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  • Sirvienta inocente

    Sirvienta inocente

    Sheilan era una dulce joven de dieciocho años la cual trabajaba y vivía en la hacienda Montecinos con su mama que era la encargada de la cocina ya que era la mejor en esto, en resumen el trabajo de la dulce Sheilan era simplemente ser ayudante de su mama en la cocina, también algunas veces servía la comida en la mesa a sus señores y arreglaba los cuartos de sus amos.

    El físico de Sheilan y su mama era diferente al de todos los demás empleados y los dueños de la gran casa. Las dos eran lindas mulatas, pero Sheilan destacaba entre todas, era incluso más linda y sensual, aunque ella no se daba cuenta, que las mujeres blancas, ricas y de la alta sociedad de la época.

    El día que inició todo fue una mañana normal como cualquier otra en la que su mamá le indicó que le llevara la comida, que era una especie de sopa, pero sin fideos con víveres y tres tipos de carnes, al amo de la casa.

    Cuando nuestra protagonista entró al despacho de su patrón, después de obtener el permiso por supuesto, se quedó embelesada como siempre se ponía cuando lo veía. El amo Adrián, era un hombre blanco, muy alto, debía medir casi un metro noventa, muy fuerte, rubio e hipnotizantes ojos azules, tenía 27 años y era el soltero más codiciado entre las mujeres casaderas de la alta sociedad.

    La tía de Adrián desde que el hombre cumplió sus 18 años le estaba sugiriendo que se casara, pero el joven nunca quiso, obviamente contaba con sus amantes ya que aunque no quisiera compromisos era un hombre y tenía necesidades.

    Sheilan puso la sopa en la mesa del despacho muy nerviosamente ya que la joven siempre se inquietaba cuando estaba en presencia del amo, porque era un hombre muy intimidante en todo el sentido de la palabra, además ella siempre se sentía como una cucaracha en frente de él, porque Adrián era demasiado perfecto para ella.

    Pero lo que Sheilan no sabe es que ella no le es indiferente a Adrián. Desde que ella había llegado a la hacienda él la había notado.

    Le pareció exótica la chica, era baja en estatura, tiene el cabello largo y ondulado, unas tetas pronunciadas y caderas anchas. Pero lo que más le gustaba a Adrián de Sheilan era su hermosa piel de caramelo que lo hacía querer lamerla. Y este era el momento indicado porque ya estaba cansado de esperar.

  • Una noche que me prometí nunca olvidar

    Una noche que me prometí nunca olvidar

    En este primer relato me describo: soy una chica de 1.70 y si sé que soy algo alta y más con tacones, pero no le hago el feo a los chaparritos ya me han sorprendido jajaja, soy de tez morenita, mis medidas son 80-60-105 si estoy algo caderona y me fascina, aunque algo de pecho no me caería nada mal, me fascina la música el buen ambiente entre amigos y conocidos y más que nada el sexo que es el clímax que se necesita en la vida. En este pequeño relato explico una situación que viví a los 19, quizás mi primera vez, que fui sintiendo la emoción del sexo y de cómo decidí abrir mi mundo.

    Era en el mes de abril cuando justo estaba por terminar días de estudio por los exámenes de admisión de la universidad y estaba algo realmente estresada, vivía en un circuito que por detrás de mi casa estaba un pueblito casitas de una economía un poco baja y desde mi ventana se podía ver algunas casas, eran más de las 11 de la noche y noté que aún me faltaba estudiar bastante para la admisión de la universidad y necesitaba algo que me levantara para evitar dormirme.

    Decidí buscar algo de café y en casa cuando todos duermen suelo andar algo ligera una blusita sin brasier y un shortcito fuera de mi habitación, pero dentro generalmente solo ando en bikini, busqué y preparé mi café. En eso escucho unos ruidos medios raros de parte del vecino y busco pegarme a la pared y se escucha un ajetreo y busco concentrarme un poco más y en eso escucho un pequeño gemido deduciendo que mis vecinos estaría cogiendo, ignoré un poco la situación y busqué terminar de preparar mi café para proceder seguir estudiando.

    Después de unas horas ya casi la 1 de la mañana, noté que a lo lejos se veía una luz de una casita, tenía unos binoculares que mis hermanos dejaron en mi cuarto por jugar ellos a los soldados y decidí ver qué pasaba en esa casita y cuál fue mi sorpresa ver a una pareja en pleno acto sexual ella con un par de tetas grandísimas y él penetrándola duramente, cuál fue mi expresión que decidí apagar todo lo que había en mi habitación y poder evitar ser vista busqué un mejor ángulo sentada en mi cama a la orilla y seguir apreciando el acto ofrecido por mis vecinos.

    Si, quizás se estén diciendo que está mal, pero para mi una chica de 19 años, fue una situación realmente fuerte lo cual me calentó muchísimo. Comencé a notar como mi cuerpo empezó a calentarse, mis tetas a ponerse más duras y sentir la humedad de mi vagina expresarse que no aguanté y con una mano tocaba mi clítoris por encima de mi ropa interior, con la otra apreciaba con los binoculares a esa pareja en donde el sujeto era de tez muy morena y muy flaco y la chica era un poco gordita y sus tetas rebotaban cada vez que este la penetraba, no se alcanza a ver con claridad su verga, pero si los gestos que hacia la chica.

    Mi cuerpo pedía más y dejé de lado los binoculares, me quité el bikini e introduje mis dedos, en mi mente estaba la imagen de ellos cogiendo entrando en la fantasía metía y volvía a ver como seguían en el acto estaba muy excitada tanto por ver como por el inicio de mis vecinos al estar cogiendo también todo mundo cogía y yo también quería, no paraba, sentía una sed necesaria de ser complacida.

    Tanta era mi excitación que tomé un peine que tenía y un condón de esos que te dan en las explicaciones sexuales de las escuelas y decidí ponerme en cuatro y comenzar a penetrarme hasta sentir un rico orgasmo. Mi piel estaba erizada, mis pezones duros, mi mente daba vueltas y en mi mundo buscaba un sinfín de situaciones sexuales que podría vivir, que quizás yo fuera esa chica que estaban cogiendo o ese ruido lo estuviera haciendo con algún chico sabiendo que hay gente cerca o que se sentiría ser cogida por dos chicos.

    En ese momento mi mente se adueñó y mi persona se aferró a tomar iniciativas de por qué me estoy poniendo a pensar en eso, debería de vivirlo, experimentarlo, entre todo esto mis pezones los apretaba y sentía la necesidad de sentir una buena verga, no paraba de tener la imagen de mis vecinos cogiendo volteaba a ver y ver a esa mujer siendo cogida de una manera brusca fue lo que me calentaba. Seguía metiéndome más y más el peine y sentía que me venía, volteaba a ver y cuál fue mi sorpresa al ver como el sujeto le llenaba toda la cara y parte de las tetas con su leche.

    Rápidamente sentí como una corriente recorría toda mi espalda mi cuerpo enloqueció y empecé a disfrutar de esa sensación. Fue algo que quizás una como mujer es difícil explicar, pero es que es algo maravilloso de sentir. Volví a ver y noté que ya no estaban. Me recosté un rato en mi cama y me hice un juramento, siempre que tuviera la oportunidad no la desaprovecharía fuera cual fuera siempre a mi beneficio buscaría siempre aprovecharla y disfrutarla siempre. Ese fue mi juramento a mí misma cerré los ojos y me quedé profundamente dormida.

    Este es mi inicio como escritora, poco a poco iré subiendo los relatos que he vivido tanto desde un trío e infidelidades hasta ver si me animo a contar algo muy secreto. En fin espero les guste un poco esta pequeña historia y los leo en los comentarios, o también en el correo si eres tímido. Saludos y buenas noches.

  • Le gusta hacerme de rogar

    Le gusta hacerme de rogar

    Jamás me había sentido tan liberada sexualmente como hasta ahora. Cada roce, cada beso, cada caricia es una nueva experiencia que se convierte en un calor sensual saliendo de mi pecho y que baja hasta mi clítoris convirtiendo en fuego cada parte de mi incluyendo mi alma. Hace que me convierta en una perra insaciable hasta querer recrear todas y cada una de mis fantasías sexuales y oscuras.

    Cuando lo visité anoche no esperaba que su juego se tratara de convertirme un su sumisa sexual con ganas de todo y más. Después de romper el hielo hablando tumbados en su casa comenzamos a besarnos y saborear nuestros cuerpos, metiendo sus dedos en mi boca y frotando mi clítoris contra su pierna mientras noto que su polla se hace grande y desprende calor.

    Me encanta besar su cuello y pasar mi lengua por su suave piel al lento ritmo de la música que tenemos de fondo. Noto como desliza sus manos desde mi pecho hasta la cintura apretando mi cuerpo cada vez más hacia el hasta que no dejar espacio entre nosotros ni siquiera para respirar. Me quita la camiseta para así apretarme los pechos y poner su nariz en mi canalillo para olerme, se queda ahí un rato, como queriendo pensar cual va a ser su siguiente paso.

    Mientras me quito el sujetador porque me muero de ganas de que me chupe los pezones y pase la lengua alrededor de mi aureola, ‘joder este tío es muy sexy’ me digo a mi misma. Ya estoy mojada y apenas me ha tocado, pero adelantarme a los hechos sabiendo que tiene una sorpresa preparada hace que me corra sola. Así es, mientras se lanza a comerme una teta con la boca me estruja la otra con la mano, pero con una presión perfecta que hace que esa sensación recorra mi cuerpo y una vez más me estremezca echando mi cabeza hacia atrás para exponer mis pechos aún más con la sensación de no querer que esto se acabe nunca.

    Me empuja, fuerte, pero con delicadeza, me tumba y con una mano niega que me levante para así arrancarme los leggings que llevaba, se acerca a mi oído y me pregunta ‘¿Has traído la venda de los ojos?’ le indico que están en mi bolso junto al lubricante y los juguetes para que sepa que también los he traído.

    Cuando los encuentra vuelve a la cama, me tapa los ojos y me susurra que no me mueva. Me agarra una mano tal y como me gusta, sin preguntar y siendo brusco. Escucho el sonido del velcro, ahora ya se lo que viene. Me ata todas las extremidades para así anular cualquier posibilidad de movimiento.

    Va directo al grano, él no se anda con tonterías, noto su templada lengua en mi clítoris, hoy me quiere toda. Con ambas manos me abre los labios para lamerme a fondo y comer cada parte de mi coño, sigue chupando, de arriba abajo, de mi ano hasta el monte de venus sin perderse un rincón. Mete su lengua en mi vagina muy lentamente, sabe que eso me vuelve loca porque hace que quiera que me folle fuerte.

    Escucho como se está tragando mi corrida y eso hace que me retuerza de placer, pero estoy atada y solo puedo mover mi cadera en círculos, estoy desesperada y todavía no ha llegado lo mejor. Se gira hacia mi muslo, me muerde flojito para no dañarme. Sube de nivel, noto como acerca sus dedos… ya estoy temblando y expulso más flujo involuntario. ‘Por fin’ pienso para mis adentros.

    Noto como desliza sus dedos índice y corazón lentamente, me engaña al volver a sacarlos sabe que eso me enfada y suelto un pequeño gemido de disgusto, lo vuelve a hacer varias veces hasta que le pido por favor que deje de hacerlo, sé que eso le gusta, sé que le gusta le ruegue y causarme sufrimiento. Sé que ha sonreído porque no es la primera vez que lo hace. Entonces sí, empieza su masajeo dentro de mi que poco a poco va acelerando y ese juego sigue el ritmo de mis caderas que no paran de sacudirse.

    Me encantaría tocarlo, aunque sea con mi pierna, pero sigo atada. Ahora me masturba todo a la vez y añade la lengua, no hace falta que le diga lo que quiero, él ya lo sabe. Su movimiento constante de manos y lengua cada vez es más rápido hasta el punto que noto que me voy a correr y entonces acelera, él también lo sabe. Estoy a punto de correrme, noto como mi vagina se inflama, como me caliento por dentro y ya no puedo aguantar mis gemidos, los dejo ir mientras me corro y lo empiezo a mojar todo.

    Le pido que me bese y se abalanza sobre mi con pasión y fuerza sin dejar de masturbarme. Noto mis fluidos en su saliva. Cuando acabo y me tiemblan las piernas me dejar, pero de vez en cuando sigue tocando mi clítoris que está en espasmos como el resto de mi cuerpo. Puedo sentir que se está quitando los pantalones. Es mi turno. No me desata, pero noto su pene en mis labios, tan suave y caliente, me encanta como huele. Lo empiezo a acariciar con la lengua, pero él no quiere eso, hoy quiere dominar.

    Me mete la polla en la boca mientras él se mueve, lo escucho gemir, eso me pone. Le hago una mamada sin manos y empiezo a salivar. Me la quiere meter hasta el fondo sin importarle si me cuesta respirar o no. Le gusta el ruido que mi garganta hace, él se pone muy cachondo y comienza a ir más rápido. No consigo respirar, me cuesta, el constante movimiento de su polla dentro de mi boca hace imposible que respire.

    A su vez él está muy concentrado en su placer, tanto que se olvida completamente de mi agonía, por un momento parece que me voy a ahogar, que me voy a desmayar. Mírame! Le ruego con mi mente. Y por fin se calma y la saca. Tomo aire y reposo mi cabeza en colchón húmedo de sudor.

    Me quita la venda de los ojos y a continuación cambia de posición, pero no se ha saciado, ahora está de rodillas encima de mí y entonces sí, su ano ha quedado expuesto y eso solo puede significar una cosa. Le empiezo a lamer los huevos y poco a poco subo hasta humedecer su agujero, me encanta sentir como se retuerce encima de mí y continúo, quiero comerle todo, quiero todo su placer, quiero que se corra en mi boca y tragármelo. Estamos conectados nos estamos lamiendo mutuamente, está siendo el 69 más caliente de toda mi vida, me muero de ganas por tocarlo, acariciarlo, besarlo…

    Él continúa llevándome a los límites, esta vez está sentado a mi lado besándome y lamiéndome el cuello y el lóbulo. Estoy extasiada y ansiosa. Por fin se lo digo: Follame. Sonríe. Coge un preservativo y se frota contra mi cono. Me embiste con fuerza, no me esperaba menos, aunque tampoco quería menos. Por fin lo tengo dentro, tocando cada pared de mi vagina hasta el fondo.

    Me desata los pies y me sitúa mis piernas en su pecho, sigue follándome sin parar. Ahora las separo y lo abrazo por la cintura, eso lo enloquece y pone los ojos en blanco para después agarrar mis muslos y continuar con ese baile tan sensual. En un momento se tumba adelante y me besa, es ahí cuando le susurro: azótame. De él despertó un animal salvaje que desconocía, se ergio sobre mi levanto su mano y azoto, azoto y azoto… para después agarrarme el cachete y apretarlo con toda su fuerza abalanzándose sobre mi de nuevo para embestir con todas sus fuerzas fue ahí cuando me corrí como nunca y me pecho se llenó de felicidad con ese gran orgasmo.

    Mientras él continuaba se apartó, saco la polla y se quitó el preservativo para correrse en mi barriga. Estaba completamente saciada y extasiada de tener su semen sobre mi. Cayó rendido sobre mi y me besaba mientras me desataba las manos, ahora podía abrazarlo y sentir su vulnerabilidad sobre mi.

    Y así sin hablar ni preguntarnos sobre nuestras vidas nos dormimos sintiendo nuestras pieles.

  • Regalo de bodas

    Regalo de bodas

    No era mi propósito en la vida casarme, pero aquí estaba a unos días de llegar al altar, lista para la fiesta de recepción antes del compromiso formal, vestida con un hermoso vestido floreado color durazno corte en diagonal enmarcado mis piernas tonificadas, zapatillas y mi cabello chocolate acaramelado levemente ondulado.

    Durante el almuerzo y la presentación siento las miradas sobre mí, no miento cuando digo que me tiemblan las piernas y siento como se forma un nudo en el estómago al ver el anillo que se encuentra en mi dedo anular de la mano izquierda. He perdido mi libertad pero intento sonreír, animarme.

    Durante la recepción intento socializar con los demás invitados, aunque en su mayoría son desconocidos para mí, los abrazos y felicitaciones llegan a mi como un bombardeo hasta que siento unas manos sobre mi cintura, volteo desconcertada y logro reconocer ese rostro masculino familiar. Christopher, mi amigo de la preparatoria. Lo recibo con un efusivo abrazo y él corresponde, mis fosas nasales se inundan de su colonia, que bien siente estar entre sus brazos y pasamos a la barra donde comenzamos a platicar un rato hasta que llega mi futuro marido a presentarse y me lleva del brazo a continuar con el recorrido para seguir atendiendo a los demás invitados, hasta que logro tomar un respiro y salir de la casa, es un terreno muy grande, una construcción clásica hasta que llego a los establos y entro, desde pequeña siempre me han gustado los animales.

    Me quedo sentada un rato viendo a los caballos, específicamente a uno color negro, me imagino como sería mi vida si huyera en ese caballo, como se sentiría el viento en mi rostro, mi sangre correr mi cuerpo, me sentiría viva, libre hasta que escucho el ruido de la paja quebrándose, volteo y de nuevo veo a Christopher.

    -No te traje algún regalo. -Hace una pausa- me sorprendió la noticia. -me confiesa sentándose a mi lado.

    -Ni yo misma lo sabía, cuando menos lo esperaba ya estaba aquí. -me recargo en su hombro.- Por lo menos me dejaron elegir mi vestido y estos. -levanto una pierna para mostrarle mi zapatilla. Ambos nos reímos.- Me alegra que estés aquí.- Confieso.

    -Apenas si encontré un vuelo, pero me alegra que te alegre que este aquí. -me voltea a ver y sonríe.- ¿Irán de luna de miel? -me cuestiona a lo que yo asiento con la cabeza.- ¿A dónde? –Suspiro y muevo los hombros en señal de desconocimiento.- ¿Y estás lista para la noche de bodas? -escucho como pasa saliva.

    -No, aun no. -respondo en seco. Y es que en mis 25 años de vida, no había iniciado mi vida sexual y el hecho de pensar que en unas horas tendría que estar a solas con un hombre me ponía nerviosa. Me invadió el arrepentimiento de todas esas veces que tuve la oportunidad de coger o tener por lo menos un poco de experiencia.

    -No debí preguntar eso, disculpa. –Se disculpa y nos quedamos un momento en silencio. Hasta que la desesperación me hace pensar en una idea descabellada.

    -Chris -Lo llamo y el voltea a verme.- Necesito que me ayudes con algo. -El asiente.- Como tu bien sabes, yo no he tenido relaciones con nadie ¿Podrías ser el primer hombre en acostarse contigo? -hago una pausa para liberar el aire que tenía contenido, todos los colores se le suben al rostro de Christopher al escuchar mi proposición, se ve sobresaltado.- no quiero llegar a la noche sin saber qué hacer. -agrego desesperada y muerdo mis uñas. Por un momento él se niega completamente y se levanta para dar vueltas y después de varias suplicas de mi parte él termina aceptando.

    -Vamos a comenzar con esto. -me hace sentir que lo estoy presionando y por un momento me hace dudar.- te juro que haré todo lo posible. -dice quitándose el saco y aflojándose la corbata.

    Es un momento incomodo hasta que él toma la iniciativa y comienza a besarme poniendo sus manos en mi cintura, es un beso bastante forzado hasta que después de unos segundos comienza a ser más placentero, más húmedo y profundo, siento como su lengua va explorando mi boca, nuestras respiraciones comienzan a acelerarse y él se separa para dirigir sus labios a mi cuello, lo cual me produce cosquillas y hace que suelte un pequeño gemido.

    Él se ríe y continúa su recorrido de besos hasta mis clavículas y mis hombros. Entramos a un establo vacío y al calor de los besos comienza estorbar la ropa comenzando por recorrer los tirantes del vestido, al sentir sus manos tocar mi busto sobre el escote, me hace sentir realmente bien e incluso mi piel se eriza al tacto de sus yemas, lo vuelvo a besar y él se encarga de bajar el cierre del vestido y lo desliza instantáneamente sobre mi cuerpo hasta llegar al suelo, por inercia cubro mis senos desnudos con mis brazos.

    Veo a Christopher recorrer mi cuerpo con la mirada y me toma nuevamente por la cintura para acercarme su cuerpo y volver a besarme, su mano comienza a bajar hasta mi trasero el cual aprieta de manera descarada, al tomar confianza paso mis brazos alrededor de su cuello y mis pezones se endurecen al rose con su camisa, estar así frente a Chris desnuda me hace sentir excitada hasta el grado del desaparecer el pudor. Él baja la mirada para observar mi busto desnudo, mis pezones color café duros apuntando hacia su cuerpo, sopla sobre ellos y la piel se me eriza.

    -No te pongas nerviosa, contigo voy a ser muy cuidadoso. -llevo sus labios sobre mis pechos para besarlos lentamente, acariciarlos con el roce suave de sus labios mientras mi respiración va aumentando, aprovechamos para recostarnos sobre la suave paja y su mano derecha recorre lentamente desde mi cintura hasta la tela de mi ropa interior, la cual es invadida con sus dedos con el fin de comenzar a acariciar mi entrada.- Estas tan mojada. Esas palabras hacen que todos los colores se me suban al rostro.- Pero aún falta que te dilates más. -y quita mi ropa interior.- Esto te va a gustar. -me voltea a ver y veo como abre mis piernas para separarlas y comenzar a dar besitos en mis labios inferiores a lo que instantáneamente disfruto y comienzo a moverme al estremecerme por el placer y las cosquillas, algunos gemidos salen de mi boca, y siento como poco a poco su lengua va explorando cada parte de mi cavidad y como me voy humedeciendo, la respiración del él va acelerándose y lleva su mano a mi boca para introducir su dedo índice, el cual succiono de manera apresurada y saca para rosarlo sobre mi entrada, con pequeños golpeteos se va introduciendo y sacando, al principio me duele un poco pero su movimiento es lento aunque ya a este punto me siento desesperada y comienzo a sujetarme de su espalda suplicando que se introduzca en mí.

    Chris me mira y sus ojos se ven más profundos con su cara enrojecida al igual que los labios hinchados, le ayudo a desabrochar el pantalón y a bajarle el bóxer permitiéndome ver su erección, la observo asombrada aunque con un poco de náuseas.

    -Ahora sí, necesito que abras más tus piernas. -Dice acariciando mis muslos.- Voy a ser muy cuidadoso aunque podemos parar cuando tú digas. -Anexa y me da un beso. No le respondo y únicamente asiento con la cabeza.

    Siento como en el recorrido roza mis muslos y como es que lentamente va ingresando, como si tuviera miedo de lastimarme. Es una sensación fría y me da un poco de escalofríos pero poco a poco mi cuerpo se va acostumbrando y doy algunos brinquitos mientras él se mueve sobre mí. Los movimientos comienzan a ser más rápidos y sus manos toquetean todo mi cuerpo mientras yo me dedico a cerrar los ojos y reprimir los gemidos que salían de mi boca, cada roce era más placentero, nuestros cuerpos arder, el sonido de nuestros cuerpos sudados chocando.

    Sólo sentía el placer inundar mi cuerpo hasta que un cosquilleo se hizo presente en mi vientre así que subí mis piernas para enrollarlo y que fueran más profundas sus penetraciones mientras que le pedida al oído, que fuera más rápido y que no parara, hasta que los espasmos se hicieron presentes, vi mis piernas tensarse para retorcerme de placer hasta sentir un líquido tibio correr por mi piernas y luego sobre ellas, Chris estaba ya fuera de mi.

    Me quedé rendida en el piso para disfrutar del momento vivido mientras intentaba regulaba mi ritmo cardíaco, Chris se recostó a mi lado. No dijimos nada por un momento, nos limitamos a escuchar nuestras respiraciones hasta que me di la vuelta para quedar cara a cara con él.

    -Gracias. -Le di un beso.- Es el mejor regalo de bodas que pudiste darme.

    El acarició mi cabeza y me pego a su cuerpo.

    -Fue un placer.

    Nos quedamos descansábamos tumbados en el piso.

  • Al fin feminizado

    Al fin feminizado

    -Me gusta de los dos lados: he explotado en un orgasmo delicioso frotando como loca mi vagina contra otra vagina y he disfrutado cabalgar sobre un buen miembro duro, grande y gordo, pero tú… -hizo una pausa mientras me metía la lengua en la oreja y, teniéndome desnudo y amarrado a la cama de pies y brazos abiertos, me agarró con fuerza el cuello de mi apenado pene erecto, que apenas si sobrepasaba la palma de su mano-… me das risa. -afirmó con una carcajada.

    Envolvió y apretó con su puño mi polla y con el pulgar frotó la cabeza, metiéndome sin delicadeza la uña en el pequeño agujero, lo que me provocó dolor, pero nada podía hacer para defenderme.

    Había aceptado desde principios de semana una cita con Julia, mi profesora de universidad, y había llegado el día este sábado. Acudí a su casa con la esperanza de un romance o quizá llegar a un beso, pero de un momento a otro me llevó a su habitación, me quitó toda la ropa, me tiró a la cama y me amarró de los puños y los tobillos a cada esquina de la cama. Por más que quise defenderme, era una mujer fuerte, con un cuerpo bien formado pero grande y considerablemente alta.

    -No me tengas miedo –me dijo– de igual manera vamos a disfrutar de una rica corrida los dos; bueno, considerándolo bien… las dos.

    Me asustó su declaración.

    -¿Con cuántas mujeres has estado antes?

    Comencé a balbucear una respuesta, pero me acalló con su dedo sobre mi boca.

    -No trates de mentir. Se nota que este pequeño pito no ha cantado nada -súbitamente llevó sus manos a mis testículos. Les dio un apretón y luego llegó a mi ano, tratando de introducir su dedo índice, sin lograrlo.– y tampoco este agujerito. Esto va a ser interesante -sentenció.

    Se levantó de la cama y trajo un antifaz para dormir. Me lo puso sobre los ojos. Yo traté de defenderme, o bueno, simular que quería defenderme, diciéndole que me soltara, que no quería, pero fue imposible. Me quedé sin poder ver lo que ella hacía y solo la escuché moverse de un lado a otro del cuarto y abrir gavetas y puertas.

    -Esto te va a encantar. –Me tomó el pie derecho, y sentí que me calzó con una sandalia de tacón que me ató al tobillo. Le comencé desesperado a gritar que me soltara, pero por más que me movía no lo lograba. Me puso la otra sandalia en el pie izquierdo. La sensación en los pies comenzaba a ser muy agradable. Sentí en la cintura unas cuerdas que me amarró a los lados, luego algo cubrió mi miembro y por atrás una cuerda se metió entre mis nalgas… ¡ella me había puesto un hilo dental!

    Mientras me seguía defendiendo, aprovechó que levanté la espalda para pasar algo debajo y luego lo abotonó al frente, era una minifalda.

    Me quitó el antifaz y lo primero que vi fue mi cuerpo transformado a medias en una mujer.

    Subí la mirada y ella estaba con su teléfono, esperó que la viera y escuché el sonido de la cámara. Me había tomado una foto.

    -Si sigues defendiéndote –me dijo– en este momento lo mando a todas las redes sociales de la universidad.

    Me asusté. Dejé de moverme y le pregunté:

    -Está bien, ¿qué quiere que haga?

    -Quiero que hoy seas una mujer para mí -respondió

    Iba a dar una respuesta cuando continuó:

    -No tienes por qué avergonzarte, esto quedará entre nosotros. Piensa que realmente esa miseria de miembro que tienes no hará feliz a ninguna mujer y tienes muchos deseos de sexo. Si no puedes de un lado, disfruta pensando en el otro. Si quieres complacer a una mujer: complace a la que hay dentro de ti.

    -Tengo miedo -le dije– ¿y si me convierto en gay?

    Soltó una carcajada.

    -Nada de eso. Simplemente serás un travesti y estarás en mi closet solo para mis deseos y los tuyos.

    No tenía escapatoria. Bajé la mirada y luego la vi a los ojos, decidido.

    -No tiene necesidad de amenazarme con su cámara -le dije como un súbdito- Me entrego a usted voluntariamente. Tengo muchos años, de masturbarme mientras me visto de mujer -le confesé– sueño que soy una mujer y me poseen. Parece que llegó mi día.

    Diciendo esto me soltó. Sentándome sobre la cama continué:

    -Quiero ser su mujer, su amante, su novia, lo que sea. Ya no aguanto más. Enséñeme a ser esa mujer -le supliqué.

    -mmmmm, que rico mi mariquita, te liberaste por fin. Te voy a feminizar. De hoy en adelante, todos los fines de semana vendrás temprano a mi casa y te concederé tus deseos sexuales más oscuros.

    Me tendió la mano y me paré de la cama, balanceándome un poco por los tacones. Me abrazó y me besó.

    Me llevó a su armario y vi toda la ropa que allí había.

    -Toda esta ropa será tuya -y al decirlo suspiré, liberado.– Pero antes, una prueba. Puso sus dedos en mi boca y los metió. Yo los chupé. Me ordenó que subiera un pie a una silla. Se puso detrás de mí. Bajó su mano, hizo a un lado la pita de mi hilo dental y comenzó a penetrarme con sus dedos.

    -Me duele -exclamé

    -¿Qué cosa nenita? -dijo introduciéndome todo su gran dedo en mi esfínter– Gime, goza, grita, disfruta. Aquí no me importa que te duela, solo disfruta mi dedo como si fuera un miembro. ¡Suplica por mas! -me ordenó

    Mientras jugaba mas su dedo en mi ano. Sentí que llegó a mi próstata e inmediatamente tuve una erección y un pinchazo de placer en la punta de mi verga.

    Comencé a gemir. Allí de pie ella siguió metiéndome el dedo, pellizcando mis tetillas y yo dejándome abandonar a mi destino.

    Con cada penetración de su dedo sentía mas placer, mas deseo, mas las ganas de gritar como toda una mujer siendo desflorada.

    -Quiero que sientas como escupes tu primera leche como mujer, ¡córrete ya!

    Y en ese momento me sentí desvanecer. Allí, de pie frente a un armario con vestidos, calzando dos hermosas sandalias, con una falda a medias puesta y siendo penetrada por los dedos de mi ama, me corrí. Fue un orgasmo explosivo, delicioso, lleno de placer, lujuria y liberación.

    Ella sacó sus dedos. Me besó y me preguntó:

    -¿Cómo te vas a llamar para mi, nenita?

    -Genoveva -le respondí– para usted seré su mujer de closet, su Geneva.

    -Bien Genoveva –sonrió complacida– Si vas a vestirte de mujer para mi, déjame enseñarte como debes hacerlo.

    Y allí, en ese lugar, tímida, decidida y deliciosamente aprendí a vestirme, siendo hombre, como toda una mujer.

    [email protected].

  • El cine para adultos (Parte 2)

    El cine para adultos (Parte 2)

    Cuando regresé a casa estaba exhausto, fue tan emocionante la aventura en ese cine que deseaba regresar, recordaba follando a la guapísima mujer dentro de la cabina y como un par de gays me hicieron una mamada hasta terminar, me encantó como succionaban mis jugos hasta dejarme seco. Me contrariaban mis pensamientos cuando sabía que yo soy un hetero al cien por ciento, pero sus bocas juntas lograron hacerme eyacular de una forma brutal.

    En el trabajo casi no me concentraba de tanto pensar. Dieron las 6 de la tarde, fui a mi habitación de hotel y me di un baño.

    Salí del hotel y me dirigí hacia la dirección contraria de donde se encontraba el cine para adultos. Entré a comer algo a un restaurant y me tomé un par de cervezas. Pensaba en no volver nunca a ese lugar de perversión. Decidió salí del restaurant y caminé hacia ese cine tan perverso, mi corazón latía a mil por minuto. Entré y pagué por mi acceso. Compré solo un refresco. En la pantalla estaba una mujer madura con un liguero hermoso montada sobre un hombre con un falo enorme.

    Al pasar por las butacas pude ver que casi no había gente, excepto un par de hombres dispersos en ubicación y unas tres mujeres de mediana edad, riendo y bromeando, casi no las pude ver, pero percibí que tenían ya unas copas encima. Después de que vi la película por unos minutos y dispuesto a entrar en las cabinas me dispuse a entrar al sanitario y lo volví a ver.

    Un agujero en la pared del sanitario en donde fácilmente cabria un pene. La puerta del baño se abrió de golpe y yo entre al cubículo del sanitario tratando de ocultar mi presencia. Eran unas chicas las que entraron. No podía recordar si este baño tenia letreros de hombre o mujer, pero, en fin. Entraron y yo trate de hacer silencio. Me senté en el sanitario sin bajarme el pantalón esperando a que salieran.

    -Estoy muy ebria, jajaja – le decía la una a la otra.

    -Tranquila, trata de calmarte o tu novio se dará cuenta – le respondió.

    -Voy a orinar, espérame un momento. La chica entro al sanitario de a lado, si se inclinaba se daría cuenta que yo estaba ahí así que me incline un poco más para atrás.

    -¡Karla!, ven aquí, mira esto – le dijo a la otra. Un agujero, que cosa más extraña y excitante.

    -Sii amiga, he visto películas porno en donde hay un agujero similar y sale una verga de ellas y las chicas comienzan a chuparlo – le respondió. Interesante.

    -No creo que sea igual jajaja, a ver pon tu boca a ver si sale una verga jajaja-

    -No jajaja, ok está bien, aunque no creo que pase nada, no hay nadie. – le respondió. Y toco la puerta.

    En una fracción de segundo evalué la situación. Si lo hacía tal vez gane una rica mamada y si no reaccionaban de buena manera tendría que huir lo más rápido posible. Estaba muy excitado. Me levante y mientras ellas reían y jugaban simulando que una polla salía de aquel agujero yo me baje el pantalón y me puse de pie, despacio. Metí mi verga en el agujero.

    -Karla mira, jajaja ¿Quién está ahí? – dijo una. No respondí.

    -Como en la película amiga, jajaja sí. – Pues chúpala, ya estáis aquí. jajaja.

    Sentí como su lengua recorrió mi glande, era una sensación indescriptible. Una de ellas comenzó a chupar y succionar mi miembro, podía percibir que era una sola de ellas porque la otra se la pasaba hablando y diciendo frases como. Que zorra eres, ¡wow mira, te cabe toda en la boca!, el tamaño está bien, no muy grande. ¿Qué tal sabe? ¿Rica? Más rica que las demás que has probado jajaja.

    Sentía como me humedecía más y más el tronco de mi verga con su lengua y después la metía toda, la otra amiga reía y se sorprendía hasta que dijo – compárteme un poco.

    Se la metió a la boca y comenzó a succionar mientras la otra lamia mis huevos y mi tronco, ese cosquilleo en los testículos con su lengua no tenía comparación. Se escuchaba ese sonido tan excitante; Agh, agh, agh. Sentía como una de ellas sostenía mi tronco y golpeaba la lengua de la otra. Me succionaban una y otra alternando sus lamidas hasta que me dieron las ganas de correrme, pero no pensaba avisarles obvio. Me prepare para expulsar mi leche así que deje salir mis jugos y pude sentir como se separaban de mi dejando salir los chorros de semen.

    No supe exactamente donde les cayó mi leche, no supe si la tragaron o si jugaron con ella, pero seguían chupando a pesar de que ya había terminado. Me soltaron cuando mi verga redujo un poco su tamaño, salieron entre risas y murmullos dejándome solo y seco.

    Salí y me rocié un poco de agua en la cara, estaba extasiado. Me fui hasta las butacas y tomé un sorbo de refresco.

    Las chicas seguían bromeando entre ellas, me mantuve sentado tratando de concentrarme en la película donde un hombre vestido de militar follaba a una mujer muy bella con unas tetas enormes. Pasaron unos minutos y la película estaba por terminar, entraron dos parejas y se sentaron a un lado mío. El hombre se acercó a mí y me dijo.

    -No me lo tomes a mal amigo, pero ¿estarías dispuesto a participar en un trio?, mi esposa tiene la fantasía de follar con dos desconocidos mientras yo la observo.

    Escríbeme a [email protected]. Dame tu opinión o cuéntame tus aventuras y fantasías. No importa preferencia sexual. Hasta la próxima.

  • Madre culona follada por sus siete hijos

    Madre culona follada por sus siete hijos

    Cuando era más joven me cascaba terribles pajas frente al ordenador de mi escritorio. En una de esas ocasiones, mientras estaba viendo el video: «Madre cachonda folla con su hijo», de repente, oí que la puerta se abría detrás y me giré con la silla. Era mi madre, que venía con la bandeja de mi cena. Se quedó mirándome boquiabierta un instante y cerró la puerta de golpe desde fuera.

    Yo solté tres descargas de mi polla dura en dirección a la puerta.

    Diez minutos después, crucé el enorme pasillo de mi mansión de lujo. Bajé por las escaleras victorianas y crucé un recibidor con una lámpara del mismo estilo colgando del techo. Llegué ante la puerta del comedor y me detuve poniendo la oreja en ella. Adentro, mis padres estaban hablando.

    -Pero cariño, ¿tú ves normal que nuestro hijo se toque pensando esas cosas de su madre?

    -Todos lo hicimos alguna vez de jóvenes.

    -¿Y qué debería de hacer?

    -Hazle una rica paja de las tuyas -contesta mi padre, soltando una risotada al final.

    -¿En serio?

    -No, claro que no. Yo qué sé Marta. Puedes hacer como si nada y ya…

    Agaché la cabeza, algo avergonzado, y me di la vuelta y me fui por donde vine hasta mi cuarto.

    Al rato, tirado en mi cama oí que alguien tocaba la puerta.

    -¿Sí?

    Abrió mi madre y pasó adentro, cerrando detrás.

    -Hijo. Me gustaría hablar de lo que acaba de pasar.

    -No hay nada de lo que hablar mamá…

    -Sí lo hay. Sabes que somos una familia muy decente y no me gusta que andes mirando esas cosas. Así que me he propuesto que sí me prometes que dejarás de ver esas cosas y te centras en tus notas, si apruebas todo el siguiente trimestre te haré una paja.

    -Eh… ¿Cómo?

    Mi madre se acercó y me apretó la polla por encima del pantalón.

    -Pues algo así hijo,-subió y bajó la mano, lentamente y mirándome con ojos de zorra.

    -¿Cómo te crees que convencí a tu padre de que formáramos esta familia una vez se volvió millonario? -me siguió tocando por encima del pantalón- Mira que grande se te ha puesto ya… Sí… Si te portas bien hasta puede que te eché un par de polvos.

    Solté un suave gemido. Y mi madre lo que me soltó fue la polla. Me dio un beso con lengua y salió de mi cuarto dejándome pasmado.

    Estuve así un par de segundos, hasta que me lancé a por mi mochila, saqué todos los libros de estudio de ella y me puse a leer como un poseso.

    Un mes después, estaba a punto de acostarme a dormir, cuando de repente la puerta de mi dormitorio se abrió lentamente. Encendí la luz. Era mi madre.

    -Hijo, lo prometido es deuda. Has aprobado todo este trimestre y no solo te haré una paja, sino que… como tu padre está fuera por viajes de negocios y tus seis hermanos ya están en sus cuartos, te echaré un polvo. Pero tratemos de no hacer demasiado ruido.

    Se desvistió por completo ante mí. Observé maravillado y sin formular palabra alguna su esbelto cuerpo. Sus pechos naturales eran enormes, su culo grande y respingón y su boca gruesa y operada.

    -¿Te gusta mi culo? -me preguntó-. Lo estuve entrenando con mi personal trainer. El primero en disfrutar los resultados de mis ejercicios siempre es él -me comentó, guiñándole un ojo.

    Se puso encima de mí, me sacó la polla y me la empezó a pajear y luego a chupar con total devoción.

    -¡Ah, sí, mamá!, llevaba mucho tiempo queriendo hacer esto contigo.

    Se sacó mi glande de su boca haciendo ruido al succionarlo, y me pajeaba, mientras respondía:

    – Lo sé hijo, mami te hará todas esas cosas que tanto te gustan. Ahora ya vas siendo todo un hombretón y tendrás que enseñármelo.

    La cogí, le di la vuelta como un bruto y la puse en cuatro. Tenía el gran culo de mi madre delante de mí en una postura muy sensual. Le pegué una nalgada y se la metí sin vacilar.

    -Sí, ahora mismo te lo demuestro mamá.

    Se la saqué y metí como quise. Ella hundía su cabeza mordiendo la almohada, entregándome totalmente su culo y ahogando sus gemidos como podía para que mis hermanos no nos oyeran. Mi polla salía y entraba en su coño húmedo. Le toque las tetas desde abajo sin sacársela, le retorcí los pezones y me la seguí follando.

    Al rato, saqué mi polla de ella. Le di la vuelta, le levanté las piernas a los lados y se la metí con sus rodillas sobre mis hombros. Ella estiró la mano buscando una de mis almohadas para morderla y ahogar sus gemidos de alguna forma.

    -Ugh, ugh, ugh, vuelve de donde te parí hijo. Eso es métesela a mami hasta el fondo, muy bien.

    Le solté un escupitajo en toda la cara.

    -Agh, ¿¡Pero qué te crees!? ¡Esas cosas solo me las hace a quién yo dejo, niñato!-se quejó con mi lapo en toda la cara.

    -Pues va a ser que no mamá. Tengo la webcam de mi portátil grabándolo todo. Así que si no quieres que ese vídeo le llegué a mi padre con la confesión de que además te tiras a tu personal trainer y a yo qué sé quién más, serás mi perra cuando me apetezca.

    Le seguí rompiendo el coño a mi madre.

    -¡Ah, eres un cabrón! -exclamó.

    -Sí -le contesté.

    Saqué mi polla de ella me puse ante su cara, y le ordené:

    -Ahora abre la boca perra.

    Me corrí en toda su boca soltando tres fuertes chorros y dejándole restos de semen por toda su cara.

    Mi madre pestañeaba con dificultad. Se limpió la cara directamente en mis sábanas, dejando parte de su maquillaje en ellas.

    -¡Ja, os pillamos! -entró diciendo el mayor de mis hermanos, con un móvil en la mano, seguido de los otros cinco.

    -¿Mamá, cómo has podido hacer esto? -preguntó el siguiente.

    -¿Cómo es que eres tan guarra mamá? -preguntó otro de ellos.

    Todos estaban en mi cuarto con una cara entre pasmada y decepcionada.

    -¿Qué nos darás para que no le enseñemos este video a papá? -preguntó el mayor con gesto perverso, moviendo el móvil en su mano.

    Mi madre se arrodilló ante mis seis hermanos, agarrándose del pantalón del mayor.

    -No, hijos, por favor. No podéis destruir vuestra propia familia. Vuestro padre no debe de saber nada de esto, por favor.

    -No podrás mantenernos callados a todos -dijo el más ofendido de entre todos, el que la había llamado guarra.

    -Os daré lo que querías. Convenceré a vuestro padre de que os compre lo que deseéis.

    -Creo que lo que todos deseamos es a ti mamá -dice el mayor.

    -Ya… Pero hijos… No puedo acostarme con todos ustedes…

    -¿Con Carlos sí, pero como nosotros no? -preguntó otro de mis hermanos.

    -Hmmm, a ver que harás cuando no tengas ni un duro mamá -dijo otro de mis hermanos.

    -Bueno, ya habéis oído chicos, a enviar el vídeo -dijo el mayor.

    -¡¡¡No!!! -exclamó mi madre y se lanzó a por las pollas de mis hermanos por encima de sus pantalones como si no hubiera un mañana.

    Una mano en la del mayor, otra en la del que se quejaba y su cara en la de él de en medio, a los otros dos los miraba con lascivia mientras repasaba con la lengua la bragueta.

    -Por favor, os lo suplico. Haced conmigo lo que os apetezca -dijo.

    -Danos tu cuerpo -ordenó mi hermano mayor con firmeza.

    -¡Carlos, quítate de la cama! -dijo mi madre y se acostó de espaldas, con las piernas levantadas y las manos extendidas.

    Todos se empezaron a sacar las pollas bajándose los pantalones.

    -¡Sí, mi sueño húmedo por fin hecho realidad! -dijo uno de mis hermanos y se la chocó con la mano libre al mayor mientras se pajeaba con la otra.

    -Yo me pido la boca primero -dijo el menor, metiéndola entre los gruesos labios de mi madre.

    -Yo me pido el coño -dijo el que se había quejado mucho.

    -Y yo el culo -dijo el mayor, poniéndose debajo de mi madre de espaldas también.

    Sus sudorosos cuerpos se empezaban a rozar entre sí.

    -A nosotros ve pajeandonos hasta que se nos ponga dura del todo -ordenó otro de mis hermanos.

    -Yo me follaré sus tetas -dijo el último de ellos.

    Y arrancaron casi a la vez. Todos usaban el cuerpo de mi madre a su antojo. Se la follaban duro, se la metían y sacaban, eran pajeados por ella, le daban golpes con el glande en la lengua y se la metían hasta la garganta y la enculaban. La disfrutaban como siempre quisieron. Yo no pude evitar empezar a cascarme una buena paja.

    -¡Cambiemos! -exclamó el mayor de repente.- Ahora yo me pido su coño.

    -Y yo su culo -dijo el otro.

    -¿Y cuándo nos tocará a nosotros? -preguntó uno de los de la pajas con las pollas ya duras.

    -Cuando nos hayamos corrido adentro -respondió mi hermano mayor- Tranquilos. Habrá mamá suficiente para todos -añadió.

    Mi madre se sacó la polla de uno de mis hermanos de la boca.

    -¿Adentro? ¿Es que queréis dejar a vuestra madre embarazada Dios sabe de cuál de sus hijos? -preguntó.

    -¿Debes de andar tomando pastillas del día después, no? Vamos… no me dirás que el personal trainer es el único al que te tiras a escondidas…

    -No… ¿Qué más da? Ya sé que mantendréis vuestras sucias bocas cerradas para follarme cuando os dé la gana… Así que… Todos sois unos bastardos de los tíos que me fui tirando… Me tiré al personal trainer, al jardinero, al chófer, al chef, a diez clientes de vuestro padre sin que él lo supiera para que firmarán contratos con él, a sus cinco socios para que siguieran colaborando, haciendo tríos con sus mujeres además, al inspector de Hacienda, a dos jueces y a todos vuestros tíos, incluidos mis hermanos.

    -¡Mamá eres una auténtica zorra! -gritó el mayor corriéndose al sacarla de su coño.

    -Y vuestro padre un puto pagafantas.

    -Agh, me toca el coño -dijo el mayor.

    -Y a mi la boca.

    -A mí déjame con sus tetas.

    -Carlos, ¿te nos unes? -me preguntó uno de ellos.

    -Sí, claro y me pongo de pie y camino hasta una de las manos de mi madre.

    Ella me miró enojada, aunque luego, resignada, me empezó a pajear con sus manos de uñas de gel. Todos nos pusimos nuevamente a usar el cuerpo sudoroso de nuestra hermosa madre. Se la sacamos y se la metimos sin descanso, nos hacemos pajear por ella, la follamos probándole todos los agujeros y nos terminamos vaciando adentro.

    Un momento después, al acabar, todos nos quedamos contemplándola desde mi escritorio.

    -Bueno, hasta la siguiente vez ya estaréis todos satisfechos, me imagino… -dijo mi madre.

    -¿Cuándo volverá papá? -preguntó el mayor.

    -Mañana por la tarde.

    -¿Os apetece darle un bukakke adicional a mamá?

    -¡Sí, bukakke! -exclamó uno de ellos volviendo a pajearse.

    -¡Vamos a soltarle nuestras corridas todos a la vez!

    -¡Sí!

    Me puse a tocarme otra vez. Mi hermano mayor se la metía por la boca a mi madre. Y otros dos la tenían en el suelo pajeandoles las pollas. Me acerqué con mi polla y la metí junto a la de mi hermano mayor en la boca de nuestra madre.

    -Esperad, que donde caben dos caben tres -dijo otro de nuestros hermanos y la metió en la boca de mi madre.

    Mi madre se trataba nuestras pollas como podía con los ojos llorosos.

    Al rato, todos nos separamos de ella. Algunos de mis hermanos se aguantaban las ganas de correrse. Yo me seguía pajeando.

    Mi madre estaba con su hermosa cara de labios gruesos operados y sus tetas naturales grandes, rodeadas por nuestras siete pollas duras.

    Mi hermano mayor empezó a hacer la cuenta atrás.

    -Tres, dos, uno.

    La puerta se abrió de repente.

    -Cariño, ya estoy en casa.

    Los siete nos corrimos a la vez en toda la cara, el pelo y las tetas de nuestra madre. La dejamos embarrada completamente de semen.

    Miramos hacia nuestro padre. Estaba confundido, con un ramo de rosas en las manos.

    -Ah… Pero… ¿Seréis hijos de puta?

    Le solté la última descarga que me quedaba en la polla a mi madre.

    -Al parecer sí -respondí- Pero tiene sus ventajas.

  • Soy tu mascota (Parte 1)

    Soy tu mascota (Parte 1)

    Nunca he tenido contacto íntimo con una persona “igual a mí”, tengo meses encerrado en mi habitación; he descubierto un par de cosas sobre mí:

    1- Cualquier persona me puede atraer sexualmente.

    2- Soy una zorra.

    Primero lo primero, nací con pene, pero no estoy segura si me identifico como “masculino”. Mi nombre es Jacob, soy el tipo que podría sacar llevar un arma a la escuela, soy el callado, serio y de pocos amigos (o ninguno). Mi piel delata que incluso, antes de la cuarentena, no pasaba mucho tiempo bajo la luz del sol, estoy muy pálido pero, por el contrario, mi pelo es casi tan oscuro como mis deseos sexuales por la noche. Soy lo suficientemente delgado para que piensen que tengo problemas alimenticios, pero como como cerdo, simplemente no puedo subir de peso.

    Últimamente mis deseos sexuales están controlando mis pensamientos y gran parte de mis acciones, supongo que reprimirme tanto tiempo no fue bueno; ahora solo quiero ser la mascota de alguien, su juguete, dormir en sus pies, obedecer cada maldita orden que me dé.

    Soy un excelente estudiante, soy un gran hijo, soy el tipo de persona que tendría éxito en la vida sin importar el camino que tome pero, como soy responsable, probablemente terminaría como ingeniero o doctor. Mi camino fue recto, sin manchas, incluso el favorito de algunos profesores, con inclinaciones al arte, inclinaciones frustradas.

    Pero el “soy” de hace unos meses ya no existe, ya no quiero hacer ensayos, ni armar circuitos, quiero ser una puta.

    Hace unas semanas abandoné la universidad cuando estaba a tres meses de culminarla, hice los trabajos finales, pero no los entregaré, mi tesis, en la cual trabajé años, la podría meter en un horno.

    Llevo meses encerrado, es hora de salir como el nuevo yo, toda mi vida he ahorrado para invertirlo en mi futuro como profesionista, con eso puedo conseguir un departamento y pagarlo por unos meses hasta que me consiga un dueño. Odiaba cada decisión que tomaba, fue curioso cuando me di cuenta que no sentí eso al decidir ser la puta de alguien.

    No pido mucho, solo alimento, un lugar para dormir (aunque sea una manta en el suelo) y mucho sexo.

    Mudanza

    Por obvias razones, no le dije a mis padres porqué me mudé, ellos creen que conseguí un empleo y dejé mis estudios por ello, tampoco les dije la ciudad en donde ahora vivo.

    Resido en un pequeño pero bonito departamento, no gasté mucho en él. Pero renové por completo mi closet, jamás volvería vestir como antes, los pantalones los cambié por faldas y las camisas por tops, además de lindas zapatillas, mallas, largas calcetas, entre otros accesorios como pequeñas orejas de gato y algo de maquillaje. Quizá después consiga unos juguetitos que se acomoden a mi nueva personalidad.

    Cuando te das cuenta que nada importa, que la vida no tiene un sentido real, es cuando puedes ser libre. Lo único que importa es disfrutar cada maldito segundo de nuestras miserables vidas.

    Podía buscar empleo en algún bar, en lugar de eso, decidí abrirme una cuenta de internet para que el mundo me vea, vea cada centímetro de mí, y que me deseen tanto como yo a ellos.

    Desde que me abrí la cuenta, cada noche platico con un hombre diferente, algunos igual de jóvenes que yo, otros que tienen el triple de mi edad. Ellos solo se toman una mala foto de su pene, yo me convierto en contorsionista para que se puedan “venir”, disfruto que lo disfruten, me encanta algo que comienza con un “hola”, en cinco minutos, termine con dos cuerpos desnudos.

    Así fue, noche tras noche por un mes, hasta que conocí a alguien tan perfecto que no creí que fuese real, por lo menos, al principio.

    Por una semana estuvimos chateando, enviándonos un par de fotos, no solo hablaba conmigo ara masturbarse, a veces me contaba su día y me preguntaba por el mío, era una persona súper dulce, pero un diablo cuando se trataba de quitarnos la ropa, y eso me encantaba.

    Como regla, yo no mostraba mi rostro y ellos hacían lo mismo, pero Hyun y yo, confiábamos lo suficiente para hacer un video llamada.

    Video llamada

    Estaba acostado, traía algo de ropa interior que no correspondía a mi sexo, por lo que debajo era muy revelador y arriba ocultaba algo que no existía. Tenía algo de brillo rosado en mis labios y estaba listo para ver a Hyun.

    Acepté una llamada en mi laptop, mi mundo tembló, Hyun era un dios de pies a cabeza, no podía creer como alguien, como él, podía estar con alguien tan insípido como yo. Estuvimos 20 minutos solo sonriéndonos por la cámara, fue lo suficiente para terminar de enamórame.

    Lo único que me cubría era un suéter, cuando el momento llegó, me deshice de él, mientras Hyun, desabotonaba su pantalón y me convertía en un sumiso solo con su mirada.

    Entonces, bebé ¿por dónde comenzamos? – dijo con un perfecto español, pero con un acento torpe, lo que lo hacía más excitante.

    Comencé con un par de dedos en mi boca, eso parecía gustarle, lo hice hasta que la saliva sobrara, el no dejaba de mirarme, su pene comenzaba a ponerse más duro cada vez, igual que el mío, me coloque en una posición algo incómoda para satisfacer a mi amo; levanté mis piernas y las crucé detrás de mi cabeza.

    Cierra esa apretada entrada y guárdala hasta que estés aquí.

    Fin (de la primera parte ¿quieres más?)

  • Bryttanny life 3: Mi nuevo amigo negro

    Bryttanny life 3: Mi nuevo amigo negro

    Antes de continuar quiero avisar que este relato es a diferencia es contado mayormente en tercera persona, seguirá tiendo momentos en primera persona, pero más en menor cantidad. Y el nombre de la serie es cambiado a Bryttanny Life para simplificar el mismo.

    Al llegar a la parada del bus luego de perder a Don Marcos, Bryttanny toma asiento y esperar su bus.

    Luego de solo un par de minutos de espera mientras usa su celular el bus llega y ella procede a montarse para ir camino a su primer día de universidad.

    El viaje solo toma 3 o 5 minutos que pasan rápidamente mientras Bryttanny usa el celular, al llegar a la universidad mira su horario y se dirige al salón que le toca allí se encuentra con su prima Samantha.

    El primer día de universidad de Bryttanny transcurren justo como se lo imaginaba, aunque estaba emocionada todo sucede como se esperaría, los profesores explicando como impartirán sus clases, como ganar puntos, como ganar buenas calificaciones etc… Sin faltar las miradas de los chicos, comiéndose a Bryttanny con los ojos y los típicos profesores de la tercera edad haciendo comentarios sobre ella con tonalidades sexuales.

    Así pasaron un par de semanas para Bryttanny sin ningún evento importante o algo que marque su vida… Hasta un jueves lluvioso, los jueves solo tenía que tomar una sola clase que era Administración: Principios básicos.

    Esta clase era impartida por un profesor algo «especial» llamado Lucas, dos cosas volvían a Lucas especial.

    La primera era que él era el director de la carrera de administración, lo cual le daba acceso a la información de todas las clases, profesores y estudiantes de dicha materia, también cabe destacar que Lucas impartía la gran mayoría de asignaturas que el (Plan de estudios o Pensum) de administración tenia.

    Y la segunda era que de todos los profesores de la universidad que Bryttanny había conocido Lucas además de ser el profesor que más contacto tendrá con ella a lo largo de sus estudios, también era el que más obsesión tenía por Bryttanny. Nunca permitió que pasara un día sin que ella no recibiera un comentario subido de tono o sexual y una mirada penetrante a su cuerpo.

    Pero de Lucas hablaremos más adelante, lo que si hizo que este día fuera especial fue un estudiante que entro por la puerta se dirigió al profe con una nota firmada por un doctor y el Prof. Lucas le señalo que se parara delante de la clase y procedió a decir:

    -Estudiantes este compañero suyo se llama James, según esta nota del doctor estuvo enfermo y no pudo venir a las primeras clases.

    Mientras hablaba el Prof. Lucas levanta y enseña la nota y dice:

    -Quiero que lo tomen como ejemplo si van a faltar o no pueden venir, siempre es bueno que digan una razón para así yo puedo poner excusa y no marcar la falta.

    -Ahora, James ya que faltaste, los primeros días nosotros hicimos una dinámica que era pararse delante de todos decir tu nombre, algunos datos personales y por qué elegiste estudiar Administración de empresas. Dice el Prof. Lucas mientras aprovecha para ir a donde los estudiantes y poder ver a James de frente y como se esperaba agarra una silla y se pone al lado de Bryttanny y le sonríe.

    James se para enfrente de la clase y empieza a decir todo sus datos… Mientras tanto Bryttanny está algo pensativa, pensando lo mucho que le gusta lo que ve…

    James es un muchacho negro, alto de aproximadamente 6″7 pies, su cuerpo es atlético y musculoso, su cara tiene facciones algo finas acompañadas de unos labios grandes y gruesos típicos de la mayoría de personas de raza negra, su cabello es crespo y lo tiene corto por los lados y un poco largo por arriba.

    James encajaba perfecto en el tipo de hombre que a Bryttanny le atraían altos, varoniles, y fuertes, sin hablar de la pequeña atracción hacia los hombres de piel negra que Bryttanny sentía.

    Después de un rato james termina de hablar y aprovecha para sentarse, tomando por sorpresa a Bryttanny, ya que por estar pensativa no presto mucha atención sobre lo que él decía.

    El Prof. Lucas le dice muy bien. Mientras se para acaricia el hombro de Bryttanny y le sede la silla a James para que se siente.

    El Prof. Lucas empieza a explicar unos temas y la clase se reanuda…

    Volviendo un poco atrás con James…:

    James se baja de su auto, se pone un abrigo y se dirige a tomar su clase mientras el camino mira que tiene una llamada perdida de su padre.

    El padre de James es un inmigrante haitiano adinerado que es dueño de varias empresas constructoras en Miami, donde el padre reside, mientras que su padre vive en Miami James optó por no irse a vivir a USA junto con él y prefirió elegir un país a su elección y que su padre subsidiara todo el dinero que el necesite.

    Cuando James entra al salón, entrega la nota del doctor al Prof. Lucas y este le pide que se presente, james pone sus ojos en Bryttanny.

    Si para ella James era el ejemplar masculino perfectos, para el Bryttanny era la ejemplar femenina perfecta según sus gustos.

    El no pudo evitar fascinarse por las grandes curvas de Bryttanny, su gran culo y sus grandes tetas, su abdomen plano y cuerpo de gimnasio, su cara angelical y sus labios carnosos y besables acompañados de su gran pelo negro y su pálida y su suave piel blanca.

    James al ser hijo único de un padre adinerado y al crecer siendo rico en un país pobre como es Haití creía que era divertido presumir siempre tener lo mejor, y le gustaba competir en todo. Para ser más superior le gustaba pedirle cosas a su padre, gustos que su padre le complacía, si James quería aprender a pelear artes marciales su padre le pagaba los mejores maestros para que le enseñen, si quería mejorar en el futbol su padre le contrataba entrenadores privados para que le enseñaran en su cancha privada.

    Lo cual le daba a James un aire de superioridad y un ego algo elevado que aun después de haber salido de Haití e ir a un país más estable económicamente todavía se sentía muy superior a los demás.

    Cuando James se dirige a sentarse junto a Bryttanny, Bryttanny piensa que un hombre perfecto se le acerca y que ya sea lo sexual o la vida en pareja, james será muy buen ejemplar.

    Mientras que James piensa que Bryttanny será una «Posesión» perfecta, ya sea para divertirse o para exhibirla delante de sus amigos y conocidos demostrándoles que hasta las mujeres que él conquista «Son de otro mundo» permitiéndole subir su ego.

    James se sienta e inicia una conversación con Bryttanny:

    -Hola mi nombre es james. Dice james hablando un buen español con un notable acento Haitiano.

    -Hola me llamo Bryttanny. Bryttanny le sonríe.

    -¡Bueno! Este dime como es el calvito. Dice james con un tono burlón apuntando su mirada a el Prof. Lucas.

    -jajá El Profe, “está ahí entre dos” no es el peor, pero tampoco el mejor.

    -por lo visto a alguien no le gusta que se le insinúen tanto ¿no?

    – a ¿qué te refieres? Pregunta Bryttanny un poco sorprendida.

    – vamos no lo niegues yo vi la cara que pusiste cuando el té toco el hombro.

    – ¡aah! Te refieres a eso, bueno que te puedo decir, mientras no se pasen de la raya uno se acostumbra.

    -bien dicho pero yo apuesto que te gusta ¿no? Dice james mientras mira fijamente a Bryttanny.

    -¿Qué? Claro que no. Decía Bryttanny antes de ser interrumpida por james.

    -Déjame acercarme a ti y fingir que leemos el libro y prestamos atención para que no sede cuenta de que estamos hablando. Dice James mientras se acerca a Bryttanny y se sienta más cerca de ella.

    -está bien pero a ¿qué te refieras? Decía Bryttanny cuando vuelve a ser interrumpida por James.

    Esta vez James esta justo al lado de Bryttanny y empieza a hablar por susurros al oído de ella.

    -solo digo que mírate, apuesto que te gusta que te deseen y esas cosas, apuesto que sube tu ego y te hace sentir superior. Decía james al odio de Bryttanny.

    -escucha bien, una cosa es ser bonita, tener autoestima alta y otra muy diferente es que la mayoría de hombre te vean como una muñeca sexual y digan cualquier estupidez para llevarte a la cama. Decía Bryttanny en un tono calmado.

    -no me vengas con eso eres como yo, a nosotros nos gusta ser deseados y aprovecharnos de eso. Dijo james sonriendo.

    -bueno tal vez a los hombres les encanta. Decía Bryttanny sabiendo que almenas refriéndose a ella james tenía razón, a ella le encanta ser deseada pero para no darle la razón a james prefiere negarlo.

    -vamos deja de negarlo las personas como tú y yo nos encanta eso, además, nada nos sube más la autoestima que estar desnudos y saber lo bien que nos vemos sin ropa, ¿sabes qué? Me siento con la autoestima baja. Dice James mientras se empieza a desabrochar el pantalón y a levantarse el abrigo.

    Bryttanny mira con cara de sorprendida lo que él está haciendo y dice:

    -¿Qué demonios haces? ¿Estás loco? Dice Bryttanny sorprendida y riéndose del momento surrealista que está viviendo… ¿Acaso él se desnudara delante de la clase?…

    -¿yo loco? Solo quiero sentirme deseado y subirme la autoestima. Dijo james mientras lentamente seguía con su plan.

    – oye sabes a mí no me importa si te desnudas pero ¿sabes qué? Nadie quiere ver tus miserias ¿ok? Dijo Bryttanny de manera rápida con un tono burlón.

    -mis miserias jajaja. Dijo james riéndose y volviéndose a abrochar el pantalón.

    -si eso dije miserias.

    -créeme yo no tengo nada de miserias.

    -oh claro, perdón todos los hombre son iguales todos tienen un leviatán en las piernas capaz de partir a una mujer en dos ¿no? Dijo Bryttanny burlándose.

    -no se trata de partirla en dos, sino de llenarla de placer y con lo que tengo abajo se me hace fácil. Dijo james muy confiando.

    -si claro.

    -ok tengo fotos en mi celular te lo voy a enseñar. Dijo james mientras saca su celular y entra a las imágenes.

    -espera no, no quiero ver eso. Decía Bryttanny mientras no hacia ningún esfuerzo para no ver hacia el celular es más se podría decir que ni siquiera aparto la vista ni por un segundo.

    -mira. Dijo James mostrándole la foto del celular y pasándole el celular a Bryttanny para que lo sostenga

    Bryttanny ya se por curiosidad o morbo agarra el celular y se pone a observar la imagen.

    En la imagen se ve a un James desnudo frente a un espejo mostrando su fuerte físico, pero lo que más resalta es su polla de aproximadamente 27 cm.

    Cuando Bryttanny observa se puede mirar claramente su cara de sorprendida que ella intenta ocultar y solo responde con un…

    -Ok est… este por lo visto si eres dotado… creo… jeje. Dice Bryttanny totalmente sorprendida, tratando de actuar normal.

    -jajaja deberías ver tu cara, ni siquiera luchaste o algo, estabas loca por verme desnudo.

    -este esté Ok no lo voy a negar, me dio curiosidad eso es todo.

    -si «Curiosidad» jaja oye ¿qué vas hacer cuando termine esta clase? Pregunta james de manera desinteresada.

    -irme a mi casa, ¿y tú?

    -bueno, que te parece si salimos a dar una vuelta y ya.

    -wow quieto vaquero te acabo de conocer.

    -Vamos me caíste bien no te estoy pidiendo nada, solo charlar y dar una vuelta. Dijo james con una sonrisa en su rosto

    -y ¿qué vamos hacer o qué?

    -bueno soy un poco nuevo en la ciudad si quieres solo vamos de un lugar a otro en mi carro y charlamos.

    -está bien, acepto. Dice Bryttanny que en realidad le gustó la idea desde el principio pero actuaba como si se hiciera la difícil.

    La clase finalizó y James y Bryttanny se fueron juntos hacia el vehículo de James.

    Se pasaron toda la mañana dando vueltas por la ciudad conversando y visitando lugares, Bryttanny jamás pensó que realmente se iba a divertir, al pasar un par de horas Bryttanny le pide a james que la lleve a su casa y este acepta mientras conducía a la casa de Bryttanny james se propone «a probar cuanta suerte tiene hoy».

    -Así que, ¿qué te pareció el día e apuesto que te gusto? Dice james mientras conduce.

    -Bueno en verdad me gusto, quien lo diría. Dice Bryttanny, alegre de que esa sea su respuesta.

    Después de un tiempo conduciendo Bryttanny le indica donde está su casa para que se estaciones y la deje enfrente.

    -oye, ¿sabías una cosa?… Me gustas. Dice James mirando fijamente a Bryttanny.

    Eso toma por sorpresa a Bryttanny que aunque desde que miro a James a ella le gusto, ella no esperaba que todo fuera tan rápido.

    -este bueno tú también me atraes pero es… decía Bryttanny cuando sin avisar James pone su mano en la parte posterior de la cabeza de ella, masajeando su oreja con el pulgar y con los demás dedos acariciando el pelo de ella.

    De pronto jame hace fuerza y atrae a Bryttanny hacia el para darle un beso, Bryttanny resiste solo un poco. Pero James hace más fuerza logra conectar sus labios con los de Bryttanny.

    El beso, es un beso de lengua lento y apasionado, Bryttanny solo se deja llevar por el momento mientras james la besa su mano sigue acariciando su oreja.

    Bryttanny está perdida totalmente en el momento cuando de pronto se da cuenta de que la mano izquierda de jame se había metido dentro de su abrigo y estaba acariciado y jugado con el pecho izquierdo de Bryttanny.

    Bryttanny se excita y se sobresalta un poco, mientras james la besaba, sentía como su mano jugaba con uno de sus pechos y decide permitirlo por 5 minutos más hasta que de pronto se aleja y dice:

    -Espera, sabes, creo que vamos un poco rápido y este además no podemos hacer esto justo enfrente de mi casa donde mi familia podría vernos. Dice Bryttanny mientras se aleja de james y empieza a recoger sus cosas para bajarse del auto.

    James la agarra del brazo y le dice:

    -tienes razón paso por ti a las 9, para ir a cenar ¿ok? Y me puedes dar tu numero? Dice James con una voz grave mirando fijamente a Bryttanny.

    -Ok, creo que una cena esa bien y lo del numero por mi está bien adiós. Dice Bryttanny mientras anota su número en una hoja para James y se baja del auto.

    Cuando Bryttanny se desmonta y va para su casa James no puede evitar pensar:

    Diablos, yo si soy el mejor, y que tetas tan grandes y suaves tenía esa «putita» no hay nada mejor que una novia un poco puta, eso le pone diversión a la vida de cualquiera decía James camino a su casa.

    Bryttanny al llegar a su habitación, pensaba que como lo que pareció un día normal se había convertido en esto, ella se acostó en su cama y empezó a pensar:

    Ese muchacho está un poco loco, pero ¡por Dios! Hace tiempo que no veo a un hombre que me atraiga tanto como él.

    Y además me divertí mucho con él, tal vez este sea el comienzo de algo bueno. Dijo Bryttanny algo emocionada.

    Algunas horas más tarde ya era de noche y Bryttanny está en su habitación, recién bañada con una ropa cómoda, pensando en que ponerse cuando de pronto… siente su celular vibrar y nota que tiene una llamada al coger la llamada ella solo escucha la voz de james diciendo:

    -estoy en la puerta ven ábreme, o ¿toco el timbre? Dijo james bien rápido antes de colgar

    Bryttanny no puede creer lo que escucho, ¿Acaso el de verdad está loco?

    Todavía faltaba una hora para que el la pasara a buscarla como acordaron y si el papa de Bryttanny, Carlos lo mira y sabe que la «noche de amigas» a la que ella va a salir no tiene nada de amigas la mata.

    Bryttanny sale disparada de su habitación, primero verifica que sus hermanas y su padre están en sus habitaciones, baja las escaleras rápido y abre la puerta de la casa.

    James se sorprende al ver lo que Bryttanny tiene puesto la «ropa cómoda» de ella está compuesta de una blusa blanca transparente donde se pueden apreciar perfectamente sus pechos y un pantalón de seda fina cortito. Al verla no puede evitar morderse los labios y excitarse un poco.

    Bryttanny, mira fijamente a james y le dice:

    -oye acaso tú de verdad estás loco, no puedes aparecerte en mi casa tenías que espérame afue…

    James empieza a besar a Bryttanny y baja sus dos manos a gran velocidad y de pronto solo se escucha el fuerte sonido de dos nalgadas muy fuertes.

    Bryttanny se estremece, al no usar nada además del pantalón de seda fina siente como si hubiera sido a piel desnuda que la nalguearon.

    Siente como su culo recibió todo el impacto y el pequeño ardor de que te nalgueen, acompañado de un placer que ella no se esperaba…

    Sin perder tiempo james no retira sus manos de ahí, él acerca a Bryttanny hacia él, y empieza a besarla en los labios, mientras con sus manos manosea y aprieta las nalgas enrojecidas de Bryttanny.

    Bryttanny no puede evitar dejarse llevar por el momento hasta que vuelve en sí y lo empuja y le dice:

    -Acaso eres un niño, no sabes controlarte o simplemente te gusta hacer lo que se te plazca. Dice Bryttanny en voz baja mientras cierra la puerta de la casa sin hacer ruido.

    -jajaja no finjas, que no te gusto por lo visto te gusta que te traten así ¿no? Dijo James al oído de Bryttanny.

    -cállate no me refiero a eso, solo digo que no puedes hacer cosas como estas, acaso te gusta pensar que mi papa nos descubra y nos mate. Dijo Bryttanny mientras llevaba a James de la mano sigilosamente hacia su habitación.

    Ya en la habitación, Bryttanny cierra con llave la puerta y se dirige a poner algo de música para evitar que en caso de que James se ponga actuar como el salvaje que es nadie lo escuche.

    Mientras ella hace eso no se da cuenta de que James se le acerca y le dice en voz baja:

    -ok perdón te entendí, te gusta que te traten mal y las cosas sexuales pero solo en privacidad ¿no? Dijo james al oído de Bryttanny

    Bryttanny le responde mientras usa su celular buscando una canción que poner:

    -este sí, pero me refiero a la privacidad no a lo de… Bryttanny es interrumpida por otra fuerte nalgada que James le da esta fue más fuerte que las anteriores y hace que a tenga un pequeño gemido de placer y dolor y siente como su cuerpo reacciona un poco por el dolor y el placer,

    Bryttanny mira a james sorprendida este empieza a levantarle la blusa dejando al desnudo las grandes tetas de ella.

    James haciendo alarde de su fuerte carga a Bryttanny haciendo que ella lo abrace con sus piernas mientras él la besa, acaricia, aprieta y juega con sus pechos.

    Bryttanny cansada de resistirse decide que ya se dejara llevar, como quiera ella tiene las mismas ganas de que esto pase y empieza a bajar sus manos y a desabrochar el pantalón de James… Cuando de pronto se escucha como alguien toca la puerta.

    Sorprendida Bryttanny se baja de james y le pide a el que se esconda y se pone una bata de baño que tiene, para cubrirse, se acerca a la puerta la abre y ahí esta Carlos el papa de Bryttanny

    -Bry, este esté acaso tu escuchaste algo. Pregunta Carlos algo exaltado y sorprendido.

    -este ¿cómo que algo? No, papi nada. Dice Bryttanny algo exaltada y excitada por lo que paso previamente, sin dejar de pensar que posiblemente lo que su padre escucho fue la fuerte nalgada que James le dio.

    -Bueno este si lo escuchaste o no tampoco fue nada no te preocupes, estee… Y tus amigas te pasaran a buscar ¿no?

    – si si en un rato llegan no te preocupes si se hace tarde me traerán y todo, ok

    -si si ok. Dice Carlos yéndose a su habitación

    Carlos llega a su habitación agarra uno audífonos y los tira a la basura. Diciendo porquería no sirve.

    Y de pronto vuelve a reanudar el video porno que estaba viendo de una mujer siendo azotada por un hombre en una dungeon.

    Cuando Carlos salió asustado por qué pensó que sus audífonos se dañaron y sus hijas lo escucharon viendo porno jamás pensó que en realidad. Una de sus hijas como la pornostar del video fue la que recibió esa fuerte nalgada de parte de su nuevo amigo James.

    Volviendo con Bryttanny ella le dijo a James:

    -ves lo cerca que estuvimos tienes que controlarte. Decía Bryttanny riendo un poco

    -pero sabes que ya que importa en donde estábamos. Dijo Bryttanny quitándose la bata y la ropa acercándose a donde James.

    De pronto james sale de su escondite y dice:

    -estábamos en donde te cambias rápido porque estamos tarde. Decía james mientras se abrochaba los pantalones.

    -que pensé que ya no saldríamos y nos divertiríamos aquí. Dice Bryttanny algo confundida por ver como James le pide que se cambie para salir.

    James se le acerca a Bryttanny que está completamente desnuda y le dice:

    -Mira sé que estás loca porque yo te penetre y te folle pero enserio tenemos que salir a nuestra cita. Decía James mientras abraza por detrás a Bryttanny.

    -Que acaso estás loco tu eres el que ha estado encima de mi todo este tiempo. Dice Bryttanny sorprendida por lo que dice james.

    James mueve a Bryttanny hacia un espejo, con su mano derecha acaricia el cuerpo desnudo de ella desde el cuello hasta bajar a la vagina y empieza a acariciar su coño.

    -si enserio yo soy el que está loco por follar, quien es la que esta desnuda ahora pidiendo que juegue con ella. Susurraba james al oído de Bryttanny

    Bryttanny al mirarse desnuda en el espejo mientras james le acariciaba la vagina, sentía muchas emociones diferentes se sentía; excitada, algo dominada e intimidada y eso le gustaba.

    James mirando como Bryttanny sentía esas emociones le dice:

    -mira que te parece si salimos cenamos y después yo me encargo de llenar esto. Dice James mientras le da un par de palmaditas a la vagina de Bryttanny.

    Bryttanny no dice nada y solo asiente tratando de esconder toda la excitación que este momento ha provocado en ella.

    James le acerca un vestido y le dice.

    -mira ponte este me gusto muchos.

    -pero es un vestido de playa. Dice Bryttanny mirando el vestido.

    -no te preocupes solo póntelo a donde vamos es un restaurante de unos amigos estará algo oscuro y como quiera ese vestido es fácil de quitar y poner, así desde que pueda te lo quito y te rompo el coño ¿no? Vamos rápido póntelo. Dijo James apresurando a Bryttanny mientras el usaba su celular.

    Bryttanny decidió obedecerlo y se pone el vestido. Este es un vestido un poco largo de tirantes, con una abertura para la pierna izquierda, es algo transparente ya que es pensado para la playa.

    Bryttanny decide no preocuparse aunque ella no use ropa interior y el vestido es transparente pero también es muy colorido con colores opacos lo máximo que se le podrá ver son los pezones y como dijo James el lugar tendrá poca luz así que no importa en verdad.

    Ella se pone su vestido se arregla el pelo y se pone unas zapatillas, decide no usar maquillaje e ir natural, se las arreglan para salir de la casa sin que nadie los vea y se marchan al restaurante de los amigos de James:

    Al llegar Bryttanny se percata de que el restaurante está en una zona un poquito lejana de la ciudad ella escucha una música de un idioma que no entiende y al llegar a la entrada tiene que bajar unas escaleras Bryttanny se da cuenta de que el restaurante es un restaurante haitiano y observa muchos afiches de futbol en haitiano.

    Al terminar De bajar las escaleras ella mira una puerta de la que salen muchas voces en criollo haitiano el idioma de Haití y al abrirse la puerta recibe una sorpresa que no esperaba.

    Al abrirse la puerta Bryttanny solo puedo observar a posiblemente más de 40 o 50 hombres haitianos comiendo y bebiendo usando uniformes de futbol y ropa casual ella se intimidan un poco al entrar.

    Se da cuenta hay algunas otras 2 o 4 mujeres más pero también soy haitianas y parecen más trabajadoras del lugar que amigas de james el lugar parece un club donde pusieron una cocina contrataron un servicio y lo usaban como “guarida de hombres” o algo así, de pronto la avalancha de hombres se les acercan rápidamente, saludando a James y a ella, a James de apretón de manos y a Bryttanny como si fueran amigos de toda la vida le dan abrazos apretados uno por uno los hombres hacen fila para abrazarla y saludarla, ella no entiende nada hasta James está hablando en haitiano y ella solo les sigue la corriente con los abrazos.

    Mientras por tener un vestido de playa un algo fino puesto y no usar ropa interior Bryttanny se da cuenta de que con cada abrazo apretado sus pechos son apretados y estrujados contra el cuerpo de quien la abraza.

    Todo pasa y en la mente de James sucede todo lo que el siempre como es de costumbre hace desde pequeño que es mostrar siempre que el posee todo los mejor.

    Los mejores juguetes, la mejores cosas y claro ahora demuestra que hasta las mejores mujeres.

    Después del festival de abrazos a Bryttanny, que mientras ella no entendía nada todos estaban hablando en haitiano sabiendo que no los entendía y decían cosas como:

    -Que malditas tetas, wao James

    -oye abrácenla apretado y sientas estas tetas vengan.

    -mierda la puta no trae bra

    Mientras eso pasaba Bryttanny no entendía nada y solo se conformaba con sonreír y saludar, lo cual divertía a todos.

    Después le otorgan una mesa a Bryttanny y James en la cual pasan un tiempo de privacidad conversando y comiendo.

    Cuando de pronto se le acercan un grupo de hombres amigos de James y le dicen a él en haitiano.

    -Oye james, eres un hijo de puta, siempre te gusta presumir delante de nosotros, mira esa «máquina de mujer» que tienes a puesto que no hay agujero que no le hayas llenado ya. Dice el mientras mira a Bryttanny.

    -no no todavía no pero te juro que esta será mía, es todo lo que me gusta una novia Sumisa y puta. Dijo James en haitiano mientras sonreirá.

    -sabía que esta «Snowbunny» es todo una puta. Dijo el amigo de James en haitiano mientras sonreía a Bryttanny.

    Bryttanny queriendo unirse a la conversación, le dice a james:

    -oye, están hablando de mí ¿no? Dime ¿qué dicen? Decía Bryttanny sonriendo pensando que era una conversación divertida e informal.

    – no estamos diciendo nada malo de usted señorita, me presento mi nombre es Marchieli. Dice el amigo de James en un prefecto español

    -Un momento ¿todos saben hablar español? Dice Bryttanny sorprendida mientras se ríe.

    -Siii. Responden todos acompañados de algunas risas.

    -Y porque no hablaron así desde el principio jajaja, ya yo sentía que estaba en otro mundo. Dice Bryttanny tratando de sonar amable y agradarle a todos.

    -no es nada señorita solo es que cuando nos juntamos siempre hablamos en nuestro idioma es una costumbre. Dice Marchieli.

    -o no se preocupen lo entiendo, mi nombre es Bryttanny. Marchieli un placer conocerte. Dijo Bryttanny

    -Bueno es hora de irnos. Responde James Mientras se levanta se despide de todos y se marcha con Bryttanny.

    Mientras se marchan, Marchieli le grita a James en haitiano:

    -Oye… James te reto a que me mandes una foto de ese coño y culo rotos en HD

    James sonrió y dijo en español:

    -claro como decirle que no a eso.

    Bryttanny se limitó a sonreír y decir adiós a todos.

    Ya después de conducir por varios minutos James y Bryttanny llegan a un lujoso apartamento y ella dice:

    – y que hacemos aquí ya es un poco tarde debería irme a mi casa. Dice Bryttanny mirando a James.

    -con relación a eso. James se estaciona y empieza a darle besos a Bryttanny en el cuello y decirle.

    -llamarás a tu papa y le dirás que te quedaras a dormir en una pijamada con tus amigas. Dice James mientras apaga el auto

    -que, no puedo, me pedirá que le diga cuales amigas el conoce a todas mis amigas, si este era tu plan debiste decírmelo. Decía Bryttanny.

    -ten fe solo hazlo dile que te quedaras con unas amigas a dormir y le cuelgas invéntate cualquier cosa. Decía James mientras se empezaba a bajarse del auto.

    -mierda está bien. Dice Bryttanny mientras llama a su papa:

    -hola Bry ¿dónde estás? ¿Algo paso?

    – no no nada solo llama para decirte que si me puede quedar a dormir en casa de lucia mi amiga.

    -sabe que no me gustan esos cambios de planes a última hora.

    – si si pero enserio me levantaré temprano y iré a la casa se una vez por favor me dejas?

    – si si está bien.

    Después de eso Bryttanny llamo a su amiga lucia para que si preguntan por ella, lucia sepa que decir, todo mientras subía el ascensor para llegar al piso del apartamento de James.

    Justo un piso faltante para que el ascensor se abra James empieza a besar el cuello de Bryttanny y a manosear sus pechos

    Bryttanny se deja llevar cuando sin previo aviso, James le levanta el vestido y la deja totalmente desnuda.

    Bryttanny se sorprende y se le acerca para quitarle el vestido y ponérselo de nuevo y le dice:

    -estás loco no podías esperar a llegar a tu apartamento. Dice Bryttanny sorprendida tratando de ponerse su vestido

    James la agarra la pones de espaldas hacia él y pegas los grandes pechos de Bryttanny contra el frio acero del ascensor y le susurra al odio.

    -vamos no tengas miedo, es solo 5 minutos hasta llegar a mi apartamento. Dice James al oído de Bryttanny mientras le da unas leves caricias suaves con su lengua.

    -pero y si alguien me ve. Dice Bryttanny sintiendo el frio acero del ascensor contra sus pechos y las tiernas lamidas de James a su oreja

    -tranquila es de bien tarde de noche, nadie te vera quiero que camines delante de mí, mi apartamento es la puerta 25, quiero verte completamente desnuda caminando por el pasillo con tu gran culo dirigiendo la marcha, si me complaces en esto yo te complaceré aquí. Dice james mientras con su mano acaricia y penetra con sus dedos el coño de Bryttanny.

    Bryttanny solo dice un «está bien» que se le escapa como si fuera un suspiro y sale caminando completamente desnuda del ascensor en busca de la puerta del apartamento de James.

    James se deleita viendo como ella camina desnuda como si estuviera modelando por el pasillo sin que ella se dé cuenta saca su celular y graba un pequeño video de 7 segundos de la espalda desnuda de Bryttanny y su gran culo mientras camina hacia el apartamento.

    Ya adentro le dice:

    -dame un minuto ponte cómoda.

    -me devuelves mi vestido. Dice Bryttanny.

    -no, no lo necesitaras créeme. Responde James mientras tira el vestido de Bryttanny hacia un rincón.

    El apartamento de James es un apartamento moderno y bien caro en el centro de la ciudad, pose unas buenas vistas y tiene la mayoría de muebles de cuero y un estilo moderno.

    Bryttanny toma asiento desnuda en el mueble de cuero de James, el frio del cuero se siente algo rico en su cuerpo desnudo.

    James aprovecha y envía el video de Bryttanny caminando desnuda a Marchieli con el texto de:

    «La puta de mi Diosa es desnuda desde el ascensor, sin un poco de pena ni vergüenza me salió la Diosa».

    Bryttanny escucha un «ey» y cuando mira observa a James completamente desnudo, su cuerpo musculoso y atlético, se pierden en la presencia de su enorme miembro que Bryttanny no puede dejar de mirar

    James se le acerca y pone su gran polla justo delante de la cara de Bryttanny ella se queda mirándola fijamente pensando en si debería empezar a chuparla cuando james se arrodilla y abre las piernas de Bryttanny la pone en posición en la cual su coño este totalmente abierto.

    Sin perder tiempo empieza a lamer y besar el coño de Bryttanny:

    James empieza con lamidas lentas y pronto se empieza hacer lamidas apasionadas y bruscas en el coño de ella, siendo solamente gentil y pero apasionado con el clítoris de Bryttanny que masturba con su mano y lo chupa y lame apasionadamente en diversas ocasiones.

    Bryttanny estaba perdida en la pasión sintiendo como James se comía y trataba su vagina como nadie la había tratado.

    Empieza a gemir y tener pequeños orgasmos después de un rato, Bryttanny se pierde en un mar de placer y su vagina empieza a estar totalmente empapada de la saliva de su amante y de sus flujos vaginales productos de los órganos y el placer que esta siente.

    James se detiene de pronto y lame y chupa los pechos de Bryttanny para después besar su cuello.

    James empieza a besar la boca de ella con un beso apasionado y a chupar su lengua, Bryttanny esta tan metida en el placer que no se da cuenta que el sabor raro en la boca de James es el sabor de sus flujos vaginales.

    James se levanta y carga a Bryttanny Lame su cuello y la besa apasionadamente luego la pone de espaldas la recuesta encima de la mesa y empieza a penetrar y follar el coño de Bryttanny.

    Empieza lento y con un ritmo ascendente y continuo.

    Y de pronto empieza a ponerse como un animal sus embestidas son cada vez más bruscas, el sonido del culo de Bryttanny chocando violentamente con el cuerpo de james se vuelves más ruditos.

    Y la misma Bryttanny siente una combinación de Placer y un poco de dolor que para ella es la combinación perfecta sintiendo como este poderos hombre le da una paliza a su coño empieza a gemir cada vez con más placer y más alto hasta llegar al punto que no puede más y siente como llega al clímax.

    Bryttanny siente como llega al orgasmo:

    Su cuerpo empieza a temblar cada vez más hasta James siente como la piernas de ella tiemblan moviendo la mesa.

    Siente como su cuerpo empieza a sentir mucho calor y un impulso de que algo quiere salir de ella se hace cada vez más fuerte.

    Sus gemidos son cada vez más profundos y ruidosos.

    Siente como su vagina tiene contracciones por indicando que se acerca el rasgo el clímax cuando…

    Pum Bryttanny llega a un orgasmo profundo que hace mucho no sentía.

    Su cerebro empieza a liberar dopamina y oxitócica la hormona del placer y Bryttanny empieza a tener estamos y a gemir.

    James al darse cuenta. Para de follarla y la ayuda a ponerse de pie, las piernas de Bryttanny tiembla como un ciervo recién nacido intentando caminar.

    James la lleva a la habitación y la tira a la cama. Ahí james la pone boca arriba y le tira una foto a su coño.

    Bryttanny todavía está sintiendo los efectos de después del orgasmo pasando un tiempo estos desaparecen y solo le queda el sentimiento y el recuerdo de todo el placer que sintió también se siente exhaustas y se le acerca a su amante y se acuesta en su pecho pero james se para y le dice:

    -todavía tienes que terminar algo. Dice james apuntado hacia su miembro erecto.

    -que todavía das para más. Dice Bryttanny sorprendida y completamente exhausta

    -tranquila sé que no puedes paras más por eso.

    James se para poner a Bryttanny boca arriba y pone su polla en su boca y le dice:

    -voy a usar tu boca, yo hago el trabajo no te preocupes. Dice James viéndola a los ojos.

    Bryttanny solo acepta y abre su boca para el placer de su amante, y James empieza y para jugarle una broma una «maldad» le mete todo sus 27 cm de su polla grande, gruesa y negra en la boca de Bryttanny pero se sorprendió cuando…

    Nada, literalmente nada ni siquiera un reflejo de vomito o alguna molestia porque su polla este en su garganta, la boca de Bryttanny solo acepto todo como si nada.

    James solo pensó en que ¡cómo diablos! Acaso él se ganó la lotería, que puta es ella, sabrá Dios cuantas pollas a chupado su boca que ya hasta acostumbrada esta.

    Pensar en eso hiso que sin el darse cuenta se corra en la garganta de Bryttanny y sienta como ella se traga todo sin quejas.

    Bryttanny lo mira y le pregunta que por que esta pensativo ¿qué pasa?

    Y james responde: nada solo que creo que nos vamos a divertir mucho. Mientras sonreía.

    Creo que hasta aquí lo dejare todo, como siempre acepto consejos y fuera un placer los comentarios en modo de reseña. Adiós

  • Enrique, el sobrino de Lázaro

    Enrique, el sobrino de Lázaro

    El sobrino de Lázaro es un joven de unos 19 años, muy rubio, de semblante serio que aparenta mayor edad. Se llama Enrique, lo había visto varias veces en casa de Lázaro, estudiaba informática y venía a que otro tío, Roberto, que es ingeniero cibernético, le repasara algún que otro tema complicado. Una tarde observé al llegar del trabajo a casa, que había fiesta en casa de Lázaro y vi acercarse a Enrique, que me saludó y me dijo que por qué no me llegaba a la casa, que tenían una fiestecita y que aunque Lázaro no estuviera, él me invitaba a tomar y picar algo. Que por ser amigo de Lázaro era siempre bienvenido y no necesitaba invitación. Aquello me alagó mucho, y más viniendo de un chico tan serio y hasta aquel preciso momento tan poco dado a ser amistoso, demasiado introvertido para mis preferencias. Físicamente se parece mucho a un actor de seriales de TV turca llamado Cagatay Ulusoy.

    En la fiesta me presentó a su novia y a las dos o tres personas que no conocía y que allí estaban. Me llevó a la cocina y me preparó un plato con algunas golosinas y pasapalos.

    –Yo sé que tu prefieres el Whisky pero te voy a preparar mi trago favorito, a ver si te gusta, que no es malo probar cosas nuevas, ¿Tú no crees?

    –Creo que sí, que uno debe probar más cosas para poder hacer comparaciones –él se puso y me preparó un vodka con zumo de naranjas y un chorrito de Campari, que echó de una botella que sacó de la estantería delante de mí, por lo que tuvo que aproximarse a mí por detrás y me comprimió contra la meseta, posando con tremendo desparpajo su toletón viril medio enhiesto, en medio de la raja de mis nalgas. Sentí deseos de protestar o preguntarle si estaba borracho, pero no pude. Su atrevimiento en lugar de molestarme, me agradó. Dejé pasar como desapercibido aquél incidente presuntamente involuntario o no tanto? Me invitó a brindar:

    –¿Y por qué brindamos? –le pregunto yo.

    –Pues por las cosas divinas, placenteras y sorpresivas de la vida.

    –Si tú lo dices, pues brindemos por esas cosas. –Y chocamos las copas.

    Me empiné la copa y él también.

    –¿Te gustó? –Me pregunta mirándome fijamente a los ojos, con una sonrisa socarrona entre los labios.

    –¿Qué cosa, el trago? –le pregunto señalando la copa vacía y con otra socarronería provocativa.

    –No, tú sabes bien a lo que me refiero –Me quedo dubitativo, pienso que es demasiado evidente que «ese huevo quiere sal». Tengo que reconocer que es un hombre decidido y valiente, y a pesar de su juventud, sabe lo que quiere y lucha por obtenerlo. Me lleno de valor y le contesto:

    –Pues si, no puedo ocultártelo, aunque quisiera, que todo me ha gustado.

    –Tú verás que no te vas a arrepentir nunca. Confía en mí. Espérame esta noche, que después que deje a mi novia en su casa, te haré la visita y tú verás lo bien que la vamos a pasar.

    –Pero te pueden ver –objeto yo.

    –No te preocupes que yo sé cómo hacerlo. Chao.

    Me dio la espalda y salió al patio donde estaban los invitados. Yo me quedé que me temblaban las piernas. En tan breve tiempo se había desarrollado todo que no sabía ni qué hacer. Por un lado sentía miedo a lo desconocido, temor a las consecuencias de mis actos. También me preocupaba mi relación con Lázaro, que aunque cada día se hacía más esporádica, porque tenía nueva novia, no era correcto sustituirlo por su propio sobrino. Estaba, realmente muy nervioso. Por otro lado Enrique, aunque no es bellísimo, tiene un rostro muy macho, varonil, su mirada cautiva, se ve muy seguro de si mismo y su decisión parece inapelable.

    Pasada la medianoche, sentí unos golpecitos en la puerta, pero no el timbre. Me asomo al visor de la puerta y veo que es él. Le abro.

    –Pasa Enrique. No estaba seguro que vinieras, ¿dónde estacionaste el coche?

    –Eso pensaste porque aún no me conoces bien. Y no te preocupes que vine en taxi y me bajé a dos cuadras de aquí. Está muy rico el aire acondicionado aquí.

    –Hay algo que me tiene preocupado.

    –A ver dime, ¿qué es lo que te preocupa? Aunque sin ser adivino sé por dónde vienes.

    –¡Ahhh siii! ¿Adivino además? ¿Y no serás mago también?

    –También soy mago –y se ríe –aunque no lo creas. Eso te lo voy a demostrar después, para que veas cómo yo desaparezco cosas grandes que tú si vas a saber dónde están. –Y se ríe con descaro y lujuria. –Yo te he estado observando atentamente desde que te vi el primer día y he sentido una atracción muy grande por ti. Y la he tenido que reprimir por respeto a mi tío Lázaro. Yo supe desde el primer momento que Uds. dos se amaban. Soy muy callado pero muy buen observador y me percaté por algunos gestos, miradas y frases que ustedes dos estaban enamorados. No vayas a creerte que me iba a lanzar contigo así, sin paracaídas. Yo no estoy loco. Bueno de la cintura hacía abajo si que tengo tremendo descontrol. –Se ríe nuevamente.

    –¿Y por qué ahora te decides a intentar de que yo traicione a tu propio tío?.

    –Porque ya mi tío está enamorado de Gabriela y no dudo que se case pronto y se vaya a vivir lejos. Y tú me gustas mucho y estoy seguro que te voy a hacer muy feliz. ¿Convencido?

    –Dios mío, ¡qué poder de convencimiento!

    –¡Y eso qué eres ateo! –Y se ríe fanfarroneando alegremente –Ven, siéntate aquí a mi lado –me toma por la cintura y me sienta en el sofá –No te preocupes que aquí no va a pasar nada que tú no quieras – creo que no es la primera vez que oigo esa frase, es para ingenuos. Después te dan un pingazo que te hace ver las estrellas.

    –Pues yo quiero que pase todo lo que tenga que pasar –él no me deja terminar y me agarra la cara y me comienza a besar metiéndome la lengua dulzona y enrollando mi lengua y chupándomela. Me va desvistiendo y me pellizca los pezones de mis tetillas, me las mordisquea, me quita la camisa, me afloja el cinturón y me quita toda la ropa excepto los calcetines. Se desviste él mismo y solo se queda con los calcetines puestos.

    –Ponte de lado. –Lo obedezco. Acerca su cara a mis nalgas y me abre con las manos y me escupe el ano, se pone de lado y me presenta la cabezona en el culo y va haciendo intentos de penetrarme, como en cada intento hasta que de un empujón entra aquella cabezota morada que me taladra con ardor el recto, grité de dolor.

    –Ten calma, relájate. Vamos a esperar a que se adapte tu culo a mi trancona. Yo sé que la tengo grande.

    –¿Grande nada más hijoeputa?

    –Tranquilo, aguanta un poquito. ¿Tú no has oído el dicho de para un gustazo un trancazo?

    –Si, pero te juro que no sabía el significado.

    –Todos los días se aprende algo nuevo, cariño mío. Vuelve a sonreír.

    Él continuó acariciándome mis nalgas y dándome besos en el cuello y la espalda. A cada rato intentaba sacármela un poco y yo me negaba.

    –Dale, vamos a probar ahora – Me decía.

    –No, no. Todavía no.

    –No seas pendejo, deja que probemos, tú verás que lo hacemos despacito y no te va a doler más.

    Así mismo fue, la sacaba lentamente y después la volvía a encajar bien profundo y me daba un gusto tremendo. Así estuvimos amándonos apasionadamente un largo rato. Voy a obviar algunos detalles, pues me los voy a reservar para nosotros solos, como parte de nuestra intimidad que no pienso compartir. Al menos por ahora.

    Cerca del amanecer él me despierta y se dirige a darse una ducha, me explica que no quiere que le sorprenda la luz del día saliendo de mi apartamento y de la urbanización. Le preparo un desayuno, pero solo toma café cortado sin azúcar. Me besa, me da una nalgada y me dice:

    –Chao cariño. ¿Te gustó todo? –Y muestra una maliciosa sonrisa.

    –Si Enrique. Tú y todo lo que me hiciste me gustó mucho.

    –A mí también me gustó mucho todo. Estamos en contacto – abrió la puerta y se esfumó.