuidado de apretar bien los labios para que no pasase una sola gota. Así que no, no se imaginaba siquiera qué gusto podía tener. Pero si se dejaba guiar por el comentario de sus amigas…

    Chupaba lento y con ternura, deslizaba sensual los labios a lo largo del tronco, con los ojos cerrados disfrutaba de ese contacto, los gemidos apagados de Víctor le incendiaban la cabeza y la concha. La quería adentro suyo pero sabía que era imposible sin que el estúpido de su marido se despertase. Se detenía a medio camino, con el glande dentro de su boca, jugaba con él, le lamía con suavidad la punta, lo sentía estremecerse y jadear. Y retrocedía cuando un latido intenso anunciaba el final.

    –¡Hija de puta, no me hagas esto!

    –Puedo hacerte una paja, y recoger en mi mano…

    La mano de Víctor la obligó a terminar el trabajo. La chupaba con ansiedad, pasaba la punta de la lengua por los testículos. Y ahí estaba de nuevo ese latido intenso, casi furioso. Intentó apartarse pero la mano de Víctor detrás de la cabeza se lo impidió, una feroz descarga le llenó de semen la garganta y parte del líquido caliente se escapó por la comisura. La tenía entera dentro de su boca, sintiendo el esperma deslizarse espeso por su tráquea. Se apartó, tosió, miró en vano hacia dónde escupir y tragó los restos adheridos a la lengua.

    –Limpio, mi amor.

    Observó la mancha brillante sobre el jean. Claudia Sonrió y volvió a inclinarse. Lentamente succionó el pene que iba recobrando flaccidez y luego lamió el semen sobre la tela hasta que solo quedó una mancha oscura y húmeda. Debía reconocer que disfrutaba siendo su puta.

    Condujeron el resto del camino en silencio hasta que distinguieron, al doblar una curva, una casona de aspecto antiguo. Víctor verificó su bragueta y Claudia su maquillaje antes de despertar a Oscar con un firme “llegamos”.

  • Los baños de la Universidad

    Los baños de la Universidad

    Gracias por seguir leyendo mis relatos, les recuerdo mi nombre: soy Paulina, tengo 32 añitos bien vividos, soy una mujer travesti a tiempo completo esto básicamente quiere decir que actualmente estoy totalmente definida en mi rol femenino, salgo vestida de mujer a la calle y realizó la totalidad de mis actividades como tal, incluidos los trámites relacionados a mi negocio y a mi hogar. Actualmente retome mi tratamiento hormonal y espero en un futuro poder concretar también mi trámite para el cambio de identidad de género.

    En mi relato de hoy les contaré una pequeña, pero deliciosa experiencia que tuve en mi juventud con unos chicos de la universidad en donde iba, y digo pequeña porque fue muy rápida, ya que fue en uno de los recesos, fue un día lunes en febrero del 2007, yo tenía unos tiernos 20 añitos y para ese punto mi cuerpo, mi mente y mi vida ya estaban totalmente formados y definidos y fue la vida misma la que me premió (o me castigó dirían muchos) en la pubertad con cambios en mi cuerpo, pero a la inversa de como debió suceder, pues a pesar que nací como niño y crecí como tal, apenas comenzó mi periodo ya mencionado, fue evidente que pasaba algo mal en mi, al realizar estudios resultó que los niveles de testosterona en mi cuerpo eran por mucho muy bajos, y en cambio los niveles de estrógenos estaban por los cielos, lo que derivó en un gran desbalance hormonal en mi que provocó los cambios a la inversa que ya comenté.

    A este punto de mi juventud mi piel lucia suave y tersa, a diferencia de los otros chavos de mi edad no desarrolle músculos en mi espalda y brazos, y en cambio mis caderas, piernas y nalgas se ensancharon igual que los de cualquier joven. Este desbalance también me provocó un caso grave de ginecomastia que es demasiado común, pero en mi caso se agravó por el escaso grado de testosterona en mi sangre, y por el mismo motivo y esto es una bendición para mi hoy en día, mi pequeña verguita se quedó justo así, chiquita. En erección apenas alcanzaba los 8-9 cm (hoy en día es más pequeña aún después del tratamiento hormonal al que me sometí desde hace ya algunos años para asentar más mis ya de por si femeninos rasgos.

    Ese día más temprano me había tocado entrenamiento de volleyball por lo que llevaba el uniforme sport que consistía en un conjunto de pants, playera blanca, short, calcetas y tenis. Cabe destacar también que en ese punto de mi vida yo estaba ya totalmente declarado en mis preferencias sexuales, y afortunadamente siempre conté con el apoyo de mi familia, por lo que no tenía que guardar tanto las apariencias y mi comportamiento y vestimenta era el de cualquier chavito gay-afeminado desclosetado, por lo que no me importaba que el pants me quedara demasiado ajustado, incluso puedo confesar que yo misma me encargaba de recoger las costuras para que eso sucediera con más descaro, y no es porque a mí me interesara acudir a la prepa a ligar, pues sinceramente nunca me gustaron los chicos de mi edad, aunque si logré obtener gracias a ese lugar deliciosas experiencias justo como la que les estoy por contar.

    Estábamos una clase antes de salir al receso, yo como siempre me gustaba sentarme adelante, pues de verdad fui una estudiante aplicada en los estudios. El profesor de la clase salió del salón a contestar una llamada, atrás de mi estaban tres compañeros (Esteban, Dante y George), ellos sabían gracias a la mala fama que me había hecho la clase de putita que era ya en ese momento, así que aprovechando la salida del profesor Dante se me acercó por atrás y me dijo al oído:

    D- Que onda Pau, hay que divertirnos ahorita en el receso, o te vas a rajar…

    P- Mandé??… No! Estás loco jejeje…

    D- Anda di que si, mira que a mi, al Esteban y al George nos tienes bien ansiosos ¿Nos vas a dejar así?

    P- A chin!! Y yo porque los tengo bien ansiosos según tu??

    D- Pues ya sabes… se anda diciendo por allí que se la mamaste bien rico al Rulo atrás de la tiendita y al Martínez en la bodega de los talleres…. Además ese pants se te marca bien sabroso….

    P- Cállate menso! Ni siquiera sabes qué onda con el Rulo y al Martínez yo ni le hablo… Además tú andas con la Yesenia, porque no se lo pides a ella?

    D- No te enojes chula… si la Yes es mi vieja, pero tú tienes mas culo que ella, además no quiere probar mamármela… ni modo, nos quedaremos con las ganas jejeje…

    En eso Dante se quitó y se fue a donde están los demás, no me da pena aceptar que me calentaba el saberme deseada, pero tampoco quería tener otra mancha de puta en mi historial así que aunque si quería me apretaba mis huevitos. El profe regreso al salón de clases y nos dejó salir 10 minutos antes al receso, yo iba para las jardineras a buscar a Francisco (Franny) mi amiga también desclosetada con la que pasaba mis recesos cuando de nuevo me vuelve a alcanzar Dante, aún a un par de metros de mi me grita:

    D- Pau! Pau! Espérame…

    P- Que paso Dan? Voy a comer con la Franny…

    D- Hable de nuevo con aquellos y están tercos que quieren, me dijeron que si te animas a mamarnos la verga a los tres en el baño de hombres…

    P- No mames Dan… como se las voy a estar mamando aquí en la uni??? Están locos, quítate por favor…

    Yo seguí mi camino a donde siempre me veía con Franny, pero en mi cabeza iba revoloteando esa propuesta que me había hecho Dante, para ser sincera me puso muy cachonda la idea de mamarles la verga en el baño de hombres, así que me decidí a que si me volvían a proponer lo mismo aceptaría, (algo así como su tercera es la vencida) estaba por llegar a las jardineras que mencione cuando escucho que me hablan a coro:

    D- G- E- Pau…!!

    Yo voltee intentando no evidenciar mi calentura y ahí estaban los 3

    P- Que onda chamacos?… No se darán por vencidos verdad?

    E- Pues dicen que el que persevera alcanza!! jajaja…

    G- Entonces que Pau?… con lo que te dijo el Dante?

    P- Pero neta? Aquí en los baños?…

    E- Pues si quieres podemos ir a donde se la mamaste al Rulo o a Martínez…

    P- O que la!! Dale con ellos!!!

    G- No le hagas caso a este pendejo, se nos ocurrió el baño porque se puede trabar por dentro y cómo anda fallando del drenaje pues no se verá candil si alguien quiere entrar, no será la primera vez que estuviera cerrado y tuvieran que ir a los otros baños, además los de mantenimiento andan pintando allá arriba así que no tendríamos problema de que los llamaran para destrabarlo o algo. Y pues solo nos la mamás a los 3 y ya, nosotros te cuidamos.

    P- mmmm… Ok va! Pero solo se las mamaré… nada de querer metérmela, estamos?

    E- D- G- Va!!

    P- Esteban metete con Dante, George tú vigila que nadie nos vea o corra a acusarnos, en cuanto yo entre, te metes detrás de mi y cierras la puerta…

    E- Eso mamita, si ya hasta te las estas saboreando no sé porque la hiciste tanto de pedo!!

    Tal y como se los pedí lo hicimos, ya estando los cuatro adentro ellos tres se quitaron sus sudaderas y las pusieron en el piso para que yo pudiera ponerme de rodillas, pero antes decidí que quería motivarlos por lo que me bajé el pants y el short del equipo de Volleyball hasta las rodillas, sorprendiendo a mis cómplices cuando vieron la pequeña tanguita roja que traía debajo de mi uniforme, también me quite mi sudadera y levanté la playera del uniforme y baje la faja especial que usaba para disimular las bubis que debido al problema hormonal que ya comenté, se me estaban formando, dejando expuestos mis hinchados pezones por la excitación del momento. Entonces se pusieron todos alrededor de mi, Esteban tomo la iniciativa, me dijo:

    E- Ahora si putita!! Vas a tener tres vergas para ti solita!!… Gánate tu leche bebita!!

    Yo solo los miraba a los tres a los ojos, mordiendo mi labio pues ya me habían puesto bien cachonda, mientras ellos se sobaban sus bultos aún por encima del pants, el cual de pronto comenzaron a bajarse para exponer ante mis sus deliciosas vergas, Esteban era un tipo alto, jugaba en el equipo de soccer de la Universidad, de cuerpo ancho pues sabíamos que los fines de semana y las vacaciones trabajaba con su papá repartiendo gas, era muy moreno y su verga igual de morena que él debía medir unos 18 deliciosos y aceptables centímetros, Dante era más bien gordito, pero macizo, más chaparrito que los otros dos y su verga era más pequeña que la de Esteban pero más gruesa, y el que robó mi atención en definitiva fue George, él siempre fue de los chavos más altos en general, debía medir más de 1.90 m y cuando el exhibió su virilidad ante mi, me puse aún más cachonda, pues debía medir no menos de 20 exquisitos y gordos centímetros, sin embargo era en ese momento el más tímido de los 3, Dante y Esteban en cambio eran más sueltos por lo que no me sorprendió cuando de pronto Dante me toma por los hombros dándome un fuerte jalón…

    D- Vas maricona!!! Qué esperas para ponerte mamar?? jajaja…

    Me decía mientras metía su verga en mi boca, los demás solo comenzaron a reír mientras ellos mismos se masturbaban mirando cómo se la mamaba a su compañero, Esteban agarro mi mano derecha e hizo que le agarrara la verga para empezarlo a masturbar, al ver que George no se acercaba yo misma busque su vergota con mi otra mano para igual masturbarlo, era riquísimo lo que estábamos haciendo, en aquellos tiempos no había aún celulares con cámaras pero si los hubiese habido eso seguro lo tendría grabado para mí deleite personal. Dante me tenía bien agarrada de mi cabeza al mismo tiempo que marcaba su propio ritmo para cogerme por mi boca, yo sentía que me ahogaba, mientras con mis manos no dejaba de masturbar a Esteban y a George.

    E- Ya wey ahora voy yo quítate… No seas pinche avorazado…

    D- No mames… Espera wey, que esta mariconcita de verdad que si la mama delicioso… el Rulo no hablaba por hablar!!

    G- Ya wey!! Vamos nosotros, ya casi termina el receso!! Pinche envidioso!!

    Yo estaba súper cachonda, pero a la vez trataba de controlarme pues lo último que quería era suplicar para que me metieran la verga, entonces George empujó a Dante moviéndolo de donde estaba, Dante se volteó a dónde estaba el grandote George y le dijo que si quería pedos con él, esto lo aprovecho Esteban que rápidamente tomo el lugar de Dante, a mí ya no me importaba quien fuera pero yo quería una verga en mi boca así que comencé a mamársela a Esteban, era deliciosa, estaba llena de venas y muy dura, saque su verga un momento de mi boca, solo para decirles:

    P- Ya niños!! Tranquilos!! Si se pelean o siguen gritándose solo provocarán que se den cuenta que el baño no está desocupado y nos descubrirán… mejor relájense y tráiganme sus vergas para acá…

    Entonces me escupí saliva en mis dos manos para así seguir masturbando aquellas ricas virilidades que tenía ese día para mí. Esteban no dejaba de adularme, me decía:

    E- No mames que rico Pau! La mamas delicioso!! Sigue así mamita vamos! Métetela hasta el fondo… La mamás mucho mejor que mi nalga la Karina!!

    D- Eres toda una zorrita pinche Pau… ni creas que te vas a salvar de una cogida por los tres putita…

    Yo solo los miraba pues mi boca estaba muy ocupada mamando y mamando como para decir palabras…

    G- Ya voy yo no mamen, también quiero comprobar yo lo que dicen…

    E- Shhh! Cálmate wey! Si no te la mama ahorita ya te la mamara en otra ocasión…

    Esteban comenzó a cogerme cada vez más y más rápido la boca, cuando de pronto sentí un enorme chorro de semen dentro de mi boca que me llego hasta la garganta…

    E- Oh Dios!! Que rico Pau!! Vamos sigue mamando zorrita! Anda exprímeme bien la verga… ooh!!

    Esteban había eyaculado dentro de mi boca, su semen me supo delicioso, pues tenía ese saborcito agridulce que me encanta, en cuanto engullí el semen de Esteban, Dante volvió a apoderarse de mi cabeza y devolviendo una mirada retadora a George comenzó a follarme la boca nuevamente… pronto perdió interés en George y entonces me dijo:

    D- Vamos puta ahora exprímeme la verga a mi perrita…

    Yo como buena niña que soy no puse ningún pero, así que comencé a mamarle ese gordo pedazo de carne, le hacía garganta profunda. Yo me había olvidado por completo de George, quién con semblante molesto y triste solo se masturbaba mirando la cachonda escena frente a él, pues yo estaba concentrada propinándole una soberbia mamada a Dante, sin embargo me sentía mal por George pues además de todo era el que me había gustado más y no siquiera había podido probar su vergotota, además de que Dante no dejaba de molestarlo, de pronto escuchamos mucho revuelo afuera, por lo que mirando la hora nos dimos cuenta de que era el fin del receso, yo enseguida me saque la verga de Dante de mi boca, extendí mi mano para que George me ayudara a levantar y dije:

    P- Ya termino el receso ya vámonos…

    D- No mames Pau… espérate, ve como me tienes, has que me corra anda…

    P- Que no!! Ya me quiero ir, ya termino el receso…

    E- Ya ya!! No sean catarros con la señorita Pau… hizo lo que queríamos… ya vámonos…

    D- A si verdad wey, tu como si te deslechaste, por eso no la haces de a pedo…

    G- Si Pau dice que hasta aquí, es hasta aquí… además que tanto la hacen de pedo, siquiera a ustedes si se las mamo, no que yo me quede con las ganas, ya vámonos…

    No pude evitar sentirme un tanto culpable, pues en verdad parecía que había ignorado por completo a George, pero tampoco ya no había tiempo, así que me fui al lavamanos a enjuagarme la cara, pues la tenía llena de mi saliva por tanto mamar, una vez listos, primero salió Esteban del baño…

    E- Ya salgan… ahorita que no hay nadie!!

    Yo rápidamente me salí del baño y me dirigí disimuladamente al salón de clases, a los pocos minutos llegaron ellos 3, la clase ya había comenzado, en mi mente seguía recordando que a George no le había podido mamar la verga, George se sentaba algunos lugares detrás de mi, así que disimuladamente le pase un papelito sin que los otros dos se dieran cuenta, en el le escribí:

    Papelito: Lo siento papi, no me dio tiempo para atender a los 3, y créeme que me quedé con antojo de tu vergotota… pero, te propongo que hagamos equipo para lo de la exposición de Cálculo… solo tú y yo, entonces tendré la oportunidad de atenderte como rey solo a ti… te parece? Besitos.

    George me voltio a ver con una sonrisa de oreja a oreja, yo solo le guiñe el ojo…

    Días después nos reunimos él y yo en su casa para hacer esa tarea, pero eso ya se los contare en otro relato… Besitos a todos…

    No dudes en escribirme

    [email protected].

  • Mi segundo y último encuentro

    Mi segundo y último encuentro

    Solo habían pasado 2 semanas desde el primer encuentro, cada vez que lo pensaba moría de ansias por tocarla y sentir su delicada y caliente piel junto a la mía.  No fue hasta que entonces volvimos a quedar para este segundo encuentro. Duré varios días sin eyacular para ahorrarme esas ansias e ir con todos mis cartuchos. La noche anterior le mandé mensajes diciéndole que quería cogerla y darle toda mi leche, que me moría de ganas por chupársela y ya la tenía bien caliente, me dijo que me necesitaba en su cama a las 7 a.m. y sin perder tiempo estaba a esa hora exacta tocando su puerta apenas abre…

    Me da un buen halon y tira la puerta, rápido vamos a su cuarto y ahora tenía ella todo el control.

    Esta vez la devoré arrancando sus ropas, besándola mordía sus labios y chupaba su lengua mientras la volteo para que sienta mi guevo bien duro y con la izquierda tomo sus tetas y con la derecha pasaba mi dedo por su clítoris. La tiro sobre la cama y me como su culote dándole nalgadas, también ella excitada se voltea y me tira en su camita individual, pero de muy buena calidad porque en verdad que aguantó mucho…

    Yo tumbado en la cama, ella roza la cabeza de mi guevo en su clítoris empapado de aquel fruto jugoso y me decía cosas sucias, eso me ponía como toro mientras comienza a meter mi guevo en su cuca y pega un leve grito al sentir que entra ese huevo de 18 cm, pero con una mini manzana en la cabeza para describirlo mejor y en eso sujeto sus nalgas mientras ella se movía como perrita (dicho por ella misma) llené mi dedo de mi semen y fui metiendo mi dedo en su ano y eso la mató, se puso como loca y gritaba “ah que rico! No pares” y yo disfrutando aquellas expresiones hasta que sacó mi guevo lleno de leche y cuca y comenzó a mamarlo metiendo hasta la garganta, sentía lo caliente quemar mi glande hasta que me dijo “ahora quiero toda esa leche en mi boca”. Entonces la tomé por su cuello y le acabé bien adentro hasta que se le salía la leche pero aun así no dejo nadita.

    Nos vestimos y no me imaginé que fuera a ser el más triste adiós, ella debía irse del país porque su ciclo escolar había terminado…

  • Gimnasia sexual en Tailandia

    Gimnasia sexual en Tailandia

    Después de vender mi empresa, había estado de gira por el mundo, principalmente a donde me conducían los deseos sexuales. Ahora yo había llegado a Tailandia en la isla de Ko Samui. Los anuncios de viajes hablaban de «Tailandia de los placeres» y eso es lo que resultó ser. Sin embargo, yo no estaba interesado en las prostitutas tailandesas, sino en las preciosas mujeres turistas con muslos magníficos.

    Yo estaba parado en frente del tablón de anuncios del hotel, viendo los servicios turísticos que se ofrece. Todo hubo: espectáculos, shows de drag, tours, masajes, instalaciones deportivas. Entre los anuncios de los deportes, miré uno en inglés:

    «Genuina gimnasia sexual de Ko Samui

    Clase solo para parejas, los jueves a las 16:00 en Gran Turism Samui Hotel

    1000 baht / persona»

    Qué es, me preguntaba. Entonces, de repente, noté que una mujer estaba a mi lado mirando los mismos anuncios. La reconocí como finlandesa porque había estado en el mismo avión desde Helsinki que yo. Presté atención a su estatura, tenía más de 1,80, tal vez hasta 1,85 metros sin tacones altos, casi mi altura. Ella tenía unos 40 años, estaba vestida con un vestido sedoso de verano, que revelaba la figura del reloj de arena hermosa y esbelta, una mujer realmente sensual. Tenía grandes ojos azules, una boca grande y sensual y una impecable fila de dientes blancos que vi cuando se volvió hacia mí y sonrió, diciendo:

    – ¿Algo interesante?

    – Aquí hay todo. Los servicios deportivos pueden ser de interés.

    – Yo también estoy aquí como deportista.

    – ¿Tiene un deporte especial?

    – Estoy aquí jugando en un equipo de voleibol de playa, pero otros deportes puedan ser de interés, también.

    Me interesé, el voleibol de playa femenino era, en mi opinión, un deporte increíblemente sexy. Y también esa mujer. Decidí correr el riesgo y dije:

    – Lo único físico parece ser esa «gimnasia sexual». ¿Qué cree que es eso?

    – Pues eso. Por cierto, estaba leyendo una guía de viajes de Ko Samui en el avión, diciendo que la gimnasia sexual era de alguna manera una característica de esta isla, desde la década de 1960.

    Estuvimos en silencio por un momento, el tema estaba de alguna manera avergonzando, estábamos tímidos al respecto. Entonces la mujer me miró y dijo cuidadosamente:

    – Realmente sería interesante intentarlo.

    – ¿La gimnasia?

    – Sí. Solo hay un problema. Se dice que sólo para parejas, y no tengo una pareja, porque estoy aquí en un grupo de mujeres.

    ¿Podría ser esto una realidad?, pensé. Ya adiviné lo que ella iba a decir. Y entonces dijo:

    – ¿Podría ser mi compañero en esta gimnasia sexual? Así que solo por la gimnasia, no ser mi novio.

    Me preguntaba cómo podría tener una suerte tan increíble inmediatamente al comienzo de mis vacaciones. La combinación: esa mujer y la sexualidad, era tal que absolutamente quería ser parte de ese todo. Intenté no mostrar mi exceso de emoción y respondí:

    – Pues vale, ¿Por qué no? Así que no soy tu pareja, solo un compañero para gimnasia. Podemos registrarnos en la recepción del hotel. Por cierto, me llamo Antti. ¡Encantado!

    – Me llamo Terhi. ¡Encantada!

    El recepcionista era un hombre mayor que sonrió maliciosamente y nos miró al escuchar nuestro asunto.

    – Cuesta 1000 baht por persona. Reunión a las 16:00 en la piscina de este hotel. Su instructora estará allí. El código de vestimenta: Bikini para mujer, traje de baño para hombre. Y no pantalones cortos que se extiendan hasta la parte inferior de la pierna, sino el tipo Speedo.

    Nos vimos con Terhi en la piscina poco antes de las 4 por la tarde. La miré discretamente. Ella era tan impresionante en bikini como yo había imaginado, tan dulce. Tenía un cuerpo de una estrella de voleibol de playa, espléndido y muy sólido. Sin embargo, sus pechos eran más grandes que normalmente tenían las jugadoras de ese deporte. ¡Una verdadera mujer deportista! Afortunadamente, yo también estaba en buena forma física, no necesitaba avergonzarme.

    Nuestra instructora llegó. Tenía entre 45 y 50 años de edad, tailandesa, elegante y bien vestida con su vestido de seda. Uno podría imaginar fácilmente que la mujer supiera todo sobre el sexo, y no de leyendo libros…

    Nos mudamos al jardín del hotel, donde había una cabaña en una densa vegetación, o más bien un dosel sin paredes en absoluto. Fuera de la cabaña había un pequeño patio de losas de piedra donde unas personas podían hacer ejercicio. También hubo una ducha en el patio, podría ser necesario ya que la temperatura superaba los 30 grados. La cabaña tenía un solo mueble, una cama grande.

    – Comencemos con el ejercicio de gimnasia.

    La instructora se quitó el vestido y ella también tenía un bikini en interior. Su cuerpo era hermoso y pequeño, ella tenía un estilo tailandés, pero comparada con Terhi, una apariencia más modesta (pero casi todas las mujeres lo tendrían). Bajo su dirección, hicimos curvas, estiramientos, rotación pélvica y otros movimientos gimnásticos normales. Esto continuaba por mucho tiempo. Ya estaba empezando a preguntarme: Esto es esto, después de todo, no tiene nada de especial. Sin embargo, fue solo una preparación. Luego pasamos a la fase dos y la instructora explicó:

    – El coito entre una mujer y un hombre es una cosa maravillosa. Allí, ambos pueden sentir el mayor disfrute, casi acercándose al estado que aquí en este parte del mundo llamamos nirvana. Para lograr este estado de cosas, ambas partes deben pasar a una etapa de desarrollo que requiere trabajo y, sobre todo, capacitación. Ninguna otra actividad generalmente va sin entrenamiento, lo mismo ocurre con la vida sexual. El propósito de este curso es guiarles por ese camino, para darles una comprensión de los conceptos básicos para que puedan continuar practicando más tarde.

    Dicho esto, ella fue a la cama, se recostó sobre las manos y extendió sus muslos, diciendo:

    – Practicamos la castidad absoluta en los ejercicios de este curso. Esto significa que el bikini y el traje de baño nunca se quitan.

    A diferencia de esa proclamación de castidad, ella me instruyó sin rodeos en el primer ejercicio:

    – Antti, ven a la cama. Ven aquí entre mis muslos y jódeme.

    Hice mi trabajo a instancias. Algo así había estado esperando. Fui entre sus muslos, las caderas contra las caderas, y comencé a tener un coito. Por supuesto, nuestros genitales no se tocaban mientras fornicábamos, porque nosotros ambos estábamos en trajes de baño. Sin embargo, la capacitación fue lo más realista posible, dentro de los límites de la «castidad». Cuando los principios del entrenamiento se hizo claros, ella le dijo a Terhi que lo reemplazase y yo continuamente bombeando.

    – Durante el coito, el hombre siente las reacciones de la mujer y cambia el ritmo de la bombeando, desde el disfrute lento hasta los golpes fuertes. El hombre también puede rotar sus caderas y hacer empujes cortos y a veces largos. Antti, prueba estas opciones. A veces también puedes detener el movimiento por un momento y mantener el falo estacionario en el profundo de la vagina, luego continuar nuevamente. Un hombre siempre da prioridad a las necesidades de la mujer y se esfuerza por satisfacerla de la mejor manera posible. Ella disfruta y quiere más. Así es como va.

    Yo estaba haciendo movimientos de pelvis entre los magníficos muslos de Terhi, un lugar que inicialmente pensé que solo podía alcanzar en mis sueños. Mientras seguía este programa de ejercicios, sucedió lo inevitable: El duro dentro de mi traje de baño comenzó casi de inmediato, esa erección creció y creció. Cuando la instructora me dijo que dejara de practicar esta posición, me levanté y sostuve mis manos frente al traje de baño intentando de ocultar mi estado. La frente de mi bañador, sin embargo, se hinchó tanto que era imposible ocultarlo. La instructora suspiró con aire de júbilo y mostró ese bulto:

    – ¡Antti, tienes un falo erecto! ¡Muy bien, muy bien!

    – Lo siento, no lo quise… esto es inapropiado, pero no puedo hacer nada al respecto…

    – No hay nada de qué avergonzarse, por el contrario! Ten una erección grande y libre!

    Terhi sonrió y asintió, estuvo de acuerdo. Ambas mujeres aceptaron completamente mi condición como natural y relevante. Relajado y aliviado de mis inhibiciones, continué practicando y comencé a sentirme realmente bien. Terhi estaba feliz, riendo y liberada también, era divertida y agradable…

    A veces la instructora desempeñaba el papel del hombre, empujando con su cadera a Terhi, luego yo pasé a la posición de la instructora para continuar. Yo era un «hombre completo» todo el tiempo, estaba seguro de eso, mientras como mujer fue Terhi o la instructora.

    En una posición, no hube intercambiado con la instructora después del tiempo normal, pero mi «fornicación» con ella continuó y continuó, por alguna razón que ella quería. La razón para querer pronto se hizo evidente. En mi bañador, el falo hinchado y duro rozaba el clítoris de la instructora a través de sus pantalones de bikini, casi inmediatamente ella tenía un orgasmo fuerte en toda su pelvis. Luego ella se relajó, pero yo no tuve eyaculación. La mujer completamente relajada estaba acostada en un colchón y dijo sin aliento:

    – Perdón por esta falta de profesionalismo, esto a veces sucede, no se puede hacer nada al respecto. No importa, eso solo mostró que el ejercicio fue exitoso. Tomad un descanso, incluso una ducha. Descansaré por un momento, luego continuemos.

    Se necesitaba una ducha, Terhi y yo estábamos sudando después de ejercitarnos durante una hora y media a más de 30 grados. Maravillosa agua fría enjuagó nuestros cuerpos. Sin embargo, mantuvimos nuestros bikinis y bañadores según las instrucciones. Rocié agua dentro de mi traje de baño, lavando los genitales.

    Durante el descanso, la instructora me dijo en un susurro para evitar que Terhi escuchara:

    – Podría darte clases privadas, sin Terhi. No costaría nada.

    No respondí nada. Mis pensamientos y deseos, al menos por ahora, estaban completamente centrados en Terhi, sin pensar en nadie más. Quizás a veces, pero no ahora.

    La instructora continuó a decir:

    – Cuando joderéis, usad un preservativo.

    No sé si fue sabia, pero Terhi reveló:

    – No tenemos relaciones sexuales entre nosotros. Acordamos que en este curso estaríamos entrenando juntos, pero de lo contrario no somos una pareja.

    – Realmente sorprendente, pensé que tuvierais una relación. La mayoría de las personas aquí la tengan entre ellos o con los demás.

    Realmente esperaba que Terhi no haya querido decir lo que dijo. El ejercicio continuó por algún tiempo. En general, pasamos por unas 20 posiciones diferentes de relaciones sexuales. En cada uno de estas, la instructora presentó las técnicas correctas, incluidas las consideraciones ergonómicas. Se destacaron los pros y los contras de las posturas, así como las trayectorias correctas. Finalmente, llegó el momento de la evaluación final:

    – Terhi y Antti. He estado una instructora de gimnasia de cursos para más de diez años, y he encontrado una gran cantidad de diferentes parejas. Tengo que decir que definitivamente sois una pareja de las más sexy de todas. Incluso si no sois una «pareja», como dijo Terhi.

    – Terhi: Eres una mujer enormemente sexual, realmente puedes disfrutar del sexo. También puedes lograr que un hombre tenga un deseo sexual tan grande que no pueda pensar en otra cosa.

    – Antti: Eres un gran jodedor. Podrías darle a la mujer una satisfacción completa y profunda, mientras que, por supuesto, tú también disfrutarás inmensamente mientras lo haces.

    – Los dos: ¿Por qué demonios no estáis juntos? Vosotros podríais vivir una vida sexual verdaderamente maravillosa.

    Luego ella dijo lo que estábamos esperando durante mucho tiempo:

    – El curso ha terminado, fue un placer enseñarle. Tened una buena noche, la cabaña estará a vuestra disposición durante otra hora. ¡Disfrutad de hacer amor juntos!

    La gimnasia sexual en la isla de Ko Samui no significa nada si, después de haber terminado, la mujer y el hombre no tuvieran tan deseo mutuo que fueron llevados con un deseo ardiente a la satisfacción. Solo mirándonos a los ojos lo sabíamos. Bikinis y trajes de baño volaron a la esquina de la cabaña. Dos horas de gimnasia sexual eran un más que suficiente preludio erótico, no se necesitaba nada más. Terhi estaba empapado de excitación, mi falo estaba duro como una roca. Un gran deseo nos llevó a los dos, comenzó un gran polvo, esta vez no había una tela entre nosotros, nada… Entonces entendí la horrible verdad:

    – ¡No tenemos un condón!

    Terhi no podía preocuparse por esas cosas, pero dijo, con sus ojos cerrados, jodendo:

    – No te preocupes por eso… ¡vamos a follar gimnasiando!

    Casi de inmediato, su cuerpo fue agitado por un orgasmo poderoso. Yo tenía miedo de que el sonido de los disfrutes pudiera escucharse a través de los arbustos hasta la piscina del hotel.

    – ¡Quiero que siembres las semillas dentro de mí!

    Un placer enorme me llevó a los límites de la inconsciencia. Al final, ya no pude abstenerme, sino que irrumpí en la vagina de Terhi. Sentí que la eyaculación provenía de algún lugar profundo de la pelvis. Aproximadamente una cantidad de una taza de café y varios mil millones de espermatozoides se inyectó en el enorme poder al coño de Terhi, llenándola completamente.

    Con Terhi, nos acostamos juntos en la cama. Por primera vez, yo estaba prestando atención al hecho de que la vi completamente desnuda, era una mujer tan hermosa y dulce. Comenzamos a besarnos y acariciarnos, nunca antes habíamos tenido la oportunidad o el tiempo. La reacción familiar entre mis muslos se notó, Terhi susurró:

    – Quiero otra vez…

    Suavemente me introduje a dentro de ella, los deslizamientos fueron realmente buenos. La mezcla de moco sexual y de esperma fluyó de la abertura vaginal con cada empuje. Nuestras caderas se fusionaron en un ritmo lento y agradable. Esta relación fue amor verdadero, yo besaba constantemente sus dulces labios. Me sentí como fuera completamente unido con esta mujer, nos convertimos en una sola carne. Yo quería darla un tremendo placer, realmente se lo merecía, y lo consiguió. Finalmente me eyaculé dentro de ella por la segunda vez. Este acto sexual había durado unos veinte minutos. Terhi dijo:

    – Tenemos que salir de aquí, volvamos al hotel. ¿Pasarás la noche conmigo?

    – Por supuesto que sí.

    – Necesitamos pasar la piscina. Ahí están unas compañeras de nuestro equipo, van a vernos.

    – ¿Te molesta?

    – Bueno, no, soy una mujer libre, y me atreve presentarte. Estarán tan celosas.

    Nos pusimos nuestros bikinis y trajes de baño, salimos de la selva y pasamos con las manos en nuestras caderas las demás más allá de la piscina. Terhi saludó a sus compañeras del equipo. Sentí que los ojos curiosos nos seguían. Las mujeres se susurraron unas a otras acerca de esta pareja que salió de la selva. A veces me detenía a besarme con Terhi, luego continuábamos. Terhi me susurró:

    – Se siente dulce cuando el esperma corre por los muslos. Hay tanto de eso…

  • Pensando en Carolina

    Pensando en Carolina

    De vez en cuando se me viene a la mente mi ex Carolina, las veces que hacíamos el amor, como la pasábamos lindo en el sillón, estaba yo sentado venía ella y me abría el cierre y me la chupaba suavemente la verga le gustaba morderla suave cuando se empezaba a poner dura, ella disfrutaba chuparla cuando la tenía chica, súper rico la chupaba hasta el fondo y pasando su lengua…

    Cuando se me ponía dura ya la dejaba de chupar porque es grande. Varias veces me dejó así con la verga parada, se reía y se iba.

    Muchas veces también ahí en ese sillón le bajaba su calza o shorts y le empezaba a chupar su conchita que se le ponía re linda con besos nada más. Ella me sacaba rápido porque la hacía acabar con besos en su conchita.

    Ella se abría bien para que entre en ella. Disfrutaba todo ella.

    Siempre que me acuerdo todas esas veces que lo hicimos. Se me pone dura y recuerdo a ella chupándomela, hago de cuenta que ella me pide que no pare que ella quiere acabar más veces… Me encanta que se me pare así porque se me pone bien dura, pienso en ella que está con sus tangas corridas y me pide que empuje más y más.

    Más ganas me dan de acabar por ella. Se me pone roja de lo grande que está mi verga. Pienso en ella bien hinchadita su concha luego de hacerlo y acabo a chorros saliendo para todos lados y una buena cantidad de leche.

  • Apto físico

    Apto físico

    Me quedé dormido.

    Estamos en el año 2019, un comienzo de año muy caluroso con respecto a los anteriores según mí sensación. Cómo siempre me despertaba tarde, y con esas ganas de seguir durmiendo y no abandonar a mí novia o inseparable cama (Creo que muchos piensan así), cuestión que no sé cómo hacía pero me levantaba de esa cama: En dónde yo particularmente tenía una forma de despertar muy rara o es lo yo creo sino me lo dicen en los comentarios. Amanecía mí frazada en mis pies y todo mí cuerpo sudado con mí postura en forma de exorcista… Cómo si habría peleado o hecho algo allí, y la verdad que le voy a confesar que ya a esa edad: 19 años era muy mente sucia o pervertido.

    Sí! Cómo algunos estarán pensando: Amaneciste con la pija re dura? Pues si, es más la tengo siempre afuera y muy mojada. Sin necesidad de aburrirlos con mí “rara amanecida”, me miré la pija y la guarde dentro del nido para ir directamente al baño a despertar aún más mí cara muerta de sueño. Después de eso me desnudaba e iba directo a la ducha dónde regulaba esa llave del agua a caliente: Pensando a la vez que después de la universidad debía ir al hospital a por fin tener ese “bendito apto físico” que por si no lo dije: Andaba tarde o llegaba tarde para la uni (Algo normal en mí y en muchos).

    Me vestía con lo primero que tenía o miraba y me iba directo a tomarme el bondi: Colectivo. Estando Allí siempre me iba al fondo para no tener que moverme para que gente que suba o quiera ir al fondo me joda con pisarme o empujarme.

    El colectivo lleno de corazones.

    Estando al fondo de todo espere que alguno de los que estaban sentados se bajara para sentarme y poder escuchar música leyendo tweets. Un hombre de 1.90 m aproximadamente bajaba enojado aparentemente y yo atento me senté y con una sonrisa me acomode para sacar mis audífonos en el camino de más de 30 minutos. A mí derecha estaba sentada una mujer de 43 años según mis cálculos jajaja (Me río porque por lo general acierto en la edad) muy pero muy ardiente: Tenía una figura con curvas que definían muy bien su cuerpo y una tez bronceada que cualquiera que la viera diría que es una diosa, con decirte que no tenía sostén porque se enmarcaba muy bien sus pezones en su remera, como sabrán soy extremadamente tímido y yo ágilmente la miraba sin que se diese cuenta y babeaba por dentro con deseo de mirarla solamente desde lejos.

    Tenía puesto una gafas negras y puestos unos audífonos blancos, parecía estar dormida sin embargo me mantenía alerta por si notaba que la observa pero con el tiempo confirmaba mí sospechosa y en una de las frenadas del conductor ella choca conmigo y su cabeza se clava en mí hombro derecho, teniendo tremendo escote echo la mirada dentro de allí y veo el paraíso: Dos montes sudados con sus puntas hinchadas pidiendo lengua, intento quedarme lo más quiero posible pero el conductor sigue y sigue aplicando frenos boludos, en unas de esas frenadas la mano de ella termina en mí pierna muy cerca de bulto: La pija. Yo estando muy nervioso y acalorado sólo pido a dios que la mina: mujer. No me cagué a trompadas o golpes.

    Estando muy cerca de mí destino intento moverla pero justo hay una frenada mortal que provoca que sus tetas toquen mí pecho y ella inconscientemente con su mano que estaba en mí pierna toque mí bulto. Despertó y me pidió disculpas. Yo sintiendo como bajaba de mi sien una gota de sudor de nervios ante la diosa. Subían un grupo de chicas con una profesora al bondi: 13 chicas de las cuales vieron al fondo, y algunas se sentaron y otras quedaron paradas. El colectivo estaba semi poco lleno en ese momento, tenía mis últimas 3 paradas para llegar. Estas chicas tenían una pollera o falda muy cortita, que podía ver sus nalgas con las tangas, al parecer eran muy sociables porque hablaban sin parar y me miraban mucho a mí. La de mí izquierda me miró de abajo arriba y se movió más a mí, tipo movía su cola hasta mí pierna derecha con mí sensación de querer algo, de repente unas cuentas me miran a la vez y mueven la cola. Y yo tipo: Que mierda… Estoy soñando? Qué onda con esas minas. Una deja caer su campera que llevaba en manos y posiciona su culo frente a mí cara, mostrándome todas sus nalgas y tanga. La diosa al parecer tenía ángeles que me miró y me dijo: “Tranquilo, sólo son mujeres. Lo siento por quedarme dormida en tu hombro”.

    La de mí izquierda me empezó a como a poner nervioso aún más porque metía su mano debajo de la falda de la de su adelante: Y yo siendo hombre me excitaba fuertemente.

    Por suerte llegué a mí parada y bajé de esa tentación con dirección a la sufrible universidad.

    Jugamos otra vez?

    Muy aburrido y agotado de sólo estudiar soportando esta obligación de todos los días me fui directo al hospital, dónde es el segundo lugar que más me incómoda y aburre de todos los lugares. Tomé un taxi y le pedí que fuera lo más rápido posible al hospital, sí! Llegaba tarde como siempre: Me había quedado hablando con Samuel en la salida sobre su exnovia que le pedía salir este finde semana a Royal, boliche dónde yo hasta ese momento no conocía ningún boliche.

    Llegando al divino hospital tuve que hacer una interminable fila o espera para que me llamara la doctora. Por dormirme en la sala de espera escucho del parlante mi nombre diciendo mi consultorio para mi atención.

    Yo muy reanimado me levanto y tocó la puerta: “Pasá Tomy”. Me siento y como todos los años le pido un certificado médico, ella mirando su monitor observa mí historia clínica y repite mis datos de allí: “Tenés 19 años no?”.

    Se levanta y me pide que me saque la remera (camiseta o playera) y el jean. Se acerca a mí y me mide la estatura y la temperatura corporal. Teniendo mí bóxer favorito color azul me pregunta si soy tímido: Como ustedes ya lo saben desde el principio… sí! Demasiado. Ella me explica que debe revisar mis partes íntimas para ver su estado, y yo empezando a tener mis nervios me pienso a poner incómodo.

    Colocándose los guantes de látex y mirándome me pide que me acueste en la camilla e intente relajarme que será rápido, yo por lo contrario no hago eso y me empiezo a excitar: Teniendo mucho calor y sintiendo como la sangre llena endurece mi pija poco a poco, ella bajándome el bóxer ver mi pija sin nada vello corporal, depilado. Siempre, siempre, depilado porque me incomoda el pelo. Teniéndola al 50% de dura la pija ella me pregunta si estaba excitado y obviamente lo estaba pero le digo que no.

    La doctora empieza a tomarlo con su mano y me empieza a tirar características de mi pija que ni yo me puse a pensar en eso. La mira mucho y la mide con una cinta, el grosor y tamaño, yo avergonzado de todo eso me tranquilizo y la observo a ella: petisa de 1.55 m, rubia y tez blanca, muy culona y pocas tetas. En mi mente viéndola desnuda y encima de mí…

    Mientras tanto volvió aún más fuerte mi erección y ella sorprendiéndose de mi aumento de tamaño. Sin querer la doctora se sienta encima de mí y escupe a la pija y con sus manos juega con ella provocando que se ponga muy colorada mí punta.

    Yo sin decir nada y muy obediente me quedo en blanco e inconscientemente le pongo las manos en la cintura, gira la cabeza y con una sonrisa y lengua afuera se baja de mí y se desnuda de a poco. Yo con una pija de 16 cm muy dura y con un grosor de 6 cm de circunferencia (para ella una pija gruesa) me quedo echado y sin decir nada y solamente observándola atentamente.

    Con sus pequeñas tetas y con un culo muy grande, dos cabezas mías se acerca a mí y me castiga tomándome del pelo hacia su concha, yo muy excitado y sediento comienzo a comer y comer intensamente de esos pliegues de jamón muy rosados que estaban empapados de jugos vaginales. Por su parte ella salvajemente se traga duramente mi pija que estaba hinchada de excitación, sometiendo su boca a una pija gruesa y feliz de indagar su garganta profunda.

    Depilada y con un culo indomable, me acuerdo de aquel hentai dónde el chico la nalgueaba fuertemente y le pasaba su lengua por su ano inquieto. Sin pensarlo mucho hundo mí cara en ese paraíso la nalgueo y ella agitando fuertemente con sus manos a una pija que buscaba ahora jugar con su culo imponente. Bajándose de mí me pide que esto será sólo entre los dos, poniéndose en cuatro ella yo lubrico aún más su concha y apuntando bien le meto toda la punta en esa hamburguesa jugosa, donde el jamón se ve delicioso y muy delgadito.

    Ella gimiendo la castigo nalgueándola y tirándole del pelo, cambiando de posición Invertimos lugares y ella cabalga en mí tirando toda su nalgas en mí pija besándonos románticamente y yo dándole por la concha duro que impedía que dejara de gemir. De pronto tocan la puerta y automáticamente nos quedamos callados y nos levantamos rápidamente.

    Era la enfermera Selena, entra y ve a la doctora desnuda y a mí con la pija dura aún, sin decir nada entra y cierra la puerta. La doctora me pide que me vaya a la camilla y se queda conversando con la enfermera quien no me deja de mirar y se acerca a mí y se empieza a comer mi pija, yo sin entender nada solo me dejó llevar y la doctora me mira y se sienta en mi cara, ahogándome con su concha: Queriendo probar su culo, le meto los dedos en el ano y empiezo a lubricarlo, la enfermera rápidamente se introduce la pija en su concha y me castiga fuertemente que por poco me corro dentro de ella, pensando si era un sueño o era una realidad verdadera, la doctora me pide ahora por el culo y yo dejando de pensar en esa duda disfruto el momento: escupo al ano y la pija ejerzo presión a ese culo muy grande, me cuesta mucho que tarde 5 minutos en abrirlo que por suerte se abre y no paro de jugar con esa cola que hasta que me corro dentro de ella y ella dentro de la boca de la enfermera, pasados la hora la doctora se pone algo mal y me dice que no tuve que haberme corrido que recién empezábamos, y yo tipo: Perdón, tenías tremendo culo, no podía más, quisiera romperte otra vez pero son dos.

    La enfermera se queda con las ganas y le pasa el papel a la doctora y escribe mi certificado mientras que Selena me sigue chupando la pija. Vistiendo después no dejo de mírala y aún con ganas de jugar le digo: “Jugamos otra vez?” A lo que ella me dice: “Allí tenés mí número, estamos en contacto. Besos Tomy”.

    Espero que les haya gustado mí primer relato, muy contento de poder compartirles un poco de mi experiencia con ustedes y de poder tener más experiencias. Espero sus comentarios, buscando a esa mujer que busque amistad sexual. Me gustan las mayores.

    Contacto:

    Twitter: TomyRodrigoX_

    Email: [email protected].

  • ¡Prostituida!

    ¡Prostituida!

    “Muévete, muévete putita!”. El albañil gordo que me estaba cogiendo aumentó el ritmo y apretó mis nalgas con fuerza penetrándome intensamente sacándole provecho a los $200 miserables pesos que me había pagado mientras yo volteaba la cara hacia otro lado y trataba de pensar en otra cosa para no oler la mezcla de sudor, polvo y sexo que reinaba en ese lugar de ínfima categoría. Había ido hasta ahí buscando a una mujer y me habían convertido en una de ellas en lugar de convencerla de dejar eso, en eso pensaba mientras alcanzaba a oír a las demás prostitutas repetir incansablemente a sus clientes detrás de la tela que separaba los catres en batería del bodegón: “ándale, apúrate a venirte!!”. Sentía su aliento respirarme junto al cuello y empecé a moverme salvajemente encontrando su verga con mis caderas para motivarlo a venirse

    A continuación el relato de cómo acabé un día como perrita de la Merced CDMX:

    Me encontraba un sábado en la mañana dando de comer a mi bebé en el desayunador de la casa en la cocina junto a Clarita, la señora que viene tres veces a la semana a hacer el aseo en la casa, estaba en una esquina de la cocina hablando por teléfono y se notaba muy afligida…

    «Ya te dije que te salgas de eso y regreses al pueblo, eso no te va a dejar nada bueno…»

    Y así continuó un rato hasta que colgó, se veía devastada…

    He de decirles que tengo «corazón de pollo» así que no pude evitar preguntarle qué pasaba mientras terminaba de alimentar a mi hijo y ella entre sollozos me contó que su hija, la más joven, se había metido de prostituta en una de las zonas más peligrosas o populares de la ciudad: la Merced

    Ella había estado tratando de convencer a su hija de que se saliera de eso, pero podía darse cuenta que estaba muy involucrada en eso porque le dejaba buen dinero y para no tener preparación se defendía muy bien.

    Después de contarme todo, decidí ayudarla y le dije:

    -dime dónde encontrarla e iré a buscarla para convencerla de que se salga de eso!

    Me dio la dirección y decidí ir ese mismo día, terminé de alimentar a mi bebé y subí a cambiarme y me iba a vestir cuando sonó el teléfono, era Tony, quería ir a una reunión conmigo de pareja y quedamos de que pasaría por él en la noche…

    Mmmm… me quedé pensando, ya le había dicho a Clarita que iría a buscar a su hija, pero eso de la reunión me ponía en entredicho, no sabía cuánto tiempo me iba a llevar encontrar y hablar con su hija, decidí irme arreglada de una vez para ahorrar tiempo de regreso, no quería llegar tarde a mi cita con mi macho Tony.

    Minifalda negra con vuelo a medio muslo, blusa gris y zapatillas altas negras completaba mi atuendo, seguro le iba a gustar verme así a Tony.

    Salí rumbo a la Merced sin pensar que por la manera en que iba vestida iba a llamar mucho la atención por esos rumbos…

    Llegué en medio de un mundo de gente y al fin encontré un estacionamiento, dejé mi coche y empecé a buscar la dirección entre un laberinto de calles y callejones llenos de gente…

    Después de andar preguntando y caminando un rato, al fin di con la dirección… La mirada de aquellos a los que le preguntaba por la dirección era de sorpresa y curiosidad, en mi inocencia, no me daba cuenta que ese lugar era conocido por las putitas que ahí trabajaban, uno de ellos me preguntó si era mi primer día y así me di cuenta de que pensaban una a «trabajar» en ese lugar…

    Sorprendida y envalentonada por esa idea llegué al callejón que estaba repleto de hombres de todas las edades y tipos cuyo único rasgo en común era que andaban calientes buscando una prostituta con quien desfogarse, y al irme acercando varios de ellos voltearon a verme emocionados de ver a la «nueva»…

    Me acerqué ignorando las miradas de lujuria que me dedicaban recorriendo mis piernas y me puse a la altura de ellos cuando la mirada en las chicas que caminaban incesantemente en círculo recorriendo la fila de hombres ofreciéndose a dejarse coger por alguno de ellos…

    El espectáculo era de verdad alucinante! Ellas eran en su mayoría jóvenes, con cuerpos atractivos: tetonas, nalgonas, piernudas, había de todo tipo de mujeres ahí… Nunca había imaginado cómo era este mundo y admito tenía algo de excitante la manera en que ellas caminaban con esas minifaldas pequeñas y sus blusas de colores brillantes.

    -vas?, vas? -Decían continuamente acariciando un brazo del macho en turno, algunas se atrevían a acariciar el pene sobre el pantalón de los posibles clientes.

    Estaba concentrada tratando de ubicar a Gloria, la hija de Clarita y se me ocurrió preguntarle a una morena que pasaba en ese momento frente a mi buscando cliente…

    De inmediato se detuvo recorriendo mi cuerpo con su mirada y me preguntó:

    -es tu primer día?, vienes de parte de ella?

    Su cara era amigable al preguntarme eso y me dijo:

    -está ocupada, no tarda, ven pásate, te llevo con la encargada…

    -No, pero, yo en realidad… -balbuceé mientras caminaba junto a ella y veía como varios de los hombres ahí reunidos se movían inquietos tratando de llamar mi atención esperando a que saliera de nuevo para llevarme adentro con ellos… a coger.

    Desafortunadamente para mí pasó lo que menos esperaba en esa ocasión: empecé a excitarme al saberme deseada, siempre había tenido la fantasía de ser prostituta por un día, pero mi idea era y en otro lado, tenía en mente ir a Sullivan, dónde se reúnen otro tipo de putas para gente de diferente nivel económico, pero esto era definitivamente nuevo para mí.

    Entramos y vi que esto era una vecindad en otra época y estaba acondicionada para ser un prostíbulo muy humilde para recibir a los clientes que deberían ser en su mayoría: albañiles, cargadores, etc., gente de bajos ingresos…

    Me di cuenta como en cada habitación había 4 catres divididos por una sábana colgada para optimizar espacio y las putitas no se desnudaban, solo se acostaban subiéndose la falda y quitándose el calzón recibían a sus clientes que se movían y se venían relativamente rápido…

    Llegamos al fondo del lugar y la morena me presentó con la encargada que era una señora de unos 60 años con un aire maternal que inmediatamente al verme sonrió y me dijo:

    -Es tu primera vez? Me dicen vienes de parte de Gloria, la queremos mucho también, es relativamente nueva y por lo mismo muy popular y muy trabajadora -riendo me dijo:- bueno, estas son las condiciones:

    Descansa un día a la semana si quieres, puedes venir a diario si lo prefieres, hay una revisión de la Secretaría de Salud a la semana y el horario es a partir de las 10 am hasta 1 am, tienes media hora para comer y cenar, las muchachas te dirán dónde puedes hacerlo, cobras $200 por relación, $50 son para mi y pagas $200 al día para la casa, si te piden anal son $100 más si quieres.

    Mis ojos estaban redondos como plato escuchando las indicaciones y solo atiné a decir:

    -Puedo hablar con Gloria antes de empezar?

    La doña me señaló a una muchachita que salía de una de las habitaciones y me dijo:

    -ahí va, no se tarden porque el tiempo es valioso en este negocio

    Revisé mi reloj y vi que eran 12,30 pm, caminé rápidamente a dónde estaba Gloria y la saludé mientras ella me veía algo extrañada

    -Te conozco? -Me preguntó curiosa…

    -Tu mamá trabaja en mi casa –respondí- Me pidió que viniera a hablar contigo para que recapacites.

    -Jajajaja… -rio ella- pero si mírate, ya estás tú misma a punto de entrarle! Mira, dije a mamá que no se apure, estoy contenta y gano bien, en cuanto junte suficiente para mi negocio me salgo… Es más, hagamos una cosa: Quédate un día, si al final no te parece buen negocio me regreso contigo! Que dices?

    Volteando a ver a mi alrededor dije:

    -Este no sé si deba… Yo solo venía a decirte…

    -Vestida así? -Me interrumpió ella- pero si vienes vestida para la acción ya! -Dijo riendo y mirándome fijamente me dijo:- Anda vamos a salir, al ser la nueva te será muy rápido ocuparte, solo camina frente a ellos ofreciéndote y diles que si van… Ellos harán el resto…

    Mi calentura me gano y le dije:

    – ok, vamos pues!

    Caminé con ella delante de mí y al llegar a la puerta se detuvo y me dijo:

    -pásate!

    Mi vida pasó frente a mi en un segundo, había estado en orgías, pero esto si era demasiado.

    Tomando una gran bocanada de aire en los pulmones salí y caminé hacia mi derecha formándome entre las chicas y pude darme cuenta que varios hombres sintieron felices de verme ahí…

    Caminé moviendo las caderas ofreciéndome a los hombres allí reunidos… Si me viera mi esposo!!

    Escogí un hombre joven que me veía con lujuria y me paré frente a él ofreciéndome y al decirle vas? le pasé el dorso de la mano en su verga… Inmediatamente se acercó más y me preguntó poniendo su mano en mi cadera:

    -Cuánto?

    -Son doscientos más setenta y cinco de la habitación…

    Pasándome su brazo en la espalda, me tomó de la cintura y dijo:

    -ok, vamos

    Caminamos rumbo a la entrada sabedora de que varios hombres se quedaron frustrados de ver qué me ocupaba con el primer hombre que me abordaba.

    Entramos y le pedí para la habitación, me puso y caminé a dárselo a la doña y recibiéndolo me dijo:

    -que te vaya bien hija, suerte.

    Volteé a ver al hombre y se veía muy contento de estar ahí entramos a una habitación y escogí un catre mientras corría la sábana y le decía:

    -me pagas?

    Me dio un billete y guardándolo en mi bolso me senté y me di cuenta que ya se había bajado los pantalones…

    Tenía la verga bien erecta y suspirando caliente al verla me agaché a quitarme la tanga, la puse con cuidado a un lado y tomé un preservativo que estaba junto al catre en un buró…

    Le hice señas de que se acercara para ponerlo en su pene y antes de hacerlo no resistí y le di una mamada profunda, él sorprendido me tomo de la cabeza y gimió excitado… “mmm”.

    Viéndolo a los ojos le dije:

    -eres mi primer macho, por eso tú premio!

    Le puse el condón y me acosté en el catre abriéndole las piernas para recibirlo…

    -Ven! Métela ya!

    Se abalanzó rápidamente metiéndome la verga de un solo golpe… ufff, gemí caliente, empecé a mover mis caderas para acompañar sus movimientos, se estaba moviendo muy rico cuando una mano abrió la sábana solo en la altura de mi cara y encontré a la morena tetona que me había llevado con la doña al principio y acariciándome el rostro me dijo:

    -que rápido te ocupaste, suerte mujer, tienes donde quedarte? si quieres te puedes quedar en casa, ya luego hablamos de cómo compartiremos gastos.

    Mientras ella decía esto, mi cliente seguía moviéndose intensamente dentro de mi raja y antes de que pudiera responder sentí su orgasmo y rápidamente se levantó y subiéndose los pantalones me dijo que regresaría la semana entrante por otro palo conmigo…

    Salió y la morena entró rápidamente viéndome todavía acostada con la raja abierta.

    -Qué guapa eres -dijo sin dejar de admirar mis piernas y vagina velluda- yo te voy a cuidar corazón -sentándose junto a mi dijo mientras me acariciaba las piernas y la raja velluda:- vente a vivir conmigo y nada te va a faltar.

    Rápidamente se sacó las tetas y las tomó entre sus manos ofreciéndomelas…

    -Te gustan? Las puedes tener todas las noches conmigo -acercándose a mi cara ofreciéndome un pezón…

    Sorprendida de mi reacción yo misma, me acerqué a acariciarle la teta y me lleve su pezón a la boca.

    Estaba haciéndome su perrita!

    Satisfecha de haberme convencido de ser suya, me ayudó a ponerme la tanga de nuevo y salimos rumbo a la entrada de nuevo a ofrecernos de nuevo…

    Así pasé el día, entrando y saliendo con clientes, la verdad, si era muy excitante salir a ofrecerme y poder escoger al macho en turno, decidí dejarlos ser ellos los que me escogieran al final, me ocupe 14 veces más ese día, eran $2.250.00 pesos por una jornada, vaya que tenía razón Gloria, además era divertido, todas las relaciones eran con condón así que estábamos protegidas de enfermedades.

    Cerca de las 7.00 PM decidí despedirme, hablé con las morena tetona dándole mi teléfono y le dije a Gloria que hablaría con Clarita para explicarle que lo haría solo mientras juntaba dinero para su negocio, regresé a mi auto y salí de ahí rápidamente rumbo a casa a bañarme y cambiarme, para ir a la reunión con Tony, vaya que tenía una buena historia que contar acerca de este día.

  • Mi esposa de fiesta

    Mi esposa de fiesta

    Todo comenzó una noche en que mi esposa y su prima decidieron salir juntas de marcha, cosa que no me parecía muy bien, no porque desconfiara de mi esposa si no porque su prima era divorciada y se había convertido en una auténtica puta y he de decir en mi defensa que eso unido a que mi esposa es un auténtico bombón me tenían un poco cabreado.

    Mi esposa es una mujer de pelo rubio y ojos azules claros, lindísima, y lo mejor de todo son sus enormes tetas capaces de asombrar a cualquiera, firmes y duras a pesar de sus 30 años, todo esto acompañado de un culo exuberante y duro con unos muslos y piernas firmes que cuando luce tacones aparenta ser más alta de sus 1,60 cm de altura.

    El caso es que investigando un poco su móvil descubrí que tenían pensado ir a una disco d salsa que acababan de estrenar, de la que yo no conocía nada y poco después de que ellas salieran de marcha yo me di una vuelta por dicho local, era un lugar un poco oscuro con dos plantas. En la primera estaba la pista y dos barras en un lado, con un escenario al otro, donde estaban los altavoces había una cantidad de tías salidas dejándose sobar por cualquiera en la pista.

    En la planta de arriba había unos sillones/cama con unas mesitas iluminadas por una luz tenue que eran la única iluminación de la planta dejando todo casi oscuro, en los sillones del fondo ya había algunas parejas dándose el lote incluso en la esquina se podía adivinar una chica de rodillas ante un hombre haciéndole una brutal mamada y enseguida me di cuenta d que aquel local era bastante liberal, una vez arriba me senté en un silloncito detrás de una columna en la que se divisaba toda la pista y el escenario y tras unas 2 horas de estar allí sentado y unas 4 copas mi esposa y la zorra de su prima no se les veía por ningún lado y me sentí ridículo por estar allí esperando ver algo que quizás nunca sucedería, así que decidí marcharme.

    Cuando bajaba las escaleras las vi entrar por la puerta y de nuevo retome mi posición. Venían ya con unas copas de más mi esposa vestía una linda minifalda azul y un top de tirantes que enseñaba casi la totalidad de sus enormes tetas ya que no llevaba sostén, su prima con un vestido corto enseñando también sus atributos. Tras tomar otra copa salieron a la pista a bailar la música era de reggaetón y entre las copas y los bamboleos estaban dando un auténtico espectáculo, mi esposa tenía la falda un poco subida y se le veían la parte baja del culo y las tetazas, ni que decir tiene que no sé ni cómo se las sujetaba dentro del top parecía que en cada salto que daba se le salían, con este panorama no tardaron en acercarse todos los tíos de la pista y empezar a sobar el culo y las tetas de mi esposa mientras ella, para mi sorpresa, se movía con más fuerza si cabe dejándose tocar y manosear por todo aquel que lo quisiera.

    A estas alturas yo tenía un ataque de cuernos ya considerable he impulsivamente quise bajar a detenerla e increparle por su actitud, pero decidí no intervenir y ver hasta dónde estaba dispuesta a llegar, pensé que solo era un baile, súbdito de tono, pero solo eso. Un baile.

    Me di cuenta como la prima ponía cara de alegría al ver unos tipos que se le acercaban. Eran cuatro chicos: uno latino, otro blanco y dos chicos negros uno de ellos gigantesco con unos brazos enormes, todos saludaron a la prima y después se presentaron a mi esposa todos dándose un restregón de tetas y cogiéndola por la cintura incluso pude ver como el negrazo le cogía el culo con total descaro cosa que mi esposa pareció no disgustarla.

    Una vez todos en la pista el negrazo y el latino bailaban con mi esposa o más bien la sobaban y restregaban sus rabos contra su culo y su chochito, mi mujer bailaba como una loca con las piernas abiertas y la minifalda ya a la altura de la cintura, dejando su precioso tanguita blanco al descubierto. El negrazo estaba detrás metiéndole el tanga con el rabo en la rajita del voluptuoso pero duro culo de mi mujer, con una mano le sujetaba un cachete del culo y la otra la tenía metida dentro del top sobándole una de sus lindas tetazas mientras le decía todo tipo de obscenidades al oído, las cuales parecían gustarle bastante a mi mujer ya que lo miraba hacia atrás con una cara de puta digna de la más zorra del planeta.

    Mientras el chico latino tenía ya una mano metida en su tanga y por los movimientos y la cara de salido que ponía ya debía de tener un par de dedos dentro de su chochete, mientras le besaba el cuello con la otra mano le apretaba con fuerza las tetas por encima del top. Su prima hacía lo propio con los otros dos chicos y tras unos minutos los vi marcharse a los baños a terminar lo que habían empezado en la pista.

    Cuando volví la mirada a donde estaba mi esposa sola con sus dos nuevos amigos pude ver como el chico latino le metía la lengua hasta la garganta moviendo la mano que tenía en el coño con fuerza, el negrazo le apretaba las tetas con sus dos manos por fuera del top mientras apretaba su ya duro rabo contra el culo de mi mujer la cual estaba teniendo su primer orgasmo de la noche, por los gemidos y la cara que ponía.

    Yo no me lo podía creer siendo casi follada en medio la pista, no sabía la gran puta que tenía en casa. Los chicos se miraron como si ya tuviesen listo el pastel, entonces el negro la cogió y la llevo hasta la zona del escenario ,detrás de los altavoces, un poco a escondidas de la gente los dos chicos agacharon a mi esposa por lo que desde donde yo estaba podía ver casi la totalidad de su culo, era humillante ver a mi esposa siendo sobada y sometida por dos desconocidos en medio de una discoteca ,el negro saco primero su rabo era enorme de unos 25 cm y con un grosor considerable mi esposa al verlo puso cara de sorprendida y quedo boquiabierta a lo que el negro aprovecho para meterle casi todo el rabo posible en la boca el hijoputa casi la ahoga, mientras se reía al ver los ojos de mi mujer casi fuera de sus orbitas ante la polla que se estaba tragando, él latino saco su polla era un poco más pequeña pero muy gorda y le golpeo varias veces con ella en la cara a mi esposa como pidiendo su turno a lo que ella respondió sacándose ese enorme pollon de la boca y mamando la del otro chico.

    Yo estaba alucinando al ver lo puta y cerda que era mi esposa y lo peor de todo es que a mi apenas me la chupaba y hay estaba, humillada con el culo al aire y comiéndose dos enormes rabos con un vicio sobrenatural en medio de una discoteca, ante la mirada de asombro de alguna de las personas que allí había, no tardó en llegar un tipo fuerte que parecía de seguridad y le dijo algo al negro señalando la planta de arriba, mi esposa y sus amantes se medio vistieron y subieron a la planta de arriba mi esposa subía arreglándose el vestido con una teta medio fuera y los dos cabrones tocaban su culo por detrás mientras se reían.

    Una vez arriba los tres pasaron sin verme por mi lado porque mi esposa estaba demasiado entretenida con las guarradas que le estaban diciendo, cuando estaban a mí altura pude escuchar a mi esposa reírse mientras el negro le decía:

    -¡Esta noche vas a saber lo que es de verdad terminar bien follada!

    -Siii vas a sentir dos pollas a la vez dentro de ti preciosa –dijo el chico latino y los tres se marcharon dando carcajadas.

    A escuchar eso me asuste un poco por lo que le pudieran hacer a mi esposa y tras un momento de reflexión pensé que por qué coño preocuparse por una zorra infiel, ojala la reventaran a pollazos, pensé en un momento de ira dejándome excitar un poco. Me pude dar cuenta que la mayoría de los sillones estaba ya ocupados ya por gente practicando todo tipo de sexo, había una pareja follando encima de un sillón ,una chica con tres tíos en otra mesa en que dos tipos se follaban a una mujer a la vez que otro que parecía ser su esposo los miraba. Los tres se sentaron en la segunda fila de sillones a unos 10 metros de mí, los veía perfectamente desde mi posición pero debido a la penumbra ella no me veía a mí.

    Los chicos se sentaron a los lados dejando a ella despatarrada en medio, la falda se la subió hasta la cintura y mientras el latino le seguía sobando el coño y metiéndole la lengua hasta la garganta el negro le bajo los tirantes del top dejando sus enormes tetazas al descubierto y tras apretárselas y chupárselas con fuerza, el negro saco su enorme polla cogiendo a mi esposa del cuello y acercando su cara para que se la chupase, mi esposa no tardo en abalanzarse con las dos manos sobre ella y propinarle una mamada espectacular mientras masturbaba ese enorme fallo.

    Ella estaba acostada de lado sobre la cintura del negro mamando y masturbando su polla con desenfreno mientras el culo se lo ofrecía al latino que aprovecho para comerle el coño y el culo, apartándole el tanguita a un lado metía casi la totalidad de los dedos de una mano en el coño mientras chupaba y metía uno en el ano propinándole así el segundo orgasmo de la noche, se retorcía de placer e intentaba meterse el rabo del negro en la boca sacándolo solo para emitir unos gemidos espeluznantes, su chocho desprendía una cantidad asombrosa de líquido vaginal así que el chico latino se bajó el calzón y colocándose por detrás de ella metió la polla de un duro golpe dando un gemido que se pudo escuchar en toda la planta, las embestidas eran brutales tanto que no podía aguantar la polla en la boca así que la metió entre sus enormes tetas enloqueciendo al negro que la agarraba de la cabeza intentando que mi esposa siguiera chupando y no tardo en bajar la cabeza y seguir chupando mientras pajeaba al negro con las tetazas, tras unos minutos en esa situación el negro forzó la cabeza de mi mujer contra su polla y tenso su cuerpo propinándole una abundante corrida dentro de la boca de mi mujer, ella se tragó todo lo que pudo e intentaba sacarse tan monstruoso rabo de la boca en vano ya que no dejaba que se la sacara hasta vaciar por completo sus pelotas, mi esposa se estaba ahogando con la leche saliéndose por los laterales de la boca.

    Por fin una vez ordeñado el tío levanto la cabeza y respiro, el latino la seguía destrozando con sus pollazos y ella ahora con las dos piernas abiertas y sentándose sobre la polla del chico tenía la boca llena de leche del negro y le chorreaba hasta las tetazas que no paraban de dar saltos ante tan brutales embestidas.

    Mi situación era para mí inesperada, me asombro el hecho de estar excitado ante la imagen que tenía ante mi, aun sintiendo celos al ver lo exageradamente puta y guarra que era mi esposa. Quizá el hecho de sus anteriores infidelidades quitara tensión a tal situación pero nunca pensé que fuese a follarse a dos tíos a la vez y menos ante las muchas miradas que se dirigían hacia ellos.

    Tras unos cinco minutos dando literalmente saltos sobre la polla del chico, la cogió del pelo y con la cabeza hacia atrás empezó una serie más rápida de penetraciones mi esposa comenzó de nuevo a retorcerse y con sus tetazas botando se le pudo adivinar el tercer orgasmo de la noche, cuando mire hacia su coño lo vi rebosante de leche, el muy cabron se había corrido dentro fundiéndose en un orgasmo mutuo, al levantarse se vio como los flujos de ambos formaban un cordón que arrastro mi mujer en su conejito, con las piernas temblorosas se sentó entre ambos y con uno pañuelos que saco del bolso se limpió y vistió terminaron sus copas y tras un corto periodo de tiempo llego su prima.

    Las dos nada más verse se sonrieron como si hubiesen conseguido su objetivo y comenzaron una conversación que quizás y si le interesa a alguien contaré en otro momento.