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  • Mi ex y su pasatiempo favorito

    Mi ex y su pasatiempo favorito

    Bueno este es mi primer relato, en el cual me gustaría contarles la experiencia (ocurrida recientemente) algo loca que llevamos con mi ex, por cuestiones de anonimato cambiaré mi nombre a Israel.

    Soy un hombre de 31 años, alto (más de 1.90) robusto, tez blanca y ojos café oscuros.

    Todo comenzó cuando mucho tiempo después de no tener contacto alguno con mi ex pareja: María, recibo una notificación en Facebook de ella, comenzamos a charlar sobre todas las cosas pasadas durante el tiempo que no hablábamos, como era mucha la información por platicar dedica citarnos en un café muy privado en el centro de la ciudad para mi sorpresa ella acepto, fijamos la hora, la fecha y llego el día.

    Acercada la hora, decido tomar un taxi hacia el café fijado para mi sorpresa llegue 10 minutos antes de lo planeado así que decido entrar, tomar una mesa y esperar por esa persona a la que una vez mire con mucho cariño, acto seguido recibo un mensaje de ella confirmando su llegada, a lo que conteste que ya podría pasar que estaba esperándola dentro. Al entrar ella no pude evitar que mi expresión fuera de asombro ( ella es una chica de 1,61 de altura y siempre me gusto por eso, no tiene casi pechos pero sus caderas, piernas y trasero son de una diosa…) me puse de pie para saludarla y admirar esa falda que llevaba puesta muy al estilo de verano, el tiempo transcurrió junto con un par de bebidas hasta que tocamos el tema de nuestras parejas, yo hable sin tapujos de mi actual relación y lo buena que es y cuando llego el turno de ella de hablar sobre su «perfecto noviazgo» note en su cara una expresión de desagrado al instante y esto fue lo que me dijo:

    María: -«Sobre mi relación no puedo decir mucho es muy bueno conmigo y me trata muy bien el problema soy yo»- a lo cual yo quede algo sorprendido por su comentario, fije mis ojos a los suyo y conteste:

    Yo: -» No entiendo, porque vas a ser tú el problema si cuando fuimos pareja eras una excelente novia»- a lo que ella respondió con una carcajada cambiando rápido a una expresión algo seria.

    María: -» Oye ¿Aun tengo tu confianza?»

    Yo: -«Claro, ¿Por qué?, ¿Sucede algo malo?»

    María: «No para nada, bueno, todo depende como lo tomes, así que te seré lo más sincera y rápida con esto»- En ese momento no esperaba lo que ella me contaría a continuación y mi cara de sorpresa no fue para más.

    María: «Hace tiempo como sabes, entre a trabajar como jefa de salud e higiene a una congeladora de alimentos y todo iba bien hasta que llego un día en el que mi jefe (con el que pasaba la mayoría del tiempo) empezó a coquetear conmigo, no le di mucha importancia ya que yo lo veía meramente como un compañero de trabajo, pero ciertamente me gustaba su trato hacia mi (en este momento no pude evitar sentir ese pequeño vacío en el estómago a pesar de que ya no éramos nada) para no hacerte muy largo el cuento, una cosa llevo a la otra y terminamos teniendo «sexo» en su oficina un sábado por la tarde cuando todo el departamento se había ido».

    Yo: (con los ojos totalmente abiertos y en silencio, pensaba que decir…) -«Oye pero y tu novio, que pasara contigo si te descubre y no me mal entiendas pero no te recuerdo así (Respondí tratando de ocultar el interés y excitación que sentí al oírla)».

    María: -«Lo sé, lo sé pero no sé qué me paso, mi jefe se metió mucho en mi cabeza lo pensaba a todo momento es muy apuesto y lo mejor es mayor que yo»

    Yo:-«Si por supuesto podría ser tu padre».

    María: -» Si pero es diferente su manera en la que me trato a la de mi novio y sinceramente me gusto más hasta el punto que se llegó ese día el me pidió si podría quedarme para ayudarlo a ordenar unos archivos en su oficina, pasado el rato note por el silencio que ya no había nadie más que nosotros dos, mire mi reloj y casi daban las 9 pm, su oficina es grande y solo podía oler su perfume a cada inhalación que daba y te lo confieso estuve muy nerviosa en todo momento ante su presencia».

    Yo: (Estaba totalmente atento y con el corazón a mil).

    María: -«Casi cuando estábamos por terminar de ordenar los archivos me pide llevar unos cuantos a su gabinete, así que me levante los tome y camine hacia el gabinete para meterlos cuando sentí a mi jefe viéndome y observando mis nalgas…(respiro profundo e hizo una pausa) cuando volví a ponerme de pie sentí como me iba abrazando por detrás y solamente me susurro al oído «no sabes cuánto había deseado este momento María» trate de resistirme y decirle que no estaba bien y que le ocurría cuando me volteo de frente hacia él y me dijo «me llamaste la atención desde que te vi entrar por esa puerta y sinceramente me provocas mucho deseo», en ese momento me sentía excitada y con miedo, trate de separarme de él pero me tomo con una mano de mi cintura y con la otra sostuvo mi rostro y me beso».

    Yo: (trague saliva y con ella el nudo en mi garganta y excitado por lo que estaba escuchando conteste) – «Y que más ocurrió después de eso, ¿Qué hiciste?».

    María: -«Bueno en ese momento tenía mi mente en blanco y estaba comenzando a mojarme por el beso del hombre que me gustaba en secreto, así que conteste el beso también, nos besamos un rato y cuando me despegue de el para desabrochar su camisa pude notar el bulto en su pantalón, instintivamente lo mire a los ojos y vi que el sonrió de una manera perversa y me dijo:» quieres verla verdad, lo deseas también», sentí como mi cara se ponía roja después de escuchar esas palabras y solo pude articular un «si» como respuesta entre los nervios que sentía de que alguien llegara a descubrirnos, así que me agache un poco tome su cinturón y lo desabroche, después el botón de su pantalón y baje su bragueta… todo mientras miraba ese bulto y como se movía por debajo de su bóxer baje el pantalón, tome su bóxer y lo deslice despojándolo de él y liberando una verga larga y cabezona frente a mí, sinceramente olía delicioso, lo que me provoco a meterla en mi boca y empezar a mamarla».

    Yo: (escuchando todo eso no pude evitar sentir una erección bajo mi pantalón y no me juzguen la verdad me excito el saber que le puso los cuernos a su novio con su jefe la muy caliente) -«wow bueno ese tipo de cosas suelen suceder María entre ambos sexos no hay amigos ni compañeros realmente cuando se sienten atraídos».

    María: -«Que pena, no debería estarte contando estas cosas, espero me puedas perdonar si tú quieres cambiemos de tema»- (pero el alcohol ya se notaba en su rostro).

    Yo: -«no, no pasa nada todo bien chaparrita (así le solía llamar de cariño) cuéntame que más paso».

    María: (entre risas) -«no cambias nada Isra sigues siendo el mismo pervertido de antes… bueno, continuo, mientras le daba sexo oral lo fui empujando hacia su escritorio haciendo que terminara recostándose sobre él, yo seguía en mi trabajo mientras escuchaba sus gemidos, lo lamia de la punta hasta sus bolas, las metía en mi boca y seguía chupando hacia arriba, me puse de pie rápidamente desabroche mi falda y subí sobre él, hice a un lado mi tanga, tome su verga en la entrada de mi vagina la cual ya estaba empapada por todo lo que estuve haciendo y sentándome sobre ella entro lentamente hasta quedar completamente dentro de mí y yo la podía sentir palpitar al ritmo que lo hacia mi interior y comencé a subir y bajar con mis caderas sintiendo y escuchando sus jadeos parecía un perro sin más que disfrutar, el levantando sus manos toma mi blusa y la desabrocha dejando al aire mi sostén, yo lo desabrocho y dejo que el vea mis pezones duros y mis blancos pechos libres para él, él se levanta sentándose en el escritorio y comienza a comer mis pezones mientras me penetraba de lo más delicioso que pudiese haber sentido con mi novio, era algo nuevo lleno de adrenalina, me llene de electricidad que recorría todo mi cuerpo y en un gran espasmo logre tener un orgasmo delicioso, esperamos un momento y me levante y le pedí que se sentara en su silla detrás del escritorio que estaba frente a una ventaba que daba vista a la ciudad al fondo y ya era de noche se notaban las luces a lo lejos, él se sentó y rápidamente lo bese y fui bajando hasta su pecho y de ahí a su abdomen y sin retardo a comerme de nuevo esa verga que estaba cubierta con mis fluidos y fue riquísimo sentir como temblaba mientras la mamaba, en ese momento tan caliente comenzó a sonar su celular, era su esposa a lo cual me dijo que guardara silencio y mientras seguía comiéndome sus bolas y su verga podía escuchar como su esposa preguntaba si iba a llegar a casa a cenar el trataba de contestar rápido, me sentí tan celosa escuchando eso que comencé a mamar su verga rápidamente usando más mi lengua, el comenzó a tener una respiración entre cortada y colgó la llamada con su esposa se levantó de la silla y teniéndome arrodillada frente a él se empezó a masturbar y eyaculo en toda mi cara y mis tetas, cuando acabo, tome su verga y la metí a mi boca para terminar de limpiar cada gota de esa espesa leche, después de que termine con eso me tomo del cuello me y me jalo hacia el me levante y el me beso tan lujuriosamente que sentí que casi llegaba a un orgasmo nuevamente, me dijo que sería su perra desde ese día, sonreí y dije si jefe , nos limpiamos y nos vestimos y cuando vimos la hora iban a dar las 11 de la noche, me miro y me dijo que me llevaría a mi casa».

    Yo: -» bueno hehe me dejas sin palabras la verdad se ve que lo pasaste bien con tu jefe María enserio que loco»-

    María: -» y hasta el día de hoy seguimos cogiendo…».

    En ese momento entro el mesero a el espacio reservado que teníamos y nos dijo que disculpáramos la molestia pero ya estaban por cerrar, vi la hora en mi celular y eran casi las 12 de la noche, ella solo me dijo que desde ahora me contaría todo lo que había pasado con su jefe y otros dos amantes que tuvo, solo pude sonreír pague la cuenta y pedí dos taxis para cada uno.

    Espero les haya gustado mi primer relato (vienen muchos más de sus mismas experiencias) son 100% reales lo puedo asegurar, nos vemos.

  • Mi suegra, la compañía de un viaje que terminó en sexo

    Mi suegra, la compañía de un viaje que terminó en sexo

    Luego de la pandemia el trabajo para los freelancer se empezó a restablecer, un día cerré negocio con un cliente del occidente del país, yo vivo en el centro, por ello tuve que viajar por una semana para realizar un trabajo de audiovisual de campo.

    En el camino pasaba por el estado de origen de mi suegra y ofrecí llevarla para que visitara a sus familiares y aprovechar su compañía en la mayor parte del camino, luego de regreso pensaba pasar por ella, ella accedió y a los 2 días salimos para allá, fueron 4 horas de camino, ella es muy ingenua y aún a sus 48 años es muy linda y delicada, es de esas señoras que su cuerpo es muy bello. Bueno pase y la dejé con su familia un día viernes, luego seguí a mi destino.

    Pasaron los días y pues realice lo que me correspondía, unas grabaciones para una ONG. Ya de regreso me paso por la mente el deseo por ella y mi mente se llenó de morbo, tenía que pasar por ella el siguiente jueves, entonces quise probar un plan, solo por probar, le llamé para ver si regresábamos por un camino más corto pero necesitaba que miércoles por la noche llegara a donde yo estaba, que era como a 1 hora de camino, le dije que no se preocupara que por el trabajo tenía hospedaje, mi sorpresa fue su respuesta:

    -aaa ya, está bien, si tú crees que es lo mejor, está bien, yo tomo un bus hoy, luego del mediodía y te llamo cuando este en la plaza central así llegas por mí.

    En ese momento hasta me dio escalofríos, no se imaginaba lo que pasaba por mi mente. Las horas se hacían interminables, yo mientras hablé en la recepción del hotel para mencionar el costo de una persona más en mi habitación, me lo dijeron y pagué de una vez, la cama era king size y era suficiente.

    A las 6:30 pm sonó mi teléfono, contesté y luego fui por ella a unos 5 minutos, donde la dejó el bus. Entonces le dije que cenaríamos en el restaurante del hotel y me dijo estaba bien. Llegamos, entramos a la habitación, dejamos sus cosas y luego fuimos a cenar. Ya de regreso a la habitación estuvimos hablando un rato y pusimos una película, luego me fui a bañar y ya que ella prefirió prepararse para dormir. Le comenté que me quedaría a dormir en el piso para que ella usara la cama y estuviese más cómoda, a lo que ella respondió: No, como crees si la cama está muy grande, te puede hacer mal dormir en el piso. Bueno si no le incomoda está bien, compartamos la cama.

    Como ya tenemos confianza pues no hubo problema, salí de bañarme y ella ya estaba con su pijama, pantalón como de seda y una blusa manga larga. Yo siempre duermo en short y playera así que me metí a la cama, hablamos un rato más, le pregunté cómo había seguido de sus rodillas ya que padece de dolor articular en ellas, me dijo que siempre con un poco de dolor entonces le ofrecí un masaje ya que siempre esta estresada en casa por el que hacer y no siempre hay ocasión para descansar, ella con duda me dijo: será? si no tenga pena fue mi respuesta, solo le pedí retirara su blusa y se pusiera boca abajo, con un poco de crema que era lo que tenía a la mano, realicé un masaje muy suave en su espalda y cuello, ella se relajó por completo, luego toque sus rodillas y le dije que le haría un masaje sobre ellas aprovechando, solo debía darse vuelta, subí su pantalón pijama, ya que esos son muy flojos, hasta arriba de las rodillas y realice por unos minutos un masaje circular, haciendo eso empecé a masajear sus piernas más arriba muy disimuladamente, al final terminé casi acariciando su entrepierna con la excusa del masaje, a cada momento preguntaba ¿Cómo se siente? para asegurarme no incomodarla.

    No sé si es ingenua al extremo pero no me dijo nada y si estaba acariciándole las piernas y entrepierna. Bueno le dije ya está muy relajada vamos a dormir, ¡Muchas gracias me dijo, de veras me hacía falta!

    Ya con las luces a eso medianoche debajo del cubre cama me acerque y la abracé por la cintura de un solo y me pegué a ella, quise simular que estaba dormido y pensaba era mi esposa. Ella estaba tan dormida que no sintió. Aproveché y acomodándome baje mi mano a su cadera y pegue mi pene aún más a ella por detrás. En ese momento como que sintió y escuche dijo mi nombre sorprendida, yo seguí simulando estar dormido, a pesar de ello no me apartó.

    Comencé a escuchar su respiración agitada, entonces supe que estaba nerviosa, la abracé más fuerte y ella se volteó, simulé despertar y le pedí disculpas, pero estábamos frente a frente acostados en la cama, me miró, me hice el somnoliento y le di un beso, ella abrió sus ojos pero no dijo nada, para mi sorpresa se dejó llevar, luego de dije al oído, está muy bella, es una mujer delicada y la deseo.

    Ella no dijo nada, seguí besándola y le dije, voy a terminar el masaje, muy delicadamente la puse boca abajo y me senté justo abajo de su lindo trasero, con esa posición masajee sus hombros, al momento supe que estaba excitada, luego de un momento me decidí, y me recosté sobre ella bocabajo, con ello acomodé mi pene justo detrás de su trasero, ella no decía nada, quizá estaba en shock, yo ya extasiado de placer, baje su pantalón a media nalga, besando su cuello descubrí mi pene y lo puse en medio de su trasero.

    Casi temblaba al sentir su piel suave pegarse a la mía, abrí sus nalgas buscando su vagina por detrás, ella solo respiraba muy fuerte y lento, súper excitada, cuando busque su entrada estaba muy lubricada, era delicioso, sin pensar lo fui introduciendo de a poco, ella en ese momento mencionó mi nombre, inmediatamente le dije al oído: tranquila, no pasa nada, disfrute, Y diciendo esas palabras introduje mi pene en su vagina, sentir sus muslos compresionarse el recibir mi pene fue un déjà vu, al mismo tiempo ella inició jadear y a temblar. Yo seguía hablándole al oído con cariño, así inicié un movimiento suave de mete y saca. Luego de ello ya no recuerdo bien, nuestros cuerpos se pegaron totalmente y se restregaban con el placer de nuestros fluidos. Cuando cambié de ritmo empezó a gritar, paré le di la vuelta, le abrí las piernas y la penetré con rapidez, ella abrazó mi espalda e iniciamos una aceleración de embestidas hasta chocar con el placer en su máxima expresión.

    Terminé dentro de ella y como es una mujer mayor, no tuve miedo a embarazarla. Fue sublime, nos dormimos lo poco que quedaba de la noche. A la mañana siguiente nos duchamos sin mencionar nada, luego abrí la plática sobre lo que pasó y le dije que mi pensar sobre ella no cambiaba y que la quería mucho, que si le parecía no volvería a suceder. Su respuesta solo fue: Esta bien, no te preocupes. Así regresamos y aunque moría de ganas por pasar a un motel y disfrutarla una vez más no sé si hubiese aceptado. No niego que esto pasó a que yo conocía lo ingenua que era en ese aspecto y que podía pasar a más, sino ni loco me hubiese arriesgado.

    Me gusta dar placer a una dama como se lo merece, con cariño, con delicadeza y con pasión.

    Mi historia es real, espero sus comentarios.

  • Tu actuar tiene un nombre

    Tu actuar tiene un nombre

    Sentada aún en el suelo, recargada a un costado de la cama, recordaba su vida con él; no supo en qué momento se enamoró, solo supo que le atrajo su personalidad, su trato y su amor desmedido por ella; lo que siempre buscó en un hombre. Aun así había algo que no terminaba de llenarle, estando en la intimidad, pensaba en otros, en caricias pasadas, en placeres que no le daba aun poniendo su mayor esfuerzo. Aún con eso se convirtió en su gran amor por lo que se negó a dejarlo y, con el paso del tiempo, terminaron viviendo juntos.

    Siempre tuvo su confianza, por lo que ella se sentía la mujer más feliz del mundo, solo le faltaba integrarlo a su vida, aquella oculta que nunca le mencionó y, aunque se obsesionó por hacerlo, supo que esa no era la vida que él quería para ambos. Dispuesta a no terminar con su estilo de vida continuó sin él, con la seguridad que después del desenfreno siempre estaba su otra vida, la correcta, donde presumía de finos modos y conducta intachable.

    Con el paso del tiempo volvieron los hombres, aquellos que le proporcionaban el placer de un día, el sexo sin condición o arraigo, prohibido y, por ende, deseado.

    Esa vida la hacía feliz y desdichada también, ya que siempre terminaba con ese sentimiento de culpa, conocía el nombre de su desventura, no porque se lo dijeran en infinidad de ocasiones, sino porque muy en el fondo lo sabía grabado en su frente; “PUTA”.

    _____________

    -¡Quita estúpido! -dijo haciéndolo a un lado- te dije que me avisaras.

    -Lo siento -respondió aún con su respiración agitada- pero lo mamas como ninguna y no me pude aguantar.

    No dijo mas, acomodó su cabello y salió del baño dejando en pelotas a su amante de ocasión.

    -Dame -dijo a su amiga al quitarle la cerveza de sus manos- quiero quitarme el sabor de boca de ese hijo de puta.

    -No me digas que te lo tragaste -respondió con una sonrisa en su boca- ¡serás puta!

    -El imbécil no me avisó, se pasó de cabrón.

    -Se pasó de verga, mejor dicho.

    Ambas rieron con la broma, tomaron asiento y poco después le entregó su bolso y su teléfono.

    -Llamaron un par de veces -le dijo- tu marido.

    -Le llamo después -respondió sin prestar atención metiéndolo nuevamente a su bolso- quiero sacarme estas ganas que aún tengo y creo que ya vi con quien.

    _____________

    Horas después salieron del lugar en claro estado de ebriedad, se despidieron y tomó el primer taxi que vio libre. Dentro de el arregló su vestimenta, recompuso su cabello y retocó su maquillaje; “Mami no llega en fachas a casa”, pensó y una irónica sonrisa marcó su rostro. Tomó su teléfono para enviar el recurrente aviso de su próxima llegada, lo primero que observó fue la cantidad de llamadas perdidas de él; extraño, pensó. Marcó y no hubo respuesta, lo intentó de nuevo y después de ese intento una vez mas, en ninguna obtuvo respuesta; se preocupó. Estaba por intentarlo una vez mas cuando reparó en un mensaje que había pasado por alto, lo abrió y el mundo se le vino encima. Intentó de nueva cuenta comunicarse pero no pudo volver a hacerlo, supo que ya no existía para él.

    -¿Puede ir mas rápido? -pidió al taxista- por favor acelere.

    Llegó a su casa e inmediatamente corrió a la puerta, abrió y, sin preocuparse por cerrar, tiró sus cosas al suelo dirigiéndose a la recámara, prendió la luz para encontrarse con lo que imaginaba pero se negaba a creer; cayó de rodillas mientras un temblor recorrió todo su cuerpo, con lágrimas en los ojos tomó una corbata suya tirada en el suelo; lo único de él en la habitación. En ese momento confirmó que lo había perdido.

    A un lado de la puerta, tirado en el suelo, su teléfono aún tenía su mensaje abierto.

    “Te llamé para despedirme pero ni siquiera eso obtuve de ti, no sabes cuanto dolor sentí viéndote coger como una cualquiera; no volverás a saber de mi y espero no volver a hacerlo yo de ti.”

  • Un room service con sorpresa

    Un room service con sorpresa

    Por cuenta de mi trabajo, me tocaba viajar mucho, y en este caso, me tocó viajar a Trinidad y Tobago. Un país muy bonito, con una mezcla de culturas que lo hacía muy especial, y para este relato, el escenario de una aventura no esperada.

    En Trinidad me tocaba trabajar muy duro, era el encargado de un proyecto, y casi no me quedaba tiempo para nada. Como les contaba en relatos anteriores soy muy caliente, y a veces estoy solo con mujeres y cuando la curiosidad y la calentura está al máximo, me gusta ser bisexual. Literalmente, no que quedaba tiempo para nada, ni para intentar ligar, y, por lo caliente, me masturbaba mas como ejercicio terapéutico para liberar el estress, que como para disfrutarlo, hasta que una de las noches, me ocurrió el ligue mas extraño, bizarro pero excitante que he vivido.

    Un día regresé cansado del trabajo, todas las noches acostumbraba a subir al restaurante del hotel, cenar algo e irme a dormir. Esa noche, por el cansancio, solamente quería comer algo ligero, y luego dormir. Llegué a la habitación, y me puse cómodo, para mi, ponerse cómodo es quedarme en ropa interior: pantaloncillos tipo bóxer blancos, y camiseta blanca tipo militar. Después de estar cómodo, miré la carta del servicio a la habitación, escogí un plato del menú, llamé al servicio a la habitación «por favor, un curry con roti, y un agua con gas» «en 30 minutos lo tenemos en su habitación» escuché decir.

    A los 30 minutos, tocaron la puerta, era el muchacho del servicio a la habitación. Vi su placa, se llamaba Armal, parecía que tenía unos 20 años (yo tendría unos 25 en ese momento), abrí la puerta y me quedó mirando de arriba a abajo «traigo un servicio a la habitación» dijo, «si, por favor, podía llevar la bandeja al escritorio?» «con gusto» dijo, la puerta se cerró sola, entró Armal a la habitación y mientras que caminaba al escritorio, hizo un comentario un poco raro y salido de tono «eres militar» me preguntó «no, por qué?» le respondí «por nada, porque todos los militares usan una camisa blanca con boxers de ese estilo, y llevan el cabello razurado como el que usa, y que les queda muy bien, y usted se ve bien» quedé cortado con el comentario. Armal, dejò la bandeja en el escritorio, se acercó y me pasó el tiquete para firmar. Ese comentario, como que hizo algún efecto en mi pene dado que no estaba flácido, pero no parado, y como que Armal lo notó, la verdad era un moreno que lucía muy bien, mientras firmaba la comanda, se acercó mas y, sorprendentemente agarró mi bulto un poco duro y dijo «yo fui soldado y puedo saber cuando alguien quiere un poco de disciplina», mi verga creció en su mano, él la apretaba más, con un poco de fuerza me volteó de espaldas y empezó a acercar mi culito hacia su pelvis, notaba como iba creciendo su bulto mientras lo restregaba en mis nalgas. Tuve una reacción casi que espontanea de arquearme un poco «eres de los que le gusta la verga» me dijo, eso me excitó, solo cerré los ojos, Armál me empujó a la cama, quedé boca abajo, separó mis piernas con las suyas, bajó mi bóxer, sentí como caía su pantalón por el ruido de la hebilla en el piso, y, me metió en mi culo un trozo de 22 cm grueso sin avisar ni lubricar.

    Grité del dolor, y puso su mano en mi boca «silencio, que yo sé que quieres que te discipline» seguido a esto, empezó a palmear mis nalgas y a embestirme, yo, del dolor, veía estrellas, sentía el calor de esa verga venosa, grande y gruesa dentro de mi, como raspándome, y empecé a sentir una mezcla entre placer y dolor. Armal terminó de montarse encima mío, ensartado y siguió bombeando, y yo empecé a jadear «así me gusta» dijo, a los pocos minutos sentí esa verga venosa palpitar y luego dentro de mi varios chorros de leche caliente. Armal terminó de echar su leche, sacó su pene semiflácido, y salió para el baño a limpiarse, estaba manchado de un poco de sangre. A mi me dolía mi culito, me quedé allí entre disfrutando y no poderme reincorporar en una mezcla de placer y dolor, sentí que Armal se subió su pantalón, se cerró la cremallera, y desde la puerta me dijo «ahora, ya estás disciplinado» y se fue. Yo quedé con el culo al aire acostado boca abajo, y me quedé dormido.

    Pasadas como 2 horas, ya en la madrugada, me levanté, sintiendo su leche salir de mi orificio hacia las sabanas, me paré y había una mezcla entre leche y sangre de lo violento que había sido, fui al baño, me limpié y me acosté. Durante tres días recordé esa noche en donde fui disciplinado por Armal, tanto por el morbo de la situación como por el dolor que me quedó en mi trasero (creo que hasta caminaba con las piernas abiertas). Me quedaron las ganas de volver a pedir room service… pero la culpabilidad, no me dejó. Tampoco me volví a encontrar a Armal…

  • Sexo con mi compañera de la escuela

    Sexo con mi compañera de la escuela

    Comenzaré contando que esta chica (Ximena) es muy linda, tiene una cara muy bonita y unos ojos preciosos, sin embargo nunca fue muy de mi tipo.  Ella mide 1.60 aproximadamente, y su complexión era bastante delgada, cabello negro, debía pesar menos de 40 kg, tenía las tetas pequeñas y un culo bastante pequeño pero a decir verdad bien formado. Ella era bastante amable, socializaba mucho cuando íbamos en el bachillerato y todo esto hizo que yo jamás la viera como alguien que me atrajera sexualmente, físicamente sí pero eso cambió cuando tuvo su primer novio.

    Ella llevaba literalmente años intentando andar con un chico y casi al salir de la escuela ella logró ser su pareja. Sinceramente el tipo era un estúpido, para ser sinceros él era bastante apuesto, pero tenía una personalidad muy detestable y era muy vago.

    Esto lo cuento porque ella perdió su virginidad con él, y al parecer despertó una bestia morbosa que ella llevaba dentro.

    Su personalidad cambió, en sus redes comenzó a compartir publicaciones muy sugerentes, no tenía problema con que la gente se enterara de qué, cómo y cuándo lo hacía con su novio. Y todo esto despertó un morbo en mi.

    Como dije antes ella no era mi tipo, pero tantas fotos en ropa interior que subía, hicieron que me imaginara cómo sería tener sexo con ella, y la verdad la idea me gustaba mucho.

    Entramos a la misma universidad, y aunque íbamos a distintas carreras éstas se parecían bastante por lo que algunas clases nos tocó juntos. Por esas fechas ella también descubrió que su novio llevaba siéndole infiel por bastantes meses. Y ella lejos de deprimirse o ponerse triste, adoptó una actitud más liberal, posteaba más cosas sexuales y subía más fotos, lo que hizo que en poco tiempo tuviera a decenas de chicos atrás de ella en redes y en persona.

    En clases comenzamos a charlar como en los viejos tiempos, y al saber que tenía una oportunidad de acostarme con ella decidí que era momento de hacer movimiento.

    Ella salía con muchos chicos, con ninguno nada en serio pero tal parece que se volvió adicta al sexo, ya que en ocasiones sólo hablaba de eso. Para acortar un poco la historia ella tuvo que faltar a algunas clases de mate, entonces me le adelanté y le ofrecí mi ayuda, podría ir hasta su casa para repasar.

    X: Ay no, ¿cómo crees? es mucha molestia.

    M: No te preocupes, somos amigos y no quiero verte reprobada jeje.

    X: Es que es mucho pedir, aunque la verdad no me gustaría rechazar tu oferta.

    M: Perfecto, tú dime qué día puedo ir a tu casa y allá nos vemos.

    Mi plan en este punto era una vez estando solos, convencerla de hacerlo pero ella se me adelantó ahora a mi.

    X: Es que en verdad, no sé cómo pagarte.

    M: ¿Qué me ofreces a cambio?

    El ambiente cambió y se volvió más tenso.

    X: Tal vez una vez estando allá te puedo pagar.

    Mientras decía esto pasó su lengua por sus labios y terminó con una sonrisa muy coqueta.

    Obviamente acepté su oferta hasta que llegó el fin de semana, ella me había dicho que su casa estaría sola hasta ya muy entrada la noche, me pasó su dirección y llegué ahí en la tarde.

    La verdad es que sí repasamos algunos temas, igual me sirvió un poco a mi para estudiar pero pasada una media hora ella dejó de prestarme atención y comenzó a tocar mi entrepierna por encima de la ropa.

    Yo seguía «explicando» la tarea pero solamente quería ver qué más hacía, yo tenía una libreta enfrente de mi y ella estaba en una silla de al lado, me dijo: «no puedo ver desde aquí» entonces se levantó y se sentó en mis piernas rebotando sus nalgas en el proceso.

    Eso fue mejor de lo que esperaba, pensaba que al tener tan poca masa sus nalgas serían duras pero no, eran muy blandas y la verdad se tiene muy rico, ella parecía notar la erección que ya tenía y comenzó a moverse poco a poco.

    Yo le pasé mis brazos por su cuerpo y la abracé, luego recargué mi cabeza sobre su hombro y comencé a darle besos en el cuello.

    Ella suspiraba y gemía, mientras levantaba la cara dejando más espacio para que la besara.

    X: Tan pronto y ya quieres tu paga.

    M: Es que desde que llegué tengo ganas de cobrarme.

    Luego de unos minutos de besos ella se levantó y subió las escaleras hacia su recámara.

    X: Espérame aquí, yo te aviso cuando subas.

    Como dos minutos después escuché que grito mi nombre desde su cuarto y me pidió que subiera, yo estaba impaciente por ver desnudo aquel delgado cuerpo, ver cómo serían esas tetas que casi no se notaban y sentir de nuevo esas nalguitas que tanto me encendieron.

    Subí y no tuve que buscar cuál era, tenía la puerta abierta y al entrar la vi a ella recostada en su cama, vistiendo una lencería negra hermosísima, en una posición que resaltaba su culito en forma de corazón.

    Me quité la playera y los pantalones y me abalancé sobre allá, ella abajo y yo arriba nos comenzamos a besar mientras comencé a tocar su conchitas por encima, ya estaba mojada y fue sencillo meter los dedos, le hice a un lado el calzón y rápidamente estaba masturbándola, mientras ella gemía muy rico.

    X: Más rápido, más rápido quiero venirme.

    Luego de un tiempo ella ya estaba mojadísima, entonces decidí que era mi turno de disfrutar.

    M: Hasta parece que te estoy pagando a ti jajaja, ya me toca.

    X: Tu paga es esta, hazme tuya, hazme lo que quieras.

    Cambiamos de posición y le dije que se quitara el sostén, por fin pude ver esas tetas, pequeñas rosas y muy ricas, casi perfectamente simétricas.

    Entonces la tomé, ella era increíblemente ligera, por lo que pude hacer lo que siempre quise, tomé sus piernas y las puse sobre mis hombros, luego pasé mis brazos bajo sus piernas y la tomé por la espalda, luego la levanté por completo.

    Comencé a bombearla, era una sensación distinta porque tenía que hacer fuerza para sostenerla pero al mismo tiempo «tronaban» más rico, ella pasó de los gemidos a casi gritar, gemía muy rico, su voz era muy aguda y eso me excitaba mucho, aumenté el ritmo y así estuve un rato hasta que sentía que me iba a venir, fue extraño porque normalmente duro 2 o 3 veces más el tiempo que llevábamos, al día de hoy no me ha vuelto a suceder pero esa vez no me sentí mal, al contrario.

    La arrojé sobre la cama y comencé a masturbarme, ella se puso boca arriba y abrió la boca, yo acerqué mi verga hacia su cara y dejé que todo mi semen se corriera sobre su cara, ella se tragó lo que pudo, y lo demás se lo dejó así.

    Me di cuenta que al durar menos tiempo ella no había terminado, así que antes de un segundo round le dije que se quedara en esa posición y me acerqué hasta su conchita y le empecé a hacer un oral. Ella gemía y apretaba mi cabeza hacia abajo.

    Tal parece que ella también estaba por terminar, pues sólo bastó poco tiempo para que tuviera un squirt, estaba muy excitada.

    Después de eso tuvimos un segundo round, en la misma posición sólo que ahora así duré lo que tardo normalmente, al final nos quedamos viendo la tele mientras nos íbamos quedando dormidos, nos tomamos unas fotos para el recuerdo y me fui de su casa antes de que llegaran sus padres.

    La historia es graciosa porque al final ella regresó con su novio, pero seguía viendo a otros chicos incluyéndome ocasionalmente. Ella reprobó pero fue otra excusa para ir a su casa a ayudarla a estudiar para el examen extraordinario.

  • Aún así yo amo a mi novia

    Aún así yo amo a mi novia

    Hola, esta es la primera vez que comparto una historia en este tipo de páginas tomando en cuenta que ya llevaba bastante tiempo queriendo hacerlo, pero por varios factores no lo hacía.

    Bueno para no hacer esto tan largo les contaré como poco a poco me fui haciendo adicto saber «indirectamente» que mi novia lo hacía con otros hombres.

    No obstante lo primero es lo primero así que iré contando esto poco a poco para que más o menos se vayan dando una idea.

    A ella la conocí en la universidad cuando yo tenía 23 ella en ese entonces tenía 19 y desde el primer día hicimos conexión y con el pasar de los meses nos hicimos novios en mi caso me tuve que salir de la universidad, ya que no podía pagar la carrera «animación» ella quería hacer lo mismo no obstante la convencí de que no lo hiciera tiempo después me puse a trabajar de lo que había estudiado «informática» mientras ella seguía estudiando su carrera tiempo después le ayudaba a pagar su carrera porque ella no quería pedirle dinero a sus papás.

    De esta manera estuvimos así mucho tiempo hasta llegué a pensar que tenía una estabilidad en mi vida en la que el dinero que ganaba prácticamente me servía para darme mis lujos los de ella y pagarle su carrera estaba viviendo los mejores días de mi vida a lado de la chica que más amo en este mundo, pero de repente sentí un sentimiento que no sabía cómo explicarlo sentía que algo me faltaba.

    Mientras lo hacíamos a modo de gracia le toque el tema de que opinaba de hacerlo con otros hombres ella solo con una tímida sonrisa me dijo que nunca le había llamado la atención además que no tiene la necesidad de hacerlo al escuchar su respuesta intenté de cierta manera que me contestará otra cosa y no lo típico, ya que lo que me dijo no se lo iba a aceptar no obstante mis intentos fueron en vano.

    Pasaron algunas semanas y ella tuvo unos días libres en la universidad así que los dos decidimos pasar el tiempo juntos si mi novia no destaca por tener un cuerpo fitness lo que si hace que los hombres volteen son sus enormes pechos que tiene y ese día no fue la excepción mientras estábamos hablando un chico de aproximadamente 30 años se nos acercó nos saludó y nos hizo la plática.

    Después de un tiempo hacemos una parada en un restaurante pedimos algo para comer mientras as él seguía platicando unos minutos después mi novia al baño y cuando se va el chico menciona.

    – Se ve bastante bien tu amiga

    – Gracias solo que no es mi amiga es mi novia

    – Ya veo pues la verdad y con todo respeto ves muy hermosa

    – Lo sé Te voy a ser directo tu chica tienes unos pechos increíbles

    – Jejeje lo sé en verdad son muy grandes

    – Perdona el atrevimiento, pero ¿hay posibilidad de que pase una noche con ella?

    Cuando me dijo eso no pude evitar sentir una extraña sensación un calor que recorría todo mi cuerpo mi imaginación empezaba a jugar y pasaban una y mil cosas de lo que podía pasar si yo accedía a prestársela y mientras yo seguía perdido en mis pensamientos no me percato de que mi novia ya había regresado del baño y mientras recupero la cordura ellos comienzan a hablar como si ya fueran amigos de toda la vida.

    No sé por qué en ese momento no me di mi lugar como su novio lo que uno normalmente haría o sentiría serían celos o al menos darle a entender al chico de que ella es mía sin embargo por una extraña razón no lo hacía hasta podría decir que lo disfrutaba.

    Así pasaron unas cuantas semanas y volvimos a quedar con el chico pero esta vez fue diferente porque mi novia fue con un escote en la que prácticamente dejaba ver sus enormes pechos y unos jeans ajustado que aunque no tenía un trasero muy pronunciado le quedaban muy bien yo le expresé que por qué iba vestida así y ella solo me dijo que me quería sorprender «pero algo de mí sabía que lo hacía con otras intenciones».

    Nos quedamos de ver con aquel chico en el mismo restaurante llegamos y el chico dejando ver sus verdaderas intenciones no perdió el tiempo y marco su territorio con ella elogiándola por como una vestida y contestado cada vez que podía cuando ella hablaba.

    Después de cenar nos fuimos a caminar obvio yo tomándola de la mano dándole a entender que no iba a pasar nada entre ellos 5 minutos después pasamos por una tienda y vi los chocolates que le gustan y sin dudarlo fui y le compré una caja sin embargo ellos no me quisieron acompañar se escucharon mencionando que estaban cansados así que tuve que ir solo entro a la tienda tomo los chocolates la fila para la caja era un poco larga así que tarde un poco segundos después pago los chocolates salgo de la tienda y mientras guardo mi dinero noto que no están volteo a la izquierda y a la derecha inmediatamente tomo mi celular e intento llamarla solo suena el timbre no contesta al ver que no contesta decidí caminar un poco y mi sorpresa fue encontrarlos unos metros adelante en un parque besándose.

    Odio, celos, tristeza, por qué no sentía eso lo que sentía era una excitación al ver tal escena y de solo mirar más y más como sus bocas se juntaban y sus lenguas jugaban una con la otra en que me equivoqué si siempre la trataba bien tontamente me engañaba a mi mismo diciendo que se me haría muy fácil engañarla y si me descubre yo le podría recordar lo que de ese día, pero no cada segundo y minuto que pasaba me excitaba más como la acariciaba, la tomaba para que no se separara de él fueron los mejores o peores minutos de mi vida de ver a la chica que amo con otro hombre.

    Así estuvieron como unos 10 minutos hasta que se separan y se dirigen directamente a la tienda donde estábamos así que yo me di media vuelta y me fui corriendo una vez que llegaron les dije que a dónde fueron y solamente me dijeron que hablan ido al parche que estaba más adelante excusándose diciendo que no salía de la tienda ese día yo no quise tocar el tema así que seguí como si nada hubiera pasado.

    Al día siguiente le mandé un mensaje al chico que quería hablar con el que si nos podíamos ver él accedió sin dudarlo nos quedamos de ver el parque yo llegue primero y 10 minutos después llega el chico preferí ser directo y le dije que los había visto ayer él se limitó a disculparse, pero se sorprendió cuando lo dije que no había problema si tenía relaciones con ella solo que quería estar al tanto de que era lo que le hacía él a ver notar todo lo que le decía me dijo que si me excitaba ver cómo otros hombres la tocaban yo le dije que si y él me dijo que no había problema de grabarla y mantenerme al tanto de lo que hicieran, pero siempre y cuando yo no me pusiera en medio que lo dejara disfrutarla por completo yo le dije que no había problema y al ver que ya teníamos un trato me dijo que si la podía ver esta noche yo le dije que eso ya depende de ella que le podía conseguir una cita, pero que lo demás ya depende de ti el acepto sin problemas.

    Y así fue como empecé a compartir a mi novia con otros hombres para alimentar ese fuerte deseo que tengo de saber cómo otros hombres tienen relaciones con ella mientras ella piensa que me es infiel sin embargo cuando la realidad es otra…

    Saludos y gracias por leer…!!!

  • De mejores amigos a trío improvisado

    De mejores amigos a trío improvisado

    Con Franco somos amigos desde hace 10 años.  Siempre fuimos mejores amigos, nunca pasó nada más. Pero un sábado a la noche, nos juntamos a fumarnos un porro porque a mí me había dejado mi ex y el andaba medio bajón también, así que nos re pusimos. Entre el vino, el Fernet y porro, estábamos en otro mundo. Así que sin pensarlo dos veces, nos empezamos a besar. Que boca por dios. Cómo movía esa lengua. Me agarró del cuello y al oído me dijo que quería cogerme toda, si lo dejaba. Obviamente le dije que sí. No lo dudo, me puso de espaldas a él y me bajo la cabeza dejando mi orto apoyado en su paquete. Me bailo un poco apoyándome. Se notaba que la traía re dura.

    Me paró y me quito la remera. Se quitó la suya. Me besó el abdomen. Me bajó mi shortcito. Me dio la vuelta de nuevo y se bajó su shorts. Me apoyó. Su bóxer explotaba. Me dijo que lo traía loco y estaba re caliente. Le dije lo mismo. Me saco el sostén y manoseos mis tetotas. Me dijo que quería llenarlas de leche y que le hiciera una rusa. Le dije que primero me dejara hacerle un buen Pete porque tenía ganas de chupar pijas. Le baje el bóxer. Su pija rebotó de su bóxer. Estaba re dura. Me la metí a la boca y le di hasta la garganta. Era grande, me llenaba. Se la chupé un buen rato hasta que me lleno de leche la boca. Me lo tragué todo. Me dijo que era su amiga más putita. Fuimos a la mesa. Nos fumamos otro mientras recuperaba. Lo terminamos y me sentó en la mesa, mientras yo lo pajeaba él me manoseaba y besaba toda. Me baje de la mesa y me agache un poco para poder tener su pija entre mis tetas como él quería. Se volvió loco con la rusa. Le dije que quería que me cogiera toda.

    Me volvió a subir a la mesa, me abrió de piernas y me la metió hasta el fondo. Que rico fue. Bombazo tras bombazo, me volvió a llenar de leche. Quedó exhausto. Nos sentamos en el sofá y el preparó dos líneas de coca. Aspiramos una cada uno. Mi cabeza daba vueltas. Le dije que me rompiera el orto. No lo dudo. Se paró y me agarró por la espalda. Me paró frente al sofá y me hizo arrodillarme sobre él. Cuando estaba a punto de metérmela hasta el fondo. Se escucha la puerta. Era su hermano. Nos vio. Quedó perplejo.

    -Qué hacen???

    – Déjanos Mati, seguí en la tuya, andate de acá

    -Franco es tu mejor amiga!

    -y? Déjanos ser Mati o querés sumarte? Le dije

    -Ah pero seguís siendo igual de putita que en el Cole, me dijo y me guiño

    – También estuviste con Él?? Pregunto Franco.

    -Fue una vez, cuando salí del Cole y me fui al bar…

    – Puede haber segunda vez si querés Sofi

    No sé en qué momento se pusieron de acuerdo, pero cuando quise acordar, mientras Franco me rompía el orto, yo le hacía el mejor pete del mundo a su hermano Matías. Por supuesto quedé llena de leche. Lo hicimos en todas las poses. Fue el mejor trío que hice en mi vida.

    Cuando nos agotamos, nos tiramos en el sillón y riéndonos nos fumamos otro porro. Estábamos re locos mal. La casa estaba llena de semen y de porros. Era lo máximo. Luego nos bañamos juntos y nos metimos a la pile. Por supuesto también hubo sexo ahí…

    Pronto la parte dos… Pídanmela en los comentarios.

  • Mi vecino (Parte 4)

    Mi vecino (Parte 4)

    La última cogida con mi vecino fue de nochecita.  Nos encontramos afuera, en la cuadra y él se me vino al humo, me dijo que no daba más de las ganas, yo también, le dije, ¿pero dónde?, pregunté. En nuestras dos casas había gente a esa hora. Tampoco podíamos entrar a la esquina donde lo hicimos la primera vez porque no se veía nada y el piso estaba lleno de escombros. ¿No te animás que vayamos al baldío?, ofreció él.

    Quedaba a la vuelta, era un terreno grande lleno de yuyos altos y atrás había un tingladito de chapa. Podía ser, entre la oscuridad y los yuyos, si nos íbamos bien atrás desde la calle no se veía nada. Igual me parecía un poco arriesgado y me daba miedo, pero tenerlo a Diego pidiendo de ir a coger me daba mucho morbo y no quería perder la oportunidad, que no sobraban, de hacerlo de nuevo. Bueno, vamos, le dije.

    Nos metimos entre los pastos hasta llegar al tingladito. Me tranquilicé, no se veía nada. Como era primavera, estábamos los dos con pantalones cortos de jugar a la pelota, y los dos re envergados por la calentura. Nos abrazamos y empezamos a toquetearnos. Yo le metí la mano entre el pantalón y le entré a manosear las nalgas, él enseguida me copió y sentí sus dos manos en mi cola. No decíamos nada. Solo se escuchaba nuestra respiración fuerte por la excitación.

    Sentí que me apretaba una nalga para abrirme bien el culito y poder meterme el dedo, me quejé despacito mientras lo hacía, ¿te gusta?, me dijo, yo no dije nada pero me dejaba. Le encantaba meterme el dedo entero en el culo y cuando lo tenía hasta el fondo me lo movía adentro, yo ya no lo tocaba a él, había dejado mi mano quieta contra su nalga, cerré los ojos apretando mi cara contra su cuello y gocé lo que hacía en mi culito, ¿no te duele, no?, me preguntó, porque estaba siendo muy guaso con su dedo. No, le dije yo bien bajito. Fue como darle permiso para que siguiera, para que me moviera más el culito con su dedo. Yo no daba más de placer. Date vuelta, me pidió.

    Hice un esfuerzo supremo y le pedí que me deje cogerlo yo primero (todavía trataba de simular que eso me gustaba). El aceptó y yo puse mi pija durísima en su zanjita pero no lo penetré, solo se la refregaba. El aguantó un minutito y me pidió su turno. Me di vuelta y me bajé un poquito los pantalones para dejar mi cola al descubierto. Diego se puso bien juntito y me re clavó. Enseguida me empezó a bombear con todo. Ah, como me gusta estar adentro tuyo, me dijo. Yo largaba unos gemiditos. Ya su dedo me había enloquecido y ahora, sentirme lleno de su pija, así de paraditos, completaba toda la calentura.

    No pude aguantar mucho y empecé a eyacular a lo loco, con mis manos me sostenía el pantaloncito para que no se cayera al suelo mientras mi pija dura soltaba la acabada a chorros contra los pastos. Diego se dio cuenta, me dio mucha vergüenza pero no pude evitarlo. Ahora va mi leche, me dijo. ¡Sí!, casi grité. ¿La querés? No me cuidé más y volví a decirle que sí, que la quería, que quería toda su leche. ¿La querés toda adentro? Dejé que se fuera a la mierda todo y le contesté que sí, que no daba más, que quería que me llene el culo de leche. Y enseguida sentí los chorros calientes de semen de Diego en las paredes internas de mi culito. Me dedicó una acabada larguísima, con mucha leche. Apenas me la sacó me subí rápido los pantaloncitos. Vamos le dije. Y salimos apurados y medio nerviosos. Ya en mi casa me fui directo al baño.

    Cuando me bajé el pantalón vi que tenía manchones de semen de mi vecino en la parte de atrás. Esa fue la última vez que lo hicimos.

  • Historias de una milf (1)

    Historias de una milf (1)

    Quiero contarles un poco de mí antes de ir a mi relato. Me llamo Elizabeth, o Eli como la mayoría suele decirme.

    Me describo porque sé que es una parte que los lectores disfrutan bastante.

    Soy una mujer madura de 40 años y madre de 5 hijos. A pesar de lo que pueda parecer esa primera descripción, no soy la típica señora dejada y poco atractiva. Todo lo contrario.

    Soy lo que comúnmente ahora llaman una milf. Tengo el cabello negro y largo, aunque a veces en mis momentos de locura lo he llegado a cortar demasiado. De hecho quienes me conocen me comentan que con el cabello corto me veo inocente y tierna, mientras que con el cabello largo me veo como vampiresa sexy. No sé si sea cierto esto, pero me gusta jugar de vez en cuando con esa dualidad. Un amigo me comentó una vez que me parezco a la actriz porno Nataly Gold. La busqué en Google para ver quién era y pues, no sé. Quizás sí, quizás no.

    Soy morena, de ojos cafés, nariz ancha, pero exquisita y labios gruesos y carnosos que me gusta lucir en labial rojo o negro dependiendo de la situación. A pesar de la edad y de ser madre, mi cuerpo se mantiene en un peso estable. Tengo tetas medianas, no muy grandes pero sí lo suficiente para divertir a mi pareja.

    Soy bajita de estatura, con cintura marcada, piernas gordas y caderas anchas y sexys. Y tengo un culo que si bien es ancho, no desentona con el resto de mi cuerpo. No niego que ya apareció la celulitis propia de mi edad, pero a pesar de no cuidar tanto mi alimentación como debería y sobre todo no acudir a un gym como muchas mujeres lo hacen a diario, la naturaleza me ha bendecido con un físico que muchas chicas de la mitad de mi edad quisieran tener.

    Y a pesar de que en mi vida diaria o en mi trabajo no me visto provocativa ni sexy, mi sonrisa, mi carita maquillada y mi culo grande hacen voltear a más de uno. Me divierte cuando alguien me está mirando descaradamente y volteo de repente para hacerlo sentir descubierto. O a veces con una sola mirada o sonrisa es suficiente para que alguien me compre un trago.

    Ese tipo de detalles pequeños que quizás para una chica joven no sean gran cosa, pero para las que ya llegamos a los 40 años nos llena bastante el saber que aún tenemos ese algo que a los hombres les gusta.

    El tener una familia numerosa que consiste de un hijo adolescente y varias niñas pequeñas no solo me mantiene ocupada con el enorme trabajo que requiere mantener/alimentar a mi familia, si no también me dificulta atender mis necesidades que me exige mi cuerpo. He tenido algunas experiencias muy malas con hombres, así que a veces prefiero darme placer yo misma en vez de tener una pareja estable.

    La falta de privacidad en mi pequeño hogar me ha obligado a aprovechar el tiempo que estoy en la ducha para masturbarme alejada de las curiosas miradas de mis hijos. A veces, mientras me estoy dando placer a mí misma, me sorprende el extraño deseo de poner cosas en mi panocha que no están diseñadas para estar ahí. Es un impulso conveniente, pues no requiero de juguetes sexuales caros que no puedo pagar en este momento.

    Empecé con el mango del cepillo hace tiempo, pero ya no era suficiente, era demasiado pequeño para llenar mi hambriento agujero. Así que recientemente probé con un plátano. Era solo el principio. Compré un paquete de condones para experimentar con los artículos del hogar de forma segura.

    Tenía mis propias ideas sobre qué probar, pero tener conversaciones de sexo siempre me ha excitado, así que les pregunté a los extraños qué llegaron a mandarme correos. Recibí varias respuestas, algunas incluso divertidas. Pero todas muy sexuales y me ponían como perra en celo solo de leerlas/imaginarlas.

    Un buen día aproveche que mis hijas pequeñas dormían y mi hijo mayor estaba entretenido con su juego de video, tomé un par de pepinos que había comprado ese mismo día en el mercado.

    Me dirigí al cuarto de baño, me desnudé, abrí las llaves del agua y coloqué un gran espejo frente a mi en la ducha. Podía ver mis pezones duros a través del reflejo. Me senté allí con las rodillas levantadas y las piernas abiertas, frente al espejo mientras sentía como el agua caía sobre mi. Comencé a frotar mi clítoris y agarrar mis tetas. Miré en el espejo como mi peluda panocha se volvía más y más húmeda de flujos con cada movimiento. Deslicé mi dedo medio dentro de mí para comprobar si estaba lista para que lo penetraran cosas más grandes. Después de que me encontré lo suficientemente excitada, saqué mi dedo y lo lamí para limpiarlo. Me fascinaba el probar mis propios jugos. Me hacía sentir sucia. Volví a meter mis dedos en la abierta cueva que tenía en medio de mis piernas.

    Después de un par de minutos, me obligue a sacar los dedos para hacer espacio para mi próximo objeto, el artículo más popular que me sugirieron en los correos: el pepino. Era enorme, mucho más grande que un plátano o mis dedos. Fue difícil ponerle el condón y mucho más difícil meterlo en mi panocha. No tenía lubricantes, así que tuve que escupir una gran cantidad de saliva para que fuera más insertable.

    Primero, solo pongo la punta, luego me di cuenta de que necesitaría más fuerza para empujarlo más profundo, así que me arrodillé y me recosté lentamente empujando el pepino con el peso de mi cuerpo. Sentí mi vagina estirarse alrededor de la verdura.

    Grité de dolor y placer. Subí y bajé, montando el pepino, mi jugo se derramó sobre él, en mi mano, y corría por mis muslos cada vez que accidentalmente lo sacaba por completo.

    Me sugirieron que también probara zanahorias, pero después de un pepino, no pensé que serviría para nada. Me senté de nuevo, hacía tanto calor al ver en el espejo como mi panocha se come ese enorme trozo de verdura. Lo dejé mientras le ponía un condón al otro pepino. Era demasiado grande para ello, obviamente, pero era mejor que nada. Le puse mucha más saliva porque necesitaba más humedad para lo que pensaba hacer. Me incliné un poco hacia atrás, abrí mis piernas aún más y luego lo inserté en mi ano.

    El segundo pepino me llenó por completo. Lo sostuve para que no se cayera y moví las caderas y el culo como haciendo twerking alrededor del pepino. Fue el cielo. Fue un infierno. El orgasmo me llegó de golpe y no pude evitar soltar un grito que seguramente se escuchó en toda la casa.

    Liberé mis dos agujeros, intentando cambiar los pepinos de lugar, pero el que estaba en mi culo salió completamente sucio y decidí meterlo de nuevo en mi trasero.

    Me puse de pie, las piernas abiertas y comencé a joderme otra vez pero ahora más duro y rápido. Mis tetas rebotaban incontrolablemente, mis jugos goteaban sobre todo, mis piernas estaban temblando y grité y gemí y lloré de satisfacción. Mis esfínteres cedieron y terminé orinando un gran chorro amarillo que se mezcló con el agua que caía en la ducha. Pude haberme cagado y no me importaría. Necesitaba un segundo orgasmo y los pepinos me lo habían dado.

    Aún estaba temblando en medio de mi cogida con los pepinos cuando la cortina plástica de la ducha se abrió de repente, sorprendiéndome y mostrándome a mi hijo aún más sorprendido. Me miraba con los ojos como platos, viendo a su madre con dos enormes pepinos ensartados en sus agujeros y con la cara desfigurada por el placer. Quise cubrirme, decirle que se fuera, pero no pude. El segundo orgasmo me atacó y solté de nuevo otro grito, esta vez más fuerte. Caí de rodillas al piso de la ducha mientras mi cuerpo se convulsionaba en temblores tal si estuviera en una trance epiléptico.

    Mis hijas pequeñas aparecieron en la puerta del cuarto de baño, asustadas, sorprendidas, como yo. Me sentía imposibilitada para hablar. Mi hijo adolescente debió haber visto algo en mi mirada que, sin dirigirnos la palabra, lo comprendió y procedió a decir a mis niñas que se fueran a la recamara, que todo estaba bien para luego cerrar la puerta del cuarto de baño. Y ahí me quedé yo, de rodillas en el piso de la ducha, tratando de recuperar el aliento mientras el agua caía sobre mí y mis dos enormes verduras que habían servido como juguetes sexuales.

  • Nos dieron una gran cogida a mi y a una de mis hijas

    Nos dieron una gran cogida a mi y a una de mis hijas

    Ese jueves durante estuve todo el día trabajando en la escuela donde doy clases de Bachillerato de Contabilidad y Estadística,  fue un gran día como cualquier otro, me levanté desde temprano a las 6 am, desayuné con mi esposo, con mis dos hijas, fue algo rápido pero muy rico, una deliciosa malteada de fresa, también hot cakes con miel y un poco de melón que me encanta, fue encantador ese desayuno, platicábamos y veíamos las noticias, mientras cada quien se preparaba para hacer sus actividades.

    Tomé el coche para llegar temprano a la escuela, a veces entro a las 8 o a las 9 de la mañana, ese día entré a las 8 y llegué a tiempo como siempre. Fue muy divertido el día escuchando las tonterías que dicen los chicos, las tonterías de las chicas, escuchar las tonterías que dicen mis compañeros profesores, las tonterías de mis compañeras maestras, un poco estresante porque era día de exámenes y les apliqué examen a todos mis grupos, pero se suavizó un poco porque algunos de mis alumnos y alumnas ya sabían que cumpliría años el próximo sábado 9 de diciembre y pues aprovecharon para felicitarme, abrazarme, darme un regalo, dos grupos me llevaron un pastel y me cantaron las mañanitas, y ahí mismo comimos pastel que eran de zanahoria y piña, estaban muy ricos, bueno, fue un día increíble, el día fue un poco caluroso, pero rico, de esos días que el sol te abraza de una manera muy rica.

    Ya por la tarde me pasé a mi segundo trabajo que es un despacho donde se dan asesorías de Contabilidad y entro a las 4 de la tarde, pero como ya sabían los jefes que cumpliría años me dieron los dos días para descansar, porque la empresa siempre nos da el día de cumpleaños libre, no sin antes felicitarme, darme un abrazo, algún regalito, me dieron un pequeño pastelito también de nuez.

    Faltaban 20 minutos para las 5 de la tarde y ya iba manejando sobre el Boulevard, solo me paré a comprar un par de cosas para postres en una tienda ya que voy a un curso de postres y bebidas y repentinamente se me ocurre hablarle a mi masajista que es una doctora que tiene un spa y aromaterapia, y le marqué para preguntarle si tenía disponible el horario de las 5 para pedir un masaje, me dijo que si y empecé a manejar rumbo a su consultorio que está en el centro de la ciudad.

    Terminó de darme el masaje, fue muy reparador, fue alrededor de una hora, pagué y le di las gracias a la Doc, ya cuando me salí empecé a manejar nuevamente rumbo a mi casa y de repente me entra una llamada de una de mis hijas Frida, me dijo que pasara por ella, que estaba en una casa estudiando, me dio la dirección y ya empecé a manejar rumbo a esa casa.

    Cuando llegué ya eran las 7 de la tarde, todavía no oscurecía, la casa por fuera se veía fabulosa, de dos pisos muy linda y estilo colonial y tenía jardín por fuera, pero la colonia era un barrio que se veía de la alta, muy lindas todas las casas.

    Le marqué a mi hija para que saliera, no tardó nada, me dijo que la esperara, que estaba tomando unas copas, le dije que sí, pero que no se tardara, en eso se asoman dos tipos, me saludan de lejos y le indican a mi hija que me invitara a pasar también, Frida me dijo que si quería pasar y al principio le dije que no, pero me dijo ven entra, nos tomaremos unas copas y nos vamos, y le dije bueno, tomaremos un poco y nos vamos porque ya quiero llegar a descansar.

    Entramos las dos a la sala, había cervezas en una mesa en medio, había música rock, eran dos jóvenes, me los presentó Frida, nos sentamos, uno de ellos está rentando esa casa, platicó Frida que no son sus maestros directamente, que dan clases en la Universidad pero que ella y otros compañeros los contactaron para que le explicaran el tema de Álgebra Booleana, Álgebra Lineal y otros temas para Ingeniería, y que además ya están estudiando el Doctorado, que Melissa su amiga y otros compañeros habían ido también pero que ya se habían ido, así comenzó la plática, después yo comente cosas acerca de mí, luego Frida, luego ellos y así estuvimos, charlando, tomando cerveza, ellos fumaban, Frida fumaba un poco, yo también fumo en ocasiones y también fumé, los chicos pusieron música rock de Led Zeppellin, Black Sabbath, Deep Purple, Iron Maiden, eran canciones muy agradables, también nosotros escogimos canciones, escogimos rock, electro y pop también.

    Fue un rato muy agradable ya eran las 9 de la noche, la pasamos muy bien, todo era lindo, la charla, las bebidas, la música, hubo un momento que nos pusimos a jugar Xbox en otra habitación donde tenían videojuegos, maquinitas de las antiguas, mesa de hockey, futbolito, billar, pero al final solo jugamos Gears of War, Fifa y Halo, los chicos estaban de muy buen ver, muy guapos, veían a Frida con ojos de lujuria y a mí también. En eso mi esposo me marca y me platicó que estuvo todo el día en casa de su tío ayudándole a mover unos muebles, pero que la verdad no quería cruzar toda la ciudad porque serían al menos 2 horas de trayecto y que su tío le ofreció quedarse esa noche, le dije que estaba bien amor, que yo estaba con Frida comprando unas cosas e íbamos para la casa, nos vemos mañana, besos, te amo y él me contestó te amo también, besos, hasta mañana.

    Hubo un momento en que Jared uno de ellos se regresó a la sala para ir por más cerveza y en eso entra y dice que ya se acabó la cerveza, dijo que iría a comprar más, en eso yo aproveché para decir que ya nos íbamos, pero Frida le dijo que ella lo acompañaba y yo volví a repetir que ya nos íbamos, pero no me escucharon, solo se alcanzó a escuchar el portazo, me quedé a solas con Yousef, me dije a mi misma que no habría problema, en cuanto regresaran, nos íbamos, seguimos jugando videojuegos, la verdad le estaba dando una paliza en Halo ya que tengo unos sobrinos que me han invitado a jugar y soy muy buena en eso, ya después Yousef pone otro videojuego para bailar, ponemos un tapete conectado a la pantalla que es como un sensor que detecta los movimientos que vamos realizando, nos pusimos un buen rato a bailar y el me ganaba, ya era un experto en ese juego, fue muy divertido, en eso paramos para fumar otro cigarrillo y seguíamos platicando, el me abrazaba y yo no ponía ninguna objeción, se me acercaba y sin pensarlo nos empezamos a besar, fue delicioso, me seguía abrazando y me empezó a decir cosas lindas, que linda, que cuerpazo, yo solo lo escuchaba y nos seguíamos besando, la verdad era muy guapo, fue tan rápido y hermoso el momento que me empezó a tocar, a meter la mano por debajo de la falda, por debajo de la blusa, yo me dejaba completamente, me tocaba las piernas, así seguimos mucho rato y poco a poco me empezó a desnudar, seguíamos de pie, me quitaba las prendas una por una, ya desnuda me tocaba y besaba los pechos, me tocaba la vagina completamente, empezó lentamente a meter sus dedos en mi vagina, fue delicioso, ya cuando los sacó empezó a darme un oral riquísimo, yo estaba recargada en la mesa de Hockey que estaba en la habitación, yo me estremecía completamente, jadeaba, su lengua era mágica, empecé a excitarme más y más hasta pedirle que me la metiera, él estaba sin playera, pero con los pantalones arriba, se los bajó y bajó sus calzoncillos, su pene era enorme, al verlo ya lo estaba deseando, me la empezó a meter lentamente, poco a poco, hasta que entrara completamente, fue fantástico, se sentía riquísimo, empezó a sacarlo y meterlo, a darme unas embestidas primero lentas y luego brutales, yo estaba gritando de lo lindo hasta que tuve mi primer orgasmo y ya después él se vino dentro de mí, fue delicioso, nos levantamos y nos fuimos hacia el sillón a descansar un poco, charlamos un momento y repentinamente nos empezamos a besar nuevamente, estábamos desnudos todavía y mientras nos besábamos el me metía mano por todos lados, en los pechos, vagina, en las nalgas, se bajó a besar mi cuello y después besó y mordió mis pechos, yo acariciaba su pene que se puso rígido nuevamente y me acerqué y le empecé a dar unas mamadas que supongo que las disfrutó muchísimo porque tenía los ojos en blanco y jadeaba de lo lindo, al terminar de mamársela nos levantamos y me puso en cuatro el sillón, y me la empezó a meter por la vagina, era riquísimo, la verdad cogía muy bien Yousef, yo le pedía más y el me daba más y me la metía más fuerte, en eso repentinamente se abre la puerta y es Frida con Jared, se besaban y tocaban, Frida estaba sin blusa y sin brassier y Jared sin camisa, mientras se besaban, nos vieron y se sorprendieron pero Frida dijo que bien que ya están cogiendo y Jared dijo tu mamá está buenísima Frida, nosotros no respondimos nada, estábamos en otro planeta, en eso giró un poco la cabeza y veo que Frida está recargada sobre la pared dándole la espalda a Jared, mientras Jared está dándole unos lengüetazos en la vagina y después en las nalgas hasta que se empezaron a calentar mucho más y Frida le pidió que se la metiera, entonces Jared se la empezó a meter lentamente por la vagina, la escena fue brutal, muy excitante, nosotros veíamos y ver eso nos prendió mucho más, terminamos Yousef y yo en un gran orgasmo, mientras veíamos como Jared cogía deliciosamente a Frida, Yousef descansaba tenía el pene flácido, pero en eso nos levantamos y me llevo a una de las habitaciones, me dijo, espérame, voy al tocador un momento y se salió de la habitación, yo me quedé desnuda esperando algunos minutos, encendí la luz y vi una caja de cigarros, prendí uno y me puse a fumar, apagué la luz, me empezó a dar sueño, me tapé con las cobijas y en eso entra Yousef a la habitación y se mete entre las cobijas y empieza a besarme el cuello y la boca, yo me dejo llevar y en eso me fijo bien en su cara y resulta que no era Yousef, era Jared, me quedé totalmente impresionada, me deje llevar totalmente, estaba muy excitada y Jared me empezó a coger, me hizo venir otras 2 veces, fue muy rico, tenía una verga de campeonato, nos quedamos acostados en la cama mientras me quedé pensando en que las dos habíamos disfrutado de estos buenos machos, Jared me empezó a platicar como hicieron el cambio y yo solo lo escuchaba sorprendida, eran alrededor de las 2 de la mañana, puse un grito en el cielo, le dije a Jared que ya tenía que irme porque trabajaría en la Prepa al día siguiente, me dijo que no me preocupara, que durmiera, me bañara y ya me iba temprano con Frida directo cada quien a sus actividades. Me pareció buena idea y le dije que sí, supongo que Yousef le propuso lo mismo a Frida. En la mañana nos levantamos alrededor de las 6, me fui directo a la sala a recoger mi ropa y fui a buscar puerta de la regadera, entré, me empezé a duchar y mientras estaba dentro, entró Yousef, me sorprendió, pero entró conmigo a la regadera, empezamos a bañarnos juntos y ahí me dio una cogida riquísima, terminamos de bañarnos, me empecé a vestir, Yousef dijo que él no trabajaría ese día, pero Jared si y le daría un rait, ya vestida me empecé a peinar, poner crema, maquillar, salí del tocador y fui a buscar a Frida, me estuve asomando en las habitaciones, me asomé a una de ellas y ahí estaba Frida con Jared. Jared le estaba dando una excelente cogida, le dije mmm mmm ya vámonos Frida, ella apenas reacciono, pero dijo si, deja termino y ya me voy a bañar y cambiar, me senté en la sala a esperarla junto a Yousef, platicábamos y fumábamos, ya después de algunos 30 minutos salieron los tortolitos ya bañados y vestidos. Ellos tomaron su maletín, Frida tomó su mochila y una bolsa que traía, mi bolsa yo la dejé en el carro, salimos los cuatro de la casa, cerraron la puerta, nos despedimos, ellos propusieron salir alguna otra vez, dijimos que sí, yo para mis adentros pensé ya veremos cabrones, pero la verdad me pareció buen idea, nos subimos las 2 a nuestro coche, arrancamos y nos fuimos y ellos se subieron al suyo y se fueron también.

    En el trayecto Frida me estuvo me estuvo platicando de como estuvieron las cosas y yo también le platicaba, la llevé directo a la Universidad y yo me fui directamente a la Prepa a trabajar. Espero que les haya gustado esta pequeña anécdota, porque para mí fue riquísimo y excitante.