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  • Ganas de ti

    Ganas de ti

    «Esas ganas inmensas de tenerte conmigo, de que me hagas el amor.

    De que me des de comer.

    Que me quites las ganas de ti.

    Que me penetres con tus dedos.

    Que vuelvas loca cada parte de mi cuerpo.

    Que me hagas tuya.

    Y navegues en toda mi piel, besando cada centímetro de mi cuerpo.

    Que me folles apasionadamente.

    Que sacies tu sed, bebiendo de mis mieles.

    Que me hagas arte con tus benditas manos.

    Que mi cuerpo sea, tu cielo.

    Y vueles en el siempre.

    Sigue la trayectoria que marcan mis lunares que van directo a mi comisura.

    Besa mi capullo con tus labios húmedos y cálidos.

    Déjame sentir tu humedad, impregnar mi nariz con todo tu sudor corporal.

    Déjame navegar debajo de tus mares.

    Y hacerte gemir.

    Hacerte mi hombre.

    Hacerte mi amante.

    Y hacerte mío.

    Permíteme quitarme estás ganas, que me están carcomiendo el alma.

    Que me ponen húmeda y mojada.

    De tan solo imaginarte conmigo en mi cama, las ganas aumentan.

    Me da más hambre.

    Mi piel se eriza.

    Mi corazón se agita.

    Mi respiración se entrecorta.

    Y mis senos se ponen duros.

    Mi capullo palpita.

    De tan solo sentir tu piel, tu piel encima de mis caderas.

    Tus labios besando mi comisura.

    Tu boca comiéndose mi capullo.

    No puedo con estás ganas, acaban con toda mi voluntad.

    Estás ganas de ti.

    Me vuelven loca por completo»

    – Andy Pau

  • 300 metros (Parte IV)

    300 metros (Parte IV)

    Julia y Aitor eran compañeros de trabajo, tenían jornada partida y se quedaban a comer en la oficina. A veces, se quedaban con otras personas y a veces solos. Solían hablar de cosas y la confianza entre los dos había crecido. Las risas crecían. A Aitor, Julia le gustaba mucho por el físico y por su forma de ser. Una cosa era esa atracción y otra luego ser su pareja.

    Un viernes estaban hablando tras haber comido y en la sobremesa. Llevaban dos días con un tonteo que no pasaba a nada más, pero se notaba que los dos estaban tentados, pero sin hacer nada. Los dos estaban muy juntos. Ella llevaba una blusa con un sugerente escote un pantalón que transparentaba su ropa íntima. Esa mañana Aitor se le habían ido los ojos a Aitor varias veces.

    En un movimiento en plena charla. Julia fijó sus ojos en los del chico y acercó sus labios y lo besó. Fue un beso corto, muy corto, pero fue como encender la mecha. Ella se separó primero diciendo que no sabía que le había pasado para después sonreír pícaramente.

    Ahora fue él el que la besó, pero con pasión y de forma decidida. Ella entreabrió los labios y le correspondió. Luego se separó y dijo que iba al baño. Cogió las llaves del baño y fue hacia él. Era un baño con varias cabinas y por una parte estaba el de hombres y por otra el de mujeres. Quedaba una hora para volver a trabajar y probablemente tendrían media hora sin nadie. Sin que le viera ella Aitor fue detrás y en el momento que ella accionaba el grifo del lavabo. Ella había dejado la puerta abierta. El entró y situándose a su espalda la besó en el cuello. Con las manos abrió su blusa y descubrió que no llevaba sujetador y atrapó sus pechos. Luego fue bajando sus pantalones como pudo y bajó de golpe las braguitas.

    Él se sacó la polla y la penetró. Fue follándola primero muy lentamente porque estaba tan sorprendido con poder hacerlo que quería recrearse en ello. Luego fue elevando el ritmo para que no les pillasen. En el momento que Aitor bajaba la vista y observaba como ella mientras era follada se masturbaba vio como en la mano derecha llevaba un anillo de O. Eso le excitó a él en el momento que embestía para poder eyacular la dio varios azotes en una nalga y ella empezó a pedir más y más.

    Cuando él se corrió que lo hizo sobre las nalgas de la chica después de ella haber tenido un orgasmo. Ella se giró y cogiéndole la cara con las dos manos le dio un apasionado beso. Le dijo que iba a hacer pis. Él se limpió las manos y los restos de semen. La vio sentada en la taza haciendo pis y así en esa postura se acercó y la dijo que iba al baño de chicos a hacer pis y ella le hizo un gesto para que se acercase. Él lo hizo y ella se metió la polla del chico entera en la boca y le dijo que la mease. Él dudó, pero no podía aguantarse y se le escapó unas gotas y ella le acarició con tanta delicadeza la polla que no se pudo aguantar y la orinó. Sacó la polla un poco de manera instintiva y parte de la orina le mojó a la chica la cara.

    Cuando se adecentaron, ella se cambió de ropa. En el trabajo tenía a veces ropa para cambiarse y en los baños había una pequeña ducha. Volvieron al despacho y al sentarse él la pidió perdón por los azotes, pero ella le respondió con un beso y él alegó que lo hizo porque había visto el anillo y para él tenía un significado que, aunque reflejaba el mismo sentimiento que a él le embargaba se había desatado porque ella le excitaba mucho.

    Si sabes lo que significa estás en lo cierto. Te contaré la historia de ese anillo. Yo, toda mi vida he pasado los veranos en un pueblo en la costa. Allí, aparte de otras amistades, tengo una amiga con la que hemos salido todos esos veranos. Pero éste verano ha sido distinto. Ella, el invierno pasado, conoció una pareja que le introdujo en determinados ambientes. Cuando fui éste verano un día mi amiga me convenció para ir a una playa nudista. Allí hicimos top-less y luego vinieron dos parejas y dos chicos. Una de las parejas era la pareja amiga de mi amiga. Pasamos un día muy divertido, Jugamos al juego de la botella. Hubo besos entre todos, caricias etc. Cuando llegué a casa empecé a mandarle mensajes a mi amiga preguntándole si lo que habíamos hecho ella lo hacía habitualmente. Mi cabeza estaba bastante liada porque el besarle me había gustado y el que me tocaran todos también. Ella me respondió que solo me respondería si yo le decía si me había gustado y la dije que sí que me había excitado mucho.

    Al de unos días me invitó a ir a la ciudad con la pareja de la playa y acepté. En el hotel compartíamos habitación y antes de salir de noche a divertirnos en la ducha follamos ella y yo y la verdad es que me gustó, pero sobre todo cuando ella llevaba la voz cantante y parecía que me Dominaba. Cuanta más dictadora se ponía más cachonda me ponía yo. Lo que no sabía era que no íbamos a ir a la discoteca o a un pub sino a un club BDSM. En él me enseñaron las instalaciones. El chico de la pareja era Amo y me azotó y alguna otra cosa que me encantaron. Vi que su chica llevaba un anillo como ese que hoy me has visto y me dijo de donde venía y todo lo que conllevaba. Luego, el resto del verano fue introduciéndome más y más. Pero lo que no sé es como lo has reconocido tú. -Preguntó ella.

    Pues hace unos años veía fotos sobre estos temas y me excitaban, pero no sabía por qué, luego ví alguna película y me pasaba lo mismo. Entonces empecé a investigar si era la estética o el sentimiento lo que me excitaba y me di cuenta que era el sentimiento. Entonces vinieron los problemas porque las dudas eran si era sumiso o Dominante y he pasado por los dos roles, pero al final me di cuenta que el que más se acercaba a lo que sentía era el de sumiso. -respondió Aitor.

    Pues vaya dos, no estamos compenetrados, pero bueno también hay parejas de sumisos. Jijiji. De todas formas, tengo muy claro que me encantas como me miras y sobre todo como me haces sentir. Físicamente estás muy bien, pero sobre todo por cómo me siento cuando estoy contigo. Me encantaría iniciar una relación contigo, pero tengo un problema y es que en la relación me gustaría dejar un hueco a mi sentimiento sumiso obedeciéndote a ti o viendo que no se puede a una tercera persona, aparte me gusta el mundo liberal. -dijo ella.

    Tus acotaciones a lo de ser tu pareja me encantan y me parecen perfectas y podríamos ver un Amo o Ama para los dos -respondió él.

    ¿Amo también aceptarías?, eres bisexual? -preguntó Julia.

    ¿Sí, por qué lo preguntas? -arguyó Aitor.

    ¿Pues aparte de porque me excita porque mi amiga me ha ofrecido pasar el puente de agosto en un establecimiento rural que está cerca de aquí de unos amigos para que me presentasen unos Amos o Amas para iniciar mi adiestramiento, pero ahora contigo les diré que tú también necesitas quien te someta y que nos gustaría alguien para los dos juntos, te parece bien cielo? -dijo Julia.

    Cielo? Jajaja. Que me llames así me gusta, estoy de acuerdo. El puente si ellos lo admiten allí estaremos -respondió Aitor acariciando el rostro de su nueva pareja.

    En los siguientes días Julia hizo las gestiones necesarias y concretó la fecha en que debían presentarse. Las órdenes eran que solo debían llevar un neceser con lentes de contacto si necesitaban o alguna otra cosa imprescindible como medicación. Debían esperar en una parada de autobús donde serían recogidos y conducidos hasta el hostal donde pasarían el fin de semana. Pero les fue propuesto una alternativa en cuanto a tiempo y era pasar en lugar de un fin de semana, tres semanas con lo que debían pedir las vacaciones en el trabajo a la vez. Lo hicieron y tuvieron suerte ya que fueron aprobadas.

    El día de la cita acudieron en un tren hasta la parada donde serían recogidos. Esperaron en la parada y vieron como un todoterreno paraba en la parada y se dirigía a Julia diciéndoles que montasen en la parte de atrás. Salieron de la ciudad y la chica que conducía aparcó entre los restos de una casa abandonada. Cuando se bajó del coche se dio dos besos con Julia y se alegraron de volver a verse. Julia le explicó a su chico que Ane era una de las chicas con las que había intimado en la fiesta en el local BDSM. Les ordenó que se desnudasen y metieran la ropa en unos sacos que había detrás. Los dos obedecieron.

    Aitor pudo ver a Ane detenidamente, rubia, delgada, pero con unos pechos medianos y apetecibles, un culo muy bien puesto y unos muslos perfectamente torneados. Pero también pudo observar a Julia ya que completamente desnuda no la había visto nunca. Pechos no muy grandes pero el culo no había perdido la firmeza a pesar de la ausencia de tacones. Un sexo perfectamente recortado y unas piernas largas y también torneadas. Ane les pasó dos máscaras que debieron ponerse. Se subieron en la zona del maletero y Ane les colocó un trozo de cinta americana en la boca.

    Se dieron cuenta que la chica conducía a través de una carretera de montaña. Al de lo que ellos creyeron una media hora paró el coche. Abrió el portón trasero y les hizo bajar ayudada por Alba. Cuando recuperaron la verticalidad les quitaron las máscaras. El sol dañaba sus ojos. Cuando se acostumbraron a la claridad les quitaron las mordazas de cinta americana y pudieron ver como a Ane se le había añadido otra chica que parecía Julia también conocía. A Aitor le fue presentada. Iba vestida solo con un tanga/bañador, por lo que dijo estaba en la piscina. Era bajita, con el pelo negro peinado en dos grandes cantidades de cabello negro ondulado. Pechos pequeños con dos pezones marrón oscuro.

    Les colocaron unos collares con argolla a los que ataron unas cadenas. Por lo que vieron habían aparcado entre dos edificios y fueron conducidos a la parte inferior donde traspasaron una verja de hierro forjado y fueron conducidos por una zona de hierba hasta que pasaron otra puerta y les llevaron a una pequeña habitación donde ataron la cadena a la pared. Apagaron la luz, la temperatura era alta. La habitación estaba aislada para que si la temperatura en el exterior era alta comenzaran a sudar. De repente a Aitor le entraron ganas de orinar. Se lo comentó a Julia y antes que la chica pudiera responder se oyó una voz que le dijo abrázate a ella y orina y tú Julia cuando sientas ganas haz lo mismo sin siquiera abrir las piernas. Aitor obedeció y Julia sintió en sus muslos el tacto caliente de la orina de su chico. Luego al de otra hora sintió ganas y pasó lo mismo.

    Ahora estaban sudados y llenos de orines. De repente, empezó a caer agua fría del techo y Alba y Ane entraron con dos mangueras con las que les mojaron y ducharon enteros. Cuando terminaron, hicieron lo mismo con agua templada, fría luego y por último caliente. Los pinchazos en todo el cuerpo eran enormes. Fueron obligados a mirar a la pared y les introdujeron en sus agujeros una especie de cánula y recibieron una gran cantidad de un viscoso fluido templado. Luego colocaron un tapón y esperaron para de uno en uno ser llevados a un pequeño habitáculo con un agujero en el suelo donde había un cubo con agua a un lado. Se acuclillaron y variaron por dentro. Esa operación fue repetida otra vez y con el agua del cubo limpiaron los agujeros.

    Ahora ya listos fueron otra vez duchados y conducidos a otra habitación donde Alba les fue inspeccionando mm a mm y con Aitor mostró un gran descontento. Lo colocó en una camilla donde Ane lo depiló entero y rapó el pelo de la cabeza lo mismo que hizo con el de Julia. Julia estaba algo acojonada pero cada vez que la humillaban más más se excitaba y se sentía segura viendo la mirada de orgullo de su chico. Cuando estuvieron listos les condujeron por un pasillo hasta un montacargas donde les hicieron subir tapando sus ojos. Cuando el elevador paró fueron llevados a un despacho donde tuvieron que ponerse con las piernas ligeramente separadas y las manos en la nuca. Al de unos minutos la puerta se abrió y entraron un Amo y una Ama que se presentaron como Nuria y David. Ane y Alba que iban vestidas con falda y blusa abrieron sus blusas dejando sus pechos al descubierto y las faldas hasta dejar al descubierto su ano y su sexo y separar sus piernas como los nuevos sumisos. Nuria pellizcó el pezón de Alba y luego jugueteó con el vello púbico de Ane.

    Ahora se plantaron delante de Julia y Aitor y los trataron como si fueran objetos. Eso en lugar de molestarles les excitó. Nuria cogió un guante de látex y se lo puso delante de ellos. El sonido del látex al adaptarse a sus dedos hizo que casi Julia emitiera un gemido. Nuria introdujo su enguantado dedo en la vagina de la chica y en los anos de los dos. David palpó la polla del chico, la descapulló y masturbó ligeramente para comprobarla.

    Cuando terminaron hicieron un gesto a Ane para que la chica trajera la ropa que iban a usar en la calle o cuando estuvieran en el recinto en las zonas donde podía haber personas no relacionadas con ellos. Cuando estuvieron vestidos les dijo David.

    Sería bueno que fuerais con Ane a llevar la comida a Manuel, así puede ir caminando y lo puede hacer en solo un viaje.

    De acuerdo mi Amo -respondió Ane.

    Julia y Aitor siguieron a Ane vestidos con la ropa que les habían dado. Cogieron de las cocinas la comida que había que llevar a Manuel. Fueron por un camino que rodeaba la montaña hasta una construcción antigua. Allí Ane pasó por la entrada y se dirigió a la cocina donde dejaron la comida y desde allí abrió una trampilla y descendieron por unas escaleras que llevaba a la herrería, la cual se abría por un gran portón que en invierno permanecía cerrado. No había nadie, el calor era casi insoportable. Al de unos segundos oyeron unos pasos y antes de poder reaccionar unas manos fuertes taparon la boca de Aitor y le condujeron hasta la mesa donde fue tumbado con el torso contra la mesa. Estando así inmovilizado notó como alguien bajaba sus pantalones de golpe, rompía sus bóxers y untaba algo viscoso entre sus cachetes para luego con ese mismo fluido acariciarse la polla, esto último no lo sintió evidentemente. Julia se había sobresaltado, pero al querer darse la vuelta se topó con Ane que la paró e introdujo su mano entre los muslos de Julia y comenzó a masturbarla.

    Sin muchas contemplaciones Manuel desfloró a Aitor a la vez que lo follaba con fuerza y desbocadamente. Julia estaba recibiendo las caricias de Ane a la vez que se excitaba con las vistas de ver a Manuel embestir a Aitor. Manuel no aguantó mucho más y eyaculó sobre el chico. Luego Ane condujo a Julia donde el herrero y la hizo arrodillar para entre las dos mamársela y hacer que se pusiera dura de nuevo. Cuando estuvo así de nuevo Ane hizo que Julia se pusiera contra la mesa al lado de su chico. Julia con la mano acariciaba a su chico en la cara como queriendo decirle que no tuviera celos que no pasaba nada. Aitor no tenía celos, sino que se estaba excitando en el momento que Manuel poseyó a Julia la cual abrió la boca para gemir. No paraba de gemir mientras Ane con una mano enguantada masturbaba al sumiso a la vez que con el dedo estimulaba su próstata. Manuel folló unos minutos a Julia antes de enfrentarse al reto de sodomizarla. Le costó, pero no tuvo problemas en sodomizarla. La dio por culo hasta que ya no pudo más y eyaculó sobre la chica tumbándose sobre su espalda.

    Con sus recias manos los inmovilizó sobre la mesa quedando completamente quietos entonces Ane tomó la palabra:

    Traer la comida solo fue una excusa para que conocierais a vuestro Amo, como él también pertenece al mismo grupo que David y Nuria podréis ser usados por cualquiera del grupo lo mismo que lo soy yo ó Alba. Ahora Él os marcará.

    Ellos se miraron aterrados incluso Julia se hizo pis encima. Habían aceptado eso, pero llegado el momento tuvieron miedo. Manuel delante de sus aterrados rostros cogió un hierro al fuego y lo acercó a sus suaves nalgas. Ellos sintieron el calor cuando acercó el hierro, incluso pensaron que algún pequeño vello se había quemado, y lo apretó en la madera entre los dos. Julia se orinó encima y a Aitor también se le escapó algún chorro. Luego Manuel los soltó tras haber azotado sus culos con una fusta de cuero hecha por si mismo.

    Se vistieron y junto con Ane caminaron hasta el hotel donde en la piscina Alba estaba siendo empalada por Nuria y David bañándose. Ellos llegaron y bajaron sus pantalones para mostrar sus rojos culos producto del azote y mostraron el anillo muestra de su entrega.

    Este es un relato imaginario, pero me encantaría leer vuestras opiniones.

  • Las chicas de ébano

    Las chicas de ébano

    Al dejar a mi novia Ximena embarazada, se me complicó un poco la vida, no mucho, pero nada para morirse, ella no debía dejar los estudios, yo no podía dejar los estudios, ante tanto problemas las familias aceptaron la metida de pata, si la metida de pata porque nadie quiere tener un bebé cuando falta mucho por hacer.

    Ante el inconveniente nuestras familias decidieron ayudarnos, los padres de Ximena correrían con el cuidado de ella, por mi lado decidieron que debería seguir estudiando, y a la vez trabajar para la manutención de la nueva criatura, mi abuelo que es como mi segundo padre, tiene una hermosa finca en tierra llana, me mudo con mi abuelo, me cambio de institución, y a trabajar con él a la finca.

    De la finca a la institución era un trecho largo, entonces lo recorría en bicicleta, un día de mi cumpleaños recibí una gran sorpresa, mi abuelo me regalo una moto, KTM enduro, me la gane por trabajar duro, entonces decidí vender la bici, coloque un aviso a la entrada de la finca, y esperar a que alguien se interesara, por esos tiempos pasaban unas muchachas muy jóvenes, de la segunda década, pasaban todos los días, caminaban mucho para ir y venir de la institución, eran dos chicas de color tan oscuras como la noche, sus ojos serian como luceros y la sonrisa como media luna, sus cabellos bien rizados tejidos en pequeñas crinejas, labios anchos y carnosos, nariz redondeadas, una de ellas era más alta que la otra, sus cuerpos son delgados con buenas caderas, con sus glúteos bien conteniditos, sus piernas definidas, sus pechos, la más bajita con unos limones en desarrollo, y la otra con unas hermosas naranjas, son muy competitivas entre sí, y para no decir sus nombres las voy a nombrar la bajita y la alta.

    Al estar frente a la finca le quedaba más de la mitad de camino para llegar a su casa, al verlas pasar yo siempre les ofrezco agua bien fría, como son personas de bajos recursos de vez en cuando les regalo leche de vaca de la finca, ellas al ver el aviso se interesaron por la bici, pero no tenían como comprarla, pero a mí me enseño mi abuelo que para obtener lo que uno quiere hay que trabajarlo y les hice un negocio.

    En la finca hay mucho que hacer, le dije que en sus tiempos libres vinieran y me ayudaran en algunos trabajos domésticos, y así poco a poco me pagaban la bicicleta, y el negocio se da, en la tierra llana el calor y la humedad impera, era uno de esos días que no se aguanta el clima, y mi abuelo para poder refrescarnos, en días como estos construyo una piscina, no muy grande, las negritas hacen un trabajo para mi, las vi sudando tanto que sus ropas con tanto sudor se les pegaba al cuerpo, y ese era el tema del día, entonces les dije que al terminar lo que hacían podrían bañarse en la piscina y darse un buen chapuzón, yo seguí haciendo otros trabajos y las deje que continuaran, camino a lo que iba a ser observo a pegatina jugando con el gato, las negritas al finalizar el trabajo me buscan, querían bañarse en la alberca, pero tenían un pequeña adversidad, no tenían traje de baño, les propuse que se bañaran en ropa interior, la piscina tiene privacidad y nadie las podrían ver, ellas despreocupadas sin tapujo corrieron a bañarse, yo las acompañe para abrirle la puerta y dejarlas en privado, cuando las voy a dejar solas la más alta me pide que no me vaya, les dije ¿quiere que me quede?, y me contesto

    -Si, es que la piscina es honda y no sabemos nadar,

    Yo les dije: la mitad es honda y la otra mitad es llana, pero en ese momento reaccione y me dije, ¿verga en que piensas?, estas negritas se van a quitar la ropa y las veré casi desnudas

    Ok, le indique, tienen razón si no saben nadar debo estar pendiente, me voy a quedar.

    Sin timidez, se quitaron la ropa quedando solo en ropa interior, las miraba de pie a cabeza, vi cómo se quitaban la ropa que tampoco era mucha, unos short y la blusa, y como calzado sandalias, vi a la más pequeña, su blúmer le quedaba pequeño que se le marcaba toda la figura de sus labios inferiores, yo parecía un ventilador gira para un lado y gira para el otro, soplando por lo que estoy mirando, miro a la más alta, su brasier es traslúcido y veo esos pezones más negros que su piel, dirijo mi mirada más abajo de su ombligo, uf esa tanguita deja salir algunos agraciados bellos púbicos, cual baba se me cae, de pronto ella le dice a la más bajita:

    -Mira cómo se te ve, no te da pena:

    Y responde a ti también se te ven los pelos

    Ellas miraron sus propias entrepiernas se dieron cuenta y se echaron a reír, tapando con sus manos para que yo no las viera,

    La briboncita dice: a mí no me da pena y estira su blúmer hacia arriba marcando más su totona, diciendo mira no es tan grande como la tuya.

    La elevada responde, mentira no la tengo grande y estira su tanga igual que la otra y la subió tanto que se le salió medio labio inferior, uuy me hizo poner incomodo, a ella le dio pena que tuvo que sumergirse en la piscina, la más bajita muerta de la risa corrió tras ella y se lanzó al agua, yo ni corto ni perezoso me desnudo quedando solo con el interior y de un clavado me lanzo al agua, ellas chapotean y se salpican en un juego de muchas risas, yo me voy un poco más de la mitad de la piscina y me pongo de pie, el agua me llega justo al cuello, las dos negritas son más bajitas que yo, y llegar a donde estoy yo, las haría tragar agua, se fueron acercando hasta donde pudieron, la bajita me pidió que la ayudara llegar, como no saben nadar me acerque a ella estire mi brazo y con la mano la traje hacia mí, como no toca el fondo, se colgó y se aferró a mí, sentí sus limones a mi costado, me dijo que la enseñara a nadar, le dije que se soltara y se dejara llevar.

    La puse en posición horizontal y la sujete con mis brazos por las piernas y su torso y le di la sensación de que flotaba, hasta que la solté y se hundió como una piedra, paso un pequeño susto y la volví a sujetar, se agarró a mi cuello y sus piernas se cruzaron sobre mi cadera, la más alta observaba a la distancia y ríe con lo que ve, le dije volvamos a empezar y dijo que no, que yo la quería ahogar, no quería soltarse, le dije está bien quédate como estas, la agarre por la cadera y la acariciaba suavemente sin que se notara mucho, estamos tan pegados que lo que hacemos es una tentación, con mi mano baje por un costado de su espalda hasta tocar una nalga, me miro sin decir nada, aflojo sus piernas sin soltar mi cuello, y con el vaivén del agua comenzó a subir y bajar suavemente rosando su totona con mi cuerpo, con mis dos manos la agarre por las nalgas y la ayude a que lo hiciera.

    Note que le gustaba esa fricción y Paco comenzó a pararse, me dije a mi mismo, parece que corone, de que lo meto porque lo meto, ella se pega lo más que puede para poder rozar mi cuerpo, nuestros rostros están muy cerca que puedo escuchar su respiración comenzando agitarse, acerco mi boca a su boca y le planto un beso, pero su prima que nos mira se dio cuenta y replico ¿Qué están haciendo? Dejen esos juegos, pero la que tengo encima no para de hacer lo que hace, mis manos acarician bajo este mundo acuático su espalda desde el cuello hasta el coxis, Paco se coloca tieso como un tronco, y tratando de ir más allá lo saco de mi interior, parece periscopio de submarino, la tomo por las caderas y la bajo hasta que Paco entra entre sus muslos y toca esa totona marcada en su blúmer, la fisgona no lo podía ver por lo sumergido que esta, yo pegaba pequeños brincos bajo el agua, eso hacía que Paco tocara fuerte en su puertita, ella me miraba asombrada por lo que sentía y sonreía pícaramente, su prima a la distancia preguntaba:

    -¿Qué hacen?, inocentemente sin saber lo que está pasando, pero insistía que dejara de jugar así.

    Yo me decía, esta otra negrita si sigue así, va hacer que pele este boche, y de pronto dijo:

    -Ya está bueno vámonos de aquí, y entraron en discusión,

    La prima bajita le dijo:

    -No señorita yo no me voy todavía si quieres te vas tú,

    -No, vámonos ya, si sigue así te va a coger

    -Hay mamita eso es lo que quiero

    -¿Cómo? Quiere que te cojan, no lo puedo creer

    -Si quieres me esperas o si no te vas

    En ese momento me dije, corone, Paco va para adentro, me pidió que buscáramos un lugar a solas para tener más privacidad, le dije entremos a la casa,

    Me dijo: okey vamos para allá.

    Salimos de la piscina entramos a la casa y busque unas toallas para secarnos, cuando veo que la prima alta entra a la casa también.

    La bajita le dice ¿Qué haces aquí?

    La prima le contesta, nada solo estoy mirando

    Y yo la miro y está mas buena que la que me voy a tirar, claro si nos deja, verla en tanga y en brasier, que es prácticamente trasparente hace que Paco se levante de nuevo, tiene esas punticas bien paraditas, que provoca chuparlas, de pronto siento que se me arrima la briboncita y se coloca delante mío colocando su espalda contra mi torso, agarra mis brazos y los cruza en su cintura quedando en un buen abrazo, con mis manos acaricio su vientre a la altura del ombligo, y con mis dedos toque el contorno donde llega su pantaletas, ella se crispa, y deja que continúe concibiéndolo, beso su cuello y le suspiro en el oído, la alta nos observa cierra sus piernas y cruza sus brazos, subo mis manos y a través del sostén acaricio sus limones, Paco esta vanidoso, cerca de mi hay una silla y me siento, a ella la siento en mi regazo, y sus nalguitas sienten la rigidez de Paco, en ese momento se incorpora la alta, se coloca atrás de la silla donde estamos sentados, sus manos acarician mis hombros y sus dedos peinan mi cabello, busco la boca de la bajita y la beso tiernamente con mis manos acaricio su espalda hasta las nalgas, la espigada pide sentarse en unas de mis piernas, ahora tengo una negrita en cada pierna,

    Mentalmente me dije: me husmea a trio, voy a terminar cogiéndomelas a las dos

    Como ellas son muy competitivas la alta le dice a la baja, vamos a ver quien lo hace mejor, apuesto que yo soy más rica cogiendo,

    La bajita dice, no lo creo yo siempre te gano en todo, además yo fui la que empecé.

    La alta lleva su mano hacia atrás y con una habilidad desabrocha su brasier y se lo quita, y ahí están esos pezones bien paraditos que tanto quise tener tan cerca de mí, lleve mi boca hasta sus naranjas y con mi lengua toque sus picachitos y en un abrir y cerrar de ojos los chupaba con mucho fervor, las levante a las dos de mis piernas, se pararon frente a mí que me quede sentado, les pedí que se estiraran las pantaletas como lo hicieron antes de entrar a la piscina, la bogaron hasta que sus totonita quedaron bien marcadas, mis dedos tocaron y dibujaron sus labios inferiores, baje sus pantaletas hasta la altura de sus muslos, seguí metiendo mano buscando el clítoris de cada una, la bajita metió su mano dentro de mi interior y saco a Paco que está firme y empinado, me levanto de la silla, la bajita se agacha toma a Paco con su mano y lo lleva a la boca, la alta busca mi boca y nos damos besos apasionados, la alta baja y se une a la bajita y se comparten a Paco, como son tan competidoras una quiere mamar más que la otra, y me están dando la chupada de mi vida, que si siguen a ese ritmo acabo en sus bocas, tuve que pararlas, para bajarle la presión a Paco, me las llevo al sofá de la sala, a la mas bajita la desnudo por completo y la recuesto abro sus piernas, froto la vagina con mi mano y con mi dedo busco su clítoris, esos labios inferiores son tan negritos que el interior de la vagina resalta un color rojito rosado bien mojadito, separo sus labios y meto mi dedo, sintiendo ese virgo, toque su telilla aun sin romper, sumerjo mi cara entre sus piernas y chupo ese clítoris bien rojito y paradito que la hago sacudirse, la alta se coloca a un lado del sofá, se jala el orillo de la pantaletas hacia un lado, y con sus dedos se frota el clítoris, esperando su turno.

    La villanita se agita y se estremece, mi lengua entra en su huequito y lame su clítoris hasta hacerla llegar en un orgasmo conmovedor, aflojando todo su cuerpo y cayendo en un éxtasis adormilado. La alta está bien excitada, toco su vagina y está bien mojada, en ese mismo sofá, la pongo en cuatro, hago a un lado el orillo de su tanga, Paco siempre listo, esta al máximo de su tamaño, largo y tieso parece un petulante, con sus 17 centímetros de largo se asemeja a un sable, lo acomodo a la entrada de su vanito, y de un envión meto a Paco hasta el fondo, pero estas negritas son unas cajitas de sorpresa, me la he desvirgado sin anestesia y mi chica la alta pega un quejido de dolor, diciendo, gracias que Paco no es grueso porque si no la desgarro.

    -Ay, coño, como me dolió, sáquelo poco a poco, me arde mucho

    Le dije: mi negrita porque no me dijiste que eras virgen, te lo hubiese metido más suave, ahora que, te quedo el trauma, pero déjame corregir vamos a suavizarlo, saco a Paco y está manchado de sangre, le dije acomódate de nuevo, pero ella quedo con miedo al dolor, y cada vez que coloco a Paco en la recepcioncita, ella se echa a un lado

    Le digo: no tengas miedo, ya lo peor pasó, déjalo meter, ahora vas a gozar

    Entonces la bajita comenzó a embromarla, y le dijo: después que mato al tigre le tiene miedo al cuero.

    No tengo miedo, métalo Sergio dijo la alta y se acomoda como una perrita

    Lo coloco de nuevo a la entrada de su alojamiento, con movimientos suaves voy penetrando, meto y saco, y voy más adentro, comienzo aumentar la velocidad de las penetraciones y la alta comienza a gemir y suspirar, tiene su coñito bien apretado y caliente, adaptado a las proporciones de Paco, la cojo con un gusto, ella al perder el dolor le doy duro hasta el fondo y sin dejar de esperar se corre pegando pequeños gritos de placer y se afloja cayendo lánguida en el sofá, Paco está muy sensible y no acaba aun, la bajita en el otro costado del sofá espera por su sopa, yo sé que es virgen porque ya vi su himen.

    Ella al verme con Paco en la mano me dice: soy virgen descúbrelo con cuidado

    Abro sus piernas, esta jugosa, juego con Paco deslizándolo por su rajita hasta que lo coloco en su aberturita, abro sus labios y meto el glande, deslizo suavemente a Paco dentro de su vagina abriendo esas paredes vaginales hasta que se encuentra ese liencillo y lo atraviesa, la bajita se agarra duro del cojín del sofá y aprieta ese culo, y se le sale una lagrima, pero mostro fortaleza para que su prima no la burle, seguí penetrando hasta tener la mitad adentro, comienzo el mete y saca, ella aguanta la azotaina y yo le pregunto:

    -¿Te duele?

    Ella me dice en voz baja: si, un poquito, siento que me partes en dos, pero me gusta, es como dolor y rico

    -Ya verás solo el rico te va a quedar, le dije

    Seguí apresándola sin sacarlo y cada vez que empujo aumento el ritmo su totona pequeña se acopla a Paco, gimotea, suspira rápidamente y su codicia de tenerlo todo adentro apresura su segundo orgasmo, quedando como si tuviera un ataque de asma.

    Me queda poco para acabar, ya que la bajita esta boca arriba le dije a la alta que se montara sobre ella como un jinete adoptando posición del perrito, quedando las dos en una posición donde pueda penetrarlas, me tiro a la alta y me voy con furia durante unos segundos, lo saco y me tiro a la pequeña, le doy con fuerza por un momento, lo saco y otra vez con la grande hasta que no aguanto, lo saco dejando el glande casi afuera entre sus labios inferiores, Paco comienza a expulsar leche a diestra y siniestra, en la puertecita de la alta, escurriendo y chorreando justo en la totona de la bajita, mi primer trio, con estas niñas de ébano, todo un joyerito de asombros.

    Lamentablemente para mí, con este polvaso las chicas pagaron las cuotas restantes de la bicicleta, pero lo que no saben es que la pagaron bien caras, dejaron su virginidad conmigo, el precio lo valió todo.

    Esporádicamente tuvimos varios encuentros, a veces en solitario, pero casi siempre en tríos, nunca les ofrecí nada, entre nosotros nunca hubo amor, pero tristemente estas chicas se volvieron zorras, yo las inicie en el sexo, y ellas continuaron por su cuenta, se volvieron promiscuas, la baja quedo preñada de un policía con una vida de altibajos, y la alta se fugó con un colombiano sin saber más nada de ella.

    Mis relatos van en secuencia, por si de casualidad aparecen nombres sin saber de dónde provienen. Se han publicado en esta secuencia.

    Quiero que me hagas el amor, (amor filial)

    Sin tabú, mi primera vez, (primera vez)

    Me tire a mi novia en el sofá de su casa (amor y erotismo)

    Autor: cayorouz

    [email protected].

  • Visita placentera al campo

    Visita placentera al campo

    Soy un chico travesti de closet de 32 años, soltero, con un poco de sobre peso que me brinda unas curvas que con la ropa adecuada me hacen lucir muy femenina.

    Además de estas curvas también tengo rasgos muy finos en mi rostro, bastante femenino con unos labios carnosos y una piel clara.

    Algo que me gusta mucho de mi genética son mis pechos, los cuales desde muy chico crecieron como si fuera una mujer, llegando a llenar sin problema brasieres copa C.

    Además, para suerte la mía, siempre tuve unas caderas anchas y piernas bastante jugosas, como si el desino se hubiera puesto de acuerdo para mi gusto por sentirme mujer.

    Hasta ese momento solo dejaba a la imaginación mis deseos sexuales, me vestía en mi habitación y me modelaba frente a un espejo las prendas que con el tiempo fui adquiriendo, a pesar de lo bien y linda que me sentía frente al espejo, no me atrevía incluso a tomarme fotografías así, vivía una vida reprimida, donde estoy seguro mi familia y amigos sabían que era gay, mas sin embargo nadie hablaba sobre ello, como un tema que se cierra y no se toca más.

    Era tanta mi pena por mis instintos que inclusive mi la ropa y accesorios los compraba en una ciudad cercana para evitar que me fueran a ver conocidos escogiendo ropa de mujer o sentir las miradas acusadoras de las dependientas de las tiendas de ropa a las que iba.

    Nunca había tenido relaciones con otro hombre, solo fantasías y estimulaciones en mi ano con un pene de plástico que compre por internet.

    El ambiente gay en mi ciudad es poco discreto por lo que desde pequeño evite relacionarme con la comunidad, siendo que son algo “comunicativos” y no me interesaría ser la comidilla de la comunidad, aunado a que todos los miembros de la comunidad que leen este relato, sabrán que es muy difícil en estos tiempos conocer un activo y ese es un roll que a mi no me interesa experimentar, a mí me gustaría sentirme mujer con un hombre que me desee como toda una mujer que me siento.

    En uno de mis viajes para comprar artículos personales para mi transformación de regreso en carretera mi ciudad aún era temprano por lo que opte por “ranchear” conocer pequeñas comunidades de mi estado, así fue que llegue a una comunidad muy tranquila tradicionalista y con gente amable; que te saludan siempre con una sonrisa.

    Estuve conociendo las calles y los pequeños comercios, busqué algo que comer y me senté en la plaza del pueblo a descansar y pensar mientras admiraba el paisaje campirano.

    Al poco tiempo la banca en la que estaba sentado se ocupó por un señor de localidad, que se sentó a descansar y como todos en el pueblo me saludo amablemente y comenzamos a charlar.

    Me comento que tenía unos años en el pueblo, era jubilado y había decidido establecerse en un lugar tranquilo para dedicarse a una vida tranquila.

    Yo no ponía mucha atención a su plática solo contestaba, “si”, “que bien”, pero poco a poco me di cuenta que el señor tenía ganas de ser escuchado, platicar y me fui interesando en su charla.

    Dentro de la misma me comento que tenía 3 años que se había quedado viudo y que no era mucho de platicar con la gente del pueblo, pero que no se sentía incómodo viviendo en ella.

    Pasaron las cerca de dos horas y entre historias y se llegó la hora de retirarme, me despedí y subí a mi coche para avanzar y que no me tomara la noche en el camino de regreso a casa.

    Saliendo del pueblo cerca a los pocos minutos el tablero del coche me avisa de una llanta baja, y justo en ese momento de manera escalofriante recuerdo que la llanta de emergencia estaba ponchada y que nunca me di el tiempo para llevarla a reparar.

    A pesar de no estar tan lejos el pueblo al que había llegado, siempre si había cerca de cinco kilómetros de distancia, y solo de pensar que tendría que caminarlos apachando una llanta ponchada me producía ganas de llorar.

    Mi esperanza es que algún coche transitara y me hiciera el favor de llevarme, algo que no se veía venir, la carretera estaba desolada, hasta que a lo lejos se ve una camioneta que se acerca y al hacerle señales se para.

    Para mi sorpresa el que conducía era mi nuevo amigo de la plaza del pueblo, que inmediatamente me comenta en que me puede ayudar, sin dudarlo se ofrece a llevarme de regreso al pueblo a buscar quien reparara mi llanta.

    Al llegar al pueblo nos topamos con la noticia que el dueño de la única llantera no estaba y no llegaría ese día.

    Se me caía el mundo encima, en mi mente estaba la preocupación ¿Qué hare? ¿Me voy dejo mi coche? ¿Me quedo en un hotel? ¿Habrá hoteles?

    Mi nuevo amigo al ver mi cara de tristeza me consoló diciendo, no te preocupes muchacho, te puedes quedar en mi casa, podemos arrastrar tu auto hasta mi cochera para que no se quede a lado de la carretera.

    Me sentí aliviado, pero también me dio miedo pensar ¿Qué persona en estos tiempos invita a un desconocido a su hogar?

    Pero no tenía alternativa, así que arrastramos mi coche hasta su domicilio una casita de campo bastante acogedora a pocos km de donde me había quedado.

    Llegamos a su domicilio y yo aproveche para hacer llamadas avisar que no llegaría explique en mi trabajo lo sucedido y se me concedió un permiso para no presentarme al siguiente día.

    Estando en su domicilio y con mis asuntos laborales resuelto me invito a tomar un refresco mientras me mostraba su casa, pequeña, acogedora el lugar perfecto para pasar la vida cuando ya se lograron las metas, me imagino esa casa de campo había sido su sueño durante todos sus años de trabajo.

    Me mostro la habitación en la que me quedaría, la cual usaba para cuando sus hijos lo visitaban.

    Me invito a ponerme cómodo y sentirme en mi casa, yo tenía ganas enormes de darme un buen baño ya que después de todo el día en la calle me sentía sudado, pero no tenía ropa más que la que había comprado y no sentí que era momento de andar por una casa donde estoy de invitado vestida de mujercita.

    Sin decir nada mi amigo me ofrece un cambio para que me pudiera dar un baño y poder descansar, me ofreció una playera y un short

    Disfrute el baño y me vestí, salí con la playera que me quedaba grande y el short que me quedaba rabón “ajustado” de la cadera y pierna, cabe mencionar que uso el cabello largo pero siempre lo mantengo recogido y durante mi viaje estaba bajo una gorra, pero al traerlo mojado no me quedo más opción que salir con mi cabello suelto a los hombros para que secara.

    Mi amigo me dice que hará la cena, me pide sugerencias de algún platillo en especial, a lo que respondí de inmediato que no se preocupe que lo menos que podía hacer y si no le molestaba, cocinar yo para él.

    Así que me pude manos a la obra a cocinar mientras él también fue a dar un baño, mientras le hice un platillo con lo que teníamos a la mano, cuando tenía la cena lista salió con una pijama y sandalias, mientras cenamos platicamos más de nuestra vida, evitando siempre las preguntas sobre si tenía familia, estaba casado etc. Yo llevaba la plática a cosas banales.

    No podía evitar como me veía los pechos o las caderas cuando me paraba, pero sus miradas a pesar de ser fijas no se veían lesivas, era más bien de duda porque mi cuerpo era así.

    Nos sentamos en la sala a platicar mientras me contaba sobre su vida y al mencionar a su esposa noté que salieron lágrimas de sus ojos, no pude hacer otra cosa más que darle un abrazo y tratar de consolarle un poco a su tristeza.

    Nos quedamos en silencio mientras lo abrase, ahora creo que el tal vez no se esperaba esa reacción, pero al contrario de molestarse se sintió tranquilo, recargo su cabeza en mi pecho y sentí como se destenso su cuerpo.

    Nos quedamos en silencio, por un momento sentí que fue silencio incomodo, hasta que volteo a verme y de la manera más dulce posible sus labios se acercaron a los míos y me dio un beso inolvidable.

    Poco a poco los besos fueron más apasionados, y en eso él se reincorporo y se disculpó me dijo que no pensara mal de él, que no era gay, pero que al estar ahí sintió mucho deseo de besarme.

    Ante eso me sentí emocionada por haber causado eso en un hombre, le dije que no había problema que me gusto y que me parecía un hombre atractivo y que no lo consideraba gay, al contario me parecía un sueño.

    Le propuse me diera oportunidad de ir por ropa al carro para que me viera de una forma en la que no se sintiera que estaba con un hombre. Salí corriendo por maquillaje y ropa para una transformación exprés, mientras lo hacía me temblaban las manos sentía que ese día seria mi primera vez con un hombre y me llenaba de nervios.

    Al salir ya vestido su mirada fue de emoción no dijo nada más que se me abalanzo a besarme y acaríciame, metía sus manos bajo mi falda y acariciaba mis caderas.

    Mis labios bajaron por su cuello y su pecho, hasta llegar a su hermoso pene, erguido y enorme, el cual devore con mucha pasión pero poca experiencia, sin embargo luego de lo visto en filmes para adultos creo que no fue tan malo, sus gemidos inundaban el ambiente de la sala donde estábamos…

    El tomo mi mano y me llevo a su habitación donde me haría sentir una hembra plena…

  • Hombre lobo (Parte II): La transformación

    Hombre lobo (Parte II): La transformación

    Tras cada trozo de madera cortada, Roderick ansiaba que en cualquier momento Dariel salga caminando por esa puerta, había pasado dos días enteros y su chico todavía seguía mal, no despertaba, se encontraba inconsciente; se sentía tan culpable por lo que le había pasado.

    Si tan solo hubiera estado pendiente – pensaba el – la Ira que sentía consigo mismo se le notaba en la fuerza que le ponía a cada hachazo, cuando de repente una voz lo saco de sus pensamientos.

    Roderick, Roderick – aquella voz provenía de la casa-.

    Automáticamente todos sus sentidos reconocieron la voz de Dariel.

    Dariel!! – grito el hombre tirando el hacha al piso.

    Y en un segundo el hombre se encontraba frente al muchacho que intentaba ponerse de pie, pero no podía.

    Nene tranquilo acuéstate, ya estoy aquí, me tuviste tan preocupado – decía Roderick acomodando a Dariel con cuidado.

    Roderick, estaba conteniendo la emoción de ver al muchacho despierto, era cariñoso, pero no tan efusivo; se arrodillo a la cabecera mientras le sostenía la mano.

    ¿Cómo te sientes amor? – le preguntó acariciándole la cabeza.

    Mareado y con un poco de dolor en el hombro – contestó el

    Si tan solo, yo hubiese estado pendiente de ti nada de esto hubiera pasado, perdóname por favor – dijo Roderick con frustración.

    No tienes por qué pedir disculpas, escapaba de tus manos – dijo Dariel calmado mirándolo fijamente a los ojos.

    Per…

    No termino de hablar cuando la puerta se abrió.

    Hijo ya despertaste – dijo Plutarco a ver a su hijo.

    Hermano – dijo Daniel dejando todas las cosas que traía.

    Ambos se acercaron a ver a Dariel.

    Hey con cuidado – dijo Roderick observando todo

    Tranquilo que no me van a lastimar – contestó Dariel sintiéndose bien por como Roderick cuidaba de él.

    *******

    El Licántropo está vivo – Decía Zigor molesto y lanzando por los aires a Yanick – Es tu culpa por reclutar a inútiles – terminó diciendo.

    Lo siento mi señor, otra vez iré yo mismo y lo traeré ante usted – decía Yanick temeroso.

    Más te vale, o te destruyo – dijo molesto y tomando un vaso de licor.

    Sí señor, ya sé que lugares anda rondando esta vez no fallaré, se lo prometo – dijo Yanick acercándose de rodillas ante su señor.

    Sabes como apaciguarme – dijo Zigor con la verga erecta a punto de ser devorada por su sirviente.

    Yanick se la engullo toda y comenzó a brindarle sexo oral.

    *******

    Pasaron los días, Dariel ya estaba completamente recuperado y Roderick de igual manera estaba en su estado más elevado de salud.

    Pero el peligro aun asechaba, varios chicos del pueblo habían desaparecido; en el transcurso de tres meses habían desaparecido 25 muchachos.

    No es casualidad que haya tantas desapariciones en tan poco tiempo – dijo Roderick a Dariel mientras entraban al río a refrescarse.

    ¿A que te refieres? – preguntó Dariel.

    Zigor está volviendo a reclutar, por eso hay tantas desapariciones, aquella ocasión, ese Anuk te quería llevar, pero felizmente yo llegue a tiempo – dijo Roderick muy serio.

    Ahora entiendo porque parecía mirarme fijamente– dijo el muchacho.

    Así es, y ahora todos ustedes corren peligro, sobre todo tú – dijo Roderick visiblemente preocupado.

    Tendré que irme de este lugar – dijo el hombre.

    Ósea que me dejaras aquí solo – pregunto Dariel mirándolo a los ojos buscando una respuesta.

    Es que no quiero que nada malo te pase – contestó Roderick.

    Me pasara de todas maneras con o sin ti, que tal si vuelven y esta vez me llevan – dijo Dariel.

    Tienes razón…. ¿entonces vendrías conmigo? – preguntó Roderick.

    Sabes que te seguiría a donde vayas, pero y mi papá y hermano – dijo Dariel.

    Ellos corren más peligro conmigo, porque ahora que saben que estoy vivo, irán en mi búsqueda – contestó Roderick.

    Estaba pensando en lo mismo también – dijo Dariel – Pero si nos vamos tal vez nunca más los vuelva a ver – terminó diciendo.

    Lamentablemente es un riesgo que tienes que tomar – dijo Roderick.

    Transfórmame – exclamó Dariel

    Temía que me preguntaras eso – contestó Roderick.

    Que acaso no quieres – preguntó Dariel.

    Claro que, si quiero, pero me parece muy pronto – dijo Roderick serio.

    Que pronto, ya sufrí un ataque al menos como hombre lobo podría defenderme – exclamó el chico.

    Eso lo sé, pero, si bien podrías defenderte, correrías mucho más peligro, te querrán cazar como a mí – le dijo Roderick.

    Pero son riesgos que tengo que tomar, además de todos modos, este como este, querrán cazarme – dijo Dariel

    Sabes los riesgos que tenemos que afrontar después de esto verdad –interrogó Roderick.

    Si – contesto firmemente Dariel.

    Decide tú, cuando quieres que lo hagamos – preguntó el hombre al muchacho.

    En mi cumpleaños – contestó.

    Que día es eso – preguntó el hombre.

    16 de septiembre – contestó el chico.

    Eso es pronto- respondió – y ¿cómo quieres que lo hagamos? – siguió preguntando.

    Dariel se sonrojo y se quedó callado.

    ¿Qué pasó? – preguntó Roderick.

    Es que tú sabes como, y todavía te haces el gracioso – contestó riendo.

    Quiero escucharlo de tu boca, porque yo no hare nada que tú no quieras – dijo Roderick divertido.

    Quiero que me hagas el amor – dijo Dariel rápido.

    ¿Cómo? No te escuche – dijo Roderick riendo.

    Que me hagas el amor – dijo Dariel acercándose y dándose un beso.

    *******

    *Tiempo atrás*

    Al otro lado de las montañas, en una zona conocida como Gardeno, un grupo de cinco mujeres corría desesperadamente hacia una habitación, pues una de sus hermanas, estaba a punto de dar a luz.

    Puja Samira, no te detengas – decía la mujer que estaba atendiendo el parto.

    Este niño podría ser nuestra única esperanza – decía otra.

    Finalmente, el llanto del bebe se escuchó.

    Todas las presentes celebraron, por el nacimiento del bebe, era un niño muy hermoso, de ojos azules y cabellos castaños.

    Siempre ha sido nuestro deber servir a los hombres lobo, desde generaciones anteriores nuestro linaje ha servido para concebir valientes guerreros, pero lamentablemente las fuerzas del mal, nos llevan la delantera, nunca nos hemos enfrentado a fuerzas como esta – dijo una mujer haciendo su aparición.

    Gran Kuhani – dijeron todas al unísono.

    No podemos exponernos, he visto todo lo que se avecina y si dejamos que el niño se desarrolle normalmente, implicaría la muerte, aún no está preparado, no hasta que se encuentre con alguien que está por venir, el será su mentor y guía – terminó diciendo.

    Pero señora todos los licántropos se han extinguido, quien será esa persona a la que usted se refiere – preguntó una de las mujeres.

    No todos, aún queda uno – dijo la Gran Kuhani.

    Alabados sean los dioses – dijo una mujer.

    Pero no vendrá pronto, pasaran muchos años – dijo Gran Kuhani como anticipando una pregunta.

    Entonces ¿qué hará con él bebe? – preguntó Samira con una voz débil.

    Suspensión onírica espiritual, separare el alma del cuerpo del niño, se hará un pequeño ritual para que el cuerpo no envejezca y el alma quedara a buen recaudo, prácticamente él bebe estará dormido – dijo la líder.

    Está bien, avisen a todas nuestras hermanas el ritual se llevará a cabo inmediatamente – dijo Samira.

    9 meses antes

    Dos hombres lobo, el alfa de pelaje color pardo y el omega muy parecido, pero con pelaje un poco más caramelo, subían una montaña como si su vida dependiera de ello, estaba muy apresurado. Cuando llegó al pico y miro hacia abajo pudo visualizar la belleza de Gardeno, el pueblo antiguo de las mujeres Rase, aquellas mujeres que podían traer al mundo a crías de hombres lobo.

    Gardeno, la ciudad jardín, dentro, había un mini reino con un castillo, rodeado del más bello jardín con flores y plantas de todas las especies; del que nadie sabía, solo los hombres lobo y las propias Rase podían acceder a él, los primeros llegando por si solos con su fuerza y las Rase mediante magia, no había otra entrada alguna.

    Los hombres lobo descendieron hacia la tierra y volvieron a su forma humana; ambos eran muy guapos, el alfa de facciones muy varoniles, con el cabello rizado, barba poblada de varios días, con una fina capa de vello por todo el cuerpo y genitales prominentes, su acompañante de cabellos rubios, casi sin vello en el cuerpo.

    ¿Alec?,¿Italo? ¿qué hacen aquí? no los esperábamos – dijo Samira quien estaba subiendo las escaleras y volteo a ver quién era.

    Quiero hablar con Melisa y no tenemos mucho tiempo – dijo Alec dirigiéndose a Samira.

    Dirígete a ella con respeto, la gran Kuhani no dijo que vendrías – dijo firmemente Samira.

    ¡Por favor Samira, sabes que es de vida o muerte! – exclamó Italo

    Nadie sabe que vine – respondió Alec

    Samira tráelos a mis aposentos – dijo la voz de la líder que se escuchó por todo el castillo.

    Sígueme – dijo Samira

    Los hombres siguieron a Samira, y se detuvieron en la entrada de una habitación.

    Inmediatamente entraron y vieron a una mujer joven en edad, alta y delgada, de cabello dorado como el sol.

    ¿Qué los trae por aquí y sin avisar? – interrogó la mujer.

    Sabes lo que está sucediendo Melisa – dijo Alec

    Lo sé, y por eso no te esperábamos – contestó ella.

    Zigor está terminando con toda nuestra especie, el alfa me prohibió venir hasta aquí, pero yo desobedecí – dijo él.

    No debiste hacerlo – le replicó ella.

    Quiero preservar mi especie – dijo él con mucho énfasis.

    Zigor se enterará y vendrá por nosotras – contestó Melisa.

    Yo sé que es un riesgo que todas ustedes estarán dispuestas a asumir –dijo Alec seguro.

    ¿Cómo estas tan seguro? – interrogó Melisa.

    Porque si Zigor logran matarnos a todos, ustedes correrían peligro también – aseguró Ítalo.

    Melisa sabia eso y mucho más, ella ya sabía lo que tenía que hacer incluso antes de que ellos llegaran

    Está bien – dijo Melisa.

    Samira ven a mi habitación – llamó Melisa mentalmente a la mujer.

    Señora aquí estoy – dijo Samira entrando a la habitación.

    Samira, los licántropos han venido con el propósito de reproducirse, necesito que tú lo hagas con ellsos, corremos un grave peligro y es nuestro deber ayudarlos, así nosotras también sobreviviremos – expresó Melisa.

    Está bien señora, cumpliré sus órdenes – afirmó Samira.

    Alec dame tu mano – pidió Melisa

    La Kuhani le hizo un corte en la mano al lobo, y posteriormente le hizo lo mismo a Ítalo.

    La sangre que salía de los dos fue depositada en una copa. La gran Kuhani recito unas extrañas palabras, haciendo que la sangre adentro cambie de textura y color, tras esto le entrego la copa a Samira quien se bebió todo el contenido.

    Ahora Samira diríjanse a tu habitación – ordenó Melisa.

    Samira al llegar a la habitación se quitó la túnica, dejando ver un hermoso cuerpo; la mujer era muy hermosa también, ojos color azul y cabellera negra, se arrodillo y sin decir palabra alguna se engullo el pene de los hombres, hasta hacerlo erectar completamente.

    No había amor en el acto, Alec estaba pensando en su futuro, tal vez después de ello estaría muerto y nunca viera a su hijo, por otro lado Ítalo era un poco más optimista, el traer un hijo al mundo le devolvía la esperanza, pero muy en el fondo sabían que era el último acto de amor.

    La mujer se sacó el pene del hombre completamente de la garganta y posteriormente se acostó en la cama para que el hombre la penetrara y pudieran dejar su esperma.

    El alfa y el omega se besaban mientras caminaban a la cama donde los esperaba la mujer acostada, uno por uno la follaba

    Ambos disfrutaban del momento, la mujer se arrodillo en la cama, y Alec la penetraba por atrás e Ítalo por la boca, los tres gemían por la intensidad de la follada.

    Si bien es cierto todo era para fines reproductivos, la lujuria que se vivía era inmensa.

    Tras varios minutos volvieron a cambiar de posición, Ítalo se acostó y Samira se sentó penetrándose ella misma, Alec por su tras metía su verga en la vagina de la mujer que ya estaba siendo penetrada por su compañero.

    Finalmente los lobos eyacularon grandes cantidades de semen dentro de la mujer, el acto ya estaba consumado, una pequeña esperanza ahora existía.

    En el mismo instante de la eyaculación, los espermas de aquellos hombres se fusionaron formando uno con la carga genética de los dos para unirse al ovulo de Samira y traer al nuevo ser.

    Veo que ya terminaron – dijo Melisa quien apareció de la nada en la habitación.

    Gracias Melisa por ayudarnos y a ti también Samira – dijo Alec quien ya estaba de pie.

    Por favor cuiden de él y no permitan que nada malo le pase – imploró Ítalo.

    Algun nombre en especial – dijo Samira.

    El que ustedes le pongan está bien – dijeron saliendo de la habitación.

    Una vez salieron del castillo y llegando al límite de la ciudad se transformaron, escalaron los muros de la montaña y hasta llegar a la superficie, miraron por última vez abajo y se fueron.

    ******

    El día que tanto Dariel había estado esperando se estaba acercando, mientras pensaba en las cosas que posiblemente pasarían, una voz lo saco de sus pensamientos.

    ¿En qué piensas? – le preguntó Roderick.

    Demasiadas cosas, una de ellas, es mi cumpleaños – Dijo Dariel mientras estaba sentado en la rama del árbol donde se habían besado por primera vez.

    Ya quieres que te haga el amor, picaron – dijo Roderick riendo.

    Idiota, eso no – dijo Dariel riendo también.

    Entonces – dijo Roderick sentándose junto a él.

    En cómo será mi vida después de esto, nuestra vida – dijo el chico enfatizando lo último.

    Te acostumbraras, ya verás – contesto Roderick.

    Bueno será mejor que no piense en eso – dijo Dariel y se dieron un beso.

    La cena esta lista – dijo Daniel desde la puerta

    Ambos se separaron y fueron hacia dentro de la casa.

    Los días pasaron y finalmente el día tan esperado llegó, el día en que Dariel cumpliría los 19 años y seria transformado; el muchacho estaba sumamente nervioso, aunque lo quería ocultar, no podía hacerlo ante Roderick, él sabía lo que pasaba, pero para no agobiar al muchacho no decía nada.

    ¿Estás listo? – preguntó el hombre mientras se sentaba a la mesa.

    Si – dijo Dariel.

    Podemos aprovechar ahorita mismo, tu papa y tu hermano no están – dijo Roderick sonriendo.

    ¿Aquí mismo? ¿no crees que sería contraproducente? – dijo Dariel.

    Era solo una broma, obvio que no sería aquí mismo – dijo Roderick – He preparado un lugar no muy lejos de aquí – continuó diciendo.

    Con razón te desaparecías por momentos estos días – dijo ¿Podemos ir de una vez? – preguntó Dariel.

    No sabía que estabas tan ansioso – dijo Roderick.

    Dariel solo lo miro y no dijo nada

    Ya está bien vamos, pero no sabemos cuánto tiempo ira a demorar eso, estamos claros – dijo Roderick.

    Eso lo tengo claro – contestó Dariel

    Mientras tanto Plutarco y Daniel llegaban al pueblo para comprar provisiones y de paso algo para celebrar el cumpleaños de Dariel.

    Papá, tú anda compra las cosas, mientras yo veo algo que le pueda regalar a mi hermano – dijo Daniel.

    Está bien, nos vemos en este punto dentro de una hora – Dijo Plutarco.

    De acuerdo – contesto Daniel y cada uno siguió su camino.

    Daniel apresurado y con una sonrisa en la boca, se dirigió a una cantina, y no precisamente porque quiera beber de alcohol.

    ¿Cómo estás? – dijo acercándose al cantinero.

    Mejor ahora que te veo – dijo el hombre.

    ¿Tienes tiempo? – preguntó el muchacho

    Para ti siempre – le respondió – ¿Quieres ahorita? – preguntó

    Si, ya que no me puedo quedar mucho, es el cumpleaños de mi hermano y tengo que regresar temprano – respondió.

    Qué pena hubiera querido que te quedes más tiempo, pero de todos modos entra – le dijo.

    Daniel entro por una puerta detrás de la barra, donde había una cama y una mesa de madera, aparentemente ahí dormía aquel hombre que no pasaba los 35 años, piel morena, sin ningún vello en el cuerpo más que el púbico ligeramente recortado y ensortijado, cabello rizado recortado también.

    Ambos se sacaron la ropa, quedando completamente desnudos y besándose se acostaron en la cama.

    Los besos eran apasionantes, el chico había esperado toda la semana para verlo, lo hacía sentir mejor que su padre, pues lo trataba con cariño y con respeto y era más joven.

    Chúpamela – le dijo el hombre mientras se acostaba mirando al techo y con el rabo tieso.

    No tienes que decírmelo – contestó el muchacho quien bajaba lamiendo la piel del hombre hasta llegar a su glande.

    El chico comió las gotitas de líquido preseminal que emanaba ese pene, jugaba con la lengua haciendo círculos en el glande y eso volvía loco a ese hombre.

    Lo haces mejor que muchas mujeres del pueblo – dijo jadeando.

    Lo sé – dijo el chico y se metió todo el pene a la boca haciendo garganta profunda.

    El hombre por poco y eyacula de lo excitado que estaba; ese chico se había convertido en su perdición desde que lo vio.

    Para, que me harás acabar – dijo el hombre parándose de la cama- Ponte en cuatro – ordenó.

    El chico solo obedecía, ya sabía lo que vendría y se preparó para ello.

    Tienes un trasero divino, chiquito – dijo el hombre.

    Es solo tuyo, disfrútalo como te mereces – dijo el chico

    El hombre escupió su glande y lo comenzó a introducir lentamente en el interior del muchacho, quien suspiraba y mordía las sabanas de placer.

    Así es chiquito así me gusta que la disfrutes, es toda tuya – repetía el moreno

    El muchacho no emitía sonido alguno, estaba concentrado en recibir todo el placer, que podía pues no lo iba a volver a ver dentro de una semana otra vez.

    El hombre de pie en el piso, y Daniel en la cama disfrutaban de su momento, la penetración era lenta pero firme, rápida y ruda por momentos.

    Estuvieron así por varios minutos hasta que el chico comenzó a eyacular, el hombre al sentir su pene apretado por el esfínter del muchacho eyaculo también por el estímulo que recibía.

    Estuvo muy bueno – dijo el hombre sacando su pene y limpiándolo.

    Lástima que me tengo que ir, sino me quedaría a vivir contigo – dijo el chico acostado en la cama.

    Siempre te he dicho vamos a vivir a otro lado, pero siempre me pones peros – dijo el hombre acostándose a lado de él.

    Ya te dije por qué – le respondió el chico dándole un beso y acostándose en su pecho.

    Almenos quédate un ratito más – le dijo el hombre abrazándolo fuertemente.

    Solo un rato más – dijo el chico cerrando los ojos.

    Alguien atiende este lugar – dijo la voz de un muchacho desde afuera.

    En un momento salgo – respondió el hombre levantándose y poniéndose la ropa – También deberías vestirte tu – dijo el hombre.

    Afuera un joven atractivo y esbelto vestido con ropas finas esperaba afuera disgustado.

    Joven Yanick que sorpresa – dijo el hombre saliendo.

    No debería serlo, vengo todos los meses a llevar licor – dijo Yanick arrogantemente.

    Si, lo olvide, discúlpeme – dijo el hombre.

    Lléname la carroza mientras espero aquí – ordenó el chico.

    Está bien – respondió el hombre.

    El cantinero se puso hacer lo que Yanick ordeno, cargaba toda clase de licores en la carroza del sirviente de Zigor.

    Ya me voy – dijo Daniel saliendo del cuarto.

    Ambos se miraron fijamente, y a Daniel le causo escalofríos la presencia de Yanick.

    Yanick aspiro fuertemente el ambiente, y reconoció un olor muy peculiar, el olor de Roderick, y sonrió.

    Daniel veo que ya conoces al joven Yanick – dijo el hombre – Él es sobrino de un hombre muy adinerado que vive a 5 horas de aquí – continúo diciendo.

    Un gusto – dijo Daniel acercándose estirando la mano.

    No deberían hacer lo que ustedes hacen, está muy mal visto por estos lugares, si alguien se entera podrían apedrearlos – dijo Yanick.

    Daniel y su amante se quedaron helados al escuchar aquellas palabras.

    Yo mejor me voy – dijo Daniel.

    Y sin decir ninguna otra palabra se retiró del lugar.

    Yo también me retiro – dijo Yanick pagando por el licor y saliendo del lugar.

    Amo cada vez estoy más cerca licántropo, acabo de percibir su olor en un muchacho – dijo Yanick a Zigor mentalmente.

    Fallas esta vez y te arranco la cabeza – dijo el amo severamente.

    No fallare señor seguiré al muchacho hasta que me lleve a el – dijo Yanick, pero Zigor no le respondió.

    Papá ahora si vamos a casa – le dijo Daniel a su padre en el punto de encuentro mientras metros más allá Yanick los seguía sigilosamente.

    *****

    ¿Ya estamos cerca? – preguntó Dariel quien estaba montado en el lomo de Roderick que convertido subían una montaña.

    Ya casi – le respondió Roderick mentalmente.

    Y finalmente llegaron a una cueva que estaba en la montaña, era una cueva muy espaciosa

    Dariel se sorprendió al ver todo lo que Roderick había preparado, había una cama hecha de paja y piel de oveja, dos antorchas iluminaban el lugar, y hasta una tina llena de agua de rio.

    ¿Y esa tina? – preguntó Dariel a Roderick quien ya estaba en su forma humana y desnudo.

    Para darnos un baño antes de todo, ¿acaso no te gusta? – preguntó

    Me encanta – respondió besándolo.

    *****

    ¿Qué pasa papá? ¿Por qué te detienes tan abruptamente? – Preguntó Daniel extrañado.

    Siento que algo no anda bien, siento como si nos estuvieran siguiendo – dijo el padre un poco preocupado.

    Son solo ideas tuyas, mejor apresurémonos para llegar lo antes posible – le dijo el muchacho.

    Siguieron su camino, pero aun así el padre tenía esa extraña sensación en el pecho, de como si algo malo estuviera por pasar.

    Yanick los estaba siguiendo desde el aire.

    ****

    Gracias por todo esto – le dijo Dariel a Roderick quienes estaban en la tina con agua.

    Me haces sentir muy bien, ahora que te tengo, el pasado ya no duele – decía Roderick mientras lo abrazaba.

    Ambos estaban pasando un momento muy romántico, Dariel estaba echado sobre Roderick en la Tina, mientras Roderick le besaba el cuello y acariciaba todo el cuerpo.

    Amor yo nunca he hecho esto con nadie – dijo Dariel.

    Yo lo se nene, te juro que seré muy cuidadoso contigo, para que sientas todo el amor que te tengo – dijo Roderick.

    Gracias bebe, enserio – dijo el muchacho- Sabes me siento muy bien con todo esto, pero – dijo Dariel, pero se quedó callado.

    ¿Pero qué? – preguntó Roderick

    Siento como si algo no anduviera bien– dijo el muchacho.

    Algo así como un mal presentimiento entonces – le dijo Roderick.

    Exacto eso es, y la verdad no sé porque si estoy muy bien aquí contigo – dijo el muchacho.

    El hombre también sentía lo mismo, pero tenía que actuar con normalidad pues no quería alarmar a su enamorado, tenía que hacerlo sentir especial en el día de su cumpleaños.

    Cuando todo esto suceda tenemos que mudarnos de ciudad – comentó Roderick cambiando se tema.

    ¿A dónde iremos? las Repúblicas Unidas es un país enorme, y no tendríamos nada – contestó el muchacho.

    Aquí tampoco tenemos nada– dijo Roderick.

    ¿Cómo que nada? ¿Y yo que soy para ti? – dijo Dariel haciéndose el ofendido.

    Sabes que no quise decir ese bebe – le dijo dándole un beso en el cuello – Te tengo a ti y tú eres mi mundo ahora – dijo Roderick.

    Lo sé solo estaba bromeándote – dijo Dariel riendo levemente.

    Sabes nene, anteriormente mi omega y yo queríamos tener hijos, estábamos planeando tenerlos después que terminara toda esa casería y pudiéramos vivir en paz, pero lamentablemente no se dio. – dijo Roderick cambiando su voz a un tono más serio.

    Lo siento amor – dijo Dariel

    Incluso fuimos a Gardeno a ver a las Rase y hablamos con Melisa – dijo Roderick.

    Explícame – dijo Dariel

    Las Rase son esas mujeres que te comenté, las que pueden dar a luz a crías de hombres lobo – respondió Roderick.

    Si ya recordé – dijo el chico.

    Y bueno Gardeno es el lugar donde viven ellas, es hermoso tiene enormes jardines y un castillo, prácticamente es como un reino; y esta camuflada como una montaña, solo los lobos podíamos llegar hasta allá, y las mismas mujeres por medio de magia – dijo el hombre.

    ¿Quieres que tengamos un hijo? – dijo el chico anticipando pregunta de su hombre.

    La verdad es que si – dijo Roderick – ¿A ti te gustaría? – pregunto

    Me encantaría – Respondió el chico. – ¿cómo haríamos?

    Después de tu transformación, iremos a Gardeno – dijo el hombre – Solo espero que Zigor no las haya encontrado primero –terminó diciendo Roderick.

    Seguramente sabe que estoy vivo, y querrá encontrarlas para asesinarlas y evitar que me reproduzca.

    ¿Por qué Zigor hizo todo lo que hizo con ustedes?, ¿cuál fue el motivo? – Pregunto el muchacho.

    La verdad nunca supimos el porqué de todo ello, simplemente mato a uno por uno sin motivo aparente – solo dijo Roderick

    Dejemos de hablar de esas cosas – dijo Dariel poniéndose de pie y saliendo de la tina – Mira ya está bajando la intensidad del sol, creo que ya es hora – mirando en la entrada de la cueva.

    Los rayos del sol iluminaban la piel del chico; aquel lugar tenía una excelente vista, se podía ver todo desde ahí.

    Es hermosa la vista ¿no crees? – le pregunte Roderick acercándose por atrás y abrazándolo.

    No tanto como tú – le respondió Dariel.

    O como tú – respondió Roderick volteándolo hacia él y dándole y apasionado beso – Después de esto nada será igual

    De eso soy consciente, y también del amor que te tengo, por eso tome la decisión y lo sabes, ahora ya no hay nada que me haga cambiar de parecer – le respondió Dariel apoyando su frente en la frente de él.

    Ni el dolor de la transformación te haría cambiar de opinión – le preguntó

    ¡NO! – contestó Dariel mirándolo a los ojos.

    En ese momento Roderick supo que nada ni nadie podría separarlos, estaba convencido de su chico era totalmente sincero y si fuera posible daría su vida por él.

    ¿Quieres hacerlo ya? – le preguntó el hombre al muchacho.

    Quise hacerlo desde que me enamoré de ti – le respondió Dariel.

    Entonces ven – dijo Roderick levantando al muchacho quien por inercia rodeo al hombre con sus brazos por el cuello y con sus piernas por la cintura.

    Roderick llevo al chico hacia la cama de paja improvisada del lugar y lo acostó lentamente mientras se besaban.

    Los penes de ambos habían crecido, Roderick poseía una verga de muy buen tamaño al igual que bolas gordas y grandes rodeados de abundante vello púbico; la verga del muchacho no era muy grande a comparación de su hombre y también estaba rodeaba de vello púbico.

    Roderick se separó de él y Dariel lo miraba detenidamente, sobre todo su entrepierna.

    ¿Qué paso? – preguntó Roderick.

    No nada, solo que me parece un sueño estar haciendo esto contigo – dijo Dariel sonrojado.

    Lo mismo siento yo – dijo Roderick acercándose para besarlo.

    Se fundieron en un largo beso, no de lujuria, sino de amor, de aquellos besos que te llegan hasta el corazón, cargados de inmenso sentimiento.

    Ambos se besaban y se aferraban, Roderick le besaba todas las partes de su rostro mientras Dariel solo se dejaba, suspiraba cada vez que Roderick pasaba los por su piel pues sentía una especie de corriente eléctrica recorrer su cuerpo.

    Roderick bajaba besándolo, primero el cuello, luego el pecho, posteriormente sus tetillas, llego a su abdomen y seguía bajando, el chico solo suspiraba, aquella sensación no la había sentido nunca, nunca nadie lo había besado y esa era la primera vez; el hombre seguía bajando hasta que llego a sus piernas y las lamio, Dariel se sentía en las nubes.

    Levanta las piernas amor – dijo Roderick.

    Dariel solo obedeció y no dijo palabra alguna.

    Dariel expuso su ano ante Roderick y este comenzó a besarlo, el chico solo apretaba la lana de la oveja con sus manos fuertemente, todo aquello eran sensaciones nuevas que recién estaba experimentando.

    Roderick besaba su ano con mucho cuidado para no lastimarlo, le pasaba la lengua una y otra vez, lo succionaba, trataba de meter la punta de la lengua y a cada intento Dariel suspiraba de placer, sabía que estaba haciendo un buen trabajo, luego pasó de la lengua a tratar con un dedo, pero Dariel lo detuvo.

    No, no hagas eso con el dedo, quiero que sea tu miembro el primero – dijo Dariel sentándose en la cama – Ven toma mi lugar – dijo el tímido chico.

    Está bien – asintió Roderick

    Roderick se acostó tomando el lugar del muchacho y lo comenzó a besar de la misma manera que anteriormente él lo había besado, primero recorriendo su cuello, luego sus prominentes pectorales, seguido de su abdomen, hasta tomarse con su gran pene que expulsaba liquido preseminal.

    Si no quieres, no lo hagas bebe – dijo Roderick.

    Si quiero amor

    Dariel primero paso la lengua en la punta del pene del hombre, saboreando el líquido, el cual le supo rico, luego besaba el glande, hasta bajar por el tronco, todo era un recorrido de besos y lamidas hasta llegar a los huevos que a Roderick le estaban haciendo sacar más de un sonoro bufido.

    Finalmente, Dariel se metió todo el pene a la boca con mucho cuidado, no era necesario ser experto en el sexo, tan simplemente el chico siguió su instinto, se la metió hasta donde pudo y su hombre no le exigió más, pues estaba complacido.

    *****

    El sol comenzaba a ocultarse y Plutarco y Daniel recién llegaban a casa.

    No hay nadie aquí – dijo Daniel entrado a la casa.

    Seguro estarán en la cascada – dijo Plutarco.

    De seguro ya no demoran en venir hay que apresurarnos para cuando lleguen ellos – dijo Daniel apresurándose a meter a la casa todo lo que habían traído del pueblo.

    Si apresúrate en lo que yo descanso – dijo Plutarco acostándose en la cama.

    Papá tienes que ayudarme, para terminar rápido – exclamó el muchacho volteándose a ver a su papá enojado.

    Tengo ganas de hacer algo más – dijo el Plutarco sacándose la verga.

    No empieces – dijo Daniel dándose la vuelta.

    Cuando se volteó vio la figura de un chico esbelto en la puerta.

    Estoy interrumpiendo algo – dijo Yanick con una sonrisa malévola en el rostro.

    ¿Tú qué haces aquí? – dijo Daniel sorprendido.

    ¿Lo conoces? – preguntó Plutarco poniéndose de pie.

    Esa no es manera de hablarle a quien está por encima de ti – dijo Yanick.

    ¿Qué es lo que quieres? – dijo Plutarco muy serio y acercándose a su hijo, algo le decía que tenía que protegerlo.

    Quiero hablar con ustedes – dijo Yanick – Al parecer tienen una información muy valiosa para mí y quiero saberla

    No sé de qué está hablando, pero váyase – dijo muy serio Plutarco.

    Todo su olor está en esta casa y es obvio que ha estado aquí – dijo Yanick.

    Estas hablando sandeces, largo de aquí – dijo Plutarco apartando a su hijo y tratando de echar por la fuerza a Yanick.

    Yo que tú me quedaría quieto y no intentaría nada – dijo Yanick.

    Largo – le dijo Plutarco tirándole un puñete a Yanick quien ni se inmuto, ni se movió.

    Plutarco quedo anonadado pues el golpe ni siquiera le hizo nada, inmediatamente Yanick con un movimiento violento golpeo a Plutarco y lo expulso hacia un costado llevándose de encuentro varios objetos y quedando inconsciente del lado del fogón ante la mirada atónita de Daniel.

    Papá – gritó Daniel.

    El chico cuando se dio la vuelta para auxiliar a su papá, fue detenido por Yanick, quien fuertemente lo tomo del cuello.

    ¿Dónde está el licántropo? – dijo Yanick tirando al piso a Daniel.

    No sé de qué estás hablando – dijo Daniel tosiendo.

    El hombre lobo que estuvo aquí recientemente – dijo Yanick acercándose más a su víctima.

    Te lo juro no sé de qué estás hablando – volvió a responder Daniel.

    Me estas tomando el pelo, todo su olor está aquí y tú me dices que no sabes de lo que estoy hablando – dijo Yanick ante un aterrado Daniel.

    El único extraño que ha estado aquí era Roderick y el ahora esta con mi hermano si yo hablo o digo algo mi hermano también correrá peligro – pensó para sí mismo Daniel.

    Deja a mi hijo – dijo Plutarco que aun atontado por el golpe se lanzó contra Yanick.

    Pero antes de poder completar la acción, Plutarco quedo suspendido en el aire por el poder de Yanick, esto te pasara si no confiesas, y acto seguido Yanick traspaso el cuerpo de Plutarco arrancándole el corazón.

    ¡Papá!!! – gritó Daniel con lágrimas en los ojos.

    El cuerpo sin vida y con un agujero en el centro de Plutarco cayó al piso, Yanick quien tenía el corazón de Plutarco se lo comió entero abriendo la boca grandemente.

    ¿Qué cosa eres? – preguntó Daniel aterrorizado.

    Yo mi querido amigo, soy Yanick – dijo esto y se comenzó a transformar – El general del ejército de mi Amo Zigor – termino diciendo esto con una voz demoniaca ya transformado.

    ****

    Roderick y Dariel disfrutaban de su amor, sin imaginar lo que pasaba.

    Hazme tuyo Roderick – dijo tras sacarse el pene de la boca después de chuparlo un largo momento.

    Estaba a punto de decírtelo mi amor – respondió Roderick.

    Quiero ser solo tuyo – dijo Dariel.

    Si en algún momento sientas que no puedas aguantar el dolor, solo dímelo y paramos por favor – le dijo Roderick.

    Está bien – respondió Dariel

    Ven acuéstate – dijo Roderick cambiando de posición con Dariel

    Aquí vamos, ya sabes avísame si no puedes – dijo Roderick preocupado.

    Acto seguido Dariel separo las piernas y Roderick puso un poco de saliva en la punta de su pene, se puso en la posición adecuada y miro fijamente a Dariel.

    Te amo – dijo Roderick comenzando a introducir su pene en el ano de su chico.

    Se besaban mientras introducía muy lentamente su pene en el interior; Dariel podía sentir el dolor, pero lo aguantaba para no arruinar el momento, el pene de su hombre era realmente inmenso.

    Te amo Roderick – dijo Dariel entre jadeos.

    Yo más amor – contesto Roderick y siguió penetrando a Dariel.

    El ano de Dariel ardía y lentamente se acostumbraba al pene de Roderick, quien lentamente se movía para poder introducir completamente su pene.

    Disminuyes el dolor cuando me miras y me besas – dijo Dariel.

    Ya la tienes toda adentro, gracias por aguantarme mi amor – dijo Roderick y lo besó.

    Ahora hazme tuyo como se debe – dijo Dariel.

    Así será – Roderick dijo.

    Roderick comenzó a embestir lentamente a Dariel mientras lo miraba fijamente a los ojos, en los cuales no se podía ver otra cosa que no sea amor sincero, una lagrima recorría por los ojos de Dariel, y no era que le estuviera doliendo o porque era muy débil sentimentalmente, es que se sentía conmovido porque estaba enamorado y porque sentía que alguien lo amaba por primera vez.

    Amor te está doliendo – preguntó Roderick deteniéndose preocupado.

    No, nada de eso, solo que por primera vez me siento amado por alguien – dijo Dariel.

    Al escuchar eso, Roderick lo besó y continúo haciéndolo suyo, embestida tras embestida en las cuales no había nada de lujuria, lo miraba y lo besaba, eran los dos únicamente en ese lugar y en el mundo.

    Las sensaciones que sentía Dariel eran indescriptibles, nunca se había sentido así, estaba extasiado y dominado por el amor, su pene estaba al máximo, pues se frotaba con el abdomen de su hombre.

    El pene entraba y salía, y no había cuando acabar, así pasaron diez, veinte y treinta minutos, pero ambos seguían besándose, Dariel lo abrazaba y se aferraba a él como si su vida dependiera de ello.

    Avísame si te cansas para parar – le dijo Roderick.

    Por el momento estoy bien – respondió Dariel.

    Siguió por un rato más, el tiempo parecía haberse detenido, en total transcurrieron dos horas de darse amor mutuo, cuando de repente ambos comenzaron a eyacular, por primera vez Dariel eyaculo sin masturbarse, y se sintió fantástico, como algo nunca antes experimentado, Roderick por supuesto eyaculo grandes cantidades de semen de sus huevos gordos y pesados, ambos se besaban mientras esto ocurría.

    Ahora ya eres mio – le dijo Roderick sin haberse salido de Dariel.

    Y se siente fantástico – dijo Dariel – Ahora ya soy completamente tuyo – continuó diciendo.

    Y yo tuyo – le respondió Roderick.

    Roderick se quedó dentro de Dariel por un largo rato mirándose y besándose, pero algo estaba por ocurrir.

    Siento que me arde todo el cuerpo – dijo Dariel.

    Diablos olvide todo, está comenzando la transformación – dijo Roderick separándose y sacando su pene que tenía rastros de sangre, signo de haber desvirgado al muchacho

    Me estoy comenzando a sentir muy mal– avisó el muchacho

    Perdóname por favor bebe – Dijo Roderick preocupado y arrodillándose en el piso.

    No te preocupes, yo quise todo esto, pero nunca imaginé que se sintiera así. – dijo Dariel retorciéndose en la cama.

    Te va arder y doler demasiado, pero yo estaré aquí contigo, no te dejaré – dijo Roderick dándole un beso en la boca y pudo sentir lo caliente que estaba.

    Dariel estaba acostado con todo el cuerpo empapado de sudor, gritando fuertemente, la toxina responsable de la transformación estaba recorriendo todo el torrente sanguíneo destruyéndolo a su paso, la piel de Dariel se estaba tornando de un color rosáceo, muy pronto llegaría a los órganos y todos comenzarían a explotar, Roderick por su lado ya sabía de antemano todo el proceso, solo quedaba esperar pues no sabía en qué momento podía completarse la transformación.

    ****

    Daniel por su lado estaba siendo torturado por Yanick.

    Dime donde esta – le dijo cortándole el dedo meñique de la mano derecha.

    Daniel grito de dolor.

    Dímelo o te matare – le dijo cortándole el dedo que le seguía.

    Daniel solo gritaba de dolor y no emitía palabra alguna.

    Entonces te matare, te arrancara la cabeza – dijo Yanick formando una cuchilla con su brazo.

    Espera – le dijo Zigor mentalmente.

    Amo – Respondió Yanick.

    El muchacho esta con el licántropo, por eso lo protege y no confiesa, déjalo con vida y esperaremos a que regrese de donde esta y lo matas en su delante así sufrirá antes de morir – dijo Zigor.

    Está bien amo – dijo Yanick

    Tienes muy buena suerte, alargare tu agonía, te matare en delante de tu amado – dijo burlándose Yanick golpeando en el rostro hasta hacerlo sangrar mientras se reia.

    *****

    Dariel ya había muerto, y el proceso de transformación seguía su curso, el cuerpo del muchacho lucia irreconocible, hinchado y ensangrentado pues la sangre emanaba de todos los orificios que tenía el chico, dentro de poco o algunas horas él se levantaría como un nuevo ser.

    Roderick lo beso en los labios y lo acomodo en la cama, donde horas antes habían hecho el amor por primera vez.

    Cuando despierte tendrá hambre – dijo en voz alta – iré a cazar algo así para cuando despiertes tengas que comer – dijo acercándose y dándole un beso en la boca.

    Y así desnudo como estaba, fue a la entrada de la cueva, giro y lo miro, y prometiendo volver, se lanzó hasta caer a tierra firme buscando una presa, pero ni bien estuvo en tierra, sintió el peligro muy cerca, sabía que algo estaba sucediendo, pues la casita de Dariel no se encontraba muy lejos, y por el amor que le tenía al chico decidió ir a ver que sucedía pues de alguna u otra manera, su familia estaba en peligro.

    ****

    Muchas gracias por leer.

    Mi correo: [email protected].

  • Mi padre me hizo suya

    Mi padre me hizo suya

    Hola, mi nombre es Estefanía y quisiera contarles que, cuando cumplí los 18 años sentí la necesidad de demostrar de que ya era una mujer. Quería que los hombres me vean como tal y que estos quisieran hacerme cosas. Es por eso que al principio no me interesaron los chavales de mi edad sino en aquellos hombres que contaban ya con cierta edad avanzada. Vi en mi padre la representación de lo que deseaba y era el que más cerca tenía.

    Todavía recuerdo con mucha nostalgia aquella primera vez que me hizo suya en su auto. Recuerdo como sus manos buscaron mis senos y como me chuponeo toda en el asiento trasero. Recuerdo su boca succionando la sangre de mi cuello y su mano metiéndose por debajo de mi pollera. Recuerdo sus palabras y el momento exacto en que me lo dijo.

    -Que rica que estás hija -dijo el mientras mordía y chupaba mis pezones.

    Hasta ese entonces nunca había sentido tanto placer, sentir su lengua dentro de mi vagina fue algo espectacular y bastante placentero. Perder la virginidad luego de eso fue algo menor.

    Cuando la vi me dio la impresión de que era bastante grande y no creía que eso pudiera entrar por mi vagina, el inicio de su primera incursión me dio la razón. A medida que iba ingresando el dolor fue apareciendo y con cada centímetro dentro se fue intensificando. Me dijo que el dolor iba ser algo pasajero y que haciéndolo despacio no iba ser tan doloroso.

    Vi rastros de sangre en todo su pene y me preocupe, pensé que me había hecho daño, pero él me tranquilizó diciendo que era algo normal. Aun así, no quería que me la vuelva a meter, pero no pude evitar su segunda incursión.

    Volvió a metérmela y el dolor se hizo sentir otra vez. Pensé que me la sacaría cuando la sentí retroceder pero estaba en lo incorrecto. Antes de llegar a la entrada de mi vagina volvió a empujar hasta el fondo para luego volver a retroceder y así una y otra vez. Sus movimientos dejaron de ser lentos y cuidadosos ahora eran fuertes y salvajes. El dolor poco a poco empezó a convertirse en placer y mi cuerpo a reaccionar ante eso.

    Empecé a sentir un ardor que de a poco me fue consumiendo y haciendo que mi temperatura corporal suba. Mis gemidos empezaron a ser más fuerte provocando que mi padre entrara en un estado de excitación pura. Por culpa de eso el hizo algo que pensé que estaba muy mal pero que me termino gustando.

    Sus manos empezaron a apretar mi cuello e hizo caso omiso a mis súplicas para que deje de hacerlo. Entonces sentí como sus embestidas empezaron a ser cada vez más fuerte y ese ardor que empecé a sentir se convirtió en una llama que necesitaba ser apagada. Fue entonces que comencé a sentir como un fluido no propio de mi cuerpo empezó a recorrer mi interior. Supe rápidamente lo que era y lo que eso significaba, que era que mi padre me había convertido en su mujer.

    El cansado retiro su pene de dentro mío y se sentó sobre el asiento, yo por mi parte seguí recostada y me empecé a tocar el líquido que brotaba de mi vagina. Luego me recompuse y vi como su pene todavía seguía en un estado de flacidez así que decidí agarrarla con una mano y llevármela a la boca por primera vez.

    Mi lengua empezó a juguetear con la punta de su pene, a querer ingresar por ese agujero y a saborear ese sabor agrio que sólo iba a poder encontrar en los penes de los hombres. El empezó a disfrutarlo, a gozarlo y a querer que su poronga recuperará la fuerza que supo tener esa misma noche. Es por eso que hundió mi cabeza haciendo que su debilitado pene llegará a la entrada de mi garganta, pero no hubo caso. Su pene en vez de ponerse dura otra vez volvió a su tamaño normal y tuvimos que dejar de hacerlo. Entonces nos pusimos la ropa y emprendimos el regreso a casa.

  • Infringí las normas del hotel

    Infringí las normas del hotel

    La pequeña recepción permanece con la puerta abierta y por ella se cuela una ligera brisa fresca en esta tarde de verano. Rubén intenta aprovecharla mientras revisa las cuentas del hostal.

    ¿Están todas las facturas pagadas? ¿Por qué el pedido de magdalenas solo tiene sabor a plátano? ¿A quién le gustan los muffins de plátano?

    Está cansado, pero aún le quedan unas horas de trabajo. Mira el reloj. Los chicos de la habitación 9 se retrasan. Habían asegurado que iban a llegar antes de las siete de la tarde y ya son y cuarto. Rubén suspira y reza para que no aparezcan a las doce de la noche. No quiere quedarse hasta las tantas.

    Sin embargo, como si alguien hubiera escuchado su deseo, una voz le saluda desde la puerta.

    Allí están, al fin, y con una disculpa por llegar tarde. Eso no es habitual y lo agradece. Lo tendrá en cuenta, siempre tiene en cuenta cuando un cliente se porta bien. Luis y Xoán, apunta los nombres mentalmente. Lo bueno de un hostal de apenas diez habitaciones es que puede aprenderse los nombres y dar un trato más personalizado; los clientes alucinan cuando ven que los recuerdan.

    Les informa de cómo llegar a la habitación (subiendo las escaleras o en la primera planta por ascensor, a mano derecha) y les da un mapa de la ciudad por si quieren a hacer turismo. Les avisa de que solo tienen una cama, como habían pedido, y ambos sonríen agradecidos. Rubén sonríe también, no por la inercia que le da su trabajo de recepcionista, sino porque realmente le inspiran cierta simpatía. Son guapos, tienen ese brillo en los ojos de la ilusión del primer viaje en pareja. No hace falta que se lo digan, ya lo ha visto muchas veces. Rondarán más o menos su edad, menos de treinta y cinco, seguro.

    Cuando Luis y Xoán se suben en el ascensor, Rubén aún mantiene la sonrisa. Sin querer pero consciente de lo que se va a encontrar, dirige la mirada a las cámaras de seguridad. Allí están, comiéndose a besos en el ascensor. La mano de Luis baja por la espalda de Xoán y lo agarra del culo mientras este le muerde el cuello. Casi puede oír el gemido a través de la pantalla.

    Pero el trayecto es corto y las puertas se abren. Luis y Xoán caminan por el pasillo y desaparecen en su habitación. Rubén tiene que volver a las cuentas del hostal. Observa los papeles ante él sin saber por dónde empezar. Ha perdido el hilo por completo, pero no es el único problema que tiene: una erección palpita en sus pantalones.

    Puede tomarse un segundo de descanso. Así que saca el móvil y abre la aplicación de la careta amarilla, esa que casi nadie admite usar pero que casi cualquier tío gay suele tener instalada en su móvil. Mientras recarga la lista de usuarios cercanos, comprueba los mensajes sin leer:

    El pesado de siempre al que no sabe por qué no ha bloqueado; el chico majo que siempre le da largas para quedar pero con el que sigue hablando; una polla sin nombre, sin saludo y sin cara…

    Nada interesante. Aunque la polla está bastante bien.

    Uno de los perfiles capta su atención. Por su cercanía y porque reconoce las caras del perfil. No le da tiempo a reaccionar cuando ve que tiene un mensaje:

    «El servicio de habitaciones se pide por aquí? Jajjaja».

    Rubén se sonríe. Siente cómo el rubor se apodera de sus mejillas y no es precisamente por el calor de la tarde de verano.

    «Depende del tipo de servicio que queráis», responde.

    La foto que recibe a continuación, acompañada de la frase

    «Pues lo mismo podrías echarme 1 mano» despierta en él un interés aún mayor.

    No debería, son clientes. Lo sabe. Pero no puede evitar imaginarse entre esos dos cuerpos desnudos, colgado de los labios de Luis, sujeto por los brazos de Xoán.

    Reconoce en la foto las sábanas de la habitación del hotel, la mesilla de noche. Se la acaban de tomar y él no piensa perder la oportunidad.

    Cierra la recepción con la esperanza de que nadie llame al timbre en la próxima hora. Y sube las escaleras con un par de toallas limpias… y una coartada por si alguno de sus compañeros revisa las grabaciones de seguridad. Cuando toca la puerta de la habitación, Xoán le abre casi en el acto.

    —¿Quieres pasar? —pregunta con un gesto del brazo, mostrando la habitación y el cuerpo desnudo de Luis en la cama.

    Y Rubén cede. Cede y se deja llevar por las caricias a cuatro brazos que le despojan de la camisa, de los pantalones, de los calzoncillos. Se deja llevar y besa y roza y muerde. Y agarra y aprieta esos cuerpos que parecen hechos para él, cincelados en un mármol de piel prohibida. Porque no debería estar allí, son clientes. Y eso solo hace que los desee más.

    Xoán le agarra de las caderas y entra en él con suavidad, mientras Luis lo mira a los ojos y lo besa con fuerza. Y Rubén gime, gime dentro de la boca de Luis cuando la polla de Xoán está por completo dentro de él.

    Aún le quedan dos horas de jornada laboral, alcanza a pensar en un instante de lucidez, pero la dureza de las horas de trabajo se ha trasladado a los cuerpos de sus huéspedes. Allí, entre los cuerpos de Luis y de Xoán, podría pasarse el resto de la tarde y de la noche. Adivinando, quizá, a quién le gustan los muffins de plátano.

  • El hermano gemelo de mi padre (VI)

    El hermano gemelo de mi padre (VI)

    Anteriormente: En una nueva fiesta mi tío me pasa a buscar, todo parecía soñado hasta que se percata que era mi primera vez.

    Asustado y enojado me lanza de encima de él a la cama. Pidiéndome que me vista que me llevaría al lugar donde supuestamente estaba para mis padres.

    En el camino trato de calmar a mi tío, el hermano gemelo de mi padre de que estaba todo bien, que yo quería hacerlo, que no tendría problemas.

    Nada pareció disuadirlo.

    Llegamos al lugar de la fiesta donde me busca, no me despide, solo deja que me baje.

    Era casi la hora de que me busque mi padre, pero no llegaba el mensaje de que estaba en camino o que estaba en la puerta.

    La fiesta me parecía de lo más aburrida.

    Algunas de mis amigas estaban con sus conquistas, otras las perdí de vista.

    Deambulando por el lugar, me acerco a la ventana de la casa y veo en la calle el auto de mi papá estacionado, él afuera hablando con una de mis amigas con un trago en la mano.

    Salgo enojada hacia afuera preguntándole que estaba haciendo ahí y porque no me avisó que había llegado.

    En el camino mi amiga que estaba vestida como una puta de barrio, me saluda abrazándome sin dejar que siga con mi reproche.

    «tu papa es un genio, estaba justo acá afuera con francisco, el pibe que te conté, pero estaba muy pesado y yo no quería que fuera tan bruto, pero el me manoseaba acá en la calle a la vista de todos, y entonces apareció tu papá preguntando qué pasaba.

    No sabes, francisco se cagó todo cuando lo vio a tu papa, creía que era mi papá, al principio le quiso hacer frente pero cuando tu papa se le puso al frente arrugó y se fue calladito adentro y no volvió»

    Mi papá estaba agrandado como nunca, se creía el hombre, me explicó que llegó y vio la situación y que no quería ni pensar que alguno hiciera eso conmigo porque lo castigaba.

    Después de eso nos volvimos, mi papá haciendo de chofer, llevando a mis amigas a la casa, La última, la amiga que mi papá rescató.

    Cuando llegamos a su casa me saluda desde atrás, pero cuando baja, mi padre baja la ventanilla y ella se le acerca abrazándolo dándole un húmedo beso sonoro en el cachete mientras le agradecía por salvarla de las garras de francisco.

    De más está decir que mi papá terminó con un bulto enorme en todo el camino a casa.

    Cuando llegó a casa, se repitió la escena de la anterior fiesta.

    Yo esperando afuera del baño, mientras mi papá se tomaba todo el tiempo para masturbarse, pensando seguramente en mis amigas y en especial en la trola que había salvado.

    Me dio un poco de bronca y de asco así que termine yéndome a la cama.

    Esa noche paso de todo así que me dormí pensando en todo.

    Pasaron los días y no había noticias de mi tío. Mi papá llegaba a casa cada vez más tarde. Porque estaba haciendo horas extras para recuperar los gastos de fin de año.

    En un día de calor mi papá no llega aun pasadas las horas extras, mi mama lo llama y no hay noticias. Llama al trabajo y le dicen que no hizo horas extras, que había salido como siempre a las 5 de la tarde.

    Mi mama insiste enviándole audios al whatsapp, no hay respuesta.

    Se preocupa y llama a la policía, le dicen que es poco tiempo de desaparición como para buscarlo. Llama a los hospitales de la zona, no tienen novedad.

    Mi mama se desespera y comienza a asustarse pensando en los hechos de inseguridad de la zona.

    A las 10 de la noche mi papa llama por teléfono, dice que se le rompió el auto y estaba tratando de arreglarlo, llamo a un mecánico que le presto un cargador para llamar.

    Llega a las 11 de la noche a casa, ya todos cenados. Mi mama lo abraza y llora diciéndole que no vuelva a hacer eso de no avisar que algo había pasado.

    Al siguiente día mi papa llega puntual a casa, avisando que llegaba bien. Mi mama le hace su comida favorita, milanesas con puré.

    En la madrugada una pesadilla me despierta. Me levanto a buscar agua. Y al volver escucho gemidos y el ruido de los resortes de la cama antigua de mis padres.

    La puerta esta entreabierta, así que desde la oscuridad del pasillo puedo ver el interior, iluminado por la luz de la luna.

    Mi padre esta sobre mi madre, abierta de piernas, bamboleándose hacia adelante y hacia atrás.

    El movimiento es hipnótico, el reflejo de la luz de la luna en el culo masculino de mi padre me parece atractivo de ver. Se notan las gotas de transpiración por el calor producto del movimiento y el esfuerzo.

    Se escucha el sonido líquido de la entrada y la salida en la vagina de mi madre.

    Veo las manos de mi madre apoderarse de la espalda de mi padre, tratando de arañarlo. Es una escena caliente de un matrimonio clásico.

    Algo de cordura entra en mí y me voy a mi cuarto.

    En mi cuarto no me doy cuenta y tras todas las imágenes dando vueltas comienzo a masajearme la vulva, y a meter mis dedos para estimularme.

    Paso largos minutos disfrutando de mi misma, hasta que tengo un orgasmo que casi me desmaya.

    Saco con cuidado mis dedos temblorosos, me los llevo a la boca y los chupo sintiendo todos mis sabores y aromas. Así me quedo dormida.

    Al siguiente día una amiga me invita a una quinta con pileta. Allí nos encontramos y la pasamos bien, disfrutamos del calor y del agua. Todas tienen unas bikinis que no dejan nada a la imaginación. La mía parece de abuela comparada con la de ellas.

    Hay chicas que no les caigo bien, me miran y se ríen de mi. Mis amigas dicen que no les de importancia, que son así y no van a cambiar.

    Cuando es hora de irnos, una de las insoportables pregunta

    «te viene a buscar tu papito?» como tratándome de nena inmadura

    «y a vos?» le pregunta a Lorena, mi amiga la que francisco acoso y mi papá rescato.

    Nos vamos poniéndole cara para no pegarlas y arruinar una tarde hermosa.

    Con todo el viaje llego a casa tarde, ya casi oscureciendo.

    En casa encuentro a mi mama llorando, un frío recorrió mi espalda, algo malo había pasado con mi padre o mis hermanos.

    Cuando pregunto que pasó, todos al unísono dicen

    «papá engañó a mama»

    Pregunto donde está y dicen que mama lo echó. Así que se llevó algo de ropa y el auto y no saben a donde fue.

    Resulta que mi papá había engañado a mi mamá con Lorena, la chica que rescató de Francisco.

    Esa noche había conseguido su teléfono y comenzaron a hablarse.

    Él consiguió una cita a tomar algo, luego otra y otra hasta que logro llevársela a un hotel alojamiento, no una sino varias veces, le compro cosas, un teléfono celular, ropa, zapatos.

    Es tan estúpido mi papa que dejo los tickets en su ropa, pago en efectivo pero los tickets los tenía, mi mamá indagó, reviso su celular y descubrió todos los mensajes.

    Odié a Lorena, la llame puteándola diciéndole de todo, ella lloraba del otro lado del teléfono pidiéndome perdón. Tenía ganas de arrancarle los pelos. De darle la cara contra el asfalto. La odié por romper mi familia.

    En la noche nos llega el mensaje de mi papa a los hijos. Nos avisa que está bien, que se mandó una cagada con mi mamá y que va a luchar por recuperarla pero ahora está todo mal.

    Nos avisa que su hermano gemelo, mi tío lo está hospedando momentáneamente.

    Al final los dos tenían los mismos gustos por las chicas adolescentes.

    Pasan los días y es todo tristeza en mi casa, mi mama llora, se deprime.

    En uno de esos días me hacen llegar un video.

    La puta de Lorena había grabado cuando se cogió a mi papa. Se lo había enviado a otras amigas y alguna lo filtro.

    Se veía clarito como mi papa en el hotel alojamiento prácticamente se devoraba a la adolescente Lorena, que tenía más tetas que yo, mas cola que yo, unas piernas hermosas. Una boca pulposa. Y un color de piel dorado increíble.

    Prácticamente mi papá le arrancó la ropa, por algo tuvo que comprarle mas después. Sus manos iban por todo el cuerpo como un pulpo. Agarraba sus nalgas, subía hasta sus tetas y las mezclaba con besos y chupones.

    La puta de Lorena solo se dejaba hacer.

    Mi papá se arrodilla y le baja la diminuta tanga con los dientes. Y hunde su cara en su conchita.

    Ella está parada pero se le flexionan las rodillas, sus manos se apoyan en los hombros de mi papa que como un desaforado trata de comerlo todo.

    Se la escucha y ve gemir a la puta de Lorena.

    Mi papa se saca la camisa y se pone de pie.

    Ella lo guía a la cama, queda solo con su pantalón de jean gastado que no seduce a nadie, salvo a la puta de Lorena.

    Ella se pone sobre él y lo besa apasionadamente, besa su cuello, su pecho peludo y va bajando, se ve la agitación de mi padre al tener una hembra así a su merced.

    Ella con destreza va desatando el cinturón, bajando la bragueta y haciendo fuerza para bajar el jean.

    Un slip marrón sin gracia que contrasta con la piel pálida de alrededor sale a la luz. Me da asco e impresión y no entiendo como eso puede excitar a alguien.

    La puta de Lorena pasa su lengua por todo el slip. Pasa por arriba de su miembro cubierto por la tela de algodón. Ese bulto esta enorme.

    Pasa su lengua por la ingle y por sobre la costura del slip

    Baja el slip finalmente y puede probar una pija enorme, igual a la de mi tío. Pero sin los abdominales ni las piernas trabajadas como él.

    Más peludo, no se depilo, pero la puta de Lorena se las ingenia para hacer todos los pendejos hacia atrás y poder chuparla haciendo gozar a mi padre.

    No me pierdo detalle de cada lamida y de cada trabajo que hace con su adolescente mano en mi padre.

    Él le pide que gire y ella obedece, se pone en 69 y comienza el rito de hacerse sexo oral el uno al otro.

    Lo hacen de tal manera que ambos jadean y disfrutan del otro. Se ve como tiemblan las piernas y la cola de Lorena, la puta tuvo un orgasmo sin ser penetrada. Solo con la lengua de mi padre.

    No pasa mucho más, hasta que ella se pone a cabalgarlo.

    De frente a él, tomando la pija de mi padre con su mano la guía a su conchita estrecha totalmente lubricada.

    Allí se deja caer, y se abre completamente para recibir la dureza y el calor de mi padre.

    Cabalgan largos minutos, la madurez de mi padre le da mucho más placer por más tiempo. No es como los adolescentes o jóvenes que terminan en pocos minutos.

    Aguantan más por su propia perdida de potencia y eso gusta.

    Lorena lo estaba disfrutando. Se cansa de esa posición y se pone en cuatro. Allí mi papa se para al instante como deseándolo.

    Sin pedirle permiso se la mete de una, ella pega un grito que aturde, y tuve que bajar el volumen de mi celular.

    Los golpes son fuertes, a ella se le sacude el cabello para todos lados, mi papa no va a parar hasta secarse.

    Se ve su panza crecida chocar contra las nalgas perfectas de Lorena. Hace un ruido como de aplauso húmedo.

    Se siente un segundo chasquido, son las bolas enormes de mi padre dando en la parte baja, seguramente estimulando el clítoris de Lorena.

    Sigue empujando mi papa hasta que los brazos de Lorena no dan más y yendo hacia adelante caen sus brazos al suelo, quedando mi papa montado sobre ella en la cama.

    No la deja caer del todo, agarra sus piernas y la atrae hacia su pija.

    Puede verse como sale y entra esa pija enorme en la conchita de Lorena. Ella intenta mirar hacia arriba pero es incomoda desde esa posición.

    Finalmente mi papa se pone de pie pero sin soltarla y como una carretilla la sigue cogiendo desenfrenadamente.

    La gira en el aire y la pone con las piernas abiertas colgada de él. Así como me tuvo mi tío cuando se arrepintió de cogerme.

    Pero mi papa no se arrepintió. Se la metió, y con sus brazos la hacía subir y bajar mientras chupaba sus enormes tetas morenas.

    Siguen hasta que se ven las piernas tensionadas de mi padre, es el momento de explotar y lo hace adentro de ella.

    Se ve como caen gotas de adentro de la vagina de la puta de Lorena.

    Se tiran en la cama porque mi papa queda exhausto.

    Y se quedan pegados, transpirados tratando de recuperar aire, y parece que se quedan dormidos, con la pija de mi padre dentro de Lorena.

    Continuará.

    Comenten que les va pareciendo el relato, eso suma mucho para seguir escribiendo.

  • Con la amiga de mi novia

    Con la amiga de mi novia

    Al día siguiente estaba algo confundido, después de todo había logrado realizar una de mis fantasías y mi novia también. Aunque no estaba del todo conforme con lo que había pasado ya que el trato era que yo los iba a ver y nada más y terminaron cogiendo toda la noche a solas mientras yo estaba en la sala escuchando…

    Tampoco voy a negar que me gustó esa experiencia ya que incluso me masturbe pensando lo que estarían haciendo pero de cualquier forma ese no había sido el trato.

    Cuando Claudia salió de la recámara ya estaba balada y vestida, después salió Armando que también se notaba acababa de tomar un baño por lo que supuse que se bañaron juntos.

    A: buen día cornudito, que tal te la pasaste? Te gustó el espectáculo de anoche?

    C: no seas así… Seguro se quedó con ganas de ver el resto del espectáculo jaja

    Me sentí humillado, pero no de una forma excitante sino que tenía rabia, Claudia no había respetado el acuerdo y pude haberlo pasado por alto pero ya burlarse de esa forma era superar cualquier límite.

    A: muy bien pues creo que es hora de que se vayan, espero volver a verte pronto perrita

    C: claro que sí papi, lo más pronto posible

    Claudia me hizo señas para salir y pedimos un Uber para retirarnos.

    -que pasa mi amor? Te noto intranquilo

    -de verdad me preguntas eso después de lo que pasó?

    -pensé que eso era lo que queríamos… Juntar tu fantasía y la mía y lo pudimos cumplir

    -el trato era que tú estuvieras con otro y que yo te viera, pero ya irte a dormir con él y cogértelo toda la noche es diferente

    -ok, en ese aspecto puede que me haya pasado de la raya sobre todo por no consultarlo contigo

    -no puede, lo hiciste y eso es lo que me molestó

    -vamos, me vas a decir que no disfrutaste el saber que estaba con otro mientras tú solo lograbas escuchar e imaginarte lo que pasaba?

    -no te voy a negar que fue algo que me gustó, pero me hubiera gustado más si me hubieras avisado lo que pretendías hacer y que yo estuviera preparado

    -discúlpame, ahora cuando quiera o pretenda hacer algo voy a consultarlo primero contigo. Y para que veas que digo la verdad y que estoy arrepentida te voy a compensar.

    Después de decir eso nos despedimos y estuve algo atareado con cosas de mi trabajo durante toda la semana.

    Solamente hablamos por mensajes durante esos días y planeamos salir el fin de semana para relajarnos.

    Cuando pase por ella me dijo que teníamos que pasar por su amiga Alejandra.

    Era una amiga en común que conocimos en nuestra etapa de secundaria.

    Después de recogerla fuimos a un bar para tomar unos tragos y ponernos al día.

    Después de varios tragos ellas ya estaban en la etapa de reír de todo y de bailar de manera provocativa juntas. Cabe aclarar que su amiga es más o menos de la complexión de mi novia, un poco más llenita y sus pechos son más grandes.

    Alcance a ver cómo los hombres en el bar las veían bailar e intentaban arrimarse a ellas pero siempre los rechazaban y cuando se acercaron a la mesa en la que estábamos a tomar otro trago vi como los hombres cerca me veían y hacían expresiones de aprobación al darse cuenta que las 2 iban conmigo.

    C: yo creo que ya es hora de irnos Ale te quedas con nosotros? Sirve que la seguimos en su departamento

    A: si, bueno si a tu novio no le molesta mi presencia…

    M: claro que no, es más mejor para mí, así yo no tengo que seguirle el ritmo de la fiesta (dije en tono de broma)

    Pedí el carro al valet y ellas se subieron en la parte trasera.

    Yo iba manejando normal, ellas tenían su «fiesta de borrachera» atrás riéndose de todo y diciendo tonterías. Pero en algún momento deje de escuchar risas y escuché lo que me pareció ser un ligero gemido.

    Mire al retrovisor y me sorprendí al ver que se estaban besando apasionadamente y que se estaban tocando por encima de su ropa.

    A: oye chismoso… Pon atención al camino o vamos a chocar… Jaja

    C: oye sigues en plan de dejarme sola con ella para seguirle el ritmo de la fiesta?

    M: viéndolo así mejor sigo la fiesta con ustedes

    Al llegar a mi departamento me dijeron que iban a refrescarse antes de seguir la fiesta, entraron al baño y cerraron la puerta con seguro.

    Yo entre a la recamara a esperarlas, seguía siendo demasiado bueno para ser verdad pero me concentré en aprovechar la oportunidad al máximo.

    Después de unos 20 minutos salieron del baño envueltas únicamente en un par de toallas, la dejaron caer al suelo y dejaron caer sus cuerpos completamente desnudos en la cama mientas yo las observaba incrédulo.

    Era una escena perfecta, dos mujeres casi de la misma complexión, piel blanca dispuestas a acostarse conmigo al mismo tiempo…

    A: oye que tal si nos das un masaje de pies? Claudia ya me dijo que te encanta hacer eso y si lo haces bien te vamos a saber recompensar

    C: bueno ahora que ya sabes que es lo que he estado hablando con ella y que no tenemos secretos comienza, aprovecha hoy que hay buffet… jajaja

    Ese comentario me incomodó un poco ya que solamente las parejas sexuales que había tenido sabían de mi fetiche pero dado que está oportunidad era única decido quedarme callado y obedecer.

    Comencé con los de Claudia como debe ser, mientras la masajeaba de reojo volteaba a ver los pies de Alejandra.

    También eran pequeños como los de mi novia y aunque no eran tan finos tenían algo que me estaba gustando mucho.

    Mi novia noto mis miradas y me dijo

    C: oye cabron, pon atención a lo que haces conmigo, no me vaya yo a arrepentir de haberla traído

    A: amiga déjalo, después de todo tu disfrutaste en exceso ayer y lo dejaste con ganas de más no? Jaja

    Obviamente Claudia ya le había contado todo lo que había pasado, eso ya no me incomodó. Decidí dejar de tener ese temor de que nuestros amigos supieran lo que hacíamos y lo que nos gustaba.

    Después de masajear un buen rato a Claudia procedí a comenzar con Ale, inmediatamente me di cuenta de la suavidad de sus pies, era una sensación increíble en mis manos y con cada movimiento de mis dedos de la boca de Ale salían gemidos cada vez más fuertes.

    C: de verdad es como para que hagas esos ruidos?

    A: oye tú dejas que el haga lo que quiera con tus pies pero no lo disfrutas?

    C: honestamente, no le veo lo excitante a eso.

    A: amiga, debes relajarte, aprender a sentir y disfrutar, es una parte muy sensible del cuerpo. Te sorprenderían los orgasmos que puedes alcanzar con algo así. Además es la sensación de tener a un sumiso dispuesto a servirte y complacerte.

    Mientras ellas hablaban aproveché para acercar la planta de su pie derecho a mi cara e inhalar.

    Debo admitir que me sentí algo decepcionado pues después de bañarse solo había ese olor neutro a limpio.

    En lo personal encuentro excitante un ligero olor después de que una mujer se descalza.

    Considero que cada mujer tiene un aroma particular, además de que después de una caminata o un día de trabajo el sudor añadido al aroma particular de cada una hace una combinación deliciosa y les deja la piel muy suave…

    C: qué? Esperabas tener su olor en tu cara? Jaja

    A: uy de haber sabido no me hubiera bañado, ya que después de tanto bailar mis calcetines estaban algo mojados de sudor. Pero bueno, aquí hay algo que se está mojando y puedes hacer algo más que oler

    Ale abrió las piernas y acerco mi cara a su vagina.

    Era preciosa, rosada, recién depilada y se veía como comenzaba a escurrir flujo.

    No tarde nada e inhale profundo, su olor era delicioso y en ese momento comencé a lamer de arriba a abajo mientras veía a Claudia masturbarse junto a nosotros.

    Ale le ordenó subirse en su cara y pude observar cómo le comenzó a hacer un oral mientras yo le hacía lo mismo a ella.

    Los gemidos y el sonido de succión eran increíbles

    Las dos alcanzaron un orgasmo casi simultáneo.

    En ese momento se acomodaron para realizar un 69 y Claudia me ordenó penetrarla mientras Alejandra rosaba su clítoris con su lengua, mi verga entró sin problema y mientras embestía a mi novia sentía como Ale alternaba lamidas entre el clítoris de Claudia y mis huevos, estuvimos así unos minutos hasta que Claudia alcanzó un segundo orgasmo y cambiaron de posición.

    Al penetrar a Alejandra me di cuenta que era un poco más estrecha lo que me calentó más y tuve que aguantar para no descargar dentro de ella. Al tener Ale otro orgasmo ambas se levantaron y comenzaron a besarse.

    Después de voltear a verme se hincaron frente a mi y comenzaron a darme una mamada doble.

    Yo estaba en el cielo, no puedo describir el placer que me hicieron sentir.

    Alejandra noto que estaba a punto de terminar por lo que le indico a Claudia que se pusiera en 4 en la cama y me dijo

    -cógetela lo más rápido y duro que puedas, ella me va a lamer mientras tanto, pero no termines adentro. Cuando ya no puedas más sácala y termina en sus plantas.

    Yo obedecí, aguante lo más que pude ya que al tener esa vista era excitante y maravilloso.

    Cuando sentí que ya no podía aguantar más tome sus pies, los junté y solté 5 o 6 descargas grandes en sus plantas, que al ser pequeñas quedaron bañadas en mi leche.

    Ale se acercó a ellas y comenzó a lamer para quitar hasta la última gota, esto provocó que mi verga se mantuviera muy dura ya que solo en sueños o en videos porno había visto algo así y no podía creer que lo estuviera viviendo.

    Al terminar de limpiar sus pies se acercó a la cara de mi novia, la tomo de la nuca y la beso compartiendo mi leche con ella.

    Cuando voltearon a verme y ver mi expresión y mi verga rieron y volvieron a darme una mamada doble hasta que lograron que terminara por segunda vez.

    El resto de la noche seguimos a ese ritmo y a la mañana siguiente Alejandra se fue mientras yo seguía dormido.

  • Araceli a través del espejo: Contrapunto

    Araceli a través del espejo: Contrapunto

    El tiempo va pasando cada día me enamoro más de Rafael. Mi cabeza sabe que no está bien pero mi corazón no lo entiende.

    Son maravillosos nuestros encuentros, me encanta estar con él no solo por el sexo tan rico que practicamos, es un hombre genial, muy inteligente, educado podemos hablar de cualquier tema. También hemos tenido nuestras diferencias, a él no le gusta que tuviera contacto con algunas personas (ex novios para ser precisos). A mí no me gusta que me oculte las cosas, le pedí me llevara a un evento muy importante para él y no fui invitada prefirió llevar a su jefe puesto que son cosas de trabajo y no de placer. Yo soy eso «placer» estuve a punto de mandar todo a la mierda me dolió mucho que dijera eso, no soy tonta ni cerrada y entendía los motivos era más productivo invitar a su Jefe que al «placer».

    Logramos aclarar las cosas y limar asperezas el encuentro de reconciliación fue muy rico. Ese día amaneció nublado, con frío eso no me impidió llevar un vestido debajo mi bra y bóxer de encaje rojo unas medias negras, era un día especial 2 años de aquel primer beso del inicio de todo.

    Nos vinimos muy temprano en el lugar de siempre a pesar de haber tenido encuentros anteriores mis nervios no cedían el venía un poco retrasado mientras esperaba busque un cigarro, tenía mucho que no fumaba iba a la mitad del cigarrillo cuando lo vi llegar se acercó a mí y preguntó el porqué de esta acción solo lo abracé le pedí no dijera nada.

    Caminamos a nuestro lugar del amor platicando sobre cosas de su trabajo y el mío.

    Entramos a la recepción por suerte nos tocó el primer piso me urgía llegar ya no aguantaba las ganas de estar con él.

    De inmediato quitó mis zapatos, mi vestido tenía las manos en mi espalda listo para desabrochar el bra al ver lo que traía puesto me observó por unos instantes me besó con mucha pasión y me indicó con un gesto que me hincara, quería que se la mamara tenía la verga dura como me gusta inicié a chupar la punta después su tronco para continuar devorándola toda.

    Ese día nos tocó la habitación con el espejo a un costado nos permitía tener una visión perfecta de nuestras posiciones y movimientos eso me excitó muchísimo tuve mi primer orgasmo rapidísimo. A Rafael le encantan mis nalgas se recuesta en ellas o entre mis piernas ese día frío y lluvioso nos recostamos en esa posición y durmió un poco yo vi televisión un rato. Cuando despertó platicamos un poco me recosté en su pecho comencé a besarlo y morderlo le pregunté sobre el beso negro mientras el daba su punto de vista bajé a mamarle de nuevo su exquisito pito me comí sus huevos terminando en su culo dando un rico beso negro. Pensé me iba rechazar de inicio lo sentí sorprendido después solo disfrutó lo que hacía mi boca y mi lengua en su ano mientras su mano recorría mis nalgas metía los dedos en mi vagina y mi culo no soporte esa acción me calentó muchísimo y monte sobre él ensartando su verga erecta a la primera lo cabalgué lento al ver nuestra imagen en el espejo no pude con tanta excitación comencé hacerlo rápido gimiendo como loca que no noté cuando él tomó su celular y comenzó a grabar todo lo que hice desde el beso negro hasta el riquísimo orgasmo que tuve montada y rematando con su leche en mi conchita nuestros cuerpos extasiados del placer. No teníamos el mismo tiempo que días anteriores yo tenía que regresar al trabajo nos fuimos a la regadera donde nos besamos, nos ayudamos a bañar y si se puede una cogida más lo cual no fue excepción ese día.

    Amo a Rafael demasiado disfruto nuestros encuentros no solo por el sexo, por la paz que me da su compañía.