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  • Mi marido sacó la putita que vivía en mi (Parte 4)

    Mi marido sacó la putita que vivía en mi (Parte 4)

    En mis relatos anteriores les conté como fue que de ser una mujer “normal” de apetito sexual común, pase a ser una puta insaciable, con los familiares de mi marido y también con extraños, en verdad todo fue muy rápido y casi que ni yo misma lo había podido creer, pero esa madruga del día 2 de enero, después de que haber tenido sexo con cinco hombres incluyendo a mi marido, Walter el camionero me despertó sigilosamente y me propuso ir con ellos a Córdoba y luego recorreríamos el país y países vecinos, debo confesar que la propuesta era muy tentadora, yo me encontraba cansada y un poco aturdida, entonces decidí levantarme a preparar café, mientras el Cordobés (primo de mi marido) y Walter preparaban sus cosas, este último se me acerco ya cuando me encontraba en la cocina y me dijo:

    -Andreita, que tal la pasaste ayer?, descansaste?

    -Buenos días Walter, la verdad la pase fantástico, dormí muy bien.

    -Pensaste en mi propuesta? -dijo Walter con cara de diablillo.

    -Siiii, pero no puedo dejar mi vida para ir de aventuras por otros lugares, es linda la propuesta y te lo re agradezco, pero eso me traería muchos problemas, además, si bien estoy sin trabajo, estoy buscando porque debo ganar dinero, no puedo vivir de Mariano.

    -Pero Andre podrías trabajar conmigo.

    En ese momento entro Pablo (el Cordobés) y al escuchar las palabras de Walter comenzó a reír y dijo:

    -Viejo zorro… te querés llevar a la primita, eso no se hace.

    -Es que necesita trabajo y yo un ayudante, el trabajo lo puede hacer un hombre o una mujer.

    Yo solo reía y escuchaba mientras armaba el desayuno, en ese momento Mariano también ya andaba dando vueltas por la casa.

    Cuento estos detalles porque quienes leen creerán que la vida de una recién estrenada putita es todo sexo, pero se equivocan, somos personas normales a las que el deseo y la pasión nos desbordan, que nos encanta coger, pero tenemos vida igual que quienes leen este relato.

    Dicho esto vuelvo a los detalles.

    -Que pasa acá que hay tantas risas –dijo Mariano mientras me abrazaba y me daba un hermoso beso de buenos días, yo solo llevaba puesta una diminuta tanga y una remera que tan solo cubría mi cuerpo hasta pasar el ombligo, mi marido tocaba mi cola como si no hubiese nadie más que nosotros dos en la cocina.

    -Epa, no van a empezar a hacernos desear tan temprano –dijo Walter.

    -Jajaja, no hombre, quedate tranquilo de esta casa nadie se va deseando nada, no es así mi amor? –dijo Mariano mientras ponía la otra mano por debajo de la remera y tocaba una de mis tetas, que claramente estaban sin sostén, y me besaba.

    -Amor, Walter me ofrece trabajar con el -dije

    -Trabajar en el camión?? jaja y vos te animarías?

    –Sí, no sé muy bien cuál sería el trabajo.

    -El trabajo es simple, los camiones de hoy son mejor que un auto para manejar –dijo Walter mientras no podía quitarme la vista de las tetas que Mariano tocaba sin parar.

    -Pero Andre, vos te animarías a manejarlo? Porque igual hay momentos en los que hay que hacer fuerza -pregunto Pablo, mientras terminaba el desayuna y se levantaba de la mesa en dirección al lavado.

    -Vos crees que Andre no es fuerte?? toca estos brazos -dijo Mariano, a lo que Pablo no dudo y pego su cuerpo al mío para tocar mis brazos, yo al sentir esa verga cerca mío no pude más que estirar mi mano y llevarla hasta su paquete.

    -Uffff Andreita parece que no te alcanzo con lo de anoche –Dijo Pablo mientras se acercó para darme un beso, yo mire a Mariano quien con un guiño de ojo se colocó bien detrás mío y ya sus dos manos levantaban mi remera dejando mis tetitas al aire como ofreciéndoselas a su primo, este no dudo en besarme y mientras lo hacia también tocaba mis pezones junto a las manos de mi marido.

    -No quiero ser agua fiestas -dijo Walter pero tenemos que salir antes de que haya más tránsito.

    -Si tenés razón –dijo Pablo

    -Te vas y me dejan así? -pregunte angustiada, quería esa verga una vez más y él se alejaba de mi cuerpo.

    -Si flaquita, es que la ruta más tarde se pone terrible, son 800 km desde Bs As a Córdoba.

    -Entonces que vas a hacer? Trabajas conmigo o no?  Pregunto Walter

    Yo mire a Mariano, con carita de pena y él me dijo:

    -Amor la decisión es tuya, querés trabajar con Walter anda ya.

    -De verdad mi amor??

    -La otra semana volvemos a Bs As con una carga, podemos venir y si no te gusta el trabajo te quedas –Dijo Walter.

    -Dale Andre, anda y proba si te gusta -dijo mi marido.

    Yo volé a vestirme y en pocos minutos tenia listo el bolso con unas pocas ropas, total era verano y no necesitaría mucho. Le di unos cuantos besos a Mariano que depositaba toda su confianza en mí y de un salto subí al camión, la aventura empezaba, así partimos rumbo a la cuidad de Córdoba, el viaje estaba muy divertido, risas, chistes, todo era muy emocionante, cerca de las 11 de la mañana un desperfecto nos dejó sin aire acondicionado y el calor en la cabina del camión comenzó a sentirse, los hombres bajaron las ventanillas, pero el aire que entraba desde afuera también era caliente, yo iba en el asiento en medio de ellos dos, pero el calor se hacía insoportable por lo que ellos se quitaron las remeras que traían puestas y yo hice lo mismo quedando tan solo con sostén, que antes de salir de casa me había puesto.

    -En el próximo pueblo vamos a parar para almorzar y vemos si podemos arreglar el aire acondicionado –dijo Walter

    Al llegar a un parador Pablo y yo fuimos a buscar donde almorzar mientras Walter hacia revisar el camión. Al regreso nuestro la cara de Walter era muy larga.

    -Que paso, no se puede arreglar? -Pregunto Pablo

    -siiiii pero el arreglo es caro, no acepta tarjetas y otro lugar no hay.

    -Ahhh, nooo, dejame que hablo con el hombre -dije yo, dispuesta a llegar a un acuerdo o convencerlo.

    -Hola, no hay manera de que nos puedas arreglar el camión y la otra semana cuando pasamos te pagamos? -dije

    -No flaquita, ya le dije a tu marido, sabes cuantos no me pagaron más.

    -jeje, no, no es mi marido, trabajo con el.

    -Ahh mira y que clase de trabajo haces con un camionero?, mira putita si estas laburando y no te gusta coger con calor báncatela.

    Me pareció muy grosero, pero para no pelear, me aguante el insulto (en definitiva algo de putita tenia), entonces aproveche y le dije:

    -Y vos no te cogerías a esta putita a cambio del arreglo del camión?

    -ufff, eso suena interesante… pero el arreglo no es barato.

    -esta putita tampoco, hacemos trato? –dije.

    -Dame dos minutos que ya vengo y te digo si hacemos o no trato -dicho eso salió caminando rápidamente en dirección al fondo del taller.

    Me acerque entonces a los muchachos y les dije que fueran a almorzar que yo me encargaba del arreglo, Walter y Pablo no podían creerlo pero sin preguntar nada se fueron a almorzar. A los pocos minutos vuelve el mecánico y me dice:

    -Hacemos trato si también entra mi amigo el negro en el juego?

    Me lo pensé dos segundos y dije:

    -Ok, pero nada de violencia, no me gustan los golpes.

    No podía creer las palabras que salían de mi boca, era toda una trabajadora sexual.

    -Negrooo, veni ya está todo arreglado –grito el hombre y apareció un morocho de espalda inmensa, con brazos increíbles, con cara de enojado y dijo:

    -Esta es la puta? Cómo te llamas?

    -Andrea

    -Sacate la ropa, muy despacito y mientras mírame.

    -Así está bien- decía yo mientras hacia lo que él me pedía

    -Siii, desnudate toda, y ponete en cuatro patas con el culito mirando para acá.

    Lo hice y sentí como me tocaban ambos, uno de ellos comenzó a meter un dedo suavemente en ano, hacía calor, mi espalda sudaba sin cesar, me sentía humillada, puta muy puta y me excitaba, estaba haciéndolo con desconocidos.

    -Levantaba bien el culo –dijo el Negro y así lo hice, pero el dándome una palmada me dijo:

    -Levántalo bien putita, dale mostrarme que deseas pagar por el trabajo que vamos a hacer en el camión de tu amigo, porque vos querés pagar verdad?

    -shhhiiii –dije ya muy excitada por el manoseo que me estaban haciendo.

    .Bueno muy bien, así me gusta –dijo el otro que yo no podía ver ya que permanecía en cuatro patas.

    Pero de repente, la voz del negro dijo:

    -Pasa Roberto, dale… pasa boludo.

    Y yo quede anonadada entraba alguien más para cogerme.

    -Chicos eran solo dos –dije.

    -Mi putita, tranquila una pijazo más que te comas no te va a hacer nada y nosotros quedamos bien con un proveedor amigo.

    Los tres me cogieron un buen rato, trague leche, chupe vergas, me excite y disfrute muchísimo, cuando uno estaba en mi conchita, otro entraba en boca, los tres pasaron por mi culito y lo llenaron de espeso esperma, cuando terminamos ellos se fueron a arreglar el camión y yo a almorzar, los muchachos me estaban esperando, Walter al verme llegar, un poco despeinada, pero con cara de felicidad, me dijo:

    -Creo que te va a gustar el trabajo, le pones el cuerpo, jeje

    -Espero no defraudarte –dije

    -Prima con esta actitud vas a llegar muy lejos –dijo Pablo

    Así fue como comenzó mi trabajo de camionera y putita… Muy putita.

  • El amor después del amor

    El amor después del amor

    Luego de la muerte de mi esposa, caí en una profunda depresión y mis amigos me apoyaron muchísimo, en especial uno de ellos, David. Nos conocíamos desde chicos y venía todos los días a casa, demás está decir que me sentía muy cómodo con él, hablábamos mucho de todo. Un día, yo estaba muy triste porque era el aniversario de bodas mío y no me quiso dejar solo a la noche, se quedó conmigo para acompañarme.

    Cenamos tranquilamente y luego nos sentamos en el sillón del living a ver la tele. No me pude contener y comencé a llorar… David me abrazó y me acariciaba la cabeza, consolándome. No podía dejar de llorar y ya era tarde, entonces me dijo que dormiríamos juntos, pues no quería dejarme solo.

    Fuimos a mi cuarto, me desvestí mientras él me miraba; Noté una mirada extraña en sus ojos pero pensé que era cosa mía… Una vez que yo estaba en la cama se sacó la camisa y vi el lomazo que tenía. Me confundió el hecho de que me gustaba lo que veía, pues siempre me gustaron las mujeres, pero tenía un cuerpo tan hermoso que no podía dejar de mirarlo. Se acostó al lado mío con el jean puesto, hacía calor y le dije que se ponga cómodo, lo hizo con una sonrisa en su rostro, se había dado cuenta que lo miraba.

    Conversamos un rato y la charla fue para el lado del sexo, en un momento me dijo que sabía que lo miré con deseo. Yo no sabía qué decir, ni que hacer, entonces me tranquilizó, diciendo que no había nada de malo, que yo le gustaba también. Me quedé pasmado y él decididamente tomó la iniciativa y pasó su brazo por mi nuca, abrazándome y llevando mi cabeza a su pecho…

    CONTINUARÁ…

  • El mejor sexo de mi vida. Infiel a novio, con un beisbolista

    El mejor sexo de mi vida. Infiel a novio, con un beisbolista

    Comenzaré por contarles que me gusta mucho bailar, lo disfruto mucho al igual que el beisbol, este último a pesar de no ser un hobby común en las mujeres lo cierto es que me apasiona, mi padre fue beisbolista y en mi familia es uno de los deportes que más nos apasiona. Este prólogo tendrá sentido mas adelante, pues este relato está ligado a este hobby.

    Bien, mi nombre es Marisol, a mis 30 años me mantengo en forma, siempre lo he hecho, me gusta lucir bien y cuido mucho mi alimentación, por ello tengo un cuerpo bastante cuidado con pechos medianos ni tan grandes ni tan chicos pero eso si redondos que lucen bien con un escote, he de decir que mi atributo físico que más me gusta son mis piernas torneadas que he mantenido firme acompañado de mi cadera un poco ancha y moldeada, me considero pompuda ya que tengo un trasero redondo de tamaño pronunciado.

    Cómo les conté al inicio, me apasiona mucho el beisbol, me gusta seguir las estadísticas y cualquier tipo de información que tenga que ver con ese deporte. Con mis amigas acostumbramos asistir a la mayoría de los partidos de la temporada, Wendy es una de esas amigas con la que compartimos esa pasión, haré hincapié en ella, ya que trabaja en el Instituto del Deporte de mi ciudad y por tanto tiene acceso a las gradas preferenciales del estadio, incluso a los vestidores de los jugadores. El equipo recién acababa de adquirir un nuevo jugador proveniente de Cuba, su nombre era Jonathan y todas nosotras nos moríamos por él, por decirlo así, pues quien no quería terminar con este bombón entre las piernas, él era alto, apuesto, moreno y en sus pantalones ajustados se podría adivinar el tamaño del paquete que se cargaba en su entrepierna, yo deliraba cada que me lo imaginaba.

    Al final de uno de esos partidos al que asistimos, mi amiga Wendy sugirió que bajaremos hacía la puerta de los vestidores para tomarnos fotos con los jugadores, eso hicimos, antes de que entraran a los vestidores Wendy llamo a uno de los jugadores con los que había hecho buena amistad Isidro se llamaba, un joven alto, delgado de piel trigueña y bastante apuesto, comentaron algo casi en susurros y enseguida Isidro hablo a Jonathan, el chico cubano que recién había llegado al equipo, mi amiga me hizo una señal para que me acercara, enseguida mi amiga me presento a su amigo Isidro y a continuación me presento a Jonathan diciéndole que yo era su más fiel admirador, yo me ruborice de lo apenada que me sentía quede inmóvil por unos segundos, Jonathan enseguida se acercó a mi brindándome su mano y acercando su cara a la mía para saludarme con un beso en la mejilla, no lo podía creer, de cerca era tan guapo y tenía un acento que nada más en escucharlo sentía mojar mis panties de lo excitada que me puso, vacilamos un poco y Isidro comentó que saliendo irían a una fiesta de bienvenida al equipo para Jonathan y que estábamos invitadas, mi amiga rápido dijo que si iríamos con todo gusto, compartimos el número de celular y nos comentaron que nos mandarían la ubicación, sin más salimos del estadio, yo aún emocionada porque había conocido a Jonathan en persona y mejor aún que nos había invitado a su fiesta de bienvenida, pronto caí en cuenta que había hecho compromiso con mi novio y empecé a dudar si era buena idea asistir a tal fiesta, mi amiga sin más me convenció de llamar a mi novio y decirle cualquier mentira para cancelarle y poder ir a la fiesta con los chicos. El plan era ir a casa de Wendy para arreglarnos para la fiesta, de camino a casa de mi amiga, le hable a mi novio con un tono de cansancio diciéndole que no me sentía nada bien le avise que había salido del estadio y que seguramente algo que había comido ahí me habría hecho mal, mi amiga al volante no pudo resistir hacer una burla, mi novio preocupado me dijo que con gusto iría por mi para llevarme a casa, pero le insistí que mejor me quedaría a descansar en casa de mi amiga, sin más le colgué.

    En casa de mi amiga ambas nos bañamos y nos dispusimos a arreglarnos para la fiesta, mi amiga se puso un vestido ceñido en la parte de las caderas y algo holgado en la parte del busto, se veía muy guapa. Por mi parte, hacía calor entonces decidí ponerme un short (pantalón corto) blanco que me quedaba arriba de mitad de mis muslos, debajo me puse una tanga que se perdía en mi par de nalgas y una blusa azul con estampados florales con el hombro descubierto, me sentía tan sensual y a la expectativa de cualquier cosa que pudiera pasar que no lleve brassier, mi amiga me presto unos zapatos de plataforma que al mirarme el espejo desbordaba sensualidad que me hacía sentir cachonda, le mande un mensaje de buenas noches a mi novio para que no sospechara y le dije que ya me dormiría.

    Los chicos ya nos habían mandado la ubicación, la fiesta se ubicaba en una zona residencial en una colina, llegamos e Isidro nos recibió, en cuanto vio a mi amiga enseguida la rodeo con sus brazos poniendo sus manos sobre su trasero y se besaron, fue tan cachondo ese beso que hasta yo me prendí, mi amiga se acercó hacía mi y me dijo – “Me ando cogiendo a Isidro, guárdame el secreto”, yo asentí pues sabía que mi amiga tenía novio al igual que yo, de pronto apareció Jonathan ya cambiado de ropa, vestía casual, se veía guapo que no pude ocultar mi emoción al verlo.

    Me tomo de la mano y me ofreció algo de tomar, pasamos a la casa, la cual era bonita con un gran recibidor, al final se veía una sala con grandes ventanas que daban a una alberca entonces pude ver a algunas personas, en realidad la casa era muy grande para pocas personas, habían algunos beisbolistas y algunas chicas guapas, mi amiga subió con Isidro por las escaleras y supe que se iban a encerrar en un cuarto en el segundo piso, Jonathan me llevo hacía una cava donde había un sin fin de botellas de licor, vino y un refrigerador de cervezas.

    Me ofreció un coctel muy rico que el mismo preparó, él tomaba una cerveza oscura, me llevo hacía el jardín donde se encontraba la alberca para presentarme a algunos jugadores y a las demás chicas que se encontraban en el lugar. Nos separamos un poco de las personas hacía el otro lado de la alberca había unos camastros que usamos para sentarnos quedando él en frente de mi, platicamos de muchas cosas, nos tomamos otra copa, Jonathan era dos años mayor que yo pero se mantenía muy en forma, cada que podía rozaban nuestras rodillas y cuando pedía mi atención por algo que me platicaba tocaba mi pierna, los roces se fueron intensificando cada vez más que Jonathan mantenía más tiempo su mano sobre mi pierna y me acariciaba con las yemas de sus dedos, con ese simple roce yo me estaba poniendo cachonda que me hubiera desnudado ahí para él y permitir que me hiciera suya.

    El calor de mi cuerpo creció y algunas parejas en la fiesta empezaron a bailar, entonces aproveche para ponerme de pie e invitar a Jonathan a bailar, mientras esperaba a que Jonathan se levantara, empecé a mover mi cuerpo con sensualidad para que lo apreciara, el efecto del alcohol ya estaba haciendo efecto en mi cuerpo que me sentía muy cachonda, ya no pensaba en mi novio ni en las consecuencias que pudiera generar mis decisiones de aquella noche.

    Jonathan se puso de pie, enseguida me tomo de la cintura y acercándose a mi cuerpo llevo sus labios cerca de mi oído susurrándome que se moría por estar en medio de mis piernas, que me deseaba mucho y terminando con – “Créeme que no me apetece bailar, lo que quiero es estar en medio de tus piernas, te deseo mucho, ¿Subimos a una habitación?” – yo gire la cabeza para estar de frente a su cara, lo mire a los ojos y lo bese, mis brazos lo rodearon mientras Jonathan me rodeaba por completo entre sus brazos, besaba delicioso, su perfume me tenía vuelta loca extasiada – “Eso responde tu pregunta” – le dije, entonces Jonathan me tomo de la mano mientras caminaba hacia la casa, yo le seguía caminando por detrás. En el camino justo antes de subir las escaleras mi amiga e Isidro bajaban, mi amiga se acercó y me susurro al oído -“Bien amiga, cógete a Jonathan, está bien bueno…”.

    Subimos por las escaleras el detrás de mí, podía sentir su mirada sobre mi trasero, a esa altura a los ojos de Jonathan se podía ver todo mi culo, pues mi short era corto, el chico me tomo de las caderas mientras subíamos por ellas, en seguida apareció un pasillo que daba a varias habitaciones, era una casa grande. Al final del pasillo había una puerta de madera la cual Jonathan abrió.

    Era una habitación grande con una cama amplia por en medio, Jonathan puso música, yo tenía muchas ganas de cogérmelo pero no podía evitar estar nerviosa, sabía qué pronto tendría a este hombre que me volvía loca en medio de mis piernas. De espaldas a él y de frente a una ventana que daba hacía la piscina, se podía ver los invitados y los demás jugadores bebiendo y bailando.

    Jonathan se acercó por detrás de mí, puso su rostro a la altura de mis hombros y paso sus manos por encima de mi ombligo, me rodeo con sus brazos mismos que acariciaban mis senos por encima de mi blusa, como no tenía bra podía sentir sus manos cubriendo mis senos con el único impedimento de la delgada tela de mi blusa. Jonathan empezó a darme besos en el cuello, yo me quedé inmóvil, solo disfrutaba de las caricias y de los besos que me estaba dando este chico, con el alcohol y lo cachonda que estaba podía sentir mi tanga inundada de mis jugos, seguía besándome por el cuello al tiempo que bajaba el escote de mi blusa para mordisquear mis hombro izquierdo, yo hice la cabeza para atrás mientras que Jonathan hundía sus labios en mi hombros, con una mano Jonathan fue bajando por mi ombligo acariciando con la yema de sus dedos hasta llegar al botón que sujetaba mi short, sin más y de un solo movimiento lo desabrocho, enseguida metió su mano por debajo de mi ropa interior hasta llegar a mi vulva la cual fue acariciando hundiendo las yemas de dos dedos por la rajita de mi vagina, estuvo así unos segundos que me estaba sacando gemidos fuertes de mi boca, si fuera por la música que sonaba afuera, estoy segura que me hubieran escuchado, tenía manos grandes y gruesas que me estaban estimulando mi coño.

    Extasiada por las caricias, gire para quedar de frente a él, Jonathan cruzó sus manos poniéndolas en mi trasero sobre mi short, mientras nos besábamos, mis manos sujetaron su torso fuerte y trabajado, era tan sexy que me volvía loca cada vez más. Nos seguíamos besando, Jonathan se quitó la camiseta, yo tire de mi blusa para sacármela, acto seguido, baje mi short quedando solo con mi tanga. Moría de ganas por disfrutar a este hombre que tome su pantalón, lo desabroche y lo baje, tenía un bóxer negro pegado a su cuerpo que dibujaba el contorno de una verga gruesa y larga que se marcaba sobre el bóxer, abrazados y besándonos lo dirigí hacía el borde de la cama empujando su cuerpo, haciendo que cayera sobre la cama. Me subí sobre el montándolo poniendo mis piernas de cada lado de las suyas, tome sus manos y los lleve hacía mis senos para que los sintiera, seguíamos besándonos mientras el chico me magreaba los senos y jugaba con mis pezones erguidos.

    Encima de él hacía movimientos rozando su verga con mi coño, subía y bajaba sintiendo ese pedazo de carne abriendo paso sobre mi tanga, era una sensación deliciosa que me provocaba ardor e impaciencia por tenerlo dentro. Bese su cuello, acaricie su torso y fue bajando con besos por su pecho, mordí su pezón y lamía los cuadros que se formaban en su abdomen, mi novio es delgado, pero no tiene el cuerpo tonificado como Jonathan, así que no podía creer que estaba montada sobre ese hombre sexy y atractivo.

    Disfrutaba su cuerpo, chupaba, mordía y lamía su abdomen hasta que llegue a su pelvis, con los dientes tome el elástico de su bóxer para bajarlo, Jonathan se arqueo hacía arriba para permitirme bajarle sus calzoncillos, los retire y de pronto saltó una verga negra, gruesa como de 18 cm, nunca había visto en carne propia una verga de esa magnitud, me sentía extasiada y dude si ese pedazo de carne entraría en mi conchita.

    Tome su verga con ambas manos llevando a mi boca ese pedazo de carne, pase mi lengua por el glande dejando mi saliva, tenía liquido pre-seminal que brotaba del orificio, tenía un olor y sabor peculiar, me encantaba sentirlo en mi boca, lo metí a mi boca, empecé a chuparlo pasándole la lengua y masturbándole en el tronco, estuve chupando esa rica verga por un momento, Jonathan estaba disfrutando tanto, tenía los ojos cerrados y gemía, me encanta chupar verga y la de ese chico estaba tan rica, que no me cansaba de hacerlo. después de un momento Jonathan se puso de pie, me alzó con sus brazos y me acostó boca arriba sobre la cama, estando boca arriba me tomo de las piernas y me jalo hacía el borde de la cama, me retiro la tanga y me abrió las piernas al tiempo que hundía su cabeza entre mis piernas, lo primero que hizo fue pasar su lengua por toda mi vulva, mojando los labios de mi vagina con su saliva, yo me estremecí que me lleve las manos a mis pechos para apretujarlos, sentí los dedos de ese hombre jugando con mi coño mientras la punta de su lengua se divertía con mi clítoris, este hombre me hacía gozar de una forma delirante e extasiada. Jonathan metió un dedo en el interior de mi vagina, fue metiendo y sacando los dedos impregnándose de mis jugos, acto seguido dos dedos empezaron a estimular mi interior sin dejar de lamerme mis labios vaginales, era un vaivén placentero que me estaba provocando, antes de eso, mi novio me había hecho sexo oral, pero no me había provocado tanto placer como este chico lo estaba haciendo. Me estaba dando el mejor sexo oral de mi vida, yo no aguante que enseguida mi cuerpo se arqueó y tuve un delicioso orgasmo que bañe la barbilla de ese chico con mis jugos.

    Me encontraba extasiada aun recobrando el aliento del orgasmo que Jonathan se subió encima de mi postrándose en medio de mis piernas y de un solo movimiento me metió su verga en mi vagina, alce mis piernas y las sostuve con las manos para permitir que este hombre me penetrara, encima de mi se acercó y me beso ahogando mis gemidos, me daba arremetidas sobre mi entrepierna yo lo rodeé con mis piernas y mis manos sobre su cuello mientras ente hombre daba embestidas fuertes, en esa posición sentía que con su pelvis estimulaba mi botoncito.

    Ambos estábamos gozando en esa posición, lo sujeté con las piernas y empecé a mover las caderas en zigzag a mi propio ritmo, Jonathan se quedó quieto por un momento permitiendo que con mis movimientos me penetrara su verga, Jonathan me tomo las piernas y las llevo a su hombro, me alzó un poco metiendo una almohada en mi espalda baja y me empezó a penetrar, ahora con embestidas más fuertes y rápidas que con las que había iniciado.

    En esa posición con las piernas cruzadas la verga de este chico me estimulaba por completo mis paredes vaginales dándole más placer incluso a él, pude notarlo pues no tardo mucho que sentí que se corría dentro de mi, un chorro de semen caliente inundo mi interior, Jonathan llevo las yemas de sus dedos hacia mi botoncito para estimularlo y aún con la verga dentro de mi, basto unos segundos para venirme por segunda ocasión en la noche, mis piernas se tensaron mismas que mi hombre sujetó terminando en un delirante orgasmo, ambos caímos tumbados sobre la cama, me abrazo, yo estando tumbada sobre su pecho, lleve mi boca hacia su verga para lamer el resto de semen mezclado con mis jugos para limpiarlo completamente.

    Después de unos minutos, Jonathan pasó su pierna por en medio de las mías estimulando con su rodilla el exterior de mi vulva, de pronto sentí que su verga se empezaba a erectar una vez más. Lleve mis manos hacia su entrepierna y empecé a acariciarlo, Jonathan tenía un aguante extraordinario, en seguida quedó erecta, se tumbó boca abajo sobre la cama y yo me subí encima de él, en seguida tome la punta de su verga y la lleve hasta coño, poco a poco fui introduciéndome ese pedazo de carne negra, por fin su verga estaba completamente dentro de mi, enseguida empecé a moverme de arriba hacia abajo, moviéndome buscando estimular la parte superior de mi vagina, Jonathan me tomo los senos con sus manos apretándolos mientras yo seguía moviéndome sobre ese chico, esta posición era la debilidad de Jonathan pues después de unos minutos de estar moviéndome así bastaron para que ese hombre se corriera dentro de mi. Yo me paré y pronto me puse de perrita, dejando a su vista mi gran trasero, Jonathan se acercó me tomo de las caderas y hundió su verga en mi vagina, empezó a darme embestidas fuertes, me sujetaba de las caderas acompañando nalgadas que elevaban mi excitación cada vez más, Jonathan me jaló hacia el tomando del pelo dándome embestidas cada vez más fuertes, estuvo así unos minutos que aguante más y sentí correrme en un orgasmo placentero que duró más cinco segundos, una vez más desnudos caímos tumbados sobre la cama.

    Nos vestimos, yo completamente satisfecha y bien cogida. Salimos a la fiesta, algunas personas se habían ido, nos incorporamos con mi amiga e Isidro, nos tomamos unas copas más y dormimos juntos en esa casa.

    A la mañana mi novio me estuvo marque y marqué. Le respondí diciéndome que no me sentía bien y le colgué, esa vez le fui infiel a mi novio y me lleve una de las mejores experiencias de sexo en mi vida.

    Espero que lo hayan disfrutado, besos…

  • Sometida por su hijo (1)

    Sometida por su hijo (1)

    I

    Hace tiempo intente darle una lección a mi hijo Rodrigo para que dejara de jugar con las chicas. Mi hijo tenía 18 años y estaba terminando la secundaria y normalmente no causaba problemas en la escuela, pero es muy guapo, y siempre se comportaba algo delicado, eso hacía que siempre estuviera rodeado de chicas, tenía muchas amigas, lo que en un principio me preocupaba un poco porque temía que pudiera ser gay. Poco después descubrí que no era gay si no por el contrario era una forma de seducirlas, usarlas, follarlas y después las dejaba. Eso me indigno aún más pues no podía creer que había criado un machista seductor, así que decidí enseñarle lo que se sentía que jugaran con tus sentimientos, decidí seducirlo y dejarlo con las ganas para que lo entendiera pero todo se me salió de las manos.

    Me empecé a comportar de forma seductora, a vestirme sexy, para que mis curvas se marcaran y tuve éxito en mi objetivo. Cuando me di cuenta mi hijo estaba perdidamente enamorado de mí, sin darme cuenta lo seduje mejor de lo que esperaba; pero cuando quise acabar con eso él se enfureció.

    Llegamos una noche de cenar, íbamos muy cariñosos él me besaba el cuello y yo acariciaba su rostro, incluso lo dejé meterme un poco más la mano fingiendo que estaba un poco borracha; en la casa me tomo de la cintura y me beso en los labios a lo que yo correspondí, pero después lo alejé le dije que habíamos llegado demasiado lejos y que era hora de que entendiera que se sentía que jugaran con lo que uno sentía, que no podía nada más seducir y abandonar a las mujeres, que el juego iba a terminar allí para que lo entendiera.

    Él se enojó demasiado y dijo que nadie jugaba con él y que la lección me la iba a dar él a mí, que si quería portarme como puta iba a ser su puta, Allí fue donde entendí que no solo jugaba con las chicas, las dominaba y las trataba como putas, aun así no entendía por qué ellas siempre regresaban a buscarle.

    Mi hijo me tomo en sus brazos, me besó y mordía mi cuello, el descubrió hace tiempo que era mi punto débil, me arrancó la ropa, y se puso a chupar mis tetas mientras trataba de empujarlo, pero lo hacía tan bien que antes de darme cuenta solo acariciaba su cabello, entonces se sacó la enorme verga que tiene y me arrancó la tanga que me había puesto, me penetró sin contemplaciones y con su celular grabó mientras me violaba, luego sacó su pene mientras seguía grabando y me lo metió a la boca para que se lo chupara y explotó en mi boca y cara llenándome de su leche.

    Desde la muerte de su padre no había estado con nadie más, y cuando estaba con mi difunto marido nunca hicimos algo como lo que mi hijo me hizo, la sensación fue humillante, aunque en el fondo excitante, estaba aterrada de lo que había provocado.

    II

    Mi hijo tomó el control de mi vida, me amenazó con hacer público el video, y por miedo cedí a sus demandas, hizo varios cambios en mi vida, me hacía vestirme más sexy fuera de la casa porque dentro me hacía ir desnuda, y cuando me permitía salir me hacía hacerlo sin ropa interior. Además debía darle una mamada cada mañana y tragarme su semen; por las noches tenía que darle una rusa con mis tetas. Además debía dejarme follar por él o por quien él ordenara y eso fue lo que me dejó helada. La primera vez que me sodomizó me horroricé, el dolor fue agudo pero la humillación que sentía fue peor y más aún cuando al oído me dijo “acostúmbrate perrita, algunos quieren disfrutar de este agujero”

    Sin saberlo mi comportamiento también había atraído la atención de a algunos amigos de mi hijo, vecinos y alumnos míos, ya que soy maestra en una secundaria. Mi hijo aprovechó eso para hacer negocio conmigo, les cobraba una cantidad a los chicos y él permitía que me follaran y cumplieran su fantasía. Lo peor era cuando mis alumnos me sodomizaban y me decían cosas como “Que rico se siente romperle el culo maestra” mientras me daban nalgadas. Y lo menos salvaje era cuando algún vecino iba a que le chupara su verga y estaba tan acostumbrada que incluso me tragaba su leche sin que me lo pidieran, incluso con los hijos de amigas mías. Eso hacía que mis resistencias cayeran cada vez más, con cada “servicio” que daba mi resistencia se debilitaba e iba aceptando lo que me estaba pasando.

    Incluso en una ocasión mi hijo preparó una orgia con sus mejores clientes, que fantaseaban con hacerme un Gang Bang. Me puso un collar de cuero, ató mis manos a mi espalda, me puso una bola en la boca y un tapón anal. Bajé las escaleras con mi hijo por delante jalando mi cadena y en la sala de la casa me encontré con siete chicos semidesnudos, tres de mis alumnos más problemáticos, dos vecinos que se sentían raperos y dos amigos de mi hijo: su mejor amigo y otro que era el hijo de mi mejor amiga, incluso me decía “tía”. Todos incluido mi hijo me follaron por mis tres agujeros.

    «¡A disfrutar de la puta, amigos!» Dijo mi hijo quitándome la bola de la boca y todos hicieron un círculo conmigo arrodillada en el centro y comencé a chupar cada una de las vergas que me ofrecían esos adolescentes, aun con las manos atadas a mi espalda. Sentía la verga de uno de los chicos en mi boca, la sentía crecer, pero después alguien me jaló hacia otra deliciosa polla que empecé a mamar como puta desinhibida y cuando apenas estaba disfrutando de esa verga, alguien más me jaló hacia la suya. Así pase chupando las ocho vergas. En un momento todos los penes empezaron a eyacular sobre mí. Me vi cubierta de leche en medio de la sala. Mi hijo me desato las manos y me limpie como gata todo el semen recogiéndolo con el dorso de mi mano y lamiéndolo para poder tragarlo. Las vergas de los chicos no habían bajado así que me acerque gateando al hijo de mi mejor amiga a chuparle el pene mientras uno de mis alumnos se puso detrás de mí para penetrarme de perrito. Los chicos fueron tomando turnos uno después de otro detrás de mí y cuando el hijo de mi amiga se cansó otro chico tomo su lugar en mi boca y también se fueron rolando de mi coño a mi boca probando los sabores mezclados de las vergas y mi coño. Me sentía como toda una siendo montada por una jauría. Y en algún momento alguien dijo «No mames Rodro, No puedo esperar a la puta de mi mamá haciendo lo mismo» yo seguí chupando y me imagine a las madres de esos chicos como sus esclavas sumisas, pues las conocía a todas.

    Acepto que en algún momento llegué a disfrutar; en especial cuando me hicieron una doble penetración uno de mis alumnos y un vecino y me decían lo puta que era, mientras se la chupaba al hijo de mi amiga, y masturbaba a mis otros alumnos con las manos y con un pie sobaba la verga al otro vecino y con el otro se la sobaba la mejor amigo de mi hijo y todo mientras mi hijo me grababa en mi más clara entrega a la degeneración y degradación… No sé cómo pude coordinar mis movimientos pero fue el acabose, terminé en un gran orgasmo, que casi me dejó inconsciente. Después de eso fui comprendiendo porque las chicas regresaban con mi hijo: Para que las tratara como putas, porque ser tratada así y usada es lo más morboso y delicioso que he podido experimentar.

    III

    Cuando creía que las cosas no podían ser peores mi hijo invitó a sus primos a quedarse un mes de vacaciones con nosotros, mis hermanas me llamaron para agradecerme y yo no podía decirles que no, incluso les dije a mis hermanas que también vinieran ellas, no quería que se enteraran de la forma como mi hijo me trataba; por eso pensé que si mis hermanas estaban aquí él se limitaría, grave equivocación. Primero llegarían Víctor y Luis, mis sobrinos que son de la misma edad de mi hijo ya que las tres nos embarazamos casi al mismo tiempo, y un mes después llegarían mis hermanas.

    Cuando mis sobrinos llegaron mi hijo me hizo recibirlos en un vestido ceñido a mi cuerpo, que llegaba casi a mis glúteos y un pronunciado escote con la espalda casi descubierta hasta el límite ente mi espalda baja y mi trasero. Las caras de mis sobrinos no tenían nombre, sus rostros reflejaban una mezcla de sorpresa, excitación, alegría y deseo. A la mañana siguiente de su llegada desperté atada a la cabecera de mi cama y mi hijo y mis sobrinos a mi alrededor, “ya te despertaste mami, bien primos lo que les prometí, es toda suya”, cuando mi hijo dijo eso mis sobrinos se abalanzaron sobre mí. Víctor se dirigió directo a mis tetas, chupándolas como si su vida dependiera de ello, por su lado Luis hacía lo mismo con mi coño.

    “Venga chicos a cogerse a esta puta» al decir esto Luis me separó las piernas, tomó su pene con una mano, lo dirigió a la entrada de mi vagina y dejó caer su peso sobre mí. “Ahhh, que rico” dijo Luis y comenzó a moverse primero despacio y después fue subiendo la velocidad. “Ohhh tía Lore que rico, aquí adentro está muy caliente, es la primera vez que lo hago, me voy a correr me corro dentro” le grité, le supliqué que no lo hiciera, pero no le importó y me dejo su leche dentro. Mientras tanto Víctor se puso sobre mi cara y me restregó su polla en la cara “Estas muy escandalosa puta, es mejor que te calle, ándale chúpamela”, al decir esto Víctor me clavó toda su polla en mi cara me tomó de los pelos y me comenzó a follar la cara, hasta que se corrió y me tragué sus líquidos. Pasaron como 20 minutos abusándome cambiando de lugares.

    Víctor y Luis me voltearon quedando boca abajo sobre la cama, aún con las manos atadas a la cabecera de la cama Luis puso un cojín por debajo de mi vientre levantando mi culo, Víctor por su parte se colocó atrás de mí, me tomó de las caderas y comenzó a meter su enorme polla en mi culo “esto es genial nunca lo había hecho por aquí, siempre quise violarte, tía Lorena”, lo tuve que haber hecho antes, me corro, tía me corro” rugió mi sobrino Víctor que se corrió dentro de mi culo. Durante todo ese día y esa semana fui esclava no solo de mi hijo, terminé siendo la esclava sexual también de mis sobrinos.

    La siguiente semana me enteré de que todo era en realidad práctica para que mis sobrinos pudieran hacer lo mismo con mis hermanas. Mis sobrinos aprendieron a ser rudos, y a ponerse duros conmigo, Víctor no tuvo problemas, pero a Luis le costó un poco más de trabajo hacerse el rudo. Yo cocinaba para ellos, y los escuchaba hacer planes para cuando las tres estuviéramos en casa, una parte de mí se horrorizaba y pensaba en advertir a mis hermanas; pero a otra parte de mí, le excitaba de pensar en mis hermanas en la misma situación que yo: sometidas y emputecidas por sus hijos. Al parecer había ido aceptando mi condición sin darme cuenta y quería compartirla con mis hermanas.

    IV

    Dos semanas después tocaron el timbre de la casa, Rodrigo se asomó, eran mis hermanas: la dura Laura mi hermana mayor, madre del rudo Víctor y la pequeña y sensible Leticia madre del tierno Luis… Intenté jugar un juego con mi hijo el cual creí dominar, pero al final la dominada fui yo. Supongo que quien juega con fuego, termina quemándose y en ocasiones provocando un incendio.

    “Miren primos al parecer han llegado nuestras nuevas esclavas sexuales.” Dijo mi hijo sonriendo maliciosamente a mis sobrinos que le devolvieron sonrisas igual de macabras mientras mis hermanas esperaban inocentemente a que abriéramos la puerta… Y mi hijo tenía razón. Gracias a las manipulaciones y enseñanzas de mi hijo y mis sobrinos, mis hermanas también terminaron siendo las esclavas sexuales de sus propios hijos… Y, claro, yo les ayudé a someterlas.

    A la mañana siguiente cada uno ató a su madre justo como habían hecho conmigo durante todos estos días, y me hicieron lamer los sexos de mis propias hermanas, era deliciosos y yo lo hacía tan bien que ellas se retorcían de placer y gemían de gusto, me encantaba escucharlas gemir. Después sus hijos les pusieron sus penes cerca de la cara, mis hermanas estaban tan calientes por mi lengua que ni siquiera dudaron en comerse el pene de sus propios hijos hasta hacerlos eyacular en sus bocas. A continuación las penetraron haciéndolas gritar aún más de gusto, su pongo que ellas tampoco tenían mucha acción sexual desde que se separaron de sus esposos.

    Todo lo que sucedía era grabado por mi hijo, La grabación iba ser usada para chantajear a mis hermanas, y tuvo mucha efectividad, ambas aceptaron las condiciones de nuestros hijos, que básicamente eran las mismas reglas que mi hijo me aplicó a mí. Pero yo creo que en parte fue la grabación y en parte el placer de sentirse usadas y aprovechadas, pues claramente sentí como mis hermanas se corrieron varias veces en mi boca ese día.

    Durante las siguientes semanas mis hermanas se fueron rindiendo y a mí me encantaba verlas subyugadas y sometidas pidiéndole a sus hijos que las follaran más duro, no podía creer lo rápido que ellas lo aceptaron, y eso me hizo terminar de aceptar totalmente mi propia condición. En ocasiones cuando se cansaban de follarnos nos hacían hacer un triángulo lésbico, las tres tiradas en el piso comiéndonos los coños una a la otra, Leti me molo comía a mí, yo se lo comía a Lau y ella a Leti así se cerraba el triángulo. Eso nos encantó pues podíamos probar nuestros sabores y en ocasiones también podíamos saborear las leches que nuestros hijos dejaban en nuestros coños húmedos lo que les daba un gusto especial.

    Nuestros hijos nos hacían cocinar para ellos desnudas y de igual forma hacer otras tareas domésticas solo por el gusto de vernos hacerlo, y a nosotras nos encantaba complacerlos. Las tres estábamos sometidas a nuestros vástagos, nos encantaba ese nuevo juego que nos habían mostrado, habíamos encontrado una razón diferente para vivir llena de morbo y rompiendo tabúes, pero también repleta de gozo y satisfacciones.

    V

    Para cuando las “vacaciones” terminaron cada uno de mis sobrinos se llevó a casa una esclava bien entrenada y dispuesta a complacerlo en todo. Ninguna le diría que no a algo que nuestros hijos nos pidieran, no, pedir no, mejor dicho nos ordenaran. Pasaron varios meses desde que las tres fuimos sometidas y hoy nos hemos vuelto a reunir. Descubrimos con gran alegría que las tres estamos embarazadas, seremos con muy poca diferencia madres de nuestros nietos.

    Por mi parte desde que ayudamos a someter a mis hermanas a los deseos de mis sobrinos encontré un raro placer en ayudar a hijos a dominar a sus madres y por su parte mi amo/hijo vio un negocio lucrativo y sin competencias por lo que ellas fueron las primeras mujeres que convertimos en esclavas sexuales de sus hijos, pero no las ultimas ¿Les gustaría conocer otros casos?

    Este relato puede ser real o ficticio según el criterio del lector.

    ****************

    Saludos incestuosos a todos los lectores de CuentoRelatos. Si alguna persona ha tenido o le gustaría tener alguna experiencia de incesto o tiene fantasías con cualquier miembro de su familia me gustaría que nos pusiéramos en contacto para compartir. También si alguien quiere dejar algún comentario o crítica del relato por favor háganlo creo que aún me falta mucho para ser realmente una buena escritora y me gustaría ir mejorando. Mi correo es: [email protected].

  • Mi novia me es infiel y me encanta

    Mi novia me es infiel y me encanta

    Mi nombre es Tony, soy de la ciudad de México, estoy cursando la universidad.

    Actualmente rento departamento con otros 3 compañeros Francisco, Lulú y Valentina.

    Valentina y yo llevamos 2 años de relación y siempre fuimos muy unidos y Francisco y Lulú llevan un poco más.

    Todo cambio un día en el que ella empezó a tener sexo con uno de sus excompañeros y yo sabía, pero no le decía nada porque me excitaba demasiado la idea.

    Les cuento.

    Hace un tiempo nos dimos las contraseñas de nuestro Facebook de broma, pero hace unos meses le dije que perdí su contraseña y que ya no podía entrar ella, como buena novia me dijo que me la daba de nuevo, pero obvio me negué ya que solo era una pequeña mentira y si tenía la contraseña.

    Hace una semana su excompañero de preparatoria Cristian le mando mensaje.

    Le dijo:

    C: Hola

    V: Hola

    C: Como estas

    V: Bien

    C: Me alegro… Oye la verdad te me haces muy linda me atraes mucho crees que podamos salir

    V: Lo siento tengo novio

    Y de inmediato me enseño eso a mi y le dije que solo lo ignorara.

    Pero al día siguiente le dijo:

    C: Hola la verdad es que te necesito tengo un problema que me duele desde hace bastante tiempo y no soporto el dolor ya y sé que tú puedes ayudarme por favor (todo esto mientras le mandaba más mensajes de ayúdame por favor te necesito etc. acompañados siempre de emojis de corazón y otras cosas)

    V: Claro que puedo hacer por ti

    C: Necesito que me veas en videollamada solo serán 5 minutos no tienes que hacer nada solo que se vea tu cara.

    V: Claro solo que no podre hablar (porque yo estaba en el departamento, pero estaba escuchando música y acostado casi dormido)

    C: Vale te marco

    Después de la videollamada los mensajes me decían que claramente él se masturbaba viendo la cara de mi novia y ella se molestó solo al principio (le colgó casi a los 20 segundos)

    C: Por favor de verdad lo necesito no tienes que hacer nada… Te veías muy linda.

    V: Lo siento pero esto no está bien

    C: Solo 5 minutos por favor te lo suplico eres alguien de confianza y la verdad me atraes mucho

    V: … bueno pero rápido

    Volvió a marcar y colgaron después de 10 minutos.

    C: Gracias me ayudo bastante… Y me gustó mucho de verdad tienes un cuerpo precioso

    V: Gracias pero no sé siquiera si repetirlo no es algo que este bien

    C: Te marco mañana y vemos que es lo que surge vale

    V: Vale

    A este punto yo no sabía nada hasta el día siguiente.

    Volví a ponerme mis audífonos, pero quede de ir con francisco a comprar unos nuevos tenis entonces pasaría por el en 1 hora así que puse el apagado automático de la música el 40 minutos.

    Y la música se apago fue entonces cuando escuche breves gemidos de mi novia viniendo de la otra habitación y me moví de manera muy silenciosa y la vi semi desnuda con los senos al aire y masturbándose.

    Al principio lo vi normal pues solo se masturbaba hasta que vi que no veía porno sino que estaba en videollamada

    Me quede en conmocionado pero después sentí mucho mucho enojo solo al principio pero el seguir escuchándola gemir y decir cosas como que rica verga me excitaron.

    Al final salí con Francisco y mientras él se probaba tenis yo me metí a su cuenta de Facebook y fue cuando vi los mensajes.

    Y así estuvieron unos 3 días hasta que él le mando esto:

    C: Tengo ganas de sentirte

    V: Yo también te deseo dentro de mi

    C: Crees que pueda ir a tu casa mañana

    V: No lo creo va a estar mi novio

    C: Bueno…

    Yo le dije a Valentina que saldría por 4 horas ya que tenía cosas que resolver en la universidad casi de manera inmediata le dijo.

    V: Si ven mañana si voy a poder

    Y así fue como comencé mi plan.

    Ella se metió a bañar y le grite YA ME VOY y me grito que cuidado… Salí de la casa y me cole de nuevo adentro sin hacer ruido.

    Me escondí debajo de la cama de Francisco y Lulú cuando él llego. Ella ya está lista con un vestido rojo precioso que alcancé a ver un poco.

    Ella bajo y le abrió la puerta.

    C: Hola

    V: Hola

    En cuanto ella cerró la puerta se empezaron a besar, él le apretó el hermoso culo que tiene y ella le empezó a sobar el paquete mientras yo veía todo desde las escaleras cuando subieron me escondí no me vieron y me asome por la puerta un poco era realmente difícil que me vieran.

    Se empezaron a desnudar entre manoseos hasta que terminaron totalmente desvestidos el uno al otro.

    Le empezó a mamar su vagina mientras ella gemía de placer un placer extraordinario.

    El termino subió a ella y le metió la verga en su vagina y empezó a darle rápido y sin piedad todo mientras yo veía.

    Me excité y empecé a jalármela.

    V: Ahh si damee!!! Dame como a tu perra!!

    Se la copia desenfrenadamente con movimientos rápidos y estocadas profundas.

    Cambiaron de posición a un perrito y la jalo del cabello.

    C: Si se mi perrita!!! Eres mi puta

    V: Ahh si soy tu puta papi soy tu putita

    Le daba azotes y la hacía gritar tanto que solo pedía más más de su verga.

    La última posición fue que ella lo montara y dios se movió como una puta con tanta desesperación que jamás tuvo conmigo.

    Él se iba a venir y ella lo hizo acabar con una mamada de esas que son inolvidables.

    Se tragó su semen caliente y terminaron de coger.

    Él se fue casi de inmediato y me espere una media hora a fingir que entraba a la casa.

    V: Hola mi amor como te fue

    T: Te traigo malas noticias

    V: Dime amor que paso

    T: Voy a tener que ir diario a la Uni como hoy por unas 4 horas.

    Ella fingió su mejor cara de tristeza y desde ahí ellos dos cogen sin parar mientras yo «no estoy».

  • Las experiencias de Carlos (Parte II): Dani y Luis

    Las experiencias de Carlos (Parte II): Dani y Luis

    Carlos despierta con el ruido del teléfono. Es la abuela de Marian que habla con el chico. Escucha que le dice que está bien y la está pasando muy plácida y tranquilamente que Carlos es un caballero. Eso lo tranquiliza.

    Al finalizar la conversación Marian le dice – El desayuno ya está listo dormilón, tu putita se encargó de hacerlo.

    Carlos se levanta pasa por el baño para higienizarse y entra en la cocina donde lo espera un café con galletas.

    -¿Puedo usarte el celular? – pregunta Marian- y recibe un gesto afirmativo como repuesta

    Se ve que llama a un amigo, Dani.

    Al cortar le dice a Carlos – tengo un amigo que estaba en la otra casa y también logró escapar, hasta mañana no tiene donde estar, ¿podemos decirle que venga para acá hasta que lo pasen a buscar?- y agrega – no te vas arrepentir- mientras se toca la cola y la saca arqueando la espalda para que Carlos entienda

    -Si claro, en la calle lo van a arrestar, pero respondes por él verdad- dice Carlos y Marian le da una afirmación con la cabeza y le tira un besito

    Carlos escribe algo en un papel y le dice – esta es la dirección, si puede llegar y con tus referencias, seguramente será bienvenido-

    Luego Marian hace un par de llamadas telefónicas y finalmente dejando el teléfono dice – bueno ya sabe donde es, dice estar cerca, veremos qué pasa-

    -Hablemos de lo de ayer – dice Carlos cambiando de tema

    Bueno, te di una ayudita y creo que te gustó – le respondió Marian – lamento no haberte podido dar más, pero hoy estoy mejor y vas a poder hacer lo que quieras.

    -¿Lo que yo quiera? -pregunto Carlos– ¿estás seguro?, ten en cuenta que no tienes ninguna obligación.

    -Claro, ya lo sé, lo que hice quise hacerlo, y si se necesitara ayudaré tantas veces como pueda y como sea- agregó Marian riéndose

    -Bueno entonces voy a poner algunas reglas, si no te perece mal- contestó Carlos

    -Me gusta que me digas putito,- contestó- ¿qué reglas? – pregunta Marian

    -primera: Desde hoy este putito duerme en mi cama- dice señalándolo – dejamos la otra lista por si aparece tu amigo y la necesita o no, además por si llegara tu abuela que no vea que dormimos juntos-

    -segundo: mientras estés aquí siempre usas algo de esa ropita que me mostraste ayer o directamente calzoncillo, total no podemos salir y me encanta verte el culito, vas variando un poco y tercera: todo lo que se haga es en común acuerdo-

    -Bueno está bien, me parecen buenas reglas. Las cumpliré- respondió Marian – ya mismo me voy a cambiar, pero si no te molesta tengo muchas ganas de tomar lechita de nuevo, antes que llegue mi amigo-

    Al rato estaba vestida de colegiala y caminaba por toda la casa sacando culo y poniéndose en poses sexys

    Carlos entonces, ya excitado lo agarra y le dice – ven putito que acá hay una mamadera para vos-

    Lo obliga a arrodillarse delante de él y abriéndose el pantalón saca la pija.

    Marian la toma con una mano y dice –ayyy llegó mi desayuno- y se la mete integra en la boca tratando de llegar con su nariz a tocar la panza de él

    Comienza a mover la cabeza recorriendo la pija entera. Pone ambas manos en los cachetes de la cola de Carlos y empuja hacia adentro. Lo hace tan bien y tan repetidamente que Carlos en pocos minutos le está terminado dentro de la boca.

    Nuevamente Marian traga todo y le dice –Hm que rico desayuno.

    Una hora más tarde suena el portero y al atenderlo resulta ser Dani el amigo de Marian. Este le abre y lo deja pasar.

    Carlos ve entrar a otro chico muy similar a Marian, eran casi gotas de agua solo que este no tenía el cabello tan largo, más oscuro, y con una cola más voluptuosa, más salida y atrás de él otro chico más de similar naturaleza. Cada uno de ellos cargaba un bolso en sus manos.

    -Este es Dani- dice Marian señalando al primero que entró – y este es Luis el hermano de Dani, y estaba con él, ¿puede quedarse también?- pregunta Marian al oído de Carlos mientras le dice –son mas putitos que yo-. Escuchando eso él contesta afirmativamente pensando que otra cosa más ocurriría

    Dani, Luis, este es Carlos el dueño de casa y que me salvo en el callejón como te conté – dijo Marian presentándolos

    Carlos les dio la mano y les dijo, -bueno chicos voy a leer un poco mientras haya luz, ustedes seguro tienen mucho que charlar, Marian les mostrara donde podrán dormir en caso que deban quedarse esta noche o las que necesiten, desde ya no hay problemas, además también les dirá donde pueden tomar una toalla limpia y puedan bañarte cuando y cuanto quieran – les dijo mirando a Marian

    Por un par de horas la casa estuvo en silencio, Carlos leía en su cuarto, mientras los chicos estaban charlando y contándose cosas en el otro

    -Ayer y esta mañana le chupé la pija- dijo Marian a sus amigos

    -¿Ya te cogió?- preguntó Dani

    -No, es un amor, estaba recaliente y le dije que no y no dijo más nada- es un caballero

    -Se imaginará que tiene que satisfacernos a los tres- pregunto Luis y Marian respondió –me imagino que sí, no es ningún tonto-

    -Ahh tengo que explicarles algunas reglas…- agrega Marian

    Carlos escucha que Marian dice que la cena esta lista y se levanta para ir a la cocina.

    Al llegar no deja de sorprenderse, allí estaba Marian con el último conjunto tipo biquini puesto, Dani, vestido de colegiala con una pollera muy similar a la de Marian y una remerita apretada al cuerpo, dejando ver dos tetitas algo más grandes que las de Marian y bien paraditas y finalmente Luis vestido de conejita de playboy mostrando un cuerpo muy femenino.

    -¿Epa y esto? – pregunta Carlos

    – segunda regla – dijo Dani señalando a Marian – ¿si se cumple para ella se cumple para todos no?

    -Claro. Me había olvidado de decírselas, pero veo que mi putita no se olvida. ¿Que comemos entonces?- dijo Carlos mientras pensaba que ya estaban tirados los dados.

    Después de cenar Marian preguntó si podían jugar nuevamente a la pasarela ya que había al menos dos participantes más

    Todos estuvieron de acuerdo y designaron a Carlos como juez sin discusiones.

    Carlos entonces dijo –en lugar de pasarela hagamos cuatro concursos-

    -cuatro concursos- dijo Marian ¿cuales?

    -un concurso de culos, cual es el más excitante, un concurso de tetitas, uno de piernas y finalmente un premio a la más femenina y menos vulgar, los tres primeros con ropa diferente, el último con lo que creen mejor les queda

    -Me gusta dice Dani, -cuatro concursos cuatro premios que me llevo yo-

    – en tus sueños- contesto riéndose Marian

    Bueno chicas, yo me recuesto y las espero para la primer pasada donde analizaremos piernas.

    Un rato después entran las tres totalmente transformadas

    Dani tenía puesta la ropa de colegiala con la pollerita bien apretada y cortita junto a una camisa lisa blanca bien apretada al cuerpo, abierta casi hasta la cintura donde tenía hecho un nudo para sostenerla.

    Marian tenía colocado la ropita de enfermera del día anterior mientras que Luis se había colocado una pollera de cuero muy cortita con un top también de cuero todo negro.

    La verdad era que las tres parecían chicas y muy bonitas.

    Carlos se levanta sin poder ocultar el empalme que tenía y les dice – bueno viene la inspección-

    -que inspección – dice Marian y disimuladamente le señala el paquete de Carlos a sus compañeros que se sonríen al verlo

    – no pensarán que puedo dar una opinión de una parte del cuerpo como la colita sin tocar y ver si está dura o blanda, si es lisa a tacto, si está bien depilada o tiene vello incluso el olor y gusto que pueden tener. Además las medias pueden tapar muchas cosas – contestó Carlos sonriendo y guiñándole un ojo a Marian.

    El que contestó en forma inmediata fue Dani que dijo – es lógico- mientras sonríe, apoyado enseguida por Luis – en eso tiene razón- pero esto es un agregado final y queremos discutirlo unos minutos a solas

    – me parece perfecto- dijo Carlos – hagan los cambios que quieran, pero las reglas deben ser definidas antes para que no haya problemas después-

    Los tres chicos se retiran y comienzan a charlar.

    -Esto ya me está calentando- dijo Dani – aparte me di cuenta que te llama su putita-

    -Ayer le dije que quería ser su putita- replicó Marian

    -Bueno sigamos el juego- agrega Luis, y todos se ponen de acuerdo

    -Entonces cambiemos también las reglas – dijo Dani diciéndole algo al oído a Marian que sonríe

    Unos minutos después vuelven los tres y Dani dice –bueno estamos de acuerdo pero queremos extender el concurso a dos temas más y que sean los finales ya que estamos viendo que este concurso está dirigido a encontrar la más femenina la más nenita-

    -muy bien, me parece bien – dice Carlos – que desean agregar-

    -primero el concurso al que más te caliente sin tocarte y segundo un concurso de quien chupa mejor la pija– dijo Marian

    – muy bien, parece que ya no tengo una putita sino tres – dijo Carlos – quieren jugar en ligas mayores, entonces me reservo el agregar una última opción si lo creo necesario, al final del juego-

    -bueno, todos de acuerdo, que empiece la inspección – dice Marian riéndose – a quien tocas primera, perdón quise decir quién va primera-

    -Marian, Dani, Luis será el orden esta vez- dijo Carlos

    Marian se acerca a Carlos quien le dice que se siente en la cama

    Comienza acariciándole las piernas desde los tobillos. Les pasa la mano, las aprieta en diferentes lados.

    Le pide que se acueste boca abajo, vuelve a acariciarla esta vez hasta tocarle la cola. Carlos se da cuenta cómo se van calentando los participantes y también él.

    Luego llama a Dani y repite la secuencia. Las piernas de Dani son suaves, delicadas y cuando llega a la cola siente un pequeño gemido y ve como los cachetes se cierran apretando su mano.

    Finalmente le toca a Luis, observó tenía las piernas más delicadas, de un color rosado, ni blandas ni duras y a medida que se la acariciaba levantaba la cola como pidiendo que se la tocaran. Le pareció que eran la mas lindas piernas y así lo hizo saber diciendo -este primer concurso lo gana Luis-, quién salto de alegría frente a los otros dos.

    Bueno ahora seguía el concurso de tetitas.

    Se van a cambiar y al rato vuelven las tres. Todas han elegido un atuendo similar, ya que sabiendo que era de tetas tratan de dejarlas lo más a la vista posible.

    Dani tenía colocado un mini-short muy chico, con un corpiño hecho simplemente con un pañuelo doblado y atado a la espalda que apenas las cubría.

    El atuendo de Marian era el que había usado esta tarde mini-short y una camisita abierta atada a la cintura, mientras que Luis también usaba un mini-short con un corpiño muy chico que en lugar de copas tenía una estrellitas doradas.

    El orden esta vez es Luis. Marian y Dani

    Entonces hizo sentar a Luis en el borde de la cama y comenzó a acariciarle el pecho. Luis casi no tenía tetitas.

    Le sacó el corpiño y lo recostó en la cama procediendo a acariciar los pezones en forma lenta y circular lo que generó un pequeño estremecimiento de Luis.

    Luego saco la lengua comenzó a pasarle la por los pezones. Comenzó a chupárselos con los labios y mordisqueando. Finalmente levantándose dijo -muy lindas y ricas. Le toca a Marian.

    Luis estaba recaliente y el resto no mucho menos.

    Marian se sentó y comenzó a sentir como Carlos le acariciaba los pechos. Pronto se encontró con la camisa desatada y totalmente abierta mientras era empujada suavemente a recostarse en la cama.

    Cerró los ojos y sintió como los labios de Carlos y su lengua jugaban con sus pezones, mordisqueándolos y chupándolos. Finalmente Carlos se levantó y solicitó que sentara Dani.

    Dani ya deseaba estar allí así que rápidamente se sentó y se recostó sacándose el mismo el pañuelo que servía de corpiño. Era evidentemente quien tenía tetitas ya formadas de mujer, las más grandes y lindas que Carlos disfruto chupando y mordisqueando casi olvidándose del concurso.

    Cuando termino de inspeccionar dijo – el ganador de este concurso es Dani- y este saltó de alegría mientras era felicitado por sus compañeros.

    Se fueron a vestir para el tercer concurso que venía el de las colas.

    Dani apareció vestida de bailarina, Marian de enfermera y Luis de bebota. Todos usaban polleras muy cortas y tacones altos.

    -El orden esta vez será Dani, Luis y Marian- dijo Carlos

    Dani se acerco comenzó a moverse delante de Carlos. Se agachaba, se arqueaba y trataba de sacar y mostrar la cola de todas las formas posibles. Ante el pedido de Carlos se acostó en la cama boca arriba.

    Carlos comenzó a acariciarle el culo, no creyó necesario sacar la tanga ya que era en su parte trasera solo un hilito que se perdía entre los dos cachetes.

    A medida que acariciaba ese culo, buscaba con sus dedos el agujerito, cuando lo encontró abrió ambos cachetes y acercando la cara saco la lengua y comenzó a chuparlo. A medida que pasaba la lengua lo mojaba más y más ante la vista de los otros dos que miraban, calentándose y calentándolos cada vez más Una vez que estuvo bien mojado comenzó nuevamente a acariciarlos y al hallar el agujerito bien mojado empujo con uno de sus dedos hasta que abriéndose permitió la entrada de una falange del dedo. En ese momento a Dani se le escapo un gemido y Carlos pidió por Luis que sin hacer ningún tipo de movimientos rápidamente se acostó esperando las caricias.

    Repitió todo el procedimiento que había hecho con Dani, y también a Luis se le escaparon algunos gemidos de placer.

    Finalmente se recostó Marian. Carlos deseaba desde la noche anterior ese culo, quería perforarlo, masacrarlo.

    Cuando comenzó a chuparlo se encargó que quedara muy mojado de manera que cuando empujó, esta vez lo hizo con dos dedos que entraron casi enteros y comenzó a girar la mano.

    A esa altura Marian gemía en voz alta y con fuerza.

    Cuando dio por terminada la inspección dijo – esta vez el ganador por tener el mejor culo es Marian- y este fue felicitado por sus compañeros que dijeron – hasta ahora vamos empatados, quedan 3 puntos más y veremos-

    -Ahora viene el concurso de la mejor vestida así que a cambiarse, ya que la inspección aquí es solamente ocular, sin tocar- dijo Carlos.

    Un rato después aparecían los tres nuevamente

    Luis estaba vestido de conejita playboy, mientras que Dani vestía totalmente de colegiala y Marian de enfermera.

    La verdad era que los tres estaban 10 puntos y a Carlos ya le dolía la pija de tanto tenerla parada.

    Los hizo caminar y ponerse en poses sexys hasta que finalmente tomo la decisión y dijo – la más sexy vestida así es Dani- quien saltó de alegría.

    Llevaban entonces 2 puntos Dani y un punto cada uno de sus compañeros

    Venía entonces la prueba de quien era capaz de calentarlo más.

    -De aquí en adelante el orden lo colocan ustedes- dijo Carlos

    Se fueron a cambiar y preparar cada uno de ellos su estrategia.

    Al rato volvieron los tres tal cual estaban vestidos para la prueba anterior, pidieron a Carlos que se sentara al borde de la cama e inició entonces Dani.

    Empezó a bailar delante de Carlos, le pasaba la cola muy cerca de la cara, prácticamente se sentaba sobre él, comenzó a sacarse la pollera que rápidamente quedo sobre la cama. El quedó con una tanga que cubría muy bien delante mientras que atrás era menos que un hilo dental. Siguió pasando la cola frente a Carlos y casi sentándose sobre su pija mientras se acariciaba especialmente los pechos y la cola con sus manos.

    Siguió Marian que hizo casi lo mismo que Dani, también sacándose la pollera y bailando alrededor de él.

    Finalmente le tocó el turno a Luis quien al principio repitió lo hecho por los demás, pero en un momento extrae un consolador enorme de más de 5 cm de diámetro y delante de la cara de Carlos comienza a chuparlo como si fuese una pija llenándolo de saliva para luego recostarse en la cama y comenzar a introducírselo analmente mientras se lo escuchaba gemir en voz alta.

    Al terminar el baile Carlos dijo – evidentemente el más erótico fue Luis, por lo que es el ganador de este tramo-

    Quedaba entonces el último paso que era ver quien de todos chupaba mejor la pija y Carlos pidió la palabra –hemos llegado lejos con esto, mi pija ya no da más y ustedes con solo tocarlos ya gimen de placer-

    Afirmaron todos con la cabeza

    -además tengo la posibilidad de agregar una prueba más, que yo pensaba seria quien usa mejor el culo para coger. Entonces digo, porque no nos acostamos todos y nos hacemos una fiestita entre los cuatro donde unimos los dos pasos que faltan, pero igualmente no los damos por cerrados hoy, ya que por lo visto pasarán al menos un par de días acá, y seguramente me chuparán la pija varias veces en grupo e individualmente, así como me los iré cogiendo uno a uno en forma personal y de esa manera obtener una visión más completa del tema-

    Y agregó -entonces porque no nos metemos todos a la cama y empezamos, veré si me queda potencia como para cogerme alguno esta noche-

    En forma inmediata los tres solo con la tanga se meten en la cama y arrastran tras de si a Carlos sacándole rápidamente el pantalón y calzón que vestía, dejándolo desnudo.

    Carlos se acuesta boca arriba y siente como Luis que llega primero se prende se sus huevos y comienza a chuparlos, a tratar de metérselos en la boca mientras Dani le agarra la pija y comienza a chuparla a lamerla.

    Es en ese momento cuando Carlos por primera vez, proyecta en los tres una sensación extrema de placer como nunca antes han sentido que se mantiene a lo largo de todo encuentro.

    Agarra entonces a Marian y haciéndolo parar frente a él comienza a chuparle el culo.

    Juega con su lengua buscándole el agujerito que desde el día anterior lo tenía loco. Marian Gime en voz alta casi grita del pacer y sus gemidos se mezclan con los de Dani mientras se mete la pija gasta el fondo de la garganta.

    En un momento Carlos se levanta, toma a Luis lo hace poner en cuatro al borde de la cama y comienza a penetrarlo analmente con un dedo muy despacio.

    Carlos ve como ese culo prácticamente le aspira un dedo primero y dos después, entrando hasta el fondo. Luis incentivado por lo proyectado por Carlos, siente un placer nuevo, extraordinario, nunca antes sentido y comienza a gemir y grita –mete la pija papi que me gusta más, olvídate de los dedos-

    Carlos apoya la punta del glande en el agujerito y ni alcanza a empujar porque Luis recula con fuerza y la pija entra toda de un golpe provocándole un estremecimiento.

    Comienza entonces Luis a moverse para todos lados haciendo que la pija entre y salga con fuerza mientras termina por primera vez.

    Mientras le hace señas entonces a Marian para que se deje chupar el culo por Luis quién le entierra la cara entre los cantos y lo hace.

    A su vez Marian mientras le chupa las tetitas y pajea con sus dedos en el culo a Dani.

    Los tres sienten un placer nunca antes sentido, no desean que eso se acabe, que dure para siempre.

    Carlos está metiendo y sacando la pija del culo de Luis quien en un momento se estremece todo y gime indicando que ha llegado nuevamente al éxtasis, en ese momento se deja caer como desmayado en la cama.

    Rápidamente Carlos corre a Luis y lo reemplaza con Dani.

    Lo acuesta boca arriba y levantándole las pierna sobre sus hombros y comienza a penetrarlo muy despacio, siente y le hace sentir como esa pija va entrando cm a cm en el culo. Dani goza tremendamente y trata con sus manos de abrirlo más. Finalmente la pija entra entera y Carlos comienza a meter y sacar.

    Luis esta ya recobrado, gozando aun el polvazo que le dieron por el culo, Marian trata desde atrás de chuparle las bolas a Carlos mientras se coge a su amigo.

    El movimiento se hace cada vez más brusco y rápido, Dani comienza a llorar del placer cuando estalla eh un gemido largo y profundo indicando que también él llegó al éxtasis, acompañando a su hermanito.

    Car los no para sino por el contrario acelera los embates, los hace más violentos y rápidos, a su vez con los dedos retuerce las tetitas de Dani. Un par de minutos después Dani vuelve a estremecerse y siente que termina por segunda vez.

    Toma entonces Carlos a Marian y lo hace arrodillar frente a su pija metiéndosela en la boca y diciéndole – mójala bien que ahora te toca por el culo a vos putito-

    -Hace rato que la quiero adentro- le contesta Marian –prométeme que me vas a dar placer que sintieron ellos, nunca los vi gozando tanto-

    -Aún no terminamos- replica Carlos mientras lo levanta y lo hace acercarse a la pared, de cara a ella, lo obliga a apoyar los brazos en ella con las piernas abiertas, sacando la cola, apoya la punta de la pija en el agujerito y le dice al oído – tienes el culo bien húmedo, empuja hacia atrás y métela solito-.

    Marian desesperado por tenerla adentro, empuja con la cola hacia atrás y la pija comienza su viaje introduciéndose de a poco en sus entrañas. Aún cuando la pija ya entró toda, sigue empujando como pidiendo más hasta que Carlos lo toma del cabello atrae la cabeza hacia él y empieza a bombear con fuerza, adentro y afuera.

    La pija entra y sale como un pistón cada vez con más fuerza, en un momento Carlos se detiene proyecta aun una mayor sensación de placer y toma de la cintura a Marian para que lo acompañe en una caminata hacia atrás hasta el caer acostado boca arriba en la cama y el putito sentado sobre él con la pija aún adentro. Marian enculado arriba de él grita de placer la sintió hasta el estómago. Esto hace que Marian al darse cuenta de la posición en que está, comience a saltar sobre la pija.

    Carlos se da cuenta que el pendejo no puede aguantar mucho tiempo mas, entonces proyecta el final sobre su compañía y al cabo de unos minutos también Marian llega al éxtasis por primera vez. Al igual que hizo con Luis, Carlos lo da vuelta lo pone en cuatro y continua bombeando, adentro y afuera. La pija es un pistón que entra y sale de su cubierta que es el culo todo mojado d Marian.

    Este proceso dura casi 20 minutos durante los cuales Marian llega al éxtasis tres veces más, ante el asombro de sus amigos, y luego cae muy mareado al costado de Carlos quien aun no acabó.

    Retoma entonces a Luis que es el más cercano y metiéndole la pija nuevamente continúa bombeando de la misma manera por casi 15 minutos logrando que el chico llegue al éxtasis al menos dos veces más antes de volver a caer en la cama.

    En ese momento es Dani quien se acerca a Carlos y dice –a mí, a mí- y se arrodilla en el borde de la cama ofreciendo el culo en pompa, en el cual él entierra la pija y comienza a bombear. Dani tiene al menos un éxtasis más antes que Carlos sienta que esta por acabar, entonces da vuelta a Dani y le dice –abrí la boca putito que te la voy a llenar de leche –

    Dani comienza a chuparla con ganas y su hermano lo ayuda así que la comparten mientras Marian aun no se ha repuesto y continúa tirado en la cama.

    Cuando Carlos siente que va a terminar agarra de los pelos a Dani y le mete la pija hasta la garganta echando un par de chorros de leche, en seguida toma la cabeza de Luis y le mete la pija para que el último chorrito termine dentro de su garganta.

    También Carlos queda recostado con los ojos cerrados por un rato. Está cansado, esta vez proyectó demasiado, eso lo hace perder muchas fuerzas.

    Luego se levanta, levanta a todos que parecen estar también muy cansados. Todos se acuestan a dormir cada uno donde le corresponde.

    La mañana llega y Carlos se despierta mientras siente que le chupan la pija, es Luis, los otros ya no están.

    Luis le chupa la pija un rato y luego le dice, -¿me la metes un poquito papi?-

    Carlos le dice – Como no putito, siéntate sobre la pija-.

    Y Luis comienza a hacerlo. La pija entra entera y Luis comienza a saltar sobre ella.

    Carlos proyecta un sentimiento de gran placer sobre Luis y le dice -no hagas ruido, no queremos que vengan los otros y tengas que compartir-, mientras lo daba vuelta y se acostaba sobre él bombeando y bombeando.

    Luis solo gemía y abría las piernas, Carlos tiene que taparle la boca para que no grite del placer.

    Al rato Luis entre los espasmos que tiene libera su boca y lanza al igual que el día anterior un gemido prolongado mientras siente que su cuerpo ya no le responde, se queda quieto, indicando a Carlos, quien aún no había acabado que ya puede sacarle la pija.

    Carlos se levanta y se higieniza antes de ir a la cocina para desayunar, pero estaba aun caliente.

    Allí encuentra a Dani y a Marian en tanga y corpiño terminando de preparar el desayuno.

    El no había escuchado la conversación entre los amigos, quienes trataban de explicarse el enorme placer que habían sentido y se repetían que nunca habían pasado por algo igual.

    Mientras Marian prepara la mesa, Carlos aprovecha y apoya la punta de la pija en el culo de Dani, este se apoya en la mesada y empuja hacia atrás hasta que le pija entra totalmente. Carlos comienza a bombear tomando a Dani de las caderas para metérsela más aún. En ese momento entra Marian quien al ver la situación comienza a chuparle el culo a Carlos y los huevos desde atrás, a pesar de los golpes que recibe con la cola en la cara.

    Minutos después efecto del bombeo y de la proyección de Carlos, Dani llega al clímax y Carlos lo cambia por Marian cogiéndoselo también por el culo.

    Por primera vez acaban juntos y Marian siente como le llenan el culo de leche.

    Cuando Carlos saca la pija la leche comienza a salir del culo de Marian y Dani se agacha para recibirla en su boca.

    Se asean y se sientan a la mesa a desayunar como si nada hubiese pasado.

    Esa tarde, antes de lo que pensaban, pasaron a buscar a Dani y a Luis que realmente no se querían ir y realmente Carlos lamentó que se fueran.

    Dani se llevó el número de teléfono de Carlos y le hizo prometer una sesión de sexo completa solo con él una vez que pasaran los problemas de la ciudad, a escondidas Luis hizo lo mismo

    Marian se quedó dos días más en los cuales cogieron varias veces y tomó la leche de Carlos otras tantas durante las cuales gozó como nunca lo había hecho.

  • Experiencia (IV): Mis amigas y yo disfrutamos de una orgía

    Experiencia (IV): Mis amigas y yo disfrutamos de una orgía

    Aquellas escenas de mis amigas follando me pusieron tremendamente caliente,  no sabía que podría haber desatado aquella bacanal, aquella orgía, miraba entre deseos y sorpresa todo aquello mientras me agarraba a Pablo, al verme llegar Marta me miro pero no podían gesticular, el éxtasis en que estaba sumida no se lo permitía, solo cerraba los ojos y jadeaba, Antón le saco la polla a Sofía de la boca y se dirigió hacia nosotros, agarre fuerte a Pablo para que me protegiera, estaba tan sorprendido como yo y a la vez le veía tan excitado como lo estaba yo.

    -Ven Lara, no tengas miedo, ven a jugar con nosotros.

    Antón me ofrecía su mano para le siguiera, no sabía qué hacer, le miraba la mano sin saber si aceptar la invitación, veía a mis amigas disfrutando delante de mí, por fin vi a Raquel, estaba abierta de piernas subida a una mesa, Toño estaba de pie entre sus piernas, sus manos la sujetaban los tobillos arriba manteniéndola bien abierta de piernas, el tanga de Raquel se había quedado en uno sus tobillos y Toño lo agarraba, se la metía una y otra vez, se la estaba clavando sin piedad, Raquel no paraba de gritar en cada estocada, tenía mucho pecho y estos se meneaban arriba y abajo bailando sobre ella.

    Antón cogió mi mano y me atrajo hacia él, me llevo al centro del salón donde había un sofá de cuero negro junto a una mesa llena de condones, me paro frente a él, me repitió que no tuviera miedo, guio mi mano hacia su polla para que se la cogiese, me agarro de la nuca y se acercó a besarme, estaba temblando, miraba a Pablo de reojo, él seguía allí de pie en la entrada del salón, le vi como se quitaba la camisa y los pantalones y se dirigió donde estaba Sofía mientras se ponía un condón.

    Cerré los ojos a la vez que le empezaba a menear la polla a Antón, por fin había entrado en el juego, a oscuras podía oír perfectamente los gemidos de todas mis amigas, de los pequeños golpes cuando chocaban sus pelvis al ser penetradas, de ese sonido tan especial cuando entraban y salían los penes de las vaginas mojadas de mis amigas, aquello sí que me puso realmente caliente y excitada.

    Abrí los ojos y me puse de cuclillas para saborear bien la polla de Antón, como una loca sin haberle puesto ningún condón se la empecé a chupar de arriba abajo con gran celeridad, luego paraba y la metía poco a poco muy despacio saboreado toda su redondez, era la polla más grande y gorda que había visto, casi no me cabía en la boca.

    No sabía como pero ya estaba inmersa en aquella locura, sabía lo que me esperaba, sabía que como a mis amigas iba a ser sodomizada por varios chicos, penetrándome diferentes pollas tanto por mi coño como por mi culo, estaba nerviosa y sentía miedo y sin embargo estaba tranquila y deseosa.

    Alguien se metió por debajo de mis piernas y apartándome las bragas introdujo su lengua entre mis labios, los recorría de un lado a otro, me los mordía, no sabía quién de los chicos era pero me estaba haciendo que empezara a gemir como una perra, con las dos manos me empezó a quitar las bragas con suavidad, notaba las manos muy suaves, tuve que cerrar las piernas para que me las pudiera quitar y las dejo caer al suelo, me volví abrir de piernas para que siguiera haciéndome aquello que tanto me gustaba.

    Yo continuaba lamiendo aquella enorme polla que tenía Antón, este empezó a gemir a menear su cadera con rapidez follándome la boca, su polla empezó a escupir su leche dentro de mi boca, me la saque y se la meneaba enérgicamente, dos buenos chorros de semen más salieron disparados impactando en toda mi cara.

    Mientras unos dedos largos y suaves se habían apropiado de mi clítoris, se notaba que sabía como acariciarlo, su lengua no paraba de penetrarme y lamer mi vagina, notaba como su cabeza se movía como si la estuvieran empujando.

    Antón se había marchado y yo seguía allí temblando del gusto que me estaba proporcionando aquellos dedos, aquella lengua, me estaba limpiando la cara, tenía enfrente de Raquel, Toño se la estaba follando ahora por detrás, ella estaba tumbada sobre la mesa con las piernas cerradas, la cogía de las caderas y se la metía despacio, saboreando cada centímetro yo veía como entraba en su vagina despacio, hasta llegar a desaparecer.

    Raquel estiró los brazos para coger las muñecas de Toño y como empezó a lanzar unos gritos enormes, se estaba corriendo y de qué manera, él con dos o tres empujones fuertes y profundos más también acabo.

    Alguien me cogió por detrás y me levantó, era Pedro sin decirme nada, como si fuera un juguete, una muñeca, me levanto el vestido y me lo quito, me quede desnuda delante de él, me tumbo en el sofá abriendo bien mis piernas mientras se ponía un preservativo, se metió entre mis piernas y con su enorme rabo buscando mi coño y sin previo aviso la metió hasta el fondo, estaba tremendamente mojada y gemí de placer al sentirla dentro de mí.

    Quise mirar quien era el artista que me había lamido y tocado con tanta maestría, casi a punto para tener un orgasmo, para mi sorpresa no era el sino ella, Sofía estaba siendo follada por Pablo y era ella la que me había hecho aquellas delicias en mi sexo.

    Estaba tan excitada por Sofía que no tarde nada en empezar a chillar como una loca cuando me empecé a correr, Pedro me cogió de las caderas y me levanto como una pluma, se tumbó en el sofá y me la volvió a meter, cabalgaba sobre él, me tocaba mis pechos pellizcando mis pezones, Juanjo vino por detrás de mí me tumbo sobre Pedro y empezó a mojarme con aceite el culo, yo sabía lo que iba a pasar, nunca lo había hecho, pero era incapaz de decir que no.

    A mis pies Sofía se retorcía de placer cuando se corrió junto con Pablo, sabía de esa sensación aunque yo no utilice condón con Pablo con lo que el polvo fue más placentero, pero aun así sabia como se sentía y me alegre por ella, Marta también disfrutaba ahora con Toño y Raquel con Antón mientras se la estaba también metiendo por el culo frente a mí.

    Sentí como Juanjo jugaba con su polla en mi culo, el glande de Juanjo se empezaba introducir poco a poco con cuidado, despacio, la tenía cubierta de aceite, bien lubricada, hasta que se deslizó dentro de mi culo abriéndomelo, sentía dolor pero a la vez placer, estuvo un rato metiéndola con cuidado con suavidad y cuando vio mi culo bien abierto empezó a follarme más rápido y más profundo.

    Estaba disfrutando de los dos penes en mi interior, los ojos se salían de mis orbitas, los tenía en blanco, los sentía entrar y salir a las dos, quería gritar pero no podía, tal era el estado de excitación que tenía y el éxtasis que me estaban produciendo aquellos dos chicos entrando y saliendo de mí por ambos agujeros, sentí como alguien me besaba, era Raquel que tenía la cara desencajada del placer que le estaba causando los empujones de Antón.

    Nuestras lenguas se juntaron, nos besábamos profundamente, sentía sus empujones y ella los míos, nos jadeábamos en la boca, nuestra respiración rápida y entrecortada, notaba como mi vagina se contraía y apretaba el pene de Pedro, el destino, la casualidad hizo que los cinco nos corriéramos a la vez, los cinco empezamos a gemir a gritar, Raquel y yo nos empezamos a besar descontroladamente, el orgasmo era tan intenso que mi cuerpo entero temblaba.

    Las sacudidas empezaron a remitir, al sacármelas sentía los preservativos llenos de su leche y al incorporarme por mis muslos chorreaba un líquido viscoso y blanquecino era todo mi flujo que salía de mi vagina tras el gran orgasmo que había tenido.

    Me acerqué al baño a lavarme, allí estaba Sofía, según entre se me echo en brazos, se la veía feliz, estaba disfrutando de todo aquellos, estábamos las dos desnudas, me estaba abrazando muy fuerte, nuestros pechos resbalaban debido a los aceites y al sudor, me contó como había empezado toda aquella locura se empezó a reír, me besaba en los labios dándome las gracias, no entendía nada pero si me gustaba esa sensación de tenerla entre mis brazos desnuda y besándome, en parte nos echaba la culpa a Raquel y a mí, ya que mientras que Pablo y yo follábamos, en el salón empezaban a oír también los gemidos de Toño y Raquel, una cosa llevo a otra y ya estaba el lío montado.

    -Joder tía, me has dejado temblando con lo que me has hecho. En ese momento me acordé de lo que había disfrutado con sus caricias.

    -Pues me salió tal cuál, Pablo me tumbo casi debajo de ti, vi tus bragas y dije por qué no.

    -Pues disfrute mucho que lo sepas.

    -Me alegro, si quieres repetimos ahora tú y yo solas.

    La veía tremendamente feliz y sobreexcitada, una sola mirada y nos empezamos a besar, nuestras lenguas no paraban de unirse, sus manos acariciaban mi cuerpo y yo el suyo, lamía sus pechos, ella gemía cuando mis dedos acariciaron sus labios y se metieron en su vagina, Jesús y Pablo entraron sin avisar en el baño y al vernos allí.

    -Chicas nos podemos unir a la fiesta.

    -Vosotros veréis, nosotras ya estamos listas. Le contesto Sofía riéndose mientras me guiñaba el ojo.

    Enseguida fueron a por nosotras, quisimos escapar de ellos corriendo y gritando pero enseguida nos cogieron, Pablo me abrazo y me susurro al oído que no me iba a escapar de él y allí mismo nos empezaron a follar frente al espejo del baño, como con Raquel veíamos como nos metían el pene en la vagina, llegando a desaparecer dentro de ella, las dos estábamos de pie nos habían agarrado una pierna y la mantenían en alto para que entrara mejor, Sofía y yo frente a frente nos besábamos y acariciábamos nuestros cuerpos mientras sufríamos empujones pélvicos por parte de nuestros amantes.

    Esta vez no utilizaron condón y como a dos patitas nos pusieron de rodillas para que les chupáramos la polla cuando se fueron a correr impactando las dos corridas en nuestra cara, Sofía y yo nos empezamos a besar, lamiendo el semen de nuestras caras, eso le puso nuevamente a cien, empalmándose enseguida, se pusieron ahora si unos preservativos y nos empezaron a follar nuevamente en el suelo.

    Pablo me penetraba ahora con más cariño, besándome y acariciando mi cuerpo al igual que yo a él, mis piernas se alzaron rodeando su cintura y seguía el ritmo acompasado de sus movimientos, no paraba de jadear, de gemir me faltaba el aire, la respiración rápida y entrecortada mi espalda se arqueó cuando nos volvimos a correr mientras nos besábamos profundamente.

    No sé el tiempo que estuvimos follando unos con otros, aquella noche fui penetrada por cinco chicos diferentes, desperté destrozada, cansada en la cama abrazada a Pablo, me dio los buenos días con un beso, observe que ya la tenía nuevamente una nueva erección, y está muy despacio, entreteniéndonos en los detalles me hizo el amor sintiendo su eyaculación en mi interior, un polvo mañanero en el que disfrutamos el uno del otro.

    Cuando termine de ducharme busque mi ropa, tuve que bajar al salón, allí estaban todos nuestros vestidos, sostenes y bragas por el suelo tirados, junto con un montón de preservativos usados, no había nadie y salí al balcón tapada por la toalla y allí estaba Marta bañándose desnuda en la piscina bajo la atenta miradas de los demás, al día siguiente se marchaban a Madrid, deje caer mi toalla al suelo y baje, teníamos todo un día todavía por delante, pero lo que tenía claro que lo tenía solo para uno, para Pablo.

    El lunes en la playa, sentadas en la arena las cuatro nos reíamos, mientras recordábamos todo lo sucedido y yo les hice una reflexión.

    -Decirme chicas, ¿somos unas zorras, unas putas por haber hecho lo que hicimos?

    -Y ellos, ¿qué son?, ¿unos machotes porque se follaron a cuatro amigas?

    -Y porque no al revés.

    Marta me abrazo, me beso en la frente y me dijo que lo olvidara, que lo importante es que habíamos disfrutado libremente de nuestros cuerpos y nuestro sexo como lo hicieron ellos.

    Sofía y Raquel se unieron al abrazo, lloramos como tontas y antes de levantarnos, les dije.

    -Os quiero un montón putitas mías.

    Me levanté y corrí hacia la orilla para meterme en el agua, ellas me siguieron riéndonos e intentándome coger para tirarme al agua, nos salpicábamos con los pies, aquella mañana nos divertimos mucho las cuatro, disfrutamos de nuestra amistad así como habíamos disfrutado durante el fin de semana del sexo, no sabíamos si volveríamos a vernos, ellos tenían nuestros teléfonos y nosotras los suyos.

    Estos dos últimos relatos que acabáis de leer os contaré que es una verdad a medias, parte es real y parte de las fantasías de todas nosotras, de mis tres queridas amigas que me han medio obligado a escribirlo y podría decirse que son coautoras de él, que cuál es la parte real y cuál la fantasía… pues depende de lo que vosotros queráis creer.

    Espero que os haya gustado y sobre todo excitado.

  • Mis putiaventuras

    Mis putiaventuras

    Sigo siendo una gatita muy temperamental, creo que hasta me he vuelto ninfómana porque todos los días siento esa necesidad urgente de ser tocada, manoseada, y de tocar a cualquier hombre y ver su verga jugosa. Disfruto ver mucho como un hombre se corre en mi mano y la baña y luego quiero limpiársela pensando en que se corrió por mi. Me han dado muchas ganas de mandarles la verga y tragarme toda sintiéndola dura dentro de mi. Por ello es que a recomendación de mi amo me visto provocativa para que cuando me subo al taxi, al metro, al camión los hombres se fijen en mi. Quizás sea momento de provocar así a mi hombre y hacerlo 24/7 y mantenerlo a él totalmente excitado. Creo que me comprenden. Pasará a contarles mis últimos días. Por cierto, todo ocurre al sur de la ciudad de México. Quizás algún día me los encuentre en el metro barranca y disfruten conmigo. Ojalá las mujeres me escriban sus experiencias.

    Teniendo la imagen de su exquisita verga en mi mente, y con mi panochita palpitando y húmeda pensando en su miel brotando de ella, deseando probarla y lamerla, así como toda su verga y sus huevos, estaba realmente caliente y deseaba tocada por manos extrañas que me hicieran estar cerca de la puta que mi Amo quiere,

    Así de caliente tomé un taxi (el Didi se iba a tardar mucho), lo manejaba un joven debo decir que atractivo, tez morena, cabello chino, ojos negros, pestañas chinas y cejas pobladas, delgado,

    Iba con su cubre bocas y guantes negros, camisa negra y pantalón de mezclilla.

    Amable desde que me subí y fijando su mirada en la blusa y las nenas que se transparentaban,

    Le dije a donde me dirigía y me dijo que iba a ser un gusto llevar a una mujer tan guapa, me sonreí y le dije gracias, en el camino, me mencionó que no pretendía incomodarme, pero que tenía unas nenas muy lindas y que con la blusa y el bra me veía muy sensual, le contesté que no le incomodaba y que al contrario me gustaba que lo dijera, “que se te antojaría hacerles” le pregunté, y rápidamente contesto, que tocarlas, acariciarlas, apretándolas, le dije que siguiera que me estaba calentando, y abrí mis piernas para empezar a tocarme, mientras seguía diciendo que me mordería, suavemente los pezones, haciéndome gemir, “te gusta que te muerdan” me pregunto, siiii claro, me prende mucho que lo hagan (seguía yo atendiéndome muy rico, sentía como mi panochita se humedecía más) me estas excitando mucho, estoy mojada, que mas harías?, “lamería y con ambas manos las pondría entre mi verga para que las aprietas con ellas” delicioso, de verdad me gusta lo que dices.

    Estaba tan caliente y al ver que se tocaba con una mano su verga, no pude contenerme y me corrí, gemí delicioso y él dijo extasiado “que rico te viniste, debes estar muy caliente y con ganas de coger”.

    Le contesté que así era, que no quería tocar mis nenas y hacer lo que quería hacer con ellas, busco un lugar en el que pudiera detenerse y así lo hizo, esta vez yo me pase al frente y primero por encima de la blusa y después por abajo de ella , las acaricio, manoseó, subió la blusa y el bra y las lamió tal y como lo dijo, dándole un pequeño mordisco al final, mientras yo frotaba con mi mano su verga buscando sacarla, logre meterla con dificultad, el pantalón le quedaba justo, pero su verga se sentía muuuy bien gruesa, el entre el manoseó (para ya se había quitado los guantes y sus manos se sentían húmedas sobre mi) con su lengua recorría mis nenas y pezones y con sus mano manoseaba la otra alternando, también se dio la maña de tocarme la otra la panochita, la cual volvió a humedecerse y palpitar rápidamente hasta que me invadió un rico orgasmo. Mmmm igual que él, se recostó en mi hombro emitiendo un gemido exquisito, me beso el hombro y el cuello, y me dijo al oído “que rico me vine, la jalas delicioso, debes de mamarla mejor” su lechita me cubría mi mano, la limpie (mi mano y me acomode la blusa) y él se acomodó para que se la limpiara y me dijo que “con la boca, lame mi leche” lo mire un rato y vi si aún la calle estaba vacía, y así era. Empecé con lamiéndolo en la parte de arriba, sabía y olía como a dulce pero insípida, baje mi lengua por ella y lo veía como disfrutaba que lo hiciera, al último metí toda mi boca en ella para mamársela y dejarla muy limpia.

    Y me dio mucha risa, por lo que hacía, me vio un poco desconcertado, “pasa algo”

    No, esto le va a encantar a mi pareja cuando se lo cuente, y eso platicamos ya para ir al metro.

    En el metro no pasó mucho, solo que se me quedaron viendo. Me fui sentada pensando en lo que había pasado y como se lo contaría.

    10-09-2020

    El verlo ayer me emocionó mucho, y obviamente también elevó aún más mi calentura, me vestí como le dije con el vestido café a media pierna, con medias y sin bragas sentía como el frío se filtraba por mis piernas y se instalaba en mi panochita, con esa sensación y mi calentura me subí otra vez a un taxi (como ayer me fue bien, creí que se podía repetir.

  • Mi primera vez con María y mi esposo

    Mi primera vez con María y mi esposo

    Nunca me gustaron las mujeres.

    Las miraba y apreciaba su belleza, sus cuerpos, pero no me erotizaba con ellas.

    Hace unos años mi esposo me contó sobre su fantasía sexual. Me contó que le encantaría verme desnuda, besándome con otra mujer.

    En ese momento no preste mucha atención a su fantasía, me pareció aburrida, igual a la de casi todos los hombres que conocía.

    Una noche, en un cumpleaños de un amigo de mi esposo, conozco a una chica, esposa de otro amigo.

    No me atraía físicamente, pero cada vez que estaba con ella me sentía muy a gusto, muy libre.

    No voy a decir su nombre para no comprometerla pero llamémosla María.

    Cuando María venía a casa siempre hablábamos mucho, nos reíamos, nos entendimos muy bien desde el primer día.

    No puedo decir que somos amigas pero tenemos una excelente relación.

    Ella es más chica que yo por casi 10 años, y eso hace que su picardía, su falta de prejuicios y la seguridad en lo que hace, se me contagie y pueda abrir mi mente a nuevas experiencias.

    Nos visitamos varias veces, en su casa y en la mía compartimos cenas, tragos, risas, pero nunca paso nada entre nosotras.

    Con mi esposo volvimos a hablar de su fantasía, yo estaba cada vez más convencida de querer cumplírsela.

    Pensamos en ir a bares de intercambio, pensamos en buscar en alguna App, pensamos en la posibilidad de contratar a alguien para nuestra primera vez en un trio. Pero ninguna de las opciones me excitaba.

    Mientras esas cosas se analizaban y planeaban, siempre pensábamos en María y ella hacia algo para hacerse notar.

    Al comienzo de este año nos reunimos en casa.

    Un sábado a la noche. Tomamos bastante.

    Había tensión entre los tres. María, mi esposo y yo.

    Entrada ya la noche, voy al baño y escucho que dice mi nombre.

    Cuando llego al living me estaban esperando con un beso compartido entre los tres.

    Me senté casi cayendo en el sillón, mientras María me comía la boca con un beso y desprendía cada uno de los botones de mi camisa.

    Yo solo me entregué, respondí a sus besos y ayude con mi camisa.

    Mi esposo parado detrás de mí haciendo un sándwich conmigo, sacaba mi ropa interior y acariciaba mis pechos mientras María se quitaba la ropa y seguía probando mi boca.

    Nos acomodamos en el sillón, frente a frente, desnudas, despojadas de ropa, tocándonos, conociendo nuestros cuerpos.

    María besaba muy delicadamente mis pezones y el estímulo llegaba justo a mi vagina que comenzaba a humedecerse.

    Me miro, se hizo una cola en el pelo y me dijo:

    -te gusto? Es muy rico!

    Solo le dije que siguiera.

    Mi esposo estaba en el sillón, frente a nosotras, cumpliendo su fantasía, con un vaso en una mano y la otra tocaba su miembro duro que explotaba de excitación!!!

    Suena el timbre!!!

    Arruina el momento, se termina todo y María tiene que irse.

    Una semana después, alrededor de las 23:00 h, mi esposo estaba en la ducha, yo ya estaba dispuesta a dormir y suena mi celular.

    Era María, que había encontrado una excusa estúpida para pasar por mi casa en ese momento, entendí que ella tenía las mismas ganas que yo de terminar lo que habíamos empezado una semana atrás.

    Llegó muy rápido.

    Mi esposo aún estaba en la ducha.

    Cuando salió del baño y entro en la habitación nos encontró a María y a mi desnudas, una encima de la otra, teniendo sexo, rozando nuestras vaginas mojadas y lubricadas , nuestros pezones duros que se tocaban y estimulaban, compartiendo besos, sonrisas cómplices, caricias, fluidos, lenguas, miradas, jadeos.

    Mi esposo sólo quitó la toalla que envolvía su cintura y se sumó extremadamente caliente a nuestro juego.

    Ahora es mi fantasía. Que mi esposo me mire mientras yo exploto de placer con una mujer.

  • Noche de corsos (Parte 2)

    Noche de corsos (Parte 2)

    El 5 de este mes estábamos en el cumple de mí abuela, y por todo esto de la pandemia solo estábamos la familia. A la cual no la veía desde hace mucho la verdad, en la fiesta estaba mí sobrina Laura que se había aclarado un poco el pelo de un tono rubio, me pareció mucho más linda que la última vez que la vi, estaba vestida con un vestido floreado pegado al cuerpo, pero no muy corto, ya que le llegaba casi hasta las rodillas, pero aun así marcaba muy bien su figura hermosa, con esos pequeños senos y ese culito redondo y paradito.

    Yo no había hablado más con ella desde la noche de los corsos, solo le daba like a las fotos que subía a su Facebook y no mucho más, así que la noche pasó tranquila todo normal, yo no tomaba ni nada porque al otro día tenía que ir a trabajar, pero con el calor que hacía las ganas no faltaban. Cuando la familia nos empezamos a sacar fotos con mi abuela, recién hablamos un poco con Lau.

    Me dijo que se le hacía raro que no estuviese tomando, yo solo me reí un poco (me estaba diciendo borracho de una jeje) y le dije que era porque tenía que trabajar, a lo que ella me dijo que lástima sos mas divertido cuando tomas y sonrió.

    Le pregunté que divertido en qué sentido?? ya que según yo siempre soy del mismo modo, a lo que ella me dijo que no era verdad y que yo ya sabía a lo que ella se refería y que no me haga el tonto. Yo le dije que no necesitar tomando para ser como la otra vez, ella solo sonreía me decía que era chamullo nada mas.

    Yo le dijo porque no salís al patio y vemos si soy chamullo o no como vos decis, no me dijo nada y yo solo salí al patio y me senté en un sillón de mimbre a la par de la casa, pasaron unos minutos y ya estaba por volver a entrar y justo salió la flaca me vio y se acercó.

    Pensé que ya te habías ido me dijo ella, yo la tome de los brazos y la apoye contra la pared de la casa, y le dije que en verdad la estaba esperando, y que ya creía que no iba a salir.

    Ya estoy aquí me dijo y ni bien termino de hablar la bese y ella me respondió el beso, sin perder el tiempo la apoye (yo estaba con un pantalón alpino de gimnasia) y sentía como se me iba parando el pingo mientras se lo restregaba por su entrepierna, mis manos subían por sus brazos hasta llegar a su cuello para seguir besándola más apasionadamente mientras movía mí cadera como si la estuviese culeando, seguí besando su boca y su cuello, y se le escapó un mmmm.

    Yo la mire mientas sostenía su cuello con la mano izquierda y la bese hasta que me quede sin aliento, y pase mí lengua por su cuello mientras que con mí mano derecha le subía de apoco su vestido hasta la cintura sin dejar de apoyarle el pingo contra la calza que llevaba debajo.

    Me dijo que esperara un poco que le molestaba un poco el cinto, pero yo no tenía ningún cinto, ella metió su mano por dentro del pantalón y me empezó a masturbar mientras que con su otra mano me tomaba del cuello para acercarme a ella así la siguiera besando. Le baje un poco su calza ya que ella ya me había sacado mí pene fuera del pantalón y lo metí entre sus piernas.

    Uf se sentía muy caliente y resbalaba fácil entre su concha de lo mojada que estaba, metí mí mano derecha por debajo del vestido para manosearle las tetas, mientras con la mano izquierda ya la agarraba de la nalga haciendo que se pegue más a mí con cada embestida que le daba, yo doble un poco las rodillas para que le pueda meter el pingo, cuando entro estaba muy caliente pero la penetraba lento porque quería disfrutar lo más que pueda, la seguía besando mientras continuaba culeándola lo hice lento para llegar lo más profundo posible ya que la pared me ayudaba a que no se moviera a ningún lado, me quedé quieto por un momento y ella se seguía moviendo como quiriendo metérselo más y mas. Luego de un rato se prendió la luz del patio y yo me fui al fondo para que nadie me viera y ella quedó sentada en el sillón.