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  • El gimnasio me inspira

    El gimnasio me inspira

    Hola nuevamente, soy Analía, les había contado mi primer encuentro sexual con Iván, que fui penetrada por Sergio, sin haber tenido relaciones con mi novio.  Sin embargo fue súper placentero, no había tenido muchas relaciones hasta ese día y menos con alguien desconocido. No pudimos conversar lo sucedido sino hasta el lunes que fue el franco de Iván que es chef. Esa noche el me dejó en casa de mis padres y se fue.

    Lo visite el lunes luego de la facultad fui a su casa, me había preparado una ensalada muy rica. Dr. Lemon bien frío y un bife de carne con ensalada. Comimos y nos sentamos en un sillón súper cómodo que ya imaginé todo lo que podríamos hacer ahí.

    Viendo tele nos pusimos a besar un rato, hasta que el saco el tema, repitiendo su excitante fórmula de estar besándonos y fregando nos nuestros cuerpos, se acercaba a mi oído y entre mordiéndome las orejas suavemente me preguntaba cosas, que fue lo del sábado? Te gustó? Me encantó le dije mirándolo ardientemente, que te encantó? Me preguntó. Todo, le dije. Te gustó coger con un desconocido? Me dijo, dándome un beso con lengua tremendo, acabé mi primer orgasmo solo con ese beso y el recuerdo de Sergio. Me encantó todo le dije y eso creo que saltó el tapón de su cerebro y liberó los ratones.

    Hicimos mutuas confesiones de nuestra historia sexual, lo básico, cuántos con cuántos, cómo, dónde, etc.

    Me preguntó lo que me gustaba y como todo me gustaba, me preguntó del sexo oral si me gustaba o no, anal, vaginal. Todo si, me encanta.

    Ya estábamos en la cama y me tocaba de una manera magistral, jugaba con mi clítoris, metía un dedo, dos, mojando sus dedos y seguís manoseando mucho tiempo. Espectacular ya tenía asegurado al menos un buen orgasmo. En un momento él se giraba un poco y con su .ano izquierda jugaba en mi vagina y con la derecha en mi cola. Era sensacional, me volvía loca. La mayoría de mis conocidos solo la querían meter. Iván se aseguraba que reviente en un orgasmo, y de ahí tenía dos o tres solo con apretarme o tocarme.

    En un momento me había lubricado tanto que sus dedos estaban empapados, me metía 3 en la vagina y 3 en la cola, delicioso, yo estaba concentrada disfrutando a full. Me besaba y se acerca al oído y me pregunta, te gustaría que te cojan así? Me encanta, me encanta, le dije. Que rico me dijo Iván, me encantaría verte coger con dos a la vez.me encantó que Sergio te la meta así, me metió 4 dedos y yo acabé al menos tres veces más, Iván se dio cuenta que estaba como loca, me trató de meter los 5 dedos en la cola casi el puño, me volví loca, gemía, te gusta? Me dijo. Me encanta le dije moviéndome como loca. Empujando hacia su puño. El acabo en su calzoncillo hizo unos espasmos y me tocaba la vagina a gran velocidad me hizo acabar unas 6 veces al menos. Espectacular. La verdad impresionante. Acabamos y dormimos, mi primera noche con él en su casa.

    Así pasaron unas semanas y terminé viviendo en su casa. Yo tenía mis actividades, la facultad, el gimnasio, mis padres, mis hermanos, mis amigas. Iván su trabajo, su bicicleta y caminar. Así que full cada uno, nos encontrábamos en la cama. No todos los días sexo, no podíamos todos los días, pero si al menos dos o tres veces.

    Su franco del lunes salimos a caminar, almorzamos y tomamos helado. Volvimos a su casa y nos pusimos a ver tv, besos, franela un Dr. Lemon bien helado, luego otro, ya estaba súper caliente, fuimos a la cama, yo tenía un short que a veces lo llevo al gimnasio aunque tenía otro más elastizado me daba vergüenza usar el otro. Ya estábamos en plena tarea, me dice al oído, en el gimnasio hay alguno que te guste? Me quedé confundida un poco, pero evidentemente quería profundizar en el tema. Pensé rápidamente en los compañeros, eran unas 12 chicas y 5 chicos, pase revista y la verdad todos estaban muy buenos. Si le dije hay 5, todos están lindos, le dije perdiendo un poco la concentración en sus dedos que nunca paraban. Yo ya llevaba unos 2 orgasmos, pero un poco me enfrió.

    Me besó nuevamente sacó sus dedos y siguió solo masajeando mi vagina, no se no los he pensado en esa situación, Pato por Patricio es el más agradable, tal vez él, hay un señor nuevo más grande. Quizá él, no sé. Por? Le pregunté un poco distante. Me encantaría que mañana te pongas el shorcito este a ver si se tienta alguien y te lo comes. Jajaja di una gran risotada, aunque un chorrito de jugo sentí en mi cosita, si los había visto alguna vez con ganas a los chicos, pero eran solo eso, compañeros. Lo besé muy profundamente metiéndole mi lengua y acercando me cuerpo al suyo a la posición inicial. Tengo un short más chiquito le dije. Riéndome con vergüenza. Te gustó la idea no? Reí con vergüenza.

    Ponte el short a ver cómo te queda, prendí la luz salte d .la cama y busque un colaless súper apretado que sabía le encantaría color rojo, el short me lo subí y metí en mi cola, me quedaba súper. Me puse un top blanco y gire y me metí en la cama. Fue una locura, me tocaba, yo siempre boca abajo sobre su mano izquierda que abarcaba mi cosita, me encanta me dijo. Que te encanta? le dije yo al oído, besándole la oreja y mordiéndole suavecito. Te queda buenísimo, se te marca todo, van a querer cogerte los 5. Me decía mientras me frotaba todo, corrió el short y me metía dos dedos en mi conchita empapada. Me saco el short y dejándome la colaless, me metía 4 dedos en la conchita y directamente los 5 en la cola, así que te cojan al menos dos me dijo y acompañando mis movimientos de cadera metía sus manos con una habilidad genial, tuve varios orgasmos hasta que le pedí que me deje cabalgarle, se acomodó y cabalgué unos 20 minutos hasta que explotó.

    Se fue a trabajar al día siguiente, yo me bañé, me puse la colaless y el mini short. Me puse otra calza encima y fui a clases. Lo que nunca todos me saludaron como si. Una me hubieran conocido, Maxi desde el primer día fuimos compañeros, Pato hace años también. Hernán, era el mayor y el más nuevo, lleva 4 meses viniendo. Parecía que alguien les había prevenido de mi proyecto. Así que me saque el buzo y la calza y me acomode la bombacha bien metida. Hicimos todo, las dos horas, todo era individual así que ni contactos, ni diálogos ni nada. Yo estaba excitadísima, creo que debo haber mojado mi ropa mucho, Mi vagina se tragaba casi la bombacha, debía haber puesto un protector. Estaba vistiéndome, y secándome el escaso sudor, cuando Hernán se acercó, que linda que estás me dijo, gracias, le contesté, le sonreí y me dispuse a ponerme el pantalón, quieres venir a almorzar a mi departamento me dijo. Me quedé helada, no sé, le dije, es muy lejos? Me confundía esto, el hecho que tendría que verlo siempre y va a querer otras veces. Bueno le dije, vamos. Me puse la campera y salimos

    Caminamos media cuadra y entramos a su edificio, subimos a su departamento y ya ahí me invitó a tomar un margarita frozen, súper rico con helado de limón y mucho hielo y batido. Excelente me lo tomé de una y luego otro más, cocino una pizza y comimos. Me dijo que era hermosa y que Hera preciosa y que era que se yo.

    Me saque la campera y mis pechos le causaron admiración, alabó mis hombros, mis ojos, mi boca, en fin. Hace calor dijo y se quedó en remera y shorts. Me invitó a hacerlo también, no muy convencida me saque la calza, tenía muy mojado el short y la bombacha casi desaparecida en mi cola y mi vagina. Me atrajo hacia él, muy cortés y me besó, no sentamos en un sillón grande y nos besamos, me saco el top, el short y saco su miembro, grande y venoso, lo chupe Poniéndome de rodillas, me lo metí hasta el fondo, me encantaba hacerlo, tenía esa capacidad que.me podían coger por mis 3 agujeros, provocándome placer. Hernán estaba enloquecido, me metía su trozo con mucha excitación hasta el fondo. Se la sacaba la meneaba y se la lengüeteaba, besaba y me la engullía hasta el fondo, genial, hasta que se convulsionó la saqué un poco y me acabó en mi boca, me tragué todo, fue maravilloso, seguí chupando concentrada, aunque se decayó un poco se veía bien.

    Me pare y me apoye en el apoyabrazos del sillón, que era ancho, entraba cómoda de panza ahí. Me quedaba la cola levantada, la vagina aplastadita, así que sin de ir nada me colocó su aparato en mi cola y comenzó a entrar sin problema, me la metía hasta el fondo, la sentía en las tripas, estaba muy caliente y yo volaba pensando en Iván, parecía que lo había planeado todo. Qué barbaridad. Así estuvimos unos 20 minutos, me dio recelo por Hernán, están agitado y era su segunda descarga lenta, me la paso a la vagina y acabé por cuarta vez. Espectacular, volvió a mi cola y ahí se puso agresivo, empujaba con todo hasta que acabó. Lo miré, estaba bien, me besó por primera vez, me fui al baño a limpiarme.

    Me agradeció, cuando quieras acá estoy, no te voy a molestar en el gimnasio, nadie va a saber de esto. Está bien no te preocupes. No pasa nada, mi novio disfruta que yo haga esto. Así que tranquilo le di un beso en el ascensor cuando bajamos y me fui excitada a casa.

    No me bañé ni me cambié de ropa, hice un trabajo, fui a ver a mi mamá, fui al súper, cene y esperé a Iván, no llegaba ya eran las 12 así que me metí a la cama con el shorcito y el top y me dormí. Le escuché llegar como a las 2, se metió en la cama y me abrazó, me dio un beso y sintió el top, esto que es? El top? Epaaaa dijo y bajo la mano por mi espalda, llegó a mi short, enseguida busco mi raja, metió mano y constató mi lubricación, que rica estás me dijo. Paso algo hoy? Hernán se llama, en más viejito viste que te dije? Bueno me invitó a almorzar a su departamento.

    En serio me dijo, contame dijo se acurrucó a mi lado y besándome y franeleando le relaté lo que pasó. Me preguntaba a cada rato si me había gustado y el tamaño y mis orgasmos, todo. Me encantó le dije fue genial, gracias le dije, manoseo, metía las dos manos una en la vagina con 4 dedos empapados y atrás la mano completa, que la lubricada en mi vagina era un maestro de la mano, me metía dos, luego tres, luego 4 dedos, cuando con el pulgar empezaba a jugar en mi clítoris, yo sabía que se venía primero el intento de puño en la vagina y luego a la cola, me enloquecía, abría todo para que entre todo el puño, gemía como loca, empujaba mi cola y acabé unas 3 veces en un orgasmo gigante. Por favor. Tremendo el órgano fue tremendo le saque el calzoncillo y lo cabalgué por 10 minutos más. Acabo y dormimos con su cosita metida en mi. Riquísimo.

    Te gustó me dijo al oído al día siguiente, me encantó le dije.

  • El taxista en mi viaje de traslado

    El taxista en mi viaje de traslado

    Estaba trabajando para una compañía en Colombia, cuando me contactó una firma cazatalentos, con una interesante propuesta, pero incluía el moverme de país. Cuando pregunté el país, me dijeron, el cargo debe hacerse desde Guatemala. No conocía mucho de este país, solo de sus ruinas mayas y de ciudades llenas de historia como Antigua. En fin, después de haberlo hablado con mi familia, decidí aceptar.

    Unos días antes de viajar me llegaron las instrucciones por parte del Departamento de Relaciones Laborales a mi correo electrónico: mudanza, apartamento, y, la más importante de este relato, el taxista.

    Empaqué mis maletas, y empecé mi viaje desde Colombia hasta Guatemala. En el avión, revisé de nuevo la información del apartamento que me habían asignado, y las instrucciones para buscar al conductor.

    Después de reclamar las maletas, me dirigí a la puerta de salida a buscar, según las instrucciones, el aviso de la compañía y encontrarme con Estuardo, quien, de acuerdo a las mismas, sería el taxista asignado. No fue muy difícil esta búsqueda, dado que encontré fácilmente el aviso y a Estuardo, quien muy amablemente me dijo «Señor, Jaime, mi compañero, estará asignado a llevarle a su apartamento, yo me tengo que quedar aquí a la espera de otra persona, pero lo que necesite, comuníquese conmigo». Debo confesar que me dio algo de molestia, pero amablemente le respondí, «claro, muchas gracias Estuardo, donde encuentro a Jaime». Me dio las instrucciones para encontrarlo en el parqueadero: «Lo encontrará en el nivel 2, es un Toyota Corolla blanco». Me dirigí al nivel 2, allí estaba esperándome Jaime «Señor, como está, déjeme le ayudo», agarró mis maletas y las acomodó en la parte posterior del auto. Yo me hice adelante, y emprendimos el camino hacia el apartamento. Jaime era un hombre como de 55 años de edad, canoso, con barriga, bigote y bien vestido, todo un señor.

    En el camino empezamos a hablar sobre Guatemala, la ciudad y me empezó a contar sobre el sector en el cual se encontraba el apartamento. «Es uno de los mejores» dijo. Pasado un rato, la conversación se tornó un poco extraña: «Señor», me dijo Jaime, «cualquier cosa que necesite, me dice, por ejemplo», acto seguido me pasó su celular, «yo conozco algunos sitios donde se puede relajar y lo atienden bien, mírese esos videos». Agarré su celular y oh sorpresa, eran videos de striptease de hombres para hombres! me puse rojo, no sabía qué hacer, pero me daba pena ser rudo. Me quedé viendo los videos, y, me empezó a dar curiosidad. A esas alturas, mi miembro se empezó a colocar duro, y me tocó moverme en el asiento para acomodármelo y que no se notara mi erección, pero Jaime lo había notado. «Siga viendo hacia adelante, también hay fotos».

    Siempre he sido de orientación heterosexual, aunque algunas veces me ha dado morbo lo gay pasivo. Algunas veces me había masturbado metiéndome los dedos, pepinos o cabos de cepillos por mi ano, y había tenido unos orgasmos enormes, de los cuales siempre me daba un poco de curiosidad el probar el miembro de otro hombre. En una sola ocasión lo intenté, con un escort, pero en la primera metida me dolió muchísimo, y nunca más lo volví a intentar.

    Para ese momento, miré de reojo a Jaime, y tenía una erección visible que se veía encima de su pantalón, la cual, se la intentaba acomodar disimuladamente.

    Llegamos a nuestro destino, un edificio muy elegante. Jaime se bajó, y por el espejo vi cómo se acomodó su miembro para que no notara su erección, yo hice lo mismo cuando él se fue a bajar las maletas. «Quiere que le ayude a subirlas, señor», me dijo. «Claro Jaime, muchas gracias», y empezamos a subir hacia el apartamento.

    Toqué la puerta y estaba la señora que me debía entregar el apartamento. La señora me estaba entregando el inventario, mientras Jaime dejaba en la sala las maletas y se disponía a despedirse. «Cualquier cosa que necesite, ya sabe, tiene mi número», me dijo Jaime. «Jaime, creo que sí, hágame un favor», saqué 20 dólares del bolsillo y le dije, «si no está muy ocupado, podría comprarme unas cosas en el supermercado, y traérmelas». «Claro que sí, señor, con mucho gusto», me dijo, agarró el dinero y se fue con la lista que le hice. Mientras me quedé con la señora, recorrimos el apartamento y le firmé el inventario. La señora me entregó las llaves y se fue, yo agarré las maletas y las llevé al cuarto principal. El apartamento era muy bonito, elegante y con todo para tener una cómoda estadía.

    A los 30 minutos volvió Jaime con la compra del supermercado, tocó el timbre de la puerta y siguió, dejando las bolsas del supermercado en la barra de la cocina. Jaime se disponía a irse y a despedirse cuando le dije «no terminé de ver las fotos y los videos, le importaría que los terminara de ver». «Para nada», dijo Jaime, me dio su celular y yo me senté en una silla de la sala. Jaime se sentó en el sillón. Había un silencio en donde solo se oía la música de los videos

    Viendo el segundo video, mi erección era más que evidente… los videos pasaron de solo striptease a sexo explícito, y mi erección era dura a punto de reventar el pantalón, lo mismo que la de Jaime, a quien lo vi de reojo, que se tocaba por arriba del pantalón disimuladamente. «Señor, parece que algo necesita liberarse de su pantalón, si quiere no hay problema, somos señores serios» me dijo Jaime. Con esas palabras bajé la cremallera de mi pantalón y salió casi sin correr mi calzoncillo mi miembro por la cremallera, estaba húmedo… empecé a acariciarme la cabeza de mi miembro…

    «Jaime, tranquilo, si quiere haga lo mismo», le dije. Pero en vez de bajarse la cremallera, Jaime se desabrochó la correa, abrió sus pantalones, los bajó a sus rodillas y dejó expuesto su miembro peludo erecto con su barriga expuesta… en donde empezó a pajearse lentamente, viéndome.

    El cuarto video me cruzó los cables. Solté el celular a dedicarme a pajearme y meterme un dedo cuando vi a Jaime haciéndose una paja ensalivándose la cabeza de su miembro, quedando brillante y lubricada con su saliva y su precum. Sin pensarlo ni decirle nada, me desabroché mi cinturón, me bajé el pantalón quitándomelo, junto con mis calzoncillos, me puse en frente a Jaime, abrí mis piernas y, mientras me sentaba encima de él, dirigí su miembro a mis nalgas y a mi ano, y, como estaba ensalivado, se sentía rico y… que entraba la cabeza suavecito… hasta que me senté del todo de frente a él y empecé, apoyándome en el respaldar del sillón, a moverme hacia arriba y hacia abajo… nunca lo había hecho! parecía toda una puta! estaba re-excitado! se sentía tan bien!

    Vea a Jaime gozar con cada metida… Jaime me agarró mi miembro y me lo empezaba a jalar haciéndome una paja, estaba tan excitado que duré muy poco y me vine… mi leche fue a dar a su barriga y una parte a su camisa, mi ano empezó a contraerse, y eso hizo que Jaime se viniera… sentí como su leche caliente empezó a invadirme… por primera vez había tenido sexo con otro hombre… y sin pensarlo mucho.

    Jaime quedó extenuado, yo también. Esperé a que su miembro quedara flácido y la saqué con cuidado. Busqué pañitos húmedos (siempre los llevo en mi maleta de viaje) y le limpié donde había caído la leche en su camisa y su miembro, también limpié mis nalgas y mi ano… Jaime se subió el pantalón, me dio una nalgada y me dijo «lo que necesite señor, tiene mi teléfono» y se fue. Lástima fue la última vez que vi a Jaime, me dio mucho susto y pena llamarlo (me sentí culpable después), pero no fue la única aventura que tuve en Guatemala…

  • Sexo con Guadalupe

    Sexo con Guadalupe

    Como les comenté tuve que laborar las dos últimas semanas del año  normalmente yo entro al trabajo a las siete de la mañana pero el ingeniero quiso que esas semanas llegáramos a las nueve  por eso de que se dificulta para algunos compañeros míos en esos días, bien pues yo salía de la casa a las ocho treinta siempre viajo en mi auto y fue el segundo día que la vi Guadalupe era una vecina mía vivíamos en una unidad habitacional ella vive dos edificios más al fondo que yo, apenas nos conocíamos buenos días y hasta ahí conocía un poco más a su marido por aquello de las cascaritas de futbol, no toma alcohol de ninguna clase, no fuma, no baila de esos tipos que se la pasan en su casa regularmente vende cosas o algo así siempre lo veo en casa con shorts y playera pocas veces sale bueno en fin.

    Ahí iba Guadalupe caminando a la parada del camión, Hola vecina le dije para donde va, voy al camión para el metro me contestó, si gusta la llevo dije amable, okey que pena pero si ya es un poco tarde, ahorita llegamos rápido a qué hora entra le pregunté, a las nueve fue su respuesta pero tengo tolerancia de quince minutos okey… platicamos durante el tiempo que tardamos en llegar al metro ella trabaja en la tesorería, tiene cuarenta y tres años, 1.66 de estatura agradable sonrisa unos bellos labios pintados discretamente poco maquillaje y un bello perfume sutil pero sublime al olfato le ofrecí llevarla al otro día al metro nuevamente no bien quería pero termino aceptando aunque con una condición que la esperara casi a la salida de la unidad por aquello de las miradas de los vecinos.

    Así sucesivamente tercer día ya nos tuteábamos cuando bajo del carro en la estación del metro no pude evitar un escalofrío cuándo voltea y me dice me esperas también mañana por favor mismo lugar no sé si fue mi imaginación o era coqueteo.

    A la mañana siguiente ahí estaba yo esperando a Guadalupe ansioso como si fuera una cita o ella fuera mi novia de preparatoria. Llegó luciendo un bello traje sastre color vino con la falda corta arriba de medio muslo blusa color beige y un peinado con cabello recogido un bello prendedor y lentes sobre el cabello se veía espectacular… guau fue lo único que alcance a decir se subió y nos dirigimos al metro, estás bellísima se ruborizó un poco gracias me contestó coloco su bolso tratando de cubrir sus bellas piernas a lo que objete, o no sabes que recomiendan que el bolso de una dama debe de ir por los pies para no dar tentación a los amantes de lo ajeno cuando viajas en carro, no sé si noto mi estrategia para disfrutar de ese hermoso par de piernas o me hizo caso por viajar en mi carro aparte que es cierto lo del bolso. A dónde tan guapa hoy, es que tengo una comida después del trabajo con unos amigos y como Miguel (su marido ) está en la casa sin hacer nada pues que cuide a las niñas, oye pero no te puedo dejar ir así en metro es descortés y te podrían faltar al respeto te llevo al trabajo, como gustes contestó ya en el camino me apunte a la comida, y no tienes que regresar temprano a tu casa me cuestionó, si pero de vez en cuando me escapó así que acepto sus amigos son muy tranquilos pero agradables un par de cervezas y un caballito de tequila fue todo el alcohol que tomamos cada uno la plática referente al trabajo el cual yo no entendía mucho al regreso a casa me pidió que nos detuviéramos en un café, okey esto parecía ya una cita, pero no el café era disimular el olor del tequila como les dije antes su marido no toma alcohol cuando llegamos a casa antes de entrar a la unidad pidió me detuviera afuera aún lejos de su departamento me dio las gracias y un beso en la mejilla que quise desviar a los labios a lo cual se opuso al siguiente día me quedé esperando y no llego era viernes y me fui al trabajo.

    El domingo por la tarde por «coincidencia» nos encontramos cuando iba por las tortillas me disculpé y acepto vernos el lunes por la mañana llegó muy jovial pantalón entallado una blusa de licra ajustada se le notaba un precioso culo se veía hermosa y no pude evitar decírselo, vas a empezar me bajo disculpa pero solo digo la verdad…

    Me contó su historia par de jóvenes atraídos embarazo no programado y tuvieron que casarse, no lo podía creer Miguel era el único hombre con el que se había acostado el único con el que había tenido sexo durante sus vestidos años de casada.

    Solamente faltaban cuatro días para el fin de año tenía que ser más osado si quería disfrutar del cuerpo de Lupe ahora ya lo tenía claro tenía que llevarla a la cama martes… Hoy voy con unos amigos a comer y con ellos mismos el jueves a bailar me acompañas, solamente el jueves hace tiempo que no bailo solo con unos familiares y eso hace años.

    Para tal día tenía que seducirla y así fue después del baile unos tequilas y camino a casa detuve el carro me acerque a ella y la empecé a besar apenas opuso resistencia todo estaba dado me metí a un motel no dijo nada dentro de la habitación empecé a retirar sus ropas encontré una figura casi perfecta sus senos medianos con unos pezones bien paraditas los cuales empecé a chupar una vagina con el pelo recortado la cual también visite con mi boca no habían pasado diez minutos de estar chupando su cuevita cuando tuvo un fuerte orgasmo balbuceaba infinidad de cosas, solo alcance a distinguir «ponte un condón y penetrarme» lo hice y la bombee primero suave y luego fuerte no sé cuántas veces termino ella, cuando lo hice yo hubo un silencio por unos minutos puedo quitarte el condón si claro le contesté hace tiempo que no disfrutaba del sexo como hoy me dijo Miguel no me deja besarle el pene dice que es sucio porque luego lo quiero besar en la boca pero a ti te importa pregunto, claro que no adelante me retiro el condón y empezó a besar mi miembro limpio el semen que tenía en la punta de mi verga se tragaba mi verga con fuerza a veces me lastimaba no era muy buena en ello, mi miembro empezó a reaccionar y su torpeza para mamar se volvió delicia o así lo sentí unos minutos después descargaba mi otro testículo en su boquita vi como se atragantaba y aun así no dejo escapar una gota de semen. Le pregunté si se iba a bañar había gorra para el cabello en el baño, no para que, pero tu marido pregunté? Es jueves el solo me toma los viernes y no todos porque dice es desgastante. Pues ya se lo imaginarán teníamos de lunes a jueves para coger y uno que otro domingo cuando iba a Wal-Mart a surtir su despensa tu sabes nada más les llamas ellos te la surten y nomás pasas a pagar te ahorra tiempo que puedes utilizar en otras cosas como por ejemplo coger conmigo. Todo lo que ha aprendido Lupe en este par de años del sexo y falta que le reviente el culo aunque si ha probado un dedo cuando la tengo arriba de mi con mi verga dentro de su panocha le he abierto las nalgas he introducido un dedo en su pequeño…

  • Sexo, amor y sumisión (1): De vuelta a casa

    Sexo, amor y sumisión (1): De vuelta a casa

    -Entonces vienes de viaje -preguntaba el taxista al joven.

    -Si… Estuve lejos de esta ciudad por al menos 6 años -respondía el pasajero en la parte trasera del coche.

    Cuando arribaron al destino el taxista le dijo:

    -bueno pues bienvenido de nuevo y serían $28.50.

    -Claro y gracias por todo… David -dijo el joven leyendo su licencia en el tablero.

    -Que buena vista tienes…? -pregunto el taxista

    -Angelo un placer.

    -Bueno pues bienvenido Angelo

    El joven camino por el césped en la calle y llegó a la puerta de la casa, tocó el timbre y no pasaron ni 2 minutos cuando la puerta se abrió y tras de ella apareció una joven hermosa en toda la extensión de la palabra.

    -Angelo!!! Por fin llegaste -corrió la joven a abrazarlo

    -Amy? Wow qué cambiada estás -dijo Angelo correspondiendo el abrazo- estás hermosa

    Amy miró a los ojos a Angelo y se alejó un poco mientras tomaba un color rojo en su rostro.

    -no digas eso, soy tu hermana; además no es verdad, solo mamá y tú sacaron los buenos genes familiares -dijo mientras acariciaba su cabello.

    Amy era una chica de unos 19 años de edad, de una tez blanca y de ojos azules que adornaban un rostro finamente definido, su cabello castaño a los hombros le lucía espectacular, lucía un cuerpo delgado pero muy sensual, con unos pechos pequeños pero con un trasero jugoso que le sentaban muy bien en esos vaqueros ajustados.

    -Angelo mi niño!!! -decía la madre mientras salía por la puerta y se lanzaba a abrazarlo.

    -Katherine?! Pero que ha pasado, o mi memoria falla o de verdad estos años les sentaron súper a las dos -dijo Angelo mientras acariciaba la espalda de su madre.

    Katherine era una mujer igual o más hermosa que su hija, con unos labios carnosos, una nariz respingada, pómulos definidos, unos ojos azules y una cabellera larga hasta la mitad de la espalda, tenía un cuerpo que muchas jóvenes envidiarían incluyendo Amy, con unos pechos grandes, una cadera perfecta y un trasero grande, una diosa total.

    -Venga pero pasa que está helando afuera -decía Katherine, por cierto, y tú equipaje? -preguntaba Amy mirando hacia la espalda de Angelo.

    -Bueno, dicen que solo se empieza de nuevo cuando te deshaces de lo viejo no? -decía Angelo mientras les sonreía y se rascaba la cabeza.

    -Que ocurrencias -dijo Katherine.

    -no tienes remedio -le dijo Amy mientras lo tomaba del brazo y lo metía a la casa.

    Después de las introducciones subieron hacia el segundo piso, y una vez en la vieja habitación de Angelo se despedían para dormir…

    -Bueno hermanito, mamá paso al baño, y vendrá a despedirse, yo me retiro por hoy, ya es de madrugada y nunca me desvelo jeje, descansa -dijo Amy mostrando una sonrisa.

    -Descansa Amy, que sueñes lindo hermosa -dijo Angelo acariciando una mejilla de Amy.

    -No digas esas cosas, soy tu hermana -dijo tímidamente Amy y se dio media vuelta a su habitación.

    Unos segundos después Katherine salía del baño y se acercaba a la puerta donde estaba Angelo de pie.

    -Bueno cariño, es hora de dormir, Amy preparo todo para tu llegada, y yo limpie tu cuarto, descansa -dijo Katherine mientras acariciaba el hombro de su hijo.

    «Dios que hermosa que es» pensaba Angelo mirando a su madre de arriba a abajo «pero que estoy pensado» se reprochó en un momento.

    -Descansa Kath, buenas noches -dijo Angelo un poco cortado.

    -Y nada más? No, que tal si le das a tu vieja madre un beso de buenas noches -dijo Katherine mientras señalaba su mejilla con su dedo.

    «Es perfecta y está tan buena» pensó Angelo mientras se acercaba a besar a su madre, pero justo en el último segundo, cambio de dirección y fue directo a los labios jugos de esa hermosa mujer que tenía enfrente.

    Katherine solo abrió los ojos como platos, la sorpresa de ese beso jamás la espero, pero desde hace 16 años no sentía ninguna caricia de parte de un hombre y el pensamiento de que fuera su hijo más que incomodarla le despertó algo dentro de ella.

    Correspondió el beso y sintió como su interior le daba un choque eléctrico que la recorría entera, las manos le sudaron, los pezones se le erizaron y su vagina comenzaba a mojarse.

    Se separó después de unos segundos…

    -Angelo! Que haces, soy tu madre… Bueno supongo que un beso entre madre e hijo no está mal… Buenas noches…

    Se fue a su habitación caliente y confundida, cerró la puerta tras de si y sin siquiera asimilar lo que paso se recostó en la cama y metió su mano bajo su pijama, tocando ese tesoro húmedo y definido por una línea de vello rubio delgado.

    Se dio placer hasta que un orgasmo ahogado recorrió su cuerpo y la dejo plácidamente dormida.

    Angelo estaba acostado pensando en ese beso «que hice?» «Pero que labios tan ricos» «porque pienso esto?» «Pero que mujer» los conflictos le quitaban el sueño y más a un su amigo levantado como un mástil bajo sus bóxer, y es que Amy tenía razón él había tendió mucha herencia que le favorecía, sus 22 cm siempre le enorgullecieron a pesar de que la única mujer con la que había estado fue su exnovia Becky.

    Amy por su parte se tocaba en su cuarto recordando las palabras de su hermano gimiendo entre susurros -Angelo te amo.

    ….»Está es una adaptación a letra de una novela visual»…

    Todos los comentarios son bienvenidos, y si apoyan la serie me esforzaré por subirla lo antes posible.

  • Mi cuerpo… su postre favorito

    Mi cuerpo… su postre favorito

    Bueno, como les prometí, comenzaré con algunas de las primeras experiencias que viví con mi novio Manuel.

    Como les comenté anteriormente, con él me abrí completamente a nuevas experiencias y a disfrutar nuevas sensaciones. Una de ellas el fetichismo de pies, siempre he considerado que mis pies son bonitos y sexys, además para mi es una de las partes más sensuales de una mujer y sé por experiencia que a muchos hombres los puedes volver locos con esa parte del cuerpo.

    Para ponerlos más en contexto. Yo calzo del 22.5, mis pies son muy blancos, incluso más que el resto de mi piel ya que casi no tienen contacto con el sol.

    Mis dedos van en una perfecta diagonal y se ven simétricos sin ningún tipo de detalle que pudiera bajar la libido de un hombre.

    Tengo el arco muy bien definido y mis plantas son extremadamente suaves, cuando me apoyo por completo en ellos se marca el clásico tono rojizo/rosado que se queda unos segundos en mi piel debido a su blancura.

    Yo ya había tenido experiencias con otros amantes, pero con Manuel llegué a otro nivel, una de las mejores experiencias vividas se las detallaré aquí…

    A Manuel siempre le gustó tener mis pies a la vista, disfrutaba mucho con ellos y no perdía ninguna oportunidad para tener contacto con ellos. Al principio no me agradaba mucho que lo hiciera pero con el tiempo me enseño a disfrutarlo al mismo grado que él lo hacía.

    Me demostró que podía ser un objeto de deseo para muchos hombres y que ese fetiche era más común de lo que yo podía imaginar.

    Al principio solamente me pedía verlos, si estábamos viendo la televisión debía descalzarme y dejar mis plantas a su vista, lo mismo cuando teníamos sexo. Ya fuera con mis piernas levantadas hacia el mientras me penetraba o flexionando mis piernas mientras le realizaba una mamada en esa famosa «pose de pies».

    Después comenzó a tener más contacto con ellos, sobre todo a olerlos besarlos y lamerlos. Pará él era todo un ritual antes de tener sexo, el los adoraba y me convenció para que pudiera abrir mi mente y darme cuenta que podía disfrutar al tener un hombre completamente sumiso a mis pies dispuesto a todo lo que yo pidiera.

    Eso me gustó desde un inicio, aunque también me gusta ser sumisa y ya en el sexo ser tratada como una puta. Ser utilizada como un objeto de placer y ser humillada sexualmente.

    Pero bueno, me estaba desviando del punto de éste relato.

    Manuel me pidió más libertad sobre mis pies a lo cual yo accedí sin ningún problema ya que él me daba los mejores orgasmos de mi vida…

    Al principio solamente se dedicaba a besar y lamer, no me hacía nada más y me dejaba con una urgencia de orgasmos extremadamente grande pero no podía hacer nada ya que me pidió que no me masturbara ya que su juego consistía en dejarme con esa necesidad y el sentir el control de la situación por completo. Por supuesto yo accedí ya que sabía que mi recompensa vendría más adelante.

    Comenzó a consentirme más y empezó a sacarme citas para pedicure y spa cada 15 días, obviamente yo me deje consentir y asistía encantada.

    Se sentía increíble el tratamiento recibido y siempre aplicaban un aroma diferente en cada sesión. Por lo general aromas dulces, frutales, era increíble y debo admitir que mezclados con el ligero aroma de mis pies después de caminar un rato incluso a mi comenzó a gustarme el aroma que quedaba al final.

    Obviamente Manuel se volvía loco con mis pies después de cada sesión. Hablaba como si de un adicto se tratara. Nunca había visto a nadie disfrutar con el aroma de mis pies como él lo hacía y eso me excitaba, ahí es donde me di cuenta que yo podía disfrutar también con el fetiche de mi novio, pero él me llevó más allá…

    En cierta ocasión el tomo mis calcetines y los acercó a mi cara, me pidió cerrar los ojos e inhalar mi propio aroma, yo ya había tenido curiosidad por el olor de mis pies después de los tratamientos pero nunca me había animado a oler directamente mis calcetines.

    Obedecí y deje que los acercara a mi cara mientras trataba de concentrarme con los ojos cerrados.

    Me sorprendí al comenzar a oler ya que sentí un escalofrío recorrer mi columna y como mi piel se enchinaba. Me gustaba el aroma, me excitaba y no sabía por qué.

    De repente Manuel comenzó a tocarme y se percató que mi entrepierna estaba húmeda, solamente sonrió y me dijo, – sabía que esto iba a gustarte como a mi.

    Me pidió que me imaginara que no eran mis calcetines, si no que eran los pies de otra mujer lo que tenía frente a mi. Instintivamente abrí la boca y saqué la lengua para poder captar un poco el sabor mientras Manuel comenzaba a masturbarme con movimientos cada vez más rápidos.

    Yo estaba excitaba como nunca antes y de un momento a otro explote en un orgasmo largo e increíble. Manuel aprovecho para meterse entre mis piernas y comenzar a succionar hasta la última gota.

    Después me dejó descansar y me pidió que me recostara en la mesa del comedor, yo obedecí y me recosté boca arriba y me coloque nuevamente la venda en los ojos.

    Inmediatamente sentí como el comenzó a untar algo frío y pegajoso sobre mi piel desnuda.

    Por el aroma me di cuenta que era mermelada, miel, chocolate y varias cosas más como si de un postre se tratara.

    Me percate que dedico más tiempo a mis pies que a otra parte de mi cuerpo y una vez que terminó escuche que tomó un par de fotografías.

    Me quito la venda y solo pide levantar un poco la cabeza para darme cuenta que me había convertido en un postre humano y sin mediar palabra conmigo comenzó a disfrutar de todo lo que había colocado sobre mi cuerpo.

    Yo sentía como mi entrepierna comenzaba a humedecerse nuevamente mientras Manuel la mía mi cuerpo de arriba a abajo. Cuando dejó prácticamente limpio casa rincón me percate que mis pies aún tenían dulce en ellos pero no pregunté nada.

    Manuel se colocó un poco de chocolate en la verga y la acercó a mi boca, y gustosamente le di una mamada como nunca antes lo había hecho, pero no termino en mi boca como le gustaba, si no que cuando sintió que ya no podía mas, estiró su verga de mi boca y dirigió su descarga a las plantas de mis pies.

    La escena era excitante, Manuel nunca había hecho eso y me encantó.

    Me pidió que limpiará mis pies con mi lengua, por lo que tomé primero el izquierdo y lo acerque a mi boca (soy bastante flexible) y comencé a lamer la mezcla de dulce con la leche de mi novio y el resultado era impresionante, gustosa deje completamente limpio mi pie izquierdo e inmediatamente hice lo mismo con el derecho mientras Manuel me grababa y tomaba algunas fotografías.

    Al terminar me permitió bañarme y vestirme, al salir me pregunto que me había parecido a lo que sinceramente le dije que había sido de lo mejor que había hecho.

    Su repuesta me dejó fría pero me excitó bastante

    -Si quieres podemos repetirlo, pero habría más mujeres y más hombres para disfrutar el manjar y tú puedes ser parte del menú…

  • Un hechizo sobre mí

    Un hechizo sobre mí

    Salgo de la bañera, camino hasta donde deje la toalla y la envuelvo en mi cuerpo.

    Acomodo mi cabello dejando mi cuello a la vista mientras pienso que perfume elegir, al hacerlo permito que cada una de sus partículas penetre algunos centímetros de mi piel.

    En un clic ya está sonando esa playlist que escucho en un volumen ensordecedor pero no demasiado, como para aún estar presente en mis pensamientos.

    Paso por la cocina y agarro la copa de vino que deje en la barra, me apoyo en ella y un sorbo de alcohol se apodera de mis labios junto con tu recuerdo de la noche anterior e instintivamente muerdo la comisura de mis labios mientras que mi mano recorre lentamente mi cuello, mi hombro y mi pecho.

    Regreso a la realidad y con la música de fondo me encuentro en mi habitación dispuesta a vestirme, aunque esa realidad dure muy poco.

    Subo mis medias en el momento en que acaricio con delicadeza mis piernas, imaginando que estás viéndome en el portal de la puerta, me sonrío y pido mantenerme en esa embriaguez de música y recuerdos.

    Me visto con la lencería solo pensando en como la sacarías de mi cuerpo y entonces me encuentro perdida, dejo de ser dueña de mí para que una pasión incontrolable me invada.

    Ya no escucho mis pensamientos, estoy mucho más allá.

    La música me traslada a tu recuerdo y la brisa a tus caricias.

    No puedo evitarlo, es más fuerte que la poca voluntad que me queda para no ceder.

    Cierro los ojos y rozo mi cuerpo con la yema de mis dedos como si estuvieras ahí, muerdo mis labios, juego con mi pelo y vuelvo a empezar.

    Estoy hasta el fondo en el frenesí de no dejarte escapar y acabar con la miseria de no tenerte, toda mi atención está en terminar aquello que empezaste en mi mente y se siente tan bien.

    Suspiro al sentir el tacto en mi cintura, en mi pelvis y la adrenalina inevitable por llegar al éxtasis de esta situación en la que me metiste, arqueando la espalda sé que estoy cerca.

    Mi pulso se acelera al ritmo de mi respiración dejando escapar unos gritos ahogados de placer pero sonrío al escuchar tu voz diciendo que no los calle.

    Vuelvo en mí y apenas recuerdo como llegamos acá, observo la copa en el suelo, la ropa en el espejo y mi medio vestir, la música sigue sonando y esta vez ruego que no te atrevas a ocupar mi mente otra vez porque perdería el control.

    Vacío la copa, camino al espejo y comienzo a vestirme frente a él, mirando de reojo la escena que ocupo la cama hace unos minutos.

    Para cuando mis dedos tocaron mis labios, el timbre me trajo a la habitación, muerdo mi labio, sonrío y camino hacía la puerta de entrada preguntándome que recuerdos crearemos esta noche.

  • Trío excitante con una desconocida caliente

    Trío excitante con una desconocida caliente

    En el festival de asado de Monclova, conocí a una mujer muy hermosa y sensual, de inmediato llamó mi atención desde que la vi el día que llegué, en el hotel sede del evento hubo una recepción para los participantes, ella estaba con su esposo, en realidad nunca había visto a ninguno de los dos, no sabía qué hacían ellos en el evento, todos eran parrilleros o gente del medio, a ellos nunca los había visto, de ser así a ella la recordaría perfecto por tres cosas, su amplia y contagiosa sonrisa, sus ojos grandes y expresivos, una combinación de ternura y lujuria ufff explosiva y su escultural cuerpo, pero no, definitivamente nunca antes la había visto.

    Desde que la vi quise tener un acercamiento, como iba acompañada me detuve un poco, el tiempo transcurría, hubo tapas, bocadillos, degustación de destilados de agave y sotol, después de un rato logré identificar a un parrillero a quien ellos acompañaban, poco a poco me fui acercando hacia donde estaban, ocasionalmente la mirada de ella y la mía se encontraron, ella se limitaba a sonreír, finalmente llegué al lugar en el que estaba esa atractiva y sensual mujer, el parrillero que los invitó era amigo de su esposo, supe que era casada, por lo que me desanimé un poco, como la mayoría de la gente del norte, ellos eran francos, alegres, con quienes uno se siente en buen ambiente.

    La degustación de los destilados, la plática alegre, el infernal calor, la música, la noche, todo combinado empezaba a surtir efectos, el intercambio de sonrisas y miradas continuaron, como yo iba de soltero, bailé con algunas mujeres que ya conocía, en la pista de baile nuestras miradas se cruzaron muchas veces, su cuerpo se movía de forma muy sensual, también bromeaba con su marido, la fiesta siguió, las benditas bebidas del agave resbalaban por las gargantas en la misma medida que los prejuicios salían de las mentes, el esposo de la hermosa mujer se percató de la forma en que yo veía a su esposa, de pronto después de decir salud con unos mezcales de sabores que bebíamos en ese momento, me dijo en voz alta frente a todos ¿te gusta mi esposa?

    La pregunta me tomó por sorpresa, todos nos quedamos callados, ella también se quedó en silencio y sorprendida, después de unos segundos de incómodo silencio él soltó una carcajada y le dijo a ella que si quería bailar conmigo, yo aún estaba sorprendido, él me dio una palmada en la espalda y me animó a hacerlo, aún sin estar totalmente repuestos, ambos fuimos hacia la improvisada pista de baile, en la pista los dos mirábamos a su marido de vez en cuando, él nos observaba y levantaba el vaso para animarnos, poco a poco la tensión entre los dos desaparecía, en algunas piezas hubo la oportunidad de bajar mi mano a su cintura, de pegarla más a mi cuerpo para sentir el suyo, sus formidables curvas, poco a poco ella también fue perdiendo la timidez y sus brazos me sujetaban con mayor confianza, después de varias piezas regresamos con el grupo de personas, su marido nos miraba sonriendo, pero esta vez él la llevo a bailar, bailaron otras piezas más cuando estaban en la pista ambos volteaban hacia donde yo estaba, los animaba de igual forma levantando mi vaso, cuando se integraron de nuevo al grupo ella estaba sudando lucía mucho más sensual que al principio, su sonrisa más amplia, la respiración agitada hacía subir y bajar sus senos atrayendo mi mirada y la de muchos hombres, incluso mujeres, ya en confianza la invité a bailar nuevamente ella sonrió aceptando mi invitación, abrazados ahora con más confianza podía sentir sus grandes senos pegados a mi pecho, un bulto en mi entrepierna empezó a crecer, ella se percató, pero sonrió mirándome fijamente, de una manera excitante, una de mis manos bajo un poco más allá de su cintura atrayendo su cadera hacia mí, nuestras miradas estaban fijas, nuestros labios muy cercanos, de pronto ella reaccionó alejando su rostro del mío, volteando nerviosa hacia donde estaba su marido.

    Él por su parte sonreía y levantaba su vaso, no sé si animándonos a continuar bailando o aprobando nuestro acercamiento, terminado la pieza volvimos a donde estaban los demás, ambos un poco inquietos, los invitados y parrilleros se empezaron a retirar, de pronto su esposo me dijo que continuáramos la fiesta en su casa, ante los últimos sucesos vi de reojo a la hermosa mujer y sin reflexionar mucho acepté, estar un poco más con ella valía la pena, en el camino a su casa nos subimos los tres en el asiento de una pickup, su esposo iba manejando ella en medio de los dos, se notaba nerviosa, yo también lo estaba (mi yo pensante me decía que era una estupidez salir así con dos perfectos desconocidos, mi yo irracional me decía que sería una aventura increíble), ella también lucía excitada, sus pezones se marcaban a través de la tela de su blusa, el rose de la piel caliente de su brazo con mi brazo y de su pierna con la mía me estaba prendiendo.

    Entre el nerviosismo y una amena plática llegamos a su casa, al entrar con una palmada en la espalda me volvió a preguntar que si me gustaba su mujer, yo me limité a contestar que era muy guapa, tratando de cambiar de tema, ella por su parte le dijo que ya estaba ebrio, que no molestara, él le contestó que había visto como nos mirábamos y que hoy era su oportunidad para hacer realidad su fantasía, no sé si era el calor del ambiente, el efecto del mezcal, el baile, el viaje o todo en conjunto, pero justo cuando yo pensaba abandonar el lugar, ella dijo que «sí aceptaba», que esperaba que él no se arrepintiera después, yo no terminaba de salir de mi asombro cuando él me dijo “¿qué esperas que no la besas cabrón?” entre mi asombro y excitación escuché que ella le dijo que pusiera música y sirviera unos tragos, yo la veía absorto, había perdido por completo la timidez se mostraba dueña de la situación, me tomó de la mano, me jaló a un espacio amplio de su sala y empezamos a bailar, empezaba apenas a asimilar la situación cuando sentí sus deliciosos labios en los míos y su lengua entrando en mi boca.

    Mi reacción fue inmediata al ver que su esposo sonreía con una charola de vasos en sus manos, así que ya sin pena ni inhibiciones respondí a las caricias de su lengua, la jalé también más hacia mi cuerpo para sentir esas deliciosas curvas calientes pegadas a mí, nuestras lenguas acariciaban cada rincón de la boca del otro, las manos empezaron a hacer lo suyo, las de ella una en mi espalda y otra bajando hacia mi erección, las mías una en sus fantásticos senos calientes y suaves, con los pezones duros, una voz nos sacó de nuestro juego, era su esposo olvidado por un instante, le había dicho «chúpasela, quiero ver cómo lo haces» sé que te encanta, cuando ella volteó a mirar su esposo yo empecé a besar su cuello, de inmediato pude percibir que eso le gustaba, mis manos empezaron a frotar sus dos maravillosas tetas, mientras ella bajaba el cierre de mi pantalón para sacar mi erecto falo, lo acariciaba primero con sus manos en lo que se ponía de rodillas para besarlo, lamerlo, meterlo en su boca lentamente al tiempo que las miradas de ella y su esposo se cruzaban, el brillo de la mirada de ella era intenso, cuando lo tuvo por completo dentro de su boca lo succionaba de arriba abajo de una manera exquisita, su lengua parecía enredarse y exprimirlo, así estuvo unos momentos antes de explotar en su boca, me separé para tomarla por la cintura y sentarla en una silla cercana a nosotros, desabroché su pantalón le quité las botas que llevaba puestas, para poder desnudarla de la cintura hacia abajo, una vez hecho lo anterior, la quité también la blusa y el bra, al quedar totalmente desnuda me detuve un poco a admirar su hermoso cuerpo, su sonrisa cachonda y mirada perversa eran una combinación muy excitante, me acerqué a ella, la tomé por el cabello para mover su cabeza y besarla, su lengua se movía de una forma maravillosa, fui bajando a su cuello, mis manos estaban en su tetas, conforme mis labios bajaron mis manos también, mi boca se entretuvo en esas grandes y ricas tetas, mis manos estaban en su vagina, ya estaba caliente y húmeda, abrí sus piernas, mis dedos entraron con facilidad, uno, dos finalmente tres dedos adentro se sentía cada vez más húmedo, mi boca estaba en sus senos suaves, grandes, redondos, calientes, besaba, lamía y mordía esos pezones duros, pero suaves, ella gemía, acariciaba mi espalda, mi pecho, mi cabeza, en un espasmo sentí como mis dedos se mojaron mucho, ella dejó salir un chorro de su rico néctar, yo seguí estimulando, ella dejó salir varios chorros más.

    Mi boca fue bajando por su vientre, pasando por su ombligo hasta llegar a su chorreante vagina, mis labios se encontraron con los suyos que simulaban los pétalos de una flor, estaban mojados por ese rico y agridulce fluido, cuando mi lengua entró ella me tomo por la cabeza y empujaba como queriendo meterme todo dentro de ella, mi lengua entró y salió por un rato después se entretuvo con su hinchado clítoris al que empezó a estimular de suave a intenso, con una mano metía y sacaba mis dedos dentro de su vagina, el estímulo continuó por un tiempo hasta que sentí es rico jugo salpicar mi cara, mi barba escurría mi mano también ella me dijo “ya cógeme, méteme tu verga frente a mi marido”, en ese momento lo vi de reojo, tenía su pene de fuera estimulando un poco con su mano, él también dijo “cógetela, dale lo que pide”, así que en la posición que estaba tomé sus piernas las levanté e introduje mi falo erecto a punto de explotar, a cada embestida sus tetas se movían de manera hipnotizante el sonido de mis testículos chocando con la parte inferior de sus nalgas combinado con sus gemidos me excitaba, así como su mirada y sonrisa lasciva, la fuerza e intensidad del bombeo aumentaba, los gemidos y el choque de pieles era cada vez más rápido, más intenso, sus tetas se movían también más rápido, yo besaba y lamía sus pies y pantorrillas, de pronto ella en un grito me tomó por los hombros me clavó sus dedos y uñas, sentí como bañaba mi verga con sus tibios fluidos, era demasiado para mí, al mismo tiempo exploté dentro de ella, mezclando sus jugos con la leche de mi polla, sentía en mis manos sus piernas temblando cuando su esposo se acercó y le dijo “ahora sigo yo”.

    La cargó y llevó a su habitación, me dijo “síguenos cabrón, te vas a perder lo mejor”, de inmediato los seguí, al llegar la depositó cuidadosamente sobre la cama y la ayudó a colocarse en cuatro, pude ver cómo le introducía su miembro erecto de un solo golpe, ella se estremeció y gimió, empezaron a moverse en perfecta sincronía, las tetas de ella se balanceaban maravillosamente, me acerqué a tocarlas, ella miraba mi pene medio flácido por la venida fenomenal de un momento antes, medio erecto por el espectáculo, le dije si lo quería mamar, no contestó, simplemente movió la cabeza afirmativamente, así que me acerque lo suficiente para que mi falo estuviera al alcance de su boca, su esposo y yo estábamos de frente ambos viendo como rebotaban sus redondas nalgas con cada embestida, yo sintiendo nuevamente su lengua alrededor de mi verga, su boca devorándola toda, metiendo y sacándola toda, con un grito ahogado por mi pene en su boca pude ver como tensaba su cuerpo y se venía una vez más mojando a su marido, él le dijo “así me gusta que verte escurrir”, en seguida él se separó y le dijo “ahora vas a sentir dos vergas adentro “dale por el culo” me dijo ella dijo “si los quiero a los dos adentro” me senté en la cama la acomodé a ella sobre mi erección dándome la espalda, en un movimiento debido a lo mojada que estaba y la saliva que me quedaba se clavó hasta el fondo de su culo mi verga, su apretado ano era como un guante en mi miembro, él se colocó delante, entre mis piernas y las de ella, fue también fácil que la penetrara una vez acomodado, ella gritó al tenernos a los dentro, poco a poco nos empezamos a mover primero con torpeza, pero tomando ritmo de inmediato, los dos nos movíamos de forma simultánea, ella permanecía inmóvil recibiendo los miembros de ambos en su cavidades, con una mano apretaba una de su tetas, con otra le daba nalgadas hasta enrojecer la zona, cambié de manos, ella gritaba y gemía cada vez más fuerte, los movimientos aumentaban de intensidad, el ritmo se aceleraba, su espalda estaba perlada de sudor, sus músculos se tensaron, la escuche gritar, su ano se apretó al redor de mi verga como queriendo exprimirla, sentí un pequeño y tibio chorro de sus jugos escurrir por mis huevos, grito “más, más, más, no paren” su esposo y yo arremetimos con más fuerza y velocidad, el chorro seguía, como si nos hubiéramos puesto de acuerdo, los dos nos vaciamos al mismo tiempo dentro de ella yo en su culo y él en su vagina, quedamos los tres como desmayados en la cama.

  • Ivana

    Ivana

    Llevaba 2 semanas tratando de contactar a Ivana. Siempre estaba ocupada o diciéndome hablásemos a otra hora. La encontré en una página de escorts y se me había metido entre ceja y ceja experimentar algo diferente.

    Al fin este jueves logro concretar una cita por una horita con ella. Di vueltas hasta llegar, los nervios y la adrenalina me tenían algo nervioso. Llegue, orille el auto y sentado detrás del timón la llame para avisar que había llegado. Hola es Dany, puedo subir? Si claro sube.

    Me baje del carro, me puse un sombrero y gafas. Me acerque a la portería y un guarda de seguridad me pegunto a donde iba? Le dije al apartamentito 9 ‘F’.

    Entre algo nervioso y llegue a su puerta.

    Toque un par de veces y solo escuche su voz, ya abro.

    Ivana Abrió la puerta y era tal como en las fotos, lastima no tenía las gafas puestas.

    Me indico me pusiera cómodo y se fue bañar, yo llegue ya bañado aunque también me di un baño de confianza.

    Me acomode en la cama boca abajo mientras ella se bañaba y con mi trasero hacia la puerta del baño. Salió en vuelta en una toalla, y se sentó a mi lado, mientras con sus dedos me acariciaba la espalda hasta donde comienza la hendidura entre mis nalgas, sus dedos pasaron por sobre mi ano y acariciaron lo que de mi pene y escroto sobresalía.

    Me beso la espalda delicadamente hasta llegar a mi trasero, me fascina me muerdan entre en las nalgas, me toquen con lengua el ano, que rico se siente.

    Me voltee e Ivana, tomo entres sus dedos mi pene y lo beso para enseguida lamerlo y chuparlo, note que disfrutaba esta actividad, al contrario de mis otros dos intentos con otras chicas como ella.

    La lengua y succión de Ivana sobre mi miembro se sentía fabuloso, mientras yo acariciaba sus pequeños pero hermosos senos, naturales al igual que sus nalgas, se nota que hace buen uso de un gimnasio. Se fue girando hasta aquí tenia frente a mí su miembro, temblorosamente lo tome en mi mano y lo pajee suavemente, su prepucio ya había despejado la cabeza de su pene, me lo acerco a mi boca y siguió mamando de mi miembro, lo tome en mi boca y chupe y lamí igual que ella, una sensación diferente, pero ese es el propósito de esta aventura experimentar, conocer y disfrutar de otras maneras de tener sexo.

    El pene de Ivana pude apreciar es algo más largo que el mío un poco más grueso, sabia me iba a dar placer. Mis sesiones de jugar conmigo mismo, solo, no tendrían punto de comparación y seguramente sería mucho mejor o por lo menos eso esperaba.

    Ivana dejo de jugar con mi pene y se puso a mis pies, para luego comerme el ano como una diosa, que delicia, al ratito me puso en 4 y siguió comiéndose mi hoyito, mientras yo me jalaba el pene despacito.

    Metía sus dedos y lengua, primero uno luego dos y luego 3 dedos, no podían ver mi agujero pero estimo estaba bastante relajado. Las terminales nerviosas alrededor de mi ano, estaban excitadas y muy sensibles. Mis pensamientos también, que estaba haciendo, será que me pase de experimento, pero pensándolo bien sabía que nada es malo, ni peligroso ni en nada cambiaria mi masculinidad.

    Sentí como se ponía detrás de mí y suavemente puso la cabeza de su miembro ad-portas de mi ano, y empujando lo metió hasta que entro todo lo que podía, sus movimientos despaciosos al principio se sentían raros pero deliciosos, mi ano se abría y cerraba sobre su pene, la cabeza salía completamente y volvía a entrar. Al fondo mi próstata recibía el golpe de su embolo y la cabeza de mi pene empezó a botar pequeñas cantidades de semen.

    Ivana acelero y la velocidad creció hasta que me estaba clavando como si fuera una artista porno, sentí como me vertía algo de lubricante helado y como se deslizaba mejor dentro de mi recto. Que ricura. La sensación de ser penetrado como es debido, me permitía conocer el placer que muchas mujeres disfrutan al ser penetradas analmente, y saber lo que se pierden tanto mujeres como hombres de mente cerrada y machista. (no me estoy justificando).

    En un momento dado saco su pene y yo me voltee para ponerla en cuatro y poder en mi excitación penetrarle el ano y así poder disfrutar de su bello trasero, al cual le di un rato hasta que ya no pude más y sacándola de su cola, la tomo en sus femeninas manos y me masturbo hasta que me derrame increíblemente.

    Luego me quede un rato charlando con ella, me despedí y con una sonrisa en el rostro llegue a casa a disfrutar de mi amada esposa. Algún día la convenzo de experimentar esto conmigo.

    Valdría la pena volver esta fantasía realidad.

  • Consolando y amando a mamá

    Consolando y amando a mamá

    Mi mamá es una mujer de 36 años, yo tengo 19 años, mi mamá es hermosa, pelo corto y rizados chaparrita, pero es delgada, tetas grandes con un lindo pezón rosado, bonitas nalgas blancas y paraditas y su rajadita está bien cuidada con unos bellitos rizados que dejan ver todo.

    Mi papá es un hombre de 52 años siempre trabajando y llega a la casa come y se sienta a mirar la tv, esa es su rutina ya en la noche solo se va su cuarto y deja sola a mi mamá en la sala conmigo, siempre platicamos del trabajo de papá mi escuela lo que hago después, cosas diarias que pasan en nuestras vidas.

    La casa es grande, soy hijo único y tengo mi propia recamara. A veces sin querer miraba cuando ellos tenían sexo. Había un señor ahí en el barrio que tenía su tienda de abarrotes bien surtida y mi mamá le gustaba ir ahí él siempre le tiraba piropos cuando no iba mi papá él pensaba que yo no ponía atención por ser muy joven, pero me daba cuenta, mi mamá solo sonreía y no le tomaba importancia.

    Con el tiempo las relaciones de mis padres eran menos yo miraba que mi mamá no andaba de humor irritable y triste a la vez, yo le preguntaba que le pasaba y si la podía ayudar ella siempre respondía que todo estaba bien, yo sabía a qué se debía ese cambio, falta de sexo porque ella era muy activa en eso y mi papa siempre andaba cansado y estresado por su trabajo eso más su edad no ayudaban mucho.

    Una mañana mi mamá iba para la tienda y me pregunto si necesitaba algo le dije que unos refrescos y salió de pronto me acorde que no había cereal y salí a alcanzar a mi madre ya había entrado a la tienda llegué y no había nadie ni el dueño, a veces las calenturas nos hacen perder toda clase de precauciones y buen juicio.

    Entre más allá del mostrador y en un cuartito donde almacenaba todo estaban mi mamá y el dueño, la tenía muy cerca y le tenía tomado las manos, mi mamá estaba nerviosa, escuche que le decía que le gustaba mucho que era muy bonita, era como la edad de papá no había mucha diferencia yo creo por eso mi mamá no sentía temor al estar ahí con él.

    De pronto miro que la agarro la cara y le intento besar mi mama se resistió, pero de tanto insistir empezó a besarlo yo no lo podría creer mi mamá bonita, chiquita, besándose con otro que no fuera mi padre me molesto mucho, salí, pero me gano el morbo y regrese.

    Para mi sorpresa mire como mi mama le empezaba a mamar la verga el cerraba los ojos disfrutando esa rica mamada, mi madre tenía una boca sensual labios carnosos se miraban jugosos con ganas de morderlos despacito y ahora ese hombre disfruta de esos labios en su verga grande y venuda mi mama recorría ese miembro con su lengua con sus labios y se lo metía a la boca una y otra vez.

    Mamá estaba súper caliente se le miraba en los ojos, su cara estaba ligeramente enrojecida, agarraba esa verga como una experta, le pasaba la lengua a la cabeza, chupaba y mordía los huevos.

    El hombre se quitó el pantalón para disfrutar más y aparto a mi mama mientras la besaba en la boca y la recostaba en un colchoncito que tenía ahí, le subió el vestido de una sola pieza y apareció una pequeña tanga roja que llevaba empezó a bajárselos lentamente no aguanté más y salí de esa pieza.

    Me pare enfrente del mostrador y empecé a gritar el nombre del dueño cada vez más fuerte, el creo que le gano el miedo y salió de la trastienda y me dijo todo enojado, estaba en el baño muchacho cual es la prisa y el escándalo, estaba todo rojo de la excitación y seguro no llego a penetrar a mi madre por el tiempo que tardo en salir fue menos del minuto.

    Le pregunte si mi mama no había ido por ahí me contesto que no, yo sabía que mi mama estaba escuchando porque yo hablaba fuerte le dije que si llegaba por ahí le dijera que había una persona esperándola en mi casa, voy a seguir buscándola regreso si no la encuentro, está bien respondió el.

    Salí de ahí, y me escondí atrás de unos carros y rápido la vi salir, llego mama a la casa y luego le pregunte donde andaba, como el de la tienda dijo que no había ido por ahí, ella dijo que estaba con una vecina, me pregunto si no había ido alguien a buscarle y le dije que sí, pero no espero mucho y se fue y no me dijo que quería solo que la buscaba a ella, se quedó pensativa y no dijo más nada.

    Todo esto estaba sucediendo en mis vacaciones de fin de curso, me prometí no dejar coger a mi mamá con otro, que se lo haya mamado al dueño de la tienda es más que suficiente para él, pero como evitar que vaya a la tienda, así que siempre la acompañaba, pero un día me estaba bañando y me grito desde la puerta que ahorita regresaba, rápido me termine de bañar salí me puse un short para alcanzarla cuando miro que llega toda llorosa y enojada le pregunte que paso me dijo que alguien le había hecho enojar que no tenía importancia.

    La mire detenidamente llevaba unos shorts blanco de mezclilla se sentó en una silla del comedor y pude ver que se le salía el hilo dental del short y más abajo se le miraban un poco donde empezaban las nalgas blancas que tiene y el pelo negro ondulado y perfumado yo estaba a mil, llevaba una camiseta negra sin brasier se le marcaban los pezones, me excite todo, se me paro la verga me acerque por atrás y la abrace para consolarla.

    Se dejó la tome por la cintura y la apreté suavemente le hable al oído tratando de que se excitara ya mi miembro estaba súper parado y ella lo sintió y se apartó me dijo que se iba a bañar y se metió a su cuarto, que había pasado porque venía así?

    Salí y me fui a la tienda y como la otra vez no había nadie seguí hasta llegar cerca del cuarto donde miré a mi mama y al dueño aquella vez y ahí estaba el cogiéndose a otra mujer de la colonia seguro eso hizo enojar a mamá.

    Regrese a mi casa, me dije esta es mi oportunidad de coger a mi mama, estaría enojada, decepcionada y con ganas de una buena cogida.

    Cuando mama salió del cuarto ya se había cambiado y llevaba unos shorts deportivos pegados se le miraba metido entre las nalgas duras y paraditas que tenía y más se me paro el miembro, tenía los labios pintados de un rojo pasión, que en su cara blanca resaltaba más, yo llevaba unos shorts deportivos también.

    Me fui al baño me quite el bóxer me quede solo con el short quería que mi madre viera mi miembro grande y grueso para que se le antojara, había llegado la hora del almuerzo, nos sentamos a comer enfrente uno del otro, agarre mi plato y me senté junto a ella solo me miro cuando me pare y sus ojos disimuladamente miraron mi miembro parado.

    Empezamos a platicar y sentía su respiración agitada, nerviosa con cualquier pretexto le agarraba las manos, los brazos y le rozaba las piernas mi miembro se sacudía con cada caricia que le daba a mi madre, pero no me animaba a tomarla entre mis brazos y hacerla mía.

    Con el pretexto de alcanzar el jugo puse mi miembro pegado a su hombro, sentí su mirada sobre aquel bulto grande y duro que se había pegado a su hombro, me senté, ella disimuladamente de vez en cuando bajaba su mirada para ver mi verga.

    A propósito derrame el jugo en mi short y ella grito ,me empecé a reír le dije que me diera una servilleta agarro unas y me dijo yo te limpio, suavemente empezó en mis piernas después encima de mi short, mi miembro empapado de jugo y excitado se agitaba nervioso con cada caricia yo miraba a mi madre limpiándome su cabello en mi cara oliendo delicioso, perfumado, una mirada más abajo y mire sus pezones en su camisa sin sostén le levante la cara delicadamente la mire a los ojos ella estaba roja.

    Y cerró los ojos era una invitación a besarla y mordí suavemente esos labios ella gimió, se resistió débilmente pero finalmente salió la hembra caliente que hay en ella.

    Mientras nos besábamos, me baje el short para dejar libre mi mástil bien parado, a mis 19 años no necesitó mucho esfuerzo para una erección, pero eso era la madre de todas las erecciones.

    Lentamente le agarré la mano y se la puse en mi verga, se resistía todavía, porque se apartó un poco, y dijo esto: está mal hijo no podemos hacerlo, pero la volví a besar y nuevamente le hice agarrar mi verga.

    De pronto sus carisias se hicieron más fuertes y rápidas en mi miembro, nuestras bocas seguían unidas apasionadamente, la separe de mi y empuje su cabeza a mi miembro, ella lo sostenía con sus manos, mis manos estaban en su short por la parte de atrás.

    Afortunadamente llevaba el mismo hilo dental de la mañana y eso me excito más, agarraba sus blancas y suaves nalgas recién lavadas, de pronto sentí sus labios carnosos en mi verga, su lengua recorría el tronco sus labios se cerraron en la cabeza de mi pene y lentamente se lo metía en la boca, solo llegaba a la mitad de mi verga esa boquita, traté de empujarle suavemente pero no pudo meterse mas

    Le metí toda la mano en su short y acaricié su rajadita bien húmeda, acariciando su sexo pude tocar su ano ella pego un suspiro profundo y acelero sus lengüetazos en mi verga, casi me venía, tenía que cogérmela ya, de pronto escuche que alguien intentaba abrir la puerta principal, mi papa, exclame todo asustado.

    Continuará…

  • Primera experiencia con una bella trans

    Primera experiencia con una bella trans

    Hola, el relato será corto, pero quería dar a conocer mi historia.

    Soy de Honduras, soy blanco, gordito y siempre he tenido un amor por las transexuales. Mi primera vez con una transexual ocurrió en este año 2021.

    Siempre miraba porno de transexuales deseando tener esa oportunidad de poder chuparle el pene a una. Un día me animé y contraté a una trans muy bella que yo la seguía en sus publicaciones y veía sus fotos. El mismo día me dio la dirección y a las 6 y 30 de la tarde ya estaba en su apartamento.

    Ella estaba con lencería, muy bella. Ella era delgada, pechos pequeños, un cabello hermoso. Su cuerpo, a mi gusto, me encantaba. Me recibió muy cordial, me pidió que me bañara. Cuando salí del baño le dije que era mi primera vez, muy amable me dijo que estaba bien, que no me preocupara.

    Me dijo, ven tócame. Me senté en la cama, la toque. Sus pechitos, su culito que estaba muy bello y aseado, se puso de espalda y empecé a chuparle su culito, pero yo iba en busca de algo más, iba en busca de su pene. Cuando le estaba chupando el culito, inmensamente le agarre el pene y lo empecé a masturbar, luego lo metí en mi boca y empecé a mamarlo. Me sentía en la gloria. No quería despegarme de su pene. Lo empecé a chupar cuando estaba flácido y me encantó sentir como crecía en mi boca.

    Le dije que me penetrara por primera vez pero no aguante su pene, era muy grande. Entonces empecé a chupárselo de nuevo, estuve casi una hora chupando su pene y su culito. No la penetre ya que tanto como ella y yo olvidamos los condones. Fue tan rico. Ahora estoy en Estados Unidos, y quiero chupar penes de transexuales, no importa si tengo que pagar.

    Saludos.