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  • Obsesión cornuda, Liz (Parte 1)

    Obsesión cornuda, Liz (Parte 1)

    Estaba en la preparatoria y tenía mi primer novia, se llamaba Liz y era una chica muy pequeña y delgada, todos sus amigos la llamaban “flaca” cariñosamente, piel aperlada, su rostro me llegaba al pecho, tetas pequeñas que podrías tomar con una mano fácilmente y un culo bastante lindo, pequeño como todo en ella, pero redondo, firme y precioso. Teníamos 18 años hace ya varios meses.

    Los “te amo” llegaron rápidamente y para mí suerte ella tenía su casa sola por las tardes, llevábamos un par de meses en que ella me daba las más increíbles, apasionadas y sucias mamadas que puedas imaginarte.

    La primera vez que supe de la existencia de César estábamos en casa de ella. Me dio el morboso pensamiento de revisar su celular que había dejado abandonado cuando fue al baño, comencé a leer a mitad de la última conversación con su amiga Samara.

    Samara: si está muy sexi el cabron ese (emoji monito babeando)

    Liz: si está bien guapo el wey (emoji ojitos enamorados) todo sexi el wey

    *Se me aceleró el corazón.

    Samara: si pinche César, viejo sabroso jajaja

    Liz: a mí solo me habla poquito, como que anda detrás del culote de Mariyan, todos quieren su traserote gordo (emoji riendo)

    *Mariyan era una amiga de Liz de la preparatoria, delgada y blanca, aún más pequeña que Liz, tenía un culo enorme absolutamente asombroso.

    Escuché el escusado, pensé en esperarla y confrontarla furioso, pero necesitaba saber más. Estaba acostado usando solo mis boxers en su cama, mientras ella regresaba y se recostaba a lado mío completamente vestida, ella nunca me dejaba quitarle ropa y yo me moría por ver ese precioso culito redondo al desnudo, siempre le rogué para quitarle la blusa o la falda, ella siempre se negaba tímidamente, pero me dejaba aliviar mi lujuria dejándome levantar solo unos segundos su falda para ver su precioso y pequeño culito redondo y respingado en esos shorts negros de licra que ella siempre usaba debajo de la falda como precaución.

    Yo: ¿Sabes? De pronto me surgió una duda – dije intentando fingir que era algo completamente espontáneo mientras ella se recostaba en mi pecho – digamos que pudieras salir con alguien… ¿Con quién saldrías? – dije intentando sonar natural

    Liz: con nadie, porque te amo – respondía rápidamente

    Yo: también te amo pequeña, pero ¿Si no fuéramos novios? – dije presionando e intentando con todas mis fuerzas no arruinar el momento causando una pelea

    Liz: mmm solo lo haría si no fuéramos novios – ella preparaba el golpe, yo asentía calmado para tranquilizarla – o si me dieras permiso o algo así, obvio no pasaría, pero me entiendes – ella reía nerviosa y parecía que en serio quería calmarme, yo reía y asentía – mmmm hay un chavo… se llama César – se me fue la sangre a los pies, no podía creerlo, ella en serio pensaba en él, deseaba que ella no dijera su nombre

    Yo: ajam – dije ansioso

    Liz: pues creo que saldría con él, se ve buena onda – odié que ella le restará importancia, diciendo que era buena onda y no jodidamente sexi

    Yo: ¿Y él quién es?

    Liz: un wey del F, es como 2 años mayor, creo que perdió años por mudanzas o algo así, no le hablo mucho – decía desinteresadamente y al parecer finalizando el tema, yo seguí

    Yo: y entonces, si no fuéramos novios… – dije retomando delicadamente el tema, ella me veía con desinterés y asentía, no sé porque haría lo que estaba a punto de hacer, lo juro por Dios – si no fuéramos novios, o si tuvieras mi permiso dijiste jajaja – reí falsamente

    Liz: es una loquera lo del permiso nomás jajaja… – segundos en silencio incomodo sin saber que más decir, ella proseguía – de hecho, Helene le dio un permiso así a Isaac una vez, ¿Tú crees? – decía nerviosa y sonriendo fingidamente, viéndome, pero evitando mirarme demasiado a los ojos

    Yo: ¿En serio? – dije sorprendido

    Liz: ¡Si! Que locura ¿No? Jajaja ni de pedo te daría un permiso así jajaja – decía riendo

    Yo: pero tú si aceptarías el permiso jajaja – dije rápidamente, yo sé lo que eso podía causar, obviamente lo sabía, juro que no sé porque lo estaba haciendo, solo sé que estaba erecto y que quería hacerlo

    Liz: ¿Si fuera solo para mí?… Si jajaja – carcajeaba falsamente y se me puso la piel de gallina, ella lanzó el anzuelo, lo dejó claro “en broma”, pero con esa simple frase estableció las reglas, era decisión mía…

    Yo: jajaja qué chistosita – estaba más nervioso que nunca en mi vida, pensé durante una eternidad de cuatro segundos, mientras ambos parecíamos pensar – jajaja pues mmm… ok va – dije nervioso como el carajo, la boca seca, la verga erecta, el corazón a tope, ella me vio fijamente, creo que intentó despistar su emoción o sorpresa, no lo logró

    Liz: ¿Neta? – preguntó débilmente, no podía creer que simplemente estuviera aceptando, me arrepentí de inmediato

    Yo: ammm si, o sea solo si quieres obvio jajaja – dije yo dándole una salida, rogaba porque ella se negara, fui débil, ¡Carajo!

    Liz: o sea si… si ¿Por qué no? No es la gran cosa – decía nerviosamente intentando restarle importancia

    Yo: exacto si, solo es una cita – quise dejar claro que solo una vez

    Liz: si, obvio solo una – decía tranquilamente, un pequeño silencio de dos segundos, nunca había estado más erecto en mi vida

    Yo: y… ¿Cómo sería? – pregunté débilmente, el preguntarlo hacia todo real y serio, ella también se puso sería en un segundo

    Liz: no sé – decía honesta – es neta que casi no hablamos, hablo con él estos días tal vez… no sé… creo que él y Mariyan se harán novios pronto – parecía que de pronto la frustración la invadía, parecía saber que no sería fácil y que tenía el tiempo contado, sonaba definitivamente frustrada

    Yo: puedo ayudarte… – dije nerviosamente, tuve una magnífica idea.

    En estos años tuve la oportunidad de hablar con César. Pude compartirle información que él desconocía a cambio de lo mismo. En alguna charla amable, él me admitió siendo honesto que no estaba interesado en lo más mínimo en Liz, él no quería salir con ella, le era completamente indiferente. Su objetivo era ese enorme y hermoso trasero de Mariyan (no lo culpo) y me dijo que definitivamente nunca hubiera salido con Liz al cine o algo parecido para no poner en riesgo las cosas con la culona y que si pasó lo que pasó, es solo porque fue demasiado fácil.

    Por eso es que fue una excelente idea la que tuve, ella hubiera fracasado, se hubiera acercado a él y simplemente hubiera sido rechazada.

    Liz: ¿Ayudarme cómo? – me preguntaba curiosa

    Yo: a pedirle la cita – dije con seguridad

    Liz: ¡No! – dijo histérica – eso sería súper raro – parecía casi molesta

    Yo: no no no, no en persona, por Facebook, como si tú le dijeras, pero yo te ayudo – le dije con seguridad, ella lo pensó durante 2 segundos

    Liz: pero yo escribo – decía nerviosa.

    Ella buscaba en su pantalla y me puse a ver, entraba a Facebook y lo buscaba, “César Vira”, daba clic sobre él.

    “Solicitud de amistad pendiente”

    “1 amigo en común, Mariyan Avilantez”

    Me dio un escalofrío, ella le había enviado solicitud de amistad y él la había ignorado, ella no dijo nada sobre eso, tal vez por vergüenza e intentó moverse rápidamente por la aplicación para que no me diera cuenta, dio clic para enviar un mensaje, se abrió una conversación completamente vacía, ella me veía esperando ayuda.

    Yo: pues primero salúdalo – dije con seguridad ante su cara suplicante de ayuda

    Liz: si… – decía nerviosa y enviaba un simple “hola” – ¿Y si no me contesta? – decía con inseguridad y vergüenza, ella sabía que no era del agrado de él

    Yo: dale tiempo – dije tranquilo.

    Los minutos pasaban, nos besábamos y luego ella me masturbaba un poco, ya habían pasado varios minutos y el idiota no contestaba.

    Liz: no va contestar el wey – dejaba caer el celular sobre la cama, parecía honestamente frustrada, tal vez incluso molesta.

    ¡Maldita sea! Si ella perdía el interés todo se iría al cuerno, no podía dejar que ella se rindiera. Tuve otra buena idea.

    Yo: espera – dije fingiendo miedo y levanté la mirada

    Liz: ¡¿Oíste algo?! – me dijo histérica, que sus padres llegarán era un miedo constante en ella

    Yo: creo que si… – dije en voz baja, ella se lo tragó y me volteo a ver aterrada – ¡Ve a ver! – le dije aun fingiendo

    Liz: si – dijo rápidamente y salió del cuarto.

    Tomé su celular apenas salió del cuarto, necesitaba llamar su atención. Simplemente presioné el botón de llamada de voz.

    “Llamando”

    Veía nerviosamente el aparato e intentaba escuchar que no regresara mi chica.

    “Llamando”

    ¡Maldita sea! ¿Dónde deja su celular este idiota? ¿Estaba ignorando la llamada deliberadamente? Escuché a mi novia subiendo las escaleras…

    “Llamada en curso”

    Dejé que la llamada avanzara 2 o 3 segundos y colgué, eliminé la notificación de llamada en la conversación y arrojé el celular sobre la cama, me puse a mi celular intentando fingir y ella entraba al cuarto.

    Liz: pues nada – decía tranquila

    Yo: menos mal

    Liz: oye… – decía con cara de confusión avanzando hacia su celular, yo intenté hacerme el idiota lo mejor posible – mira – me decía emocionada mostrándome su celular, un “hola” de César

    Yo: ¿Ves? Jaja – dije emocionado también y orgulloso de que hubiera funcionado

    Liz: ¿Qué le digo? – decía sin ocultar su emoción mientras se sentaba en su cama – como está y todo eso, ¿no? – decía sin dejarme contestar, parecía ansiosa y le escribía, yo me sentaba a lado de ella para ver

    César: ¿Bien y tú? – contestaba en texto a la pregunta de ella sobre cómo estaba él, ella no podía ocultar su sonrisa tonta y nerviosa

    Liz: todo relax, si te acuerdas quién soy ¿Verdad? – escribía ella, su inseguridad respecto a preguntarle si él la recordaba, sabiendo lo que sé ahora… me da morbo de pensar en lo desesperaba que ella estaba por él y lo indiferente que era él sobre ella

    César: si, Elizabeth, la amiga de Mariyan – nadie la llamaba Elizabeth, él no recordaba su nombre, pero lo vio en la conversación

    Liz: jajaja dime Liz o flaca, no hago ni madres ¿Tu? – le enviaba el mensaje a súper velocidad, me miraba a mi – ¿Cómo le digo? Neta ni nos hablamos – me decía nerviosa, exigiendo ayuda

    César: nomás haciéndome wey también jajaja – él contestaba y yo le di una idea a ella, se lo dijo enseguida

    Liz: ¿Qué harás el viernes? Es que tengo unos boletos de cortesía para el cine, para que no se desperdicien – ella escribió y veía el mensaje durante un eterno segundo antes de por fin enviarlo

    César: suena divertido – llegaba ese mensaje y veíamos como él escribía otro, ella reía nerviosa y apretaba mi mano, otro mensaje llegaba – pero tienes novio, ¿No? Jajaja no quisiera causarte problemas, no creo que sea buena idea – él decía en texto y ella me veía de inmediato buscando más ayuda.

    Ella tenía la relación marcada conmigo en Facebook y una foto de nosotros, así lo supo él, obviamente no le importaba, solo quería negarse, en serio no parecía interesado en ella.

    Liz: es súper lindo – decía viendo su celular – ¿Qué le digo? – me decía ansiosa, sonriendo nerviosa, me ponía furioso y celoso que ella no se rindiera, la mayoría de las chicas entenderían que él no estaba interesado, tal vez incluso ella lo entendió, pero en serio quería esa cita.

    Me armé de valor, aposté todo, lo siguiente que diría podría ofenderla o molestarla, todo era nuevo, no sabía cómo reaccionaría, decidí atreverme.

    Yo: dile que no te causaría problemas… – sabía perfectamente lo que quería decir, pero nunca había elegido con más cuidado mis palabras – dile que no te causaría problemas si vienen aquí… a tu casa a ver algo.

    Dije de manera lenta y débilmente, jodidamente nervioso, tal vez nunca había tenido una erección tan firme, terminé mi frase y ella definitivamente se puso nerviosa, no decía nada e hizo una buena pokerface, pero lo noté en su respiración agitada.

    Liz: ok… si, suena bien… – decía débilmente evitando mi mirada viendo hacia su celular y comenzando a escribir.

    “¡¿Ok?!” Cuando yo me enteré que ella tenía casa sola por las tardes fue jodidamente difícil convencerla de que me llevara, me tomó varios meses, muchas citas, demasiados ruegos y el primer “te amo” (juro que fue honesto). Y él sería invitado a su templo del placer por nada, ni siquiera le tomó una cita, ni siquiera tuvo que charlar algunas veces con ella, ni siquiera tuvo que pedirlo. Me sentía patético mientras ella le ofrecía eso a él por nada, me sentí celoso, furioso, cachondo, nervioso.

    Superado.

    Liz: ¿Así?… – me preguntaba tímidamente, evidentemente nerviosa mientras me mostraba su celular con el mensaje escrito sin enviar.

    “Jajaja si podrían vernos, pero podríamos venir a mi casa a ver algo”

    Yo: a-agrégale que estarían solos, así no se sentirá incómodo – dije con la voz casi cortada por los nervios y ella escribía.

    “Jajaja si podrían vernos, podríamos venir a mi casa a ver algo, mi casa siempre está sola por las tardes así que no hay problema jajaja (emoji guiñando el ojo)”

    Me dio un escalofrío cuando vi el emoji guiñando el ojo, era tan obvio, tan cínico, tan descarado, tan sexual y morboso, ella obviamente lo sabía, era obvio el mensaje que eso enviaría, y por supuesto que él también lo sabría, ella sostenía el aparato nerviosamente frente a mi cara y yo presioné el botón de enviar.

    Liz: ¡¿Lo enviaste?!

    Decía histérica viendo de inmediato la pantalla de su celular, pero no hubo ni un solo reproche, ella solo se sorprendió, no se enfadó y veía sin parpadear la pantalla. Me uní a ella para también mirar, él escribía por una eternidad de tal vez 10 segundos…

    César: ok, suena bien – ella me vio sin ocultar su emoción.

    Acordaron verse en un jardín cerca de la prepa y él huyó de inmediato de la conversación diciendo algo sobre una estúpida tarea, no estaba interesado en hablar con ella más de lo necesario. Sentí tanto morbo de pensar que ellos pasaron de no hablarse a arreglar una “cita” a solas en casa de ella en solo 4 minutos.

    No hablamos más sobre el tema, era miércoles y durante el jueves vi varias veces como Mariyan charlaba con él en la escuela, me molestaba lo jodidamente guapo que era, más alto que yo, delgado, muy blanco, con el pelo negro como el carbón y definitivamente guapo de cara. Parece que él y Mariyan se hacían más y más cercanos, pasaban mucho tiempo juntos, andando juntos por ahí todo el tiempo, seguro serían pareja pronto, el timing fue perfecto.

    El jueves por la tarde fuimos a su casa como siempre. Ahí estábamos acostados dulcemente uno a lado del otro, todo estaba echado, él definitivamente iría guiado por la curiosidad, y yo ya no podía impedirlo, el tiempo para eso había pasado, pude nunca iniciar el tema, pude no empujar cuando ella mencionó ese permiso, pude decirle que mejor no hiciéramos nada mientras ella lo buscaba en Facebook, pude mostrarme vulnerable y ella comprendería, pude simplemente no darle esa terrible idea de llevarlo ahí cuando él me menciono diciendo que no quería causarle problemas, y sé que pude decirle el mismo miércoles por la noche que me había arrepentido, tuve mil salidas y las cerré todas. Ahora era demasiado tarde y yo lo sabía, tratar de impedirlo ahora solo causaría una pelea. Era un evento implacable que sucedería en menos de 24 horas. Nunca me sentí más impotente en toda mi vida.

    Pero quería sacar algo de todo esto, tenía una idea y se la expliqué, ella se negó primero, diciendo que era demasiado riesgoso, pero insistí lo suficiente y ella aceptó algo nerviosa.

    Al otro día en la escuela ella me dijo que le recordó la cita y él confirmo, y me admitió por primera vez que estaba emocionada, me sentí más celoso que nunca en mi vida, viendo a mi linda novia emocionada por alguien más, fue devastador y confusamente erótico. Saliendo corrí a mi casa y llegué listo para el espectáculo.

    Le marqué rápidamente, ella no contestaba, varias llamadas y habían pasado casi 40 minutos de la hora de salida y yo la maldecía internamente por no querer cumplir su parte, ella contestó hasta la sexta llamada.

    Silencié mi micrófono y escuché ruidos varios, supuse que ella guardaba el celular en su mochila y parecía que iba a cumplir su parte. Unos segundos en silencio y la escuché.

    Liz: ¡hola! – decía animada, casi podía ver su sonrisa emocionada

    César: hola, perdón fui a acompañar a Mariyan a su casa – decía sin vergüenza

    Liz: jajaja no te preocupes, tengo apenas 5 minutos aquí – no podía creer que no le reclamará nada sobre llegar 40 jodidos minutos tarde, ella era muy puntual seguro estuvo ahí minuto 1

    César: jajaja ¿Y dónde vives? – preguntaba de inmediato – no nos vayan a ver jajaja – seguro ella pensó que lo dijo por consideración con ella, él obviamente lo dijo por Mariyan

    Liz: en la de San Fermín – decía rápidamente y comencé a escuchar ruidos varios, estaban en movimiento.

    Iban caminando en silencio, pude sentir la tensión, cuando escuché ese sonido de la chirriante puerta de madera de la casa de ella abriéndose, la verga se me puso como piedra.

    Liz: pasa – dijo amablemente, no recibía respuesta y escuché la chirriante puerta de madera de su casa cerrarse, yo ya conocía bien ese sonido.

    Pensé durante todo el día en una idea que me parecía bastante morbosa y divertida, ellos básicamente nunca habían hablado, esta iba ser la primera vez que hablarían y estarían juntos, decidí que era divertido y muy morboso cronometrar todo en cuanto llegarán a la casa de ella, tenía el manos libres puesto con el volumen a tope y puse a andar cronómetro del celular.

    0 minutos.

    La puerta de madera se cerraba y podía notar como el ruido externo se aislaba, todo se escuchaba claro y nítido.

    Liz: ¿Quieres algo de tomar? – decía nerviosa

    César: nah no te preocupes – respondía rápidamente – ¿Y tú cuarto? – preguntaba firmemente de inmediato, él no fue a perder el tiempo en charlas estúpidas

    Liz: arriba… – dijo débilmente, casi sumisa

    César: a ver – decía juguetonamente y ella reía un poco.

    3 segundos después escuché como sus zapatos taconeaban ruidosamente, mil veces fui subiendo detrás de ella, sé perfectamente que las escaleras tenían otro tipo de piso bastante más ruidoso, así supe que iban subiendo, escuché claramente que la puerta de su cuarto se cerraba.

    2 minutos.

    2 minutos le tomó a él llegar a su cuarto, 2 minutos suyos contra tal vez 6 o hasta 7 meses míos, él no tuvo que rogar ni hacer méritos, ni siquiera tuvo que pedirlo.

    César: ¿Y qué vamos a ver? – preguntaba y ambos reían un poco

    Liz: ammm pues podr

    Ella fue interrumpida a media frase, silencio total, intenté subir más el volumen y ya estaba al máximo, la llamada seguía, por charlas posteriores con César, ahora sé que apenas ella se sentó en la cama a lado de él y diría algo, él simplemente la besó.

    Escuché algunos sonidos húmedos, se me aceleraba el corazón, se me ponía dura la verga, se me secaba la boca, no podía dejar de pensar que esto jamás hubiese ocurrido de no ser por mí, no sabía si era un pobre idiota o un completo genio por haber manipulado así la situación. Los húmedos sonidos de sus besos se escuchaban más nítidos y firmes, ellos se besaban más apasionadamente. 2 minutos y algunos segundos y él ya la estaba besándola y seguramente tocándola morbosamente, yo no me atreví a robarle un beso hasta casi un mes después de conocerla, el día que le pedí ser mi novia, y apenas me atreví a posar tímidamente mi mano sobre su lindo trasero varias semanas después. Algunas risitas nerviosas de ella me ponían durísima la verga.

    5 minutos.

    Liz: oye… – decía tímidamente

    César: ¿te gusta? – decía con orgullo

    Liz: te ves bien… – decía débilmente

    César: hago poquito ejercicio – decía orgulloso, él se había quitado la camisa y al parecer tenía algo lindo que mostrar debajo, me sentí patético con mi cuerpo escuálido y desabrido

    Liz: hey no jaja – expresaba tímidamente

    César: camisa por camisa – decía el riendo un poco

    Liz: jajaja – solo reía, no sabía que pensar, ¡Maldita sea! ¡Maldita sea!

    César: lindo brassier – decía cachondo, ella reía débilmente, parecía avergonzada o al menos nerviosa.

    ¡Maldita sea! ¡No es justo! ¡Yo jamás pude quitarle NI UNA SOLA PRENDA! ¡Maldita perra! ¡Un año y medio! ¡Un jodido año y medio!

    Liz: ¡No! El brassier no jajaja – decía tímida, pero firmemente.

    Me sentí, aunque fuera un poco aliviado de que ella no le mostrara sus lindas tetas por primera vez a él, en vez de a mí.

    8 minutos.

    Me masturbaba como histérico entre los húmedos sonidos de sus besos, zapatos siendo lanzados pesadamente al suelo, luego un obvio sonido metálico tintineante de la hebilla de su cinturón golpeando el suelo, unos segundos de expectativa.

    Liz: wow – decía honestamente sorprendida pero en voz baja, era tan obvio lo que él le había mostrado, la sorpresa de ella me hirió el ego

    César: ¿te gusta? – decía orgulloso de nuevo

    Liz: mucho…

    Yo jamás la había la escuchado hablar así, con lujuria total, nada de risas tímidas, ni nerviosas o juguetonas, un tono completamente sexual que jamás había escuchado en ella, un tono casi desesperado, se me hizo la piel de gallina. Él me contó años después que estaba parado frente a ella completamente desnudo mostrándole la verga erecta y mi linda novia veía su enorme pedazo de carne prácticamente sin parpadear.

    César: está más grande que la de tu wey – él afirmó orgulloso, la sorpresa de ella la delató

    Liz: jajaja – ella solo rio sin negarlo, pero con eso respondió – se ve padre depilada.

    Finalizaba con ese mismo tono de voz que me ponía la piel de gallina, casi parecía que esa voz no venía de ella, me imaginaba a mi linda novia sentada, acariciándole suavemente la verga erecta mientras él estaba de pie frente a ella.

    César: quítate la falda – decía con autoridad, casi groseramente

    Liz: ¡No! Jajaja – decía firmemente, evidentemente nerviosa, se me aceleró el corazón

    César: quítatela o me visto – decía cómicamente y ambos reían largo y tendido

    Silencio total, risitas nerviosas de ella.

    César: ¡Tramposa! Jajaja – ambos reían

    Liz: dijiste que me quitara la falda, no que me quedara en calzones jajaja – no podía creer que ella se quitara la falda para él, me jalé la verga con fuerza

    César: quítate esos shorts – le decía desesperado, no por favor, no por favor no lo hagas

    Liz: ¿Qué prefieres?… – varios segundos en silencio, muchos húmedos y ruidosos besos – me quito los shorts… o te la chupo.

    Me dio un salto la verga, ella jamás se había ofrecido a darme una mamada, no se negaba, pero siempre venía de mí, estaba tan desesperada que lo pidió ella misma…

    11 minutos y 27 segundos.

    La pregunta de ella había sido hecha y hubo unos segundos de silencio total, revisé la llamada, todo en orden, de inmediato un gemido profundo de él me hizo palpitar la verga involuntariamente.

    César: no mames… – decía débilmente y gemía profundamente de nuevo – que rico… – decía entre sus gemidos, parecía genuinamente sorprendido.

    11 minutos y 27 segundos, exactamente tan solo 11 minutos con 27 segundos y mi novia ya estaba metiéndose la sucia verga de César en su linda y pequeña boca.

    César: tus manitas aquí – decía cómicamente

    Liz: tienes las nalgas súper duras ja

    La risa de ella se interrumpía por una arcada tan escandalosa que supe sin duda que mientras ella tenía sus manos sobre las nalgas de él y reía, César le metió la verga en la boca sin avisarle, él puso las manos de mi pequeña novia sobre su trasero para follarle salvajemente la cara. No más charlas.

    Las arcadas de mi novia eran tan escandalosas que me ponían cachondo, me enfurecían y me preocupaban al mismo tiempo. Ella en serio hacia unas arcadas escandalosas, ¿Él podía lastimarla? Él obviamente empujaba con ambas manos sobre la cabeza de ella con fuerza, yo jamás me hubiera atrevido, por miedo a que se molestará y por respeto, ella parecía esforzarse más que nunca, ¡¿Por qué carajos ella nunca me dio una mamada así?! ¿Era por el tamaño? ¿Estaba más excitada porque él la tenía más grande que yo? ¿O él la ponía más cachonda sólo por ser él?

    Él gemía profunda y sinceramente mientras mi novia parecía que vomitaría en ocasiones y luego tomaba descansos para respirar desesperadamente.

    César: ¡ay Elizabeth! – decía histérico entre sus gemidos, era tan extraño escuchar a alguien llamarla así

    Liz: me encanta tu ver-Aaarrgh!

    Intentaba hablar desesperada y cachonda antes de que fuera interrumpida por la verga de él cortándole el habla violentamente de nuevo.

    César: ¡Lámeme las bolas! – le exigía firmemente, ella lo hacía de inmediato y fue obvio por los tímidos gemidos de él enseguida.

    Podía ver todo en mi mente como si estuviera ahí, podía verlo empujando la cabeza de mi linda novia con ambas manos y todas sus fuerzas hacia su verga, podía verla sosteniéndose firmemente del culo de él con ambas manos, una mano en cada una de sus nalgas, por los exageradas arcadas podía verla apretando los ojos y su cara distorsionándose por el asco que le causaba la verga de César golpeándole la campanilla a toda velocidad, mientras él la veía fijamente y gemía.

    Arcadas escandalosas de ella, gemidos desproporcionados de él, respiraciones histéricas de mi novia, algunas risas de él… y todo lo que podía pensar era que yo “la entrené” tuve que rogarle meses para que me diera una mamada, tuve que ver su cara de asco la primera vez que apenas y puse mi verga en su linda boca, soporté sus dientes lastimándome las primeras veces, tuve que rogar para que volviera a intentarlo 3 semanas después por segunda vez, pasaron meses antes de que ella fuera buena. Y ahí estaba él, minuto uno disfrutando una mamada de primer nivel de una chica de la que apenas sabía su nombre.

    32 minutos y 27 segundos.

    Él respiraba profundamente, luego gemía a todo pulmón, escuché a Liz dar una arcada aún mas fuerte, como un gimoteo histérico, y juro por dios que escuché un nítido “glú, glú” gutural y pesado de ella, casi pude ver su garganta moverse, seguido de un gemido aliviado de César. Si eres hombre puedes reconocer perfectamente ese gemido final de alivio, placer total, gutural, viril y profundo, exactamente ese hacia él.

    Pude imaginarlo perfectamente sosteniendo la cabeza de mi novia firmemente con ambas manos, mientras ella apretaba los ojos, haciendo caras de asco y él eyaculaba sin haberle avisado dentro de su boca y ella tragaba con dificultad.

    ¡El hijo de puta eyaculó en su boca sin avisarle! ¡Ella nunca tragaba conmigo! Una vez que lo hice sin avisar, ella se enfureció y retiró histéricamente, ¡Maldita perra!

    Bajaban la velocidad de sus ruidos orales y la respiración de él se calmaba, mientras ella aún hacia algunos ruidos de asco.

    César: ¿Saben ricos? Jajaja – reía y recuperaba la respiración

    Liz: ¡Eyaculas un chingo! ¡Aaarrgh! – parecía genuinamente asqueada y la pude imaginar rascando su lengua – no mames… Saben de la chingada – decía lentamente, él se echó a carcajear, ella reía tímidamente solo un poco

    César: es el precio por chupar mi deliciosa verga – decía cómicamente

    Liz: lo valió jajaja – decía cómicamente y la verga me dio un salto

    César: la chupas súper cabron – decía honestamente

    Liz: me duele la garganta – decía y ambos reían.

    Silencio, besos, caricias.

    César: oye la neta tienes súper lindas nalgas eh, con el uniforme no se te notan la verdad – parecía honesto y sorprendido

    Liz: ¿Tú crees? Jajaja

    César: tu culo debe saber rico…

    Liz: ¡JAJAJAJA!

    César: ¡En serio! Jajaja me encantaría lamerte entre las nalgas – decía lujurioso, no lo culpo, yo deseaba tanto exactamente eso mismo, jamás se lo dije, soy un cobarde

    Liz: ¡¿Qué?! – dijo genuinamente impresionada – ¡Cállate! ¡Wacala no mames! Jajajaja – decía histérica, parecía realmente avergonzada, él no reía

    César: me encantaría cogerte en cuatro patas… – decía cachondo

    Liz: ¿En serio…? – ella cambiaba el tono por completo, la tomó por sorpresa, afloraba de nuevo esa patética inseguridad, tan evidente, tan lastimera, una voz tan cachonda, nerviosa, insegura y desesperada

    Cesar: empínate – le exigió con lujuria

    Liz: no… – dijo débilmente

    César: empínate ahí en el escritorio – una pausa de 2 eternos segundos ¿Qué carajos sucedía? – sin pedos te cogía así mero, tu culito se ve delicioso empinado – decía lujuriosamente

    Liz: ¿Neta…? – decía con ese tono cachondo que le regresaba a la voz y con esa patética inseguridad de nuevo, escuché un azote tan fuerte que no pudo ser otra cosa que una fuerte nalgada – ¡ay! – expresaba ella con dolor, pero no hubo ningún reclamo.

    ¡Maldita perra! ¡¿A él lo dejaba ver su precioso culo en sus lindos shorts, se empinaba para él y no se quejaba de esa nalgada tan fuerte?! ¡¿Que carajos Liz?!

    Cerré los ojos, me esforcé en imaginarla empinada con las manos sobre su escritorio, con sus preciosas y pequeñas nalgas redondas apuntando hacia él, avergonzada y nerviosa, pero complaciéndolo, quedándose en la posición exigida levantando su respingado y precioso culito para que él viera, me esforcé recordando cuando había visto sus hermosas nalguitas en esos shorts de licra cuando ella me dejaba levantar su falda apenas unos segundos y luego se retiraba, pero ahí estaba enseñándole su precioso culito empinada a él sin problemas, y eyaculé con fuerza.

    Me sentí patético.

    La verga me palpitaba y escurría mi pequeña corrida, la claridad post orgasmo me aplastaba mientras limpiaba con un pañuelo culposamente mi semen.

    “¡Eyaculas un chingo!”

    La voz sorprendida de mi novia retumbaba en mi mente cuando hace algunos minutos le decía eso a él después de tragar su semen, mientras veía mi mísera corrida como apenas y escurría de mi verga, ¿A ella le gustaría eso? ¿Le gustó que él eyaculara tanto? ¿Disfrutó morbosamente complacerlo así? ¿Disfrutó en secreto tragarse su semen? Ella jamás me lo admitiría ¡Maldita sea!

    ¿Ella vería eso como un signo de superioridad? La cantidad de semen le importa a las mujeres? ¡Jamás lo había pensado! ¿A ella le gustó sentir su verga palpitante en la boca mientras él eyaculaba y gemía?

    Él tuvo su orgasmo dentro de la delicada, húmeda, cálida y deliciosa boca de mi novia, eso seguro se sintió asombroso, ¿Verdad? Nada parecido a tener que limitarme y avisarle cuando estaba por eyacular y salir con prisas de su boca casi aguantando mi orgasmo, preocupado por no molestarla y no manchar nada, él solo se dejó llevar y disfrutó teniendo su orgasmo y eyaculando dentro de su boca sin siquiera avisarle, eso obviamente fue mil veces mejor, ¡No es justo!

    ¿Por qué lo hizo? ¡¿Por qué se atrevió?! ¡Él ni siquiera la conoce! ¡Obviamente debió avisarle! ¿Qué le da el derecho de simplemente eyacular sin avisar en la boca de MI NOVIA? ¡Todos saben que deben avisar!

    ¿Quién carajos se cree? Grandísimo pendejo, ¿Él disfrutó viendo las caras de asco de ella mientras eyaculaba en su boca? ¿Le puso cachondo ver como ella se tragaba con dificultad y asco su asquerosa, caliente y espesa corrida?

    Lo dicho, me sentí patético.

    Ellos se dedicaban a charlar estupideces, él le decía Elizabeth otra vez y ella le recordaba tímida y patéticamente de nuevo que le dijera Liz o flaca, no Elizabeth, él ni siquiera había tenido la amabilidad de recordar esa pendejada después de que le había exigido que lamiera sus sucias bolas.

    Hablaban de la escuela y él tenía el descaro de hablar sobre Mariyan, de que habían ido al cine, a comer pizza y a pasear al parque, y como le pediría que fuera su novia con rosas y chocolates, aunque aún no decidía cuando. Lo odié, lo admiré, lo envidié, hablando sin vergüenza de cómo cortejaba a otra, mientras mi novia aún tenía el amargo y penetrante sabor de su asqueroso semen espeso en la boca. Él estaba ahí con la verga flácida y ensalivada contándole descaradamente sobre otra mujer a mi novia, después de haberla forzado a tragarse sus amargos y calientes mecos.

    44 minutos.

    Él se callaba dos minutos con su cantaleta sobre Mariyan y ella le platicaba algo sobre el negocio de sus padres, pero su voz se diluía poco a poco hasta quedarse callada.

    César: neta tienes muy lindo trasero… – decía débilmente con la respiración agitada, me enfureció que básicamente la callara para besarla y seguramente tocarla.

    Silencio, gemidos suaves de él y húmedos besos, ella gemía suavemente como cuando yo le besaba el cuello, él gemía un poco más.

    César: no… Mejor chúpamela – decía lo más firmemente que podía negándose a una puñeta de ella, con su voz cachonda quebrándose y de inmediato gemía profundamente – no mames… en serio lo haces increíble.

    Él decía entre sus gemidos y pude escuchar una arcada escandalosa de ella, él la empujaba con fuerza sobre su verga empezando de nuevo. Me sentí furioso pensando que ella nunca me había chupado 2 veces en una sola tarde, algunas veces lo pedí y ella se negaba tímidamente y yo fui débil para no insistir. Normalmente mi combo incluía una chupada o una puñeta, luego más besos y caricias, al final de la tarde me iba a casa con las bolas azules a terminar el trabajo yo mismo.

    Estaba furioso y celoso, él gemía mas y mi novia hacía esas escandalosas y húmedas arcadas en su verga, pero como buen cornudo, mi verga me traicionó y se comenzaba a poner erecta de nuevo, y claro que comencé a masturbarme otra vez.

    Un profundo gemido de él seguido de una escandalosa arcada de mi novia.

    César: no puedo creer que seas tan puta… – decía entre sus gemidos, ¡¿Qué carajos le pasa?! ¡¿Cómo se atreve?! – tienes novio… – ella lanzaba una histérica arcada y él gemía profundamente – … Sabes que andaré con Mariyan… – él gemía de nuevo – ni siquiera nos hablamos y aun así me la chupas así de cabron… – él decía lujuriosa y lentamente, cuidando de no quedarse sin habla por el placer oral, gemía profundamente y ella parecía que iba vomitar – ¡Si! ¡Aaah! ¡No mames! – decía desesperado – nunca te imaginas conocer a una puta así… – decía y ella parecía subir la velocidad, ¡¿Ella lo disfrutaba?! – nunca crees que una vieja pueda ser así de zor-¡Ay cabron! – él disfrutaba y gemía por varios minutos, en ocasiones parecía que ella moriría ahogada – siempre lo fantaseas, pero jamás te imaginas que realmente la vieja se va poner a comerte la verga tan en chinga – él gemía profundamente y mi novia seguía lanzando esas arcadas que ahora eran mi obsesión.

    ¿Él disfrutaba humillarla así? ¿O creía que la estaba halagando de algún retorcido modo? ¿Ella lo veía de ese modo? ¿Lo disfrutaba? Así no era mi Liz.

    Liz: me encanta tu vergota gorda – decía desesperada y agitada, me jalé la verga tan fuerte que casi me lastimé

    César: di que eres una puta – decía débilmente entre sus gemidos, y las arcadas y respiraciones histéricas de ella – Di que eres una puta – exigía firmemente

    Liz: … s-soy una puta – decía débilmente, la verga me dio un salto en la mano y casi pude ver la linda cara de mi novia avergonzada y su mirada esquiva. No más charlas.

    Ruidos grotescos de ella siendo asfixiada por la verga de él, luego respiraba como histérica en momentos para luego volver a ser casi ahogada con ese pedazo de carne, él gemía profundamente, exhalaba con fuerza, los ruidos sexuales eran remplazados por palabras solo de vez en cuando por él diciendo que le encantaba, que ella daba unas mamadas asombrosas, que le lamiera las bolas, que era una puta…

    César: ¡No mames! ¡Neta que puta eres!

    1 hora, 2 minutos, 15 segundos.

    Él gemía histérico mientras podía escuchar los escandalosos sonidos húmedos de la boca de ella en la verga de él.

    César: te los voy echar en la cara no te muevas – decía histérico y pude imaginarlo apuntándole con la verga dura a la cara.

    No, no se atrevería, ¡¿Por qué?! Quise hacerlo tantas veces… simplemente apuntar a su cara y decir que fue un accidente… Soy un pendejo y un cobarde.

    Él gemía de una manera que me pareció casi exagerada mientras no escuché ningún ruido más de ella, sus gemidos se ralentizaban poco a poco.

    César: ¡No mames! Neta que buenas mamadas das… putita jaja – decía aun recuperando la respiración

    Liz: ¡Pásame una toalla! Jajaja no veo ni madres, no mames neta es un chingo no sé cómo me los tragué jajaja– decía riendo nerviosamente

    César: te ves linda con mis mecos en la cara así quédate mejor jajaja

    Liz: ¡Dame la puta toalla! Jajaja – él le pasó la toalla – tendré que lavar yo misma esta toalla, si mi madre sospechara… – no terminaba la frase – necesito lavarme la cara pero ya – decía riendo un poco y escuché el agua del lavabo correr

    César: este culito lindo… – decía morbosamente, ella reía tímidamente

    Liz: ¿Qué hac- ¡hey! ¡Ouch! ¡¿Qué pedo?! – decía alterada, no parecía molesta, pero si exaltada

    César: jajaja solo fue una mordidita jajaja necesitaba tu lindo trasero en mi cara… – decía riendo.

    Él se puso de rodillas detrás de ella y restregó esas preciosas nalgas contra su cara 2 largos segundos, luego le dio una mordida en una nalga, lo envidié por completo, quise tantas veces hundir mi cara en esas lindas nalgas cuando espiaba debajo de su falda… Siempre fui tan cobarde, él merecía eso por simplemente tomarlo, yo no.

    Liz: ¡Pinche loquito! Jajaja – reía mientras parecían volver al cuarto – ¿Ya te vas? – parecía casi decepcionada

    César: necesito entregar una pendeja maqueta para mañana – decía tranquilamente y lo escuché deambular por el cuarto

    Liz: vale – decía seriamente – ahí está tu cinturón jajaja – le indicaba riendo.

    ¿Sobre la maqueta? Él me lo confirmó años después, esa maqueta no existía, había obtenido lo que quería de ella, por esa tarde al menos, solo quería irse.

    Ellos se vestían en silencio y al final ella se ofreció a acompañarlo a la puerta, salieron de mi rango de escucha, pasaron algunos minutos y la escuché entrar al cuarto y tomar su celular.

    Liz: ¿Sigues ahí? – me preguntaba tímidamente.

    ¡Carajo carajo! ¿Qué se supone que le diría? ¿Qué me encantó? ¿Qué me sentí una mierda? ¿Qué tenía esos dos sentimientos yendo y viniendo? ¿Qué me diría ella sobre eso? ¿Qué me diría sobre él y su enorme verga?

    Colgué la llamada.

  • Profesora haciendo historia

    Profesora haciendo historia

    Me llamo Victoria y soy profesora de historia en una secundaria importante; la primera profesora transexual. Es un buen puesto y me encanta el trabajo. Soy una linda mujer de 49 años, algo gordita pero atractiva. Lo sé por las miradas de mis alumnos que siempre se fijan en mis tetas y mi culo, algo que me gusta mucho. Nunca pensé en tener nada con alguno de ellos, pero las cosas menos pensadas son las que mejor salen.

    Estábamos terminando el primer semestre del último curso, todos ya grandecitos, mayores de edad y con las hormonas revoloteando. Para cerrar notas había encargado algunas tareas que debía recoger en clase. Comienzo a tomar lista y me van entregando los trabajos, a primera vista parecían flojos, pero suelo ser comprensiva frente al esfuerzo. Cuando llegué a Bernardo F. me dijo:

    – No lo hice profesora

    -Pero ¿cómo?, otra vez?… no puedes hacerte esto…

    – Es que no pude… no entendía bien…

    -Tendrías que haber preguntado… Eso lo hablaremos luego en mi oficina… Puedes ir para allá que ya te alcanzo

    Continué recogiendo los trabajos y pensando como un muchacho tan bien puesto y lindo se había vuelto tan incumplidor conmigo, hasta parecía estar enojado al hablarme. Terminé con la clase y me dirigí a mi oficina para ver cómo corregir a este joven.

    -Siéntate y dime que sucede que te has vuelto tan flojo, nunca entregas nada, no participas en clase… ¿Hay algo que está mal, que no te gusta, que te molesta?

    – No se… es que me siento incómodo… por no poder acercarme

    -No te entiendo. ¿Acercarte a qué?

    – No, no quiero hablar

    – Muchacho, trato de ayudarte, olvídate de la materia y de todo. Dime que te sucede

    – Es algo con usted

    – ¿Conmigo?… que es eso?

    – Que me gusta y no puedo de dejar pensar en usted

    La respuesta me sorprendió y me halagó al mismo tiempo. Un joven tan guapo obsesionado conmigo. Todo era tan tierno que quería abrazarlo. Pero me contuve.

    – Pero… yo… soy tu profesora… no… deberías tener esas ideas

    – Si lo sé, pero no puedo sacármela de la cabeza. Usted es tan linda y buena, tan comprensiva.

    – Bueno, pero no es para tanto conflicto. Siempre puedes acercarte a mí.

    – Si, pero no se… usted me atrae mucho profe.

    – Te entiendo a todos nos pasa, fantasear con nuestros profesores… Es sólo una pasión juvenil.

    – Es que no me entiende quiero estar cerca suyo… Que sea transexual me apasiona… bueno discúlpeme por decirlo.

    Me estaba subiendo la temperatura. ¿Estaba escuchando una declaración afectiva? Era una pasión adolescente o algo más. Su fantasía se estaba apoderando de mi al verlo tan deseoso y contenido al mismo tiempo. Quería liberarlo, quería saber.

    Me levanté y me acerqué a él, abracé su cabeza y su cara se apoyó en mi escote abierto.

    – No es nada, no te preocupes yo estoy aquí para ti.

    Moviendo su cara entre mis tetas me dijo – Gracias. Ese rostro entre mis tetas me encendió. Lo quería para mí, tanto como él a mí. No lo quería soltar. Así abrazada le dije – Gracias a ti. Suavemente me abrazo por la cintura. Lo besé en la frente y volví a hundirlo entre mis tetas como ofreciéndoselas, sentía su respiración y su boca húmeda. Bajos sus manos a mis nalgas que respondieron a sus caricias haciéndome suspirar.

    – Esto querías muchacho?

    – Desde el primer día

    – Lámeme las tetas por favor

    Su lengua caliente erizo mis pezones… me solté el corpiño y las liberé.

    – Te gustan?

    – Demasiado… disfrutare esto

    – Chúpame las tetas por favor

    – mmmm Que ricas – Decía mientras las chupaba y las apretaba

    – Me gusta lo que me haces… muérdelas, apriétalas, amásalas

    Me mordió un poco duro y solté un ay!… él se detuvo… y yo pronto dije – Me gusta así – y siguió mordisqueando

    Empecé a buscar su entrepierna, él tomo mi mano y la puso en su bulto. Se sentía grande y dura.

    – mmmm Que buena la tienes… sácala para mí.

    Sacó su verga ofreciéndomela y me dijo: -Te gusta?

    – Me encanta… métela en mi boca

    Me agarro del cabello y me la hizo tragar. Me encanto tener su verga joven inundando mi boca. Lo mire a los ojos con placer mientas la chupaba con pasión, él jadeaba de goce.

    Me la saque de la boca para decirle -Me fascina tu verga

    – Te la daré y subes mis notas

    – Todas tus notas a 10… como tu pija

    – Ok ahora cómetela toda

    – Cógeme la boca

    Me acostó en el escritorio boca arriba con mi cabeza colgando, me metió su verga en la boca y la cogió con muchas ganas. Me enajenaba esa cogida, su verga entrando y saliendo llenando mi boca y yo babeándome y mojándome toda la cara. Empezó también a manosearme y apretarme las tetas, – Esto es lo mejor – dijo. Y ciertamente, era mucho mejor.

    Me retorcía de placer y empecé a tocarme la entre pierna. Mi pene es pequeño y no se me para por las hormonas que tomo, pero estaba empapado y caliente.

    – Si profe tócate para mí que se me pone más dura la pija en tu boca

    Se subió encima de mí y empezó a tocarme la pija, como si fuera la suya; yo necesitaba sentirlo en todas partes de mi cuerpo. Empezó a mover rápido sus dedos haciéndome arquear de placer mientras me mojaba para él. Se acomodó y empezó a chupármela, yo apreté su verga en mi boca y empujé su cabeza en la mía. Estaba gozando como nunca, este muchacho realmente quería todo de mí y yo estaba dispuesta a dárselo.

    Me lamia la verga diciéndome – Comería esto siempre- Me saqué la pija de la boca y mientras la frotaba en mi cara le dije – Sígueme chupando así…méteme los dedos en el culo – Así lo hizo, ahora también mi culo era atendido por este joven sin límite para el placer que pronto me estaba metiendo su lengua en el culo

    – Me estás haciendo acabar – le dije -quiero tu leche.

    – Entonces vamos a coger ya, mi perra

    – Dale, tu puta quiere tu verga caliente en el culo

    Me volteo y froto su verga en mi culo, que se abrió como una flor. Me di vuelta y le dije – Métemela por favor… quiero pija ahora… no aguanto más sin tu verga adentro-.

    Puso mis piernas en sus hombros y la empezó a meter despacio mientras yo me habría para él. Siguió hasta meterla toda y empezó a moverse.

    – Si… así… cógeme hermoso… que verga divina tienes

    – Profe muévase por favor… quiero verla moverse en mi pija

    – Si corazón me muevo para tragarme tu verga… dame bien fuerte

    Empezó también a chuparme las tetas – siiii muérdeme las tetas… con tu rica ti pija adentro mío- yo le acariciaba la cabeza mientras me mordisqueaba. Estaba desbordada de placer y sexo no podía aguantar más

    – Me vengo… me vengo – le dije

    – Si bebe volá con mi pija rompiéndote el orto.

    – ahhhh – Acabé con una exhalación mojándolo todo, lo que provocó que él eyaculara como un caballo.

    – mmm tu leche caliente adentro me gusta

    – Me ha hecho muy feliz profe – dijo mientras me besaba. –Tú también me has hecho una mujer feliz- le conteste continuando su beso con mi lengua.

    Nos arreglamos como pudimos para poder volver al mundo.

    -… Ahora vistámonos que hay que salir de aquí… pero

    – Pero ¿qué?

    – Mañana te quiero en casa para asegurar tus notas

    – Claro profe, allí estaré- refirmando con su mano en mi culo.

    Estaba contenta, satisfecha y feliz, y planeaba estarlo al día siguiente, pero ten cuidado con lo que deseas… todavía puede ser mejor.

  • El cambio de una madre (Parte VI)

    El cambio de una madre (Parte VI)

    Mi madre estaba desatada, no la conocía, no era mi madre.  Llevábamos todo el día dándonos placer, de una manera u otra, pero gozando mucho de nuestros cuerpos.

    Ya habíamos cruzado esa línea, infranqueable que decía mi madre, que nunca cruzaríamos.

    Le había dado su mejor cumpleaños, en 54 años y ella me había dado, lo que tanto estaba buscando desde hace poco más de una semana.

    Nunca había pensado en el incesto, nunca pensé en mantener relaciones sexuales con mi madre, pero ahora era lo único que pasaba por mi cabeza. Quería más, más sexo con mi madre. Quería seguir gozando con ella. Que los dos nos moriríamos de gusto y placer…

    Pero lo que sobre todo quería es que nunca acabara el sexo con mi madre. Para nada estaba enamorado de mi madre, la quería igual que dos semanas atrás. Me gusta estar a su lado y pasar tiempo juntos, pero hacer dos semanas también. Todo era igual, una sola cosa había cambiado en la última semana, esa cosa era, que mi madre y yo, manteníamos relaciones sexuales muy muy muy muy placenteras….

    -Ma, te ha gustado? le susurré mientras le comía el lóbulo de su oreja.

    -Gustarme hijo es poco, me ha encantado. Ha sido la única vez en mi vida que he conseguido un orgasmo, mientras me follaban. Si tu padre, me hubiese dado este placer desde el primer, día que empezamos a follar, mi vida creo que hubiese sido muy distinta. Dijo muy convencida.

    -Ma, me alegro mucho que te haya gustado, que hallas disfrutado, de hecho me alegro mucho que estés disfrutando el sexo, aunque haya tenido que ser tan tarde…

    -Bueno cariño, todavía me queda mucha vida por delante.

    -Entonces Ma, eso significa que tú y yo, vamos a seguir follando cuando volvamos a casa? le pregunté sorprendido.

    -No hijo lo siento, pero no. Una vez que nos vallamos de Madrid, esto no volverá a pasar. Tú tienes que buscarte una mujer que te quiera, que te cuide y que te dé una familia.

    -Ma, pero yo no quiero una familia. Yo no quiero atarme a una persona toda mi vida. Tengo 32 años nunca he tenido nada serio con ninguna chica, no quiero ataduras, quiero ser libre. Eso lo tengo muy claro, ahora y antes de que tú y yo folláramos mamá.

    -Hijo es tu vida, y yo no seré, quien te diga cómo vivirla. No me arrepiento de los buenos ratos que tú y yo, estamos pasando. No tengo ningún cargo de conciencia, ni por mi, ni por tu padre. Pero creo que es contra natura. Hijo, imagínate solo por un momento que podría pasar si alguien, se enteraría de que tú y yo follamos como locos…

    – Pero Ma, no tiene porqué enterase nadie, tendremos mucho cuidado y no diremos nada a nadie. Nadie se enterará.

    Yo iré a tu casa cuando salga de trabajar, como lo hacía todos los días, pero en vez de cenar y ver un poco la tele, o charlar… Pues disfrutaremos del sexo… es todo igual de puertas para afuera, pero diferente de puertas para adentro… Le dije intentado convencerla.

    -Que no hijo. Te agradezco mucho, que te preocuparas de mi, de que me ayudases a cambiar mi imagen, a ponerme ropa más moderna. Incluso de que me enseñases como se puede gozar en terreno sexual.

    Pero aquí en Madrid, acabara toda esta locura. Cuando volvamos a casa, tendré que ir poco a poco con el cambio de imagen.

    Qué pensarían mis amigas si ahora me viesen así? Yo que siempre he vestido, poco provocativa, más bien recatada y ahora mira que ropa interior, mira que escotes, mira que tacones.

    Mis amigas no se creerían que he cambiado porque si, de la noche a la mañana.

    La familia, igual. Tu hermano que diría, y Claudia? que te crees que esos son como tú padre, que no se dan cuenta? Dijo convencida de su discurso.

    Claudia es la mujer de mi hermano, la rubia que está como un pan, pero en eso tenía razón mi madre, se darían cuenta del cambio que había dado y en tan solo 1 semana… Pero yo no quería darme por vencido, había caído en las garras del placer que me producía el sexo con mi madre y el placer no era ni parecido, al que había sentido al follar con ninguna mujer.

    Una vez hice un trio con dos chicas de compañía, lo había intentado hacer sin pagar, pero nunca se me presentó la oportunidad.

    Esa vez pensaba se había sido la vez que más había disfrutado del sexo, la vez que más había gozado, la vez que más cachondo había estado..

    Pero no, me equivoqué, la vez que más había disfrutado del sexo, la vez que más había gozado del sexo, la vez que más cachondo me había puesto, había sido cuando me he follado a mi madre. Han sido con diferencia las mejores relaciones sexuales de mi vida…Yo sí que había tenido orgasmos, muchos. Pero no había disfrutado del sexo….

    -Vale Ma, pero y entonces cómo vas a seguir disfrutando de sexo, si no me dejas que te vuelva a follar?

    -Pues hijo, como lo hacen otras personas, follaré con tu padre, me compraré algún juguetito, o simplemente me buscaré un amante…

    La palabra amante, de la boca de mi madre me había sentado como una patada en el estómago. Otra persona que no era, ni mi padre ni yo se iba a tirar a mi madre. Lo siento pero a mí no me hacía ninguna gracia, esa idea.

    -Ma, pero si quieres buscar un amante, quien mejor que tu hijo. Yo seré muy discreto, en la calle no llamaremos la atención… No sé, es más fácil todo si yo soy tu amante…

    -Que no hijo. No lo entiendes, Si alguien alguna vez me pillasen follando con un amante, seguro que tú padre y yo nos divorciaríamos, ahí acabaría todo. Una mujer desatendida en el terreno sexual, que se ha buscado un amante y su marido les ha pillado. Eso es una cosa que pasa en España seguro cada media hora. Ahora imagínate, como cambia la cosa si es, una mujer desatendida en el terreno sexual, se ha buscado un amante y es su propio hijo… Tu padre no se divorciaría, tu padre se moriría. Tu hermano y Claudia que dirían?

    La gente nos señalaría por la calle.

    Te recuerdo que vivimos en una ciudad de 250000 habitantes y que nos conocemos todos. Sentenció mi madre.

    Cuando lleguemos a casa, guardaré toda la ropa, y complementos a buen recaudo, y poco a poco iré cambiando, mi viejas ropa, interior como exterior, para no llamar mucho la atención.

    Vi, que la cosa estaba muy clara. Mi madre cuando nos iríamos de Madrid, no follariamos juntos nunca más, ni me comería la polla más veces. Aquí acabaría nuestras locas sesiones de sexo. Yo ahora no quería volver a follar con otras mujeres, quería hacerlo con mi madre me mataba el morbo. Pero ella creo que lo tenía más que claro..

    -Bueno pero Ma, todavía estamos en Madrid, por lo que todavía podemos follar otra vez ahora mismo no? le dije mientras me acercaba en la cama a ella.

    -Otra vez u otras muchas veces, mi niño. Todavía nos quedan 3 noches, dos días enteros, porque el jueves tenemos que viajar, pero hasta entonces, hasta el jueves que abandonemos el hotel, podemos seguir disfrutando como locos. Como dos amantes en celo… Dijo mi madre muestras se pegaba a mí y me tocaba la polla.

    El sentir que mi madre me tocaba la polla, hizo que se me pusiese como una piedra, no sé qué tenía, pero era rozarme y me ponía como una moto.

    Nos destapamos, y tras el nórdico, apareció otra vez el cuerpazo de mi madre. Seguía con el body, las media y el liguero puesto. Me encantaba. Que buena estaba.

    Comencé a chupar sus tetas, sus duros pezones, acaricié su coñito, que estaba a tope otra vez, toque su culo, la besé.

    Ella meneaba mi polla con su mano, mientras que yo buscaba su clítoris. Estábamos otra vez los dos muy excitados. Me bajé al pilón, le comí el coño de mi madre, ahí había una mezcla de mi leche y los jugos de su coño, estaba encharcado, pero aun así sabía a gloria…

    Mientras le comía despacito el coño, no teníamos ninguna prisa, ella acariciaba mi pelo, se lo comía despacito, absorbía su clítoris y pasaba mi lengua solo rozando por todo su carnoso coño. Quería que este polvo fuese como en las películas x, que durase por lo menos 45 minutos. No quería correr.

    Mi madre se dejaba hacer, yo tocaba sus piernas, con esas medias…

    Subí a comerle la boca a mi madre, ella no paraba de jugar con mi polla.

    Me dio la vuelta y me tumbó en la cama, chupo mis pezones y fue bajando dándome besitos por todo el cuerpo, hasta llegar a mi polla. La engulló, se la metió entera hasta que mis huevos hicieron tope en sus labios, subió, bajo, la giro, me la chupaba desde el capullo hasta los huevos, me chupaba los huevos. Me gustaba mucho que bien lo hacia mi madre. Joder hace 3 días no sabía mi hacerse una paja ella sola, y ahora sabía cómo dar placer de verdad a un hombre…

    Seguimos con los juegos y los preliminares,

    -Quieres que folle ya Ma?

    -sí, hombretón, hazme gozar otra vez, haz que me vuelva loca… haz que no olvide estos días por nada del mundo…

    Entonces me bajé de la cama la acerqué hacia la esquina de la cama, subí sus piernas para arriba, salió si coño entero… acerqué mi dura polla, a la entrada de su coño mientras apoyaba sus piernas en mis hombros, con mi mano derecha, cogí mi polla y fui buscando su agujero, la apunte, y poco a poco fui metiéndosela muy muy despacito. Entraba sola.

    La volví a sacar muy despacito también, La metí un poco más brusco y un ah joder, de placer salió de la boca de mi madre, mientras clavaba sus uñas en mi culo. Estaba seguro que le gustaba y mucho…

    Seguí el bombeo, aumentando la velocidad de metida y casada… Mi madre chillaba como una loca, se tapó la boca con la almohada. Gemía de placer. Noté que de seguir, a esa velocidad pronto me correría y no quería.

    Llevaba más de 25 minutos de placer pero quería un poco más.

    La saqué mi polla y solté la las piernas de mi madre en la cama, era un ser inerte.

    Volví a comerle el coño, estaba más jugoso. Se lo comí, pero ella no paraba de gemir y disfrutas con la cabeza bajo la almohada.

    Sólo acertaba a decir, si más más más joder y no pares cariño, no pases sigue por favor, vas a matar a tu madre de placer…

    Me tumbe en la cama, la agarré, por detrás, subí un poco su pierna, y volví a meter mi dura polla. Estuve otro buen rato así hasta que vi que mi madre no podía más, no sé ni las veces que se había corrido, apretaba mi dura polla con su coño…

    Pero para ella ya había sido placer suficiente más de 40 minutos de sexo.

    Estaba como muerta en la cama abierta de patas, pero yo no había terminado todavía, me quedaba poco y quería más.

    Me puse de rodillas sobre ella y metí, mi polla entre sus tetas, las apreté y comencé a subir y bajar… Mi madre ni se movía, tras unos minutos de movimientos, sentí que me corría, pero no solté las tetas de mi madre, de mi polla salieron varios chorros de lefa que acabaron, en sus tetas, cara, hombros… Joder qué gusto… me ha encanto…

    Pero mi pobre madre no estaba para comentar la jugada. Estaba muerta…

    Nos limpiamos, mejor dicho me limpié, y tuve que limpiar yo a mi madre, ella no podía ni menearse estaba en stock.

    Le quité las medias, el liguero y el body.

    La abracé por detrás y caímos rendido en la cama los dos…

    Cuando me desperté al día siguiente, seguía en la posición que me dormí. No sé qué hora sería, ni a qué hora nos dormiríamos anoche. Pero solo con ver la imagen, que en esa habitación había, me empecé a poner cachondo.

    Mi madre y yo estábamos desnudos, abrazado en la cama que hace, unas horas fue testigo de una noche loca de sexo y placer.

    No sé, cuántos polvos, cuántas noches locas, habría vivido esa suite, pero seguro que ninguna como las que estábamos pasando mi madre y yo…

    Mi madre cogió mi brazo y lo paso por su cuello, fue entonces cuando dijo

    -Hijo mío, tú eres incansable, insaciable. Estas empalmado como un burro otra vez… No tienes fin. Me dijo en broma

    – Buenos días mamita, sabes lo que pasa que me he despertado, he visto tu cuerpo desnudo, pegado al mío, y me he puesto como una moto, ya lo ves.

    -Lo veo hijo, lo veo, qué hora será.

    Solté a mi madre y miré, mi reloj eran las 11 am.

    – Joder mamá, íbamos a ver Madrid, y hemos pasado el mayoría del tiempo en la habitación del hotel, durmiendo y gozando…

    -Bueno, hay que disfrutar. Quería ver Madrid, pero ahora prefiero, disfrutar del sexo contigo. Lo de ver Madrid tiene solución, pones YouTube y hay miles de videos que te enseña Madrid. Pero en ningún vídeo, te puede dar esta pollita placer. Dijo mientras jugaba con mi polla.

    -Mamá, hay que dejar descansar nuestros, cuerpos, si no al final se nos van a irritar y no vamos a poder acabar los días al máximo placer…

    -Vale, vale lo entiendo dijo mi madre, mientras iba al baño a mear. Venga levántate vago y vamos a desayunar, voy a darme una ducha rápida, que ayer me pusiste pérdida, pero no tenía fuerzas para levantarme.

    -Ya me di cuenta, ahora voy yo y me doy una ducha rápida, que a las 11:30 acaba el horario de desayuno y no me lo quiero perder…

    Nos dimos una ducha rápida los dos, y nos vestimos de sport para bajar a de desayunar.

    Devoramos, dulces y platos salados, tanto trajín nos producía hambre… Cuando ya habíamos saciado nuestro apetito, subimos de nuevo a la habitación…

    -Ma, que te parece si vamos a dar una vuelta por ahí, y conocemos algo más? No estaría de más, pasar por algún centro comercial a comprar ropa, la que me queda limpia es muy de sport.

    -Vale hijo, nos vestimos y salimos, pero yo quiero ir a ver el Escorial. Que te parece si vamos allí, lo vemos y cuando volvamos compramos algo de ropa y volvemos al hotel. Ya es tarde son casi las 12 y no hemos salido todavía, además acabados de desayunar no tendremos hambre hasta tarde picaremos algo por ahí.

    Dicho y hecho, mi madre se puso un pantalón blanco ajustado, que insinuaba un tanga blanco transparente, con una camiseta con escote y una americana que es estaba de impresión. La verdad que tenía razón, si la viesen sus amiga fliparían, hace una semana, no se hubiese puesto esos pantalones, y mira ahora se ve de lo más guapa.

    Salimos del hotel, cogimos el metro, fuimos a la estación de autobuses, cogimos un autobús que nos dejaría en la puerta del monasterio de San Lorenzo El Escorial.

    Una vez en el autobús, yo estaba pensando en que acababa mi tiempo, se acababa el placer, fue mi madre la que me sacó de mis pensamientos.

    -Qué te pasa cariño? Estas muy callado.

    – No, Ma, estoy pensando en mis cosas, perdona.

    -Sabes mi amor, ayer cuando me llamaron mis amigas para felicitarme, me dijeron que me veían muy contenta. Ya sabes que Marta, es una aguililla, y me dijo que a ver si en vez de estar en Madrid con mi hijo, estaba con un amante. Que tanta alegría en mi, era sospechosa…

    Jaja reímos los dos a la vez. Marta la amiga de mi madre es una madura muy echada para adelante, la verdad que está muy buena, siempre se ha vestido provocativa y siempre le gusta que la miren.

    – Me parece a mí Ma, que a Marta si que le da su amante alegría y no el pobre de Paco…

    -Porque dices eso? que sabes tú? preguntó mi madre muy extrañada…

    -Mira mamá, de siempre me han gustado las mujeres maduras, me han atraído, más que las chicas de mi edad. A tu amiga Marta me la he comido con la mirada cientos de veces, sé de color lleva las bragas o los tangas. Siempre ha sido la más echada para adelante de tus amigas, y siempre le gusta que la miren.

    Paco, solo piensa en cazar y trabajar, no se da cuenta que el conejo de casa se lo está cazando otro…

    -Hijo, como te has dado tu cuenta de eso? me dejas helada, y ella pensaba que nadie sabía de sus escarceos amorosos…

    -Ma, una mujer tan atractiva como es Marta, le tiran los tejos todos los días, y ella que es muy echada para adelante se deja hacer. Está claro.

    -Pues sí, tiene un amante 20 años más joven que ella, es de tu edad, yo siempre le decía que cómo podía hacer eso, ahora la verdad que la comprendo.

    Pero yo pensaba que a mí nunca me pasaría eso. Y míranos…

    – Bueno Ma, la vida es para vivirla, seguro que se dan buenos festivales Marta y el novio.

    -Si, ella no quiere entrar en detalles nunca. Nunca nos los ha dado, ni nosotras se los hemos pedido, pero ahora comprendo, las tardes que pasan mientras Paco está de caza.

    Nuestra conversación, llegaba a su fin acabábamos de llegar.

    Visitamos el Monasterio, sin mucho que contar, solo unos besos con pasión algún toqueteo cuando nadie nos veía,

    Tras unas horas allí, volvimos a coger el autobús que nos dejaría en la estación de autobuses. Volvimos a coger un metro y llegamos, cerca del hotel. Mi madre me dijo que era hora de comprar algo de ropa. Fuimos a un centro comercial con muchas tiendas y muy grandes…

    Entramos en una de ropa de hombre, era grande había gente, pero las dependientas no te agobiaban.

    Cogimos dos pantalones, dos camisas juveniles pero elegantes y una chaqueta medio América. Fuimos a los probadores.

    Entré en el último los demás estaban ocupados. No eran de cortinas eran de puerta, además eran muy amplios. Invite a que mi madre pasará, pero sin ninguna mala intención, solo para que diese su opinión.

    Me desnude, me quedé en calzoncillos, me puse el primer pantalón, y la camisa.

    Mi madre dijo que estaba guapísimo, que parecía otro, pero que tendríamos que comprar unos zapatos.

    Cuando estaba frente a mi madre dando una vuelta para que me viese como me quedaba la ropa, Empezó a acariciar todo mi cuerpo, incluyendo mi polla por encima de los pantalones yo, al segundo le respondí con una erección de caballo.

    -Joder mamá, que haces? Que quieres de mí? me hice el ofendido

    -Nada, sólo te toco, un poco….

    Me quito la camisa y los pantalones acarició mi polla, estaba desatada, esta mujer quería ahora follar en todos los lados, no podía esperar ni a llegar al hotel… Bueno eran ya las 19 y todavía hoy no habíamos follado…

    -Ponte los otros a ver cómo te quedan con la otra camisa, guapetón que me tienes loca, me susurró mientras me daba un beso con lengua y acariciaba mi dura polla.

    Me puse, como pude con la erección que tenía, los pantalones y la camisa.

    -Tú, te pondrás cachondo viéndome a mi vestida como a ti te gusta, pero yo también me pongo cachonda cuando, te veo como a mi me gusta.

    Dicho esto, me deje hacer, quitó mi camisa y bajo los pantalones los colgó, en la percha y se puso de rodillas ante mi. Comenzó a comerme la polla en el probador, Esto no me podía estar pasando a mi. Ni cuando tenía 20 años las chicas me hacían estas cosas y menos en un sitio público.

    La verdad que entre lo cachondo que estaba y el morbo de la situación me corrí, en poco tiempo.

    – Ma, va va, me corroooooo le dije.

    Pero ella no saco la polla de su boca mientras se la llenaba de lefa… Se la trago toda. Se levantó y me comió la boca.

    Mientras nos fundíamos en un apasionado beso, desbroche el pantalón de mi madre, metí mi mano, entre su tanga y comencé a frotar si clítoris estaba cachonda pérdida. Estaba muy mojada, ya llevaba un rato cachonda. No paraba de comerme la boca, alguien intento entrar.

    -Ocupado, dije yo al otro lado…

    Muy ocupado estaba, estaba en el probador haciéndole una buena paja a mi madre. Al poco tiempo mi madre, cogió mi mano y la apartó de su coño, estaba claro que había tenido también, su orgasmo.

    Seguimos besándonos, un poco más. Hasta que mi madre dijo.

    -Me matas cariño, así con este trajín no cumplo los 55. Anda vístete, y vamos nos llevamos los dos pantalones y las dos camisas. Vamos a comprar unos zapatos. Dijo mientras se arreglaba y abrochaba su pantalón.

    Abrí la puerta y me aseguré que no había nadie, en el pasillo, salimos como si nada.

    Compramos unos zapatos y una cazadora.

    Pusimos rumbo al hotel. Por el camino picamos un poco.

    Llevaba en una mano, las bolsas de ropa que había comprado y en la otra la cogía de la mano a mi madre.

    Mientras caminábamos, mi madre sacó la conversación de lo que había pasado en el probador…

    -Hijo, no sé qué me ha pasado en el probador, pero te he visto, así y me he puesto como una moto, me ha dado mucho morbo la situación. Espero que te haya gustado.

    -Joder mamá, gustarme en poco, me has decolorado un poco, no me lo esperaba para nada, pero me ha gustado muchísimo. La verdad que todo lo que me haces me gusta mucho, mucho…

    -Y qué propones para esta noche? Me pregunto curiosa.

    -Que te pareció, el otro día cuando viste el vídeo de la madura que le chupa la polla al chico? Le pregunté a mi madre.

    -No se la verdad es que me gustó, me dio morbo. Nunca había visto porno, pero me puse cachonda, no sé si por verlo contigo o porque me gustó, pero me calentó mucho.

    -Pues podemos poner algún vídeo, y lo recreamos, en el jacuzzi, que casi no le estamos dando uso…

    -vale, me parece buena idea, podemos probar porque no. Puede ser morboso.

    De camino al hotel, le conté a mi madre que en internet hay páginas que se dedican al incesto, a videos de madres con hijos, hermanos… y que también, hay páginas de gente que cuenta sus historias, mi madre flipaba.

    Por fin llegamos al hotel, dejamos las bolsas, y comencé a llenar el jacuzzi.

    Me acerqué, a donde estaba mi madre, la cogí por sorpresa por detrás, y comencé a darles besitos por el cuello, mientras acariciaba sus tetas y tocaba su húmedo coño. Esta mujer estaba en mojada todo el día. Su tanga está empapado.

    -Pero espera un poco hijo, no vamos a ir al jacuzzi? Mira que eres impaciente… dijo mi madre, mientras buscaba mi cara.

    Nos dimos un beso muy largo, mientras que el uno desnudaba al otro, mientras que llevábamos el jacuzzi, la cosa iba para largo.

    Una vez desnudos y con el jacuzzi lleno, puse un par de gintonic para calentar un poco el ambiente.

    Nos metimos los dos, dentro la televisión de 54 pulgadas quedaba Justo enfrente del jacuzzi, cogí mi móvil con cuidado de mojarlo, y nos pusimos a buscar en internet. «videos de incestos madre e hijo».

    Salieron muchas páginas, y muchos vídeos vimos algunos, y cuando hubo uno que llamó la atención de mi madre lo puse. Lo envíe a la tele para verlo bien y dejé el móvil fuera.

    El chico iba a la habitación de su madre a buscar su ropa interior, y cascarse una paja, la madre le pilla. Entonces le reprende, pero al poco empiezan a comerse enteros y follar como locos.

    – Que te está pareciendo? Ma, le dije mientras le metía mano dentro del jacuzzi.

    -Me gusta, podíamos ser tú y yo… dijo mi madre muy cariñosa.

    -Sabes Ma, yo también he buscado en tu ropa interior muchas muchas veces, y me hacía pajas cuando no estabas en casa…

    -Que si? dijo sorprendida mi madre, así que había veces que mi ropa no estaba como la había dejado, pero no pesaba que el guarro de mi hijo se hacía pajas con mis bragas… dijo en broma

    -Conocía toda tu ropa interior, toda toda, que aburrida era, las tallas…

    Menos mal que esto ha cambiado…

    Mi madre se puso encima mío y empezó a comerme la boca mientras restregaba su coño, contra mi polla, seguía cogiendo sus tetas mientras ella, me daba mordisquitos en mi oreja.

    – Mira Ma, como le hace una paja la madre al hijo con el coño.

    El chico estaba tumbado y la madre le hacia una paja al hijo, con el coño, subía y bajaba su coño de contra su polla… Mi madre puso atención…

    Le chupe las tetas y los pezones, entonces mi madre se puso encima mío, y metió mi polla en su coño, ahora ella llevaba la iniciativa.

    Comenzó a subir y bajar el ritmo, al principio despacio luego fue subiéndolo.

    Mientras que mi madre saltaba sobre mi polla, la cogí de la tetas, y empecé a retorcer sus pezones, mi madre gozaba, de su boca salían mil quejidos. Seguimos un poco más en esa posición. Luego la puse a cuatro patas dentro del agua y empecé a follármela un poco más fuerte…

    -ahhh qué gusto sigue mi rey sigue quiero más. Esto me gusta me ha puesto muy cachonda el vídeo, dame más mi amor. Quiero más…

    Seguí un rato más bombeando en esa posición, a mi madre le gustaba mucho pero a mí también.

    Mis huevos pegaban en su coño y un ploz, ploz sonaba a ritmo. Aguante un poco más, me separé me senté en el borde del jacuzzi y dejé que madre chuparía mi polla, hasta correrme.

    Me hizo una buena mamada, cuando me iba a correr, cogí mi polla y me corrí en sus tetas…

    Me gustó mucho. Pero mi madre no había llegado todavía al órgano, mientras que estaba en el agua, metí dos dedos por su coño y con mi dedo gordo, busqué si clítoris, los metía y sacaba a toda la velocidad que podía y movía su clítoris lo más rápido posible. Sé que le estaba gustando mucho por su forma de retorcerse…

    -si si si, me gusta me voy a correr ya me voy a correr joder joder… no puedo más… ah ah qué gusto me corro, me corro!

    Baje la intensidad y saqué mis dedos, no fundimos en un largo beso y nos quedamos relajados un rato más en el jacuzzi…

    Comenzamos a charlar.

    -Sabes cariño, cada polvo que echamos es diferente, cada vez me sorprendes con una cosa nueva o una nueva posición. Me encanta este juego.

    -Bueno Ma, me alegro que disfrutes, que te guste… Intentaré seguir sorprendiéndote.

    -Si cariño, pero eso ya mañana, hoy ya no puedo más, estoy muerta nos vamos a la camita a descansar? mañana es el último día entero que estaremos aquí…

    -Vale, coge los albornoces, nos secamos y nos vamos a la cama. Le dije a mi madre reventado a más no poder…

    Nos secamos, di crema a mi madre por su cuerpo y nos metimos en la cama los dos desnudos. Nos abrazamos, nos besamos y nos toqueteamos un poco, a los 10 minutos, estábamos dormidos abrazados.

    Continuará.

  • El primer trío que empezó como una fantasía

    El primer trío que empezó como una fantasía

    Hola cómo están, somos pareja madura, esto sucedió hace 8 años…

    Mi esposa y yo somos de edad madura 45 ella 47 el, una vez en esos momentos de pasión llegamos al diálogo de querer compartir un trio sea con una mujer o un hombre.

    Todo inicio así como una fantasía, le dije a mi esposa que ella con quién le gustaría hacer el trio, a lo que me respondió, que con Carlos un amigo nuestro de hace mucho, Carlos es joven para la época tendría 30 años, es alto, blanco, amable, simpático, bueno le dije esperemos a ver si acepta, me dijo «no eres capaz de traérmelo» eso quedó como un reto o una apuesta mejor.

    Bueno pasaron los días, una vez entramos en diálogos con él y lo invite a casa a tomar algo un fin de semana, aprovechado que nuestras hijas estaban de vacaciones fuera de la ciudad, lo invite para el sábado en la noche claro no le dije nada del trío, y a mi esposa menos, ambos estaban inocentes de lo que iba a suceder.

    Pasaron los días, el sábado era una noche de frío y lluviosa, en la ciudad que vivimos se llama Popayán, Colombia, le dije a mi esposa que nos acostáramos temprano ya que hace frío, le pedí que se colocará un babydoll negro que le regalé, que le queda súper le dije.

    Ella muy juiciosa se lo colocó, tiene unos enormes senos talla 40, bueno nos recordamos a mirar películas, de repente golpearon la puerta, ella dijo «quién será» le dije iré a mirar cuando era el, le dije sigue pasamos a la sala, dialogamos, mi esposa desde la habitación grito «quién es?? le dije Carlos llegó de visita, en esas sale sin cubrirse para nada, Carlos quedo con la boca abierta de verla con ese babydoll, lo saludo de beso en la mejilla.

    Ya dialogamos un rato ella dijo «me voy a mi cama hace frío» Carlos la miraba con morbo ella mostrando su trasero en tanga brasilera, ya tomamos ron dialogamos un rato, le dije a mi esposa ya vamos para allá hace friooo, dijo «vengan para acá» bueno lleve una silla para él, yo me subí a mi cama, me cobije con ella, el ya empezó a contarnos de su vida, que su esposa lo trataba mal, que se habían separado, y hace 6 meses no tenía nada de intimidad, mi esposa en tono burlón le dijo «se te nota el semen en los ojos» jajaja, él se sintió algo incómodo, le dije no te preocupes, relájate.

    Bueno, ya de diálogo en diálogo, le pase la mano por la vagina a ella y estaba súper mojada, el salió al baño y aproveché para decirle si ves, te lo traje, pero no sabe nada, que vas a hacer ahora?? Solo sonrió nada más.

    Ya para poner picante a la cosa, les dije juguemos retos a ver, quien empieza?? Les dije, bueno empezó Carlos la reto a ella, le dijo tómate un ron doble puro, ella acepto y lo bebió, seguí yo, le dije reto a Carlos que le dé un beso a Mary en la boca, el quedó asombrado, le dije es mi reto a ver si eres capaz??

    Mi esposa sonreía, él se sintió algo incómodo, le dije te dio miedo jajaja, ella le dijo no te voy a morder cobarde, jajaja todos reímos, bueno se animó, le dio un gran beso en la boca con lengua, ufff me excite de mirar, ella le dijo si ves no te pasó nada, seguimos en diálogos y juegos, la rete a ella le dije que no era capaz de dejarse besar un seno de Carlos, ella de una lo saco y se lo colocó en la boca, el empezó a chuparlo le toque la vagina nuevamente y estaba súper mojada, le di besos mientras Carlos le besaba los senos y la acariciaba, ella lo desvistió, yo igual, empezamos a besarla, ella le agarro la verga a Carlos le hizo un gran oral, el gemía de placer, le abrí las piernas empecé a darle oral ella se quejaba delicioso, se me acercó y me dijo que los dejara solos un ratito, que ella lo atendía, bueno salí de la habitación hice que iba al baño, me quedé en la ventana, ella lo besaba le daba unos orales increíbles, el no aguanto más se colocó un condón y le dio una cogida salvaje, ella gemía de placer, la hizo venir varias veces, se colocó de perrito le dio penetración anal.

    Luego de media hora, ya entre me dijo venga Carlos la penetraba de lado, ella me hizo oral tan fuerte y delicioso, que me derrame en su boca…

    Así estuvimos toda la madrugada, hasta las 5 am, eso fue el primer trio con nuestro amigo Carlos, luego siguieron 5 veces más…

    Saludos desde Popayán, Colombia.

  • Una tarde de estudio y algo más

    Una tarde de estudio y algo más

    Una breve descripción mía: Soy alto, mido 1.89 m, de contextura delgada, piel trigueña, cabello negro un poco largo, lentes y sonrisa bonita (Según me han dicho algunas mujeres).

    Angie es de buena estatura, alrededor de 1.70 m, piel blanca, de contextura delgada también, con senos no muy grandes, pero con unas caderas grandes y un culo redondo y firme

    ———————-

    Un mensaje de Angie? Me vi sorprendido, no era habitual que ella me escribiera a estas horas, siempre solía hacerlo a las 4 pm cuando normalmente nos ponemos de acuerdo para estudiar, apenas eran las 2:50 pm, además era martes y habíamos quedado de reunirnos el miércoles para estudiar.

    – Puedes venir hoy a mi casa?

    – hoy? No se supone que era mañana?

    – Mañana estaré ocupada, así que debe ser hoy

    – ok está bien, voy en un par de horas, cuando termine de hacer algunas cosas.

    – No, necesito que vengas rápido

    – oye, lo que estoy haciendo es importante, en cuanto termine voy para allá

    – Dime si vas a venir ya o si mejor ni vengas, nunca más

    – está bien, estoy allá en 20 minutos

    He de reconocer que ese tono de enojo y exigencia me enfadaba. Angie era una mujer con buen carácter que no temía exigir lo que sentía era suyo, pero a pesar de eso nunca irrespetaba a nadie, ni era impulsiva. Ella sabía perfectamente que me gustaba y nunca se había intentado aprovechar de eso, acaso iba a comenzar a hacerlo ahora?

    Llegué a su casa 30 minutos después, al golpear a la puerta me abrió su padre y me saludó afectuosamente, le expliqué que venía a estudiar y enseguida me contó que iba a salir con su esposa a una reunión familiar

    – Angie te busca Ian – grito el papá- volveremos ya en la noche, a eso de las 8, muchacho cualquier problema que pueda haber mi hija tiene mi número de teléfono.

    – por supuesto señor, que le vaya muy bien en su reunión

    En ese momento Angie apareció en la sala, llevaba puesta una camiseta negra con estampados de grupos de rock y un short muy ajustado y pequeño que usaba para jugar voleibol, tuve que contenerme para evitar quedarme mirando como se marcaba su entrepierna y como ese par de piernas blancas como la nieve caminaban rítmicamente hacia nosotros

    – Ian vino a ayudarme a estudiar, mi prima está en su cuarto, que te vaya muy bien papi

    – gracias mi amor, hasta luego

    Cuando sus padres se marcharon, Angie enseguida me dijo:

    – Acompáñame a la tienda a comprar algo de comer

    Durante todo el tiempo que nos tomó ir y volver a la tienda no pude evitar fijarme que en la cara de Angie había una sonrisa poco usual, aunque mi atención no estaba fijada en su sonrisa, trataba de caminar un poco lento para poder verle el culo, que día a día iba mejorando, gracias a la naturaleza y al ejercicio, cada vez más grande y más firme.

    Al regresar de la tienda nos sentamos en el sofá de la sala lado a lado a comer lo que habíamos comprado.

    – Gracias por venir

    – De nada, era eso o tener que aguantar tu rabia un par de semanas, prefiero cualquier cosa a eso

    – oye, lo dices como si fuera una odiosa enojona

    – lo eres – enseguida me miró con una mirada de odio fingido – está bien no lo eres, no completamente

    – eres un tonto – dijo mientras ponía una cara de rabia muy infantil.

    – Lo sé, y por eso me necesitas

    – no te lo creas mucho

    Instintivamente pase una mano alrededor de su cuello, quedando a pocos centímetros de tocarle uno de sus senos, por suerte a ella no pareció importarle y seguimos así un par de minutos hasta que ella dijo:

    – Ya vengo, voy a mí cuarto un segundo

    Al regresar de su cuarto yo seguía ahí sentado, le dije:

    – Comenzamos a estudiar ya?

    – ah verdad que tenemos que estudiar, hoy no tengo ganas de estudiar

    – pero para eso fue que me hiciste venir corriendo a tu casa

    Me miró seriamente mientras ponía otra de sus caras de rabia de niña pequeña y mimada.

    – okay está bien, no estudiaremos. Que quieres hacer? Jugamos videojuegos?

    – No, mi cuarto está hecho un asco y además estoy muy cansada, estuve jugando voleibol toda la mañana

    – Si, puedo notarlo – dije lanzado una mirada muy poco disimulada a su short súper apretado – y que tal te fue hoy, ya comenzó el torneo ese que me comentaste?

    – No aún no, la otra semana empieza

    – Me dices que día juegas y voy a verte

    – Dónde no vayas a verme no vuelves a entrar a esta casa. Mira lo que me está enseñando una amiga allá en las prácticas de voleibol.

    De repente se da la vuelta, camina un poco hacia la pared, pone una sobre ella, la veo dudar por unos segundos, yo no entendía que iba a hacer, en un rápido movimiento mete toda la camiseta que le sobraba desde su cintura dentro del short.

    Sin volverse a mirarme comienza a caminar hacia atrás y luego se agacha un poco, en ese momento yo comencé a tener la mejor vista de su culo que había tenido nunca, y mi verga que hasta ese momento, en una muestra de autocontrol única, se había mantenido tranquila comenzó a despertarse.

    Ella se agachó hasta poner las manos en el suelo, luego en un rápido movimiento se levantó, retrocedió unos pasos y se abalanzó hacia adelante poniendo las manos dónde las había puesto hace unos segundos.

    Yo seguía mirando medio atontado, probablemente por qué la sangre de mi cerebro se había ido en un segundo directo a mi pene. Luego del impulso, ella termino con las manos en el suelo y los pies recostados en la pared y ligeramente abiertos.

    Comenzó a alejarse de la pared con las manos en el suelo y sus pies en la pared comenzaron lentamente a descender. Por fin entendí lo que quería hacer, usando la pared como apoyo quería arquearse boca arriba

    – Ven, levántate y ayúdame

    Le faltaba poco ya tener los pies en el suelo, logrando así arquearse

    – como?

    – agárrame la cintura, no me vayas a dejar caer

    Al levantarme hice un rápido intento por acomodar mi verga, que ya había crecido lo suficiente como para formar un bulto ya difícil de disimular. Corrí rápidamente a su lado y me agache, puse mi mano izquierda en la parte alta de su espalda y pase mi brazo derecho alrededor de su cintura sin malas intenciones.

    Pero las malas intenciones llegaron a mi mente enseguida, moví un poco mi abrazo hacia quedando justo al borde dónde su espalda daba paso a esa nalgas que llevaban provocándome toda la tarde. Yo estaba decidido a continuar mis disimulados avances hacia su culo cuando de pronto escucho un grito y veo su brazo izquierdo doblarse de forma extraña y en un instante ella caía.

    Todo el peso de la caída en la parte superior de su cuerpo lo absorbieron mi mano izquierda y su espalda, por suerte no se golpeó la cabeza.

    Rápidamente moví mi mano izquierda hasta la base de su cuello y le levanté la cabeza.

    – estás bien?

    – sii – dijo y me miró fijamente – tu mano esta… – note un leve rubor en su rostro.

    En ese momento volví a notar que mi mano derecha ya no estaba al borde, ahora estaba casi en el centro de su culo.

    – lo siento – no alcance a terminar de decirlo, sentí ese impulso que sientes cuando puedes hacer algo que deseas y es ahora o nunca. Me acerque a su rostro y la besé.

    Fue un beso temeroso, con duda, no sé cuánto tiempo pasó hasta que noté que ella también estaba entregada al beso. Al principio solo nuestros labios participaban, poco a poco nuestras lenguas se fueron uniendo a la danza de nuestros labios, tímidamente se tocaban como intentado conocerse, sentí su mano recorrer mi espalda hasta llegar a mi cuello, una ola de placer que me recorría todo el cuerpo.

    Nuestras lenguas ya habían dejado todo rastro de timidez, se movían como dos seres con una sola voluntad y un solo deseo, explorar, sentirse y complacerse mutuamente.

    Nuestro besos eran cada vez más apasionados y yo me acercaba cada vez más a ella, podía sentir sus tetas en mi pecho, sentí su mano posarse en mi rostro y a ella morderme en labio de una forma que me causo una excitación irresistible, estaba preparado para volver hacer que nuestras labios se encontraran pero sentí su mano ponerme resistencia.

    La mire a los ojos intentando encontrar el motivo de la interrupción

    – mi cuarto, vamos allá aquí pueden vernos

    Nos comenzamos a levantar, mi mano derecha que estuvo todo este tiempo debajo de su culo, tuve que sacarla de ahí, no sin antes darme el gusto de agarrar todo lo que pude.

    Caminamos hacia su cuarto tomados de la mano, sentía mi pene querer explotar, parecía que en cualquier momento rompería mi pantalón y saldría en buscar de placer.

    Nada más cerrar la puerta de su cuarto, nuestros labios reanudaron su danza, esta vez nuestros labios deseaban llegar más lejos, comencé a besar lentamente su cuello, recorriendo de izquierda a derecha y de arriba a abajo. Podía sentir su manos en mi espalda, sus uñas dibujando líneas de placer.

    – Me encantas -le susurré al oído.

    Sus ojos llenos de placer fueron mi respuesta, su mano se acercó a mi rostro, me tocó los labios y comenzó a descender hasta llegar a sus senos, empezó a tocar y jugar con sus pezones en busca de placer, era un espectáculo maravilloso.

    Mis labios comenzaron a besar sus senos, recorría cada centímetro con mi lengua, me deleitaba primero besando su pezón para después con mi lengua chupar rápidamente.

    Mis besos siguieron explorando cada rincón de su cuerpo, la ayude a despojarse de sus shorts, dejando al descubierto una vagina hermosa, blanca con labios tímidamente rosados.

    Besé lentamente sus piernas, podía sentir su excitación creciendo anticipando el primer toque de mis labios a su vagina. Coloqué un dedo a la entrada moviéndolo lentamente y con una ligera presión mientras mi lengua comenzaba a darle placer a su clítoris.

    Pronto la humedad y el deseo de su vagina fue suficiente y recibió completamente mi dedo en su interior, podía oír sus gemidos y su respiración cada vez más acelerada, olas de placer la estremecían haciéndole dar pequeños gritos de placer.

    Un segundo dedo comenzó a introducirse, sus espasmos de placer fueron incontrolable y una humedad incontenible inundó su vagina.

    – siiii ah siii, sigue

    Mi lengua seguía dándole placer a un ritmo acelerado mientras los dedos entraban y salían haciendo pequeños movimientos circulares.

    – aaahh siii, oh sii, mierda sii siigue

    La oleada de placer fue disipándose lentamente, su respiración se fue tranquilizando y su piel fue recuperando su tono blanco habitual.

    – lo disfrutaste eh?

    – Tonto

    – yo lo disfruté, y mucho

    Comenzó a besarme apasionadamente, me mordió los labios y paso a besarme el cuello, sentía su deseo por devolver el placer recibido.

    – tírate boca arriba

    Sentí sus labios nuevamente en mi cuello y mi pecho, luego comenzó a descender directo a su objetivo. Tímidamente comenzó a besar y a dar lamidas a mi verga, poco a poco fue tomando confianza, sentí su lengua subir y bajar acelerando el ritmo y después hacer movimientos circulares centrándose en la cabeza de mi pene, lo que me hizo arrojar un extraño gruñido de puro placer.

    La mire y en sus ojos pude ver esa mirada de autoconfianza con la sonrisa de niña mala que tanto me excitaba.

    – ven aquí zorrita

    Comenzamos a besarnos nuevamente, me gire quedando encima de ella

    – te deseo, me traes loco mi zorrita

    – yo también la quiero dámela

    Me levanté de la cama y ella instintivamente eligió la posición en que quería ser penetrada, se puso a 4 patas como una perrita dejando ese redondo y carnoso culo bien expuesto, no me pude resistir, me agache a besar y chupar todo.

    Mi verga en la entrada de su vagina comenzó a entrar fácilmente por lo mojada que estaba.

    – aaahhh siii, así papi

    Yo seguía empujando, ya estaba por entrar toda y su vagina me apretaba más y más.

    – siii, que rica estas

    Comencé las embestidas acelerando lentamente, podía ver cómo su culo se iba poniendo rojo con cada embestida, ella trataba de contener sus gritos con la almohada.

    – Siii mami… me encanta tu culo

    – sigue aahh sigue, que rico

    Estaba cegado de placer, el sonido del choque de mi cadera contra las carnes de su culo me volvían loco del morbo. Su vagina seguía apretándome, comencé a apretarle las tetas y a besar su espalda.

    – Siii, mami… ohh voy a… a terminar

    – Es… espera

    Se volteó quedando boca arriba.

    – Sii sigue, dámelo ohhh que placer

    La volví a penetrar, quedamos cara a cara, podía ver sus ojos perdidos en placer, su boca completamente abierta gimiendo incansablemente.

    Una oleada de placer indescriptible recorrió todo mi cuerpo, mi cuerpo se tensó y después solo pude sentir mi verga estremecerse y empezar a disparar cada descarga, yo rugía de placer perdido en el placer del orgasmo.

    Cuando las descargas terminaron seguía extasiado de placer, deje mi verga dentro de su vagina y comencé a sentir que regresaba a su tamaño normal, poco a poco la fui sacando y pude ver cómo el semen escurría de su vagina.

    Me acosté a su lado y la mire a los ojos.

    – Me encantas

    – Tonto

    Nos besamos, esta vez no con lujuria, esta vez fue con amor.

    – Mi prima está en el cuarto de al lado

    Por la excitación habíamos olvidado completamente eso

    – Bueno, no nos acusara con tus padres verdad?

    – No, ella no es así

    – Que alegría – De verdad me alegraba, sus padres eran muy buenos y me tenían bastante confianza, tanto como para dejarme a solas en su casa con su hija.

    – Además

    – Además que?

    – Ella… esta acompañada

    – En serio?

    – Si, su novio

    – Bueno, deben estar haciendo lo mismo que nosotros, que lo disfruten

    Pude ver la sonrisa más linda que le había visto, una sonrisa de satisfacción y felicidad.

  • Mi madre

    Mi madre

    -Perdona que te llamé -dijo- pero realmente, te necesitaba.  Además de extrañarte, pues no vienes seguido, no sabía a quién llamar por el inconveniente del automóvil. Sabes que no me gusta tratar con personas ajenas en las tareas personales.

    – No hay inconveniente mamá lo haré con gusto -le dije- pídeme lo que te haga falta.

    -Pero hace tanto calor y…

    -Cambiaré la cubierta, me daré un baño y nadaré después un rato.-le interrumpí.

    En el garaje cambié la rueda, y como estaba acalorado, fui al baño grande a darme una ducha. Al entrar me encontré que estaba mi madre desnuda parada en el medio del baño, después de haberse duchado.

    -Perdona mamá- dije tratando de no mirarla- no sabía que estarías en el baño y menos aún en tan agradables condiciones.

    – Para ti serán agradables- dijo tomando un toallón para cubrirse- el único que me veía así, era tu padre. Pero hace tanto tiempo que ni me acuerdo como son las miradas de un hombre.

    – ¿No has tenido oportunidades desde tanto tiempo? – pregunté.

    – Ya te dije que no aceptaré nada de extraños- aseveró.

    -Pero yo no soy un extraño- le respondí- Y también soy un hombre que sabe admirar una bella mujer, aunque sea mi madre.

    -A veces tengo deseos – dijo avergonzada- pero me arreglo sola.

    – Eso no sirve. Las necesidades sexuales deben satisfechas cuando llegan. Y tú eres deseable para cualquier hombre.

    -¿Tú me deseas? -pregunto.- a pesar de ser mi hijo.

    – Por supuesto- le contesté. Y acercándome la tomé por los temblorosos hombros le murmuré – déjame hacer.

    – Esto no es correcto. No es decente- dijo no muy segura, cuando vio que le quitaba el toallón con el que quería cubrirse.

    – Pero justo y necesario para ti y para mí también- dije mientras acariciaba sus pechos hermosos con los pezones morados y duros por la excitación.

    Me bajé el pantalón de baño y acerqué mi pene erecto a su cuerpo. Aceptó el acercamiento y puso sus manos en mis hombros

    -Te estás aprovechando de mis necesidades- murmuró en mi oído – Trátame con ternura. Necesito esto desde hace mucho tiempo.

    La elevé en brazos y la llevé al dormitorio. La deposité en la cama matrimonial, me quité la remera y la besé apasionado. Respondió a mis besos con energía y sus manos apretaban mi espalda con furia.

    – hazme tuya, por favor. Necesito tanto esto, hijo mío- Dame ese miembro enorme que siento que me voy a desmayar de placer- rogaba con desesperación- Sigue, no te detengas.

    Besé su vagina y mi lengua descubrió los más escondidos pliegues de su sexo.

    -Nunca sentí esto- gemía – Tu padre jamás me lo hizo- Sigueee, Asii, Asiii. Dios mío. Hazme todo esto que me enloquece. Aaayyy por favor, sigue que me estas matando de placer.

    Su boca buscaba desesperada le mía cuando me tendí sobre ella. Mi miembro estaba a ciento erguido y sus piernas se abrazaron en mi espalda.

    – Dame. Dame fuerte, Por favor, sigue. Sera el pecado más placentero de mi vida.

    Entraba y salía con mi miembro de su chorreante vagina. Su pelvis golpeaba mis testículos brutalmente.

    -Voy a acabar – gritaba- me estás haciendo acabar hijo mío… Asiii Asiii.

    Los espasmos de ambos a causa de orgasmos y eyaculaciones mutuas, fueron maravillosos.

    Quedamos tendidos en el lecho. Agotados y felices. No sentimos culpas. Fue un placer contenido por años.

  • Vestida de mujer con el señor de la esquina (Parte 1)

    Vestida de mujer con el señor de la esquina (Parte 1)

    Hola a todos, después de la última vez que lo hice con Don Antonio, el señor de la esquina, vino una parte de mi por primera vez no disfrute mucho el sexo anal, tal vez por lo rudo que se portó el señor, ya hablando con él un poco mas me di cuenta de que vive solo, y casi nadie lo acompaña nunca, ni su propia familia, así que es de esperar que esté desesperado por buscar emoción al coger y como ya había mencionado él me encontró en una orgía en un parque, así que no me queda de otra mas que complacerlo y sobre todo complacerme a mi mismo cuando quisiera.

    Ahora fui ya mas calmado, mas preparado, pero tal vez subestimo a las personas pues esta vez él me sorprendió de nueva cuenta, pero eso será mas adelante, por ahora solo puedo decir que me recibió mas relajado, mas amable, comenzó disculpándose por su comportamiento la vez pasada, pero me dijo que me traía ganas desde el día de la orgía en el parque, así que me invitó a pasar, me sirvió un vaso con agua de Jamaica, yo estaba desconfiando, pero noté que él también se sirvió de la misma jarra, así que ya no me preocupe tanto; comenzamos a hablar, me dijo que vivía solo, nadie lo visitaba, pues no tenía muchos familiares cerca, pero podía pagarse Internet y teléfono así que estaba bien comunicado.

    Yo le dije algo apenado que si me gustaba que me penetraran sin embargo hay días en los que o no estoy preparado, o simplemente no tengo ganas de juguetear, Don Antonio lo entendió bien, y supo que lo que hizo estuvo mal, seguimos conversando, le dije que me cogió un primo de 18 años y que a partir de ahí me gustaba que me penetraran, le dije que ya tenía varios juguetes sexuales, dos plugs y un dildo de 17 cm y que con ello me divertía solo o acompañado, le dije de varias experiencias que ya había tenido, tríos, orgías, gloryhole, incesto, incluso con mi padrastro, pero que todo se hacía siempre con protección.

    Aclarado eso, empezamos a subir de tono la conversación, hicimos varios arreglos para vernos cada cierto tiempo, que le había pedido a una chava de la cuadra comprar lencería para unas familiares, sin darse cuenta que serían para mi, me saque de onda, quería que me vistiera de mujer, compro faldas, leggings, tacones, sostenes, incluso pelucas, esas ya las tenía el, dijo que tenía una sobrina que es estilista, y que un día se dejó esas pelucas en casa de Don Antonio; ya me pareció algo morboso, extraño pero dije en fin que importa, lo único que no vi fue maquillaje, en eso pensé «ya sería demasiado», sería una total sissy, o crossdresser.

    Comencé por ponerme varios conjuntos de lencería, la mayoría transparente, luego una faldita de color azul, y luego unos calcetines largos de color blanco, después una peluca castaña, el solo estaba ahí sentado en el sofá viéndome y pasándome la ropa que modelaba para él, luego como ahora si traía puesto el plug, (empecé con el chico para ir dilatando más, termine con el mas grande) él no lo vio en ese momento de estarme probando la ropa, fue cuando lo noté que se estaba agarrando el paquete, ahí fue cuando hice mi primer movimiento, me le acerqué y levante mi falda, para mostrarle mis calzones, y en eso me los bajo un poco para mostrarle el plug con joya de color rojo, me comenzó a tocarme los glúteos, a apretarlos, me separé de él, le hice un ademan con la mano, diciendo ah-ah, me agaché y empecé a sacar la anaconda de su short, lo tome entre mis dos manos, me vino el recuerdo de cuando se la mamé la primera vez, comencé a masturbarlo, luego de un rato, me lo metí a la boca para degustarlo, babearlo, él solo gemía, tomo mi cabeza con sus manos hasta atragantarme, luego me despegue y me di la vuelta y me agache dándole las nalgas a Don Antonio, ahora si pudo ver mi plug, en eso que lo toma y empieza a darle vueltas, ya me estaba calentando, me dejé caer sobre su herramienta para frotarme en él, me tomo de la cadera y me tomaba mi verga y me la jalaba.

    En eso le digo que me saque el plug y que me cogiera sin condón, el aceptó, lo sacó muy lento, ya estaba bien lubricado, subí mis piernas y así con solo la falda y la peluca puestas me empezó a coger, estábamos haciendo el cowboy invertido, me sentía como una putita así vestido, me empezaba a gustar hacerlo así, después cambiamos a la posición de perrito, luego nos fuimos a la cama para seguir con la faena, esta vez me recosté boca arriba mientras abrazaba con mis piernas la parte baja de su espalda, el tomo mi plug y me hizo que lo metiera en la boca, luego de estar un rato así, nos paramos y me cogió de pie, mientras me sujetaba de la pared, luego de vuelta a la cama, puso una almohada en el suelo y me puse de cabeza dejando mi culo cerca del borde de la cama, él se sentó y alcanzo así a penetrarme, subimos de nueva cuenta a la cama y seguimos cogiendo esta vez yo estaba de lado con una pierna sobre su hombro, cuando en eso le dije que quería su semen en mi boca, después de estar un rato así me dijo que ya se venía, saco su verga de mi, y fue directo a mi boca, eyaculó dentro de mi boca, 5 chorros de semen espeso, un poco dulce, me gustó, nos quedamos tumbados un rato así, yo ya me había venido así que tome mi plug y lo embarre de mi estómago, y me lo lleve a la boca, Don Antonio se excitó con eso, yo me sentí como una prosti vestida de mujer, le dije que a la próxima me cogiera con los tacones puestos, siempre me ha gustado ver videos de mujeres cogiendo con tacones altos, así que dije hay que aprovechar, él dijo que estaba bien, me dijo que tomara un baño en su casa, a lo que acepté, ya después de eso, nos quedamos conversando otro rato para irnos conociendo más, resultó ser un señor de esos que agrada conocer y visitar, formaremos una gran amistad, tal vez se convierta en mi sugar daddy, y es el primero después de mucho tiempo que me coge sin condón, una sensación nueva realmente.

    Luego subo la segunda parte, que fue en otro día y fue más duro que esta vez.

    Como siempre pueden contactarme por telegram: @Km4zh0.

  • Mi primera vez con mi hermana

    Mi primera vez con mi hermana

    Mi hermana mayor se independizó cuando yo tenía 6 años creo, ella acababa de cumplir 18 años y se fue, casi ni conocí a mi hermana porque no pasaba tiempo con ella. Cuando cumplí 18 años, mi hermana me invitaba a su departamento para que lo cuide porque ella se iba de fiesta con sus amigos de trabajo, así estuvo como 4 meses y me di cuenta que siempre volvía totalmente borracha.

    Un día que ya eran la 1 de la madrugada, yo estaba en la sala del departamento de mi hermana, cuando comenzaron a tocar la puerta y era mi hermana ebria casi inconsciente, la eche sobre el sofá, vi que estaba con el vestido mojado por bebida y se le remarcaban los senos, me excite, fui y le quite el vestido, la ropa interior y el bracier, le toque los senos, me baje el pantalón y comencé a frotar mi pene en sus tetas y meterlo en su boca para que se lubrique pero mi verga salía con olor a alcohol, igual era la primera vez que metía mi pene en una boca.

    Cuando quería metérselo, le abrí las piernas y comencé a jugar con su vagina, así a lamerla y a tocarla, cuando quise abrirle la vagina con mis dedos vi que había un líquido blanco saliendo de dentro de ella, me di cuenta que era semen e imagine que ya se la habían follado, agarre una servilleta y metí mi mato en su vagina para sacarle el semen que estaba allí, saque lo que pude y después como que medite unos minutos para poder penetrarla, era la primera vez que metía mi pene en una vagina, al cabo de los casi 20 minutos más felices, cuando me iba a correr, me deje llevar y metí más profundo mi pene y eyacular dentro, acabe y la volví a vestir a mi hermana.

    Al cabo de un mes, mi hermana resulto embarazada, ella piensa que el hijo es de su novio pero a mí me pasa la idea que el hijo podría ser mío, pero me da miedo de solo pensarlo.

  • Mi psicólogo y yo

    Mi psicólogo y yo

    Soy Adriana y voy a relatar una historia que pasó recientemente.

    Un jueves después del trabajo decidí salir a un bar con un amigo, le comenté que tenía una cita con mi psicólogo a las 8 pm (está hora era porque él llegaba a esa hora de su trabajo), fuimos en mi auto sin problema. Platicábamos de cosas normales cosas en las cuales ambos estábamos de acuerdo. Pasamos un par de horas juntos, ese día él decidió ir con unos amigos a otro bar, que previamente le había hablado por teléfono, me dijo que si lo llevaba a ese lugar de reunión con sus amigos y yo accedí. Lo lleve, nos despedimos y me fui rápidamente a mi cita con mi psicólogo. Justo llegando le mande un texto pea confirmar mi llegada, recibí una respuesta simple de «ya bajo».

    Mientras esperaba afuera recordé que mi laptop estaba en el auto, rápidamente decidí ir por ella, sin percatarme que ahí había guardado todas las cosas de putita que tenía en mi auto (las guarde para que mi amigo no las viera, ni mucho menos sospechara nada). Sin percatarme agarre la mochila y me la lleve dentro de su casa. Por fin salió después de 2 minutos esperando fuera de su casa, me invitó a pasar como de costumbre.

    – Pasa, estás en tu casa.

    – Muchas gracias.

    Pase como de costumbre, ya sabía el camino hacía su consultorio, así que pasé sin pena alguna. Llegando me senté como de costumbre, por su puesto sin algún nervio de todo lo que traía conmigo. Empezó la consulta y todo iba normal, hasta el punto que llegamos a hablar de mi sexualidad, preguntas rutinarias, preguntas directas, incluso preguntas que sinceramente me hacían imaginar tantas cosas. Todo iba tan tranquilo, cuando de pronto, una corazonada me dio, no sé como me dio por ver mi mochila y para mi sorpresa, al ver toda esa ropa de puta me puse nerviosa. El noto mi nerviosismo y me cuestionó…

    – Todo bien Adri? (yo llevo una vida como travesti desde hace tiempo, por lo cual él sabe toda mi verdad).

    – Si todo bien… Por qué? Has notado algo?

    – No, solo que te note nerviosa muy drásticamente.

    – Todo bien… No te preocupes.

    Así fue todo, de pronto empezamos a hablar de solo sexualidad, sinceramente eso me puso muy caliente, demasiado caliente para ser mi Psicólogo. Mientras él me preguntaba cosas, yo me sentía más caliente por más tiempo. Llegó el tiempo en él tocó el tema de Adriana, por lo cual empecé a ponerme muy nerviosa… Y sin duda alguna, los nervios me mataban.

    – Alguna vez has sabido lo atractiva que te ves mientras estas frente al espejo?

    Realmente no sabía que responder, de pronto Adriana entró a escena y controlo todo, con nervios y a la vez segura de mi le dije que

    – Sí… Me había notado atractiva

    Él guardo silencio unos segundos… No sé cómo lo supo, pero me preguntó:

    – Te noto algo extraña el día de hoy. Estas bien…?

    – Emmmm, si… Solo que…

    Guarde silencio unos segundos…

    -Tengo algo que mostraste…

    En éxtasis por todo lo que habíamos hablado decidí ir al baño, el cual estaba al lado del consultorio. Llegando al baño no sabía realmente lo que hacía, sin embargo lo hice. Me vestí de Adriana, con ropa que tenía en mi mochila. Salí del baño y me dirigí a su consultorio. Esteban (nombre de mi Psicólogo) esta es mi verdadera yo, una zorra puta, que le gusta la Verga, de momento no era consciente de lo que decía y hacía. Ahora crees que soy una buena chica? Crees que realmente debería ser Adriana todos los días?

    Me miro sorprendido.

    Por lo cual le dije:

    – Bastantes veces me has preguntado si me había tomado fotos de mi vestida, entonces observa, esta soy yo, Adriana tal cual.

    Me miró simplemente sorprendido, note que había sido muy sorpresivo todo.

    – Esteban… Estás bien?

    Le pregunté mientras él me miraba con una mirada que no había notado en él anteriormente.

    – Estas tan linda como lo suponía

    – Mencionó Esteban con una voz de nervios.

    Me senté en el sillón de consulta y me cruce de piernas.

    -Ahora podemos seguir la consulta?

    Le dije con una voz sensual y llena de calentura.

    Lleno de un no sé qué dijo:

    – Claro que seguimos, solo que sinceramente me ha sorprendido ese cambio. Sé que no es ético, pero he pensado tantas veces como serías Adriana, y sin duda alguna, eres hermosa…

    -Gracias, sin embargo siento que soy muy fea.

    -Claro que no, eres fabulosa. Sabes, realmente no imaginaba que fuera tan linda.

    Sinceramente solo quería mostrarle como realmente yo era. Me levante de ese asiento incómodo, decidí levantarme de una manera sutil y femenina, di media vuelta, le mostré mi trasero (considero que mi trasero es muy lindo), esperé un poco y me puse de frente. Mencionado mis cualidades con mi trasero me dirigí a la salida. Note que él me miraba fijamente, ya que tenía un vestido corto, y dejaba entre ver mis nalgas. Salí de un momento para ir al baño, inmediatamente y me percaté que por el momento olvidé mi mochila, regrese y para mi sorpresa él se estaba tocando. Fue algo maravilloso y a la vez tan raro, simplemente pensar que haya causado esa sensación en él. Sin más, les cuestioné que estaba pasando… Él anonadado respondía simplemente un:

    -No es lo que piensas…

    Continuará…

  • Mantenimiento a una computadora

    Mantenimiento a una computadora

    Buenos días, nuevamente me encuentro por estos lugares, en un momento libre que tengo les contare otro pequeño episodio de mi vida…

    En mi relato anterior quizás hice un mal uso de los términos, pues para el año 2013 no había pandemia como tal, sin embargo me refería a la situación que estamos viviendo en Venezuela… Desde hace mucho tiempo, donde pasando por problemas terribles…

    Volviendo a mi historia, ocurrió en mi época cuando trabajaba aun en un ente público, reparando computadoras, hace apropiadamente 3 años, estaba en mi oficina (taller) cuando recibí una llamada de una amiga donde me decía con un tono de preocupación que se le había dañado la computadora, no prendía etc… Me pidió el favor de que si podía ir a su apto aprovechando que el marido no estaba para poder revisar con calma y sin presión, la cual yo acepte, diciéndole que iba después de salir del trabajo.

    Y así fue, al salir del trabajo me dirigí a su apto, toque la puerta y me abrió ella mi amiga atractiva mujer un poco alta, delgada, rubia ojos castaño, piel delicada y suave con una bonita pechonalidad, y caderas notables… (No diré nombre). Entre nos saludamos y desde un comienzo hubo un coqueteo algo interesante, o lo que decimos en argot popular, un pase de corriente… Hablamos me invito a la cocina me invito un café charlamos, me dijo que cerveza no, porque yo fui a trabajar… Buen punto, le dije que no habla problema y después de un buen rato charlando y yo mirándola de arriba a abajo casi que desnudándola con mis ojos, decidimos pasar a donde estaba la computadora y me la mostro

    La revise, y comencé a hacerle el mantenimiento que normalmente se le hace… Ella se quedó ahí conmigo casi que encima… A lo que yo le comente soltando una sonrisa… «sabes quienes trabajan encima de los clientes», ella al comienzo no entendió jajaja pero a los pocos instantes capto mi chiste y se soltó a reír me dijo que yo si era malo! Y me abrazo… Con cariño, con ese abrazo logre sentir su rico olor, y sentí ganas de besarla a lo que ella me volteo la cara y el beso cayo en la mejilla…

    Así seguimos bastante cerca… Yo en la computadora arreglándola y ella ahí entre coqueteos y conversando, ya pasado largo tiempo; termine la deje en su sitio, pasamos nuevamente a la cocina, conversamos, en este rato al yo haber terminado con la computadora, si me saco un cerveza, y me dijo para agradecer la reparación, algo particular y fue lo que me encendió mas… Fue que al abrirla, la cerveza boto espuma y se derramo a lo que ella muy sensualmente la chupo de pico… Ufff fue una sensación bastante sensual la manera como lo hizo, a lo que yo la intente besar nuevamente pero de igual forma me volteo la cara… Cayendo el beso en la mejilla…..

    Después de varias cervezas, chácharas, risas, y coqueteo llego la hora de irme; yo un poco digamos tristón por decirlo así, por no haberla podido besar… Sin embargo al acercarnos a la puerta de salida, obvio yo detrás de ella para poderle mirar el bonito coolo… Jaja a lo que llegamos a la puerta se voltea! Quedamos frente a frente y me dice «que es lo que tú quieres» y boom fue como un impulso de inmediato el dije besarte y no me dejo ni terminar de decirlo cuando nos empezamos a besar, desenfrenadamente, primero un beso largo profundo, apasionado, nuestras lenguas casi llegan a la garganta de cada uno fue muy excitante.

    Luego de ese besote… Vinieron muchos besos ricos, de igual forma apasionados comenzaron las caricias, las manos, y ahí mismo parados en la puerta la mía manos recorrían su cuerpo, aprontando sus tetas, y la fui desnudando y ella apretaba mi cuello, y mi espalda y bajo a mi bulto el cual apretó, obvio tan duro como roble… Desabrocho mi pantalón mientras yo la besaba y chupaba sus tetas… Hasta que se arrodillo y me lo saco… Y comenzó a darme una mamada!! Woow!!! Extremadamente exquisita… Se fajo un buen ratooo chupando… Y antes de que me hiciera llegar, (que era lo que quería) la levante y nos fuimos a una habitación.

    En la habitación nos acostamos nos comimos a besos… Y comencé a propinarle a ella un sexo oral tan delicioso para ella con lengua full dedos y de más que se me vino en mi boca!! Que ricooo el sentir como retorcía de placer y como llenaba de jugos mi boca y mi cara y yo seguía chupando, para seguidamente cogerla!! La penetre de una con todo, el gemido que ella dio no fue algo normal pero le gusto y yo seguí dándole fuerte en misionero!! Fue una rica sensación y después de varios minutos cogiéndola! Me levante la voltee en 4 y con nalgadas la volví a coger con mis manos en sus caderas para atraerla hacia mí, dándole unas buenas embestidas.

    La hice llegar otra vez que rica sensación, y en esa segunda llegada de ella fue cuando mi respiración se empezó a agitar, ya era el momento de que yo me venía y me dijo que lo quería en su casa y boca!! A lo sé qué separo… Se puso frente de mí se metió me pene a su boca comenzó a pajearme y salieron mis disparos; varios por su boca su casa su cabello y hasta sus tetas! En ese instante antes de perder mi fuerza totalmente ella se acostó e hicimos un 69.

    Con el cual me escurrió todo todo todo y yo a ella la chupe tanto en ese momento que le incurrí un tercer orgasmo. Fue excelente…. 

    Ya terminando nos reincorporamos quedamos acostados cansados, luego de un rato nos reímos hablamos otro rato ahí en la cama! Nos levantamos, nos duchamos, cabe destacar en la ducha nos besamos muchísimo, al salir nos vestimos me brindo otro café y me fui.

    Quedando ella satisfecha doblemente por el mantenimiento de su computadora, y obvio el mantenimiento que le di a ella jejeje y por mi parte queda también satisfecho por cumplir dos metas ese día! Arreglar bien un computadora y dar placer una hermosa mujer! Cogiéndola como se debe, haciéndola sentir deseada!!! Dándole buen sexo…. 

    Hasta luego… Y nos leemos en un próximo relato… Espero les guste y voten… Lmmc