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  • Dos hermanas que no pueden estar solas sin gozarse

    Dos hermanas que no pueden estar solas sin gozarse

    No había vuelto a escribir en esta página porque mi padre estuvo muy enfermo desde diciembre hasta que falleció en enero del presente año,  mi hermana Lora y mis dos hermanos lo velamos y enterramos, después nos reunimos a ver sus cosas y cada quien tomó lo que quiso como un recuerdo, papá no tenía nada, ni joyas ni dinero. Ahí se cerró un capítulo de nuestras vidas.

    Unos días después Lora vino casa y platicamos mucho de nuestras vidas. Hoy ella es una mujer de 59 años aún muy guapa una mujer de mundo, gracias al prestigio profesional de su marido ha viajado mucho, viste muy bien y vive muy bien también, su belleza le abrió siempre muchas puertas. Obvio que su esposo no sabe absolutamente nada de la vida sexual de Lora.

    No entendería. Me preguntó por las personas del pasado, de Mara, Rosy su hermana, de otras personas más. Ella se mueve en un mundo distinto al mío, y Norberto su esposo no simpatiza mucho que digamos conmigo ni yo con él, así que solo nos saludamos y ya.

    El bar de mi amigo George no logró salir adelante y decidió cerrarlo, yo salgo adelante vendiendo comida hecha en casa. Los primeros dos meses sin papá realmente fueron duros, a pesar de todo yo lo amaba inmensamente y me dolió mucho su viaje al cielo.

    En abril necesitaba un poco de amor y salí a buscarlo, pero por la contingencia no hallé nada. El otro día de repente llegó Lora a comprarme comida y se quedó un rato, lloré con ella de nostalgia y me dijo que a mediados de mayo su esposo iría a Canadá a un congreso a visitar a su hermana y que ella no iría, que ya estaba confirmado. Después de que su esposo salió de la ciudad Lora llegó el 19 de mayo a la casa con una botella de buen brandy, cocacolas y agua de mineral.

    No la esperaba así tan de repente, eran las 5 de la tarde. Ella vestía unos pants (chándal) entallado y una blusita blanca debajo de la zamarra. Yo unos jeans y una blusa de tirantes verde y sandalias. Unos tragos después ya estábamos entonadas y ella me dijo que echaba mucho de menos nuestros días de juventud, que mientras tenía sexo con su marido aún había veces en que se venía recordando a otros hombres… y a mí.

    Yo triste como andaba la abracé y la consolé lo mejor que pude diciéndole que aún era muy guapa y podría tener un hombre con solo tronar los dedos, me miró con sus enormes ojos verdes y me dijo “venga puta, esos días ya pasaron, pero ¿De verdad te parezco bella?”.

    Yo sabedor de su inmensa vanidad le dije que no solo me parecía bella sino que era la mujer perfecta “¿No crees que nuestros padres ahora saben de todo lo que hicimos?”.

    Le contesté que ahí donde ellos estaban esto ya no contaba. Me acerqué a su rostro y la besé con amor y desesperación en los labios rojos. Pronto mi mano derecha viajó hasta su entrepierna a acariciar esa hermosa vagina por la cual muchos hombres perdieron la cabeza. Mhh, mhh, me desabotonó los vaqueros y sacó mi pene ya tieso, lo llevó a su boquita en forma de corazón y me lo mamó como nadie sabe mamarlo.

    Allí en el sofá quedamos desnudas yo babeando su vagina con las piernas abiertas encima de ella y ella penetrándome el culo con su dedo anular de la mano derecha. La llené de semen como lo hice cuando éramos muy jóvenes.

  • Mi gran fantasía: Cofradía

    Mi gran fantasía: Cofradía

    Este es mi sueño, como quisiera encontrar algo así:

    Tengo una fantasía recurrente y es participar de alguna ceremonia donde pueda vestirme de novia. Esta idea generaba en mi mente masculina, una serie de procedimientos muy complicados, para justificar ante mí lo del vestido de novia. Así, soñaba que encontraba grupos ultra secretos; en donde eso era como normal para iniciarse.

    Un buen día, recibí un correo misterioso, que decía algo así:

    «Te hemos observado, sabemos que participas en páginas TV o TRANS, que amas esa posibilidad, por lo que te invitamos a que te unas a nuestro grupo secreto y selecto que se llama, «La Cofradía del Amor TV».»

    Me intrigó mucho, pues por un lado veía que podría quizá, cumplirse mi sueño y por otro, tenía cierto temor de que fuera algo peligroso. Vacilé varios días entre ambas posturas. Hasta que una noche, vino el sueño recurrente, me levanté, fui a la compu e hice clic. Al otro día, recibí un correo que decía escuetamente: “comunícate con AndreaTv al teléfono tal”.

    Marqué, hablamos, nos citamos en un café, AndreaTv era una hermosa chica de unos 30 años de pelo castaño, tez blanca, cojos también castaños, muy bien formada, platicamos de muchas cosas, de su ingreso a la cofradía de mis sueños. Al final, me dijo “tú has sido seleccionado en una rifa, para entrar gratuitamente, tu vestido, tu equipo, todo se te dará; yo soy tu madrina de ingreso y por tanto tu guía en los preliminares. Este es el documento que firmarás de aceptación, en cuanto lo firmes, serás una de nosotras, pero deberás cumplir con tu iniciación que es una ceremonia muy hermosa. Llévate los papeles, léelos con todo cuidado y en cuanto los firmes, me hablas y nos vemos nuevamente”.

    Así lo hice, nos vimos en el mismo café y me dijo:

    -Vamos a las instalaciones para que las conozcas.

    Era una finca enorme con un edificio, como tipo monasterio de arquitectura indefinida. En cuanto pasamos, salieron dos lindas chicas en minifalda, la mayoría de ellas se notaba que eran transexuales, nos pasaron a una sala ricamente ornamentada, nos ofrecieron bocadillo y refrescos y se retiraron.

    -Ponte cómodo, pues te voy a explicar en qué consiste la ceremonia de ingreso. Un nuevo miembro, que pretenda entrar a esta cofradía, deberá, para ser admitido, pasar por el siguiente procedimiento. Se encuentran los cinco integrantes del consejo de fundadores, de pie, al fondo del salón en semicírculo, mirando a la puerta. Van vestidos con una túnica monacal con la capucha sobre la cabeza. La túnica va abierta al frente, uno de los lados traslapa sobre el otro, lo suficiente para que no se abra al caminar y se sujeta con un cinturón. Los colores de las túnicas pueden ser: carmelita, gris oscuro o vino quemado. Debajo de la túnica, van vestidos con sandalias o zapatillas, medias, liguero y pantaletitas muy coquetas, de modo puedan sacarse sin mover el liguero o pueden llevar medias auto sostenidas. Los que tengan tetas, las llevarán al aire, los que no, llevarán un corpiño o top. El color será el de la preferencia de cada cual, exceptuando el blanco.

    Delante de los consejeros a buena distancia, hay un diván, que no se ve desde la puerta, pues enseguida de éste, hay una mesa cubierta con un mantel blanco hasta el piso por los cuatro lados. Sobre la mesa, al centro, está un «bowl» o tazón de cuarzo, alabastro, ónice u otra piedra semipreciosa vacía, junto, un poco adelantado, se encuentra un agitador de cristal; Enseguida una botella de cristal, con forma de matraz y tapa peniforme que contiene buen vino tinto, recientemente escanciado. La tapa yace al pie de la botella.

    El salón se encuentra profusamente adornado con flores blancas. Si ya hay comunidad adicional, se colocará haciendo valla al centro del salón, todos vestidos como se describió a los consejeros.

    La novia, vestida de blanco, lleva el velo sobre la cara, en la mano izquierda porta una copa grande de cristal y vacía, sencillamente ornamentada o bien labrada. En la otra mano, el ramo de novia, junta ambas, izquierda sobre derecha. La madrina se fijará que el arreglo resulte armónico, de modo que la mano derecha quede sobre el ombligo. La madrina, quien es consejero, lleva con ambas manos un lazo de dos brocales. Se recomienda que la falda de la novia sea corta a medio muslo; sin embargo, si es ilusión de la novia ir de largo, puede hacerlo. En todo caso, irá vestida con zapatillas, medias, liguero, todo blanco, si tiene tetas quedarán al aire al quitarse el vestido; si no, llevara un corpiño también blanco.

    A un tiempo acordado, la madrina, abre la puerta y dice: conduzco a una novia, hija de la primavera que pretende sumarse a nuestra cofradía. –Que pasé –responde el presidente consejero. La madrina se coloca detrás de la novia. Se toca la marcha nupcial y la novia avanza a paso lento acorde a la música, hacía el altar. Llegada, se hace silencio, coloca el ramo sobre el altar y luego, con las dos manos deposita la copa delante del tazón, mientras tanto la madrina, coloca el lazo sobre el altar aun lado del ramo. Da la vuelta por detrás de la novia, tapa la botella de vino, la toma con ambas manos, se coloca con su lado izquierdo hacía el altar, sube la botella al nivel de su boca y la besa en la parte ancha, luego baja la botella y la ofrece a la novia; quien, con una rodilla al piso, besa la tapa de la botella, se incorpora y la recibe. Llena la copa de vino hasta la mitad y en la misma proporción, sirve también en el tazón. Coloca la botella tapada en la mesa. Vuelve la música con la marcha de triunfo de Nabuco, la novia toma la copa con las dos manos y avanza con ella, elevándola sobre su cabeza. La presenta a la altura de la boca de cada consejero y termina el círculo, presentándola a la madrina quien ha permanecido al pie del altar.

    Deposita otra vez la copa en su lugar. Se hace silencio. La madrina levanta el velo de la novia y lo echa hacía tras para descubrir la cara, muy bien maquillada y pintada, hay exclamaciones de asombre por la belleza de la novia. Los consejeros se descubren la cabeza, también van maquillados y pintados, todos sonrientes. La madrina le pone el lazo a la novia, un brocal en la cabeza y el otro lo lleva con las dos manos, se dirige hacia los consejeros y a cada uno, le pone el brocal en la cabeza y dice: voluntariamente me uno a ti. Cada consejero, la abraza y se dan un beso muy amoroso en la boca. Regresa al altar y lo hace con la madrina.

    La madrina le retira el velo, los consejeros se despojan de sus túnicas. La novia lleva el tazón en ambas manos, la música toca la marcha de Aída, seguida por la madrina, quien también se ha despojado de su túnica. al llegar al primer consejero, entrega el tazón a la madrina, se arrodilla delante, le saca la pantaleta, la madrina le entrega el tazón y la novia sumerge el pene del consejero en el vino, la madrina toma el tazón y la novia limpia con la boca el pene. Se repite con cada consejero, al final con la madrina. La madrina toma el tazón lo lleva al altar y trae la copa.

    Ahora, los consejeros se dedican a excitar a la novia y al presidente o a quien él delegue, a fin de que eyaculen ambos en la copa, Se vale de todo para lograr este propósito. Obtenido el semen de novia y presidente, la madrina entrega la copa a la novia, quien va al frente de la mesa, pone la copa en su lugar y con el agitador mezcla muy bien las substancias, al concluir, limpia el agitador con los labios, antes de depositarlo en la mesa, mientras, los consejeros forman un círculo a partir del lugar que ocupaba el presidente, este se recorre para quedar a la derecha de la novia quien ocupará, el lugar central, portando la copa, con la madrina a su izquierda.

    La novia, da un pequeño sorbo a la copa y la pasa al consejero de la derecha, quien la toma con las dos manos, dice su brindis, bebe y transfiere la copa a su derecha, deberá procurarse que la novia alcance un buen trago, cuando la copa regrese a ella. Así pues, la novia dice su brindis y bebe hasta la última gota. Al retirase la copa, todos aplauden, entrega la copa a la madrina, quien la regresa a la mesa. Empieza la orgía, con atención especial y mucho amor a la novia, quien permanece vestida, excepto de las pantaletas. Todos eyaculan en el tazón que sostiene la madrina.

    Cuando el presidente observe que la mayoría de los penes ha cumplido, dará un toque de varios impulsos del agitador contra la copa, a los cinco minutos, el segundo toque y dos minutos después el tercero. Al escuchar el tercer toque, todos arreglan su ropa lo mejor que puedan, recuperan sus pantaletas, incluida la novia. Se forma el círculo, le retiran el vestido a la novia, la madrina trae el tazón y lo entrega al presidente, quien levantándolo con ambas manos dice: -Hija de la Primavera, ahora eres una de nosotras, para sellar tu compromiso bebe nuestra esencia, -sopla levemente sobre el vino y pasa el tazón al consejero de la derecha. Se repite la operación, hasta que el tazón llega a la novia, quien lo apura hasta la última gota, entrega el tazón a la madrina, quien verifica que está vacío y lo voltea boca abajo, los consejeros visten su túnica sin capucha.

    La madrina, toma la copa y la botella de vino y las lleva al presidente, éste, recibe la copa, la botella la recibe el consejero siguiente, la madrina va por el agitador y lo entrega al consejero que sigue y regresa a su lugar.

    El presidente le dice a la novia, -recibe estos tres objetos que te entrego sucesivamente como recuerdo de tu admisión en la cofradía. Entre tus hermanas, serás como esta copa, dispuesta siempre a recibir el licor que se te otorga. Para tus hermanas, serás como esta botella, lista siempre para escanciar tu licor. Esta varilla de cristal te recordará lo frágil que es el equilibrio entre ambas posturas, cuida de que no se rompa. La novia recibe la copa con la mano izquierda y ahí la conserva, recibe la botella con la derecha y la acuna entre la palma de su mano y su brazo, de modo que le queden libres los dedos para recibir el agitador de cristal.

    Los consejeros suben sus capuchas y se inicia el desfile de salida, precedido por la novia con sus insignias. Un poco antes de llegar a la puerta, los consejeros le reciben los objetos que porta, la madrina le coloca la túnica con capucha abajo, le regresan las insignias y salen en medio del aplauso general.

    FIN.

    Esta es mi fantasía, existirá una contraída? valdrá la pena buscar una? Qué tal formar una contraída así? Escríbeme e intercambiemos fantasías o busquemos hacerlas realidad vivo en Guadalajara, Jalisco, México, besos a todos.

    [email protected]

    Vanessa

  • Follando con el Optómetra

    Follando con el Optómetra

    Estaba mal de mi vista y decidí apartar una consulta por optometría. Llegué esa mañana a mi cita y mientras estaba sentada en la sala de espera vi cuando se asomó por la puerta del consultorio el optómetra, no tuve oportunidad para repararlo bien porque estaba con su ropa de trabajo, pero en lo que pude observar se veía que era un hombre bien parecido.

    Me llamaron y procedí a entrar, estaba nerviosa cuando abrí esa puerta y no sabía ni cuál era la causa puesto que soy una mujer muy relajada. Me dijo:

    – “Buenos días bienvenida”

    Respiré hondo y atendí a su saludo, me senté y mientras me hacía unas preguntas de rutina, su mirada penetrante me tenía totalmente inquieta. Él es un hombre mayor, alto, fornido, moreno y el tono de su voz y la forma en que se expresaba despertaba en mi un morbo muy exquisito.

    Me dijo que me sentara en la silla para revisar mis ojos con el oftalmoscopio y cuando me puse de pie y caminé hacia allá pude notar que le puso seguro a la puerta y me detalló de espaldas. Yo estaba vestida con un enterizo de licra muy ajustado y un buzo bastante ancho, tenía mi cabello largo recogido y un tapabocas que cubría la mitad de mi cara.

    Me senté y sin previo aviso agarró mis piernas con sus manos fuertes. Se reía con picardía y yo le correspondí de la misma forma.

    Siempre me había excitado la idea de que me follaran en un consultorio y sentía que se me había llegado el momento. Empezó a revisar mi vista y con una de sus manos recorría mi cuerpo y yo como toda sumisa me dejaba sin pronunciar una palabra.

    Me puso de pie frente a él y me tomó por la cintura bajando lentamente hasta mis nalgas, dándole unos apretones fuertes. Para ese entonces ya yo me había dejado llevar totalmente por el placer, me sedujo tanto que empecé a mojarme y con tal ligereza me quitó mi buzo.

    Me giró rápidamente y soltó mi cabellera, me bajó mi enterizo y besó lentamente mi espalda, entretanto acariciaba mis senos pequeños. De nuevo me puso frente a él y me tocaba con tal maestría que se notaba su experiencia.

    Él mordió mis pezones pronunciados y pasaba su lengua de subida y de bajada por todo mi abdomen mientras me decía:

    – “Que ricas tetas tienes uff”

    No aguante más las ganas y me lancé sobre él besándolo con vehemencia, fue un beso caliente, con lengua y vulgar. La lujuria nos invadió y le quité su camisa mientras le metía mi mano por su pantalón y vaya sorpresa tenía una verga enorme y con un grosor sumamente apetecible.

    Me hinqué de rodillas ante él y empuñé su verga dura como roca fuerte con mis manos. Me metí la puntica en la boca, la saboreé lentamente mirándolo fijo a los ojos, la escupí y me la metí entera.

    Sentía como su verga quería desgarrar mi garganta, la saqué un momento y nos dijimos:

    Valeria: ¡uhmmm, que grande la tienes!

    Jacobo: ¡No te detengas por favor!

    Después de escuchar lo que dijo aumente mi ritmo y él empezó a acompañar mis movimientos, me agarró de mi cabello y me presionaba mi cabeza contra él para que su verga entrara más, dejando salir uno que otro gemido en voz baja.

    Me tomó por el mentón y me puso de pie y toda su lentitud se convirtió en frenesí bajándome mi enterizo junto con mi tanga por completo.

    Me miró mi cuquita y se mordió los labios diciendo:

    -¡Que rica y apretadita se ve!

    Me tomó de la cintura y me sentó en su escritorio, abrió mis piernas dándome un lengüetazo con todo su ímpetu, jugaba con su lengua en mi cuquita, me la metía erecta por mi abertura y se tragaba todos los fluidos que chorreaba mi sexo y de vez en cuando se paseaba por mi culito y lo lamia suavecito.

    Me tenía con mis ojos en blanco, nunca me lo habían hecho tan rico y la adrenalina que sentíamos al saber que había toda una fila de pacientes esperando hacía de ese momento el más interesante.

    Jacobo: ¡jamás había probado una cuquita tan sabrosa!

    Valeria: ¡Clávame tu verga ya!

    Jacobo me pidió que escupiera su verga y al hacerlo me la pasó en forma de brocha por toda mi cuquita. Me agarró de las piernas y me encestó su verga hasta el fondo haciendo que yo dejara salir un gemido de dolor y de placer.

    -“Ahhh!”

    Me embistió de tal manera que se me salían los fluidos a chorros y sonaban como charcos cada vez que me penetraba. Estaba tan excitada uff y entretanto me mordisqueaba los pezones, las orejas y sin conocerme bien me decía que era suya.

    Era tan dominante que me giró con fuerza quedando yo de espaldas contra él apoyada en su escritorio, con sus manos levantó mi trasero, abrió mis nalgas metiendo su verga rica y gruesa en mi cuquita y con sus dedos me masajeaba el culito.

    Me agarró de un brazo hacia atrás y con la otra mano me tenía sujeta del cabello, me embestía con fuerza y velocidad ensartándome una y otra vez, mientras tanto yo paraba más mi trasero y jadeaba: pidiendo más y más.

    Jacobo: ¡Quien te ve con esa carita de mosquita muerta!

    Valeria: ¡cállate y no pares, me encanta tu verga!

    Me metió su verga por un buen rato hasta el punto que sentía como se me hinchaba por dentro, me hurgó con un dedo el culito y entre embestida y embestida me le moví como toda una perra arrechita corriéndonos al mismo tiempo.

    Fue un orgasmo tan delicioso el nuestro, Jacobo me llenó toda mi cuquita de su semen; el cual fue muy abundante y tendido encima de mí, su leche se escurría por mi abertura chorreando mis piernas.

    Jacobo: ¡Eres lo mejor que me he comido uff!

    Valeria: ¡quiero que se repita!

    Le limpié su verga con mi lengua, tragándome cada gota sin desperdiciar nada, la metí a mi boca y podía notar como el placer que sentía él, era inmenso y lo disfruté tanto al sentir como su verga de a poquito dejaba de ser una roca.

    Su secretaria tocó su puerta por la demora y nosotros nos miramos, soltando una carcajada.

    Para despedirme lo besé dándole unos mordisquitos en sus labios, me dio su número personal y salí de su consultorio notando las miradas extrañas de los que afuera estaban ¡jajaja!

    Ahora estamos planeando nuestro próximo encuentro.

  • Un gran logro en mi familia (1)

    Un gran logro en mi familia (1)

    Llegué de la universidad muy contento, abrí la puerta y me dirigí a la cocina donde se encontraba mi mami haciendo algunos oficios, le di un beso en la mejilla y dije: 

    Yo: ¡Hola mamita!

    Gladis: ¡Hola mijo! ¡Cómo te fue! ¡Te veo contento!

    Yo: ¡Si mamá! ¡Es que me prestaron estas películas!

    Gladis: ¡De razón tanto entusiasmo! ¡¿De qué son?!

    Yo: Jejeje ¡Mira! ¡Son estas!

    Gladis: ¡¿Son de acción?!

    Yo: ¡Esta se llama “Aventuras de una mamadora empedernida” esta otra se llama “Dos machos dentro del culo de la puta de mi novia” y esta otra “Culos golosos en busca de vergas en la escuela nocturna de putas” y ésta de aquí se titula “Putas cochinas succionadoras de duras mangueras 3”.

    Gladis: ¡Eso es puro porno, mijo! ¡Vaya títulos! Jajaja ¡Me hacen dar risa!

    Yo: Jejeje ¡Si mami! ¡Yo sé! ¡Es porno y del bueno! ¡Del duro! Jejeje ¡Esos títulos tan rimbombantes siempre los coloca en sus pelis porno esta productora! ¡Las voy a ver porque adivina qué!

    Gladis: ¡No sé!… ¡¿Qué!?

    Yo: ¡La noticia gruesa es que mis compañeros de la universidad me contaron que mi hermana es la protagonista de estas películas! ¡Resulta que ella es actriz porno!

    Gladis: ¡¿En serio?! ¡¿Mi Pili?!

    Yo: ¡Si mami! ¡Qué dicha! ¡Tenemos una estrella porno en la familia! ¡Hurra!

    Gladis: ¡Pero, ¿cómo?! ¡Ni tu padre ni yo sabíamos!

    Yo: ¡Se lo tenía muy guardado mi hermanita! Jejeje ¡Picarona!

    Gladis: ¡¿Y no será otra chica parecida a mi Pilarcita?!

    Yo: ¡Yo pensé lo mismo, pero mira las portadas! ¡Es ella! ¡Es Pilar! ¡Aquí la llaman “La Pili”! Jajaja ¡Ni siquiera se cambió el nombre real! ¡Mira qué tetas!

    Gladys: ¡Ohh! ¡Vaya! ¡Si es!… ¡Papi, ella es!… Jajaja ¡Ahí aparece tal como Dios me la trajo al mundo! ¡Qué emoción! ¡Ay que linda mi muchachita, carajo! ¡Se ve divina!

    Yo: Jejeje ¡Si mami, ella es! ¡Está más buena la Pili! ¡Mírala aquí mamando esa verga!

    Gladis: ¡Dios! ¡Qué pene tan grande tiene mi hija dentro de la boca!

    Yo: ¡¿Si ves que si es Pilar?! ¡Sin embargo voy a ver las pelis para estar completamente seguro si es o no es! ¡Voy a prender el televisor, mami!

    Gladis: ¡Bueno papito! ¡Ahí salimos de dudas!

    Yo: ¡Prepara palomitas de maíz mientras tanto! ¡Voy a disfrutar de unas buenas películas hoy!

    Gladis: ¡Ok! ¡Ok! ¡Pero no te las vayas a comer tan rápido, podrías indigestarte, amor!

    Yo: ¡No te preocupes mami!

    Prendí el televisor de la sala, puse uno de los DVD y me senté a un extremo del sofá, estaba muy ansioso por ver a mi hermanita follando. Comenzaron a salir los tráilers de otras películas y subí el volumen a un buen nivel. De inmediato se llenó la sala de sonidos de gemidos, gritos, risas y palabrotas. Las películas eran en español ya que eran producidas aquí mismo en el país. Apenas vi los tráilers me excité en gran forma, ver esas tetas, esos culazos, esas mujeres tan divinas haciendo tremendas mamadas a grandes vergotas y siendo penetradas de mil maneras por culo y panocha me tenían a mil. Mi mami se asomó por la ventanilla de la cocina al escuchar esos primeros sonidos.

    Gladis: ¡¿Empezó la peli?!

    Yo: ¡Son los tráilers! ¡Ya casi va a empezar!

    Gladis: ¡Wow! ¡Se ven buenos esos tráilers! ¡Esa película va a estar bien fuerte! ¡¿Cuál pusiste?!

    Yo: ¡La de los culos golosos en la escuela de putas!

    Gladis: ¡Me llamas cuando salga tu hermana!

    Yo: ¡No te preocupes mami!

    Después de los tráilers correspondientes empezó la película, en el intro nombraron a las protagonistas, y en efecto, apareció mi hermosa hermana Pili. Casi me da un infarto al ver las rápidas escenas de ella en el intro. Por mi estado de shock me acordé demasiado tarde de llamar a mamá para que la viera.

    Yo: ¡Mamá! ¡Mamá! ¡Rápido! ¡Mira! ¡Mira! ¡Uff! ¡Es ella! ¡Es la Pili! ¡Mamacita rica! ¡Qué culazo tiene!

    Mamá se asomó por la ventanita, pero ya las escenas donde mi hermana salía vestida con una faldita de colegiala y con un inocente peinado de colitas, luego completamente desnuda y después chupando una inmensa verga y siendo penetrada y sodomizada salvajemente una y otra vez por varias vergas inmensas habían pasado.

    Gladis: ¡¿Dónde?! ¡¿Dónde está mija?! ¡¿Cuál de esas chicas es?!

    Yo: ¡Ya pasaron las escenas! ¡Si! ¡Es mi hermana! ¡Ya salió en el intro! ¡Es ella! ¡Wow! ¡Qué linda como salió ahí! ¡Realmente mi hermana es una mamasota! ¡Sale con mucho maquillaje, pero es ella! ¡Qué ricurita! ¡Está muy buena!

    Gladis: ¡Qué felicidad! ¡Ya voy para allá mijo y me cuentas cómo salió!

    Yo: ¡OK mami! ¡Salió chupando severas vergotas y siendo enculada por unos tipos mastodónticos!

    Gladis: ¡Quiero ver! ¡Quiero ver!

    Yo: ¡Ven y miramos la peli, mami! ¡Creo que la Pili sale en la segunda escena, pero quiero ver la película desde el inicio!

    Gladis: ¡Bien, eso me dará tiempo de ir haciendo otros oficios! ¡Ya casi te llevo las palomitas!

    Yo: ¡Ok! ¡Uhh! ¡Mami, mi hermana tiene ricas tetas! ¡Wow!

    La película empezó, la primera escena era con otras actrices, muy lindas también. Una de ellas estaba haciendo el papel de una profesora bastante sexy frente a unas estudiantes uniformadas con pequeñísimas falditas enseñándolas a hacer sexo oral y para esto le comenzó a mamar la verga a un hombre frente a las chicas, después cada chica pasaba por turnos para mamar la verga del sujeto y la profesora iba dando su visto bueno, calificando sus exámenes en una planilla. No aguante mucho, me tuve que sacar la verga al ver semejantes imágenes en la pantalla de cincuenta pulgadas, y me comencé a pajear en plena sala. Mamá entró a la sala con las palomitas de maíz y antes de llegar al sofá miró la pantalla y al ver las imágenes pornográficas dijo:

    Gladis: ¡Wow! ¡Ya empezó la acción!

    Yo: ¡Si mami! ¡Ven! ¡Siéntate!

    Mamá se acercó y al verme expresó:

    Gladis: ¡Cielos, hijo!… ¡Te estás masturbando, Fredy!

    Yo: ¡Perdona mamá, no pude aguantar el voltaje!

    Gladis: ¡No te preocupes mi amor, entiendo! ¡¿Aún no ha salido tu hermana?!

    Yo: ¡Sale después de esta primera parte!

    Mi madre puso las palomas de maíz sobre la mesita y se sentó a mi lado a ver la película. Yo tomé algunos maíces y me los comí, mamá hizo lo mismo y se cruzó de piernas. Aunque yo estaba lelo, mirando la pantalla, me fije en que mi madre estaba muy rica, pues es hermosa de rostro y cuerpo, y tenía puesta una buena minifalda y una camiseta bien escotada de tiranticas y sin brasier, en sus pies tenía unas chanclas. Yo le miraba las grandes tetas y las piernotas sin ninguna clase de disimulo, ella tenía una tirantica de la camiseta abajo. Mamá se dio cuenta perfectamente de mis miradas lascivas y también empezó a mirarme descaradamente mi verga.

    Gladis: ¡Wow! ¡Papito! ¡Tu pirulin está grande y potente! ¡Ha crecido sano y hermoso!

    Yo: ¡Gracias mami! ¡Y tú tienes unas ricas tetas y unas piernotas espectaculares! ¡Mamacita rica!

    Gladis: ¡Gracias hijo! ¡Eres muy amable mi vida! ¡Pero soy como muy tetona! ¡¿No te parece?!

    Mi madre se levantó las dos tetas con las manos apuntándolas hacia mí. Al ver esta acción se me abrieron aún más los ojos y sudando un poco dije:

    Yo: ¡De nada mami! ¡Eres una rica tetoncita!

    Gladis: ¡Creo que tu pipí no tiene nada que envidiarle al del hombre de la película!

    Yo: ¡Te gusta mi verga!

    Gladis: ¡Si! ¡Obvio! ¡¿Te gustan mis tetas?!

    Yo: ¡Pues claro que sí, mami! ¡Y me gustan tus piernas!

    Descaradamente puse mi mano sobre una de las piernas cruzadas de mi mamita y comencé a acariciarla impúdicamente.

    Gladis: ¡Las mujeres de la película deben estar gozando mucho con semejante pene que tiene ese hombre!

    Yo: ¡Y ese hombre debe estar disfrutando cantidades con esas chupadotas que le dan esas bocas! ¡Qué señoras mamadas le hacen esas putas!

    Yo metía mi mano bajo la faldita de mi madre mientras tocaba su pierna.

    Gladis: ¡Mi hija es muy de buenas! ¡La envidio! ¡¿Será que ella me podrá conseguir algún papelito a mí en una de esas películas?!

    Yo: ¡Yo creo que si mami! ¡¿Quieres meterte al mundo del porno también?!

    Gladis: ¡Claro que sí, papi! ¡Y ser tan famosa como ella! ¡Ganar mucho dinero!

    Yo: ¡Wow! ¡Tendrías muchos admiradores, yo sería tu fan número uno! ¡Con lo buena que estás tendrías mucho éxito!

    Gladis: ¡Qué lindo, mi bebe pechocho!

    Yo: ¡Mamá, ¿me haces la paja?!

    Gladis: ¡¿Yo?!

    Yo: ¡Sí! ¡Es que quiero sentir una manita femenina que me la jale y pues como solo estás tú por aquí!

    Gladis: ¡Pero soy tu mamaíta!

    Yo: ¡Y yo tu bebé pechocho! ¡Eso no importa! ¡No es nada malo!

    Gladis: ¡Lo sé, pero…!

    Yo: ¡Vamos, mami! ¡Hazme la pajita!

    Gladis: ¡Está bien! Jejeje ¡Bebé pechocho manipulador! ¡Pero sigue acariciándome la pierna entonces!

    Yo: ¡No se diga más mami!

    La mano izquierda de mamá agarró mi miembro y comenzó y a jalarme la verga lenta y morbosamente y mi mano ya le estaba levantando la falda a mamá.

    Yo: ¡Jejeje! ¡Mami! ¡Qué rico me haces la paja! ¡¿Así se la haces a papá?!

    Gladis: ¡Así mismito!

    Yo: ¡Me imagino las mamadas que le debes hacer a papá! ¡Tu boca debe ser una maravilla! ¡Eres una preciosidad de hembrota, ma!

    Gladis: ¡Gracias, amor!

    Mamá me abrazó, me besó varias veces en la mejilla muy tiernamente y recostó su cabeza sobre mi hombro, mientras me seguía pajeando. Sentí enseguida sus turgentes tetas sobre mi brazo derecho, y con lo que estábamos conversando mi mente comenzó a imaginar cosas altamente morbosas con ella que antes no había pensado tan fuertemente en mi vida. Me imaginé desnuda a mi propia mamá y me vi agarrándole y chupándole sus grandes tetas. Luego dejé de sobarle la pierna y la abracé con ese brazo, y la apreté hacia mí con más fuerza. Mientras tanto el hombre de la película ya estaba follando por la cuca a sus chicas.

    Chica 1: ¡Dame papi! ¡Dame por esta cuca hambrienta de verga!

    Hombre: ¡Toma mami! ¡Ohhh! ¡Qué rico!

    La película estaba estupenda, y mi verga estaba a reventar. El hombre de la película se follaba a todas las hembras y luego empezó a sodomizarlas.

    Chica 2: ¡Dame duro por el culo, cariño!

    Hombre: ¡Quiero culo, mami! ¡Dame culo, mamita!

    El actor le estaba dando verga con gran entusiasmo a una de las putitas tetonas, enseguida me imagine dándole por el culo a la tetona de mi madre.

    Yo: ¡Oye ma…! ¡¿Mi papi te ha dado por el culo así como ese hombre le da a esa putita?!

    Gladis: ¡Ohh cariño, esa pregunta! Jajajaja

    Yo: ¡Tranquila mami! ¡Si quieres no me contestes!

    Gladis: Jajaja ¡Cómo no te voy a contestar, no te voy a dejar con la duda! ¡Claro que tu papi me ha penetrado por atrás!

    Yo: ¡Yo aún no le he dado a ninguna mujer por el culo! ¡Eso debe ser rico!

    Gladis: ¡Según tu padre es delicioso para un hombre penetrar a una mujer por el culo! ¡Pero oye, ¿cómo así que no lo has experimentado?! ¡Pensé que ya lo habías hecho hace tiempos y que eras un experto sodomizando chicas! ¡¿No tienes novia?!

    Yo: ¡La puta de la Camila me terminó hace tiempos, fue a la única que se lo propuse y me mandó pal carajo!

    Gladis: ¡Esa putita no sabe lo que es bueno! ¡Búscate una hembra mejor que ella!

    En la pantalla salió una chica bien culona dispuesta a ser taladrada analmente por la formidable vara del actor.

    Gladis: ¡Wow! ¡Qué culazo! ¡Mira! ¡Qué culazo el de esa mujer!

    Mamá me masturbó con más ahínco al ver esa escena. Yo me excité mucho más al notar ese movimiento de verga que la mano de mamá me dio, y al ver tremendo culo de la actriz. También me arreché por escuchar decir eso a mamá con tanta naturalidad y emoción.

    Gladis: ¡Oye mijo! ¡Admiro tu aguante, llevas como 20 minutos con esta paja sin correrte!

    Yo: ¡Mami, yo aguanto mucho! ¡Eso sí, cuando salga esa leche va a ensuciar hasta el techo, mami! Jajaja

    Gladis: Jajaja ¡Eso lo quiero ver!… ¡Uff! ¡Mira! ¡Mira cómo cogen a esa mujer y le dan por ese ano! ¡Cómo se lo están dejando de abierto, mi amor! ¡Wow!

    Yo: ¡Qué rico! ¡Quiero ver cómo le dan a mi hermana así!

    Gladis: ¡Yo también!

    Yo: ¡Qué rico, mami!

    Gladis: ¡Te veo como urgido y sudando papito! ¡La película te tiene con ganas de penetrar analmente a una mujer, ¿no es así?!

    Yo: ¡¿Cómo lo supiste ma?!

    Gladis: ¡Una buena mamá siempre sabe lo que quiere su bebé pechocho!

    Yo: ¡Como dijo el man de la película, quiero culo, mami!

    Gladis: ¡Si quieres te doy dinero para que contrates a una buena prepago que te pueda ofrecer sexo anal y puedas experimentar como se siente de rico!

    Yo: Jajaja ¡Pensé que ibas a decir que si quieres te doy culo! Jajaja

    Gladis: Jejeje ¡Mal pensado! ¡Tu dichoso, ¿no?!

    Yo: ¡Claro mami! ¡Cómo no, si veo que tienes un buen culazo!

    Gladis: ¡Jajaja! ¡Gracias mi Fredy! ¡Ahora le digo a tu papi que te de dinero para contratar una buena chica que te de su culito!

    Yo: ¡Gracias mami! ¡Eres tan comprensiva!… ¡Mira! ¡¿Te puedo contar algo chistoso que me estoy imaginando ahorita?!

    Gladis: ¡Claro hijo! ¡Recuerda que tenemos una gran confianza!

    Yo: Jejeje ¡Es que me estaba imaginando dándote verga por el culo a ti! Jajaja ¡¿Puedes creerlo?! ¡A ti! ¡A ti, mamá! Jejeje

    Mi madre levantó su cabeza y se quedó mirándome fijamente con ojos de plato y con cierta cara de sorpresa.

    Gladis: ¡¿A mí?! ¡Cielos! Jejeje ¡Creo que necesitas una chica inmediatamente!

    En ese momento llegó papá.

    Clemente: ¡Buenas buenas! ¡Qué hacen! ¡¿Qué están viendo ustedes?! ¡¿Están viendo porno?!

    Yo: ¡Hola pa…!

    Mamá dejó de pajearme, se incorporó y besó a papá.

    Gladis: ¡Hola cariño! ¡¿Cómo te fue?! ¡Pues figúrate que Pilar es una actriz porno, y unos compañeros de la universidad le prestaron a Fredy unas películas donde sale ella actuando! ¡Y estamos viendo una de esas pelis atentamente para ver en qué momento sale mija! ¡¿No te parece fenomenal?! ¡Tenemos una actriz porno en casa! Jejeje

    Clemente: ¡¿De verdad?! ¡¿Me están mamando gallo?!

    Yo: ¡No! ¡Papi! ¡La que está mamando es mi hermana! Jejeje ¡Es en serio! ¡Ven y ves la película!

    Clemente: ¡Veamos!

    Papá se sentó al otro extremo del sofá, me vio sentado pajeándome, y dijo:

    Clemente: ¡Ah bestia! Jajaja ¡Es que este macho ya se sacó su motor y lo comenzó a calentar! ¡Eso está bien, mijo! ¡Jálate rico ese ganso, mi hermano! Jejeje

    Mamá le ofreció un vaso de cerveza a papá y mientras se sentaba entre nosotros dos dijo:

    Gladis: ¡Claro! ¡Mi Fredy es un machito como tú, cariño!

    Yo: Jejeje ¡Papi, ya se va a acabar esta parte! ¡Y ya empieza la de mi hermana! ¡Llegaste apenas!

    Clemente: ¡Yo quiero ver eso! ¡Quiero ver a Pilarcita en acción! ¡A ver cómo mama vergas esa muchareja!

    Yo: ¡Lo hace magistralmente pa…!

    Clemente: ¡¿Ya la viste?!

    Yo: ¡En el intro! ¡Y lo hace muy rico!

    Clemente: ¡Ya le viste las tetas entonces! ¡¿Qué tal están?!

    Yo: ¡Las tiene grandes y deliciosas pa…! ¡Pero no solo le vi las tetas! ¡También le vi la chocha y el culo!

    Clemente: ¡Uff! ¡Quiero ver a mi hija desnuda! ¡Nunca la he visto en bola! ¡Debo confesar que a veces me la he imaginado sin ropa y me he pajeado a su salud, pero nunca le he visto ni una teta en la realidad!

    Gladis: ¡Pues se te llegó tu oportunidad! ¡¡Mira, hay palomitas si quieres!

    La película continuó con esas fuertes y poderosas penetraciones anales. Papá se excitó, y al verme a mí entretenido viendo la película mientras me estaba pajeando, él también de desabrochó el pantalón, se lo bajo un poco, y se comenzó a pajear.

    Clemente: ¡Eso! ¡Así está mucho mejor!

    Gladis: ¡Oye papi! ¡Hay que darle dinero a Fredy para que contrate a una prepago que quiera enseñarle a hacer un buen anal! ¡¿Puedes creer que él nunca le ha hecho sexo anal a ninguna mujer?!

    Clemente: ¡¿De verdad?! ¡Estás quedado Fredy! ¡Yo desde muy joven les hacía anal a mis amigas! ¡Las llevaba a los matorrales o a los baños y les daba buena verga por esos ricos culitos a esas putitas! ¡Qué feliz era arrastrándome a una putilla semanal al monte para culeármela sin ningún resquemor y las chicas también quedaban muy a gusto!

    Yo: ¡Vaya pa…! ¡Eres un toro!

    La primera parte de la película se terminó. Obviamente las últimas escenas fueron del hombre expulsando su semen y derramándolo sobre las caras y bocas de las ansiosas mujeres.

    Yo: ¡Qué delicia! ¡Ahora si viene la escena de mi hermana!

    Clemente: ¡A ver pues! ¡Quiero ver a mi Pili culeando!

    Efectivamente, salió en pantalla mi hermanita con un peinado de colitas a cada lado de la cabeza, una camisetita ombliguera, una diminuta faldita de uniforme del instituto, y unos zapatos de tacón, es decir, como estudiante mala e indisciplinada. Salía chupando un chupete y haciendo coquitos a la cámara. Papá y yo exclamamos un emotivo ¡Wow!

    Clemente: ¡Está muy rica la Pili! ¡Miren esas tetotas!

    Yo: ¡Muy acuerpada! ¡Mira que culo, pa…!

    La cámara mostró por debajo de su faldita y se vio una excelente imagen de sus nalgotas, no tenía nada puesto bajo la falda. Ella se subió la faldita y dejó ver su espectacular panocha. Al ver eso papá y yo aceleramos nuestra paja.

    Gladis: ¡Mijita tan linda! ¡Estoy llorando de dicha! ¡Has llegado lejos mi cielo! ¡Es un gran logro en la familia! ¡¿Cuánto no estará ganado al hacer estas películas?! ¡Podríamos comprar hartas cosas para la casa!

    Acto seguido llegó un sujeto y la comenzó a besar mientras le sacaba sus tetas y se las amasaba con sus grandes manos.

    Clemente: ¡Uff! ¡Qué ricas tetas tiene mi hija! ¡Familia, mire cómo manosean de bueno a la Pilar!

    Gladis: ¡Sus tetas son más bonitas que las mías!

    Yo me atreví a decir:

    Yo: ¡No lo sé mami, tendrías que sacártelas para poderte decir! Jejeje

    Todos reímos. Y la siguiente escena mostró como el sujeto tomaba a mi hermanita de las rubias colitas y la agachaba violentamente jalándola de ellas, se sacó su enorme miembro y de una buena vez se lo metió a la boca a la hermosa Pili.

    Clemente: ¡Uhh! ¡Bravo! ¡Fenomenal! ¡Excelente! ¡Qué escenota!

    Yo: ¡Se llegó la mamada de mi hermanita!

    Gladis: ¡Qué cosota la que mi Pilar se está metiendo a la boca!

    Clemente: ¡Que rico lo mama! ¡Miren esa belleza! ¡Estoy orgulloso de mi hija! ¡Esa es mi hija! ¡Carajo! ¡Así se hace, mi Pili!

    Yo: ¡Qué técnica tan buena que usa mi hermana para mamar vergas!

    Gladis: ¡No le conocía esas destrezas a mi hija! ¡Mueve la lengua a toda velocidad!

    Clemente: ¡Un amigo me dijo alguna vez que ella era una puta y que un día se lo mamo a él y a otros compañeros de la empresa, pero yo no le creí, no le hice caso!

    Yo: ¡Pues si resultó ser toda una putita mi hermanita divina!

    Mi hermana mamaba semejante vergota como si fuera la última que existiera. Los sonidos eran excitantes, su saliva embadurnó todo el pene, y ella tenía alrededor de su boca espuma producto de las babas que le salían. Miré por un momento a mi padre y este le estaba haciendo un gesto a mi mamá invitándole a que ella le hiciera la paja, y mi mamá ni corta ni perezosa empezó a hacerle una exquisita masturbación a papá con la manita mientras miraba la película.

    Pili: Guag guag guag…

    Mi hermana Pilar siguió mamando aquel tolete fálico con gran habilidad y con mucho apetito. Mientras el hombre le dijo:

    Hombre 1: ¡Mama putita! ¡Chupa zorrita! ¡Así! ¡Así! ¡Ohh! ¡Qué puta!

    Yo: ¡Uy! ¡Le dijeron putita, zorrita y puta a mi hermana!

    Papá aplaudiendo, se levantó intempestivamente por un momento del sofá interrumpiendo la paja que mamá le hacía, y con verga parada al aire, muy contento y excitado dijo:

    Clemente: ¡Esa! ¡Esa es! ¡Esa es mija! ¡Mama putita! ¡Chupa zorrita! Jajaja ¡Mi hija es bien puta, carajo! ¡Qué manera de mamar! ¡Juepucha, cómo lo chupa! Jeje ¡Es increíble! Jeje ¡¿Si están viendo!? ¡No lo puedo creer!

    Yo: ¡Mi hermana es una dura! ¡Definitivamente es una berraca!

    Gladis: ¡Mi hija es la mejor! ¡No cabe duda que mi hija hace arte! ¡Severo!… ¡Que viva mi Pili!

    Papá y yo gritamos al tiempo un enérgico ¡Qué viva!

    El hombre se vino dentro de la boca de mi hermana y luego expulsó otros chorros de semen caliente sobre su rostro, mi hermana mostró el semen de su cara y de su boca de manera muy obscena y acto seguido se lo tomó demostrando un gusto genuino por el esperma, se le veía muy orgullosa de lo que estaba haciendo.

    Clemente: ¡Miren qué cara de puta tiene Pilarcita! ¡Miren lo que está haciendo! ¡Se lo tragó! ¡Carajo! ¡Qué bien! ¡Qué excitante!

    Yo: ¡Mamasota rica! ¡Qué puta!

    Gladis: ¡Le debió quedar esa boca sabiendo a pipí más rico a mi hijita!

    El actor puso a limpiar su verga a mi hermana.

    Hombre 1: ¡Límpiame la verga, puta! ¡Así con la lengüita, perra hija de puta!

    Clemente: ¡Si! ¡Eso es! ¡Así se dice! ¡Límpiame la verga, puta! ¡Límpiamela con la lengüita, perra hija de puta! ¡Uff! ¡Es que definitivamente…! ¡Mi hija es una bomba sexual! ¡¿Cómo no había visto antes esta película?! ¡Qué peliculota!

    Yo: ¡Y qué culote de mi hermana, pa!

    Papá repitió las palabras del actor, le estuvo diciendo puta a su propia hija, eso me puso al borde de la eyaculación, tuve que hacerme la paja más despacio, no quería eyacular antes de que terminara la parte de mi hermanita, o al menos hasta que llegaran sus escenas de sexo anal. Apareció otro hombre en escena y mi hermana ni corta ni perezosa comenzó a mamar fervientemente dos súper vergotas, la del sujeto que apareció y la del tipo que se había acabado de correr sobre la carita de prostituta de mi tierna hermanita.

    Yo: ¡Ahora si van a poner morada a mi hermanita metiéndole tanta verga a la boca, la van a ahogar!

    Clemente: ¡Qué ahoguen a esa mujerzuela con más verga! Jejeje ¡Así se hace! ¡Mi hija es toda un pornstar! ¡Deberían premiarla por estas escenas tan fuertes! ¡Me encanta la decisión con que mi Pili actúa, su maquillaje y su estética están del putas! Jejeje

    Yo: ¡No sé, pa… lo que me gusta es el morbo y lo puta que es! ¡Sus tetas, su culo, su cuca! ¡De resto no sé nada!

    Gladis: ¡Qué ricas vergas!

    Yo: Jajaja ¡A mi mamaíta le gustan son las vergas que salen ahí! Jajaja

    Gladis: ¡Pues sí, es que son gordas, venosas y largas, parecen mangueras! ¡Una se antoja!

    Clemente: Jajaja ¡Tu sigue jalándome mi manguerota, amor!

    La Pili siguió mamando vergas, se le notó una carita de mucho gusto, placer y devoción en lo que estaba haciendo.

    Pili: ¡Guag! ¡Guag! ¡Guag! ¡Quiero leche!

    Hombre 2: ¡Vas a tener más leche, mi amor!

    Esa película me tenía excitado en gran manera, me imaginé que mi hermanita me lo estaba mamando a mi así, de esa manera tan brutal.

    Yo: ¡Son muy ricas las mamadas de mi hermanita! ¡Sería rico tenerla aquí mamándonos la verga! ¡¿Si o no, pa?!

    Al no escuchar nada miré a papá y me sorprendí al verlo con su cabeza sobre el espaldar del sofá con los ojos cerrados hacia el techo y a mi mami acostada boca abajo sobre el sofá, mamándole su erecto miembro como si nada. Mi mamita, al estar en esa posición me estaba dejando ver su espléndido culazo y sus piernotas al estarse levantando su faldita poco a poco, cada vez más. No dije nada y después de que casi me diera un ataque al ver a mis padres en esa situación, y de disfrutar de esa visión del culazo de mi mamá y de su mamada a papá estiré el brazo y con la mano le levante la falda a mamá para verle las nalgas, pasé saliva, y volví a fijarme en la película, mi hermana chupaba una y otra verga.

    Yo: ¡Qué rico! ¡Ahí viene otro tipo también a darle verga a Pilar por la boca!

    Los hombres manoseaban a mi hermana con gran esmero. Sus tetas eran agarradas fuertemente por las manos grandes e inquietas de los actores. Le estiraban los pezones y le escupían sobre esas suculentas tetazas.

    Clemente: ¡Wow! ¡Qué putita es tu hermana! ¡Jamás me habría imaginado que mi hija fuera tan puta!

    Volteé a mirar a mi padre y vi mi madre arrodillada en el suelo, con sus manos sobre las rodillas de papá y sus chancletas medio separadas de sus pies, su cabeza se encontraba entre las piernas de papá continuando con la fenomenal mamada. Vi su cabeza subir y bajar rítmicamente y sus ojos estaban cerrados. Noté que mi madre lo estaba disfrutando mucho.

    Yo: ¡¿Qué tal va la mamada que te está haciendo mamá?!

    Clemente: ¡Espectacular mijo! ¡Espectacular!

    Yo: ¡Mamá me dijo que ella también quería ser actriz porno y que le iba a decir a mi hermana a ver si intercedía por ella para que la aceptaran en las filmaciones!

    Clemente: ¡Ah ¿sí?!… ¡Tu mami es una puta como tú hermana!

    Me asombré y me excité muchísimo, nunca había escuchado a papá decirle puta ni a mi hermana ni a mi madre, eso me gustaba, y me encantaba todo lo que estaba ocurriendo. Y en la película mi hermana era asaltada por la boca por cuatro potentes vergas.

    Hombre 4: ¡Chúpate este tronco, cerda! ¡Eres una puta, Pili!

    Hombre 3: ¡¿Te gusta tu chupetín? putilla!

    Hombre 2: ¡Mama, puta! ¡Chupa! ¡Así Pili! ¡Eso es!

    Hombre 1: ¡Vamos a culear a esta perra!

    Pilar: ¡Uff papasotes! ¡Qué vergas! ¡Quiero más vergas!

    En eso llegó un quinto hombre, y también le metió su instrumento por la boca a la tan manoseada Pili. Mi hermana se metió hasta el fondo esa larga y gruesa vara. Volteé a mirar a mis padres y mamá le seguía chupando el miembro a papá, pero esta vez sus tetas estaban al aire, se las saco por encima de la camisetica de tirantes. Ver las tetas de mamá casi me hace eyacular, pero pude contener la expulsión de semen. Mi padre me miró y me hizo un gesto para que siguiera viendo las tetas de mamá y su deliciosa mamada.

    Clemente: ¡¿Cómo te parecen las tetas de tu mami?! ¡¿Se las habías visto antes?!

    Yo: ¡No, papá! ¡Nunca antes le había visto las tetas a mamá! ¡Ni tampoco la había visto mamar tu verga! ¡Sus tetas están muy provocativas!

    Clemente: ¡¿Te gustaría que la puta de tu mamá te lo mamara?!

    Quedé anonadado con lo que me dijo papá, al cual se le veía una terrible cara de pervertido. A mamá se le veía cara de puta, parece que haber visto esa película hizo que papá y mamá se convirtieran en otras personas distintas, en tremendos depravados.

    Clemente: ¡Anda mi amor dale una buena mamada al buen Fredy! ¡Ve cariño, yo veré!

    Sin dejarme salir de mi estupefacción mamá dejó de hacerle la mamada a papá, lo miró sonriente a los ojos, se incorporó con sus buenas tetas al aire y paraditas por acción de la presión que ejercía la camisetita hacia arriba y se dirigió hacia mí, mirándome con morbo y lanzándome piquitos en el aire. Mi padre le dio una sonora palmada en su culo y mi preciosa mamita se arrodilló ante mí, mirándome a los ojos, luego agachó su cabeza y sus labios se aferraron a mi miembro súper erecto comenzando así un movimiento de sube y baja de su cabeza. No puede evitar dar un grito seguido de unos gemidos al sentir la boca, los labios y la lengua de mamá en mi verga. Fue como si hubiera sentido un escalofrío y un corrientazo, era una sensación indescriptible. En el televisor se escuchaban fuertes gemidos y gritos de mi hermana al ser penetrada por cuca, culo y boca, mientras pajeaba a los otros dos tipos.

    Hombre 4: ¡Salta putica, salta!

    Hombre 5: ¡Sigue chupando, mujerzuela!

    Hombre 1: ¡Qué culazo tienes, perra! ¡El culote de esta perra me está succionando la verga!

    Hombre 2: ¡Pili, eres bien perra! ¡Sigue masturbando mi pito, puta!

    La película estaba muy excitante, mi papá dijo:

    Clemente: ¡Eso! ¡Estos manes si saben! ¡Denle duro a la putita! ¡Rómpanle rico el puto culo a la puta de mi hija! ¡Vaya prostituta tengo en casa! ¡Y mi esposita también es bien puta! ¡Qué bien!

    Yo: ¡Papá, veo que vas a ser fan de mi hermanita!

    Clemente: ¡Por supuesto que sí! ¡Ya lo soy! ¡¿Qué tal va la mamada que te está haciendo tu santa madrecita?!

    Yo: ¡No me cambio por nadie! ¡Mis compañeros no me van a creer cuando les cuente que aparte de que mi hermana es actriz porno mi mami me lo ha mamado!

    Clemente: ¡Eso no es problema!

    Mi papá sacó su celular del bolsillo de su camisa y comenzó a filmar mientras se reía como un pervertido.

    Clemente: ¡Chúpale la verga a tu hijo! ¡Puta! ¡Qué perra eres! ¡Dizque mamándole la verga a tu propio hijo! ¡Has llegado muy lejos Gladis! ¡Fredy, aquí está la prueba de que tu mamá te lo mama! Jajaja

    Mamá, sin sacarse mi verga de su boca, miró la cámara del celular con cara sonriente y con ojos de lujuria, la verdad si parecía ser una puta inmoral. Sus manos estaban sobre mis piernas, pero a veces ella misma se acariciaba sus grandes tetas con estas.

    Yo: ¡Mamá, ¿te puedo agarrar las tetas?! ¡Al menos un ratito!

    Clemente: ¡Hágale hijo! ¡No le preguntes! ¡Agárraselas de una vez! ¡Trata a tu mamá como la puta que es! ¡Agárrale esas ubres bien duro!

    Yo: ¡Vale pa! ¡Gracias! ¡Qué rico!

    Comencé a tocarle las tetas a mamá, era una sensación muy placentera y morbosa, le tocaba sus pezones, se los estiraba, se los movía, le apretaba esas tetorras bien duro. Me levanté y mientras mamá me quitaba totalmente los pantalones y los calzoncillos yo le metía con todas mis fuerzas mi verga en la boca, me desboqué, le estaba haciendo garganta profunda a mi propia madre, nunca pensé que esto llegaría a suceder. Papá continuó con la filmación mientras se siguió masturbando frenéticamente, y miraba alternadamente a mi hermana en el televisor y luego a mamá chupando mi pene, era gracioso ver la cabeza de papá moverse de un lado a otro como si estuviera viendo un partido de tenis. Mi mamá arrodillada chupándomelo estaba gozando como loca, su cabello ya estaba alborotado y no hacía más que gemir. Mi padre se acercó y mi madre lo comenzó a pajear para, luego de sacarse mi verga, meterse la de él a la boca y pajear la mía. Después la mamada y la pajeada continuó alternadamente entre mi verga y la de papá.

    Clemente: ¡Tu madre es bien puta! ¡¿Cierto?!

    Yo: ¡Si pa…! ¡Así es!

    Clemente: ¡¿Así es qué?! ¡Dilo!

    Yo: ¡Pues que mi mami es muy puta! ¡Es bien reputa!

    Clemente: Jajaja ¡Es bien puta esta cerda desgraciada! Jejeje

    Yo: ¡Si papi! ¡¿Le puedo decir groserías a mamá como haces tú?!

    Clemente: ¡Si! ¡¿Por qué no?! ¡Así es más morboso y excitante!

    Gladis: ¡Trátame de puta, hijo! Jejeje ¡En este rato te permito que me digas así y cómo quieras, mi amor! ¡Goza a tu mamita, que esto no es de todos los días!

    Yo bien excitado por esas palabras, ciego de placer, no tuve cuidado alguno y de primerazo se me fueron unas fuertes palabrotas.

    Yo: ¡Esta hijueputa es bien puta, pa!

    Clemente: Jajaja ¡Uy! ¡Mijo! Jajaja ¡Le diste con toda! Jajaja ¡¿Oíste Gladis?! ¡¿Oíste lo que te dijo el retoño?!

    Gladis: ¡Uff si, lo oí perfectamente! Jeje

    Caí en cuenta de lo que le acabé de decir a mi propia madre. No podía creer que yo mismo le estuviera diciendo así, y de que la había tratado de puta, pero al ver que mamá me lo seguía mamando como de forma tan natural y que no se le hizo nada por que la hubiera llamado así le seguí diciendo puta, marrana, perra, zorra, etc., todo esto alentado por mi padre, quien no dejó nunca de grabar en video toda esta situación.

    Yo: ¡Chupa mi verga mamá! ¡Chúpala puta!

    Clemente: ¡Eso mijo! ¡Dile perra!

    Yo: ¡Mama mi verga, so perra!

    Clemente: ¡Tu mami es muy puta!

    Yo: ¡Mami, perdóname, pero es que eres bien puta! ¡Toma verga, prostituta!

    Clemente: ¡Qué garra! ¡Dile zorra a tu madre!

    Yo: ¡¿Quieres leche, zorra?!

    Gladis: Jajaja ¡Fredy, quiero tu leche!

    Yo: ¡Mi madre es bien puta! ¡Doña Gladis es una mujerzuela! ¡Toma prostituta!

    Clemente: ¡Y tu hermana también! ¡Madre e hija son un par de putillas! ¡Mira cómo esos tipos le dan por el culo a la puta de la Pili!

    Mamá y yo miramos el televisor y vimos como un hombre seguido del otro de daban verga por el culo a mi hermana. Los cinco hombres se estaban divirtiendo muy rico con el cuerpo de mi hermana, estaban abusando de ella a lo bestia, y Pilar se veía muy sonriente. La puta estaba sudada y llena de semen y fluidos corporales de toda clase por toda parte. Pilar les repartía culo, cuca y boca a diestra y siniestra. Mamá se metió la verga de papá y la mía al mismo tiempo a la boca, ella también tenía sus tetas y su cara llenas de babas y líquido preseminal. Se sacó las vergas de la boca y dijo:

    Gladis: ¡Por favor háganme lo mismo que esos hombres le están haciendo a mi hija!

    De una, mi padre le alzó la falda a mamá, le quitó los cuquitos y me dijo que le diéramos por cuca y culo, mi padre me ofreció el culo de mi madre y yo ansioso acepté sin remilgos.

    Gladis: ¡Mijo ya no necesitas ninguna prepago, aquí está la puta de tu madre para enseñarte a hacer sexo anal del bueno! Jajaja ¡Que puta soy!

    Clemente: ¡De razón que nuestra hijita salió tan perra! ¡Salió a ti, so puta!

    Gladis: ¡Fredy, méteme los dedos en el culo!

    Yo: ¡Como digas mamá! ¡Voy a dedear por el culo a la puta de mi mamá! ¡Qué emoción! Jeje

    Clemente: ¡Hijo, aprovecha las sabias enseñanzas de tu señora madre!

    Yo: ¡Mi mamita me enseña rico!

    Gladis: ¡Dime puta! ¡No lo olvides! ¡Trátame mal! ¡Abusa de tu mamita! ¡Y dale duro por el culo a la puta de tu señora madrecita que soy yo! Jejeje

    Yo: ¡Está bien puta! ¡Qué perra eres mamita! ¡Toda una mujerzuela de la calle! ¡Abre el puto culo zorra!

    Gladis: ¡Eso papito, mucho mejor! ¡Es verdad, es más excitante y morboso así! ¡Dame por el ojal del culo, amor! ¡Trátame y culéame como a la prostituta que bien soy!

    No sé cómo lo hice, lo cierto es que tres de mis dedos aparecieron dedeando con buen ritmo el culo de mamá, papá mientras tanto le chupaba y le apretaba las tetas con una mano mientras con la otra sostenía su celular. La parte de la película de mi hermana se terminó con la escena clásica de los tipos eyaculando en la boca y en la cara de mi hermanita Pilar y ella tomando grandes cantidades de espeso semen.

    Yo: ¡Qué puta es mi hermana! ¡Y tú mamá, eres la reina de las putas!

    Así como mis dedos aparecieron dedeando el culo de mi madre, apareció mi verga penetrando salvajemente su ojete.

    Yo: ¡Toma por ese culo mamá! ¡Ahh! ¡Toma por ese culo maldita puta! ¡Ahh!

    Papá dejó el celular grabando y también se puso a penetrar a mamá, pero por la cuca. Mamá tenía las dos piernas sujetas por los brazos fuertes y recios de papá, es decir, él la estaba cargando y le daba con mucha vitalidad buena verga por esa peluda vagina. Mamá saltaba con semejantes embestidas y yo tomaba a mi madre hermosa por la cintura y le penetraba el culo con muchas ganas. Las voces, los gritos y los gemidos de mamá se mezclaron en la sala con los provenientes de la película en la cual ya se reproducía otra escena con otros actores y otra actriz. Al mismo tiempo papá y yo decíamos:

    Yo: ¡Qué rico culazo, mamá! ¡Toma puta reputa!

    Clemente: ¡Chilla cerda, chilla marrana!

    Yo: ¡Te voy a matar a punta de vergazos por este puto culo, prostituta!

    Clemente: ¡Puerca viciosa, toma por esa raja de puta que tienes!

    Mamá estaba encantada, pedía más verga por sus agujeros la muy puta.

    Gladis: ¡Más duro, más duro! ¡Mis machotes, quiero que me den duro! ¡La película de mi hija me convirtió en una feroz prostituta peor que ella!

    Yo: ¡Mami! ¡Tienes rico culo! ¡Ese ano tan vulgar y vicioso que tienes me tiene loco de sexo!

    Gladis: ¡Disfrútalo amor! ¡Es todo para ti, con todo mi amor! ¡Pobrecito mi angelito sin haberle dado por el culo a ninguna mujer en su vida!

    Clemente: ¡Pero se le llegó su hora! ¡Aquí se está desfogando! ¡Y con su propia madre! ¡Quien lo creyera!

    Yo: ¡Ay! ¡Qué puto culo tan bacano! ¡¿Te gusta mami?! ¡¿Te gusta cómo te estoy taladrando el orto?! ¡A ver te cojo las tetas!

    Gladis: ¡Fredy, eso me encanta! ¡Muy rico, hijo mío! ¡Un buen día de sexo familiar! ¡Qué delicia! ¡Siento tu cosota dentro de mi recto! ¡Se siente como si me entrara un gusanote por el culo! Jajaja ¡Digo! ¡Una puta culebra! Jajaja

    Clemente: Jajajaja ¡Con las que sale la puta de tu mami! ¡El Fredy es una culebra sexual! ¡Quien lo veía, pero mire! ¡Es todo un semental! ¡Estoy orgulloso también de ti, hijo!

    Gladis: ¡Mi hijo es bien bandido jejeje! ¡Qué rico! ¡Me encanta la doble penetración! ¡Creo que me voy a volver la puta de mi hijo! ¡Le voy a estar dando culo de aquí en adelante!

    Yo: ¡¿De verdad mami?! ¡¿Así de puta eres?!

    Gladis: ¡Si mijo! ¡Así de puta y de perra soy, y hasta más!

    Clemente: ¡Gladisita siempre fue bien zorrita, cuando la conocí era la puta del instituto! ¡¿Cambiamos de agujero, hijo?!

    Yo: ¡Seguro papi! ¡Todo bien!

    Me senté en el sofá con mi mami sobre mí, mi papá tomó el celular para seguir filmando la cogida, se situó detrás y le ensartó la verga por el culo a mi madre. Antes de eso, mi mami ya me había cogido la verga y se la había metido en la cuca, la sensación fue sensacional, le cogí las tetas y se las chupé mientras la muy putona saltaba frenéticamente sobre mí.

    Yo: ¡Toma maldita puta! ¡Toma maldita cerda!

    Gladis: ¡Uff! ¡Qué vergota tan rica hijo! ¡De haber sabido que tenías semejante cosota te habría comido desde mucho antes! ¡Tu verga es muy grande, tan gruesa como larga, como a mí me gustan, toda venosa esa hija de puta!

    El sonido que producía la vagina de mamá cuando le daba pene, era como de encharcamiento, y dicho sonido se agudizó cuando ella no aguantó más y orgasmeó en un clímax de pasión desenfrenada.

    Gladis: ¡Ahhh jueputa! ¡Qué rico! ¡Me estoy viniendo sobre ti mi amor!

    Yo: ¡Mamá! ¡Siento tu orgasmo!

    Clemente: ¡Esta cerda está orgasmeando ya!

    Gladis: ¡Ohh! ¡Mi Dios! ¡Qué estupendo! ¡Ufff! ¡Fabuloso! ¡Wow! Jajaja ¡Eres magnífico hijo! ¡Y tú también Clemente, mi amor!

    Clemente: ¡Me vengo! ¡Ahhh! ¡Ufff! ¡Ahh! ¡Te lo estoy echando dentro del culo! Jejeje ¡Todo te lo estoy dejando en el recto! ¡Uff! ¡Madre mía! ¡Estuvo regio mi vida!

    Papá le dio un beso en un hombro a mamá, se sentó en un sillón tocándose la verga y siguió filmando desde ahí. Mamá me comenzó a besar en la boca. Sus labios eran muy suaves y fríos. Yo me atreví a meterle la lengua a la boca y a buscar la suya mientras mis manos se aferraban a su culo dejándole las marcas de mis manos grabadas en sus nalgas por un buen rato. Luego ella se incorporó y volvió a sentarse sobre mí, pero dándome su espalda. Nuevamente se metió mi verga por su rica y peluda cuca. Volvió a dar ricos saltarines mientras gemía y gritaba, sus gritos se escuchaban a cuadras de distancia. Mi padre se levantó, se subió al sofá y le tapó la boca con la verga. Las tetas de mamá saltaban deliciosamente y se las agarré. Luego le volví a meter la verga por el culo. Papá filmó todo.

    Gladis: ¡Hijo, dame, dame por el culo! ¡Así! ¡Así! ¡Rómpele el puto culo a tu puta mamaíta!

    Yo: ¡Mamá, tu culo es sensacional! ¡No puedo creer que me estés ofreciendo y dando culo! ¡Eres una puta callejera! ¡Eres la mejor!

    Papá sacó su verga de la boca de mamá, se bajó del sofá y mientras se pajeaba fue a la cocina y trajo un plátano inmenso y se lo metió a mamá primero por la boca y luego por la chocha. Ella volvió a orgasmear dando gritos a todo volumen, que se mezclaron con los de las actrices de la película que para ese momento aún estaba reproduciéndose en el televisor.

    Gladis: ¡Ahh! ¡Solo falta Fredy por venirse! ¡Papito dame tu leche! ¡Quiero probar semen de Fredy!

    Yo: ¡Claro puta! ¡Primero métete ese plátano por el culo! ¡Quiero verte con el plátano que trajo papá metido dentro de tu gran culazo!

    Clemente: ¡Así se habla hijo!

    Gladis: ¡Fácil! ¡Ahí va! ¡Mi Fredy sabe lo que quiere! ¡Lo hago por ti mi bebé pechocho y por la carrera pornográfica de mi hija! ¡Y hasta por mi completo puterío!

    Mamá se acostó boca abajo en el sofá, levantó su culo y se metió el plátano en su ano. Quedamos estupefactos, sobre todo yo, pues mi papá ya le había hecho eso a mi madre varias veces.

    Yo: ¡Wow! ¡Mamá!… ¡Cómo se te abre ese ano! ¡Demonios! ¡Qué culazo!

    Clemente: ¡Puto culo tan bárbaro que tiene tu mamá! ¡¿Si o no Fredy?!

    Yo: ¡Soberbio! ¡A lo bien nunca pensé que mamá hiciera esas cosas! ¡Pensé que era una santa!

    Clemente: ¡Una santa puta como tu hermanita! Jeje ¡Mírale el rostro y verás qué cara de puta pone con ese plátano metido por el culo!

    Mi madre se metió el plátano casi completamente por el culo. Fui a mirarle la cara y era un primor, los ojos los tenía blanqueados como poseída y de su boca estaban escurriendo babas que caían sobre el sofá.

    Yo: ¡Severa puta es mi mamá!

    Clemente: ¡Le voy a filmar la cara! ¡Tú muévele el plátano dentro del culo!

    Hice lo que me dijo mi padre, fui a mover ese plátano dentro del culo de mi mami, pero no lo pude mover, estaba duro.

    Yo: ¡Está duro, pa!

    Clemente: Jajaja ¡Si! ¡Así es! ¡Intenta moverlo con más fuerza, Fredy!

    Aproveché en darle unas sonoras nalgadas a mamá con la mano, y luego con una de sus chancletas, le puse la chancleta en la boca, ella la mordió con fuerzas y después con una mano le imprimí más fuerza al plátano para moverlo, y lo empecé a girar, y luego se lo saqué un poco para volvérselo a meter y nuevamente a sacarlo en un movimiento de penetración, mamá gemía, hasta que el plátano salió expulsado solito del culo de mamá y fue a dar al piso a cierta distancia del sofá, bajo la mesita.

    Yo: ¡Ese plátano salió disparado como un cohete! Jajaja ¡Mira papá como le quedó de abierto el puto culo a la zorra de mi mamá!

    Papá le metió los dedos en el culo y casi le mete toda la mano entera. Luego se la sacó y me dijo:

    Clemente: ¡Mira cómo se le ve por dentro!

    Yo: ¡Grr! ¡Voy a meterle la verga mejor!

    Clemente: ¡Dale!… ¡Duro con mamá! ¡Yo veré! ¡Dale con todas tus fuerzas a esa ramera por ese culazo!

    Le metí la verga en el culo a mamá. Ella reía y gemía a la vez que yo la tomaba por la cintura y le hundía y sacaba alegre y sucesivamente mi potente cipote por ese profundo y abusado culo.

    Gladis: ¡Dame verga! ¡Revienta este culo! ¡Dale duro a esta puta regalada!

    Yo: ¡Mamá! ¡Tu ano me succiona rico el falo!

    Gladis: ¡Goza de tu puta madre! ¡Méteme tu plátano por el ojete! ¡Cógeme las tetas, bebé pechocho! ¡Estrújame las putas tetas!

    Yo le agarré fuerte esos globos de tetas que tiene mi mami, sus pezones parecían trompas de marrano, eran grandes y largos, y mientras le penetraba el culo me divertía estrujando sus tetazas. Así estuvimos por unos minutos, hasta que no aguante más y dije que quería eyacular. Mamá se arrodillo ante mí, me chupó mis huevas, me pasó la lengua muy rico por toda mi verga y me la mamó.

    Gladis: ¡Escúpeme en la cara!

    Yo: ¡¿En tu cara?!

    Gladis: ¡Si! ¡Escúpeme babas en la puta cara y dame bofetadas!

    Yo: ¡Uy, mami! ¡Eso si es de reputas!

    No la hice esperar más, y mientras ella me lo chupaba con frenesí yo le escupí varias veces en la cara y le di varias bofetadas, las primeras suaves y las otras, a su pedido, fuertecitas. Fue imposible evitar la eyaculación, enleché completamente la cara, la boca y las tetas de mi madre. Así como quedó mi hermana Pilar en la película quedó mi mami, eché una gran cantidad de leche sobre ella. Mi mami se tomó el semen que cayó en su boca y se relamió. La leche que le quedó en la cara y las tetas lo recogió con sus manos y se lo echó a la boca. Quedó lamiéndose las manos la muy puta, y riéndose.

    Clemente: ¡Bravo! ¡Estupendo! ¡Galán!

    Chocamos las manos papá y yo, y nos felicitamos.

    Gladis: ¡Magnífico hijo! ¡Me encantó! ¡Eres un fenómeno! ¡Una verdadera máquina para follar!

    Yo: ¡Gracias ma! ¡Eres toda una puta! ¡Pensé que eras decente! Jajaja ¡Estuviste genial! ¡Me encanta tu faceta de puta vulgar e incestuosa!

    Mamá se sentó en el sofá y se puso muy alegre por lo que habíamos acabado de hacer. A ninguno nos dio remordimiento, al contrario, dijimos que tocaba volverlo a hacer y hasta contactar con los productores de las películas pornográficas donde actuaba mi hermana para proponerles hacer videos porno de auténtico incesto, sabíamos que ellos no se opondrían a esto, ya que por incesto real y comprobado la gente amante del porno está dispuesta a pagar una buena suma, y así sería seguro obtener un jugoso contrato en el cual ganaríamos mucho dinero, cosa que entusiasmaba sobre todo a mi puta madre. La verdad es que mi madre cuando supo que mi hermana trabajaba para una importante empresa pornográfica quiso entrar también a ese mundillo, pero inteligentemente se aseguró de tener una buena propuesta pornográfica en la que le dijeran un si contundente, de una buena vez, y lo que pasó entre ella, papá y yo fue todo un plan de mi mamita para proponerles a los productores filmar incesto y así cobrarles mucha plata. El video grabado por mi papá era una muestra.

    Gladis: ¡Bueno! ¡¿Dónde quedó mi plátano?!

    Yo: ¡Aquí está mamá! ¡Aquí está tu plátano anal! ¡Lo expulsaste lejitos! Jejeje

    Gladis: ¡Voy a cocinarlo para la cena! ¡No demora en llegar Pilar! ¡Deja la película reproduciendo, mijo! ¡Ella tendrá que explicarnos muchas cositas! Jejeje

    Clemente: ¡Pili, mi putita bella me lo va a tener que mamar cuando llegue!

    Mamá y yo miramos a papá.

    Yo: ¡A mí también pa! ¡Yo también quiero que ella me lo mame! ¡No seas malo, deja que incluso me la folle! ¡¿Sí?!

    Clemente: Jajaja ¡Claro mijo! ¡Claro que sí! ¡Aquí todo se comparte! ¡Somos una buena, ejemplar, honorable y unida familia! Jejeje

    Gladis: ¡Una familia triunfante! ¡Hoy tuvimos y tendremos un gran logro familiar!

    Yo: ¡Qué viva mi familia!

    Papá y mamá respondieron al tiempo un fuerte ¡Qué viva!

    Gladis: ¡Mijo, ayúdame a buscar mis cucos que no los veo por ahí y ayúdame a ponérmelos! ¡Necesitamos estar bien vestidos y con todo organizado para cuando llegue mi Pili! ¡Me toca limpiar el sofá y este semen que cayó aquí!

    Yo: ¡Límpialo con la lengüita putita empedernida! Jajaja

    Clemente: Jajaja ¡Buena esa mijo! ¡Si! ¡Límpialo con la lengua cerdita! Jajaja

    Mi madre me hizo una mueca y asombrosamente se agachó y comenzó a lamer el semen que estaba en el suelo.

    Yo: ¡Guácala! ¡Mamá! Jajaja… ¡Muy bien mi putita enferma y viciosa! Jejeje ¡Bien hecho!

    Gladis: ¡Rico semen! ¡Este debe ser el tuyo!

    Yo: ¡Mamá eres genial!

    Me agaché y le di a mamá un pico en los labios el cual se convirtió en un morboso beso de lengua mientras le agarraba una teta.

    Yo: ¡Quiero lamerte la cuca!

    Gladis: ¡Dale mijo! ¡Con confianza! ¡Pero corre el tiempo y Pilar ya casi llega!

    Clemente: ¡Deja que Fredy explore esa cucota!

    Gladis: ¡Claro, claro! ¡Méteme la lengua y los dedos si quieres, bebé pechocho! ¡Consiénteme la cuquita y de paso vamos practicando para cuando estemos filmando porno! ¡Tu Clemente, mientras tanto ve preparando la cena! ¡Prepara este plátano!

    Mamá le pasó el plátano que había estado minutos antes dentro de su linda y caliente cuca y dentro de su exuberante culo a papá, y este se puso su pantalón y se fue a la cocina a prepararlo. Mamá excitada por la lamida y la dedeada que yo le estaba propinando a su raja dijo que quería chuparme el cipote una vez más, así que se puso a mamar mi verga arrodillada ante mí y cuando le dije que iba a eyacular sacó mi pipí de su boca y puso rápido el recipiente donde estaban las palomitas de maíz y me hizo eyacular en él. Después de felicitarme por esa nueva y abundante corrida se puso a comer palomitas de maíz aderezadas con mi semen mientras hablábamos de lo sucedido y veíamos la película pornográfica en la que mi hermanita querida apareció portándose como la zorra que es.

  • En el Palacio Chino (Parte I)

    En el Palacio Chino (Parte I)

    Esta historia sucedió en el 2011, cuando yo tenía 18 años, en ese entonces tenía una novia con la que me divertí mucho y pasé bastantes situaciones atrevidas, su nombre es Quetzalli.

    Éramos jóvenes, yo tenía 18 y ella 19, apenas comenzábamos a salir, yo venía de una ruptura difícil, ya sabes, en la adolescencia cada ruptura es difícil, crees que pediste al amor de tu vida y todo pierde significado, al menos así me sentía en ese momento, pero Quetzalli me estaba ayudando a llevar todo y sin haber llegado al sexo.

    Era un martes de julio y mis deseos por estar con mi novia eran los de cualquier chico que mueve mar y tierra por ver a su chica especial. Llegué por ella a su casa y decidimos que no iríamos ese día a la preparatoria, comenzó la lluvia de ideas para saber qué hacíamos, la verdad es que cuando uno está enamorado hace muchas estupideces, la mía en ese momento fue aceptar caminar, me hacía caminar a todos lados, por horas, y ese día no fue la excepción, decidimos, o mejor dicho ella decidió, que caminaríamos a la Alameda central, un recorrido de aproximadamente una hora y veinte minutos y yo solo quería estar con ella y ver si podíamos ir más allá de solo tomarnos la mano y algunos besos.

    Después de caminar más de 80 minutos llegamos al centro de la ciudad y nuevamente no sabíamos que hacer, así que en ese momento ella tomó la iniciativa, me tomó de la mano y me dijo “sígueme”. Comenzamos a caminar y de pronto nos metimos a una calle con muy mala pinta, basura en el piso, camionetas de carga por todos lados, portones grandes, digna de una película en los barrios bajos de cualquier ciudad. Como te había dicho, no llevaba mucho saliendo con Quetzalli, unas semanas tal vez, y la verdad es que la confianza no era completa, por mi mente pasaron algunos escenarios no muy buenos, pero todo estaba en mi imaginación.

    Cuando creí que no era muy buena idea seguir caminando en esa calle, apareció “El Palacio Chino”, un cine que fue inaugurado en los 40s y que tuvo sus mejores tiempos hace medio siglo, hoy en día ya está cerrado, pero ese edificio de apariencia asiática, que hoy yace abandonado, guarda una de mis mejores experiencias sexuales.

    Quetzalli sabía perfectamente lo que hacía, me había llevado a ese cine con la idea pasar una tarde fabulosa. Entramos al complejo y compramos los boletos para la función, pero aún faltaban algunos minutos para que nos dejaran acceder a la sala. Subimos al mezzanine del lugar, donde estaba la zona de alimentos, algunas mesas, sillones y una pequeña sala de juegos. Después de estar en el área de sillones decidimos acercarnos a los juegos para ver en qué entretenernos, había máquinas de videojuegos, una mesa de hockey de aire y esos juegos de motos donde debes inclinarte para manejar.

    Quisimos jugar en el hockey de aire, pero nadie nos sabia decir donde pedir las manoplas, por lo que regresamos y empezamos a jugar The King of Fighters. La verdad Quetzalli era muy buena y estaba reñida la partida, decimos apostar un beso, y perdí, aunque después de lo que pasó, la verdad yo diría que gané y mucho.

    Empezó como un beso normal, pero las cosas se fueron prendiendo poco a poco, no había mucha gente alrededor, ya que por ser martes y antes de las 2 de la tarde, el cine prácticamente estaba vacío. Mis manos comenzaron a recorrer su cintura hacia su cadera y sin separar nuestros labios, lentamente mis manos tomaron ese rico y delicioso culito que tenía Quetzalli, ella era de piel morena, delgada y un poco más baja que yo, con senos apetecibles y unas nalgas redondas y parditas. La sujeté con fuerza y la acerque a mí, para que pudiera sentir la erección que estremecía mis pantalones.

    Instantáneamente las cosas subieron de nivel y ese ya no era un beso cualquiera, mis manos apretaban sus deliciosas nalgas mientras mi boca, mis besos lentamente se fueron deslizando hacia su cuello, mientras ligeros gemidos escapaban de su boca y llegaban a mi oído, lo que me prendía más y más.

    Seguíamos en la zona de juegos, por lo que era fácil que algún trabajador o alguien más nos viera. Empezamos a caminar poco a poco hacía atrás hasta llegar a donde tenían las máquinas que ya no funcionaban, y afortunadamente había un espacio entre dos de ellas, por lo que nos metimos ahí, y pudimos incrementar la intensidad de nuestro encuentro cercano.

    Mis manos comenzaron a subir por su torso por debajo de su playera, recorriendo su espalda, lo que pareció desatar una serie de reacciones en su cuerpo y provocó que sus manos bajaran por mi cuerpo hasta llegar a mi cadera. Quité mis brazos para que ella pudiera explorar libremente, liberó mi cinturón y su mano se introdujo en mi pantalón, justo encima de mi bóxer, mi pene en ese momento tenía una erección tan dura, que yo sentía que algo quería salir desde dentro de mí. Ella no perdió tiempo el tiempo y me sujetó como si supiera que había despertado algo bajo mi cintura.

    Sus labios se acercaron de nuevo a los míos y nuestras lenguas comenzaron a danzar, liberando la intensidad que los dos necesitábamos externar. Su mano sujetaba firmemente mi falo, mientras mis manos inquietas decidieron retomar lo que habían dejado, levantaron nuevamente su blusa hasta llegar a sus pechos, levanté lo más que pude su blusa y pude admirar un antojable brassiere rojo con puntos blancos que imploraba por dejar de ser un estorbo para mí.

    Acerqué mi cara y comencé a besarla por el contorno de su ropa interior, y mientras más intentaba hacerla a un lado con mi boca, sentía como su mano sujetaba con más fuerza mi miembro.

    Mis manos regresaron a su espalda baja, mi lengua se encontraba en una batalla para adentrarse cada vez más, su mano me contenía, su respiración entrecortada me inspiraba a seguir adelante. Y escuchamos un ruido. Un par de chicos empezaron a jugar en una máquina cerca lo que provocó que nuestros cuerpos se alejaran al instante. Su blusa volvió a su lugar y de forma casi inmediata mi cinturón se acomodó para que no se notara que estaba desabrochado, vimos la hora y solo faltaban 5 minutos para que empezara la película.

    Nos dirigimos al área de dulces y compramos dos Icee y unas palomitas, caminamos hacia la sala y entramos de los más tranquilos. La verdad es que yo solo quería terminar lo que habíamos comenzado por perder una apuesta.

  • Amor secreto con mi jefa (Parte 2)

    Amor secreto con mi jefa (Parte 2)

    Segundo encuentro con Mariela, después de nuestra primera experiencia sexual, me invitó a su casa, a las 8:00 de la noche.

    —Te invito a tomar un café —me dijo.

    Llegué a la cita diez minutos antes, para no hacerla esperar, según ella solo hablaríamos, pero mi mente se nubló de emoción con la sola idea de la posibilidad de pasar con ella toda la noche y madrugada por delante para estar juntos y cogernos. Nos acomodamos en la sala, platicamos de toda nuestra vida sentimental previa a conocernos, fue una charla muy fluida y se le notaba la tensión sexual porque se mordía el labio inferior como coqueteo sexual, lo que daba señales claras de querer un encuentro íntimo mejor que el primero. Poco a poco los temas se hicieron más personales y la atención del uno al otro crecía con miradas enamoradas, al grado tal de interrumpir la plática de pronto para fundirnos en un apasionado beso.

    Abrazándola fuerte, la tomé de la cintura por detrás y subí mis manos para acariciarle sus pechos como sosteniendo lo más delicado del mundo, sentí en mis dedos y sobre su blusa sus pezones ya duritos, me atreví a bajar mis manos por la silueta de su cuerpo y llevarlas a su entrepierna, no se resistió, y para que sintiera lo excitado que estaba, froté mi verga ya erecta en sus enormes y redondas nalguitas. Cuando ya respiraba en forma cortada y acelerada, signo inequívoco de su excitación femenina, decidí pasarle la mano por debajo de su pantalón tocando su pantaletas de algodón, sentí el pequeño montículo de sus vellos púbicos, pasé mis dedos entre sus vellos, me atreví más y bajé más mi mano a través de su cuerpo hasta que llegué a su entrepierna, le arranqué un hondo suspiro. Ya estaba encendida, lo noté por lo húmedo de su sexo, mis dedos se impregnaron de sus jugos femeninos, que seguí acariciando hasta que ella caliente también comenzó a buscar mi verga parada, la cual acarició por encima de mi pantalón. Decidió sacármelo de su prisión, me desabrochó el pantalón y lo tomó con su manita blanca y juntos de pie, ella acariciándome mi erección al aire y yo acariciándole tiernamente con mis dedos su sexo, estaba tan ansiosa de coger que me dijo:

    —¿Quieres que hagamos el amor? —susurró en mi oído.

    ¡¡¡Pero que pregunta es esa!!! pensé, si ese era mi objetivo primitivo, obviamente le dije que sí, le pedí que me esperara en su habitación mientras yo me preparaba para poder hacerle los honores de cogerme a esta hermosa hembra excitada y dispuesta a entregarme su cuerpecito desnudo para que le hiciera lo que mi mente sucia se le ocurriera.

    Sentados en la cama y semidesnudos nos acariciábamos mutuamente nuestros sexos mientras nos veíamos con amor. Ella, jalándome lenta y cariñosamente mi verga erecta y caliente, yo acariciándole su entrepierna por encima de sus pantaletas.

    La recosté, le di un beso en la boca, solo para probar sus labios semi abiertos que ya jalaban aire por su excitación, bajé hasta su cadera, besando sus curvas y comencé oliendo su hermosa pantaleta blanca de algodón que le ajustaba exactamente, sin apretar su figura, y que dibujaba toda la silueta de su sexo femenino y la línea de su vulva, una suave hendidura en lo blanco de la prenda.

    Comencé lamiéndole la entrepierna arrancándole pequeños gemidos, hasta que mi saliva y sus jugos vaginales se confundieron en sus pantaletas ya húmedas, se sentó excitada y le quité las pantaletas, llevándolas a mi nariz para oler y lamer el puente de algodón por su interior. Ella me miró y rio excitada, me acosté boca arriba y ella de inmediato se montó arrodillada sobre mi verga tomando el control de la penetración, se inclinó hacia mí para besarnos mientras yo le metía y le sacaba con ritmo rápido mi verga de su vagina, cada vez se la arremetía con más fuerza hasta que alardeando la levanté en peso con la fuerza de mi cadera y la penetración fue muuy profunda.

    —¡¡Wooow, mi amor que fuerte me la metes!! —me dijo.

    Nos sentamos de nuevo y comenzamos a masturbarnos mutuamente sin que yo eyaculara. La puse boca abajo para ver sus enormes nalgas que había soñado ver, poseer, besar, morder, verlas desnudas y abrirlas, separarlas lentamente para ver su hermoso ano femenino, ese espacio negro de su anatomía corporal, su culito que no me ha dejado ver, admiré su cuerpecito desnudo, torneado y firme durante unos segundos.

    Se levantó para cambiarse y pensé que ahí terminaría nuestra segunda noche.

    No estaba dispuesto terminar nuestro encuentro en ese momento y esta vez le pedí que me dejara volver a “besarle” su sexo.

    —¡Puedes besarme lo que quieras! —respondió de forma provocativa.

    Y a pesar de ya se había puesto un bóxer color verde, muy ajustado, la acosté sobre su espalda y las rodillas flexionadas con sus piernas abiertas, comencé a besarle sus piernas por la parte interna y poco a poco dirigirme a sus ingles, alternando besos y caricias, hasta sentir sus vellos, su clítoris, su olor, sus jugos vaginales. Le hice a un lado el puente de su bóxer para acercar mi lengua solo para calentarla más, hasta que provoqué que levantara sus nalgotas para desnudarla completamente y seguirle mamando su rico sexo, mientras ella se retorcía y gemía de placer, sujetándome de los cabellos y mientras le mamaba su herida sexual pasando mi lengua a todo lo profundo de su vagina, labios íntimos y clítoris. Entonces le toqué su ano, su recto, su culito, ya mojadito, lubricado con sus jugos que le escurrían de su vagina, con movimientos suaves en círculos, como un masaje, se excitó aún más y llegó al orgasmo. Lo sé porque en mi dedo índice izquierdo sentí que su culito se contraía y ejercía una fuerza de succión a mi dedo, sentí el ano de mi hermosa damita contraerse rítmicamente como sus gemidos, al mismo tiempo de su orgasmo, dejando escapar un fuerte y profundo gemido de placer, nos dispusimos a descansar mientras acariciábamos nuestras caras con amor.

    Quedamos vinculados sexual y sentimentalmente a seguir nuestros furtivos encuentros sexuales que les seguiré contando…

  • Ella no aguantaba el deseo de estar con él

    Ella no aguantaba el deseo de estar con él

    Ella no aguantaba el deseo de estar con él. Es viernes y tarde en la noche.

    Escuchó cuando él llegó y entró a su habitación que estaba justo al lado de la de ella.

    Piensa en cómo sería sorprenderlo entrando en su cuarto sin que él se dé cuenta.

    Fantaseando se puso un baby doll blanco y debajo un pantys trasparente que dejaba ver sus labios vaginales depilados y ya húmedos de solo pensar que el la haría suya.

    Da vueltas en la cama y se pregunta ¿Si se atreve o no?

    Siente ruido en su cuarto de él. Se queda estática para escuchar mejor.

    Dura un rato parada en la pared pegando la oreja de la pared para logra escuchar algo…

    De pronto reinó un silencio; y fue entonces cuando de armó de valor, abrió la puerta de su habitación se dirigió a la puerta de él, poco a poco abrió la puerta.

    Se dio cuenta que él estaba dormido boca arriba con una pierna recogida en bóxer blanco.

    Cerró con sumo cuidado la puerta.

    La habitación estaba a media luz, podía ver todo.

    Al verlo su excitación fue más fuerte, sentía que la tela de su prenda íntima se humedecía de tal manera que creía que su néctar chorrearía por sus piernas hasta llegar a los tobillos.

    Sus pezones están endureciendo. Tiene una mezcla de deseo, excitación: y nervios.

    Se acerca a la cama y lo ve plácidamente dormido o así quiere él que ella crea.

    Ella le acaricia el cabello, el rostro, pasa los dedos por sus labios.

    Él abre los ojos y la ve parada en la orilla de la cama, la mira sorprendido y ella sonríe y con un dedo se lo coloca en la boca en señal de «no digas nada».

    Él sigue acostado y ella de pie a su lado, saca la mano y comienza a acariciar sus muslos y ella su cabello, las manos de él exploran su entrepierna y con los dedos acaricia sus labios vaginales por encima del pantys.

    Luego él se sienta en la orilla de la cama y ella de pie.

    Él queda a la altura de su intimidad y comienza a pasar la lengua y a dar suaves mordiscos y besar sin quitar tan sexy prenda.

    La toma fuerte de las caderas y luego sus nalgas.

    La empuja hacia él.

    Poco a poco quita el panty hasta que cae al suelo y ahí sentado abre su vagina con ambos pulgares y comienza a chupar su húmeda vagina y a lamer el clítoris.

    Ella gime, gime de placer y deseo. Le hala el cabello con fuerzas y respira profundo. Sus piernas tiemblan.

    Él se pone de pie y termina quitando el baby doll.

    Queda completamente desnuda ante él, se besan con loca pasión, sus lenguas se enredan dentro de sus bocas, las manos de él aprietan sus nalgas y ella está colgada a su cuello.

    La toma por las piernas y la sube a la altura de su cintura. Ella se las arregla para quitarle el bóxer y así sentir su erección en su desnuda y caliente vagina.

    Él la pega fuerte contra la pared y la sujeta fuerte. Ella cruza sus piernas alrededor de la cintura, él chupa sus pezones endurecidos y con una mano coloca su pene en la entrada de su vagina y de esa manera la penetra fuerte y la embiste una y otra vez por un rato.

    Ella se baja y se pone de rodillas ante él y comienza a chupar su pene con lujuria desmedida.

    Él goza ese momento y hala su cabello. Con movimientos pélvicos le introduce y saca el pene en la boca.

    Ella lo recibe con placer y aprieta los testículos.

    Él la levanta, ambos de pie de besan apasionadamente, él la lleva hasta la cama y la coloca en cuatro. Chupa su ano e introduce la lengua, al mismo tiempo masturba su vagina y ella grita de placer.

    En esa pose la penetra vaginalmente y da nalgadas por cada envestida. La toma por la cintura y ella se mueve como una zaranda.

    Él escuchaba sus gemidos y gritos de placer. Hasta que tuvo un divino orgasmo que hizo temblar todo su cuerpo.

    Él lo saco de su vagina y le dijo “quédate así en 4” y se fue hasta su boca metiendo el pene en la boca y pidiéndole que se lo escupa y lo llene bastante de saliva.

    Ella lo hace con mucho placer.

    Él se va de nuevo para atrás de ella y comienza a penetrar su ano que está apretado.

    Ella se relaja y deja que vaya entrando poco a poco hasta que llega hasta el final.

    Ambos se mueven con placer entre lento y rápido. Ambos gemían y decían palabras para expresar el divino placer que estaban experimentando en ese momento.

    Ella seguía penetrada y él seguía disfrutando del delicioso placer que le produce tenerla así penetrada por detrás en esa posición.

    Su pene comenzó a latir y a hincharse más las venas y el placer lo hacía meter y sacar más rápido. Ella se movía de atrás hacia adelante.

    De pronto en grito fuerte.

    “Me voy me voy!!!”

    Ella se comenzó a mover mucho más fuerte hasta que él alcanzó el orgasmo.

    Ella se fue acostando poco a poco en la cama y él en su espalda.

    Me besó el cuello y le dijo…

    “Que divino es hacer el amor contigo”

    Fin…

    DA.

  • Mi jefe me hizo su puta

    Mi jefe me hizo su puta

    Me llamo Martha, tengo 32 años, soy delgada, 165, blanca cabello negro, buen cuerpo, considero soy bonita. Soy licenciada en Derecho y estudio mi maestría. Trabajo en una oficina gubernamental que omitiré mencionar para no dar pie a identidades, mi puesto depende solamente de mi jefe directo, le llamaré el Juez. Desde hace algunos años trabajo en esto y me gusta mucho mi trabajo, al principio tuve un poco de ayuda para conseguir mi puesto, por parte de mi jefe quien a quien ya conocía por otros círculos sociales diferentes al laboral; cuando el obtuvo su nombramiento me invito a colaborar con él. Su puesto es una posición de poder alta, lo cual con el tiempo ha modificado su comportamiento, eso es lo que ha llevado a que esta historia que voy a relatarles sucediera, esto pasó a mis 28 y desde entonces continua.

    Siempre sentí que a mi jefe le atraigo, pero él está casado y tiene hijos, él es un señor de 45 años, gordo la verdad un poco fea, pero divertido y muy listo, un poco patán podría decirse hasta cierto punto, aunque conmigo siempre fue respetuoso.

    Tras algunos meses de convivir en nuestra dependencia, como el mi jefe directo, y mi amigo previamente, algunas diferencias con los demás funcionarios comenzaron a ser evidentes, mejores tratos de horario, algunos privilegios que siempre interprete eran debido a nuestra previa amistad, últimamente su actitud en esas fechas estaba volviéndose más prepotente y voluntarioso, tal vez debido a su cargo, le encanta hacer fiestas, siempre fuera del horario laboral y le gusta que quienes trabajan con el asistan, yo siempre cumplo con estas invitaciones, para empezar porque de hecho me gustan, les voy a contar como todo comenzó.

    Este día como cualquiera, mi jefe organizo una comida a la que todos fuimos convocados a asistir, la verdad todo iba muy bien estuvo muy divertida y yo estuve tomando algunas copas, tal vez de mas, yo llevaba un vestido verde suelto, porque era un día caluroso, la noche fue cayendo y yo me quede hasta ser de los últimos que quedaban, la verdad ya todos estaban tomados, igual yo, cuando decidí que ya era momento de irme, mi jefe me acompaño a mi coche:

    -Martha te acompaño no te vayas a caer por ahí.

    -No para nada estoy bien –le respondo. Me levanté de la silla y en efecto se me movió el piso, entonces le dije- ok si está bien vamos.

    Me abrazó muy normal, un poco sentí que su mano estaba muy cerca de mis pompis, pero no le di importancia estaba tomado también, dejo recargar su palma con mi pompa sobre el vestido pero ligeramente, casi podía parecer sin querer, y caminamos al coche. Al llegar a mi carro puse mi bolsa en el piso y empecé a buscar mis llaves, fue en ese momento que paso nuestro primer contacto, entre las copas y la situación, no lo pensé tan terrible esa ocasión, el cómo el acto más cotidiano mientras estaba agachada pues tenía las pompas paradas hacia él, me levantó el vestido y me agarro la nalga directo a la piel, yo traía una panty blanca, y me dijo “tienes buen culito” mientras me apretaba la pompa, yo saqué las llaves me volteé le dije “cálmate que te pasa”, en un tono de broma, y él me tomó más fuerte, me subió el vestido, agarró la nalga fuerte de frente a mí, me besó.

    No supe cómo reaccionar estábamos tomados, está casado, sentí que tenía súper parado el bulto en el pantalón y me presionaba contra él, me quedé inmóvil y él me besaba y agarraba la nalga, y estaba tratando de llegar por atrás a mi vagina con su mano, y con la otra me estaba agarrando una bubi, fueron unos minutos muy incomodos, me estaba besando, y tenía sus manos debajo de mi vestido en mis nalgas, pero me libre, subí a mi coche y me fui.

    Desde ese momento todo cambio, sentí en la oficina su mirada más penetrante, en alguna ocasión se atrevió a pasar su mano muy cerca de mis pompis, detalles de ese tipo, el siguiente fin desimana organizo otro evento al que me invito con sus amigos pero en esta ocasión no iban todos los demás, pero pues no lo vi mal, sentí que me estaba poniendo más atención, esta vez llevaba puesto un leggings negro y una blusa blanca, me parece que me visto elegante también por el trabajo, entonces claro que si me veía bien, de nuevo hubo copas y todo está bien, solo estábamos con sus amigos en eso el me pidió que por favor fuera a la cocina por otra botella, como les comente ya había un tiempo atrás que estaba un poco más prepotente y lo entendí, así que accedí y fui por ella, cuando entre a la cocina y estaba sacadnos la botella de la alacena vi que él también venia, le dije “que tal como vas”. Me dijo sin preguntar mucho  “tenemos un tema pendiente”, yo me quedé como de que habla?.

    Pero no me dio ni tiempo a reaccionar ya estaba sobre mi sosteniéndome por detrás besándome el cuello, sin moverme mucho para no ofenderlo, le dije “que haces?”, me dijo “no se me olvidó ni un día de la semana tu culito, me la pase viéndotelo toda la semana en la oficina, y no te voy a dejar te me escapes”, le dije “que te pasa estás casado” y traté un poco más fuerte de salirme, me dijo “a ver Martha soy el juez, soy tu jefe y a mí no se me cuestiona”, me volteé y le dije “que te pasa estas borracho”.

    Entonces me tomó la cara muy fuerte me dio un poco de miedo, me dijo “no estoy preguntándote”. Escuché a lo lejos que se prendían coches, sus amigos se estaban retirando, sabían que esto estaba planeado, la casa de mi jefe está súper lejos es de campo, en este momento sentí miedo, pero pensé como soluciono esto, es poderoso tampoco puedo darle un desdén total, mientras pensaba esto, él empezó a besarme, y me dijo “ya ves que no pasa nada?”. Mientras me agarraba la nalga metiendo su mano a mis leggings y el busto con la otra mano, igual que la vez pasada, de forma vulgar, en una forma abusiva, no sutil.

    En este punto si me sentí acorralada, me sentía impotente quería gritar, pero de que iba a servir, si lo intenté un poco me sostuvo más fuerte, empezó a tocarme bajo la ropa y metió su mano a mis pompas debajo de mi calzón, y yo le decía “párale en serio” mientras me quitaba. En eso me di un jalón más fuerte me zafé, y se me quedó viendo con unos ojos horribles, se me volvió a acercar, me agarró súper fuerte y me dijo “entiende que esto lo haces o lo haces puta”. Nunca me había hablado así. Me dijo “estas súper rica ya tenía un rato pensando esto”, y me volteó a la fuerza, agarró mi cintura y me bajó el leggings, mientras me tocaba las nalgas súper morbosamente. Me dijo “coopera bien y no pasa nada, no te quieres meter conmigo”, mientras me recargaba contra la vara de la cocina con fuerza.

    Pasaban mil cosas por la mente, pero me calmé un poco y empecé a permitir un poco que siguiera, dejar de resistirme tanto, es un gordo de 180 no podría luchar con él, no sabía que más hacer, con el pantalón abajo, me movió de una forma que me giró y me hincó, yo solo me quedé ahí como pasmada, tenía el calzón un poco abajo porque antes me había metido la mano a las nalgas.

    Se alejó un poco, es gordo como les digo, yo estaba ahí hincada con los leggings abajo y el calzón medio chueco, se desabrochó el pantalón y el cinturón y se sacó la verga, me dijo claramente “verga de juez, te la vas a tener que comer putita”. Yo estaba como zombi como pensando que está pasando. Me jaló hacia él bruscamente, que me caí sobre el piso con las manos quedando a gatas, fue muy brusco, y me puso su verga en los labios, frente a mi cara.

    Yo estaba en cuatro sin pantalón con su verga frente a la boca, era todo raro y no lo estaba entendiendo, no fue nada amable. Me empezó a meter su pene en la boca a discreción, hasta el fondo, me decía muchas veces “eres una puta, claro que querías esto”, yo estaba ahí en el suelo chupándole el pene medio tomada, me sentía retara, pero la verdad ya un poco caliente, empecé a dejar de resistirme y seguir con la dinámica. Cuando lo noto dijo “claro que si ahí estaba todas son putas”.

    Me levantó un poco de golpe jalándome del pelo, me quitó la blusa, y me agarró el busto, me arrancó el brasear de un jalón que incluso me lastimó, yo estaba ahí desnuda con el pantalón en los pies, en cuatro frente a él con todo su pene en la boca, me lo metía y me lo sacaba y me empujaba la cabeza, sentía todo el bulto dentro de la boca y no podía ni hablar, me estaba violando. Me dijo “hoy no te me vas a ir sin que la pruebes en todos lados”. Me levantó de un jalón, me volteó y me embistió sin pensarlo, me paró un poco de puntas y me clavó su pene de una sola vez, en la vagina, sentí un dolor fuerte, yo grité un poco y me dijo “eres una puta Martha”.

    Yo solo me recargué contra la isla de la cocina y dejé que me penetrara a su antojo, me lo metía y sacaba una y otra vez y me dijo “eres mi puta?”. Yo no respondí nada y me dijo otra vez, “que si eres mi puta”, agarrándome del cuello fuerte, le dije “si si soy tu puta”, eso lo prendió muchísimo volvió a voltearme y me volvió a hincar y siguió metiéndome el pene en la boca fuertísimo, estaba recargada contra la cocina y pegaba a la barra y él me cogía por la boca contra la barra no tenía a donde moverme, hasta el fondo empujando mi cabeza contra su cuerpo gordo, me dijo “dime que eres”, y le dije “tu puta” y me dijo “quien soy” y le dije su nombre.

    Me dio una bofetada en la cara no fuerte, pero igual me sentí súper humillada, en el suelo con su pene en la boca obligada y todavía pegarme? Entonces me dijo “dime quien soy”, le dije “si soy tu puta señor juez”, me dijo “así me gusta putita”. Así me hizo decirle muchas veces le excitaba escuchar que dijera soy tu putita señor juez.

    Me arrastró casi casi a la sala, donde me quitó ya bien el pantalón, estaba totalmente desnuda, él se desnudó también, es repugnante, gordo. Me echó sobre el sillón, me puso la cara pegada al sillón, mientras me presionaba la cabeza contra el sillón, y me metió el dedo en el ano, en ese momento brinqué, pero estaba muy sometida, y cansada y tomada y confundida. Llevaba varios minutos diciéndole a este que era mi amigo, “soy tu puta señor juez”. No tardó nada en meterme los dedos hasta en fondo del culito, me decía “muy decentita, pero eres una zorra y te vas a comer toda mi leche”, y sin preguntar mucho me clavó el pene por el ano, sentí un ardor fuertísimo. Yo nunca había hecho eso antes, me dolió muchísimo y me dijo “repíteme que eres”.

    Yo ni podía hablar, pero le dije “tu puta tu puta”. Me cogió por el culo fuertísimo que me dolía muchísimo y después de un buen rato me volvió a mover, me dijo “te vas a tomar mi leche putita, la verdad no me fallaste nada que rica estas”, me abrió la boca me lo metió después de sacármelo de mi ano. Esto estuvo, no se describirlo me sentí nada, súper humillada, me dijo “límpiamelo bien que para eso vas a estar de ahora en adelante, ahora siempre serás mi puta, y no te vas a negar nunca”. Se lo chupé ya sin pensar hasta que dejara de saber a mi misma, a mis líquidos, a mi ano ya saben a qué me hizo limpiar mi propias eses de su pene con la boca, y mientras esto pasaba sin avisarme sentí una carga enorme de semen en la boca. Me dijo “trágatelos puta trágatelos todos”, solo pude hacerle caso.

    Me tomó de la cara y me dijo “abre la boca”, para ver que me los tragara, me do dos palmadas en la cara, me puso de nuevo su pene en forma más suave y me dijo “límpialo bien que no debe quedar rastro”, me hizo chuparle todo el pene para limpiarle todo y sus testículos.

    Al terminar empezó a vestirse. Yo me quedé como sin saber qué hacer en el suelo acostada a la mitad en el sillón y él me puso un billete de mil junto, me dijo “tampoco te voy a dejar sin premio que buena puta”.

    Yo me quedé dormida ahí, no sabía que otra cosa hacer, estaba acabada, cuando desperté era de día y yo estaba tirada desnuda y toda oliendo a sexo, yo no sabía que alguien más había en la casa y el juez ya se había ido.

    Desperté, vi hacia todos lados, cruda y súper rara, entonces me dicen “buenos días Martita te estrenaron ayer jajá”, y me da una nalgada su amigo, ahí se quedó lo supo todo. Súper rápido me levanté, busqué mi ropa faltaban mis calzones y mi bra estaba roto, me puse lo que había y me fui rapidísimo. El amigo me dio una nalgada, me vio desnuda todo el tiempo que estuve ahí tirada durmiendo.

    Ese día no fui al trabajo, pensé que renunciaría, mil cosas por mi mente, pero al siguiente fui decidida a renunciar, y cuando entré a su oficina me dijo “buenos días que carita”, me dijo “primero piensa lo que vas a decir este trabajo es imposible de conseguir y me puedo encargar de que todo sea más difícil”. Me sentí súper frustrada y me dijo “vamos a arreglarnos a que esto funcione para los dos”.

    A partir de ese día comenzamos esto, él me llama cuando quiere cogerme y accedo. Me volví realmente en su puta, incluso en la oficina, pero eso serán otros relatos. Me ha cogido en la oficina y me ha cogido frente a sus amigos que lo saben, todos ya saben bien que soy a escondidas la puta del juez, saben que me tomo su leche cuando quiere y donde quiere, en mi coche en la oficina, en donde sea. Realmente una puta, estoy a su disposición cada vez que quiere que le limpie el pene o quiere descargar su semen en mi boca si está ansioso, en la oficina sabe que me llama y lo ayudo a desesterarse comiéndome su carga de semen bajo su escritorio.

    No hay día que no pase sin que al menos se venga una vez en mi boca, a alguna hora del día. Incluso me ha hecho comerme el semen de algunos de sus amigos, me coge en mi coche y en donde él quiera.

  • Mi novia me complace mis fantasías

    Mi novia me complace mis fantasías

    Les voy a contar mi regalo de cómo lo hice con mi novio en el carro.

    Soy May de 29 años y él Juan de 26. Teníamos una relación muy apasionada siempre que nos veíamos terminábamos cogiendo en moteles o en el carro cuando lo veía lo primero que se me mojaba la vagina y a él se le paraba siempre le veía.

    Un viernes por la noche salimos de una reunión que teníamos y para ir a nuestra casa teníamos que viajar 1 hora en auto así que nos íbamos manoseando, él me pidió que me desnudara toda, pero a mí me daba miedo que me vieran, pero él insistía hasta que me saqué todo. Tenía puesta una tanga roja que él me compró, pero igual me puse todita desnudita, abrí mis piernas y él mientras conducía me metía los dedos calentándome muchísimo.

    Estábamos en la vía oscura por lo cual se desvío y le dije que adonde íbamos.

    Me dijo que a donde no nos vieran para cogerme.

    Así que me llevó a una calle oscura en donde estacionó el coche y se puso a besarme, salimos del coche y me comenzó a coger en el capo.

    Tenía miedo que pasarán más vehículos por ahí, pero estaban tan rico como me metía su verga de 20 cm que solo disfrutaba.

    De pronto asomó una persona, como estaba oscuro no nos percatamos que venía así que nos asustamos.

    Mi novio le dijo que le acompañará a cogerme y pues él no dudó.

    Juan se hizo un lado y le dijo “métele de una tu verga yo solo voy a ver” y él se hizo un lado y se subió al auto.

    Me dejó sola con aquel hombre que me cogió hasta en el piso que era de tierra.

  • En el sur (Parte II)

    En el sur (Parte II)

    Justo fue tumbarme en la toalla entre ambas y pensar que aquello estaba marchando mejor de lo que imaginaba. Estaba con dos mujeres hermosas y atractivas y a la que a una de ellas acababa de follar en el agua. Ya podía sentirme feliz pero algo intuía mi mente lujuriosa que esto no acabaría ahí.

    Fue transcurriendo la tarde en un relax paradisíaco entre baños y algún que otro arrumaco con Laura pero sin llegar a más. En un momento, Julia planteó que le apetecía beber una cerveza y no tardó en aportar la solución; dijo que muy cerca de allí había visto una gasolinera a la cual podríamos ir y pillar algo de beber. A Laura y a mí nos pareció buena idea y me ofrecí yo para ir en mi coche y sin esperar a terminar mi frase, Julia se ofreció a acompañarme, ya que necesitaba comprar tabaco. Laura no lo tomó a mal el hecho de quedarse sola y antes de que nos fuésemos en dirección a coger el coche, le pidió a Julia un mechero y la bolsita de marihuana que esta tenía en su mochila. Julia y yo nos vestimos y fuimos al coche dejando brevemente a Laura liándose su cigarrillo sentada frente al mar.

    Nada más montarnos en el vehículo, Julia me pidió que pusiera la playlist que llevaba al inicio de la excursión. Me dijo que le gustaba mucho y eso para mí fue un motivo más que suficiente para prestarle más atención de la que había tenido hacía a ella. Me hacía sentirme muy bien que alguien reconociera que le gustaba mi selección musical y a eso le tenía que sumar el haber disfrutado de una visión muy excitante de su rajita bronceada al sol mientras follaba a su amiga.

    Le pregunté mientras nos dirigíamos a la gasolinera si le gustaban Queen of the Stone Age y una sonrisa iluminó su rostro diciéndome que era una de sus bandas favoritas, eso la hizo aumentar su felicidad, tanto que posó su mano izquierda en mi muslo muy cerca de mi pene, a lo que yo la miré con cara de deseo. No apartó su mano, mientras que bajando la música con la otra, me confesó que nos había visto follar a Laura y a mí, que la había excitado mucho mientras estaba tomando el sol y que no había podido evitar masturbarse mientras se untaba el aceite protector.

    Inmediatamente de pronunciar esas palabras, mi polla se puso durísima solo con pensarlo y con sentir su mano que no la apartó de mi muslo. Tanto me excité que no tardo en apartarme el bañador sin decir nada y la saco para empezar a acariciarla. Acto seguido, relajó su cinturón de seguridad y se agachó para empezar a darme una mamada que sincrónicamente iba a ritmo del «Make it Wit Chu» de QOTSA. Parecía que había chupado más de una vez a ritmo de esa canción, eran perfectas sus lamidas por todo mi miembro, ensalivaba mis huevos y subía su boca dando pequeños sorbos que producían un ruido armonioso. Un cartel avisaba que a 1 km estaba la gasolinera que buscábamos, mientras Julia seguía ensimismada en una mamada espectacular que estaba a punto de hacerme correr.

    Reduje la velocidad y puse el intermitente para entrar a la gasolinera, unos metros antes, Julia agarró con su mano la base de mi polla mientras seguía chupando y en un par de sacudidas hicieron que descargase todo mi néctar en su boca justo cuando llegamos a la altura de la gasolinera y cuando la canción había terminado. Fue la mamada más rítmica y armoniosa que jamás había tenido conduciendo. Me dejó con las piernas temblando mientras ella se incorporaba como si nada, relamiéndose de la comisura de sus labios un poco de semen que se le había quedado. En ese momento no dije nada, tan solo le di un billete de 20 euros para que comprase cervezas. La vi salir con su mini short que marcaba un culo de infarto con unos andares que hicieron que todo el personal que había en ese momento en la gasolinera no pudieran evitar contemplarla, incluidos padres de familia que repostaban y otros que se cruzaban al salir de la tienda. Esa situación me hizo sentirme el tío más afortunado del planeta tierra.

    No tardó mucho en salir con una bolsa llena de cervezas y algo de picoteo. Ahora la observaba de frente viniendo hacia el coche y su presencia era cada vez más espectacular con su blusa vaporosa que marcaba notablemente sus pezones y un detalle que no había observado antes es que llevaba el botón de su mini short sin abrochar, dando aún más un aire desenfadado y juvenil. No tardé en empalmarme de nuevo. Subió al coche y reanudamos la marcha a la vez que comenzaba a sonar el «Black Lagoon» de Still Corners, temazo perfecto para amenizar la peculiar road movie que estaba viviendo por esas carreteras almerienses.

    Ahora estaba totalmente eufórico y era yo quien en ese momento, movería ficha. Le pregunté si había oído ese tema mientras mi mano derecha se posaba sobre su muslo, me contestó que nunca lo había escuchado antes pero que le estaba encantando. Sin cortarme un segundo, aproveché que tenía el botón abierto de su mini short para sutilmente introducir mi dedo corazón logrando alcanzar con facilidad su rajita que no tardó en empaparse. Ella abrió sus piernas para facilitarme los movimientos elípticos de mi mano. Comencé a masturbarla suavemente manteniendo el ritmo a la velocidad que circulábamos para que la conducción fuese holgada y no tuviese que cambiar de marcha. Sus pezones se marcaban notablemente bajo su blusa. Le pedí que se los tocase y esa petición la excitó más. Notaba por sus contracciones que no tardaría en correrse como así fue. Mi dedo estaba empapado de su corrida, sentía su calor y humedad. Julia siguió acariciando sus pezones con su mano derecha mientras que con su izquierda agarró mi mano y se la llevo a la boca para chuparme el dedo que tan mojado estaba de su corrida. Ese detalle despertó un deseo voraz de follarla. Reduje la marcha y no tarde en apartarme al arcén donde había una zona de descanso.

    Sin haber parado aún el motor, Julia se había quitado su mini short. Accioné la palanca que mueve el sillón y retrocedí para que ella se subiera encima de mí. Me sacó la polla durísima que ya tenía y en un segundo estaba introduciéndose mi miembro en su vagina que estaba increíblemente húmeda. Un gemido de placer a la primera penetrada y a partir de ahí una cabalgada total en toda regla como ávida amazona. Se agarraba al reposacabezas para hacer más fuerza en sus movimientos, mientras que con mis manos acariciaba sus pechos que bailaban al ritmo de su cabalgada. Los tenía prácticamente en la cara, aproveché para empezar a chupar simultáneamente sus pezones mientras mis manos la agarraban de su culo para apretarla más a mí.

    Mojé con mi saliva sus pezones alternando pequeños mordiscos que hacían que sus gemidos fuesen más elevados a la vez que su cabalgada cada vez iba siendo más intensa. Aproveché que estaba tan húmeda para mojar mi dedo y acariciar su ano, hasta que pude introducirlo hasta el fondo mientras mi otra mano agarraba firmemente uno de sus cachetes. Justo en ese momento, Julia no tardó en alcanzar un orgasmo frenético con mi miembro dentro de ella y mi dedo en su culito. Yo seguía chupando sus pezones, cuando paro de moverse y mirándome a los ojos me pidió que la siguiera follando fuera del coche contra el capó.

    Se levantó y reincorporándose de rodillas a su asiento, volvió a chupármela lamiendo toda su corrida que bañaba mi pene. Enloquecía de placer al ver esa imagen. Paré el motor y salimos del coche. Como pasaban los vehículos muy cerca y no era plan de causar un accidente, le propuse que fuese a la parte de atrás del asiento del copiloto, le pedí que entrase y se pusiera a cuatro patas para poder follarla desde fuera con la puerta abierta. De esa manera, la escena no sería tan comprometedora para la seguridad vial. Le pareció perfecta mi propuesta y allí estaba ella obediente a mi petición, mostrándome su coño empapado y su culito bien dilatado por el dedo que le había hecho un par de minutos antes. Sus pezones seguían erectos y empezó a tocárselos con la mano libre que le quedaba, mientras la otra se posaba donde al inicio del viaje dejó su tanga.

    Me aproxime para penetrarla y en ese momento volvió su cabeza y me dijo, “métemela donde tú quieras, estoy cachondisima y no voy a tardar en correrme otra vez, a tu elección”. En ese momento tenía el control de la situación y sus dos tesoros para mí, así que la agarré de su cintura y aproxime mi cuerpo todo lo que pude a la puerta quedando mi polla dentro del vehículo y yo fuera viendo pasar los coches como buen dominguero de litoral.

    Primero penetre su coñito que no paraba de emanar fluidos orgásmicos, tras unas buenas embestidas, volvieron los gemidos y esta vez eran más intensos, me avisó que un nuevo orgasmo estaba a punto de llegarle y yo no tardaría mucho en correrme así que decidí que el clímax mutuo debía de llegar en una follada por su culito que me lo estaba ofreciendo. Le dije que se corriese conmigo y se acabase con su dedo mientras le iba introduciendo mi pene en su culo. Un gemido retumbó en el habitáculo del coche en cuanto tenía mi polla dentro, empecé a bombear muy despacio mientras ella se masturbaba con su dedo a un ritmo más acelerado, me pidió que le diese más fuerte, sabía que estaba a punto de correrse y así me lo hizo saber con el aumento de gemidos y respiraciones más intensas. Acelere el ritmo de mis embestidas y en ese momento llegó su segundo orgasmo y justo cuando notaba sus espasmos orgásmicos, saque mi polla para correrme y descargué toda mi leche sobre su espalda.

    Tras unos segundos frotando mi pene sobre la rajita de su culo, me reincorpore y subí mi bañador. Julia logró alcanzar su mini short para cogerlo y salirse fuera a ponérselo. Le limpié la corrida en su espalda con una toallita húmeda que llevaba en su mochila. Nos subimos de nuevo para poner rumbo al encuentro de Laura que nos estaba esperando. Al arrancar el motor del coche, volvió a sonar el temazo de Still Corners. Nos miramos y una sonrisa cómplice entre los dos, nos unió aún más, mientras entrelazábamos nuestras manos.

    La tarde caía y la puesta de sol que nos acompañaba era mágica cuando llegamos a nuestro lugar. Laura estaba tomando los últimos rayos de sol que se proyectaban sobre su espectacular cuerpo. Cuando llegamos, estaba tumbada bocarriba serena, relajada, flotando en su particular universo.

    El cigarro de marihuana y la intensidad de todo el día la habían hecho relajarse tanto, que apenas se percató de nuestra presencia hasta que Julia le habló. Se reincorporó y nos dispusimos a tomarnos unas cervezas y fumar algo para cerrar una tarde magnífica en la calita. Yo desistí de beber ya que tenía que conducir de vuelta y quería estar fresco para el resto de jornada, pero disfrutaba viéndolas a ellas.

    Aún nos quedaba noche, pero eso lo contaré en otro momento.